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26.11.19

Open Arms: "Dejar morir gente en el Mediterráneo es una decisión política"

"Oscar Camps estuvo en Buenos Aires. Vino como invitado a dar una charla y contar cómo es su vida desde que se le ocurrió juntar a un grupo de rescatistas, conseguir un barco, y lanzarse al mar Mediterráneo para rescatar a los migrantes que huyen de países en conflicto. 

En septiembre de 2015, la foto de un niño de 3 años ahogado en la costa del Mediterráneo conmovió al mundo y se convirtió en el símbolo de una crisis humanitaria que no salía en las tapas de los diarios: miles de personas morían intentando llegar a Europa hacinados en embarcaciones precarias. 

Un mes después de aquella imagen, Camps fundó Open Arms, una organización formada por “cuatro freaks y un barco prestado” –como se autodefine- con el objetivo de salir a aguas internacionales para “salvar la vida en el mar”, rescatar a los migrantes antes de que las embarcaciones colapsen. En estos cuatro años lograron sacar del mar a 60.000 personas. Otras 18.000 murieron. “Estamos delante de un pequeño holocausto consentido por la propia Unión Europea”, define.

Hace tiempo que Camps dejó de ser sólo un rescatista. Entre viaje y viaje, el guardavida español se encargó de criticar la inacción y complicidad de los gobiernos europeos, que a su entender permiten y financian este drama humanitario. Cuenta que por eso -a diferencia de Greenpeace, Médicos sin Frontera y la Cruz Roja- no tienen ayuda de ningún organismo oficial. Lo que hacen molesta.

“Nos han secuestrado, nos han disparado, nos han amenazado de muerte. Sufrimos persecuciones en mar y en tierra por parte de las milicias contratadas por la Unión Europea y por los grupos de extrema derecha”, cuenta Camps sobre lo que le toca vivir en cada misión. También está lo que no cuenta: “Nadie está preparado para vivir semejante drama”, dice cada vez que le preguntan cómo es el primer contacto con los barcos que apenas se mantienen a flote. 

-¿En qué situación está el hoy le Mar Mediterráneo?

-Lleva cinco años siendo el corredor migratorio más mortífero del mundo. Más de 18.000 personas han muerto en estos últimos años y hay muchísimos desaparecidos de los que no se tiene constancia. No hay organización que pueda medir la magnitud de la cantidad de gente que entra al mar y no sale. Estamos delante de un pequeño holocausto, el del siglo XXI, y es consentido por la propia Unión Europea a través de la inacción deliberada y la decisión de financiar grupos paramilitares, militarizar las fronteras y dificultar los movimientos migratorios hacia el norte de África.

-¿Qué cambió en los últimos años?

-Antes de que el Mediterráneo se transformara en esta vía migratoria, más de un millón de personas entraron a Europa por Turquía, vía Grecia, y de ahí todos iban para Alemania. ¿Por qué? Porque Alemania necesitaba ese flujo de personas. El índice de migración sigue siendo el mismo: un 3,4 por ciento de la población migra, número que se mantiene estable. Lo que no se entiende es por qué cortaron el flujo migratorio y lo empujaron al mar. Se lo entregaron a grupos criminales y despiadados que cobran fortunas para embarcar gente en estos viajes de la muerte.

-¿Cuánto pagan los migrantes por el viaje?

-Les cobran entre 400 y 1.000 dólares el viaje, cuando un pasaje en avión sale 300. Pero no tienen opción porque no tienen visado para entrar a Europa. No les queda otra que entregarse a estos grupos delictivos, que los van a meter en una patera para tirarlos al mar. El ferry para cruzar a Grecia sale 10 euros. No se entiende por qué tiene que morir tanta gente mientras Europa no hace absolutamente nada. Los grupos de extrema derecha levantan su voz xenófoba y racista y le quieren hacer creer a la gente que estamos ante una invasión.

-¿Cómo es el día a día en el barco? ¿Cuántas personas rescataron?

-Estamos llegando a las 60.000 mil personas rescatadas. En este momento el barco está con 73 personas a bordo. Cada misión dura 15 días, que es el tiempo máximo que nos permiten los psicólogos porque la situación es muy dura. Durante esos 15 días intentamos navegar el máximo de tiempo posible en aguas internacionales a la espera de que alguien nos avise que hay una embarcación a la deriva. En general, tardamos entre 8 y 10 horas hasta que llegamos a la embarcación. Estamos en el medio de la nada. (...)

-¿Lograron superar la política de puertos cerrados?

-En agosto, estuvimos bloqueados 20 días con 160 personas en el barco. Hacían 35 grados de calor y no nos dejaban desembarcar por la política de puertos cerrados. Nos criminalizaron a las organizaciones, nos sancionaron. Fue inhumano pero logramos mediatizar el conflicto. Lo subimos a Richard Gere al barco y eso internacionalizó la crisis. Avergonzó a España e Italia por lo que estaban permitiendo. Fue un antes y un después. La mediatización hizo que dicha política tuviera un efecto rebote que terminó con la salida de Matteo Salvini (ministro de Interior de Italia). Ahora el proceso para que nos asignen puerto no es tan rápido como exige la ley pero por lo menos nos permiten desembarcar. Nos lleva diez días conseguir que nos habiliten un puerto.  (...)

-¿Cuál es el límite para que los gobiernos actúen?

-Hasta que la ciudadanía quiera. Nadie puede ir en contra de salvar la vida. Los convenios internacionales dicen que no hay que dejar morir a nadie en el mar y los gobiernos lo hacen. Financian a un grupo armado libio, que intercepta a las embarcaciones en aguas internacionales y las devuelve a un país en guerra violando todos los estándares internacionales. La Unión Europea los deja morir porque cree que eso los va a disuadir de cruzar el mar, pero cuando la situación en origen es tan compleja nada te disuade de escapar. Si una organización formada por cuatro freaks y un barco prestado, y que sobrevive sólo a partir de donaciones privadas, pudo rescatar a 60 mil personas, ¿qué podrían hacer 28 gobiernos juntos? Dejar morir a la gente es una decisión política. Hay una acción deliberada de los gobiernos, de Nacionales Unidas y de la Acnur.

-¿Qué puede llegar a pasar?

-La Unión Europea va a acabar poniendo una misión militar, civil o a la misma guardia costera para terminar con esto. Cuando lo hagan habremos conseguido que protejan la vida y habrá acabado nuestra tarea en el mar. A nosotros solo nos queda seguir difundiendo lo que pasa y seguir sensibilizando a los jóvenes."                  

