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2.10.20

Bankia, Rato, oro, mierda y 23.000 millones de hechos concretos y acreditados... “resulta que tenemos una estafa sin estafadores”. Aunque nos estallara en la cara la mayor de las estafas perpetradas en este país... de 23.000 millones aportados para su rescate. El regalito público a CaixaBank no podía ir con mochilas y una posible sentencia inculpatoria. Nos comemos la mierda, se quedan el oro...

 "Pues ya estaría cerrado el círculo, consumado el expolio. Rodrigo Rato y los otros 33 acusados, entre los que se encuentran Ángel Acebes o Deloitte, han sido absueltos por la Audiencia Nacional del delito de estafa a los inversores y falsedad documental en la salida a bolsa de Bankia. 

El regalito público a CaixaBank no podía ir con mochilas y una posible sentencia inculpatoria sobre la salida a bolsa de Bankia era una muy pesada. A Isidro Fainé se le veía muy tranquilo en la fusión. Seguramente, al plantearle el posible agujero que podría suponer una sentencia en contra de la élite financiera, a la que él pertenece, de la Audiencia Nacional le dió la risa. 

A muchos nos quedaba algo de esperanza, pero ¿iba a fallar en contra del poder financiero o el Banco de España la Audiencia Nacional? La sentencia de hoy hace esfumarse esa esperanza e inunda de rabia a miles de accionistas, a todas las acusaciones particulares, a miles de familias desahuciadas por el banco mientras veían como 23.000 millones de dinero público se perdían en un saco sin fondo.

La sentencia viene a decir que si el Banco de España (BdE) aceptó y validó aquellas cuentas, pues entonces es que los acusados no tienen culpa de nada. O sea, si la entidad que no vio venir el descalabro de las cajas de ahorro, la burbuja inmobiliaria y los riesgos que estaban corriendo las entidades bajo su supervisión o la que no vio nada malo en la venta de preferentes a ahorradores minoritarios, dijo que las cuentas estaban bien, pues entonces la Audiencia Nacional entiende que estaban bien. 

La caída y rescate de Bankia después no parece existir en las cabezas de los señores jueces de la Audiencia Nacional. También aluden a la aprobación por parte de la CNMV, el FROB y la Autoridad Bancaria Europea. De hecho, el auto explica que el folleto contenía una “amplia y certera” información financiera y no financiera. 

 Los desajustes contables, las provisiones de pérdidas no realizadas hasta después de la fusión, la desbandada de accionistas al comprobar lo que realmente escondía la salida a bolsa de la fusión de cajas… nada parece valer en la sentencia de hoy. Si nadie lo vio, es que no existía. La responsabilidad se diluye. Nadie parece tener la culpa. El perro se comió los deberes. 

O, como ha declarado Simona Levi, integrante de 15MPaRato, “resulta que tenemos una estafa sin estafadores”. Eso es lo que se desprende de la sentencia de la Audiencia Nacional. Aunque luego existiera la estafa y nos estallara en la cara, no hay estafadores.

 La sentencia dice que no hay “hechos concretos y suficientemente acreditados”. Yo no soy juez, pero a mí me vienen a la cabeza 23.000 millones de hechos concretos y suficientemente acreditados. 23.000 millones de euros que fueron necesitados para su rescate y de los que vamos a perder, casi con toda seguridad, un mínimo de 17.000, no parecen suficientes para dar la razón a las acusaciones particulares. No parecen suficientes para tachar la salida a bolsa del banco como el mayor de los despropósitos realizados durante la anterior crisis, como la mayor de las estafas perpetuadas en este país.

  Porque aquella salida a bolsa fue un despropósito desde su arranque. Fusionar cajas de ahorros con sus balances llenos de basura sin sacar a la luz con la intención de que sumar mierda con mierda fuera a dar como resultado oro. Y eso era lo que vendía el folleto de salida a Bankia. Que la mierda se había convertido en oro. Pero el BdE o la CNMV sí que vieron el resplandor del oro y no olieron la mierda, por lo que, según los jueces, si los reguladores ven oro entonces nadie tiene la culpa de que fuera mierda.

Cuando el oro resultó ser la misma basura pero con un envoltorio diferente y nos costó 23.000 millones de euros, la cúpula del BdE y de la CNMV solo tuvieron que mirar hacia otro lado como si la cosa no fuera con ellos.

Y señalo a la cúpula, porque esta sentencia deja también otros cadáveres: el inspector del BdE Jose Antonio Casaus, que señaló la fusión como el desastre que después resultó ser, o los inspectores Antonio Delgado o Pedro Sánchez, que ante la Comisión del Rescate Bancario en el Congreso alegaron que “fusionar una caja de ahorros quebrada con otra 17 veces quebrada no podía dar un buen resultado”, que es una versión algo más light del “mezclar mierda con mierda y pretender que se convierta en oro”. 

Voces ignoradas y condenadas al ostracismo dentro del propio BdE por parte de una cúpula con claros lazos con los mismos banqueros y políticos que crearon el monstruo con pies de barro y que hoy salen victoriosos de la Audiencia Nacional. El folleto vendía las maravillas de la fusión de las cajas de ahorros. Quebró poco después. Mostraba unas cuentas saneadas, que luego resultaron ser un agujero que se tapó con ingentes cantidades de dinero público. 

Era mierda y no oro, pero la Audiencia Nacional sigue viendo oro porque el BdE dijo que era oro. Los cuatro emails que escribió Casaus alertando de que las cuentas estaban falseadas y que contablemente la fusión era un enorme riesgo no han sido aceptados por los jueces porque “no fueron nunca trasladados a un documento oficial”. Qué maldita vergüenza y qué insulto a la justicia es decir que cuatro emails alertando del desastre no son una alarma válida del desastre porque no tenían el formato adecuado.

En medio de una nueva operación de concentración bancaria con Bankia como protagonista, y en medio del mayor ataque contra el sistema de pensiones público desde que se firmó el pacto de Toledo, el BdE necesitaba su limpieza de cara. Y para eso está la Audiencia Nacional.(...)

 Hoy se consuma la socialización de la mierda, mientras CaixaBank y otros fondos de inversión se frotan las manos con la nueva privatización del oro. Los banqueros saben que hoy son un poco más inmunes. Los directivos del nuevo gigante se sienten más seguros. Se deben estar riendo a sabiendas que nada de lo que hagan en la gestión de esta nueva entidad les puede perjudicar en el futuro. 

Para eso está la Audiencia Nacional, la CNMV, el BdE y el nuevo y flamante puesto de Luís de Guindos en el Banco Central Europeo. Y al resto de los mortales solo nos queda la rabia y unos Presupuestos del Estado a los que les vendría muy bien los 60.000 millones de euros del rescate al sistema financiero que hoy se dan por perdidos. (...)

La responsabilidad se diluye, se consuma el expolio. Nos comemos la mierda, se quedan el oro."          (Yago Álvarez Barba, El Salto, 29/09/20)

30.9.20

Rato y sus secuaces quedan libres: condenarlos hubiera sido abrir la puerta a entalegar a dos Gobiernos y al aparato de regulación bursátil del país.

Íñigo Errejón @ierrejon

 Sobre Bankia: estafar y falsear les sale gratis a 34 directivos pero muy caro a 47 millones de españoles. Hay que regular en serio el sector financiero.

 12:51 p. m. · 29 sept. 2020
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Daniel Bernabé @diasasaigonados

 La absolución de Rato y los directivos de Bankia por su salida a bolsa asquea, pero nos recuerda que en aquella estafa fue partícipe mucha gente. En La distancia del presente explicamos como la CNMV y Deloitte colaboraron y cómo los medios tragaron. https://akal.com/libro/la-dista

En mayo de 2012 la situación ya es diferente, el FMI adelanta un informe negativo, Deloitte no firma las cuentas y el BFA se denomina en las páginas salmón como "Banco malo". El agujero de Bankia es tan grande que puede arrastrar al país.

De ahí los decretos de solvencia del recién estrenado Gobierno del PP en enero: acabar de reventar Bankia para poder tomar el control y pedir el rescate a Europa. Si la situación no hubiera sido tan desesperada nunca nos hubiéramos enterado.

A Rato, el bankero, le venden sus antiguos compañeros de partido y del FMI. Él no hizo nada diferente a lo que había hecho siempre: especular y extraer. Salvo que lo que se aplaudía en 2010, en 2012, con el ataque a la deuda, se convirtió en intolerable.

Hoy pagamos aún aquella estafa, aquella chapuza de salir a bolsa para financiar un banco podrido de ladrillazo, una joya que no era más que bisutería, el canto del cisne del artífice del milagro económico español.

Por eso Rato y sus secuaces quedan libres: condenarlos hubiera sido abrir la puerta a entalegar a dos Gobiernos y al aparato de regulación bursátil del país. Por cosas como esta escribí este libro: para poner nombre y apellidos a tanta infamia.

