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1.4.25

El presidente Trump ha revocado el permiso imperial para que Repsol exporte petróleo de Venezuela... El ministro de Asuntos Exteriores ha dicho: «El Gobierno de España va a defender los intereses de Repsol y de cualquier empresa española». El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, no se ha quedado a la zaga: «Vamos a defender nuestros intereses»... Tiene guasa la cosa, porque Repsol es de todo menos una empresa española desde que los gobiernos de ambos partidos la vendieron al capital extranjero... Repsol es una empresa de capital mayoritariamente estadounidense... los porcentajes de sus accionistas son: Estados Unidos (33%), Reino Unido (24%), Francia (12%), Alemania (5%), España (5%), resto de Europa (12%) y resto del mundo (9%)... ¿Qué intereses de España dicen el gobierno de Pedro Sánchez y el Partido Popular que defienden ahora cuando se refieren a Repsol, después de haberla privatizado? (Juan Torres López)

 "El presidente Trump ha revocado el permiso imperial para que Repsol exporte petróleo de Venezuela y ha anunciado que impedirá que invierta en aquel país alrededor de 1.590 millones en nuevos yacimientos.

Inmediatamente, el gobierno de España, presidido por el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y el Partido Popular han salido en defensa de la empresa con un mismo argumento.

El ministro de Asuntos Exteriores ha dicho: «El Gobierno de España va a defender los intereses de Repsol y de cualquier empresa española». El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, no se ha quedado a la zaga: «Vamos a defender nuestros intereses».

Tiene guasa la cosa, porque Repsol es de todo menos una empresa española desde que los gobiernos de ambos partidos presididos, primero, por Felipe González y luego por José María Aznar, la vendieron al capital extranjero.

Repsol era una de nuestras joyas empresariales, de propiedad pública -de todos los españoles- y muy rentable. Constituida en 1986 agrupando a diversas empresas, obtuvo ese mismo año beneficios brutos de 29.117 millones de pesetas y 57.455 millones un año después.

En 1989, el gobierno de González inició su privatización vendiendo el 26% del capital y el de Aznar la terminó de vender por completo en 1997. Desde entonces, su capital ha ido pasando de mano en mano, pero siempre hacia cada vez más capitales extranjeros. Incluso las empresas rusas Gazprom y Lukoil (por cierto, con el apoyo del entonces Rey Juan Carlos I, según se supo) estuvieron a punto de hacerse con su control.

Actualmente y según fuentes de la propia Repsol sus accionistas institucionales proceden de diferentes países en estos porcentajes: Estados Unidos (33%), Reino Unido (24%), Francia (12%), Alemania (5%), España (5%), resto de Europa (12%) y resto del mundo (9%).

¿Qué intereses de España dicen el gobierno de Pedro Sánchez y el Partido Popular que defienden ahora cuando se refieren a Repsol, después de haberla privatizado?

El PSOE y el PP actuaron contra los intereses españoles cuando vendieron, mejor dicho, cuando malvendieron nuestras grandes empresas públicas y a Repsol en particular.

Primero, prácticamente la regalaron al capital privado a cambio de migajas para los españoles en general y de prebendas y sueldos millonarios para un buen número de exministros y antiguos altos cargos de esos partidos y del PNV que se enriquecieron a costa de todos los españoles (una relación de todos ellos aquí). Ahora, se presentan como patriotas que defienden los intereses de España cuando se trata de una empresa que ellos decidieron que dejara de ser propiedad de los españoles.

No se puede tener la cara más dura."       (Juan Torres López, blog, 31/03/25)

16.2.16

Nuestra gasolina es la quinta más cara de la UE. Y el problema no son nuestors impuestos, de los más baratos de la UE, sino el margen que obtienen petroleras, refinadoras y distribuidoras

"¿Está la gasolina demasiado cara? No, en relación con lo que pagábamos hace un año.
Pero sí, en relación con los precios que pagan nuestros socios europeos. Impuestos aparte, el coste / litro que paga el consumidor español es el quinto más caro de la UE.

Gracias a que los impuestos que se le cargan al carburante son aquí muy inferiores —58%, contra 68% de media en la UE— el precio final es de los más baratos: España ocupa el lugar 18, de los 28 socios europeos. O sea, el problema no son los impuestos, sino el margen que obtienen en España las petroleras, refinadoras y distribuidoras: que además suele crecer, menudo cinismo, cuanto más baja el precio internacional del crudo.

Otros repercuten el vertiginoso descenso de este último —más de la mitad, el 52,4%, entre el 13 de julio de 2015 y el 25 de enero pasado— en el precio final al consumidor mucho más rápidamente que España. O sea, trasladan la rebaja obtenida a sus clientes.

