Los
trabajos y reflexiones de la Comisión Europea, de Europol, de la
Policía Nacional, de la Guardia Civil, de la Fiscalía Antidroga y de las
Fiscalías provinciales y autonómicas, de las asociaciones de jueces y
de las ONG que trabajan en la lucha contra los estragos personales y sociales que causan las adicciones describen
un panorama en el que las organizaciones criminales, transnacionales,
son extremadamente dinámicas y ocultan sus bienes con un alto grado de
eficacia.
"Redes criminales de alto riesgo dominan el tráfico y el comercio de cocaína en la UE y generan miles de millones de euros en beneficios. Sus actividades se ven facilitadas por objetivos de alto valor, como intermediarios de contactos o de dinero, que facilitan el tráfico de cocaína en un entorno altamente fluido e interconectado", expone la Agencia Europea sobre Droga en su último estudio.
Europol (la agencia de policía europea) calcula en su último informe publicado
por la unidad de Evaluación de la amenaza de la delincuencia grave y
organizada en la UE (EU-SOCTA, en sus siglas en ingles) que solo se
recupera el 2% del botín: "La baja tasa de recuperación de activos en la
Unión Europea sigue siendo un reto importante en la lucha contra la
delincuencia organizada y financiera. A pesar de las sustanciales
inversiones en recursos y de marcos legislativos sólidos, el decomiso de
productos delictivos se mantiene en un nivel alarmantemente bajo, de aproximadamente el 2%".
Añade
Europol —al igual que lo aseguran jueces, fiscales, policías y ONG— que
este es un asunto fundamental: "El lavado de dinero es un factor clave
para las empresas delictivas, permitiéndoles integrar sus ganancias
ilegales en la economía legal. La dificultad para recuperar activos
delictivos permite a las redes delictivas expandir sus actividades
ilícitas e infiltrarse cada vez más en la economía legal. La infiltración en el sistema legal es lo que hace que la delincuencia sea generalizada y destructiva".
En
Andalucía, según la Fiscalía Antidroga, existe la "conocida" y
"preocupante instalación" en Málaga de "grandes organizaciones
criminales". "Málaga y Marbella son foco principal de las actividades de sofisticadas organizaciones criminales nacionales
y extranjeras que suman al tráfico de drogas las actividades necesarias
para asegurar sus ganancias con distintas y complejas actividades
financieras de lavado de activos".
Diligencias
abiertas en Málaga permiten "observar los entramados de grandes
narcotraficantes que se interrelacionan" y cuyas redes se extienden por
todo el globo. Hay diligencias abiertas en las que "son grandes organizaciones albanesas y chinas las que colaboran",
según Antidroga. El otro gran foco es Algeciras, en la provincia de
Cádiz, que según los fiscales especializados "sufre una situación
excepcional derivada de la actividad criminal relacionada con el puerto y
de la peculiaridad geográfica que supone el Estrecho". La Fiscalía de
Algeciras mantiene también "una intensa actividad en la investigación de delitos de blanqueo".
En
Andalucía, además de la entrada de cocaína a través de los puertos, la
Fiscalía Antidroga observa también "el incremento incesante de grupos y
organizaciones trasnacionales dedicadas al cultivo y exportación de
marihuana, así como a la introducción de hachís para distribuir por
Europa". Esta es "una actividad que deriva de la circunstancia
geográfica del Estrecho que separa en solo 14 kilómetros a la península
de Marruecos, productor del hachís que se transporta a las costas para seguir posteriormente a Europa, sin perjuicio de lo que queda en [España] para consumo nacional".
Más droga
A
pesar de los sonados y publicitados golpes policiales y judiciales que
los traficantes reciben cada dos por tres —según las estadísticas del
ministerio del Interior cada año se detiene a unas 7.000 personas solo en Andalucía por
delitos relacionados con las drogas y se incautan miles, incluso
decenas de miles de toneladas de droga—, hay cada vez más cocaína
disponible en el mercado y el negocio cada vez es más rentable.
Según el INE, que cada año clasifica el gasto en consumo final de los hogares, el dispendio en España en estupefacientes superó por primera vez los 8.000 millones de euros en 2023 (8.222). Esta estadística supone la estimación más aproximada al volumen de negocio del narco, porque refleja compras finales, las del menudeo. La
cifra, según el INE, es similar al gasto en fruta (8.829 millones), es
superior a lo que se dispone para calzado (6.866) e inferior a la del
alcohol, que se sitúa en 10.601 millones.
