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16.10.26

Si Vox llega a gobernar, veremos privatización parcial de las pensiones, rebajas masivas de impuestos a los ricos y motosierra al estilo Milei en Argentina. No lo digo yo: lo dicen ellos mismos... Propuesta estrella: un sistema de pensiones “mixto”... No olvidemos que los planes privados en España son una estafa: más del 90% rinden menos que las Letras del Tesoro, y a veces te queda una pensión inferior al dinero que pusiste... Con el sistema mixto que quiere VOX, en vez de pagar 500€ a la Seguridad Social, pagarías 250€ a la Seguridad Social y 250€ a un fondo que invierte en los mercados financieros. Si la economía va bien, podrás tener buena pensión. Si hay crisis, tu pensión se hunde. Es un casino con tu jubilación... Es cierto que países como Suecia, Dinamarca o Países Bajos tienen sistemas mixtos. Lo que no cuenta es que tres de ellos tuvieron que dar marcha atrás tras una crisis financiera... Los precedentes de sistemas de capitalización son desastrosos. Chile tuvo que reformarlo, y actualmente va a tener que volver a rescatarlo. Hungría y Polonia lo revirtieron tras la crisis de 2008, y Chequia lo implantó en 2013 y lo cerró en 2016... La otra gran propuesta de VOX es proponer tramos de IRPF con mínimo exento de 22.000€, un 15% hasta 70.000€ y un 25% a partir de ahí... Según la propia calculadora de Vox, quien gana 17.094€ no ahorra nada, con 30.000€ ahorra 360€... y con 300.000€ deja de pagar casi 5.000€ al mes. Con 150.000€, un ahorro de 28.910€ al año. ¡Es un regalo a los ricos! El coste: unos 40.000 millones de euros menos de recaudación según una estimación conservadora (casi la mitad de todo el IVA). Un think tank liberal de la Atlas Network calcula 85.000 millones menos solo en IRPF, y concluye que las cuentas de Vox no salen (Eduardo Garzón)

Eduardo Garzón @edugaresp.bsky.social

Si Vox llega a gobernar, veremos privatización parcial de las pensiones, rebajas masivas de impuestos a los ricos y motosierra al estilo Milei en Argentina. No lo digo yo: lo dicen ellos mismos, Figaredo y Abascal, en precampaña. Que luego nadie diga que no estábamos avisados

Propuesta estrella: un sistema de pensiones “mixto”, una parte de reparto y otra de capitalización. Hoy el reparto es obligatorio, universal y democrático: los que trabajan pagan al Estado, y los jubilados cobran del Estado acorde a cuantías y criterios decididos por los legisladores. 

Con el sistema mixto que quiere VOX, en vez de pagar 500€ a la Seguridad Social, pagarías 250€ a la Seguridad Social y 250€ a un fondo que invierte en los mercados financieros. Si la economía va bien, podrás tener buena pensión. Si hay crisis, tu pensión se hunde. Es un casino con tu jubilación.

Vox dice que hay ejemplos europeos. Es cierto que países como Suecia, Dinamarca o Países Bajos tienen sistemas mixtos. Lo que no cuenta es que tres de ellos tuvieron que dar marcha atrás tras una crisis financiera. Y Francia, Italia, Alemania o Austria funcionan sólo con reparto.

¿Quién gestionaría esos fondos en España? Cinco grupos controlan casi el 75% del negocio de pensiones privadas. Vox y el PP no crearían un organismo público de inversión; darían el dinero a estas empresas, que cobrarían comisiones. Negocio para la banca, y más caro para nosotros.

No olvidemos que los planes privados en España son una estafa: más del 90% rinden menos que las Letras del Tesoro, y a veces te queda una pensión inferior al dinero que pusiste. Solo los contrata el 28% de la población: el 62,2% en el 10% más rico frente al 8,1% en el 20% más pobre. 

Los precedentes de sistemas de capitalización son desastrosos. Chile tuvo que reformarlo, y actualmente va a tener que volver a rescatarlo. Hungría y Polonia lo revirtieron tras la crisis de 2008, y Chequia lo implantó en 2013 y lo cerró en 2016. El Salvador lo hizo de golpe y su deuda se disparó

La otra gran propuesta de VOX es proponer tramos de IRPF con mínimo exento de 22.000€, un 15% hasta 70.000€ y un 25% a partir de ahí. Y quieren más deducciones para la renta del ahorro, que ya tributa bastante menos que el trabajo. Quieren premiar todavía más a los rentistas. 

Según la propia calculadora de Vox, quien gana 17.094€ no ahorra nada, con 30.000€ ahorra 360€... y con 300.000€ deja de pagar casi 5.000€ al mes. Con 150.000€, un ahorro de 28.910€ al año. ¡Es un regalo a los ricos!

El coste: unos 40.000 millones de euros menos de recaudación según una estimación conservadora (casi la mitad de todo el IVA). Un think tank liberal de la Atlas Network calcula 85.000 millones menos solo en IRPF, y concluye que las cuentas de Vox no salen.

Los recortes que Vox propone (ingreso mínimo vital, cooperación, políticas activas de empleo, subvenciones a sindicatos y patronal) cubren menos del 20% del agujero que provocarían. Faltaría recortar la mitad de las pensiones, el 100% de la sanidad pública y más del 150% de la educación pública. 

Por si fuera poco, pasar de cinco tramos a dos hace el IRPF mucho menos progresivo, mucho menos justo. Os recuerdo que en 1978 había más de 25 tramos. Así se discriminaba con bastante precisión a los contribuyentes por renta, haciendo el impuesto mucho más justo.

Abascal lo dijo claro: harán “exactamente” lo que hacen Trump en EEUU y Milei en Argentina. ¿Y qué ha hecho Milei en casi tres años? Gasto real recortado un 30%, incluyendo un 80% menos en obra pública. La austeridad de Rajoy palidece a su lado.

¿Consecuencias de esos recortes? Destrucción de empleo formal récord, hundimiento de salarios y pensiones, ingresos medios un 17% menores, más de 30.000 empleadores y empresas menos, y morosidad por encima del 12,5%. Exitazo.

También se han disparado todavía más los alquileres, hay un exceso de muertes evitables y la industria argentina tiene ¡el cuarto peor desempeño del mundo! Ese es el modelo de Vox para España. Que luego nadie diga que no sabía nada...

Desarrollo todo esto en vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=Ujq--EfLX30

9:10 · 16 oct 2026 Todos pueden responder 16 republicaciones1 cita19 me gusta 1 guardado

19.7.26

La trampa de financiarizar las pensiones... Las políticas europeas y las de los estados europeos individualmente, principalmente Italia, están privatizando los sistemas de pensiones, la sanidad y los servicios esenciales. La privatización significa financiarización. Todo aquello que ya no esté garantizado por el Estado debe estar cubierto por seguros privados, mediante la creación de fondos, pólizas, etc... Para que la financiarización funcione se requiere «mercados» financieros constantemente eufóricos, con rendimientos significativos, capaces de resistir la inflación... Pero, ¿son realmente capaces los mercados actuales de sustituir al estado del bienestar, a pesar de todas sus limitaciones? Existe una burbuja gigantesca construida sobre la inteligencia artificial y la tecnología, que requiere liquidez constante... se está obteniendo liquidez a través del ahorro mundial... pero las guerras en curso provocarán un aumento vertiginoso de los costes energéticos con graves consecuencias inflacionarias que conllevarán tipos de interés y costes de endeudamiento más elevados, lo que dificultará aún más la supervivencia de las empresas de IA, ya que sus beneficios serán inferiores a la deuda que deben pagar... además la crisis de la deuda estadounidense y la pérdida de credibilidad del dólar como moneda segura están eliminando elementos que históricamente se consideraban garantizados... Por lo tanto, depositar las pensiones, la atención médica y la educación en el mercado financiero, es una responsabilidad política por la que las clases dominantes deberían rendir cuentas (Alessandro Volpi)

"Las políticas europeas y las de los estados europeos individualmente, principalmente Italia, están privatizando los sistemas de pensiones, la sanidad y los servicios esenciales.

La privatización significa financiarización. Todo aquello que ya no esté garantizado por el Estado debe estar cubierto por seguros privados, mediante la creación de fondos, pólizas, etc.

Para que la financiarización funcione —además de las enormes desigualdades que genera— requiere «mercados» financieros constantemente eufóricos, con rendimientos significativos, capaces de resistir la inflación y minimizar las crisis.

Pero, ¿son realmente capaces los mercados actuales de sustituir al estado del bienestar, a pesar de todas sus limitaciones?

Para responder a esta pregunta, es necesario tener en cuenta algunos elementos.

1) Existe una burbuja gigantesca construida sobre la inteligencia artificial y la tecnología, que requiere liquidez constante y una enorme cantidad de energía. Se está obteniendo liquidez a través del ahorro mundial, que, sin embargo, se está viendo mermado debido a las dificultades de producción en gran parte del planeta. Ante todo, las grandes inversiones en empresas de IA deben generar beneficios en un plazo razonable, y la mayor limitación en este sentido es la evidente falta de energía. Los centros de datos consumen cantidades de energía que no son compatibles con las necesidades generales de las sociedades «occidentales».

2) Existe un marco geopolítico que ciertamente no es favorable a la estabilidad financiera. Las guerras en curso provocarán un aumento vertiginoso de los costes energéticos (el cierre de Ormuz y Bab el-Mandeb, la dependencia del GNL, las tensiones en torno a Suez y el estrecho de Malaca, las sanciones), con graves consecuencias inflacionarias que conllevarán tipos de interés y costes de endeudamiento más elevados, lo que dificultará aún más la supervivencia de las empresas de IA, ya que sus beneficios serán inferiores a la deuda que deben pagar.

3) La financiarización del rearme; la idea de que las finanzas se alimentan del gasto público en rearme choca con el estado crítico de la deuda pública, que se ve obligada por el aumento de los tipos de interés a destinar porciones cada vez mayores de sus presupuestos a este fin.

4) La crisis de la deuda estadounidense, que ha alcanzado dimensiones alarmantes, y la pérdida de credibilidad del dólar como moneda segura están eliminando del inventario de instrumentos financieros elementos que históricamente se consideraban garantizados.

Por lo tanto, considerar la posibilidad de depositar las pensiones, la atención médica y la educación en el mercado financiero, confiando en sus poderes milagrosos, parece realmente una responsabilidad política por la que las clases dominantes —y no solo las políticas— deberían rendir cuentas."

(Alessandro Volpi , El Viejo Topo, 19/07/26, Fuente: L´Antidiplomatico)

6.7.26

Merz establece una medida novedosa, ya que el 0,5 % de los ingresos brutos de los trabajadores (un porcentaje que irá en aumento y alcanzará el 2 % en 2031) se deberá destinar a un fondo público de pensiones que se invertirá en los mercados de capitales. Parte del capital recaudado por el Estado dependerá, para su sostenibilidad, de los vaivenes de los mercados financieros... el dinero colocado en ese sector suele ir a parar a Wall Street en lugar de destinarse a la economía productiva del país o de la misma Europa... una reforma que incrementará el coste social que los empresarios deben afrontar. El canciller argumenta que es la única manera de garantizar que las pensiones sean sostenibles a largo plazo. No solo deberán afrontar lo que el Estado les pide, sino lo que los mercados de inversión demandan. Un sobrecoste... Las pymes están operando en un mercado que cada vez exige más gastos y tampoco tienen a nadie que las defienda. No son el votante objetivo de los progresistas, y quienes prometen acoger sus intereses, caso de las derechas, defraudan sistemáticamente cuando gobiernan. Esto explica también el malestar contemporáneo: si las medidas que se no toman no ayudan a los trabajadores, pero tampoco a las pymes, ya que se recargan sobre un ámbito y sobre otro los costes, es normal que tanto a izquierda como a derecha el malestar aumente. AfD crece en Alemania... Milei también se está cargando las pequeñas y medianas empresas argentinas.Todo se hace más caro para todos cuando lo público no funciona o deja de estar presente... Berlín debe invertir grandes cantidades en armamento en los próximos años, en parte para paliar el declive de su industria, y desea unas cuentas públicas que hagan posible destinar grandes cantidades de capital a ese sector (Esteban Hernández)

"Las reformas que ha propuesto Friedrich Merz han merecido las felicitaciones de buena parte de la política tradicional europea, así como de importantes sectores económicos. Un editorial de ‘Financial Times’ ha celebrado expresamente la iniciativa del gobierno alemán y la ha calificado como “una medida ambiciosa que podría tener implicaciones positivas en toda Europa”.