11:53 a. m. · 29 sept. 2020
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16.5.19

¿Juicio a Bankia o al Banco de España? El supervisor perdió un tiempo precioso para explicar a la sociedad las razones de sus errores, por qué sus diagnósticos fueron equivocados. Quizá debían haber abandonado el organismo todos los directivos implicados en la crisis, aunque no tuvieran responsabilidad penal...

"Solo quedan dos semanas para que se cumplan los seis meses de juicio del caso Bankia. A los 34 acusados, entre directivos del banco, consejeros, Deloitte, BFA y Bankia, se les acusa de falsear las cuentas y engañar a los inversores que acudieron a la salida a Bolsa de la entidad.

Tras cinco años de instrucción, el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, eximió a los directivos de Banco de España y de la CNMV de responsabilidad en el caso tras seguir los informes de dos peritos que aseguraron que se maquillaron las cuentas con las que Bankia salió a Bolsa. Se juzgan los estados financieros de marzo de 2011, no las cuentas de diciembre de ese año, que son de las que más se habla ante el tribunal, ya que generaron escándalo al ser entregadas a la CNMV sin auditoría. Tampoco se juzga la reformulación de las cuentas de 2011. Y también se habla mucho de ellas.

La mayor parte de las declaraciones de los 26 testigos que han pasado por la sala se han centrado en la actuación de la cúpula del supervisor y de los inspectores que vigilaban Bankia, un asunto que tampoco se juzga. El enfrentamiento entre la infantería del Banco de España y los mandos ha protagonizado las más duras sesiones del juicio.

En la Audiencia Nacional, con sede en San Fernando de Henares, se han escuchado graves acusaciones: el inspector José Antonio Delgado dijo que los jefes falseaban informes, que nadie revisaba las cuentas de la entidad, que se “perdían” los documentos críticos con la salud de Bankia, entidad que definió como “un muerto que se quería maquillar”.

Su compañero José Antonio Casaus, añadió que se dieron cuenta de que Bankia era inviable en abril de 2011, tres meses antes de salir a Bolsa ya que necesitaba más provisiones y era incapaz de generar beneficios.

La respuesta de los coroneles del Banco de España, a través de Pedro González, ex director de inspección, fue recordar que Casaus afirmó en marzo de 2011, que Bankia tenía recursos suficientes para funcionar dos años más. González, aportó documentos que corroboran, en su opinión, el apoyo de los inspectores a la creación de Bankia.

Estos enfrentamientos solo son la punta del iceberg de lo que se ha vivido ante el tribunal, en parte gracias al empeño de la fiscal, Carmen Launa, en abundar en estas cuestiones que no están en el caso penal. El tribunal, presidido por Ángela Murillo, no juzga el funcionamiento del supervisor, para el que este proceso se ha convertido en una nueva hemorragia de pérdida de reputación.

El juicio llega siete años después del fiasco del banco público, que supuso el mayor escándalo de la crisis financiera porque afectó a cientos de miles de ciudadanos, de los que 225.000 accionistas y 170.000 preferentistas recuperaron su inversión. El estrato social de muchos de los afectados añadió dramatismo a la tragedia, cuyo relato ha estado más controlado por los inspectores que por la cúpula del Banco de España, poco dada a dar explicaciones, salvo por exigencia legal.

El supervisor perdió un tiempo precioso para explicar a la sociedad las razones de sus errores, por qué sus diagnósticos fueron equivocados, la enorme presión ambiental con la que se trabajó y hacer una autocrítica más que necesaria cuando la factura para los ciudadanos puede superar los 50.000 millones. Quizá debían haber abandonado el organismo todos los directivos implicados en la crisis, aunque no tuvieran responsabilidad penal.

El hecho de que Bankia decidiera devolver el dinero a los inversores puede hacer pensar que los gestores y la cúpula supervisora eran responsables del fiasco. Pero el trabajo del tribunal es más complejo. Lo que se está juzgando es si los directivos cometieron una ilegalidad al confeccionar las cuentas, es decir, si lo hicieron de manera diferente de la establecido por el Banco de España. No se juzga el resultado de la salida a Bolsa de Bankia ni que todo acabara en un desastre, como nadie duda."                     (Íñigo de Barrón, El País, 10/05/19)

20.12.17

Si se ha vendido el 7% de Bankia por 818 millones, una participación que costó 2.251 millones, se han perdido 1.433 millones en esta operación... y no 70 millones, como dice la prensa

"A muchos nos ha parecido un desatino la reciente venta del 7% de las acciones de Bankia por el FROB, por un monto de 818,3 millones de euros. 

 Y como no podía ser de otro modo a los miembros de la Campaña Paremos la Venta de Bankia, que ven en la operación un nuevo obstáculo para que Bankia y ahora el BMN se mantengan en la esfera pública, para llegar algún día a actuar como un banco al servicio real de los ciudadanos. 

Pero este artículo no va de eso, sino de la continua campaña de intoxicación que llevan a cabo los medios generalistas, ya que, yo diría que impúdicamente, anuncia que la venta solo ha dado lugar a unas minusvalías para el FROB en torno de 70 millones de euros. 

Sin embargo, y sin contar otros apoyos de índole financiera, el FROB destinó en su momento 22.424 millones de euros al saneamiento de Bankia, materializada en el 75 % de su capital. En enero del 2014 el FROB se desprendió del 7,5 % del capital de Bankia por 1.304 millones de euros, habiendo así mismo cobrado 820 millones por dividendos desde entonces. 

Es decir, hasta esta venta reciente el coste neto de la participación ascendía a 20.300 millones de euros. Por tanto, si se ha vendido por 818 millones de euros una participación que costó 2.251 millones, se han perdido 1.433 millones en esta operación. 

Por supuesto hasta que el FROB no haya vendido todas las acciones de Bankia, no se sabrá la pérdida definitiva, pero lo acontecido hasta ahora tiene desde luego muy mal cariz. Entonces, ¿de dónde sale la escueta minusvalía de 70 millones? 

Sinceramente, no lo sé con exactitud. Sin embargo, si nos vamos a las cuentas anuales del FROB del 2016 (http://www.frob.es/es/Lists/Contenidos/Attachments/523/FROB(CCAA2016).pdf), encontramos un cuadro en la página 27 en el que figura que el valor contable neto de la participación en BFA (matriz de Bankia) es de 9260 millones de euros. Como según la nota publicada por el FROB, antes de la venta tenía, indirectamente, el 67,5 % de Bankia, según la valoración anterior el 7,5 % correspondería con 1.027 millones, luego las pérdidas serían de 208 millones de euros, y no de 70 millones. 

Por lo tanto, tenemos dos importantes lagunas en la información publicada: a) Que el FROB a 31 de diciembre de 2016 ya había contabilizado pérdidas muy significativas relativas a las ayudas prestadas a Bankia y b) que entre aquella fecha y el 10 de diciembre de 2017, había reconocido más pérdidas por 1.250 millones de euros más.


Por lo anterior, parece muy conveniente que los representantes de los ciudadanos en el Parlamento requirieran en las instancias oportunas la explicación de la cifra ya citada de los 70 millones de euros e incluso de plantearse la oportunidad de la venta de acciones de Bankia en sí misma."                       

 (José Santos Pulido. Exinspector de Entidades de Crédito del Banco de España y miembro de Attac, Madrid, 19/12/17)

29.5.17

¿Es posible que Bankia falseara la información contable de su salida en Bolsa, que fuera descubierto por los inspectores del Banco de España, que aun así esa operación haya sido autorizada, y que los directivos del Banco de España no tengan responsabilidad alguna en lo sucedido?

"¿Es posible que una gran entidad financiera falsee la información contable de su operación de salida en Bolsa, que ese falseamiento haya sido descubierto a tiempo por los inspectores del organismo supervisor, que aun así esa operación haya sido autorizada, que finalmente haya acabado costando un mínimo de 23.000 millones de euros a los ciudadanos, que la cúpula de la entidad financiera sea procesada por fraude y que los directivos del supervisor no tengan responsabilidad alguna en lo sucedido? Es posible. 

Es lo que dice el auto de conclusión del llamado caso Bankia, dictado esta semana por el juez Fernando Andreu.  (...)

En el caso concreto de Bankia, según consta en el auto, en la fusión de las Cajas de Ahorro registrada en 2010 y en la salida en bolsa de Bankia se produjo maliciosamente una “apariencia de solvencia”, un fraude, del que fueron presuntos responsables 34 personas. Es decir, existió un cúmulo de falsedades. 

Lo llamativo es que prácticamente todas ellas fueron detectadas a tiempo por los inspectores del Banco de España, unos expertos a quienes nunca se agradecerá bastante su independencia y profesionalidad. La División de Normativa Contable advirtió el 28 de diciembre de 2010 que la propuesta de las Cajas para contabilizar sus pérdidas iba en contra de las normas contables propias e internacionales. 

“Los administradores de las Cajas podrían verse inmersos en acciones de responsabilidad social o de otro signo por parte de los depositantes y otros acreedores y el BdE, a un relevante riesgo reputacional por haber consentido, con conocimiento, una reducción del patrimonio de cada una de las cajas”, advertía el experto.

