Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
17.5.18
La situación argentina se remonta a los comienzos del ciclo macrista, cuando la Casa Rosada decidió desregular la economía, eliminando impuestos a las mineras, la producción rural, el sector financiero y abrir la economía de par en par a las importaciones
10.2.17
Trump se va cargar la regulación bancaria Dood Frank y debería importarnos
Por ello, esta noticia no debería pillar por sorpresa a nadie. Donald Trump ha criticado en diversas ocasiones esas medidas. “Tengo amigos que no pueden lanzar empresas debido a que los bancos no quieren prestarles dinero a causa de las reglas y controles de la ley Dood Frank”, ha dicho el nuevo inquilino de la Casa Blanca para justificar este regalo a Wall Street.
Por otro lado, Trump ha configurado un equipo de económico con amplia representación de ex empleados de Goldman Sachs, el poderoso banco de inversión estadounidense de cuyos tentáculos hemos hablado en otras ocasiones en El Blog Salmón.
Tras casi ocho años alejados del poder, era cuestión de tiempo que tras su nuevo desembarco en los puestos clave de la política económica abordaran una reforma de un sistema regulatorio con el que nunca han estado de acuerdo. La Ley Dood Frank responde a la necesidad de evitar que vuelvan a ocurrir episodios como la caída de Lehman Brothers. Además, muchas de sus medidas están encaminadas a proteger a los pequeños inversores de los abusos de la banca.
Los grandes banqueros, en cambio, siempre la han visto como un corsé para desarrollar su negocio y recortar sus beneficios. Eso, a pesar de que por ejemplo, Goldman Sachs cerró sus cuentas de 2016 con incremento de beneficios netos del 22%.
Aunque el pasado viernes Trump no dio detalles sobre cómo iba abordar el desmantelamiento de Dood Frank existe una previsible la hoja de ruta, escrita incluso desde antes de su conquista de la Casa Blanca. La lideró el actual presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara,el republicano Jeb Hensarling, donde acusaba a la reglamentación de 2010 de farragosa, compleja y excesivamente burocrática y apuntaba las reformas más urgentes que deben acometerse.
En base a ellas, podemos esperar:
Adiós a las entidades too big to fail, (demasiado grandes para caer)
Uno de los puntos más conflictivos de la Ley Dood Frank para las grandes entidades financieras ha sido la creación de un Consejo de Supervisión de Estabilidad Financiera ( Financial Oversight Stability Board, FSB). Como su nombre indica es el organismo encargado de supervisar el sistema financiero. Entre sus atribuciones está la de identificar a los famosos “Too big to fail”.
Es decir, aquellas entidades financieras que por su volumen podrían poner en peligro al sistema financiero estadounidense, en caso de que se volviera a repetir una crisis financiera como la de 2008.
Desde 2010, el FSB ha identificado a este tipo entidades, como entidades de riesgo sistémico ( Systemically importan financial institutions o Sifis, según sus siglas anglosajonas). Normalmente, bancos o financieras con un volumen de negocio superior a los 50.000 millones de dólares. Estas han sido obligadas a incrementar las exigencias de capital, como colchón ante futuras crisis y se les ha sometido a pruebas anuales de estrés (...)
Recortes de cobertura para los consumidores
La Oficina Financiera del Consumidor (CFPB), creada por la Ley Dood Frank, ha resultado muy incómoda para la banca en los últimos años. Encargada de supervisar la relación entre bancos y clientes no le ha temblado el pulso en denunciar y multar aquellas prácticas poco éticas con los clientes. Han sido objetivo de su escarnio público, por ejemplo, el Banco Santander, multado con 10 millones de dólares por engañar a clientes y suscribirlos a un servicio de cobertura de descubiertos que no habían solicitado (...
Obama apostó por esta medida, copiada de las implantadas tras la crisis de 1929, para obligar a que los gestores de carteras invirtieran pensando en el beneficio de sus clientes y no en el suyo propio.(...)
