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16.7.26

El golpe respaldado por la OTAN en Ucrania ocurrió el 22 de febrero de 2014. El New York Times confirma que dos días después, el nuevo jefe de inteligencia ucraniano del gobierno que Estados Unidos había seleccionado cuidadosamente, llamó a la CIA y al MI6 para establecer una asociación contra Rusia. Solo unos días antes, Rusia había sido el principal socio de seguridad de Ucrania; después del golpe, se convertiría en el estado de primera línea de la OTAN contra Rusia... La operación de la CIA contra Rusia se desarrolló de 2014 a 2022... desde 12 bases operativas avanzadas recién construidas erigidas a lo largo de la frontera rusa, los oficiales ucranianos dirigían redes de agentes que recopilaban inteligencia dentro de Rusia... La presencia de la CIA/MI6 en Ucrania se convirtió en una motivación clave para la invasión rusa... La guerra en Ucrania fue claramente provocada (e incluso iniciada) por la OTAN. La cantidad de pruebas lo hace innegable. Sin embargo, el establishment político y mediático defiende la narrativa de la «invasión no provocada». ¿Por qué es importante la contribución de la OTAN al inicio de esta guerra? Si reconocemos la contribución de la OTAN y las legítimas preocupaciones de Rusia en materia de seguridad, se abre una oportunidad para el compromiso y la paz. Al aferrarse a la narrativa de la «invasión no provocada», las armas se convierten en el camino hacia la paz, y la OTAN puede continuar su guerra contra Rusia hasta el último ucraniano (Glenn Diesen, Un. Sureste, Noruega)

Glenn Diesen @Glenn_Diesen

El golpe respaldado por la OTAN en Ucrania ocurrió el 22 de febrero de 2014. En el artículo a continuación, el New York Times confirma que dos días después, el 24 de febrero, el nuevo jefe de inteligencia ucraniano del gobierno que Estados Unidos había seleccionado cuidadosamente, llamó a la CIA y al MI6 para establecer una asociación contra Rusia. Solo unos días antes, Rusia había sido el principal socio de seguridad de Ucrania; después del golpe, se convertiría en el estado de primera línea de la OTAN contra Rusia. 

La operación de la CIA contra Rusia se desarrolló de 2014 a 2022: 

- "12 bases operativas avanzadas recién construidas erigidas a lo largo de la frontera rusa. Desde cada base, dijo el general Kondratiuk, los oficiales ucranianos dirigían redes de agentes que recopilaban inteligencia dentro de Rusia. Los oficiales de la C.I.A. instalaron equipo en las bases para ayudar a recopilar inteligencia y también identificaron a algunos de los graduados ucranianos más hábiles del programa Operación Goldfish, trabajando con ellos para acercarse a posibles fuentes rusas." 

- "El puesto de escucha en el bosque ucraniano forma parte de una red de bases de espionaje respaldada por la C.I.A. construida en los últimos ocho años que incluye 12 ubicaciones secretas a lo largo de la frontera rusa... Alrededor de 2016, la C.I.A. comenzó a entrenar una fuerza de comandos ucranianos de élite —conocida como Unidad 2245— que capturaba drones rusos y equipo de comunicaciones para que los técnicos de la C.I.A. pudieran hacer ingeniería inversa y descifrar los sistemas de encriptación de Moscú. 

La presencia de la CIA/MI6 en Ucrania se convirtió en una motivación clave para la invasión rusa: 

- "Hacia finales de 2021, según un alto funcionario europeo, el señor Putin estaba evaluando si lanzar su invasión a gran escala cuando se reunió con el jefe de uno de los principales servicios de espionaje de Rusia, quien le dijo que la C.I.A., junto con el MI6 de Gran Bretaña, estaban controlando Ucrania y convirtiéndola en una cabeza de playa para operaciones contra Moscú." 

 *** La guerra en Ucrania fue claramente provocada (e incluso iniciada) por la OTAN. La cantidad de pruebas lo hace innegable. Sin embargo, el establishment político y mediático defiende la narrativa de la «invasión no provocada», desestimando y criminalizando todas las explicaciones sobre la implicación de la OTAN, como intentos de «legitimar» la invasión rusa. ¿Por qué es importante la contribución de la OTAN al inicio de esta guerra? Si reconocemos la contribución de la OTAN y las legítimas preocupaciones de Rusia en materia de seguridad, se abre una oportunidad para el compromiso y la paz. Al aferrarse a la narrativa de la «invasión no provocada», las armas se convierten en el camino hacia la paz, y la OTAN puede continuar su guerra contra Rusia hasta el último ucraniano.    

Cita: https://www.nytimes.com/2024/02/25/world/europe/cia-ukraine-intelligence-russia-war.html 

 (traducción google)

Última edición11:38 a. m. · 16 jul. 2026 ·53,2 mil Visualizaciones

15.7.26

Estamos dispuestos a defender la libertad aunque nos cueste la vida: así lo declaró pomposamente Su Señoría Macron, durante la última reunión de los llamados «voluntarios de Europa»... Parece que ya estamos realmente a un paso de la guerra de Europa contra la Rusia de Putin, y las palabras de su señoría Macron deben interpretarse en este lúgubre contexto... La frase resulta absurda, además de pomposa: al igual que, por otra parte, es absurdo el propio nombre de los «entusiastas de Europa», a quienes sería más adecuado llamar «belicistas europeos», teniendo en cuenta que están haciendo todo lo posible por provocar una guerra con la Rusia de Putin... Será, en cambio, como siempre, la sangre de los ciudadanos europeos, a quiénes, en caso necesario, se enviará al frente para que se sacrifiquen por los valores sagrados de la revisión del gasto y del Pacto Fiscal, es decir, los fundamentos de la Unión Europea como tecnocracia depresiva y represiva, buena solo para santificar el turbocapitalismo financiero (Diego Fusaro)

"Estamos dispuestos a defender la libertad aunque nos cueste la vida: así lo declaró pomposamente Su Señoría Macron, presidente galo y producto in vitro de los Rothschild, durante la última reunión de los llamados «voluntarios de Europa». 

La frase resulta absurda, además de pomposa: al igual que, por otra parte, es absurdo el propio nombre de los «entusiastas de Europa», a quienes sería más adecuado llamar «belicistas europeos», teniendo en cuenta que están haciendo todo lo posible por provocar una guerra con la Rusia de Putin, fingiendo, sin embargo, de manera hipócrita, que es la propia Rusia la que busca el conflicto. 

Debe quedar claro que, si se derrama sangre, desde luego no será la de los «entusiastas» ni, en general, la de quienes dirigen el tren que se precipita hacia el abismo llamado Unión Europea. 

Será, en cambio, como siempre, la sangre de la gente humilde, es decir, de los ciudadanos europeos, a quienes, en caso necesario, se enviará al frente para que se sacrifiquen por los valores sagrados de la revisión del gasto y del Pacto Fiscal, es decir, los fundamentos de la Unión Europea como tecnocracia depresiva y represiva, buena solo para santificar el turbocapitalismo financiero.

 Parece que ya estamos realmente a un paso de la guerra de Europa contra la Rusia de Putin, y las palabras de su señoría Macron deben interpretarse en este lúgubre contexto. Además, resulta irónico que Macron, con su habitual postura propagandística, proclame a Europa como el reino de la libertad, contraponiendo ideológicamente a este el imperio de la dictadura rusa.

 A fin de cuentas, la Unión Europea no es más que el reino de la libertad de mercado y de la tecnología, en cuyo altar se sacrifican a diario las libertades de los ciudadanos europeos."

(Diego Fusaro , blog, 15/07/26, traducción DEEPL)

12.7.26

La reunión de la OTAN en Ankara ha sido una señal para que los empresarios, los grandes fondos de inversión y de pensiones y los fondos soberanos tomen conciencia de que hay un negocio garantizado por los Estados que prometen grandes retornos... Se trata de reconstruir potentes dispositivos tecno-industriales, complejos científico-militares para una guerra que tiene plazo fijo: 2029/2030... La estrategia, el eje, Merz/ Zelenski funcionó: se aceptó el modelo norteamericano OTAN 3.0 a cambio de continuar la guerra contra Rusia... la OTAN 3.0 tiene el objetivo central que Europa asuma la responsabilidad principal de su defensa convencional, que los aliados europeos se responsabilicen de los costes de su seguridad que ahora soportan los norteamericanos... Trump, por mucho que amenace y vocifere, no abandonará la OTAN, la necesita más que nunca como proyección de poder y como instrumento de control económico, comercial y tecnológico. Lo que pretende es que los aliados paguen su reindustrialización, reequilibren sus enormes déficits, reestructuren su complejo militar, científico y tecno-industrial y, sobre todo, que le acompañen en el enfrentamiento contra China... los países europeos ya tienen pedidos a los EE. UU de armamento por un valor de más de 300.000 millones de dólares... Al final, la guerra entre la OTAN y Rusia por intermedio de Ucrania, lo determina todo y más... ¿Qué viene ahora? El paso de una “guerra limitada” a una “guerra generalizada”. En el gran país euroasiático ya no se habla de operación especial; ahora se habla de la guerra de la OTAN contra Rusia (Manolo Monereo)

"OTAN 3.0: adiós a la autonomía estratégica de la UE.

 Fue una reunión de mercaderes en busca de beneficios extraordinarios. La reunión de la OTAN en Ankara ha sido, sobre todo, una señal para que los empresarios, los grandes fondos de inversión y de pensiones, los fondos soberanos, los funcionarios estatales y militares de diversas especialidades entiendan, tomen conciencia de que hay un negocio garantizado por los Estados que prometen grandes retornos y que, por momentos, no tiene límites. 

Se trata de reconstruir potentes dispositivos tecno-industriales, complejos científico-militares para una guerra que tiene plazo fijo: 2029/2030. Negocio seguro, en expansión y con una demanda creciente. Eso solo lo puede ofrecer, como siempre, el maldito y corrupto poder político: abundante financiación pública para grandes beneficios privados.

Hay tres datos que ayudan a entender la cumbre de Ankara del 7 y 8 de este caluroso mes de julio del 2026, tres años antes del supuesto ataque de Rusia a determinados países de la OTAN: 

a) La presencia de un Donald Trump agotado, sobrepasado, con señales evidentes de senilidad; 

b) El triunfo de la doctrina Colby y el fin de la hipótesis de una Unión Europea autónoma desde el punto de vista estratégico y político-militar; 

c) El fiasco de los acuerdos Trump/Putin en Anchorage, Alaska. La tres definen una nueva etapa en el conflicto global, con ganadores y perdedores. Vayamos por partes. 

Trump, en su segunda presidencia, ha bombardeado a Irán, Yemen, Siria, Somalia, Nigeria y Venezuela, 7 países en tres continentes. Secuestró, después de masacrar a decenas de militares, a un presidente legitimo de un país soberano (Nicolás Maduro y a su compañera Cilia Flores) y asesinó a la dirección política y político-militar de Irán en plenas negociaciones. 

El balance es claro, nítido: cuando los EE. UU se enfrentan a una potencia militar de nivel -y, no se debe olvidar nunca, con una coraza político-moral dura, firme, convencida- aparecen debilidades tácticas y operativas, de logística, de administración de recursos y de fondos de reposición especialmente significativas, a pesar de tener a Netanyahu al lado y por delante o, quizás, precisamente por ello. 

Trump llegó perdido a Ankara y, en muchos sentidos, derrotado. La estrategia, el eje, Merz/ Zelenski funcionó: se aceptó el modelo norteamericano OTAN 3.0 a cambio de continuar la guerra contra Rusia, es decir, a cambio de seguir escalando en un enfrentamiento que ya no tiene líneas rojas.

Modelo OTAN 3.0. En febrero de este año Elbridge Colby, subsecretario de guerra para políticas de los EE. UU, pronunció un importante discurso en una reunión a puerta cerrada de los ministros de defensa de la Alianza Atlántica. El dirigente de la administración norteamericana, uno de los redactores de la Estrategia de Seguridad Nacional y de la Estrategia de Defensa Nacional, expuso con mucha claridad el tipo de OTAN que Trump quería. Distinguió varias fases: OTAN 1.0; 0TAN 2.O. 

La primera, la de la Guerra Fría, se caracterizaba, en sus palabras, “por un enfoque intransigente, realista y lúcido de la disuasión y la defensa” donde EE.UU. y sus aliados, no sin discusiones, aceptaban su parte y las cargas que el esfuerzo colectivo exigía. Este modelo tuvo un enorme éxito. 