Merz pretende, entre otras reformas, que los 67 años sean la edad mínima de jubilación y que se restrinja significativamente el derecho de jubilarse anticipadamente a quienes han cotizado 45 años, pero no han alcanzado todavía la edad legal para pasar al retiro. Al mismo tiempo, establece una medida novedosa, ya que el 0,5 % de los ingresos brutos de los trabajadores (un porcentaje que irá en aumento y alcanzará el 2 % en 2031) se deberá destinar a un fondo público de pensiones que se invertirá en los mercados de capitales. Parte del capital recaudado por el Estado dependerá, para su sostenibilidad, de los vaivenes de los mercados financieros.

Más de 16 M de personas se jubilarán en los próximos 10 años en Alemania, pero solo 12,5 M se incorporarán al mercado

Los argumentos empleados para justificar las reformas se basan en proyecciones, ya que se estima que más de 16 millones de personas se jubilarán en los próximos 10 años en Alemania, mientras que solo 12,5 millones se incorporarán al mercado laboral. La insostenibilidad de las pensiones reaparece como elemento central de las cuentas públicas. Es cierto que son cifras un tanto dudosas: los economistas no saben cómo estaremos el año que viene, pero se dan por buenas estimaciones de mucho mayor aliento. En lo que se refiere a las pensiones, además, las previsiones han sido un fracaso en los últimos 20 años. Se realizaron entonces estimaciones muy similares que se basaban en proyecciones demográficas. Resultaron fallidas: el número de ocupados aumentó en lugar de disminuir ya que la inmigración aportó la mano de obra que era precisa.

El sobrecoste

Estas reformas, sin embargo, responden también a otros objetivos, muy ligados al momento germano. Berlín debe invertir grandes cantidades en armamento en los próximos años, en parte para paliar el declive de su industria, y desea unas cuentas públicas que hagan posible destinar grandes cantidades de capital a ese sector. Otros países europeos tienen problemas similares, y agravados por el peso de la deuda. La exigencia general de que el gasto en prestaciones públicas se ajuste está muy presente, y más cuando, con lo que recauda el Estado, hay que devolver lo recibido e invertir en el desarrollo de las economías nacionales.

El propósito de Merz no se agota con las pensiones, sino que apunta hacia una reforma del estado de bienestar que incluye la sanidad pública y la atención a los mayores, así como a los subsidios por desempleo. Básicamente, consiste en que los ciudadanos se vayan haciendo cargo cada vez de mayores partes de la provisión de bienes necesarios, desde sanidad, hasta educación, pasando por las pensiones y los seguros ante situaciones de necesidad. Lo privado cada vez tendrá más peso y lo público se debilitará aún más, a pesar de que los ciudadanos seguirán pagando al Estado.

Es llamativo que Alemania impulse una reforma que incrementará el coste social que los empresarios deben afrontar

Los votantes conservadores son muy favorables a este tipo de medidas, que ven con muy buenos ojos, ya que entienden que fortalecen la economía. Sin embargo, en una situación complicada como la presente, se ven cada vez más expuestos a las subidas de precios, al retraso en la jubilación y en las menores prestaciones en un momento en que la vida se vuelve muy cara. La atención médica, por ejemplo, se encarece significativamente para los jubilados, incluso para aquellos cuyas pensiones son elevadas, porque deben destinar cada vez más recursos a pagar la atención médica, los medicamentos y todo aquello que el seguro no cubre. Hay distintas señales que muestran cómo las clases medias altas deben pagar cada vez más por la educación de sus hijos, por sus viviendas o simplemente para mantener el nivel de vida de clase media alta. Funciona en cascada y la sanidad en España es un buen ejemplo: dado que la pública está muy saturada, cada vez más personas contratan un seguro privado. Pero estos también han llegado al límite de su capacidad (y están pauperizando a unos médicos a los que retribuyen muy escasamente), por lo que, si se quiere tener atención sanitaria rápida en un especialista, se ha de pagar la consulta íntegra, igual que si no se tuviera seguro. En otro caso, se le atenderá, pero en fechas bastante más lejanas. Todo se hace más caro para todos cuando lo público no funciona o deja de estar presente.

Lo llamativo, en este contexto, es que el gobierno alemán haya aprobado una reforma que incrementará el coste social que los empresarios deben afrontar. El canciller argumenta que es la única manera de garantizar que las pensiones sean sostenibles a largo plazo. No solo deberán afrontar lo que el Estado les pide, sino lo que los mercados de inversión demandan. Un sobrecoste.

Trabajadores y pymes

Para la izquierda, esto debería ser una línea roja, ya que se colocará parte de lo aportado en fondos que impulsan el tipo de gestión que deteriora las condiciones salariales y laborales de los trabajadores. También para las fuerzas nacionalistas, ya que el dinero colocado en ese sector suele ir a parar a Wall Street en lugar de destinarse a la economía productiva del país o de la misma Europa.

Las derechas contemporáneas, cuando gobiernan, no cumplen con lo prometido, salvo en lo que afecta a los mercados

Pero también debería sonar mal a las derechas. Una de las quejas más frecuentes de los empresarios (además de los impuestos) es la carga excesiva que deben soportar por las cotizaciones de sus empleados. Las pequeñas y medianas empresas señalan este punto con insistencia. Esos colectivos esperaban del gobierno alemán que reformase el sistema de forma que aliviase su situación económica y va en dirección contraria.

Esta es una deficiencia de las derechas contemporáneas, que no cumplen lo que prometen, salvo para los mercados. La derecha moderada no benefició ni a los trabajadores ni a los pequeños y medianos empresarios, ya que en los últimos años ha subido los impuestos cuando gobierna. En España, Rajoy fue un ejemplo. Trump ha irrumpido en la Casa Blanca con un buen montón de medidas que han recortado impuestos, pero la economía no ha mejorado para la gente común. En algunos casos es peor, porque Milei se está cargando las pequeñas y medianas empresas argentinas.

Las pymes están operando en un mercado que cada vez exige más gastos y que les deja menos margen y tampoco tienen a nadie que las defienda. No son el votante objetivo de los progresistas, y quienes prometen acoger sus intereses, caso de las derechas, defraudan sistemáticamente cuando gobiernan. Esto explica también el malestar contemporáneo: si las medidas que se no toman no ayudan a los trabajadores, pero tampoco a las pymes, ya que se recargan sobre un ámbito y sobre otro los costes, es normal que tanto a izquierda como a derecha el malestar aumente. AfD crece en Alemania."

(Esteban Hernández , El Confidencial, 05/07/26)  

30.6.26

El Telegraph finalmente admite que debemos tomarnos en serio el cambio climático, pues las olas de calor están poniendo en peligro la jubilación, ya que los fenómenos meteorológicos extremos amenazan la rentabilidad de las inversiones de los planes de pensiones privados... El cambio climático se está convirtiendo en un riesgo importante para billones de libras en ahorros para pensiones, ya que un clima cada vez más impredecible daña los activos, interrumpe las cadenas de suministro y afecta la productividad... Calum Cooper, presidente de la Sociedad de Profesionales de Pensiones, declaró: «En pocas palabras, no se puede separar el futuro de las pensiones del futuro de la economía. Y no se puede separar el futuro de la economía del cambio climático. ¿Cómo pudo publicar esto el Telegraph sin previo aviso por ? ¿Acaso sus lectores no necesitaban que se lo comunicaran de una forma más sutil? ¿Eso provocará algún cambio? No apuesten por ello... Los neoliberales viven en el presente, y ahora mismo controlan el presupuesto. Y por eso estamos en apuros (Richard Murphy)

"El Telegraph finalmente admite que debemos tomarnos en serio el cambio climático

Hay una razón por la que pago una suscripción al Daily Telegraph. Viene de la satisfacción que siento cuando tienen que publicar comentarios como este:

Las olas de calor están poniendo en peligro la jubilación, ya que los fenómenos meteorológicos extremos amenazan la rentabilidad de las inversiones, según ha advertido el sector de las pensiones.

El cambio climático se está convirtiendo en un riesgo importante para billones de libras en ahorros para pensiones, ya que un clima cada vez más impredecible daña los activos, interrumpe las cadenas de suministro y afecta la productividad, según un informe de la Sociedad de Profesionales de Pensiones (SPP).

Calum Cooper, presidente de la SPP, declaró: «En pocas palabras, no se puede separar el futuro de las pensiones del futuro de la economía. Y no se puede separar el futuro de la economía del cambio climático.

«Eso significa que el riesgo climático es ahora un riesgo para la jubilación».

Respiré hondo para recuperarme del shock (¡qué ironía!).

¡Me quedé de piedra! ¿Cómo pudo pasar esto sin previo aviso por parte del Telegraph? ¿Acaso sus lectores no necesitaban que se lo comunicaran de una forma más sutil?

Y ahora, hablando en serio: lo sé desde mi adolescencia. Este fue el primer libro serio de economía que leí.

Tenía unos 17 años, creo.

El Telegraph acaba de darse cuenta.

Puede que, junto con todos sus amigos neoliberales, hayan pasado años criticando a quienes nos preocupamos por el medio ambiente, a quienes creamos el Nuevo Pacto Verde y, según ellos, éramos "conscientes", pero teníamos razón desde el principio.

Y ahora nuestra verdad les está afectando directamente.

¿Eso provocará algún cambio?

No apuesten por ello. Los neoliberales viven en el presente, negando la existencia de un futuro mediante el proceso de descontabilidad al que están tan entregados. ¿El resultado? Desestiman las preocupaciones sobre lo que podría suceder, precisamente. Porque dan por sentado que no podemos.

En la vida real, no podemos. Pero ahora mismo controlan el presupuesto. Y por eso estamos en apuros."

(Richard Murphy, blog, 30/06/26, traducción google)

3.6.26

Sahra Wagenknecht: El canciller de BlackRock y multimillonario Merz quiere que los alemanes curren más tiempo y jueguen a la ruleta su previsión para la vejez en los mercados bursátiles. ¡No se puede estar más en las nubes! ¿Acaso Merz tiene siquiera idea de lo que es levantarse cada mañana para sacar adelante a uno mismo y a la familia como sea? ¿O de lo que significa trabajar durante décadas y pagar cotizaciones, para al final no poder vivir de todos modos de la mísera pensión? ¡Necesitamos urgentemente una política que mejore la vida de la gente, en lugar de cubrirla con cada vez más recortes!

Sahra Wagenknecht @SWagenknecht

El canciller de BlackRock y multimillonario Merz quiere que los alemanes curren más tiempo y jueguen a la ruleta su previsión para la vejez en los mercados bursátiles. ¡No se puede estar más en las nubes! ¿Acaso Merz tiene siquiera idea de lo que es levantarse cada mañana para sacar adelante a uno mismo y a la familia como sea? ¿O de lo que significa trabajar durante décadas y pagar cotizaciones, para al final no poder vivir de todos modos de la mísera pensión? ¡Necesitamos urgentemente una política que mejore la vida de la gente, en lugar de cubrirla con cada vez más recortes! 

Mi discurso en la manifestación del BSW en Berlín.

Vídeo: https://x.com/i/status/2062067213905879231

(traducción google)

9:01 a. m. · 3 jun. 2026 ·27,4 mil Visualizaciones

25.3.26

Según el informe 2025 de la patronal Inverco, los planes de pensiones privados se desangran... En 2025 las salidas de fondos de los planes de pensiones vía prestaciones y pagos por supuestos de especial liquidez han superado a las aportaciones en 1.659 millones de euros... La rentabilidad a largo plazo de los fondos de pensiones privados es muy reducida. A un plazo de 25 años el promedio es de un 2,9%, prácticamente la mitad del retorno que ofrece el sistema de pensiones público. Por eso los planes privados se desangran... Las aportaciones netas a los planes de pensiones privados alcanzaban el 0,29% del PIB en 2007. En 2025 eran negativas del -0,10% del PIB

 "En 2025 las salidas de fondos de los planes de pensiones vía prestaciones y pagos por supuestos de especial liquidez han superado a las aportaciones en 1.659 millones de euros.

Hemos pasado de aportaciones netas superiores a 3.000 millones de euros en 2007 a que se produzcan más reintegros y pagos de prestaciones que aportaciones brutas en cada ejercicio. Buenísima noticia. Solo son negocio para sus gestores y únicamente gracias a los beneficios fiscales.