Entre los nuevos requisitos que impuso Dood Frank a este sector están la obligación de liquidar las operaciones a través de una cámara de compensación. Exigencias de colaterales como garantía en las operaciones o la necesidad de designa un director de cumplimiento para supervisar el cumplimiento de la legislación en cada entidad. (...)
Solo reglas rentables
Finalmente, el documento de Jeb Hersaling mostraba su disconformidad con los rescates realizados por el Estado americano y el coste para los contribuyentes. Curiosamente, esta es una de las pocas cosas en la que coinciden las demandas del sector financiero con las expresadas por los anticapitalistas de Ocuppy Wall Street.
Para evitar que los contribuyentes tengan que asumir los excesos de los bancos privados o de decisiones políticas determinadas, Hersaling propone implantar la obligación de que cada nuevo reglamento financiero que se presente deba ser sometido a una prueba de costes y beneficios antes de su implantación.(...)" (Pilar Blázquez, El blog salmón, 09/02/17)
1.12.16
Estamos en una recesión estructural de la que no hay plazos de salida. Este ciclo histórico recesivo dura ya más de 25 años, y no se ven elementos de superación
14.11.16
La gran mayoría de las mujeres de clase trabajadora ha votado por Trump, que fue el que acentuó más el discurso de clase. Trump se presentó como el defensor del mundo del trabajo
22.1.16
Banco de Inglaterra: la actual política monetaria sólo genera burbujas financieras e inmobiliarias... y desigualdad
14.1.16
Lo que pasó... lo que está pasando: la ciudadanía ha mantenido la dignidad colectiva, frente al saqueo de las élites extractivas
30.11.15
El poder económico ya no necesita someterse al imperio de la ley. Puede regularse a sí mismo. Es que la autorregulación empresarial fracasa siempre...
Tal como sostiene un ensayo del profesor de Derecho Joel Bakan en la revista jurídica de la Universidad de Cornell (EE.UU.), Cornell International Law Journal, dos terribles cambios han venido sucediendo simultáneamente.
Esto, en un mundo de una complejidad que se acelera y de floreciente delincuencia empresarial, es pura temeridad. Pero no temáis, dicen: el poder económico ya no necesita someterse al imperio de la ley. Puede regularse a sí mismo.
Algunos de nosotros llevamos mucho tiempo sospechando que estos son tonterías con todas las letras. Pero hasta ahora todo lo que teníamos eran sospechas. Esta semana se ha publicado el primer informe global sobre autorregulación.
Así, por ejemplo, cuando la Unión Europea trató de reducir el número de peatones y ciclistas muertos por vehículos, podía haber aprobado sencillamente una ley que indicara a los fabricantes de automóviles que cambiasen la forma en que diseñan sus parachoques y capós, a un coste aproximado de 30 libras esterlinas. Por el contrario, se atuvo a un acuerdo voluntario con el sector. El resultado fue un nivel de protección un 75% más bajo de lo que una ley habría garantizado.
Cuando el gobierno galés introdujo una tasa de cinco peniques por cada bolsa de plástico, redujo su uso en un 80% de la noche a la mañana. El gobierno británico argumentó que la autorregulación por parte de los minoristas haría el trabajo de igual de bien. ¿Resultado? Una enorme reducción del 6%. Después de siete años perdidos, sucumbió el mes pasada a la evidencia lógica e introdujo la tasa.
Programas voluntarios destinados a impedir la publicidad de comida basura para niños en España, a reducir los gases de invernadero en Canadá, ahorrar agua en California, salvar a los albatros de los palangres en Nueva Zelanda, proteger a los pacientes de cirugía estética en el Reino Unido, parar la mercadotecnia agresiva de medicamentos psiquiátricos en Suecia: todos, todos, todos, todos han fracasado.
Puesto que los partidos que financian se pliegan a sus deseos, todos los demás se ven forzados a adoptar sus reducidos baremos. Sospecho que los gobiernos saben tan bien como cualquiera que la Ley es más eficiente y eficaz que la autorregulación, y esa es la razón por la que no se utiliza. (...)" (George Monbiot , Sin Permiso, 13/11/2015)
3.2.14
Los derivados... podrían acabar con la economía mundial varias veces
1.3.13
¡El dinero escondido de los bancos supera al declarado en el sistema!