"Las
estadísticas de incautaciones no son un dato definitivo sobre las
cantidades disponibles en el mercado; sí lo son, sin embargo, los
precios, y el bajo precio de la cocaína implica una gran disponibilidad de esta sustancia", se recoge en la última memoria, del año 2025, de la Fiscalía Antidroga.
"El precio al por mayor ha bajado a la mitad", precisa a Público Francisco Mena,
de la coordinadora Alternativas, que lleva cuatro décadas en la primera
línea del activismo social contra la droga en el Campo de Gibraltar.
"Estaba en unos 30.000 euros el kilo en origen, y ahora se ha reducido a
la mitad. Es un fenómeno de los últimos años, hay una superproducción
de cocaína en Sudamérica y se inundan los mercados. Es mas rentable
[para las organizaciones]. La compran a mitad de precio y la venden al mismo precio que antes,
porque el menudeo se mantiene estable desde hace años, al mismo precio,
entre 50 y 60 euros el gramo. Por tanto, la rentabilidad es
extraordinaria".
"Esto puede ir a peor. Todo lo que está haciendo Donald Trump, amenazando a los cárteles, ¿qué va a provocar? Esa droga va a buscar nuevos mercados.
¿Cuál es el mejor mercado que hay actualmente? El europeo. La cocaína
que no entre en EEUU vendrá para Europa. ¿Por qué? Porque [los narcos]
van buscando una sociedad que económicamente se puede permitir la
compra", expone Francisco Mena.
Así se recoge en el Informe Europeo sobre drogas de 2025: "El tráfico de drogas ilícitas se adapta rápidamente a los acontecimientos geopolíticos, los conflictos regionales y los cambios en las rutas comerciales. En este contexto, se cree que los acontecimientos en Colombia, Brasil y Ecuador contribuyeron al aumento observado en el tráfico de cocaína hacia la Unión Europea
por parte de grupos del crimen organizado. El cultivo y la producción
de cocaína aumentaron en Colombia en 2023, impulsados por diversos
problemas económicos y de seguridad".
Y así lo expone Europol: "El aumento de la producción de cocaína en los países de origen de Latinoamérica ha alcanzado niveles sin precedentes,
abasteciendo a la UE y a sus Estados miembros con cantidades
sustanciales de la droga. Este aumento de la producción se alinea con la
creciente demanda dentro de la UE, lo que garantiza un flujo constante
de cocaína a los mercados europeos. Este equilibrio estable del mercado
garantiza que el tráfico de cocaína siga siendo una actividad altamente
rentable, lo que convierte al mercado de la cocaína en una perspectiva
atractiva para las redes delictivas".
Laboratorios en España
Los
casos de ejemplo que Europol ha elegido en su último informe para
describir cómo funciona estos días el tráfico de cocaína y de hachís son
ambos de Andalucía. Así describe el primero de ellos: "Una red criminal, compuesta principalmente por sospechosos colombianos y españoles,
traficaba cocaína utilizando un método sofisticado para evitar ser
detectados. Inyectaban cocaína base en cajas de cartón que contenían
carga legal (como fruta). Una vez enviada en contenedores marítimos
desde Colombia a Málaga, la red criminal extraía la cocaína base del
cartón y la procesaba para obtener el producto final, listo para su
distribución".
El
cargamento partía de Colombia y llegaba al puerto de Málaga bajo la
apariencia legal de exportación de fruta —a través de una empresa
frutícola— y posteriormente el estupefaciente era transportado a un
laboratorio instalado en Puebla de Montalbán (Toledo), según la Agencia Tributaria.
En la operación fueron detenidas 28 personas, repartidas en Toledo
(13), Madrid (ocho), Málaga (cinco) y Colombia (dos) y se intervinieron
47 kilos de cocaína, 20 kilos de cocaína base, 3.000 litros de
precursores líquidos y 300 kilos de sólidos, tres armas de fuego, 20
vehículos y más de 245.000 euros en efectivo.
Las
redes, en efecto, como se ha documentado en este caso, no solo exportan
a Europa el producto final, la cocaína en polvo, sino que también comercian con el producto intermedio, la base de cocaína.
"El procesamiento final se lleva a cabo en la UE.