Las aportaciones netas a los planes de pensiones privados alcanzaban el 0,29% del PIB en 2007. En 2025 eran negativas del -0,10% del PIB. Una muestra clara de que, reduciendo los beneficios fiscales, las personas trabajadoras les dan la espalda. Simplemente no son atractivos.

No solo lo digo yo. Es la conclusión del informe 2025 de la patronal Inverco.

«El descenso está relacionado con la drástica reducción del límite máximo de aportación» fiscalmente deducible.

El resultado es que las aportaciones brutas se estacan y cada vez suponen un porcentaje inferior en relación con las cotizaciones sociales. En definitiva, el sistema de pensiones es cada vez «más público» lo que es una excelente noticia.

No es casual.

La rentabilidad a largo plazo de los fondos de pensiones privados es muy reducida. A un plazo de 25 años el promedio es de un 2,9%, prácticamente la mitad del retorno que ofrece el sistema de pensiones público. Por eso los planes privados se desangran. Gran noticia."

(attac España, 25/03/26) 

5.3.26

«El sistema de pensiones públicas es perfectamente viable, depende de la voluntad política»... los fondos de pensiones individuales a 25 años tienen una rentabilidad media del 2,6%, según los datos de INVERCO (patronal de los fondos de pensiones); sin embargo, aportar cotizaciones sociales para cobrar una pensión pública supone una rentabilidad media del 5,5%; además se trata de un sistema solidario y de reparto... En 2050, año de mayor tensión por el incremento de la presión demográfica de las generaciones más numerosas ya percibiendo pensiones, las transferencias del Estado tendrían que aumentar 2,2 puntos del PIB, hasta el 5,9% del PIB; y en el año 2070, únicamente el 4,6% del PIB; Trump plantea la elevación del gasto militar al 5%, un objetivo compartido por Núñez Feijóo (Enric Llopis)

 "Según la comunidad autónoma que se considere, entre el 24,8% y el 48,4% de las pensiones en el estado español tienen un importe inferior al umbral de la pobreza, apunta el XIV Informe sobre el estado de la pobreza. Pobreza y territorio (2024), de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPAN); según esta fuente, el 19,2% de la población con 65 o más años se halla en riesgo de pobreza y/o exclusión social.

Son algunos de los “retos pendientes” en materia de pensiones, afirma el economista, miembro de IU y profesor en la Universidad Complutense, Carlos Sánchez Mato; delegado de Economía y Hacienda en el Ayuntamiento de Madrid entre 2015 y 2017, Sánchez Mato es autor de la tesis doctoral El papel de las ayudas públicas en el funcionamiento del sector bancario privado; la entrevista se realizó antes de su participación en el acto Les pensions sí són sostenibles, el 26 de febrero, en la sede de Esquerra Unida del País Valencià (EUPV).    

-P: El Fondo de Reserva de la Seguridad Social -conocido como hucha de las pensiones– cerró 2025 con más de 14.000 millones de euros acumulados (el nivel más elevado desde diciembre de 2017); en diciembre de 2025, la Seguridad Social abonó 10,4 millones de pensiones a más de 9,4 millones de personas (13.750 millones de euros), según el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social. Algunas voces afirman que el sistema público es insostenible… 

-CSM: Por supuesto que el sistema es sostenible y viable; los mismos que hacen predicciones catastrofistas sobre su viabilidad, ya lo hacían 40 años atrás; las reformas de 2021 y 2023 han tenido un impacto muy positivo para las y los pensionistas presentes y futuras; por ejemplo, han garantizado las revalorización de los pensiones según el IPC, eliminado el factor de sostenibilidad y mejorado las pensiones mínimas y no contributivas.

El impacto por las reformas realizadas al modelo del PP supondrá un 3% del PIB más de recursos destinados a los pensionistas en 2050. También se han aplicado instrumentos como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, que sustituye al factor de sostenibilidad incluido en la reforma del PP de 2013. La novedad es que, en general, se ha optado por la vía de los ingresos y otros elementos como una mayor seguridad y estabilidad laboral.

Veníamos de una situación de recortes que empezó incluso con Felipe González, y continuó después; por otra parte, hemos de ser conscientes que la reducción de las cotizaciones sociales es parte de los problemas que afectan a la Seguridad Social.

-P: “El sistema de pensiones tiene que evolucionar hacia uno mixto como en los países de nuestro entorno; un sistema en el que la gente cotice a su nombre”, afirma el economista neoliberal, Daniel Lacalle, en declaraciones recogidas el 26 de diciembre por la Cadena Cope; ¿qué opinas de esta valoración?

-CSM: Sería el mayor desastre para la clase trabajadora y la gente corriente; el actual sistema es una conquista, incluso con sus estados de deterioro y recortes en diferentes etapas, tanto del PSOE como del PP; es un sistema de reparto basado en la solidaridad; esto significa que los que trabajamos hoy pagamos las pensiones actuales, esperando la solidaridad -en el futuro- de las siguientes generaciones.

El sistema de reparto pone un tope a la pensión máxima (3.395 euros mensuales), y también hay un intento por mejorar las pensiones mínimas; ya me gustaría que hubiera estos topes a los salarios, de manera que la presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, no hubiera ganado 14,7 millones de euros anuales en 2025.

Un sistema de capitalización mixto dice que algo que estamos resolviendo muy bien, desde lo colectivo, se convirtiera en “el que más pueda, más se lleve”; y esto es justo lo contrario de avanzar en el socialismo real.

-P: ¿Qué sectores están interesados en liquidar el sistema de pensiones público?

-CSM: El sector más interesado es el financiero; al año se recaudan 180.000 millones de euros en cotizaciones de empresas y trabajadores; esto es un pastel muy goloso para los fondos de pensiones y de inversión, que estarían encantados en gestionar anualmente esta cantidad; imagínate la rentabilidad financiera gigantesca que conseguirían.

Hay una caída drástica en las aportaciones a los fondos de pensiones privados, que han pasado de representar el 0,6% del PIB en 2007 al 0,2% del PIB en 2025; las aportaciones brutas a estos planes pasaron de 6.968 millones de euros en 2007 a 3.252 millones en 2025; la reducción de los incentivos fiscales a estos planes privados ha sido una buena medida.

-P: El Centre Delàs señala que el gasto militar total en 2025 en el estado español sumó 42.249 millones de euros; ¿por qué no se cuestiona este gasto y sí la inversión en pensiones?

-CSM: Hay quienes consideran que el sistema público no es viable porque hay que hacer transferencias desde el Estado -financiadas a través de impuestos- para el pago de las pensiones; con la actual estructura demográfica, las transferencias en 2050 representarían en torno al 5% del PIB; sin embargo este porcentaje -exigido por Trump en gasto militar- Lacalle y otros ven con todas las ganas que se dedique a armamento.

-P: ¿Cómo responderías precisamente a la crítica de que el sistema se financie, también, con aportaciones adicionales a las obtenidas por cotizaciones sociales?

-CSM: En un estudio del sistema público de pensiones en los últimos 60 años, entre 1965 y 2024, demuestro que en 42 años ha habido flujos de la Seguridad Social a otros capítulos; es decir, la Seguridad Social ha pagado carreteras, hospitales y cosas que no son pensiones; es cierto que ahora sucede lo contrario, pero los que ahora se muestran preocupados, nunca se inquietaron por el hecho de que se usaran cotizaciones sociales para sufragar gastos públicos.

-P: No se cuestionan, por el contrario, los fondos de pensiones privados…

-CSM: En los fondos de pensiones privados, las aportaciones netas en 2025 han sido de -1.659 millones de euros: sale más dinero del que entra, hay más gente que retira dinero; desde 2020, han salido casi 5.200 millones de euros más que las aportaciones realizadas. Detrás de estos fondos está toda la banca y las compañías de seguros, que invierten los capitales en bolsa, renta fija, bonos verdes y otras

Asimismo, la rentabilidad financiera que ofrece este sistema privado es muy escasa; los fondos de pensiones individuales a 25 años tienen una rentabilidad media del 2,6%, según los datos de INVERCO (patronal de los fondos de pensiones); sin embargo, aportar cotizaciones sociales para cobrar una pensión pública supone una rentabilidad media del 5,5%; además se trata de un sistema solidario y de reparto.

Ellos critican que el sistema público de pensiones es demasiado generoso; claro, lo que plantean con el sistema mixto de capitalización es que hay que darles menos a los pensionistas y más al sistema privado.

-P: ¿Estás de acuerdo con quienes señalan la insostenibilidad del sistema por razones como la demografía o la jubilación de la generación del baby boom?

-CSM: Los datos que utilizo para calcular la viabilidad del sistema público de pensiones proceden de la Comisión Europea, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF) y el Informe de Envejecimiento; los informes demográficos son extremadamente pesimistas, y erraron en el pasado: el sistema público de pensiones no ha quebrado; con sus datos, el sistema es viable; además, el elemento de viabilidad no tiene que ser únicamente financiero.

En 2050, año de mayor tensión por el incremento de la  presión demográfica de las generaciones más numerosas ya percibiendo pensiones, las transferencias del Estado tendrían que aumentar 2,2 puntos del PIB, hasta el 5,9% del PIB; y en el año 2070, únicamente el 4,6% del PIB; Trump plantea la elevación del gasto militar al 5%, un objetivo compartido por Núñez Feijóo.

-P: Por último, ¿cuál es el argumento principal para defender la viabilidad de las pensiones públicas?

-CSM: Que el sistema sea sostenible depende de la voluntad política y social; el sistema público estará blindado si lo defendemos y nos convencemos todas y todos que es una de las conquistas sociales más importantes de la clase trabajadora.

De hecho, la derecha no tiene ahora la capacidad de enfrentar el debate si no es comprándonos el relato; a finales de febrero el Congreso aprobó el Real Decreto-Ley para la revalorización de las pensiones, con el voto favorable del PP, cuando su reforma de 2013 desligaba las pensiones del IPC." 

( Enric Llopis  , Rebelión, 05/03/26)

16.2.26

Te están usando para joder a tu abuelo... Nadie va a decir abiertamente que quiere recortar las pensiones porque quiere quedarse con ese pastel, tiene que venderlo como una necesidad imperiosa por el equilibro de las cuentas... No existe el conflicto generacional. Es un invento del capital para facilitar el negocio de las pensiones privadas... solo es una estrategia para instaurar otro inmenso expolio de clase y fomentar una nueva etapa de acaparamiento de capital por parte de las capas más privilegiadas... es una retórica que tiene como objetivo mejorar su propia situación personal ayudando a los que quieren que las pensiones públicas desaparezcan para ser sustituidas por el jugoso negocio de las pensiones privadas... Todo discurso que niega el conflicto de clases para sustituirlo por el conflicto generacional tiene como objetivo ser funcional a una futura rebaja de las pensiones... Es propio de trepas y advenedizos y es muy fácil identificarlos porque van buscando aquellos mensajes que favorecen a las elites para poco a poco adaptarlos y encabezarlos para lograr su favor. No es difícil hacer una leve prospección por los espacios mediáticos para identificarlos (Antonio Maestre)

 "Nadie va a decir abiertamente que quiere recortar las pensiones porque quiere quedarse con ese pastel, tiene que venderlo como una necesidad imperiosa por el equilibro de las cuentas, y para llevarlo a cabo necesita aliados dentro de la sociedad

Envejecer con una pensión que no alcanza: “Las cuentas no salen y tengo que pedir ayuda a mis hijos”

No existe el conflicto generacional. Es un invento del capital para facilitar el negocio de las pensiones privadas. Nadie va a decir abiertamente que quiere recortar las pensiones porque quiere quedarse con ese pastel, tiene que venderlo como una necesidad imperiosa por el equilibro de las cuentas, y para llevarlo a cabo necesita aliados dentro de la sociedad. Los principales objetivos para ejercer como quintacolumnistas dentro de la clase trabajadora son los jóvenes que ven muy lejano el momento en el que se harán beneficiarios de una pensión, quien tiene difícil el presente es imposible que piense en el futuro lejano.  

Cada vez que escuches a alguien hablar de Zeta, X, Millenial, Boomer, Alfa o categorizaciones similares basadas únicamente en el año en el que naciste para hablar de política económica échate la mano al bolsillo porque quiere robarte. A veces dirán que lo hacen porque eres víctima, pero solo es una estrategia para instaurar otro inmenso expolio de clase y fomentar una nueva etapa de acaparamiento de capital por parte de las capas más privilegiadas de la estratificación social. No es difícil saber quiénes son: los mismos que para solucionar el problema de la vivienda tienen como única medida relajar los impuestos para construir más sin poner límites a la especulación. 

