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7.7.26

Cuba y Rusia anuncian la creación de su primera empresa mixta en el sector biofarmacéutico, dentro de la plataforma tecnológica de Skólkovo, uno de los principales polos de innovación de Rusia... Actualmente, la colaboración incluye varios medicamentos ya registrados y en uso. Entre ellos se encuentran Heberprot-P, un remedio único para la curación eficaz de las úlceras del pie diabético; Hebermin, una crema con factor de crecimiento utilizada para tratar úlceras por quemaduras; así como CIMAvax-EGF, vacuna terapéutica para el tratamiento del cáncer de pulmón, y Jusvinza, un fármaco utilizado en el tratamiento de procesos inflamatorios graves (Nodal)

"Cuba y Rusia anuncian la creación de su primera empresa mixta en el sector biofarmacéutico

 Actualmente, la colaboración incluye varios medicamentos ya registrados y en uso. Entre ellos se encuentran Heberprot-P, un remedio único para la curación eficaz de las úlceras del pie diabético; Hebermin, una crema con factor de crecimiento utilizada para tratar úlceras por quemaduras; así como CIMAvax-EGF, vacuna terapéutica para el tratamiento del cáncer de pulmón, y Jusvinza, un fármaco utilizado en el tratamiento de procesos inflamatorios graves

Rusia y Cuba han anunciado la creación de su primera empresa mixta en el sector biofarmacéutico, un hecho sin precedentes en las relaciones bilaterales. El proyecto fue comunicado por el vicepresidente primero de la corporación estatal cubana BioCubaFarma, Eulogio Pimentel, y marca un paso significativo en la cooperación científica y tecnológica.

Esta alianza estratégica tiene como objetivo impulsar el desarrollo biotecnológico, la producción de medicamentos innovadores y el intercambio de conocimientos en el ámbito de la salud.

En este contexto, se destaca la participación de proyectos vinculados a ‘startups’ en incubación dentro de la plataforma tecnológica de Skólkovo, uno de los principales polos de innovación de Rusia.

Actualmente, la colaboración incluye varios medicamentos ya registrados y en uso. Entre ellos se encuentran Heberprot-P, un remedio único para la curación eficaz de las úlceras del pie diabético; Hebermin, una crema con factor de crecimiento utilizada para tratar úlceras por quemaduras; así como CIMAvax-EGF, vacuna terapéutica para el tratamiento del cáncer de pulmón, y Jusvinza, un fármaco utilizado en el tratamiento de procesos inflamatorios graves."

(NODAL, 30/06/26) 

9.6.26

Huawei ha agradecido a Estados Unidos sus sanciones. Según ha explicado, si Washington no hubiera intentado asfixiar tecnológicamente a China, probablemente la industria china no habría acelerado tanto su independencia... ¿Bloqueo a China en la estación espacial internacional? China ha construido su propia estación espacial. ¿Restricciones en el sistema de navegación GPS? Ha creado BeiDou como alternativa más eficiente... La estrategia norteamericana lleva años basada en impedir que China acceda a los chips más avanzados para frenar su desarrollo en inteligencia artificial, telecomunicaciones y computación avanzada. El problema es que esa estrategia asumía que la innovación sólo ocurre cuando norteamérica te vende la tecnología adecuada... Cuando Huawei ha sido expulsada de Android, de los mercados occidentales, la idea era condenarla a la irrelevancia... Lo curioso es que Huawei sigue ahí. Y proponiendo rutas tecnológicas alternativas que empiezan a preocupar seriamente a Occidente... El ascenso de DeepSeek se ha convertido en otro de esos incómodos recordatorios de que la carrera global por la inteligencia artificial ya no gira exclusivamente alrededor de Silicon Valley... Pekín ya no necesita ni quiere integrarse en el ecosistema estadounidense. Defiende un sistema en código abierto donde todos los países del Sur Global no se vean obligados a escoger entre un tecnosistema u otro. Depender tecnológicamente de Estados Unidos equivale a vivir permanentemente bajo su amenaza geopolítica... frente a este supremacismo norteamericano, el relato del trabajo de un país entero y unido, socialista, con investigación e inversión, reorganizando su industria bajo la lógica de una autosuficiencia estratégica y alcanzando nuevos hitos en semiconductores, en IA, en telecomunicaciones, en satélites, en software y en computación avanzada en un tiempo récord desconocido hasta ahora (Pedro Barragán)

" Durante años, Estados Unidos ha actuado como un matón de discoteca. Si China no puede acceder a los chips más avanzados, si Huawei queda fuera del mercado occidental, si ASML deja de vender sus máquinas de litografía a China y Nvidia cierra el grifo de sus GPU para inteligencia artificial, entonces Pekín acabará inevitablemente arrodillado ante Silicon Valley. Esa ha sido la teoría de Biden continuada por Trump. En realidad, el sueño de unos Estados Unidos que creen que aún continúan en el vértice del supremacismo.

30.5.26

Un puñado de científicos se la juega en EEUU para rescatar datos climáticos eliminados por Trump... Un año después de que la información sobre justicia ambiental y climática comenzara a ser suprimida o alterada frenéticamente de las páginas web del Gobierno de EEUU, la situación continúa siendo crítica para quienes intentan rescatarla... unas 200 personas, a sueldo y voluntarios, casi todos en EEUU, contribuyen de forma individual o dentro de iniciativas con otros ocho grupos que se han identificado públicamente, más otras organizaciones que mantienen el anonimato para no verse perjudicadas por las posibles reacciones de la Casa Blanca... tras los recientes sucesos –en referencia a la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes de inmigración– “la gente se está moviendo de una forma diferente”. No solo físicamente, aunque también. “Cuando viajo trato de no tener los datos en el ordenador, aunque son públicos, por si se lo llevan”, dice midiendo sus palabras. “No es que te puedan detener, es que te pueden disparar”, cuenta sin dramatismos... La información ambiental y climática es importante, si no, Trump no estaría intentando censurarla. La agenda de su Administración busca suprimir los intereses y representación de las minorías y una parte importante de esto es borrar la información que demuestra que los riesgos de contaminación y climáticos afectan más a la gente de color que a las comunidades blancas (Ángeles Rodenas)

"El cerco a la ciencia refleja la crisis de información en la que está sumido el país. “La mitad de la población está informada y la otra mitad, desinformada”, afirma Gretchen Gehrke, directora del programa de seguimiento de páginas web de la iniciativa de gobernanza y datos ambientales.

Un año después de que la información sobre justicia ambiental y climática comenzara a ser suprimida o alterada frenéticamente de las páginas web del Gobierno de EEUU, la situación continúa siendo crítica para quienes intentan rescatarla. “Estamos en el Titanic, está entrando agua y hay que sacarla”. Así resume este colosal esfuerzo Cathy Richards, jefa de tecnología en el Proyecto de Datos Medioambientales Abiertos (Open Environmental Data Project).Cuando Richards se incorporó en octubre de 2024 a este movimiento, dedicado a hacer la información ambiental pública más accesible para la sociedad, pensó que dejaba atrás su experiencia en seguridad y privacidad digital. Había pasado cinco años, a veces “en países peligrosos”, instalando programas para que activistas amenazados, en muchos casos ambientales, pudieran comunicarse de forma segura. La elección de Donald Trump como presidente de EEUU en noviembre de ese mismo año cambió sus planes.

Con su famoso Drill, baby, drill, Trump había anunciado durante la campaña su intención de desmantelar las políticas ambientales, algo que ya inició en su primer mandato con la eliminación de planes de acción climática y de energía limpia, así que esta vez la comunidad científica empezó a prepararse por lo que pudiera ocurrir.

Las páginas web gubernamentales son la principal fuente de información para cientos de miles de ciudadanos, investigadores y funcionarios de los tres niveles de la Administración. Eliminar el acceso a los datos públicos tiene muchas ramificaciones. No existe un índice de páginas web y bases de datos climáticas y ambientales, los listados que hay están muy fragmentados, lo que complica la labor de rescate, además de hacer prácticamente imposible el recuento de pérdidas. Por eso son tan importantes las redes de colaboración que han surgido.

Open Environmental Data Project fundó, junto a otras organizaciones e individuos, la coalición Public Environmental Data Partners para preservar la información institucional. Hoy reúne a unas 200 personas, pagados y voluntarios, casi todos en EEUU, que contribuyen de forma individual o dentro de iniciativas como el Centro de Coordinación de Investigación de las escuelas de salud pública de la Universidad de Harvard y la Universidad de Boston, el Archivo de Internet, el Centro de Innovación de Política Medioambiental y otros ocho grupos que se han identificado públicamente, más otras organizaciones que mantienen el anonimato para no verse perjudicadas por las posibles reacciones de la Casa Blanca.

“El peligro nunca ha sido un factor a la hora de tomar decisiones laborales, lo que probablemente volvía locos a mis padres”, confiesa Richards. Sin embargo, reconoce que tras los recientes sucesos –en referencia a la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes de inmigración– “la gente se está moviendo de una forma diferente”. No solo físicamente, aunque también. “Cuando viajo trato de no tener los datos en el ordenador, aunque son públicos, por si se lo llevan”, dice midiendo sus palabras. “No es que te puedan detener, es que te pueden disparar”, cuenta sin dramatismos.