Para reducir los riesgos y optimizar las ganancias, la cocaína se
incorpora a diversos materiales. Posteriormente, se extrae mediante
procedimientos químicos específicos. Los laboratorios para el
procesamiento y/o la extracción de cocaína se encuentran principalmente
en países de Europa occidental y meridional. Existen indicios de una mayor expansión de las actividades de extracción de cocaína en laboratorios de la UE", afirma Europol.
"La
finca que albergaba el laboratorio —asegura la Agencia Tributaria—
contaba con un campo de olivos, una explotación ganadera y una plaza de toros.
En esa plaza de toros, concretamente en la parte inferior del tendido,
se encontraba instalado el laboratorio, que estaba dividido en diversas
zonas, cada una de ellas con una finalidad específica y que, en
conjunto, posibilitaba la producción de una gran cantidad de
estupefaciente. Con el establecimiento de ese laboratorio, la organización pretendía crear una vía continua de producción en España, para lo que utilizaban equipos similares a los utilizados en los grandes laboratorios de Colombia".
Mayor violencia y armas de guerra
Los
fiscales detectan también que hay una mayor violencia, vinculada sobre
todo a la cocaína, que mueve mayores cantidades de dinero. Así, la
Fiscalía de Jerez refleja que existe una "situación mantenida" y sitúa
"la alarma en la constatación del incremento de incautaciones de armas de fuego, muchas de ellas automáticas, que anuncian una violencia que ya se observa contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado
con materialización en un disparo realizado este año contra un agente
de la Guardia Civil que trataba de impedir una descarga de una
embarcación de alta velocidad".
Los propios guardias civiles lo notan. Así lo expone a Público el portavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil en Almería, Víctor Vega Romero: "Me decía un compañero: ¿Yo por qué no voy bien defendido contra estas mafias, cuando ellos van bien equipados con armamento, para los vuelcos y para sacar a los migrantes de las pateras? Llegará el día que lo usen contra nosotros. Esta escalada de violencia va a más. Las mafias recaudan cada año más dinero y se hacen más poderosas".
La
Fiscalía de Huelva lo expresa, según recoge la memoria de Antidroga, en
los siguientes términos: "Ahora se planta marihuana para tener unos
ingresos estables en el tiempo, y luego se alija cocaína o hachís según
la fórmula riesgo/ganancia. El mayor problema derivado del tráfico de
cocaína es el incremento de la violencia y la introducción de armas de guerra. Se han tramitado durante el año 2024 cinco procedimientos con depósito de armas de guerra en Huelva.
Hemos pasado de una o ninguna causa con armas de guerra a que, en casi
todas las desarticulaciones de organizaciones criminales, aparezcan
estas y sus municiones".
"O que las descargas de hachís —continúa— se aseguren por individuos encapuchados con apariencia paramilitar y kalashnikov en mano,
lo que ha causado una gran alarma social, no sólo a nivel provincial,
sino también nacional. El uso de estas armas es constante, así como los
heridos y desaparecidos, empleando violencia extrema entre los propios
delincuentes para los famosos vuelcos, robos de mercancías entre
ellos, así como para castigar las pérdidas de la mercancía. El uso de
estas armas viene asociado, además, con una difusión de la ostentación de estas en redes sociales, con lo que la inquietud ciudadana es preocupante. Se ha llegado a tal punto que incluso existe una causa judicial en la que un investigado ha usado y presumido del uso de un AK47 para la resolución de un conflicto familiar por la custodia de menores", añade.
Europol resume de este modo la situación: "Las redes de tráfico de cocaína tienden a usar la violencia con mayor frecuencia y recurren a formas más extremas
que las redes que comercian con otros tipos de drogas. La violencia se
utiliza principalmente internamente, dentro de la red criminal, para
garantizar la disciplina y la cooperación, mantener el control y
castigar a los socios por acuerdos fallidos. La violencia también se
utiliza contra competidores en el mercado para establecer y mantener el
poder".
Esto
es lo que ha sucedido en Huelva, según la Fiscalía. Son "las mismas
organizaciones criminales asentadas en la provincia que traficaban con
hachís y que realizan ahora el transporte de cocaína". La presión policial en el Estrecho ha desplazado en parte la actividad hacia Huelva y hacia Málaga y, también, Almería, que se ha convertido, según la AUGC, "en la gasolinera de [los narcotraficantes]".
"El
problema se hace mayor —exponen los fiscales— ya que [las
organizaciones que operan en Andalucía] no se limitan a la introducción
de hachís, sino que cada vez más se utilizan para el transporte de cocaína.