Los responsables del Banco de España decidieron ignorar el “relevante riesgo reputacional” y dieron luz verde a la operación contable. El resultado fue que el patrimonio conjunto de las siete Cajas que participaron en la fusión fue de 15.406 millones de euros porque no reflejaba pérdidas ocultas de, al menos, 16.659 millones. Es decir, las siete cajas estaban en quiebra técnica. “En la creación de esa apariencia de solvencia”, afirma el juez Andreu, “no interviene el Banco de España”

Es una expresión curiosa, porque en eso consiste el principal problema: “El Banco de España no intervino” en la creación de esa apariencia de solvencia, dice el auto; pero tampoco en su denuncia o en la paralización de esa ficción, pese a disponer de información sobre ella. Y eso es lo realmente inexcusable. 

Porque si el BdE disponía de la información necesaria y, a pesar de ello no tomó medidas, solo cabe una posibilidad: que sus directivos tomaran en consideración elementos ajenos a los estrictos objetivos de la institución que dirigían. Algo muy serio.

Nada de esto es una cuestión financiera. Las democracias exigen para su funcionamiento organismos supervisores capaces de garantizar a los ciudadanos que se mantienen unos correctos niveles de fiabilidad en los servicios que se les ofrecen. 

Los supervisores forman parte del esqueleto institucional que mantiene vivas las democracias, pero para que no lo dejen cojo es imprescindible que comprendan que la única forma de colaborar con el bien común es cumplir estrictamente con los objetivos que tienen encomendados. Por eso es importante que el BdE asuma de una vez lo ocurrido. Porque si no es capaz, no sirve para nada. Él mismo tendrá “apariencia de solvencia”.              (Soledad Gallego-Díaz, El País, 14/05/17)

15.5.17

El juez Andreu juzga a la antigua cúpula de Bankia por la salida a Bolsa

"El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha dado por concluida la investigación abierta del “caso Bankia”, que investiga la salida a Bolsa de la entidad, y ha procesado a 34 personas, entre ellas al expresidente Rodrigo Rato; al exconsejero delegado, Francisco Verdú y a los exconsejeros José Luis Olivas y José Manuel Fernández Norniella. 

 A todos ellos, el juez les imputa los delitos de falsedad en las cuentas anuales de los ejercicios 2010-2011 y fraude de inversores por incluir datos falsos en el folleto informativo para la salida a Bolsa.

El juez ha sobreseído el procedimiento para la auditora Deloitte y para los directivos de la CNMV y del Banco de España (BdE), cuya imputación había solicitado la acusación popular. Quedan fuera de la causa, entre otros, el exgobernador del BdE, Miguel Ángel Fernández Ordóñez y el exvicepresidente Javier Aríztegui.

A lo largo de 253 folios, el magistrado resume los cinco años de investigación penal. Además de los interrogatorios practicados, Andreu se ha basado en los informes periciales recabados, que le permiten concluir que los estados financieros individuales y consolidados de BFA (la matriz de Bankia) a 31 de diciembre de 2010 y a 31 de diciembre de 2011, así como las cuentas anuales de Bankia de 2011, no reflejaban la imagen fiel de la situación económica de la entidad.

En su escrito, el magistrado sostiene que los administradores de BFA y Bankia “aprobaron unas cuentas maquilladas sobre la verdadera situación de las entidades que administraban, que no reflejaban la imagen fiel de las mismas, de manera que no mostraban la verdadera situación económica de la Entidad con el consiguiente perjuicio tanto para los que posteriormente suscribieron acciones de la mercantil cotizada, como para el Estado”.

Por ese motivo, el juez argumenta que debe procederse contra los miembros del Consejo de Administración que adoptaron las decisiones, en tanto que tenían un deber especial de actuación y datos suficientes para conocer la conducta de sus subordinados que podría crear un riesgo jurídicamente desaprobado, como así ocurrió, “Debían adoptar cuantas cautelas y medidas de prevención fueran necesarias”, escribe el juez.

El magistrado de la Audiencia Nacional también considera que los consejeros investigados falsearon la información económica que contenía el folleto informativo elaborado para la salida del banco a Bolsa. Según Andreu, no sólo se produjo una falsa información al inversor, sino que “se llegó a producir un perjuicio para los nuevos accionistas, quienes basaron su inversión en una información y unos datos que resultaron ser falsos”.

Reflejo irreal de Bankia

Por ese reflejo “irreal” de la situación de Bankia que mostraba el folleto informativo, el juez imputa el delito de fraude de inversores a Bankia y BFA S.A. como personas jurídicas y a Rato, Verdú, Olivas y Fernández Norniella en tanto que participaron en la  reunión del Consejo de Administración de Bankia que aprobó la inclusión de esa información en el folleto. 

El mismo delito se imputa también al auditor externo como cooperador necesario,  por analizar, verificar y dictaminar la corrección y veracidad de las cuentas de Bankia que se presentaron en ese folleto de emisión para su salida al parqué bursátil.

La Comisión Intersindical de Crédito, personada como acusación popular, atribuyó a varios directivos de la CNMV y del Banco de España su responsabilidad en la comisión de los hechos investigados. 

Sin embargo, el juez ha descartado su responsabilidad penal. En el caso de la CNMV, Andreu explica que su labor era la de adoptar las medidas necesarias legalmente establecidas para la protección de los inversores, “y no parece razonable exigirle que constatara por sus propios medios que los estados financieros incluidos en el folleto y avalados por el auditor representasen la imagen fiel de la entidad”. 

Respecto al Banco de España, el juez reitera que no fue decisión suya la salida a Bolsa, aunque no se opusiera a ella, y que “no ha participado en la ficción de aparentar solvencia donde no la había”.

Hace solo tres meses, la Audiencia Nacional ya condenó a Rodrigo Rato a cuatro años de cárcel por un delito continuado de apropiación indebida entre los años 2003 y 2012 por el caso de las tarjetas black de Bankia. En esta causa fue decisiva la actuación del colectivo 15MpaRato, que denunció ante las autoridades la existencia de esta práctica delictiva, tal y como explica en este vídeo la activista Simona Levi."                  (La Marea, 11/05/17)

17.3.17

El inspector del Banco de España sobre Bankia: "Nadie me discutía que estaba muerta"

"El inspector del Banco de España José Antonio Casaus, que advirtió en unos correos electrónicos a sus superiores que Bankia era insolvente antes de salir a bolsa, ha ratificado su análisis en su declaración como testigo en sede judicial. 

Ante las preguntas del juez Fernando Andreu, ha afirmado que no había un promotor proveniente de Caja Madrid y Bancaja que no estuviera quebrado. También ha declarado hoy el exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El autor de los emails, que se incorporaron a la causa del caso Bankia y que advertían de la mala situación de la entidad antes de salir bolsa, ha ratificado en sede judicial sus apreciaciones durante la supervisión de las cuentas del banco. Delante del juez Andreu, que instruye el caso, ha asegurado que ninguno de sus supervisores "discutía el diagnóstico de que el grupo BFA-Bankia estaba muerto".

Durante las declaraciones de los imputados que estaban por encima de la escala jerárquica han apuntado que los emails, que fueron incorporados a la causa como prueba, se trataban de opiniones subjetivas. 

Casaus ha defendido que nadie en el Banco de España había cuestionado sus apreciaciones y era compartida por más inspectores dentro del supervisor destinados en Bankia. El inspector decidió escribir los correos para darle oficialidad, ha indicado.

Una de las afirmaciones más contundentes ha sido cuando se ha referido ha hechos concretos de las cuentas de la entidad. "No había ningún promotor procedentes de Caja Madrid o Bancaja que no estuviera quebrado", ha aclarado.
Durante más de dos horas y con un receso de por medio, el inspector, que según ha explicado el abogado de la Confederación Intersindical de Cajas (CIC), Andrés Herzog, ha sido "muy contundente", ha ratificado no sólo sus escritos sino también su anterior declaración del pasado septiembre.
Además, ha defendido que sus correos no son meras opiniones personales de futuro, sino que eran reflexiones pensadas, meditadas y consensuadas, y ha añadido que, pasado un tiempo, contrastó el contenido con los informes de seguimiento efectuados por su departamento.

Fruto de esta revisión, ha admitido algún pequeño error de concepto, algún término que no se ajustaba exactamente a la realidad, aunque nada relevante, y ha insistido en que tras hacer llegar sus conclusiones a sus superiores, no recibió respuesta, sólo silencio. (...)

El juez ha tenido que interrumpir unos minutos la declaración porque Casaus se ha derrumbado y ha empezado a llorar, han confirmado a Efe fuentes presentes en la sala.

Casaus asegura que en el primer informe de seguimiento de marzo de 2011 reflejó la advertencia, aunque no habló expresamente de inviabilidad, aunque en un segundo informe fechado a 30 de junio sí lo mencionó. No obstante, éste último documento, "por la carga de trabajo", no se remitió a los responsables del Banco de España hasta octubre, tres meses después de que Bankia hubiera salido a Bolsa.

