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31.5.24

Joseph E. Stiglitz: Cómo proteger al mundo de la próxima pandemia... los gobiernos que han proporcionado financiamiento público en busca de avances médicos que salvan vidas, han entregado derechos exclusivos sobre las vacunas y tratamientos resultantes a compañías farmacéuticas privadas... El resultado inevitable es que se entregan dosis exclusivamente a los países que pueden pagar precios altos por ellas... Luego de que el Sur Global comenzase a producir medicamentos genéricos accesibles contra el SIDA, el costo del tratamiento se desplomó de muy por encima de 10.000 dólares por paciente por año, a muy por debajo de 100 dólares... Uno habría pensado que estas lecciones que han sido tan costosas darían forma a la respuesta al COVID-19. No fue así... no es un error del sistema; es la característica que define a los monopolios privados... la inequidad de las vacunas le costó a la economía global 2,3 billones de dólares. En definitiva, los países en el Norte Global han jugado un juego de suma negativa: las mayores ganancias para unas pocas compañías farmacéuticas, se ven eclipsadas por las pérdidas para todos los demás... Los pilares de una prevención, preparación y respuesta efectivas ante pandemias son muy conocidos: el conocimiento y la tecnología relevantes deben compartirse abiertamente, y las vacunas, las pruebas y los tratamientos deben producirse ampliamente. Con este objetivo, debe proporcionarse financiamiento suficiente a nivel nacional e internacional, y deben eliminarse las barreras de propiedad intelectual que impiden que fabricantes seguros y capaces se sumen a la respuesta a una pandemia... No podemos depender de la voluntad de las empresas farmacéuticas para garantizar que se priorice la salud global por sobre la rentabilidad... Los productos sanitarios no tienen por qué ser escasos: la producción diversificada geográficamente puede ayudar a garantizar un suministro amplio... Luego de haber vivido dos pandemias letales -en las que, como muchos otros, vimos sufrir y morir a amigos y familiares-, es insostenible imaginar que este tipo de devastación se repita... Para lograrlo, los líderes deben equiparar su retórica ambiciosa con garantías férreas de que la respuesta a la próxima pandemia reflejará lo que aprendimos de la última

 "La historia nos enseña que la próxima pandemia es una cuestión de cuándo va a pasar, no de si va a pasar”, advirtió el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, a comienzos de este año. Tiene razón. Es por eso que es vital que los gobiernos del mundo concluyan exitosamente su trabajo de negociar un acuerdo sobre la prevención, preparación y respuesta ante pandemias. Los negociadores no pudieron cumplir con el último plazo para llegar a un acuerdo. Necesitan más tiempo, pero también deben ser conscientes de que el tiempo se acaba.

Creemos que se puede llegar a un acuerdo que proteja al mundo, si los gobiernos internalizan las lecciones de las pandemias del SIDA y del COVID-19. Pero algunos están tardando en reconocerlo.

El borrador del acuerdo sobre pandemias comienza con una declaración audaz e inspiradora que respalda la solidaridad, la equidad y los derechos humanos. Estos principios apuntalan una prevención y una respuesta efectivas, y las primeras versiones propuestas del acuerdo incluían compromisos vinculantes de los gobiernos para ponerlos en práctica. Pero las negociaciones han generado presión para diluir varios de estos compromisos, al punto de que algunas versiones propuestas no garantizarían que la respuesta a la próxima pandemia sea más firme que la respuesta al COVID-19.

Hasta el momento, las negociaciones se han caracterizado por una división entre el Norte Global y el Sur Global -la misma división que obstaculizó la respuesta al COVID-19-. Los países de bajos y medianos ingresos señalan la necesidad de compromisos vinculantes para garantizar que, la próxima vez, se produzcan y se distribuyan ampliamente las tecnologías médicas. Pero han enfrentado oposición en este punto de parte de algunos países ricos, aunque es en beneficio de todos que se garantice un acceso equitativo y universal a los productos -desde herramientas de diagnóstico hasta vacunas- necesarios para combatir las pandemias.

Los productos sanitarios no tienen por qué ser escasos: la producción diversificada geográficamente puede ayudar a garantizar un suministro amplio. Pero, muchas veces, después de que los gobiernos han proporcionado financiamiento público en busca de avances médicos que salvan vidas, les han entregado derechos exclusivos sobre las vacunas y tratamientos resultantes a compañías farmacéuticas privadas. El resultado inevitable es que se entregan dosis exclusivamente a los países que pueden pagar precios altos por ellas, lo que deja a los países más pobres ante la dificultad de asegurarse vacunas, pruebas y tratamientos de manera oportuna. Esta escasez letal no es un error del sistema; es la característica que define a los monopolios privados.

Los líderes mundiales se demoraron en reconocer esto durante la pandemia del SIDA. A fines de los años 1990 y principios de los años 2000, 12 millones de africanos murieron de SIDA mientras esperaban medicamentos vitales que se distribuían ampliamente entra los habitantes del Norte Global. Luego el Sur Global comenzó a producir más medicamentos genéricos accesibles y el costo del tratamiento se desplomó de muy por encima de 10.000 dólares por paciente por año a muy por debajo de 100 dólares. Hoy, tres cuartas partes de la gente que vive con VIH recibe el tratamiento que necesita para vivir vidas más largas y plenas. Si se garantiza el acceso universal al tratamiento contra el SIDA, el mundo puede eliminar el SIDA como una amenaza a la salud pública para 2030. Más allá de salvar millones de vidas, esto impulsaría la estabilidad global, la seguridad sanitaria y el crecimiento económico, algo que también beneficiaría a los países de altos ingresos.

Uno habría pensado que estas lecciones que han sido tan costosas darían forma a la respuesta al COVID-19. No fue así. Por el contrario, a las empresas farmacéuticas se les otorgaron monopolios de vacunas, de manera que las dosis se enviaron primero a los países ricos, dejando a los países más pobres sin posibilidades de asegurarse suministros -con resultados trágicos-. Una distribución más equitativa de la vacuna contra el COVID-19 podría haber salvado 1,3 millones de vidas solo en el primer año. Esto no incluye las enormes pérdidas indirectas de vidas y salud causadas por la redirección de los recursos sanitarios hacia casos de COVID-19.

Más allá de los altos costos humanos hubo repercusiones económicas severas. Según una estimación, la inequidad de las vacunas le costó a la economía global 2,3 billones de dólares. En definitiva, los países en el Norte Global han venido jugando un juego de suma negativa: las mayores ganancias para unas pocas compañías farmacéuticas -y unos pocos empresarios farmacéuticos multimillonarios- se ven eclipsadas por las pérdidas que sufrieron todos los demás.

Los pilares de una prevención, preparación y respuesta efectivas ante pandemias son muy conocidos: el conocimiento y la tecnología relevantes deben compartirse abiertamente, y las vacunas, las pruebas y los tratamientos deben producirse ampliamente. Con este objetivo, debe proporcionarse financiamiento suficiente a nivel nacional e internacional, y deben eliminarse las barreras de propiedad intelectual que impiden que fabricantes seguros y capaces se sumen a la respuesta a una pandemia.

Una acción voluntaria no es suficiente. Estados Unidos y la Unión Europea lo han reconocido y han implementado medidas selectivas para exigir que se comparta la tecnología y el conocimiento. El acuerdo sobre pandemias tiene que llevar esto un paso más adelante, con compromisos vinculantes para que todos los países compartan abiertamente recursos y conocimiento relevantes durante una pandemia. Sin este tipo de compromisos, el mundo no estaría en condiciones de alcanzar los objetivos del acuerdo.

No podemos depender de la voluntad de las empresas farmacéuticas para garantizar que se priorice la salud global por sobre la rentabilidad. Durante la crisis del COVID-19, una presión pública intensa llevó a BioNTech y a Moderna a prometer el lanzamiento de operaciones en África. Fue una concesión menor de parte de empresas que, junto con Pfizer, ganaron 1.000 dólares por segundo gracias al suministro de vacunas, primero, a los países ricos. Pero hasta eso demostró ser demasiado para ellas: ahora que el ciclo de noticias ha avanzado, BioNTech ha reducido masivamente sus planes para la producción africana, y Moderna ha cajoneado sus planes por completo. La lección es clara: los gobiernos solo pueden garantizar el acceso a productos sanitarios si lo exigen.

Luego de haber vivido dos pandemias letales -en las que, como muchos otros, vimos sufrir y morir a amigos y familiares-, es insostenible imaginar que este tipo de devastación se repita. El acuerdo sobre pandemias ofrece la esperanza de una manera mejor y más equitativa de cara al futuro. Para lograrlo, los líderes deben equiparar su retórica ambiciosa con garantías férreas de que la respuesta a la próxima pandemia reflejará lo que aprendimos de la última."

( Winnie Byanyima es Directora Ejecutiva de ONUSIDA y Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas. Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía y profesor universitario en la Universidad de Columbia, fue economista jefe del Banco Mundial (1997-2000). Revista de prensa, 30/05/24 . Este artículo se publicó originalmente en Project Syndicate.)