El río Guadalquivir es ya una nueva vía de entrada de esta droga en
Cádiz-Sevilla con destino al resto de Europa". También se han producido
incautaciones de alijos en el Guadiana.
El informe europeo sobre drogas apunta a este respecto: "El tráfico ilícito de armas se caracteriza por una compleja interacción entre la oferta y la demanda,
y contribuye a la expansión regional de la violencia relacionada con
las drogas. Las fuentes de armas de fuego ilícitas cambian y se expanden
aún más bajo la influencia de los avances tecnológicos, la inteligencia
artificial y la esfera en línea. La disponibilidad de armas en las zonas que salen de una crisis y zonas en guerra en países vecinos de la UE y países terceros también contribuye a esta expansión".
Un "desafío abierto" al Estado
Andalucía, escriben los fiscales Antidroga, "desde el punto de vista
de visibilidad es, sin duda, la comunidad más señalada debido al
espectáculo lamentable y llamativo del uso de narcolanchas que
hace
notorio a la ciudadanía un fenómeno como el tráfico de drogas que,
por su esencia, suele estar oculto y trata ordinariamente de pasar
desapercibido". La "exhibición constante" y la "provocación" a las
Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado "que realizan los narcotraficantes con
el uso a plena luz del día de estas embarcaciones de alta velocidad que
son, además, género prohibido", supone "un desafío abierto al Estado que
requiere una respuesta firme y adecuada".
Existe,
prosigue la Fiscalía, "alarma e impotencia ante este fenómeno que se
torna cada vez más grave puesto que las narcolanchas no se quedan ya en
el Estrecho, sino que amplían su itinerario por las costas de las
provincias colindantes y entran incluso por el Guadalquivir". Además,
según Antidroga, "cada vez es más violento el uso de esta herramienta que,
además de ser utilizada para el asesinato de los dos guardias civiles
en febrero de 2023, ha provocado que otros cinco ocupantes de estas
embarcaciones hayan fallecido durante 2024 y en 2025, uno en Sanlúcar de
Barrameda, otro en Barbate, otro en Cádiz, otro en Tarifa y el último
recientemente en aguas internacionales, frente a Barbate".
El petaqueo
La última memoria de la Fiscalía de Andalucía recoge los problemas que causa el fenómeno del petaqueo,
el suministro de gasolina a las narcolanchas, que se ha extendido hasta
Almería: "Varias fiscalías refieren algunos cambios en la actividad de
organizaciones dedicadas al
tráfico de drogas, que, como señala el fiscal de Almería, han mutado
convirtiéndose en
abastecedores de gasolina a narcolanchas que operan no solo en esta
provincia sino en
todo el litoral andaluz. Determinadas zonas del Parque Natural de Cabo de Gata se han
convertido en refugio de narcolanchas ante situaciones de inclemencia marítima".
El petaqueo
es una actividad "especialmente lucrativa", según los fiscales y
"aparentemente desprovista de las consecuencias penales" y está
"extendiéndose alarmantemente". Según se expone en un trabajo reciente,
un informe especial, muy trabajado, titulado El narcotráfico en el Sur de España, más allá del mal y publicado en el boletín de la AUGC, "un motor fueraborda V6 de 300 caballos, de 350 caballos o V8 de 425 caballos pueden gastar más de 110 litros a la hora de navegación,
esto multiplicado por el número de motores de una narcolancha supone
que de tres motores el consumo es 330 litros a la hora a toda máquina".
Este nivel de consumo provoca "que las narcolanchas no tengan mucha autonomía". "Por ejemplo, de Marruecos a Sanlúcar de Barrameda ha podido consumir casi todo el combustible que
llevan a bordo. Y hay que pensar que las narcolanchas no tienen medidas
de seguridad naval, son embarcaciones en su mayoría artesanales, todo
un peligro en caso de incendio. Pero aun más peligro corren las personas que realizan el apoyo a las narcolanchas con el petaqueo,
porque suelen llevar de 600 a 1.000 litros y más, de gasolina, son
cantidades que son claramente catalogadas como mercancías peligrosas",
se recoge en este documentado trabajo.
Las
petacas de gasolina son "aproximadamente de veinte, veinticinco y
treinta litros"; siempre "tiene que existir una porción de aire para los
gases, por ejemplo si son de treinta litros, solo
rellenan veinticinco litros". "Cada garrafa puesta en la narcolancha cuesta aproximadamente entre trescientos y quinientos euros, según la dificultad de hacer la entrega y la urgencia que
tenga la narcolancha", se lee en el estudio.