La información ambiental y climática es importante, si no, Trump no estaría intentando censurarla. La agenda de su Administración busca suprimir los intereses y representación de las minorías y una parte importante de esto es borrar la información que demuestra que los riesgos de contaminación y climáticos afectan más a la gente de color que a las comunidades blancas.

En los dos primeros días de la presidencia de Trump cayó la primera página, Climate and Economic Justice Screening Tool, una herramienta que identifica a las poblaciones más vulnerables ante peligros climáticos. Esa primera acción de rescate propició una avalancha de avisos que en el caso de Richards duró dos o tres meses y que llegaban por email, grupos de chat, mensajes de texto, de científicos que veían peligrar investigaciones en las que habían trabajado durante años, expertos que trabajaban con comunidades vulnerables, funcionarios de las tres administraciones públicas, investigadores que temían perder sus tesis doctorales.

La complejidad de archivar datos depende de cómo estén estructurados. Richards menciona el caso de un compañero que lleva seis semanas descargando cientos de miles de ficheros. Pero la tenacidad ha dado sus frutos. De los 674 avisos que la coalición ha recibido hasta ahora, esta ha archivado ya 400 datasets: registros de mediciones históricas, páginas de la Agencia de Protección del Medio Ambiente, el programa de seguimiento de desastres climáticos y meteorológicos de más de un billón de dólares de la Administración Nacional Atmosférica y Oceánica (NOAA), entre otros. Solo 40 datasets procedentes de las alertas se han perdido.

“La gente no puede usar la información, producida por el Estado con dinero del contribuyente, para tomar decisiones informadas”, afirma Gretchen Gehrke, directora del programa de seguimiento de páginas web de la Iniciativa de Gobernanza y Datos Ambientales. Esta organización, que también pertenece desde el principio a la coalición, nació en 2016 para hacer seguimiento y analizar cambios en los datos ambientales estatales y gestión de la primera presidencia de Trump. Según sus cálculos, en los 100 primeros días de su segundo mandato hubo un 70% más de cambios en páginas federales que en el mismo periodo de su primera presidencia. Los observadores concluyen que el alcance y la rapidez de estos cambios no tienen precedente.

Para Gehrke, la supresión y manipulación de información oficial es uno de los tres pilares que sostiene la estrategia de Trump para fabricar una realidad paralela a través del discurso. El segundo pilar es la desregulación. Por ejemplo, el rechazo en febrero de este año del Endangerment Finding, el consenso científico de que los gases de efecto invernadero son perjudiciales para la salud y no solo para el planeta, deja en el limbo la regulación de emisiones y exime a los fabricantes de automóviles de tener que cumplir con su obligación de limitar sus emisiones. Las mediciones anuales, como el Programa de Informes de Gases de Efecto Invernadero de la EPA, un inventario anual de emisiones de las industrias más contaminantes en EEUU, también podrían desaparecer. El tercer pilar son los recortes de personal y de presupuesto que están mutilando los departamentos de diversidad, igualdad e inclusión, salud y medio ambiente, entre otros.A pesar de la presión, el cansancio y las dudas, estos activistas siguen al pie del cañón. Todo el trabajo es posible gracias a donantes, muchos anónimos, que apoyan estos esfuerzos. “Creo que hemos demostrado que lo que estamos haciendo es importante. Por eso, hemos obtenido financiación para mejorar las herramientas y crear guías para que, en el futuro, si otras agencias del Gobierno quieren rediseñar plataformas puedan ver cómo lo hemos hecho nosotros”, apunta Richards."

1.5.26

China acaba con el mito de las publicaciones científicas... No es una simple decisión administrativa sino una ruptura que pone en duda el núcleo mismo del sistema posmoderno de legitimación del conocimiento... y acaba con mitos como el “factor de impacto”, el “índice de Hirsch” y el “número de publicaciones”... Al mismo tiempo ha acabado con las absurdas normas que juzgan las trayectorias profesionales, las jerarquías institucionales y, sobre todo, el flujo de subvenciones... El cambio es parte de una reforma más amplia destinada a ir más allá de los “cinco criterios principales”, una iniciativa que busca reducir la dependencia de indicadores formales como calificaciones de exámenes, diplomas de instituciones prestigiosas, número de publicaciones y títulos académicos... La evaluación científica en China se quiere transformar en un proceso que apunta a integrar dimensiones cualitativas previamente marginadas: relevancia social, innovación auténtica e impacto a largo plazo. El desafío es diseñar mecanismos que eviten tanto la arbitrariedad como el control burocrático... un país cabecero en materia de ciencia, como China, ha dado un paso muy importante para que nadie confunda las publicaciones científicas con la ciencia misma. A los científicos también deberían interesarles los artículos que no se publican y los motivos por los que no se publican (mpr21)

"La Biblioteca Nacional de la Academia de Ciencias de China ha dejado de actualizar y publicar su escalafón de revistas científicas (*), una herramienta que desde hace veinte años -supuestamente- evalúa el estado de los conocimientos en China, con su parafernalia de métricas cuantitativas.

No es una simple decisión administrativa sino una ruptura que pone en duda el núcleo mismo del sistema posmoderno de legitimación del conocimiento. China deja de imitar a occidente también en el terreno científico. Ha acabado con mitos como el “factor de impacto”, el “índice de Hirsch” y el “número de publicaciones”.

Al mismo tiempo ha acabado con las absurdas normas que juzgan las trayectorias profesionales, las jerarquías institucionales y, sobre todo, el flujo de subvenciones.

El fenómeno no es exclusivo de China, pero allí ha ganado especial intensidad debido a la rápida expansión de su sistema universitario y su ambición de establecerse como una potencia científica mundial.

Como casi todo en el mundo moderno, hoy la ciencia no es otra cosa que “visibilidad” y “viralidad”, en lugar de profundidad y originalidad. Si no tienes la pechera llena de medallas, no eres nadie, ni en el ejército ni en la academia. Si no te aplauden, estás acabado. Por eso hay revistas “prestigiosas” y otras “desprestigiadas”.

La evaluación científica en China marcha hacia la contribución real al conocimiento. El cambio es parte de una reforma más amplia destinada a ir más allá de los “cinco criterios principales”, una iniciativa que busca reducir la dependencia de indicadores formales como calificaciones de exámenes, diplomas de instituciones prestigiosas, número de publicaciones y títulos académicos.

La evaluación científica en China se quiere transformar en un proceso que apunta a integrar dimensiones cualitativas previamente marginadas: relevancia social, innovación auténtica e impacto a largo plazo. El desafío es diseñar mecanismos que eviten tanto la arbitrariedad como el control burocrático, sin caer en la trampa de confiar en figuras que, aunque reduccionistas, ofrecían una ilusión de objetividad.

Sin embargo, criticar los indicadores cuantitativos no resuelve automáticamente el problema de reemplazarlos. La decisión china es un intento de reequilibrar la relación entre medición y significado, entre cuantificación y comprensión.

El abandono de las clasificaciones de las revistas científicas, cada vez más corrompidas, como hemos expuesto, marca un punto de inflexión que va más allá de las fronteras chinas. Podría inspirar cambios en otros sistemas académicos. Los indicadores confunden la forma con el fondo, las mediciones cuantitativas con el valor de los contenidos.

No hay nada más patético que el amiguismo en la ciencia posmoderna. Los científicos buscan colegas que los citen en sus artículos científicos, e incluso pagando dinero por ello para que sus publicaciones suban en el escalafón y su currículum mejore.

En última instancia, un país cabecero en materia de ciencia, como China, ha dado un paso muy importante para que nadie confunda las publicaciones científicas con la ciencia misma. A los científicos también deberían interesarles los artículos que no se publican y los motivos por los que no se publican.

(*) https://doi.org/10.1038/d41586-026-01216-1"

(mpr21, 01/05/26)

28.1.26

La ciencia estadounidense tras un año de Trump: Más de 7.800 subvenciones para investigación han sido canceladas o congeladas... Nueva York fue el estado con más becas canceladas o congeladas, con un total de casi 1500. La mayoría corresponden a la Universidad de Columbia... el número total de nuevas subvenciones financiadas por la NSF se redujo en un 25 %... Algo similar ocurrió en los NIH, que concedieron un 24 % menos de subvenciones en 2025... las agencias científicas federales perdieron alrededor del 20 % de su personal en 2025... En todas las agencias científicas se produjo un éxodo de más de 25 000 personas, muchas de las cuales se encontraban en las primeras etapas de su carrera... En su propuesta de presupuesto para el año fiscal 2026, la administración Trump solicitó recortes históricos del 35 % en el presupuesto para investigación y desarrollo no relacionado con la defensa (Nature)

"Un año después del inicio del segundo mandato presidencial de Trump, en este artículo Nature presenta una serie de gráficos que revelan el impacto de su administración para la ciencia.

Más de 7.800 subvenciones para investigación han sido canceladas o congeladas. Unos 25.000 científicos y miembros del personal han abandonado las agencias que supervisan la investigación. Se han propuesto recortes presupuestarios del 35 %, lo que supone 32.000 millones de dólares estadounidenses.

Estas son solo algunas de las formas en que Donald Trump ha reducido y obstaculizado la ciencia estadounidense desde que regresó a la Casa Blanca el pasado mes de enero. En su intento por remodelar la investigación y el desarrollo en Estados Unidos, su administración ha recortado y restringido considerablemente la ciencia que se lleva a cabo en el país y la mano de obra que dirige la actividad científica federal.