La segunda, después de la desintegración de la URSS y de la disolución del Pacto de Varsovia, la OTAN 2.0, fue mucho más problemática. “Esta versión de la Alianza se caracterizó por un reenfoque de los esfuerzos y prioridades, que se alejaron de la defensa de Europa para centrarse en operaciones “fuera de zona” y un desarme sustancial en el continente, así como por un cambio de marco, pasando del realismo intransigente y flexible de la OTAN 1.0 de la Guerra Fría a una mentalidad mucho más liberal e internacionalista, basada en un orden internacional basado en normas.

Ahora es necesaria, los cambios geopolíticos así lo exigen, una nueva OTAN 3.0, cuyo objetivo central debe ser que Europa asuma la responsabilidad principal de su defensa convencional; dicho de otra forma, se trata de que los aliados europeos se responsabilicen de los costes de su seguridad que ahora soportan los norteamericanos y que organicen unas fuerzas armadas capaces de hacer frente a cualquier eventualidad que implique riesgos existenciales para la península. 

Trump, por mucho que amenace y vocifere, no abandonará la OTAN, la necesita más que nunca como proyección de poder, como alianza estratégica institucionalizada y como instrumento de control económico, comercial y tecnológico. Lo que pretenden hoy los EE.UU. es que los aliados paguen su reindustrialización, reequilibren sus enormes déficits, reestructuren su complejo militar, científico y tecno-industrial y, sobre todo, que le acompañen en sus grandes opciones estratégicas, destacadamente el enfrentamiento global contra China.

El subsecretario de guerra Colby no se cansa de repetir dos palabras clave: priorizar y traslado de cargas. Priorizar, definiendo las tareas para Norteamérica y para sus aliados en esta fase determinada por una larga, compleja y dramática transición hegemónica. Traslado de cargas, que los aliados cumplan las tareas asignadas, modernizando sus fuerzas armadas, incrementando sustancialmente el gasto militar y comprando armamento del país indispensable. Recientemente Rutte, el otro jardinero infiel, lo ha dicho para que no hubiera dudas: los países europeos tienen pedidos a los EE. UU de armamento por un valor de más de 300.000 millones de dólares, que generarán alrededor de 195.000 puestos de trabajo.

Al final, la guerra entre la OTAN y Rusia por intermedio de Ucrania, lo determina todo y más. A estas alturas no sabemos si Trump estaba dispuesto realmente a llegar a un acuerdo con Putin o se trató, desde el principio o de forma sobrevenida, de una finta para ganar tiempo y mejorar la posición negociadora de Zelenski. Se sabrá pronto, creo. 

Desde siempre ha habido una durísima oposición de los gobiernos europeos a cualquier tipo de pacto con Rusia que pudiera significar un cambio en la relación de fuerzas y, sobre todo, una nueva arquitectura de seguridad en el conjunto de Europa. La contradicción era especialmente aguda: la Unión Europea solo puede derrotar a Rusia con el apoyo de los EE. UU, pero estos han cambiado de política, el frente europeo ya no es una prioridad. Además, Trump siempre ha afirmado que el conflicto ucraniano fue un error y que tendría que haberse evitado.

La estrategia europea ha sido muy precisa: ganar tiempo, neutralizar los acuerdos Trump/Putin, armar metódicamente a Ucrania y escalar contra una Rusia entretenida con unos pactos de muy difícil cumplimiento. Eso sí, partiendo siempre del supuesto de que Putin no se atreverá a ir más allá del armamento convencional. La clave ha estado desde el principio en las divisiones del equipo del presidente Trump y en el consenso bipartidista norteamericano (el Estado profundo) firmemente opuesto a una Rusia fuerte y determinante en las relaciones internacionales.

Esto terminó definitivamente en Ankara.

¿Qué viene ahora? El paso de una “guerra limitada” a una “guerra generalizada”. En el gran país euroasiático ya no se habla de operación especial; ahora se habla de la guerra de la OTAN contra Rusia." 

(Manolo Monereo, Nortes, 10/07/26)

11.7.26

La campaña con drones de Ucrania no cambiará el rumbo de la guerra, pero sí provocará una escalada peligrosa de la misma... escuchamos la misma vieja narrativa que hemos oído innumerables veces antes: Ucrania está ganando, Rusia está al borde del colapso, ¡ahora es el momento de redoblar el apoyo a Zelenski!... Sí, la campaña de drones de Kiev está teniendo sin duda un impacto. La economía rusa se está tambaleando, pero sigue estando en mejor posición que gran parte de la UE... y lo que es aún más crucial, el ejército ruso sigue avanzando en el campo de batalla. Se está acercando paso a paso a su objetivo de conquistar todo el Donbás... la campaña con drones parece un signo de desesperación: dada la incapacidad de Ucrania para cambiar el rumbo de la batalla, Kiev y la OTAN han decidido «llevar la guerra a Rusia»... Los ataques ucranianos, en todo caso, están envalentonando a las voces más belicistas del Kremlin, que exigen una respuesta mucho más contundente, incluso más allá de Ucrania... Al fin y al cabo, estos ataques se planifican con los servicios de inteligencia occidentales, se ejecutan con armas suministradas por Occidente y ahora cuentan con el respaldo de un compromiso explícito del G7 de «acelerar» el suministro de capacidades de largo alcance. Lo poco que quedaba de la ficción de la «guerra por poderes» ha desaparecido ya. Salvo por la falta de una declaración formal, se trata de una guerra directa entre la OTAN y Rusia. Y, sin embargo, la mayoría de los europeos parecen ignorar por completo este hecho, mientras sus líderes apuestan que Moscú se limitará a seguir absorbiendo los golpes indefinidamente (Thomas Fazi)

"La gran mentira de la guerra de Ucrania. La campaña con drones de Ucrania no cambiará el rumbo de la guerra, pero sí provocará una escalada peligrosa de la misma. 

Si te suena a «contraofensiva ucraniana de 2023», es porque, una vez más, están reciclando la misma vieja narrativa que hemos oído innumerables veces antes: Ucrania está ganando, Rusia está al borde del colapso, ¡ahora es el momento de redoblar el apoyo a Zelenski!

El último supuesto punto de inflexión es la campaña de ataques con drones de Ucrania dentro de Rusia. Pero esto es una mentira, al igual que las anteriores campañas de propaganda. Sí, la campaña de drones de Kiev está teniendo sin duda un impacto. Pero es poco probable que esto cambie el curso de la guerra. La economía rusa se está tambaleando, pero sigue estando en mejor posición que gran parte de la UE. Pero lo que es aún más crucial: el ejército ruso sigue avanzando en el campo de batalla. Se está acercando paso a paso a su objetivo de conquistar todo el Donbás. Hace solo unos días, Moscú anunció la toma de Kostiantynivka, una localidad de Donetsk y el mayor asentamiento que ha conquistado desde Mariúpol. Todo esto contradice rotundamente la narrativa predominante de que «Ucrania ha cambiado el rumbo de la guerra». 

 Si hiciera falta alguna prueba más de que las cosas van mal para Ucrania, basta con fijarse en la política de «busificación», cada vez más extendida —el secuestro en la calle de hombres en edad de reclutamiento para enviarlos al frente, lo que está avivando la creciente oposición interna a la guerra— o en la propuesta de la UE de excluir a los hombres ucranianos en edad militar —en la práctica, todos los hombres de entre 23 y 60 años— del régimen de protección temporal del bloque.

En este contexto, la campaña con drones parece menos un giro decisivo que un signo de desesperación: dada la incapacidad de Ucrania para cambiar el rumbo de la batalla, Kiev y la OTAN han decidido «llevar la guerra a Rusia» emprendiendo una campaña semiterrorista.

Sin embargo, no hay pruebas de que la campaña con drones de Ucrania vaya a dar un giro a la guerra —y mucho menos a obligar a Putin a capitular—. De hecho, en los últimos días, las fuerzas rusas han lanzado algunos de los mayores ataques con drones y misiles contra Kiev hasta la fecha, causando la muerte de decenas de personas. Los ataques ucranianos, en todo caso, están envalentonando a las voces más belicistas del Kremlin, que acusan a Putin de gestionar mal el conflicto y exigen una respuesta mucho más contundente, incluso más allá de Ucrania. 

 Al fin y al cabo, estos ataques se planifican con los servicios de inteligencia occidentales, se ejecutan con armas suministradas por Occidente y ahora cuentan con el respaldo de un compromiso explícito del G7 de «acelerar» el suministro de capacidades de largo alcance. Lo poco que quedaba de la ficción de la «guerra por poder» ha desaparecido ya: salvo por la falta de una declaración formal, se trata de una guerra directa entre la OTAN y Rusia. Y, sin embargo, la mayoría de los europeos parecen ignorar por completo el hecho de que se está librando una guerra no declarada contra una potencia nuclear en su nombre —y que, con cada nueva escalada, sus líderes están apostando a que Moscú se limitará a seguir absorbiendo los golpes indefinidamente—."

(Thomas Fazi, blog, 09/07/26, traducción DEEPL)

6.7.26

Una buena descripción de la guerra de Ucrania... La derrota de Ucrania es inevitable. La verdadera pregunta es cuánto de Ucrania fuera del Donbás, Jersón y Zaporizhzhia capturará Rusia... Al entrar en 2026, según el comandante en jefe ucraniano Syrskyi, más de 700.000 soldados rusos estaban enfrentados a las fuerzas ucranianas... Esto representa un aumento de casi cuatro veces en el número de soldados rusos comprometidos en el frente de batalla ucraniano en comparación con 2022... Rusia ahora está llevando a cabo operaciones de combate importantes en Sumy, Járkov, Donetsk, Dnipropetrovsk, Zaporizhzhia y Jersón, pero sigue haciéndolo sin una movilización total de la nación rusa... La fuerza total del ejército ruso asciende ahora a 1,5 millones de soldados, lo que significa que menos de la mitad están comprometidos en la lucha en Ucrania. Aquí está la diferencia crucial entre Rusia y Ucrania: Rusia tiene amplias reservas de hombres y municiones, mientras que Ucrania no tiene una reserva estratégica. Aunque la guerra avanza a un ritmo lento, los hechos sobre el terreno muestran que Ucrania no tiene medios viables para detener los avances rusos... Solo quedan dos objetivos importantes en Donetsk antes de que Rusia asegure su liberación total: Sloviansk y Kramatorsk. Las fuerzas rusas se están desplegando actualmente en un semicírculo alrededor de estos dos bastiones restantes y es solo cuestión de tiempo que ambos sean tomados. Rusia podría lograr estos objetivos en septiembre, o a principios de 2027... Si bien Ucrania ha tenido cierto éxito en atacar refinerías rusas en la región occidental de Rusia, los ataques ucranianos palidecen en comparación con el daño que Rusia está infligiendo a los activos industriales restantes de Ucrania... Las fuerzas de artillería y drones de Ucrania son superadas con creces por las de Rusia. La derrota de Ucrania es inevitable (Larry C. Johnson)

"He recibido el siguiente correo electrónico y pregunta de un amigo, un hombre con amplia experiencia en el ámbito de la defensa de EE. UU., que es un analista sólido. Su pregunta es legítima y trataré de responderla. Él escribió:

    "Estimado Larry:

    Leí su interesante mensaje. Estoy en el hospital, así que solo puedo usar el teléfono. Aquí está mi pregunta. Si sus números son correctos, ¿cómo es que los rusos parecen no poder derrotar a los ucranianos? Parecen tener dificultades para avanzar territorialmente y ahora están bajo fuerte presión en Crimea. También creo que están teniendo grandes problemas para defender infraestructuras críticas, incluidas refinerías y puertos, y por lo tanto tienen graves escaseces de combustible.

    En resumen, los rusos no están convirtiendo eficazmente su superioridad en suministros en resultados en el campo de batalla y están teniendo dificultades para proteger activos clave en su territorio.

    Me interesarían sus comentarios.

¿Qué significa derrotar a los ucranianos? Al comienzo de la Operación Militar Especial, los rusos no tenían la intención de conquistar Ucrania. En su discurso televisado emitido a las 5:30 a. m., hora de Moscú, el 24 de febrero de 2022, Putin anunció la invasión con estas palabras (de la traducción oficial al inglés del Kremlin):

    El propósito de esta operación es proteger a las personas que, durante ocho años, han sufrido humillación y genocidio por parte del régimen de Kiev. Para ello, buscaremos desmilitarizar y desnazificar Ucrania, así como llevar a juicio a quienes perpetraron numerosos crímenes sangrientos contra civiles, incluidos ciudadanos de la Federación Rusa.

La palabra clave fue "desmilitarizar" — en ruso, *demilitarizovat'*. Describió al gobierno de Zelenski en Ucrania como "una banda de drogadictos y neonazis que se instalaron en Kiev y tomaron como rehén a todo el pueblo ucraniano".

