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13.6.26

Enric Juliana: Si Zapatero se ubicó en la compra de petróleo venezolano por parte de China, sus problemas pueden ser muy serios... uno de los resortes de la fulgurante intervención militar de Estados Unidos en Venezuela a principios de enero de este año fue la consolidación de las exportaciones de petróleo venezolano a China prescindiendo del dólar como moneda de pago... Está emergiendo en Madrid un enfoque sobre Zapatero... “Zapatero en la diana de Trump”. No es una afirmación que venga de la izquierda. Es el título de un libro del periodista Isaac Blasco, subdirector del diario digital Voz Populi, en el que se sostiene que la embajada de Estados Unidos en Madrid viene recopilando información sobre el ex secretario general del Partido Socialistas desde hace muchos años, unas investigaciones que se habrían intensificado durante el actual mandato de Donald Trump. Había ganas de cazarlo. ¿Sabía Zapatero en qué jungla se metía? ¿En algún momento fue consciente de los riesgos que contraía operando como asesor y posible intermediario en el país más peligroso del mundo en términos políticos?

 "(...) La clave americana. En lo que se refiere a Zapatero en los últimos días ha quedado establecido que una de las pruebas que supuestamente le incriminan como posible mediador para el rescate de la compañía aérea Plus Ultra, proceden de un teléfono de un ciudadano venezolano, cuyos datos fueron clonados por la Oficina de Investigación de Seguridad (HSI) de Estados Unidos, servicio vinculado a la policía de aduanas de ese país, muy citada estos meses, el ICE. 

El teléfono del empresario venezolano Rodolfo Reyes fue clonado en 2021 durante un control en el aeropuerto de Miami, sin autorización judicial expresa. Los datos contenidos en ese teléfono supuestamente referidos a Zapatero no fueron entregados a la Policía Nacional española hasta cinco años después, el pasado mes de marzo, momento en que las relaciones políticas entre España y Estados Unidos entraron en crisis por la cuestión del gasto militar en el seno de la OTAN, con sonoras amenazas del presidente Donald Trump de impulsar un boicot comercial contra España. En ese delicado contexto, la UDEF obtuvo información clave para imputar a Zapatero, de manos de los agentes de la HSI que operan desde la embajada de Estados Unidos en Madrid.

Fuentes de la investigación sostienen que la aportación norteamericana no activó la investigación, que la UDEF ya llevaba tiempo desarrollando. No la activó, en todo caso la complementó.  El juez Calama ha pedido permiso a Estados Unidos para que ese material pueda tener el tratamiento de prueba en un juicio. Es una precaución justificada puesto que el clonado de teléfonos no se halla sujeto en España a la misma normativa que en Estados Unidos. España es más garantista, el secreto de las comunicaciones está expresamente protegido por la Constitución. La defensa de Zapatero podría pedir la nulidad de la causa. Los abogados del expresidente han pedido al juez que explique qué recorrido han tenido los datos de ese teléfono durante los últimos cinco años.

Si Zapatero se ubicó en la compra de petróleo venezolano por parte de China, sus problemas pueden ser muy serios

Está emergiendo en Madrid otro enfoque sobre las cuitas de Zapatero. “Zapatero en la diana de Trump”. No es una afirmación que venga de la izquierda. Es el título de un libro de reciente publicación, obra del periodista Isaac Blasco, subdirector del diario digital Voz Populi, en el que se sostiene que la embajada de Estados Unidos en Madrid viene recopilando información sobre el ex secretario general del Partido Socialistas desde hace muchos años, unas investigaciones que se habrían intensificado durante el actual mandato de Donald Trump. Había ganas de cazarlo.

Otras informaciones periodísticas apuntan a que los norteamericanos han estado siguiendo con mucha atención la posible intermediación de Zapatero en la compra de petróleo venezolano por parte de China. Recordemos que uno de los resortes de la fulgurante intervención militar de Estados Unidos en Venezuela a principios de enero de este año fue la consolidación de las exportaciones de petróleo venezolano a China prescindiendo del dólar como moneda de pago. Si Zapatero se ubicó en esa peligrosa intersección de la política internacional, sus problemas pueden ser muy serios.