19.9.12
‘Estamos viendo cómo llega este tsunami y lo único que me propones es que nos planteemos qué bañador nos vamos a poner’
20.10.11
"Algo similar a la caída del bloque soviético está pasando en Occidente... Tienes una crisis financiera donde el mercado colapsó, pero se ha mantenido vivo artificialmente gracias a las autoridades"
Con estas palabras recogidas por Bloomberg, Soros se suma a lo apuntado ayer por Robert Shapiro en esta entrevista de BBC, en la que anuncia que el mundo se encuentra al borde de una crisis bancaria mundial, que puede estallar en dos o tres semanas.
El experimentado inversionista de 81 años compara la actual y profunda crisis financiera con la caída del bloque soviético a comienzos de los 90.
"Algo similar a la caída del bloque soviético está pasando en Occidente... Tienes una crisis financiera donde el mercado colapsó, pero se ha mantenido vivo artificialmente gracias a las autoridades. La gente no se da cuenta de que el sistema, en realidad, ha colapsado".En cuanto a los problemas concretos de Europa, Soros, famoso por tumbar al Banco de Inglaterra en 1992 apostando contra la libra (y ganando 1.000 millones de dólares de la época con ello), ha asegurado que no está seguro de como se pueden solucionar los problemas de deuda o de como se puede navegar actualmente en los mercados financieros. "Esto no es tan fácil. Hay mucho confusión y yo también estoy confundido".
Para Soros, el mayor error que han cometido los gobiernos para responder a la crisis de crédito de 2008 fue no aprobar las normas necesarias para regular los bancos y otras instituciones financieras a lo largo del mundo.
Mientras los mercados se han integrado e interconectado globalmente, las naciones siguen marcando sus leyes en forma individual, lo que ha provocado que la "desregulación se haya extendido como un virus". Ahora la regulación es muy difícil y no se ha hecho nada por superarla. En este aspecto se está peor que en el 2008, cuando estalló la crisis. " (Jaque al neoliberalismo,07/10/2011)
11.8.11
"Mientras que la economía mundial... suman unos 50 billones de euros, los derivativos exceden 4.000 billones"
Solo 1/80 de los títulos que se compran y venden corresponden a activos reales, y 79/80 de ellos no corresponden a activos tangibles. Esto se ha olvidado completamente.
Sin sentirme profeta ni visionario, en mi modesto libro El futuro de España predije hace 15 años que el capitalismo desbocado que impera desde el final de la guerra fría llevaría a una revolución en la que los perdedores, víctimas de la inequidad del sistema, acabarían aguando la fiesta a los vencedores y favorecidos.
Ya entonces advertí que el sistema no resistiría más de dos o tres décadas.
Creo que 2011 es el inicio de esa revolución, que las nuevas tecnologías han exacerbado el clamor contra la desigualdad injusta (no ya entre países, sino internas) que seguirá creciendo.
La única solución para evitar que esa revolución sacuda los cimientos del mundo sería que la inminencia del caos llevara a un gobierno global capaz de evitar abusos, introducir más racionalidad en la financiación de las empresas, imponer tasas que permitieran una redistribución a los más vulnerables, y de enfrentarse unido a los grandes problemas globales (cambio climático, agresiones al medio ambiente y biodiversidad, conflictos, proliferación de armamentos, pandemias) y capaz de regular los mercados." (DIEGO HIDALGO: Crisis, culpables y soluciones. El País, 07/07/2011, p. 27)
18.5.11
"La Gran Recesión la provocó un sector financiero fuera de control ¿Y quién fue responsable? Pues fue gente de Washington con mucho poder"
El hecho es que lo que ahora mismo estamos experimentando es un desastre que se transmite de arriba abajo. Las políticas que nos metieron en este follón no eran respuestas a las exigencias ciudadanas.