Casaus defendió que las ideas que transmitió en sus correos eran más oficiales que los informes ya que éstos últimos no estaban firmados. "No eran ideas espontáneas, estaban muy pensadas", justificó.
Antes de la declaración de Casaus, lo ha hecho Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España entre 2006 y 2012, como imputado, que ha explicado que no recibió los correos.

 No obstante, añadió: "Hicieron bien en no reenviarme los correos electrónicos, no tenía por qué recibirlos". "Nadie me advirtió sobre la inviabilidad de Bankia y además (los correos) estaban equivocados", matizó. (...) "                    (El Economista, 16/03/17)

14.2.17

¿Qué hizo el banco de España durante la crisis?

"(...) La primera muestra de cómo el Banco de España tuvo un comportamiento cuanto menos mejorable, lo demuestra el hecho de que prohibiese a sus titulados escribir sobre la burbuja inmobiliaria, término que fue desterrado del lenguaje hablado y escrito, para no alarmar a una población que participaba de una orgía consentida y favorecida por la máxima autoridad de supervisión. 

Este hecho, que es poco conocido por la población, denota un estado pseudo policial dentro de la institución que contrasta con la vehemencia con la que su gobernador, a la sazón Ordoñez, dictaba lecciones magistrales sobre la moderación salarial. 

La manga ancha con la que el supervisor permitió a las entidades el sobreendeudamiento, incluso con prácticas fraudulentas como los avales cruzados solo se puede explicar por una connivencia con el poder económico y un desprecio absoluto para con los máximos afectados a posteriori, precisamente los que han sufrido la moderación salarial, pero también las practicas fraudulentas que ahora están empezando a salir todas en bloque. 

No hay que olvidar que las preferentes, pero también todos los aspectos de la ley hipotecaria en discusión hoy día, pasaron el tamiz del supervisor, sin que alertaran en ningún caso de los elementos más negativos para con el eslabón más débil: los consumidores.  (...)

Todo el mundo sabe que la contabilidad es un código de conveniencia que puede ser manipulado y maquillado para que incautos inviertan gran parte de sus ahorros en comprar acciones de una entidad como Bankia, cuyas cuentas se ha demostrado que estaban trucadas, sin el supervisor lo detectase, algo que tampoco hizo la CNMV. 

Lo más gordo fue que a la banca se le permitió, diferir la contabilización de la enorme morosidad que por aquel entonces se sufría en España. Ello contribuía a trufar un balance insano y convertirlo en uno insano, aprovechando el escaso conocimiento financiero que tiene la población, pero también para que muchos de los analistas del mercado, tan ciegos, como indocumentados en materia contable y financiera, y así engordar la cotización fraudulenta de Bankia.

 Esto da idea en qué manos estamos los consumidores, que tenemos que fiarnos de las instituciones y de los supuestos expertos en el mercado bancario, que son incapaces de leer un balance trufado.

 Esta flexibilidad para con la morosidad, pero también para la valoración de activos tóxicos como los suelos sin calificar que eran valorados a precio desorbitado, han creado una película falsa alrededor de la banca que ahora va a ser difícil de digerir. Los problemas del Banco Popular, pero también otros, son reflejo de esta relajación normativa y de un modelo de rescate bancario que anteponía los derechos dela cúpula, que la de los consumidores.

 Al Banco de España le vendría bien estudiar el modelo de resolución de crisis bancaria que llevó a cabo Suecia en los años 90. El supervisor fue implacable con la cúpula bancaria, varios acabaron en prisión, y se limpió el balance antes de inyectar dinero público.

 Aquí seguimos con los balances trucados llevándose pérdidas hacia el futuro, y encima con la inestimable ayuda fiscal de los créditos fiscales, calculados de forma que la banca siempre gana. El miedo a la caída de entidades grandes encoge el papel del supervisor y les hace ser muy comprensivo y laxo para que la pelota se pueda llevar siempre hacia adelante.  (...)"             (Alejandro Inurrieta, Vox Populi, 06/02/17)

9.11.16

El honor perdido de la cúpula del Banco de España, culpables del caso Bankia

" Los cuatro correos electrónicos y el informe anexo aportados a la causa de salida a Bolsa de Bankia muestran la parte oscura de una operación que provocó la intervención del Estado y una "socialización de pérdidas" de casi 23.000 millones de euros en términos de capital y aportaciones indirectas por otros 23.000 millones de euros, sin contar grandes cantidades de dinero a través de otros apoyos, como avales del Estado.

 Esta fue, en efecto, la “socialización de pérdidas” que vaticinaba José Antonio Casaus, el autor de esos correos, en abril y mayo de 2011, inspector cabecera de BFA-Bankia, tras tras haber supervisado también, con anterioridad, Caja Madrid. 

    Estos correos permiten responder a una pregunta clave: ¿era inevitable la crisis de Bankia, que desembocó en el rescate europeo, o se podía haber evitado o al menos limitado?
   Casaus cifra el saneamiento de capital que hubiese sido necesario asumir en 15.000 millones de euros.  
     ¿Por qué hemos tenido que pagar 23.000 millones?

   Estos informes fueron solicitados a Casaus por su superior en aquella época, el entonces “jefe de grupo” Pedro Comín. El jefe necesitaba conocer el punto de vista de los inspectores sobre los estados financieros de BFA-Bankia a 31 de marzo de 2011. Con estos estados, precisamente, se perfilaba la salida a Bolsa de la entidad el 20 de julio de 2011.

   El inspector Casaus pone de relieve en estos correos que para él BFA-Bankia es inviable. (...)

  En su análisis, el inspector cabecera señala que BFA-Bankia anota los préstamos de promotores inmobiliarios y de suelo como normales y por tanto se apunta intereses. Casaus dice que “todos” deberían ser clasificados como “dudosos”, y por tanto habría que deducir los intereses apuntados (255 millones de euros). Bankia, pues, sale a Bolsa el 20 de julio de 2011, a juicio de Casaus, con el ya señalado margen negativo de 205 millones. 

   No es viable, dice Casaus, y por si queda alguna duda de lo que aprecia en el talismán de la salida a Bolsa, tampoco va a resolver el problema, que acabará en una nacionalización o socialización de pérdidas con graves consecuencias para los contribuyentes, acreedores y titulares de deuda subordinada.

    Nada de lo que va a ocurrir, pues, tiene que ver, esencialmente, con la evolución adversa de la economía o el double dip o doble recesión en la que recae la economía española tras la salida a Bolsa de Bankia. La raíz no es esa.

   Todo esta predeterminado porque la fusión de las siete cajas que dan nacimiento a Bankia no ha sido sometida a los saneamientos necesarios y porque se ha acometido con una sobrevaloración de activos.

  Esas valoraciones, que debían ser supervisadas por el auditor Deloitte sobre la base de las presentadas por otras dos entidades, Analistas Financieros Internacionales (AFI), y BDO, según resolución del Ministerio de Economía, de pasado 27 de junio, que confirma las sanciones del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) a la auditora, no fueron comprobadas. La resolución pone negro sobre blanco algo insólito.

   "En suma: no hay constancia en los papeles de trabajo de las pruebas de auditoría realizadas sobre la valoración del patrimonio a 1 de enero de 2011 que dan origen a la creación del grupo y a la operación de emisión de capital mediante aportaciones no dinerarias. 

Como asimismo, no hay constancia, al cierre de los estados financieros de marzo y junio de 2011 de las pruebas realizadas, que permitiera concluir que no se hubiesen producido variaciones del valor asignado a los activos y pasivos por la evolución general de las variables económicas que determinan las hipótesis de valoración"

    En los correos, el inspector cabecera subraya varias veces la inviabilidad de BFA-Bankia y estima que la solución pasaría por la toma de control del grupo por una entidad financiera más potente.

    "Esta toma de control HARIA VIABLE UN GRUPO QUE HOY NO LO ES [mayúsculas en el original] por su reducido y menguante margen de intereses (por el peso de su deuda y por su enorme cartera hipotecaria con bajos diferenciales) por sus elevados costes de estructura pese al tijeretazo marcha del 15% de la dimenstón (sueldos medios altos para un sector en dificultades) y por sus activos iliquidos y aún sobrevalorados (riesgo con promotores y adjudicados, en particular suelo) Esta sería la solución definitiva y la óptima, pues no perderia nadie: ni el contribuyente ni los acreedores [el subrayado es del original]"

    ¿Era posible? Casaus opina que sí.

   Escribe: "Y que es posible. Otra cosa es que los que gestionan Bankia no quieren explorar esta vía para no perder sus poltronas ni su herramienta de financiación"  (...)

señala: "Mañana hablamos, pero mi resumen en 30 líneas del Word de 6 páginas es: 1.- Diagnóstico: viabilidad cuestionable por sus muy graves y crecientes problemas de rentabilidad,liquidez y solvencia. Gobierno interno mejorable y gestores desalineados entre sí y desacreditados ante el mercado. Fortaleza de la red y de la imagen entre sus clientes...."

