"“Todo esto coloca”, indica la dependienta de la tienda sobre los
productos que ofrece. Flores y resinas de HHC, es decir, marihuana y
hachís, pueden comprarse con toda normalidad en tiendas físicas y online. Como también pueden comprarse vapeadores o gominolas.
En
la Unión Europea es ilegal la producción de cáñamo con una
concentración de THC, la sustancia del cannabis que coloca, mayor de un
0,2% (aunque recientemente han aumentado el margen hasta el 0,3%) Por este motivo, el HHC se erige como sustituto y se vende abiertamente
(y sin límite de concentración) en establecimientos bajo la atenta
mirada de las autoridades europeas.
El éxito del HHC es innegable. “Estamos viendo que está entrando de manera bastante salvaje”, asegura Mireia Ventura, coordinadora del servicio de análisis de Energy Control,
un programa semipúblico de intervención en el ámbito de los consumos
recreativos de drogas de la Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD).
Cualidades del HHC
El
HHC, o hexahidrocannabinol, es un cannabinoide semisintético; esto es
que, aunque se puede encontrar de forma natural en las plantas, aparece
en proporciones bajas, por lo que se crea o potencia en un laboratorio a
partir de un proceso químico. Se vende como alternativa legal al
cannabis de THC, aunque en realidad simplemente es alegal ya que no está
fiscalizado, según explica Ventura.
El informe de abril de 2023 Hexahidrocannabinol (HHC) y sustancias relacionadas,
del Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanía, expone que el HHC
tiene efectos muy similares al THC, la principal sustancia psicoactiva
del cannabis.
Sin embargo, el estudio llevado a cabo por científicos italianos Síntesis y actividad farmacológica de los epímeros del hexahidrocannabinol (HHC), publicado en julio de 2023 en la revista científica Nature,
revela que investigaciones tempranas sobre la actividad biológica del
HHC en animales indican que “el HHC exhibió una menor actividad similar a
la de la marihuana en comparación con el THC”. Es decir, que podría ser
menos potente.
Los usuarios consultados por El Salto que han probado
ambas sustancias indican que los efectos sí son similares: tanto los
efectos físicos como ojos rojos o boca seca, como los mentales, como
euforia, risa floja o alteración del tiempo. Sin embargo, algunos dicen
que el HHC es menos potente que el THC y otros que más. “Depende de la
concentración, cuanto más porcentaje de HHC, más coloca”, explica otro
comerciante de este producto.
Se pueden comprar productos con distintos porcentajes de pureza de HHC: desde el 5% en algunos aceites hasta el 99% en algunos vapers. “Los vapers
son una pasada”, indica un consumidor habitual de HHC. Este formato es
el más potente y a la vez el más discreto, puesto que apenas huele.
“La
concentración importa mucho, si tú tienes una sustancia que es menos
potente, pero con una concentración muy alta, coloca más. Normalmente el
THC en planta lo encuentras en concentraciones menores”, explica la
experta de Energy Control.
Según el Informe Europeo sobre Drogas
de 2023 del Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanía, en el año
2021 el contenido medio de THC de la resina de cannabis era del 20 %,
casi el doble que el de la hierba de cannabis, con un 9,5 %. El
porcentaje de THC en resinas (hachís) oscila entre el 2% y el 32%,
mientras que en la hierba el mínimo es del 2% y el máximo del 14%.
Los productos de HHC (cogollos, resinas, gominolas, vapers)
son más caros que sus homólogos de CBD, que es el cannabinoide no
psicoactivo (o sea, que no coloca) que se vende también de forma legal
en tiendas. Sin embargo, no tiene un precio mucho mayor que los de THC
porque, en función de la cantidad, se pueden encontrar gramos por dos o
tres euros. En la calle, la marihuana “tradicional” suele costar cinco
euros el gramo, pero también puede llegar a los dos o tres euros si se
compra en grandes cantidades. Por su parte, un gramo de CBD puede llegar
a valer menos de un euro.
Al contrario que los productos de THC y CBD, los de HHC no se venden diferenciando entre variedades indica o sativa,
ya que “esta distinción solo es válida cuando hablas de plantas
naturales y el HHC no proviene de una planta”, explica Ventura. Aunque
sí se venden con nombres de variedades similares a los del THC y CBD,
como Pineapple Haze o Cherry Kush.
¿Cómo se crea?
Según los mencionados expertos italianos en Nature,
este compuesto se obtiene “mediante ciclación e hidrogenación del CBD”.
Además, indican que “comúnmente se rocía o se mezcla con productos de
cannabis comercializados” como en flores de CBD.
Por otra parte,
estos científicos señalan que el HHC no es nuevo, sino fue descrito por
primera vez en 1940 por el científico estadounidense Roger Adams, miembro del Departamento de Química de la Universidad de Illinois.
Posibles riesgos de su consumo
El
informe sobre el HHC del Observatorio Europeo de las Drogas y
Toxicomanías destaca que las recientes investigaciones han encontrado
algunos riesgos. Advierten que, dado que su producción “no
necesariamente cumple con las ‘Buenas Prácticas de Fabricación’, las
contaminaciones con residuos de extracción o subproductos sintéticos
podrían plantear riesgos imprevistos. También pueden estar presentes
trazas de metales pesados procedentes del catalizador utilizado para la
hidrogenación”.
