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28.4.21

Colecta en un instituto de Madrid para pagar las tasas de la selectividad de varios alumnos...

 "El correo que llegó a la bandeja de entrada de los docentes de parte de la dirección de un instituto de Móstoles no fue una sorpresa, aunque dejaba claro que algo iba mal en el sistema. 

La directora del centro pedía a través de un escueto mensaje a su equipo de profesores que, quien quisiera, podía aportar algo de dinero para que algunos alumnos hicieran frente a las tasas de la Evaluación de Acceso a la Universidad (EvAU), la antigua selectividad. 

No es la primera vez que pasa, según confirma Esteban Álvarez, presidente de la asociación de institutos de Madrid (Adimad), pero este curso de pandemia el problema se está incrementando de una manera “incalculable” por el momento y ninguna institución pública hace nada para impedirlo. 

CC OO asegura que de los 50.000 alumnos que estudian segundo de Bachillerato en la región madrileña, al menos 7.500 están en riesgo de exclusión social. Los chicos, que deben pasar ese examen para tener acceso a la universidad, dependen ahora de una colecta de sus profesores. Si no, se pondrán a trabajar.  (...)"                    (Berta Ferrero, El País, 27/04/21)

6.6.18

La situación real de los barrios del área metropolitana de Barcelona es gravísima. La gente no tiene para pagar la hipoteca o el alquiler, la luz o el gas y ni para comer. Cualquiera puede encontrarse en estas circunstancias cuando menos se lo piensa, y tener trabajo no garantiza una vida digna...

"(...) ¿Hay en tu entorno gente con carencias graves, que no les da para pasar el mes?
 
La situación real de los barrios del área metropolitana de Barcelona es gravísima. La gente no tiene para pagar la hipoteca o el alquiler, la luz o el gas y hasta para comer. Estamos viviendo muy en precario. Cualquiera puede encontrarse en estas circunstancias cuando menos se lo piensa, y tener trabajo no garantiza una vida digna.

¿Es esto consecuencia directa de la crisis o el problema es más bien estructural?

La última crisis ha hecho que los pobres sean más pobres y los ricos más ricos. Esto se está agudizando y en los barrios se ve claramente. Muchos trabajadores siguen padeciendo la crisis, y para la mayoría la salida es mayor empobrecimiento, menos derechos y un futuro más negro. Todo ello, claro, partiendo de una situación que ya estaba al límite. Llueve sobre mojado. 

Y no me gusta el término “precariado” que quizás responde a esa tendencia posmoderna de cambiarle el nombre a las cosas para que parezcan que son otras. 

Yo creo que trabajador es quien vende su fuerza de trabajo para ganarse la vida. Y si es cierto que la vida de mucha gente y las condiciones laborales se están degradando. La gente acepta ahora cualquier situación laboral, porque hay un ejército de parados.

¿Y cómo viven esto los más jóvenes?

Desde hace 15 o 20 años hay muchísimo menos trabajo, cosa que el propio capitalismo ha generado. Tener un desempleo de más de un 20% garantiza a los empresarios mano de obra abundante y barata. 

Vivirlo en primera persona, como lo vive la gente en los barrios de Barcelona, es muy diferente a como se vivía. Antes de la crisis todavía podría encontrarse empleo en bastantes buenas condiciones (horario, salario…), comparadas con las de ahora. Cosa que también ocurre con los estudios. 

Por el camino que vamos, pronto llegaremos a aquélla pancarta de Cornellá (“Los hijos de los obreros queremos estudiar”). De hecho, yo conozco personalmente a chavales que no pueden estudiar, porque no tienen con qué pagárselo. Yo, como otros jóvenes de clase obrera, pudimos estudiar, aunque, es verdad, a veces con mucho esfuerzo, combinado el trabajo y la formación. 

También había becas. Ahora es más difícil, porque resulta más caro, no hay ayudas y, además, el plan Bolonia obliga al alumno a estudiar presencialmente, lo que constituye una barrera para quien tiene que compaginar trabajo y estudios.

