Mostrando entradas con la etiqueta c. Pobreza: paro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta c. Pobreza: paro. Mostrar todas las entradas

24.7.25

Tenía muchísimas ganas de leer algo así: España supera por primera vez los 22 millones de ocupados... la tasa de paro cayó al 10,29%, la cifra más baja desde 2008... la población activa sigue aumentando, hasta los 24,8 millones, la cifra más alta de la serie, y camino de los 25 millones... con contratos indefinidos en máximos

 "España supera por primera vez los 22 millones de ocupados, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre del año, publicada este jueves. En total, de abril a junio hubo trabajando 22.270.000 personas y la tasa de paro cayó al 10,29%, la cifra más baja desde 2008 y un punto menos que en la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística. “Son datos muy positivos, especialmente cuando la población activa sigue aumentando, hasta los 24,8 millones, la cifra más alta de la serie”, ha celebrado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo. Son 267.200 personas más que el trimestre anterior.

El segundo trimestre del año es, en general, positivo para el empleo, animado por el buen tiempo y el inicio de las contrataciones de cara a la temporada veraniega. Además, en esta ocasión, a diferencia de lo que ocurrió en 2024, la Semana Santa se celebró en abril, lo que supone un empujón extra para la incorporación de más personas trabajando en el mercado laboral. En total, el mercado laboral ha sumado en el último trimestre más de medio millón de personas trabajadoras (503.300) respecto a los tres meses anteriores y 584.000 en términos interanuales.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, la tasa de ocupación alcanzó en este periodo su máximo histórico, con un 68,3% de la población ocupada. “Dije que llegaríamos a ser la España de los 22 millones de ocupados y hoy este dato es así”, ha señalado la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que ha incidido en que “prácticamente todos los datos de esta EPA” son “una noticia muy positiva para nuestro país”. Entre ellos, la ocupación femenina, que tampoco toca techo. En el último trimestre, hubo 10,4 millones de mujeres trabajando, con una tasa de actividad del 54,4%.

En este sentido, tanto Díaz como Cuerpo han hecho hincapié en la población activa, que se acerca a los 25 millones de personas. En este trimestre, supone un incremento de 267.300 personas, el segundo aumento más alto, tras 2021, desde 2005.

236.000 parados menos

Por la parte del paro, este ha marcado el mínimo de los últimos 17 años, con una tasa del 10,29% y . En total, son 2.553.100 personas, con ocho comunidades autónomas por debajo del doble dígito: Aragón (7,6%), Asturias (8,6%), Balears (7,4%), Cantabria (7,1%), Castilla y León (8,5%), Catalunya (8,1%), Galicia (8,3%) y Madrid (7,7%).

Los contratos indefinidos, en máximos.

El récord de ocupados que señala la EPA deja también un registro de contratos indefinidos en máximos de toda la serie histórica. Nunca antes ha habido tantas personas trabajando con esta garantía de estabilidad: más de 16 millones, frente a los 2,9 temporales, cuya gráfica apunta una tendencia a la baja desde los más de 4 millones de 2021, cuando se aprobó la reforma laboral que entró en vigor en 2022. " 

(David Noriega / Yuly Jara , eldiario.es, 24/07/25)

"(...)  La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha destacado en declaraciones a la Cadena Ser que la población activa "va camino" de los 25 millones de personas, cifra nunca antes alcanzada, y a la que ha contribuido la población extranjera, según ha subrayado la ministra de la Seguridad Social, Elma Saiz, en Onda Cero. Díaz también ha destacado la caída por debajo de 800.000 de los hogares con todos sus miembros activos en el paro, en tanto que en un plano negativo ha incidido en que los salarios están a 25 puntos de distancia de la media salarial europea, por lo que ha hecho un llamamiento al sector privado para que mejore los sueldos y poder hacer "un país mejor".(...)"

(InfoLibre, 24/07/25) 

29.1.25

Los datos de la EPA muestran avances muy importantes en el mercado laboral español... el crecimiento del empleo (medido por la tasa desestacionalizada trimestral) se ha acelerado considerablemente... El empleo creció alcanzado un nuevo máximo muy próximo a los 21,9 millones... la población activa ha crecido hasta el máximo alcanzado cercano a los 24,5 millones... prácticamente la totalidad de la creación de empleo se ha producido en las actividades del sector privado... El paro, por su parte, se ha reducido en todos los grupos de edad y tanto en los que buscan su primer empleo, como en los de larga duración... pero el desempleo de larga duración sigue siendo muy elevado, un millón de personas siguen siendo paradas de larga duración. Esta situación de marginación crónica y estructural del empleo es también una causa fundamental de pobreza, y el elevado y persistente nivel de paro de larga duración (uno de los más altos de la UE) indica que las políticas activas de empleo siguen sin funcionar correctamente (Economistas frente a la crisis)

 "1/ Se mantienen las favorables tendencias del mercado laboral un trimestre más

Los datos trimestrales muestran, una vez más, que se mantiene la creación de empleo, así como el descenso del desempleo.

El número de personas ocupadas ha aumentado en prácticamente 35.000 en este trimestre, que normalmente es el más débil del año. De hecho, en 2022 y 2023 se registraron pérdidas de empleo (así como en muchos años anteriores, entre ellos el trienio 2015-2017).

Dejando a un lado los aspectos estacionales, el crecimiento del empleo (medido por la tasa desestacionalizada trimestral) se ha acelerado considerablemente, alcanzando un 0,88 por ciento. Una cifra que mejora las registradas en los últimos seis trimestres. Con ello, la tasa interanual se ha recuperado hasta alcanzar prácticamente un 2,2%.

Por otro lado, el crecimiento de empleo se ha concentrado en el trimestre en las mujeres, en la ocupación por cuenta propia, a tiempo parcial y en el empleo asalariado indefinido, dibujando con estas cifras un juego de luces y sombras, que no en todos los casos responden a tendencias consolidadas de la evolución del mercado de trabajo sino solamente a movimientos trimestrales o coyunturales.

La reducción de la población activa, concentrada en su totalidad en la disminución de 150.000 personas en el trimestre (todas ellas de nacionalidad española), sumada a la creación de empleo, ha ocasionado una considerable caída trimestral del desempleo, cercana a las 160.000 personas, lo que se ha traducido en una reducción de más de medio punto (seis décimas) de la tasa de paro respecto al trimestre anterior. Cerrando el año en un nivel del 10,6%.

  1. En 2024 se han registrado importantes avances en el cambio estructural del mercado de trabajo español

El empleo creció en cerca de 470.000 personas, alcanzado un nuevo máximo muy próximo a los 21,9 millones de personas.

Asimismo, la población activa también ha crecido en doscientas mil personas, elevando su registro hasta el máximo alcanzado cercano a los 24,5 millones de personas.

Y el volumen de desempleo se ha reducido en 265.000 personas, lo que ha permitido que el paro caiga por debajo de los 2,6 millones y que la tasa de paro se haya aminorado durante el año en 1,2 puntos porcentuales, hasta cerrar el ejercicio en el nivel del 10,6%, como ya se ha mencionado.

La ocupación ha crecido en el año con fuerza tanto en el caso de los hombres (+260 mil) como, algo menos, en el caso de las mujeres (+207 mil).

Lo que ha permitido reducir el desempleo masculino hasta una tasa ya inferior al diez por ciento (9,5%), contabilizando una caída de nueve décimas. Y en el caso de las mujeres, la tasa de paro se ha reducido en 1,5 puntos hasta quedar en el 11,8%.

Las diferencias en la reducción de las tasa de paro en cada uno de estos grupos se deben a los diferentes comportamientos de la población activa, en la que se han registrado crecimientos mayores en el caso de los hombres que en el de las mujeres.

El empleo ha crecido en prácticamente todos los grupos de edad, aunque con una intensidad superior entre los más jóvenes (menores de 25 años), y entre los de mayor edad (55 años y más).

También es importante señalar que desde el punto de vista sectorial en 2024 creció el empleo industrial y en la construcción, aunque el mayor incremento se ha producido como es habitual en los servicios.

Desde el punto de vista de la situación profesional, en este pasado año ha crecido tanto el empleo de las personas con trabajo autónomo (un 2,75%) como las de empleo asalariado (un 2,5%).

Y respecto a la estabilidad de este último, hay que destacar que en 2024  la población activa también ha crecido en doscientas mil personas, elevando su registro hasta el máximo alcanzado cercano a los 24,5 millones de personas (cerca de 590.000 personas, un 3,9% de crecimiento interanual), y un descenso del empleo temporal (-134.000, una reducción del 4,5% interanual).

Además, prácticamente la totalidad de la creación de empleo se ha producido en las actividades del sector privado de la economía: más de 450.000 empleos, frente a menos de quince mil en las del sector público.

El paro, por su parte, se ha reducido en todos los grupos de edad y tanto en los que buscan su primer empleo (que registran una caída del 18 por ciento), como en los de larga duración, más de un año de búsqueda (que se reducen en un diez por ciento).