(Entrevista a Oscar Camps, fundador de Open Arms, Alejandro Hayón, Página12, 25/11/19)

22.11.19

Furor en Italia por la reforma del fondo de rescate de la zona euro, que se quiere ligar a la reestructuración de la deuda

 Stuart Medina Miltim
A los europeistas les parece un proyecto magnífico convertir el MEDE en una especie de Fondo Monetario Europeo. Aparte del desacierto de replicar el nefasto modelo del FMI hay un punto que me parece peligrosísimo:
12:59 p. m. · 20 nov. 2019Twitter for Android

 la posibilidad de reestructurar la deuda de países en crisis. De nuevo los políticos europeos demuestran un bajo conocimiento del funcionamiento de los mercados financieros y del sistema bancario.

 Los bancos necesitan tener en sus carteras activos muy líquidos y sin riesgo. Estos activos siempre fueron la deuda pública.

 Si se contempla la posibilidad de reestructurar la deuda en lugar de que exista un banco central que actúe como prestamista de último recurso dispuesto a comprar la deuda pública cuando el mercado no la quiera entonces ese activo ya no está libre de riesgo.

 Se puede dar un fenómeno de profecía autocumplida en el cual, ante una crisis que empeore las expectativas de recaudación de un estado, los bancos empiecen a desprenderse de ese activo causando su depreciación en los mercados y la subida de los rendimientos exigidos a la deuda.

 Eso puede acelerar una intervención del banco central y obligar efectivamente a una reestructuración de la deuda.

 Si Alemania y otros países no quieren una tesorería europea y un presupuesto federal que pueda ejercer una política anticíclica entonces ese papel debe corresponder a los Estados. Si no, repetiremos los errores de 2010-2012.

 Eso significa que el Banco Central Europeo debe garantizar totalmente la deuda pública de todos los Estados.

Si esto tampoco se quiere hacer entonces lo mejor es romper el euro. Lo del Fondo Monetario Europeo es una receta para el suicidio colectivo.
12:59 p. m. · 20 nov. 2019Twitter for Android


"Las propuestas para reformar el fondo de rescate de la zona euro están creando una tormenta política en Italia, donde los partidos y las instituciones están luchando sobre si Roma debería tratar de bloquear la reforma en la UE. (...)

En particular, están en contra de las propuestas que facilitarían la reestructuración de los bonos soberanos de la zona euro en caso de una crisis financiera.

Esto implicaría convertir el fondo de rescate, conocido como el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), en una especie de Fondo Monetario Europeo que condicionaría el apoyo a los países en crisis financiera a la reestructuración de su deuda. (...)

"Aprobar los cambios del MEDE significaría la ruina para millones de italianos y el fin de nuestra soberanía nacional", dijo el martes el líder de la Liga, Matteo Salvini, en un tuit.

Conte acusó a la Liga de hipocresía, señalando que el borrador de la reforma se negoció mientras la Liga estaba en el poder en una coalición anterior que colapsó en agosto. (...)

El gobernador del Banco de Italia, Ignazio Visco, dijo la semana pasada que la introducción de un mecanismo de reestructuración de la deuda conllevaba un "gran riesgo" y podría "desencadenar una espiral perversa de expectativas de incumplimiento, que podría ser autocumplida".

Destacados economistas, incluido Carlo Cottarelli, un ex funcionario del Fondo Monetario Internacional y del gobierno italiano, han expresado preocupaciones similares, y el tema ahora también amenaza con dividir al gobierno.

El ministro de Economía, Roberto Gualtieri, del Partido Demócrata (PD) de centroizquierda, dijo el lunes en una entrevista televisiva que la reforma no tenía motivos de preocupación y describió el furor político como "una tormenta en una taza de té". (...)

Los miembros de 5 estrellas del comité de Finanzas de la Cámara de Diputados dijeron el martes que las conversaciones de reforma habían dado un giro peligroso para Italia y pidieron una reunión de la coalición gobernante.

"No estamos de acuerdo con la reforma del MEDE", dijeron en un comunicado. (...)"          (Reuters, 19/11/19)

11.6.19

En qué consiste el plan aprobado por el Parlamento Europeo para favorecer a la banca y los planes privados de pensiones... para España, dónde el 86% de la ciudadanía no tiene capacidad de ahorro,

"Este jueves 4 de abril se aprobó en el Parlamento Europeo el denominado “Producto paneuropeo de pensiones individuales” (PEPP) (...)

En realidad esta medida llevaba tiempo perfilándose en las instituciones europeas: la Comisión Europea ya le dio el visto bueno hace casi dos años. Su objetivo siempre ha sido explícito: “los productos paneuropeos de pensiones individuales servirán para fomentar la competencia entre los proveedores de pensiones, otorgando a los consumidores más posibilidades de elección a la hora de colocar sus ahorros”. 

Se busca la “uniformidad de las normas a nivel nacional y de la UE”, para lograr “el desarrollo de un mercado de pensiones a escala de la UE competitivo y de gran dimensión”. Estos planes de pensiones “podrán ser ofertados por una amplia gama de proveedores, tales como compañías de seguros, bancos, fondos de pensiones de empleo, empresas de inversión y gestores de activos”. Por último, “se anima a los Estados miembros a conceder a los PEPP el mismo trato fiscal que actualmente se dispensa a los productos nacionales análogos que ya existen”.

En román paladín, por si a alguien se le escapa lo que subyace en todo esto: este plan paneuropeo marca el inicio de una serie de reformas legislativas en los parlamentos nacionales que favorecerán y ampliarán el negocio de las entidades financieras que hacen negocio con los fondos privados de pensiones. 

Nada nuevo bajo el sol, porque nuestros Estados ya dan facilidades y bonificaciones fiscales a estos productos, pero lo llamativo de este asunto es que ahora el trato privilegiado a este segmento del sector privado se articulará y coordinará desde a nivel europeo, lo que no hará sino intensificar las ventajas que tienen las entidades financieras a la hora de lucrarse con los ahorros de la gente. El texto aprobado lo deja claro: “los proveedores podrán desarrollar PEPP en varios Estados miembros, agrupar activos más eficazmente y lograr economías de escala”.

Quizás el lector piense que no hay nada de malo en todo esto, ya que al fin y al cabo se trata de favorecer planes privados de pensiones que son voluntarios y que no hay ninguna medida que vaya directamente en contra del sistema público de pensiones. 

