"(...) Excmo. Sr. Ministro de Justicia
Sr Ministro:
Mi nombre es Inocencia Zofio Cajal, Tengo 103 años y vivo en el nº 9 de la calle Bailén, cuarto piso, de Madrid en compañía de una hija pensionista que me cuida.
El Motivo de mi atrevimiento en enviarle estas líneas es la situación de miedo e indefensión en la que me encuentro tras la resolución, a mi parecer inconcebible, de un juez que ha decidido echarnos a la calle a mi hija y a mí y a otros vecinos octogenarios y también con pequeñas pensiones.
Nuestro único delito para que se haya dictado ésta resolución fue la de alquilar un piso hace más de setenta años a una persona, que al morir hace ocho años, no dejó herederos y que por lo tanto toda la casa donde habitamos, pasó a manos del Ministerio de Hacienda quien ha visto, al parecer, que unos jubilados no son lo suficientemente interesantes para hacer negocio ya que no pudimos comprar el edificio por la millonaria oferta que nos hicieron y que aliado a los mecanismos de una justicia contra la que los ciudadanos no tenemos posibilidad ni económica ni técnica de enfrentarnos, han decidido desahuciarnos.
Sr Ministro, a pesar de estar a la espera de una vista en la Audiencia Nacional, el juez D. Jesús Antonio Broto Cartagena ha decidido adelantarse a la sentencia y nos ha condenado a salir de nuestras casas en el plazo de treinta días y además a abonar una cuantiosa multa inalcanzable para nuestros pequeños ingresos de pensionistas.
Ante todo esto yo le comunico que no me voy a ir. Ya no tengo fuerzas para ello y si Vd. no puede hacer nada para evitarlo, esperaré a mirar a los ojos de los guardias que me envíe para que ejecuten una sentencia que no se si técnicamente será correcta pero que humanamente les llena de infamia." (Attac Madrid, 08/05/2014)
No hay comentarios:
Publicar un comentario