16.3.22

Así es como el mundo habría podido evitar la pandemia de la COVID-19... Corea del sur se apresuró a tomar medidas, y lanzr una campaña masiva de pruebas —llevaban desde enero preparando su capacidad de testeo—, con la posibilidad de hacerse la prueba sin salir del coche, y el rastreo vigoroso de los contactos. Corea venció un brote potencialmente catastrófico, y siguió limitando sus casos. Tuvieron menos de 1000 muertos en todo 2020. En Estados Unidos, eso se habría traducido en menos de 7000 muertos por la COVID-19 en 2020. En cambio, las muertes furon más de 375.000

 "(...)  Lo que podría haber pasado: los funcionarios podrían haber implementado estrategias de mitigación efectivas y tempranas

El resto del mundo podría haber entendido el virus como lo hicieron los funcionarios japoneses. Basándose en sus deducciones, a las que llegaron en febrero de 2020, de que la COVID-19 se transmitía sobre todo por el aire, se propagaba de forma asintomática cobraba impulso mediante focos de contagio, para principios de marzo ya estaban recomendando llevar la mascarilla, y a insistir en la necesidad de la ventilación y a aconsejar a la población que evitara las tres ces: espacios cerrados, lugares concurridos y entornos de contacto cercano.

Los estadounidenses, en cambio, desinfectaban los productos de sus compras, y la OMS siguió insistiendo en el lavado de manos y la distancia social, o mantenerse a dos metros de los demás. Japón ha tenido unas 25.000 muertes por COVID-19, que equivaldría a un poco menos de 66.000 en un país del tamaño de Estados Unidos.

Hacer pruebas de manera masiva podría haber detectado a las personas contagiosas antes de saber que estaban enfermas e incluso a las que nunca habían tenido síntomas. Con ventilación y sistemas de filtración del aire se podrían haber hecho más seguros los espacios interiores.

En vez de cerrar los parques, se podrían haber trasladado las actividades al exterior cuando el clima lo permitiera, puesto que la ventilación natural es más efectiva para disipar el virus. Se podría haber entendido antes la función fundamental de las mascarillas, además de los beneficios de aquellas de mejor calidad. En vez de gastar el dinero en barreras de plexiglás —que no impiden totalmente el paso de los aerosoles e incluso pueden crear zonas muertas sin ventilación—, los colegios podrían haber empezado a actualizar sus sistemas de ventilación y climatización, y a instalar filtros de aire HEPA, que pueden filtrar los virus. Se podría haber adoptado la estrategia de Japón de apuntar a los focos de contagio.

 Además, aunque es más fácil acabar con una epidemia si se actúa pronto, es su propagación silenciosa y los supercontagios lo que hace aún más importante reaccionar a tiempo, como demuestra la respuesta temprana de Corea del Sur.

Corea del Sur experimentó varios supercontagios en febrero de 2020, incluido uno en una iglesia secreta de Corea del Sur, donde se registraron más de 5000 contagios, se cree que derivados de una sola persona. El país tenía el mayor número de casos fuera de China en ese momento.

Los funcionarios surcoreanos se apresuraron a tomar medidas, y lanzaron una campaña masiva de pruebas —llevaban desde enero preparando su capacidad de testeo—, con la posibilidad de hacerse la prueba sin salir del coche, y el rastreo vigoroso de los contactos.

Corea del Sur venció ese brote potencialmente catastrófico, y siguió limitando en gran medida sus casos. Tuvieron menos de 1000 muertos en todo 2020. En Estados Unidos, eso se habría traducido en menos de 7000 muertos por la COVID-19 en 2020. En cambio, los cálculos sitúan la cifra de muertes en más de 375.000.

Lo que pasó: cuando se desarrollaron las vacunas, los países ricos las acapararon

El mayor logro científico de la pandemia ha sido quizá el rápido desarrollo de vacunas seguras y efectivas.

En enero de 2020, el CEO de BioNTech, Ugur Sahin, empezó a diseñar vacunas en cuanto leyó el estudio de The Lancet que señalaba la existencia de casos asintomáticos, lo que lo convenció de que probablemente habría una pandemia. Entonces convenció a Pfizer, su inversor, al principio escéptico, para que lo respaldara.

El 15 de mayo de 2020, Estados Unidos puso en marcha la Operación Máxima Velocidad, con la que financió el desarrollo de seis vacunas candidatas. Cinco de ellas resultaron ser altamente efectivas, sin ninguna garantía previa. La primera en producir unos resultados espectaculares fue la de Pfizer y BioNTech. La de Moderna le siguió poco después.

El suministro fue un problema inmediato. Al principio, Pfizer calculó que produciría hasta 1350 millones de dosis en 2021, suficientes solo para que el 8,5 por ciento de la población mundial recibiera las dos dosis. No se esperaba que Moderna, una compañía mucho más pequeña, pudiese superar eso. La vacuna de AstraZeneca tampoco podría salvar la brecha con la rapidez necesaria.

Además, hubo un compromiso insuficiente para que las vacunas se distribuyeran de manera justa en todo el mundo.

En cambio, fueron los países ricos que habían hecho pedidos anticipados o habían financiado la investigación los que recibieron la mayoría de las dosis iniciales.

La producción de vacunas aumentó, pero con lentitud. No hubo un consorcio o una puesta en común de recursos para redoblar los suministros. La tecnología no se transfirió a los países de renta baja y media. No se liberaron las patentes. La iniciativa de la OMS para conseguir vacunas para los países más pobres, conocida como Covax, no fue capaz de comprar las dosis necesarias, y las donaciones que se realizaron fueron insuficientes y caóticas.

Después, en un giro de los acontecimientos en gran medida inesperado, empezaron a aparecer peligrosas variantes del coronavirus a finales de 2020: alfa, delta y después ómicron.

Una vacunación generalizada más temprana podría haber ayudado a limitar la posibilidad de que surgieran estas variantes. Además, pueden haber aparecido muchas variantes a través del contagio persistente de las personas con inmunodeficiencia, como las que tienen el VIH y no reciben tratamiento, otro terrible legado de la desigualdad sanitaria mundial.

Lo que podría haber pasado: se redobla el suministro de vacunas, con una distribución razonable

Los líderes políticos de los países ricos deberían haber juntado a los fabricantes de vacunas para arreglar una serie de condiciones y acuerdos que solo se pueden alcanzar con la presión de los gobiernos: centros de fabricación compartidos, formación de expertos y puesta en común de la propiedad intelectual. La transferencia tecnológica a los países más pobres podría haber logrado el objetivo último: un mundo donde muchos países pueden producir vacunas efectivas. Los fabricantes de vacunas ya existentes seguirían obteniendo ganancias importantes, sobre todo teniendo en cuenta que ellos, también, se han beneficiado de la financiación pública de la investigación.

Los países pueden querer vacunar primero a sus propios ciudadanos, incluso a los que corren mucho menos peligro. Sin embargo, para salvar la mayor cantidad de vidas posible, se deben establecer las prioridades a nivel mundial. Los profesionales sanitarios, las personas mayores y las que corren un alto riesgo son las primeras a las que se debería haber vacunado.

Se podrían haber empezado de inmediato los ensayos clínicos para valorar si se podría funcionar bien con un retraso de la segunda dosis, y permitir un reparto geográfico más amplio de las dosis. Los resultados iniciales sobre el efecto protector de las primeras dosis fueron alentadores.

Algunos países, como Canadá y Gran Bretaña, sí prolongaron el periodo entre las dosis como estrategia para vacunar a más de sus ciudadanos, con buenos resultados. Se protegió rápidamente a más de su población vulnerable. Además, según habían predicho algunos inmunólogos, con unos intervalos más largos la gente sigue estando protegida: en parte, se había establecido un periodo inusualmente breve entre las dos primeras inyecciones para acelerar los ensayos. Sin embargo, en Estados Unidos, no se pudo estudiar o poner en marcha esas estrategias adaptativas.

Lo que es necesario que pase

Cuando termine la pandemia, la tentación será pasar página y recuperar lo que había sido la vida normal. Estará bien que así sea para cada persona. En cambio, las grietas descubiertas en nuestros gobiernos e instituciones sanitarias públicas por dos años de inercia, errores y resistencia a la evidencia hacen que sea fundamental una amplia y rigurosa disección de lo sucedido si es que queremos corregir el curso en futuros desafíos.

Los comités nacionales e internacionales tienen que ayudarnos a ver dónde nos equivocamos, sin recurrir a chivos expiatorios, y cómo responder ante futuros brotes, sin ponerse a la defensiva y justificar lo que hicieran las autoridades de la salud pública y los dirigentes nacionales durante este tiempo, aunque fuese bienintencionado. En algunos países, sería fácil concentrarse solo en dirigentes políticos como el presidente Donald Trump, quien perjudicó gravemente la respuesta estadounidense. Pero los altos funcionarios de la salud, los científicos de alto nivel y los gobernadores de los estados dieron muchos pasos en falso por el camino. En un momento de creciente desconfianza internacional, tenemos que trabajar para aumentar la confianza y la cooperación mutua. Tenemos que entender mejor cómo incorporar rápidamente la evidencia científica a las políticas públicas en la materia, y entender mejor la reacción humana ante unos sucesos tan importantes y complejos.

