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1.9.26

Roger Senserrich: ¿Os acordáis, el año pasado, cuando Trump se puso a decir que Canadá debería ser anexionado por Estados Unidos y pasar a ser el 51º estado? Trump no estaba bromeando. El buen hombre no entiende qué es un déficit comercial, no entiende qué es una alianza, no entiende qué es un acuerdo entre estados, y realmente cree que Canadá debería formar parte de Estados Unidos. Este hombre es exactamente quien dice ser, y no está fingiendo ser tonto para conseguir clics en redes sociales mientras pone videos generados con IA de una idiotez extravagante en su cortijo en internet. Es así de lerdo, y no hay nada más que hacer... El presidente de los Estados Unidos quiere anexionar Canadá, cree que los aranceles son la mejor medida económica del mundo conocido y está convencidísimo que está haciendo un gran trabajo porque eso es lo que su amiga Natalie le cuenta, y no hay nada más que hacer... Mark Carney fue el primero, creo, en entender que con Donald Trump no es posible razonar o llegar a acuerdos, porque el cerebro de Trump es básicamente esa imagen de la cabeza de Homer Simpson con un mono chillando y tocando los platillos sin cesar... La única forma de lidiar con este hombre es, francamente, marear la perdiz hasta que se aburra, y enviarle a pastar cuando pida una burrada. Darle la razón o concesiones no sirve de nada y no va a apaciguar su troleo, porque Trump no cree en la existencia de acuerdos que beneficien a ambas partes. Si cedes, lo único que percibe es debilidad y la posibilidad de volver al cabo de diez minutos con condiciones aún más extravagantes... Canadá, sin duda, se comerá un marrón económico importante con estos aranceles... Entre humillaciones constantes e inútiles y plantarse, no obstante, es preferible lo segundo, mientras busca nuevas alianzas... Esta semana Carney asistirá al debate sobre el estado de la Unión Europea en Estrasburgo, el primer jefe de un gobierno de un tercer país en hacerlo. El año pasado bromeaba que quizás Canadá debería plantearse solicitar el ingreso en la UE... Quizás no sea una idea del todo absurda (evidentemente, el primero en entender que con Trump no es posible llegar a acuerdos fue Pedro Sánchez, y al plantarse para que España no sufriera humillaciones constantes, y buscar la alianza china para reindustrializar nuestro país, ha sido atacado de todas las formas posibles... la última, en Ceuta)

"(...) La esencia de Trump              

¿Os acordáis, el año pasado, cuando Trump se puso a decir que Canadá debería ser anexionado por Estados Unidos y pasar a ser el 51º estado? ¿Eso que parecía una estupidez para provocar, que nadie podía ser tan tonto? Ya sé que me repito, pero estamos en las mismas:

Trump no estaba bromeando. El buen hombre no entiende qué es un déficit comercial, no entiende qué es una alianza, no entiende qué es un acuerdo entre estados, y realmente cree que Canadá debería formar parte de Estados Unidos. Este hombre es exactamente quien dice ser, y no está fingiendo ser tonto para conseguir clics en redes sociales mientras pone videos generados con IA de una idiotez extravagante en su cortijo en internet. Es así de lerdo, y no hay nada más que hacer.

Así que el lago Ontario es, en los mapas oficiales de Estados Unidos, el “lago América” porque Trump estaba intentando obligar a los canadienses a que abandonaran cualquier política comercial autónoma y estos le enviaron a la mierda.

El presidente de los Estados Unidos quiere anexionar Canadá, cree que los aranceles son la mejor medida económica del mundo conocido y está convencidísimo que está haciendo un gran trabajo porque eso es lo que su amiga Natalie le cuenta, y no hay nada más que hacer.

Negociando con Trump

Mark Carney fue el primero, creo, en entender que con Donald Trump no es posible razonar o llegar a acuerdos, porque el cerebro de Trump es básicamente esa imagen de la cabeza de Homer Simpson con un mono chillando y tocando los platillos sin cesar.

La única forma de lidiar con este hombre es, francamente, marear la perdiz hasta que se aburra, y enviarle a pastar cuando pida una burrada. Darle la razón o concesiones no sirve de nada y no va a apaciguar su troleo, porque Trump no cree en la existencia de acuerdos que beneficien a ambas partes. Si cedes, lo único que percibe es debilidad y la posibilidad de volver al cabo de diez minutos con condiciones aún más extravagantes.

Canadá, sin duda, se comerá un marrón económico importante con estos aranceles. Por muchas tasas recíprocas que impongan, es una economía más pequeña que depende mucho más de Estados Unidos de lo que Estados Unidos depende de ellos. Entre humillaciones constantes e inútiles y plantarse, no obstante, es preferible lo segundo, mientras busca nuevas alianzas.

Esta semana Carney asistirá al debate sobre el estado de la Unión Europea en Estrasburgo, el primer jefe de un gobierno de un tercer país en hacerlo. El año pasado bromeaba que quizás Canadá debería plantearse solicitar el ingreso en la UE.


Quizás no sea una idea del todo absurda."

( Roger Senserrich, blog, 31/08/26)

4.8.26

Trump ha descubierto nuevos usos de su red social. A pesar de ser el presidente de los Estados Unidos y, por tanto, una de las pocas personas del planeta que cada una de sus palabras puede causar un movimiento inmediato en los mercados financieros, el buen hombre tiene la costumbre de especular en bolsa en sus ratos libres. Una de sus costumbres, según parece, es comprar o vender acciones poco antes de que mencione una empresa en Truth Social, sabiendo que sus exabruptos o halagos harán que su valor cambie de inmediato. Así que, pasito a pasito y trolleo a trolleo, Trump ha ido ganando sus cientos de millones de dólares a golpe de manipular el mercado todo contento y feliz. ¿Que esto es técnicamente especular utilizando información privilegiada y que si lo hiciera cualquier otra persona acabaría en la cárcel? Ah, pero es que el presidente es distinto, ya sabéis, porque el Tribunal Supremo le dio inmunidad casi total, y todo el mundo sabe que la corte pasaría absolutamente todo si alguien lo denunciara... y ya puestos, sabiendo que tu palabra mueve montañas, Truth Social ha innovado, creando una servicio para financieros: por unos meros $100.000 al mes, tu fondo de inversión, chiringuito especulador infame puede conectarse con la Truth API, ganando acceso avanzado y prioritario a las sagradas proclamas del líder... Imaginad que el CEO de General Motors fuera pillado cobrando mordidas de $100.000 por filtrar a personas interesadas los resultados trimestrales de la empresa, horas antes de que se hicieran públicos. Todos los implicados serían inmediatamente denunciados por al menos media docena de reguladores... Esta es una Casa Blanca con decenas de escándalos de corrupción, pero lo de pasar el cepillo para vender potenciales secretos de estado se lleva la palma (Roger Senserrich)

"Anales de corrupción creativa Y otras historias del trumpismo

Cuando Twitter decidió expulsar a Trump de su plataforma por animar a una masa enfurecida a asaltar el Capitolio y dar un golpe de estado, el entonces expresidente tomó la decisión de que nunca más iban a echarle de una red social. Convencido de la lealtad de sus seguidores y el poder de su inigualable capacidad de trolleo, el buen hombre tomó la decisión de crear una red social de la nada.

 La página en cuestión, modestamente llamada Truth Social (“verdad”, así como el Pravda de toda la vida) fue lanzado a principios del 2022, y fracasó estrepitosamente. Aunque Trump lo usaba con entusiasmo, la página sólo atrajo un puñado de pelotas del movimiento MAGA hiperventilados, unos cuantos superfans, y una horda de bots. Las estimaciones más optimistas le dan algo más de seis millones de usuarios mensuales, una fracción de Twitter o incluso de la muy modesta BlueSky.
Corrupciones creativas

Aún con esta audiencia lamentable y escandalosas pérdidas acumuladas, la familia Trump se las ha apañado para ganar una pequeña fortuna con su red social. Su salida a bolsa fue un maravilloso ejercicio de ingeniería financiera diseñado para sablar dinero a bobos que querían “invertir” en la presidencia / hacer un donativo directo al presidente fingiendo ser un lerdo.

Aunque sigue perdiendo dinero a espuertas, Trump Media (la empresa propietaria de la paginita) ha seguido una especie de paseo aleatorio de timos semi-obvios, incluyendo criptomonedas y bitcoin, y una (incomprensible) fusión empresarial con TAE, una compañía que dice estar trabajando en fusión nuclear.

Ninguno de estos proyectos está ganando demasiado dinero, pero Trump ha descubierto nuevos usos de su red social. A pesar de ser el presidente de los Estados Unidos y, por tanto, una de las pocas personas del planeta que cada una de sus palabras puede causar un movimiento inmediato en los mercados financieros, el buen hombre tiene la costumbre de especular en bolsa en sus ratos libres. Una de sus costumbres, según parece, es comprar o vender acciones poco antes de que mencione una empresa en Truth Social, sabiendo que sus exabruptos o halagos harán que su valor cambie de inmediato. Así que, pasito a pasito y trolleo a trolleo, Trump ha ido ganando sus cientos de millones de dólares a golpe de manipular el mercado todo contento y feliz.

¿Que esto es técnicamente especular utilizando información privilegiada y que si lo hiciera cualquier otra persona acabaría en la cárcel? Ah, pero es que el presidente es distinto, ya sabéis. Primero, porque las leyes que exigen a los funcionarios públicos a no jugar en el mercado de valores incluyen a todo el ejecutivo menos al presidente, porque en su día nadie se imaginó que un jefe de este iba a ser tan extravagantemente corrupto como Trump. Segundo, porque el Tribunal Supremo le dio inmunidad casi total, y todo el mundo sabe que la corte pasaría absolutamente de todo si alguien lo denunciara.
Sobornos, de oferta

Esto, supongo, le habrá dada a Trump una idea. Es muy bonito ver como tu fortuna aumenta tras dar un pelotazo usando tu posición en el centro del país más rico del planeta para mover los mercados, pero no deja de ser una oportunidad perdida. Estaría bien, por ejemplo, que otros especuladores se sumaran a la fiesta para hacer que tu enriquecimiento personal fuera aún más exagerado. Ya puestos, sabiendo que tu palabra mueve montañas, no estaría de más monetizar ese poder, cobrando a esos especuladores el privilegio de leer todo lo que vas a enviar unos minutejos antes de salga publicado para las masas.

Así que Truth Social ha innovado, creando una servicio con un valor añadido único para profesionales financieros: por unos meros $100.000 al mes, tu fondo de inversión, chiringuito especulador infame o saco de estafas fiduciario puede conectarse con la Truth API, ganando acceso avanzado y prioritario a las sagradas proclamas del líder.

Imaginad, por un momento, que el CEO de General Motors, Apple, Siemens o Inditex fuera pillado cobrando mordidas de $100.000 para filtrar a personas interesadas los resultados trimestrales de la empresa horas antes de que se hicieran públicos. Todos los implicados serían inmediatamente denunciados por al menos media docena de reguladores en uno de los casos de fraude más bonitos, fáciles y divertidos de la historia del departamento de justicia.

Hace apenas unos meses la administración Trump detuvo a un soldado que ganó $400.000 en uno de esos mercados de predicciones apostando que iban a atacar Venezuela. El tipo iba a tomar parte en la operación, y su apuesta le costó ser acusado de uso indebido de información confidencial para beneficio personal, robo de información restringida del gobierno y fraude mercantil. El mes pasado despidieron al encargado del teleprompter de Trump porque estaba haciendo lo mismo apostando en lo que iba a decir en sus discursos.

El presidente, en cambio, no solo está haciendo esto personalmente todo el santo rato, sino que está cobrando dinero para que otros se unan al chanchullo.
¿Consecuencias? Je.