Llegados a este punto, una pregunta se abre paso. ¿Sabía Zapatero en qué jungla se metía? ¿En algún momento fue consciente de los riesgos que contraía operando como asesor y posible intermediario en el país más peligroso del mundo en términos políticos? Pueden parecer preguntas ingenuas, pero hay que formularlas. Estamos hablando de un hombre que ha tenido importantes responsabilidades políticas en España, que ha gozado de una notable reputación pública y que ha contado durante años con la confianza de millones de electores. 

La preguntas no solo se han de referir al cumplimiento del Código Penal. Las preguntas también han de ser políticas y morales, y el ex presidente debería responderlas. El caso Zapatero contiene suficiente carga como para dejar al PSOE fuera de combate por un largo periodo de tiempo, con la consiguiente modificación del cuadro político español en los años venideros. (...)"

( , La Vanguardia, 13/06/26)  


22.5.26

Ernesto Ekaizer: La entrada del juez Calama es impactante nada más abordar los hechos investigados (página 7): “En el vértice de la estructura se sitúa José Luis Rodríguez Zapatero, quien ejerce el liderazgo estratégico y mantiene los contactos institucionales y empresariales de alto nivel."... 49 páginas más tarde, cuando esperabas conocer a Zapatero en acción, esto es, la descripción de que “mantiene los contactos institucionales y empresariales de alto nivel”, el relato te echa un jarro de agua fría... “Su liderazgo no se manifiesta de forma formal o pública"... Y entre la página 56 y la 85, la última, resulta que no queda constancia de “los contactos institucionales y empresariales de alto nivel” anunciados a bombo y platillo en la página 7, después de haber proclamado que Zapatero es el “líder estratégico”. ¿Cómo, por tanto, UDEF, Fiscalía Anticorrupción y juez, han llegado a la conclusión repetida una y otra vez sobre el liderazgo de Zapatero? Es que la narración se apoya en lo que dicen que se supone que se le pide a Zapatero que haga. Dicen que dicen... Es lo que podríamos llamar voluntarismo golpista. Todo el relato, insistimos, consiste en lo que dicen aquellos que suponen, o dan por hecho, lo que hacía Zapatero. Pero no se menciona una sola acción del expresidente para materializar el tráfico de influencias con aquellos que eran responsables de otorgar el crédito a Plus Ultra... se ha buscado hacer sangre, ir a saco, contra la figura del expresidente, arramplar con todo lo que le rodea... El daño ya está hecho... Pero irá a más de aquí al 2 de junio... O sea, el 'díxome, díxome'

 "¿Recuerdan la película de Hitchcock?

En ‘The wrong man’ (’Fals culpable’ en catalán, ‘Falso culpable’, en español), uno de los films menos hitchcockianos en el que el mago del suspense no usa su técnica tradicional de suspense, hay un desenlace milagroso.

Manny, el acusado de un crimen que no ha cometido, pregunta a su hijo.

-¿Has rezado?

Hitchcock posa la cámara en el rostro de Henry Fonda.

Está rezando.

Y sobre ese plano se sobreimpresiona otro. Un hombre camina por la calle en la noche, y la cámara nos muestra un rostro que se parece al de Manny-Fonda. Las dos caras quedan superpuestas.

Hitchcock da con el verdadero asesino, detenido al cometer un nuevo atraco.

Manny es, pues, el hombre equivocado.

¿Es Zapatero, como Manny, el hombre equivocado?

El esfuerzo de la UDEF y de la Fiscalía Anticorrupción, por situar de manera indubitada a Zapatero como “núcleo decisor” de una banda organizada de delincuentes que trafican con influencias y blanquean capitales ha sido acogido sin complejos por el juez José Luis Calama Teixeira, titular del juzgado central de instrucción número 4 de la Audiencia Nacional.

La entrada del juez Calama es impactante nada más abordar los hechos investigados (página 7).

“En el vértice de la estructura se sitúa José Luis Rodríguez Zapatero, quien ejerce el liderazgo estratégico y mantiene los contactos institucionales y empresariales de alto nivel. Desde su oficina de Ferraz -centro de coordinación de la red- se imparten instrucciones, se elaboran documentos, se gestionan comunicaciones sensibles y se articula la operativa financiera y societaria. A su alrededor actúan colaboradores de confianza, entre ellos Julio Martínez Martínez, responsable de la captación de clientes y de la gestión operativa de los encargos; María Getrudis Alcázar, encargada de la elaboración y cobertura formal de documentación; y Cristóbal Cano, gestor del entramado societario y de la facturación ad hoc”.