Si podemos hacer eso, salvar vidas y mitigar el sufrimiento en el futuro, no compensará las pérdidas y las adversidades que hemos padecido en los dos últimos años. Pero sí podemos decir al menos que hicimos lo posible por aprender de ello; que ese sea un legado positivo de todo esto."         

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29.12.21

“Es una lástima que no usaran la ‘app’ Radar Covid todas las comunidades autónomas... Algunas lo han utilizado y otras no. Es como darle a un pueblo una quitanieves de cinco palas durante el temporal Filomena y que se prefiera sacar la nieve a mano. Ahí no nos podemos meter... Creo que en la primera ola, ante la ausencia de rastreadores manuales, Radar Covid pudo ser una herramienta mucho más útil. Pero ya cumplió su función, que era en esa primera fase”

 "El actual Gobierno se constituyó en la segunda semana de enero de 2020. Dos meses después, España estaba confinada. La pandemia ha protagonizado desde entonces buena parte de las acciones de gobierno. Lo sabe bien la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, Carme Artigas (Vilassar de Mar, 1968), pese a que su departamento, dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, se antoje al margen de las cuestiones sanitarias. Muy al contrario: al poco de asomar la covid capitaneó el desarrollo de una aplicación de rastreo de infectados, Radar Covid. Y este año, el Plan de Recuperación ha puesto en sus manos más presupuesto del que jamás imaginó cuando le ofrecieron el cargo. (...)

Pregunta. Estamos en plena sexta ola. La aplicación de rastreo Radar Covid, el proyecto estrella de su departamento cuando asomó la pandemia, está totalmente fuera del debate público. ¿Qué queda de ella?

Respuesta. En cada fase de la pandemia se han necesitado herramientas distintas, que tienen su sentido en unos momentos u otros. Ahora todo el mundo está vacunado y además Sanidad sabe quién lo está y quién no. Por lo tanto, la parte de anonimidad de la app no es tan importante. Lo primero que hicimos fue elaborar sistemas inteligentes, chatbots, que atendieran a la gente cuando llamaba al 112 sin éxito porque se saturó el servicio. Luego encontramos una solución tecnológica que no era intrusiva con la privacidad: Radar Covid. Podías saber si habías tenido un contacto cercano sin que nadie supiera quién eras tú, quién era la otra persona o dónde estabas. Se demostró que la app permitía eficientar hasta tres veces los rastreadores manuales. Y actualmente, rebasado ya el objetivo de un 20% de penetración, con más de ocho millones de descargas, sabemos que hemos ahorrado 55.000 rastreadores para llegar a comunicar los 150.000 avisos de contacto que hizo la app.

 P. ¿Por qué no acabó de funcionar?

R. Mi labor es dotar de herramientas a todo el mundo por igual, pero luego cada comunidad autónoma decide qué hacer con ellas. Algunas lo han utilizado y otras no. Es como darle a un pueblo una quitanieves de cinco palas durante el temporal Filomena y que se prefiera sacar la nieve a mano. Ahí no nos podemos meter. Para mí es una lástima que no usaran la app todas las comunidades autónomas. Creo que en la primera ola, ante la ausencia de rastreadores manuales, Radar Covid pudo ser una herramienta mucho más útil. Pero ya cumplió su función, que era en esa primera fase. También es verdad es que en un momento de tanta tensión de la sanidad pública no puedes pretender que estén en lo urgente y además hagan una transformación digital de sus procesos y de la manera de trabajar.

P. ¿La da entonces por muerta?

R. Muerta no, está operativa para todas las comunidades autónomas que la siguen usando. Lo que ocurre es que no todas lo hacen. Pero repito, nuestra misión termina cuando entregamos la tecnología. Una herramienta que multiplica por tres la eficiencia de los rastreadores humanos es una buena herramienta. En cualquier caso, ahora no tiene tanto sentido Radar Covid, porque ya no estamos tratando de atajar la cadena de contagios. La enfermedad está ya en fases endémicas. Lo que hay que hacer es reaccionar ante la atención primaria para que no se sature. (...)"           (Manuel G. Pascual, El País, 26/12/21)

27.12.21

La vacunación ha permitido reducir en un 92% el número de fallecimientos y en un 80,1% el de hospitalizaciones respecto de los valores máximos de la tercera ola de contagios, en Valencia

 "La incidencia actual de la pandemia en la Comunidad Valenciana es un 66,3% menor que la registrada en enero de 2021 gracias a la efectividad de la vacuna contra el coronavirus, según destaca el Programa Valenciano de Investigación de la Vacuna COVID-19 (ProVaVac), adscrito a la Presidencia de la Generalitat. 

El último análisis de este programa revela que la vacunación ha permitido reducir en un 92% el número de fallecimientos y en un 80,1% el de hospitalizaciones respecto de los valores máximos de la tercera ola de contagios, en enero de este año, según ha informado Presidencia en un comunicado.

La directora general de Análisis y Políticas Públicas, Ana Berenguer, ha destacado el “extraordinario esfuerzo” de la ciudadanía por vacunarse “como constata el hecho de que más del 90% de la población valenciana ya haya recibido la pauta completa”. Por todo ello, ProVaVac ha concluido que las vacunas contra la covid reducen “drásticamente” la gravedad de la enfermedad y que tienen una protección “muy duradera”, así como que la protección frente al contagio se reduce con el tiempo, “de ahí la importancia de inocular la tercera dosis”.

Cuando se cumple un año del inicio de la campaña de vacunación, se ha administrado la pauta completa de inmunización a 4.242.773 personas y se han inoculado un total de 9.433.334 dosis. (...)

Barceló se ha referido a los profesionales sanitarios que, tal como ha dicho, “se están dejando la piel por protegernos y atendernos en una coyuntura adversa”.                     (El País, 26/12/21)

21.12.21

Europa da luz verde a la vacuna de Novavax... cuyo antígeno para el mercado comunitario fabrica la farmacéutica gallega Zendal

"Paso de gigante de Novavax, la compañía americana que que posee una vacuna contra el Covid, cuyo antígeno para el mercado comunitario fabrica la farmacéutica gallega Zendal. Este lunes, el antídoto ha recibido el visto bueno de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), que ha considerado que la inyección es segura eficaz y de calidad, por lo que recomienda autorizar su licencia. De esta forma, se convierte en la quinta vacuna en superar el filtro científico de la UE.

Esta vacuna se recomienda para adultos mayores de 18 años, debe administrarse en dos dosis, con 21 días de diferencia, y puede ser almacenada, manipulada y distribuida a temperatura de frigorífico.

El dictamen de la EMA es el paso previo a que la Comisión Europea otorgue la autorización de comercialización condicional (CMA), sujeta a que la farmacéutica investigue, estudie y comparta datos emergentes sobre la vacuna durante los próximos años

Ensayos clínicos

Los resultados de los dos principales ensayos clínicos revelaron que Nuvaxovid era eficaz para prevenir el Covid-19 en personas a partir de los 18 años de edad. En los estudios participaron más de 45.000 personas en total.

En conjunto, los resultados de los dos estudios muestran una eficacia de la vacuna Nuvaxovid de alrededor del 90%. La cepa original del SRAS-CoV-2 y algunas variantes preocupantes, como la Alfa y la Beta, eran las cepas víricas más comunes que circulaban cuando se realizaron los estudios. Sin embargo, actualmente hay datos limitados sobre la eficacia de Nuvaxovid contra otras variantes de interés, incluida ómicron o Delta.

Según la EMA, los efectos secundarios observados con Nuvaxovid en los estudios fueron «generalmente leves o moderados y desaparecieron en un par de días después de la vacunación«. Los más comunes fueron sensibilidad o dolor en el lugar de la inyección, cansancio, dolor muscular, dolor de cabeza, sensación general de malestar, dolor articular y náuseas o vómitos.

Momento «crítico»

Con la luz verde de la EMA, la vacuna realizar su desembarco objetivo en Europa en el primer trimestre del año. El presidente y director general de la compañía, Stanley Erck, indicó que la misma “agradece el dictamen positivo en relación con nuestra vacuna, y esperamos una decisión de la Comisión Europea. Una autorización de la Comisión supondría la llegada de la primera vacuna basada en proteínas a la UE en un momento crítico en el que creemos que tener opciones entre las vacunas conducirá a un aumento de la inmunización«.     (Economía Digital de Galicia, 20/12/21)

10.11.21

POLITICO: El panorama europeo pandémico es variado y en él la penetración de la vacunación es el principal factor determinante para contener la pandemia... Se trata sobre todo de una "epidemia de los no vacunados"... aparecen cuatro grupos... Los superventas: El éxito de las campañas de vacunación en países como Portugal, Malta y España -donde el 80% o más de la población ha sido totalmente vacunada- se traduce directamente en un número muy bajo de nuevos casos, muertes y hospitalizaciones... Podrían hacerlo mejor: Países como el Reino Unido, Alemania y Austria han logrado tasas de vacunación que oscilan entre el 60% y el 70%, lo que no es suficiente para evitar el aumento de nuevos casos. La relajación de las restricciones en el Reino Unido también ha sido un potente motor de nuevas infecciones... A la zaga: Los tres países bálticos y algunos países de Europa Central... Los que luchan: Bulgaria y Rumanía, en tormenta perfecta para la actual ola del virus, que está registrando unos niveles de hospitalización preocupantes

 "La cuarta oleada de la pandemia de coronavirus está irrumpiendo en Europa, y son pocos los países que se libran de un preocupante aumento de los casos.

