"Antes de que apareciera el coronavirus, muchas familias
estadounidenses tenían serias dificultades para pagar las tarjetas de
crédito, los préstamos estudiantiles, los prestamos para comprar
automóviles y otros tipos de deudas. La deuda de Estados Unidos estaba
poniendo a sus trabajadores fuera del mercado. Una crisis de deuda era
inevitable , el COVID-19 sólo la adelantó
El «distanciamiento social»con la consiguiente pérdida masiva de
empleos, la crisis de la Bolsa y los enormes rescates a las
corporaciones, ahora amenaza directamente con una fuerte depresión. Pero
no tiene por qué ser necesariamente así.
La historia nos ofrece una alternativa : declarar un «jubileo» de la
deuda. En pocas palabras esto significa limpiar la pizarra. Significa
reconocer que cuando las deudas crecen demasiado los deudores caen
irremediablemente en la pobreza. Y, en estas condiciones la única
manera de restaurar los equilibrios económicos es eliminar las deudas
incobrables, hacer un «Jubileo de la deuda».
La palabra «Jubileo» viene de la palabra hebrea «yobel» (trompeta)
porque según la antigua Ley Mosaica, se tocaban las trompetas cada 50
años para anunciar el Año del Señor, el Año en el que las deudas
personales debían ser eliminadas.
La otra opción era que los pequeños propietarios perdieran sus tierras a manos de los acreedores.(...)
Los paralelismos con el momento actual son notables. La economía de
los Estados Unidos se ha polarizado fuertemente desde el crack de 2008.
Para demasiados, las deudas dejan pocos ingresos disponibles. En una
economía en crisis, una nueva ola de deudas absorberán la mayor parte de
la riqueza obtenida desde 2008 y dividirá aún más a nuestra sociedad.
Esto ya ha ocurrido en la historia reciente: después de la Primera
Guerra Mundial, la carga de las deudas de guerra llevaron a Alemania a
la bancarrota, contribuyendo al colapso financiero mundial de 1929-1931.
Alemania era insolvente y su política se polarizó. Todos sabemos cómo
terminó esa historia .
La quiebra bancaria de Estados Unidos en 2008 ofreció una gran
oportunidad para terminar con las hipotecas basura (a menudo
fraudulentas) que sigue pesando sobre las familias de bajos ingresos .
Pero no se hizo, y millones estadounidenses fueron desalojadas de sus
viviendas
La única forma de restaurar cierto equilibrio social es una reducción
drásticas de las deudas. Las con mayor probabilidad de impago son las
deudas de los estudiantes, las médicas y las de los consumidores en
general. Todas bloquean el gasto en bienes y servicios, reduciendo la
economía «real» . Hace una amortización es una acción pragmática, para
nada es una «solución moral» a favor de los más necesitados.
De hecho, el llamado «milagro económico alemán» fue un proceso
iniciado, en 1948, con la reforma monetaria impulsada por las potencias
Aliadas. En ese año se introdujo el Marco Alemán – en reemplazó del
Reichsmark – eliminando de esa manera el 90 por ciento de la deuda
pública y privada. A partir de ahí Alemania emergió como un país libre
de deudas, con bajos costos de producción y con una economía moderna.
El dogma económico dominante sostiene que una medida de este tipo
producirá un colapso económico a los acreedores Para solucionarlo el
gobierno de Trump ha destinado 4,5 billones de dólares al capital
financiero, en vez de absorber las deudas de la impagables producto del
desempleo masivo.
Para la Banca y los prestamistas privados, sólo deben ser eliminados
los cargos por mora y las multas. En realidad, estas medidas son una
manera de subvencionar los préstamos fallidos y favorecer a los
especuladores que los concedieron .
En el pasado, el políticamente poderoso sector financiero ha
bloqueado una amnistía que le de un respiro a la gente . Hasta ahora,
la ética mayoritaria ha sido que las deudas deben ser pagadas
religiosamente . Es hora de reconocer que la mayoría de las deudas NO
pueden ser pagadas. Los deudores no tienen ni deben sentir ninguna culpa
frente al desastre económico que nos acosa.
El brote de coronavirus está sirviendo como un ejercicio de apertura
mental. Ha llegado el momento de buscar soluciones que antes eran
impensables. Las deudas que no pueden ser pagadas no se pagarán . Un
«jubileo» de deudas es la mejor salida." (Michael Hudson, Observatorio de la crisis, 23/03/20)
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