30.4.20

Manifiesto promovido por Recortes Cero... Esta es la hora de amar y ayudar a España de verdad y eso no puede significar otra cosa que respetarnos, aunque seamos distintos, de colaborar unos con otros, de apoyar a quien está legítimamente al mando de la nave, aunque creamos que no lo hace bien... "La crisis no puede recaer en los que nos sacan adelante": Almodóvar, Prado y Cercas

"Se acaba de hacer público un manifiesto promovido por la organización Recortes Cero que pide a todos los españoles unidad y solidaridad ante la epidemia que estamos viviendo para que podamos salir de esta terrible situación con éxito, con más fuerza y progreso. 

Lo firmé con gusto cuando sus promotores me ofrecieron hacerlo, como han hecho también otras personalidades de muy distinta opinión a las que admiro como Miguel Ríos, Elvira Lindo, Rosa Montero, Juan José Millás, Fanny Rubio, Antonio Muñoz Molina, Juan Marsé, Antonio López, Ana Noguera, Fernando Schwartz, Javier Marías, Cristina Almeida, Fernando Savater, Juan José Tamayo o Rafael Matesanz, entre muchas otras personas.


Pedimos unidad y apoyo a las medidas de emergencia tomadas por el Gobierno para afrontar esta crisis porque nos parece que lo urgente es reducir la expansión de la pandemia y contribuir a aliviar la importante presión que tiene el Sistema Público de Salud y el conjunto de sus profesionales. 

Pedimos la unidad entre el pueblo de las diferentes nacionalidades y regiones de nuestro país porque todos padecemos por igual los efectos del virus. 

Pedimos unidad y solidaridad con todos los sectores de la sociedad española, con los que sufren la epidemia, con los más vulnerables, con quienes están haciendo posible que encerrados en nuestras casas podamos seguir satisfaciendo nuestras necesidades básicas. 

Pedimos unidad y solidaridad para que esta nueva crisis no vuelva a recaer sobre las personas más débiles y vulnerables, sobre quienes ya sufrieron en mayor medida los recortes y tienen empleos precarios o son más pobres. 

Pedimos la unidad y solidaridad de los españoles para salir de esta emergencia con más fuerza si cabe, redistribuyendo mejor la riqueza, fortaleciendo los servicios públicos de la salud, la educación o las pensiones que se ha comprobado que son nuestros mejores diques contra las crisis. 

Y pedimos que salgamos de esta situación con una estrategia nacional que nos permita reindustrializar el país, reconstruyendo el tejido productivo y el medio rural con un modelo ecológico, ayudando a autónomos y pymes, generando riqueza y más empleo, estable y de calidad y con medidas urgentes que atiendan a los sectores más desfavorecidos.


Yo vuelvo a decir que no soy ingenuo. He estudiado la historia y sé que en 1931 muchos latifundistas de derechas dejaron de recoger sus cosechas para provocar el hambre de sus jornaleros e indisponerlos así contra la República. He visto a líderes de la oposición acusar a Rodríguez Zapatero de ser cómplice de ETA y de traicionar a los muertos y no hace mucho que VOX llegó a querellarse contra él por colaborar con los terroristas. 

He visto acusar de no querer acabar con el terrorismo incluso a quienes habían sido sus víctimas directas. Y basta con leer los medios para comprobar que esa dinámica se está manteniendo en medio de una emergencia sanitaria que no distingue a la hora de matar a los seres queridos de una y otra parte.

No voy a insistir ahora sobre la gravedad de la epidemia, ni sobre la catástrofe económica que nos espera si no hacemos frente con acierto a lo que estamos viviendo. Simplemente quiero decir una vez más que es materialmente imposible salir bien parados de esta emergencia, como decimos en el manifiesto, si los españoles no anteponemos la unidad y la solidaridad a cualquier otro sentimiento u opinión.


Lo que está haciendo el gobierno de España no se diferencia básicamente de lo que se hace en otros países, incluso muchas de sus medidas son más moderadas que las que toman otros gobiernos de nuestro entorno donde la epidemia es de momento más benigna. 

Los ataques que recibe son, sin embargo, terribles, muchas veces simples mentiras y a veces, incluso fuera de la razón más objetiva. Se está acusando al vicepresidente Pablo Iglesias de peligroso extremista por recordar la letra textual de nuestra Constitución o de comunista irredento por afirmar que las empresas privadas deben ponerse ahora al servicio del interés público si es necesario.

 Se le acusa de eso cuando el gobierno conservador alemán ha hablado de que incluso está dispuesto a nacionalizar las que haga falta para actuar contra la epidemia. Y se ataca sin piedad y con todo tipo de insultos al gobierno diciendo que antepone la ideología a la recuperación económica cuando hasta el Papa Francisco pide que "primero la gente", aunque esto cueste un "descalabro económico" porque hacerlo al revés, anteponer la economía a la vida de las personas, sería "algo así como un genocidio virósico".


Es comprensible, en todo caso, que haya españoles que estén en desacuerdo con algunas de las medidas del gobierno y es lógico que algunos protesten cuando su coste tiene que repartirse desigualmente porque no todos estamos en igual posición. Pero una cosa es tener una opinión distinta, disentir como ejercicio de libertad, y otra creer que quien se equivoca (suponiendo efectivamente que se esté equivocando) lo hace con la intención de hacer el mal a propósito. (...)

