Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
1.9.14
“Los deportistas que se dopan son seres humanos”
12.1.10
McGwire, precursor de Bonds en los récords del béisbol, admite haber consumido esteroides
En una declaración escrita, McGwire señaló: "Hubiese deseado no tener que usar nunca esteroides. Fue tonto y un error. Me disculpo de verdad. Con la perspectiva del tiempo hubiese querido no haber jugado nunca en la era de los esteroides. Nunca supe cuándo, pero sabía que este día llegaría. Me llegó la hora de hablar de mi pasado y confirmar lo que la gente sospechaba". McGwire no se refirió a la hormona del crecimiento, pero fuentes próximas a él han confirmado que también la usó.
El fornido bateador de 1,95 metros de estatura y 111 kilos de peso, admitió ya en sus mejores momentos que consumía creatinina y androstenediona, una hormona que potencia la musculatura, pero que en la paradisíaca isla del béisbol se permitía entonces. El lavado de cara efectuado hace dos años por las Grandes Ligas, dejó al descubierto que el deporte norteamericano más tradicional había sido mucho más farmacéutico que natural. Pero todo se tapó con prescripciones de penas, ni una sola sanción y felicitaciones hipócritas por "empezar una nueva etapa". Interesaba seguir moviendo el negocio, aunque la miseria quedara atrás y muchos casos emblemáticos como el de McGwire se cerraran en falso." (El País, 12/01/2010)
4.11.09
La ATP encubrió el dopaje de Agassi. El ex 'número uno' admite que dio positivo y que el regidor del tenis masculino lo ocultó
Agassi perdió aquel año su puesto entre los 100 mejores del mundo, llegó a ser el 141, no jugó más de 40 partidos, bajó al nivel de torneos challengers y volvió más fuerte que nunca para ganar cinco de sus ocho torneos del Grand Slam. Entonces se convirtió en un ejemplo de longevidad competitiva para todos los tenistas veteranos, en defensor de las causas publicitarias y en gurú de las nuevas generaciones de tenistas patrocinados por la marca Adidas (...)
Nadie cuestionó públicamente su radical metamorfosis, por mucho que el estupor cundiera en el vestuario. Ha tenido que ser el propio tenista estadounidense quien revele que la ATP decidió echar tierra sobre el asunto. (...)
En 1997, Agassi se debate entre casarse o no con la actriz Brooke Shields, tiene una lesión en la muñeca y su carrera no tiene futuro. Llega entonces Slim, el nombre con el que el tenista estadounidense, hoy de 39 años, se refiere a su asistente. "Slim también está estresado. Dice: '¿Quieres colocarte conmigo? [...] El Cristal [nombre con el que se conoce a la metanfetamina] te hace sentirte como Superman, tío'. Como si las palabras salieran de otra boca, escucho estas palabras: 'A la mierda. Coloquémonos'. Slim pone una pequeña cantidad de polvo en la mesa del café. La corta y la esnifa. Vuelve a cortarla. Esnifo un poco. Me echo en el sofá y considero el Rubicón que acabo de cruzar", dice Agassi en su libro, según adelantó ayer The Times. "Hay un momento de arrepentimiento, seguido por una vasta tristeza. Luego viene una ola sísmica de euforia que barre los pensamientos negativos de mi cabeza. Nunca me sentí tan vivo, tan esperanzado... nunca sentí tanta energía".
Agassi se ha dopado. Ha tomado una sustancia prohibida. Suena el teléfono mientras está en el neoyorquino aeropuerto de La Guardia: un doctor de la ATP le avisa de que ha dado positivo en un control antidopaje por una sustancia de tipo II -drogas recreacionales, como la marihuana-, lo que acarrea dos meses de suspensión. "Y días después", recuerda el ex tenista; "me siento con un cuaderno sobre mis rodillas y escribo una carta a la ATP, mentiras mezcladas con trozos de verdad". (El País, ed. Galicia, deportes, 29/10/2009, p. 52)
12.2.08
Las drogas para dormir sirven para correr ¡Quien lo iba a decir!
'Colocados' con receta. La preocupación se extiende entre los médicos por el abuso entre deportistas de élite de Stilnox, fármaco contra el insomnio.
La mayoría de los que tienen problemas para conciliar el sueño deben recurrir, como cualquier ciudadano, a hipnóticos y ansiolíticos sintéticos, es decir, a pastillas para dormir. (…)
Los temores tienen un nombre concreto: Stilnox, una de las denominaciones comerciales del zolpidem, uno de los hipnóticos más recetados en el mundo (…)
El Stilnox es, sin embargo, un fármaco con truco: los médicos lo recetan para que el paciente venza al insomnio, pero el adicto no busca en él sus efectos directos, sino sus efectos secundarios; la euforia, no la sedación. Eso evidencia otra realidad: quizás los dirigentes y especialistas médicos consideren el insomnio uno de los mayores problemas de los deportistas, pero éstos, quizás más que dormir, necesiten evadirse de una realidad a veces insoportable, como el minero que se alcoholiza para olvidar su miseria. (…)
Para explicar la gran incidencia del abuso del Stilnox entre los deportistas, Seznec, en su estudio, hablaba del síndrome de colegio mayor. "El modo de vida de los ciclistas se organiza fuera de la realidad, en una burbuja", explica. "Esta situación de trashumancia organizada provoca una pérdida de referencias y de identidad. Cuando están en competición, se dejan ir, pues no se sienten en la verdadera vida". Seznec describe conductas stilnóxicas, como la de defecar en los vestíbulos de los hoteles a altas horas de la madrugada o hacer exhibiciones de equilibrio en las barandillas.” (El País, ed. Galicia, Cultura, 05-02-08, p. 40)