Mira por dónde, 49 páginas más tarde, cuando esperabas, en vano, conocer a Zapatero en acción, esto es, la descripción de que “mantiene los contactos institucionales y empresariales de alto nivel”, el relato te echa un jarro de agua fría.

“Su liderazgo no se manifiesta de forma formal o pública, sino a través de su capacidad de dirección, coordinación y supervisión, evitando en lo posible la ejecución directa de las gestiones más comprometidas. Este rol se deduce de múltiples evidencias, entre ellas las conversaciones en las que se hace referencia a su capacidad de decisión”.

Y entre la página 56 y la 85, la última, resulta que no queda constancia de “los contactos institucionales y empresariales de alto nivel” anunciados a bombo y platillo en la página 7, después de haber proclamado que Zapatero es el “líder estratégico”.

¿Cómo, por tanto, UDEF, Fiscalía Anticorrupción y juez, han llegado a la conclusión repetida una y otra vez sobre el liderazgo de Zapatero?

Habida cuenta de que “su liderazgo no se manifiesta de forma formal (sic) o pública, como advierte el juez, la narración se apoya en lo que dicen que se supone que se le pide a Zapatero que haga.

Dicen que dicen.

Julio Martínez Martínez, Julito, sería el nexo -el único- entre los dueños y ejecutivos de la aerolínea hispano-venezolana Plus Ultra, una empresa que pide, durante la pandemia, un préstamo de 53 millones de euros para salvarse, y Zapatero.

Julito es quien monopoliza la relación con Zapatero.

Julito ha hecho amistad con Zapatero y juntos lanzan una actividad a través de una especie de ‘think tank’ que elabora informes sobre temas geoestratégicos y organiza ‘webinars’, seminarios o conferencias interactivas por internet. Zapatero avizora Análisis Relevante, como una consultora, un proyecto al que ha incorporado a sus dos hijas a través de otra empresa.

Tanto Zapatero, por su lado, como esa empresa creada para respaldar la consultora, y que dirigen sus hijas, cobran durante 2020-2025 alrededor de 1,95 millones de euros por la actividad para Análisis Relevante.

Julito es generoso con Zapatero en las tarifas que abona la consultora.

Sus planes tendrá.

Empresarios preguntados por este diario aseguran haber participado en muchas de estas actividades. Reconocen conocer informes.

Uno de ellos, que prefiere mantenerse en el anonimato, señala: “Fue un intento de emular a lo que hace la agencia 8 con sus informes especiales”.

Otros recuerdan que Zapatero compatibilizaba esta actividad con la de conferenciante. Las ofertas le han llegado desde la principal empresa española del ramo: Thinking Heads.

Y hay quien no olvida, especialmente, actividades en China, donde el expresidente ha impartido numerosos seminarios.

¿Adónde nos lleva esta parte del relato?

A un hecho: el eslabón más débil de la cadena que describe el relato criminal es que Zapatero, teniendo a su disposición todo el andamiaje de la estructura societaria de la llamada boutique financiera, receptora de “mordidas” para la ocultación de los pagos recibidos por sus labores de intermediación -tráfico de influencias- decidiera voluntariamente adjudicarse los fondos contra informes sobre geopolítica para tributar en sede de renta (IRPF) con un elevado coste fiscal al acogerse a una tributación progresiva.

¿No sería más lógico que Zapatero hubiese mantenido las cantidades recibidas remansadas en las sociedades, a reserva, y ocultas al escrutinio público y buscase la fórmula de distribuirlas sin repercusión fiscal, mediática ni judicial?

Porque, según nos cuenta el juez, Zapatero se encontraba en el “vértice” de la organización criminal.

¿Y eso en plata qué quiere decir?

Que era el administrador de hecho de toda la estructura societaria, más allá de los testaferros colocados al efecto.

Si se sigue la lógica delincuencial o criminal, según se prefiera, ¿no era más lógico que Zapatero alejase de sí mismo lo más posible las fuentes de cobro del núcleo de sociedades que recibieron pagos directamente de Plus Ultra y más disponiendo de la capacidad de expandir y constituir a modo de telaraña sociedades deslocalizadas?

Razonemos: ¿se compadece con una organización criminal cobrar directamente de aquellas sociedades mercantiles que han recibido transferencias contaminadas del préstamo que la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales?