Todo discurso que niega el conflicto de clases para sustituirlo por el conflicto generacional tiene como objetivo ser funcional a una futura rebaja de las pensiones. Es normal que este debate sea liderado por esas personas que forman parte del colectivo en el que se quiere instaurar el estado de agravio y que sin verse afectados por tener una posición de clase favorable busca el favor del capital para mejorar en esa estratificación de clase. Su actitud es en sí misma una evidencia de que el conflicto es de clase y no generacional. 

No es un discurso que tenga ninguna base intelectual seria ni deba tenerse en cuenta desde el punto de vista narrativo, es una retórica que tiene como objetivo mejorar su propia situación personal ayudando a los que quieren que las pensiones públicas desaparezcan para ser sustituidas por el jugoso negocio de las pensiones privadas. De forma paradójica la negación del conflicto de clases es una manera de confirmarlo porque buscan mejorar su situación profesional y aumentar su capital. Por eso serán acogidos con alborozo por todo el sistema extractivista para usarlo en su beneficio dando unas cuántas migajas al colaboracionista. 

A los jóvenes de clase trabajadora que se sientan cercanos a este mensaje solo lanzarles una advertencia: te están usando para joder a tu abuelo. Es lo único que les interesa, y si eso no te convence porque solo piensas en tu presente, que sepas que un mensaje así no va a mejorar tu presente, pero sí ten claro que va a hipotecar tu futuro. La clase trabajadora que se siente atraída por el discurso de la lucha generacional perderá su juventud antes de que mejore su situación convirtiéndose antes de que se dé cuenta en el enemigo de ese mismo discurso que antes defendía. Los años pasan más rápido que los cambios estructurales a mejor mientras que los recortes de derechos son casi inmediatos.  

Es lamentable asistir a discursos completamente desinformados sobre la estratificación social y que tengan espacio privilegiado en el debate publicado. No pido que desaparezcan los adanistas que se creen que inventan conceptos y relatos, pero al menos que tengan un mínimo de sentido del ridículo y lean lo que se ha escrito antes de provocar bochorno. No es posible hablar de clases sociales o negar las clases sociales sin atender todo lo teorizado por Karl Marx, Max Weber, Talcott Parsons, Ralph Dahrendorf, Pierre Bourdieu, Erik Olin Wright o Michael Savage. Al menos hay que tener un poco de vergüenza y no querer pontificar ante quienes sí los conocen y los han estudiado porque se os ven todas las costuras. 

Personalmente siento un desprecio profundo por esa degeneración individualista que encabeza discursos lesivos para el colectivo solo para el beneficio propio. Es propio de trepas y advenedizos y es muy fácil identificarlos porque van buscando aquellos mensajes que favorecen a las elites para poco a poco adaptarlos y encabezarlos para lograr su favor. No es difícil hacer una leve prospección por los espacios mediáticos para identificarlos."

(Antonio Maestre, blog, 15/02/26) 

21.10.25

La economía contra el pueblo: la obsesión por recortar las pensiones... Los partidarios de recortar las pensiones han conseguido imponer el marco del debate, basado fundamentalmente en el peligro que representa el envejecimiento de la población para la sostenibilidad del sistema... En España, la imposición de un ajuste (recorte) puede venir al proyectar para las próximas décadas un gasto juzgado excesivo en porcentaje del PIB. Pero esta proyección se basa en un escenario de empleo decreciente en el futuro que es muy improbable, debido a que existe un amplio margen de aumento de la tasa de empleo y a la llegada de inmigrantes que cubre la demanda de trabajo por parte de las empresas... el sistema de cuentas nocionales que se ha puesto en marcha en Suecia ha provocado un desplome generalizado del importe de las pensiones (Juan Antonio Fernández Cordón)

 "Un sistema público en permanente reforma

En todos los países occidentales, sucesivas reformas han ido laminando el poder adquisitivo de las pensiones. Los gobiernos más conservadores no dudan en adoptar medidas que suponen una importante degradación de la seguridad económica que ofrecen las pensiones a los trabajadores inactivos y los menos conservadores muestran, en este ámbito, una dosis de precaución excesiva. Los partidarios de recortar las pensiones han conseguido imponer el marco del debate, basado fundamentalmente en el peligro que representa el envejecimiento de la población para la sostenibilidad del sistema. Un discurso ideológico que se ha impuesto como dominante, que pocos se atreven a discutir. Un ejemplo es la reforma realizada en España en 2011 que, como reza en la exposición de motivos de la Ley, se justifica por el envejecimiento demográfico y la evolución de la pirámide de población, pero solo, y parece suficiente, en términos genéricos. Esta reforma aumentó el número de años que se toman en cuenta para el cálculo de la pensión inicial e inició un retraso progresivo de la edad legal de jubilación, dos medidas recortadoras que siguen todavía en vigor. En la siguiente reforma de 2013, se elevó considerablemente el alcance de los recortes, gracias a la mayoría absoluta de la que gozaba entonces el Partido Popular. La medida más importante, y la que tuvo mayores consecuencias, fue la introducción de un nuevo sistema de revalorización anual de las pensiones, basado en buena parte en la situación financiera del sistema en cada año. Tal como estaba diseñado, este “Índice de revalorización” iba a ser negativo durante muchos años: un recorte anual garantizado. El Gobierno prefirió imponer un mínimo de 0,25% de subida, en el caso de que el Índice diera un valor inferior, y durante unos años, las pensiones subieron con ese minúsculo porcentaje. Los pensionistas decidieron protestar, apoyados por los sindicatos y los partidos de izquierda. Cuando llegó el nuevo gobierno de coalición, formado por el PSOE y Podemos, impulsó la derogación del Índice de revalorización e hizo aprobar, por ley, una revalorización anual con el IPC del año anterior. Pero las reformas a partir de 2021, las primeras en democracia que promovían un equilibrio financiero sin recortar las pensiones, han mantenido tanto los 25 años para el cómputo de la pensión inicial, como el retraso progresivo de la edad de jubilación, que alcanzará los 67 años en 2027. A pesar de ello, fueron duramente criticadas en informes de bancos y empresas aseguradoras y en artículos y declaraciones de expertos, muchos de los cuales habían formado parte del Grupo que ideó la desastrosa reforma de 2013.

El afan recortador 

¿Por qué los gobiernos de derecha y centroderecha persiguen con tanta intensidad el objetivo de reducir el gasto en pensiones? Un extraordinario ejemplo lo tenemos en Francia, sumida ahora en un caos político sin precedente, motivado principalmente por la férrea negativa del presidente Macron a dar marcha atrás en su reforma del sistema de pensiones. Una reforma que, mediante varias modificaciones, entre ellas el aumento de la edad de jubilación, impone un severo recorte del gasto. Sin duda existe una pluralidad de razones, inscritas en el objetivo más general de reducción del gasto público de las políticas neoliberales dominantes. También hay que invocar el interés de los que buscan el negocio de los fondos privados, a los que vendría muy bien un sistema que asegurara solo unas pensiones mínimas, generando así una demanda de complementos entre los que pudieran permitírselos. Pero me gustaría apuntar también un elemento clave de esta verdadera obsesión en la que se ha convertido el recorte de las pensiones. A lo largo de las últimas décadas, las políticas ultras del capitalismo desbocado que vivimos han conseguido una drástica contención salarial que se traduce en una disminución de la parte del PIB que va a los salarios desde hace varias décadas.  Esta caída no se ha reflejado en el gasto en pensiones debido a la maduración del sistema (mayor número de personas con carreras de cotización completas) y a unas reglas formales de cómputo que no se pueden modificar con la misma facilidad que las cambiantes relaciones laborales. Según AMECO[2], la parte del PIB que va a salarios desciende desde hace décadas (Gráfico 1) y el salario medio por persona ha disminuido aún más debido al aumento del número de trabajadores. Cuando esto ocurre, se produce un desfase entre los salarios que sirven para el cómputo de la pensión inicial y los que sirven para pagar las pensiones, muy inferiores estos en términos de PIB. La media de los salarios de los últimos 25 años (período actual para el cómputo de la pensión inicial) es ahora superior al salario, base de cotización media, del año en que se pagan las pensiones, provocando un efecto al alza del peso relativo de las pensiones, no siempre percibido porque queda diluido por el aumento del PIB y la maduración del sistema. El objetivo actual es recortar las pensiones porque es el componente de la retribución del trabajo que no ha podido ser reducido como lo han sido los salarios. Los desequilibrios de los sistemas de pensiones tienen su origen en la evolución de la distribución de la riqueza producida, que perjudica a las rentas del trabajo, y su solución pasa necesariamente por una política más enérgica de redistribución. Esto significa, en particular, hacer que los poseedores de capital, hasta ahora prácticamente los únicos que se han beneficiado del crecimiento económico, paguen los impuestos que les corresponden. Pero, por ejemplo, en Francia, los gobernantes que han preferido el caos político antes de renunciar a recortar las pensiones rechazan que los ultrarricos contribuyan a los gastos comunes con un pequeñísimo porcentaje de su patrimonio.

¿Qué futuro en España?

España goza actualmente de un sistema público de pensiones que va a contracorriente de la generalizada tendencia a recortar las prestaciones a los jubilados. Se enfrenta por ello a un cuestionamiento permanente por parte de las empresas dedicadas al negocio de los planes privados de pensiones (bancos y aseguradoras) y de sus portavoces. También a una cierta desconfianza por parte de la Comisión Europea, proclive a reformas que recortan el gasto público. A medio plazo, de ella puede venir la imposición de un ajuste (recorte), al proyectar para las próximas décadas en España un gasto juzgado excesivo en porcentaje del PIB. Pero esta proyección se basa en un escenario de empleo decreciente en el futuro que es muy improbable[3], debido a que existe un amplio margen de aumento de la tasa de empleo y a la llegada de inmigrantes que cubre la demanda de trabajo por parte de las empresas.

A un plazo más largo, sobre todo si se produce un cambio de mayoría política, puede volver a triunfar la lógica de la reducción del gasto. El mayor peligro sería entonces el seguro intento de implantar el sistema de cuentas nocionales, presentado por los círculos neoliberales como la solución definitiva para asegurar la sostenibilidad de las pensiones. Este sistema conjuga la lógica de los sistemas de capitalización, en el sentido en que los pensionistas reciben, a lo largo de su vida como jubilado, estrictamente la suma de sus cotizaciones actualizadas, respetando la neutralidad actuarial. Lo cotizado se va acumulando en cuentas individuales virtuales (o nocionales) es decir sin el respaldo de activos financieros y lo acumulado hasta el momento de la jubilación se distribuye en anualidades, en función de la esperanza de vida de la generación a la que pertenece el jubilado. Las pensiones se pagan con las cotizaciones del año y existen unos mecanismos de ajustes del gasto para asegurar el equilibrio a largo plazo del sistema. En realidad, lo que aporta el sistema no es combinar lo longitudinal y lo transversal, algo que vende como original pero que ya existe, sin ir más lejos, en nuestro sistema actual. Lo que asegura el sistema de cuentas nocionales es la máxima contributividad, como en cualquier fondo privado. Se trata de un sistema en el que todos los riesgos, en particular el aumento de la esperanza de vida, corren a cuenta del trabajador-pensionista, y su puesta en marcha en Suecia ha provocado un desplome generalizado del importe de las pensiones. Sin embargo, este sistema ejerce un gran atractivo, incluso en medios socialdemócratas, y es la gran propuesta de los defensores del recorte del gasto. Naturalmente, su promoción se apoya en la habitual invocación del envejecimiento de la población, sin ahondar en los mecanismos concretos mediante los que este actúa.

[1] Este texto está basado en una parte del artículo publicado por el autor: “Envejecimiento y pensiones” in Tezanos, J.F. y Tobío, C. (eds) España 2025. Estructura y cambio social. Estructura económica y desigualdades. Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas, Vol 3, pp. 115-152.    