No está claro cuántas empresas se han apuntado hasta ahora a este “negocio”. Al presidente la fiscalía no le dirá ni pío, y no lo pueden trincar ni siquiera por revelación de secretos, ya que goza de autoridad ilimitada para desclasificar lo que le plazca. Está mucho menos claro sobre la situación legal de aquellos que paguen esta especie de soborno presidencial para tener acceso a información privilegiada, y existe un riesgo limitado pero en absoluto trivial de que una administración futura se lie a denunciar a gente. Si los demócratas ganan las elecciones en noviembre, la posibilidad de una investigación del congreso tampoco es nada agradable.

Incluso si nadie da el paso, el mero hecho de que a alguien dentro de Truth Social esto le pareciera una buena idea y el presidente accediera a ello es delirante. Esta es una Casa Blanca con decenas de escándalos de corrupción, pero lo de pasar el cepillo para vender potenciales secretos de estado se lleva la palma.

El maldito estanque

La fiscal de distrito de Washington DC, Jeanine Pirro, ha retirado los cargos a un pobre tipo al que había acusado de “sabotear” el estanque reflectante del memorial de Lincoln. En el escrito pidiendo al juez parar el caso, Pirro dice que el departamento de interior (quien lleva los parques nacionales) les dio información incorrecta sobre el estado del estanque.

Esto ha provocado una histérica respuesta del secretario de ese departamento, Doug Burgnum, insistiendo que fueron vándalos los que atacaron y destruyeron el estanque, y que lo que dice la fiscal de que el proyecto era una chapuza no es cierto:

Trump se ha puesto del lado de su secretario de interior, a pesar de que es obvio que todo el proyecto fue un desastre y que las hordas de antifa sólo existen en su mente malsana.

Porque lo normal estos días es tener un presidente que niega la realidad alegremente doce veces por semana.
La guerra tonta

Tras pasarse unos cuantos días amenazando con arrasar Irán, pausar los bombardeos, ver como Irán sigue atacando cosas, amenazar más ataques, prometer a Israel que iban a acabar con todo, etcétera, Trump ha vuelto a declarar otro alto el fuego porque dice que Irán está dispuesto a negociar y van a aclarar el estatus del estrecho de Ormuz.

El precio del petróleo ha vuelto a bajar de inmediato, a pocas horas de que los mercados reabran el lunes. Trump ha perdido la guerra, y parece que lo sabe todo el mundo menos él.
Fondo de corrupción desaforada, volumen II

Tras la enorme polémica levantada por su intento de crear un fondo para dar miles de millones de dólares de “indemnización” a los co-golpistas del 2021, incluyendo a los asaltantes al Capitolio, Trump aparentemente se echó para atrás. Al menos un ratito.

Semanas más tarde, el buen hombre decidió nominar a fiscal general a Todd Blanche, el abogado que tuvo la idea y “acordó” crear ese fondo. Dos senadores republicanos (que Trump se ha cargado en sus primarias) se han plantado y han dicho que a no ser que Blanche prometa no crear fondo alguno, no votarán su nominación. Trump se ha cabreado como una mona e insiste que van a poner ese dinero y que los senadores son unos vendidos.
Patanes y becarios

En el departamento de cosas obvias que no dan pena a nadie, Politico tiene un divertido artículo en el que cargos dentro del partido republicano se quejan amargamente en privado de que todos los becarios y nuevos empleados que vienen a trabajar al congreso son poco menos que nazis idiotizados con el cerebro podrido por Twitter.

Quizás eso de nombrar Presidente a Trump era mala idea, no sé.
Anales presidenciales

Para celebrar que su popularidad está sobre el 35% en los sondeos, con sólo Richard Nixon pre-dimisión por debajo de él en la serie histórica, con el país en guerra, etcétera, etcétera, Trump celebraba ayer su victoria en el torneo de golf en su club de Nueva Jersey."


(Roger Senserrich , blog, 03/08/26)

3.8.26

Trump: «No voy a atacar a Irán por el bien del mundo»... Lo ha dicho de verdad, y no como una broma de una noche de verano. Donald Trump, el emperador de las barras y estrellas, el rubio de la coleta que vuelve loco al mundo, ha declarado, de hecho, que, si renuncia por ahora al ataque masivo contra Irán que había anunciado, lo hace simplemente «por el bien del mundo». Con estas palabras se alcanzan cimas casi líricas de delirio de omnipotencia. Por otra parte, el propio Trump, en los últimos meses, se había jactado de haber alcanzado un poder superior al de Alejandro Magno y Napoleón... enseguida debemos señalar una paradoja evidente: si él, como dice, renuncia a atacar a Irán «por el bien del mundo», de ello se deduce lógicamente que, hasta ahora, al haber declarado la guerra a Irán y haber sembrado muerte y destrucción, Trump ha actuado «por el mal del mundo»... una cosa debería estar clara, más allá de las declaraciones autocomplacientes del emperador de la civilización del dólar: si Washington desiste de atacar de nuevo a Teherán, ello no se debe tanto a un arrebato de bondad de su señoría Trump, sino a una situación de dificultad objetiva en la que se encuentra la civilización de la hamburguesa. En concreto, se habla desde muchos frentes de la escasez de misiles Patriot. Y no es ningún misterio que «USraele», ese monstruo bicéfalo del imperialismo sin fronteras, esperaba poder doblegar a Persia con gran rapidez y, en cambio, se ha topado con una gloriosa resistencia que no ha sido capaz de vencer. Y con la que, necesariamente, debe contar (Diego Fusaro)

"Lo ha dicho de verdad, y no como una broma de una noche de verano. Donald Trump, el emperador de las barras y estrellas, el rubio de la coleta que vuelve loco al mundo, ha declarado, de hecho, que, si renuncia por ahora al ataque masivo contra Irán que había anunciado, lo hace simplemente «por el bien del mundo». Con estas palabras se alcanzan cimas casi líricas de delirio de omnipotencia. Por otra parte, el propio Trump, en los últimos meses, se había jactado de haber alcanzado un poder superior al de Alejandro Magno y Napoleón. Si intentamos, no sin dificultad, tomarnos en serio las declaraciones demenciales de Trump, enseguida debemos señalar una paradoja evidente: si él, como dice, renuncia a atacar a Irán «por el bien del mundo», de ello se deduce lógicamente que, hasta ahora, al haber declarado la guerra a Irán y haber sembrado muerte y destrucción, Trump ha actuado «por el mal del mundo». 

 Es la consecuencia lógica que se desprende de manera incontrovertible de sus propias palabras. Sea como fuere, una cosa debería estar clara, más allá de las declaraciones autocomplacientes del emperador de la civilización del dólar: si Washington desiste de atacar de nuevo a Teherán, ello no se debe tanto a un arrebato de bondad de su señoría Trump, sino a una situación de dificultad objetiva en la que se encuentra la civilización de la hamburguesa. En concreto, se habla desde muchos frentes de la escasez de misiles Patriot. Y no es ningún misterio que «USraele», ese monstruo bicéfalo del imperialismo sin fronteras, esperaba poder doblegar a Persia con gran rapidez y, en cambio, se ha topado con una gloriosa resistencia que no ha sido capaz de vencer. Y con la que, necesariamente, debe contar." 

(Diego Fusaro , blog, 03/08/26, traducción DEEPL) 

1.6.26

Paul Krugman: El presidente de los Estados Unidos padece una enfermedad mental, pero eso ya lo sabe todo el mundo... su deterioro mental se ha vuelto aún más extremo en los últimos días... lo que realmente le está llevando a una disfunción más evidente son los golpes a su ego... Me llamó especialmente la atención —de hecho, me dejó desconcertado— su reacción ante la oleada de artistas que están cancelando su participación en la serie de conciertos de autoglorificación que está celebrando en el Mall: "estoy pensando en traer la atracción número uno en todo el mundo, el hombre que consigue audiencias mucho más numerosas que Elvis en su mejor momento, (...) el hombre que algunos dicen que es el mejor presidente de la historia, Donald J. Trump"... ¡Dios mio! Y, sin embargo, sigue en el poder. Quienes hicieron todo lo posible por auparlo lo hicieron sabiéndolo, los multimillonarios que aportaron enormes sumas de dinero a su campaña, el Tribunal Supremo que le concedió la inmunidad allá por 2024... Siguen encubriéndolo... todo esto tiene que ver con el dinero y el poder para personas más allá de Trump, muchas de las cuales resultan ser personas terribles, insensibles y antidemocráticas... Obviamente, tenemos que neutralizar a Trump en la medida de lo posible... Pero más allá de eso, realmente necesitamos llevar a cabo una purga a fondo de los Estados Unidos. Necesitamos una «desMAGAficación». Y no estoy exagerando al usar una palabra muy similar a la «desnazificación» que llevamos a cabo con éxito tras la Segunda Guerra Mundial en Alemania... Y no es solo la ideología MAGA, sino toda la estructura de un poder y una riqueza tremendamente desiguales lo que ha hecho posible este momento espantoso. No va a ser fácil, y quizá ni siquiera sea factible, pero tenemos que intentarlo porque esto es una pesadilla

"El presidente de los Estados Unidos padece una enfermedad mental, pero eso ya lo sabe todo el mundo. Así que, aunque debemos seguir prestando atención a esta degeneración que se está produciendo ante nuestros ojos, también deberíamos, más allá de eso, preguntarnos qué podemos hacer con respecto a los poderes, los intereses y el sistema que han llevado a esta persona tan espantosa a ocupar un puesto de poder. (...)

Hoy es 31 de mayo. Si has estado siguiendo las noticias, quizá sepas que el deterioro mental de Trump, que lleva siendo evidente desde hace bastante tiempo, se ha vuelto aún más extremo en los últimos días. Es revelador que lo que realmente le está llevando a una disfunción más evidente sean los golpes a su ego. Me llamó especialmente la atención —de hecho, me dejó desconcertado— su reacción ante la oleada de artistas que están cancelando su participación en la serie de conciertos de autoglorificación que está celebrando en el Mall.

Así que, si no lo has visto, esto es lo que dijo en Truth Social: que los artistas están «poniéndose nerviosos» y

    "estoy pensando en traer la atracción número uno en todo el mundo, el hombre que consigue audiencias mucho más numerosas que Elvis en su mejor momento, y lo hace sin guitarra, el hombre que ama a nuestro país más que nadie, y el hombre que algunos dicen que es el mejor presidente de la historia, Donald J. Trump."... 

Dios mío. No querría dejar a este tipo solo en una habitación, y mucho menos al mando de la que fuera la mayor potencia mundial, aunque está haciendo mucho por hundirla.

 Vale, pero eso ya lo sabíamos, ¿no? No es ninguna sorpresa descubrir que ha perdido la cabeza, o lo que le quedaba de ella. Y, sin embargo, sigue en el poder. Quienes hicieron todo lo posible por auparlo al poder lo hicieron sabiendo esto: los multimillonarios que aportaron enormes sumas de dinero a su campaña, el Tribunal Supremo que le concedió la inmunidad allá por 2024... Todos sabían para quién estaban haciendo todo eso. Entendían lo que estaban haciendo. Ahora, tal vez, incluso ellos se están echando atrás un poco a medida que él se pasa de la raya y empezamos a ver en Irán y en otros lugares lo que ocurre cuando un lunático dirige Estados Unidos, un lunático que tiene mucho más poder que cualquier presidente anterior porque todas las salvaguardias institucionales normales han sido eludidas o desmanteladas.

Aun así, siguen apoyándolo, y lo siguen haciendo no solo de forma concreta, sino también verbalmente, lo cual es importante. Siguen encubriéndolo.