Lo que dice Julito -Julio Martínez Martínez, el amigo con el que corría- sobre las acciones emprendidas por Zapatero y que los otros socios-ejecutivo susurran de unos a otros, ¿no forma parte de la célebre técnica del ‘name-dropping’ o la alusión a gente importante o instituciones cuando uno quiere reforzar su propia posición de fuerza, lo que suele definirse como ‘leverage’ (apalancamiento o ventaja)?

La UDEF, la Fiscalía Anticorrupción y el juez han forzado extraordinariamente los indicios para poner como líder a Zapatero.

Es lo que podríamos llamar voluntarismo golpista.

Todo el relato, insistimos, consiste en lo que dicen aquellos que suponen, o dan por hecho, lo que hacía Zapatero.

Pero no se menciona una sola acción del expresidente para materializar el tráfico de influencias con aquellos que eran responsables de otorgar el crédito a Plus Ultra.

Que policías judiciales, fiscales y juez crean a aquellos que dicen lo que podía o debía hacer Zapatero para ayudarles es manifiestamente insuficiente.

Permite tejer una trama, pero con apoyo probatorio escaso.

Un periodista especializado en tribunales de un medio de tirada nacional, al reproducir párrafos del auto se refirió el pasado martes al “auto de procesamiento” erróneamente.

Confundió, pues, el auto de imputación con el auto de procesamiento.

Pero el error tiene su miga: ¡es que el auto donde se cita a Zapatero parece un auto de procesamiento!

Y ¿puede saberse por qué en lugar de anonimizar se reproduce en el auto el domicilio particular del expresidente en tiempos de huliganismo provocador de ciertos mal llamados periodistas?

El auto, además, arrasa con la presunción de inocencia al afirmar:

“La amplia difusión mediática y la notoriedad del procedimiento judicial en curso hacen razonablemente presumible que cualquier elemento incriminatorio eventualmente existente habría sido ya retirado, destruido o trasladado, lo que debilita la proporcionalidad y necesidad de la medida restrictiva solicitada”.

El juez asume así que el expresidente ya ha destruido prueba y ello después de rechazar lo que pedían la UDEF y la Fiscalia, a saber una orden de entrada y registro en el domicilio familiar de Zapatero además del registro autorizado en la oficina de Zapatero en la calle de Ferraz, cuya dirección también aparece en el auto.

Y¿por qué no se han borrado las cuentas bancarias de sus dos hijas?

En otros términos: se ha buscado hacer sangre, ir a saco, contra la figura del expresidente, arramplar con todo lo que le rodea.

El daño ya está hecho.

Pero irá a más de aquí al 2 de junio, fecha en que se le ha citado para prestar declaración."

(Ernesto Ekaizer, blog,  21/05/26) 

19.5.26

La querella de Manos Limpias contra Zapatero: una entrevista de Aldama con Iker Jiménez y una afirmación de un 'youtuber' (Ana María Pascual)

 "El pseudosindicato ultraderechista Manos Limpias presentó una querella contra el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero el 23 de diciembre de 2025, tras las detenciones practicadas por la UDEF en el marco del caso Plus Ultra, sobre el rescate público de la aerolínea durante la pandemia. Como ya es habitual, la organización ultra se personaba en una causa que salpicaba al Gobierno de Pedro Sánchez.

Aldama, de nuevo

(Ana María Pascual , Pilar Araque Conde  , Público, 19/05/26) 

Una buena reflexión sobre lo de Zapatero... "Que con lo que hoy sabemos de Suárez, de Felipe González, de Aznar, de Rajoy y de Juan Carlos I, sea Zapatero el primer presidente imputado, define muy bien la historia de la justicia española y de nuestro sistema político" (Pablo Iglesias)

Pablo Iglesias {R} @PabloIglesias

Que con lo que hoy sabemos de Suárez, de Felipe González, de Aznar, de Rajoy y de Juan Carlos I, sea Zapatero el primer presidente imputado, define muy bien la historia de la justicia española y de nuestro sistema político