[2] AMECO (2024) European Commission AMECO Online (Vintage Version 2024-05 https://dashboard.tech.ec.europa.eu/qs_digit_dashboard_mt/public/sense/app/667e9fba-eea7-4d17-abf0-ef20f6994336/sheet/2f9f3ab7-09e9-4665-92d1-de9ead91fac7/state/analysis

[3] Ver: González, Antonio (2024) “El gasto en pensiones es sostenible” in Economistas Frente a la Crisis, 13 noviembre https://economistasfrentealacrisis.com/el-gasto-en-pensiones-es-sostenible/ "

(

18.10.25

¿Cuál es la política del PP respecto a las pensiones públicas? Considera que las pensiones públicas son un gasto ineficiente y no se pueden pagar, para lo cual su propuesta es ir bajando el gasto en pensiones públicas con la disminución de su retribución y pedir a los españoles que se hagan fondos de pensiones privadas o como llaman ahora cuentas nocionales, que es más de lo mismo... Si ustedes tienen un fondo de pensiones privado verán, que en España son un desastre total, teniendo la mayoría con rendimientos negativos... La propuesta que llevó a cabo el PP de Rajoy del aumento de pensiones del 0,25%, tenía como objeto devaluar las pensiones en diez años un 25%... la cuestión de las pensiones no es un problema económico, Lo entenderán con este ejemplo. El PP no pone problemas en subir el gasto en defensa al 5% como exige Trump ¿Saben cuánto supone esa subida? Unos 45.000 millones de euros anuales, ¿no dicen que no hay dinero? Para lo que a ellos les interesa sí lo hay. Yo prefiero el bienestar de la gente trabajadora, que comprar tanques a Estados Unidos (Edmundo Fayanás Escuer)

" La política del PP en los últimos años siempre ha sido clara. Ha atacado la concepción de lo público y su solución siempre es lo privado. Comprobaremos día sí y día también como desde los sectores de la derecha española atacan todo lo público ya sea educación, sanidad y como no, el sistema público de pensiones.

Desde finales del siglo XX hasta la actualidad el ataque a las pensiones públicas desde el ámbito de la derecha ha sido continuo. Siempre se dice de la inviabilidad de las pensiones públicas.

Sin embargo, todos sus pronósticos a lo largo de estos últimos años han ido de error en error y sin embargo, no piden perdón y nos siguen contando los mismos mantras que siempre. Piensan que la gente es tonta y que repitiendo una mentira mil veces se convierte en verdad.

Desde hace treinta años nos anuncian el fin de las pensiones públicas y las bancarrotas. Lo que más me molesta es la legión de economistas que repiten siempre lo mismo, quizá es porque pertenecen todos al mismo pensamiento ideológico y sin una mínima critica a lo que dicen, después de tantos años cometiendo el mismo error.

¿Cuál es la política del PP respecto a las pensiones públicas?

El Partido Popular como partido neoliberal piensa en la superioridad de lo privado sobre lo público, por lo que toda su política económica y social va encaminada a la máxima privatización de lo público.

En consecuencia, considera que las pensiones públicas son un gasto ineficiente y no se pueden pagar, para lo cual su propuesta es ir bajando el gasto en pensiones públicas con la disminución de su retribución y pedir a los españoles que se hagan fondos de pensiones privadas o como llaman ahora cuentas nocionales, que es más de lo mismo.

Si ustedes tienen un fondo de pensiones privado verán, que en España son un desastre total, teniendo la mayoría con rendimientos negativos.

Las otras experiencias privatizadoras, como la que llevó a cabo Chile han sido un fiasco de proporciones bíblicas y un desastre para los jubilados chilenos. No me extiendo en este proceso chileno porque ya lo he analizado en otros artículos.

El gobierno de Rajoy endureció muchísimo el sistema de pensiones públicas y la fórmula que empleó es la revalorización de las pensiones con un 0,25% de subida anual.

Si vuelve al poder el PP de Feijóo, está claro, que hará lo mismo que hizo Rajoy pues es el ADN del PP. Para que se hagan una idea de lo que significa aquí les pongo un cuadro y analícenlo bien.

Hago el cálculo de lo que hubiera ocurrido en nuestras pensiones si en el año 2018 hubiera seguido gobernando el PP y siguiera con el famoso 0,25% y vean año a año cuál es su incremento. Para una pensión de 1.000 euros en ocho años suben con el PP 21,1 euros.

Si nos fijamos en los ocho años del PSOE, veremos que se han revalorizado con el IPC anual. Para una pensión de 1.000 euros, la subida ha significado 251,55 euros.

Si quieren ver la diferencia entre su pensión con el ejemplo puesto de mil euros aplique la correspondiente regla de tres y verá cual ha sido la diferencia entre lo que propone el PP y la que ha realizado el PSOE. (...)

La propuesta que llevó a cabo el PP de Rajoy del aumento de pensiones del 0,25%, tenía como objeto devaluar las pensiones en diez años un 25%. Lo mismo hizo con su famosa reforma laboral, que quitó derechos y produjo una profunda devaluación salarial.

Se dice, que en España los sueldos son de miseria, pero el culpable fue el PP, cuando decía en Europa que había hecho una reforma laboral muy agresiva. La culpa de que los salarios sean bajos no a tenemos los jubilados sino las políticas neoliberales del PP.

Es sorprende la actitud del presidente de la CEOE, cuando dice que no existe dialogo social y aplaudía hasta con las orejas la devaluación salarial hecha sin consenso social pero que era la copia exacta de lo que querían los empresarios. ¿Saben dónde trabaja Fátima Báñez que fue la ministra de trabajo con el PP e hizo la reforma? En dirección de la CEOE del sr Garamendi

A todos estos chicos jóvenes que se quejan de los salarios pobres en España, decirles que los derechos se conquistan con la lucha y una vez conseguidos se defienden, porque si no, como estamos viendo, te los quitaran nuevamente todos.

Actualmente nos encontramos con una sociedad civil totalmente inerte y desarmada sin posibilidad de respuesta en la calle. Pero aún queda algún atisbo de esperanza, como por ejemplo la lucha a favor de Palestina.

Los que defendemos el sistema de pensiones públicas no lo hacemos solamente por nosotros sino fundamentalmente por vosotros y por nuestros nietos y debéis saber que siempre estaremos junto a vosotros luchando por mejorar nuestras condiciones sociales y económicas.

Los jubilados mayoritariamente ayudamos a nuestros hijos y nietos. A esos jóvenes de derecha que dicen que debe desaparecer el sistema de pensiones públicas deberían reflexionar algo más de lo que lo hacen.

El ser humano es muy frágil y hoy se sienten invulnerables pero deben saber, que ya llegarán a mayores y entonces entenderán mejor estas palabras y verán como los mayores debemos ser cuidados, porque hemos dado todo por el país y por los jóvenes.

Deben saber que la cuestión de las pensiones no es un problema económico como lo plantean la derecha y los neoliberales, sino simplemente es una cuestión política.

Lo entenderán con este ejemplo. El PP no pone problemas en subir el gasto en defensa al 5% como exige Trump ¿Saben cuánto supone esa subida? Unos 45.000 millones de euros anuales, ¿no dicen que no hay dinero? Para lo que a ellos les interesa sí lo hay. Yo prefiero el bienestar de la gente trabajadora, que comprar tanques a Estados Unidos.

A continuación vean como quedarían las pensiones para el año 2026. (...)

La jubilación será de 66 años y 10 meses para quien no alcance los 38 años y tres meses.

El que alcance ese periodo de cotización, la jubilación será a los 65 años.

Para calcular la pensión a partir del año 2026, el período de cómputo se ampliará hasta los 29 años cotizados. De estos 29 años, se elegirán los 27 mejores, lo que permitirá incluir las lagunas de cotización de forma más favorable." 

(Edmundo Fayanás Escuer , Nueva Tribuna, 18/10/25, cuadros en el original) 

1.7.25

Vox ha publicado su programa económico... quiere sustituir al actual sistema de pensiones públicas por pensiones privadas... Para disponer de dinero suficiente para la pensión por el método de capitalización hay que ir ahorrando a lo largo de la vida. ¿Y quién puede ahorrar lo suficiente? No es fácil estimarlo, pero veamos un ejemplo... Una persona de 35 años que hoy día ganase 2.250 euros al mes (prácticamente el sueldo medio en España) tendrían que ahorrar 510 euros mensuales y dedicarlos a un fondo de pensiones para tener una pensión equivalente al 80% de su sueldo desde que tuviera 67 años hasta los 87, sin interrupción... cuando entre el 45 y el 50% de la población española no llega a fin de mes, o tiene grandes dificultades para conseguirlo. Por tanto, de ningún modo podría ahorrar esa cantidad... no más del 25%, como mucho, de nuestra población estaría en condiciones de financiarse un fondo de ahorro privado que le garantice una pensión mínimamente digna... además, sólo 99 fondos de los 393 con 15 años de historia en 2023 (25,2%) habían tenido una rentabilidad superior a los bonos del Estado, 57 (14,5%) a la del IBEX, y 9 la tuvieron negativa. Para ser más rentables deben invertir en productos inseguros y eso convierte sus patrimonios en más arriesgados y expuestos a quiebras... La propuesta de privatizar la financiación de las pensiones sólo trae consigo menos pensiones, pensiones más bajas para quien pueda financiárselas, riesgo financiero y de crisis económicas... pero estamos hablando de un negocio gigantesco para el sector financiero. Este es quien apoya y financia el gran fraude que consiste en hacer creer que el sistema de pensiones públicas basado en el reparto es insostenible a causa del envejecimiento de la población... Si bien es es obvio que el envejecimiento de la población influye en la sostenibilidad, es fácil demostrar y está ampliamente comprobado que depende principalmente del incremento de la productividad, del volumen de masa salarial y de cómo se reparte el valor de lo producido. Y, además, si no fuese suficiente con ello, siempre se pueden financiar por impuestos generales, lo cual significa que sus sostenibilidad depende de una decisión política y no de circunstancias financieras... En España, cientos de miles de personas con salarios y condiciones de trabajo miserables votarán a un partido como VOX que propone reducir salarios y que acabaría con sus pensiones si gobernase. Al menos, hay que reconocer que la extrema derecha tiene mérito a la hora de engañar a la gente (Juan Torres López)

"El partido de extrema derecha español ha publicado su programa económico cargado de propuestas ultraliberales cuya falta de fundamento y efectos nocivos ya se han puesto de relieve en muchas ocasiones.

Comentaré ahora sólo una de ellas que tendría consecuencias especialmente catastróficas si se llevara cabo: sustituir al actual sistema de pensiones públicas basado en el reparto (es decir, las personas empleadas actualmente financian con parte de sus sueldos la pensión de las ahora jubiladas) por uno basado en la capitalización (cada persona ahorra, se invierte ese ahorro en mercados financieros y al final de la vida activa se recupera lo ahorrado como pensión).

Voy a empezar la crítica por el final. La primera vez que se puso en marcha un cambio de esa naturaleza fue en Chile con la dictadura de Pinochet. Significativamente, el cambio hacia la capitalización se impuso a toda la población trabajadora, menos a los militares y a la policía, cuyas pensiones todavía siguen garantizadas por un sistema de reparto. ¿Por qué fue así, si la capitalización es tan ventajosa?

Las razones están claras. El sistema de reparto es mucho más seguro, más económico y mucho más equitativo. Estas son, expuestas muy breve y claramente.

– El sistema de capitalización tiene aún más riesgos que el de reparto. La financiación de este último puede verse afectada por el envejecimiento y, como sucede ahora, por la baja productividad o gran desigualdad que reduce la masa salarial. Pero se puede financiar, además, por vía de impuestos generales. Sin embargo, el sistema de capitalización puede fallar cuando hay crisis económicas, inflación o mala gestión de sus administradores, circunstancias que son cada vez más frecuentes en el capitalismo de nuestros días. Las personas que optaran por fondos afectados por esas situaciones, perderían sus pensiones o sólo recibirían unas de muy pequeña cuantía.

– El cambio de un sistema a otro es tremendamente costoso por una sencilla razón: durante mucho tiempo, quizá treinta años o más, habría que seguir pagando las pensiones de reparto sin que se estuviran recaudando cotizaciones sociales. Esto costaría tanto que hasta los más fervientes defensores de la capitalización han desistido de proponerlo para llevarlo a la práctica en España. Algunos cálculos estiman que podría costar el equivalente a nuestro PIB actual (1,6 billones de euros) en varias décadas, o quizá más, dependiendo de la velocidad del cambio y de las reformas complementarias que se hicieran. La deuda española y el gasto añadido por intereses se dispararían. En realidad, son inasumibles.

– La mayor parte de los españoles no tendrían pensión al jubilarse o solo tendrían una mucho más reducida que la proporcionada por el sistema actual.

Para disponer de dinero suficiente para la pensión por el método de capitalización hay que ir ahorrando a lo largo de la vida. ¿Y quién puede ahorrar lo suficiente? No es fácil estimarlo, pero veamos un ejemplo.

