17.9.23

Feijóo lleva semanas reclamando que le reconozcamos como el verdadero ganador de las elecciones y rechacemos falsos profetas, pero resulta que quien primero le ignora como tal son los suyos... Aznar convoca a las masas como si el candidato popular fuera invisible y Díaz Ayuso se apresura a anunciar su comparecencia a la manifestación de Barcelona en su calidad de líder nacional in pectore del partido... lo malo no es perder sino la cara que se te queda ha vuelto a probarse una verdad universal... Volver a la calle a manifestarte contra la realidad devuelve a Feijóo y al PP al extremo del cual no pueden salir porque nadie quiere ir tan lejos a buscarlos, únicamente la extrema derecha y porque ya estaba allí y el territorio les pertenece (Antón Losada)

 "(...) Cuando Feijóo iba a ser presidente, no tenía nada que objetar y todo le parecía bien. Pero el expresidente no llora, el expresidente factura. Que Aznar es un drama queen, necesitado de que la unidad de España se halle en peligro mortal cada seis meses para actualizar así su tarifa como conferenciante –con los socialistas siempre dispuestos a relanzar su carrera–, constituye una de las certezas de nuestra agitada vida pública. Que esa necesidad promocional se convierta en un problema político y de supervivencia para Feijóo supone el verdadero drama de la derecha española: el pasado no le deja ver el futuro.

Feijóo lleva semanas reclamando que le reconozcamos como el verdadero ganador de las elecciones y rechacemos falsos profetas, pero resulta que quien primero le ignora como tal son los suyos. Tan poca fe le tienen y tan escaso respeto como ganador le guardan que ya están convocando a protestar contra quien consideran el verdadero triunfador: Pedro Sánchez. No esperan siquiera a matar políticamente a Feijóo para empezar a ignorarlo. Aznar convoca a las masas como si el candidato popular fuera invisible y Díaz Ayuso se apresura a anunciar su comparecencia a la manifestación de Barcelona en su calidad de líder nacional in pectore del partido. Ya sabe lo que tiene que hacer si no quiere que las masas se presenten en las puertas de la sede popular reclamando su cabeza. 

Diputado arriba, diputada abajo, los resultados de las cuatro últimas elecciones generales mantienen una constante invariable. Si la derecha o la izquierda españolas quieren gobernar España, deberán pactar y entenderse con los nacionalistas. Eso no va a cambiar en los próximos años porque esa es la realidad. No se trata de que la gente se equivoque o vote desinformada. Eso es lo que quiere porque entiende que eso es lo que somos. 

El líder popular reclamó tiempo para armar su investidura. Exigió que el foco de la atención pública girase sobre él. Dos semanas después seguimos sin saber para qué lo quería. Tanto protagonismo sólo le ha servido para agudizar sus propias contradicciones y para que visualicemos con nitidez que carece de opciones y apenas tiene con quien hablar. Que lo malo no es perder sino la cara que se te queda ha vuelto a probarse una verdad universal. 

Volver a la calle a manifestarte contra la realidad devuelve a Feijóo y al PP al extremo del cual no pueden salir porque nadie quiere ir tan lejos a buscarlos, aunque sólo sea para hablar; ni los nacionalistas catalanes, ni los vascos, ni los gallegos, únicamente la extrema derecha y porque ya estaba allí y el territorio les pertenece. "                (Antón Losada, CTXT, 15/09/23)

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