Ciencia Perdida

1.Subvenciones canceladas

En una medida sin precedentes, en febrero los funcionarios comenzaron a cancelar subvenciones ya financiadas en los Institutos Nacionales de Salud (National Institutes of Health, NIH) y, más tarde, en la Fundación Nacional de Ciencias (National Science Foundation, NSF), dos de los mayores patrocinadores públicos de la investigación científica en Estados Unidos. Se cancelaron o suspendieron un total de 5844 subvenciones de los NIH y 1996 de la NSF.

La administración Trump canceló o congeló de manera desproporcionada proyectos sobre temas que no le gustan, como la desinformación, la desconfianza hacia las vacunas, las enfermedades infecciosas y la investigación sobre personas de grupos infrarrepresentados étnicos y de género, a la que ha calificado de discriminatoria y poco científica.

A lo largo de 2025, se cancelaron o suspendieron más de 7800 subvenciones. Los gráficos pueden verse en este enlace. Nueva York fue el estado con más becas canceladas o congeladas, con un total de casi 1500. La mayoría corresponden a la Universidad de Columbia.

Algunas de las subvenciones más cuantiosas se destinan a ensayos clínicos, centros oncológicos e infraestructuras, y pueden prolongarse durante muchos años.

El NIH canceló o congeló 5.843 subvenciones para investigación. El total para la NSF fue de 1.996.

De las subvenciones que se cancelaron o congelaron, más de 800 estaban relacionadas con enfermedades infecciosas.

Los tribunales han ordenado que se restablezcan miles de subvenciones, y algunas universidades han llegado a un acuerdo con el Gobierno para descongelar los fondos. Sin embargo, no está claro cuántos científicos han recibido esos fondos. Aproximadamente 2600 subvenciones no se han restablecido ni descongelado, lo que supone 1400 millones de dólares de fondos no gastados.

2.Reducciones de subvenciones

La administración Trump ha reducido sustancialmente el número de nuevas subvenciones concedidas por la NSF y los NIH, lo que significa que menos investigadores están recibiendo apoyo.

En 2025, el número total de nuevas subvenciones financiadas por la NSF se redujo en un 25 % con respecto a la media de los diez años anteriores. En parte, esto se debió a la incertidumbre sobre la financiación futura y a la decisión de la agencia de proporcionar financiación plurianual, en la que el presupuesto de un proyecto se concede de una sola vez, en lugar de año por año.

Algo similar ocurrió en los NIH, que concedieron un 24 % menos de subvenciones en 2025, en comparación con la media de los diez años anteriores. Tras los retrasos sufridos a principios de año y la reducción de personal, la agencia se apresuró a conceder las subvenciones antes de que finalizara el año fiscal. Lo consiguió, en parte, proporcionando financiación plurianual a un número menor de nuevas solicitudes de subvención de lo habitual, lo que redujo drásticamente el número de científicos que recibieron apoyo.

3.Reducción de la cantera de nuevos científicos

Durante el año académico 2025-2026, la matriculación de nuevos estudiantes internacionales en las universidades estadounidenses se redujo notablemente. El Instituto de Educación Internacional (IIE), una organización sin ánimo de lucro con sede en la ciudad de Nueva York, publicó datos preliminares, basados en un subconjunto de universidades, que muestran un descenso del 17 % entre 2024 y 2025. Esto daría lugar al menor número de nuevas matriculaciones internacionales en una década, excepto en 2020-21, durante la pandemia de COVID-19.

4.Recortes en las agencias científicas gubernamentales

En total, las agencias científicas federales perdieron alrededor del 20 % de su personal en 2025 con respecto al año anterior, tras haber experimentado modestos aumentos en los últimos años.

Entre los más afectados se encuentran la Agencia de Protección Ambiental y la NASA, ambas blanco de los ataques de la administración Trump contra la ciencia del clima. La Administración de Alimentos y Medicamentos también perdió más del 20 % de su personal.

Algunos empleados fueron despedidos durante los despidos masivos a principios de 2025, pero la mayoría se marchó voluntariamente a través de un programa que ofrecía incentivos a los trabajadores federales para que dimitieran. En todas las agencias científicas se produjo un éxodo de más de 25 000 personas, muchas de las cuales se encontraban en las primeras etapas de su carrera.

Los miembros del personal que permanecen en agencias como los NIH y la NSF afirman que les cuesta mantener el ritmo de trabajo, entre cuyas tareas se incluye la aprobación de subvenciones para investigación.

5.La lucha por los recortes de financiación

En su propuesta de presupuesto para el año fiscal 2026, la administración Trump solicitó recortes históricos del 35 % en el presupuesto para investigación y desarrollo no relacionado con la defensa. Los niveles finales de financiación se determinarán mediante proyectos de ley de gastos aprobados por la Cámara de Representantes y el Senado en un proceso en curso.

Tras ajustar las cifras por la inflación, la reducción propuesta por el presidente en la financiación de la investigación no relacionada con la defensa no tendría precedentes en los últimos cincuenta años y reduciría el gasto a los niveles de 1991.

Sin embargo, en los proyectos de ley de gastos aprobados, los legisladores tanto del Senado como de la Cámara de Representantes han rechazado hasta ahora los recortes presupuestarios más drásticos para muchas de las agencias científicas fundamentales. Los expertos en política esperan que el Congreso mantenga su apoyo tradicional a las agencias científicas cuando apruebe el presupuesto para 2026 en las próximas semanas.

La administración Trump conmocionó a la comunidad científica cuando propuso recortar más de 18 000 millones de dólares, alrededor del 40 % del total, del presupuesto de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), que son la mayor fuente de financiación de la investigación biomédica en el mundo.

Por el contrario, la legislación que se está tramitando en el Senado y la Cámara de Representantes —ambos controlados por miembros del propio Partido Republicano de Trump— supondría un ligero aumento para la agencia. La Cámara de Representantes y el Senado aún no han llegado a un acuerdo sobre el nivel final de financiación.

La administración Trump también buscó recortes drásticos en la Fundación Nacional para la Ciencia (57 %) y la Dirección de Misiones Científicas de la NASA (47 %). En los acuerdos presupuestarios finales que probablemente serán aprobados por la Cámara de Representantes y el Senado, los legisladores acordaron recortes mucho menores, del 3,4 % para la NSF y del 1,1 % para la dirección científica de la NASA.

La Cámara de Representantes y el Senado deben terminar de negociar los presupuestos definitivos para las agencias restantes, como los NIH, y los niveles de financiación reales probablemente se situarán en un punto intermedio. Esto protegería en gran medida el presupuesto total del país para investigación y desarrollo de los drásticos recortes de la administración Trump para el año fiscal actual.

20/01/2026

Max Kozlov escribe para Nature desde Washington DC.

Jeff Tollefson escribe para Nature desde Nueva York.

Dan Garisto es periodista científico en Siracusa, Nueva York.

Análisis y visualización de datos sobre la cancelación de subvenciones por Kim Albrecht profesora en la Universidad de las Artes Folkwang de Essen, Alemania, y directora de metaLAB en Harvard y Berlín.

Dirección artística: Kelly Krause y Wesley Fernandes.

Infografías: Chris Ryan.

Subeditora: Sarah Skelton.

Editor: Richard Monastersky.

Este artículo también está disponible en formato PDF.

Fuentes:

Subvenciones canceladas: Grant Witness.

Reducciones de subvenciones: Información sobre subvenciones de la NSF procedente de NSF Award Search. Datos sobre subvenciones del NIH procedentes de NIH RePORTER.

Restricción del flujo de nuevos científicos: Datos del Instituto de Educación Internacional. El número de nuevos estudiantes internacionales para el año académico 2025-26 se extrapoló a partir de la instantánea de otoño del instituto, que encuestó a un número menor de escuelas que otros años.

Recortes en las agencias científicas gubernamentales: Las cifras históricas de la plantilla de las agencias científicas se obtuvieron de la Oficina de Personal y Gestión; las cifras para 2025 se obtuvieron de las respuestas de las agencias a la consulta de Nature o de los planes de cierre publicados por las agencias a finales de septiembre de 2025.

La lucha por los recortes de financiación: Programa de Presupuesto y Política de I+D de la AAAS.