Una persona de 35 años que hoy día ganase 2.250 euros al mes (prácticamente el sueldo medio en España) tendrían que ahorrar 510 euros mensuales y dedicarlos a un fondo de pensiones para tener una pensión equivalente al 80% de su sueldo desde que tuviera 67 años hasta los 87, sin interrupción. Es decir, un 22,6% de su sueldo. Para obtener una pensión equivalente al 60% de su sueldo actual, este porcentaje debería ser del 17%.

Según la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística y otras investigaciones, entre el 45 y el 50% de la población española no llega a fin de mes, o tiene grandes dificultades para conseguirlo. Por tanto, de ningún modo podría ahorrar esa cantidad. Teniendo en cuenta que el nivel medio de ahorro de las familias españolas no supera el 15% de su renta, se puede estimar que no más del 25%, como mucho, de nuestra población estaría en condiciones de financiarse un fondo de ahorro privado que le garantice una pensión mínimamente digna. Esa es también la razón por la que las propuestas de recurrir a la capitalización como sistema complementario están condenadas al fracaso porque la mayoría de la población no tiene renta disponible suficiente para ahorrar semejantes cantidades.

Se puede argumentar que podría dedicarse a financiar el ahorro la totalidad de las cotizaciones sociales, pero eso significa que tendrían que añadirse fondos adicionales para cubrir otras prestaciones que cubre la Seguridad Social, si es que se quisieran mantener.

– El sistema de capitalización no es rentable.

En su programa económico, VOX propone que exista un «fondo de pensión público con criterios de rentabilidad privada» y esto es otro de los engaños habituales de quienes defienden este sistema.

El ahorro a través de los fondos privados sólo es rentable para sus administradores y grandes patrimonios y nunca con toda seguridad.

Una investigación independiente ha mostrado que sólo 99 fondos de los 393 con 15 años de historia en 2023 (25,2%) habían tenido una rentabilidad superior a los bonos del Estado, 57 (14,5%) a la del IBEX, y 9 la tuvieron negativa. Para ser más rentables deben invertir en productos inseguros y eso no sólo convierte sus patrimonios en más arriesgados y expuestos a quiebras, sino también en motores de inseguridad y volatilidad que extienden por todo el sistema económico, cuando actúan como canalizadores de la inversión especulativa. Esto último provoca las crisis financieras que destruyen sus patrimonios y producen pérdidas cuantiosas a los ahorradores. A poco que caigan las bolsas o haya crisis, lo que suele ocurrir cada vez con más frecuencia, la rentabilidad de estos fondos se desvanece.

Además, hay otros factores que reducen la rentabilidad de los planes de capitalización: las comisiones que suelen ser altas; los costes de convertir la cantidad ahorrada a una renta vitalicia, en lugar de recuperarla de un golpe; y los impuestos (dejando a un lado, lo injusto que resulta que este tipo de fondos tengas ayudas fiscales).

– La capitalización cubre más costosa o difícilmente, o simplemente no cubre, otros riesgos que sí cubren los sistemas de reparto, como la viudedad, la orfandad y la invalidez.

– El envejecimiento afecta a la solvencia de un sistema de reparto, ciertamente. Pero también al de capitalización: si llega un momento en que las personas jubiladas son muchas, debe haber mucho más ahorro para convertir en líquidos sus activos ahorrados. Pero, si hay menos empleadas que estén ahorrando habría una dificultad semejante para hacer líquidos, en forma de pensión, los fondos acumulados.

La propuesta de privatizar la financiación de las pensiones mediante métodos de capitalización sólo trae consigo menos pensiones, pensiones más bajas para quien pueda financiárselas, riesgo financiero y de crisis económicas y costes extraordinarios para los gobiernos, todo lo cual se traduce en empobrecimiento y aumento de la deuda.

Lo anterior está perfectamente documentado y se sabe a la perfección, pero estamos hablando de un negocio gigantesco para el sector financiero. Este es quien apoya y financia el gran fraude que consiste en hacer creer que el sistema de pensiones públicas basado en el reparto es insostenible a causa del envejecimiento de la población, porque depende sólo de la relación entre el número de cotizantes y de pensionistas. Haciéndolo creer, pueden justificar su privatización para utilizar en su beneficio el gran volumen de dinero que mueven las pensiones.

Si bien es es obvio que el envejecimiento de la población influye en la sostenibilidad, es fácil demostrar y está ampliamente comprobado que depende principalmente del incremento de la productividad, del volumen de masa salarial y de cómo se reparte el valor de lo producido. Y, además, si no fuese suficiente con ello, siempre se pueden financiar por impuestos generales, lo cual significa que sus sostenibilidad depende de una decisión política y no de circunstancias financieras.

Lo que pone en peligro la sostenibilidad del sistema de pensiones públicas basado en el reparto no es que la proporción entre pensionistas y cotizantes aumente, sino la cada vez mayor financiarización en perjuicio de la actividad económica real de producción de bienes y servicios, lo que reduce la productividad, y aumenta la precarización del empleo y la desigualdad que disminuyen la masa salarial. Y, además, la negativa de los grandes capitales y patrimonios a sufragar los gastos generales en función de su capacidad de pago y su rechazo de los principios más elementales de equidad y solidaridad.

Los partidos políticos que desean que la totalidad de las personas dispongan de ingresos dignos al dejar de trabajar apoyan el sistema de reparto junto a un sistema fiscal justo y progresivo y políticas que combaten el privilegio de las finanzas y la desigualdad. Los que defienden los intereses de la banca y del sistema financiero, defienden con engaños su privatización y los métodos de capitalización porque ponen por delante el beneficio financiero y les da igual que la gente deje de cobrar pensiones o que cobre cantidades miserables.

Como dije al principio, se sabe perfectamente que es así, y por eso el mejor y más seguro sistema de reparto se mantuvo para militares y policías en la dictadura de Pinochet, y todavía está vigente para ellos.

En Estados Unidos han votado a Trump millones de personas que ahora han sido deportadas, van a serlo, están perseguidas, o van a perder su atención sanitaria. En España, cientos de miles de personas con salarios y condiciones de trabajo miserables votarán a un partido como VOX que propone reducir salarios y que acabaría con sus pensiones si gobernase. Al menos, hay que reconocer que la extrema derecha tiene mérito a la hora de engañar a la gente."

(Juan Torres López, blog, 30/06/25)

6.9.24

Milei está transformando Argentina en un experimento social sin precedentes... su política es un brillante ejemplo de cómo priorizar la reducción del déficit fiscal y alinear los intereses del capital transnacional (con el traslado de una parte de las reservas de oro a bancos extranjeros, pese al riesgo de embargo), todo ello a costa del bienestar social... se ha alcanzado mediante una serie de «brillantes» medidas, como recortes profundos en los servicios públicos y la venta de activos estatales a capitales transnacionales, especialmente en el lucrativo sector de materias primas... Aunque ha logrado ese preciado superávit primario en la balanza de pagos, el costo social ha sido, cómo decirlo, colosal. ¿El resultado? Un modesto 57% de la población argentina, unos 27 millones de personas, vive en la pobreza, y un 16,5% en la extrema pobreza... La gran pregunta que queda es si Argentina podrá soportar las tensiones y el caos que estas políticas están provocando, o si Milei logrará su objetivo final: una crisis tan profunda que transforme el país… o lo destruya por completo (Eduardo Luque)

 "Uno de los «grandes logros» económicos del presidente argentino Javier Milei es haber conseguido un superávit primario en la balanza de pagos, un éxito que no se veía en años. Este superávit (el estado ingresa más de lo que gasta) se ha alcanzado mediante una serie de «brillantes» medidas, como recortes profundos en los servicios públicos y la venta de activos estatales a capitales transnacionales, especialmente en el lucrativo sector de materias primas. Claro, este hito económico, que algunos llamarían simplemente un ajuste contable, ha tenido un pequeño inconveniente: un costo social devastador. Pero, ¿quién se fija en esos detalles?

Para lograr el «milagro» del superávit, Milei no ha dudado en despedir a miles de trabajadores del Estado y recortar ayudas sociales fundamentales como en comedores públicos, la sanidad, la educación y, por supuesto, las pensiones. Todo un plan maestro que ha contribuido a expandir la pobreza y la indigencia en amplios sectores de la sociedad. ¿El resultado? Un modesto 57% de la población argentina, unos 27 millones de personas, vive en la pobreza, y un 16,5% en la extrema pobreza. Y si hablamos de los niños, la situación es «aún mejor»: un 16,2% son indigentes, según la Universidad Católica Argentina. Todo un logro.

Un neoliberal «con principios».

Javier Milei, un ferviente defensor del neoliberalismo, se ha ganado la fama de ser «implacable con los débiles y dócil con los poderosos». No duda en apalear a los jubilados cuando se manifiestan, pero es cobarde y servil con los fuertes. Su actitud sumisa, casi perruna, cuando se entrevista con los grandes poderes económicos, es uno de sus rasgos más evidentes. No es de extrañar que sea tan complaciente con los intereses de los grandes grupos de poder. Han sido los que han apoyado su meteórico ascenso político. Un ejemplo perfecto de esta «independencia» es la negociación con Elon Musk para la venta de las reservas de litio de Argentina, un recurso vital para la producción de baterías para los coches eléctricos de Tesla. Esta operación, muy beneficiosa para Musk, resalta la devoción de Milei por el capital transnacional, sin importar que haya ignorado ofertas más jugosas de otros grupos económicos. Total, los intereses nacionales son un asunto secundario.

Siguiendo los pasos de Margaret Thatcher, quien afirmaba que «la economía es el medio, el objetivo es cambiar el corazón y el alma«, Milei también cree firmemente que «la sociedad no existe«, solo los individuos y las familias. Una visión compartida por teóricos de la izquierda posmoderna como Ernesto Laclau, que hablaba de la «imposibilidad de la sociedad«. Esta brillante perspectiva refuerza su enfoque, pretende desintegrar la solidaridad social y promover un individualismo extremo. Después de todo, ¿por qué querríamos una sociedad unida cuando podemos alcanzar el sueño neoliberal de enfrentar a unos contra otros? En el pensamiento de Milei resuenan las voces del Leviatán de Thomas Hoobes. Los grandes poderes utilizan el gobierno de Milei como un valioso experimento sociológico del que, sin duda, extraerán valiosas lecciones para el futuro.

El héroe de la nueva derecha

Milei no solo es conocido por sus políticas económicas, sino también por su «encantadora personalidad». Aunque algunos le achacan rasgos de múltiples patologías, no deberíamos confundirnos, tras la fachada histriónica que muestra el personaje oculta un papel clave en la emergencia de una nueva derecha que, aunque democráticamente elegida, muestra un «admirable» desprecio por el Estado (la encarnación del mal según ellos) y los principios básicos de la democracia. El presidente argentino es  consciente de que la gran oligarquía transnacional a la que sirve apuesta cada vez menos por modelos «formalmente democráticos». El renacimiento del fascismo y la radicalidad de la derecha forma parte de la «nueva realidad».

Milei es un hombre del sistema, no es un «outsider» Su ascenso al poder no habría sido posible sin el robusto apoyo mediático y financiero de grandes corporaciones. Su agenda política, que a diferencia de otros no ha intentado disimular, se centra en desmantelar el Estado, aunque fue este mismo el que le permitió llegar al poder. Ironías de la vida.

Milei ha sabido explotar como pocos la emocionalidad en las redes sociales, convirtiéndose en un destacado representante de los «trolls». Inspirado en filósofos como Spinoza y Freud, Milei promueve el enfrentamiento social y la desesperanza, usando la angustia como herramienta política para generar pasividad y desesperación. Su objetivo no es otro que imponer una mutación cultural que desintegre los lazos sociales y promueva un «sálvese quien pueda» que deje a cada individuo a merced del mercado. Total, el Estado es el «enemigo del individuo y de la libertad», o al menos eso dice él.

El toque de gracia al sistema de pensiones

Uno de los primeros objetivos de Milei al asumir la presidencia fue, cómo no, reformar el sistema de pensiones públicas. Hasta 2023, los fondos de pensiones públicos en Argentina, (Fondo de Garantía de Sustentabilidad o FGS) eran gestionados por un organismo denominado ANSES. Pero Milei, con su visión de futuro, decidió que era mejor desmantelar el FGS y trasladar esos fondos a un sistema de capitalización individual, similar al que existía en Argentina antes de la crisis de 2001. Porque, claro, ¿qué podría salir mal al confiar la jubilación de millones de personas a las oscilaciones del mercado financiero?