“Al obtener el producto de la planta también
puede haber metales pesados o pesticidas, pero no están en la misma
concentración que si extraemos esta sustancia de manera sintética”,
explica la coordinadora de Energy Control. Además, según la experta,
también podría existir un potencial peligro en los líquidos utilizados
para elaborar los vapers, “o sea, ya no es solo la sustancia per se, sino con qué la mezclas. Todo esto es muy nuevo, por lo tanto, no sabemos lo que puede ocurrir en el largo plazo”.
Precauciones y recomendaciones de los expertos
Es
difícil establecer unos criterios únicos puesto que la casuística es
muy variable entre personas: depende de quién lo tome, cuándo, dónde, su
estado en el momento de consumir, la vía de administración… Sin
embargo, los expertos consultados por este diario destacan una serie de
precauciones.
En primer lugar, debido a sus riesgos y la falta de
información, es mejor no consumir esta sustancia o hacerlo de manera
esporádica, no convertirlo en algo rutinario.
Con respecto a los vapers,
es mejor elegir uno con una concentración no demasiado alta. Si se
elige uno potente, es recomendable esperar entre calada y calada,
incluso varios minutos, para que no “suba demasiado de golpe”. Aquellos
que no sean consumidores habituales deben tener especial cuidado
“normalmente con un tirito es más que suficiente”, indica uno de sus
vendedores.
También hay que tener cuidado al consumir el HHC por
vía oral. Una gominola tarda en subir, especialmente después de comer
que se puede demorar horas, por lo que hay que tener esto en cuenta para
no confiarse y que suba cuando las circunstancias ya no son las
propicias.
Ante los efectos secundarios normales del consumo de
cannabinoides, lo que se conoce como amarillo, blancazo, jari o pálida,
como una bajada de tensión, las recomendaciones son las de siempre:
poner a la persona en posición de seguridad si ha perdido la conciencia,
subir las piernas o, si se está mareando, que esté en un sitio
tranquilo y, si puede, que coma o beba algo.
Detección del HHC en Europa y España
Algunos
establecimientos afirman vender productos de HHC desde 2020 o 2021. Aun
así, el Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías indica que el
HHC es el primero de su clase en haber sido notificado en la UE en mayo
de 2022 y, desde octubre de ese mismo año, se monitoriza como una nueva
sustancia psicoactiva (NSP) por el Sistema de Alerta Temprana (EWS) y
es objeto de seguimiento intensivo con el fin de comprender mejor los
posibles riesgos para Europa.
A 31 de marzo de 2023, veinte Estados miembros de la UE,
incluyendo España, además de Noruega y Suiza, habían notificado
identificaciones de HHC. Y, aunque en abril del mismo año el
Observatorio advertía que el HHC aún no estaba controlado en la mayoría
de los países europeos ni por el sistema de fiscalización internacional
de drogas, varios países como Francia, Austria y Finlandia ya lo han prohibido.
En España varios medios se han hecho eco de su presencia durante los últimos años. En noviembre de 2022, La Voz de Cádiz denunció su comercialización en la ciudad, en junio de 2023 La Vanguardia lo encontró en Barcelona y, a comienzos de 2024, El Salto confirma su venta en tiendas madrileñas.
Nuevos cannabinoides
“Desde
que se descubrió que con pequeñas modificaciones podían conseguirse
moléculas con distintos efectos y que encima no estaban fiscalizadas,
surgió un mercado que se aprovechó de esta circunstancia. Esto ha pasado
todo tipo de sustancias: las anfetaminas, los psicodélicos, las
benzodiacepinas, los opioides…”, explica Ventura.
Los derivados sintéticos puros, como el JWH-18
que se detectó en 2008, “han dado muchos efectos secundarios que
desagradan a los consumidores, por eso los semisintéticos están teniendo
más éxito, especialmente después de la pandemia”, señala la
coordinadora de Energy Control.
En octubre de 2023, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) informó de que “desde 2022, un total de 26 países han notificado cuatro cannabinoides semisintéticos diferentes: hexahidrocannabinol (HHC), acetato de hexahidrocannabinol (HHC-acetato), hexahidrocannabiforol (HHCP) y CBD hidrogenado o tetrahidrocannabidiol (H4-CBD)”.
También se venden en tiendas, aunque es menos habitual, vapers
con THCP, o tetrahidrocannabiforol, que es un tipo de cannabinoide que
ha mostrado propiedades cannabimiméticas mucho más altas que las del
THC, según un estudio sobre la sustancia publicado en la revista Nature en 2019. Es decir, que podría producir los mismos efectos, pero de forma más intensa.
Al
final, el mercado de las drogas es un mercado más, que se rige por las
leyes de la oferta y la demanda. “Y en el caso del cannabis, hay mucha
demanda”, recuerda la experta.
Según el informe europeo sobre drogas de 2022,
el cannabis es la sustancia ilegal más consumida de Europa. Los últimos
datos del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones muestran
que en nuestro país también: en 2022 el 40,9% de los adultos entre 15 y
64 años habían consumido cannabis alguna vez en la vida. Y el 10,6% en
los últimos 12 meses.
Profesionales del mundo del cannabis
advierten que, mientras no haya una regulación de los productos de THC,
probablemente seguirán surgiendo alternativas." (Lara Zofio, El Salto, 07/01/24)