20 de enero de 2026

https://www.nature.com/immersive/d41586-026-00088-9/index.html "

(Viento Sur, 27/01/26) 

25.1.26

Trump rompió el orden mundial. ¿Y ahora qué? Estados Unidos cede el escenario a China... La búsqueda por parte del gobierno de una “Fortaleza Estados Unidos” no ofrece ningún refugio contra el creciente poder de China. Y construirla mediante aventuras imperiales entraña el riesgo de repetir los errores de otras grandes potencias que, de forma similar, diagnosticaron erróneamente que las verdaderas fuentes de la fuerza nacional eran el control territorial en lugar del dominio tecnológico... Ahora, Estados Unidos corre el riesgo de distraerse intentando gobernar Venezuela y apoderarse de Groenlandia, mientras China dedica enormes sumas a ganar las tecnologías del futuro, desde la inteligencia artificial y la robótica hasta la informática cuántica y la biotecnología... La economía china ya es aproximadamente un 30 por ciento mayor que la de Estados Unidos en poder adquisitivo, su base industrial es el doble de grande, su generación de energía es el doble de alta y su armada va camino de ser un 50 por ciento mayor a finales de esta década. Es líder en nuevas tecnologías como los vehículos eléctricos y los reactores nucleares de nueva generación, mientras que Estados Unidos depende cada vez más de ella para todo, desde antibióticos hasta minerales de tierras raras... Dominar el hemisferio occidental cambia poco... Si dar prioridad a América significa dedicar menos recursos a Asia, se trata de un mal negocio, que corre el riesgo de ceder la región más poblada y económicamente dinámica del mundo a la influencia de Pekín... Para Washington, la cuestión estratégica central del siglo XXI no es si Estados Unidos puede construir un bastión en el hemisferio occidental. Es si Estados Unidos, tras un siglo como el país más poderoso, avanzado y próspero del mundo, renovará las verdaderas fuentes de fuerza o pasará la antorcha a China (Rush Doshi, director adjunto para asuntos de China con Biden, The New York Times)

 "Por primera vez en más de un siglo, el continente americano parece ser la máxima prioridad de Washington, en detrimento del tiempo y la atención dedicados a Europa y Asia, y en beneficio final de Pekín.

La búsqueda por parte del gobierno de una “Fortaleza Estados Unidos” no ofrece ningún refugio contra el creciente poder de China. Y construirla mediante aventuras imperiales entraña el riesgo de repetir los errores de otras grandes potencias que, de forma similar, diagnosticaron erróneamente que las verdaderas fuentes de la fuerza nacional eran el control territorial en lugar del dominio tecnológico.

En el siglo XVIII, China y Rusia, con una visión miope, construyeron esferas de influencia en la estepa euroasiática, mientras que el reino de Gran Bretaña ganó el siglo al perfeccionar la máquina de vapor. En el siglo XIX, los europeos se obsesionaron con la lucha por África, mientras que Estados Unidos se adelantó al inventar la electrificación y la fabricación en masa.

Ahora, Estados Unidos corre el riesgo de distraerse intentando gobernar Venezuela y apoderarse de Groenlandia, mientras China dedica enormes sumas a ganar las tecnologías del futuro, desde la inteligencia artificial y la robótica hasta la informática cuántica y la biotecnología.

La economía china ya es aproximadamente un 30 por ciento mayor que la de Estados Unidos en poder adquisitivo, su base industrial es el doble de grande, su generación de energía es el doble de alta y su armada va camino de ser un 50 por ciento mayor a finales de esta década. Es líder en nuevas tecnologías como los vehículos eléctricos y los reactores nucleares de nueva generación, mientras que Estados Unidos depende cada vez más de ella para todo, desde antibióticos hasta minerales de tierras raras.

Dominar América cambia poco este panorama. El hemisferio occidental concentra apenas alrededor del 13 por ciento de la población mundial y una parte cada vez menor de su economía y capacidad manufacturera globales. Si dar prioridad a América significa dedicar menos recursos a Asia, se trata de un mal negocio, que corre el riesgo de ceder la región más poblada y económicamente dinámica del mundo a la influencia de Pekín. Estados Unidos quedaría rezagado frente a China en lo tecnológico, dependería de ella en lo económico y correría el riesgo de ser derrotado militarmente. El resultado sería un siglo chino.

Para Estados Unidos, la única vía para equilibrar la enorme escala de China es renovar su fortaleza interior y aprovechar el poder colectivo de sus socios al construir una “escala aliada” en el exterior. Una fijación del “continente americano primero” en el hemisferio occidental complica ese objetivo. Distrae a los dirigentes de la tarea de renovación interna y aleja a aliados y socios. Por ejemplo, arrebatar Groenlandia a Dinamarca fracturaría la OTAN y acercaría Europa a China. Sería una mala praxis estratégica.

Pekín parece reconocer que, en el arte de gobernar, es importante centrar las energías en la cuestión adecuada. Para Washington, la cuestión estratégica central del siglo XXI no es si Estados Unidos puede construir un bastión en el hemisferio occidental. Es si Estados Unidos, tras un siglo como el país más poderoso, avanzado y próspero del mundo, renovará las verdaderas fuentes de fuerza o pasará la antorcha a China." 

fue director adjunto para asuntos de China y Taiwán en el Consejo de Seguridad Nacional bajo la presidencia de Joe Biden, Revista de prensa, 25/01/26, fuenteThe New York Times)

2.1.26

2026, recibimos el año nuevo con optimismo... Al comenzar un año marcado por guerras y crisis, un informe de la ONU confirma la trampa de deuda y dependencia del Sur Global. Nuestra respuesta: la Nueva Teoría del Desarrollo: controles de capital (reinversión de las ganancias en sectores productivos nacionales)... soberanía alimentaria (reforma agraria, riego, almacenamiento y transporte agrícola)... tecnológica (licencias obligatorias, plataformas de código abierto)... soberanía de la deuda (auditorías públicas para identificar deuda ilegítima)... integración regional (sistemas regionales de comercio y pago Sur-Sur)... bienes públicos universales (garantizar la atención médica, la educación, la vivienda, el transporte y la energía mediante provisión pública)... propiedad pública (nacionalización de sectores estratégicos)... planificación democrática (establecer una comisión nacional de planificación democrática con autoridad real sobre las inversiones, el comercio y las prioridades industriales)... (Tricontinental)

 "Queridas amigas y amigos,

Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

¿Entramos al nuevo año con ansiedad o con esperanza? Yo tengo esperanza porque en mis viajes veo que la gente alrededor del mundo está decepcionada con el estado actual de las cosas y quiere vivir en una sociedad que no esté eclipsada por el hambre y el sufrimiento. Pero no soy tan optimista como para creer que la insatisfacción por sí sola transformará este mundo de catástrofes climáticas y guerras genocidas en un mundo de dignidad y paz. Si bien el sentimiento existe, aún no nos ha ayudado a trazar un camino hacia algo mejor.

Durante décadas, organizaciones como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), fundada en 1964, han proporcionado análisis empíricos del sufrimiento en nuestro mundo. En diciembre del año pasado, la UNCTAD publicó su Informe sobre comercio y desarrollo 2025, que contenía varios hallazgos novedosos e importantes. A continuación, presentamos seis puntos que merecen nuestra atención.

  1. El crecimiento mundial está estancado y es desigual. La UNCTAD proyectó que el crecimiento del PIB mundial se desaceleraría a 2,6% en 2025, desde un 2,9% en 2024, una señal de estancamiento secular. Se preveía que los países en desarrollo, liderados por las potencias asiáticas, crecerían un 4,3% e impulsarían el 70% del crecimiento global. Por su parte, se esperaba que América Latina y el Caribe experimentaran un crecimiento más lento en comparación con 2024 y que el crecimiento general de África aumentaría de manera desigual. Aunque algunas regiones del Sur Global son el motor del crecimiento, siguen estando estructuralmente subordinadas a los centros financieros del Norte Global: el valor se produce en la periferia, pero es mediado, valorado y, a menudo, apropiado a través del sistema financiero y comercial dominado por el núcleo.
  2. El Norte Global domina el comercio a través del sistema financiero. La UNCTAD estima que el 90% del comercio mundial depende de las finanzas comerciales y del sistema bancario. El comercio mundial es sensible a las variaciones de las tasas de interés, la liquidez de los mercados financieros y la confianza de lxs inversionistas, que pueden afectar al comercio tanto como los cambios en la producción real. Los datos de la UNCTAD muestran que las oscilaciones financieras mundiales, en crédito, flujos de capital y disposición al riesgo, están estrechamente relacionadas con las fluctuaciones del volumen del comercio mundial. Con la participación del dólar estadounidense en los pagos internacionales a través del sistema SWIFT una vez más en alrededor del 50% de todos los pagos, y con Estados Unidos representando la mitad del valor del mercado bursátil mundial y el 40% de la emisión de bonos, la hegemonía del dólar continúa prevaleciendo sobre el Sur Global. En otras palabras, el comercio mundial circula en contenedores del Norte y está garantizado por el crédito del Norte.
  1. La crisis del hiperimperialismo genera incertidumbre. El informe menciona repetidamente la “elevada incertidumbre política global”. Este es un eufemismo tecnocrático para una crisis de hegemonía en el núcleo imperial, con la guerra comercial del presidente estadounidense Donald Trump en su eje central. Las escaladas arancelarias y la confrontación geo-económica se han convertido en características arraigadas del sistema mundial, en lugar de simples perturbaciones temporales. Estos acontecimientos continuarán frenando la inversión y el comercio, conduciendo al estancamiento en los Estados del Atlántico Norte y en las secciones del Sur Global más vulnerables a los patrones de comercio Norte-Sur.
  1. La crisis de deuda del Sur Global se intensifica. La mitad de los países de bajos ingresos del mundo (35 de 68) enfrentan un alto riesgo de sobreendeudamiento. “Los incumplimientos de pago de la deuda”, señala la UNCTAD, “históricamente han conducido a reducciones desmedidas y prolongadas de la producción; a una falta de acceso a los mercados internacionales de capital; y a fuertes aumentos en los costos de endeudamiento que obstaculizan cualquier recuperación económica posterior”. En promedio, las economías subdesarrolladas se endeudan a tasas de interés del 7%–11%, mientras que las economías avanzadas lo hacen al 1%–4%. Esta disparidad es una característica estructural de la arquitectura financiera internacional, no simplemente un reflejo de los fundamentos de esta o aquella economía. La deuda continúa utilizándose para disciplinar a los países del Sur Global, particularmente en África.

