Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
2.5.12
Caja Navarra, el escándalo foral
24.5.11
La CAM tenía un 9% de morosidad... y sabía que nunca podría recuperar 400 millones de euros en créditos facilitados a Terra Mítica"
y por otro lado CAM, donde el dirigismo mostrado por la Generalitat de Valencia - en manos del popular Francisco Camps- y en menor medida por el Gobierno de Murcia (también gobernando por el PP) hicieron que la caja tomase una deriva que le llevó a ser calificada por las agencias de rating como bonos basura. (...)
Cajastur, hasta que se inició todo el proceso de integración dentro del sector, tenía junto a la BBK, las cifras más bajas de morosidad del país. Por el contrario, CAM estaba en el lado opuesto de la clasificación, cerca del 9%, mientras que la de Cajastur ni siquiera llegaba al 3%.
Su excesiva exposición al ladrillo la había condenado, sin olvidar los negocios en los que se había embarcado la entidad alicantina y que funcionaron como cargas de flotación en sus cimientos.Uno de esos negocios fue la salida de continuos créditos para financiar al complejo Terra Mítica (...)
la caja alicantina era conocedora de que nunca podría recuperar unos 400 millones de euros en créditos facilitados a Terra Mítica. (La Voz de Asturias, 13/05/2011)
4.4.11
El PP usó las cajas a su antojo Zaplana dio entrada al Gobierno autonómico en la cúpula de CAM y Bancaja
Bancaja soporta deudas millonarias del Valencia CF y participa en la sociedad que gestiona el gran premio de Fórmula 1 de Valencia. Ambas financian promociones impulsadas por el Instituto Valenciano de Vivienda. Y son solo algunos de los casos de implicación de las dos cajas en proyectos públicos.
El PP valenciano ha utilizado a las dos grandes cajas valencianas como brazo financiero para toda una serie de proyectos más o menos ruinosos. ¿Cómo? Eduardo Zaplana llegó a la presidencia de la Generalitat valenciana en 1995 con una consigna para su equipo: "¡Qué se note!". (...)
Zaplana optó por modificar la ley autonómica. En enero de 1997, Olivas presentaba una norma sobre cajas de ahorros que daba a la Generalitat valenciana el 30% de los consejeros generales. Hasta ese momento, las cajas estaban controladas por Ayuntamientos (35%), impositores (35%), personal (15%) y entidades fundadoras (15%).
Los socialistas valencianos denunciaron el asalto. Algún experto puso en duda la "constitucionalidad" de una norma que otorgaba más del 50% de los órganos de gobierno de las cajas a políticos. El Banco de España expresó cierta inquietud.
Pero Manuel Chaves, entonces presidente de Andalucía, esbozó una norma similar a la valenciana. (...)El poder valenciano, entretanto, se manifestaba a través del creciente peso de toda una serie de promotores inmobiliarios que actuaron amparados por una legislación laxa y generosamente financiados por las cajas. Enrique Bañuelos, el fundador de Astroc, que llegó a ser uno de los hombres más ricos del mundo, sería la quintaesencia del nuevo poder valenciano. Pero hay muchos otros. (...)
En noviembre de 2009, cuando arrancaba el proceso de fusión de cajas, Camps ordenó en público a los presidentes de Bancaja y de la CAM que ajustaran cualquier decisión sobre su "presente y futuro" al "ámbito autonómico de decisión política". Fue un desesperado intento por mantener un brazo financiero que el PP valenciano ha exprimido mucho pero que ha perdido para siempre." (El País, 03/04/2011, p. 41)
9.3.11
El sistema bancario español tarda tanto en sanearse... porque los políticos autonómicos no quieren perder el control de las cajas de ahorro
Tras los múltiples desafueros y errores cometidos, es difícil exigir que estas entidades continúen en el sector público. Se ha proporcionado una excusa perfecta a todos aquellos que llevaban tiempo reclamando que este apetitoso bocado cayese en manos privadas.
Las cajas catalanas, sin embargo, continuarán siendo de la Generalitat gracias a que, una vez más, se produce el chantaje nacionalista que condiciona su voto a ello, y a que no se pidan responsabilidades a los gestores culpables de que algunas de estas instituciones hayan terminado en la ruina.
Las cajas de ahorro, en realidad, nunca han estado nacionalizadas ni han gozado, por tanto, de los mecanismos de control y de las garantías procedimentales que afectan a las entidades públicas estatales. Las cajas de ahorro han acampado en tierra de nadie. No eran privadas, pero tampoco se puede afirmar que en sentido estricto fuesen públicas.
Contra toda razón, su control se dispersó entre Corporaciones Locales y Autonomías, entregando a estas últimas su tutela. La contradicción es evidente, en un mundo globalizado, la gran mayoría de las cajas prestan servicios en casi todo el territorio nacional y, desde luego, más allá del ámbito geográfico y de los intereses de una Comunidad Autónoma y, sin embargo, la gestión se condiciona a la conveniencia y proyectos muchas veces ilusorios de una Autonomía.
Carece de sentido que entidades financieras como La Caixa o Caja Madrid, con implantación en toda España, se rijan por los intereses singulares de una Comunidad Autónoma, lo que no implica que su propiedad y control tengan que pasar a manos privadas, tanto más cuanto que muchas de ellas se van a sanear con dinero del Estado." (Attac España, 08/03/2011, citando a Juan Francisco Martín Seco: Las Cajas de Ahorro y las Autonomías)5.11.09
La politización eleva la morosidad de las cajas en 12.000 millones
Vicente Cuñat y Luis Garicano, profesores de la London School of Economics y miembros de la Fundación Fedea, han realizado un pormenorizado estudio en el que demuestran que lo que más diferencia a una caja de un banco no es su naturaleza política, como podía parecer, sino la menor profesionalización de sus gestores. Por ejemplo: sólo el 31% de los presidentes tiene estudios de master o doctorado (u otro posterior a la licenciatura); la mitad de ellos ha tenido experiencia bancaria previa y la mitad ha ocupado cargos políticos con anterioridad.
Según la estimación conservadora, esta situación supone que las cajas se podían haber ahorrado 12.000 millones si hubieran tenido presidentes mejor preparados y sin pasado político. La hipótesis más agresiva eleva hasta 20.000 millones la morosidad evitable.
Según este estudio, las cajas que tienen un ex político al frente, tienen 0,93 puntos más de morosidad que las que no lo tienen. Si el presidente no tiene estudios de posgrado, 0,98 puntos más. En el caso en que no haya tenido experiencia financiera, 0,93 puntos más. En total, 2,84 puntos más de morosidad para las cajas con gestores sin cualificar, que son los que cumplen las tres condiciones. En dinero, eso se traduce en 550 millones de morosidad de media más para las cajas con presidentes con menor preparación. En la obra social, representa una menor dotación de 72 millones. Cuñat y Garicano han ido calculando, caja por caja, cómo les afecta el historial de sus presidentes.
"No tenemos nada contra el modelo de las cajas y este estudio está alejado de toda la polémica actual de Caja Madrid. De hecho, creemos que hay algunas cajas que son mejores que algunos bancos. Lo que sí demuestra es que la clave es la escasa preparación de buena parte de sus presidentes", comenta Garicano. Para resaltar que el cáncer no es la política, pone como ejemplo a las cajas vascas. "Las tres tienen los consejos de administración politizados. Sin embargo, ponen a presidentes profesionales y el resultado es que las cajas están a la cabeza del sector en solvencia", dice este profesor." (El País, ed. Galicia, Economía, 31/10/2009, p. 18)