9:47 a. m. · 19 may. 2026 ·285,9 mil Visualizacione

25.3.24

“Sánchez nunca ha sido un izquierdista, ese es un dato fundamental para entender los últimos diez años de la política española”... ¿Por qué, entonces, es el blanco de la furia de la derecha? Porque dura. Porque es un tipo duro, y no hay duda de ello... la derecha sabe que un ataque enfocado contra el PSOE o contra la izquierda de una manera obsesiva genera muchos mecanismos de defensa, porque el país históricamente se ha sentido emocionalmente vinculado a la izquierda... Ahora bien, si los ataques se enfocan contra un individuo y a este individuo lo empiezas a demonizar y a exagerar sus rasgos adversos es más fácil construir una base social amplia con una fobia hacia esa persona. De esta forma, es posible reclutar a gente vinculada a la izquierda, aunque tibiamente. Eso ha sucedido con exsocialistas e incluso con gente que se proclama de izquierdas pero que milita en el antisanchismo. El antisanchismo puede ser más amplio que el antisocialismo y la antiizquierda (Enric Juliana)

 "«2004 vive en 2024». Esa es la columna vertebral de España: el pacto y la furia, el último libro de Enric Juliana, un repaso de las últimas dos décadas de la vida política del país a través del diario del propio periodista, adjunto a la dirección de La Vanguardia, de sus vivencias en Madrid y de su mirada hacia Catalunya.

(...) El libro comienza con la derecha acusando al gobierno del PSOE de ser ilegítimo y termina con la derecha acusando al Gobierno de ser ilegítimo. 

 Sí, la herida pasa por ahí. En la pugna entre la derecha y la izquierda en España siguen resonando las cacofonías de la guerra civil. No solo son adversarios políticos, sino que se temen mucho los unos a otros. Temen que el uno liquide al otro.

En el momento en el que el PSOE gana las elecciones del 2004, el razonamiento frío de los dirigentes del PP es entrar en alerta ante la posibilidad de que el PSOE logre estabilizar un gobierno. Desde la derecha se interpreta que la sociedad española es propensa al centro-izquierda y que si el centro-izquierda gobierna con naturalidad, configura una especie de orden natural español y entonces sacarlos del poder cuesta mucho. Ellos parten de esta idea por la experiencia de los gobiernos de Felipe González, un tiempo que se les hizo eterno.

Este trauma es el que les lleva a pensar que si Zapatero se asienta, puede acabar durando otros 14 años. Ante esto, su primer deber fue evitar que el Gobierno se asentase para que los españoles tuviesen la sensación de que era un Gobierno abocado a la provisionalidad. Por ello negaron la legitimidad, para que la sociedad interpretase que se trataba de un paréntesis en la historia política de España y que, dentro de cuatro años, volvería la derecha a gobernar. De esta estrategia se derivan las políticas e iniciativas como la batalla contra el Estatut de Catalunya o las manifestaciones contra las leyes del Gobierno.

En 2008, Zapatero gana las elecciones con autoridad. Era un momento en el que la situación política podría haber dado un giro porque ya era muy complicado disputarle la legitimidad. Pero al cabo de unos meses, la situación de crisis económica se plasma con toda su crudeza y entonces se produce un desmoronamiento de la autoridad política y del consenso alrededor del Gobierno que desemboca en el adelanto electoral.

Viene entonces la mayoría absoluta del PP, que se produce por una decantación derivada de la crisis económica y hay unas erosiones importantes del PP y de todo el sistema político español que provocan la aparición de Podemos. 

Ahora lo que tenemos es una mayoría parlamentaria complicada que sale de unas elecciones que, más que ganarlas la izquierda, no las gana la derecha. En realidad se produce un empate y la derecha le niega la legitimidad al Gobierno porque esta vez tiene que zarandearlo al igual que con Zapatero hasta cronificar ante la sociedad la idea de que esto es un lapso que hay que superar lo antes posible.

Aseguraba ya el 31 de octubre de 2004 que “algunas togas” podrían acabar siendo “el más peligroso adversario de un Gobierno de tintes laicistas”. ¿Por qué 20 años después hay partidos que siguen negando la intervención de la judicatura en asuntos políticos, principalmente durante gobiernos progresistas?

En aquel momento, el gobierno de Zapatero puso en marcha un programa legislativo que era audaz. Ahora, leyes que se aprobaron entonces pueden parecer la cosa más natural del mundo, como el matrimonio homosexual, pero en aquel momento no lo eran. España no es Dinamarca ni es un país donde triunfase la reforma protestante. No ha sido un país permeable a la individualidad, a los derechos individuales. El protestantismo se basaba en una especie de emancipación individual. En los países católicos, introducir aquello en 2004, era complicado. En Roma no estaba Francisco, sino un señor polaco que consideraba que todo esto era una obra demoníaca. La Iglesia batalló mucho y su papel fue muy importante. Ahora lo hemos olvidado porque su capacidad de incidencia es menor.