  1. La crisis climática alimenta la crisis de la deuda. Los países más vulnerables a la crisis climática se ven obligados a pagar por su vulnerabilidad a través de tasas de interés más altas. Según el informe, estos países “transfieren US$ 20.000 millones por año a acreedores externos solo para cubrir los mayores costos de interés debido a los riesgos climáticos, a pesar de que apenas han contribuido a generar ese riesgo. Este costo ha aumentado desde US$ 5.000 millones en 2006, hasta alcanzar un total acumulado de US$ 212.000 millones para 2023”. Este proceso podría caracterizarse como una forma de servidumbre por deuda climática, donde lxs menos responsables de las emisiones de carbono son obligados a subvencionar a los tenedores de bonos del Norte mediante primas de riesgo más elevadas.
  1. Los alimentos se están convirtiendo en un activo especulativo. En el capítulo III, del informe “The Financial Architecture of Global Food Trading” [La arquitectura financiera del comercio mundial de alimentos], la UNCTAD explica cómo lxs principales comerciantes de alimentos obtienen más de tres cuartas partes de sus ingresos de la intermediación financiera, financiando acuerdos, comerciando derivados y obteniendo comisiones por gestionar riesgos y crédito, en lugar del comercio físico de materias primas alimentarias. El informe advierte que los mercados de productos básicos financiarizados amenazan la seguridad alimentaria en el Sur Global al amplificar la volatilidad de los precios, y como mostró la UNCTAD en su Informe de comercio y desarrollo 2023 , que los alimentos se han convertido cada vez más en un activo especulativo.

En 2019, la UNCTAD publicó uno de sus informes más radicales de los últimos años, argumentando que confiar en que el sistema se arregle a sí mismo era “pensamiento ilusorio”. Lo que se necesita, decía el informe, es una reforma de todo el sistema del neoliberalismo y un nuevo Pacto Verde Global liderado por el sector público. Desde entonces, la UNCTAD ha elaborado análisis empíricos muy útiles, pero las soluciones propuestas se han ido diluyendo cada vez más. En 2023, la UNCTAD afirmó que era necesario “realinear la arquitectura financiera global” y en 2024 destacó la necesidad de “repensar el desarrollo en la era del descontento”. El último informe contiene una de las críticas empíricas más poderosas al sistema, pero termina con frases vacías sobre “herramientas macroprudenciales”, “cerrar brechas de datos” y “reformas específicas”. ¿Pueden estos gestos retóricos y adornos tecnocráticos resolver los problemas sociales y políticos de nuestro mundo?

Lo que necesitamos es un programa que sea más que retórica. Requerimos un compromiso con una nueva teoría del desarrollo, que hemos estado construyendo en nuestro instituto. En el curso de nuestra investigación, nos ha quedado claro que hay diez políticas básicas que los países del Sur Global deben adoptar para superar el neoliberalismo y la dependencia:

  1. Planificación democrática. Establecer una comisión nacional de planificación democrática con autoridad real sobre las inversiones, el comercio y las prioridades industriales.
  2. Política industrial dirigida por el Estado. Poner en marcha una política industrial que identifique los sectores estratégicos (infraestructura digital, procesamiento de alimentos, maquinaria, productos farmacéuticos y energía renovable) y los apoye a través de compras públicas, los subsidios, el crédito, los requisitos de contenido local y la transferencia de tecnología, y la protección frente a la competencia extranjera.
  3. Controles de capital e impuestos. Implementar controles de capital estratégicos que eviten la fuga de capitales, entradas especulativas y ataques cambiarios; fortalecer la supervisión para frenar los flujos financieros ilícitos; exigir la reinversión de las ganancias en sectores productivos nacionales; y adoptar impuestos progresivos para penalizar la especulación.
  4. Financiamiento público para el desarrollo. Establecer y fortalecer bancos públicos de desarrollo para canalizar el crédito hacia proyectos industriales, agrícolas, de vivienda e infraestructura a largo plazo.
  5. Propiedad pública. Nacionalizar sectores estratégicos como la energía, la extracción de minerales, el transporte, las telecomunicaciones y las finanzas.
  6. Soberanía alimentaria. Reconstruir la soberanía alimentaria a través de la reforma agraria, lo que significaría enfrentarse al latifundismo y a las empresas agrícolas. En algunos contextos, esto implicaría redistribución de la tierra. En otros, lograr escala de manera democrática a través de cooperativas. Invertir en riego, almacenamiento y transporte agrícola. Poner fin a la dependencia de las importaciones de alimentos y de los volátiles mercados globales y estabilizar los precios mediante la intervención pública en los mercados alimentarios.
  7. Soberanía tecnológica. Romper la dependencia de la propiedad intelectual utilizando licencias obligatorias, institutos públicos de investigación, fondos tecnológicos Sur-Sur y plataformas de código abierto para desarrollar capacidades tecnológicas nacionales en salud, energía y comunicaciones.
  8. Integración regional. Desarrollar sistemas regionales de comercio y pago Sur-Sur, como mecanismos regionales de compensación, comercio en monedas locales y cadenas industriales coordinadas.
  9. Soberanía de la deuda. Realizar auditorías públicas para identificar deuda ilegítima u odiosa. Suspender los pagos de la deuda cuando sea necesario y buscar una renegociación colectiva con otros países del Sur Global para debilitar el poder de lxs acreedorxs.
  10. Bienes públicos universales. Garantizar la atención médica, la educación –incluida la formación profesional y técnica alineada con las prioridades industriales–, la vivienda, el transporte y la energía mediante  provisión pública, articulando estos servicios con los sistemas productivos nacionales a través de empresas públicas de construcción, compañías farmacéuticas estatales y servicios públicos de energía.

Esta agenda de diez puntos es solo el comienzo de lo que estamos tratando de desarrollar a través de la Nueva Teoría del Desarrollo. Los departamentos de Economía y Sociología Histórica de nuestro instituto trabajan arduamente mapeando los mecanismos de la dependencia global e identificando estrategias para romperlos. Planeamos desarrollar nuevas herramientas analíticas, como un Índice de Dependencia y un Índice de Soberanía Digital, para proporcionar un análisis riguroso del estado actual de la dependencia y de las fuerzas productivas en todo el Sur Global. Nuestro trabajo ahora depende de convertir la insatisfacción en un programa para construir un mundo mejor.

En los años triunfantes de la descolonización, los países recién independizados del Tercer Mundo compusieron himnos de independencia y desarrollo. Abdel Halim Hafez, el legendario cantante de la independencia egipcia, interpretó una canción en 1960 llamada Hekayet Shaab [El cuento de un pueblo]. Contaba la historia de la revuelta de Egipto contra su monarquía corrupta en 1952, la construcción de la Presa de Asuán, el intento de Gran Bretaña, Francia e Israel de bloquear su construcción, y la nacionalización del Canal de Suez por parte de Gamal Abdel Nasser. La canción comienza con este estribillo vibrante:

Dijimos que la construiríamos.
Y construimos la Presa Alta.
Con nuestro propio dinero y las manos de nuestrxs trabajadorxs.
Dijimos que lo haríamos y lo hicimos.

Lo volveremos a hacer.

Cordialmente,

Vijay"                                    (Tricontinental, 01/01/26) 

1.1.26

Nouriel Roubini: La verdadera amenaza existencial que enfrenta Europa es su retraso económico y tecnológico... Hoy más o menos la mitad de las cincuenta empresas tecnológicas más grandes del mundo son estadounidenses, mientras que sólo cuatro son europeas... Estas tendencias plantean una pregunta crucial: ¿qué países liderarán las industrias del futuro y cómo se encuentra Europa en este sentido? Mientras Estados Unidos y China son líderes mundiales en indicadores tecnológicos, Europa esté muy abajo en la clasificación. Y el futuro no se muestra tranquilizador, ya que se prevé que la próxima ola de innovación será más disruptiva que cualquier otra que hayamos visto en el último medio siglo... Hasta ahora, el declive tecnológico de Europa ha sido gradual. Pero si no hace frente a sus debilidades estructurales, la lenta erosión actual podría dar paso a una pérdida repentina e irreversible de relevancia económica... Un hecho crucial es que aunque Europa nunca llegue a liderar las tecnologías de vanguardia, puede lograr mejoras de productividad significativas mediante la adopción y la adaptación de innovaciones estadounidenses y chinas. Muchas de estas tecnologías son de uso general, de modo que benefician tanto a quienes las adoptan como a quienes las desarrollan

 "La nueva estrategia de seguridad nacional del presidente estadounidense Donald Trump hace una valoración errónea de Europa, a la que siempre se había visto como el aliado más fiable de Estados Unidos. Advierte de que la inmigración descontrolada y otras políticas que los funcionarios estadounidenses tildan de «woke» podrían conducir en pocas décadas a una «eliminación civilizacional».

Este argumento se basa en una mala interpretación de los problemas de Europa. Es verdad que la Unión Europea enfrenta una amenaza existencial, pero poco tiene que ver con la inmigración o la cuestión cultural. De hecho, en Estados Unidos, la proporción de residentes nacidos en el extranjero es ligeramente mayor que en Europa.