    Casaus, tras analizar todos estos aspectos, pasa al siguiente punto, "2. Tratamiento del enfermo", en el que apunta: "La solución endógena ideada por Bankia: una salida a Bolsa con la estructura de doble banco sin hacer cambios estructurales. No funcionará y creará quebranto al contribuyente".

   Y advierte. "Opinión: sólo es una "bombona de oxígeno" que permitirá cumplir temporalmente con los nuevos requisitos de solvencia pero que no logrará transformar la estructura de Bankia. Terminará en el medio plazo con ta venta a bajo precio del banco cotizado, pues no generará beneficios recurrentes, y con el estado nacionalizando BFA, teniendo que hacer frente a los tenedores de subordinadas y de preferentes contabilizados allí, lo que supondrá un quebranto para tos contribuyentes que posiblemente no se daría en la alternativa que se comenta a continuación". Se refiere a que "la solución tiene que ser exógena y estructural: un cambio de control que integre a Bankia en un grupo con suficiente fortaleza financiera".

    En sus correos, Casaus insiste una y otra vez en que el grupo no es viable. Y es consciente de que los demás pueden estar cansados de escucharle.

   "Dije que no lo diría más,..¿o sí?. Pero Io digo: este grupo NO ES VIABLE sin un cambio de control que posibilite una drástica reducción de los costes de financiación (de unos 200 puntos básicos, que supondría una no disminución añadida de 300 millones de euros del margen de intereses cada año) y un tijeretazo a los costes de personal (de en torno al 10% del sueldo, lo que supondría unos 200 millones de euros más de margen de explotación "one off')".

   Y ¿sin ese cambio de control?

   "Se acabará malvendiendo el banco cotizado, por un lado, y el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) tendrá que hacerse cargo del banco no cotizado, y por el otro, con un coste para el contribuyente de en torno a 15.000 millones de euros, frente a la opción de coste cero para el contribuyente que supondría que el grupo fuera comprado hoy por una entidad potente y solvente".  (...)"                  (Ernesto Ekaizer, 16/10/16)

3.10.16

Viene otro rescate de Rajoy, el del BMN: la mayoría de sus activos son créditos fiscales con avales de nuestro dinero público. No tiene un duro...

"El año pasado se publicó que la mayoría de los activos de BMN eran créditos fiscales, que la Unión Europea no consideró como activos reales, y que permanecerán en las cuentas gracias al aval de nuestro dinero público en caso de quiebra del banco tal y como denunciábamos desde 15MpaRato.

Esto supone que la mayoría del valor que se le atribuye a BMN no proviene de activos financieros que puedan considerarse propios del banco, sino del respaldo que tienen garantizado vía dinero público.

Este año el Banco Central Europeo (BCE) ha decidido no publicar las pruebas de estrés a bancos como BMN, con el fin de ocultar el estado real de entidades con problemas para que sigan operando como si no pasase nada.

Con numerosos cierres de oficinas y despidos, BMN ha intentado cumplir con las exigencias de Barclays, contratada con dinero público a través del FROB, dirigido por Luis de Guindos para salir a bolsa en 2016.

La salida a bolsa no se ha producido sencillamente porque sus cuentas no son fiables. Eso no impidió en su dia que sacarán Bankia a bolsa, pero el proceso que abrimos en la Audiencia Nacional por ello y que de momento les ha obligado a devolver 1.500 millones a ahorradores y pequeños accionistas, hace que se lo piensen dos veces.

Así que nuestro omnipresente Ministro de Economía en funciones vuelve al rescate en una operación de fusión con la también rescatada y nacionalizada Bankia, en un intento de hacer desaparecer los números imposibles de BMN.

Hoy mismo se ha publicado que Bankia, para devolver el dinero con la que la hemos rescatado, necesitaría aumentar su cotización un 330% si incorpora a BMN en sus cuentas.

Si ya se está reconociendo en el entorno económico que el dinero no va a poder devolverse, ahora será mucho más difícil.

Es más, existe un importante riesgo de que las acciones de Bankia bajen aun más al tener que hacer frente a la carga de BMN.

Por ello entendemos que la situación de BMN es desesperada, por el hecho de que se haya realizado este anuncio sin que exista la posibilidad de llevarla a cabo al no existir gobierno para tomar esta decisión, promoviendo además la imagen de que Bankia ya puede operar como un banco privado, cuando no es así.

La situación de Luis de Guindos no es mejor, porque no puede permitirse en su curriculum que se lo quiebre un banco nacionalizado, ya que esta vez sí sería responsabilidad suya y no podría encubrir posibles actividades delictivas que hayan llevado a cabo los antiguos o nuevos gestores. (...)"                 (Octavio 747 , 15MpaRato)

21.9.16

Bankia condenada a devolver las preferentes a todos los clientes de Caja Canarias

"Una nueva sentencia recae sobre las malas prácticas de Bankia y las cajas de ahorro que la conformaron. El Juzgado de lo Mercantil nº 3 de Valencia ha sentenciado a favor de la demanda colectiva frente a Bankia por la venta de participaciones preferentes de la Caja Insular de Ahorros de Canarias (integrada en Bankia). 

La demanda colectiva, agrupada por la asociación para la defensa de usuarios de bancos cajas y seguros ADICAE, logra así que el juez declare el carácter abusivo de todo el proceso de comercialización y anule todos los contratos de los demandantes.

Caja de Canarias ‘colocó’ 60 millones de euros en preferentes ocultando a sus clientes información esencial, como el alto riesgo o el carácter perpetuo o sin vencimiento ni liquidez de las preferentes, a sabiendas de que no era un producto adecuado para ellos.

Por ello, la sentencia define la actuación de la caja como “contraria a la buena fe, con claro perjuicio a los consumidores y evidenciando el desequilibrio entre las partes”.

Independientemente de las circunstancias de cada consumidor, Bankia queda condenada a devolver todo el dinero -20.000 euros de media- a los demandantes.

Este fallo sigue el camino de la reciente condena a Caja Madrid y anticipa el posible resultado de la demanda colectiva que ADICAE a interpuesto por las preferentes de Bankia, cuyo juicio puede quedar visto para sentencia el próximo lunes 19 de septiembre en los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid."                (El salmón contracorriente, 15/09/16)

19.4.16

Las ayudas públicas a Bankia pudieron ser de hasta 147.000 millones de euros

"Bankia protagonizó el mayor rescate bancario acometido por el Gobierno de España. El banco que resultó de la fusión de varias cajas de ahorro, entre las que se encontraban Bancaja y Caja Madrid, necesitó una inyección directa de capital de 22.424 millones de euros, de los cuales 17.959 se correspondían a inyección directa de capital y 4.465 millones de euros se canjearon por participaciones preferentes convertibles.

Esta cifra de casi 23.000 millones de euros ha sido la que tanto el gobierno como el Banco de España han usado hasta el momento a la hora de hablar sobre el coste que ha supuesto para el contribuyente el rescate bancario y para valorar las ayudas realizadas por parte de las administraciones públicas a dicho banco.

Este nuevo informe, firmado por los peritos del Banco de España encargados de analizar el caso Bankia, ha roto con ese discurso incluyendo las ayudas de la SAREB, también conocido como el “banco malo”, como ayudas públicas a la entidad que presidía Rodrigo Rato. 

A finales de 2012, la SAREB compró activos a Bankia y BFA, su empresa matriz, valorados por otros 22.317 millones, por los que entregó al banco bonos emitidos por la SAREB y avalados por el Estado. Los peritos elevarían así la cantidad del rescate de 23.000 a 46.000 millones de euros, duplicando la cantidad defendida siempre por el Gobierno y el Banco de España.

El argumento defendido por los técnicos del Banco de España se basa en considerar también como ayudas públicas esta compra por parte de la SAREB, ya que el banco malo fue concebido para liberar a la banca de activos y así sanear sus balances. El banco malo está en manos del Gobierno en un 45% y el 55% restante en posesión de inversores privados. 

 Con esta fórmula el Gobierno evita tratar la SAREB como una empresa pública, elude introducir las deudas de esta en la contabilidad del Estado y escurre el bulto a la hora de contabilizar esta compra de activos por parte del banco malo como ayudas provenientes del sector público, al contrario de lo que dicen ahora los dos peritos del Banco de España.

Créditos fiscales, avales, préstamos y adquisición de activos financieros

La técnica adoptada por Gobierno y por el Banco de España de usar la cifra de los 23.000 millones de euros como las únicas ayudas por parte de las administraciones públicas no deja sólo las compras de la SAREB fuera del cómputo. 

La Plataforma de la Auditoría de la Deuda (PACD) elaboró un informe en el que valoraban otras ayudas a la banca que no han sido valoradas por las administraciones públicas y que aumentarían esa cantidad hasta los 147.000 millones de euros.  (...)