También declaró:

    Nuestros planes no incluyen la ocupación de territorios ucranianos. No vamos a imponer nada a nadie por la fuerza.

Rusia comprometió aproximadamente entre 150.000 y 190.000 soldados para la invasión inicial del 24 de febrero de 2022, extraídos de prácticamente todo su grupo disponible de Grupos Tácticos de Batallón de antes de la guerra, aproximadamente 100 BTG de unos 120 disponibles.

El objetivo inicial era crear suficiente presión militar sobre Ucrania para forzarla a sentarse en la mesa de negociaciones… Ese objetivo se logró. Cuando el juez Napolitano, Mario Nawfal y yo entrevistamos al Ministro de Asuntos Exteriores Lavrov el 13 de marzo de 2024, el Sr. Lavrov declaró enfáticamente que el propuesto Comunicado de Estambul se basaba en un documento proporcionado por Ucrania.

Las delegaciones lideradas por el negociador ucraniano David Arakhamia y el diplomático ruso Vladimir Medinsky se reunieron en Estambul con el presidente Erdogan como mediador. Se discutió un proyecto de acuerdo (a veces llamado "Comunicado de Estambul" o proyecto de acuerdo de paz) y las dos partes llegaron a un acuerdo tentativo que incluía la neutralidad ucraniana, límites a las fuerzas militares de Ucrania, garantías de seguridad y el estatus de Crimea y el Donbás. Entonces, EE. UU. y el Reino Unido intervinieron y obligaron a Ucrania a abandonar las conversaciones.

En ese momento, la campaña rusa comenzó a cambiar. Rusia logró capturar la estratégica ciudad de Mariúpol después de un mes de combates en mayo de 2022 y comenzó su campaña para liberar Lugansk y Donetsk del control ucraniano. Sin embargo, el Kremlin continuó tratando esto como una Operación Militar Especial (SMO, por sus siglas en inglés), lo que significaba una operación limitada y centrada en tomar el control de Lugansk y Donetsk.

**Óblast de Lugansk**

Al 1 de septiembre de 2022, Rusia controlaba aproximadamente el 95-98% del óblast de Lugansk, efectivamente toda la región a efectos prácticos. Rusia había reclamado el control total el 3 de julio de 2022, tras la caída de Lisichansk, la última gran ciudad ucraniana en el óblast. Algunos pequeños focos y aldeas seguían técnicamente en disputa o sin clarificar, por lo que la cifra no llega al 100%. Ucrania recuperó posteriormente la aldea de Bilohorivka a finales de septiembre de 2022, confirmando que una presencia marginal ucraniana había persistido, pero fue una excepción menor al dominio ruso casi total.

El óblast de Lugansk tiene 26.684 km². Antes de la invasión de febrero de 2022, los separatistas respaldados por Rusia controlaban aproximadamente 6.800 km² del óblast desde 2014, alrededor del 25%, centrado en la ciudad de Lugansk. El 75% restante fue capturado durante los primeros cinco meses de la invasión a gran escala, siendo las batallas de Severodonetsk-Lisichansk (mayo-julio de 2022) la campaña decisiva.

**Óblast de Donetsk**

Al 1 de septiembre de 2022, Rusia controlaba aproximadamente el 55-60% del óblast de Donetsk. El artículo de Wikipedia sobre la anexión, refiriéndose a la situación en el momento de la declaración de anexión del 30 de septiembre de 2022, afirma que Rusia tenía alrededor del 60% de Donetsk en ese momento. Un informe de PBS de junio de 2022 situaba la cifra en aproximadamente el 50%. La trayectoria entre esos dos puntos de datos (50% en junio, 60% a finales de septiembre) sitúa el 1 de septiembre en aproximadamente el 55-58%.

El óblast de Donetsk tiene 26.517 km². De eso, los separatistas respaldados por Rusia habían mantenido aproximadamente 8.800 km², aproximadamente un tercio, desde 2014, centrado en la ciudad de Donetsk. La invasión de 2022 extendió el control ruso hacia el sur a través de Mariúpol (que cayó el 20 de mayo de 2022) y hacia el norte a través del corredor de Sievierodonetsk. Al 1 de septiembre de 2022, las principales ciudades ucranianas en el óblast incluían Bajmut (entonces bajo intenso ataque pero aún ucraniana), Avdiivka, Sloviansk, Kramatorsk, Kostiantynivka y la ciudad de Zaporizhzhia, todas las cuales se convertirían en los puntos focales de los combates posteriores.

Septiembre resultó ser un mes crucial en la campaña ucraniana. Rusia celebró un referéndum del 23 al 27 de septiembre de 2022 en los cuatro óblast ocupados simultáneamente: Donetsk, Lugansk, Zaporizhzhia y Jersón. Putin firmó los tratados formales de anexión el 30 de septiembre de 2022.

Los resultados declarados por las autoridades de ocupación rusas fueron:

- Jersón: 87,05% a favor
- Donetsk: 99,23% a favor de unirse a Rusia
- Lugansk: 98,42% a favor
- Zaporizhzhia: 93,11% a favor

Al mismo tiempo, Ucrania lanzó una ofensiva que obligó a los rusos a retirarse del óblast de Járkov. Los rusos no estaban preparados para este ataque y se retiraron del óblast. Fue durante este período que el Estado Mayor ruso reconoció que carecía de personal, un problema agravado por el vencimiento de los contratos de miles de soldados rusos.

Las fuerzas armadas rusas de antes de la guerra contaban con aproximadamente 900.000 efectivos en activo según el Military Balance 2022 del IISS. Esta era la base de referencia antes de la invasión a gran escala.

Una semana antes de que comenzara la contraofensiva de Járkov, el 25 de agosto de 2022, Putin firmó un decreto que aumentaba la fuerza autorizada de las fuerzas armadas en 137.000, elevando el límite oficial a 1.150.628 militares, un reconocimiento directo de que la fuerza existente era insuficiente. Este decreto entró en vigor justo cuando las fuerzas ucranianas se estaban concentrando sin ser detectadas para la ruptura.

El 21 de septiembre de 2022, nueve días después del colapso de Járkov, Putin firmó el Decreto Presidencial N° 647 que anunciaba una movilización parcial de 300.000 reservistas. Esta fue la primera movilización obligatoria en la historia de la Federación Rusa. Fue una respuesta directa y explícita a las pérdidas y al exceso de esfuerzo expuestos por la contraofensiva. Aproximadamente 315.000 reservistas fueron finalmente llamados a finales de 2022.

A pesar de la movilización de reservistas, Rusia no pasó a un estado de guerra, es decir, una movilización total de la nación rusa. El Estado Mayor siguió comprometido con la SMO y se concentró en llevar a cabo una guerra de desgaste con Ucrania, es decir, desmilitarizar Ucrania, con dos directrices específicas: minimizar las bajas civiles y minimizar las bajas rusas.

En enero de 2023, Rusia todavía luchaba con fuerzas limitadas en comparación con el tamaño del Ejército ucraniano. La campaña militar dominante de Rusia en 2023 fue la batalla de Bajmut, que duró nueve meses y consumió la gran mayoría de la energía ofensiva rusa desde finales de 2022 hasta mayo de 2023, dando forma a todo el carácter de la guerra ese año. Durante este tiempo, Rusia continuó expandiendo su Ejército principalmente a través de una campaña de reclutamiento y un servicio militar obligatorio.

La campaña principal de Rusia en 2024 se abrió con la caída de Avdiivka en febrero y luego se expandió a una amplia ofensiva hacia Pokrovsk que se convirtió en el año ruso más productivo territorialmente desde la invasión inicial.

Lo que distinguió a 2024 de 2023 fue lo que sucedió después de la caída de la ciudad importante. Después de Bajmut en 2023, Rusia se había estancado prácticamente: Prigozhin discutía, Wagner se retiraba y Ucrania lanzó su contraofensiva. Después de Avdiivka en 2024, Rusia explotó el impulso con considerablemente más efectividad.

Las fuerzas rusas avanzaron hacia el noroeste de Avdiivka en los meses posteriores a su caída, luchando a través de Ocheretyne en abril de 2024, cuya caída abrió una peligrosa brecha en las líneas ucranianas. El 18 y 19 de julio de 2024, las fuerzas rusas capturaron Prohres, una aldea en el centro del óblast de Donetsk. La ruptura, supuestamente causada por intensos bombardeos con bombas planeadoras que colapsaron las brigadas mecanizadas 110 y 47 de Ucrania, permitió avances rápidos a lo largo de un frente previamente estable. Este se convirtió en el punto de inflexión decisivo de la ofensiva de Pokrovsk: las fuerzas rusas comenzaron a avanzar hacia el centro logístico crítico de Pokrovsk a un ritmo no visto desde los primeros meses de la guerra.

El ritmo era alarmante para los estándares del verano. Rusia capturó aldeas en el centro y sur de Donetsk a ritmos de 5 a 10 km por semana en los sectores más activos. Vuhledar, que había resistido un asalto ruso que fracasó catastróficamente en enero de 2023, cayó en octubre de 2024 después de que las fuerzas rusas lo flanquearan desde múltiples direcciones en lugar de asaltarlo frontalmente. A finales de año, las fuerzas rusas estaban en los accesos a la propia Pokrovsk.

La estrategia de Rusia para 2025 representó una evolución deliberada desde su enfoque de un solo eje en 2023 y 2024 hacia un enfoque de presión simultánea en múltiples frentes diseñado para abrumar la capacidad de Ucrania para reforzar cualquier sector amenazado. El año se entiende mejor a través de sus objetivos declarados, su ejecución operativa en múltiples ejes y el cambio estructural en cómo Rusia estaba eligiendo luchar. Es importante enfatizar que la estrategia de la SMO de Rusia todavía estaba intacta, es decir, Rusia no estaba movilizando al país para la guerra, continuaba llevando a cabo operaciones limitadas con el objetivo de desmilitarizar a las fuerzas ucranianas sin poner a la nación rusa en pie de guerra.

Al entrar en 2026, según el comandante en jefe ucraniano Syrskyi, más de 700.000 soldados rusos estaban enfrentados a las fuerzas ucranianas, una cifra que Putin también ha citado de manera similar. Nótese la rara convergencia: tanto Kiev como Moscú han situado el grupo de Ucrania en alrededor de 700.000, lo que lo convierte en uno de los números más fiables en este ámbito. Esto representa un aumento de casi cuatro veces en el número de soldados rusos comprometidos en el frente de batalla ucraniano en comparación con 2022.

Entonces, para responder a la pregunta de mi amigo, Rusia continúa tratando la guerra en Ucrania como una SMO. Lo que hace que 2026 sea diferente de los años anteriores es que Rusia ahora está llevando a cabo operaciones de combate importantes en Sumy, Járkov, Donetsk, Dnipropetrovsk, Zaporizhzhia y Jersón, y lo está haciendo sin una movilización total de la nación rusa. La SMO sigue siendo la orden del día.

Solo quedan dos objetivos importantes en Donetsk antes de que Rusia asegure su liberación total: Sloviansk y Kramatorsk. Las fuerzas rusas se están desplegando actualmente en un semicírculo alrededor de estos dos bastiones restantes y es solo cuestión de tiempo que ambos sean tomados. Algunos estiman que Rusia podría lograr estos objetivos ya en septiembre. Otros analistas piensan que Rusia terminará la tarea a principios de 2027.

Si bien Ucrania ha tenido cierto éxito en atacar refinerías rusas en la región occidental de Rusia, los ataques ucranianos palidecen en comparación con el daño que Rusia está infligiendo a los activos industriales restantes de Ucrania. El ataque de EE. UU. e Israel a Irán, seguido del cierre del Estrecho de Ormuz, ha sido un gran beneficio económico para Rusia. Sus exportaciones de petróleo continúan aumentando y los precios pagados por ese petróleo tienen una prima del 40% sobre lo que Rusia ganaba antes del ataque del 28 de febrero a Irán.

La fuerza total del ejército ruso asciende ahora a 1,5 millones de soldados, lo que significa que menos de la mitad están comprometidos en la lucha en Ucrania. Aquí está la diferencia crucial entre Rusia y Ucrania: Rusia tiene amplias reservas de hombres y municiones, mientras que Ucrania no tiene una reserva estratégica de formaciones nuevas y equipadas que pudieran explotar el éxito o respaldar una gran brecha. Aunque la guerra avanza a un ritmo lento en términos de las evaluaciones occidentales, los hechos sobre el terreno muestran que Ucrania no tiene medios viables para detener los avances rusos. Rusia, al parecer, se contenta con infligir bajas masivas a Ucrania utilizando su superioridad en artillería, drones y bombas planeadoras FAB. Las fuerzas de artillería y drones de Ucrania son superadas con creces por las de Rusia, y Ucrania no tiene bombas planeadoras FAB ni los aviones para lanzarlas si las tuviera.