  1. No obstante todos esos buenos datos, persisten algunos graves problemas

Por un lado, la fuerte dualidad territorial y por sexos del desempleo. Que constituye un aspecto característico y muy poco destacado del desempleo en España:

  • Mientras que once CCAA registran ya tasas de paro inferiores al nueve por ciento (y tres de ellas inferiores al ocho por ciento), las otras seis que presentan tasas superiores al promedio nacional están próximas o superan por mucho cifras de doce puntos. Destacando en este aspecto negativo las de Andalucía (15,8%) y de Extremadura (15,3%).
  • Cuando se analizan los datos diferenciados por géneros y territorios, esas realidades duales y diferenciadas se agudizan. De las doce CCAA en las que la tasa de paro de los hombres está por debajo del promedio nacional (9,5%), cinco de ellas están por debajo del siete por ciento, rozando ya niveles de pleno empleo masculino. Mientras que otras cinco superan ese nivel del siete por ciento en casi siete o más puntos, prácticamente duplicándolo.
  • En el caso de las tasas de paro de las mujeres, esa dualidad es asimismo muy fuerte. En diez CCAA esas tasas de paro ya son inferiores al diez por ciento (en dos de ellas, inferiores al ocho por ciento). En tanto que en otras cinco CCAA, las tasa de paro de las mujeres alcanzan y superan el 14% (nuevamente en Andalucía y Extremadura superan el 18%).

Por otro lado, persisten los elevados niveles de pobreza laboral, porque, aunque se han ido reduciendo los ocasionados por la inestabilidad y la rotación laboral, se mantienen muy altos los relacionados con la baja intensidad laboral, en los que se expresa otra dualidad en el mercado de trabajo español:

  • El empleo a tiempo completo ha continuado creciendo más que el empleo a tiempo parcial, pero este no ha dejado de crecer. En 2024 ha aumentado en 177.000 personas (siete de cada diez son mujeres), alcanzando una cifra total que supera ya los tres millones de personas, cerca del 74%, mujeres. Además, la tasa de “indeseabilidad” y de rechazo de este tipo de empleos es en España de las más altas de Europa.
  • El empleo discontinuo (estacional, de temporada, intermitente o de ETTs), que también se caracteriza por su baja intensidad laboral, aunque tras la reforma laboral ha incrementado su estabilidad y reducido su rotación, no parece haber mejorado de forma significativa los bajos ingresos anuales que lo caracterizan. Pero sí ha aumentado su extensión en el mercado de trabajo español, al haberse prácticamente duplicado en ese periodo, superando las setecientas mil personas, afectando también más a las mujeres (el 4,4% del empleo asalariado de estas), frente al de los hombres (el 3,2%).

Y finalmente, el desempleo de larga duración sigue siendo muy elevado. Pese a que el impulso continuado del empleo, y con ello la reducción del paro, ha aminorado progresivamente su nivel y proporción, un millón de personas siguen siendo paradas de larga duración. Y seis de cada diez de ellas son paradas de muy larga duración porque llevan dos años o más buscando activamente empleo, sin poder disponer de un solo contrato de trabajo (bueno o malo), y disponibles para trabajar.

Esta situación de marginación crónica y estructural del empleo es también una causa fundamental de pobreza, y el elevado y persistente nivel de paro de larga duración (uno de los más altos de la UE) indica que las políticas activas de empleo siguen sin funcionar correctamente."                    (Economistas frente a la crisis, 28/01/25)

13.6.24

¿Cómo podemos apoyar mejor la transición medioambiental en el mercado laboral? Proponemos crear un régimen de seguro salarial a escala europea para los trabajadores afectados por la transición. El principio del seguro salarial es garantizar a las personas que acaban de perder su empleo al menos una parte de su salario anterior si encuentran un nuevo trabajo... Este tipo de seguro dista mucho de ser nuevo; ya existe en Estados Unidos como compensación a los trabajadores que pierden su empleo como consecuencia de acuerdos de libre comercio... Una innovación de este tipo permitiría establecer una auténtica «transición justa» en el centro de la política medioambiental europea y compensar los costes individuales de una transición socialmente deseable (Cyprien Batut es economista del Institut Avant-Garde)

 "A menudo se olvida, pero el sistema de seguro de desempleo que conocemos hoy no vio la luz hasta 1958. En el momento de la creación de la Seguridad Social, más de diez años antes, el desempleo se consideraba un riesgo demasiado insignificante para ser tenido en cuenta. Fue en los años 50, sobre todo bajo el impulso de los pioneros del sistema francés de Seguridad Social, como Pierre Laroque, primer Director General de la Seguridad Social, cuando esto cambió. Poco a poco se fue imponiendo la idea de un seguro de desempleo público y nacional que sustituyera al sistema de la época, que combinaba cajas de seguros sindicales y privadas con un sistema de asistencia social estatal.

Este deseo de reforma no estaba motivado por el desempleo masivo, sino por la necesidad de seguir el ritmo de los cambios estructurales de la economía francesa. De hecho, se consideraba que si las transformaciones industriales causaban dificultades a los trabajadores de determinados sectores, se corría el riesgo de frenarlas o de ignorar los costes que suponían para estos trabajadores: había que encontrar una forma de compensar la pérdida de salarios.

 Aunque el sistema francés de seguro de desempleo ha evolucionado considerablemente desde entonces, la transición medioambiental plantea la cuestión de su capacidad para apoyar los cambios en el mercado laboral. Según el informe Pisani-Ferry - Mahfouz, ocho sectores representan el 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero, pero poco más del 5% de los empleos. La descarbonización de la economía afectará inevitablemente a los trabajadores de estos sectores.

Si nos atenemos a las mejores estimaciones, el efecto de la transición sobre el número total de empleos debería ser cercano a cero, pero también irá acompañada de reasignaciones entre sectores y profesiones, y éstas no serán indoloras. Por tanto, nos enfrentamos a los mismos problemas que los creadores del seguro de desempleo: ante estos costes, ¿debemos frenar la necesaria transformación de nuestra economía o encontrar la manera de compensar la diferencia salarial de los trabajadores de los sectores más contaminantes?

 Los hechos han cambiado desde 1958. Nuestra sociedad es más rica y compleja, y el coste de la pérdida del empleo va más allá del tiempo pasado en paro. Según el INSEE, el 35% de los parados eran pobres en 2021, frente al 14,5% de la población francesa. Pero el coste de la pérdida de empleo va más allá del desempleo, ya que los economistas han demostrado que también adopta la forma de salarios más bajos cuando las personas vuelven a trabajar: los salarios caen una media del 7% durante un largo período. Esta pérdida de ingresos no está cubierta por nuestro sistema de seguro de desempleo. ¿Tendrán que soportarlo solos los trabajadores afectados por las políticas medioambientales?

La mayoría de los países europeos son conscientes del problema. Intentan anticiparse a estos cambios en el mercado laboral transformando las transiciones «sufridas» en transiciones «elegidas» para limitar este coste. Para ello, se apoyan sobre todo en la formación y en los esfuerzos individuales para favorecer el reciclaje profesional en los sectores afectados. En Francia, este es el espíritu de los consejos de evolución de carrera, de la cuenta personal de formación, de los dispositivos de dimisión-reconversión y de las transiciones colectivas. Pero, como señala un informe de Réseau Emplois Compétences con France Stratégie, estos dispositivos nacionales de apoyo han tenido poco éxito.

 ¿A qué se debe? En parte es un problema de coste de oportunidad. Para muchos trabajadores, no merece la pena el esfuerzo: los beneficios esperados de la formación superan con creces los costes, sobre todo el tiempo perdido, que se emplearía mejor buscando trabajo en el mismo sector. Es el caso de los trabajadores que ya están muy avanzados en su carrera profesional o cuyas competencias son difíciles de exportar a otro lugar.

Entonces, ¿cómo complementar este planteamiento y apoyar mejor la transición medioambiental en el mercado laboral? Proponemos crear un régimen de seguro salarial a escala europea para los trabajadores afectados por la transición. El principio del seguro salarial es garantizar a las personas que acaban de perder su empleo al menos una parte de su salario anterior si encuentran un nuevo trabajo. Su introducción a escala europea está justificada. Compensaría las posibles pérdidas derivadas de la introducción de normativas medioambientales, que a su vez suelen decidirse a escala europea. En la práctica, esto significaría que los beneficiarios podrían recibir una indemnización equivalente al menos a una parte de la diferencia entre su salario anterior y el actual si vuelven a trabajar.

 Este tipo de seguro dista mucho de ser nuevo; ya existe en Estados Unidos como compensación a los trabajadores que pierden su empleo como consecuencia de acuerdos de libre comercio. También podría generar ahorros para los Estados miembros de la UE al aumentar la rapidez de la vuelta al trabajo y los salarios. Un empleado que se reincorpora más rápidamente al trabajo recibe en total menos ingresos de sustitución y, si tiene un salario más alto, también pagará más impuestos después.

Una innovación de este tipo permitiría establecer una auténtica «transición justa» en el centro de la política medioambiental europea y compensar los costes individuales de una transición socialmente deseable. Sus beneficios a escala europea no pueden medirse únicamente en términos monetarios. Al completar los sistemas nacionales de seguro de desempleo y compensar la pérdida de salario de los trabajadores de los sectores «marrones» que corren el riesgo de perder su empleo como consecuencia de las políticas medioambientales, refuerza su aceptabilidad."

(Cyprien Batut es economista del Institut Avant-Garde. Revista de prensa, 17/05/24, Este artículo se publicó originalmente en Le Monde.)