Pero seguro que el lector no pensaría lo mismo si en vez de pensiones hablásemos de la sanidad: ¿se imagina lo que implicaría que las instituciones europeas instaran a los parlamentos estatales a implementar medidas que favoreciesen y ampliasen el negocio de la sanidad privada, incluyendo medidas fiscales?

 La sanidad privada también es voluntaria, pero el hecho de que las administraciones públicas le otorguen ventajas tiene un impacto determinado sobre la sanidad pública. Lo mismo ocurre con las pensiones: la señal que están enviando las instituciones europeas es muy peligrosa y preocupante porque implica que están más preocupadas por mejorar el negocio privado que por mejorar el sistema público.

No está de más recordar que en nuestro país ya utilizamos dinero público para ayudar al negocio privado de las pensiones: acorde a los cálculos del sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, cada año los contribuyentes perdemos unos 2.000 millones de euros por perdonar impuestos a quienes contratan planes privados de pensiones. Dinero público empleado en ayudar a la banca que hace negocio con las pensiones y en ayudar a las personas que contratan estos productos que, por cierto, son mayoritariamente personas adineradas. (...)

Tampoco viene mal traer a colación que los fondos privados de pensiones en realidad no tienen nada que ver con las pensiones; son simplemente fondos de inversión financiera. Y además, muy poco rentables y en muchos casos ruinosos.  La propia OCDE alertó hace poco de que las comisiones aplicadas por las entidades gestoras se pueden llevar por delante una tercera parte de la pensión.

 De hecho, según un estudio reciente de la IESE Business School, de 313 fondos privados de pensiones españoles, 58 tuvieron rentabilidad negativa (los ahorradores perdieron dinero) y 233 tuvieron una rentabilidad mínima, inferior al IBEX-35 y a la deuda pública. Además, como ocurre con todas las inversiones, no está al alcance de todos porque para poder contratar un plan es necesario tener capacidad de ahorro, algo de lo que carece una buena parte de la población española. 

No hay datos exactos sobre la capacidad de ahorro de las familias pero sí hay estimaciones. La más optimista es la de Fintonic, que pone de manifiesto que sólo 4 de cada 10 personas pueden ahorrar en nuestro país. La más pesimista es la de los técnicos del Ministerio de Hacienda, que señala que el 86,6% de la ciudadanía española no tiene capacidad de ahorro.

En definitiva, la Unión Europea y la mayoría de partidos políticos que la nutren continúan (lejos de toda sorpresa) contaminados por los principios neoliberales, cuya filosofía radica en que hay que dar prioridad y ventajas a lo privado frente a lo público. 

Este caso reciente del plan paneuropeo de pensiones privadas es el enésimo paso de deterioro del Estado social que desgraciadamente lleva mucho tiempo aplicándose en nuestras sociedades. ¿Cuándo le daremos la vuelta?"                 (Juan Torres Lópèz, Ganas de escribir, 06/04/19)

3.6.19

El Banco Central puede financiar sin problemas a un Estado y favorecer el canal de transmisión de la política monetaria al sector privado... sin que aparezca la inflación. Por eso España no tiene problemas para financiar su enorme deuda... por ahora

"El último informe de Banco de España adolece de tres problemas. El primero, en materia económica, es el baluarte patrio del neoliberalismo -¡ojalá aprendiera algo del Banco de Inglaterra!- (...)

El segundo: es un informe lleno de contradicciones. No es partidario de subir el salario mínimo -de nuevo quien hace y prepara las previsiones para el discursito del gobernador de turno volvió a demostrar su inutilidad-, pero no le gusta que las familias más pobres se endeuden, y encima afirma que no hay burbuja en los precios de alquiler. Si enlazan estas tres ideas, ¿qué conclusiones sacan? Pues sí, pura esquizofrenia.

Tercera, siguen con la cantinela de que el déficit público es horrible. ¿Saben acaso cuáles son las fuentes del crecimiento económico actual? Me temo que no. Ah, por cierto, ¿conocen el análisis de balances sectoriales de Wynne Godley? Me temo, de nuevo, que no. Si lo conocieran no harían las propuestas de política económica que aparecen en el informe, porque simplemente representan el caldo de cultivo para la siguiente recesión. Como corolario, nos vuelven a asustar de nuevo con las pensiones, usando argumentos teóricos falsos.

Inmediatamente me surgen varias preguntas, ¿es Banco de España un Banco Central independiente? En materia de política económica, evidentemente, ¡no! Pero es que además, en aquello donde el regulador sí que debería ser independiente, que es la supervisión y control del sistema bancario patrio, no lo es, porque, por obra y gracia de Aznar, mediados los 90, se quitó al cuerpo de inspección el status que en su momento les hacían ser los “enfant terrible” de los banqueros. 

Y a partir de ahí las conexiones entre banqueros, Gobierno, y gobernador de turno viciaron y pervirtieron todo. El ejemplo palmario, bajo Miguel Ángel Fernández Ordoñez, en el Gobierno de Zapatero, fue el análisis del sistema bancario por instituciones privadas que asesoraban a Cajas y Bancos, y la presión de ciertos banqueros que llamaban día sí y día también a la Oficina Económica del Gobierno para que no hubiera banco malo “a la sueca”. 

Y no contentos con ello, el gobernador y subgobernador, no hicieron nada ante unas cajas que no se podían recapitalizar en el mercado como los bancos, es decir, no las nacionalizaron. Era un botín muy goloso para otras instituciones que a duras penas se recapitalizaron.

Las recetas que propone el Banco de España son un ejemplo más de esas políticas económicas basadas en los cuentos infantiles de la ortodoxia neoclásica, y que suelen acabar en pesadilla. Por eso, si continúan recomendando y aplicando recetas fracasadas, ya no es solo un problema de incompetencia estructural, es algo más. 

Si fuera solo un tema de incompetencia estructural harían lo que está haciendo el premio Nobel de economía 2018, Paul Romer, vean “The Trouble with Macroeconomics”, es decir, denunciar el vacio intelectual y la crisis profunda por la que atraviesa el pensamiento económico moderno. 

Aquellos que critican la subida del salario mínimo, por ejemplo, simplemente defienden los intereses de clase, concretamente de la superclase. Y miren que ya les están avisando por activa y por pasiva hacia donde desembocará el capitalismo si no se toman las medidas oportunas. Recuerden a quién suena para ser gobernador de Bank of England, Raghuram Rajan. ¡Qué envidia!