En España, esa rebaja fue del 30,7%, mientras que la reducción media de la eurozona fue del 34,1% (Cinco Días, 4/2/2016). ¿Dónde van a parar esos cuatro puntos de diferencia? A la faltriquera del sector petrolero, en vez de al bolsillo del consumidor.  

(...) la CNMC, multó hace un año a Repsol, Cepsa, Disa, Galp y Meroil con un total de 32,4 millones por trapichear contra la competencia y los consumidores, pactando en secreto precios o ayudándose con información mutua en perjuicio de terceros. 

Y ha emitido 30 recomendaciones (“Bajarpreciogasolina”, en su blog) para reducir el oligopolio incorporando más actores a la privada CLH (almacenamiento y logística) y las tarifas de la pública CORES (reservas y control de existencias). 

Si todo eso tuviese efecto, bajaría aún más el precio, y ese margen podría dedicarse a preparar (energías renovables, eficiencia energética) el momento en que suban los precios del petróleo."                ( , El País, 9 FEB 2016)

15.1.16

El precio del petróleo cae un 41% en un año pero la gasolina solo baja unos céntimos

" El precio del barril de petróleo ha caído un 41% en un año, mientras que la gasolina sigue costando 1,13 euros por litro, solo dos céntimos menos que hace un año, y el precio medio de un litro de gasóleo sólo ha bajado un 12%.

 Así ha evolucionado el precio del Brent desde inicios de 2015 hasta este mes de enero, fecha en la que el barril de crudo ha llegado hasta los 30 dólares, su nivel más bajo desde abril de 2004 (este jueves, su cotización ha cerrado en los 31,02 dólares por barril).

Pero, ¿por qué cuando se hunde el precio del petróleo no notamos que salga más barato llenar el depósito?. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) define este fenómeno de nuestro país como "efecto cohete-pluma", es decir, el precio del carburante sube como un cohete cuando lo hace el petróleo pero baja despacio como una pluma cuando cae. 

Un hecho que influye a los consumidores, pues un 10% del presupuesto de las familias en España se destina a combustible y en la inmensa mayoría de ellas (77%) hay como mínimo un coche, según datos del INE.

Para Enrique García, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), esta descompensación de precios está provocada por un mercado de carburantes en España formado por un oligopolio, en manos de muy pocas empresas y con capacidad para influir en el precio. 

En países europeos como Francia los precios se moderan porque la competencia es mucho mayor, de hecho, más de la mitad del carburante se vende en supermercados e hipermercados.  (...)"                (Público, 14/01/16)

14.1.16

Una tormenta económica mundial se alza en el horizonte

"(...) Hasta los más pacatos se atreven a decir que el viento es de tormenta. Los más osados, entre ellos Georges Soros, el rey de los especuladores, creen que está en ciernes un nuevo desastre como el de 2008. El descontrol económico y financiero que vive China es la preocupación más inmediata. 

Y no sólo porque el hundimiento de las bolsas de ese país haya arrastrado a las de todo el mundo sino también porque los problemas chinos son profundos y van a afectar, lo están haciendo ya y mucho, a toda la economía mundial.  (...)

Según los expertos, las bolsas van a seguir cayendo durante muchos meses: la española podría hacerlo hasta quedarse por debajo de los 1.800 puntos, dejando en muy mala situación a algunas grandes empresas. Repsol es una de ellas. 

Se dice que el fuerte descenso de sus cotizaciones –que ya ha hecho un agujero de 3.000 millones a sus socios de La Caixa y de Bankia- así como su gran endeudamiento, le van a obligar a obligar a vender sus yacimientos asiáticos, sus instalaciones de energía eólica en el Reino Unido y hasta su red de gasolineras.  (...)

El cambio de modelo decidido por sus dirigentes en 2014 -olvidando la prioridad de exportar y haciendo del consumo interno su primer objetivo- no sólo no está dando resultados, sino que está provocando una fuga de divisas que inunda los mercados mundiales, ya pletóricos de dinero que sus dueños no saben donde invertir con la rentabilidad que esperan. 

Y se teme que la situación empeore mucho si Pekín decide devaluar su moneda para empujar las exportaciones, que se han encarecido como consecuencia de la tradicional fortaleza del reminbi. Las crónicas financieras no hablan de pánico en los mercados, pero sí de un miedo creciente.  (...)

El Banco Mundial acaba de rebajar sus previsiones de crecimiento de la economía mundial. El FMI no deja de hacerlo cada vez que publica uno de sus informes. Brasil y Rusia no van a salir de su profunda recesión. 

 Corren malos tiempos para Latinoamérica y Asia, hasta hace poco boyante, va a pagar las consecuencias del bajón chino, con Japón y Corea como principales perjudicados. Europa camina hacia el crecimiento cero. Sólo los Estados Unidos dan muestras de vitalidad, pero habrá que ver si son capaces de permanecer ajenos a lo que está ocurriendo y, sobre todo, de lo que puede ocurrir, en el resto del mundo.