Justo el otro día, Jeff Bezos —que no es ningún idiota; tiene que saber lo que está viendo— dijo: «Oh, Trump es mucho más maduro de lo que era en su primer mandato», lo cual es obviamente una completa mentira. Eso no es lo que piensa Jeff Bezos. Y eso te dice que sigue encubriéndolo.

El Tribunal Supremo, aunque ha rechazado algunas cosas, en su mayor parte sigue dando a Trump un trato que nunca habría concedido, no solo a ningún presidente demócrata, sino a ningún presidente republicano anterior. 

 Vale, esto no sale de la nada. Estas personas —no me refiero a Trump, sino a quienes le dan poder— no son estúpidas. Algunas son débiles, pero también actúan porque creen que pueden sacar algo de ello.

En cierto modo, todo esto tiene que ver con el dinero y el poder para personas más allá de Trump. Y es posible gracias a que hay tanto dinero en manos de unos pocos, muchos de los cuales resultan ser, como era de esperar, personas terribles, insensibles y antidemocráticas.

Obviamente, tenemos que neutralizar a Trump en la medida de lo posible y asegurarnos de que ni él ni nadie que siga sus pasos tenga poder tras las dos próximas elecciones. Pero más allá de eso, realmente necesitamos llevar a cabo una purga a fondo de los Estados Unidos. Necesitamos una «desMAGAficación». Y no estoy exagerando al usar una palabra muy similar a la «desnazificación» que llevamos a cabo con éxito tras la Segunda Guerra Mundial en Alemania. 

 Y no es solo la ideología MAGA, sino toda la estructura de un poder y una riqueza tremendamente desiguales lo que ha hecho posible este momento espantoso.

No va a ser fácil, y quizá ni siquiera sea factible, pero tenemos que intentarlo porque esto es una pesadilla. Es una pesadilla que va más allá, creo, incluso de las peores fantasías de los progresistas, más allá de las peores fantasías de los conservadores que aún tienen conciencia. (Todavía hay muchos de ellos, pero ya no son MAGA.)

Hay que darle la vuelta a esto y, sobre todo, no debemos encubrir ni olvidar este momento. Aquí es adonde han estado conduciendo muchas fuerzas en Estados Unidos y, si no hacemos algo más allá de simplemente deshacernos de Trump, volverá a suceder.

Que paséis un buen fin de semana." 

(Paul Krugman, blog , 31/05/26, traducción DEEPL, enlaces en el original)  

31.5.26

¿Cómo funciona la corrupción en Estados Unidos? Trump impulsa los mercados de predicciones mientras su familia se beneficia... los mercados de predicción son casas de apuestas ilegales que se hacen pasar por bolsas financieras para eludir las restricciones al juego... Trump utilizó el martes su plataforma de redes sociales para impulsar los mercados de predicción, y arremetió contra los líderes estatales que trabajan para regularlos... Chris Murphy (demócrata por Connecticut), que codirige una legislación que prohibiría a los mercados de predicción en línea, realizar apuestas sobre acciones gubernamentales, dijo que la publicación de Trump del martes constituye "una prueba más de cómo funciona la corrupción "... el hijo mayor del presidente, Donald Trump Jr., tiene vínculos con dos de las principales empresas del sector, incluida Polymarket, la plataforma que, según los fiscales, el soldado utilizó para realizar apuestas oportunas... “El presidente más corrupto de la historia de nuestra nación quiere asegurarse de que estados como el nuestro no puedan regular los mercados de predicción para que su familia y su administración puedan seguir obteniendo beneficios” (Jake Johnson)

"Trump y su familia están ganando muchísimo dinero con estos nuevos mercados de predicción, así que, por supuesto, él está liderando la ofensiva contra la protección del consumidor”, dijo Chris Murphy, senador demócrata  TRUMP

El presidente estadounidense Donald Trump utilizó el martes su plataforma de redes sociales para impulsar los mercados de predicción, una industria en auge de la que la familia Trump se beneficiará, y arremetió contra los líderes estatales que trabajan para regularlos, señalando a funcionarios de Illinois, Nueva York y otros lugares como "escoria".

Trump, cuya administración es considerada la más descaradamente corrupta de la historia de Estados Unidos, argumentó que la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) debe tener "autoridad exclusiva" sobre la regulación de los mercados de predicción, declarando que "es una industria importante y debemos protegerla". El mensaje del presidente se hizo eco del de su director de la CFTC, Mike Selig, quien afirmó a principios de este año que la agencia combatiría cualquier intento estatal de restringir los mercados de predicción.

El senador Chris Murphy (demócrata por Connecticut), quien codirige una legislación que prohibiría a los mercados de predicción en línea realizar apuestas sobre acciones gubernamentales, dijo que la publicación de Trump del martes constituye "una prueba más de cómo funciona la corrupción ".

“Trump y su familia están ganando muchísimo dinero con estos nuevos mercados de predicción, así que, por supuesto, él está liderando la ofensiva contra la protección del consumidor y a favor de un trato regulatorio preferencial para sus empresas”, dijo Murphy, aludiendo al papel de Donald Trump Jr. en el consejo asesor de Polymarket, la plataforma de mercado de predicción más grande del mundo.

El New York Times informó el mes pasado que la empresa de medios de comunicación de Trump, que cotiza en bolsa, presentó su propio producto de mercado de predicciones el año pasado. Además, el hijo mayor del presidente, Donald Trump Jr., tiene vínculos con dos de las principales empresas del sector, incluida Polymarket, la plataforma que, según los fiscales, el soldado utilizó para realizar apuestas oportunas.

“El presidente más corrupto de la historia de nuestra nación quiere asegurarse de que estados como el nuestro no puedan regular los mercados de predicción para que su familia y su administración puedan seguir obteniendo beneficios .”

El ataque del presidente contra los esfuerzos estatales por regular los mercados de predicción provocó una rápida reacción de los líderes estatales que han apoyado la represión de estas plataformas, advirtiendo que son vías para el uso de información privilegiada y la corrupción.

«Illinois tomó medidas para prevenir y prohibir el uso de información privilegiada en los mercados de predicción en línea de nuestro estado», escribió el gobernador demócrata JB Pritzker en las redes sociales en respuesta a la publicación de Trump. «El presidente más corrupto de la historia de nuestra nación quiere asegurarse de que estados como el nuestro no puedan regular los mercados de predicción para que su familia y su administración puedan seguir lucrándose».

La administración Trump , que ha arrollado a los reguladores federales que han cuestionado los mercados de predicción, está demandando actualmente a Illinois y a otros estados por sus intentos de regular estas plataformas. Los críticos argumentan que los mercados de predicción son casas de apuestas ilegales que se hacen pasar por bolsas financieras para eludir las restricciones al juego.

Dominick Freda, director jurídico de Better Markets, declaró el martes que «el Congreso nunca tuvo la intención de legalizar el juego a nivel nacional y, desde luego, no previó que la pequeña y mal equipada CFTC asumiera el papel de regulador nacional del juego». Better Markets presentó el martes un escrito de amicus curiae en apoyo de la iniciativa de Tennessee para controlar a Kalshi y otras plataformas de mercados de predicción.

«La CFTC sigue malgastando sus recursos y centrándose en alentar a estos casinos sin control ni regulación, cuando debería concentrarse en su verdadera función: regular los mercados de materias primas y derivados, que mueven billones de dólares», declaró Freda. «Es más importante que nunca que la CFTC regule y supervise esos mercados para que los estadounidenses puedan contar con precios estables para los muchos productos que necesitan, desde gasolina hasta alimentos. La CFTC debería dejar la regulación del juego en manos de Tennessee y los demás estados cuyas leyes y regulaciones han protegido al público estadounidense durante décadas, y deben tener permitido seguir haciéndolo».


(Jake Johnson, Common Dreams, 27/05/26, traducción La casa de mi tía)

15.5.26

A Trump no le importas... Admitió abiertamente que no tuvo en cuenta el bienestar económico de los estadounidenses de a pie al definir su política hacia Irán. Esto es importante porque revela algo fundamental tanto sobre Trump como sobre el sistema que lo creó... Trump y su gabinete están totalmente desconectados de la realidad económica ordinaria, solo pueden identificarse con los multimillonarios de la tecnología que los respaldaron y financiaron... el gobierno de Trump es un gobierno de multimillonarios para multimillonarios, desconectado de la realidad económica que enfrentan las personas comunes... Se trata del final del juego del neoliberalismo en sí mismo. Un sistema político y económico construido para transferir la riqueza hacia arriba... No se da cuenta de que los estadounidenses están aterrorizados por la inflación, la pérdida de empleos y la recesión, y él no lo está. Esa es la diferencia entre Trump y su electorado. Y nada de esto es un accidente... la búsqueda de riqueza y poder para una élite está destruyendo las sociedades. La gente ya está empezando a rechazar esta filosofía política como consecuencia, y Estados Unidos se encamina hacia una crisis tanto económica como política, lo que acelerará este rechazo... muchos otros países seguirán ese camino (Richard Murphy)

"Donald Trump podría haber dicho la verdad accidentalmente esta semana. Admitió abiertamente que no estaba pensando en el bienestar financiero de los estadounidenses comunes al decidir su política sobre Irán. Eso importa porque revela algo fundamental tanto sobre Trump como sobre el sistema que lo creó.

En este video, exploro por qué el gobierno de Trump se parece cada vez más a un gobierno de multimillonarios para multimillonarios, desconectado de la realidad económica que enfrentan las personas comunes. El aumento de los precios de los alimentos, los costos del combustible, la inflación, la escasez y las fallas en la cadena de suministro se están convirtiendo en presiones reales en todo el mundo, y sin embargo, quienes están en la cima parecen indiferentes a las consecuencias.

https://www.youtube.com/watch?v=JWL6wUBuHvE

Argumento que esto no se trata simplemente de Trump como individuo. Se trata del final del juego del neoliberalismo en sí mismo. Un sistema político y económico construido para transferir la riqueza hacia arriba ahora está fracasando económica, política, social e incluso militarmente. Las señales de advertencia están por todas partes: comercio interrumpido, escasez, inestabilidad financiera, inseguridad creciente y enojo público en aumento.

La pregunta ahora es qué viene después. ¿Puede la política basada en el cuidado, la seguridad y el bienestar reemplazar un modelo construido sobre la extracción y la desigualdad antes de que el daño sea irreversible?

 De vez en cuando, Donald Trump casi dice algo que es cierto. Ahora es muy raro. La mayor parte del tiempo, no le creo ni una palabra de lo que dice. Dudo que se crea una sola palabra de lo que dice, pero a veces, solo ocasionalmente, se le escapa algo, y esta semana fue así.

Dijo que no pensó en la situación financiera de la gente en Estados Unidos al considerar su estrategia sobre la guerra con Irán. Ahora, esa fue una admisión asombrosa; una admisión de total indiferencia por el bienestar del pueblo de los Estados Unidos, y en esta ocasión, creo que deberíamos creer cada palabra que dijo.

Trump es posiblemente el hombre más rico que jamás haya ocupado la presidencia de Estados Unidos. Ha utilizado su segundo mandato para aumentar considerablemente esa riqueza; eso lo sabemos. Él y sus hijos han estado involucrados en la mayor cantidad de operaciones comerciales para mejorar sus posiciones financieras. Y su gabinete ya contiene más multimillonarios que cualquier otro en la historia de Estados Unidos. Los patrones de uso de información privilegiada, que ahora se hacen muy evidentes antes de cada uno de sus anuncios de prensa, sugieren que aquellos que aún no son multimillonarios están decididos a serlo. Y este es entonces un gobierno de los ricos, por los ricos, para los ricos.

