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4.9.10

Drogas: una nueva propuesta

"La Comisión Global sobre Políticas de Drogas está encabezada por los presidentes Fernando Henrique Cardoso, César Gaviria y Ernesto Zedillo, e incluye a personalidades como Javier Solana, Amartya Sen, Graça Machel y William Perry.

El primer informe de la sección latinoamericana de la Comisión Global indica, de entrada, que la política contra la producción, el tráfico y la distribución de droga, criminalizando el consumo, ha fracasado si consideramos que en América Latina han aumentado el consumo, la violencia y el crimen organizado, conduciendo a la crimi-nalización de la política, a la politización del crimen y a la creación de múltiples vínculos que favorecen la corrupción de funcionarios y policías y a la infiltración del crimen en las instituciones.

La comisión Cardoso-Gaviria-Zedillo pide que en primer término se reconozca el fracaso de las políticas vigentes y se propongan nuevas políticas más seguras.

Las políticas prohibicionistas de Estados Unidos y las europeas de reducción de daños no lograron ni reducir los mercados ni reducir el consumo: ambos han aumentado. (...)

Convirtiendo el consumo, de actividad criminal en problema de salud pública, y a los adictos en pacientes en vez de compradores. Con ello, se reduciría la demanda y bajarían los precios. La solución carcelaria, por así llamarla, de Estados Unidos, no puede funcionar en América Latina. Contamos ya -Brasil y México son amplio ejemplo de ello- con una su-perpoblación carcelaria, sistemas penitenciarios anticuados, extendidas redes de corrupción, (...)

El simple prohibicionismo no ha reducido ni la producción ni el consumo. Las políticas en vigor han atacado la oferta más que el consumo. Nos hemos dado cuenta, en otras palabras, que eliminar la oferta no elimina la demanda, y la demanda se traduce a menudo en muerte por sobredosis y transmisión de infecciones.

Doscientos cincuenta millones de seres humanos, globalmente, usan drogas. Solo 25 millones son dependientes lo cual, en sí, indica que el tratamiento es más importante que el castigo. La Comisión piensa que así como las campañas contra el tabaco, el alcohol y las enfermedades de transmisión sexual han tenido éxito, lo tendría una campaña preventiva que se dirija a la demanda tanto como a la oferta. (...)

Hay que hacerles entender a los consumidores -sobre todo a los jóvenes- que la drogadicción afecta al poder de decisión, la inteligencia y el trabajo, y a la sociedad en su conjunto; pedir la cooperación contra la violencia, la corrupción, el lavado de dinero, el tráfico de armas y el control de territorios, hechos que nos afectan en la vida privada y en la vida social y nacional.

¿Cómo se mide, al cabo, la infiltración del crimen en todos los niveles de la vida política de un país, en Gobiernos municipales, estatales y aun nacionales? Si esto no se puede ni saber ni atacar frontalmente, entonces aumenta la importancia de lo que sí se puede hacer, por modesto aunque iniciático que sea." (CARLOS FUENTES: Drogas: una nueva propuesta. El País, opinión, 03/09/2010)

21.5.10

Una fuerza especial que asesine a los narcos, la única solución para salvar el estado mexicano

"Carlos Fuentes reconoce que Adán en Edén es "la novela de un lector de periódicos". Los que lee él y los que lee su personaje, papeles en los que el narco y sus sangrientos alrededores ocupan cada vez más espacio.

El autor de Terra nostra tiene al respecto una explicación y una solución. La explicación: "México está ahora en el centro del narcotráfico porque está en la frontera. Esa es la diferencia. Hay una corresponsabilidad de los Estados Unidos, porque las armas y el consumo son estadounidenses, pero los muertos son mexicanos".

¿La solución? "Despenalizar las drogas. Paulatinamente. Entre tanto tenemos el problema de enfrentar a estos criminales. La policía en gran medida ha sido cooptada y el Ejército es más débil que los narcos. Además, a veces no quiere mancharse. Y tiene razón. No está para hacer labores policiales. Necesitamos una fuerza implacable que se enfrente a enemigos implacables, y esta podría ser la securité francesa, los cuerpos de policía de la antigua Alemania Oriental o la policía israelí. Necesitamos una fuerza de contraataque muy severa".

¿No plantearía eso un problema de soberanía? "Vivimos en un mundo globalizado. Además, no tendría por qué saberse. Son actos de Estado, de un Estado que se defiende a sí mismo. Yo no quiero que se muera el Estado mexicano. Nos llevó mucho tiempo construirlo". Cuando se le sugiere que una decisión así podría abrir una puerta difícil de cerrar, el novelista argumenta: "Esos mercenarios están actuando en todo el mundo y nadie sabe de su existencia. No se meten en nada en lo que no puedan meterse. Están ahí para cumplir un papel: enfrentarse a una fuerza criminal". (CARLOS FUENTES:"La solución al narcotráfico pasa por la despenalización". El País, 21/05/2010)

6.5.10

¿Narcoestado mexicano?

"Las armas se venden en Estados Unidos, las batallas se libran en México. Las ha perdido la policía y las está perdiendo el Ejército.

El Estado mexicano se ve cada vez más débil e incierto. A los grandes traficantes sólo los derrotará, a la larga, el proceso de discriminalización o despenalización propuestos por los presidentes César Gaviria, Fernando Henrique Cardoso y Ernesto Zedillo. Pero al corto plazo, los criminales sólo serán derrotados por fuerzas más fuertes que ellos. La Sureté francesa, la policía israelí o las brigadas del antiguo Ejército de la Alemania oriental. ¿Por qué no acudir a ellos?" (Carlos Fuentes: La frontera de cristal. El País, ed. Galicia, opinión, 05/05/2010, p. 29 )

La xenofobia de Arizona

"Si es usted moreno. Si luce un gran bigote zapatista. Si es mujer y usa rebozo. Entonces ni se le ocurra vivir en o visitar siquiera el Estado norteamericano de Arizona, que oficialmente se ha declarado racista. Un racismo dirigido claramente a la población mexicana y latinoamericana en general y a partir de "perfiles" puramente raciales.

Porque díganme ustedes, ¿creen que la policía de Arizona va a detener a una persona blanca, rubia y de ojos azules? Claro que no: se expondrían a un juicio legal dado que la ley prohíbe detener a nadie a causa de su apariencia física, a menos que sea moreno, o moreno y bigotón, o moreno, bigotón y hable mal el inglés. O use rebozo.

La nueva ley racista del Estado de Arizona daña a individuos inocentes. Tal es el pecado de todo racismo. Entrevistados en la televisión norteamericana, varios oficiales de la policía de Arizona se quedan sin argumentos. ¿Por qué detener a una persona de aspecto "latino"? Para asegurarse de que sus papeles estén en orden, creando la obligación de que todo moreno (bigotudo o no) lleve siempre consigo documentos de identidad como todos los grupos perseguidos. Como los judíos en la Alemania nazi.

Es decir: la nueva ley discrimina, aparta a grupos de personas en virtud de su apariencia física, elimina arbitrariamente los requisitos del debido proceso (Due process) y crea castas dentro de la sociedad interrumpiendo procesos de integración y convirtiendo la intimidación en base de una mala convivencia social."(Carlos Fuentes: La frontera de cristal. El País, ed. Galicia, opinión, 05/05/2010, p. 29 )