La derrota de Ucrania es inevitable. La verdadera pregunta es cuánto de Ucrania fuera del Donbás, Jersón y Zaporizhzhia capturará Rusia." 

( 

5.7.26

Editorial de Strategic Culture: Rusia se quita los guantes... Se acabó la tregua... Rusia está ganando terreno en el campo de batalla, de forma metódica y gradual, pero dada la campaña de terror aéreo que el régimen de la OTAN está llevando a cabo en territorio ruso, el golpe definitivo debe darse cuanto antes... Varios analistas de renombre han señalado la renovada determinación de Rusia de lograr una victoria militar contundente, abandonando la vía diplomática paralela... Existe una comprensible indignación entre los rusos ante la prolongación de la guerra indirecta de la OTAN y sus continuos ataques contra civiles... Los medios de comunicación occidentales apenas informan sobre los ataques deliberados contra civiles rusos. La masacre en la universidad de Starobelsk fue prácticamente ignorada... No cabe duda de que la OTAN y los planificadores europeos están detrás de estos ataques... Se especula frenéticamente sobre si Putin podrá resistir, lo que implica que Occidente aprueba los ataques como una forma de desestabilizar al Estado ruso... Moscú parece haber comprendido que la solución, en esta etapa, no reside únicamente en la diplomacia ni en la recuperación de territorios históricos, sino en poner fin al proyecto de agresión de la OTAN, que Ucrania personifica. De forma definitiva... En su obsesión rusófoba, Occidente se juega la vida con el inicio de la Tercera Guerra Mundial

"Ahora se percibe claramente que Rusia ha incrementado significativamente su poderío militar para eliminar al régimen de Kiev, respaldado por la OTAN.

No solo hay que erradicar el foco de neonazis en Kiev, sino todo el proyecto de agresión por delegación de la OTAN que el régimen representa. Rusia está ganando terreno en el campo de batalla, de forma metódica y gradual, pero dada la campaña de terror aéreo que el régimen de la OTAN está llevando a cabo en territorio ruso, el golpe definitivo debe darse cuanto antes.

Esta semana se registró la mayor oleada de ataques aéreos rusos contra Ucrania desde que el conflicto se intensificó en febrero de 2022. Varios objetivos en la capital, Kiev, fueron atacados durante la noche del jueves, así como en otras ciudades y regiones. Se desplegaron cientos de drones, misiles balísticos y municiones hipersónicas. Las imágenes de vídeo indicaron que la mayoría de los ataques alcanzaron sus objetivos con una mínima interceptación por parte de la defensa aérea.

Moscú afirmó que todos los objetivos eran instalaciones militares e industriales. Añadió que el uso de la fuerza a gran escala se intensificará hasta alcanzar todos los objetivos.

Varios analistas de renombre han señalado la renovada determinación de Rusia de lograr una victoria militar contundente, abandonando la vía diplomática paralela. Andrey Martyanov, Larry Johnson, Douglas Macgregor y John Mearsheimer se encuentran entre los analistas experimentados que consideran que el liderazgo ruso ha llegado a la conclusión de que necesita derrotar al régimen de Kiev y a sus aliados de la OTAN para poner fin a este conflicto rápidamente y en los términos que Rusia impone.

La vía diplomática que Estados Unidos impulsó bajo el mandato de Donald Trump se ha estancado. Mientras tanto, el régimen de Kiev, bajo la tutela de la OTAN, ha intensificado sus ataques terroristas contra la población rusa. En los últimos meses, cerca de 400 civiles rusos han muerto en ataques con drones y misiles de largo alcance.

La peor atrocidad ocurrió el 22 de mayo, cuando una residencia universitaria en Starobelsk, Lugansk, fue destruida por múltiples ataques con drones, causando la muerte de 21 estudiantes, la mayoría adolescentes. Fue un punto de inflexión. Tras este acto deliberado de asesinato en masa, Rusia ha intensificado y mantenido su ofensiva militar contra el régimen de Kiev y sus centros de poder. Esta semana, el bombardeo aéreo se recrudeció considerablemente, y Moscú ha anunciado que aumentará su intensidad.

Como comentó el analista Andrey Martyanov , el régimen de la OTAN ha perdido la guerra sobre el terreno, salvo en los últimos frentes, cada vez más reducidos. El aliado de Kiev, siguiendo instrucciones de sus comandantes de la OTAN, recurre al último y desesperado arma del terrorismo contra la población civil rusa. Pero Moscú necesita aplastar esta táctica desesperada para provocar una guerra a gran escala en Europa, extinguiendo de antemano el proyecto de la OTAN en Ucrania.

Existe una comprensible indignación entre los rusos ante la prolongación de la guerra indirecta de la OTAN y sus continuos ataques contra civiles. Esta semana, cinco personas murieron en un ataque con drones ucranianos contra un mercado en la ciudad de Tokmak, Zaporozhye. También se registraron víctimas mortales en ataques en las regiones de Belgorod y Nizhny Novgorod. Un bebé de seis meses falleció a causa de un ataque con drones en la región de Moscú, a unos 100 km al sur de la capital rusa.

El 17 de junio, un autobús que transportaba a un equipo de fútbol juvenil de Bielorrusia fue atacado con drones ucranianos en la región de Bryansk, causando la muerte de una mujer embarazada. Esta semana, otro autobús que transportaba turistas desde Bielorrusia también fue blanco de un ataque.

No cabe duda de que la OTAN y los planificadores europeos están detrás de este repunte de los ataques terroristas perpetrados por el régimen de Kiev. La Unión Europea, bajo la dirección de la exministra de Defensa alemana Ursula von der Leyen y otros, está proporcionando a Ucrania una ayuda de 90.000 millones de euros, la mayor parte de la cual se destina a aumentar la potencia de fuego de sus drones de largo alcance contra Rusia.

Los gobiernos occidentales y los medios de comunicación están encubriendo la campaña terrorista de la OTAN, como señala el diplomático ruso Rodion Miroshnik .

Los medios de comunicación occidentales apenas informan sobre los ataques deliberados contra civiles rusos. La masacre en la universidad de Starobelsk fue prácticamente ignorada, o, si se informó al respecto, se dio credibilidad a las cínicas negaciones del régimen de Kiev.

Además, las potencias de la OTAN están alentando al régimen de Kiev a intensificar su campaña de terror. Los medios occidentales califican los ataques con drones y misiles ucranianos como legítimos y se regodean con la afirmación de que «la guerra se está llevando a Rusia». Se especula frenéticamente sobre si Putin podrá resistir, lo que implica que Occidente aprueba los ataques contra civiles como una forma de desestabilizar al Estado ruso. Eso es terrorismo por definición.

En su obsesión rusófoba, Occidente se juega la vida con el inicio de la Tercera Guerra Mundial. Como ha argumentado el estratega ruso Serguéi Karaganov, Rusia debe actuar con decisión para acabar con la amenaza que emana no solo del régimen de Kiev, sino también de los planificadores de la OTAN que lo respaldan.

La otra función propagandística de Occidente consiste en presentar los ataques rusos como «terroristas» y como asesinatos indiscriminados de civiles ucranianos.

Mientras ignoran las muertes de civiles rusos, los medios occidentales destacan las supuestas víctimas ucranianas. Según los informes, el intenso bombardeo ruso de esta semana causó la muerte de entre 20 y 30 civiles. Estas cifras se basan en información proporcionada por funcionarios ucranianos.

Todas las muertes de civiles son lamentables. Sin embargo, los gobiernos y medios de comunicación occidentales no condenan a Ucrania por las víctimas rusas; de hecho, ni siquiera las reconocen ni las justifican. Rusia afirma que no ataca deliberadamente centros civiles. Cabe recordar que la OTAN suele instalar fábricas de drones y centros de mando en edificios civiles. En segundo lugar, suponiendo que se verifique la cifra más reciente de 20 a 30 muertos en Kiev, el número es sorprendentemente bajo dada la enorme potencia de fuego rusa empleada, lo que indica que la intención no era dañar a civiles; de lo contrario, el número de víctimas ascendería a miles.

Otro factor es la extrema ineficacia de las defensas aéreas de la OTAN para interceptar misiles rusos. El profesor Ted Postol, experto estadounidense en armamento, estima en una entrevista exhaustiva con Nima Alkhorshid que los interceptores Patriot tienen una tasa de éxito de tan solo el 2-3%. Esto significa que, en cualquier ataque aéreo, decenas de ojivas Patriot podrían impactar contra bloques de apartamentos y otras estructuras civiles. Esto podría explicar las fotografías que muestran edificios residenciales con los pisos superiores dañados, que el régimen ucraniano afirma que fueron causados por ataques rusos y que los medios occidentales publican sin cuestionar.

El conflicto en Ucrania se remonta al golpe de Estado de 2014, respaldado por la CIA, y a la posterior instrumentalización del régimen neonazi de Kiev por parte de la OTAN. Desde entonces, este régimen, que glorifica a los colaboradores nazis de la Segunda Guerra Mundial, ha asesinado a miles de rusos étnicos en campañas de terror deliberadas. 

La guerra abierta que estalló en 2022 podría haberse evitado si Moscú hubiera correspondido a su vía diplomática en 2015 mediante los Acuerdos de Minsk y, de nuevo, a finales de 2021, cuando ofreció un nuevo marco de seguridad para Europa. Estados Unidos y sus socios europeos rechazaron cualquier intento diplomático, con el objetivo de «derrotar estratégicamente» a Rusia a través de su aliado ucraniano.

Los lectores deberían consultar el editorial semanal de SCF del 25 de febrero de 2022, publicado un día después de la intervención de las tropas rusas en Ucrania en lo que se denominó una operación militar especial. Bajo el titular: «Finalmente se frena la agresión contra Rusia respaldada por EE. UU. y la OTAN», escribimos:

"Durante años, Rusia advirtió que la agresión de Estados Unidos y la OTAN representaba un peligro crítico para la seguridad internacional y debía cesar. La revocación por parte de Estados Unidos de los tratados de control de armas (ABM, INF, Tratado de Cielos Abiertos) y la expansión de las amenazas de misiles cerca de las fronteras rusas eran ya intolerables. Ucrania es solo un elemento de un panorama más amplio. Pero esta semana, Rusia finalmente ha tomado medidas para detener la agresión. Se trata de un hito histórico."

Es fácil opinar a posteriori. La operación militar especial de Rusia no fue lo suficientemente decisiva como para erradicar la agresión de la OTAN y su régimen neonazi. Se depositaron demasiadas esperanzas en la posibilidad de una intervención diplomática occidental. La infructuosa incursión de Trump ha disipado cualquier ilusión al respecto, mientras que, al mismo tiempo, las potencias europeas de la OTAN envalentonan aún más el terrorismo procedente de Kiev.

Se podrían haber evitado más de cuatro años de guerra abierta y derramamiento de sangre, con un saldo estimado de 1,5 millones de militares ucranianos muertos. Cientos de civiles rusos han muerto a manos del terrorismo respaldado por la OTAN. La tolerancia y la voluntad de Rusia para alcanzar una solución diplomática no han sido correspondidas.

Moscú parece haber comprendido que la solución, en esta etapa, no reside únicamente en la diplomacia ni en la recuperación de territorios históricos, sino en poner fin al proyecto de agresión de la OTAN, que Ucrania personifica. De forma definitiva.

Como señaló recientemente el presidente ruso Vladimir Putin , Occidente quiere una guerra con Rusia a través de Ucrania, tal como lo hizo la Alemania nazi en 1941. En esas circunstancias, un puñetazo en la cara es más apropiado y tiene más probabilidades de éxito que un falso apretón de manos diplomático.

Se acabó la tregua. Parece que no hay otra opción."