Pero es que además ni siquiera entienden por qué está creciendo España, mientras nuestro entorno se desacelera. Las razones no tienen nada que ver con burdas explicaciones que leemos en cierta prensa loando aquello que denominan “reformas estructurales”, incluida esa reforma laboral cuya “virtud” ha sido empobrecer a los trabajadores españoles en una fase de expansión económica. 

Las claves han sido otras, la relajación presupuestaria y el papel del Banco Central Europeo, en lo que supone la aplicación de algunos de los principios de la Teoría Monetaria Moderna. Desde finales de 2013, con el consentimiento de Bruselas, la austeridad se relajó.

 El déficit estructural ha crecido desde entonces. La nueva política monetaria y la expansión fiscal permitieron la recuperación de la economía española que se vio además favorecida por la depreciación del euro y la evolución del precio de las materias primas. A lo que hay que añadir la subida programada de salarios en los presupuestos de 2018.

España es uno de los países desarrollados con mayor dependencia de la financiación internacional. Nuestra deuda externa supera el billón de euros, correspondiendo la mitad al Estado. Pero a pesar del volumen de nuestra deuda, la actuación del Banco Central, especialmente tras la expansión cuantitativa, tanto en la compra de deuda soberana como privada, ha hecho que nuestro país no tenga problemas a la hora de refinanciarla, y que los sectores público y privado tengan acceso fácil a la financiación.

 La mayoría de los economistas aprendieron algo que ya era trivial para los economistas defensores de la Teoría Monetaria Moderna. El Banco Central puede financiar sin problemas a un Estado y favorecer el canal de transmisión de la política monetaria al sector privado. Ello no es imprimir dinero, como ha demostrado el BCE o la Reserva Federal, o el Banco de Inglaterra. Y la inflación sin aparecer.

 Una apreciación final: la propuesta insistente de Banco de España de alcanzar el equilibrio presupuestario provocará inestabilidad financiera y desempleo. Obvian algo tan básico como la identidad de balances sectoriales, un hallazgo del economista británico Wynne Godley. Banco de España, como Nadia Calviño, parece no entender que el déficit del Estado es necesariamente igual al ahorro del sector no público. 

Si ignoramos el sector exterior entonces el desahorro del Estado es idéntico -hasta el céntimo- al ahorro de hogares y empresas. Si añadimos que nuestra balanza comercial es deficitaria, entonces el efecto de un equilibrio presupuestario del Gobierno sería endeudar aún más a unos hogares y empresas cuyas tasa de ahorro están en mínimos históricos. Esto solo puede llevar a una nueva crisis financiera como la que experimentamos en 2008."                 (Juan Laborda, Vox Populi, 30/05/19)

29.5.19

¿Por qué no un salario mínimo europeo? Ese proyecto tiene el riesgo de quedar en punto muerto, a pesar de que no sería más que una respuesta muy parcial a los desequilibrios intrínsecos de la zona euro. ¿Habría que ver en ello el indicio de una incapacidad congénita de la construcción europea para deshacerse de su lógica ultra-competitiva?” Pues claro...

"Se puede comenzar eliminando el argumento falsamente ingenuo que pretende imaginar un salario mínimo uniforme en todos los países. Teniendo en cuenta las diferencias considerables en los salarios, sería o bien demasiado bajo, o fuera de alcance.

 Pero la propuesta obviamente no es esa. Cuando hablamos del salario mínimo europeo tenemos que entender: sistema de salarios mínimos. En cada país habría un salario mínimo cuyo nivel tendría en cuenta su grado de desarrollo. No se trata pues de un valor absoluto sino de un valor relativo. El objetivo es definir una norma social europea común, pero adaptada a las realidades de cada país. 

Al igual que la línea de pobreza se mide en relación con el ingreso mediano, el salario mínimo se definiría en proporción al salario mediano (la mitad de los asalariados gana menos y la otra mitad gana más). Y como la pobreza salarial también se define en relación con el salario mediano, el objetivo principal está claramente definido: hacerla retroceder. 

Una larga letanía de ilusiones 

En las diversas etapas de la construcción europea, nunca han faltado las promesas de un componente social. La idea de un salario mínimo europeo se ha mencionado incluso durante al menos 20 años. Por otro lado, la implementación de estas hermosas resoluciones se ha pospuesto permanentemente a mejores días, y esto sin duda contribuye a explicar la desafección de la ciudadanía en las elecciones europeas. (...)

¿Por qué entonces no avanza este proyecto? Sin duda porque se enfrenta a reticencias, entre las que figura el temor de una equiparación a la baja. Sobre este tema se puede evocar un Documento de la Dirección del Tesoro [de Francia] que, en 2014, exploraba la Pistas para el establecimiento de una norma de salario mínimo europeo

Subrayaba que a nivel de la Unión Europea, “la fijación de un salario mínimo común permitiría atenuar las posibilidades de dumping social y de competencia excesiva sobre los salarios”y sugería que la norma europea "Podría tomar la forma de un suelo de salario mínimo expresado en porcentaje del salario mediano de cada país”. La Dirección del Tesoro proponía fijarlo en el 55% del salario mediano. 

El interés de esta contribución es que provenía de Bercy [sede del Ministerio de Hacienda francés, ndt] y legitimaba un proyecto que no era completamente fantasioso. Pero, al mismo tiempo, el documento insistía con fuerza sobre la necesidad de fijar en cada país el salario mínimo a un nivel adecuadoo apropiado”.  

En un primer momento, el suelo podría establecerse así del 45% al 50% del salario medianoy en una versión más ambiciosa, un objetivo a medio plazo podría ser fijado al nivel correspondiente al futuro salario mínimo en Alemania, es decir aproximadamente el 55% del salario horario mediano”.  (...)
 
En Suecia y en Italia no hay salario mínimo interprofesional, y es cierto que los sindicatos de esos países no lo quieren. Están apegados a las negociaciones de rama o sectores de actividad y temen una estatización que reduciría su capacidad de negociación. Piensan que generaría el riesgo de un ajuste hacia abajo, no ya entre los países sino, en esta ocasión, entre sectores de actividad.

 Es un hecho que en Suecia los mínimos convencionales son netamente superiores al umbral del 60%, incluso en los sectores peor pagados. Pero ¿qué decir de Italia donde el mínimo convencional era en 2015 de 6,8 euros en el sector de la limpieza? 