La verdadera amenaza que enfrenta Europa está en su retraso económico y tecnológico. Entre 2008 y 2023, el PIB estadounidense creció un 87 %, mientras que el de la UE sólo creció un 13,5 %. En ese mismo período, el PIB per cápita europeo, que era un 76,5 % del estadounidense, pasó a ser el 50 %. Incluso el estado más pobre de Estados Unidos (Misisipi) tiene una renta per cápita superior a la de varias economías europeas importantes (entre ellas Francia e Italia) y a la media de la UE.

Esta creciente divergencia económica no es resultado de realidades demográficas, sino de un mayor aumento de la productividad en Estados Unidos, debido en gran medida a la innovación tecnológica y a una mayor productividad total de los factores. Hoy más o menos la mitad de las cincuenta empresas tecnológicas más grandes del mundo son estadounidenses, mientras que sólo cuatro son europeas. En las últimas cinco décadas, 241 empresas estadounidenses pasaron de la condición de startup a una capitalización bursátil de al menos 10 000 millones de dólares, contra sólo catorce en Europa.

Estas tendencias plantean una pregunta crucial: ¿qué países liderarán las industrias del futuro y cómo se encuentra Europa en este sentido? La carrera por el liderazgo tecnológico hoy se extiende a una amplia variedad de campos, entre ellos la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, el diseño y la producción de semiconductores, la robótica, la computación cuántica, la energía de fusión, las tecnofinanzas y las tecnologías de defensa. Europa entra en esta carrera con una desventaja clara.

Que el liderazgo de las industrias del futuro hoy lo tenga Estados Unidos o China todavía es cuestión de debate, pero la mayoría de los observadores coinciden en que básicamente es una competencia entre dos jugadores, en la que Estados Unidos todavía conserva la delantera en varias áreas clave. Fuera de eso, la innovación se concentra en países como Japón, Taiwán, Corea del Sur, la India e Israel. En Europa, en cambio, las actividades innovadoras están en gran medida confinadas al Reino Unido, Alemania, Francia y Suiza (y dos de esos países ni siquiera son miembros de la UE).

De modo que no es sorprendente que mientras Estados Unidos y China son líderes mundiales en indicadores tecnológicos, Europa esté muy abajo en la clasificación. Y el futuro no se muestra tranquilizador, ya que se prevé que la próxima ola de innovación será más disruptiva que cualquier otra que hayamos visto en el último medio siglo.

La brecha tecnológica entre Estados Unidos y Europa es atribuible a varios factores. En primer lugar, Estados Unidos tiene un ecosistema mucho más profundo y dinámico para la financiación de startups, mientras que Europa todavía carece de una unión de mercados de capitales auténtica, lo que limita la escala y la velocidad de crecimiento de nuevas empresas.

En segundo lugar, Europa arrastra una regulación excesiva y fragmentada. Una startup estadounidense puede lanzar un producto bajo un único marco regulatorio y acceder enseguida a un mercado de más de 330 millones de consumidores. La UE tiene unos 450 millones de habitantes, pero sigue dividida en 27 regímenes regulatorios nacionales. Un análisis del Fondo Monetario Internacional muestra que las barreras de mercado internas de la UE equivalen a un arancel de más o menos el 44 % para los bienes y el 110 % para los servicios, mucho más que lo que impone Estados Unidos a la mayoría de las importaciones.

En tercer lugar, hay una marcada diferencia en las actitudes culturales hacia la asunción de riesgos. Hasta hace no mucho, en algunos países de la UE (por ejemplo Italia) un empresario fallido podía enfrentar sanciones penales, mientras que en Estados Unidos, el fundador de una empresa tecnológica que no haya fracasado nunca pasa por demasiado reacio a asumir riesgos.

En cuarto lugar, Estados Unidos cuenta con un complejo académico‑militar‑industrial muy integrado, mientras que en Europa, la subinversión crónica en defensa disminuyó la capacidad de innovación. Líderes tecnológicos como Estados Unidos, China, Israel y ahora también Ucrania gastan mucho en defensa, y es común que de la investigación militar surjan tecnologías con aplicaciones civiles.

Pero aun así, para buena parte de la dirigencia política europea, el aumento del gasto en defensa todavía se plantea como una disyuntiva entre más seguridad o más bienestar social. En realidad, el parasitismo respecto del gasto militar estadounidense desde el final de la Segunda Guerra Mundial limitó la clase de innovaciones que hubieran podido generar más de ambas cosas por medio de un aumento de la productividad. Paradójicamente, para sostener el modelo social europeo habrá que invertir más en defensa, empezando por cumplir el nuevo objetivo de gasto de la OTAN del 3,5 % del PIB.

Si Europa deja crecer su retraso tecnológico en las próximas décadas, se arriesga a sufrir estancamiento prolongado y declive económico continuo en relación con Estados Unidos y China. Aun así, hay motivos para un cauto optimismo. Cada vez más conscientes del desafío existencial que enfrenta Europa, las autoridades han comenzado a presentar propuestas de reforma serias. Los ejemplos más notables son los dos importantes informes de 2024 sobre la competitividad de la UE y sobre el mercado único, elaborados por los ex primeros ministros italianos Mario Draghi y Enrico Letta, respectivamente.

Europa también conserva varias fortalezas importantes, entre ellas un capital humano de alta calidad, excelentes sistemas educativos e instituciones de investigación de primera línea. Con incentivos y reformas regulatorias adecuados, estos activos podrían sostener niveles de innovación comercial mucho más altos. Si el entorno se volviera más favorable al espíritu empresarial, sería posible liberar una ola de inversiones sobre la base de la elevada renta per cápita, el gran mercado interno y las altas tasas de ahorro de Europa.

Un hecho crucial es que aunque Europa nunca llegue a liderar las tecnologías de vanguardia, puede lograr mejoras de productividad significativas mediante la adopción y la adaptación de innovaciones estadounidenses y chinas. Muchas de estas tecnologías son de uso general, de modo que benefician tanto a quienes las adoptan como a quienes las desarrollan.

Todo esto sitúa a Europa en un punto de inflexión. Como observó Ernest Hemingway en una frase famosa, el proceso de bancarrota es «primero gradual, después repentino». Hasta ahora, el declive tecnológico de Europa ha sido gradual. Pero si no hace frente a sus debilidades estructurales, la lenta erosión actual podría dar paso a una pérdida repentina e irreversible de relevancia económica."

( Revista de prensa, 31/12/25, fuente Project Syndicate )

28.10.25

La victoria de Huawei contra Estados Unidos... Washington utiliza la «ley», la «seguridad» y la «ética» como armas para eliminar a sus rivales... Pero Huawei —y, por extensión, China— es un objetivo diferente. A diferencia de Japón, Francia o Suiza, China no puede ser fácilmente coaccionada para que se someta... Estados Unidos, la nación más poderosa del planeta, libró una guerra económica contra una sola empresa privada. Huawei, que se enfrentó a sanciones devastadoras, bloqueos paralizantes de la cadena de suministro y batallas legales implacables... Huawei parecía estar al borde del abismo... entonces, Huawei incluyó el Mate 60 Pro en su página web... Dentro de este elegante smartphone se encontraba el Kirin 9000S, un sistema en chip de 7 nanómetros con capacidad 5G completa... Huawei no solo había sobrevivido, sino que había contraatacado... Huawei puso en marcha una estrategia denominada «Proyecto Eliminar a Estados Unidos», que consistía en eliminar sistemáticamente la tecnología estadounidense de su ecosistema... Huawei invierte en I+D más de 20 000 millones de dólares al año, lo que le permite seguir siendo competitiva con los gigantes tecnológicos occidentales y, en varios ámbitos, incluso superarlos... Huawei ha recuperado el mercado chino y avanza con paso firme en los mercados del futuro, donde reside la mayoría mundial, en lugar de en el Occidente en declive... El mensaje es inequívoco: China ya no tolerará el acoso ni la humillación... la amplia, próspera y rápidamente creciente clase media china, la más grande del mundo, contrasta fuertemente con la clase media estadounidense, cada vez más reducida y endeudada. Esta realidad demográfica y económica posiciona a las empresas chinas, y a las empresas de todo el Sur Global, para dominar la próxima era de los mercados globales, incluso mientras las corporaciones occidentales luchan contra el estancamiento y el declive (Felix Abt)

 "Durante décadas, Estados Unidos defendió el libre mercado y la competencia leal, hasta que dejó de tener la ventaja. Hoy en día, oligarcas como Peter Thiel, figura clave en el aparato de seguridad estadounidense y fundador de Palantir, el gigante de la vigilancia y la elaboración de perfiles financiado con dinero de los contribuyentes y creado con el respaldo de la CIA, afirman que la competencia es «mala para los negocios».

En el mundo de Thiel, el monopolio no solo es aceptable, sino que es el verdadero motor de la innovación y los beneficios, lo que da un giro radical al ideal estadounidense de mercados abiertos. En realidad, el «compromiso» de Washington con el libre mercado siempre ha sido de boquilla. Estados Unidos ha intentado constantemente aplastar a los competidores superiores de sus grandes empresas. La guerra económica no es nada nuevo.

Tomemos como ejemplo a Toshiba: según un artículo de agosto de 1992 de Los Angeles Times, era el principal fabricante de chips de Japón en la década de 1980, con un 80 % del mercado mundial de memorias dinámicas de acceso aleatorio (DRAM) en 1987. Al igual que Huawei hoy en día, Toshiba se convirtió en objetivo de Estados Unidos bajo la bandera de la «seguridad nacional».