11.12.23

El alto paro tiene su origen en el infradesarrollo del tejido empresarial y no en los subsidios que son magros (480€) y con grandes lagunas de cobertura. El problema no es de protección sino de inversión... No es cierto que los mayores de 45 o 52 años rechacen empleos gracias a los subsidios. Si lo es, en cambio, que son habitualmente expulsados por empresarios del empleo en un país donde sobran los buenos trabajadores y faltan buenas empresas... Un baja protección fomenta el subdesarrollo empresarial pues promueve un capital vago y extractivo en lugar de productivo

Carlos Martín Urriza @carlosurriza

(1/6) El alto paro tiene su origen en el infradesarrollo del tejido empresarial y no en los subsidios que son magros (480€) y con grandes lagunas de cobertura. El problema no es de protección sino de inversión, asunción de riesgos e innovación empresarial

2/6) No es cierto que los mayores de 45 o 52 años rechacen empleos gracias a los subsidios. Si lo es, en cambio, que son habitualmente expulsados por empresarios del empleo en un país donde sobran los buenos trabajadores y faltan buenas empresas

 3/6) No tener subsidios suficientes o facilitar con ellos la subvención de malos empleos fomenta las empresas que hacen negocio de las malas condiciones de trabajo

 (4/6) Una regulación laboral y protección que impidan el abuso son condición necesaria para crear empleo de calidad como ha demostrado la última reforma laboral, el control de horarios, la ley riders y las subidas del SMI

 (5/6) Las evaluaciones de impacto sobre la rebaja de subsidios son parciales. Por lo general solo evalúan la probabilidad de encontrar un empleo, pero no si es de calidad o la pérdida de bienestar de quien no lo encuentra, el impacto sobre la pobreza, la salud o la desigualdad

 (6/6) Tampoco evalúan el fomento que supone una protección precaria a las empresas que hacen negocio de las malas condiciones de trabajo. Un baja protección fomenta el subdesarrollo empresarial pues promueve un capital vago y extractivo en lugar de productivo

 Gran artículo de @laura_olias

https://www.eldiario.es/economia/dicen-estudios-recortar-subsidios-desempleo_1_10750380.html

1:08 p. m. · 10 dic. 2023 11,8 mil Reproducciones

23.3.23

Los ciudadanos que se ven obligadas a saltarse comidas para poder alimentar a sus hijos o porque no tienen ingresos para las comidas principales diarias en el Reino Unido sobrepasan el 29%; en Francia, el 25%, y en Alemania están por encima del 21%... España destaca positivamente entre sus vecinos europeos ya que, en comparación con los países analizados (España, Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Reino Unido e Irlanda) y a pesar de que la situación ha empeorado desde 2016, es el país con menos familias con dificultades económicas para alimentarse: un 17,7%... cousas veredes

 "(...) La semana pasada apenas tuvo repercusión una noticia que muestra para mí la gravedad del momento que atravesamos y que tiene relación directa con la moción, el enraizamiento de la ultraderecha en las instituciones y, en definitiva, el hastío con la política y los partidos de una población, para la cual, pese a las recetas socialdemócratas aplicadas (echen un vistazo a la Francia de Macron), de signo opuesto a las introducidas durante la crisis de 2008, no se ve el final del túnel: bancos rescatados (otra vez), autoridades que niegan insolvencia financiera (lo mismo que nos decían en 2008), pánico en unos mercados de mercaderes, que menos inteligentes y sosegados, demuestran una histeria propia de analfabetos irracionales...

No son irracionales, en cambio, los y las ciudadanas que se ven obligadas a saltarse comidas para poder alimentar a sus hijos o porque no tienen ingresos para las comidas principales diarias. Una de cada cuatro familias en España se saltan comidas y, en el caso de las rentas menores de 15.000 euros, son cuatro de cada diez las familias que no pueden llevar una alimentación normal, porque no les llega el dinero y los precios de los alimentos siguen disparados. Es un estudio interesantísimo realizado por una consultora internacional y que ha recogido El Diario Cantabria, socio de Público, junto a muy pocos medios más.

El informe se ha llevado a cabo con estudios sobre España, Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Reino Unido e Irlanda, que muestran, además, que con todo lo malas que son la cifras, las y los españoles no somos quienes peor estamos: "Aquí la cifra rozaría el 18%, pero en el Reino Unido sobrepasan el 29%; en Francia, el 25%, y en Alemania están por encima del 21%". Nos hemos enterado de este estudio en la misma semana que se constató que las ayudas públicas no están distribuidas correctamente, ni mucho menos, sino que las cobran siempre quienes menos la necesitan cuando pueden cobrarlas y las cobran mucho menos quienes tienen menos recursos, porque no disponen de las herramientas ni los conocimientos de una burocracia enrevesada como la nuestra. Un despropósito impropio de este Gobierno socialdemócrata y que impacta de lleno en el desarrollo alarmante de la antipolítica que representa Vox y que bendice Tamames con su ego. ¿A que nadie hablará de estas cifras en la moción?"                (Ana Pardo de Vera, Público, 21/03/23)

21.5.21

La miseria moral del capitalismo. A ninguna otra entidad como Bankia se la rescató con una ayuda pública de 24.000 millones (que pagará el contribuyente)... Nada justifica alzas de sueldos (Goiri pasa a cobrar 1,65 millones de euros anuales (y hasta 2,1 millones si cumple previsiones; Gortázar, hasta 3,4 millones contando el bonus)... justo cuando están embarcados en un ajuste laboral que supondrá el despido colectivo de 7.791 empleados... nada, salvo el capitalismo, y el reirse de los demás

 "José Ignacio Goirigolzarri y Gonzalo Gortázar son la nueva cúpula de CaixaBank. Gozan de sólida reputación como banqueros profesionales. 

Por eso es más desconcertante que hayan cometido la imprudencia de asignarse —mediante proceso legal, con la sucesiva aprobación de los tres órganos de filtro— unos altos sueldos que herirán muchas sensibilidades, justo cuando están embarcados en un ajuste laboral que supondrá el despido colectivo de 7.791 empleados de su plantilla.

Goiri pasa a cobrar 1,65 millones de euros anuales (y hasta 2,1 millones con el variable, si cumple las previsiones, y un incentivo a largo plazo), que triplican de largo su remuneración como presidente de la fusionada Bankia (500.000 euros, limitados por ley). Gortázar mantiene sus 2,26 millones como consejero delegado del antiguo (y del nuevo) CaixaBank, y hasta 3,4 millones contando el bonus, al que renunció en 2020.  

(...)  ninguna otra entidad como Bankia se la rescató con una ayuda pública de 24.000 millones de euros (que pagará el contribuyente, contra lo que juró el entonces ministro Luis de Guindos). Ninguna planea despedir a más de 7.000 empleados (aunque se prevé que el sector liquide este año a unos 21.000). Ninguna hasta hoy justifica alzas de sueldos por la nueva posición de los directivos en la entidad fusionada, cuando el ajuste laboral asociado a la fusión es lo que permitirá incrementar notoriamente la rentabilidad de la nueva CaixaBank: desigual reparto.

La decisión del banco llega tras avisos del BCE, que en 2020 recomendó a todos “revisar” la remuneración de los directivos; la advertencia de la vicepresidenta Nadia Calviño de que “los altos sueldos y bonus” a directivos de banca eran “inaceptables” (21 de abril) y el consejo de “extrema prudencia” para dividendos y remuneraciones que vehiculó el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos (el 13 de mayo, justo la víspera de que la junta de CaixaBank aprobase los nuevos sueldos). Tanto el Gobierno, como el supervisor nacional, como el BCE disponen de mecanismos para que esta imprudencia no se repita. Seguirá."                (Xavier Vidal-Folch , El País, 17/05/21)

25.6.19

La Autoridad Fiscal propone una renta mínima que reduciría la pobreza severa un 60% con un coste de 3.500 millones beneficiando a 1,8 millones de hogares.

 "La Airef propone una renta contra la pobreza compatible con empleos de sueldos bajos

La Autoridad Fiscal aprovecha el examen para lanzar una propuesta suya. Esta consiste en una prestación por “tramos de renta para los hogares pobres, pero focalizando la ayuda en pobreza severa” y que podría compatibilizarse “con el empleo, actuando como un complemento salarial hasta un determinado umbral en el que se haya alcanzado un salario suficiente”. El objetivo de esta compatibilidad, que se da en el salario social del País Vasco, sería no desincentivar la búsqueda de empleo si se cobra la ayuda, algo que se estaría observando en el plan PREPARA, uno de los subsidios extraordinarios para desempleados creados durante la crisis. (...)

No obstante, también es cierto que una y otra tienen objetivos distintos. La iniciativa de los sindicatos apunta a los parados de larga duración y la de la Airef señala a la pobreza severa.

El papel de la Seguridad Social

Esto mismo ha subrayado en Twitter el responsable de políticas públicas de CC OO, Carlos Bravo, al publicarse la noticia. El sindicalista, señalaba que su diseño buscaba evitar un “conflicto de competencias entre el Estado [central] y las comunidades autónomas”, de ahí que lo plantearan como una ayuda a gestionar por la Seguridad Social y vinculada a la inscripción en los servicios públicos de empleo. Con esta exigencia, se evitaba que cayeran en el ámbito de los Servicios Sociales, donde las administraciones autonómicas tienen mucho que decir.

Este requisito se eliminaría en la propuesta de la Airef. No obstante, este organismo también pretende que su propuesta de renta se ancle en la Seguridad Social. En sus trabajos cita el artículo 41 de la Constitución, que asigna al instituto previsor la garantía de asistencia y “prestaciones suficientes ante situaciones de necesidad”. “El pago sería de la Seguridad Social"            (Manuel V. Gómez, El País, 23/06/19)

"La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha realizado un informe a petición del Ejecutivo de Pedro Sánchez en el que establece que con una renta mínima con un coste fiscal de solo 3.500 millones de euros se podría reducir en un 60,4% la pobreza severa en España beneficiando con esta medida a 1,8 millones de hogares.