(Editorial de Strategic Culture, 03/07/26, traducción Observatorio de la crisis)

3.7.26

Por un lado, los líderes europeos de la OTAN avivan los temores de una inminente invasión rusa del corazón del continente. Por otro, la misma clase política parece estar firmemente convencida de que puede infligir una «derrota estratégica» a Moscú... la paradoja de la defensa europea: uno se declara fatalmente vulnerable ante un enemigo que, al mismo tiempo, presume poder someter... pero no existen pruebas concretas de una intención real de Rusia de atacar una zona caracterizada por una fuerte dependencia energética, una progresiva desindustrialización y profundas tensiones sociales... El general Alexus Grynkewich, comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), ha declarado que no existen indicios de inteligencia que señalen la intención rusa de atacar Europa. Si esta es la valoración del máximo comandante militar de la OTAN en Europa, resulta difícil comprender por qué el debate político sigue planteando la amenaza inminente de una agresión rusa contra el continente... además, la OTAN parece ser una organización muy poderosa, pero al borde de la disolución debido a las críticas estadounidenses. En esencia, los países europeos de la OTAN carecen de fuerzas suficientes para defenderse o, peor aún, para atacar y lograr la «derrota estratégica» de Rusia. Por eso, los gobiernos europeos, al menos de palabra, están declarando su intención de aumentar el gasto en defensa... La narrativa estratégica occidental insiste en que el apoyo militar continuo a Kiev podría conducir a la «derrota estratégica» de Moscú. Sin embargo, los informes desde el frente presentan una imagen diferente y mucho más compleja para Occidente. Rusia mantiene la iniciativa y prosigue su ofensiva, avanzando lenta pero constantemente (Francesco Cosimato*, general de estado mayor italiano)

"El discurso de seguridad occidental se basa en una profunda contradicción. Por un lado, los líderes europeos de la OTAN avivan los temores de una inminente invasión rusa del corazón del continente. Por otro, la misma clase política parece estar firmemente convencida de que puede infligir una «derrota estratégica» a Moscú mediante fuerzas militares interpuestas.

Si Rusia realmente posee las capacidades que Occidente le atribuye, entonces es difícil argumentar que pueda ser derrotada mediante el apoyo indirecto a Ucrania. Sin embargo, si carece de tales capacidades ofensivas contra Europa, no hay justificación para la alarma permanente. Este dilema lógico pone de manifiesto la paradoja de la defensa europea: uno se declara fatalmente vulnerable ante un enemigo que, al mismo tiempo, presume poder someter.

Los países europeos miembros de la OTAN se consideran vulnerables a un posible ataque ruso. Sin embargo, no existen pruebas concretas de una intención real de Rusia de atacar una zona caracterizada por una fuerte dependencia energética, una progresiva desindustrialización y profundas tensiones sociales.

El general Alexus Grynkewich, comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), ha declarado que no existen indicios de inteligencia que señalen la intención rusa de atacar Europa. Si esta es la valoración del máximo comandante militar de la OTAN en Europa, resulta difícil comprender por qué el debate político sigue planteando la amenaza inminente de una agresión rusa contra el continente.

La OTAN insiste en declarar, a través de sus líderes, que es una alianza defensiva. En particular, cada ministro de Asuntos Exteriores reitera en cada oportunidad que su país no está en guerra con Rusia. Sin embargo, es evidente que todos estos países contribuyen significativamente al esfuerzo bélico ucraniano.

Se sabe que Ucrania importa una parte importante de componentes para drones de países europeos (como Polonia, la República Checa y Alemania), que luego se ensamblan o integran localmente. 

Según los principios del derecho internacional humanitario, las instalaciones industriales destinadas directamente a la producción de material bélico pueden, en determinadas circunstancias, considerarse objetivos militares, siempre que cumplan con los requisitos del derecho internacional humanitario.

Un análisis de los datos numéricos de código abierto sobre las fuerzas y los sistemas de armas de la OTAN (Fuente: Índice Global de Poder de Fuego – Tabla 1) y la posible comparación entre el bloque ruso-bielorruso y los países denominados «dispuestos» (Tabla 2) ofrece una explicación inmediata. Estas cifras también incluyen a Estados Unidos, cuya contribución representa el componente decisivo de las capacidades militares generales de la OTAN.

Para la Estrategia de Seguridad Nacional de Donald Trump, la América es la zona prioritaria de intervención de Estados Unidos. Si restamos las cifras estadounidenses de los datos de la OTAN (Tabla 1), sobre todo los activos estratégicos —satélites de comunicaciones y reconocimiento, así como transporte estratégico—, queda muy poco. 

En esencia, los países europeos de la OTAN carecen de fuerzas suficientes para defenderse o, peor aún, para atacar y lograr la «derrota estratégica» de Rusia.

Por eso, los gobiernos europeos, al menos de palabra, están declarando su intención de aumentar el gasto en defensa. No solo por las reiteradas peticiones de la administración Trump, sino también porque sus fuerzas son objetivamente totalmente insuficientes para sostener un hipotético conflicto contra Rusia. (...)

Desde una perspectiva estrictamente geopolítica, Rusia parece no tener ningún interés estratégico en atacar a una Europa que, al carecer de autonomía energética y recursos naturales, no ofrece a Moscú ninguna ventaja competitiva. 

No obstante, tecnócratas y figuras políticas clave europeas insisten en la inevitabilidad de la agresión rusa, señalando, basándose en proyecciones no verificadas, a 2029 como un punto de inflexión. El general británico Sir Richard Shirreff ya había predicho una invasión de este tipo para noviembre pasado. Esta predicción no se ha visto confirmada por los acontecimientos posteriores sobre el terreno.

Todos los instrumentos militares desmantelados tras el fin de la Guerra Fría están siendo reevaluados, lo que ha llevado a varios países a reconsiderar incluso el modelo del servicio militar obligatorio, que podría restablecerse en países como Alemania, Francia, Dinamarca y el Reino Unido. 

Sin embargo, en Italia, los argumentos a favor de restablecer el servicio militar, en pleno cumplimiento del artículo 52 de la Constitución, siguen relegados a los márgenes del debate institucional (una postura que el autor apoya plenamente).

El panorama se está volviendo claramente complejo: la OTAN parece ser una organización muy poderosa, pero al borde de la disolución debido a las críticas estadounidenses. 

Un dato interesante: Estados Unidos, miembro de la OTAN, atacó a Irán, un país que no pertenece a la OTAN, y, cuando se vio en apuros, solicitó ayuda a países europeos. Intervenir con un contingente militar tan lejos del territorio nacional es una operación difícil, incluso para el simple transporte de las fuerzas, y mucho más sin ellas.

Además, Italia se ha dotado de unas fuerzas armadas que, según admitió explícitamente el Ministro de Defensa, están destinadas exclusivamente a operaciones de mantenimiento de la paz. ¿Quizás los estadounidenses desconocían esta característica, que compartimos con otros países europeos que afirman estar dispuestos a ello?

Un elemento crucial para comprender la complejidad de la situación actual es evaluar el desarrollo del conflicto en Ucrania sobre el terreno. 

La narrativa estratégica occidental insiste en que el apoyo militar continuo a Kiev podría conducir a la «derrota estratégica» de Moscú. Sin embargo, los informes desde el frente presentan una imagen diferente y mucho más compleja para Occidente. Rusia mantiene la iniciativa y prosigue su ofensiva, avanzando lenta pero constantemente.

Es cierto que los drones ucranianos están atacando en territorio ruso, pero esto no significa que el rumbo del conflicto esté cambiando. La capacidad de atacar en lo profundo del territorio enemigo no equivale necesariamente a la capacidad de cambiar el curso estratégico de un conflicto. 

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis lograron atacar Londres con misiles V1 y V2 al final del conflicto. Sin embargo, esto no impidió que los Aliados avanzaran desde Francia hacia Alemania. El curso de esa guerra dejó a los misiles nazis inservibles. En última instancia, y en directa contradicción con la evidencia sobre el terreno, los líderes europeos —a menudo sin un sólido apoyo popular— persisten en respaldar una guerra que ahora parece perdida. No por Ucrania, sino por todos nosotros." 

(Francesco Cosimato*, general de estado mayor italiano, Observatorio de la crisis, 02/07/26, gráficos en el original)   

Cómo no bastaba solo con prohibir los medios de comunicación rusos, ahora los tribunales europeos juzgan a tres personas solo por difundir contenidos de la televisión pública rusa (Pascual Serrano)... La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, ha condenado la medida, la cual considera una "grave violación de los Derechos Humanos"... ha lamentado que "para dar una apariencia de legitimidad a este proceso, que desafía el Estado de Derecho, las autoridades alemanas solicitaron la opinión del máximo órgano judicial de la UE y, finalmente, obtuvieron su respaldo para continuar y ampliar la tecnología de este tipo de juicios... Este precedente permite a las autoridades de cualquier país del bloque llevar a cabo represiones masivas contra ciudadanos comunes que tienen su propia visión de los acontecimientos mundiales, distinta de la impuesta desde arriba" (Infobae)... cousas veredes, Rusia dándole lecciones a la Unión Europea sobre libertad de expresión

Pascual Serrano@pascual_serrano

Cómo no bastaba solo con prohibir los medios de comunicación rusos, ahora los tribunales europeos juzgan a tres personas solo por difundir contenidos de la televisión pública rusa.

 https://ieu-monitoring.com/event/republishing-of-russian-disinformation-eu-judgment-in-case-c-67-25-traugott-ickeroth

 10:53 p. m. · 2 jul. 2026 ·767 Visualizaciones

 

"El TJUE dicta que las sanciones a RT implican también la prohibición de difundir sus contenidos en otras webs.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha aclarado este jueves que las sanciones impuestas por la Unión Europea al canal ruso Russia Today (RT) prohíben también reproducir o poner sus contenidos a disposición del público a través de otras páginas de Internet, al considerar que esta restricción no puede eludirse utilizando plataformas de terceros.

La sentencia responde a una cuestión prejudicial planteada por un tribunal alemán en el marco de un proceso penal contra tres personas acusadas de haber publicado en repetidas ocasiones vídeos procedentes de RT Deutschland a través de una página web de acceso libre.

El órgano judicial alemán pidió al TJUE aclarar si los responsables de esa página pueden ser considerados "operadores" a efectos de la normativa europea, pese a que el sitio era de acceso gratuito, se financiaba exclusivamente mediante donaciones de sus usuarios y no desarrollaba una actividad económica.

En su sentencia, el tribunal europeo responde que esa circunstancia resulta irrelevante y precisa que el concepto de "operador" incluye a cualquier persona responsable, de forma directa o indirecta, de poner esos contenidos a disposición del público, con independencia de que la actividad sea remunerada o de que la página se sostenga con aportaciones voluntarias de terceros.

El TJUE añade además que esta calificación tampoco depende del alcance ni de la duración de la difusión realizada, de modo que estos elementos no alteran la aplicación de las medidas restrictivas adoptadas por la UE contra el canal ruso.

Según el tribunal, esta interpretación es la única que permite garantizar el objetivo perseguido por el legislador europeo de impedir la difusión de la propaganda impulsada por Rusia y, en consecuencia, proteger el orden y la seguridad públicos de la Unión.

La sentencia recuerda, en todo caso, que corresponde ahora al tribunal alemán resolver el litigio de conformidad con la interpretación realizada por el TJUE, cuya decisión vincula igualmente al resto de órganos jurisdiccionales nacionales que conozcan de asuntos similares

CONDENA DE RUSIA

La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, ha condenado la medida, la cual considera una "grave violación de los Derechos Humanos" y ha hecho hincapié en que se trata de una muestra de "persecución judicial".

"Calificamos esta decisión, así como las prácticas de persecución de disidentes que aprueba, como una grave violación por parte de la UE y sus Estados miembro de sus obligaciones internacionales en materia de protección y promoción de los Derechos Humanos fundamentales", ha aclarado, según un comunicado del Ministerio.

"La última medida de la UE, enmarcada en un avance hacia la censura totalitaria, la escalada del antagonismo y la destrucción de los fundamentos democráticos de la sociedad, deben ser debidamente evaluadas por las estructuras multilaterales pertinentes. De lo contrario, su silencio difícilmente podrá interpretarse de otra manera que como un acto de solidaridad con las acciones de la burocracia europea y como una forma de consentimiento a la continuación de esta práctica perniciosa", ha subrayado.

Además, ha lamentado que "para dar una apariencia de legitimidad a este proceso, que desafía el Estado de Derecho, las autoridades alemanas solicitaron la opinión del máximo órgano judicial de la UE y, finalmente, obtuvieron su respaldo para continuar y ampliar la tecnología de este tipo de juicios".

"Este precedente permite a las autoridades de cualquier país del bloque llevar a cabo represiones masivas contra ciudadanos comunes que tienen su propia visión de los acontecimientos mundiales, distinta de la impuesta desde arriba", ha apuntado." 

