"La Cataluña de Mas: Cesado el jefe de cirugía del Hospital Vall d’Hebron que denunció los recortes.
El jefe de servicio de cirugía cardíaca del Hospital Vall d’Hebron, Manuel Galiñanes, que la semana pasada atribuyó dos muertos a los recortes decretadas por la Generalitat, ha sido cesado de su cargo. Según han informado a EFE fuentes del hospital, el motivo es que “no ha pasado el proceso de evaluación preceptivo para todos los jefes de servicio y de sección”. (...)" (Somatemps, 05/11/15)
"(...) Manuel Galiñanes [MG] es el responsable del servicio de cirugía cardiovascular del hospital Vall d'Hebron de Barcelona, uno de los hospitales más importantes de una ciudad que ya no quiere ser nunca más la millor botiga del món. MG atribuye la muerte de dos pacientes durante agosto de 2015 “a los recortes aplicados en el centro sanitario en el verano”.
El jefe de servicio de cirugía cardíaca del Hospital Vall d’Hebron, Manuel Galiñanes, que la semana pasada atribuyó dos muertos a los recortes decretadas por la Generalitat, ha sido cesado de su cargo. Según han informado a EFE fuentes del hospital, el motivo es que “no ha pasado el proceso de evaluación preceptivo para todos los jefes de servicio y de sección”. (...)" (Somatemps, 05/11/15)
"(...) Manuel Galiñanes [MG] es el responsable del servicio de cirugía cardiovascular del hospital Vall d'Hebron de Barcelona, uno de los hospitales más importantes de una ciudad que ya no quiere ser nunca más la millor botiga del món. MG atribuye la muerte de dos pacientes durante agosto de 2015 “a los recortes aplicados en el centro sanitario en el verano”.
Así lo va a denunciado ante el Síndic de Greuges de Cataluña y
el ICS. MG considera, lo mismo que una gran parte de la ciudadanía
crítica, que las directrices políticas emanadas del gobierno Mas-Boi
Ruiz de CDC (la fuerza que nos promete el oro y lo que sea en el nuevo
Estado catalán de besos, abrazos y bienestar social -¡qué risa doña
Felisa, quina cara, senyora Marta!) “buscan perjudicar la sanidad
pública en favor de la privada”.
MG fue nombrado responsable
del servicio en abril de 2010. “Provenía de hospitales del Reino Unido,
Estados Unidos y Canadá, donde ejerció durante 23 años”. Conoce bien los
sistemas sanitarios de estos países y de otras naciones, “y defiende
que la sanidad pública española, y dentro de ella principalmente la
catalana, se cuenta entre las mejores del mundo”. Se encontraba tal vez.
Se lamenta ahora, con razón razones. de las políticas que se están
aplicando.
Va a denunciar lo ocurrido este verano. A lo largo
del resto del año, “se llevaban a cabo quince intervenciones quirúrgicas
semanales” en su servicio. En julio y agosto, las directrices cambiaron
y tan sólo se programaban dos o tres semanales (la realidad obligó a
que en ocasiones se hicieran cuatro).
La disminución, impuesta, conllevó
consecuencias dramáticas. En agosto de este año, “dos de los pacientes,
calificados de enfermos urgentes, fallecieron sin llegar a ser
intervenidos”.
El primero murió el día 1 de agosto, “cuatro
días después de que tuviera que ser operado y esperando en el hospital,
ingresado”.
En el segundo, se trataba de una persona “que ya tenía
programada la entrada en quirófano en dos ocasiones”. La última se anuló
el 8 de julio: el día en que tenía que pasar por las manos de los
cirujanos tuvo fiebre. Le enviaron a casa. Se cambió el protocolo porque
tienen prioridad quienes ya están ingresados.
“Dicho llanamente, le
pusieron a la cola y cuando avisaron a la familia de que había nueva
fecha, conocieron que había fallecido”. En su domicilio, el 23 de agosto
de 2015, 125 días después de la primera fecha concertada para la
operación.
El problema de las camas demanda una explicación. El
servicio dispone de 27 “más otras ocho para cuidados postoperatorios,
que se mantienen operativas durante el verano, pero ya no de forma
exclusiva”. Se derivan pacientes de otros departamentos que sí se
cierran parcialmente en verano. Por esto estaban ocupadas “y no se pudo
llamar al enfermo que estaba en casa”.
La unidad cuenta con dos
quirófanos. Antes eran exclusivos y ahora también se usan para otras
cirugías menores. Otra cuestión “es el número de cirujanos con que
cuenta el servicio”; contando también a MG son ocho en total. En enero
de 2014, 260 enfermos estaban en la lista de espera para ser
intervenidos.
“Para rebajarla se contrató a dos especialistas más y se
operaba mañana y tarde, llegándose en abril de esta años a un descenso
de la lista, que se colocó en 80”. En julio pasado se despidió a los dos
cirujanos contratados; unido a las restricciones estivales, hizo que la
lista de espera supere otra vez los cien nombres.
Se
adquirieron además dos máquinas para diagnosis, tratamiento y para
operar con más precisión. “La primera es un fluoroscopio, comprado a
principios de años y que no se ha estrenado”.
La otra es un
ecocardiógrafo 3D, Se ha transferido a otro departamento.
MG
protestó por la situación en septiembre de 2015 a la Conselleria y al
ICS. Sin resultado. Eran muy otras las preocupaciones. La denuncia ante
el Síndic de Greuges -y de nuevo al ICS- señala que “los recortes
estacionales están teniendo consecuencias dramáticas para sus
pacientes”.
La dirección del hospital y el resto de cirugía
cardiaca han desmentido de “manera rotunda” las crítica sde Galiñanes.
Las muertes, aseguran, no tienen nada que ver con los recortes (que
existen desde luego). En el segundo caso señalado, la dirección del Vall
d'Hebron sí ha reconocido que al paciente se le retrasó varias veces la
intervención pero no entraron en detalles “apelando a la
confidencialidad de su profesión”.
Aseguran, en todo caso, que la
decisión de posponer la operación se tomó según criterios clínicos.
Pudo ser así... o tal vez no. Ha habido otros casos en estos últimos
años. No es la primera que escuchamos este tipo de críticas. (...)" (Salvador López Arnal , Rebelión, 31/10/15)
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