La propuesta de la AIReF viene a modificar el planteamiento de renta mínima que los sindicatos CCOO y UGT llevaron al Congreso mediante una Iniciativa Legislativa Popular  y propone una serie de modificaciones para "aumentar la eficacia de la prestación, mejorar su diseño institucional y asegurar la eficiencia y coherencia de la prestación con la situación fiscal de España". 

La AIReF responde así a la petición del Gobierno de Pedro Sánchez de analizar la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), presentada a propuesta de los sindicatos UGT y CCOO en 2016 con el aval de 700.000 firmas, cuya finalidad era establecer una prestación de ingresos mínimos (426 euros para los ciudadanos sin recursos y en extrema pobreza) en el ámbito de la protección social de Seguridad Social.

En un extenso informe de 170 páginas al que ha tenido acceso en exclusiva eldiario.es, la institución que dirige José Luis Escrivá apunta que esta propuesta de renta mínima, desde el punto de vista de la eficacia,  permite reducir la tasa de pobreza un 12,1% y un 27,6% la tasa de pobreza extrema, "no obstante, la falta de focalización en el objetivo principal, materializada en los requisitos para acceder a la prestación, dificulta una mayor reducción de la pobreza".

Ante esta posición, la AIReF ha diseñado dos alternativas de actuación que incidirían, según sus cálculos, en una reducción de la tasa de pobreza severa mayor, con un coste fiscal inferior e incrementarían el número de hogares beneficiarios. 

La primera alternativa propone dos tramos para la asignación de la prestación. Si los ingresos por hogar se encuentran por debajo del 20% de la mediana, los adultos percibirían una prestación cuya cuantía se situaría en el 80% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM), el índice empleado en España como referencia para la concesión de ayudas, y 1.200 euros/año por hija/o a cargo. Si los ingresos varían entre el 20% y el 60% de la mediana, se tendría derecho a 1.200 euros/año por hija/o a cargo. Esta medida afectaría a 1,8 millones de hogares y tendría una reducción del 60,4% de la tasa de pobreza severa mientras que el resultado en la caída de la tasa de pobreza sería mucho más modesta: un 2%.

La segunda alternativa también tiene dos tramos para la asignación de la prestación. Si los ingresos del hogar se encuentran por debajo del 30% de la mediana habría una ayuda decreciente desde el 80% al 10% del IPREM más un complemento por hija/o a cargo equivalente a 1.680 €/año. Si los ingresos del hogar oscilan entre el 30% y el 60%, los beneficiarios tendrían derecho a la asignación por hija/o a cargo de 1.200 €/año. Esta propuesta también afectaría a 1,8 millones de hogares, pero la reducción de la tasa de pobreza extrema sería menor, un 46%, mientras que la disminución de la tasa de pobreza sería de un 4,7%. 

La AIReF destaca que su propuesta "podría sustituir las prestaciones existentes nacionales y autonómicas, permitiendo a las comunidades autónomas complementar la prestación tanto en términos de cobertura como de generosidad". Su prestación "se encuadraría dentro del sistema de Seguridad Social como una prestación no contributiva y podría ser gestionada mediante el principio de ventanilla única a través de los trabajadores sociales de las corporaciones locales incluyendo el perfilado de los beneficiarios y la derivación hacía los servicios que necesiten, sean políticas activas de empleo o de lucha contra la exclusión social".

Según el organismo supervisor "ambas alternativas tendrían un coste de 5.500 millones de euros, en lugar de los 7.000 millones de la propuesta de los sindicatos, con lo que se permiten alcanzar o superar los objetivos de reducción de la pobreza con un menor coste fiscal. Las alternativas propuestas tienen un menor coste fiscal, unos 1.500 millones de euros menos al que hay que añadir un ahorro en torno a 2.000 millones por la supresión de duplicidades, por lo que el coste neto sería de 3.500 millones de euros. Además, presenta entre un 50% y un 60% de mejores resultados en términos de reducción de la pobreza severa.

 La propuesta de este nuevo sistema debería introducirse, según la AIReF, de manera gradual (3 años), lo que supondría "anualmente una décima más de déficit estructural, cuya compensación con otras medidas resulta factible".  (...)

Análisis de la propuesta de los sindicatos

La AIReF destaca que "la necesidad de estar inscrito de manera ininterrumpida como demandante de empleo al menos durante los 12 meses anteriores a la solicitud supone identificar pobreza con desempleo de larga duración", cuando hay otros factores causantes de la pobreza. 

En el último informe Foessa se vuelve a colocar a la vivienda como principal factor de exclusión social. Adicionalmente, la autoridad fiscal apunta que "la combinación de límites de renta individuales con límites de renta por hogar para percibir la prestación impide focalizar la prestación en los colectivos más vulnerables".

La AIReF abunda en que el requisito de ser desempleado puede agravar los desincentivos de salida al mercado laboral identificados en algunos de estos programas, cuando este efecto parece mitigarse en el caso de aquellas prestaciones que permiten cierta compatibilidad con el empleo como es el caso de la Renta de Garantías de Ingresos del País Vasco.

Esta vinculación del desempleo de larga duración con el número de beneficiarios de la ILP y su coste fiscal hace que en 2014 se multiplicasen por 7 las cifras de 2008, pasando de 272.000 en 2008 a 1.929.000 en 2014 de personas que se acogerían a esta renta mínima utilizando como la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) desde 2004 hasta 2017. Asimismo, la proyección para los próximos años sería de una reducción notable de beneficiarios y coste fiscal.  (...)"                (Rodrigo Ponce de León, eldiario.es, 22/06/19)

29.9.17

El empeoramiento de la crisis social en España ha sido prácticamente ignorado antes del 1-0 catalán... el referéndum de la independencia catalana es un desarrollo retrógrado, en el que una pseudoizquierda como la CUP desvia el descontento social hacia vías nacionalistas

"El empeoramiento de la crisis social en España ha sido prácticamente ignorado durante el período previo al referéndum del 1 de octubre de independencia catalana.

Las cifras oficiales del Gobierno español para el mes de agosto muestran un mayor aumento del desempleo, señalando una desaceleración del crecimiento económico y apuntando hacia un crecimiento de la desigualdad social.  (...)

El Gobierno del Partido Popular (PP) atribuye el aumento del desempleo a factores estacionales, mayormente el final de la temporada turística.  (...)

Sin embargo, el aumento del paro fue el más alto desde el mes de agosto del 2008, en lo peor de la crisis económica mundial.

Además, las cifras oficiales de desempleo son un pobre reflejo de la situación real que enfrentan los trabajadores, particularmente a medida que un número cada vez mayor, especialmente los desempleados de larga duración, abandonan el mercado laboral, dejando de buscar trabajo activamente.

Una cuarta parte de los desempleados no ha tenido un empleo durante al menos cuatro años.

Por encima de esto, están las personas que han emigrado al extranjero en busca de trabajo, que omiten las estadísticas oficiales. De las cifras del registro consulados, casi 2,5 millones de trabajadores y jóvenes están registrados como residentes fuera de España. Hay cientos de miles más que no se registran.

Al mismo tiempo, se está intensificando una redistribución masiva de la riqueza e ingresos hacia algunos de los mayores bancos y fortunas privadas de Europa como consecuencia directa de la contrarrevolución social perseguida por los principales partidos de la burguesía española, el PP y el Partido Socialista (PSOE) desde el colapso financiero del 2008.

Un informe basado en la recopilación de registros fiscales muestra que, en apenas cuatro años, entre el 2011 y el 2015, el número de personas ricas —que poseen por lo menos €700 000 en activos— aumentó en nada menos que 44 por ciento, unas 58 000 personas más. Alrededor del 0,4 por ciento de la población posee ahora la mitad de la riqueza en España. Se han beneficiado del rescate bancario de €57 000 millones de euros, de los que sólo se han recuperado cuatro mil millones.

El resultado de este prolongado ataque contra los salarios, las condiciones laborales y los beneficios sociales es que la mitad de los hogares en España tiene ingresos inferiores o en riesgo de caer por debajo del nivel oficial de la pobreza (€8010 para un soltero individual y €16 823 para dos adultos y dos niños) o de exclusión social. El número de trabajadores y jóvenes con ingresos inferiores a €6.000 euros al año ha aumentado en 1,4 millones en los últimos cinco años, a un total de 5,4 millones.  (...)

 Cada vez más hogares están sin ninguna fuente de ingreso aparte de las pensiones de los abuelos. Estas familias dependen de sus parientes mayores para costear comidas, el cuidado de los niños y otros gastos.

El alza del desempleo en España está intersectando otras políticas de la burguesía que han profundizado la miseria y desigualdad en el país.

Una de estas políticas es el uso de contratos temporales para mantener un gran grupo de trabajadores en un estado precario de existencia como instrumentos desechables de los empresarios. Por ejemplo, más del 92 por ciento de los contratos firmados en agosto eran temporales. Para una amplia capa de la clase trabajadora, especialmente los jóvenes, un contrato de trabajo permanente se ha convertido en una rareza, casi como ganarse la lotería.  (...)