Resulta que la vacunación exhaustiva es necesaria -pero no suficiente- para contener la propagación del virus, que prospera en el clima de otoño e invierno. Los países que habían relajado ampliamente las restricciones de distanciamiento social durante el verano se plantean ahora volver a aplicar medidas para frenar la oleada de casos y hospitalizaciones crecientes. (...)

POLITICO ha analizado las cifras de vacunación, nuevos casos, hospitalizaciones y muertes en la UE y el Reino Unido. El panorama que se presenta es variado y en él la penetración de la vacunación es el principal factor determinante para contener la pandemia. Un enfoque inteligente de las medidas, como la exigencia de máscaras faciales en entornos concurridos y los "pasaportes" de vacunación, constituyen un importante elemento diferenciador.

En un extremo del espectro, un grupo de países ha logrado altas tasas de vacunación tanto de su población adulta como de los niños mayores en edad escolar. El primero de la clase es Portugal, que ha conseguido frenar las infecciones, las hospitalizaciones y las muertes a niveles bajos. En el otro extremo están los países que se enfrentan a sus peores brotes desde el inicio de la pandemia en la primavera de 2020. Con sólo una fracción de su población adulta vacunada, el COVID-19 se está extendiendo como un incendio en Bulgaria y Rumanía, empujando sus sistemas sanitarios hacia el colapso.

He aquí una lista de los cuatro grupos:

Los superventas: El éxito de las campañas de vacunación en países como Portugal, Malta y España -donde el 80% o más de la población ha sido totalmente vacunada- se traduce directamente en un número muy bajo de nuevos casos, muertes y hospitalizaciones.

Podrían hacerlo mejor: Países como el Reino Unido, Alemania y Austria han logrado tasas de vacunación que oscilan entre el 60% y el 70%, lo que no es suficiente para evitar el aumento de nuevos casos. La relajación de las restricciones en el Reino Unido también ha sido un potente motor de nuevas infecciones.

A la zaga: Los tres países bálticos y algunos países de Europa Central, como Eslovenia, registran algunas de las tasas más altas de nuevos casos diarios por millón de habitantes. Las tasas de vacunación en la región del 50% han dejado a gran parte de sus poblaciones desprotegidas frente al virus y las hospitalizaciones y muertes son mucho más altas que las de sus vecinos occidentales.

Los que luchan: Los dos países más rezagados en materia de vacunación son Bulgaria y Rumanía. Los sistemas sanitarios sobrecargados han contribuido a la tormenta perfecta para la actual ola del virus, que está registrando unos niveles de hospitalización preocupantes.

Se trata sobre todo de una "epidemia de los no vacunados", dijo Zeeb. Las cifras lo ilustran, ya que el número de nuevos casos por millón de habitantes es muy bajo. La eficacia de la vacunación para evitar muertes es muy tranquilizadora. Los luchadores, Rumanía y Bulgaria, tienen la proporción más baja de personas totalmente vacunadas y nuevas muertes diarias que superan con creces a cualquier otro país de la UE. Estas cifras tienen su eco en la ocupación de las hospitalizaciones y de las UCI. "La mejor preparación para la cuarta ola habría sido una campaña de vacunación eficaz", dijo a POLITICO Ioana Mihăilă, ex ministra de Sanidad de Rumanía.

"Toda Europa se enfrenta a un aumento de la presión de la pandemia: en Europa del Este, donde la tasa de vacunación es mucho más baja que en Occidente, el impacto sanitario es real e intenso", dijo el martes el ministro de Sanidad francés, Olivier Véran, a los legisladores. En otros lugares, las condiciones climáticas y la propagación de un subtipo más infeccioso de la variante Delta del coronavirus estaban impulsando las infecciones, añadió: "Tenemos todos los motivos para estar atentos".

Zeeb teme que los sistemas sanitarios no puedan hacer frente a otra oleada. Afirmó que la situación "extraordinaria" del año pasado no puede repetirse, ya que se teme que los sistemas sanitarios no sean capaces de hacer frente de nuevo a la situación.

Aunque la vacunación no es una solución completa -no bloquea completamente la transmisión-, ahora está claro que puede prevenir enfermedades graves y muertes. Los datos del Reino Unido, en particular, son tranquilizadores. En Gran Bretaña se han disparado los casos, y aunque las tasas de hospitalización están aumentando, no se han disparado como en oleadas anteriores. En gran parte de Europa occidental, donde los casos están aumentando, es demasiado pronto para saber si las hospitalizaciones tendrán una tendencia al alza. Por ahora, las hospitalizaciones van a la zaga de las nuevas infecciones.

Aunque las nuevas infecciones pueden ser incluso más altas que en el otoño e invierno pasados, "ciertamente no son [más altas] en el lado de las hospitalizaciones", dijo Zeeb. "Esa es la buena noticia, que habla del efecto de las vacunas".  

Uno de los principales impulsores de las nuevas infecciones ha sido la juventud. Deepti Gurdasani, epidemióloga de la Universidad Queen Mary de Londres, señala que cuando las escuelas volvieron a abrir en el Reino Unido, los altos niveles de transmisión en la comunidad dieron lugar a un "crecimiento explosivo" del número de casos.

Entre los países con datos disponibles, los que tienen pocos casos nuevos, como Portugal y España, también tienen tasas de vacunación que superan el 30% entre los menores de 18 años. Los países más difíciles, Bulgaria y Rumanía, tienen tasas que no superan el 4%. Croacia, Eslovenia, Eslovaquia y Grecia, en la categoría de rezagados, tienen tasas inferiores al 10% y también se enfrentan a fuertes picos de infección.

Teniendo en cuenta los datos sobre casos, muertes y hospitalizaciones, las tasas globales de vacunación refuerzan la importancia de que los países alcancen no sólo niveles decentes de vacunación, sino tasas que superen el 80%. En cuanto a lo que podría deparar el futuro, Zeeb ve que el coronavirus acabará avanzando hacia una situación endémica en Europa. "Quizás, cuando llegue la primavera, que de todos modos hace bajar las cifras, habrá más vacunaciones [y] probablemente habremos avanzado hacia la inmunidad de rebaño en algunos lugares, debido tanto a las vacunaciones como a las infecciones que se han producido", dijo."

( Cornelius Hirsch and Ashleigh Furlong  , POLITICO,  26/10/21: Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator)

29.9.21

La mascarilla más segura del mundo para niños se fabrica en España y la desarrolla el CSIC

 "(...) la atención en estos momentos se centra en salvaguardar la seguridad de los estudiantes. Son la franja de edad con menos vacunados y por lo tanto la más vulnerable en estos momentos, donde las nuevas variantes de la Covid-19 dejan muchos interrogantes. 

 Por eso, y ante la obligatoriedad de usar la mascarilla en el aula otro año más, cada vez más padres buscan en el mercado la opción más segura para los pequeños. Es aquí donde la mascarilla Proveil Kids se erige como la mejor opción. 

 "Queríamos cubrir también las necesidades de protección de los niños. Por eso, desde Bioinicia, junto al CSIC, hemos desarrollado las mascarillas PROVEIL® KIDS, que se adaptan a la respirabilidad de los niños y cuentan con ajuste que imita el de los modelos EPI de adultos" explica Jose María Lagarón, investigador del CSIC."                     (Galicia press, 24/08/21)

27.9.21

Las claves del éxito de Asturias, la primera región en volver a la incidencia de la "nueva normalidad"... tres claves: el alto ritmo de vacunación, la severidad en las restricciones y el Sistema 4+

 "Ha costado mucho llegar hasta aquí después de casi dos años de pandemia", resume el consejero de Salud del Principado de Asturias, Pablo Fernández Muñiz, tras conocer los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad. Asturias se ha convertido en la primera región de España en volver a la "nueva normalidad", después de más de 13 meses.

 La incidencia en el Principado ya está por debajo de los 20 casos por cada 100.000 habitantes, menos de la mitad de la siguiente comunidad en mejor situación y lejos también de la media nacional, de 74. De hecho, su comunidad vecina, Cantabria, supera los 100 casos de incidencia. ¿Cuál es el secreto de una autonomía en la que la pandemia se ha comportado mejor que en el resto del país? Para sus responsables sanitarios, se resume en tres claves: el alto ritmo de vacunación, la severidad en las restricciones y el Sistema 4+. 

 "Los datos epidemiológicos constatan mejoría, pero no debemos caer en triunfalismos, debemos ser cautos, seguir manteniendo la prudencia como hasta ahora, mirar hacia delante y monitorizar la situación continuamente", advierte el consejero de Salud. Las cifras difundidas por el ministerio también reflejan un descenso continuado de la incidencia, que en las últimas dos semanas ha bajado un 68%. 

 A pesar de las buenas cifras de evolución, el consejero de Salud ha vuelto a pedir a la ciudadanía que evite caer en la euforia y ha reclamado "cautela" para avanzar con seguridad y evitar retrocesos en la gestión de la pandemia. Así lo ha transmitido Fernández Muñiz en su comparecencia en la Junta General del Principado. 