Después de que Toshiba y una empresa noruega vendieran máquinas fresadoras avanzadas a la Unión Soviética en 1986, al igual que habían hecho otras empresas europeas, Washington se abalanzó sobre ellas. Impuso una prohibición general de dos a cinco años a todos los productos de Toshiba, alegando una amenaza para la seguridad de Estados Unidos. Este golpe allanó el camino para los fabricantes de chips estadounidenses, mientras que otras empresas extranjeras que vendían equipos similares a la URSS salieron indemnes.

O pensemos en Alstom, que en su día fue aclamada como la «joya de la industria francesa». Líder mundial en tecnología energética y de transporte, compitió directamente con el gigante estadounidense General Electric a principios de la década de 2010. Entonces llegó la jugada de Washington: en 2013, el ejecutivo de Alstom Frédéric Pierucci —autor de The American Trap: My Battle to Expose America’s Secret Economic War Against the Rest of the World (La trampa estadounidense: mi batalla para desenmascarar la guerra económica secreta de Estados Unidos contra el resto del mundo) https://www.youtube.com/watch?v=svVOcrtVesU — fue detenido en un aeropuerto de Nueva York por unos controvertidos cargos de soborno relacionados con un contrato en Indonesia. Pierucci explicó que le ofrecieron una elección draconiana: declararse culpable y salir en libertad en unos meses, o arriesgarse a pasar 125 años en prisión. Varios ejecutivos de Alstom también fueron detenidos, y los tribunales estadounidenses impusieron una multa de 772 millones de dólares. Ante esta forma de coacción y la implacable presión legal, Alstom se vio obligada en 2014 a vender sus divisiones principales de energía y redes eléctricas a General Electric, lo que supuso el desmantelamiento efectivo de un importante competidor europeo.

El patrón se repite en otros lugares. Bajo la enorme presión de Estados Unidos, Suiza se vio obligada a abolir el secreto bancario y sus cuentas numeradas anónimas, que durante mucho tiempo habían sido la piedra angular de su industria financiera. Mientras tanto, los estados de Estados Unidos mantuvieron discretamente su propio sistema de sociedades ficticias anónimas, convirtiendo a Estados Unidos en el mayor refugio del mundo para el blanqueo de capitales y la evasión fiscal. Se convirtió en el refugio preferido de los cárteles de la droga latinoamericanos para guardar de forma segura sus ganancias ilícitas.

Los centros financieros extraterritoriales de Panamá, Singapur y el Caribe se vieron sacudidos por filtraciones y escándalos, pero nunca las instituciones estadounidenses. No fue una casualidad: la NSA y otras agencias de espionaje estadounidenses se centran en los bancos extranjeros, no en los estadounidenses.

Estados Unidos perforó el secreto bancario suizo como si fuera un queso suizo, mientras fortificaba sus propias instituciones financieras para convertirlas en fortalezas impenetrables. [Fuente: bbc.com]

Ya sea Toshiba, Alstom o la banca suiza, la historia es la misma: Washington utiliza la «ley», la «seguridad» y la «ética» como armas para eliminar a sus rivales y luego adopta las mismas prácticas que condena en el extranjero. Pero Huawei —y, por extensión, China— es un objetivo diferente. A diferencia de Japón, Francia o Suiza, China no puede ser fácilmente coaccionada para que se someta. Por el contrario, es mucho más probable que la campaña de Estados Unidos contra Huawei resulte contraproducente y se convierta en una derrota decisiva para los agresores occidentales, como se verá en el resto de este artículo.

El campo de batalla económico: cómo Estados Unidos apuntó a Huawei

Antes del 29 de agosto de 2023, el mundo había sido testigo de una lucha casi cinematográfica: Estados Unidos, la nación más poderosa del planeta, librando una guerra económica contra una sola empresa privada. Huawei, un titán mundial de las telecomunicaciones en ascenso, se enfrentó a sanciones devastadoras, bloqueos paralizantes de la cadena de suministro, batallas legales implacables y la sonada detención de la directora financiera Meng Wanzhou en Canadá por acusaciones en gran parte infundadas. Se presionó a países de todo el mundo para que prohibieran a Huawei acceder a las redes 5G, y la empresa fue calificada oficialmente como «amenaza para la seguridad nacional». Para los observadores externos, Huawei parecía estar al borde del abismo.

Entonces llegó el 29 de agosto de 2023. De forma discreta y sin fanfarria, Huawei incluyó el Mate 60 Pro en su página web. Al principio, los expertos en tecnología se quedaron perplejos, luego sorprendidos y, finalmente, incrédulos. Dentro de este elegante smartphone se encontraba el Kirin 9000S, un sistema en chip de 7 nanómetros con capacidad 5G completa. Para los ajenos al sector, no era más que un chip. Para quienes seguían la rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China, era toda una declaración: Huawei no solo había sobrevivido, sino que había contraatacado. El Mate 60 Pro vendió más de 14 millones de unidades en China, combinando el triunfo tecnológico con el orgullo patriótico.

Renacer de sus cenizas: el viaje de Huawei hacia el liderazgo nacional

La guerra económica contra Huawei y otras empresas chinas ha alimentado una ola de consumo patriótico en toda China. Muchos consumidores están dejando de lado los productos occidentales en favor de las marcas nacionales, apoyando la innovación local, impulsando las industrias autóctonas y reforzando el impulso de China hacia la autosuficiencia tecnológica. The Economic War Against China Turns Chinese Into Patriots

El ingeniero implacable: de la pobreza a la cima de Huawei

Ren Zhengfei, fundador de Huawei, no era un director ejecutivo cualquiera. Nacido en 1944 en la pobre zona rural de Guizhou, creció en una familia que se enfrentaba a graves dificultades económicas. Su juventud estuvo marcada por la Revolución Cultural, el encarcelamiento de su padre y largos períodos de adversidad. Estas dificultades moldearon su filosofía de chī kǔ, «comer amargura», una mentalidad que más tarde definiría la cultura corporativa de Huawei.

Tras años como ingeniero en el Cuerpo de Ingenieros del Ejército Popular de Liberación, Ren se encontró entre los muchos oficiales que se vieron obligados a pasar a la vida civil cuando las reformas radicales de Deng Xiaoping en la década de 1980 redujeron el tamaño del ejército para redirigir los recursos hacia el crecimiento económico. Al carecer de otras oportunidades profesionales, se dedicó a los negocios como forma de aprovechar sus conocimientos técnicos y ganarse la vida.

En 1987, con solo 21 000 yuanes (unos 5000 dólares), Ren se trasladó a Shenzhen y fundó Huawei. Al principio, la empresa funcionaba como un pequeño distribuidor de conmutadores PBX, pero pronto adoptó la ingeniería inversa y la autosuficiencia. En 1993, Huawei había desarrollado con éxito su primer conmutador digital de producción nacional, lo que indicaba que la supervivencia —y, en última instancia, el éxito— dependía de la independencia tecnológica.

Contexto: de las economías planificadas al poder del mercado

Hace cincuenta años, la actividad económica en China y la URSS estaba dictada por planificadores centrales. Hoy en día, China es el primer exportador mundial y está profundamente arraigada en el capitalismo de mercado global.

Pero, ¿qué significa realmente el «socialismo con características chinas»?

En The New China Playbook: Beyond Socialism and Capitalism, el profesor Keyu Jin, economista chino formado en Harvard, describe una «economía de alcaldes locales», en la que los funcionarios compiten por fomentar las empresas privadas que se alinean con los objetivos del Partido Comunista. Cada plan quinquenal establece prioridades —crecimiento del PIB, protección del medio ambiente, desarrollo de vehículos eléctricos, etc.— y se evalúa el rendimiento de los funcionarios, recompensando a los que obtienen mejores resultados con ascensos.

Si bien el Partido establece la estrategia nacional, la ejecución depende de una interacción dinámica entre las empresas privadas, las empresas estatales y los funcionarios locales, todos ellos compitiendo por alcanzar objetivos ambiciosos. Esta competencia ha convertido a la economía china en uno de los escenarios más dinámicos del mundo, impulsando una innovación y unos avances tecnológicos incesantes, al tiempo que se busca reducir las diferencias de riqueza y avanzar hacia el objetivo de la «prosperidad compartida» (共同富裕, gòngtóng fùyù).

Y, a diferencia de las plutocracias de estilo occidental dominadas por oligarcas, China funciona como una meritocracia, un tema que exploro en mi artículo Cuando la China imperial tenía un primer ministro vietnamita. When Imperial China Had a Vietnamese Prime Minister: The Surprising Origins of Meritocracy—And Why It Outperforms the West More Than Ever

De la cultura del lobo al dominio mundial

La «cultura del lobo» de Ren, inspirada en el ejército, impulsó el auge mundial de Huawei. En lugar de enfrentarse directamente a los gigantes occidentales, la empresa conquistó mercados desatendidos en África, América Latina y Rusia con precios agresivos, financiación flexible y un servicio excepcional.