La AUGC en Almería plantea sobre este asunto las dificultades legales para perseguirlo: "Hemos visto estos años cómo en el mundo narco, una mafia de muchas cabezas, ha proliferado [el petaqueo]. Almería [se ha convertido] en la gasolinera de Europa y en el basurero de estas gasolineras.
El mundo de la petaca no está bien legislado. Se dan piruetas
legislativas o sanciones administrativas. Cuando se ha hecho una gran
operación, ha sido por ingeniería legislativa".
La memoria de la Fiscalía Antidroga lo confirma: "Algunas operaciones han permitido demostrar la vinculación del petaqueo con el tráfico de drogas. En el resto de los casos, la Fiscalía ha comenzado a presentar acusaciones por delito de tenencia de sustancias inflamables. En Cádiz, la Fiscalía ha emitido una nota interna analizando "las posibilidades de que determinadas actividades de petaqueo puedan ser consideradas delictivas".
Hace
unos días, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía informó de que
había estimado un recurso de la Fiscalía y había condenado con ocho años de cárcel y
dos multas de 180.000 euros cada una a un petaquero multirreincidente:
"La conducta enjuiciada consistió en la tenencia ilegal de 1.300 litros
de gasolina y en su transporte por vía marítima distribuidos en 52
garrafas, siendo palmario que su poseedor conocía la peligrosidad por el carácter extremadamente inflamable y volátil de dicho producto y
que asumía tal grave riesgo, habiendo incurrido por tanto en el delito
tipificado en el artículo 568 del Código Penal como promotor responsable
de esa posesión y transporte que efectuaba".
Fuentes del ministerio del Interior aseguraron que el departamento estudia junto al ministerio de Justicia "posibles reformas del Código Penal que
permitan mejorar la lucha contra las organizaciones que se dedican a
estas labores logísticas de aprovisionamiento de combustible". Para la
AUGC, ya van tarde.
El Ministerio del Interior aseguró a Público: "El Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar incorpora de manera expresa la necesidad de erradicar las redes de abastecimiento de combustible y víveres que actúan como apoyo logístico a las denominadas narcolanchas".
Fruto de la actividad de las Fuerzas de Seguridad del Estado, según Interior, "ha sido posible decomisar [casi dos millones de litros] de combustible para
abastecer a las embarcaciones dedicadas al narcotráfico y al
contrabando, desde el 1 de agosto de 2018 al 31 de diciembre de 2025".
Migrantes
La
Guardia Civil ha detectado también que, como otra forma de negocio, en
periodos de espera entre alijo y alijo, las narcolanchas son en ocasiones utilizadas para el transporte de personas migrantes.
"Tratan la emigración como si fueran fardos de drogas. Hemos visto cómo
desalojan las pateras con gran violencia", lamenta el portavoz de la
AUGC en Almería.
El trabajo El narcotráfico en el Sur de España, más allá del mal también describe
así esta actividad: "Se desarrolla de la siguiente manera. Suele
acontecer en la época estival, varios narcotraficantes pilotan motos de
agua de gran cilindrada. [...] Cada narco lleva en su moto de agua
varios fardos de hachís [...] y a una persona migrante, la cual es menor
de edad, el cual va montado detrás del narcotraficante. Esta persona migrante ha pagado por su viaje entre dos mil y tres mil euros, para que le transporten a España".
"Si
se encuentra —se lee en el estudio— con alguna patrullera en el
trayecto y se produce una persecución, el narco le dará una patada para
tirarlo al agua, para anular el seguimiento. Estos menores no llevan ningún chaleco salvavidas o flotador,
con el que puedan ayudarse a flotar en el caso de terminar en aguas del
Estrecho de Gibraltar. La vida de la persona migrante es lo principal,
por lo que las patrulleras se paran en el mar a iniciar el rescate,
porque estas personas corren un peligro inminente de ahogamiento o de
padecer hipotermia".
Capacidad de corrupción
"Lo
que podría parecer en los últimos años una amenaza silenciosa para la
sociedad va mostrando efectivamente más potencial de daño, utilizando más violencia y una potente capacidad de corrupción que se ha revelado real y
que conduce a un deterioro de la seguridad y una merma de confianza en
las instituciones públicas", considera la Fiscalía Antidroga.