Además de los datos de incidencia, existen dos factores fundamentales para que Asturias haya alcanzado esta "nueva normalidad". "Una presión asistencial mucho más baja de la que hay en el territorio español, además de una cobertura de vacunación con pauta completa muy alta". Así lo considera el epidemiólogo Daniel López Acuña, ex director de Asistencia Sanitaria en Crisis de la OMS, afincado en la región asturiana. 

¿Cómo se llega hasta aquí? Repasamos las claves de la trayectoria Asturias en este último año de gestión de la pandemia.

Mantener las restricciones

"Si Asturias ha llegado a esta incidencia no es solo por vacunar, sino por mantener las restricciones mucho más tiempo que otras comunidades autónomas, sin altibajos ni regresiones de las medidas por parte de los tribunales superiores de justicia, como ocurrió en otras comunidades autónomas", añade López Acuña. 

Actuar con "determinación y cautela" desde un punto de vista de salud pública a la hora de aplicar las restricciones es la primera de las claves que destaca el epidemiólogo. "Apenas empiezan ahora a relajarse estas medidas", añade Acuña. "Que desaparezcan las restricciones en el plazo de un mes no parece viable", advertía ante la Junta el consejero de Salud de Asturias. "Que puedan flexibilizarse durante este mes algunas restricciones a la nueva situación es posible, siempre de manera progresiva."

Vacunación del 83%

La segunda, el "gran ritmo de vacunación", como considera Fernández Muñiz. En el conjunto de España el 76,6% de la población ya ha recibido la pauta completa frente a la COVID-19 y el 79,3% una dosis, según el informe publicado ayer por el Ministerio de Sanidad. Las tasas de Asturias son más elevadas: 83,5 y 85,3%, respectivamente. "Estamos poniendo el 100% de lo que llega antes de que acabe la semana", explicaba el consejero de Salud del Principado. "La vacunación ha ayudado a tener menor severidad, hospitalizaciones, presión asistencial y fallecimientos", considera el epidemiólogo López Acuña. 

Sistema 4+

La última clave, según el ex director de Asistencia Sanitaria en Crisis de la OMS, es la eficiencia del llamado Sistema 4+, adoptado por el gobierno del Principado. A través de este mecanismo por el que se analizan los indicadores epidemiológicos de cada municipio de la región, se aplican las medidas restrictivas de una manera localizada. "Esto permitió mantener restricciones en los concejos que superaban los umbrales sin afectar a toda la comunidad autónoma", comenta Daniel López Acuña, quien destaca a su vez la actitud de la población asturiana de "protegerse y proteger a los demás". "El uso de la mascarilla es mayoritario en las calles y, a pesar de que se dieron algunos botellones esporádicos, no tuvieron la afluencia de los de otros lugares como Madrid o Barcelona". El experto en epidemias considera que el gobierno del Principado de Asturias ha sido receptivo a la hora de escuchar las recomendaciones y análisis de los técnicos y científicos. "Esto ha permitido una gestión basada en la evidencia".                    (J. M. Mansilla, eldiario.es, 23/09/21)

22.9.21

Las vacunaciones se disparan en Italia tras la introducción del pase covid para el trabajo

"La obligatoriedad del pase covid para ir a trabajar en Italia ya está teniendo efectos en la campaña de vacunación. En todo el país se está notando un aumento generalizado de las reservas de las primeras dosis entre el 20 y el 40% respecto a la semana anterior. De hecho, el viernes, el día después del visto bueno del consejo de ministros, ya se registró un crecimiento del 35% de las peticiones de cita para vacunarse respecto al último sábado.

Italia se ha convertido esta semana en el primer gran país europeo en aprobar el pase covid para el lugar de empleo, tanto en el sector público como el privado. A partir del 15 de octubre todos los empleados deberán mostrar este salvoconducto, ya imprescindible para cualquier tipo de actividad de ocio, en la entrada de su puesto de trabajo. Es decir, el código QR que certifica que la persona está vacunada, ha pasado la enfermedad o, de no querer vacunarse, se ha realizado un test negativo en las últimas 72 horas.

Los datos del incremento de reservas, ofrecidos por el general Francesco Paolo Figliuolo, comisario extraordinario encargado de la campaña de vacunación en este país, parecen avisar que muchos italianos prefieren vacunarse antes de pagar cada tres días los 15 euros que costará una prueba de antígenos. Es decir, un gasto de más de 200 euros mensuales en pruebas. El Gobierno ha decidido limitar el precio pero no hacerlo gratuito, ya que considera que desincentivaría la vacunación.

Casi 41 millones de personas, el 75% de los italianos mayores de doce años, ya han completado la pauta de vacunación, unas cifras en la línea de la media europea. Sin embargo, según explicó el jueves el ministro de Administración Pública, Renatto Brunetta, la prisa se debe a la llegada del otoño y al miedo que la aparición de nuevas variantes pueda frenar la recuperación económica. El Gobierno ya no cree que el umbral del 80% de los mayores de 12 años vacunados –el objetivo que se había marcado para septiembre- sea suficiente para lograr la inmunidad de grupo. "

Este fin de semana ya ha habido manifestaciones contra el pase covid en Roma o Milán
“Con esta decisión, Italia se pone a la vanguardia del mundo. Estamos creciendo al 6% del PIB. Esta operación sólo puede reforzar nuestro crecimiento y hacerlo estructural”, dijo el ministro Brunetta. Pese a que una encuesta reciente revela que la mayoría de los italianos está a favor de la norma, este fin de semana ya ha habido manifestaciones contra el pase covid en Roma, Milán o Turín.

De no presentar el Green Pass, como se llama en este país al certificado, los trabajadores se arriesgan a ser suspendidos de sueldo hasta que lo obtengan o como mucho hasta el 31 de diciembre, la fecha hasta cuando será vigente el estado de emergencia en Italia. Los trabajadores no podrán ser despedidos, pero sí ser multados con hasta 1.500 euros si son encontrados dentro del trabajo sin el pase covid válido. (...)"  
       (Anna Buj, La Vanguardia, 19/09/21)

13.9.21

Perú producirá la vacuna rusa Sputnik V... un ejemplo de lo que significa para un país recuperar cuotas de soberanía... El nuevo gobierno de Lima, a diferencia de sus antecesores, no está obligado a comprar vacunas norteamericanas y europeas, y puede dirigirse a los «rivales estratégicos» de EEUU, Rusia y China, para llegar a acuerdos ventajosos para el país y para los peruanos

 "El nuevo presidente de Perú, Pedro Castillo, ha anunciado que en el país andino -uno de los más afectados del mundo por la pandemia de la Covid-19- se instalará una planta para la producción de la vacuna rusa Sputnik V. Es el fruto de las negociaciones entre Lima y Moscú, que incluyen además la inminente llegada de 12 millones de dosis de vacunas rusas contra el coronavirus, con las que se podría inmunizar al 50% de la población peruana que falta por vacunar.

Se trata de un claro ejemplo de lo que significa para un país recuperar cuotas de soberanía, en este caso de la superpotencia norteamericana. El nuevo gobierno de Lima, a diferencia de sus antecesores, no está obligado a comprar vacunas norteamericanas y europeas, y puede dirigirse a los «rivales estratégicos» de EEUU -Rusia y China- para llegar a acuerdos ventajosos para el país y para los peruanos

El mandatario peruano también comentó que trabajan por impulsar la economía del país y, para ello, a mediados de septiembre iniciará la entrega de un bono de apoyo familiar de 350 soles por persona (más de 85 dólares aproximadamente) y que beneficiará a más de 13 millones de peruanos. Castillo indicó que prevén realizar una inyección de capital a la economía nacional para crear alrededor de 40.000 puestos de trabajos directos e indirectos.

Otro objetivo del Gobierno peruano es la transferencia de recursos para la creación de 260.000 empleos en todo el país. «Un paquete de inversión pública para reactivar proyectos en proceso de ejecución», comentó.

«Mi gabinete está en constante evaluación. Todos los servidores públicos tienen el deber de trabajar arduamente de manera transparente, sus resultados hablarán por ellos», enfatizó el presidente Castillo al terminar su alocución."                 (Minerva Bermeo, De Verdad Digital, 10/09/21)

9.9.21

Joseph E. Stiglitz: el caso estadounidense es una auténtica tragedia, porque lo que ocurre aquí es totalmente innecesario... la cantidad de personas vacunadas en Estados Unidos todavía es insuficiente... ¿Cómo es posible que en un país con una población aparentemente bien educada haya tanta gente que actúa en forma irracional, contra sus intereses, contra la ciencia y contra las enseñanzas de la historia? Un argumento habitual de quienes se niegan a usar mascarilla o mantener el distanciamiento social es que supone una limitación de su libertad. Pero la libertad de uno termina donde empieza la de los demás... En el mundo que seguirá a la COVID, tal vez haya que interpretar que los Diez Mandamientos incluyen «no matarás, y tampoco lo harás transmitiendo enfermedades contagiosas cuando puedas evitarlo»... Y del mismo modo: «Te vacunarás»... Pero en la mayor parte del mundo el problema es una enorme escasez de vacunas... ¿La farmacéuticas esperan que restringir el suministro de dosis aumente los precios y las ganancias? Estados Unidos debe usar todos los instrumentos de los que dispone para aumentar la producción dentro y fuera del país, como la Ley de Producción para la Defensa... Aun si el costo de la vacunación en todo el mundo llegara a varios miles de millones de dólares, no sería nada en comparación con el costo humano y económico de que la pandemia de COVID‑19 continúe

 "El incremento de casos, hospitalizaciones y muertes por COVID‑19 en Estados Unidos es un triste recordatorio de que la pandemia no terminó. La economía mundial no volverá a la normalidad mientras la enfermedad no esté controlada en todas partes.