Este modelo implica que los fondos de pensiones serán gestionados por entidades privadas, trasladando todo el riesgo de los mercados directamente a los futuros jubilados. Si los bancos quiebran tú pierdes, si los fondos de pensiones se volatizan por una mala inversión, tú pierdes. Si todo va bien, pero el costo de gestión es muy alto (caso chileno) puede ser que… también pierdas.

El dogma neoliberal de Milei sostiene que este es un método más «eficiente» para que cada individuo controle sus ahorros, aunque estén sujetos a las caprichosas fluctuaciones del mercado. Por supuesto, al desmantelar el FGS, el Estado perdería una herramienta crucial para asegurar las pensiones en tiempos de crisis económica. Pero, ¿quién necesita seguridad en tiempos de crisis?

Siguiendo esta línea, Milei vetó una ley del Senado que proponía un aumento del 8,1% en las jubilaciones, destinado a compensar el «olvido presidencial» de ajustar las pensiones en marzo, como manda la ley. Su ministro de Economía justificó la decisión hablando de la necesidad del «rigor presupuestario» para mantener el déficit fiscal en cero. Según sus cálculos, mantener las subidas «a perpetuidad» costaría 370.000 millones de dólares, una cifra que Milei considera insostenible, aunque nadie sabe muy bien de dónde la sacó, puesto que los pensionistas no son inmortales ni perpetuos. Pequeños detalles sin importancia que el personaje no ha aclarado.

Reducir, cortar y privatizar

La eliminación de la moratoria previsional, que permitía a personas con años de cotizaciones incompletas acceder a una jubilación, fue una de las primeras y «brillantes» medidas de Milei. Este cambio afectó especialmente a mujeres y trabajadores informales, quienes suelen tener historiales laborales discontinuos y no pueden completar los años de cotización requeridos. Además, Milei propuso la «Prestación de Retiro Proporcional», una pensión mínima inferior a la jubilación mínima, porque, ¿por qué no reducir aún más el poder adquisitivo de los jubilados? Y para hacer más equitativo el sacrificio, suprimió la financiación a los comedores sociales.

Otra medida estrella de la administración de Milei ha sido el traslado de una parte significativa de las reservas de oro de Argentina a bancos extranjeros. Aunque los detalles sobre las cantidades y destinos exactos se mantienen en un conveniente misterio, esta decisión ha generado una enorme preocupación por la posible pérdida de control sobre estos recursos y el riesgo de embargo. Pero, ¿quién necesita control sobre sus propios recursos? ¡¡¡El «mercado» como el Dios bíblico proveerá!!!

Caputo: El maestro de los hilos

Junto a Milei, Luis Caputo es otro personaje clave en la política económica argentina. Aunque denostado públicamente por el propio Milei, quien en campaña electoral llegó a decir de él que era un incompetente, ¿Quién recuerda las tonterías que se suelen decir en las campañas electorales? Milei tardó pocas horas en nombrarlo nuevo Ministro de Economía. Conocido por su «brillante» carrera en el sector privado ¡es sin duda una gran elección! Caputo fue ministro de Finanzas y luego de Hacienda durante el gobierno de Mauricio Macri, antes de ocupar cargos de influencia en la actual administración. Su experiencia en favor de las grandes oligarquías es «incuestionable».

Durante su anterior mandato, Caputo fue el artífice de decisiones que aumentaron significativamente la deuda externa de Argentina. Hizo emitir grandes cantidades de deuda en dólares, aumentando la vulnerabilidad ante las fluctuaciones del mercado internacional. Su manejo del acuerdo con el FMI fue especialmente «destacado»; dicho acuerdo representó el mayor préstamo en la historia del organismo, aunque también impuso condiciones económicas leoninas que generaron un fuerte malestar social y político. Para Caputo solo se trataba de incomprensión de las magnitudes macroeconómicas. ¡Detalles sin importancia!

Las críticas más severas hacia ese ministro giraron en torno a sus vínculos con fondos de inversión offshore, revelados por los Paradise Papers. Antes de asumir cargos públicos, Caputo estuvo involucrado en la gestión de grandes fondos con dinero negro. Fue acusado de facilitar la evasión fiscal para los más ricos. Además, durante su gestión como ministro, Caputo fue criticado por no declarar adecuadamente su participación en estos fondos y repartirse suculentas comisiones. Estos escándalos obligaron al personaje a dimitir en medio de una crisis financiera sin precedentes. Sus decisiones exacerbaron la incertidumbre en los mercados y debilitó aún más la precaria economía argentina. Es sin duda todo un maestro en el oficio de malversar dinero ajeno.

Al nuevo dueto Milei/Caputo la historia no parece importarles. El presidente argentino necesitaba un  tipo tan cruel como él. Caputo es su alma gemela, de momento, porque: ¿quién no tiene un par de cuentas offshore hoy en día?

En resumen

Las políticas de Javier Milei son un brillante ejemplo de cómo priorizar la reducción del déficit fiscal y alinear los intereses del capital transnacional, todo ello a costa del bienestar social. Aunque ha logrado ese preciado superávit primario en la balanza de pagos, el costo social ha sido, cómo decirlo, colosal. El ataque al sistema de pensiones, desmantelando el FGS y empujando a millones de personas hacia la incertidumbre alimenticia, es solo una muestra de su «genialidad».

Y si a eso, le sumamos que ha conseguido que más del 57% de la población viva en la pobreza y un 16,5% en la extrema pobreza, podemos decir que Milei está transformando Argentina en un experimento social sin precedentes. Sus políticas, lejos de estabilizar la economía, están generando un creciente descontento social. La gran pregunta que queda es si Argentina podrá soportar las tensiones y el caos que estas políticas están provocando, o si Milei logrará su objetivo final: una crisis tan profunda que transforme el país… o lo destruya por completo."                (Eduardo Luque , El Viejo Topo, 05/09/24)

20.6.24

Pinochet excluyó a las Fuerzas Armadas del sistema de privatización de las pensiones... “La dictadura sabía que al incluir a las Fuerzas Armas en las Administradoras de Fondos de Pensiones privadas, significaba condenarlas también a un futuro de pobreza. Pero, sin embargo, prefirieron condenar a la miseria a millones de jubilados y jubiladas y trabajadores”... Un Acta de la Junta Militar revela la orden del dictador de “encubrir” a la opinión pública esa exclusión

 "El documento fue leído el pasado martes en la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile a petición de varias organizaciones, entre ellas el Partido Comunista de Chile.

“Expresamos la necesidad que los chilenos y chilenas conozcan el origen del actual sistema de pensiones que entregó a empresas privadas con fines de lucro el destino de los fondos de pensiones”, señalaron los solicitantes de la lectura.

En 1980 la dictadura militar chilena privatizó las pensiones. Por el Decreto Ley 3500 creó las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones), instituciones financieras privadas encargadas de administrar las cuentas individuales de ahorros para pensiones, por el cual cada persona ahorra una parte de sus ingresos para sostener una pensión al momento de su jubilación, pero sin embargo excluyó del nuevo sistema a las Fuerzas Armadas y de Orden.

El extracto del Acta 398-A de la Junta Militar de 14 de octubre de 1980 al que se ha dado lectura en la cámara legislativa chilena esta semana, revela la intención del dictador chileno de “encubrir” la redacción del artículo que excluye a las Fuerzas Armadas del sistema de AFP.

“Creo que hay que buscarle una presentación más atrayente, incluso para nosotros —señala Pinochet— que no aparezca como que nosotros estamos involucrando a la gente y, por otro lado, nos quedemos atrás. La idea es esa, que no figure que somos excepción, que incluimos a toda la gente en el sistema, pero nosotros no entramos a él”.

El diputado comunista Luis Cuello denunció a la derecha chilena por votar en contra de la lectura del Acta: “quieren impedir que los ciudadanos conozcan cómo se estableció un sistema de privilegio”. “La derecha defiende un régimen de pensiones de privilegios de las Fuerzas Armadas y al mismo tiempo defiende las ganancias de las AFPs”, apuntó. “La dictadura sabía que al incluir a las Fuerzas Armas en las AFP significaba condenarlas también a un futuro de pobreza. Pero, sin embargo, prefirieron condenar a la miseria a millones de jubilados y jubiladas y trabajadores”, añadió."                    (Mundo Obrero, 20/06/24)

7.5.24

Lo había validado la propia Comisión Europea; lo habían refrendado el Fondo Monetario Internacional y la propia OCDE. La reforma que habían introducido José Luis Escrivá y Pedro Sánchez aprobada en marzo del 2023 solucionaría durante décadas, eso querían que creyéramos, el problema de las pensiones en nuestro país... Sólo hace 12 meses que avalaron los anteriores informes; las medidas aún no han hecho efecto, pero ya se pretenden modificar... No nos equivoquemos; las instituciones europeas están en pie de guerra contra sus ciudadanos. Necesitan cada vez nuevas fuentes de ingresos. Es necesario sostener los altísimos niveles de corrupción, que salpican a las más altas instituciones de la Unión como la Comisión Europea (la compra de las vacunas toca de lleno a la propia Ursula von der Leyen) y, especialmente, mantener viva la guerra en Ucrania... Vivimos una auténtica ofensiva de las instituciones europeas cuyo objetivo no es otro que introducir recortes sociales para financiar sus actuales y futuros conflictos. El ejército y el rearme europeo es ya un gigantesco pozo sin fondo donde caen sin control alguno los impuestos de los trabajadores y pensionistas europeos (Eduardo Luque)

 "Porque no hay dos sin tres: Bruselas ataca de nuevo.

Lo había validado la propia Comisión Europea; lo habían refrendado el Fondo Monetario Internacional y la propia OCDE. La reforma que habían introducido José Luis Escrivá y Pedro Sánchez aprobada en marzo del 2023 solucionaría durante décadas, eso querían que creyéramos, el problema de las pensiones en nuestro país. Rememorando a Cervantes sería como aplicar el bálsamo de Fierabrás al “problema de las pensiones”.

Bruselas dio por buenos los cambios introducidos: entre ellos, la subida anual del IPC, o el nuevo mecanismo de solidaridad intergeneracional (MEI) cuyo objetivo era nutrir el Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Una vez más vemos como las instituciones europeas se desdicen. Y, como los malos augures que preguntaban al César qué convenía que dijeran los sacrificios, los nuevos adivinos, revestidos de una aparente cientificidad matemática, pronostican nuevas calamidades.

Sólo hace 12 meses que avalaron los anteriores informes; las medidas aún no han hecho efecto, pero ya se pretenden modificar. Paradójicamente los datos macroeconómicos de la economía española son buenos: en números de trabajadores dados de alta en la s/s, en ingresos por cotizaciones y en niveles de crecimiento del PIB….

La propuesta de la Comisión Europea en el informe de envejecimiento 2024 (Ageing Report) sorprende a propios y extraños. Los analistas del BBVA, nada proclives a ideas socializantes, señalan una grave carencia en el estudio. Bruselas no ha contemplado los ingresos adicionales que establece la reforma de Escrivá: el Mecanismo de Equidad intergeneracional (MEI), el incremento de ingresos derivado de la introducción de la cuota de solidaridad para los salarios más altos, la subida de la base máxima de cotización, ni la reducción de los gastos impropios a la que se ha comprometido el gobierno…

Todo apunta a que las reformas propuestas adolecen del rigor que se les debería suponer. ¿Cómo es posible que los datos que eran buenos hace pocos meses ahora no lo sean?

No nos equivoquemos; las instituciones europeas están en pie de guerra contra sus ciudadanos. Necesitan cada vez nuevas fuentes de ingresos. Es necesario sostener los altísimos niveles de corrupción, que salpican a las más altas instituciones de la Unión como la Comisión Europea (la compra de las vacunas toca de lleno a la propia Ursula von der Leyen) y, especialmente, mantener viva la guerra en Ucrania.

Vivimos una auténtica ofensiva de las instituciones europeas cuyo objetivo no es otro que introducir recortes sociales para financiar sus actuales y futuros conflictos. El ejército y el rearme europeo es ya un gigantesco pozo sin fondo donde caen sin control alguno los impuestos de los trabajadores y pensionistas europeos.

Es un asalto coordinado. Primero fue el Banco Mundial allá por 1994 quien en sus informes dio el pistoletazo de salida para la privatización de las pensiones públicas. El Fondo monetario Internacional tomó el relevo a continuación llegando a pronosticar, no menos de siete veces en los últimos 15 años, la quiebra de las pensiones, Por último, y más recientemente, ha sido la OCDE quien criticó al ejecutivo porque la hucha de las pensiones estaba casi vacía. Olvidó intencionadamente su papel: fue esta organización internacional la que validó y aplaudió (en época de Rajoy) el uso impropio del Fondo de Reserva.

