"(...) El periodista habla con CTXT sobre la situación en Reino Unido donde, seis meses después de la aprobación del Brexit, han
aumentado los asaltos a las minorías por parte de un sector racista que
ve los resultados electorales como una reivindicación de su odio.
Casi medio año después de la aprobación del Brexit, ¿por qué cree que sus compatriotas decidieron votar a favor de salir de la Unión?
El Brexit apenas tuvo que ver con la UE. Quienes votaron en
contra de la Unión no sabían lo que era. Por eso es difícil responder
sobre por qué querían salir de la UE; la mayoría ni pensaba en ese tema
cuando acudió a las urnas. La motivación era diferente, era una
imperativa perversa que exigía “retomar el control”…
Sin entrar en
detalles sobre el tipo de control al que se referían, ni quienes
supuestamente lo tenían en la actualidad. Este voto sirvió para dejar en
evidencia las diferencias que todos sabemos que están presentes en las
sociedades occidentales. La división entre jóvenes y viejos, zonas
urbanas y rurales, personas con educación universitaria y quienes no han
tenido esa fortuna, naciones versus Estados.
La campaña a favor del Brexit
apeló al argumento del odio para ganar, aprovechándose del
resentimiento de la clase obrera británica, la gente que más sufrió los
efectos negativos de la globalización. Lo trágico es que este grupo ha
decidido expresar ese descontento votando a favor de algo que les hará
incluso más pobres en el futuro.
¿Qué papel jugaron el racismo y la xenofobia en los resultados?
El peso del odio fue decisivo. Los políticos pro-Brexit
difundieron mentiras: aseguraron que sólo nos estaban llegando
criminales desde fuera, sugirieron que Turquía iba a entrar en la UE en
breve y que el Reino Unido se vería inundado por inmigrantes de Oriente
Próximo, islamistas, terroristas.
Boris Johnson [el nuevo ministro de
Asuntos Extranjeros bajo el Gobierno de Theresa May] fue uno de los
defensores más feroces de este tipo de retórica; cuando Barack Obama
apeló a favor de la continuidad dentro de la UE, Johnson utilizó los
argumentos de Donald Trump y afirmó que Obama era un keniata que odiaba
al viejo Imperio Británico.
Yo crecí en Stockport, un pueblo obrero cerca de Manchester. La gente de esa zona votó en masa a favor del Brexit porque
querían echar a los inmigrantes. Es una motivación absurda porque en
esa parte del Reino Unido apenas hay extranjeros, los inmigrantes
suponen sólo el 2% de los habitantes de esa región.
Irónicamente, las
zonas con mayores concentraciones de inmigrantes votaron abrumadoramente
en contra del Brexit, mientras que las que menos tienen votaron a favor.
¿La izquierda británica tiene parte de culpa por la victoria del Brexit?
Sí, absolutamente. La clase obrera británica sufre graves problemas
hoy en día: el paro es alto porque han desaparecido los trabajos
industriales, no hay viviendas asequibles, faltan servicios sociales…
Son políticas que han ido creando los sucesivos gobiernos conservadores,
pero la izquierda no ha sabido acabar con ellas.
Lo peor, sin embargo,
es que los laboristas han dejado de comunicarse con estas personas, que
antiguamente eran su base. Les han ignorado, y primeros ministros como
Tony Blair han legislado en contra de ellos. No sorprende que no hayan
conseguido convencerles con este último referéndum.
¿Cómo ha cambiado el país desde la victoria del Sí en el referéndum?
Hoy Reino Unido es un sitio donde las minorías pasan miedo. El 23 de
junio se celebraron las elecciones del odio. La mayoría de los
británicos no son racistas, pero los que sí lo son vieron la victoria
del Sí como una validación de su odio.
Ahora consideran que tienen un
mandato para expresar ese odio, mediante palabras y actos, abiertamente.
Desde finales de junio se han multiplicado los crímenes contra los
extranjeros, pero también contra minorías nativas. Se han disparado los
asaltos contra homosexuales, por ejemplo. (...)
¿La diputada laborista que fue apuñalada y tiroteada una semana antes del voto del Brexit?
Sí. El hombre que la asesinó es un tipo blanco de 52 años que gritó
“¡Muerte a los traidores; libertad para Reino Unido!” cuando llegó a los
juzgados. Nadie habla así. Es la retórica que aprendió de los
periódicos que vendieron el Brexit antes de las elecciones, y
que continúan fomentando el odio ahora. La extrema derecha ahora
controla las esferas del poder y no tolera ningún tipo de disensión.
Consideran que el 48% que votó a favor de la permanencia dentro de la UE
no tiene legitimidad para pronunciarse, y utilizan la jerga de la
extrema derecha americana, con palabras como “patriotas”. Hay algunos
que incluso proponen que se considere el apoyo al Reino Unido dentro de
la UE como un delito de traición.
The Sun anima a los más
paranoicos al asegurar que hay una conspiración de una élite compuesta
por extranjeros adinerados que quieren moldear las decisiones
electorales del pueblo. Es irónico porque el dueño de The Sun
es el australiano Rupert Murdoch, un extranjero adinerado que ya moldea
las decisiones electorales de gran parte del público británico. (...)
¿Qué implican los cambios en Reino Unido este año para el mundo?
Más allá de lo obvio, que Reino Unido saldrá, antes o después, de la
UE, lo que está pasando creo que encaja con lo que está pasando en otras
partes del mundo. Estamos viviendo el auge de populismos, la mayoría de
ellos de extrema derecha con tintes autoritarios. En Europa, Hungría
tiene un gobierno totalitario que reprime derechos fundamentales.
Polonia es aterradora porque ahí ha desaparecido la izquierda por
completo, y la política se disputa entre conservadores del estilo de
David Cameron enfrentados a otros conservadores más tipo UKIP. En
Austria tenemos el enfrentamiento de la extrema derecha y los verdes. En
Francia tienes a Le Pen. En España tienes a Podemos, un partido
populista de izquierdas. Y luego tenemos a Estados Unidos y al nuevo
presidente electo… Estamos viviendo una versión light de los
años treinta en la que no hay un centro y el mundo se empieza a dividir
entre populismos de la izquierda y otros de una extrema derecha
xenófoba. Si hay otra crisis económica, cualquier extremo puede
aprovecharse. La izquierda se tiene que despertar y ofrecer soluciones
reales al pueblo, y lo tiene que hacer ya mismo. Nuestro continente
tiene una historia muy negra, llena de guerra, tiranía, genocidio.
Tenemos que aprender de los errores del pasado, y el auge de estos
movimientos deja claro que no lo hemos hecho.(...)" (Entrevista a Owen Jones, Asier Ezezaguna, CTXT, 18/11/16)
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