 Pero el caso estadounidense es una auténtica tragedia, porque lo que ocurre aquí es totalmente innecesario. Mientras los habitantes de países emergentes y en desarrollo anhelan la vacuna (y muchos mueren por no tenerla), el suministro en Estados Unidos es lo bastante grande como para dar una segunda dosis (y ahora también una de refuerzo) a toda su población. Y cuando casi toda la población esté vacunada, es casi seguro que la COVID‑19 «desaparecerá», como en la memorable frase del expresidente Donald Trump.

 Sin embargo, la cantidad de personas vacunadas en Estados Unidos todavía es insuficiente para evitar un nuevo aumento de casos en muchas zonas, como consecuencia de la muy contagiosa variante delta. ¿Cómo es posible que en un país con una población aparentemente bien educada haya tanta gente que actúa en forma irracional, contra sus intereses, contra la ciencia y contra las enseñanzas de la historia? 

Una parte de la respuesta es que pese a ser rico, el país no está tan bien educado como se supone; da cuenta de ello su desempeño internacional comparativo en las evaluaciones estandarizadas. En muchas áreas de Estados Unidos (incluidas algunas con los mayores índices de resistencia a la vacunación) la educación en ciencias es particularmente deficiente, por la politización de temas fundamentales como la evolución y el cambio climático, que en muchos casos se excluyeron de los programas de estudio. 

 En este entorno hay muchas personas que son terreno fértil para la desinformación. Y las plataformas de redes sociales, a salvo de toda responsabilidad por lo que transmiten, han creado un modelo de negocios basado en maximizar el tiempo de conexión de los usuarios difundiendo información falsa (incluso en relación con la COVID‑19 y las vacunas). 

 Pero una parte esencial de la respuesta tiene que ver con un enorme malentendido (presente sobre todo en la derecha) en relación con la libertad individual.

 Un argumento habitual de quienes se niegan a usar mascarilla o mantener el distanciamiento social es que supone una limitación de su libertad. Pero la libertad de uno termina donde empieza la de los demás. Si por negarse a usar mascarilla o vacunarse, algunas personas provocan que otras se contagien la COVID‑19, les están negando el derecho más fundamental a la vida misma. 

 La esencia del asunto es que hay grandes externalidades: en una pandemia, las acciones de una persona afectan el bienestar de otras. Y allí donde existen esas externalidades, el bienestar de la sociedad exige acción colectiva: regular para restringir conductas socialmente perjudiciales y promover conductas socialmente benéficas. (...)

En el mundo que seguirá a la COVID, tal vez haya que interpretar que los Diez Mandamientos incluyen «no matarás, y tampoco lo harás transmitiendo enfermedades contagiosas cuando puedas evitarlo».

 Y del mismo modo: «Te vacunarás». Cualquier limitación de la libertad individual por el hecho de exigir la aplicación de vacunas seguras y muy eficaces contra la COVID‑19 es nada en comparación con los beneficios sociales (y los consiguientes beneficios económicos) de la salud pública. Que todas las personas deben vacunarse (con algunas excepciones limitadas por razones médicas) se cae de maduro. 

Y ya que muchos gobiernos parecen demasiado temerosos de exigirlo, deben encargarse de ello empleadores, escuelas, organizaciones sociales; cualquier ámbito de actividad organizada donde haya contacto entre personas. Como hemos aprendido estos últimos dieciocho meses, la salud mundial es un bien público mundial. 

Mientras la enfermedad siga haciendo estragos en algunas partes del mundo, crecerá el riesgo de que aparezca una mutación más letal, más contagiosa y más resistente a las vacunas. Pero en la mayor parte del mundo, el problema no es que haya resistencia a la vacunación sino una enorme escasez de vacunas.

 Es evidente que el sector privado no consigue aumentar la producción para asegurar un suministro adecuado. ¿Se debe eso a que los productores de vacunas carecen de capital? ¿Hay escasez de frascos de vidrio o jeringas? ¿O esperan tal vez que restringir el suministro de dosis aumente los precios y las ganancias? Uno de los principales obstáculos a un mayor suministro es el al uso de propiedades intelectuales necesarias; por eso la propuesta de suspensión de patentes que se está discutiendo en la Organización Mundial del Comercio es . 

 Y en vista de la urgencia y de la magnitud del desafío, hace falta más: una de las medidas que puede tomar el gobierno del presidente estadounidense Joe Biden es invocar la Ley de Producción para la Defensa y aprovechar el hecho de que el gobierno federal es titular de patentes fundamentales. Estados Unidos ha dado a las farmacéuticas libre acceso a esos bienes intelectuales públicos, mientras se embolsan miles de millones de dólares en utilidades. Estados Unidos debe usar todos los instrumentos de los que dispone para aumentar la producción dentro y fuera del país.

 Esto también se cae de maduro. Aun si el costo de la vacunación en todo el mundo llegara a varios miles de millones de dólares, no sería nada en comparación con el costo humano y económico de que la pandemia de COVID‑19 continúe."              (

12.8.21

El rural se postula como un ejemplo comunitario e histórico para lograr la reconstrucción de la realidad española post-pandemia... El cooperativismo local juvenil será la única herramienta

 "(...) ¿Qué es el mundo rural?

Puede parecer un término muy simple de definir, pero a día de hoy seguimos dando vueltas al término. Cada organismo tiene su perspectiva pero el paisanaje lo tiene claro: un espacio humano que no está en la misma línea de desarrollo socioeconómico que el espacio urbano. Baja densidad de población que hace bastante con llevar adelante un proyecto de vida (en un ecosistema donde se carece de buenas estructuras sociales, educativas, culturales y productivas). 

 Recientemente el Principado de Asturias ha realizado (con la colaboración del SADEI) una aproximación tipológica a las zonas rurales basada en una serie de criterios: población, capacidad agroecológica, ocupación forestal, ganadería y renta rural. En una decena de kilómetros se pueden encontrar zonas rurales periurbanas, intensificadas o campesinas. La ciudadanía asturiana todavía no lo ha asimilado.

La España olvidada y vaciada (pero ocupada por el capitalismo global)

Sin duda alguna el agrarismo (la preocupación social sobre el mundo rural y la cuestión social de la tierra) está hoy más vivo que nunca.

Pocos días antes del “inicio” de la pandemia global de la Covid-19, la ciudadanía española se echó a la calle para exigir una dignificación urgente del agro. Las diferentes administraciones y sus estrategias se refieren a esta realidad como “combatir el Reto Demográfico”. No nos equivoquemos, es mucho más que un reto demográfico, es cuestión de dar una vida digna a las personas que quieren llevar un modo de vida más humano y ecológico, en armonía a los nuevos tiempos (lógicamente el mundo rural de hoy debe ser distinto a la España de Paco Martínez Soria y Alfredo Landa). Esa España que produce alimentos y conocimientos no debe constituirse como un espacio humano de segunda. Gestores públicos, el ámbito científico y la ciudadanía deben aunar esfuerzos para lograr una ruralidad moderna, inclusiva y diversificada.

Pero ¿cuál es la percepción ciudadana en relación a esta cuestión?

El día 31 de marzo de 2021 se presentó en el Senado español el “Estudio de percepción de los avances realizados en la España Despoblada desde el día 31 de marzo de 2019”. Los resultados ofrecen una visión ciertamente negativa de la dirección que están tomando esa “dignificación”.

  • Un 45% de las personas encuestadas consideran que ha habido mínimos avances en el medio rural en los últimos dos años.

  • El 26,2% afirmaría que “estamos peor” y un 6,3% que “estamos mejor”.

  • Un 87,5% no percibe la existencia de políticas públicas que estén coordinadas para mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía rural.

  • Desde una perspectiva regional, un 63,7% no conoce las acciones que están en desarrollo en sus comunidades autónomas, valorándolas como malas (36,3%), regulares (33,3%) y buenas (14,8%) aquellas personas que las conocen.

Asumiendo que vivimos en un mundo de cogobernanza, la ciudadanía no debe olvidar su importante rol: solicitando acciones reales y plausibles, dignificando a la ciudadanía urbana y no urbana.

La pandemia global de la Covid-19 y sus efectos

Tristemente llegó una pandemia global que hizo temblar a la humanidad entera. Desde el plano más filosófico y social hay que reconocer que había indicios de que las cosas no iban bien: íbamos como pollos sin cabeza, produciendo y consumiendo sin límite, mientras dejábamos atrás muchas personas vulnerables. El mundo rural y sus iniciativas cooperativas pusieron de manifiesto que es necesario humanizar la sociedad y la economía. En otras palabras: o nos salvamos todos y todas, o no se salva nadie (asumiendo paradigmas agroecológicos, cooperativos y sostenibles).

