12.11.20

Si alguien os contara que hay un país latinoamericano que ha celebrado elecciones que según los observadores internacionales han sido impecables pero el presidente se niega aceptar los resultados alegando fraude, el fiscal general está ordenando investigaciones contra la oposición, el ministro de defensa ha sido cesado de forma fulminante tras oponerse a sacar tropas a las calles para responder a disturbios, la administración se niega a cooperar con la oposición en la transferencia de poderes... Bueno, esto es Estados Unidos ahora mismo

 "(...) Si alguien os contara que hay un país latinoamericano que ha celebrado elecciones que según los observadores internacionales han sido impecables pero el presidente se niega aceptar los resultados alegando fraude, el fiscal general está ordenando investigaciones contra la oposición, el ministro de defensa ha sido cesado de forma fulminante tras oponerse a sacar tropas a las calles para responder a disturbios, la administración se niega a cooperar con la oposición en la transferencia de poderes, miembros del partido gobernante llaman a la oposición golpistas y traidores y se niegan a aceptar la derrota del presidente, mientras atacan la legitimidad de la votación yo creo que os preocuparíais.

Bueno, esto es Estados Unidos ahora mismo.

El autogolpe fracasará, porque es básicamente imposible que Trump pueda revertir el resultado de las elecciones en los juzgados, pero estas algaradas no son inofensivas: siete de cada diez votantes republicanos creen que las elecciones no fueron libres y justas, a pesar de que hay cero evidencias de fraude.  (...)"         (Roger Senserrich, Four Freedom)

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