Los estadounidenses comunes y corrientes simplemente no son parte del mundo de Trump. Trump y su gabinete están totalmente desconectados de la realidad económica ordinaria, tal como la verían la mayoría de los estadounidenses y la mayoría de las personas en todo el mundo. Solo pueden identificarse con los multimillonarios de la tecnología que los respaldaron y financiaron.

Como resultado, el aumento de los precios de los alimentos y el combustible está más allá de la imaginación de Trump, y cualquier cantidad que gaste en cualquiera de los dos, el impacto en su bienestar es tan pequeño que no entiende que para la mayoría de los estadounidenses, la inflación que está creando es una presión real sobre su bienestar.

No se da cuenta de que los estadounidenses están aterrorizados por la inflación, la pérdida de empleos y la recesión, y él no lo está. Esa es la diferencia entre Trump y su electorado. Eso es lo que va a romper el régimen MAGA.

Y nada de esto es un accidente. Lo que está sucediendo es el punto final lógico del neoliberalismo. Ese sistema siempre fue diseñado para extraer el máximo valor de los trabajadores y reasignarlo a una élite minúscula que pudiera afirmar que lo valían, como dice el dicho. Ahora podemos ver que no solo no valen la pena, sino que al perseguir esta agenda, están destruyendo la economía estadounidense y, con ella, la de gran parte del resto del mundo.

Las advertencias que he dado en este canal sobre las próximas escaseces se están confirmando en tiempo real. Lo que estamos viendo es que están surgiendo escaseces absolutas de combustible y alimentos, y estas nos afectarán a partir de mediados de junio. Ya están llegando al sudeste asiático; sabemos que vienen.

Al mismo tiempo, las cadenas de suministro de las empresas ya se están interrumpiendo, y las señales de advertencia parpadean por todas partes sobre el hecho de que esto va a empeorar mucho.

Y esto no solo lo estamos viendo en los negocios obvios. Uno pensaría en el petróleo, uno pensaría en los alimentos, pero la advertencia más reciente se refiere a los materiales de aislamiento y la pintura, ambos de los cuales están retrasando la construcción naval. La crisis va a surgir en todas partes.

Las empresas empezarán a quebrar como resultado durante el otoño, y la crisis bancaria que he pronosticado se desarrollará como consecuencia, nos guste o no, a menos que Trump vuelva a la mesa de negociaciones, y eso no es muy probable.

La secuencia de la que hablo ya no es especulación. Ya es visible, y es muy probable que llegue hasta el final.

 Y en ese caso, permítanme hacer una advertencia: nunca subestimen la ira de una madre que no puede alimentar a sus hijos. Ante esa situación, la mayoría de la gente, especialmente las madres, hará casi cualquier cosa para alimentar a sus hijos. Esa es una realidad. Sus hijos les importan más que nada en el mundo, y no permitirán que pasen hambre. Ahí es cuando tenemos un colapso social. El riesgo es que pueda suceder.

Steve Keen está hablando de escasez mundial de alimentos de hasta el 20%. Creo que puede estar exagerando un poco, pero la realidad es que habrá un sufrimiento real como consecuencia de la escasez de alimentos, y esa es la crisis que enfrentamos. Y esta realidad va a golpear a Estados Unidos, al Reino Unido, a toda Europa, y ya estamos empezando a verlo en el sudeste asiático. Ya hay escasez de alimentos allí. Cualquiera que no entienda esto está desconectado de la realidad, y eso incluye al hombre en la Casa Blanca.

¿Le preocupa algo de esto a Trump? Le creo a pie juntillas. No lo es.

Lo que le preocupa es perder la cara por Irán. La realidad es que tener que permanecer allí abajo será la mayor derrota militar estratégica de Estados Unidos en la historia. Es el miedo a eso lo que lo motiva, y no el miedo al sufrimiento de su propio pueblo. La brecha entre sus prioridades y las de ellos no podría ser mayor, y esa brecha es ahora un peligro para todos nosotros.

Lo que la evidencia muestra es que el neoliberalismo ha llegado a su fin. No puede cumplir sus propias promesas, ni siquiera a aquellos a quienes dice servir. Ya ni siquiera puede entregar la victoria en la guerra.

En la búsqueda de riqueza y poder para una élite, está destruyendo las sociedades que gobierna. La gente ya está empezando a rechazar esta filosofía política como consecuencia, y Estados Unidos se encamina hacia una crisis tanto económica como política, lo que acelerará este rechazo. El Reino Unido, Europa y muchos otros seguirán ese camino, y este es el momento en que necesitamos hablar seriamente sobre lo que sucederá a continuación.

La política del cuidado es, por supuesto, la respuesta, pero el camino hacia ella será doloroso. Habrá una gran cantidad de sufrimiento debido a la indiferencia de Trump hacia el pueblo de Estados Unidos y del mundo, y ese sufrimiento es la consecuencia directa de las decisiones tomadas por personas como él y por todos aquellos que lo apoyaron y permitieron.

La pregunta ahora es si podemos construir algo mejor antes de que el daño sea completo. Eso es lo que me estoy preguntando. Eso es lo que espero. No sé si podremos; temo las consecuencias de Trump y su indiferencia, pero ¿y tú? (...)." 

(Richard Murphy, blog, 15/05/26, traducción Quillbot)

8.5.26

¿Está Trump manipulando los mercados? Claro que sí... "¿no le parece curioso que un nuevo acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán se filtre casi cada vez que el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años rompe el 4.4% al alza?"... Y el triste hecho es que los mercados caen en ello, una y otra vez. Entonces, ¿quién es el tonto más grande? Necesitamos dejar de lado las tonterías cuando se trata de esta guerra (que lo es, a pesar de las negaciones del régimen de Trump) y mirar la realidad de lo que está sucediendo, que es un descenso al caos a una velocidad cada vez mayor, cuyas consecuencias nos impactarán durante mucho tiempo (Richard Murphy, Un. Sheffield)

 "Me gustó este tuit publicado en X ayer: 

Luke Gromen @LukeGromen

"Profesor, ¿no le parece curioso que un nuevo acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán se filtre casi cada vez que el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años rompe el 4.4% al alza?" "En realidad, si lo pienso, no lo encuentro curioso en absoluto."



 

3:38 p. m. · 6 may. 2026 ·780,6 mil Visualizaciones

¿Está Trump manipulando los mercados con sus anuncios?

Claro que sí.

Y el triste hecho es que caen en ello, una y otra vez.

Entonces, ¿quién es el tonto más grande? Te dejo a ti decidir eso.

Pero lo que hay que decir es que necesitamos dejar de lado las tonterías cuando se trata de esta guerra (que lo es, a pesar de las negaciones del régimen de Trump) y mirar la realidad de lo que está sucediendo, que es un descenso al caos a una velocidad cada vez mayor, cuyas consecuencias nos impactarán durante mucho tiempo."

(Richard Murphy, blog, 07/05/26, traducción Quillbot)

27.4.26

Editorial de La Jornada: Un tiroteo revelador... que arroja interrogantes sobre la gestación del episodio, sobre la funcionalidad del actual gobierno de Estados Unidos y sobre lo que falta por ver no sólo durante los 32 meses que faltan para la próxima elección presidencial, sino incluso durante los siete que restan para la elección de medio término... en principio, la acción violenta pareciera obedecer al conocido patrón estadunidense de ataques con armas de fuego perpetrados sin razón aparente por individuos aislados... debido a una falla catastrófica del Servicio Secreto particularmente grave... o, si se toma en cuenta el pronunciado declive del millonario neoyorquino en la aceptación de la sociedad, su imposibilidad de encontrar una salida mínimamente verosímil y presentable a la guerra que él mismo desató contra Irán sin justificación alguna, el daño geoestratégico que ha causado al pelear con la red de aliados de Washington en el mundo y el deterioro que sus arbitrariedades han generado a la economía planetaria, no puede descartarse que la acción de un individuo armado con una escopeta en el vestíbulo del salón donde se realizaba la cena de la Asociación de Corresponsales sea un intento de cortina de humo urdida desde las entrañas del trumpismo para desviar la atención de la cada vez menos sostenible situación de su líder en la Casa Blanca. A fin de cuentas, buena parte de los extravíos del magnate se explican por su tendencia a gobernar no con lógicas políticas, sino con golpes de efecto característicos de los reality shows en los que él mismo ha tenido una intensa participación; no debe olvidarse que el principio central de ese negocio mediático consiste en hacer que un sucedáneo de la vida real ocurra a cámara

 "La agresión armada ocurrida el sábado pasado en el hotel Hilton Washington en momentos en que tenía lugar allí la cena del presidente con la Asociación de Corresponsales –un encuentro tradicional que Donald Trump suspendió durante su primer mandato y al que asistía por primera vez en el segundo– arroja interrogantes sobre la gestación del episodio, sobre la funcionalidad del actual gobierno de Estados Unidos y sobre lo que falta por ver no sólo durante los 32 meses que faltan para la próxima elección presidencial, sino incluso durante los siete que restan para la elección de medio término, a celebrarse en noviembre de este año.

Por principio de cuentas, la acción violenta pareciera obedecer al conocido patrón estadunidense de ataques con armas de fuego perpetrados sin razón aparente por individuos aislados y podría atribuirse a un intento de su perpetrador de llevar a cabo un tiroteo masivo, de no ser porque ocurrió en un sitio que, en teoría, tendría que haber estado protegido por un dispositivo de seguridad excepcional e incluso abrumador, como los que acompañan en todo momento a cualquier titular del Ejecutivo estadounidense, tanto en su país como en sus viajes al extranjero. Y aunque en esta ocasión Trump no estuvo en ningún momento en la mira del tirador, el hecho de que éste haya logrado actuar tan cerca del entorno presidencial sólo puede entenderse de dos maneras.

Pudo tratarse de una falla catastrófica del Servicio Secreto –denominación popular del equipo de protección de los mandatarios del país vecino–, particularmente grave si se consideran el ya referido contexto de la violencia estadunidense y la extremada polarización que suscita la figura de Trump, quien ya fue víctima de un atentado que estuvo muy cerca de ser fatal durante su segunda campaña presidencial en julio de 2024 en Pensilvania.

Por otro lado, si se toma en cuenta el pronunciado declive del millonario neoyorquino en la aceptación de la sociedad, su imposibilidad de encontrar una salida mínimamente verosímil y presentable a la guerra que él mismo desató contra Irán sin justificación alguna, el daño geoestratégico que ha causado al pelear con la red de aliados de Washington en el mundo y el deterioro que sus arbitrariedades han generado a la economía planetaria, no puede descartarse que la acción de un individuo armado con una escopeta en el vestíbulo del salón donde se realizaba la cena de la Asociación de Corresponsales sea un intento de cortina de humo urdida desde las entrañas del trumpismo para desviar la atención de la cada vez menos sostenible situación de su líder en la Casa Blanca.

No debe pasarse por alto, a este respecto, el hecho de que una amplia reunión con periodistas sería la circunstancia más mediática posible para asegurar un gran impacto inmediato y extenso en la opinión pública estadunidense y mundial. A fin de cuentas, buena parte de los extravíos del magnate se explican por su tendencia a gobernar no con lógicas políticas, sino con golpes de efecto característicos de los reality shows en los que él mismo ha tenido una intensa participación; no debe olvidarse que el principio central de ese negocio mediático consiste en hacer que un sucedáneo de la vida real ocurra a cámara.

Sea cual sea la verdad de lo ocurrido, el ataque del sábado en el hotel Hilton Washington deja flotando en el aire dos grotescas paradojas: el presidente que tanto ha ambicionado el Premio Nobel de la Paz no quiere o no puede pacificar su propio país; al mismo tiempo, en menos de dos años, el que tanta destrucción bélica ha provocado contra personas inocentes en diversos puntos del mundo con el pretexto de fortalecer la seguridad nacional de Estados Unidos ha estado en dos ocasiones a unos metros de un tirador dispuesto a acabar con su vida, y el enorme poderío militar, económico, judicial, tecnológico, mediático y diplomático del país que preside no ha podido hacer nada por evitarlo."