Esta posición no tiene en cuenta la lección alemana. Los poderosos sindicatos de industria se oponían, con los mismos argumentos, a la propuesta de un mínimo interprofesional avanzada por Verdi, el sindicato de los servicios. Si cambiaron de parecer se debió fundamentalmente a la disminución de la cobertura de la negociación colectiva. El salario mínimo interprofesional apareció entonces como un suelo que limita la caída hacia abajo. 

Por otro lado, en 2017, la Confederación Europea de Sindicatos, aunque dividida, consiguió llegar a un acuerdo sobre una resolución que afirma que los salarios mínimos en Europa deberían corresponder a salarios dignos (living wages) al menos iguales al 60% de las remuneraciones medianas.  (...)

La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea , adoptada en el 2000, no dice nada sobre la cuestión salarial, ni incluso sobre el derecho a un salario digno. De esta forma marca una regresión en relación con la Carta Comunitaria de los Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores , adoptada en 1989, que hacía del derecho a una “remuneración equitativa” un derecho social fundamental [en su art. 5, ndt]. 

De forma más explícita, el artículo 153-5 del Tratado sobre de Funcionamiento de la Unión Europea estipula que sus competencias no se aplicarán a las remuneraciones, al derecho de asociación y sindicación, al derecho de huelga ni al derecho de cierre patronal”. 

Pero ese artículo pone de relieve una hipocresía total si se recuerda hasta que punto esa regla se infringe cada vez que la Comisión hace recomendaciones a favor de la moderación salarial y de la flexibilización del mercado del trabajo. Y en el caso de los países llamados en crisis (Grecia, Irlanda y Portugal), hay que acordarse como condicionó la troika su apoyo financiero a la puesta en práctica de reformas estructurales, que afectan directamente a la política salarial. 

Y eso continúa, también en relación con las elecciones europeas. Hace algunos días, la nota de coyuntura de Eurobank, uno de los principales bancos griegos, informaba a sus lectores que: las medidas pre-electorales anunciadas la última semana por el Primer Ministro griego Alexis Tsipras fueron acogidas con una cierta prudencia por las instituciones europeas que expresaron su intención de examinar esas medidas en profundidad. Si se muestra que están en contradicción con los compromisos de Grecia en el marco del programa de vigilancia, las instituciones podrían decidir demorar el próximo tramo de restitución de las ganancias realizadas sobre los títulos griegos”.

Una crónica anterior señalaba un notable estudio que mostraba que en Estados Unidos los aumentos del salario mínimo benefician a quienes perciben salarios bajos, sin destruir empleos. Attila Lindner, uno de los coautores de ese estudio, acaba de publicar otro, Who Pays for the Minimum Wage , redactado con Péter Harasztos, un colega húngaro (a publicar en la American Economic Review, una revista académica). Se basa en una “experiencia natural”, el fuerte aumento –de casi el 60%- del salario mínimo que tuvo lugar en Hungría en el 2001, que la hizo pasar del 35% al 55% del salario mediano. 

Tras un análisis extraordinariamente minucioso y que utiliza una modelización completamente ortodoxa, los autores concluyen lo siguiente: teniendo en cuenta el efecto relativamente débil sobre el empleo, nuestros resultados sugieren que los salarios mínimos podrían constituir un útil eficaz para redistribuir el ingreso de los consumidores a los trabajadores de salarios bajos, sin pérdida importante de eficacia”.
 
Parece pues que sería posible un consenso bastante amplio sobre la idea de que un sistema de salario mínimo europeo sería racional y deseable. Sin embargo, ese proyecto tiene el riesgo de quedar en punto muerto, a pesar de que no sería más que una respuesta muy parcial a los desequilibrios intrínsecos de la Unión Europea y más específicamente de la zona euro. ¿Habría que ver en ello el indicio de una incapacidad congénita de la construcción europea para deshacerse de su lógica ultra-competitiva?”.              (Michel Husson, Viento Sur, 23/05/19)

14.5.19

Seis decisiones sobre tu vida que tomará Bruselas en los próximos años...

"(...) Lo que se decida el 26 de mayo marcará el destino del continente en los próximos cinco años y afectarán a todas las esferas de nuestra vida.

¿Qué pasará con la pac?

La Política Agraria Comunitaria (PAC) es una de las principales partidas presupuestarias de la Unión Europea. La UE emplea el 39% de su presupuesto en los sistemas agrarios de los Estados miembro. De ese importe, el 70% va a subvencionar a los agricultores, lo que da una idea de lo importante que es para sostener la “España vaciada” y el territorio rural del Estado español. 

Otro 20% se invierte en medidas para ayudar a los agricultores a modernizar sus explotaciones, y el 10% restante a partidas para apoyar el mercado, por ejemplo, cuando las condiciones climáticas, como inundaciones o sequías, lo perturban. (...)

El Consejo Europeo —formado por los 28 jefes de Estado o de Gobierno—, la Comisión Europea y el actual Parlamento Europeo coinciden en una cosa: reducir el presupuesto de la PAC considerablemente. En concreto, el Consejo ha propuesto una disminución del 16%.  (...)

Vuelve el ttip

El pasado 15 de abril, el Consejo de Agricultura y Pesca de la UE aprobó los mandatos que dan el poder a la Comisión Europea para negociar un tratado comercial con Estados Unidos en productos industriales, incluida la pesca.

 Con el voto en contra de Francia, la abstención de Bélgica y el voto a favor del resto de Estados, la Comisión Europea consigue reanudar las negociaciones con la Administración Trump para establecer un acuerdo de libre comercio con el que se eliminen las barreras arancelarias y se armonicen los estándares de calidad y control entre las dos potencias.

Lo que pretende la Comisión es reabrir el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones, el TTIP. Cualquiera que haya seguido las protestas contra el TTIP habrá escuchado ya las posibles consecuencias de un tratado que estaba siendo negociado con total oscurantismo.

Lucha contra la evasión fiscal

Por mucho que se dote a la Agencia Tributaria española de efectivos o se luche contra la economía sumergida, la verdadera batalla contra la evasión y elusión fiscal se mide en Bruselas. Las comisiones de investigación que se formaron tras los escándalos de los Papeles de Panamá y los LuxLeaks han dado algunos resultados esperanzadores en la lucha contra la evasión de las grandes empresas y su uso de los paraísos fiscales u otras ventajas fiscales que ofrecen países en el corazón de Europa, pero falta que los nuevos organismos que se conformen tras las elecciones europeas tengan la suficiente voluntad política para plantar cara a esas empresas y a la industria financiera.(...)