Eran, salvo unas pocas excepciones, políticas abanderadas por pequeños grupos de personas influyentes, y en muchos casos, las mismas personas que ahora nos dan lecciones a los demás sobre la necesidad de ponernos serios. Y al tratar de echarle la culpa a la plebe, las élites están eludiendo algunas reflexiones muy necesarias sobre sus propios errores catastróficos. (...)
En los tiempos que corren, los estadounidenses no paran de oír sermones sobre la necesidad de reducir el déficit presupuestario. (...)
¿qué ha sido del superávit presupuestario que el Gobierno federal tenía en 2000?
La respuesta es que tres cosas principalmente. La primera fueron las bajadas de impuestos de Bush, que añadieron unos dos billones de dólares a la deuda nacional durante la década pasada.
La segunda, las guerras de Irak y Afganistán, que sumaron alrededor de 1,1 billones de dólares más.
Y la tercera fue la Gran Recesión, que provocó un desplome de los ingresos y un repunte del gasto en prestaciones por desempleo y otros programas de la Seguridad Social.
¿Y quién es responsable de estos destrozos presupuestarios? La gente de la calle, no.
El presidente George W. Bush bajó los impuestos por la ideología de su partido, no en respuesta a una oleada de exigencias populares (y el grueso de los recortes fue para una minoría pequeña y adinerada).
De manera similar, Bush decidió invadir Irak porque era algo que él y sus asesores querían hacer, no porque los estadounidenses estuviesen reclamando a gritos una guerra contra un régimen que no había tenido nada que ver con el 11-S. (...)Por último, la Gran Recesión la provocó un sector financiero fuera de control, envalentonado por una liberalización imprudente. ¿Y quién fue responsable de esa liberalización? Pues fue gente de Washington con mucho poder y con vínculos estrechos con el sector financiero.
Permítanme que exprese públicamente mi especial gratitud a Alan Greenspan, que desempeñó un papel crucial tanto en la liberalización financiera como en la aprobación de las bajadas de impuestos de Bush (y que, naturalmente, ahora es uno de los que nos amenazan con el déficit).
De modo que fueron los desaciertos de la élite, y no la avaricia de la gente de a pie, los que causaron el déficit de EE UU. Y en líneas generales, lo mismo podría decirse de la crisis europea. (...)
La verdadera historia de la crisis europea es que los dirigentes crearon una moneda única, el euro, sin crear las instituciones que se necesitaban para hacer frente a los periodos de bonanza y de dificultad dentro de la zona euro.Y el motor de la moneda única europea fue el proyecto de sentido descendente por excelencia, una visión impuesta por la élite a un electorado tremendamente reticente." (PAUL KRUGMAN: La imprudencia de las élites. El País, Negocios, 15/05/2011, p. 23)
Esta crisis fue resultado del esfuerzo de EE UU por estimular una economía debilitada por una mayor desigualdad a través de tipos de interés bajos
Deshacer las consecuencias de este endeudamiento excesivo llevará años. Pero, como nos recuerda otro estudio del FMI, este no es un patrón nuevo.La crisis también puso a prueba los viejos dogmas que culpan del desempleo a la rigidez del mercado laboral, ya que a los países con salarios más flexibles, como EE UU, les fue peor que a las economías del norte de Europa, entre ellas Alemania. (...)
Tan desigual como era EE UU antes de la Gran Recesión, la crisis -y la manera en que fue manejada- llevó a una desigualdad de ingresos aún mayor, haciendo que la recuperación sea mucho más difícil. Estados Unidos se está preparando para su propia versión de un malestar al estilo japonés." (JOSEPH E. STIGLITZ: El viraje a tiempo del FMI. El País, Negocios, 15/05/2011, p. 18)
16.5.11
Los Gobiernos movilizaron el 27% del PIB de Europa y Estados Unidos para evitar el colapso del sector financiero
Trichet afirmó estar "absolutamente" en contra y advirtió que "las democracias y los ciudadanos no permitirían, por segunda vez, que los Gobiernos movilizaran el 27% del PIB de Europa y Estados Unidos para evitar el colapso del sector financiero". (El País, 14/05/2011, p. 30)
11.5.11
"Hace 50 años los sueldos más elevados correspondían a las profesiones más prestigiosas como un médico o un piloto... (ahora) a Wall Street"
En el artículo que hoy publica Paul Farrell, Bill Gross: The leader Treasury, Fed needs (Bill Gross, el jefe del Tesoro que la Fed necesita), Farrell da cuenta de lo mal que están las cosas para la economía de Estados Unidos, y de lo mal que seguirán cuando Ben Bernanke se vea obligado a subir en los próximos meses las tasas de interés.(...)