(Editorial de La Jornada, 27/04/26) 

Intento de tiranicidio. Un justiciero (un poco torpe), atenta contra Trump por 'pedófilo, violador y traidor'.... En una nota firmada como 'el asesino federal amistoso' (humor no le falta), enumero sus motivos: "Ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes... esta es la primera oportunidad real para hacer algo al respecto... siento rabia al pensar en todo lo que ha hecho esta Administración... poner la otra mejilla cuando otra persona es oprimida no es cristiano, sino complicidad con los crímenes del opresor... las violaciones en centros de detención, los pescadores ejecutados sin juicio o la adolescente violada por los muchos criminales de esta administración"... según James Piazza, el último atentado contra el presidente Trump evidencia el aumento de la violencia política en Estados Unidos... los estadounidenses están profundamente divididos por motivos partidistas. Se miran con recelo y hostilidad, lo que genera un ambiente tenso y volátil para la política y la vida pública... llama la atención la dimensión moral de la polarización en EE. UU.. Cada bando considera a los miembros del otro partido no solo como personas con una visión política diferente, sino más bien como malvados o inmorales. El entorno polarizado ha hecho que la violencia política se haya normalizado... cuando los políticos utilizan una retórica demonizadora o deshumanizadora para atacar a sus oponentes –por ejemplo, utilizando palabras que describen a sus oponentes como subhumanos– se fomenta el extremismo y contribuye a motivar a los extremistas a agredir físicamente a sus oponentes

  "El último atentado contra el presidente Trump evidencia el aumento de la violencia política en Estados Unidos

 Por tercera vez en tres años, Donald Trump ha sido objeto de un intento de atentado. Muchos hechos siguen sin estar claros después de que un hombre armado irrumpiera en el Washington Hilton el 25 de abril de 2026, durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.

Mientras continúa la investigación sobre el tiroteo, Alfonso Serrano, editor de política y sociedad de The Conversation US, ha hablado con James Piazza, un experto en violencia política de la Universidad Estatal de Pensilvania.

No es la primera vez que Trump se enfrenta a la violencia política. ¿Qué destaca tras el último ataque?

Creo que los acontecimientos del 25 de abril ponen de relieve lo peligroso que es este momento político en Estados Unidos. Investigadores del Laboratorio de Investigación e Innovación sobre Polarización y Extremismo han documentado que la violencia política ha aumentado en Estados Unidos en los últimos años.

Me vienen a la mente varios ejemplos recientes: la insurrección del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de los Estados Unidos; múltiples intentos de asesinato del presidente Trump; los ataques mortales contra los legisladores de Minnesota Melissa Hortman y John Hoffman que causaron la muerte de Hortman y su marido; el intento de asesinato de Paul Pelosi; el asesinato de Charlie Kirk. En mi estado natal, Pensilvania, el gobernador Josh Shapiro fue blanco de un ataque en la mansión del gobernador.

¿Qué está impulsando esa aparente plaga de violencia política que azota al país?

Hay varios factores importantes que impulsan la violencia política en los Estados Unidos hoy en día, según mi propia investigación y la investigación de otros académicos. Estados Unidos se encuentra actualmente muy polarizado políticamente, lo que significa que los estadounidenses están profundamente divididos por motivos partidistas. Se miran con recelo y hostilidad, lo que genera un ambiente tenso y volátil para la política y la vida pública. Esto ha creado un entorno de “suma cero” en el que cada elección y cada contienda política se vive como un momento de “vida o muerte”.

Lo que más me llama la atención es la dimensión moral de la polarización en EE. UU.. Cada bando considera a los miembros del otro partido no solo como personas con una visión política diferente, sino más bien como malvados o inmorales. El entorno polarizado ha hecho que la violencia política se haya normalizado. También ha atenuado la reacción pública contra la violencia política cuando esta se produce.

La retórica política se ha vuelto mucho más divisiva y violenta por naturaleza, y eso va de la mano de la polarización.

En particular, cuando los políticos utilizan una retórica demonizadora o deshumanizadora para atacar a sus oponentes –por ejemplo, utilizando palabras que describen a sus oponentes como subhumanosse fomenta el extremismo y contribuye a motivar a los extremistas a agredir físicamente a sus oponentes.

La desinformación también es un importante factor impulsor de la violencia política. Varias actos recientes de violencia política parecen motivados por teorías conspirativas y otras formas de desinformación, a menudo difundidas en las redes sociales, donde las personas suelen estar herméticamente aisladas de fuentes que cuestionen su visión del mundo. Esto facilita la radicalización y se ha demostrado que, en algunos casos, alimenta la violencia política.

Por último, creo que otro factor importante es el actual ataque a las normas democráticas y a las instituciones democráticas en Estados Unidos. La democracia estadounidense está sufriendo presiones sin precedentes en la era moderna. Esto ha tenido un efecto muy perjudicial en la confianza de los estadounidenses en el Gobierno, en las instituciones democráticas y en el propio valor del régimen democrático.

Mi trabajo muestra que las personas escépticas con respecto a la democracia son mucho más propensas a expresar apoyo o tolerancia hacia la violencia política.

¿En qué se diferencia este momento de violencia política de otros periodos violentos de la historia de EE. UU.? ¿Nos encontramos en territorio desconocido?

Aunque EE. UU. está experimentando actualmente un repunte de la violencia política, lamentablemente no es algo sin precedentes. Un ejemplo sería el periodo de gran polarización de la década de 1850, en vísperas de la Guerra Civil. En aquella época, existía una marcada división entre los abolicionistas y los defensores de la esclavitud. Y culminó en asesinatos políticos, una agresión a un congresista abolicionista por parte de un congresista proesclavista y un sangriento conflicto civil en Kansas entre grupos armados pro y antiesclavistas.

A principios del siglo XX, justo después de la Primera Guerra Mundial, se produjo otro aumento de la violencia política debido a cuestiones laborales y la violencia por parte de la segunda generación del Ku Klux Klan.

Por último, la década de 1960 también fue testigo de un periodo de intensa violencia política en torno a la oposición a la Guerra de Vietnam y a la reacción contra el Movimiento por los Derechos Civiles.

Aunque la violencia política actual presenta algunas características únicas –concretamente, la influencia de las redes sociales–, creo que podemos encontrar algunos paralelismos con esos primeros periodos de violencia política.

¿Alguna reflexión final?

Creo que es fundamental que tanto los políticos demócratas como los republicanos se unan para condenar este ataque y toda forma de violencia política. Los comentaristas políticos y las personas influyentes también pueden condenar este hecho y todo uso de la violencia política.

Las investigaciones demuestran ampliamente que lo que dicen las élites políticas tras este tipo de sucesos tiene un enorme efecto en las actitudes de los ciudadanos: deberían adoptar una retórica que no normalice este tipo de comportamiento.

Si el mensaje de todo el espectro político es unánime, será mucho más eficaz a la hora de reducir las actitudes que alimentan la violencia política.

  ( , The Conversation, 27/04/26) 

 

,"Ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes". 

Estas palabras las escribió Colle Allen en un manifiesto dirigido a su familia minutos antes de perpetrar un intento de atentado este sábado por la noche contra Donald Trump en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, en el que se marcaba como objetivo atacar a los cargos de la Administración Trump priorizándolos "del más alto al más bajo".

En la nota, a la que ha tenido acceso The New York Post, Allen asegura que, aunque "hace mucho" que no está dispuesto a permitir los "crímenes" de Trump, esta es "la primera oportunidad real para hacer algo al respecto".

"Lo que hacen mis representantes tiene su reflejo en mí", explica el atacante, que incide en que siente "rabia al pensar en todo lo que ha hecho esta Administración".

En una parte de la nota, firmada como 'el asesino federal amistoso', Allen se dedica a rebatir algunos dichos y hechos, como la frase cristiana de "hay que poner la otra mejilla". "Poner la otra mejilla cuando otra persona es oprimida no es cristiano, sino complicidad con los crímenes del opresor", alega. Y cita como ejemplos "violaciones en centros de detención", a "los pescadores ejecutados sin juicio" o a "la adolescente violada por los muchos criminales de esta administración".

También asegura que esta cita "era el mejor momento y la mejor oportunidad de éxito" que se le "ocurría" pese a ser un "inconveniente" para él. Igualmente, se rebate a sí mismo diciendo que, aunque como persona medio blanca y medio negra "no debería" hacer esto, no ve "a nadie" cubriendo "la vacante".

Sobre el hecho en sí del ataque, argumenta que Estados Unidos es un estado de derecho, pero que "cuando los representantes y jueces no cumplen la ley, nadie les debe nada".

Sus objetivos: altos cargos de la Administración Trump

Además de a Trump, Allen pretendía atacar a "cargos públicos", exceptuando al director del FBI, Kash Patel. "Son el objetivo, priorizando del más alto cargo al más bajo", explica Allen. En cambio, apunta que el personal de seguridad y del hotel "no son objetivo, si fuera posible".

Aunque en el caso de los agentes del Servicio Secreto expresa su intención de "incapacitarlos de forma no letal, si fuera posible" porque son "objetivos solo si fuera necesario". El documento explica también que utilizaría perdigones y no balas para evitar daños mayores.

No obstante, indica en su texto que "pasaría por encima de casi todos" para llegar "a los objetivos si fuera absolutamente necesario, bajo la premisa de que la mayoría de la gente eligió asistir a un discurso de un pedófilo, violador y traidor, y por lo tanto son cómplices, pero realmente espero que no se llegue a eso".

Un oficial de la División Uniformada del Servicio Secreto fue alcanzado por una bala durante el ataque, pero su chaleco antibalas evitó heridas mortales y fue el único herido.

Critica la vulnerabilidad del hotel: "Ni una maldita medida de seguridad"

En su carta, Allen también apunta la vulnerabilidad del hotel Washington Hilton, donde se hospedó el día anterior del evento tras haber viajado en tren desde Los Ángeles, haciendo escala en Chicago.

"Esperaba cámaras de seguridad en cada esquina, habitaciones de hotel con micrófonos ocultos, agentes armados cada tres metros, detectores de metales por todos lados. Lo que recibí (¡quién sabe, tal vez me están gastando una broma!) es nada. Ni una maldita seguridad. Ni en el transporte. Ni en el hotel. Ni en el evento", expone Allen.

Allen ha descrito como "insana" la supuesta incompetencia del Servicio Secreto, afirmando que pudo introducir múltiples armas en el hotel sin ser detectado. "Cualquier agente iraní podría haber traído una ametralladora pesada y nadie se habría dado cuenta", dice.

"Lo que noté inmediatamente al entrar al hotel es la sensación de arrogancia. Entro con múltiples armas y ni una sola persona allí considera la posibilidad de que yo pueda ser una amenaza. La seguridad en el evento está toda afuera, enfocada en los manifestantes y en los que van llegando, porque aparentemente nadie pensó en lo que pasa si alguien hace el registro (check-in) el día anterior", ha detallado.

Poco después de la nota, Allen irrumpió corriendo el sábado por la noche en el control de seguridad para acceder al acto del Hotel Washington Hilton donde estaban Trump, varios miembros de su gobierno y periodistas, pero fue reducido por los agentes no sin antes herir a uno de ellos de un disparo.

Trump cree que actuó por un "odio" profundo hacia los cristianos

Tras el intento de atentado, Trump dijo en una entrevista con la cadena Fox News que el detenido actuó movido por un "odio" profundo hacia los cristianos, basándose en el manifiesto y en la información recabada por las autoridades.