Esto deja fuera el principal problema de la evasión fiscal en Europa: sus paraísos fiscales internos. El grupo parlamentario de la izquierda europea, GUE/NGL, al que pertenecen Podemos e Izquierda Unida, ha denunciado en repetidas ocasiones las técnicas que usan empresas como Inditex, Nike o Facebook para eludir el pago de impuestos usando países en el corazón de Europa como Holanda, Luxemburgo, Malta o Irlanda.

¿Cómo se actuará ante una nueva crisis?

En diciembre de 2018, el Banco Central Europeo (BCE) anunció el fin del programa de compras de activos para inyectar dinero en la economía (la expansión cuantitativa o Quantitative Easing), pero ante la desaceleración del crecimiento en la zona euro, Draghi ha dado marcha atrás y ha anunciado que, de momento, seguirá con los estímulos a la economía. 

La reacción de Draghi es una clara señal de que son conscientes de que una nueva crisis está por llegar y que, si los vientos de cola del BCE dejan de soplar, la caída será mayor. (...)

El nuevo equilibrio de fuerzas que resulte de las elecciones europeas tendrá en sus manos, y escaños, la posibilidad de practicar otro tipo de políticas que, a diferencia de lo que se hizo en la crisis mundial que arrancó en 2007, invierta dinero en la economía real y consiga reactivar el consumo y la demanda, en vez de pretender activar esa economía forzando a que los bancos presten dinero. 

La pregunta es: ¿nos sacarán de la crisis o volverán a rescatar a la banca y a socializar esas pérdidas mediante recortes y austeridad?

Unión bancaria

La Unión Bancaria fue la respuesta de la UE a la crisis financiera de 2008.(...)

 La Unión Bancaria está promoviendo actualmente una concentración bancaria mucho mayor y no hay garantía de que los fondos públicos no se usen nuevamente para rescatar al sistema financiero.

El tercer pilar, el EDIS, es la propuesta de la Comisión en 2015 —respaldada en cierta medida por el BCE—, para crear un esquema europeo de protección de depósitos bancarios de hasta 100.000 euros, como actualmente tiene el Estado español. La propuesta tiene como objetivo fortalecer los sistemas de garantía nacionales facilitando que los depósitos bancarios nacionales sean protegidos por un sistema de cobertura común europeo. 

No obstante, el EDIS sigue sin concretarse por la férrea oposición de Alemania, que quiere que se rescate a los bancos europeos porque le deben a los bancos alemanes, pero no quiere aportar dinero para que se rescate a los clientes. Que se complete esa Unión Bancaria y cómo van a funcionar los rescates bancarios será, por desgracia, uno de los principales debates de las instituciones europeas.

Fondo monetario europeo

Otra de las propuestas de la Comisión en su “Hoja de ruta para profundizar la Unión Económica y Monetaria” consiste en el establecimiento de un Fondo Monetario Europeo (FME). El FME seguirá proporcionando asistencia financiera a Estados miembro en dificultades a cambio de que cumplan reglas estrictas de contracción fiscal, es decir, que sigan profundizando en las medidas de austeridad presupuestaria. 

Pero, además, el FME desempeñará una nueva función, que es la de actuar como mecanismo de respaldo del Fondo Único de Resolución Bancaria (FUR), que podría dotarse de 60.000 millones de euros y actuaría como prestamista de último recurso para facilitar resoluciones ordenadas de bancos insolventes en caso de quiebras de bancos sistémicos. (...)

Pero este FME presenta varios problemas. El primero es que, solo observando la factura del rescate financiero en España, los 60.000 millones con los que se pretende dotar al Fondo no serán suficientes en caso de una nueva, y más que posible, quiebra financiera. Otro problema es la falacia de decir que será un rescate privado cuando el FME se financia con fondos procedentes de los Estados miembro, es decir, dinero público. 

Y tercero, la gobernanza del FME responde a los intereses de los poderosos, ya que se vota por unanimidad. Alemania se ha posicionado radicalmente en contra de las medidas de mutualización del riesgo, por lo que previsiblemente el acceso a los fondos del FME podrá verse dificultado por intereses políticos del “motor de Europa”, que, claramente, no son los de España.

Aparte de los abordados, la lista de temas importantes que se tratarán en la próxima legislatura europea podría ser interminable: qué harán frente a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la transición ecológica, las medidas para frenar el cambio climático, la fiscalidad de la economía digital, la regulación del oligopolio de las grandes empresas tecnológicas y el capitalismo de plataforma, las políticas de cuidados de los océanos y un largo etcétera que nos obliga a mantener un ojo en lo que se decide en Bruselas."                 (Yago Álvarez Barba, El Salto, 13/05/19)


Otra medida para la soberanía financiera y como alternativa a la salida del euro... europeseta electrónica:

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html  
- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:  
- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm  

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

14.2.19

Plketty: Europa necesita desesperadamente resolver su problema de acción colectiva para salir de la crisis. Para la democratización de Europan es mejor la capacidad fiscal que la flexibilización monetaria. Varoufakis: Europa necesita emitir bonos por valor de quinientos mil millones... el plan de Piketty se basa en impuestos, el de Varoufakis, en la emisión de deuda... los argumentos...

"(...) El 10 de diciembre de 2018 lanzamos un  Manifesto for the Democratisation of Europe, junto con 120 políticos y académicos europeos. Desde su lanzamiento, el manifiesto ha acumulado más de 110,000 firmas y todavía está abierto para más. incluye un proyecto para un tratado y un presupuesto que permite a los países que así lo deseen establecer una Asamblea Europea y una política genuina para la justicia fiscal, social y ambiental en Europa, todo disponible de forma multilingüe en el sitio web.

En The Guardian, el 13 de diciembre, Yanis Varoufakis presentó su
Green New Deal como una alternativa al manifiesto, que él considera irrelevante. Preocupados por garantizar la calidad del debate antes de las próximas elecciones europeas, presentamos algunas respuestas a sus críticas y aclaramos las diferencias entre su plan y nuestras propuestas.

El plan Varoufakis se basa en el Banco Europeo de Inversiones (BEI), que sería responsable de emitir bonos por un valor de € 500 mil millones por año, incluyendo estos valores en el programa de compra de valores por parte del Banco Central Europeo (BCE). "Se venderán como pan caliente", dice con el entusiasmo comunicativo que el ex ministro de finanzas en el gobierno de Tsipras en Grecia muestra por sus propias soluciones.

