26.4.22

Fue una noche extraña. Había algo ominoso en el ambiente, pese a las sonrisas de los chavales macronistas. Macron ha sido reelegido presidente de un país lleno de “dudas y divisiones”. En cuanto el presidente reelegido terminó su parlamento, la gente se dispersó en silencio. Como si no hubiera pasado nada... pero pasó... en plena guerra de Rusia contra Ucrania, con imágenes de ciudades bombardeadas que aparecen a diario en los telediarios, una gran parte del electorado francés ha respaldado a una candidata que ha pedido formar una alianza con Moscú y ha dicho que sacaría a Francia del mando integrado de la OTAN si es elegida... En uno de los países fundadores de la UE, millones de personas votaron a una candidata cuya plataforma de campaña aboga por desmantelar la UE desde dentro... con la inflación y los precios de la energía subiendo, muchos observadores creen que el país se está preparando para una reacción, y las próximas elecciones parlamentarias ofrecen una oportunidad de revancha... tanto para Le Pen como para Mélenchon

 "(...) Fue una noche extraña. Las nubes que iban cubriendo el cielo nocturno de París parecían contener algo más que vapor. Había algo ominoso en el ambiente, pese a las sonrisas de los chavales macronistas. 

Macron ha sido reelegido presidente de un país lleno de “dudas y divisiones”, según sus propias palabras, y no tendrá cien días de gracia. En realidad, ni uno.

Mientras Macron hablaba delante de la torre Eiffel, en Les Halles, en pleno centro de la capital, la policía disparaba granadas lacrimógenas contra grupos de ultraderechistas furiosos con el resultado. Reclamaban la dimisión de Macron. Fue una simple algarada, quizá significativa. En cuanto el presidente reelegido terminó su parlamento, la gente se dispersó en silencio. Como si no hubiera pasado nada. (...)"                   (Enric González , El País, 24/04/22)

  "(...) Más de 12 millones de personas eligieron a Le Pen, unos 5 millones más que durante su última candidatura presidencial en 2017, un aumento que sugiere que su estrategia de tratar de llevar a su partido a la corriente política ha tenido un gran éxito.

En plena guerra de Rusia contra Ucrania, con imágenes de ciudades bombardeadas que aparecen a diario en los telediarios, una gran parte del electorado francés ha respaldado a una candidata que ha pedido formar una alianza con Moscú y ha dicho que sacaría a Francia del mando integrado de la OTAN si es elegida.

En uno de los países fundadores de la UE, millones de personas votaron a una candidata cuya plataforma de campaña aboga por desmantelar la UE desde dentro, suspendiendo sus normas de libre circulación y rebajando la supremacía del derecho comunitario.

"Este resultado es [la señal] de una gran desconfianza contra nuestros dirigentes y contra los dirigentes europeos, un mensaje que no pueden ignorar", dijo Le Pen a sus partidarios en su discurso de concesión. "Los votantes han demostrado que quieren un poder de oposición fuerte a Macron".

Su fuerte demostración será vista como una advertencia en Bruselas, que todavía está sacudida por el voto de Gran Bretaña para salir de la Unión Europea y está atrapada en batallas judiciales con Polonia y Hungría sobre disputas de estado de derecho.

Pero el reto más inmediato será para Macron, que se embarca en su segundo mandato en un país profundamente dividido en el que la ira política podría fácilmente desbordarse en protestas callejeras y violencia. (...)

Aunque el voto significa que la continuidad prevalecerá en Francia, también muestra que las divisiones que han plagado la política francesa durante décadas no se reducen, sino que se agrandan con cada elección sucesiva.

Le Pen está en su tercera campaña presidencial, pero no ha descartado otra y no está en absoluto acabada políticamente. Se ha recuperado de su derrota en 2017 y ha ampliado significativamente la base de su partido. En su discurso de concesión, la jefa del partido de la Agrupación Nacional adoptó un tono combativo e insinuó que dirigirá sus tropas en la batalla cuando los votantes elijan un nuevo parlamento francés en junio.

"Es una victoria sorprendente", dijo Le Pen a sus seguidores en Boulogne, un suburbio de París que ha sido históricamente la base de su partido. (...)

Pero con la inflación y los precios de la energía subiendo, muchos observadores creen que el país se está preparando para una reacción.

Pero con la inflación y los precios de la energía subiendo, muchos observadores creen que el país se está preparando para una reacción.

La tercera vuelta

 A corto plazo, los adversarios de Macron ya se preparan para la batalla de cara a las elecciones parlamentarias de junio. El presidente necesita una mayoría en la Asamblea Nacional para poder impulsar sus reformas y la campaña no se prevé fácil.