 Este organismo adquirió activos financieros, que dudosamente se podrían clasificar de “máxima calidad”, por valor de 21.041 millones de euros, de los cuales se usaron 3.322 millones de euros para comprar activos financieros a Bankia

Ni el gobierno ni los peritos del Banco de España incluyen esta compra de activos como una ayuda pública a la banca privada, a pesar de que se trata de una operación muy similar a la realizada por la SAREB.  (...)

Los créditos fiscales concedidos a Bankia durante su rescate fueron de 6.957 millones de euros y tampoco han sido contabilizados nunca como una ayuda del sector público por el Gobierno o el Banco de España. (...)

Préstamos baratos del Banco Central Europeo

(...) En el caso de Bankia, la entidad recibió 58.022 millones de euros a intereses prácticamente nulos que pudo usar para comprar y especular con deuda pública o para prestar a las administraciones públicas locales mediante el plan de pago a proveedores sin necesidad de prestar a familias y empresas.

Avales del estado a los depósitos bancarios 

 (...) Esta medida, mostrada como una protección a los clientes, elevó la cantidad comprometida para avalar dichos depósitos por parte del Estado en 795.135 millones de euros. De este incremento, 34.768 millones fueron a los depósitos de los clientes de Bankia, lo que la convirtió en un banco “demasiado grande para caer” y justificó su posterior rescate. 

Estos avales nunca han sido considerados como parte del rescate ni de las ayudas públicas recibidas por parte del Banco de España, al contrario de lo que defienden desde la PACD.

Según informa el diario El Mundo, el cual ha tenido acceso al informe, los dos peritos critican duramente el comportamiento del presidente de la entidad durante su salida a bolsa calificándola de una “farsa de Rodrigo Rato y su equipo con la colaboración de la auditoría Deloitte” que provocó un rescate público más caro de lo que defiende el Gobierno.

El informe señala que la salida a bolsa del grupo se realizó cuando BFA estaba en quiebra siendo ocultado a los inversores con el visto bueno de la CNMV. ’Los administradores de BFA y Bankia [encabezados por Rodrigo Rato] prefirieron diferir el reconocimiento de las pérdidas evidenciadas, lo cual fue lesivo para los intereses de los inversores e incluso, como finalmente sucedió, para los intereses del Estado que unos pocos meses después tuvo que rescatar y sanear el grupo BFA’, concluyen los dos peritos."               (Yago Álvarez, El salmón contracorriente, 05/04/16)

6.4.16

Cómo se `jodió´ Bankia... pues, con el apoyo del auditor Deloitte, la CNMV y el Banco de España

" El día 20 de julio de 2011, Bankia sacó a cotizar a la Bolsa de Madrid 824.572.245 acciones representativas de un 47,6% del capital al precio de 3,75 euros por acción, un 15 % inferior al valor mínimo de 4,41 euros al que se estaba dispuesto a vender según constaba en el folleto aprobado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). 

Los inversores inyectaron, pues, 3.085 millones de euros. La operación fue presentada ante los medios de comunicación como un éxito habida cuenta de la adversa situación de los mercados en aquellos momentos.

    Los inspectores del Banco de España, nombrados peritos judiciales por el juez Fernando Andreu, han entregado el pasado jueves, día 31 de marzo, su segundo y definitivo informe pericial respectivo en la causa penal que investiga la salida a Bolsa.

   El juez está abocado en fechas próximas -después de practicar las últimas diligencias que se le pidan- a dictar la pieza más importante de su instrucción: el auto de conclusión o auto de transformación de las diligencias previas en procedimiento abreviado. Es el auto pendiente que aún puede ser recurrido. Después vendrán la calificación y el auto de apertura de juicio oral.

  Uno de los peritos, Victor Sánchez, señala respecto del precio de salida: "Este precio era considerablemente bajo respecto al valor que se desprendía de su balance: 15,28 euros por acción. Este hecho era en sí mismo un indicio claro y evidente de deterioro que el propio consejo de administración podía y debía conocer, pero del cual no hizo ninguna estimación formal, y del cual tampoco alertaron ni su auditor [Deloitte] ni la CNMV...

Si Bankia hubiera hecho una estimación formal del valor a recuperar de sus activos tendría que haber calculado antes de salir a Bolsa unos deterioros por importe de 9.288 millones de euros que alcanzaría la cifra de 10.469 millones de euros con el precio final de 3,75 euros".

   Y Sánchez, advierte: "Esto fue lo que ocurrió unos meses después cuando Bankia fue nacionalizada y en particular las necesidades [de capital] eran de 15.500 millones".

   El otro perito judicial, Antonio Busquets, señala en su informe definitivo los siguiente: "La salida a Bolsa fue fraudulenta porque los estados financieros incumplían la normativa contable...

El folleto informaba de la existencia de unas provisiones para insolvencia de 6.913 millones que eran falsas. Esta información se utilizó por Bankia como argumento comercial para transmitir a los potenciales compradores de las acciones una falsa idea de la seguridad de su inversión".

   Y agrega: "El bajo precio de salida determinó automáticamente la inviabilidad y quiebra de BFA. Es decir: la salida a Bolsa con un descuento del 74% sobre el valor contable llevaba implícito lo que se quería evitar, el incumplimiento del coeficiente de solvencia [exigencias de capital de la banca] y así fue como unos meses después el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) se vio obligado a facilitar nuevas ayudas públicas [aparte de 4.500 millones de participaciones preferentes adquiridas el 3 de diciembre 2010]
   
 Busquets apunta que este bajo precio no cayó del cielo. "Fue conocido y valorado por supervisores y reguladores [Banco de España y CNMV] por el auditor [Deloitte], que según sus declaraciones advirtió del problema antes de salir a Bolsa, y por los administradores de BFA y Bankia [Rodrigo Rato, José Luis Olivas, Miguel Crespo y demás] tal y como los peritos judiciales hemos detallado en nuestros informes [los primeros dos informes]".

   ¿Que nos están diciendo los peritos sobre la situación de Bankia y de BFA, su matriz, a la luz de la información enviada por el grupo y aprobada por la CNMV el 29 de junio de 2011 al solicitar la cotización bursátil?

     Dos cosas.

     La primera es que BFA, el accionista al 100% de Bankia, antes de salir a Bolsa, estaba en situación de quiebra patrimonial. Porque en sus libros, el valor de la participación en Bankia, 13,22 euros, se había colocado en el mercado, como hemos apuntado, a 3,75 euros. La pérdida era, pues, de 8.599 millones, siendo su patrimonio de 7.094 millones.

    El perito Sánchez dice: "Dado que BFA tenía un patrimonio neto de 7.094 millones, tras la salida a Bolsa era negativo en 1.505 millones".

    Entonces, ¿qué es lo que hicieron los administradores, con el apoyo del auditor Deloitte, la CNMV y el Banco de España?

    Según el perito Sánchez "diferir el reconocimiento de las pérdidas evidenciadas, lo cual fue lesivo para los intereses de los inversores e incluso, como finalmente ocurrió, para los intereses del Estado, que unos pocos meses después tuvo que rescatar y sanear al grupo BFA".

   Y, si se puede preguntar y saber, ¿por qué hicieron esto?

  He aquí la explicación.

  "De haberse procedido a exigir el ajuste tanto en BFA y en Bankia, antes de la inyección de capital [procedente de la salida a Bolsa], los nuevos accionistas no hubieran puesto dinero bueno sobre dinero malo".

   La segunda cosa es la siguiente: si BFA estaba en quiebra, como hemos visto, ¿cuál era la situación de su participada Bankia antes de salir a Bolsa?

   El valor de su patrimonio no era de 13.875 millones de euros como lucía su balance sino 3.405 millones de euros. Esto surgía de multiplicar las 908 millones de acciones propiedad de BFA por 3,75 euros, marcado por la cotización de salida.

    Esta, pues, era la realidad de Bankia en el momento en el que Rodrigo Rato hizo sonar la campanilla en la Plaza de la Lealtad. (...)

 ¿Qué ha fallado? ¿Los equipos de inspección, con una larga experiencia en detección de deterioros y crisis bancarias en este país? ¿No es más cierto que los inspectores fueron informando puntualmente a sus responsables de sus hallazgos? Esto es lo que ambos peritos describen en sus informes respectivos sobre el trabajo de los inspectores.

   ¿No es, por tanto, más cierto, que sus superiores "dulcificaban" lo que advertían los informes de seguimiento de los inspectores, como literalmente apunta la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) en un informe a la Fiscalía Anticorrupción de 2013? Esta es una de las explicaciones sobre cómo se "amortiguaba" lo que decían los inspectores sobre los "gestores" Miguel Blesa y José Luis Olivas. 

  El hecho de que los inspectores cumplieran su trabajo en la detección de los problemas nos lleva de cabeza directamente a la política de saneamiento de Bankia, la reformulación de las cuentas  por parte del equipo de José Ignacio Goirigolzarri el 28 de mayo de 2012, dos semanas hábiles de trabajo después de la renuncia-destitución de Rato el 7 de mayo y al rescate bancario impuesto por el Banco Central Europeo (BCE) en junio de 2012. Porque con Bankia, resucita el fantasma de una nueva crisis bancaria, tras ser conjurada en Estados Unidos y en Europa con el estallido de la crisis en 2007-2008.