(Infobae, 02/07/26) 

1.7.26

En abril Rusia registró 100 muertos y 600 heridos civiles en su retaguardia (el mismo mes, según la ONU Ucrania tuvo 300 muertos y 1300 heridos civiles). Esas víctimas rusas, tan inocentes como las ucranianas, suelen ser ignoradas en el informe occidental de la guerra pero los telediarios rusos abren su informe con ellas... En consecuencia, la opinión pública rusa, que en general no es en absoluto belicista, sí que reclama a sus autoridades una protección efectiva... Así que el Kremlin está siendo presionado por la situación a que de una respuesta contundente. Pero no puede ignorar que esos ataques están diseñados precisamente para eso: para que una respuesta contra algún país europeo confirme la leyenda de la “amenaza rusa”, e implique a Estados Unidos directamente, invocando el artículo 5 de la Otan que prevé respuesta conjunta contra el ataque a alguno de sus miembros... desde luego sí serviría para justificar el actual rearme alemán y europeo en general, así como su profecía de una guerra contra Rusia para dentro de dos o tres años... No creo que, por pequeño que sea el riesgo de una respuesta conjunta de la Otan, Putin vaya a caer en esa trampa... Seguramente considerará si esos ataques cambian o no la situación militar operativa de fondo... pues mientras tanto, el ejército ruso mantiene su lento y constante avance... de momento, contención y paciencia ante una situación que se está crispando... Otra cosa sería si en, digamos, un año, no hubiera desmoronamiento/capitulación ucraniana y los ataques de la OTAN vía Ucrania fueran a mucho más... Se ha apuntado muchas veces lo peligroso que es todo esto, lo fácilmente que se puede ir de las manos, especialmente en el Báltico, en Kaliningrado y en el Mar Negro, y la insensatez que supone atacar instalaciones estratégicas rusas vinculadas a la disuasión nuclear. Todo esto es escalofriante (Rafael Poch)

 "En la última reunión del G-7 en Evian, a mediados de junio, los europeos lograron de nuevo a atraerse a Trump a su causa, concretando más apoyo a Ucrania. Los ataques en la retaguardia rusa con drones y misiles de largo alcance, contra Moscú y Peterburgo y contra infraestructuras energéticas no cambian gran cosa en la realidad militar operativa pero no pueden ser subestimados. Esos ataques no es que sean bendecidos por Estados Unidos y la UE: es que son manejados por ellos; desde sus satélites, su datos de inteligencia, su información y sus armas. El famoso “espíritu de Anchorage”, la reunión de Alaska entre Trump y Putin de agosto del año pasado que tanto irritó a los europeos, ha pasado a mejor vida. Esos ataques colocan a los dirigentes rusos en una situación complicada.

En abril Rusia registró 100 muertos y 600 heridos civiles en su retaguardia (el mismo mes, según la ONU Ucrania tuvo 300 muertos y 1300 heridos civiles). Esas víctimas rusas, tan inocentes como las ucranianas, suelen ser ignoradas en el informe occidental de la guerra pero los telediarios rusos abren su informe con ellas. La vida en las regiones fronterizas con Ucrania, así como en Crimea, empieza a ser complicada para mucha gente. En consecuencia, la opinión pública rusa, que en general no es en absoluto belicista, sí que reclama a sus autoridades una protección efectiva. Y entre los generales y comentaristas de la tele hay una presión e incluso a veces sugerencias de la debilidad de Putin, naturalmente sin nombrarlo… Así que el Kremlin por un lado está siendo presionado por la situación a que de una respuesta contundente. Pero por el otro no puede ignorar que esos ataques están diseñados precisamente para eso: para confirmar con una respuesta contra algún país europeo la leyenda de la “amenaza rusa” e incentivar con ella a Estados Unidos a implicarse directamente invocando el artículo V de la Otan que prevé respuesta conjunta contra el ataque a alguno de sus miembros.

No está claro que, si se llegara a tal situación, ese artículo se aplicara realmente, pero desde luego sí serviría para justificar el actual rearme alemán y europeo en general, así como su profecía de una guerra contra Rusia para dentro de dos o tres años…. Ese, me parece que es el dilema.

En Moscú hay gran irritación hacia el errático Trump, pero Putin es prudente. No creo que, por pequeño que sea el riesgo de una respuesta conjunta de la Otan, Putin vaya a caer en esa trampa. Seguramente se pregunta, ¿qué es mas arriesgado, responder a la Otan o no hacer nada y que los rusos se sientan desprotegidos en su hasta ahora tranquila retaguardia con escasez de gasolina? Seguramente considerará si esos ataques cambian o no la situación militar operativa de fondo. También considerará que el trío europeo (Macrón, Merz, Starmer) carece de perspectiva, porque todos están con un nivel de apoyo extremadamente bajo (lo último de Merz ronda el 13%), a Macrón se le acaba el plazo y el laborismo británico tres cuartos de lo mismo, así que merece la pena no precipitarse y ver cual es el relevo de esos personajes.

Y mientras tanto el ejército ruso mantiene su lento y constante avance – hay una clara voluntad de economizar bajas porque el precio de la carne humana en Moscú ha subido claramente en las últimas décadas – mientras que los informes que llegan del lado ucraniano son extremadamente alarmantes, sin que se pueda excluir un desmoronamiento del frente. Si todo eso es así y Putin y sus generales creen que están ganando – como lo cree la CIA y el Pentágono – entonces lo correcto es armarse de paciencia y no perder los ánimos. La “victoria” rusa, independientemente de lo que eso signifique, pasa por la paciencia.

Saliendo al paso de las dificultades de aprovisionamiento de gasolina que los rusos sufren en los últimos días por causa de los ataques ucranianos, Putin se mostró confiado y desafiante el domingo: “Dada su catastrófica escasez de personal, las fuerzas armadas ucranianas parecen creer que esto podría ser su salvación. Pero salvar al régimen de Kiev no forma parte de nuestros planes”. Al mismo tiempo, mientras en las tiendas se agotan los stocks de bidones para acumular gasolina (eso podría pasar pronto aquí por la obturación de Ormuz), el Presidente habla sin parar en los medios de comunicación, cuyos informativos abren siempre con diez o quince minutos de Putin, aquí, Putin allá, Putin esto y Putin lo otro. No creo que eso transmita confianza a los rusos, sino más bien, la simple reflexión “qué hable menos y que haga algo contra todos estos drones que comienzan a fastidiarnos la vida”. Así que, de momento, contención y paciencia ante una situación que se está crispando.

Otra cosa sería si en, digamos, un año, no hubiera desmoronamiento/capitulación ucraniana y los ataques de la OTAN vía Ucrania fueran a mucho más. La lógica del conflicto podría hacer entonces inevitable alguna respuesta rusa contra países de la UE para «poner a Europa en su sitio», mientras el potencial militar europeo siga siendo modesto y el apoyo de EE.UU ambiguo. Con esa reserva a medio y largo plazo, la impresión es que la respuesta se centra en Ucrania. Rusia no ha usado ni de lejos todo su potencial militar para evitar confrontación con la OTAN, pero cuanto mas aprieten los europeos, mas sufrirá Ucrania y la población civil ucraniana.

Desde la nota del Ministerio de exteriores ruso del 25 de mayo, anunciando “golpes sistémicos” contra Kíev, “incluso los lugares específicos de diseño, fabricación, programación y preparación para el uso de drones que el régimen utiliza con la asistencia de profesionales de la OTAN, responsables por suministrar los componentes, entregar datos de información y establecer los blancos”, entre ellos “los centros de toma de decisiones y puestos de mando”, – lo que determina una advertencia “a los ciudadanos extranjeros, incluso al personal de las misiones diplomáticas y representaciones de las organizaciones internacionales, que es necesario abandonar la ciudad lo antes posible”- esa respuesta dirigida contra Ucrania ya está siendo realidad. Están anunciando claramente que los ucranianos, las ciudades ucranianas casi completamente intactas, van a sufrir mucho más ahora…

Se ha apuntado muchas veces lo peligroso que es todo esto, lo fácilmente que se puede ir de las manos, especialmente en el Báltico, en Kaliningrado y en el Mar Negro, y la insensatez que supone atacar instalaciones estratégicas rusas vinculadas a la disuasión nuclear, como se ha hecho en repetidas ocasiones bajo patronazgo británico y estadounidense. Todo esto es escalofriante. Por mucho menos, en los años ochenta se produjo en Europa Occidental la gran movilización contra el despliegue de los euromisiles. Hoy no hay nada de eso a la vista, aunque es verdad, como ha apuntado Manolo Monereo, que el gasto en rearme que se va a realizar en menoscabo del gasto social plantea un desafío tan descarado y abierto a la mayoría social, que el humor de la hasta ahora adormecida opinión pública europea está abierto a todos los imprevistos. Confiemos en ello. (...)"

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En la Unión Europea describir la realidad está considerado “traición”. Decir que la invasión de Ucrania fue una violación del derecho internacional y que, al mismo tiempo, fue una acción preventiva, porque la Otan sí estaba en Ucrania desde 2014, pues eso te convierte en “partidario de Putin”... Esta especie de macartismo se percibe aquí en España, pero en Alemania, el país central de la UE, adquiere cotas demenciales; la gente pierde su trabajo en la Universidad o en los medios de comunicación, por ello. Uno puede ser “sancionado” por la UE en Bruselas y convertido en un indigente sin acceso a su propia cuenta bancaria, o sin posibilidad de viajar, como le ha pasado al Coronel suizo Jacques Baud y algunos otros. ¿Por qué están llegando a estos extremos? Porque se ve en la UE como muy peligroso para la unidad y estabilidad de la UE. Y lo es... los intereses de seguridad de bálticos y mediterráneos, son diversos y muy diferentes... El no declarado programa de los “3 E” (Merz, Macron y Starmer) puede resumirse en el lema: “a la cohesión por la guerra”... El resultado es que en lugar de entablar un diálogo con Rusia y China, sin el cual la UE nunca será estratégicamente autónoma, la Europa “3 E” apuesta por nuevas sanciones y aún más presión. Su gran batalla es implicar a Estados Unidos en la guerra contra Rusia. Su papel hacia Rusia en este momento es el mismo que el de Israel hacia Irán: implicar como sea a Trump para su guerra. La UE e Israel son los dos principales pirómanos del momento. Así que el resultado es que el martes la UE recibió en Bruselas a una delegación de los talibanes: antes negociar con los talibanes que con Rusia (Rafael Poch)

"(...) A la unidad por la guerra

En la Unión Europea describir la realidad está considerado “traición”. Decir que la invasión de Ucrania fue una violación del derecho internacional y que, al mismo tiempo, fue una acción preventiva, porque aunque Ucrania no estaba en la Otan en 2022, la Otan sí estaba en Ucrania desde 2014, desde el mismo momento del cambio de régimen ( y eso lo conocemos en detalle por informes de la prensa de Estados Unidos), pues eso te convierte en “partidario de Putin”… Esta especie de macartismo se percibe aquí en España, pero en Alemania, el país central de la UE, adquiere cotas demenciales; la gente pierde su trabajo en la Universidad o en los medios de comunicación, por ello. Uno puede ser “sancionado” por la UE en Bruselas y convertido en un indigente sin acceso a su propia cuenta bancaria, o sin posibilidad de viajar, como le ha pasado al Coronel suizo Jacques Baud y algunos otros. ¿Por qué están llegando a estos extremos?     

Una explicación es la de que cualquier intento de negociar diplomáticamente con los rusos es visto en la UE como muy peligroso para la unidad y estabilidad de la UE. Y lo es:

Los intereses de seguridad de bálticos y mediterráneos, por ejemplo, son diversos y muy diferentes. En Bruselas hay un manifiesto desbarajuste. El presidente del Consejo, Antonio Costa, quiere establecer un canal diplomático con Moscú, pero el canciller Friedrich Merz se opone. Francia también tiene sus reservas. Hace tiempo que Macron envió un emisario al Kremlin sin proponer nada realista y serio. Los países bálticos, por su parte, no quieren mantener ningún tipo de conversaciones con Putin. Polonia rechaza el formato E3 constituido por Merz, Macron y Starmer -aunque éste ya haya saltado y vaya a ser relevado por otro igual. Lo importante es comprender esa “E”. No es “Europa 3”. Es “3 Energúmenos”. El no declarado programa de los “3 E” puede resumirse en el lema: “a la cohesión por la guerra”.

El resultado es que en lugar de entablar un diálogo con Rusia y China, sin el cual la UE nunca será estratégicamente autónoma, la Europa “3 E” apuesta por nuevas sanciones y aún más presión. Su gran batalla es implicar a Estados Unidos en la guerra contra Rusia. Su papel hacia Rusia en este momento es el mismo que el de Israel hacia Irán: implicar como sea a Trump para su guerra. La UE e Israel son los dos principales pirómanos del momento. Así que el resultado es que el martes la UE recibió en Bruselas a una delegación de los talibanes: antes negociar con los talibanes que con Rusia." 