En el mes de abril de 2021 la Comisión Europea publicó un Flash Eurobarómetro en relación a la línea “Una visión a largo plazo para las áreas rurales”. Las personas participantes reconocieron que la ciudadanía debía participar en la gestión local para así requerir profundas reformas sociales. Los resultados muestran que actualmente la población es más favorable a “visitar áreas rurales por ocio” que “considerar la posibilidad de mudarse a un área rural”.

No hay que echarles la culpa, el mundo rural está en clara desventaja con la calidad de vida en el mundo urbano. Debido a esa realidad la educación, el empoderamiento civil y la creación de laboratorios ciudadanos (bajo el enfoque CTS-Rural) constituyen una base firme para lograr la dignificación rural (de cara al presente más próximo).

Cooperación, innovación y dignificación (humana)

El documento de trabajo de la iniciativa citada previamente (donde pudieron participar la ciudadanía rural y el mundo científico) se publicó en el mes de junio. La economía verde y solidaria debe ir acompañada de redes de cooperación que logren verdaderas innovaciones en el medio concreto, logrando verdaderas comunidades humanas, diversificadas e inclusivas.

Ahora bien, ¿qué futuro depara a la España olvidada? La estrategia “España 2050” nos deja bien clara la tendencia: en 2050 un 12% de la población española vivirá en zonas rurales, un 88% en urbanas masificadas. Defender que “muchos municipios rurales disfrutan de una nueva prosperidad” implica que habrá vencedores y vencidos y, ojo, el modo de vida predominante será “silver econonomy” (es decir para personas adultas de 40 años para arriba).

¿La juventud tendrá futuro? Si ya tiene complicado el presente, el futuro no será muy próspero. La cooperación juvenil será la única herramienta.

El rural se postula por tanto como un ejemplo comunitario e histórico para lograr la reconstrucción de la realidad española post-pandemia. La España olvidada es ejemplo de resiliencia, resistencia, alternativa y transformación. Trabajemos juntos y juntas, cooperemos: solo así nos salvaremos."          

( . Investigador postdoctoral rural en el departamento de Filosofía, Universidad de Oviedo, The Conversation, 08/08/21)

21.7.21

La respuesta global a la pandemia ha resultado un fracaso moral catastrófico... un fracaso de los sistemas políticos ostensiblemente democráticos, tan deferentes con el poder corporativo, que no han podido ni querido buscar una auténtica cooperación internacional fuera de la lógica del beneficio privado... Para terminar con la pandemia hay que quebrar el monopolio farmacéutico...

 "Como pura hazaña logística, el despliegue de vacunas en algunas naciones occidentales ha sido nada menos que notable. Sin embargo, en la mayoría de los demás parámetros imaginables, la respuesta global a la pandemia —una respuesta formulada y dirigida en gran medida por esas mismas naciones— ha resultado un fracaso moral catastrófico. 

A medida que la distribución de vacunas en Canadá se dispara, los ritmos prepandémicos se reanudan en amplias zonas de los Estados Unidos y el Reino Unido se prepara para reducir las restricciones de COVID que le quedan, una sensación palpable de normalidad está volviendo gradualmente a los rincones prósperos del mundo. La razón principal, lisa y llanamente, es que las vacunaciones masivas funcionan: tanto en términos de minimizar las enfermedades graves como de limitar la propagación del virus.

Mucha gente probablemente sea solo vagamente consciente de que el panorama es muy diferente fuera de Europa y Norteamérica. Sin embargo, incluso un examen superficial de los datos deja claro lo importante que es la brecha entre los países ricos y los pobres. El 85% de todas las vacunaciones realizadas hasta la fecha se han llevado a cabo en países de ingresos altos, mientras que las de los más pobres apenas alcanzan el 0,3%. Según la exministra de Sanidad ecuatoriana Carina Vance Mafla, que copresidió una importante cumbre reciente sobre el internacionalismo de las vacunas, en casi un centenar de países aún no se ha distribuido ni una sola dosis. 

Como señaló Varsha Gandikota-Nellutla, de la Internacional Progresista, tras la conclusión de la cumbre, la Unión Europea ya ha podido llegar a un acuerdo para casi 2000 millones de vacunas de refuerzo, a pesar de la urgente necesidad de primeras dosis en otros lugares, sobre todo en África, cuyos más de mil millones de habitantes apenas han recibido vacunas. Al ritmo actual, dijo Gandikota-Nellutla a The Intercept, podrían necesitarse casi sesenta años para lograr la vacunación mundial, una realidad que atribuye, con razón, al nacionalismo, el imperialismo y el racismo. (...)

A pesar de las esperanzas de que la reciente conferencia del G7 pudiera dar al menos el comienzo de una respuesta global adecuadamente coordinada, las mil millones de dosis prometidas por los países ricos ni siquiera se acercan a los once mil millones que serían necesarias para vacunar al 70% de la población mundial para finales del próximo año.  (...)

Hasta que esta dinámica cambie, los casos seguirán aumentando en los países más pobres y las nuevas variantes seguirán afectando incluso a las poblaciones totalmente vacunadas. Por tanto, aun en el sentido de un estrecho interés propio, la respuesta de los gobiernos occidentales —incluso mientras la vida vuelve a la normalidad en Europa y Norteamérica— puede calificarse con seguridad de fracaso.

Sin embargo, esto no ha sido un fracaso de la imaginación o una serie de errores inocentes nacidos de la falta de experiencia con una pandemia de esta escala. Más bien ha sido, al menos en parte, un fracaso de los sistemas políticos ostensiblemente democráticos, tan deferentes con el poder corporativo, que no han podido ni querido buscar una auténtica cooperación internacional fuera de la lógica del beneficio privado.

 El libre intercambio de tecnologías, la capacidad reguladora y de fabricación compartida y la producción coordinada a nivel mundial aumentarían el número de dosis disponibles, reducirían el número total de muertes y llevarían la pandemia a una conclusión más rápida en todos los rincones del mundo.

A menos que se rompa el monopolio de las grandes farmacéuticas y se acabe con el apartheid de las vacunas, esta coordinación seguirá siendo imposible y el COVID-19 nos acompañará durante años."             (Luke Savage, JACOBIN Ámerica Latina, 20/07/21)

9.7.21

La variante delta sigue creciendo, pero no puede con las vacunas

 "La variante delta del coronavirus (conocida anteriormente como 'variante india') sigue creciendo en Europa. Los mejores datos para seguir su evolución nos los proporciona el Reino Unido, donde la cooperación entre la sanidad pública y un grupo de institutos de investigación están consiguiendo secuenciar el virus en el 70% de los casos positivos.

 (...) para el caso particular de Escocia: el número de positivos (en color verde) lleva subiendo desde hace seis semanas. Sin embargo, el número de hospitalizados (en color naranja) apenas ha subido, algo completamente diferente a lo que sucedía en olas anteriores cuando nadie estaba vacunado. (...)

 Y todos los datos siguen indicando la efectividad de las vacunas con esta variante. (...) Y más aún para evitar las hospitalizaciones (...) 

Por eso, aunque en las próximas semanas tuviésemos un aumento de casos por la llegada de esta variante a nuestro país, no deberíamos alarmarnos en exceso. La clave para acabar con esta pandemia es que sigamos con el buen ritmo de vacunación de los últimos días."                 (Alberto Sicilia, Público, 25/06/21)

7.7.21

Unha investigación sobre o ébola da USC axudará a tratar e previr a propagación de virus mortais

 "Científicos da USC descobren os complexos mecanismos moleculares do virus que poderían abrir novas vías preventivas e terapéuticas.

 Investigadores do grupo ‘Virus e Cancro’ do Centro Singular de Investigación en Medicina Molecular e Enfermidades Crónicas da USC (CiMUS), acaban de descubrir os complexos mecanismos moleculares que poderían axudar a explicar a elevada patoxenicidade do virus do ébola nos seres humanos, así como as posibles vías de tratamento e prevención. Nun estudo publicado en mBio, o equipo mostra como unha proteína deste virus, coñecida como  VP24, interactúa cos compoñentes da membrana que rodea o núcleo celular —coñecida como envolta nuclear— provocando un dano significativo ás células e posibilitando a replicación do virus e a progresión da enfermidade.

 “O virus do ébola é extremadamente hábil para esquivar as defensas antivirais do organismo e no noso estudo caracterizamos un mecanismo a través do cal esta evasión ocorre: a ruptura da envolta nuclear pola proteína  VP24 do virus”, explica o investigador Santiago Vidal. "Esa rotura é bastante dramática e  replica enfermidades xenéticas raras coñecidas como  laminopatías, que poden derivar en graves complicacións musculares, cardiovasculares e neuronais", engade.

Tras aparecer por primeira vez en 1976 en África, o virus do ébola asociouse a importantes gromos de febre  hemorráxica nese continente. O máis grave foi en 2014-2016 en África Occidental, cunha taxa de mortalidade do 50%. O virus transmítese ás persoas a partir de animais salvaxes e propágase nas poboacións humanas por transmisión de persoa a persoa.