También le calificó como un "tipo muy problemático" cuyos motivos, según el mandatario, tenían un trasfondo religioso radical.

Allen, profesor y desarrollador de videojuegos de 31 años, permanece ahora bajo custodia en un hospital para una evaluación psiquiátrica y se espera que comparezca ante un tribunal federal de Washington D.C. el lunes. Su casa en Torrance, California, ha sido ya registrada por el FBI. Mientras tanto, se le acusa de intento de homicidio de agente federal y de uso de arma de fuego, aunque podría ser acusado de más cargos."

( RTVE, 26/0/269

21.4.26

Trump, el Dios... La forma en que Trump se presenta a sí mismo como Jesús, o como alguien ungido por Jesús, es típica de los líderes de sectas... Todas las sectas son cultos a la personalidad. Son extensiones de los prejuicios, la visión del mundo, el estilo personal y las ideas del líder de la secta. Trump, con su falso «escudo de Trump», se deleita en un kitsch de mal gusto inspirado en Luis XVI, inundado de oro rococó y candelabros resplandecientes. Las mujeres de la corte de Trump tienen «rostros de Mar-a-Lago»... Los hombres de Trump, que a sus ojos deben ser telegénicos y parecer salidos de «Central Casting», visten como ejecutivos publicitarios de los años 50. Lucen zapatos negros Florsheim regalados por Trump... Las sectas se caracterizan por la pedofilia y el abuso sexual. Aquellos, incluido Trump, que se movían con frecuencia en el entorno del pedófilo Jeffrey Epstein, replicaron el abuso endémico en las sectas... Trump desestima la crisis climática como un engaño. Se retira unilateralmente de los acuerdos y tratados sobre armas nucleares. Se enfrenta a potencias nucleares, como Rusia y China. Inicia guerras de forma impetuosa. Alienaba e insulta a los aliados de EE. UU. Sueña con anexionar Groenlandia y Cuba. Aboga por una cruzada santa contra los musulmanes. Ataca a sus oponentes políticos tildándolos de enemigos y traidores, menospreciándolos con insultos groseros. Recorta los programas sociales diseñados para sostener a los más vulnerables. Amplía un aparato de seguridad interna —los matones enmascarados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)— para aterrorizar al público. Las sectas no nutren ni protegen. Subyugan, aniquilan y destruyen... No importa cuántas mentiras pronunciadas por Trump estén meticulosamente documentadas. No importa que Trump haya utilizado la presidencia para enriquecerse en unos 1.400 millones de dólares durante el último año, según Forbes. No importa que sea inepto, perezoso e ignorante. No importa que vaya dando tumbos de un desastre a otro, desde los aranceles hasta la guerra contra Irán... No hay salida a esta disfunción política a menos que surjan movimientos populares que paralicen la maquinaria del gobierno y el comercio en nombre de un público traicionado. Pero el tiempo se agota. Trump y sus secuaces se toman en serio la invalidación o la cancelación de las elecciones de mitad de mandato si perciben una derrota. Si eso ocurre, el culto a Trump será inexpugnable (Chris Hedges)

"Durante los dos años que pasé escribiendo «Fascistas estadounidenses: la derecha cristiana y la guerra contra Estados Unidos», me topé con numerosos mini-Trumps. Estos autoproclamados pastores —muy pocos tenían formación religiosa formal— se aprovechaban de la desesperación de sus feligreses. Estaban rodeados de aduladores y no se les podía cuestionar. Mezclaban realidad y ficción, propagaban el pensamiento mágico y se enriquecían a costa de sus seguidores. Afirmaban que su riqueza y su ostentoso estilo de vida, incluidas mansiones y jets privados, eran una señal de haber sido bendecidos. Insistían en que estaban inspirados divinamente y ungidos por Dios. Dentro de los círculos herméticos de sus megaiglesias, eran omnipotentes.

Estos pastores de sectas prometían utilizar su omnipotencia para aplastar las fuerzas demoníacas que habían causado miseria en las vidas de sus seguidores: desempleo y subempleo, desahucios, quiebras, pobreza, adicción, abuso sexual y doméstico, y una desesperación paralizante. Cuanto más poder poseen los líderes de las sectas —según sus seguidores—, más seguro es el paraíso prometido. Los líderes de las sectas están por encima de la ley. Aquellos que depositan desesperadamente su fe en ellos quieren que estén por encima de la ley.

Los líderes de las sectas son narcisistas. Exigen una adulación servil y una obediencia total. La afirmación del secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., de que Donald Trump es capaz de trazar un «mapa perfecto» de Oriente Medio, o la declaración de la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, de que Trump es siempre «la persona más culta de la sala», son dos de los innumerables ejemplos de la servilismo abyecto que se exige a quienes forman parte del círculo íntimo de un líder de secta. La lealtad ciega importa más que la competencia.

Los líderes de sectas son inmunes a las críticas racionales y basadas en hechos por parte de quienes depositan su esperanza en ellos. Por eso los seguidores acérrimos de Trump no le han abandonado y no le abandonarán. Todo el parloteo sobre fisuras en el universo MAGA malinterpreta a los seguidores de la secta de Trump.

Todas las sectas son cultos a la personalidad. Son extensiones de los prejuicios, la visión del mundo, el estilo personal y las ideas del líder de la secta. Trump, con su falso «escudo de Trump», se deleita en un kitsch de mal gusto inspirado en Luis XVI, inundado de oro rococó y candelabros resplandecientes. Las mujeres de la corte de Trump tienen «rostros de Mar-a-Lago»: labios excesivamente inflados, piel tensa y sin arrugas, implantes mamarios rellenos de gel de silicona y pómulos marcados, rematados con montones de maquillaje. Llevan tacones de aguja y atuendos llamativos que a Trump le resultan atractivos. Los hombres de Trump, que a sus ojos deben ser telegénicos y parecer salidos de «Central Casting», visten como ejecutivos publicitarios de los años 50. Lucen zapatos negros Florsheim regalados por Trump, concretamente unos Oxfords Lexington Cap Toe de 145 dólares.

Las sectas imponen códigos de vestimenta que reflejan el estilo y el gusto del líder de la secta.

Los seguidores del gurú indio Bhagwan Shree Rajneesh, también conocido como Osho, vestían túnicas rojas y naranjas, a menudo combinadas con un jersey de cuello alto y collares de cuentas. Los miembros de Heaven’s Gate llevaban zapatillas Nike Decade y pantalones de chándal negros. Los hombres de la Iglesia de la Unificación, conocidos como «Moonies», vestían camisas blancas impecables y pantalones planchados. Las mujeres llevaban vestidos. Parecían como si se dirigieran a la escuela dominical.

Al igual que Jim Jones, quien convenció u obligó a más de 900 de sus seguidores —entre ellos 304 niños de 17 años o menos— a morir ingiriendo una bebida mezclada con cianuro, Trump está cortejando agresivamente nuestro suicidio colectivo.

Trump desestima la crisis climática como un engaño. Se retira unilateralmente de los acuerdos y tratados sobre armas nucleares. Se enfrenta a potencias nucleares, como Rusia y China. Inicia guerras de forma impetuosa. Alienaba e insulta a los aliados de EE. UU. Sueña con anexionar Groenlandia y Cuba. Aboga por una cruzada santa contra los musulmanes. Ataca a sus oponentes políticos tildándolos de enemigos y traidores, menospreciándolos con insultos groseros. Recorta los programas sociales diseñados para sostener a los más vulnerables. Amplía un aparato de seguridad interna —los matones enmascarados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)— para aterrorizar al público. Las sectas no nutren ni protegen. Subyugan, aniquilan y destruyen.

Trump emplea al ejército estadounidense sin supervisión ni restricciones. Por esta razón, preside lo que el psiquiatra Robert Jay Lifton denominó una «secta destructora del mundo». Lifton enumera ocho características de las «sectas destructoras del mundo» que implantan lo que él denomina «entornos totalitarios».

Estas ocho características son:

1. Control del entorno. El control total de la comunicación dentro del grupo.

2. Carga del lenguaje. El uso de un «lenguaje de grupo» para censurar, editar y acallar las críticas o las ideas contrarias. Los seguidores deben repetir los clichés sin sentido aprobados por Trump y la jerga de la secta.

3. Exigencia de pureza. Una visión del mundo basada en «nosotros contra ellos». Quienes se oponen al grupo están equivocados, son ignorantes y malvados. Son irremediables. Son contaminantes. Deben ser erradicados. Cualquier acción está justificada para proteger esta pureza. El objetivo de todos los líderes de sectas es ampliar y hacer irreconciliables las divisiones sociales.

4. Confesión: La confesión pública de errores pasados. En el caso de los partidarios de Trump, esto incluye el rechazo, como han hecho el vicepresidente de EE. UU. JD Vance y otros, de las críticas pasadas a Trump, con la admisión pública de su anterior pensamiento erróneo.

5. Manipulación mística. La creencia de que los miembros del grupo han sido elegidos especialmente para un propósito superior. Quienes se mueven en el entorno de Trump actúan como si fueran elegidos por la divinidad. Se convencen a sí mismos de que no se ven obligados a aceptar las mentiras y vulgaridades de Trump —o a repetir la jerga de la secta—, sino que lo hacen voluntariamente.

6. La doctrina por encima de la persona. La reescritura y la fabricación de la historia personal para ajustarse a la interpretación de la realidad de Trump.

7. Ciencia sagrada. Las absurdidades de Trump —que las temperaturas globales están descendiendo en lugar de subir, que el ruido de las turbinas eólicas provoca cáncer y que ingerir desinfectantes como el Lysol es un tratamiento eficaz contra el coronavirus— se presentan como basadas en la ciencia. Esta pátina científica implica que las ideas de Trump se aplican a todo el mundo. Quienes no están de acuerdo carecen de rigor científico.

8. La concesión de la existencia. Los no miembros son «seres inferiores o indignos». Una existencia significativa implica formar parte de la secta de Trump. Quienes están fuera de la secta carecen de valor. No merecen consideración moral.

Trump no difiere de los líderes de sectas del pasado, entre ellos Marshall Herff Applewhite y Bonnie Lu Nettles —los fundadores de la secta Heaven’s Gate—, el reverendo Sun Myung Moon —quien dirigió la Iglesia de la Unificación—, Credonia Mwerinde —quien dirigió el Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos de Dios en Uganda — Li Hongzhi —fundador de Falun Gong— y David Koresh, quien dirigió la secta de los Davidianos en Waco, Texas.

Los líderes de las sectas son profundamente inseguros, razón por la cual arremeten con furia ante la más mínima crítica. Enmascaran esta inseguridad con crueldad, hipermasculinidad y grandiosidad pomposa. Son paranoicos, amorales, emocionalmente lisiados y físicamente abusivos. Ellos, incluidos los niños, son objetos que deben ser manipulados para su enriquecimiento, disfrute y, a menudo, entretenimiento sádico.

Las sectas se caracterizan por la pedofilia y el abuso sexual. Aquellos, incluido Trump, que se movían con frecuencia en el entorno del pedófilo Jeffrey Epstein, replicaron el abuso endémico en las sectas.

«Los niños del Templo del Pueblo sufrían abusos sexuales con frecuencia», escribe Margaret Singer en «Cults In Our Midst: The Continuing Fight Against Their Hidden Menace». «Mientras el grupo aún se encontraba en California, chicas adolescentes de tan solo quince años tenían que mantener relaciones sexuales con personas influyentes a las que Jones cortejaba. Un supervisor de niños en Jonestown tenía antecedentes de abuso sexual infantil, y el propio Jones agredió a algunos de los niños. Si se sorprendía a maridos y mujeres hablando en privado durante una reunión, se obligaba a sus hijas a masturbarse en público o a mantener relaciones sexuales con alguien que no gustaba a la familia ante toda la población de Jonestown, tanto niños como adultos. »

Las sectas, escribe Singer, son «un espejo de lo que hay dentro del líder de la secta».

