"María José Pérez volvió este miércoles a Zamora para hablar de despoblación en la jornada Razones para quedarnos.
Ella nació hace 29 años en un pueblo de esa provincia, Almaraz de
Duero.
Sin embargo, desde hace diez vive fuera y, de momento, no tiene
previsto regresar a la localidad donde nació porque su trabajo está en
Madrid. No es la única que se ha tenido que ir de su pueblo, que tiene
400 habitantes censados, pero donde en realidad viven muchos menos
durante todo el año. Desde finales de 2019 María José lucha para que los
jóvenes de otras provincias que trabajan en grandes ciudades tengan la
oportunidad de desarrollarse en los lugares de donde vienen.
El 17 de noviembre algunos de los castellanoleoneses establecidos en
Madrid decidieron juntarse. Quedaron en la Casa de Zamora, un modesto
piso al lado de la Gran Vía en el que 40 de ellos explicaron entre
cervezas y decoración castellana su camino hasta llegar a la capital.
Pérez, formada en Artes, impulsó la cita junto a Juanjo Álvarez,
ingeniero. “Somos apartidistas pero no apolíticos, recogemos el deseo de
trabajar en nuestra tierra”, señalaba entonces la zamorana.
Los jóvenes —entre 25 y 39 años— con formación universitaria se
concentran en las dos grandes ciudades de España, Madrid y Barcelona,
según una investigación del Centro de Estudios Demográficos, vinculado a
la Universidad Autónoma de la capital catalana. Ambos núcleos absorben a
quienes en sus lugares de origen no hallaron condiciones laborales
acordes a su formación.
El propio autor del estudio, Miguel González Leonardo, es un ejemplo
de la fuga de cerebros. Este geógrafo de 29 años nació y estudió en
Valladolid hasta que se mudó a Barcelona, donde prepara el doctorado.
“Al acabar el grado veía que muchos de los que estudiábamos en la
universidad nos íbamos principalmente a Madrid, pero también a
Barcelona”, comenta en conversación telefónica.
El análisis confirmó su
experiencia. En comunidades como Galicia, Asturias, Navarra, Castilla-La
Mancha, Cantabria y la Comunidad Valenciana, entre el 45% y el 55% de
los jóvenes que se marchan tiene formación universitaria, frente al 30% o
35% de quienes se quedan. También en Castilla y León más de la mitad de
los que emigran posee formación superior. Por eso, cada domingo por la
tarde se suceden episodios como el de la estación de autobuses de
Valladolid, donde se agolpan los jóvenes en viaje a Madrid, a dos horas
de distancia.
Uno de los que toman el autobús cuando acaba el fin de semana es
Pablo Delgado, de 26 años. Cursó un doble grado de Derecho y
Administración y Dirección de Empresas a orillas del Pisuerga y remató
su formación en Bruselas y Roma. Aunque ha trabajado en el ámbito
público europeo —Parlamento y Banco Central— aspira a ejercer en
Valladolid. Pero ahora trabaja como economista en la Comisión Nacional
de los Mercados y de la Competencia, que tiene su sede en la capital.
Para Delgado, la explicación es sencilla: los jóvenes con formación
universitaria se decantan por las ciudades más grandes porque no
encuentran suficientes ofertas en sus regiones. Como grandes males cita
“el número reducido de plazas, convocatorias con temporalidad irregular,
la alta exigencia y la baja remuneración”. Cree que las instituciones
deben “retener el talento y potenciarlo” y aboga por el teletrabajo para
fomentar la descentralización, así como por mejorar ante la sociedad la
imagen del sector público. Seis de las diez provincias españolas que
más población perdieron desde 1999 a 2019 son de Castilla y León, con Zamora al frente,
según el INE. Casi 90.000 personas abandonaron la comunidad en este
periodo, más que la población de Palencia, una de sus capitales.
María José Pérez tuvo la oportunidad de llevar este miércoles la
reivindicación de los jóvenes obligados a abandonar sus lugares de
origen a la jornada que se celebró en Zamora: “Durante años, ha habido
una desidia por parte de las Administraciones para cuidar a los jóvenes
de Castilla y León que nos íbamos de la región”. Al foro acudió también
la vicepresidenta cuarta del Gobierno, Teresa Ribera, que estrenaba su
cargo como ministra de Reto Demográfico. Aunque Pérez no tuvo ocasión de
dirigirse a ella, pide a los políticos, que “ahora que se habla de la despoblación, no se quede solo en palabras, sino que actúen para combatirla”.
Un fenómeno generalizado en casi toda España
El caso es común al conjunto de España: todas las comunidades
autónomas pierden a sus jóvenes con formación universitaria salvo Madrid
y Cataluña. Así lo explica Miguel González Leonardo, el autor del
estudio que demuestra la concentración de talento en estas dos
comunidades.
Es el caso de María Beni, de 30 años. Se crió en Logroño y acaba de abrir en Barcelona un despacho de arquitectura con una socia zaragozana. Ambas se conocieron cuando estudiaban la carrera en la Universidad Politécnica de Cataluña y nunca sopesaron emprender en ninguna de sus ciudades natales.
“Podríamos haber montado nuestro despacho en cualquier sitio, pero es difícil que te salga curro fuera de Madrid o Barcelona”, explica Beni. La arquitecta bromea con que todo cambiaría si grandes empresas como Amazon y Google instalasen sus sedes españolas en ciudades pequeñas como Logroño. De momento, ella ni se plantea regresar a su ciudad natal." (Juan Navarro, Germán Ruiz, El País, 06/02/20)
Es el caso de María Beni, de 30 años. Se crió en Logroño y acaba de abrir en Barcelona un despacho de arquitectura con una socia zaragozana. Ambas se conocieron cuando estudiaban la carrera en la Universidad Politécnica de Cataluña y nunca sopesaron emprender en ninguna de sus ciudades natales.
“Podríamos haber montado nuestro despacho en cualquier sitio, pero es difícil que te salga curro fuera de Madrid o Barcelona”, explica Beni. La arquitecta bromea con que todo cambiaría si grandes empresas como Amazon y Google instalasen sus sedes españolas en ciudades pequeñas como Logroño. De momento, ella ni se plantea regresar a su ciudad natal." (Juan Navarro, Germán Ruiz, El País, 06/02/20)
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