De hecho, señala a Rouco Varela como “el verdadero líder de la oposición” durante los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero.

Sí, yo creo que durante unos años fue así. Rouco tuvo pulso en la calle contra las leyes de Zapatero y también a través de la COPE, que fue la punta de lanza mediática contra el Gobierno. La COPE y El Mundo formaban un tándem contra el diario ABC hasta el punto de que lograron echar al director, José Antonio Zarzalejos, gracias a la presión de Rouco, porque no siguió la versión conspiranoica del 11-M. Estas teorías tenían como objetivo provocar el colapso del juicio para que embarrancase, sembrar todo el procedimiento de sospechas y, de esta forma, lograr invalidar el juicio, porque si el tema no se juzgaba por colapso de la instrucción, se demostraría la ilegitimidad del tiempo político. Ese era el objetivo.

Hay que decir que Rajoy intentó distanciarse de esta estrategia pero no se enfrentó directamente porque sabía que no tenía suficiente fuerza. A Rajoy, en 2008, intentan limpiárselo porque se dan cuenta de que no han conseguido su objetivo de deslegitimar al Gobierno, y le cargan la culpa a él por blando. La furia se dirige contra Rajoy y los hilos políticos y económicos empiezan a moverse contra él. Solo falló en esa campaña que Esperanza Aguirre no se decidiese a dar el paso y Rajoy acabó afianzando su liderazgo gracias a la victoria del PP en Galicia en 2009 y, después, ganando las elecciones europeas ese año. Fíjate el paralelismo con la época actual: cambia Aguirre por Ayuso y a Rajoy por Feijóo. Aunque Feijóo es más duro que Rajoy, ha visto que se tenía que vestir de ultra, y se ha vestido. (...)

“Sánchez nunca ha sido un izquierdista, ese es un dato fundamental para entender los últimos diez años de la política española”, dice en el libro. ¿Por qué, entonces, es el blanco de la furia de la derecha? ¿Por pragmático?

Porque dura. [Risas] Porque es un tipo duro, y no hay duda de ello. El combate político está claro y la derecha es inteligente. Ellos saben que un ataque enfocado contra el PSOE o contra la izquierda de una manera obsesiva genera muchos mecanismos de defensa, porque el país históricamente se ha sentido emocionalmente vinculado a la izquierda. Eso es mayoritario, aunque con grados muy distintos. Ahora bien, si los ataques se enfocan contra un individuo y a este individuo lo empiezas a demonizar y a exagerar sus rasgos adversos es más fácil construir una base social amplia con una fobia hacia esa persona. De esta forma, es posible reclutar a gente vinculada a la izquierda, aunque tibiamente. Eso ha sucedido con exsocialistas e incluso con gente que se proclama de izquierdas pero que milita en el antisanchismo. El antisanchismo puede ser más amplio que el antisocialismo y la antiizquierda.

La derecha lo que está buscando es que esas personas que están en las franjas de fronteras con el PSOE se pasen al PP sobre la base de presentar a Sánchez como un tipo entre radical y despiadado. (...)"               (Entrevista a Enric Juliana, Dani Domínguez, La Marea, 25/03/24)

18.3.24

Zapatero puede ser más útil aún. Si las elecciones europeas adquieren carácter de urgencia para el PSOE, sería un buen candidato socialista. Representaría, con la legitimidad de quien los ha sufrido y combatido, los tres mensajes en que el PSOE basará sus campañas: el PP de la mentira, el del 11-M, que sigue bien vivo; la idea de una articulación de España que desanime las tentativas independentistas; y la lucha contra la extrema derecha, esa que amenaza los derechos sociales adquiridos... un expresidente que regresa a la política para apoyar a su partido en un momento complicado (y que no lo hace para disputar el poder a Sánchez, sino para colaborar) y que defiende su legado al mismo tiempo que combate a los viejos enemigos en el presente, puede colgarse un broche a su trayectoria política muy tentador... Sánchez está ahora flanqueado, por un lado, amable, el de Zapatero, y por uno duro, el de Óscar Puente (Esteban Hernández)