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30.6.26

Ucrania lanza una desesperada campaña de propaganda mientras Rusia avanza a lo largo de todo el frente... Todo es una farsa, pero es lo único que le queda a Occidente mientras la campaña de desgaste rusa continúa arrasando Ucrania... Es cierto que Ucrania ha atacado algunas refinerías rusas y ha generado imágenes espectaculares de humo y fuego. Sin embargo, esto no es más que teatro político-militar para desviar la atención de los reveses que sufre Ucrania en todo el frente. Cabe mencionar que las exportaciones de petróleo ruso han aumentado durante este mismo período, desmintiendo la narrativa de que la industria petrolera rusa está sufriendo pérdidas catastróficas... la ofensiva rusa de verano está en marcha y Ucrania, a pesar de su ofensiva propagandística, se está retirando hacia el oeste (Larry C. Johnson)

 "Volodímir Zelenski y sus aliados occidentales han lanzado una desesperada «campaña de terror» de 40 días, que incluye una escalada militar y una operación masiva de información y operaciones psicológicas diseñada para presentar a Rusia como una potencia en colapso y a Putin como alguien que se enfrenta a un levantamiento o golpe de Estado inminente. El objetivo es forzar un alto el fuego en Rusia. El público occidental está siendo bombardeado con publicaciones en redes sociales y medios de comunicación que pintan un panorama desolador de la campaña militar rusa, al tiempo que ensalzan los supuestos logros de Ucrania. Todo es una farsa, pero es lo único que le queda a Occidente mientras la campaña de desgaste rusa continúa arrasando Ucrania.

La campaña de propaganda liderada por Occidente consta de los siguientes elementos:

Guerra de información: Intensa campaña de propaganda las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sobre la «caída inminente» de Putin, incluyendo vídeos manipulados de supuestos soldados rusos anunciando un motín. Operaciones psicológicas falsas: Intentos coordinados para sembrar el pánico en Rusia (por ejemplo, falsas afirmaciones de escasez de combustible/gas, provocadas en parte por las compras de pánico desencadenadas por los rumores).

Acciones simbólicas: Lanzamientos de banderas con drones (por ejemplo, en el istmo de Kinburn, cerca de Crimea) que pretendían simbolizar la retirada y el colapso rusos; rápidamente desacreditados y ridiculizados.

Objetivo más amplio: Combinar estas narrativas con ataques reales contra la infraestructura rusa para crear la impresión de inestabilidad del régimen y presionar políticamente a Putin.

Ahora bien, la realidad. Es cierto que Ucrania ha atacado algunas refinerías rusas y ha generado imágenes espectaculares de humo y fuego. Sin embargo, esto no es más que teatro político-militar para desviar la atención de los reveses que sufre Ucrania en todo el frente. Cabe mencionar que las exportaciones de petróleo ruso han aumentado durante este mismo período, desmintiendo la narrativa de que la industria petrolera rusa está sufriendo pérdidas catastróficas. A continuación, un resumen de la actividad rusa, comenzando en el sector norte del frente:

Dirección Sumy

En la dirección Sumy, los grupos de asalto del Norte avanzaron en 19 sectores, y algunas unidades de la 104.ª Brigada de Defensa Territorial de Ucrania abandonaron sus posiciones en Bachevsk. Las fuerzas rusas continuaron las operaciones a lo largo de la frontera, realizando ataques contra posiciones y logística ucranianas. Informaron haber repelido múltiples intentos ucranianos de cruzar a territorio ruso e infligido importantes pérdidas de personal y equipo al enemigo. Los soldados rusos se encuentran ahora a pocos kilómetros de Sumy.

Dirección Járkov

Las tropas rusas avanzaron en varios sectores al norte y noreste de Járkov. El Ministerio de Defensa informó de la liberación de asentamientos fronterizos adicionales y la mejora de las posiciones tácticas. Drones rusos Geran realizaron una serie de ataques de alta precisión contra la infraestructura de gas en la región de Járkov durante la noche. Una estación de distribución de gas cerca de Panyutino fue atacada, inutilizando tanques de almacenamiento de gas, plantas de bombeo y una planta de tratamiento de gas. El sistema de tratamiento de gas de Skvortsovskaya, cerca de Kosogorovka, también fue alcanzado. Los contraataques ucranianos fueron repelidos, y la artillería y la aviación rusas desempeñaron un papel clave en la reducción de las capacidades enemigas.

Dirección de Donetsk (Enfoque principal)

Donetsk sigue siendo la principal dirección de las operaciones ofensivas rusas. Las tropas rusas avanzan constantemente en el eje de Pokrovsk, capturando varios asentamientos y avanzando hacia nodos logísticos clave. El logro más notable se ha producido en Konstantinovka, donde las unidades rusas han tomado el control de la mayor parte de la ciudad e interrumpido las líneas de suministro ucranianas. Con la caída de Pokrovsk y Konstantinovka, Rusia controla los dos accesos sur y este que antes protegían la aglomeración Kramatorsk-Sloviansk. La autopista H-32 Pokrovsk-Konstantinovka y la autopista T-0504 Bakhmut-Pokrovsk —ambas por cuya captura las fuerzas rusas luchaban específicamente para conectar estos dos ejes— ahora forman un corredor continuo bajo control ruso, lo que permite que la logística y la concentración de fuerzas fluyan directamente hacia Druzhkivka y Kramatorsk sin tener que librar dos batallas urbanas separadas. Los rusos también avanzan alrededor de Chasiv Yar y Toretsk, con avances en combates urbanos y posiciones elevadas.

En general, el Ministerio de Defensa ruso describió la liberación constante de territorio, las elevadas bajas ucranianas diarias y el uso eficaz de bombas planeadoras, drones y artillería para apoyar los avances terrestres.

Óblast de Dnipropetrovsk (región de Dnipro)

En dirección a Dnipropetrovsk, la 36.ª Brigada de Fusileros Motorizados de la Guardia capturó Bogodarivka, el tercer asentamiento en tres días desde que cruzaron el río Dniéper. Las fuerzas rusas continúan realizando ataques regulares de largo alcance (con misiles y drones) contra objetivos militares e industriales, infraestructura energética y centros logísticos en la región. Entre los objetivos principales se encontraban fábricas de defensa, instalaciones de reparación y nudos ferroviarios que dan servicio al frente ucraniano.

Dirección Zaporizhzhia

En la zona de Zaporizhzhia, las fuerzas rusas han bloqueado una cabeza de puente ucraniana en Aleksandrovka y han alcanzado las afueras del sur de la región.

 f Pokrovskoye. Tras tomar el control del Nuevo Donbass, las fuerzas rusas avanzaron hacia Shevchenko y Svetloye, aislando las posiciones avanzadas ucranianas con drones. Las fuerzas rusas mantienen la presión mediante artillería, ataques con drones y asaltos localizados, destruyendo posiciones y equipos ucranianos mientras mantienen las líneas defensivas.

Dirección de Jersón

Las operaciones se mantuvieron principalmente posicionales a lo largo del río Dniéper. El Ministerio de Defensa ruso destacó los ataques exitosos contra los cruces ucranianos, la logística y las concentraciones de tropas en la margen derecha. Las unidades rusas realizaron incursiones y mantuvieron el control de las posiciones en la margen izquierda.

En otras palabras, la ofensiva rusa de verano está en marcha y Ucrania, a pesar de su ofensiva propagandística, se está retirando hacia el oeste."

 ( , blog, 30/06/26, ttraducción google) 

Rusia ha escuchado el clamor europeo por la guerra. En respuesta, ha tomado la decisión estratégica de prepararse para la guerra... Es plausible que Trump haya alentado secretamente a los europeos a ‘moldear el campo de batalla’ con el fin de ‘debilitar’ a Rusia. Si esto es cierto (y probablemente lo sea), los europeos están jugando con fuego y corren el riesgo de provocar una conflagración... Starmer, Merz y Macron, se reunieron con Zelensky para prometer tanto un apoyo inquebrantable como una mayor presión sobre Rusia... En resumen, los europeos pretenden intensificar los ataques aéreos en profundidad contra Moscú y San Petersburgo, lo que probablemente causará muertes y trastornos entre sus habitantes... Los estados del E3 se están preparando explícitamente con nuevos misiles para atacar más profundamente y de forma más destructiva en Rusia. Según el Financial Times, Trump se mostró «enormemente impresionado y entusiasmado » con la reciente campaña de ataques de largo alcance de Ucrania contra objetivos en territorio ruso durante la cumbre del G7... Es evidente que el E3 había estado tramando una importante operación psicológica para convencer a Trump de que Ucrania no estaba en desventaja frente a Rusia (como probablemente le habían informado), sino que había recuperado la iniciativa y que Estados Unidos debía apoyar la agenda europea para forzar una capitulación rusa... Estos acontecimientos han dado lugar a dos importantes novedades en Rusia: Yuri Ushakov, portavoz de Putin, ha afirmado el «espíritu» de la cumbre de Anchorage y los acuerdos alcanzados » se han desvanecido por completo»... y Putin pronunció ante cadetes militares, un discurso en el que dio a entender que se había cruzado un límite: afirmó que, si bien hasta hace poco los países de la OTAN se habían limitado a apoyar al régimen de Kiev en su lucha contra Rusia, ahora Occidente habla abiertamente de prepararse para una guerra contra Rusia y está aumentando sus presupuestos para ofensivas militares... afirmó que la respuesta de Rusia se centra en modernizar su tríada nuclear y su Ejército. La mención explícita de la tríada nuclear, fue sin duda un mensaje contundente dirigido a Trump y a los europeos (Alastair Crooke)

"Rusia ha escuchado el clamor de la élite política europea por la guerra. En respuesta, ha tomado la decisión de prepararse para la guerra en Europa.

El marco de desescalada que se desarrolló en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Lucerna se mantuvo fiel en gran medida al plan iraní original de 10 puntos. Mientras tanto, el presidente Trump y el vicepresidente Vance enturbian deliberadamente la situación, afirmando que Irán ya ha aceptado las inspecciones del OIEA a sus instalaciones nucleares (una afirmación que Irán niega repetidamente): Vance anunció que el OIEA podría haber comenzado las inspecciones esta semana. No, el «Marco» solo se refiere a la posible supervisión del OIEA de la dilución al 60% de uranio enriquecido, sujeta a que se haya alcanzado un acuerdo finalcon Estados Unidos.

Trump, escribiendo en redes sociales, afirmó falsamente: «Irán ha aceptado plena y completamente las inspecciones nucleares del más alto nivel durante mucho tiempo». En realidad, el OIEA solo está inspeccionando la central nuclear conjunta iraní-rusa en Bushier a petición de Rusia, porque Rusia quiere garantizar el cumplimiento de su compromiso. En otras palabras, se trata de una solicitud rusa para cumplir con su propio compromiso ante el OIEA.

Trump advirtió entonces a Irán que podría tener que «terminar el trabajo [militarmente]» (si no consigue un muy buen acuerdo), lo que, según él, tomaría «alrededor de una semana», y agregó que Irán estará obligado a usar cualquier fondo iraní descongelado que se encuentre en cuentas ESCROW (cuentas controladas por los EE. UU.) para comprar » maíz y soja para su gente, porque ahora mismo su gente tiene mucha hambre, y nos están comprando exclusivamente a nosotros».

Así pues, está bastante claro lo que nos espera: Trump está volviendo a su estilo de negociación propio del sector inmobiliario neoyorquino. En El arte de la negociación , su libro de 1987, escrito por Tony Schwartz, el texto aconseja el uso de «exigencias extremas e impredecibles para generar ansiedad y forzar concesiones por parte de los rivales».

Así pues, volvemos al manual del general Kellogg: Kellogg aconsejó a Trump que lo único que funciona con Putin o los iraníes es la presión, y luego aún más presión.

Tácticas típicas de Trump. Muestra cierta flexibilidad inicial para tantear a los adversarios y atraerlos a negociaciones; luego, se utilizan falsas afirmaciones sobre concesiones iraníes y exigencias extremas para aumentar la presión sobre Irán (mientras Trump se muestra firme ante el electorado neoconservador enfadado y ante su base de votantes en su país).

Este tipo de presión puede funcionar para las transacciones inmobiliarias en Nueva York, pero será ineficaz tanto con Irán como con Rusia.

Tales amenazas resultarán contraproducentes para Irán y pondrán a Estados Unidos en rumbo de colisión. «El acuerdo de Islamabad no fue fruto de la presión ni la coacción, sino más bien de la resistencia y la autoridad de la nación iraní» , replicó el Sr. Qalibaf, principal negociador iraní.