Esta es la hora de amar y ayudar a España de verdad y eso no puede significar otra cosa que respetarnos, aunque seamos distintos, de colaborar unos con otros, de apoyar a quien está legítimamente al mando de la nave, aunque creamos que no lo hace bien y de no minar su autoridad ni su liderazgo por muy limitado que creamos que sea. 

Cuando hace falta coordinación, mando efectivo, unidad de acción y disciplina, tal y como lo está entendiendo la inmensa mayoría de los españoles que luchan contra el virus sin preguntarse de qué ideología es quien lucha a su lado, amar a España es solidarizarnos unos con otros sin descanso y sin distinción, apoyar al gobierno legítimo y pedirle las cuentas después y no hacer juicios de intenciones tan infundados (porque ningún ser humano puede saber cuáles son las de otro) como siempre malvados.  (...)

Igual estamos todavía a tiempo de conseguir esa expresión institucional de unidad y solidaridad y animo al gobierno a que lo intente, poniendo de su parte la mayor generosidad posible. Si lo consigue, daremos un paso de gigante. Si no, al menos sabremos quién está de verdad por amar y salvar a España en su conjunto plural y diferente y quién busca solamente defender sus propios intereses."                  (Juan Torres López, Público, 03/04/20)


 "Más de 10.000 personas, entre ellas 130 personalidades y 150 organizaciones de diferentes sectores, ideologías y políticas, han apoyado el manifiesto de Recortes Cero que pide "unidad y solidaridad" frente al coronavirus.

 "Estamos atravesando una grave crisis sanitaria. Desde hace ya más de cinco semanas, el conjunto de la población cumplimos las reglas de confinamiento. Constantemente recibimos información y noticias que nos llenan de preocupación y también de dolor. Tenemos que salir de esta crisis más fuertes, y para eso necesitamos unidad y solidaridad", asegura este texto. (...)

Este manifiesto pide "unidad" para apoyar las medidas de "emergencia" tomadas por el Gobierno ya que "crear división con intereses partidistas, generar bulos y difamaciones, mina la unidad y la moral, nos debilita y rebaja las defensas que necesita nuestra sociedad contra el virus". Asimismo, solicitan "unidad" entre los diferentes territorios debido a que "todos padecemos la emergencia sanitaria", pero algunas zonas "con más intensidad": "La única posición éticamente admisible es la solidaridad entre todas las comunidades autónomas y, en la medida en que las condiciones lo permitan, ayudar a otros países".

Por estas razones, el texto asegura que es necesaria esta "unidad y solidaridad" entre todos los sectores: con los "más vulnerables", los profesionales sanitarios "que se han convertido en el primer dique de contención de la pandemia", y también con los trabajadores de la alimentación, los agricultores, los ganaderos, las farmacias, de correos, los profesionales de los servicios sociales, los cuidados (remunerados o no), de la limpieza o las fuerzas de seguridad ya que "hacen posible que el país no colapse".  

Asimismo, el manifiesto recuerda que esta emergencia sanitaria también es "una crisis social y económica": "Debemos afrontarla para salir más fuertes de ella". Además, también hace hincapié en que en estos momentos se pueden ver cómo los recortes, la precariedad laboral y una economía muy dependiente "nos hace más vulnerables". "Las consecuencias de esta crisis no pueden recaer sobre los trabajadores y los sectores populares, que son los que están haciendo que salgamos adelante", indica el texto. 
Para lograrlo, el documento marca dos objetivos: redistribuir la riqueza y reindustrializar el país con "criterios ecológicos y sociales". Además, también explica que hay que "fortalecer los servicios públicos" y revertir los recortes.  

Almodóvar , Sorogoyen, Peña, Cercas y Prado se une ahora a los que apoyaron el texto en su lanzamiento, como la cantante Sole Giménez; el diseñador Javier Mariscal; el músico Miguel Rios; el fundador de la Organización Nacional de Transplantes, Rafael Matesanz; las escritoras Elvira Lindo y Rosa Montero; los escritores Juan Marsé y Juan José Millás; las actrices Rosana Pastor y Mercedes Sampietro; o los directores Fernando Trueba y Fernando Colomo. Posteriormente también se unieron los actores Antonio Resines, Alberto Ammann y José Sacristán; los directores Emilio Martínez Lázaro, Daniel Calparsoro, Joaquín Oristrell y Manuel Gutiérrez Aragón; el director del Centro de Enfermedades Transmisibles y Emergentes, Juan José Badiola; la escritora Lucía Etxebarría; la periodista Chelo García Cortés; el exjuez Baltasar Garzón; o la productora y Premio Nacional de Cinematografía Esther García. Asimismo, han apoyado el manifiesto políticos como el portavoz de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví; el expresidente del Senado Manuel Cruz; el exsecretario general de los socialistas gallegos Pachi Vázquez o el presidente de Nueva Canarias, Román Rodríguez."                     (InfoLibre, 19/04/20)

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