 "El PSOE tiene que afrontar tres elecciones cruciales en apenas tres meses. Cataluña y País Vasco, los dos territorios que fueron decisivos para conseguir la investidura por el apoyo electoral que brindaron al PSOE y por el sostén parlamentario de sus partidos nacionalistas, tienen que pasar por las urnas. Tras ellos, llegarán los comicios europeos, y la UE ha sido uno de los principales valedores del Gobierno de Pedro Sánchez. Los vientos soplaban favorables para el progresismo, por el ciclo ligado a la salida del covid y a la guerra de Ucrania, y un Ejecutivo socialista en España era funcional en esos momentos.

Estamos ya en otro instante, interno y externo, cuya dirección está por definirse. A priori, de las tres citas electorales, las vascas serán las que menos influencia tengan en el panorama político español. Se da por supuesto un gobierno del PNV apoyado por el PSE, una alianza sólida durante mucho tiempo, y cualquier otro resultado sería una sorpresa. Los comicios se presentan como un pulso entre dos partidos nacionalistas, los jeltzales y Bildu, pero también habrá que estar atentos a los resultados de PSOE y PP y al nivel de caída de Sumar y Vox.

Cataluña es la etapa decisiva. En teoría, la legislatura se jugará en unas elecciones cuyos resultados auguran pocos efectos positivos en Madrid. Al PSC de Salvador Illa no le llega la convocatoria anticipada en el mejor momento, ya que la amnistía no termina de agradar a una parte de sus simpatizantes, pero eso quizá sea lo de menos. Lo más complicado serán las perturbaciones que pueda producir en el bloque de investidura. Entre otras posibilidades: si el partido socialista gana las elecciones y se apoya para gobernar en ERC dejando fuera a Junts, las posibilidades de que los de Puigdemont dinamiten la legislatura serían elevadas.

La relevancia de Europa

Las elecciones europeas serán importantes, mucho más de lo que parece. En primera instancia, servirán para definir el tipo de Europa que se dibujará en la próxima etapa. El auge de los partidos de derecha populista y de extrema derecha, así como las brechas abiertas en el Partido Popular Europeo, apuntan hacia una posible coalición que desplace a los liberales y los socialistas del lugar central.

Si las elecciones catalanas complicasen la continuidad de esta legislatura, las europeas se convertirían en una suerte de primarias

Rusia y la Europa de la defensa están al fondo, la reconstrucción verde se ha frenado. El viernes pasado, Olaf Scholz, el presidente alemán, apuntaba ese nuevo marco al afirmar en un tuit "Francia, Alemania, Polonia. En el corazón de Europa, el Triángulo de Weimar es un signo esencial de nuestra cohesión. Más que nunca, nuestra unidad es nuestra fuerza", lo que indica hacia dónde se está girando. El mapa definitivo lo tendremos en noviembre, cuando se celebren las elecciones estadounidenses. En ese momento sabremos el encaje real que tendría un gobierno progresista en España en el nuevo reparto de cartas occidental.

En segundo lugar, si los comicios catalanes generasen consecuencias complicadas para la continuidad de esta legislatura, las elecciones europeas se convertirían en una suerte de primarias. Si se adivinasen unas generales en el horizonte, las urnas del 9-J tendrían un componente simbólico muy significativo, que ayudaría a fijar el reparto de fuerzas y de posiciones para la siguiente convocatoria.

En este circuito con tres obstáculos se van a mover las estrategias de los partidos. Por más que Cataluña sea determinante, las otras dos tendrán influencia, especialmente las europeas, para dibujar la hoja de ruta de los partidos. Es fácil suponer cuáles serán los marcos discursivos en los que se moverán las elecciones vascas y catalanas, y aún más las europeas.

La reconversión de Zapatero

La presencia de José Luis Rodríguez Zapatero en el congreso del PSC en el que Illa será nombrado candidato a la Generalitat no es inesperada. El expresidente ha estado muy activo en las últimas fechas, y más aún con el aniversario del 11-M. Tampoco es sorprendente que vaya a tener una presencia significativa en las elecciones catalanas. Con él en Moncloa se llevó a cabo esa reforma del Estatut con la que se quería ofrecer un mejor encaje a los nacionalistas en España.