A mediados de la década de 2000, Huawei se había asociado con 31 de los 50 principales operadores de telecomunicaciones del mundo. A continuación, la empresa se expandió al sector de la electrónica de consumo, lanzando las series Ascend, Mate y P, junto con sus chips Kirin de fabricación propia. En 2018, Huawei había superado a Apple en China y estaba desafiando a Samsung a nivel mundial, lo que provocó un intenso escrutinio y sanciones por parte de Estados Unidos.

En el metro, se puede ver a niños y madres chinos llevando relojes inteligentes, una señal de lo rápido que Huawei ha alcanzado y superado a Apple como líder del mercado. Más allá de los relojes inteligentes, Huawei también tiene ventaja en las gafas inteligentes, mientras que Apple aún no ha lanzado ninguna.

Proyecto «Eliminar a Estados Unidos»: el camino hacia la supervivencia

Con las ventas internacionales de teléfonos inteligentes paralizadas, Huawei puso en marcha una audaz estrategia denominada internamente «Proyecto Eliminar a Estados Unidos», que consistía en eliminar sistemáticamente la tecnología estadounidense de su ecosistema. HarmonyOS sustituyó a Android, Huawei Mobile Services sustituyó a las aplicaciones de Google y se aceleró la producción nacional de chips. El Mate 60 Pro y el Kirin 9000S se convirtieron en los símbolos definitivos de este regreso, un gesto de desafío tecnológico al bloqueo estadounidense.

Más allá de los teléfonos inteligentes

Las ambiciones de Huawei van mucho más allá de los teléfonos. Sus servicios en la nube rivalizan con los líderes mundiales, sus chips de IA y sus modelos de lenguaje de gran tamaño impulsan la innovación de próxima generación, y sus soluciones automovilísticas inteligentes alimentan los vehículos inteligentes de empresas como SERES y Chery. Sus soluciones de IoT y automatización industrial modernizan los puertos y las infraestructuras críticas. Huawei es más que una empresa de teléfonos inteligentes: es una potencia tecnológica diversificada que está transformando industrias enteras y convirtiendo la coacción occidental en un catalizador de la innovación.

En sus tiendas, Huawei ahora exhibe teléfonos inteligentes, dispositivos portátiles y automóviles nuevos equipados con tecnologías inteligentes, desde funciones avanzadas de infoentretenimiento y conectividad hasta soluciones de conducción autónoma, lo que destaca su expansión más allá de la electrónica de consumo hacia la automoción.

Huawei también ofrece un conjunto completo de servicios en la nube, que incluyen computación con IA, almacenamiento de datos, ciberseguridad y soluciones empresariales, respaldados por un ecosistema completo que abarca infraestructura de telecomunicaciones, chips personalizados, plataformas de borde a nube e innovación en IA.

El coste del regreso

El resurgimiento tuvo un precio. En 2024, los ingresos alcanzaron los 120 000 millones de dólares, pero el beneficio neto cayó un 28 %. La I+D consumió más del 20 % de los ingresos y el 67 % de las operaciones se concentraron en China, lo que dejó a la empresa expuesta a las fluctuaciones nacionales. Las brechas tecnológicas persisten —los chips de 7 nm de SMIC están por detrás de los procesos de 3 nm y 2 nm de TSMC—, pero los ingenieros, la innovación y la fuerza de voluntad de Huawei sugieren que nos esperan más sorpresas.

Oculto tras los árboles, pero no tras sus competidores, el centro de I+D de Huawei en Shenzhen es un importante centro de innovación que alberga a miles de ingenieros y científicos que trabajan en 5G, IA, semiconductores y tecnologías en la nube. A pesar de las sanciones globales y los bloqueos de la cadena de suministro, o quizás precisamente por ellos, Huawei sigue invirtiendo fuertemente en I+D —más de 20 000 millones de dólares al año—, lo que le permite seguir siendo competitiva con los gigantes tecnológicos occidentales y, en varios ámbitos, incluso superarlos.

Persisten los obstáculos geopolíticos y de reputación. Las investigaciones europeas, incluida la investigación de Bruselas de 2025, y la exclusión de Huawei de las asociaciones industriales ponen de relieve la continua presión occidental. Sin embargo, Huawei ha recuperado el mercado chino y avanza con paso firme en los mercados del futuro, donde reside la mayoría mundial, en lugar de en el Occidente en declive.

El desafío de Huawei: innovación, soberanía y la caída del dominio occidental

Estados Unidos, una nación con menos de tres siglos de antigüedad y superpotencia mundial solo desde el final de la Segunda Guerra Mundial, se enfrenta a China, una civilización con cinco mil años de historia y una potencia económica dominante durante gran parte de los últimos dos milenios, que desempeñó un papel clave como proveedor del Imperio Romano mucho antes del nacimiento de Cristo. En este contexto, el auge de Huawei es nada menos que legendario.

Huawei, una empresa privada sometida al implacable ataque del Estado más poderoso del mundo, ha desafiado las expectativas con una innovación audaz y atrevida. El Mate 60 Pro y el Kirin 9000S son más que dispositivos: son símbolos de resistencia, ingenio y desafío inquebrantable. Cada avance en múltiples tecnologías consolida la posición de Huawei como una fuerza global que Occidente ya no puede ignorar.

El mensaje es inequívoco: China ya no tolerará el acoso ni la humillación. Está reafirmando su poderío tecnológico y su soberanía, y enviando una severa advertencia de que subestimarla tiene un alto precio.

Más allá de Huawei, la amplia, próspera y rápidamente creciente clase media china, la más grande del mundo, contrasta fuertemente con la clase media estadounidense, cada vez más reducida y endeudada. Esta realidad demográfica y económica posiciona a las empresas chinas, y a las empresas de todo el Sur Global, para dominar la próxima era de los mercados globales, incluso mientras las corporaciones occidentales luchan contra el estancamiento y el declive.

A pesar del aumento del gasto en vivienda, electrónica, viajes y artículos de lujo, la clase media china sigue manteniendo altas tasas de ahorro, especialmente en comparación con sus homólogos occidentales.

La trayectoria de Huawei es una llamada de atención: el equilibrio del poder tecnológico y económico está cambiando, el dominio occidental se está tambaleando y los esfuerzos por contener a China solo han acelerado su propio declive."

 ( Felix Abt, Rafael Poch, blog, 25/10/25, fuente MROnline)

1.10.25

POLITICO: Los principales investigadores estadounidenses se apresuran a trasladarse a Europa... "Gracias a Trump estamos viendo esta ganancia de cerebros"... “Están trayendo nuevas ideas, nuevas perspectivas y redes internacionales"... cousas veredes... el mundo al revés

 "Una reciente convocatoria para un programa multimillonario gestionado por el principal consejo de investigación de la UE vio un aumento quíntuple en los solicitantes con sede en EE. UU. que buscan trasladarse a instituciones europeas para perseguir sus ambiciones de investigación, según nuevos datos vistos por POLITICO.

La nueva ola de interés de los investigadores con sede en EE. UU. por los fondos de investigación europeos llega en medio de un clima cada vez más hostil para la investigación académica bajo la administración de Trump.

Marca una victoria para la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien ha impulsado personalmente los esfuerzos para atraer a investigadores estadounidenses en respuesta directa a los profundos recortes de la administración Trump a los programas académicos. Europa se ha posicionado como un refugio seguro al enfatizar la libertad académica y aumentar los fondos disponibles para aquellos que deseen reubicarse.

El Consejo Europeo de Investigación, el brazo de financiación del bloque para la investigación fundamental, anunció la primavera pasada que duplicaría la cantidad adicional disponible para los investigadores que quisieran trasladarse desde EE. UU. de 1 millón de euros a 2 millones de euros. Eso significa que esos investigadores ahora son elegibles para recibir hasta un total de 4,5 millones de euros en financiación durante un período máximo de 5 años.

El incentivo ha demostrado ser extremadamente popular, según los datos de la última ronda de solicitudes que cerró a finales de agosto. Hubo 114 solicitudes de EE. UU., un aumento del 400 por ciento en comparación con la ronda de 2024, cuando la UE recibió 23 propuestas de EE. UU.

El número total de propuestas aumentó solo un 31 por ciento, de 2,534 a 3,329. Eso incluyó 538 propuestas del Reino Unido, mientras que dentro de la UE las propuestas más numerosas provinieron de Italia (445) y España (240).

A nivel europeo, países, regiones, universidades e institutos de investigación han iniciado programas para beneficiarse de los recortes de financiación de EE. UU. "Ahora hay más de 70 iniciativas nacionales y regionales diseñadas para atraer investigadores," dijo la Comisaria Europea de Investigación, Ekaterina Zaharieva, en una reunión en Bruselas a mediados de septiembre.

La Academia Austriaca de Ciencias celebró esta semana lo que describió como una "ganancia de cerebros" directamente atribuible a las políticas de la administración Trump sobre investigación académica y científica, al anunciar 25 investigadores que se trasladarán desde instituciones estadounidenses bajo un nuevo programa de becas de 4 años lanzado en junio.

“Están trayendo nuevas ideas, nuevas perspectivas y redes internacionales — esto es una gran ganancia para la ciencia austriaca y un impulso importante para la visibilidad de nuestra ubicación de investigación en el extranjero,” dijo el presidente de la academia, Heinz Faßmann, en un comunicado. "Gracias a Trump estamos viendo esta ganancia de cerebros." 

(Pieter Haeck , POLITICO, 29/09/25, traducción Quillbot, enlaces en el original)