El narco tiene "una potente capacidad de corrupción que se ha revelado real"
Casos como el del inspector jefe del Grupo de Blanqueo de Capitales de
la Jefatura Superior en Madrid, que fue arrestado y al que se le
encontraron más de 15 millones de euros en su casa, perduran en la
memoria. En España, entre 2011 y 2021, fueron detenidos 148 guardias civiles por vínculos con el narcotráfico.
"El
narcotráfico tiene dinero para corromper todo y tiempo e imaginación.
Ellos intentan corromper todas las capas de la sociedad, es así, a todo
el mundo. Afortunadamente, en este país no tenemos la situación de otros lugares. Nuestros sistema de garantías hace que no puedan corromper o no puedan llegar [a numerosos lugares]", afirma Francisco Mena, de la coordinadora Alternativas.
El caldo de cultivo
Ante las cifras de detenidos vinculados a las redes del tráfico, miles cada año en Andalucía, Mena se plantea: "¿A quién se detiene? Al ultimo eslabón de la cadena. Esos son sustituibles rápidamente. Mañana hay otro para hacerlo. Pero no se llega a los que mandan en este negocio,
por mucho que veamos en titulares nombres de los clanes... pero estos
eran meros transportistas. Los que ganan dinero de verdad no están a pie
de tajo, sacando la droga. Están en Ámsterdam, en Marbella, en Londres.
Son los que llegan al acuerdo con el productor y el comprador y ellos
son los que realmente ganan dinero".
"Y
los que descargan droga, hay que ver cuál es la situación de pobreza y
de paro —prosigue Mena— en la que viven. No es justificable pero es la
realidad: cuando alguien no tiene capacidad económica para subsistir,
son tentados por el narcotráfico. De ahí se nutre el narcotráfico: del
paro, la pobreza y la exclusión social. ¿Alguno dice de quién es la droga? Jamás, no por miedo, sino porque si mantienen la boca cerrada los
van a tener protegidos a él y a su familia en la calle. Esto está
montado de una forma mercantilista cien por cien. Es un negocio y hay
gente que por la situación de pobreza entiende que el narcotráfico es la
solución a sus problemas económicos". El desempleo en el Campo de
Gibraltar es endémico, hay barrios donde la desesperanza y la falta de
oportunidades son la norma.
"Esto
no tiene arreglo. La bajada de la demanda puede [llevar la situación a]
unos términos aceptables: educando, y aplicando políticas sanitarias,
educativas y de concienciación. Ese es el trabajo que hay que hacer. Se
puede vivir sin drogas, no es necesario consumir nada para ser feliz.
Una raya llega en cualquier fiesta y la encuentras. Por eso hablamos de
un plan integral. No solo se trata de políticas policiales, que hay que tenerlas, sino de darle oportunidades a la gente", reflexiona Mena.
Reivindicaciones y cambios legales
El
narco dispone de medios de los que carecen las fuerzas de seguridad,
según lamentan policías y guardias civiles. Submarinos, drones,
embarcaciones... todo sirve para transportar la droga. Europol recoge en
su último informe el ejemplo de una red criminal que utilizaba
helicópteros modificados para traficar cannabis desde Marruecos al sur
de España. "Una vez en España, la droga se transportaba a Francia en
vehículos o camiones pesados con matrículas falsas. Como contramedida,
se utilizaban múltiples identidades falsas y la red utilizaba empresas
fantasma para blanquear las ganancias del tráfico y comercio ilícitos.
Las ganancias se utilizaban posteriormente para desarrollar y avanzar su
negocio, incluyendo la mejora y expansión del sistema de tráfico",
recoge la Agencia de Policía europea.
Tanto
guardias civiles como policías como fiscales y jueces vienen reclamando
más medios, de todo tipo, materiales y de personal (también el
establecimiento de un complemento de peligrosidad), y cambios legales
que faciliten la labor de investigación del blanqueo, sobre todo, para
poder llegar a una condena, frente a equipos legales muy preparados. Por
ejemplo, la asociación de jueves Francisco de Vitoria, tras el
asesinato de los guardias civiles en Barbate, reclamó que la Audiencia
Nacional asumiera la competencia sobre todos los delitos de
narcotráfico, independientemente del ámbito en el que se desplieguen los
efectos de los mismos, "con incremento de medios para su instrucción y
posterior enjuiciamiento". Ahora mismo, la Audiencia Nacional se ocupa
de las causas más relevantes, las que afectan a más de una provincia." (Raúl Bocanegra, Público, 24/01/26)