 En efecto, Bankia amenaza con ser la Creditanstalt, el mayor banco austríaco, cuya quiebra introduce la Gran Depresión en Europa en mayo de 1931. En el caso de Bankia, se trata del riesgo de recaída de Europa en la crisis financiera. (...)"                 (Ernesto Ekaizer, El País, 03/04/16)

13.5.15

La deuda que nos deja Bankia: asciende a 147.810 millones en concepto de capital, avales, activos del Sareb, compra de títulos, créditos fiscales y préstamos del BCE


"Desde el origen de 15MpaRato, se inició una batalla legal para poner el foco en las irregularidedes de la entidad y de sus altos cargos, desde el punto de vista civil y  penal. Por otra parte, la perspectiva de la PACD es la del análisis macroeconómico de las diferentes fases que ha atravesado la entidad. 

El objeto de este estudio es el de esclarecer cómo el rescate financiero acarrea una serie de compromisos a futuro, que en principio no contabilizan como parte del rescate, pero que sí suponen unos gastos que contabilizan como déficit y deuda pública. 

Poco después de ser Rodrigo Rato detenido, ya adelantamos los datos del coste de Bankia a las arcas públicas en nuestra colección de infografías: “¿Sabías qué…?”:
Nacionalizar Bankia nos ha costado 22.424 millones de  euros con la entrada del Estado en el capital de la entidad de la que  se convierte en accionista mayoritario. Sin embargo, las ayudas públicas  concedidas  ascienden a 147.810 millones en concepto de capital, avales,  adquisición de activos del Sareb (el “banco  malo”), compra de títulos,  créditos fiscales y préstamos del Banco Central Europeo (BCE)“. 
Extendemos ahora esta información, haciendo las cuentas con detalle e  intentando esclarecer cómo hemos llegado a esta situación, describiendo  caso por caso, y enlazando todas las de fuentes estudios previos y de las entidades oficiales que hemos utilizado:
Medidas de Capitalización (...)

Capital:

Con  fecha 27 de diciembre de 2012 se llevó a cabo una ampliación de capital  por importe de 13.459 millones de euros en la matriz que completó la realizada el 12 de septiembre con carácter de máxima urgencia por  importe de 4.500 millones de euros.

Participaciones preferentes convertibles:

Esta  medida supone aumentar los recursos propios de Bankia a través de la  conversión en acciones de las participaciones preferentes, en este caso  las que estaban en manos del FROB (4.465 millones de euros).  (...)

Medidas de Liquidez

Avales:  (...)
Bankia, a finales de 2013 había recibido más de 34 mil millones de euros en avales para sus emisiones de deuda.
 
Adquisición de activos:   (...) BFA-Bankia fue una de las entidades bancarias españolas que enajenó títulos de deuda no líquidos al Fondo de Adquisición de Activos Financieros por 3.322 millones de euros. (...)

Adquisición de activos SAREB:  (...)

Bankia  ha traspasado más de 22 mil millones de euros en activos al SAREB a  cambio de bonos de dicha entidad con el aval del Estado. De tal manera  que Bankia  utiliza dichos títulos para obtener liquidez en el mercado  financiero, utilizándolos como aval para lo obtención de crédito o bien  vendiéndolos a otros inversores.

 En caso de que el SAREB no obtenga los  rendimientos económicos suficientes para cumplir con el pago de los  intereses y el reembolso de estos títulos, será el Estado quien responda  ante los inversores privados. (...)

Prestamos del BCE:  (...)   En el caso concreto de Bankia, esta entidad tenía a finales de 2013 más de 58 mil millones de euros en préstamos del Banco Central Europeo. (...)"       (PACD, 11/05/2015)

15.3.15

Bankia se ha quedado sin dinero para pagar las preferentes. A partir de ahora lo asumirá el Estado

"Con miles de denuncias aún vivas y sentencias perdidas pendientes de recurso y, por tanto, pendientes de abonar a sus clientes, Bankia ha agotado la provisión de fondos que hizo en 2013 para hacer frente al pago de las condenas por la estafa de las participaciones preferentes y deuda subordinada.

Según explica la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri en su memoria del año pasado, hasta el 31 de diciembre de 2014 Bankia ya había consumido 237 de los 246 millones de euros del fondo que había reservado para pagar las demandas por la fraudulenta venta de preferentes y deuda subordinada.

En 2013, Bankia provisionó 230 millones que amplió posteriormente en 2014 en 16 millones más hasta completar los 246 millones. Según asegura a ECD un portavoz de la entidad, en virtud de un acuerdo firmado con BFA en 2013, “todo lo que supere esa cantidad de 246 millones deberá hacerse cargo el Banco Financiero y de Ahorro”.

De esta forma, serán los contribuyentes los que tengan que hacer frente a esos pagos, tal y como ocurrirá con los procesos por la salida a bolsa de Bankia. Según el acuerdo alcanzado la semana pasada entre BFA y Bankia, el organismo público se hará cargo de abonar todas las sentencias a partir de que se supere la cantidad de 312 millones de euros. (...)"                 (El Confidencial Digital, 09/03/2015)

7.11.14

Bankia, condenada por vender preferentes a un matrimonio sin estudios y con un hijo minusválido

"El 22 de mayo de 2009, Bankia cerró dos contratos de suscripción de participaciones preferentes con un matrimonio mayor sin apenas formación por importe de 136.000 y 20.000 euros, así como otro el 12 de abril de 2011 por 30.000 más. También cerró órdenes de compra de acciones de la entidad el 1 de julio de 2011 por 6.000 euros.

Los afectados son una pareja sin estudios. Él -ya jubilado- trabajó en una empresa de limpieza del Ayuntamiento de Madrid. Ella se ha dedicado a las labores del hogar. Tienen un hijo con capacidad intelectual limitada y disminución orgánica y funcional del 52%. No querían poner en riesgo su dinero pensando en sus hijos, sobre todo en el dependiente.

El matrimonio puso el caso en manos de la Justicia. Sus abogados, del bufete Navas & Cusí, constataron que sus clientes “no recibieron la suficiente información precontractual”. Afirman que hubo abuso de confianza del personal de la entidad con el que la pareja llevaba trabajando en los últimos 40 años.

La defensa asegura también que el banco no informó del “riesgo de perder el capital invertido, ni de que la liquidez estaba sujeta al mercado secundario. Tampoco que la rentabilidad estaba ligada a la existencia de beneficios, ni de que en caso de quiebra estaban detrás de los acreedores ordinarios en el orden de prelación”.

Segun ha podido confirmar El Confidencial Digital, la sentencia, fechada el pasado 23 de octubre, da la razón al matrimonio afectado, condenando a Bankia a reintegrar la suma de 157.681, 53 euros por las partipaciones preferentes, además de los 6.000 euros invertidos en acciones. La entidad también deberá hacerse cargo de las costas del proceso.

El juez considera que la comercialización de preferentes y de acciones de Bankia fue “dolosa” porque ocultó la realidad económico-financiera de la entidad “aparentando una solvencia que no era tal”. Declara que “es imposible que la entidad desconociera las dificultades financieras que atravesaban trasladando el riesgo a quien no podía asumirlo”.

Constata que las preferentes se vendieron como un producto exento de riesgo, recuperable al 100%, con un preaviso de 7 días y con vencimiento en 5 años. Además, concluye que sólo se realizó test de conveniencia (no de identidad) sobre el marido. No sobre la mujer ni sobre el hijo con minusvalía. (...)"        (El Confidencial Digital, 07/11/2014)

30.10.14

"Demandar a Bankia es el producto financiero más rentable del mercado"

"Tras lanzar la demanda ciudadana contra los que, a su juicio, son los "responsables del hundimiento de Caja Madrid-Bankia", hacer públicos los correos de Blesa y destapar el escándalo de las tarjetas opacas, los activistas de 15MpaRato creen haber encontrado el resorte legal con el que dar el golpe de gracia a la entidad financiera responsable del drama de las preferentes. 

Apoyada por sus abogados y "tras cientos de horas de trabajo", la plataforma ha hallado la clave al atacar arguyendo que "las cifras de la salida a bolsa de Bankia eran falsas". Así, los activistas han explicado que "se puede ir por lo civil, denunciar a Bankia por falsear la información en su salida a bolsa y Bankia, automáticamente, está alcanzando acuerdos extrajudiciales en los que ofrece la inversión inicial más un 4% de interés". 

 "Después de tres años de esfuerzo de la sociedad civil, hemos conseguido que demandar a Bankia sea el producto más rentable del mercado", han festejado. 