¿Esta gente de la que hablamos son, sobre todo, digamos, autóctonos, emigrantes de primera, segunda o tercera generación procedentes de otros lugares de España, emigrantes de los otros países…?

Se podría decir que hay de todo, pero predominan los hijos e hijas de la gente que vino a Cataluña en los años 70, procedentes de Andalucía, Murcia, Galicia…, Los “charnegos”, para entendernos. Este es el colectivo más afectado y después los “nous vinguts”, que son esa segunda oleada migratoria de latinoamericanos, magrebís, gente del Este de Europa… (...)"

25.10.17

En España viven en riesgo de pobreza y exclusión social, casi el 30% de la población

"Un total de 12,9 millones de personas  (un 27,9 por ciento de la población), vive en riesgo de pobreza o exclusión social, según el VII informe 'El Estado de la Pobreza. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008-2016' de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), presentado este lunes 16 de octubre en el Congreso de los Diputados.

Según la tasa AROPE --el indicador europeo que mide el riesgo de pobreza o exclusión social--, el número de personas que viven en esta situación en España se ha reducido 0,7 puntos porcentuales pasando del 28,6 por ciento en 2015 al 27,9 por ciento en 2016. Por lo tanto, hay 345.000 personas menos en riesgo de pobreza o exclusión, una evolución que la EAPN-ES ha calificado de "positiva".

Si bien, el presidente de la EAPN-ES, Carlos Susías, ha advertido de que España aún está lejos de cumplir con la Estrategia Europa 2020, lanzada en 2009, por la que el Gobierno español se comprometió a reducir entre 1,4 y 1,5 millones el número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social antes de finalizar 2019.

Para alcanzar esta meta, se requeriría, en primer lugar, volver a los valores anteriores a la crisis, es decir, reducir en dos millones el número de ciudadanos en esta situación y, en segundo lugar, una reducción adicional 800.000 personas (un total de 2,8 millones).

Según el informe, que utiliza fuentes oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), más de la mitad de las familias monoparentales con 1 o más niños a su cargo están en riesgo de pobreza. El informe destaca que incluso las personas que tienen trabajo pueden situarse en ese nivel de pobreza, que son el 14,1 por ciento de los trabajadores.

"Existe un nuevo pobre que hace cola en el supermercado, no es solo el que pide en la calle", ha advertido el autor del informe, Juan Carlos Llano, quien ha explicado que la recuperación es asimétrica (no todos los grupos sociales crecen igual) y una gran desigualdad territorial.

Para estar en riesgo de pobreza o exclusión, hay que sufrir uno de los tres factores que tiene en cuenta la tasa AROPE: pobreza, baja intensidad en el empleo o carencia material severa.

Las personas que cumplen con el primero de estos tres indicadores, la pobreza, son aquellos que viven en un hogar con una renta por debajo de 684 euros al mes por unidad de consumo (unos 1.700 euros al mes para una familia integrada por dos adultos y tres niños).

Aquellos que sufren una carencia material severa son los que no pueden coger una semana de vacaciones o no pueden pagar los recibos de luz, gas o agua, o no tienen televisión en color, lavadora o teléfono. Finalmente, la baja intensidad en el empleo se refiere a aquellos ciudadanos que han trabajado por debajo del 20 por ciento de tu capacidad.

Por otro lado, el estudio también pone de manifiesto que más de 2,9 millones de personas en España, el 6,4% de la población, vive en situación de pobreza severa, es decir, en hogares cuyo total de ingresos por unidad de consumo es inferior a 342 euros al mes."                (Público, 16/10/17)

14.7.17

Así se sobrevive en el barrio más pobre de España... con un paro cercano al 80%

"Jesús Martínez tiene 55 años. Empezó de recadero y llegó a ser suplente en labores administrativas de una empresa de Sevilla hasta que el alcohol y el paro se le cruzaron en el camino. Hace 20 años que se separó y terminó en Los Pajaritos, el barrio más pobre de España, según el índice Indicadores Urbanos del Instituto Nacional de Estadística (INE). 