¿Para qué servirían los fondos así recaudados? Para la reconversión ecológica de la economía europea, de dónde proviene el eslogan "New Green Deal". No tenemos intención de criticar este objetivo. La reconversión de nuestro sistema de crecimiento hacia un régimen económico sostenible es una necesidad absoluta hoy en día. Debe implementarse a nivel europeo y, de hecho, desempeña un papel central en nuestra propia propuesta.

 ¿Cuál es la diferencia?

La principal crítica de Varoufakis parece ser la siguiente: ¿por qué quieres crear aún más nuevos impuestos cuando uno puede crear dinero? De hecho, nuestro presupuesto se financia con impuestos, mientras que su plan se financia con deuda pública. En sus propuestas, las empresas privadas involucradas en la transición ecológica piden prestado dinero al BCE, después de haber sido seleccionadas por el BEI. De hecho, parte de este acuerdo ya existe en la forma del plan Juncker. Lo que Varoufakis agrega es la compra de valores por parte del BCE en lugar de los inversores privados.

En primer lugar, nuestras propuestas se basan en impuestos porque una parte importante del gasto que proponemos es el gasto público: financiar la investigación en nuevas tecnologías por parte de las universidades y compartir el costo de la migración entre los países miembros está más allá de la esfera de las empresas privadas. Esta es una de las diferencias fundamentales entre nuestras propuestas: proponemos dar a Europa los medios para proporcionar bienes públicos a sus ciudadanos, incluida la campaña contra el calentamiento global, pero no únicamente.

En segundo lugar, los nuevos impuestos compartidos que proponemos apuntan a reducir la desigualdad dentro de los países. Hay griegos ricos que no pagan impuestos suficientes y alemanes pobres que pagan demasiado; nuestro objetivo es asegurar una mayor participación de los más ricos, dondequiera que se encuentren, en beneficio de los más pobres, cualquiera sea su país.

Sin embargo, Varoufakis nos critica por limitar las transferencias entre países asociados con el nuevo presupuesto adicional al 0,1 por ciento del producto interno bruto. Introdujimos este parámetro para evitar que el engaño de la "unión de transferencia" se vuelva a emitir como una excusa para no hacer nada. Si existe un consenso para aumentar el umbral al 0,5% del PIB o más, y si Varoufakis conoce una forma de obligar a los distintos países a aceptarlo, estaremos encantados de respaldar dicha modificación. Pero uno ya puede lograr mucho estableciendo más justicia fiscal y reduciendo la desigualdad dentro de los países.

 ¿La tecnocracia en beneficio del clima?

Otra diferencia importante entre nuestras propuestas es que nos imponemos el imperativo de un marco legítimo y democrático. No es así con Varoufakis. Al cambiar radicalmente el centro de decisión de la política económica europea hacia los bancos centrales del BCE, Varoufakis no parece estar tan preocupado como lo estaba anteriormente por el hecho de que los funcionarios públicos de alto rango tomarán decisiones a puerta cerrada que afectan a millones de ciudadanos europeos. ¡El plan Varoufakis entrega las riendas de la política europea a una tecnocracia descontrolada, como si no hubiera extraído todas las consecuencias de la crisis griega!

En contraste, nuestro manifiesto toma en consideración las lecciones del presente. No se basa en la hipotética conciencia ecológica de los banqueros centrales. Nuestra intención es anclar la reorientación de las políticas europeas en una arquitectura nueva, estable, institucional y democrática; Esto permitirá la intervención de actores que hasta la fecha han sido marginados en acuerdos que no están claramente definidos, a fin de cambiar el equilibrio de poder en el centro de Europa.

Las políticas llevadas a cabo a nivel europeo por los ministros de finanzas carecen de legitimidad, entre otras cosas. Para ser legítimas, estas políticas europeas, que ahora intervienen en el núcleo de los pactos sociales de los estados, deben ser iniciadas y controladas por una asamblea integrada por parlamentarios europeos y, sobre todo, por los miembros elegidos a nivel nacional, quiénes, en último recurso, siguen siendo los garantes de estos pactos dentro de nuestras democracias. 

Actuar como si todo pudiera resolverse mediante la emisión de una deuda y considerar como insignificante la cuestión de la justicia fiscal y la legitimidad democrática de las decisiones relativas a la economía política, aunque nos limitamos a la zona euro, no nos parecen muy convincentes. Dicho esto, estamos totalmente de acuerdo en que nuestro proyecto se beneficiaría de la extensión en muchas direcciones, en particular en materia de moneda y deuda.

De hecho, el tratado que proponemos prevé la posibilidad de compartir deudas superiores al 60% del PIB y permitiría una mejor supervisión democrática del BCE, gracias a la aprobación y el examen de su personal superior por la Asamblea Europea. Pero estas partes del tratado se beneficiarían con su emisión y Varoufakis tiene razón al subrayar la importancia potencial del BEI y el BCE en cualquier estrategia creíble de transición ecológica.

 Financiación de la transición ecológica.

 El Manifiesto por la democratización de Europa permite a los estados que así lo deseen firmar un tratado que crea una nueva Asamblea Europea: el 20% de los miembros elegidos en Europa y el 80% a nivel nacional; que creasen nuevos impuestos sobre los beneficios de las principales empresas o sobre la riqueza de los ciudadanos europeos más ricos.

 Esto garantizaría que quienes se han beneficiado de la construcción de Europa participen en la financiación de bienes públicos europeos, por ejemplo, la transición ecológica y la recepción e integración de los migrantes. Y siempre que los estados reunidos representen al menos el 70 por ciento de la población de la UE, la Asamblea Europea asumirá la tarea de controlar democráticamente y dirigir las políticas económicas llevadas a cabo por los ministros de finanzas de los estados que lo conformaron.

Sobre estos temas, es muy difícil predecir las mayorías transnacionales que podrían surgir en la asamblea. No hay nada, por ejemplo, que indique si las fracciones sociales de los principales partidos democristianos europeos se alinearían o no con los partidos de izquierda para garantizar más justicia social en nuestras sociedades europeas, que actualmente están amenazadas por las fuerzas populistas.

En conclusión, si bien tienen el gran mérito de existir, las críticas y propuestas de Yanis Varoufakis no nos parecen estar en consonancia con las cuestiones en juego. Europa no puede ignorar las cuestiones de legitimidad democrática genuina y justicia fiscal."                    