No traballo de laboratorio, os científicos identificaron os compoñentes da membrana nuclear cos que interactúa  VP24 para provocar a ruptura da mesma. "Cremos que o noso descubrimento das novas actividades da proteína  VP24 do virus do ébola e o dano severo que causa ás células infectadas, axudará a promover máis investigacións sobre formas efectivas de tratar e previr a propagación de virus mortais, quizais a través dun novo  inhibidor", asegura a investigadora do CiMUS Carmen Rivas. "De feito, é de esperar que esas investigacións consigan identificar con maior precisión os mecanismos moleculares mediante os cales virus como o do ébola invaden o corpo e atopan formas sofisticadas de evitar o sistema inmune", conclúe.

O traballo desenvolveuse en colaboración con socios da Escola de Medicina Monte Sinai, en Nova York; del Instituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical en Hamburgo, Alemaña; a Universidade San Luis en Misuri, así como investigadores do Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) e da Universidade de Liverpool."                 (Galicia Confidencial, 06/07/21)

7.6.21

Errejón: liberen las vacunas... el mantra de "nadie está a salvo si no estamos todos a salvo" ha pasado de lo teórico y difuso a lo concreto... el bienestar de nuestra comunidad depende de garantizar el bienestar del conjunto de la población mundial... ese bienestar pasa por unas palabras: "Vacunas para todos"... no es generosidad, es interdependencia, es sentido común... El objetivo no es suspender patentes, sino asegurar que toda la población mundial se vacune en el menor intervalo de tiempo posible.

 "(...) Problema global de la vacunación

Cuando hablamos de la recuperación de la idea de comunidad pensamos, también, en términos globales. No sólo necesitamos que esté vacunado el último compatriota sino, por las características propias de una pandemia, necesitamos que la vacuna llegue a todos los que son susceptibles de enfermar. Las fronteras de la comunidad aquí son, como con el cambio climático, las fronteras del mundo.

Es una emergencia. (...)

 Los ojos ahora se dirigen a la India, hace unos meses a Brasil y Sudáfrica y dentro de unas semanas lo harán a algún otro lugar. En ningún momento de nuestra historia reciente nos había interesado tanto el estado de salud de las poblaciones de otros países tan alejados del nuestro. El mantra de "nadie está a salvo si no estamos todos a salvo" ha pasado de lo teórico y difuso a lo concreto y muestra que el bienestar de nuestra comunidad depende mucho de la capacidad que tengamos como sociedad de garantizar el bienestar del conjunto de la población mundial.

 A corto plazo, ese bienestar pasa por una palabra: vacuna. "Vacunas para todos" es no solo el lema que nos puede permitir dejar de pensar en la aparición de nuevas variantes del SARS-CoV-2 que puedan escapar a la efectividad de las vacunas disponibles, sino que es, también, el lema que puede lograr frenar el impacto que la pandemia está teniendo en los países de rentas bajas, donde los indicadores de malnutrición, cobertura vacunal o seguimiento del embarazo están empeorando de forma rápida. (...)

No es generosidad, es interdependencia. No es solo justicia, es sentido común.

 Lo que proponemos:

Hemos logrado desarrollar vacunas efectivas y seguras en un tiempo récord, y lo hemos hecho a lomos de conocimiento generado con una importante cantidad de fondos y recursos públicos. Ahora bien, en la situación actual esto puede no servir de nada si no se logra que las vacunas lleguen a todo el mundo. No solo a todo el mundo dentro de nuestras fronteras, sino a todas las personas del planeta.

Las patentes de las vacunas desarrolladas frente a la covid-19 son, a día de hoy, una barrera que nos separa del acceso global a las vacunas. No es la única barrera, pero sí una muy importante. La capacidad industrial para desarrollar las vacunas, una vez liberada la patente para su libre producción, se plantea como otro de los obstáculos, aunque ya existen iniciativas de reclutamiento de tecnologías, recursos e instalaciones donde poder aumentar la capacidad de producción.

 Sin embargo, la lucha por la suspensión de la patente no puede ser un cliché tras el cual parapetarse. El objetivo no es suspender patentes, sino asegurar que toda la población mundial se vacune en el menor intervalo de tiempo posible. Creemos que la suspensión de las patentes es una vía que puede ser ágil y que, en el contexto actual, difícilmente tendría efectos negativos sobre las dinámicas de I+D+i dada la excepcionalidad de la situación y el impacto sobre la economía global que tiene mantener estos niveles de riesgo durante muchos meses; sin embargo, otras alternativas que busquen incrementar la producción, la distribución y reducir el margen de beneficio empresarial, podrían plantearse como una opción válida siempre y cuando se garantizara al 100% la vacunación del conjunto de la población mundial sin barreras.

Ahora mismo la pelota está en el terreno de juego de los países de rentas medias-altas y altas. India y Brasil ya lanzaron su propuesta inicial y aún la Organización Mundial del Comercio debe posicionarse al respecto. Durante las próximas semanas, el Gobierno de España tiene la oportunidad y el deber de liderar esta postura en favor de la suspensión temporal de las patentes y la garantía de la vacunación rápida a nivel global en diferentes ámbitos: el Consejo de Europa, la Asamblea Mundial de la Salud o la Cumbre de la Organización Mundial del Comercio.

La gestión de esta pandemia podría ser sólo el ensayo de retos mayores que están por llegar, de la robotización y la crisis del estado del bienestar asociado al empleo, al cambio climático y sus turbulencias sociales, dificultades económicas y migraciones asociadas. Todos estos retos tienen algo en común: el mercado no tiene solución para ellos que no sea una huida hacia delante de patas cada vez más cortas y que lo carga todo en nuestra salud y en la cuenta de las siguientes generaciones. 

Todos estos retos nos van a exigir profundas innovaciones y transformaciones que fortalezcan nuestra densidad comunitaria y nuestros valores igualitaristas y de empatía, en sociedades civiles fuertes y no cuarteadas por la precariedad y la fragmentación y ausencia de tiempo, y con Estados inteligentes, dinámicos, fuertes y sometidos al control democrático de la ciudadanía. Sólo así estaremos en disposición de convertir nuestras fragilidades e inseguridades del presente en un futuro deseable. La liberación de las patentes para que la vacunación sea global sería la primera prueba de que hemos entendido que nadie se salva solo y actuamos en consecuencia."

 (Íñigo Errejón . Diputado en el Congreso por Más País, Javier Padilla . Diputado en la Asamblea de Madrid por Más Madrid, Público, 04/06/21)

4.5.21

Mientras Europa sufre una parálisis ideológica que impide hacer lo eficiente economicamente, expansión del gasto público con la participación del Tesoro y del Banco Central, los anglo (USA, New Zealand, Australia...) han empezado a hacer lo obvio... fortaleciendo el Estado, a las familias y al tejido industrial a costa de quienes han extraído rentas a la ciudadanía... o sea como en China... cousas veredes

Juan Laborda @JuanLabordah

 Mientras Europa sufre una parálisis ideológica que impide hacer lo eficiente economicamente, expansión del gasto público con la participación del Tesoro y del Banco Central, los anglo (USA, New Zealand, Australia...) han empezado a hacer lo obvio.

La recuperación pasa por un fortalecimiento del Estado, de las familias y del tejido industrial a costa de quienes han extraído rentas a la ciudadanía mamando del Estado, en nuestro país IBEX35 y sus adlateres (los mass media)

USA se ha dado cuenta de la eficiencia china donde un Estado potente, planificador de largo plazo basado en la formación y el I+D ahora mismo es imbatible. Los chinos ha reemergido aprendiendo de sus errores en la revolución industrial y sólo piensan en el L.P.

O nos ponemos las pilas o la superioridad económica, educativa y militar chiná será aplastante.

Ah, se me olvidaba, hay que hacer algo más: apartar a un lado los manuales neoclasicos macro y micro. Son una fuente de engaño masivo. 

8:06 a. m. · 30 abr. 2021
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29.4.21

El pequeño plan de recuperación alemán se enfoca hacia la tecnología del hidrógeno

 "(...) el tamaño del programa, al menos para Alemania, es extremadamente pequeño. (...)

El único elemento que creemos que es interesante es el enfoque en la tecnología del hidrógeno: la plataforma central en la sección de descarbonización, que representa unos 3.300 millones de euros de la inversión del fondo de recuperación alemán, con una cofinanciación de 3.500 millones de euros de la energía y el clima alemanes.

 Los detalles se presentan en una sección separada que dice que Alemania creará una capacidad de electrólisis de hasta 5 GW. Esto es parte de un proyecto conjunto franco-alemán, que también incluye una infraestructura de transporte de hidrógeno y una cadena de suministro europea, incluidas las pilas de combustible y la infraestructura de repostaje de hidrógeno.

 El hidrógeno es posiblemente la dirección estratégica más interesante de la política energética alemana, con beneficios elevados pero inciertos. Si bien estamos de acuerdo con la necesidad de la digitalización masiva, otro pilar del programa alemán, los volúmenes necesarios para compensar dos décadas de subinversión en las escuelas y la administración pública no guardan relación con el tamaño de este programa."                    (Wolfgang Münchau , Eurointelligence, 28/04/21)