Coincidiendo con algunos artículos en los cuales he expresado que el gran problema es la enorme brecha de ingresos que se ha producido en los últimos 30 años, Farrell destaca que la brecha de ingresos en Estados Unidos "se disparó a niveles no vistos desde los días previos a la crisis de 1929".
El 1% de la población, como afirma también Joseph Stiglitz, se deja el 40% del ingreso total, y el restante 60% es repartido, también en esa dramática forma desigual, entre el 99% restante de la población.
Estas son las consecuencias de la políticas de endeudamiento masivo impulsadas por Ronald Reagan desde 1981 (ver gráfica, entre deuda pública y privada llega al 360% del PIB). Por eso Farrell señala que "la autodestructiva ideología de Reagan amenaza con derribar varios siglos de capitalismo en una sola generación" (...)
Farrel recuerda que hace 50 años los sueldos más elevados correspondían a las profesiones más prestigiosas como un médico o un piloto de avión que volaba la ruta de Los Angeles a Honolulú.
En los últimos años los mejores sueldos han ido a Wall Street, donde se crea dinero de la nada en base a derivados y titularizaciones de "cosas" en vez de productos que tengan un real sentido económico. Así es como los ejecutivos de la banca "han ganado diez veces más que cualquier otro trabajador".
Hoy, la cuarta parte de las personas más ricas de la lista de Forbes gana dinero del dinero, mientras que en la primera edición (1982) de la lista anual de esta revista, sólo el 8% formaba parte del sistema financiero." (Jaque al liberalismo, 10/05/2011)
6.5.11
"Esta crisis fue el resultado de estimular una economía debilitada por una mayor desigualdad a través de tasas de interés bajas y una regulación laxa"
Deshacer las consecuencias de este endeudamiento excesivo llevará años. Pero, como nos recuerda otro estudio del FMI, éste no es un patrón nuevo.
La crisis también puso a prueba los dogmas de larga data que responsabilizan a la rigidez del mercado laboral por el desempleo, ya que a los países con salarios más flexibles, como Estados Unidos, les fue peor que a las economías del norte de Europa, entre ellas Alemania. (...)
Tan desigual como era Estados Unidos antes de la Gran Recesión, la crisis, y la manera en que fue manejada, llevó a una desigualdad de ingresos aún mayor, haciendo que la recuperación fuera mucho más difícil. Estados Unidos se está preparando para su propia versión de un malestar al estilo japonés. (...)
Sin embargo, existen soluciones para este dilema: fortalecer la negociación colectiva, reestructurar las hipotecas, utilizar zanahorias y bastones para que los bancos vuelvan a prestar dinero, reestructurar las políticas impositivas y de gasto para estimular la economía hoy a través de inversiones a largo plazo, e implementar políticas sociales que aseguren oportunidades para todos.
Como está hoy en día, con casi una cuarta parte de los ingresos totales y el 40% de la riqueza estadounidense en manos del 1% que más gana, Estados Unidos hoy es menos una “tierra de oportunidades” que incluso la “vieja” Europa." (Jaque al neoliberalismo, 05/05/2011. En este artículo publicado en Project Syndicate, Joseph Stiglitz analiza este viraje del FMI.)
18.2.11
“Esta crisis era evitable. Fue el resultado de la acción e inacción humanas”. Una manera nombrar a la corrupción generalizada de los financieros
La Comisión concluye que “los extensos fallos en la regulación y la supervisión financiera resultaron devastadores para la estabilidad de los mercados financieros de la nación”. Fueron el resultado de más de treinta años de desregulación financiera, dicen. (En España, menos de veinte, diríamos)
Además, (cuarta conclusión en el Informe) “una combinación de prestamismo excesivo, inversiones arriesgadas y falta de transparencia encaminaron al sistema financiero hacia la crisis” (Como aquí, afirmamos) (...)