Alquiló un piso de 40 metros cuadrados por el que ahora paga 300 euros al mes y que casi se come los 426 euros de ayuda que recibe. Su hija es camarera y le da algo alguna vez. Ha visto tres atracos en locales cerca de su casa, muchas reyertas y también días de calma, cuando la miseria se sobrelleva. Conoce a vecinos traficantes “de todo”, según dice, prestamistas, chatarreros y obreros. “Si no te metes, no pasa nada”, afirma resignado.

“La situación este año es igual o peor”, asegura Francisco José Chacón, residente del barrio y monitor deportivo de la asociación Candelaria, uno de los corazones que, con ayuda de la Obra Social La Caixa y Cáritas, entre otras entidades, impide que el barrio se ahogue en su propia pobreza.
Los datos le dan la razón.

 Los Pajaritos (parte de Tres Barrios-Amate, según la denominación municipal) tiene este año unos ingresos medios anuales por hogar de 12.307 euros. El pasado ejercicio, cuando también fue el barrio más pobre, esa cifra era de 12.614 euros.

Tras el umbral de la pobreza

Javier Cuenca, responsable en Andalucía de Save The Children, advierte de que esos ingresos están por debajo del umbral de la pobreza previsto en la Encuesta de Condiciones de Vida (13.133 euros) y son los que soportan las familias de los más de 2.300 niños que atienden en estos días de verano para evitar que se queden solos o en las calles.

María José Herranz, compañera de Chacón, no duda de que la clasificación del barrio como el más pobre sea correcta y advierte que lo peor es la gente que “llega a creer que es normal cómo viven”. Aunque las cifras oficiales sitúan el paro en índices cercanos al 40%, Herranz asegura que la cifra real es del 80%, ya que muchos ni siquiera se inscriben en la cercana y saturada oficina de Empleo.

Las 21.000 personas de más de 15 nacionalidades que habitan el barrio sobreviven, en gran parte, al margen de la economía oficial. La mayoría, de los 426 euros de ayuda del Estado. A eso le suman “chapuzas”, ingresos por limpieza de casas, venta ambulante, chatarra y hasta de rifas particulares: venden boletos a un euro y sortean cinco litros de aceite, detergente y todo tipo de bienes.

Casi todos viven al día, según comenta Herranz, quien destaca cómo muchos tienen diseñado un itinerario de avituallamiento por las distintas entidades y organizaciones de ayuda para asegurarse las tres comidas. La asociación Candelaria y Save the Children dan desayunos a los niños, se los llevan de vacaciones o a actividades de ocio alternativo.

Esa es la gran mayoría del barrio. Pero hay otra parte clandestina que se dedica, según admiten los dirigentes vecinales, a traficar con droga, a vender armas y hasta la usura. En los locales que presta la iglesia del barrio a las asociaciones llegó a solicitar ayuda una mujer que pidió 1.500 euros y acumuló una deuda con su prestamista de 30.000.

El tráfico de estupefacientes registró el pasado abril uno de sus sucesos más dramáticos. Un joven murió, otro quedó en estado crítico y otros dos resultaron heridos graves al estallar una fábrica de droga instalada en una habitación de su casa de Amate. Los combustibles almacenados en un pequeño habitáculo sellado para elaborar las sustancias crearon una bomba mortal.

En el barrio falta de todo. La Iglesia de Amate hace de centro cívico y las asociaciones como Candelaria luchan por cada pequeña cosa que necesitan: ropa para los campamentos de los niños, a los que muchos acuden con una sola muda, ordenadores para poder realizar gestiones a los vecinos, y hasta labores de control y vigilancia para impedir el absentismo escolar, que afecta a un 20% de los niños.

 Los monitores de Save The Children llevan la asistencia integral de las familias e incluyen ayudas para comprar productos de higiene, contratos para asegurarse el cumplimiento de los compromisos educativos y hasta asistencia psicosocial a los padres para gestionar el estrés de la pobreza.