Para los que están atrapados en el mundo del trabajo temporal, un contrato no proporciona seguridad, ya que los términos de referencia han reducido sus plazos a pocos meses, incluso semanas o días. Una consecuencia de esta mayor precariedad laboral es el aumento del 8,4 por ciento a un total de 300 muertes por accidentes en el trabajo durante el primer semestre de este año, en comparación con dicho periodo del 2016.

El efecto en los niños ha sido devastador. La UNICEF reportó recientemente que España tiene el tercer nivel más alto de pobreza infantil en toda Europa, detrás de Rumanía y Grecia. Alrededor del 40 por ciento de los niños vivían por debajo de la línea oficial de la pobreza en 2014, nueve puntos porcentuales más que en el 2008.

La fuente de este calamitoso derrumbe de la posición social de la clase obrera es la ruptura del orden económico y político de la posguerra, que también ha dado lugar al crecimiento del nacionalismo y del separatismo. En España, el sistema bipartidista se ha derrumbado y se han fortalecido las demandas de independencia regional, sobre todo en Cataluña. (...)

El tema crítico en estos desarrollos es la movilización independiente de la clase obrera en oposición a las élites gobernantes de España, Cataluña y Europa.

El crecimiento del separatismo, expresado en el referéndum de la independencia catalana del 1 de octubre, es un desarrollo retrógrado que atraviesa la lucha crítica para unir a la clase obrera en oposición a la contrarrevolución social llevada a cabo por España y Cataluña bajo los auspicios de la UE.

La lucha por la independencia catalana está ligada a un intento de las capas burguesas y de la clase media alta en las regiones más prósperas de España para explotar su posición económica ya privilegiada. Una de sus principales quejas es que no quieren que los impuestos recaudados allí subvencionen a las regiones más pobres de España.

El papel de las organizaciones de pseudoizquierda como la CUP es desviar el descontento social, especialmente entre los jóvenes, hacia vías nacionalistas, dividiendo así a la clase obrera española contra sí misma y en apoyo a una u otra facción rival de la burguesía."                  (James Lerner, wsws , Jaque al neoliberalismo, 28/09/17)

5.10.16

La totalidad de los nuevos parados de septiembre son menores de 25 años

"El colectivo de los jóvenes menores de 25 años ha sido el más castigado por el fin de la temporada estival y la finalización de los contratos temporales firmados para el sector de los servicios.


 La caída del empleo se ha cebado nuevamente en los más jóvenes, que cuentan ya entre sus filas con 24.188 parados más, lo que hace un total de 309.173 desempleados en este colectivo. La cifra ha sido compensada mínimamente por el leve descenso registrado en el desempleo de los mayores de 25 años (-1.387), que ha dejado un total de 3.411.124 parados en esta franja de edad. El total de parados se sitúa en 3.720.297  (...)

Lo que no cambia es la baja calidad de los nuevos empleos. En septiembre, de los 1.907.000 contratos firmados sólo 171.012, lo que representa el 8,97% del total, fueron de carácter fijo. 

Tampoco remite la caída en picado del número de beneficiarios de prestaciones por desempleo, que a final de agosto fueron 2.036.881, lo que supone una disminución respecto al mismo mes del año anterior del 10,0%. (...)

No sabemos si, como dice Bescansa, si solo votaran los jóvenes, otro Pablo nos cantaría. Lo que sí sabemos es que los jóvenes -y menos jóvenes- que siguen en el paro no parecen tener demasiados motivos para la esperanza, esté más o menos cerca el horizonte electoral. 

Por lo menos, si por esperanza se entiende encontrar un trabajo decente, con un contrato decente, en condiciones decentes y, ya por pedir, decentemente remunerado. Se supone que el “no” o la abstención a la investidura d"                 (Cuarto Poder, 04/10/16)

19.2.15

Se nos habla de que el paro se reduce... pero el número de horas trabajadas es el mismo desde 2012, ¿milagro?

"(...) Se nos habla de que el paro se reduce. Sin embargo, los datos del INE nos dicen que desde el primer trimestre de 2008, el número de parados se ha multiplicado por dos veces y medio, hasta cerrar el 2014 en una cifra de 5.457.700.

 Desde el último trimestre de 2011, cuando el gobierno de Rajoy alcanzó la mayoría absoluta en las elecciones del 20 de noviembre, se han destruido 558.000 puestos de trabajo.

 Desde finales de 2012 vemos como el gobierno presume de que el paro ha bajado en algo más de medio millón de personas. Si nos quedáramos aquí, podríamos concluir que, efectivamente, el gobierno está desarrollando las políticas adecuadas para generar empleo de calidad; pero no es así.

En primer lugar, las cifras nos dicen que pese a la caída en el número de parados en algo más de medio millón, desde finales de 2012 solo ha crecido el número de personas ocupadas en unas 250.000 personas, algo menos de la mitad. 

Lo que quiere decir que buena parte de la reducción del número de parados no se ha debido a la generación de puestos de trabajo, sino que aproximadamente la mitad, o bien han dejado de buscar activamente empleo, o se han marchado del país, o pueden también haberse jubilado. 

En segundo lugar, si nos atenemos al indicador que con mayor rigurosidad nos revela si está aumentando o no la actividad económica, es decir, la evolución del número de horas trabajadas, este nos señala una tendencia paulatinamente descendente desde el comienzo de la crisis, y un estancamiento desde finales de 2012. En base a este indicador podríamos decir que no se está trabajando más horas en el agregado de la economía española.

¿Cómo es posible que los datos de la EPA hablen de creación de puestos de trabajo y, sin embargo, el número total de horas que el conjunto de la población ocupada trabaja no crezcan? 

Es sencillo: desde que la reforma laboral del 2012 abarató el despido y fomentó las formas de contratación precarias, el empleo a tiempo parcial y el empleo temporal no han dejado de crecer en relación al empleo indefinido y completo.

Desde 2008, aproximadamente 9 de cada 10 nuevos contratos firmados han sido temporales. Y desde 2012, el porcentaje de los nuevos contratos firmados de carácter temporal respecto de los indefinidos es del 92% para los primeros, y tan solo un 8% para los segundos, situándose la duración media de los contratos temporales en 2014 en torno a los 53 días.

 Pero la temporalidad va realmente más allá: la diferencia entre tener un contrato temporal y uno indefinido es cada vez más insignificante y las garantías que reportaba tener un contrato del segundo tipo desaparecen. Resulta que la rotación en el empleo indefinido es cada vez más alta, y que en 2014, para que se creara un nuevo puesto de trabajo fijo hizo falta que se firmaran 1,42 contratos indefinidos.

Además, se crean puestos de trabajo simplemente sustituyendo a trabajadores a tiempo completo por trabajadores a tiempo parcial, de modo que el número de puestos de trabajo a tiempo indefinido se han reducido casi un 20% desde el inicio de la crisis, mientras que el de contratos a tiempo parcial han aumentado algo más de un 15% desde 2008.

 Este “reparto” de las horas trabajadas entre un cada vez mayor número de personas empleadas es lo que se conoce como el fenómeno del “milagro alemán” que se derivó de las reformas laborales puestas en marcha en la década de los 2000. En Alemania la tasa de empleo a tiempo parcial se sitúa en un 26,7% en el año 2014, llegando hasta un 46% en el caso de las mujeres. (...)

El problema es, en este caso, que este reparto de las horas trabajadas se ha convertido en un descenso de los ingresos para las mayorías sociales debido a una fuerte contención salarial, tanto en Alemania como aquí

Tanto, que aquí el salario medio de una persona que tenga un empleo a tiempo parcial se sitúa en torno a 10.000 euros anuales, mientras que el de los contratos a tiempo completo superan los 26.000 euros al año de salario medio.

La precarización de las condiciones de empleo, ligada al aumento de formas de contratación sin seguridad que no permiten obtener los ingresos necesarios para llevar una vida en condiciones dignas, está suponiendo que el fenómeno de los trabajadores pobres se convierta en una realidad normalizada: en el año 2012 un 12,3% de personas ocupadas tenían un ingreso que les situaba por debajo del umbral de la pobreza. (...)"         (Isabel Serra, Mario Rísquez, Econonuestra, 11/02/2015)

2.12.14

El 90% de los nuevos trabajos en noviembre de 2014 son temporales


"El paro registrado en noviembre ha bajado en 14.688 personas, el mejor dato en los últimos 18 años, según el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Aumentó también el número de contratos nuevos: 1.385.351, es decir, un 11,6% más que el mismo mes de 201. La mayoría de ellos, sin embargo, tienen fecha de caducidad. 

Los nuevos trabajos son sobre todo temporales: 1.267.783, un 91,51 % de los contratos firmados, frente a los 117.568 (el 8,49) indefinidos.

La tendencia de la temporalidad no es nueva, sin embargo. Viene ocurriendo mes tras mes desde mayo de 2009, con la excepción de cuatro meses de 2012.(...)"      (Huff Post, 02/12/2014)


"(...)  la travesía del desierto será larga, muy larga, hasta llegar a cifras de empleo aceptables. 

No creo que me equivoque mucho si afirmo que tardaremos al menos una década en alcanzar una tasa de desempleo de un sólo dígito, si es que lo conseguimos alguna vez.

Cuestión a parte es la calidad del empleo que se está generando o la estabilidad de los contratos que se están firmando. El peso de la temporalidad es cada vez mayor, como también lo son los contratos por horas y no a jornadas completas.

De hecho, podríamos decir que estas son las características principales del nuevo mercado laboral confeccionado a hilo y dedal por nuestros políticos siguiendo las órdenes de Merkel: más empleo pero menor calidad del mismo.