 De esta forma, la "operación final" con la que los activistas esperan "quebrar" la entidad y obligarla a devolver el dinero de su salida a bolsa se basará en una sentencia obtenida el pasado 6 de junio en un Juzgado de Mataró por Didac Coll, abogado de la plataforma, que consiguió que se declarara que Bankia había falseado su información económica financiera y la venta de acciones fuera anulada.

 "Cada demanda puede ser la última", han afirmado Coll, esperando que la entidad claudique y decida reembolsar su inversión a todos los preferentistas, de los que un 97% son pequeños ahorradores. 

Animan a "denunciar cuanto antes"

Coll y Juan Moreno Yagüe, el otro letrado de 15MpaRato, han recomendado a los preferentistas a denunciar cuanto antes, antes de mayo de 2015, que es cuando las acciones caducarían. Además, recomiendan hacerlo en pequeñas causas, de modo que los juzgados solo tengan que analizar el caso de un afectado por las preferentes cada vez, reduciendo considerablemente el tiempo que toma el proceso judicial.

 "Este es el plan para que el dinero del rescate no vaya a los grandes acreedores internacionales, a los grandes especuladores internacionales ni a los grandes bancos europeos, sino que vaya a los pequeños ahorradores, a los estafados y a las pymes a las que estafaron con acciones de Bankia", ha expuesto Sergio Salgado, miembro de 15MpaRato, Partido X y Xnet, las plataformas ciudadanas que están impulsando la acción legal contra la cúpula de Bankia.   

Simona Levi, otra reconocida miembro de estas organizaciones participante en la rueda de prensa, ha adelantado que 15MpaRato continuará paralelamente con su demanda por lo penal para lograr el castigo de los responsables de lo que consideran que "no es una crisis, sino una estafa". "Se cometió un delito en la salida a bolsa de Bankia que tienen que pagar con cárcel", ha denunciado."           (Público, 28/10/2014)

27.10.14

Bankia le dió a ACS 2.757 millones, a FCC 1.500, a OHL 1.000, y a Abengoa 756... y así hasta 24.000 millones

"(...) Pero, en el caso de Bankia, los demás ingredientes estaban ahí: la trama de intereses, la obsequiosidad de los bien pagaos. En la prensa capitalina no se pudo leer ni un ápice de crítica hasta que el fiasco fue inocultable.

 Por lo demás, también Bankia era el instrumento financiero de una cierta camarilla madrileña, que sorprende por su amplitud ideológica. Aunque el que estaba al mando era el PP en su versión más canalla, todos pillaron y todos callaron. Fue vergonzoso el pacto entre CCOO y el PP en 1996 para nombrar a Blesa, el hombre de Aznar. Desde aquel momento, todo en Caja Madrid se hizo provincial y espeso. 

En Bankia estaba, es evidente, lo más concupiscente y corrupto del empresariado madrileño, de Díaz Ferrán a Arturo Fernández, pasando por Ricardo Romero de Tejada, secretario general del PP madrileño y presunto urdidor de aquella vergüenza, el tamayazo, que vivió el Parlamento de Madrid en los años en que la especulación inmobiliaria alimentó todas las corrupciones.

El TurboMadrid era una perita en dulce para especuladores y arribistas. En España hoy la gente se hace la idiota, como si se acabara de caer de un guindo, pero ya Alejandro Nieto avisó en su Corrupción en la España democrática, Premio Nacional de Ensayo en 1977, de lo que estaba sucediendo. Mucha gente, quizás demasiada, lo sabía.

 Lo que pasó después, con una burbuja disparada por la liberalización del suelo que propició Rato, mostró hasta qué punto podían empeorar la avaricia y la majadería. España estuvo en esos años a punto de volverse tonta, como alguien escribió en otras circunstancias.

3.9.14

¿Sabía Rato que Bankia tenía los pies de barro? Se sentía inmune. Pero se equivocó

"Si existe un paradigma de lo mal que ligan la política y las finanzas, ese es Bankia. (...)

La coincidencia de política, ladrillo y falta de gestión profesional, aliñada con la mayor crisis desde la II Guerra Mundial, ha dado lugar a un fiasco que ha costado 23.000 millones a los ciudadanos y grandes pérdidas a 380.000 accionistas. (...)

El exvicepresidente económico en el Gobierno de José María Aznar y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha protagonizado la mayor injerencia de la política en una institución financiera. Su nombramiento fue político, su gestión fue política y su salida fue política, resume un ejecutivo cercano.

 Rato estuvo dos años y cuatro meses como presidente de Bankia, durante los que le tocó capear los momentos más complicados que ha vivido el sector en décadas. “No se puede jugar con dos barajas al mismo tiempo: la política y la financiera, sobre todo cuando tienes problemas. 

Él no tenía la cabeza en la entidad; ya era difícil sacar adelante Bankia dedicándose al 100%, así que si estás distraído… No debía haber estado en el balcón de la sede del PP en Génova, en las citas electorales”, concluye este ejecutivo.  

Lo cierto es que Rato heredó una entidad envenenada. Según exgestores de Caja Madrid, desde mediados de 2008 el balance empezó a deteriorarse al tiempo que dejó de recibir grandes plusvalías de Endesa y otras participaciones. “El último año y medio del expresidente Miguel Blesa fue fatal”, dicen estas fuentes, que piden el anonimato.

 La entidad perdió fuerza comercial, se metió en negocios de baja rentabilidad y sembró la semilla de los problemas inmobiliarios al prestar mucho dinero a promotores. En paralelo, Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, inició una campaña contra Blesa para reemplazarlo por un colaborador suyo, Ignacio González. En la pugna, apareció Rodrigo Rato como la opción menos descabellada. La política tomó el mando para despolitizar Caja Madrid, dijo el PP. Curioso.

Blesa acabó sus 13 años de mandato con el peor resultado desde que llegó, lo que indicaba un claro cierre de ciclo. “He reforzado el balance ante un 2010 muy difícil”, advirtió entonces, y reconoció tener ya 1.200 millones en inmuebles adjudicados.

Y Rato, que en 2005 había advertido desde el FMI sobre los puntos débiles de las cajas, sabía que la situación era delicada. A principios de febrero envió una realista carta a los principales cargos: “Nos enfrentamos en 2010 a un entorno económico complicado. La fase recesiva del ciclo aún no ha tocado suelo”. 

Y puso el dedo en la llaga, en la falta de capital, que acabaría siendo la tumba de Bankia. “La regulación financiera nos va a obligar, no solo a preservar, sino a aumentar nuestra capitalización y a mejorar nuestro perfil de riesgo”.

El 29 de mayo de 2010, Rato comunicó al Consejo de Caja Madrid la fusión con cinco cajas pequeñas: Laietana, Ávila, Rioja, Insular de Canarias y Segovia. Para esta operación dijo necesitar 3.000 millones de ayudas del fondo de rescate bancario, el FROB. Sin embargo, 11 días después, Rato y Olivas, ambos, anunciaron que Bancaja se incorporaba al proyecto.

 ¿Por qué? Los que se fusionaron cuentan que tuvieron el apoyo y/o empuje del Banco de España y del Ministerio de Economía de Elena Salgado. Además tuvieron informes favorables de AFI y Deloitte. Otras voces críticas creen que se hizo para favorecer al PP, que intuía que la Generalitat Valenciana, junto con la CAM, Bancaja y el Banco de Valencia podían convertirse en Grecia, con una suspensión de pagos apoteósica. Al Gobierno socialista le interesó colaborar.

Firmaron la fusión con solo 4.465 millones de ayudas, 1.465 millones más de lo previsto al principio, pese a que incorporaron a Bancaja, un monstruo de casi 100.000 millones de activos, muchos tóxicos. Europa limitó la cuantía de las ayudas y las cobró casi al 8%, un precio difícil de pagar para entidades en crisis. El BFA acabó 2010 realizando un refuerzo de 9.000 millones en provisiones, cargados contra capital.

Pero, probablemente, el mayor error de gestión de Rato fue la salida a Bolsa. El Gobierno exigió una ratio de capital del 10% a las entidades que no cotizaran y un 8% a las que sí. Rato decidió salir al parqué cuando su cociente era del 7,5%. Si no se alcanzaba el mínimo, el Estado entraría en la entidad.

 En los consejos de Bankia se justificó la operación “por imperativo legal, para evitar que las cajas perdieran su patrimonio”. Con pocos profesionales y muchos políticos en los consejos, la salida a Bolsa de Bankia se convirtió en “cuestión de Estado”. Zapatero y el Banco de España ayudaron a Bankia forzando a muchas empresas del Ibex 35 a comprar sus acciones. Consiguió 3.000 millones de los inversores.

 ¿Sabía Rato que Bankia tenía los pies de barro? Altos ejecutivos dicen: “Creó una entidad demasiado grande para caer como seguro de vida. Se sentía inmune. Pero se equivocó”. La cotización —muy apoyada— se mantuvo en línea con la banca hasta la dimisión de Rato. Desde entonces, ha perdido el 75% de su valor. Todo en Bankia es a lo grande, incluso su estrepitosa caída."           ( , El País, Madrid 1 JUL 2012 )