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1.8.12

Contra los recortes más software libre y menos neutralidad. No existe alternativa alguna que aporte tantos beneficios para la sociedad en su conjunto, así como para cada uno de los pilares que la conforman: educación, industria, transparencia, democracia, salud, eficiencia, independencia y soberanía


"Hace mucho que es un hecho demostrado que apostar por software libre significa ahorro, en algunos casos miles de millones de euros -esos que ahora buscan recortando prestaciones y servicios-.

Pero además, representa una oportunidad de empleo no deslocalizable que además puede trabajar para el mundo entero, fomenta la innovación, genera riqueza en la región y fortalece la  soberanía tecnológica. Países tan distintos como Dinamarca, Estados Unidos o Paraguay, así como el mundo de la empresa, se convierten en referencias a seguir:
Más ahora que ya no saben como llamarle a esta crisis de valores, y lo que es peor, se han rendido, han perdido la esperanza y las ganas de construir.  Es ahora cuando surge de nuevo la idea software libre para gobiernos en crisis como una alternativa económica.
Sigo sin entender que en plena crisis no se extienda el uso del software libre. Acepto que muchos responsables políticos o técnicos no contemplen sus ventajas, pero las recomendaciones de instituciones, colectivos, entidades,… son contundentes: contra la Crisis: Linux
¿No ven siquiera las más tangibles, las más evidentes de ahorro de costes? ¿Cómo es posible tanta ineptitud o desconocimiento? Las administraciones públicas pagan casi 40 millones más ¿por desconocimiento o por incompetencia?
Juan Carlos Rodríguez Ibarra decía: “Las administraciones nunca son neutrales, jamás. La administración actúa por acción o por inacción, pero siempre alguien decide”, que no hace más que reforzar mi postura:
 La soberanía tecnológica es el resultado de la libertad. Los gobiernos y sus responsables -tanto técnicos como políticos- no pueden ser neutrales, están en sus respectivos cargos para gestionar de forma eficaz los recursos públicos, son los responsables de que se usen de la forma más eficiente en beneficio de la ciudadanía, y por lo tanto, no pueden ser neutrales, tienen un mandato y una obligación que ejercer.
Por eso, yo no me resiste a seguir planteándome la misma cuestión, una y otra vez:
 ¿Por qué la Administración no usa software libre? ¿Por qué nuestros dirigentes que ahora son tan valientes para recortar servicios y prestaciones sociales no lo son también para apostar por un modelo de construcción tecnológica que fomenta la eficiencia, la soberanía tecnológica y la innovación?
¿Tan cortos de mente son que no ven que el software libre en los gobiernos es la única opción? No existe alternativa alguna que aporte tantos beneficios para la sociedad en su conjunto, así como para cada uno de los pilares que la conforman: educación, industria, transparencia, democracia, salud, eficiencia, independencia y soberanía. Por eso, no se puede ser neutral, la neutralidad es un fraude de las multinacionales."  (Software Libre y Cooperación)

19.10.11

"Solo un grupo de hospitales daneses por migrar su ofimática ahorraron 5,3 millones de euros. ¿Imagináis cuanto se gasta la Comunidad de Madrid en licencias de software que podría destinarse a todos esos profesores que están echando o no renovando?"

"En España seguimos prefiriendo recortar en prestaciones sociales, en empleos, en innovación, en avance tecnológico,… para así dárnoslas de más modernos que apostar por la senda del avance tecnológico, científico y formativo.

De hecho, seguimos perdiendo el camino recorrido por algunas comunidades españolas, que nos situaron a la cabeza de la innovación y la apuesta por la creación de riqueza local (en Andalucía por ejemplo se han ahorrado más de 180 millones de euros en 5 años y Extremadura se convirtió en referente mundial) para favorecer a las ricas multinacionales extranjeras (especialmente norteamericanas y alimentadas) alimentadas con nuestros impuestos, tributos y sacrificios.

Mientras tanto, cada día más países se suben a la ola de la innovación, de la eficiencia, de la creación de empleo y mayores posibilidades para su ciudadanía. Un nuevo ejemplo es Paraguay, país al que tuve oportunidad de viajar no hace mucho y en el que pude conocer de primera mano en todo su proyecto maestro de innovación, avance y progreso.

Todo lo que están haciendo en Paraguay es de sobresaliente, y aún siendo un país muy pobre, tienen mucho que enseñarnos, mucho que aportarnos y mucho más que tendrán en un futuro muy cercano, como ejemplo dos posts:
Ahora nos vuelven a trasladar buen hacer y apuesta clara por su futuro: Estado paraguayo busca utilizar solo software libre para el 2012, este titular podría ser solo eso, un titular, pero… si vamos más allá, hay algo que creo entenderemos todos, y que mi buen amigo Nicolás Caballero expresa de forma nítida: “La campaña del software libre llegó ahora al Ministerio de Salud, en donde se estima un ahorro de US$ 4 millones, solo en esa dependencia del Estado.

“No se gasta nada, es ahorrar recursos para direccionarlos a otros lugares.” mientras en España lo vemos todos los días en los telediarios, se prioriza seguir pagando a las todopoderosas y echar trabajadores a la calle (principalmente maestros y profesionales de la salud) que apostar por lo nuestro.

¿Imagináis cuánto dinero se destina a pagar licencias en todas las administraciones públicas, pero por ir a un ejemplo concreto a la maltrecha sanidad catalana y cuánto de ese dinero podría destinarse a renovar los servicios sanitarios?

Solo un grupo de hospitales daneses por migrar su ofimática ahorraron 5,3 millones de euros. ¿Imagináis cuanto se gasta la Comunidad de Madrid en licencias de software que podría destinarse a todos esos profesores que están echando o no renovando?

Como he comentado más de una ocasión en este blog, Andalucía (más 600.000 pcs para sus escolares) y Extremadura pudieron permitirse su despliegue de equipos informáticos en las aulas gracias al software libre, no había ni hay otra opción, pero es que además, hablamos de mucho más.

Solo con una política tecnológica de apuesta por la soberanía, la independencia de proveedores externos, de apoyo a nuestras empresas TICs, de formación de nuestras futuras generaciones, no sólo no serían necesarios esos recortes sino que además, se destinaría toda la inversión excedente a nuevos servicios, nuevas prestaciones para la ciudadanía y a exportar talento, servicios TIC’s,…

Otro ejemplo más, Gobierno usará software libre desde enero de 2012: “Solo en el Ministerio de Hacienda un cambio de versión de software costaba 1,2 millones de dólares, lo que cambiará con la utilización del software libre.

El gasto queremos que se convierta en inversión“…”Un software en el Estado debe estar preparado para que funcione 10 años, pero las empresas acortan los ciclos de vida a tres años para que el consumidor esté obligado a comprar otro producto actualizado y renovar los equipos para su mejor funcionamiento“, recordó Pereyra, mientras explicaba las bondades del software libre.

Y mientras tanto en España, seguimos destruyendo lo que tanto tiempo costó construir: servicios públicos gratuitos y de calidad, pero lo que es peor, dejamos pasar uno tras otros nuestros trenes de crecimiento, de futuro y seguimos abandonando la retención y atracción de talento." (Rebelión, 10/10/2011, 'Paraguay nos muestra el camino para no recortar en Salud ni Educación ', de Ramón Ramón, Software Libre y Cooperación / Rebelión )

25.9.11

Instalando software libre en la administración, "en estaciones de trabajo, o sea, el reemplazo de aplicaciones como Ms-Office, creo que habría un ahorro total del 40-50 por ciento"

"La opción del software libre para empresas y Estados permitiría ventajas en términos de costos, de flexibilidad y control. Sin embargo, la migración es muy lenta. Ventajas y desventajas de un nuevo modelo de negocios que trasciende la cuestión económica.

En distintos ámbitos, tanto privados como estatales, aparece cada vez con más intensidad la posibilidad de migrar a opciones de sistemas basadas en Software Libre (SL). El primer argumento es económico: las licencias del software libre son, en su mayoría, gratuitas.

Si bien es difícil mensurar el ahorro potencial, un informe de 2008 del Estado brasileño, uno de los países más adelantados en ese sentido, aseguraba que se habían ahorrado casi 170 millones de dólares en licencias, mientras que el gobierno francés de Nicolas Sarkozy calculaba en 2010 que sólo por usar el OpenOffice (equivalente libre del Office de Microsoft) el Estado se ahorraba unos 300 millones de euros. (...)

Al tener acceso a la forma en la que se maneja la información, el usuario puede, por ejemplo, reorganizarla o cruzarla con otras plataformas como mejor le sirva. Un efecto colateral de esta posibilidad es que no se hace necesario pagar a las empresas (generalmente extranjeras) que hacen buena parte de los programas masivos o a sus licenciatarias para poder intervenir sobre el sistema que se utiliza, lo que, a su vez, facilita el desarrollo local de la industria.

Las empresas que ofrecen servicios con SL destacan que la seguridad de estos sistemas es mejor, entre otros factores, porque casi no existen virus que los ataquen o se puede controlar que no haya escapes de información plantados en el código. Este último rasgo puede ser fundamental para organismos del Estado que manejan información sensible.

Esta serie de argumentos que repiten los defensores del SL debería, en teoría, incentivar a empresas y Estados a elegir esa opción. Pero eso no está sucediendo. Para el sociólogo Pablo Vannini, miembro de la cooperativa Gcoop dedicada a desarrollos en SL, este tipo de software muchas veces es invisible.

Y lo explica: “¿Usaste Google, Facebook o un cajero automático hoy? Si es así, usaste SL. Es muy difícil medir cuánto de lo que se usa es SL. Lo cierto es que las grandes empresas, sobre todo después de 2001, se dieron cuenta de que pagar licencias era muy caro y empezaron a volcarse hacia el SL, lo que les dio otros beneficios además del ahorro. Y a nivel de Estado, el SL debería ser una política fuerte como es hoy en Brasil”.

Vannini pone como ejemplo que si Buenos Aires armara un servicio para el manejo de hospitales con SL, luego tendría la posibilidad de compartirlo con otro sistema de hospitales de provincia. En caso contrario, estaría pagando una fortuna por un sistema cerrado que no puede compartir.

“Ese concepto se llama Software Público y está basado en SL y en la idea de que pongo mis desarrollos a disposición de todos”, señala Vannini. Y se pregunta: “¿Cuántos sistemas de gestión de expedientes hay en el Estado? ¿Cuántas veces se pagaron? ¿Qué sentido tiene hacerlos desde cero si son todos muy parecidos?”.

El Software Público debería “subirse” a repositorios de libre acceso para ser considerado tal, como ocurre, por ejemplo, en Brasil. (...)

El SL viene creciendo, pero a muchos usuarios les cambiás un ícono de lugar y se sienten perdidos”. (...)

“En lo que respecta a aplicaciones para escritorio, sí hay mucho implementado, mucho más de lo que se cree, pero aún no es mayoritario por falta de difusión, que en estos casos es de boca a boca. Como el negocio no tiene amplios márgenes, no hay empresas que lo impulsen a través de publicidad masiva”, indica.

Con respecto al ahorro y los costos, Coletti asegura que “en estaciones de trabajo, o sea, el reemplazo de aplicaciones como Ms-Office, creo que habría un ahorro total del 40-50 por ciento”                      (Rebelión, 21/09/2011,'Cambio de paradigma', de Esteban Magnani
Página 12)