26.2.15

Que Repsol y Cepsa pactaban los precios de sus gasolineras... ya lo sabía todo el mundo, menos los fiscales

"Con cuentagotas y tras una guerra de guerrillas desde las petroleras hacia la cúpula de la CNMC, con fuego cruzado fratricida entre los despachos de los propios consejeros del regulador, comienzan a conocerse algunos de los detalles de los acuerdos de precios y pactos de no agresión que sellaban las petroleras para eliminar cualquier atisbo de competencia en algunas de sus zonas de su influencia.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha podido “acreditar infracciones del artículo 1 de la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia, así como del artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la UE” cometidos por cinco grandes petroleras.

A todas ellas, la CNMC les ha impuesto multas por un monto conjunto de 32,4 millones de euros. La sanción más gravosa ha recaído en Repsol, que tendrá que pagar una multa de 20 millones; Cepsa, la segunda petrolera de España controlada ahora por el fondo IPIC de Abu Dabi, 10 millones; Disa, 1,3 millones; Galp, 800.000 euros; y Meroil, 300.000 euros.
Según la primera información facilitada por la CNMC sobre los pactos secretos que firmaban entre ellas, las investigaciones han podido confirmar la existencia de acuerdos ilegales entre las dos grandes del sector.

Pese a ser competidores, las pesquisas han encontrado “un acuerdo entre Cepsa y Repsol para la coordinación en la estaciones de servicio de Brea de Aragón e Illueca (provincia de Zaragoza) en julio de 2013; y un pacto de no agresión entre Repsol y Cepsa en julio-agosto de 2011 en relación con las acciones de injerencia de cada una de ellas en las estaciones abanderadas por la otra”. (...)

También ha encontrado la CNMC “un pacto de no agresión en precios entre Cepsa y Disa entre julio y septiembre de 2011 y acuerdo entre ambas en relación a los precios a aplicar en Ceuta en julio de 2013”. (...)

Por su parte, la portuguesa Galp y Meroil intercambiaron información, al menos, en lo “relativo a un contrato de suministro y abanderamiento en mayo de 2013”. (...)

Además de la disensión interna existente en la CNMC, las dos grandes petroleras han venido librando una guerra con el presidente del regulador, José María Marín Quemada, y sus dos consejeras (Idoia Zenarrutzabeitia y María Ortiz). Han intentado, sin éxito, recusarles a los tres por supuesta enemistad manifiesta y falta de objetividad en su trabajo al frente del regulador."            (Vox Populi, 26/02/2015)

22.4.12

Repsol tiene su cerebro y su alma puestos en otros lugares e intereses y no se puede decir que haya sido España en su conjunto quien se haya beneficiado de su actividad empresarial

"Defender la españolidad de Repsol es algo demasiado forzado y olvidar que los que ahora lo hacen con tanto ímpetu fueron, en su gran mayoría, los que promovieron y llevaron a cabo la privatización de empresas que entonces sí que eran efectivamente españolas, no solo porque la totalidad o la inmensa mayoría de su capital era español, lo que quizá incluso sea lo de menos, sino porque la estrategia empresarial que perseguían respondía a intereses nacionales y no globales que apenas si repercuten en el progreso de España y en el bienestar de sus ciudadanos.

Desde que fue privatizada, Repsol tiene su cerebro y su alma puestos en otros lugares e intereses y no se puede decir que haya sido España en su conjunto quien se haya beneficiado de su actividad empresarial. 

Utiliza paraísos fiscales para tratar de tener aquí la menor carga fiscal posible, ha destruido empleo y a docenas de pequeñas y medianas empresas española al someterlas a condiciones de pagos draconianas a pesar de que cuenta con abundantes recursos financieros y liquidez suficientes.

Es por ello una perversión inaudita que el gobierno y ex políticos en su nómina salgan a defenderla y que no dijeran nada cuando Repsol actuaba de esa manera lesiva para la economía nacional.

Y si la actuación en España de Repsol ha resultado tan escasamente beneficiosa para nuestros intereses nacionales su comportamiento en el exterior resulta sencillamente vergonzoso y justifica que los españoles “de bien y como Dios manda”, por utilizar la expresión que tanto le gusta a Mariano Rajoy, hubieran condenado hace tiempo sus desmanes y tropelías, especialmente, por cierto, en las tierras que en los discursos oficiales tanto alabamos considerándolas como nuestras hermanas. 