Ahora, en el nuevo informe sobre envejecimiento que ha presentado la Comisión Europea se afirma lo contrario de lo que se anunció hace tan solo 12 meses.

Mientras, se negociaba la privatización de las pensiones que aprobó el Parlamento español el año pasado; Bruselas bendecía la operación como una solución al denominado ”problema de las pensiones”.

En realidad, y tal como habíamos denunciado, no era sino un primer paso para una reforma mucho más amplia y mucho más profunda de todo el sistema público de pensiones. El objetivo de la Unión Europea es reducir su cuantía, un objetivo que va mucho más allá de la mera privatización.

El informe de Bruselas sobre envejecimiento insiste en que los desequilibrios financieros obligarán a nuestro país a realizar nuevos ajustes a partir del año 2026, unos 12.000 millones de euros/año (prácticamente una paga de los jubilados actuales). En este momento, según las cuentas de este organismo europeo, la nómina mensual de pensiones en nuestro país alcanza unos 13.000 millones por 14 pagas. De nuevo la justificación es la necesaria disminución del déficit público; Bruselas nos obligaría a que el gasto en pensiones no sobrepasase el 13,3% del PIB.

Según esos cálculos el costo de las pensiones en relación al PIB ascendería, si no se introducen sus medidas, al 17,3% del PIB en 2050. Para descender en el 2070 ¡¡¡dentro de 46 años!!! al 16,7%. Curiosos técnicos estos que son incapaces de acertar con la inflación en el trimestre inmediato, pero que, tras “sesudos” análisis, saben cuál será el peso de las pensiones en el PIB dentro de casi medio siglo.

Basándose en esos cálculos, al superar la frontera del 15% tal como señala la propia ley de Escrivá, se dispararía un sistema automático de recortes (unas 8 décimas) para alcanzar el citado 13,3% del PIB.

La Comisión Europea pretende de forma progresiva varios objetivos: la reducción de la Tasa de Prestación (porcentaje de la pensión media sobre el salario medio) que habría de bajar del 64% en 2022 al 51% en 2070. También se busca aumentar sustancialmente la Tasa de Dependencia (porcentaje de mayores de 65 años sobre la población en edad de trabajar) lo que equivale a un aumento de los años de trabajo en 4,8 años. Las jubilaciones, en ese momento y con esa propuesta, superarían los 70 años. También se propone no indexar las pensiones al IPC anual con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo, y por último se busca la reducción de la Tasa de sustitución (porcentaje entre el último salario recibido y la primera pensión, que actualmente hemos conseguido que se mantenga muy por encima del 80%)

la Comisión Europea sostiene –no puede ser de otra forma– que los responsables son los pensionistas por haber impuesto la retirada del factor de sostenibilidad aprobado por el PP y conseguir ligar, aunque con ligeras pérdidas de poder adquisitivo, las pensiones al incremento del IPC.

La comisión (no olvidemos que está controlada por el PP europeo) considera inconcebible que las pensiones subieran en el 2022 un 8,5%. Las instituciones europeas con su miope vista suspiraban por el 0,25% Impuesto por Rajoy.

Atados como estamos a la rueda de los fondos Nex generation, Bruselas vuelve a chantajearnos. Si queremos recibir el cuarto pago, unos 10.000 millones de euros del Plan de Recuperación y Resiliencia, debemos introducir ajustes que recorten el gasto en pensiones. Este paquete se llevaría al Consejo de Ministros el 20 de mayo.

El Ejecutivo obedecerá las órdenes provenientes de Bruselas y es por ello que la ministra Sáez envío en el mes de abril un documento a los agentes sociales en el que ya se proponen ideas nuevas sobre «un nuevo marco regulador de la compatibilidad de trabajo y pensión”.

Las reacciones de Bruselas muestran que la lucha pensionista ha conseguido algunas victorias, que aunque parciales, cuestionan los planes de los grandes grupos de poder financieros. Desde COESPE sabemos que no ha sido poco lo conseguido porque el enemigo es enorme. Vamos a seguir perseverando porque nuestras acciones muestran que es posible conquistar victorias, aunque sean pequeñas.

Con nuestras fuerzas y a pesar de la oposición de las grandes burocracias sindicales y algunos partidos políticos a los que molestamos, estamos metiendo miedo, son ellos los que han de demostrar la validez de sus argumentos porque nosotros les estamos ganando el relato."                            (Eduardo Luque, Ramon Franquesa  , el Viejo Topo, 07/05/24)

16.10.23

Las jubilaciones “indignas” de los abogados mutualistas ponen al descubierto los riesgos de las pensiones privadas... Miles de abogados reclaman una pasarela que les permita llevarse sus ahorros al régimen público para mejorar sus prestaciones... se trata de los 65.000 letrados que, en su día, confiaron sus futuras pensiones a una entidad privada, la Mutualidad de la Abogacía... Y que años después dicen sentirse “engañados” tras constatar que sus prestaciones, en muchos casos, apenas llegan a 300 o 400 euros al mes, por debajo incluso de las pensiones no contributivas

 "Centenares de abogados se han movilizado en las últimas semanas en decenas de ciudades con la reivindicación de poder acceder a pensiones dignas cuando, tras décadas de trabajo, les llegue el momento de colgar sus togas. Lo que es una entendible reclamación esconde un enconado conflicto que tiene como protagonistas a miles de letrados que, en su día, confiaron sus futuras pensiones a una entidad privada, la Mutualidad de la Abogacía. Y que años después dicen sentirse “engañados” tras constatar que sus prestaciones, en muchos casos, apenas llegan a 300 o 400 euros al mes, por debajo incluso de las pensiones no contributivas.

La Mutualidad defiende que ha hecho una gestión transparente de esos activos y de las rentas en las que derivarían y afirma que estos abogados tienen pensiones más bajas porque, históricamente, sus aportaciones han sido bajas. Entretanto, las miradas de los afectados se dirigen al sistema público, al que piden poder acceder a través de una especie de “pasarela” que les permita ahora llevarse sus ahorros a la caja común y, de esta forma, poder acceder a mejores prestaciones. Es una posibilidad que, por el momento, no está sobre la mesa. Fuentes del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social explican que, en todo caso, debería abordarse en el marco del Pacto de Toledo, que es la comisión parlamentaria que aborda el tema de las pensiones.

Para entender el conflicto hay que remontarse casi tres décadas atrás, a 1995. Entonces, la ley obligó a los trabajadores por cuenta propia a integrarse en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), que es el sistema a través del que se gestionan las aportaciones a la Seguridad Social de este colectivo. Pero permitió una excepción: aquellos autónomos que pertenecían a colectivos con colegiación obligatoria y estaban adscritos a mutualidades a las que habían hecho aportaciones de cara a su jubilación podían mantenerse en ese régimen alternativo al sistema público. 

“Se tomó esa decisión porque había trabajadores con elevadas aportaciones a sus mutualidades y había dudas sobre si iban a perder lo aportado”, explican fuentes del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social. Ante ese escenario −y la promesa de que sus pensiones estarían aseguradas−, muchos de ellos se quedaron. En la actualidad, los llamados mutualistas alternativos son 65.000.

Una década después, la Mutualidad de la Abogacía mutó en aseguradora al entrar en vigor la ley de seguros privados. Y pasó de funcionar con un sistema de capitalización colectiva similar al de la Seguridad Social, en el que los mutualistas activos pagaban a los pasivos, a uno de capitalización individual. Esto es, que las aportaciones de cada mutualista se integran en su cuenta individual y no dependen de una caja común. 

Los afectados aseguran que no hubo transparencia sobre los efectos de ese cambio. “Nunca hubo una información clara de las consecuencias de esa transformación, que ha derivado en las pensiones miserables e indignas que tenemos ahora”, denuncia María Isabel Uso Soler, que ejerce la abogacía en Valencia desde finales de los ochenta y tiene 61 años. Forma parte del Movimiento J2 (por jodidos), puesto en marcha de forma espontánea por los abogados mutualistas para defender sus derechos. 

Esta letrada afirma que algunos colegios de abogados, como los de Valencia y Zaragoza, sí advirtieron entonces de los efectos del nuevo modelo, pero la “inmensa mayoría” no lo hicieron. “Han sido cómplices con su silencio”, denuncia. La clave, a su juicio, es que el nuevo modelo se rige por la legislación de seguros y se asemeja a una especie de seguro de ahorro que puede proporcionar una renta vitalicia y no a un sistema de reparto común y con unas prestaciones similares a las que ofrece el RETA. 

“Quejarse de que hubo poca información a 18 años vista no sé si es una muy buena práctica tratándose de abogados”, rebate Rafael Navas, director general de la Mutualidad. “Seguramente se podría haber mejorado la comunicación, pero en aquel momento se celebraron dos asambleas generales y hubo reuniones en todos los colegios de España… Cada mutualista pudo decidir si quería quedarse o no”, añade. 

Además, Navas asegura que desde 2018 la Mutualidad manda trimestralmente a sus clientes una comunicación personalizada con el fondo de ahorro acumulado y una proyección de en cuánto se puede convertir en renta vitalicia teniendo la cuenta la rentabilidad ofrecida, que está entre el 3 y el 4% bruto. “Todos sabíamos del problema y se han hecho campañas de información al respecto, aunque muchos mutualistas prefirieron quedarse porque pagaban mucho menos. Pero sabían lo que podían tener y que aportando más dinero podían tener más dinero en un futuro”, sostiene. 

“La indignación es absoluta”

Lo cierto es que no hay datos oficiales que permitan comparar las aportaciones realizadas en uno u otro sistema. “Dado que este colectivo optó por un sistema alternativo al de la Seguridad Social, sujeto a unas reglas diferentes, es un análisis complejo, ya que la Seguridad Social no dispone de todos los datos”, dicen fuentes del departamento que dirige en funciones José Luis Escrivá. 

A este respecto, Navas asegura que las cuotas de la Mutualidad “siempre han sido inferiores al régimen público”, especialmente durante los primeros años de ejercicio profesional. Es una opinión que coincide con la de abogados más jóvenes consultados por este periódico, que expresan sus reservas en pasarse al RETA, donde la cuota mínima es de 235 euros, ante el temor de no poder asumirla en las temporadas con menor carga de trabajo y, por tanto, menores ingresos. En la Mutualidad esa cantidad mínima se reduce al 80% de lo que les correspondería pagar en el régimen público, según la última reforma de la ley de la Seguridad Social. 

El directivo de la Mutualidad dice que “sacar medias puede llevar a engaños”, pero calcula que los mutualistas “más antiguos” han pagado en torno a un 60 o 70% de los que les habría correspondido abonar en el sistema público si se hubieran dado de alta cuando empezaron a ejercer la abogacía. Uso Soler rechaza ese “mantra” de la Mutualidad, que califica de “mentira”. Asegura que ella, en la actualidad, paga “casi 500 euros de cuota” y le calculan “una pensión inferior, de 400 euros al mes en 12 pagas y sin revalorizar por el IPC”. “Y el fondo disminuye cada año, la indignación es absoluta”, afirma. 

 Su testimonio y el de otros mutualistas confirman que las primas fijas de coberturas (por fallecimiento o incapacidades, por ejemplo), así como los gastos de gestión y los impuestos se comen casi toda la rentabilidad que ofrece la Mutualidad, que es uno de los elementos de los que más presume la compañía. En la presentación de resultados de 2022, su presidente, Enrique Sanz Fernández-Lomana, resaltó que la rentabilidad obtenida para sus mutualistas durante ese ejercicio había sido del 4,14%, según contó Cinco Días. La entidad registró un beneficio de 34 millones, un 42% más que en 2021. 

Son unas cifras que indignan a los miembros de Movimiento J2, que ven cómo la compañía goza de una buena salud financiera mientras les ofrece pensiones “indignas”. “Como abogados, nos hemos dedicado a defender los derechos de nuestros clientes y no nos hemos preocupado de los nuestros porque estábamos confiados en que nuestros compañeros de los colegios profesionales y la Mutualidad estaban velando por nuestros intereses”, lamenta. Estos profesionales aseguran que seguirán movilizándose para que el foco siga puesto sobre un conflicto que también pone al descubierto los riesgos de que algo tan sensible como las pensiones de jubilación quede únicamente en manos de empresas privadas."       (Elena Herrera, eldiario.es, 13/10/23)