6.4.26

El segundo ciclo político de Trump ha estado marcado por un constante anunciar decisiones de alto impacto geopolítico y, poco después, verse obligado a corregirlas o revertirlas, por la presión de los mercados financieros... Las bolsas han actuado como un freno sistemático a las iniciativas más agresivas de Trump. Y no lo han hecho de forma sutil. Cada amenaza ha sido respondido con caídas abruptas, volatilidad extrema y señales inequívocas de pánico inversor. Trump ha terminado chocando una y otra vez contra este muro invisible... El enfrentamiento con China fue el primer gran episodio donde se evidenció este patrón. La imposición de aranceles masivos desencadenó represalias inmediatas por parte de China y una creciente incertidumbre global... Los mercados reaccionaron con nerviosismo desde el primer momento, con el bono norteamericano en primera línea. Cada nuevo anuncio de aranceles era seguido por nuevos shocks de los índices y huida hacia valores refugio como el oro. Estaba claro que la economía global, profundamente interconectada, no podía absorber una guerra comercial contra China sin consecuencias... Ante ese escenario, Trump se vio obligado a retroceder. No fue una decisión ideológica, sino una respuesta directa a la resistencia de los mercados... El caso de Irán es aún más patético. Tras el anuncio del ataque Trump se ha echado atrás de nuevo provocando un giro hacia arriba de los mercados que se estaban desplomando. Pero en este caso, dos horas antes de hacerse público, alguien que conocía la noticia que iba a dar Trump lanzó operaciones multimillonarias masivas en los mercados de futuros. Alguien que, sabiendo lo que iba a ocurrir, ha apostado fuerte y ganado muchos, muchos millones... por su sobrevaloración, el sistema es altamente sensible a cualquier shock. Decisiones como una guerra comercial funcionan como detonantes potenciales de una corrección abrupta, incluso de un colapso. Por eso los mercados reaccionan con tanta violencia. Y por eso, también, terminan imponiéndose. Las "malditas bolsas", lejos de ser un simple indicador económico, se han convertido en un actor político de primer orden. Y en ese juego, China avanza de forma gradual y constante, consolidando su influencia sin provocar sobresaltos (Pedro Barragán)

La guerra comercial con China como primer aviso serio

Groenlandia, otro paso en falso

China en el centro del tablero

No hay comentarios: