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9.11.18

Esto fué lo que pasó... un completísimo resumen de la crisis española... con sus culpables

"Acaba de concluir en el Congreso de los Diputados la Comisión de investigación de la crisis financiera de España y el programa de asistencia, que se inició el 11 de mayo de 2017. (...)

Ha permitido concluir que las prácticas llevadas a cabo por parte de los responsables del sistema financiero español han sido corresponsables, junto a factores internacionales, de causar la crisis de tal sistema, que a su vez llevó a una crisis económica que ha hecho un daño social enorme, especialmente entre las capas humildes de la población, que se traduce en elevados niveles de desempleo, pobreza y desigualdad. 

Además, tales prácticas han afectado a cientos de miles de familias a través de los productos de préstamo y de ahorro que contrataron con estas entidades, habiéndose vulnerado colectivamente sus derechos como consumidores.

 Por añadidura, el proceso de reestructuración del sector financiero a partir de la quiebra de estas entidades, que ha llevado a una gran concentración del sector y a la práctica desaparición de las cajas de ahorros, ha impuesto unos costes tremendos sobre los ciudadanos españoles. 

Además del dinero público inyectado en las entidades financieras que no ha sido devuelto, que supera los 60.000 millones de euros, se han impuesto duras medidas de ajuste en el sector público, a los trabajadores, a pensionistas, y a la ciudadanía española generalmente, con el motivo de estabilizar el sistema financiero español y garantizar la sostenibilidad de la deuda pública y la permanencia dentro de la zona del euro, responsabilizando a la mayoría de una crisis que no han provocado.

Las oligarquías regionales, y en menor medida estatales, intervinieron y en algunos casos se apropiaron de los órganos directivos de las entidades de crédito, en especial de las cajas, para usarlas en su propio beneficio, tanto político como económico. 

Estas élites regionales han estado formadas por personas relacionadas con las directivas de las entidades de crédito que, ostentando posiciones empresariales especialmente en el sector inmobiliario y constructor, pero también en otros, intentaron llevar a cabo operaciones que no correspondían con las condiciones de mercado. 

También formaron parte de estas élites los cargos políticos electos, a menudo de gobiernos autonómicos, que usaron su influencia y/o presencia en los órganos de dirección con retribuciones desaforadas y/o motivaciones políticas, que facilitaron que los directivos de las entidades crediticias para financiar a sus propios gobiernos de forma cuestionable y para financiar a agentes inmobiliarios con el objetivo de que éstos llevaran a cabo operaciones inmobiliarias dudosas y muy a menudo fraudulentas. 

Las motivaciones de esto fueron diversas: en ocasiones políticas y electorales, en otras para enriquecimiento personal y en algunas sirvió para financiar el propio partido. Por último, formaron parte de estas élites regionales algunos de los directivos de las mismas cajas y bancos, en ocasiones nombrados por los gobiernos autonómicos y sin mucha experiencia previa en el sector.

 Esas entidades se usaran como la ‘barra libre’ crediticia de estos entramados clientelares y en ocasiones corruptos.

Por su parte, las grandes cajas de Madrid y Barcelona, Caja Madrid y La Caixa, crearon carteras de grandes empresas participadas estratégicas, entrando a formar parte de los consejos de administración de las grandes empresas del Ibex 35. Su objetivo era crear grandes conglomerados empresariales que otorgaran poder político y económico a quien controlara estas entidades financieras. En el caso de Caja Madrid esta fue una de las causas de su agresiva estrategia de inversión y expansión crediticia, y de su posterior fracaso. 

Bankia, entidad surgida de la fusión de entidades durante la reestructuración del sector, de la que Caja Madrid era parte mayoritaria, sería nacionalizada y forzada a desinvertir su cartera de empresas participadas como condición del Memorando de Entendimiento (MoU) de 2012. La Caixa, a pesar de la disminución de su cartera de participadas, ha salido mejor parada, pudiendo mantener su gran influencia tras la crisis ya en la forma de banco.

La responsabilidades de la crisis por tanto recaen sobre los miembros de los órganos de administración y gestión que con sus decisiones hundieron el sector y engañaron a los clientes, sobre aquellos empresarios externos que buscaron tratos de favor, y sobre las instituciones políticas y supervisoras, que no intervinieron para evitar que esto sucediera, y que en muchos casos participaron de las prácticas irregulares y de las actividades ilegales que llevaron a su quiebra, por acción u omisión.

En esta comisión se han investigado estas prácticas, con el objetivo de identificar los responsables concretos que generaron la crisis, para que resarzan a la ciudadanía española por el mal generado. También es necesario analizar cuál ha sido el modelo institucional que ha permitido esta gran estafa, para poder alejarnos de él para que esto no vuelva a suceder en España. 

El resto de este artículo mencionará algunos de las conclusiones y hallazgos de la comisión de forma no exhaustiva, dado que el dictamen del grupo parlamentario de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea en el que se basa contiene más de 300 páginas. (...)

 Distintos cambios normativos facilitaron tal dinámica clientelar, en especial en el subsector de las cajas, a través de la desregulación de sus actividades crediticias, y de la autorización a su expansión territorial fuera del lugar de origen. (...)

La comisión también ha permitido constatar que se produjo una excesiva exposición el mercado inmobiliario por parte de las entidades de crédito. Estas entidades realizaron una agresiva participación en este mercado, muy a menudo mediante la creación de sociedades participadas que actuaron como promotoras inmobiliarias a las que las mismas entidades otorgaban préstamos.

 A mediados de los 90 el peso de los créditos en el sector inmobiliario de los bancos era del 31% sobre el total del crédito al sector privado residente y del 59% en el caso de las cajas. En 2009, el peso de los créditos inmobiliarios se había subido en el 57% para los bancos y el 74% para las cajas. (...)

Cabe destacar que las grandes entradas de crédito internacional se acentuaron de forma pronunciada con la entrada en el euro en el año 1999. El euro provocó un persistente déficit por cuenta corriente en España. (...)

Uno de los ejemplos destacables del desatino llevado a cabo por las entidades en el sector inmobiliario fue la creación por parte de Caixa Catalunya de un complejo entramado inmobiliario al mismo tiempo que se dedicaba a otorgar hipotecas desde la propia entidad. 

Según declaraciones de su exdirector, Adolf Todó, en la comisión de investigación del Parlament de Catalunya realizada en 2013-14, Procam, el holding inmobiliario de la caja “fue uno de los cinco mayores holdings inmobiliarios de España. A través de este holding de 80 filiales se invirtieron 4.500 millones de euros en actividad promotora en España y el extranjero”.

Otro ejemplo de ello fue la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) en el periodo entre 2001 y 2008. Según cifras oficiales la entidad tenía un riesgo de entre 11 y 16 mil millones en créditos a sociedades promotoras inmobiliarias. La CAM era partícipe hasta en 66 sociedades y 104 proyectos vinculados al sector inmobiliario. 

En esos años, según declaraciones de sus propios exdirectivos, la caja avalaba préstamos a constructores con un simple solar rústico, suponiendo que en un par de años su precio se iba a multiplicar como consecuencia de la especulación y la recalificación.

Todo este proceso se llevó a cabo con el visto bueno de las entidades reguladoras y supervisoras como el Banco de España y la CNMV a nivel estatal, y el BCE a nivel europeo, los cuales se ha constatado que eran conscientes del enorme riesgo que suponía el modelo de crédito clientelar centrado en el sector inmobiliario. 

Esta situación solo puede explicarse por la captura de los órganos reguladores por parte de intereses de las élites políticas y económicas, de forma parecida a lo sucedido en las cajas y bancos mismos por parte de las élites autonómicas y locales. Esta dinámica se vio reforzada por la creciente participación de empresas privadas de auditoría externa en la evaluación del riesgo crediticio, y de consultoras que asesoraban estratégicamente a las entidades, generando una carencia total de transparencia y creando situaciones de conflicto de intereses. Empresas como Deloitte y KPMG han sido sancionadas en España por haber realizado infracciones consideradas “muy graves” y “graves” en su actividad auditora de entidades crediticias.(...)

Las entidades de crédito llevaban a cabo una política agresiva de captación de clientes entre sectores vulnerables, ofreciendo préstamos hipotecarios en condiciones abusivas y pasivos híbridos como las cuotas participativas, las preferentes y las subordinadas, sin que en muchos casos estos clientes fueran plenamente conscientes de los riesgos de lo que estaban contratando.

Las cifras de desahucios y ejecuciones hipotecarios son un indicador de la laxitud con la que se otorgaban préstamos hipotecarios, y de los abusos que se produjeron en este campo. Durante el periodo anterior a la crisis se concedieron préstamos hipotecarios sin verificación de rentas y los ingresos no eran comprobados.

 Tampoco se utilizaba la información de la Central de Información de Riesgos para determinar la idoneidad de los clientes para endeudarse. Además, se dieron hipotecas a quien no había tenido capacidad de ahorro previa. Tampoco se consideraba la seguridad del empleo como criterio, dado que se otorgaban los préstamos con demostrar que se había recibido un salario el último mes.

 Frente al incremento de precios de la vivienda y para tener créditos hipotecarios con una cuota mensual baja, se alargaron los plazos por sobre los 30 o 40 años, llegando a conceder hipotecas hasta de 50 años plazo.

Posteriormente, cuando empezó la crisis, los bancos y cajas de ahorros ante la morosidad y falta de pago de las cuotas hipotecarias comenzaron una agresiva campaña de ejecuciones hipotecarias, muchas de ellas fundamentadas en cláusulas abusivas que protegían sus intereses. 

 Según datos del Instituto Nacional de Estadística y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), desde inicio de la crisis en las 2007 y hasta 2017 se han producido cerca de 750 mil desahucios y 585 mil ejecuciones hipotecarias. El 55% de las ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre viviendas corresponde a hipotecas constituidas entre 2005 y 2008. Las entidades desplegaron una agresiva estrategia de persecución judicial en contra de los deudores hipotecarios para usufructuar, enriquecerse y aprovecharse de los clientes  (...)

De hecho, como ha expuesto Andreu Missé en su libro “La gran estafa de las preferentes”, las entidades de crédito colocaron más de 14.000 millones de euros en participaciones preferentes entre su clientela entre octubre de 2008 y septiembre de 2009, cuando se congeló el mercado interbancario, todo ello con aquiescencia del Banco de España. Para las autoridades, la prioridad fue asegurar la solvencia de bancos y cajas, aunque fuera a costa de engañar a los ahorradores para que asumieron las pérdidas de las entidades de su propio bolsillo.  (...)

El Memorando de Entendimiento de 2012 fue la base para infligir ulteriores quitas, que se aplicaron a los ahorradores atrapados en estos productos, que en algunos casos alcanzaron el 70%. En España, las sanciones totales impuestas por la CNMV fueron ridículas comparadas con el volumen total de participaciones preferentes y obligaciones subordinadas comercializadas entre pequeños ahorradores hasta 2013, que ascendió a más de 42 mil millones de euros.  (...)

Otro caso que cabe mencionar fue el de la salida a bolsa de Bankia, de julio de 2011.  (...)

El 60% de los inversores eran minoristas con inversiones de entre 5.000 y los 6.000 euros. La responsabilidad del Gobierno en este caso es clara, dado que aprobó un decreto en febrero de 2011 que la posibilitó la salida a bolsa de Bankia. Las autoridades (CNMV, Banco de España y Ministerio de Economía-FROB) habían aceptado los estado financiero que presentó Bankia en el folleto de salida a bolsa.  (...)

Por su parte, la excúpula de la CAM falseó sus cuentas con el objetivo de saquear la entidad mediante el cobro de bonificaciones ilegales ligadas al buen funcionamiento de la entidad y prejubilaciones millonarias, cuando ésta estaba técnicamente en quiebra.

 También se habrían realizado operaciones inmobiliarias a través de una sociedad participada, a la que la misma caja habría financiado para construir y adquirir hoteles y parcelas en el Caribe, principalmente en México y República Dominicana, y con la que se desviaban fondos a otras sociedades situados en paraísos fiscales del Caribe. 

Por otro lado, el expresidente de la entidad Modesto Crespo ha admitido la irregularidad de los cobros de dietas de 300.000 euros anuales a través de una sociedad participada, aceptando 9 meses de cárcel como autor de un delito de apropiación indebida agravada.  (...)

En definitiva, de esta investigación se puede concluir que el sistema financiero necesita un replanteamiento profundo, para que el lucro y el beneficio económico de los directivos dejen de ser protagonistas, y en el que la regulación financiera delimite las actividades de las entidades de crédito. 

Para ello es necesario que las entidades de crédito adquieran un carácter público y democrático. 

También queda claro que es necesaria una reforma profunda de la administración del estado, en especial de los cuerpos reguladores y supervisores del sector, para que su captura no vuelva a suceder. 

También será necesario sustraer de las manos de los agentes privados el rol de tasación, calificación de riesgo y auditoría para evitar la opacidad y el conflicto de intereses presente en esta crisis. 

Finalmente, será necesario eliminar el neoliberalismo económico engranado en las instituciones europeas, dado que la arquitectura del euro ha generado los desequilibrios que nos han llevado a la crisis, y el corsé de la austeridad impuesto en sus tratados no permite a España salir de ella."          (Josep Vendrell, Sergi Cutillas, El Salto, 31/10/18)

6.7.17

Las cajas quebraron exactamente por los mismos motivos y debido al mismo modelo bancario que llevó a la quiebra a Lehman Brothers y al interminable rosario de bancos privados rescatados durante la crisis

"La semana pasada nos atragantamos con una noticia: el Banco de España admitía que se han perdido 60.000 millones de euros en los rescates y la reestructuración de las cajas de ahorro. Nada, una ganga. (...)

Pues bien, estas abismales perdidas por la operación de rescate de las cajas ni siquiera han garantizado la estabilidad del sistema financiero. Hace una semana quebró el Banco Popular. La venta del mismo al Santander se hizo a coste cero, sin olvidar el detalle –también feo– de que el tinglado de Ana Patricia se lo va a cobrar en exenciones fiscales.

 En Europa, donde también se temía que una quiebra provocada por los balances de las cajas españolas contagiase a todo el sistema financiero, se acaba de rescatar el banco de Monte dei Paschi italiano, de nuevo con la intervención de Bruselas. En general, y a pesar de las enormes cantidades destinadas al rescate bancario en estos años, se está más cerca de una nueva crisis financiera que de haber superado la crisis. 

Como se sabe, en la era de la financiarización, la contabilidad es mas parecida a una operación de marketing que a un cálculo exacto. En realidad, cada presentación pública de cuentas es una especie de proceso experimental, que juega con una enorme cantidad de posibilidades y formas de valorar el debe y el haber. Se explica así que el Banco Popular pasase con nota los llamados test de estrés del Banco Central Europeo, para sólo unas semanas después conocer su quiebra.

 En la inmensa mayoría de los casos, las cuentas están tuneadas a fin de tranquilizar o atraer a los inversores, a los agentes financieros y a los medios de comunicación. Estamos, además, seguros de que la cifra “60.000 millones” es el cálculo mas conservador de las pérdidas que los rescates han ocasionado. Aquí un único dato de que la cifra final debe ser mucho mayor: la desvalorización de los activos del Banco Malo, la SAREB, no está computada en esta operación.

(...) Valga decir que si de algo era ejemplo la burbuja española, envidia del mundo capitalista entero, fue del uso de hasta la última capacidad institucional del Estado, incluyendo administraciones autonómicas y locales, así como el impulso de la Unión Europea, para extender al máximo la potencia y capilarización de la burbuja. La burbuja fue un modelo sistémico.

 En éste estaban incluidos desde los beneficios de bancos y grandes empresas, hasta los niveles de consumo de las clases medias a través del crédito y el ascenso de los precios de los activos patrimoniales. 

En un marco en el que Estado y finanzas van de la mano, decir que “había políticos” en los consejos de administración de las cajas de ahorro sería una trivialidad irrelevante, de no ser porque esta interpretación abre la puerta a la incomprensión de los determinantes sistémicos de la economía española y a su repetición en términos ligeramente diferentes.

Recordemos lo que hacían las cajas durante los años de la burbuja: ofrecer hipotecas en masa, comprar suelo y extender créditos al promotor inmobiliario. Todo ello a rentabilidad de dos dígitos en los buenos tiempos y cada vez más dudosa a medida que avanzaba el ciclo. 

Esos préstamos se titulizaban, se convertían en títulos negociables y se vendían en los mercados globales. Exactamente lo mismo, tanto en lo que se refiere a la multiplicación del crédito como a su financiación, que hacia toda la banca estadounidense y europea.

 La única diferencia entre lo que hicieron las entidades privadas americanas, con las hipotecas subprime, y lo que hicieron las cajas es que, por ley, el 50% de los riesgos de las titulizaciones era retenido por la caja emisora, mientras en EEUU la entidad emisora se desprendía del 100% del préstamo. Ese 50% es el agujero de las cajas.

Las cajas quebraron exactamente por los mismos motivos y debido al mismo modelo bancario que llevó a la quiebra a Lehman Brothers y al interminable rosario de bancos privados rescatados durante la crisis. Si BBVA y Santander se libraron fue porque su posición neocolonial en los mercados latinoamericanos les permitía mantener más depósitos que préstamos. Es decir, dinerito contante y sonante frente a títulos respaldados por hipotecas incobrables.

Ni por un segundo se puede sostener que el rescate de las cajas ofrece argumentos en contra de la banca pública, tampoco a favor. Simplemente no tiene nada que ver. La función de la banca pública es financiar proyectos económicos estratégicos de utilidad social. Cabalgar hasta la agonía las burbujas inmobiliarias no es exactamente eso. 

Viene al caso aquí recordar una vieja, e importante, distinción de origen marxista entre la “propiedad formal” y la “propiedad real”. Las cajas eran formalmente organismos semipúblicos, pero en términos reales operaban como bancos privados con ciertas restricciones. Las cajas estaban más relacionadas con la posición subalterna de la economía española que con su régimen formal de propiedad semi pública.

Pero si las cajas no eran exactamente banca pública, cabe preguntarse en qué consistiría una banca pública hoy. Como sucede con cualquier otra dimensión de la propiedad pública, una banca pública difícilmente debería escapar a alguna forma de paso de lo público a lo común o, dicho de otro modo, a alguna forma de control democrático que ejerza de contrapeso al control del Estado por las finanzas. 

Sea como sea, en la reforma de las cajas —la de los 60.000 milloncejos perdidos— lo que se ha hecho es eliminar cualquier posibilidad de que las cajas sean banca pública. El proceso de reestructuración bancaria es una privatización como las de la sanidad o la educación. Hemos perdido unas instituciones que tenían la posibilidad de funcionar de otra manera y encima a un coste exorbitante."                (Isidro López, Emmanuel Rodríguez, CTXT, 21/06/17)

15.5.17

El juez Andreu juzga a la antigua cúpula de Bankia por la salida a Bolsa

"El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha dado por concluida la investigación abierta del “caso Bankia”, que investiga la salida a Bolsa de la entidad, y ha procesado a 34 personas, entre ellas al expresidente Rodrigo Rato; al exconsejero delegado, Francisco Verdú y a los exconsejeros José Luis Olivas y José Manuel Fernández Norniella. 

 A todos ellos, el juez les imputa los delitos de falsedad en las cuentas anuales de los ejercicios 2010-2011 y fraude de inversores por incluir datos falsos en el folleto informativo para la salida a Bolsa.

El juez ha sobreseído el procedimiento para la auditora Deloitte y para los directivos de la CNMV y del Banco de España (BdE), cuya imputación había solicitado la acusación popular. Quedan fuera de la causa, entre otros, el exgobernador del BdE, Miguel Ángel Fernández Ordóñez y el exvicepresidente Javier Aríztegui.

A lo largo de 253 folios, el magistrado resume los cinco años de investigación penal. Además de los interrogatorios practicados, Andreu se ha basado en los informes periciales recabados, que le permiten concluir que los estados financieros individuales y consolidados de BFA (la matriz de Bankia) a 31 de diciembre de 2010 y a 31 de diciembre de 2011, así como las cuentas anuales de Bankia de 2011, no reflejaban la imagen fiel de la situación económica de la entidad.

En su escrito, el magistrado sostiene que los administradores de BFA y Bankia “aprobaron unas cuentas maquilladas sobre la verdadera situación de las entidades que administraban, que no reflejaban la imagen fiel de las mismas, de manera que no mostraban la verdadera situación económica de la Entidad con el consiguiente perjuicio tanto para los que posteriormente suscribieron acciones de la mercantil cotizada, como para el Estado”.

Por ese motivo, el juez argumenta que debe procederse contra los miembros del Consejo de Administración que adoptaron las decisiones, en tanto que tenían un deber especial de actuación y datos suficientes para conocer la conducta de sus subordinados que podría crear un riesgo jurídicamente desaprobado, como así ocurrió, “Debían adoptar cuantas cautelas y medidas de prevención fueran necesarias”, escribe el juez.

El magistrado de la Audiencia Nacional también considera que los consejeros investigados falsearon la información económica que contenía el folleto informativo elaborado para la salida del banco a Bolsa. Según Andreu, no sólo se produjo una falsa información al inversor, sino que “se llegó a producir un perjuicio para los nuevos accionistas, quienes basaron su inversión en una información y unos datos que resultaron ser falsos”.

Reflejo irreal de Bankia

Por ese reflejo “irreal” de la situación de Bankia que mostraba el folleto informativo, el juez imputa el delito de fraude de inversores a Bankia y BFA S.A. como personas jurídicas y a Rato, Verdú, Olivas y Fernández Norniella en tanto que participaron en la  reunión del Consejo de Administración de Bankia que aprobó la inclusión de esa información en el folleto. 

El mismo delito se imputa también al auditor externo como cooperador necesario,  por analizar, verificar y dictaminar la corrección y veracidad de las cuentas de Bankia que se presentaron en ese folleto de emisión para su salida al parqué bursátil.

La Comisión Intersindical de Crédito, personada como acusación popular, atribuyó a varios directivos de la CNMV y del Banco de España su responsabilidad en la comisión de los hechos investigados. 

Sin embargo, el juez ha descartado su responsabilidad penal. En el caso de la CNMV, Andreu explica que su labor era la de adoptar las medidas necesarias legalmente establecidas para la protección de los inversores, “y no parece razonable exigirle que constatara por sus propios medios que los estados financieros incluidos en el folleto y avalados por el auditor representasen la imagen fiel de la entidad”. 

Respecto al Banco de España, el juez reitera que no fue decisión suya la salida a Bolsa, aunque no se opusiera a ella, y que “no ha participado en la ficción de aparentar solvencia donde no la había”.

Hace solo tres meses, la Audiencia Nacional ya condenó a Rodrigo Rato a cuatro años de cárcel por un delito continuado de apropiación indebida entre los años 2003 y 2012 por el caso de las tarjetas black de Bankia. En esta causa fue decisiva la actuación del colectivo 15MpaRato, que denunció ante las autoridades la existencia de esta práctica delictiva, tal y como explica en este vídeo la activista Simona Levi."                  (La Marea, 11/05/17)

17.3.17

El inspector del Banco de España sobre Bankia: "Nadie me discutía que estaba muerta"

"El inspector del Banco de España José Antonio Casaus, que advirtió en unos correos electrónicos a sus superiores que Bankia era insolvente antes de salir a bolsa, ha ratificado su análisis en su declaración como testigo en sede judicial. 

Ante las preguntas del juez Fernando Andreu, ha afirmado que no había un promotor proveniente de Caja Madrid y Bancaja que no estuviera quebrado. También ha declarado hoy el exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El autor de los emails, que se incorporaron a la causa del caso Bankia y que advertían de la mala situación de la entidad antes de salir bolsa, ha ratificado en sede judicial sus apreciaciones durante la supervisión de las cuentas del banco. Delante del juez Andreu, que instruye el caso, ha asegurado que ninguno de sus supervisores "discutía el diagnóstico de que el grupo BFA-Bankia estaba muerto".

Durante las declaraciones de los imputados que estaban por encima de la escala jerárquica han apuntado que los emails, que fueron incorporados a la causa como prueba, se trataban de opiniones subjetivas. 

Casaus ha defendido que nadie en el Banco de España había cuestionado sus apreciaciones y era compartida por más inspectores dentro del supervisor destinados en Bankia. El inspector decidió escribir los correos para darle oficialidad, ha indicado.

Una de las afirmaciones más contundentes ha sido cuando se ha referido ha hechos concretos de las cuentas de la entidad. "No había ningún promotor procedentes de Caja Madrid o Bancaja que no estuviera quebrado", ha aclarado.
Durante más de dos horas y con un receso de por medio, el inspector, que según ha explicado el abogado de la Confederación Intersindical de Cajas (CIC), Andrés Herzog, ha sido "muy contundente", ha ratificado no sólo sus escritos sino también su anterior declaración del pasado septiembre.
Además, ha defendido que sus correos no son meras opiniones personales de futuro, sino que eran reflexiones pensadas, meditadas y consensuadas, y ha añadido que, pasado un tiempo, contrastó el contenido con los informes de seguimiento efectuados por su departamento.

Fruto de esta revisión, ha admitido algún pequeño error de concepto, algún término que no se ajustaba exactamente a la realidad, aunque nada relevante, y ha insistido en que tras hacer llegar sus conclusiones a sus superiores, no recibió respuesta, sólo silencio. (...)

El juez ha tenido que interrumpir unos minutos la declaración porque Casaus se ha derrumbado y ha empezado a llorar, han confirmado a Efe fuentes presentes en la sala.

Casaus asegura que en el primer informe de seguimiento de marzo de 2011 reflejó la advertencia, aunque no habló expresamente de inviabilidad, aunque en un segundo informe fechado a 30 de junio sí lo mencionó. No obstante, éste último documento, "por la carga de trabajo", no se remitió a los responsables del Banco de España hasta octubre, tres meses después de que Bankia hubiera salido a Bolsa.

Casaus defendió que las ideas que transmitió en sus correos eran más oficiales que los informes ya que éstos últimos no estaban firmados. "No eran ideas espontáneas, estaban muy pensadas", justificó.
Antes de la declaración de Casaus, lo ha hecho Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España entre 2006 y 2012, como imputado, que ha explicado que no recibió los correos.

 No obstante, añadió: "Hicieron bien en no reenviarme los correos electrónicos, no tenía por qué recibirlos". "Nadie me advirtió sobre la inviabilidad de Bankia y además (los correos) estaban equivocados", matizó. (...) "                    (El Economista, 16/03/17)

24.10.16

El saqueo de las cajas de ahorro: en sólo 47 operaciones hubo un desfalco de 3.587 millones de euros (500.000 millones de las antiguas pesetas)

"El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) se ha personado en 24 causas penales contra las entidades nacionalizadas, ha informado el presidente de la entidad, Jaime Ponce, durante su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso. De ellas, 20 han sido iniciadas por denuncias del propio FROB.

 El organismo ha trasladado un total de 47 operaciones supuestamente irregulares de entidades financieras que han recibido fondos públicos; suman un perjuicio económico de 3.587,8 millones de euros que recae sobre los contribuyentes. (...)

El FROB ha remitido cinco operaciones relacionadas con Caja Granada, Sa Nostra y Caja Penedés, que implicaron un quebranto patrimonial de 175 millones. En marzo de este año, ha recordado Ponce, envió a la Fiscalía diez operaciones de las antiguas Bancaja y Caja Madrid, con un perjuicio patrimonial estimado de 1.503 millones. (...)

El presidente del organismo ha recordado que el dinero público empleado por el FROB para la reestructuración del sistema bancario asciende a 58.966 millones de euros. Del total, unos 54.353 millones de euros fueron inyectados para la recapitalización de 11 entidades de crédito, entre las que se destacan Bankia (22.424 millones de euros), Catalunya Banc (13.889 millones), Banco CAM (11.102 millones) y NCG Banco (10.251 millones). 

Sin embargo, las entidades que recibieron más ayudas con relación a sus balances, es decir, con su tamaño, fueron Banco de Valencia (28%), que era filial de Bancaja, Catalunya Banc (18%), Banco CAM (16%), CCM (15%) y NCG Banco (14%). (...)"               (El País, 19/10/16)

21.9.16

Bankia condenada a devolver las preferentes a todos los clientes de Caja Canarias

"Una nueva sentencia recae sobre las malas prácticas de Bankia y las cajas de ahorro que la conformaron. El Juzgado de lo Mercantil nº 3 de Valencia ha sentenciado a favor de la demanda colectiva frente a Bankia por la venta de participaciones preferentes de la Caja Insular de Ahorros de Canarias (integrada en Bankia). 

La demanda colectiva, agrupada por la asociación para la defensa de usuarios de bancos cajas y seguros ADICAE, logra así que el juez declare el carácter abusivo de todo el proceso de comercialización y anule todos los contratos de los demandantes.

Caja de Canarias ‘colocó’ 60 millones de euros en preferentes ocultando a sus clientes información esencial, como el alto riesgo o el carácter perpetuo o sin vencimiento ni liquidez de las preferentes, a sabiendas de que no era un producto adecuado para ellos.

Por ello, la sentencia define la actuación de la caja como “contraria a la buena fe, con claro perjuicio a los consumidores y evidenciando el desequilibrio entre las partes”.

Independientemente de las circunstancias de cada consumidor, Bankia queda condenada a devolver todo el dinero -20.000 euros de media- a los demandantes.

Este fallo sigue el camino de la reciente condena a Caja Madrid y anticipa el posible resultado de la demanda colectiva que ADICAE a interpuesto por las preferentes de Bankia, cuyo juicio puede quedar visto para sentencia el próximo lunes 19 de septiembre en los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid."                (El salmón contracorriente, 15/09/16)

10.5.16

Documentar cientos y cientos de casos de sobretasaciones y concesiones fraudulentas de hipotecas en Caja Madrid, para juzgar a los responsables, Blesa y compañía

"La querella del Tribunal Ciudadano de Justicia, admitida a finales de marzo, abre las puertas para juzgar a los principales responsables del hundimiento de Caja Madrid. No sólo por estafar al banco, sino a toda la sociedad española. (...) 

“Como el Gobierno no va a investigar, lo vamos a hacer nosotros”, fue la idea que impulsó la creación de plataformas ciudadanas para juzgar a los responsables de una crisis que las asambleas del 15M siempre calificaron de “gran estafa”.  (...)

Un frente más se abre para los gestores de la caja nacionalizada, en especial para Miguel Blesa, que en 2014 había evitado que la cosa fuera a mayores con la inhabilitación de por vida del juez que instruía su caso, Elpidio Silva. Un nuevo frente que “apunta al fondo de la cuestión: cómo nos estafaron los gestores de los bancos”, dice a Diagonal Liliana Pineda, una de las impulsoras del TCJ.

A diferencia de otras iniciativas similares, dice, la querella del TCJ pretende poner en el centro“el carácter sistémico” de la estafa inmobiliaria. En esta demanda, explica Pineda, los afectados de esta “gran estafa” no son un sector específico: “De alguna manera estos gestores han defraudado al conjunto de la sociedad, porque ha sido el Estado, a través de los recortes, los rescates y la emisión de deuda, quien ha tenido que cubrir esta gestión fraudulenta de los bancos”.

De las plazas a los tribunales

“Hemos llegado aquí gracias al éxito de la gestión horizontal y participativa”, explicaba el 30 de marzo Pedro Martí, otro de los portavoces del TCJ. Desde inicios del 15M, narra Liliana Pineda, la “angustia de la gente que se movilizaba por el tema de la vivienda, que estaba sufriendo los de­sahucios”, condujo en las plazas al gran debate: cómo castigar a los responsables del fraude inmobiliario.

A mediados de 2012, el TCJ hizo un llamamiento a los afectados por la sobretasación hipotecaria y el 7 de junio se reunieron cerca de 300 personas en la Plaza del Carmen, a pocos metros de Sol.

“Nos dimos cuenta de que para demostrar el carácter sistemático de la estafa no valía con aportar unos pocos informes”, cuenta Pineda. En la plaza del Carmen se comenzaron a revisar cientos, miles de casos de afectados por la estafa inmobiliaria. No fue algo fácil. Escritura completa, papeles de la hipoteca, de la tasación… La mayoría de los afectados no tenían esa documentación. 

Según relata Pineda, se pusieron en contacto con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y con las asambleas de vivienda que habían nacido en los barrios al calor del 15M. De los más de 2.000 afectados con los que hablaron, pudieron documentar cientos y cientos de casos de sobretasaciones y concesiones fraudulentas de hipotecas en Caja Madrid.

Las historias se repetían. Eran personas que “por su situación económica o social” tenían dificultades para conseguir una vivienda en alquiler. A menudo, las condiciones para comprarse una casa a 25 años eran más asequibles que los requisitos –y los precios– que les pedían para una vivienda en alquiler. “En un momento de explosión urbanística sin precedentes, lo importante era enganchar a la gente.

 La mayoría tenía contratos laborales que no pasaban de los dos años. Algunos tenían permisos temporales de residencia”, dice Pi­neda. En ocasiones, relata, los promotores juntaban a dos compradores que no se conocían y en el mismo momento de la venta uno se convertía en avalista del otro.  (...)

Además de la falta de información sobre lo que estaban firmando –qué eran las cláusulas suelo, cómo su­bían los intereses a partir del segundo año o qué era la dación en pago a la que no tenían derecho–, el otro punto que une todos los relatos eran las sobretasaciones.

Pongamos que una casa vale 100, y la notaría y los impuestos otros 10. El Banco de España recomienda que el crédito para pagar esa vivienda no supere 80. Es decir, que el comprador debe aportar los 30 que faltan. Pero, ¿qué pasa si no los tiene? En los años del milagro español eso no era un problema. 

La tasadora valoraba el piso en 130, de forma que sobre el papel parecía que no se había concedido un crédito hipotecario superior al 100% del valor del inmueble. Así, la banca podía dar préstamos a “personas insolventes, quienes, sin adelantar cantidad alguna, veían cómo les entregaban una casa”, cuentan desde el TCJ. A veces, en la ampliación de hipoteca se incluían el coche o los muebles.

Pero ¿por qué la tasadora iba a hacer algo así? Ah, ¿no lo hemos dicho? La mayoría de las tasadoras son propiedad de los bancos. Es el caso de la tasadora del grupo de la caja madrileña, Tasaciones Madrid SA, cuyo ex director general Ignacio de Navas­cués ha sido imputado por el juez De la Mata en la querella del TCJ.
La misma Fiscalía Anticorrupción –con ese nombre, ¿no se debería dedicar a perseguir la corrupción?– no negó la veracidad de las acusaciones de la querella, aunque recomendó que ésta no fuera aceptada al tratarse de una “práctica generalizada”.

 En esto tiene razón: el Banco de España y un estudio de 57.000 casos de la Universidad Pompeu Fabra confirmaban que las sobretasaciones eran una práctica sistemática. Pero la Fiscalía Anticorrup­ción –“aliada de los querellados”, según denuncia Pineda– se equivocaba en el resto, al menos según el juez De la Mata: el hecho de que las sobretasaciones fueran “generalizadas” no puede “justificar cualquier práctica”, dice el texto en el que se admite la querella.

¿Quién se come el marrón?

Pero la pregunta sigue ahí: ¿por qué un banco se iba a arriesgar a que todos estos créditos nunca fueran devueltos? La querella del TCJ tiene una explicación. Se llama titulización. Un procedimiento que los bancos sólo podrían utilizar con los préstamos hipotecarios “saludables”, aquellos que no supusieran –precisamente– más del 80% del valor del inmueble.

Pero ¿qué es titulizar? Tomas unas cuantas miles de hipotecas, de las buenas, fuertes y robustas, y las mezclas con otras miles de origen dudoso, tóxicas, las empaquetas en un bono hipotecario, te aseguras de que alguna de las tres grandes agencias de calificación les den la máxima calificación –una triple A– y las vendes en los mercados financieros internacionales. 

De esta forma, explica Juan Carlos Barba, no tenían que esperar 25 años para recuperar el valor total del dinero prestado, sino que, de forma inmediata, “volvían a conseguir financiación para alimentar el monstruo en el que se había convertido el sector de la construcción”.

Otra vez con la conspiranoia: ¿por qué una agencia de calificación de prestigio internacional con más de 100 años de antigüedad iba a engañar a los inversores? La razón hay que rastrearla a mediados de los años 70, cuando la desregulación de los mercados financieros llevó a que las agencias de calificación ya no fueran remuneradas –como había sido hasta entonces– por las personas que invierten en bonos y en acciones, sino por aquellas entidades que los emiten. Por esta misma práctica, estas calificadoras han recibido multas milmillonarias en EE UU.

Cuando “el mayor proceso es­peculativo de la historia del capi­talismo”, según palabras de The Eco­nomist, quedó al descubierto, el sistema bancario quebró en cadena, también en España. “¿Cómo podíamos ganar cada vez menos y gastar cada vez más?”, se pregunta José Luis Carretero en el libro Tu casa no es tuya, es del banco.

En el caso de Caja Madrid, según Pedro Martí, “esas pérdidas, inicialmente, trataron de cubrirse con las participaciones preferentes”, pero como no lograron cubrir el agujero generado, la caja efectuó su salida a bolsa sin informar a los accionistas de que el banco estaba arruinado. Este proceso, prosigue Martí, terminó con el rescate de la banca. “La crisis la iba a pagar sólo la población, ése fue el acuerdo”, sostienen desde el TCJ.

La demanda del TCJ pretende poner en el centro “el carácter sistémico” de la estafa inmobiliaria
“En vez de meter en la cárcel a los gestores que habían causado la crisis y exigirles responsabilidades, el Gobierno aceptó el poder de éstos”, dicen.

 Como nadie más iba a hacerlo, han sido las iniciativas desde abajo las que han marcado el debate y los procesos judiciales contra Caja Madrid y Bankia. Liliana Pineda admite que prevén encontrarse con todo tipo de obstáculos: además de la resistencia de la Fiscalía Antico­rrupción, con los despachos más potentes a nivel mundial.  (...)

“Estamos apuntando muy alto, a las tripas del sistema financiero… Pero ya consideramos un éxito que la querella haya sido admitida y que de alguna manera se pueda estar hablando sobre todo esto”, dice la abogada del TCJ. "                (Martín Cuneo, Diagonal, 17/04/16)

22.2.16

El rescate de cajas de ahorro y bancos privados españoles nos costó 246.441 millones de euros

"(...) -El FMI cifra en 246.441 millones de euros las ayudas del estado español a la banca desde el inicio del “proceso de reestructuración”, que se produjo con motivo de la crisis.

 Sin embargo, se ha extendido la opinión de que las inyecciones de capital público se han limitado a las cajas de ahorro, gestionadas por políticos manirrotos y corruptos, mientras la banca privada se asocia a eficiencia y buena gestión. ¿Estás de acuerdo con esta opinión?

Lo desmiento totalmente. Se ha intentado demonizar a las cajas de ahorro en la presente crisis bancaria. Los bancos privados también están recibiendo ayudas del estado. Por ejemplo, los créditos fiscales son la parte que los bancos no están pagando como impuestos sobre los beneficios que obtienen anualmente. 

El pago de esos impuestos se demora y lo pagarán dentro de 10-15 años. El objetivo es que puedan capitalizarse. Además, las entidades bancarias reciben el mismo tipo de ayudas que cualquier empresa privada, como las exenciones de las cuotas a la seguridad social; también se benefician de las subvenciones y ventajas fiscales por las fusiones bancarias.

-Alemania actúa dentro de la zona euro como buque insignia de la austeridad fiscal y el rigor financiero, pero el Deutsche Bank tuvo unas pérdidas de 6.700 millones de euros en 2015 y las cajas de ahorro alemanas han pasado por situaciones de apuro…


Estamos viendo que los grandes bancos europeos no estaban tan saneados ni son tan sólidos como se decía. Observamos cómo el Deutsche Bank, que es el banco más fuerte de Alemania, tiene problemas de capitalización. En España el grado de capitalización de los bancos tampoco es el que se cree. 

Un problema distinto es el de las cajas de ahorro alemanas. El gobierno las defiende a ultranza porque sabe que la economía germana, sobre todo a escala territorial, necesita esa banca de proximidad. Han tenido ciertas dificultades, pero el gobierno les ha inyectado capital y ha sabido mantenerlas. En estos momentos no están en una situación de quiebra.   (...)

-¿Qué fuerza han llegado a tener las cajas de ahorro, entidades financieras que nacieron en el siglo XIX, en el estado español?

Hasta el estallido de la crisis en 2007, las cajas de ahorro controlaban aproximadamente el 55% de los depósitos. La Obra Social de estas entidades financieras también experimentó una caída enorme, al pasar de más de 2.000 millones de euros en 2008 a menos de 700 millones de euros en 2014. Pero a partir de las fusiones de cajas y procesos de quiebra, el negocio de las cajas de ahorro, después de sanearse con dinero público, pasó a la banca privada.

-¿Ha habido una estrategia deliberada por parte del poder político y la banca privada para apoderarse de la porción de mercado que controlaban las cajas de ahorro?


En el libro planteo que ha habido una “hoja de ruta” perfectamente planificada entre los políticos y los banqueros para acabar con las cajas. Eran una molestia, al igual que la banca pública que teníamos en España hasta los años 90 (es en la segunda mitad de esta década cuanto se privatiza Argentaria y se vende al BBV). 

Hasta ese momento España contaba con una banca pública muy sólida, solvente y rentable, que hicieron desaparecer porque era un incordio para la banca privada. El paso siguiente consistió en acabar con las cajas de ahorro. Para ello las politizaron, de hecho, toda la gestión se hizo a través de criterios puramente políticos y no profesionales. Sin embargo, en los años 70 y 80, las cajas estuvieron muy bien gestionadas por profesionales.

-¿Cuál es el punto de inflexión?


El momento en el que se reforma la ley de órganos rectores de las cajas de ahorro y se incrementa el porcentaje de participación de los políticos en las cajas. El cambio se produce en el ámbito de las comunidades autónomas.

 Por ejemplo, cuando el PP gana por primera vez las elecciones en la Comunidad Valenciana, en 1995, una de las primeras medidas que adopta el presidente Eduardo Zaplana es modificar la citada ley, de manera que el poder representativo de los políticos se incrementa desde el 35 % hasta el 60%.

 Las cajas valencianas, principalmente Bancaja y Caja Mediterráneo (CAM), empiezan entonces a financiar e invertir en grandes proyectos que han resultado ruinosos, y también en los sectores de la construcción e inmobiliario.  (...)

-¿Se ha llevado a término en el sector financiero desde el comienzo de la crisis un proceso de reconversión, en cierto modo invisibilizado, y que ha tenido como ejes los recortes de plantilla y el cierre de sucursales?

Fue la condición que nos impuso la Unión Europea por el “rescate” bancario, que implicaba tanto el cierre de entidades como la fusión de bancos para hacerlos más grandes. España es el país que ha experimentado un mayor ajuste de su sistema financiero de toda Europa. 

En lo que va de crisis, se han cerrado casi 13.000 oficinas bancarias, lo que supone más de un 30% de reducción, y ello nos sitúa a niveles de 1987. Además, se ha despedido a más de 60.000 trabajadores, con una caída del empleo en el sector del 21%. Un ejemplo es el ERE de Bankia.

 Se había llegado a un acuerdo con los sindicatos para un plan de despido de trabajadores voluntario y en unas condiciones adecuadas. Pero al final, no sólo ha habido 539 despidos forzosos, sino que la entidad financiera ha incumplido las condiciones establecidas en el ERE.  (...)

-Por último, defiendes una banca ética impulsada por la sociedad civil, ¿qué opinas de la propuesta de recuperar una banca pública? ¿Son incompatibles las dos ideas?

Como economista, creo que lo primero que debe hacerse es aprovechar los recursos que se tienen, es decir, contamos todavía con una red de bancos de proximidad representados, sobre todo, por las cooperativas de crédito. Antes de plantear una banca pública, lo que sería realmente complejo, se tendría que garantizar la supervivencia de estas cooperativas. Ésta debería ser la prioridad. 

Hay un Decreto preparado, en un cajón del Ministerio de Economía, que supondría la desaparición de las cooperativas de crédito, como ya ocurrió con las cajas de ahorro. Después ya habría posibilidades de crear un banco público, o aprovechar Bankia, entidad en la que la participación del estado, a través del FROB, se sitúa en torno al 64%."                  

(Entrevista a Joan Ramon Sanchis Palacio, autor de “¿Es posible un mundo sin bancos?” (El Viejo Topo), Enric Llopis , Rebelión, 16/02/16)

27.3.15

Caja Laboral, obligada a devolver 21.400 euros a una mujer de ochenta años a la que vendió aportaciones subordinadas de Fagor

"El Juzgado de Primera Instancia Nº8 de San Sebastián acaba de dictar una sentencia, a la que ha tenido acceso íntegro La Tribuna del País Vasco, por la que condena a Caja Laboral a devolver 21.400 euros a una mujer de ochenta años a la que, “ocultando información”, había vendido este capital en aportaciones financieras subordinadas de Fagor. 

El dictamen judicial también condena a la entidad financiera del Grupo Mondragón a hacerse cargo de las costas del proceso.

La sentencia, larga y detalladamente argumentada, explica que la información facilitada por Caja Laboral a la compradora de las aportaciones financieras subordinadas fue “deficiente o incompleta”, lo que ha de considerarse como “una ocultación dolosa determinante de un error invalidante del consentimiento”.
Las conclusiones del Juzgado Nº8 de San Sebastián son rotundas en lo que hace referencia a la falta de información proporcionada por los gestores de Caja Laboral: “La entidad financiera no alerta sobre las importantes consecuencias económicas adversas que puede tener este producto financiero”. 
De hecho, el fallo añade que estas posibles consecuencias negativas de las aportaciones financieras subordinadas de Fagor “se ocultaban o se diluían bajo el eufemismo de que podían no existir beneficios para el cliente”.
Por todo esto, el Juzgado donostiarra, que explica que en este caso se dan “todos y cada uno de los requisitos exigidos por la jurisprudencia para la existencia de un error invalidante”, anula el contrato de compra de las aportaciones y condena a Caja Laboral a devolver 21.400 euros a la demandante. (...)”.          (Euskadi Información Global, 26/03/2015)

15.3.15

Bankia se ha quedado sin dinero para pagar las preferentes. A partir de ahora lo asumirá el Estado

"Con miles de denuncias aún vivas y sentencias perdidas pendientes de recurso y, por tanto, pendientes de abonar a sus clientes, Bankia ha agotado la provisión de fondos que hizo en 2013 para hacer frente al pago de las condenas por la estafa de las participaciones preferentes y deuda subordinada.

Según explica la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri en su memoria del año pasado, hasta el 31 de diciembre de 2014 Bankia ya había consumido 237 de los 246 millones de euros del fondo que había reservado para pagar las demandas por la fraudulenta venta de preferentes y deuda subordinada.

En 2013, Bankia provisionó 230 millones que amplió posteriormente en 2014 en 16 millones más hasta completar los 246 millones. Según asegura a ECD un portavoz de la entidad, en virtud de un acuerdo firmado con BFA en 2013, “todo lo que supere esa cantidad de 246 millones deberá hacerse cargo el Banco Financiero y de Ahorro”.

De esta forma, serán los contribuyentes los que tengan que hacer frente a esos pagos, tal y como ocurrirá con los procesos por la salida a bolsa de Bankia. Según el acuerdo alcanzado la semana pasada entre BFA y Bankia, el organismo público se hará cargo de abonar todas las sentencias a partir de que se supere la cantidad de 312 millones de euros. (...)"                 (El Confidencial Digital, 09/03/2015)

7.11.14

Bankia, condenada por vender preferentes a un matrimonio sin estudios y con un hijo minusválido

"El 22 de mayo de 2009, Bankia cerró dos contratos de suscripción de participaciones preferentes con un matrimonio mayor sin apenas formación por importe de 136.000 y 20.000 euros, así como otro el 12 de abril de 2011 por 30.000 más. También cerró órdenes de compra de acciones de la entidad el 1 de julio de 2011 por 6.000 euros.

Los afectados son una pareja sin estudios. Él -ya jubilado- trabajó en una empresa de limpieza del Ayuntamiento de Madrid. Ella se ha dedicado a las labores del hogar. Tienen un hijo con capacidad intelectual limitada y disminución orgánica y funcional del 52%. No querían poner en riesgo su dinero pensando en sus hijos, sobre todo en el dependiente.

El matrimonio puso el caso en manos de la Justicia. Sus abogados, del bufete Navas & Cusí, constataron que sus clientes “no recibieron la suficiente información precontractual”. Afirman que hubo abuso de confianza del personal de la entidad con el que la pareja llevaba trabajando en los últimos 40 años.

La defensa asegura también que el banco no informó del “riesgo de perder el capital invertido, ni de que la liquidez estaba sujeta al mercado secundario. Tampoco que la rentabilidad estaba ligada a la existencia de beneficios, ni de que en caso de quiebra estaban detrás de los acreedores ordinarios en el orden de prelación”.

Segun ha podido confirmar El Confidencial Digital, la sentencia, fechada el pasado 23 de octubre, da la razón al matrimonio afectado, condenando a Bankia a reintegrar la suma de 157.681, 53 euros por las partipaciones preferentes, además de los 6.000 euros invertidos en acciones. La entidad también deberá hacerse cargo de las costas del proceso.

El juez considera que la comercialización de preferentes y de acciones de Bankia fue “dolosa” porque ocultó la realidad económico-financiera de la entidad “aparentando una solvencia que no era tal”. Declara que “es imposible que la entidad desconociera las dificultades financieras que atravesaban trasladando el riesgo a quien no podía asumirlo”.

Constata que las preferentes se vendieron como un producto exento de riesgo, recuperable al 100%, con un preaviso de 7 días y con vencimiento en 5 años. Además, concluye que sólo se realizó test de conveniencia (no de identidad) sobre el marido. No sobre la mujer ni sobre el hijo con minusvalía. (...)"        (El Confidencial Digital, 07/11/2014)

18.9.14

El Banco de España, los jueces, los economistas... y los políticos causaron la ruina de las Cajas de Ahorro

"Parece que se ha instalado como versión oficial que las cajas de ahorros quebraron porque había políticos que las gestionaban.  (...)

Si hay que hablar de politización hay dos actores fundamentales en el puzle: el BdE y la justicia española. El primero decide en 2005 no tomar medidas para pinchar la burbuja inmobiliaria cuando los inspectores dan la voz de alarma. Pero es que además, después del estallido de a crisis, la lista de fusiones pasará a ser un ejemplo de manual de economía de lo que no hay que hacer. 

 Primero decidieron fusionar las cajas,con el único criterio de que las fusiones se realizaran entre comunidades autónomas (CCAA) del mismo color político,de este modo se dificulta seguir el rastro de operaciones que han dado pérdidas desproporcionadas para el tamaño de estas entidades. 

Una vez efectuadas las fusiones las nuevas entidades nacen con grandes necesidades de capital y se procede a recapitalizarlas, haciendo todo lo posible por crear dificultades a la tarea de identificar con claridad el origendel agujero (el grueso de las ayudas se dan en el año 2012 cuando sólo existen 15 entidades de las 45 que había en 2009); respecto a la justicia es reseñable su fuerte “politización” a favor de los responsables de la debacle ya que su trabajo ha consistido en limpiar cualquier rastrode los delitos cometidos, resolviendo que investigar los correos de la cuenta de trabajo de los presidentes de las cajas vulneran su derecho a la intimidad, aunque existan pruebas claras de cómo gestionaban el cortijo, con ejemplos que van desde los cuantiosos préstamos irregulares concedidos a familiares y empresas vinculadas al ex presidente de la CEOE, Díaz Ferrán,a lasinversiones ruinosas de Su Casita en Méjico, Banco de Florida en EEUU (operaciones investigadas después del estallido de la crisis por delitos societarios, administración desleal, falsedad documental o apropiación indebida) o las financiaciones a sociedades de promoción inmobiliaria participadas, situadas en las antípodas de las buenas prácticas bancarias.  (...)

La historia de estas entidades es tan desgarradora y las leyes dejan tras de sí datos tan ilustrativos como los que se derivan de la “Ley de Transparencia” (el nombre lo podían haber elegido los hermanos Marx) aprobada por el PSOE en 2003 donde, entre otras cuestiones, a las cajas de ahorros se les requiere crear una Comisión de Inversiones que:

[…] remitirá anualmente al consejo de administración un informe en el que, al menos, deberá incluirse un resumen de dichas inversiones, así como sobre su viabilidad financiera y sobre la adecuación de las mismas a los objetivos fundacionales de la entidad.”

El resumen de 2004 a 2009 es el siguiente: Entre todas las cajas que han recibido ayudas, estas comisiones evaluaron 786 operaciones en 6 años emitiendo 524 informes entre los que no figura ninguno negativo y eso que ahí constanoperaciones como la compra de Bank of Florida o Su Casita por Caja Madrid. Ante esta situación a uno solo le queda decir que entreguen los títulos en las universidades correspondientes y pidan perdón.

A pesar de todo lo dicho, culpar a todo el sistema de gobierno de las cajas en abstracto bajo la tesis de la politización es la mejor forma de repartir las culpas y escurrir el bulto (...)"               (Blog de Econonuestra en Público.es

3.9.14

¿Sabía Rato que Bankia tenía los pies de barro? Se sentía inmune. Pero se equivocó

"Si existe un paradigma de lo mal que ligan la política y las finanzas, ese es Bankia. (...)

La coincidencia de política, ladrillo y falta de gestión profesional, aliñada con la mayor crisis desde la II Guerra Mundial, ha dado lugar a un fiasco que ha costado 23.000 millones a los ciudadanos y grandes pérdidas a 380.000 accionistas. (...)

El exvicepresidente económico en el Gobierno de José María Aznar y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha protagonizado la mayor injerencia de la política en una institución financiera. Su nombramiento fue político, su gestión fue política y su salida fue política, resume un ejecutivo cercano.

 Rato estuvo dos años y cuatro meses como presidente de Bankia, durante los que le tocó capear los momentos más complicados que ha vivido el sector en décadas. “No se puede jugar con dos barajas al mismo tiempo: la política y la financiera, sobre todo cuando tienes problemas. 

Él no tenía la cabeza en la entidad; ya era difícil sacar adelante Bankia dedicándose al 100%, así que si estás distraído… No debía haber estado en el balcón de la sede del PP en Génova, en las citas electorales”, concluye este ejecutivo.  

Lo cierto es que Rato heredó una entidad envenenada. Según exgestores de Caja Madrid, desde mediados de 2008 el balance empezó a deteriorarse al tiempo que dejó de recibir grandes plusvalías de Endesa y otras participaciones. “El último año y medio del expresidente Miguel Blesa fue fatal”, dicen estas fuentes, que piden el anonimato.

 La entidad perdió fuerza comercial, se metió en negocios de baja rentabilidad y sembró la semilla de los problemas inmobiliarios al prestar mucho dinero a promotores. En paralelo, Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, inició una campaña contra Blesa para reemplazarlo por un colaborador suyo, Ignacio González. En la pugna, apareció Rodrigo Rato como la opción menos descabellada. La política tomó el mando para despolitizar Caja Madrid, dijo el PP. Curioso.

Blesa acabó sus 13 años de mandato con el peor resultado desde que llegó, lo que indicaba un claro cierre de ciclo. “He reforzado el balance ante un 2010 muy difícil”, advirtió entonces, y reconoció tener ya 1.200 millones en inmuebles adjudicados.

Y Rato, que en 2005 había advertido desde el FMI sobre los puntos débiles de las cajas, sabía que la situación era delicada. A principios de febrero envió una realista carta a los principales cargos: “Nos enfrentamos en 2010 a un entorno económico complicado. La fase recesiva del ciclo aún no ha tocado suelo”. 

Y puso el dedo en la llaga, en la falta de capital, que acabaría siendo la tumba de Bankia. “La regulación financiera nos va a obligar, no solo a preservar, sino a aumentar nuestra capitalización y a mejorar nuestro perfil de riesgo”.

El 29 de mayo de 2010, Rato comunicó al Consejo de Caja Madrid la fusión con cinco cajas pequeñas: Laietana, Ávila, Rioja, Insular de Canarias y Segovia. Para esta operación dijo necesitar 3.000 millones de ayudas del fondo de rescate bancario, el FROB. Sin embargo, 11 días después, Rato y Olivas, ambos, anunciaron que Bancaja se incorporaba al proyecto.

 ¿Por qué? Los que se fusionaron cuentan que tuvieron el apoyo y/o empuje del Banco de España y del Ministerio de Economía de Elena Salgado. Además tuvieron informes favorables de AFI y Deloitte. Otras voces críticas creen que se hizo para favorecer al PP, que intuía que la Generalitat Valenciana, junto con la CAM, Bancaja y el Banco de Valencia podían convertirse en Grecia, con una suspensión de pagos apoteósica. Al Gobierno socialista le interesó colaborar.

Firmaron la fusión con solo 4.465 millones de ayudas, 1.465 millones más de lo previsto al principio, pese a que incorporaron a Bancaja, un monstruo de casi 100.000 millones de activos, muchos tóxicos. Europa limitó la cuantía de las ayudas y las cobró casi al 8%, un precio difícil de pagar para entidades en crisis. El BFA acabó 2010 realizando un refuerzo de 9.000 millones en provisiones, cargados contra capital.

Pero, probablemente, el mayor error de gestión de Rato fue la salida a Bolsa. El Gobierno exigió una ratio de capital del 10% a las entidades que no cotizaran y un 8% a las que sí. Rato decidió salir al parqué cuando su cociente era del 7,5%. Si no se alcanzaba el mínimo, el Estado entraría en la entidad.

 En los consejos de Bankia se justificó la operación “por imperativo legal, para evitar que las cajas perdieran su patrimonio”. Con pocos profesionales y muchos políticos en los consejos, la salida a Bolsa de Bankia se convirtió en “cuestión de Estado”. Zapatero y el Banco de España ayudaron a Bankia forzando a muchas empresas del Ibex 35 a comprar sus acciones. Consiguió 3.000 millones de los inversores.

 ¿Sabía Rato que Bankia tenía los pies de barro? Altos ejecutivos dicen: “Creó una entidad demasiado grande para caer como seguro de vida. Se sentía inmune. Pero se equivocó”. La cotización —muy apoyada— se mantuvo en línea con la banca hasta la dimisión de Rato. Desde entonces, ha perdido el 75% de su valor. Todo en Bankia es a lo grande, incluso su estrepitosa caída."           ( , El País, Madrid 1 JUL 2012 )

2.9.14

“Lo peor de lo peor” era la CAM. Concedió a sus consejeros 161 millones en préstamos blandos, en algunos casos al 0%

"De cuarta caja de ahorros a ejemplo de malas prácticas. Caja Mediterráneo (CAM) se hundió el año pasado como un castillo de naipes ante los ojos atónitos de muchos y el sonrojo de otros, tras un accidentado e infructuoso intento de pactar una fusión que evidenció su debilidad.

 La intervención del Banco de España el 22 de julio sacó a la luz una realidad que llevó a la CAM a ser calificada como "lo peor de lo peor", por el exgobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez.  (...)

"Lo que nos ha hundido es el ladrillo", enfatiza un exconsejero que reclama anonimato. Su respuesta se amplía al preguntarle los motivos de la crisis de la CAM, que atribuye al "endiosamiento del equipo directivo, la avaricia en la construcción, la manga ancha en la gestión y la falta de controles internos".

 Eso, agrega, "más la instrumentalización política". Y es que la CAM acompañó a la Generalitat valenciana en muchas y costosas aventuras: la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el ruinoso parque Terra Mítica o la Ciudad de la Luz. Tres días antes de la intervención, por citar otro ejemplo, prestó al ejecutivo valenciano 200 millones. También concedió, entre 2004 y 2010, a sus consejeros 161 millones en préstamos blandos, en algunos casos al 0%. (...)

La caja había duplicado su negocio inmobiliario entre 2003 y 2005. Llegó a participar en 66 sociedades y en 104 proyectos del sector. Se vinculó a Polaris, Martinsa, Nozar o al proyecto de El Pocero en Seseña. También saltó el charco. En abril de 2009 compró el 100% de la mexicana Crédito Inmobiliario, donde invirtió casi 300 millones. El proyecto no levantó el vuelo y fue liquidado en junio.  (...)

Luego fue intervenida. Cuestionada la gestión, las indemnizaciones millonarias y los salarios de sus directivos atizaron el escándalo. "Como ciudadano me estremezco cuando escucho esas indemnizaciones ilógicas y fuera de lugar en estos momentos de crisis", llegó a decir Alberto Fabra, presidente valenciano.

 Y es que pocos meses antes de la intervención, López Abad y otros cinco altos directivos de la CAM se acogieron al ERE de la entidad con prejubilaciones que sumaban 15,5 millones, según el expediente disciplinario abierto por el Banco de España en enero a 48 exdirigentes. Su sucesora, María Dolores Amorós, se puso un sueldo de 600.000 euros y una pensión vitalicia de 369.497 euros a espaldas de los órganos de control. Amorós fue despedida fulminantemente por el supervisor en septiembre de 2011, entre otros motivos por falsear la contabilidad con artificios financieros.

 Recurrió a los tribunales y en la vista exigió 10 millones en concepto de lucro cesante. Pero la juez la dejó sin indemnización ni pensión vitalicia. El otro gran protagonista fue el último presidente de la CAM, Modesto Crespo, que no tenía sueldo oficial pero se aseguró una retribución anual de 300.000 euros a través de una filial de CAM, TI Participaciones.  (...)

Esta mala gestión también la pagaron miles de clientes. "Estoy en la CAM desde que era Caja de Ahorros y Monte de Piedad. Nunca tuve problemas", relata Concepción Arroyo. Tras el cobro de "un dinerillo" surgió la posibilidad de comprar cuotas participativas. "Siempre pedía que el capital estuviera garantizado porque no quería ningún riesgo", recuerda. Le ofrecieron una fórmula mixta: 1.500 euros en cuotas y un plazo fijo a un interés superior al del mercado. (...)"              ( , El País, Alicante 25 JUN 2012)

22.7.14

Privatización de Catalunya Banc: Perdemos más de 11.600 millones (los recortes en sanidad y educación suman 13.800), cubriremos el coste de reclamaciones y futuras indemnizaciones... y el BBVA pone sólo 1.100, cuando existe aún un patrimonio de 2.500 millones

"(...)  Esta operación supone que los contribuyentes pierden definitivamente 11.839 millones de euros, una cantidad que se acerca a los recortes en sanidad y educación hasta 2013, que suman 13.800 millones. (...)"              ( , El País, Madrid 21 JUL 2014 ), 

"(...)  La senda de los rescates y posteriores ventas del Frob está siendo desastrosa para el erario público. Hace ya un año predijimos que el Frob perdería 40.000 millones de euros en total y nos vamos a quedar cortos.

Todo esto contrasta con las afirmaciones de nuestros políticos de que los rescates no nos costarían nada. ¡Pues ya llevamos casi 1000 euros por residente en España!

Cada vez las dudas sobre los rescates son mayores. La factura va a ser muy grande por rescatar cajas relativamente pequeñas (a excepción de Bankia).

El Estado debería hacer un ejercicio de calcular cuánto hubiera costado dejar quebrar los bancos y asumir el coste de rescatar los depósitos para que en el futuro se contemple como una opción de reestructuración.

¿A cuánto llegará la factura del Frob? (...)"           (, El blog salmón, 22/07/2014)

"El BBVA ha ganado la subasta de Catalunya Banc al presentar una oferta mejor que la del Banco Santander y CaixaBank, con lo que amplía notablemente su presencia en la región y el Estado tendrá que dar por perdidos más de 11.600 millones, según han confirmado fuentes próximas al proceso. 

 El grupo presidido por Francisco González, que ya se adjudicó en subasta Unnim, ha ofrecido algo más de 1.100 millones de euros, pero aún así su oferta sería más generosa que la del Banco Santander y CaixaBank  (...)

El BBVA, Santander y CaixaBank presentaron ofertas en firme por Catalunya Banc el pasado viernes para aprovechar la oportunidad de adquirir una entidad nacionalizada que acumula más de 13.600 millones en ayudas, de ellas, 12.600 directamente del Estado.  (...)

A la espera de que se conozcan oficialmente los detalles de la operación, la oferta de BBVA estaría muy por debajo de los 2.500 millones de patrimonio neto con los que cuenta Catalunya Banc. (...)

A juicio de los expertos consultados, la operación es "redonda" teniendo en cuenta el precio ofrecido, que el Estado está dispuesto a cubrir parte del coste de las reclamaciones por preferentes, cláusulas suelo y coberturas de tipos de interés (swaps) e incluso una probable indemnización a Mapfre si BBVA rompe el acuerdo de bancaseguro que la compañía tiene con Catalunya Banc.

  Además, BBVA podrá sacar buen provecho a los créditos fiscales. Desde el momento de su creación, el grupo fruto de la fusión de Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa empezó a recurrir a las ayudas públicas y solicitó un préstamo de 1.250 millones con la promesa de que los devolvería. Sin embargo, el tiempo demostró que lejos de retornar un solo euro a las arcas públicas, el grupo era incapaz de cumplir con las exigencias de capital y tras suspender las pruebas de estrés europeas, el Estado acabó dando por perdidos los primeros fondos aportados e inyectándole 1.718 millones más. 

 Aún así no era suficiente para reforzar un grupo, cuyas cajas habían llevado a cabo una política de riesgos totalmente imprudente, como lamentaron recientemente en el FROB, y que hizo que acabara necesitando 9.084 millones de la ayuda europea a la banca española.

Es decir, 12.052 millones, que rebasaron los 13.000 millones al incluir una aportación de más de 1.000 del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) para dar liquidez a los miles clientes a los que vendió participaciones preferentes y deuda subordinada. A pesar de todo ello, el Estado se vio obligado la semana pasada a poner otros 572 millones para que Catalunya Banc se quitara de encima casi 6.400 millones de euros en hipotecas tóxicas, pues casi seguro que con ellas encima ningún banco hubiera estado dispuesto a pujar."                 (Público, 21/07/2014)