5.2.19

Bolkestein reloaded: la Comisión Europea quiere tomar el poder sobre nuestros servicios locales... la Comisión quiere el derecho de aprobar o negar nuevas leyes... por ejemplo, el Ayuntamiento de Amsterdam descubrió que limitar el uso de AirBnB podría ser una violación de la Directiva de Servicios. Bajo la nueva propuesta, tanto Amsterdam como el resto de las ciudades europeas tendrían que pedir permiso a la Comisión para introducir tales regulaciones...

"Las instituciones de la UE están negociando estos meses nuevas reglas del mercado único que podrían tener un severo impácto negativo en la toma de decisiones en los parlamentos, asambleas regionales y ayuntamientos de toda Europa. 

La Comisión propone hacer cumplir la Directiva de Servicios, también conocida como la Directiva Bolkestein, de una manera nueva y extremadamente intrusiva. En resumen, la Comisión quiere el derecho de aprobar o negar nuevas leyes, así como otras medidas cubiertas por la directiva. 

Y la directiva cubre una amplia gama de temas: leyes de zonificación (planificación de la ciudad), medidas de suministro en temas de vivienda, suministro de energía, suministro de agua, gestión de residuos y mucho más. (...)

Antes de seguir examinando la base legal de todo esto, puede ser útil tener una idea de lo que está en juego, y hacerlo a través de un par de ejemplos concretos.

– Cuando el Ayuntamiento de Amsterdam se pronunció en contra de la propuesta de la Comisión, el concejal Tiers Bakker, quien redactó la resolución, se refirió a los intentos de regular AirBnB en la ciudad. 

Durante mucho tiempo, AirBnB disfrutó de reglas muy flexibles en Ámsterdam, pero con el tiempo el servicio se volvió tan ampliamente utilizado que creó problemas con el acceso a viviendas asequibles y cambió la atmósfera y el ambiente en partes clave de la ciudad. 

El Ayuntamiento de la ciudad intervino, respondiendo a las demandas de su electorado, los residentes de la ciudad, y fortaleció la normativa solo para descubrir que limitar el uso de AirBnB podría ser una violación de la Directiva de Servicios. Bajo la nueva propuesta, la ciudad de Ámsterdam tendría que pedir permiso a la Comisión para introducir tales regulaciones.

– Las leyes de zonificación y/o la planificación de la ciudad están cubiertas por la Directiva de Servicios, de acuerdo con una sentencia reciente de la Corte de Justicia de la Unión Europea. 

La planificación de la ciudad puede involucrar decisiones de políticas sobre dónde poner tiendas y dónde no, así como sobre su tamaño. Algunas ciudades pueden preferir no tener grandes supermercados (hipermercados), para salvaguardar la existencia del comercio local y tiendas pequeñas. 

Sin embargo, esta área de planificación está cubierta por la Directiva de Servicios. Por lo tanto, aquí también debería notificarse a la Comisión, dándo a la Comisión la última palabra, tal vez no en cada decisión de planificación individual, pero sí permitiéndoles bloquear o rechazar planes integrales a largo plazo para el desarrollo de la ciudad.

– La directiva también afecta notablemente a los derechos laborales. 

Cuando se propuso por primera vez la Directiva de Servicios, hubo una protesta por el hecho de que permitiría a las empresas de servicios operar en toda la UE siguiendo las normas y regulaciones de su país de origen. El movimiento sindical argumentó que esto llevaría inevitablemente al dumping social, ya que empresas con sede en un país con salarios bajos podrían enviar trabajadores a los países con salarios altos y pagarles una fracción de los salarios locales. 

Después de protestas masivas en toda la UE, la legislación laboral quedó finalmente exenta de la directiva. Pero eso no significa que se permitan medidas destinadas a monitorear el respeto de las empresas de servicios a los convenios colectivos o normativas locales. Recientemente, la Comisión se ha quejado de normas en Dinamarca que permiten a las autoridades y los sindicatos detectar posibles violaciones de los convenios colectivos y de la legislación laboral.

– La Directiva de Servicios incluso afecta el uso de los recursos naturales. 

En 2015, el Órgano de Vigilancia de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), que supervisa la adhesión a las normas del mercado único en los países del EEE (Islandia, Noruega y Liechtenstein), decidió que la ley de Islandia sobre el uso de energía geotérmica y agua subterránea viola la Directiva de Servicios, dificultando que operadores privados extranjeros obtengan acceso al recurso. 

La ley fue la respuesta a la preocupación de Islandia sobre el enfoque corto plazista de las empresas privadas en cuanto al uso de los recursos geotérmicos, que no tienen en cuenta el interés público a largo plazo. Aún así, a fecha de hoy se considera una violación de la ley europea.  (...)"                  (Attac España, 09/12/18)

20.6.18

El BCE anuncia que en diciembre eliminará el programa de compra de activos... lo que reducirá la solvencia crediticia de España... ¿Llegó el momento de disciplinar a Italia, a España? Con la amenaza de una subida de la prima de riesto... vuelta a empezar

 
 
Calentando motores para la siguiente crisisi del euro. Toca disciplinar a España e Italia. 

 
 
"El BCE reducirá la compras de deuda en septiembre y las eliminará en diciembre" y con ello la solvencia de España 



"Europa y el mundo redescubren los riesgos políticos: Italia y el último G-7 son la prueba.

 La recuperación de la eurozona pierde fuelle. Los mercados están cada vez más nerviosos. La inflación no termina de volver a pesar de la subida del precio del petróleo. 

Y aun así, el Banco Central Europeo está cerca de la retirada de estímulos: el plan de compra se amplía tres meses (del posible final en septiembre hasta diciembre) pero con una intensidad más baja, de 15.000 millones. A partir de diciembre se dará por terminado, a no ser que la inflación y otros indicadores den sorpresas.   (...)

Los últimos datos son mixtos, ni buenos ni malos: la producción industrial de la zona euro desacelera, pero el empleo se sigue recuperando. Fráncfort tiene que dar alguna indicación acerca de si se trata solo de una corrección en el ritmo de crecimiento o, tal vez, de un posible riesgo de recaída en la recesión. 

Las incertidumbres están ahí, en los indicadores de confianza y en los niveles de volatilidad del mercado. Y sobre todo en Italia, auténtico quebradero de cabeza para las instituciones europeas y en especial para un BCE presidido por un italiano, Draghi.

Es probable que los tipos de interés negativos sigan ahí durante al menos un año. Y a los mercados les quedan todavía unos meses de anestesia vinculados al QE europeo. Pero cualquier cambio de posición del BCE puede provocar sacudidas."             (Claudi Pérez, El País, 15/06/18)