En términos prácticos, como señala Will Schryver, un astuto observador del ejército estadounidense, Irán tiene puntos de presión «más numerosos y capaces de los que Estados Unidos puede ejercer en el campo de batalla».

«En mi opinión», dice Schryver, «una poderosa presencia militar estadounidense en la región del Golfo Pérsico se ha vuelto completamente insostenible. Ahora solo intentan salvar las apariencias. No creo», concluye, «que el ejército estadounidense pueda siquiera llevar a cabo una operación de alta intensidad de 72 horas en este momento».

“Pero creo que lo intentarán. Probablemente sea solo un farol de Trump, pero no me sorprendería que intentaran jugar una última carta para tomar la delantera”. (Quizás después de las elecciones de mitad de mandato, y una vez que Estados Unidos haya subsanado en cierta medida su déficit de municiones).

Irán probablemente responderá cerrando nuevamente el estrecho de Ormuz y atacando, de igual manera, la infraestructura regional (del Golfo). Trump jugará con la economía, viendo quién decide primero quién se arriesga. Una nueva intervención militar probablemente solo debilitará aún más la posición militar estadounidense.

Sin embargo, es muy posible que Trump esté dispuesto a minimizar sus pérdidas en Irán —la guerra, en cualquier caso, representa un lastre para sus cálculos electorales de mitad de mandato— volviendo a centrarse en Ucrania y Rusia. El diario Kiev Independent publicó ayer un informe en el que citaba a un alto funcionario ucraniano que afirmaba que Trump había dado luz verde en privado a Zelensky para actuar con mayor contundencia contra Rusia.

Aquí vamos de nuevo, vuelta a la misma moneda: «Trump dice que realmente no cree que Putin vaya a hacer nada sin presión», añadió el funcionario ucraniano.

Simplicius especula :

“Es evidente que Trump se ha sentido frustrado por su incapacidad para resolver fácilmente cualquiera de los conflictos que había prometido solucionar. Y recientemente, tras el escándalo del memorándum iraní, incluso admitió que ahora volvería a centrar su atención en Ucrania.”

“Por lo tanto, es plausible que Trump haya alentado secretamente a los europeos a ‘moldear el campo de batalla’ con el fin de ‘debilitar’ a Rusia antes de cualquier otro plan que Trump pudiera tener”.

Si esto es cierto (y probablemente lo sea), los europeos están jugando con fuego y corren el riesgo de provocar una conflagración.

Los líderes del E3, Starmer, Merz y Macron, se reunieron el 7 de junio con Zelensky para prometer tanto un apoyo inquebrantable como —en el contexto de prometer una mayor presión sobre Rusia:

“subrayando la necesidad urgente de aumentar la producción de interceptores, las capacidades de ataque de largo alcance y el desarrollo conjunto de misiles antibalísticos, y además, de apoyar la sostenibilidad futura de las Fuerzas Armadas ucranianas”.

En resumen, los europeos pretenden intensificar los ataques aéreos en profundidad contra Moscú y San Petersburgo, lo que probablemente causará muertes y trastornos entre sus habitantes. 

El E3 planificó meticulosamente la puesta en escena de la próxima cumbre del G7 y la cumbre de la UE, con Zelensky como figura central en ambos eventos, prometiendo aumentar la presión sobre el presidente Putin para que acepte un alto el fuego inmediato y completo, tomando como punto de partida la línea de contacto actual. Los líderes europeos también se comprometieron a coordinar esfuerzos antes de la cumbre de la OTAN en Ankara (7 y 8 de julio) para lograr mayores promesas de apoyo militar a Ucrania.

Los estados del E3 se están preparando explícitamente con nuevos misiles para atacar más profundamente y de forma más destructiva en Rusia. El gobierno británico, por ejemplo, ha anunciado que…

"El proyecto británico para desarrollar armas de ataque de largo alcance y bajo coste para Ucrania ha alcanzado un hito importante, con tres sistemas de diseño británico que han superado con éxito las pruebas de vuelo. Según se informa, estas armas de ataque lanzadas desde tierra son capaces de alcanzar objetivos a más de 500 km de distancia, a una velocidad de 600 km/h, y con una ojiva de 225 kg."

Según el Financial Times, Trump se mostró «enormemente impresionado y entusiasmado » con la reciente campaña de ataques de largo alcance de Ucrania contra objetivos en territorio ruso durante la cumbre del G7 de la semana pasada. En dicha cumbre, Trump también acordó aumentar las sanciones contra la energía rusa.

Es evidente que el E3 había estado tramando una importante operación psicológica para convencer a Trump de que Ucrania no estaba en desventaja frente a Rusia (como probablemente le habían informado), sino que había recuperado la iniciativa y que Estados Unidos debía apoyar la agenda europea para forzar una capitulación rusa (alto el fuego, fronteras sin cambios, reparaciones pagadas por Rusia y juicios por crímenes de guerra contra los funcionarios rusos acusados, etc.).

Estos acontecimientos han dado lugar a dos importantes novedades en Rusia:

En primer lugar, altos funcionarios del Kremlin, en particular Yuri Ushakov, portavoz de Putin, han afirmado durante los últimos tres días que el «espíritu» de la cumbre de Anchorage y los acuerdos alcanzados » se han desvanecido por completo»: «Estados Unidos los ha abandonado» . Moscú ya no espera que se cumplan esos compromisos y se centra exclusivamente en asegurar su propia «victoria» por la vía militar.

El ministro de Asuntos Exteriores, Lavrov, fue más allá y describió la reunión de Alaska como una «maniobra» estadounidense diseñada para dar tiempo a Ucrania a reconstruir y rearmar su ejército, comparándola esencialmente con los Acuerdos de Minsk, que también fueron orquestados como un engaño.

El viceministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Ryabkov, dijo:

“También observamos que la postura de Washington se acerca cada vez más a las políticas antirrusas más radicales que siguen los aliados europeos más cercanos de Estados Unidos, a saber, el Reino Unido y Francia”.

Esto representa un enorme cambio estratégico. Rusia ya no busca una relación con Washington, aunque el contacto con la capital seguirá vigente.

El segundo acontecimiento se deriva del discurso que el presidente Putin pronunció el 23 de junio ante cadetes militares en el Salón de San Jorge. En resumen, Putin les dijo a los jóvenes oficiales que Occidente fabrica una amenaza rusa y luego acusa a Rusia de crearla. Según Putin, este es un patrón que se repite históricamente desde 1941.

Putin dio a entender que se había cruzado un límite: afirmó que, si bien hasta hace poco los países de la OTAN se habían limitado a apoyar al régimen de Kiev en su lucha contra Rusia, Occidente habla abiertamente de prepararse para una guerra contra Rusia y está aumentando sus presupuestos para ofensivas militares. El canciller alemán Mertz se ha mostrado muy crítico al respecto, añadió Putin.

Según afirmó, la respuesta de Rusia se centra en modernizar su tríada nuclear y su Ejército, así como en fortalecer la capacidad de combate de las Fuerzas Aeroespaciales y la Armada. La mención explícita de la tríada nuclear, justo antes de abordar la preparación occidental para una guerra contra Rusia, fue sin duda un mensaje contundente dirigido a Trump y a los europeos.

Rusia ha escuchado el clamor europeo por la guerra. En respuesta, ha tomado la decisión estratégica de prepararse para la guerra en Europa."

( Alastair Crooke, Strategic Culture Foundation, 29/06/26, traducción La casa de mi tía)

27.6.26

El motivo principal de la oleada de ataques de Ucrania contra Rusia es generar imágenes impactantes para apoyar la causa de Ucrania, en un contexto de creciente cansancio bélico en Occidente y de creciente presión política sobre Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, tras su derrota ante Irán... Trump seguramente continuará persiguiendo el objetivo de que Putín le venda participaciones mayoritarias en las empresas estatales rusas de recursos naturales, pero eso está fuera del alcance de Zelenski ... Trump describió a una vez a Zelenski como "el mejor vendedor del mundo", y, fiel a su estilo, sabe cómo montar un espectáculo para mantener el interés de su audiencia y que el dinero siga fluyendo. Ese es el primer propósito de estos ataques. También reforzar la falsa narrativa de que "Ucrania está ganando", que los medios de comunicación occidentales han ido reintroduciendo gradualmente durante los últimos seis meses, y elevar la moral en el país, que sigue siendo muy baja. En pocas palabras, esta oleada de ataques es puro humo y espejismo... Ciertamente, Ucrania ha infligido algunos daños a la industria energética rusa, pero nada que cambie las dinámicas militar-estratégicas del conflicto a su favor (Andrew Korybko)

"La oleada de ataques de Ucrania contra Rusia es más teatralidad que estrategia.

Zelenski recientemente presumió de los ataques de largo alcance de su país contra Rusia en los Urales y el oeste de Siberia, que siguieron a un ataque a gran escala anterior contra Moscú después de varios meses de ataques esporádicos contra San Petersburgo. También anunció una operación de influencia de 40 días destinada a coaccionar a Rusia para que congele el conflicto ucraniano, que probablemente incluirá muchos más ataques de este tipo. Estos últimos movimientos coinciden con el desembolso por parte de la UE del primer tramo de 3.200 millones de euros de su préstamo de 90.000 millones a Ucrania.

El palpable cansancio bélico en Occidente, reafirmado por Chequia, Eslovaquia e incluso Hungría bajo su nuevo gobierno favorable a la UE al negarse a financiar el citado préstamo, que precedió a la prohibición del nuevo gobierno búlgaro de suministrar armas a Ucrania, probablemente empujó a Zelenski a autorizar ataques con imágenes dramáticas. Trump lo describió una vez como "el mejor vendedor del mundo", y, fiel a su estilo, sabe cómo montar un espectáculo para mantener el interés de su audiencia y que el dinero siga fluyendo. Ese es el primer propósito de estos ataques.

El segundo es reforzar la falsa narrativa de que "Ucrania está ganando", que los medios de comunicación principales han ido reintroduciendo gradualmente durante los últimos seis meses, después de haber sido completamente desacreditada por la contraofensiva fallida del verano de 2023. Un representante del Departamento de Estado repitió esta afirmación textualmente la semana pasada, pero, como argumentó Sergey Poletaev de RT, "La guerra de los drones es una distracción. Miren el frente", mientras Rusia sigue ganando terreno en Liman, Rai-Aleksandrovka y Konstantinovka.

Por último, el propósito final de Zelenski al llevar a cabo su publicitada oleada de ataques es elevar la moral en el país, que sigue siendo muy baja en medio de las continuas molestias del conflicto y, especialmente, de la política de "basificación" de arrebatar a hombres en edad de reclutamiento de las calles para enviarlos al frente. La probabilidad de un levantamiento popular es casi nula, y mucho menos de que tenga éxito, pero aun así quiere que su pueblo piense que al menos se está "vengando" de Rusia. En pocas palabras, esta oleada de ataques es puro humo y espejismo.

Ciertamente, Ucrania ha infligido algunos daños a la industria energética rusa, pero no es nada que cambie las reglas del juego ni mucho menos lo que se necesitaría para inclinar las dinámicas militar-estratégicas del conflicto a su favor. Sin embargo, Trump todavía está dolido por la derrota de Estados Unidos en la Tercera Guerra del Golfo y espera, en parte, distraer al electorado con las imágenes dramáticas que Zelenski está generando en Rusia de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre, siendo tan "vendedor" como él y comprendiendo su valor.

Esto explica en parte su decisión de "escalar para desescalar" contra Rusia a través de una "guerra de desgaste" en tres fases, cuya primera parte incluye el fortalecimiento de las capacidades de ataque de Ucrania. Su gran objetivo estratégico de coaccionar a Putin para que le venda participaciones de control en las empresas estatales de recursos naturales de Rusia probablemente seguirá fuera de su alcance, pero Trump probablemente seguirá persiguiéndolo de todos modos. Para avanzar en este objetivo, se esperan más ataques ucranianos respaldados por Estados Unidos contra Rusia durante el verano.

En resumen, la oleada de ataques de Ucrania contra Rusia es más teatralidad que estrategia, y el motivo principal es producir imágenes dramáticas para ayudar a la causa general de Ucrania, mientras el cansancio por la guerra en Occidente se vuelve más palpable y la causa política de Trump de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre, tras su derrota contra Irán. Él y Zelenski se preparan para aumentar la presión contra Rusia, pero no se espera que su trama cambie los cálculos de Putin sobre el final del conflicto, ni que Ucrania realmente "gane" por una vez." 

(Andrew Korybko , blog, 27/06/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)