Por ejemplo en la página 5, se cuenta que hacia 2007 los cinco Bancos de inversiones más importantes – el desaparecido Bear Stearns, el exitoso Goldman Sachs, el quebrado Lehman Brothers, el Merrill Lynch (comprado por el Banco de America) y el Morgan Stanley – operaban con un capital extraordinariamente escaso, con ratios de apalancamiento de hasta 40 a 1; es decir, que por cada 40 $ dólares en sus activos solamente disponían de un dólar de capital.
De modo que habría bastado una caída del 3 % en el valor de sus activos para borrar la firma.
Y otro ejemplo en la página 165 relata el modus operandi de las firmas auditoras. En el período 2006-2007, la firma auditora Clayton Holdings fue contratada para examinar las condiciones de legalidad y solvencia de unas 900,000 hipotecas.
Entre las cuales encontró que el 28 % (unas 255,000) eran defectuosas para ser empaquetadas como respaldo de valores bursátiles hipotecarios. Pero los bancos siguieron adelante e incluyeron casi 100,000 de estos préstamos hipotecarios dudosos como respaldo de valores subprimes sin informar de ese carácter a los compradores, a los inversores, como comprobó la propia Comisión.
Y ante la cual, el Presidente de esta firma auditora describió estos hechos como “una cuestión de control del calidad”.
Sin embargo, de estos hechos y de otros similares que recoge el informe la Comisión no ha deducido denuncia alguna ante las autoridades y los jueces." (Attac España, 15/02/2011, citando a Juan Hdez. Vigueras: La crisis era evitable)Los orígenes ideológicos de la crisis
Si los economistas de estas instituciones, en lugar de pasarse el día con los datos a vueltas, hubieran leído más a autores como Galbraith, seguramente no se hubieran cometido tantos errores.
Porque fallaron además las agencias de calificación, organizaciones nefastas que tendrían que desaparecer, así como las auditoras, y los bancos centrales.
Demasiados errores que ponen de manifiesto que lo que fallaba era todo un sistema financiero y de control y un sistema capitalista que abandonó los principios keynesianos para adentrarse en el camino de teorías económicas neoliberales que habían sido ya rebatidas por la historia.
Las autocríticas deberían servir para cambiar, pero nada de ello está sucediendo. Se han publicado numerosos libros sobre las causas de la Gran Recesión, y aunque con diferencias entre sí, hay una corriente que pone de manifiesto que la responsabilidad viene sobre todo del sistema financiero y de los procesos de desregulación que condujeron a la idea de que los mercados eran eficientes." (Madrid attac, 17/02/2011, citando a Carlos Berzosa: Esperando a Keynes, que no ha venido (y ya ni se le espera)
29.1.11
Los bancos pasan al ataque... ¡hay que tener caradura!
Ese estribillo constante que consiste en culpar a los banqueros, banqueros y más banqueros es improductivo e injusto", atacó Dimon. "El mundo ha pagado con decenas de millones de desempleados", replicó Sarkozy.
El economista del MIT Simon Johnson aseguró a este periódico que es una "tristísima ironía" que los bancos "que han recibido el rescate con dinero público más generoso de la historia desvíen la atención con desinformaciones interesadas hacia los problemas con la deuda pública que han contribuido a crear".
"La proliferación de bancos que no eran bancos, el uso omnipresente de derivados más con el fin de incrementar que de limitar el riesgo, el uso de vehículos fuera de balance y en general toda esa cultura de casino fue consecuencia de la desregulación.
Resulta sencillamente increíble que de nuevo los banqueros quieran saltarse directamente las reglas, o eviten que la necesaria regulación se imponga", cerró Johnson, ex economista jefe del FMI, frente a una taza humeante en una cafetería de Davos." (El País, 28/01/2011)