 “A los niños se les cuenta que se ha vuelto a ir la luz, no que no se ha pagado el recibo, o que hay otra vez espaguetis porque no se ha podido ir a la compra”, explica Cuenca, quien destaca que, pese a las condiciones compartidas de carestía, la red vecinal funciona. “Una mujer vende en el mercadillo del Charco de la Pava [los aparcamientos de la Expo de hace 25 años] las cosas que le llevan los vecinos porque no tiene ni para comprar lo que ofrece”, comenta.

 Las casas más grandes pueden llegar a 60 metros cuadrados y hay algunas que albergan entre siete y ocho personas de una familia. Muchos enganchan el agua o la luz de donde pueden.

Lo peor, según Herranz, es que los padres no asuman la importancia de la educación de sus hijos. Siete de cada diez no tiene formación académica y no creen que vayan a salir del pozo por estudiar. “Casi todo nuestro esfuerzo es para eso, para que los niños se eduquen y encuentren una salida. Pero no para dejar el barrio, sino para que este se transforme. Hay historias de éxito. Soy optimista”, señala Herranz.

Andrés Ceballos es monitor de Save The Children y asegura tajante que sus estudiantes, lejos del entorno de riesgo de exclusión, tendrían un futuro prometedor. Ha estado trabajando con niños de todas las condiciones sociales y afirma que todos tienen los mismos sueños de vida. “La única diferencia, es que los de familias desfavorecidas son 10 veces más cariñosos, una vez que se flanquea la barrera de la confianza, y están poco acostumbrados a una vida ordenada y rutinaria”, comenta."             ( , El País, 10/07/17) 

25.4.13

Casi la mitad de Nueva York roza o está debajo del límite de la pobreza

"Los dólares de Wall Street resultan más llamativos que las cifras sobre los índices de pobreza en la Gran Manzana, pero bajo su brillo se esconde una sombra que se mantiene notablemente alargada en esta era post-recesión.

 Una familia de dos adultos y dos niños será considerada oficialmente pobre en Nueva York si gana menos de 30.949 dólares al año, aunque los parámetros del gobierno de EE UU sitúan este límite en 22.811 dólares. En el último informe presentado por la administración de la ciudad esta semana el número de personas que se acercaron o rebasaron este umbral en 2011 fue casi la mitad de la población de Nueva York.

 Cerca de un 46% de neoyorquinos ganaron menos del 150 por ciento de la cifra establecida como el umbral de pobreza, lo que les incluye en un grupo que tiene dificultades para llegar a fin de mes: los casi pobres. Aquellos que ganan sólo un 50% más del índice de pobreza no califican dentro del grupo que recibe cupones para comprar alimentos, ni pueden beneficiarse, en la mayoría de los casos, de otro tipo de ayudas. 

El recorte de subsidios amenaza con complicar aún más las cosas. Las ayudas gubernamentales, calcula este estudio, han evitado que las cifras de pobreza se dispararan aún más. (...)

El informe, dirigido por Mark Levitan y realizado a partir de una muestra de 25.000 hogares, señala que los índices de pobreza crecieron en el periodo de 2008 a 2011 en tres de las cinco pedanías o boroughs de la ciudad: Brooklyn (subió 1.6 puntos hasta alcanzar el 23.9%); Queens (ascendió un 4.8 hasta el 21.2%); y Staten Island (creció 3.9 puntos hasta el 15.3%). 

Aunque la tasa de empleo subió en 2011 respecto del año anterior, el estudio apunta que “los ingresos de las familias más vulnerables económicamente no han aumentado, pero el declive relacionado con la recesión se ha frenado”.  (...)