Habrá que esperar para comprobar cuáles son los efectos en la economía real de este nuevo mercado laboral que aún se encuentra en una fase muy temprana de gestación. Porque si algo podemos tener claro, visto lo visto, es que no se esperan decisiones políticas de calado para poner fin ni a la temporalidad ni a la calidad de la contratación."          ( , El blog salmón, 02/12/2014)

16.6.14

Sólo el 15% de los 1,275.000 parados de larga duración se salvará de la exclusión social

"(...) La realidad del mercado laboral, si se analizan con cierto rigor y con calma los microdatos, muestra una realidad muy grave, que va a condicionar la cohesión social, el crecimiento potencial y especialmente la supervivencia de una parte de la población no desdeñable. 

Esta situación muestra que el fenómeno de la histéresis, el desempleo de larga duración, ha alcanzado una proporción del total, 21%, que lejos de disminuir, como el más coyuntural, sigue aumentando y se acerca a las cifras de los años 80. (...)

Esta estadística ha experimentado un incremento del 22% en 2013 respecto a 2012, algo inferior al 40% que crecía en los años anteriores. Por poner un ejemplo,  en 2007 sólo un 13% del total era parado de muy larga duración, lo que indica el deterioro económico y social, y especialmente el drama social que va a suponer para buena parte de estos parados de muy larga duración. 

La distribución de este paro de larga duración dice mucho de lo difícil que va a ser revertir esta situación, y particularmente el daño que va a hacer a la recuperación del crecimiento potencial de la economía española. 

El 38,8% del total de parados de muy larga duración tiene más de 55 años, el 27,8% más de 45 y el 21% en el umbral de los 35 años. Es decir, el 86% del total está en la franja de edad 35-55 años, lo que sin duda supone una condena para este colectivo. (...)

Los distintos estudios empíricos que se han realizado para medir la probabilidad de volver al mercado laboral a un colectivo que lleva más de tres años en desempleo, y que además, supera en un gran porcentaje la edad de 45 años, se reduce a un 15%. Esto implica que gran parte de este colectivo se va a cronificar en el desempleo y un porcentaje no desdeñable llegará a la exclusión social. 

 Este fenómeno de histéresis va a ser sin duda, la peor herencia de esta crisis junto al desmantelamiento del magro Estado del Bienestar que habíamos alcanzado, a pesar de algunos gobiernos, tanto conservadores, como socialdemócratas. 

 Lo peor de esta situación es que tanto el Gobierno actual, como los Think Tank que les apoya, incluso la Fundación Alternativas, como una gran parte de la comunidad académica, aboga por restringir, reducir, y algunos incluso abolir, las prestaciones por desempleo y los subsidios. Se acusa a los parados de no buscar activamente empleo y utilizar fraudulentamente dichos ingresos.   (...)

Frente a esta realidad, que apenas nadie hace hincapié, qué soluciones se proponen desde el sector público, o desde la academia o las instituciones supranacionales. Prácticamente las mismas recetas, independientemente de la idiosincrasia de los distintos mercados laborales.

 Las medidas neoclásicas de oferta, es decir bajar salarios, desregular el mercado laboral, reducir o eliminar subsidios y entregar a los excluidos a las instituciones religiosas o de caridad para que les cuiden. (...)

Además, de todo esto, la descapitalización del mercado laboral es alarmante, puesto que únicamente otra burbuja de trabajos de escaso valor añadido podrá devolver a una parte de este colectivo a la empleabilidad. Pero lo que está claro es que una gran bolsa de los afectados por la histéresis nunca más volverán a trabajar.

Pero el drama de no recibir ningún ingreso apenas será una reseña para la euforia gubernamental y de los lobbys financieros y económicos, cuya explicación de este fenómeno es el mismo que en los grandes conflictos bélicos: daños colaterales."               (Alejandro Inurrieta, blog, Vox Populi, 25/05/2014)

19.5.14

A pesar del triunfalismo del Gobierno, el empleo sigue cayendo. Sobre todo el industrial

"Distintos miembros del Gobierno han declarado recientemente que la recuperación y la creación de empleo de la economía española es muy intensa y acusada. (...)

Pues no, los citados datos de la EPA no son para estar contentos y menos el presidente del Gobierno que debiera estar muy preocupado, ya que desmienten y ponen en evidencia estas declaraciones, que suponen no solo el desconocimiento de la realidad sino, lo que aún es más grave, la insensibilidad ante el sufrimiento y el malestar de una parte muy importante de la población.

 Así, la población ocupada ha caído en el primer trimestre en 184.600 personas, hasta situarse en 16.950.600, la cifra más baja desde el cuarto trimestre de 2002 y, si los datos originales se desestacionalizan, para corregirlos del efecto negativo del invierno en el empleo, lo que ocurre es que se interrumpe la ligera mejoría que venía produciéndose desde el segundo trimestre de 2012, (...)

Pero es que, además, la escasa reducción trimestral del paro en el primer trimestre de 2014, de 2.300 personas, no se produce porque más personas anteriormente paradas hayan encontrado empleo, ya que, como ya se ha señalado, este ha retrocedido en el trimestre en 184.600 personas, sino que se ha debido a la fuerte reducción de la población activa, de 187.000 personas, mayor, incluso, que el descenso de la población ocupada y la más elevada en un trimestre desde el comienzo de la actual crisis económica. 

Es decir, el paro disminuye en algo más de dos mil personas no porque se cree empleo, que se destruye, sino porque la población activa se contrae muy notablemente.  (...)

Y, todavía peor, el descenso trimestral del paro de 2.300 personas coexiste con el aumento en el trimestre de 52.900 personas paradas de larga duración (que llevan buscando empleo, al menos, un año) y de 107.600 personas paradas de muy larga duración (que llevan buscando empleo, al menos, dos años), alcanzado las primeras en el primer trimestre de 2014 la cifra de casi 3,7 millones, el 61,6% del paro total, y las segundas la cifra de casi dos millones y medio, el 40,8% del paro total. (...)

Por lo tanto, no existen razones para el triunfalismo, ya que el fin de la recesión económica en el segundo trimestre de 2013 y el escaso crecimiento interanual del PIB de los siguientes trimestres no es suficiente para crear empleo, descendiendo tanto en relación con el trimestre precedente como en relación con un año antes, sobre todo en la industria y la construcción, además de que el empleo que queda es cada vez más precario, más temporal que indefinido y más a tiempo parcial que a tiempo completo. (...)

En estas condiciones vencer la fase de crisis económica y volver a la situación anterior tanto en el empleo como en el paro va a suponer un esfuerzo de gran magnitud que va durar una gran cantidad de años, aparte de la pérdida de capacidad productiva de la economía española si la población activa sigue disminuyendo a los niveles que lo estáhaciendo y el empleo es cada vez más precario.

 Ante estas perspectivas la superación de la situación actual exigiría un cambio radical de la estrategia de política económica, basada hasta ahora exclusivamente en la austeridad y el consiguiente retroceso del gasto público y en la devaluación salarial, estrategia que, además de acentuar la destrucción de empleo, ha provocado un aumento enorme de la desigualdad económica, hasta situar a España en el país más desigual de la UE. (...)"           (José Ignacio Pérez Infante, Economistas frente a la crisis, 05/05/2014)

5.5.14

Perdió el trabajo de camarero... y se compró un traje de torero

"La escena se repite cada mañana. Entre los cientos de personas que se hacinan en los vagones de metro, camino al trabajo, se cuela cada pocas paradas alguien que vende bolígrafos, canta o pide dinero, un fenómeno que se ha intensificado en los últimos meses.

 Además, el perfi l ha cambiado: cada vez más, antiguos trabajadores que disfrutaban de un buen nivel de vida antes de la crisis se han visto empujados al paro y, con ello, se les ha hecho imposible pagar lo más básico.

Lejos ya el primer impacto del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, España sufre una segunda oleada de pobreza, más virulenta aún. Pese a que los primeros reveses fueron amortiguados por las prestaciones por desempleo y el apoyo familiar, los recortes y el fin de las ayudas, junto al desgaste de los hogares, han agudizado la exclusión, alertan las organizaciones que trabajan día a día con afectados.

La pobreza severa –ingresos inferiores a 307 euros al mes– alcanza ya a más de tres millones de personas, según Cáritas.
En medio del naufragio, los afectados por el empobrecimiento tratan de salir adelante como pueden. Uno de ellos es Ben, un gallego de 24 años que trabajaba en la agricultura hasta que, ante la escasez de un empleo que además era precario, temporal y le exigía jornadas interminables, decidió probar suerte en Madrid. En el centro de la capital sobrevive hoy vendiendo mecheros sobre una caja de cartón que hace las veces de mostrador.

“Con esto y buscando ropa y chatarra por la noche voy tirando”, explica, mientras señala una bolsa llena de prendas. Cada día saca unos diez euros. Su postura refl eja timidez y se mueve entre la dignidad del que busca salir adelante y la vergüenza de quien se siente humillado.

Asegura que no confía en los políticos. “Los que están ahora en el Gobierno seguro que no van a hacer nada y en los de la oposición tampoco veo intención de cambiar las cosas”, lamenta.

Ben duerme en la calle, aunque no mucho. “Intento controlar mis cosas. El primer día que pasé la noche aquí me robaron la mochila”, recuerda.

El volumen de población empobrecida es cada vez mayor: Cruz Roja cubrió en 2012 las necesidades de 1.400.000 personas y, según los datos recabados en 2013, el número no deja de aumentar. Cáritas, por su parte, atendió el pasado año a casi dos millones.