En Ecuador, Bolivia y otras latitudes ha provocado grandes daños medioambientales y sociales y vulnera constantemente los derechos humanos de pueblos enteros, generando una ingente deuda ecológica allí donde actúa. Como otras multinacionales, que en realidad no tienen Patria alguna, Repsol ha promovido gobiernos totalitarios con los que poder llegar a acuerdos que la exonerasen de pagar impuestos y cuando otros dignos y con vergüenza se lo han exigido ha puesto el grito en el cielo y recurrido a su españolidad, como ahora, para recabar el apoyo de gobiernos y medios de comunicación. (...)

En Argentina, como en otros países, Repsol utiliza las respectivas filiales nacionales, como hacen todas las empresas multinacionales, para fijar los llamados “precios de transferencia” (artificialmente bajos para hacer que aparezcan pérdidas allí donde conviene y beneficios en donde pueden conseguir tratamiento fiscal y condiciones políticas más favorables).

 Y en lugar de orientar la explotación de los recursos nacionales hacia el abastecimiento interno que cubra las necesidades de la población y satisfaga los respectivos intereses nacionales, se utiliza como parte de una estrategia de maximización de beneficios global que, entre otras cosas, pasa por considerar al petróleo, y al resto de las materias primas, como una commodity, es decir, no solo un bien orientado a la producción y el consumo sino, sobre todo, a su utilización como activo financiero para especular con él en los mercados.

Confundir los intereses de Repsol con los de España es un insulto a la inteligencia de los españoles. Ni es española por la composición de su capital -mayoritariamente en manos de intereses extranjeros-, ni por la estrategia empresarial que persigue ni, como he dicho, porque beneficie principal o sustancialmente a las familias o empresas españolas. Más bien todo lo contrario."                 (Artículo del profesor Juan Torres publicado en Público digital titulado “Repsol no es España”. en vnavarro.org, 18/04/2012)

Para entender el ataque a YPF es necesario tener en cuenta el contexto y las restricciones que tiene hoy el gobierno argentino...

"Para entender el ataque a YPF es necesario tener en cuenta el contexto y las restricciones que tiene hoy el gobierno y, en consecuencia, sus objetivos inmediatos, fundamentalmente la modificación en la Carta Orgánica del Banco Central.

Agotado el financiamiento extraordinario que generó la estatización de los fondos de pensión, con un creciente problema de atraso cambiario, fuga de capitales y reducción de la inversión privada reproductiva (extranjera y doméstica, y al margen de la destinada a la industria de la construcción), el gobierno desechó cualquier ajuste real en el gasto público e incluso en las tarifas y subsidios (a pesar de los anuncias hechos oportunamente), para recostarse en el financiamiento inflacionario, el control de las reservas para el pago de deuda e importaciones y un cepo férreo, casi absoluto a la compraventa de divisas (con la original pretensión de controlar con el poder de policía inclusive el mercado informal).

En verdad, una las razones centrales que explica este cambio es, como lo reconocen casi todos los analistas económicos y políticos, la crisis energética: Argentina se convirtió en un importador neto de energía (sobre todo gas y diesel), puesto que la producción local fue disminuyendo en términos absolutos y relativos dadas las distorsiones generadas por el control de precios y la incertidumbre regulatoria.

El gobierno, por el contrario, culpa a las empresas del sector por la caída de los volúmenes de producción. En particular a YPF, que (como parte del arreglo original por el cual se incorporó al socio argentino, que fue auspiciado y alentado por Néstor Kirchner) destinó mucho dinero al pago de dividendos en vez de incrementar la inversión en el país.


Esto explica el deseo por controlar YPF y utilizarla como un instrumento más al servicio del statu quo en materia de subsidios para prolongar por algún tiempo las consecuencias de la crisis: operando como un apéndice del gobierno, en principio YPF podría planificar sus actividades sin buscar rentabilidad desde el punto de vista empresario, sino con un criterio de “utilidad social”, que naturalmente expresa el gobierno nacional y popular.

Vale decir, como una empresa que esté plenamente al “servicio del modelo”: si esto implicase importar y vender a pérdida gasoil o combustible para Aerolíneas Argentinas, bienvenido sea.

Es que para mantener el boom del consumo y permitir que la distorsión en los precios relativos (sobre todo debido a los sobreprecios que trae consigo la industria de sustitución de importaciones) no afecte la capacidad de compra de los asalariados, es necesarios sostener el control de precios y el esquema de subsidios en los servicios públicos. Complementariamente, también se debe alentar el crédito a tasas negativas (otro argumento para modificar la Carta Orgánica del Banco Central).

Esto es posible naturalmente por el amplísimo e histórico triunfo obtenido por la Presidenta en las elecciones presidenciales de octubre pasado, que le brinda un cómodo control de ambas cámaras en el Congreso y, por consiguiente, la capacidad de definir de forma unilateral la agenda de gobierno."              (Foro económico, 08/04/2012Sergio Berensztein)