«No tiene ningún tipo de restricción», escribe sobre el líder de la secta:

Puede hacer realidad sus fantasías y deseos en el mundo que crea a su alrededor. Puede llevar a la gente a cumplir sus órdenes. Puede convertir el mundo que le rodea en su mundo. Lo que la mayoría de los líderes de sectas logran es similar a las fantasías de un niño que juega, creando un mundo con juguetes y utensilios. En ese mundo de juego, el niño se siente omnipotente y crea un reino propio durante unos minutos o unas horas. Mueve las muñecas de juguete. Ellos hacen lo que él les ordena. Le repiten sus propias palabras. Él las castiga como le plazca. Es todopoderoso y da vida a su fantasía. Cuando veo las mesas de arena y las colecciones de juguetes que algunos terapeutas infantiles tienen en sus consultorios, pienso que un líder de secta debe mirar a su alrededor y situar a las personas en el mundo que ha creado, de la misma manera que el niño crea en la mesa de arena un mundo que refleja sus deseos y fantasías. La diferencia es que el líder de secta cuenta con seres humanos reales que cumplen sus órdenes mientras construye a su alrededor un mundo que surge de su propia mente.

El lenguaje del líder de la secta se basa en la confusión verbal. Mentiras, teorías de la conspiración, ideas extravagantes y declaraciones contradictorias, a menudo expresadas en la misma frase o con solo unos minutos de diferencia, que paralizan a quienes intentan interpretar al líder de la secta de forma racional. El absurdo es el objetivo. El líder de la secta no se toma en serio sus propias declaraciones. A menudo niega haberlas hecho, aunque estén documentadas. Las mentiras y la verdad son irrelevantes. El líder de la secta no busca transmitir información ni la verdad. El líder de la secta busca apelar a las necesidades emocionales de los miembros de la secta.

«Hitler mantuvo a sus enemigos en un estado de confusión constante y agitación diplomática», escribió Joost A.M. Meerloo en «La violación de la mente: la psicología del control del pensamiento y el menticidio». «Nunca sabían qué iba a hacer a continuación ese loco impredecible. Hitler nunca fue lógico, porque sabía que eso era lo que se esperaba de él. A la lógica se le puede hacer frente con lógica, mientras que a la ilógica no: confunde a quienes piensan con claridad. La Gran Mentira y las tonterías repetidas monótonamente tienen más atractivo emocional en una guerra fría que la lógica y la razón. Mientras el enemigo sigue buscando un contraargumento razonable a la primera mentira, los totalitarios pueden atacarlo con otra».

No importa cuántas mentiras pronunciadas por Trump estén meticulosamente documentadas. No importa que Trump haya utilizado la presidencia para enriquecerse en unos 1.400 millones de dólares durante el último año, según Forbes. No importa que sea inepto, perezoso e ignorante. No importa que vaya dando tumbos de un desastre a otro, desde los aranceles hasta la guerra contra Irán.

El establishment tradicional, cuya credibilidad ha quedado destruida debido a su traición a la clase trabajadora y a su sumisión a la clase multimillonaria y a las grandes corporaciones, tiene poco poder sobre los seguidores de Trump. Su virulencia no hace más que aumentar su popularidad. Los cultos políticos son los hijos bastardos de un liberalismo fallido. La popularidad de Trump puede rondar el 40 %, a fecha de 20 de abril —según una media de múltiples encuestas recopiladas por The New York Times—, pero su base sigue siendo inquebrantable.

El Partido Demócrata, en lugar de dar un giro para abordar la desigualdad social y el abandono de la clase trabajadora —que él mismo ayudó a orquestar—, ha recurrido a los recortes fiscales como vía para recuperar el poder. Una vez más, reducirá nuestra crisis social, económica y política a la personalidad de Trump. No ofrecerá reformas para rectificar nuestra democracia fallida. Esto es un regalo para Trump y sus seguidores. Al negarse a reconocer la responsabilidad por la desigualdad y proponer programas para paliar el sufrimiento que ha causado, los demócratas caen en el mismo tipo de pensamiento mágico que los seguidores de Trump.

No hay salida a esta disfunción política a menos que surjan movimientos populares que paralicen la maquinaria del gobierno y el comercio en nombre de un público traicionado. Pero el tiempo se agota. Trump y sus secuaces se toman en serio la invalidación o la cancelación de las elecciones de mitad de mandato si perciben una derrota. Si eso ocurre, el culto a Trump será inexpugnable."

(Chris Hedges , blog, 20/04/26, traducción DEEPL) 

20.4.26

Trump y Netanyahu: Dos locos que juegan a ser Dios... Donald Trump y su cómplice en crímenes de guerra, Benjamin Netanyahu, libran conjuntamente una guerra de agresión asesina contra Irán, una nación de 90 millones de habitantes. Ambos están dominados por tres patologías interrelacionadas. La primera es la personalidad: ambos son narcisistas malignos. La segunda es la arrogancia del poder: hombres que poseen la capacidad de ordenar la aniquilación nuclear y, en consecuencia, no sienten ningún límite... Para estos narcisistas malignos, la disponibilidad de armas nucleares no representa una carga de responsabilidad, sino una extensión de su grandiosidad: «Puedo hacer cualquier cosa. Puedo arrasar con todo. Ya verán»... La tercera, y la más peligrosa de todas, es el delirio religioso: dos hombres que creen, y que quienes los rodean les repiten a diario, que son mesías que realizan la obra de Dios... Se autoproclaman agentes de Dios. Para ellos, detener la guerra contra Irán significaría que Dios se equivocó... El narcisista maligno no es simplemente vanidoso. Es estructuralmente incapaz de empatía genuina, constitucionalmente inmune a la culpa y movido por la convicción paranoica de que los enemigos lo rodean y deben ser destruidos... Cada patología exacerba a las demás, de modo que juntas ponen al mundo en un gran peligro... El resultado es una glorificación de la violencia sin precedentes desde la época de los líderes nazis... Cada uno de estos hombres está rodeado de una corte de aduladores y fanáticos cuya función es mantener el engaño e impedir que la realidad penetre en su conciencia... las leyes de los conflictos armados, están siendo activamente socavados por Estados Unidos... Sin embargo, los líderes mundiales deben intentar frenar esta locura. A este esfuerzo deberían sumarse todos los países BRICS, la Asamblea General de la ONU y todos los Estados que deseen vivir en un mundo regido por normas y no por las fantasías de dos narcisistas malintencionados (Jeffrey D. Sachs)

 "Este es el mensaje de Pascua de Donald Trump para el mundo:

El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual! ¡Abran el maldito estrecho, malditos locos, o vivirán en el infierno! ¡Ya verán! Alabado sea Alá. Presidente DONALD J. TRUMP
Donald Trump y su cómplice en crímenes de guerra, Benjamin Netanyahu, libran conjuntamente una guerra de agresión asesina contra Irán, una nación de 90 millones de habitantes. Ambos están dominados por tres patologías interrelacionadas. La primera es la personalidad: ambos son narcisistas malignos. La segunda es la arrogancia del poder: hombres que poseen la capacidad de ordenar la aniquilación nuclear y, en consecuencia, no sienten ningún límite. La tercera, y la más peligrosa de todas, es el delirio religioso: dos hombres que creen, y que quienes los rodean les repiten a diario, que son mesías que realizan la obra de Dios. Cada patología exacerba a las demás, de modo que juntas ponen al mundo en un peligro sin precedentes.

El resultado es una glorificación de la violencia sin precedentes desde la época de los líderes nazis. La cuestión es si los pocos adultos responsables del mundo —líderes nacionales comprometidos con el derecho internacional y dispuestos a manifestarlo— podrán contenerlos. No será fácil, pero deben intentarlo.

Comencemos con el trastorno psicológico subyacente. El narcisismo maligno es un término clínico, no un insulto. El psicólogo social Erich Fromm acuñó la frase en 1964 para describir a Adolf Hitler, como una fusión de grandiosidad patológica, psicopatía, paranoia y personalidad antisocial en una sola estructura de carácter. El narcisista maligno no es simplemente vanidoso. Es estructuralmente incapaz de empatía genuina, constitucionalmente inmune a la culpa y movido por la convicción paranoica de que los enemigos lo rodean y deben ser destruidos. Ya en 2017, el psicólogo John Garnter y muchos otros profesionales advertían sobre el narcisismo maligno de Trump.

Cuando el poder no conoce límites, el único control interno que queda es la conciencia. Y el psicópata no tiene conciencia.

Varios psicólogos y psiquiatras de renombre han evaluado a Trump para detectar psicopatía utilizando la Escala Hare estandarizada, obteniendo puntuaciones muy superiores al umbral diagnóstico. Véase, por ejemplo, aquí. La psicopatía se caracteriza principalmente por la falta de conciencia o compasión hacia los demás.

Tanto Trump como Netanyahu encajan a la perfección en este perfil. La psicopatía de Trump quedó patente cuando las fuerzas estadounidenses destruyeron un puente civil en Teherán , sin importancia militar, causando la muerte de al menos ocho civiles y dejando 95 heridos o más. Trump no mostró ningún pesar. Se regodeó y prometió más destrucción. De manera similar, el discurso de Netanyahu en Pésaj no contuvo ni una sola palabra para los muertos. Ni una pausa. Ni rastro de duda. Solo el triunfante catálogo de enemigos que ha aniquilado.

La paranoia alimenta la amenaza que Trump y Netanyahu han fabricado. La propia directora de Inteligencia Nacional de Trump, Tulsi Gabbard , testificó por escrito que el programa nuclear de Irán había sido "aniquilado" y que la comunidad de inteligencia "sigue evaluando que Irán no está construyendo un arma nuclear". El OIEA declaró categóricamente que no había pruebas de la existencia de una bomba. El propio funcionario antiterrorista de Trump dimitió en protesta, escribiendo que "comenzamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby sionista". El paranoico no necesita una amenaza real. La inventará si es necesario, para que coincida con sus sentimientos de miedo exagerado.

El maquiavelismo opera sin pudor alguno. Trump le dijo al mundo que la diplomacia siempre había sido su "primera opción", mientras se jactaba, al mismo tiempo, de haber roto el acuerdo nuclear con Irán: "Fue un gran honor para mí. Fue un gran orgullo para mí". Destruyó el marco diplomático con sus propias manos y luego culpó a Irán por el desastre. Después admitió, con total naturalidad, que la guerra no tiene justificación de autodefensa: "No tenemos que estar allí. No necesitamos su petróleo. No necesitamos nada de lo que tienen. Pero estamos allí para ayudar a nuestros aliados". Según la Carta de las Naciones Unidas, la autodefensa es la única base legal para el uso de la fuerza. Trump ha confesado que tal base no existe.

Existe una particular deformación que el poder inflige a ciertas personalidades, y se agudiza especialmente cuando el poder en cuestión es ilimitado o lo parece. Con el control de arsenales nucleares, Trump y Netanyahu no perciben el mundo como los demás. Para estos narcisistas malignos, la disponibilidad de armas nucleares no representa una carga de responsabilidad, sino una extensión de su grandiosidad: «Puedo hacer cualquier cosa. Puedo arrasar con todo. Ya verán». Netanyahu y Trump no tendrán límites en esta grandiosidad delirante.