Este análisis de la del NYC Center for Economic Opportunity –una agencia creada por Bloomberg para estudiar estrategias que ayuden a combatir la pobreza– llega apenas dos meses después de que el Estado de Nueva York hiciera pública la otra cara de la moneda, es decir, su informe anual sobre las remuneraciones en Wall Street

 De él se desprende que los tan controvertidos bonus en el centro financiero, que tanto escandalizaron tras la debacle de 2008, crecieron un 8% y se situaron en 121.890 dólares de media –cálculo que incluye desde lo que recibió una secretaria hasta un trader o ejecutivo senior, y que difiere en cada caso alcanzando números mucho mayores en estos últimos casos–.

El título de la novela de Dickens, Historia de dos ciudades, es el término empleado por la organización que engloba los comedores sociales de la ciudad, New York City Coalition Against Hunger (NYCCAH), para describir la paradójica situación. La fortuna de los billonarios de la ciudad creció 11 billones en un año hasta alcanzar los 211 billones, lo que “equivale a los ingresos anuales de cuatro millones de familias en la media de Nueva York”, señala esta organización en su informe anual

Su estimación del número de personas que han caído bajo el umbral de la pobreza en Nueva York es de 1.6 millones, es decir una de cada cinco. Así, parece que nunca fue más cierto ese viejo dicho que proclamaba que esta ciudad es para los muy ricos o para los muy pobres."         (El País, 23/04/2013) 

6.11.08

¡Todavia hay clases! A peor trabajo, peor salud... pero mas gordura

"Las desigualdades sociolaborales no tan sólo se plasman en los salarios, sino que también se pagan con salud. Los trabajadores no cualificados, que representan el 40% de la población activa en Barcelona, tienen más problemas de salud mental, dolores de espalda y de cabeza, según los resultados de un estudio que ha llevado a cabo la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB). (...)

"La incertidumbre y la falta de control producen niveles de estrés que acaban dañando la salud mental", afirma Imma Cortés, especialista de la ASPB y coautora del estudio, junto con Lucía Artazcoz. Entre los hombres con tareas no cualificadas el 12% sufre problemas de salud mental. La temporalidad afecta muchos menos a los profesionales de nivel medio y alto: el 11%. En consecuencia, su salud es mejor. Tan sólo el 7% sufre algún trastorno mental. (...)

"El 41% de los hombres trabajan más de 40 horas semanales, y el 11% más de 50 horas", afirma Cortés. Sin embargo, su impacto psicológico es diferente según el nivel social. "Para las personas acomodadas trabajar más horas se asocia a más oportunidades laborales, mientras que en situaciones menos ventajosas, con dificultades financieras y con miedo a perder el trabajo, trabajar más de 40 horas se asocia con mala salud", afirman las autoras. (...)

Entre los trabajadores no cualificados la incidencia de patologías dolorosas es también mayor: el 15% sufre dolor crónico cervical, el 22,7% dolor lumbar y el 10% dolores de cabeza. Entre las mujeres de baja cualificación, la mayoría personal de limpieza y dependientas, estos porcentajes casi se duplican en todas las dolencias. En dolores de cabeza, se triplica. (...)

Finalmente, una tercera parte de los trabajadores duerme menos de seis horas diarias, "lo que acaba desencadenando problemas como el aumento de la glucosa, relacionado con la obesidad y la diabetes", añade Artazcoz." (El País, ed. Galicia, Sociedad, 04/11/2008, p. 47)

13.12.06

Pobreza relativa...

"Acabo de volver de la compra y vengo asustada. Ha subido todo, porque siempre suben los precios en diciembre, y con lo que antes podía comprar dos kilos de pescado para comer 15 días, ahora me llevo la mitad".

"Una helada es lo peor que nos puede pasar. Nunca pongo la calefacción. Si hace frío les digo a mis hijos que se tapen bien en casa".

También te tienes que replantear las comidas. A mí, por suerte, no me gusta la carne, que es lo más caro, pero hay que comerse un filete de vez en cuando. Así que, cuando lo compro, al día siguiente me tomo un huevo. Hay que planificar todo para no despilfarrar".

El País, 11-12-06, pp. 37 y 38.