La culpa y la vergüenza suelen ser los primeros sentimientos de alguien que se queda sin trabajo. “Han impuesto un relato que nos dice que si se está en una mala situación es porque se ha hecho algo mal, por eso muchos se esconden”, explica Daniel Kaplún, profesor de Sociología en la Universidad Carlos III y miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). “Algunos llegan a prescindir de cosas importantes para mantener otras accesorias, con tal de no perder estatus”, explica.

Muchos, como el joven gallego, tratan de ganarse la vida por su cuenta. Los más visibles son los que se dedican a tocar instrumentos, realizar espectáculos de mimo, o a fotografiarse disfrazados con turistas. Este último es el caso de Iván, un inmigrante búlgaro que trabajaba de camarero hasta hace un año.

 Entonces decidió comprar un traje de torero y ganarse la vida ante los flashes en la Plaza Mayor. “Vi que otros lo hacían y les funcionaba, así que me lancé”, afirma. Iván vive con su mujer y su hijo de siete años en un estudio muy pequeño. Los días con más suerte consigue hasta 25 euros.

La crisis también se ha llevado por delante a miles de familias que tenían un nivel de vida que parecía sólido. Rufino y Sonia, una pareja con varios niños a su cargo, se quedó en paro hace dos años. Él era profesor y director de una autoescuela y ella, peluquera y monitora en un gimnasio, pero ahora ambos se dedican a “chapucillas” esporádicas.

 Los 700 euros de paro que cobra Rufi no se desvanecen igual que llegan. “Hemos pasado de tener de todo a nada. Me siento deprimida”, lamenta Sonia. Mientras, empiezan a acumularse las deudas. “Me han llamado ya del juzgado. Me da vergüenza deber dinero”, asegura. A pesar de todo, no quiere esconderse: “Tenemos que hablar claro, hay millones de personas en esta situación”.

La identidad sufre un golpe frontal al perder el trabajo. “Cuando alguien pregunta a otro a qué se dedica, éste responde con el verbo ser. Claro, cuando pierdes tu empleo pierdes también esa parte fundamental de ti mismo”, asegura el sociólogo Daniel Kaplún. No obstante, lo más duro llega con las deudas.

 “Ser un parado está mal, pero ser un moroso es un delito y ahí aparece la mayor culpa”, detalla. Tras el primer golpe, llega la hora de buscar soluciones, que casi siempre son individuales, como un trabajo que nunca llega o la opción del autoempleo que, para la mayoría, es inasumible.
 
“El verdadero camino de salida empieza por abrirse al entorno. Cuando te apoyas en el colectivo y asumes que la responsabilidad no es tuya, logras crear sinergias y además te transformas en sujeto político”, considera el profesor. La familia es otro de los círculos que se ve afectado por el paro. 

En el caso de Sonia, su hermana está en la misma situación. “Sientes impotencia, porque quien te ayuda está también buscándose la vida”, asegura. En la mayoría de los casos, para sobrevivir, se vuelve al modelo de la “familia extensa”, que incluye a abuelos, padres e hijos. “Esto genera trastornos, ya que muchas viviendas son demasiado pequeñas”, explica Kaplún.

En el caso de los hombres, se produce una desestructuración identitaria mayor. Según detalla Ayelén Losada, especialista en metodología ProCC (Procesos Correctores Comunitarios) en el centro Marie Langer, el rol masculino se asienta sobre el de proveedor de la familia.

 “Se están disparando las consultas de hombres en atención primaria, con síntomas de angustia, depresión, trastorno de sueño, incluso con ideaciones suicidas”, asegura. Ante esto, la respuesta suele ser farmacológica, una “solución individual que no acaba con el verdadero problema”. El camino, de nuevo, según señalan los expertos, debe ser colectivo."            (Eduardo Muriel, La Marea, 04/05/2014)

21.4.14

Oficina Precaria: "Aquí llegan desde empleadas domésticas o falsos autónomos hasta becarios. Tienen miedo, pero también cabreo..."

"Es martes, son las siete de la tarde y varias personas se arremolinan sobre una mesa en una pequeña habitación del centro social Patio Maravillas de Madrid. La asesoría jurídica de la Oficina Precaria está a punto de empezar. 

En la puerta espera Andrés (nombre ficticio), un repartidor de sushi de 30 años que cobra en negro y que busca ayuda para acabar con esa situación. En el despacho, una habitación sencilla de solo unos pocos metros cuadrados, se quedan dos personas para atenderle.

"Aquí llegan desde becarios hasta empleadas domésticas, falsos autónomos, gente que cobra en negro o que tiene un contrato que no se cumple... Es decir, llega todo lo que se ve en el mercado laboral: mucha precariedad, que ya no es algo solo de gente joven, sino que está extendida. Mucha gente viene sin tener ni idea, a lo mejor con un finiquito que no saben si está bien hecho o no". (...)

 La idea era, precisamente, combatir la precariedad: por un lado, han organizado asesorías legales gratuitas para que la gente pudiera consultar sus dudas e informarse de las posibilidades que tienen, por otro, han lanzado campañas contra las becas fraudulentas y la precariedad aún más alarmante de las mujeres en el mercado de trabajo. 

"También hemos tenido contacto con la inspección de trabajo a través de un inspector, que nos dijo que le pasáramos las denuncias que tuviéramos de becas que encubrían puestos de trabajo. Pero además de luchar contra la precariedad queríamos proponer alternativas y la economía social nos parece una de ellas, por eso pusimos en marcha una asesoría personal y online sobre cooperativas", cuenta Sandra, otra de las integrantes.

En el despacho, Sergio Arroyo aguarda la siguiente asesoría. Es abogado laboralista y es su primer día como letrado de la Oficina Precaria. "Me enteré a través de un amigo de que andaban justos de laboralistas y me puse en contacto con ellos", explica Sergio, que aprovechará el tiempo libre que le deja su trabajo para atender algunas asesorías de forma desinteresada. 

Él es uno de los cinco abogados que se acaban de sumar al proyecto, todos de forma voluntaria. 

El núcleo duro de la oficina lo forman entre quince y veinte personas jóvenes que se reúnen en asamblea cada semana. A su alrededor hay una nube de personas que colaboran o simpatizan y que apoyan el proyecto en la medida de sus posibilidades. Nadie paga cuotas: varios centros sociales les ceden espacios y el dinero que necesitan para mantener la página web y hacer cartelería y pegatinas lo consiguen organizando fiestas. 

Al despacho entra Santiago (nombre ficticio), un traductor freelance que roza los 60 y que acude para consultar una reclamación de cantidades que le hace la Seguridad Social. "Estuve un tiempo sin darme de alta y me han pillado. Sé que es fallo mío, pero yo ingresaba unos mil euros, mi mujer lo mismo, tenemos una hija de 16 años y pagamos 800 de alquiler. Si yo pagaba 270 euros de cuota más los impuestos nos era imposible vivir. Pero sé que está mal hecho", se lamenta.  (...)

A la mesa del despacho también se sienta el miedo. "Mucha gente que viene teme denunciar, no quieren tener más problemas", dice Sandra. Su compañera Alba Méndez lo confirma: "Tienen miedo, pero también cabreo, y hay gente que quiere ejercer presión". 

Por eso, la oficina quiere dar un paso más y organizar acciones de denuncia ante, por ejemplo, empresas que no paguen a sus trabajadores o que ofrezcan becas que esconden puestos de trabajo. 

La primera la hicieron hace poco, junto a otros colectivos, en un mercado de Madrid: en uno de los puestos, un trabajador que se negó a hacer más jornada por el mismo salario y que cobraba la mitad de su sueldo en negro, fue despedido. El empresario le debía dinero. Han llevado el caso a los tribunales.

"Fuimos allí a informar a los consumidores y al resto de empresarios de lo que allí estaba sucediendo", cuenta Alba. "Como hay muchos casos en los que la gente desea mantener el anonimato, estamos pensando en hacer acciones más globales, en empresas donde este tipo de prácticas sea frecuente y así proteger más a las personas que denuncian", continúa.

Se hace tarde y la becaria que habían citado para la asesoría ha avisado de que no podrá acudir. Su beca era en realidad un puesto de trabajo y, cansada, la dejó. "Y el último mes que trabajó no se lo pagaron".                (eldiario.es, 14/04/2014)

18.2.14

Hasta el año 2025, por lo menos, España no recuperará los niveles de empleo de 2008

"Rafael Doménech, economista jefe del BBVA despertó ayer a la audiencia de Radio Nacional con una afirmación alarmante: hasta el año 2025, por lo menos, España no recuperará los niveles de empleo de 2008, cuando se percibe el inicio de la crisis.

Nos espera pues más de una década de penitencia por nuestros pecados, de llanto y crujir de dientes, que con los seis años que llevamos sufridos alcanzaría la espantosa sentencia de 17 años de sufrimiento.

“Nos queda una década por lo menos, en el mejor de los casos”, resalto yo, pues el Economista Jefe del banco sostenía que no se trata de una previsión sino de un objetivo, de un reto para la sociedad española.

Incluso llegó a plantear el horizonte de 2035 para conseguirlo. Ríete pues de la crisis del 29 y de la sucesión de siete años de vacas gordas y siete años de flacas que promete la Biblia. (...)