Trump y Netanyahu no experimentan el mundo como los demás

Trump ha interiorizado por completo esta sensación de impunidad. El 1 de abril, se presentó ante las cámaras y prometió bombardear Irán hasta reducirlo a la Edad de Piedra, donde pertenece. La frase «donde pertenece» es el veredicto de un hombre que se siente con la potestad divina de juzgar el valor de 90 millones de personas y las deshumaniza sin dudarlo. Ha amenazado repetidamente con destruir la infraestructura eléctrica civil de Irán —un crimen de guerra según las leyes de los conflictos armados—, anunciado abiertamente como una postura de negociación ante una audiencia global que, en su mayoría, cambió de canal.

Netanyahu dirige un Estado con aproximadamente 200 ojivas nucleares, nunca ha firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear y opera sin ningún régimen de inspección internacional. Ha visto a Trump ejercer el poder militar estadounidense con una agresividad desmedida y coincide en que no hay consecuencias. Esta segunda locura alimenta la tercera: cuando el poder no conoce límites, el único freno interno que queda es la conciencia. Y el psicópata carece de conciencia.

La falta de conciencia es la patología más peligrosa de las tres, pues elimina el último freno interno posible. El estratega que libra una guerra injusta puede llegar a calcular que los costos superan las ganancias y detenerse. El narcisista maligno que libra una guerra por el ego puede llegar a agotar las exigencias de este y detenerse. El psicópata intensifica su comportamiento porque no conoce límites.

Y, por increíble que parezca, la cosa empeora aún más. Tanto Trump como Netanyahu son aspirantes a mesías. Se autoproclaman agentes de Dios. Para ellos, detener la guerra contra Irán significaría que Dios se equivocó. Y el autoproclamado mesías tampoco puede estar equivocado, porque el mesías y Dios se han convertido, en su grandilocuente mentalidad, prácticamente en lo mismo.

Tanto Trump como Netanyahu han reivindicado explícitamente esta identidad mesiánica. Trump se ha autodenominado “el elegido”. Respecto al intento de asesinato contra Trump en 2024, declaró: “Sentí entonces, y creo aún más ahora, que mi vida fue salvada por una razón. Fui salvado por Dios para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande”. Netanyahu, en su discurso en la víspera de la Pascua judía, no se limitó a invocar a Dios. Se apropió del papel de Dios en la narrativa del Éxodo, enumerando diez “logros” de lo que él llama la “Guerra de la Redención” y denominando a cada uno una plaga. Al asesinato del ayatolá Jamenei lo llamó la “Plaga de los Primogénitos”. Luego advirtió al mundo:
Tras las diez plagas de Egipto, les recuerdo que el faraón siguió intentando perjudicar al pueblo de Israel, y todos sabemos cómo acabó aquello.
En el Libro del Éxodo, ese final es el ahogamiento de todo el ejército del faraón. Netanyahu amenazaba con la aniquilación de Irán, en televisión, utilizando el lenguaje de las sagradas escrituras.

Cada uno de estos hombres está rodeado de una corte de aduladores y fanáticos cuya función es mantener el engaño e impedir que la realidad penetre en su conciencia.

La corte de Trump: Hegseth, Huckabee y los nacionalistas cristianos.

Pete Hegseth, el Secretario de Defensa, ha convertido el Pentágono en un escenario de guerra santa. Luce un tatuaje de la Cruz de Jerusalén en el pecho y las palabras «Deus Vult», «Dios lo quiere», el grito de guerra de las Cruzadas medievales, en el brazo. Celebra servicios religiosos cristianos mensuales en el auditorio del Pentágono. Ha pedido al pueblo estadounidense que ore «todos los días, de rodillas» por la victoria militar en Oriente Medio «en el nombre de Jesucristo». En uno de estos servicios, oró en voz alta para que las tropas estadounidenses infligieran:
Violencia desmedida en las acciones contra aquellos que no merecen misericordia… Pedimos estas cosas con audaz confianza en el poderoso y majestuoso nombre de Jesucristo.
En una rueda de prensa sobre la guerra de Irán, Hegseth afirmó que Estados Unidos«negocia con bombas». Describió a los líderes iraníes como «fanáticos religiosos» que buscan la capacidad nuclear para «un apocalipsis religioso», mientras presidía servicios religiosos mensuales en el Pentágono y declaraba que «la providencia de nuestro Dios todopoderoso está allí protegiendo a esas tropas». Parece no ser consciente del espejo que está mostrando. Un secretario de Defensa que reza por «violencia abrumadora» en nombre de Jesús, mientras llama fanáticos religiosos a sus enemigos, ha definido la palabra «proyección».

Mike Huckabee, embajador de Estados Unidos en Israel, proporciona el marco teológico. Pastor bautista y ferviente sionista cristiano, Huckabee cree que el conflicto entre Israel e Irán es el cumplimiento de una profecía bíblica: un paso necesario hacia el Rapto y la segunda venida de Cristo. Le envió un mensaje a Trump —que este luego publicó en redes sociales— comparando la situación con la de Truman en 1945 y el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Japón, instándolo a escuchar «SU voz», es decir, la de Dios.

En una entrevista, se le preguntó a Huckabee sobre la concesión bíblica de tierras que se extiende desde el Nilo hasta el Éufrates —que abarca Líbano , Siria , Jordania y partes de Arabia Saudita e Irak— y si Israel tenía un derecho divino sobre todo ese territorio. Su respuesta fue directa: «No me importaría que se lo quedaran todo».

Por su parte, el ministro de Finanzas israelí de extrema derecha, Smotrich, publicó en redes sociales : «Amo a Huckabee». El pastor sionista cristiano John Hagee, cuya organización Cristianos Unidos por Israel ha sido un importante impulsor del apoyo evangélico estadounidense a las guerras de Israel, analizó la guerra de Irán y simplemente dijo: «Proféticamente, estamos en el momento justo». Franklin Graham, en un servicio de oración de Pascua en la Casa Blanca, alimentó las delirantes fantasías mesiánicas de Trump: «Hoy los iraníes, el malvado régimen de este gobierno, quieren matar a todos los judíos y destruirlos con fuego atómico. Pero tú has levantado al presidente Trump. Lo has levantado para un momento como este. Y Padre, oramos para que le des la victoria».

La corte de Netanyahu: Ben-Gvir, Smotrich y los colonos mesiánicos

Por parte israelí, el círculo íntimo está compuesto por dos figuras cuyo radicalismo es tan extremo que fueron considerados parias políticos hasta que Netanyahu utilizó sus votos para mantenerse en el poder. Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional, es admirador del difunto rabino Meir Kahane, cuyo partido Kach fue catalogado como organización terrorista. Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas, basa su ideología en la del rabino Zvi Yehuda Kook, quien enseñaba que la victoria militar de Israel en 1967 fue un mandato divino y que la colonización del territorio palestino es la voluntad de Dios. Juntos, suman 20 escaños en la coalición de 67 miembros de Netanyahu. No solo asesoran al primer ministro, sino que comparten sus creencias y visión mesiánicas.

Ben-Gvir ha utilizado su control de la policía israelí para facilitar las operaciones de grupos paramilitares colonos contra los palestinos en Cisjordania . Ha bloqueado sistemáticamente las negociaciones de alto el fuego y se ha atribuido abiertamente el mérito de retrasarlas. Impulsó los derechos rituales judíos en el Monte del Templo, desafiando el statu quo mantenido durante décadas, una medida que, según advirtieron los funcionarios de seguridad israelíes, conduciría directamente a un derramamiento de sangre. En agosto de 2023 declaró: «Mi derecho, y el de mi esposa y mis hijos, a circular libremente por las carreteras de Judea y Samaria, es más importante que el derecho a la libre circulación de los árabes». El Reino Unido , Canadá, Australia, Nueva Zelanda , Noruega, Eslovenia, los Países Bajos y España lo han sancionado por incitar a la violencia; sin embargo, Estados Unidos, bajo el mandato de Marco Rubio , defendió a Ben-Gvir y criticó dichas sanciones .

Smotrich es el más metódico de los dos: menos teatral y más peligroso. Ha transferido sistemáticamente la gobernanza civil de Cisjordania del ejército israelí a su propio ministerio, canalizando cientos de millones de séqueles a la infraestructura de los colonos mientras los presupuestos de la Autoridad Palestina se ven deliberadamente estrangulados. Ha ordenado a su oficina que formule un plan operativo para la aplicación de la soberanía sobre Cisjordania. Durante la guerra de Irán, pidió a Israel que anexara el sur del Líbano hasta el río Litani, declarando que la guerra debía terminar con una realidad completamente diferente. La ideología de Smotrich se basa en la enseñanza de Kook de que la empresa de los asentamientos no es política, sino sagrada: una obligación divina que debe cumplirse independientemente del derecho internacional, los derechos palestinos o la opinión mundial. Las fronteras de 1967, según esta teología, no son una realidad militar temporal, sino la obra inconclusa de Dios.

Los adultos del mundo deben intentar detener esta locura

Ni Ben-Gvir ni Smotrich eran más que extremistas marginales antes de que Netanyahu los legitimara incorporándolos al gobierno y a su círculo íntimo. Les otorgó poder sobre la sociedad israelí, y ellos le proporcionaron la fuerza militar nacionalista religiosa necesaria para justificar sus guerras como una misión divina.

En este panorama de guerra santa, una voz se ha alzado con gracia y claridad que salvan al mundo. El Papa León XIV ha pedido constantemente el fin de la violencia. Durante la Misa del Jueves Santo en Roma, abordó la arrogancia del poder:
Solemos considerarnos poderosos cuando dominamos, victoriosos cuando destruimos a nuestros iguales, grandiosos cuando nos temen. Dios nos ha dado un ejemplo, no de cómo dominar, sino de cómo liberar; no de cómo destruir la vida, sino de cómo darla.
. El Domingo de Ramos, el Papa fue nuevamente directo, diciendo que Jesús “no escucha las oraciones de los que hacen la guerra, sino que las rechaza”. Hegseth continuó con otro servicio religioso en el Pentágono, donde nuevamente oró por una “violencia abrumadora” en nombre de Cristo.

El profesor John Mearsheimer ha afirmado precisamente que los crímenes que ahora cometen Trump y Netanyahu son los mismos por los que la cúpula nazi fue ahorcada en Núremberg: guerra de agresión, anexión de territorio extranjero, ataques deliberados contra infraestructura civil y castigo colectivo. Esto no es mera retórica. Son categorías jurídicas. El Tribunal de Núremberg denominó al crimen de agresión el «crimen internacional supremo», aquel que «contiene en sí mismo la maldad acumulada de todo», porque es el crimen que posibilita todos los demás.

Los mecanismos institucionales que existen para prevenir precisamente este tipo de catástrofe, incluidos el Consejo de Seguridad de la ONU, la Corte Penal Internacional , el régimen de no proliferación y las leyes de los conflictos armados, están siendo activamente socavados por Estados Unidos.

Sin embargo, los líderes mundiales deben intentar frenar esta locura. El esfuerzo multilateral en Islamabad, que incluye a los ministros de Asuntos Exteriores de Pakistán , Turquía , Egipto y Arabia Saudita, en colaboración con la iniciativa de paz de cinco puntos entre China y Pakistán, es un comienzo importante. A este esfuerzo deberían sumarse todos los países BRICS, la Asamblea General de la ONU y todos los Estados que deseen vivir en un mundo regido por normas y no por las fantasías de dos narcisistas malintencionados.

Cuando líderes desquiciados invocan la catástrofe divina como instrumento político, no solo sus enemigos son los perjudicados. Todos seremos víctimas de las plagas de Netanyahu y del bombardeo de Irán por parte de Trump, a menos que otros líderes pongan límites a estos dos dementes." 

(Jeffrey D. Sachs, Jaque al neoliberalismo, 17/04/26,  fuente Common Dreams