Tradicionalmente, los electores franceses tienden a votar en el mismo sentido en las elecciones presidenciales y parlamentarias, para que el presidente elegido y su gobierno no estén enfrentados al comenzar su mandato.

Pero para la izquierda francesa, las elecciones parlamentarias ofrecen una oportunidad de revancha. Mélenchon quedó en tercer lugar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y su campo espera aprovechar su éxito y frustrar los planes de reforma de Macron.

También se prestará mucha atención a la Agrupación Nacional de Le Pen, que competirá o cooperará en las elecciones parlamentarias con Zemmour, que obtuvo el 7% de los votos en la primera vuelta de las presidenciales."              

 (Clea Caulcutt , POLITICO, 24/04/22; Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator)

 "(...) Marine Le Pen ha logrado que en esta campaña se hablase más de su amor por los gatos que del racismo de su formación y, sobre todo, ha conseguido que electores que parecía imposible que se acercasen a la ultraderecha la votasen sin ningún complejo, tras haberse convertido en la abanderada de la Francia que no llega a fin de mes

 El resultado deja claro que franceses de toda condición han optado por el partido que, en terrenos como la inmigración o la seguridad, mantiene un discurso ultra. Una novela que logró una importante repercusión cuando se publicó en Francia —que acaba de editar Random House en castellano— puede servir para ilustrar esa transformación. 

Se titula Lo que falta de la noche, y su autor, Laurent Petitmangin, relata cómo un padre, socialista de toda la vida, descubre que su hijo veinteañero se ha hecho seguidor de Marine Le Pen.

 “Le pregunté si no le molestaba andar con racistas”, relata el narrador de la novela, a lo que el joven responde: “No son racistas, eso era antes. En todo caso, mis colegas no son racistas, no más que tú o que yo. Contra la emigración, no contra los emigrantes. No están en contra de los que ya están aquí, con tal de que no jodan. Créeme, esos tíos están del lado de los obreros, hace 20 años habríais estado en el mismo bando. Mueven el culo. Están hartos de todas esas gilipolleces de Europa. Reciben dinero de París y lo redistribuyen aquí. Te guste o no, a la gente le parece bien lo que hacen”.

Este proceso de “desdiabolización”, como lo han calificado los analistas franceses, ha logrado indudables éxitos en las urnas

 (...) Le Pen ha demostrado una de sus grandes virtudes políticas: aprende de sus errores. Y ha encontrado el camino para convencer a los franceses que se sienten derrotados y traicionados por el sistema de que ella puede ser la solución a sus problemas.

Otra obra literaria, el tebeo en cuatro tomos Los combates cotidianos, de Manu Larcenet —que obtuvo en 2004 el gran Premio del Festival de Angulema—, ya intuía el largo viaje del Frente Nacional. El protagonista, un fotógrafo de guerra que ha colgado las cámaras, va a visitar a los antiguos compañeros de su padre en un astillero a punto de cerrar. Son amigos suyos desde la infancia.

 “Este astillero, las máquinas, nosotros mismos... Todo esto va a desaparecer. Es un mundo triste, la mano de obra cuesta menos que el carburante y llega gente de todo el planeta dispuesta a trabajar por un cuarto de nuestro salario”, afirma uno de los obreros a punto de jubilarse. “No le escuches, es viejo y tiene miedo. Yo también tengo miedo y, visto el resultado de las últimas elecciones, no estoy solo”, asegura otro de los obreros, refiriéndose al pase de Jean-Marie Le Pen a la segunda vuelta en 2002. “No me digas que te has vuelto facha, que te crees su rollo”, replica el protagonista.

 “No me he vuelto facha, quiero que las cosas cambien”. En una de las grandes paradojas de la política europea del siglo XXI, Marine Le Pen ha tardado dos décadas en apoderarse de ese mensaje de cambio con un partido ultra y reaccionario."            (Guillermo Altares , El País, 24/04/22)

 

  Para luchar contra las epidemias y como alternativa a la salida del euro de los países del Sur, o como salida de emergencia ante la (más probable) ruptura de la UE por parte de los países del Norte (sobre todo si gana Le Pen)... hay que conseguir la soberanía financiera... implantando una moneda digital paralela de circulación interna, en paridad 1:1 con el euro (¿europeseta electrónica?), en España: 

La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:

Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales

Para Ecuador:

Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?

Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA

Otras propuestas: 


Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html 

El prometedor dinero fiscal

Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (la sitúa en el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.


Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html


- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:

-Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm

Más información en:
 
 
 
 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

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