Pero, en la misma mañana en la que con todo aplomo se manifestaba Doménech en Radio Nacional asistí a una mesa redonda convocada por la revista “El Siglo” con los portavoces económicos de los distintos grupos parlamentarios y les pedimos que comentaran las palabras del catedrático.

La coincidencia con este fue total, desde la derecha representada en el coloquio por Vicente Martínez Pujalte hasta la izquierda encarnada por Valeriano Gómez, pasando por el profesor Anchuelo de UPyD y Aspiazu del PNV.

Este último, por cierto, puso el énfasis en la necesidad de que los políticos hagan pedagogía para que la gente asuma la dura realidad. (...)

La pregunta es si puede resistir este país una década ominosa sin estallido social. Hasta ahora se da la paradoja de que España, campeón europeo del paro, que ha expulsado del mercado del trabajo desde que se inició la crisis a 3,7 millones de personas, es el país de la Unión con menor violencia callejera e incluso con menos conflictividad laboral.

La explicación está, como resaltaba el ex ministro de Trabajo con el Gobierno Zapatero, Valeriano Gómez, en el dinero dedicado a la protección social una partida que está disminuyendo peligrosamente.(...)"          (José García Abad, 17/02/2014)

27.1.14

La austeridad llevará al paro a 13 millonesde personas más en el mundo hasta 2018

"La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha hecho público este lunes su informe anual sobre la situación del empleo en el mundo titulado Tendencias mundiales del empleo 2014 | ¿Hacia una recuperación sin creación de empleos? (Resumen en PDF). 

Los datos son poco alentadores: en 2013 el número de parados aumentó en cinco millones y de seguir con las actuales políticas de austeridad, los autores del informe auguran que en 2018 habrá 13 millones millones de desempleados más.  A día de hoy, en el mundo hay 202 millones de personas que quieren trabajar y no pueden hacerlo, lo que representa una tasa del 6% a nivel mundial.

El informe de la OIT destaca que  la economía mundial, aunque ha empezado a recuperarse, lo hace de forma lenta y sin generar oportunidades de empleo. Tanto es así, que desde el estallido de la crisis en 2008, unos 23 millones de trabajadores en todo el mundo han tirado la toalla y han quedado fuera del mercado laboral "por desánimo y por llevar mucho tiempo desempleadas", según los autores.

 Tampoco los jóvenes encuentran una oportunidad: alrededor de 74,5 millones de jóvenes entre 15 y 24 no tienen empleo. Si extendemos la edad hasta los 29 años, casi una cuarta parte no tiene un trabajo

En realidad cualquier indicador relacionado con el empleo invita al desasosiego: aumenta a escala mundial el desempleo de larga duración; el empleo precario también crece, así como lo que el informe denomina el empleo vulnerable o empleo por cuenta propia. 

Pero sobre todo crece el número de trabajadores pobres: en el mundo hay ni más ni menos que 839 millones de trabajadores que viven con menos de dos dólares al día (1,47 euros al día). Esa cifra representa un 26,7% del total. (...)"            (Público, 20/01/2014)

10.1.14

El paro baja porque la gente emigra

"(...) En cuanto a los datos del paro registrado estos no tienen en cuenta ni a las personas que están haciendo cursos de formación ni a todas las personas que no renuevan la demanda de empleo una vez agotada la prestación o subsidio y que desisten por resignación y desanimo en la búsqueda de empleo a través del antiguo INEM. 

Otro elemento explicativo fundamental a tener en cuenta es que esta reducción del paro registrado se produce por una disminución de la población activa ya sea por emigración (2), jubilación o cómo hemos dicho antes por desistimiento en la búsqueda de empleo.

 En este sentido los datos muestran que cada vez son menos los y las afiliadas a la Seguridad Social puesto que de media este pasado 2013 ha habido un descenso de 85.041 personas, un 0,5%, todo y el aumento de la contratación este pasado diciembre en 64.097 cotizantes más, que son realmente los puestos de empleo creados este mes. Ciertamente esta disminución de los y las afiliadas a la Seguridad Social es mucho menos significativa que la de los cuatro años anteriores, sin embargo, este dato sirve para confirmar que se continúa destruyendo empleo a pesar de que a menor ritmo. 

Así mismo, es importante también destacar que un 39% de las personas paradas no recibe ninguna prestación por desempleo y que 2.176.600 son personas paradas desde hace más de dos años, según datos de la EPA del tercer trimestre de 2013 (3). Todo ello, junto a los recortes en servicios públicos, hace aumentar las desigualdades sociales y la pobreza. 

A estos elementos de análisis de las cifras del paro registrado hay que añadir el carácter temporal de las nuevas contrataciones tanto de diciembre, por la campaña navideña y de recogida de olivas en Andalucía, como del resto del año 2013, donde el 92% de los nuevos contratos han sido temporales y los contratos indefinidos se han reducido en más de un 18%. 
Además hay que añadir que estos nuevos contratos de trabajo son contratos basura puesto que la mayoría son temporales, con bajos salarios y peores condiciones laborales, sin olvidar que muchos de ellos son a tiempo parcial.(...)"                 (Jesús Gellida Albiol, Rebelión,  07/01/2014)

3.12.13

Sigue la destrucción de empleo. Baja el número de los desempleado por primera vez en la serie histórica, pero, al mismo tiempo, caen las afiliaciones a la Seguridad Social

"El número de parados registrados en las oficinas de empleo descendió en 2.475 personas en el mes noviembre respecto a octubre y, sin embargo, la Afiliación a la Seguridad Social bajó también, concretamente, 66.829 afiliados menos que en el mes anterior.

La aparente contradicción: menos parados con menos afiliados tiene una explicación de la que vienen alertando sindicatos y expertos desde hace tiempo: hay menos parados registrados porque, entre otras cosas, parados de larga duración desisten de buscar empleo por una vía, la de las oficinas públicas, que apenas crea un puñado de trabajos cada mes; porque otros, los que acaban su prestación, que cada vez son más (desciende el índice de cobertura en más de 3 puntos respecto a noviembre de 2012) dejan de ‘fichar’ en las oficinas de empleo; porque muchos emigrantes regresan a sus países y dejan de figurar en los registros; porque muchos jóvenes salen del país y desaparecen de los datos oficiales. (...)

Pese a que estos datos e interpretaciones son conocidas por todos, incluso por el Gobierno, el Ejecutivo saca pecho: 2.475 parados menos, escriben en negrita. ¡Ala, pues!"         (Pascual García, Cuarto Poder, 03/12/2013)

30.10.13

La realidad del trimestre de verano: el paro volvió a subir, un 0,3% o unos 20.000 personas, y el empleo se redujo también en un 0,3% o unas 50.000 personas

"La publicación de la EPA del tercer trimestre de 2013 ha devuelto a la realidad a muchos ingenuos que auguraban que, tras un aparente verano pleno de actividad turística, la EPA podría haber apoyado los incipientes buenos datos de la economía financiera. 

Sin embargo, salvo los que tratan de manipular la información o pertenecen al mundo de los analistas a sueldo del Gobierno, los datos objetivos indican que la economía española está lejos de crear empleo neto suficiente para rebajar considerablemente las cifras del desempleo.

La información publicada debe ser analizada en su doble vertiente, datos en bruto, los que la mayoría maneja por desconocimiento o simplemente porque en verano suelen ser favorables a los de la propaganda, y los datos desestacionalizados. No hay que olvidar que España es un país en el que la economía tiene un fuerte componente estacional, lo que invalida el análisis utilizando sólo las cifras en bruto. 

Los datos en bruto arrojaron un descenso del desempleo de más de 73.000 personas y una creación de empleo de algo más de 32.000 personas. La tasa de paro se redujo en casi un punto porcentual, gasta el 25,98%. 

Todo ello trufado por un reducción notable de la población activa, fruto de la emigración de una parte importante de los extranjeros. Es decir, del total de la reducción del desempleo, una gran parte se debe a que parte de la población activa está abandonando el país, algo que no debería alegrar a nadie sensato.

En cifras anuales, el empleo destruido en el último año supera las 480.000 personas, es cierto que en tendencia decreciente, pero supone una rémora a cualquier atisbo de recuperación de la actividad. (...)

La faceta más negativa de toda la información recabada se centra en las cifras de actividad y la tasa de empleo. La tasa de actividad, aunque relativamente estable, sigue mostrando una economía potencialmente muy débil, y con unos efectos a largo plazo sobre el sistema de pensiones y la propia estructura productiva muy perniciosos. (...)

La tasa de empleo, estancada en el 55% a nivel global y en el 50% en el caso de la mujer, muestra una economía en vías de desarrollo y especialmente un país con graves problemas de acceso al mercado laboral para colectivos muy concretos, como son los jóvenes, mujeres y mayores de 45 años, justo los colectivos que dificultan tremendamente la salida del estancamiento.

Yendo a las cifras ajustadas por estacionalidad, muy pobres en cantidad y calidad, demuestran la realidad del trimestre de verano. El paro volvió a subir, un 0,3% o unos 20.000 personas, y el empleo se redujo también en un 0,3% o unas 50.000 personas, lo que invalida la euforia gubernamental. 

Es decir, eliminando el escaso empleo creado en verano, y de mala calidad, la realidad objetiva de la economía española es que, incluso en un trimestre aparentemente positivo en materia de visitantes, ésta es incapaz de crear empleo neto de calidad, y aún menos disminuir el desempleo más allá de ir expulsando población en edad de trabajar."                   (Alejandro Inurrieta, Vox Pópuli, 29/10/2013)