La sentencia del TC en la que se le declaró inconstitucional fue la chispa que encendió el giro hacia el independentismo que culminó en el procès. Nadie mejor que Zapatero, dentro del partido socialista, para defender el mensaje de reconciliación con el que se ha revestido la amnistía y para mostrar que en España hay sensibilidades distintas a las del PP y Vox.

Pero Zapatero puede ser más útil aún. Si las elecciones europeas adquieren carácter de urgencia para el PSOE, sería un buen candidato socialista. Representaría, con la legitimidad de quien los ha sufrido y combatido, los tres mensajes en que el PSOE basará sus campañas: el PP de la mentira, el del 11-M, que sigue bien vivo; la idea de una articulación de España que desanime las tentativas independentistas; y la lucha contra la extrema derecha, esa que amenaza los derechos sociales adquiridos.

Zapatero salió del Gobierno por la puerta de atrás y fue tratado, en los años siguientes, como una figura de segunda fila. Ahora es al contrario

Desde Ferraz afirman que quienes mantienen esas especulaciones abiertas "tienen menos fuentes que sentido". Zapatero también ha señalado que no es una posibilidad que esté valorando.

Zapatero salió del Gobierno por la puerta de atrás y fue tratado, en los años siguientes, como una figura de segunda fila. La sensación de que no había sabido manejar la crisis, y de que incluso no la había visto venir, unida al desgaste al que el PP le sometió durante sus dos legislaturas, acabaron pasando factura. Al partido, que cayó sustancialmente en las elecciones de 2011, y a él mismo, por la escasa consideración que se le dispensó en los años posteriores a su marcha.

Más de una década después, su rehabilitación pública entre el electorado progresista está siendo notable. Es una de las figuras que más aceptación provoca por todo lo que significó en su etapa como presidente, con la salida de Irak, el matrimonio homosexual, los niveles muy bajos de paro y el fin de ETA. Si en épocas anteriores se resaltó su etapa final, marcada por la crisis y por la llamada de Obama, ahora ocurre justo al contrario.

En este contexto, una candidatura socialista a las elecciones europeas encabezada por Zapatero sería una opción pragmática

En este contexto, una candidatura socialista a las elecciones europeas encabezada por Zapatero sería una opción pragmática: una figura conocida, que simboliza aquello que quieren representar como programa y que es apreciada por muchos votantes progresistas, también de Sumar. Sería una candidatura que le permitiría movilizar a los suyos y ampliar espacios.

Para el expresidente, los incentivos para encabezar la lista son escasos, y más cuando las encuestas aseguran que lo más probable es que el PSOE quede segundo en esos comicios, por detrás del PP. Sin embargo, podría haber una recompensa personal: un expresidente que regresa a la política para apoyar a su partido en un momento complicado (y que no lo hace para disputar el poder a Sánchez, sino para colaborar) y que defiende su legado al mismo tiempo que combate a los viejos enemigos en el presente, puede colgarse un broche a su trayectoria política muy tentador.

En cualquier caso, y más allá de quién encabece la lista, lo que sí resulta evidente es que el marco discursivo de nuestra época parece la continuación de aquella de Zapatero: se señalará al PP como el partido de la crispación y de las mentiras, se insistirá en que la otra opción es la extrema derecha que quiere recortar derechos y se abogará por un encaje territorial diferente en España. Veremos si es bastante en un momento complicado en lo interno y que puede serlo más aún en lo externo. En todo caso, el PSOE actual no es el de la primera década del siglo: Sánchez está ahora flanqueado, por un lado, amable, el de Zapatero, y por uno duro, el de Óscar Puente."              (Esteban Hernández, El Confidencial, 17/03/24)

31.3.23

Fondos a la caza de la indemnización se enfrentan a España en Londres por el hachazo de Rajoy a las renovables... Este miércoles arranca una vista en la que se dirime si la justicia británica reconoce un laudo que condenó en junio de 2018 a España a pagar 120 millones por los recortes del Gobierno del PP

 "España afronta desde este miércoles en Londres una vista judicial que puede ser relevante de cara a las dos decenas de condenas que ha recibido ya el país en distintos arbitrajes internacionales por los recortes a las renovables que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy en 2013.

Fondos de inversión especializados en este tipo de litigios llevan meses intentando que la justicia británica decrete el embargo de parte de la indemnización de 855 millones de euros que la aseguradora del petrolero Prestige tiene pendiente pagar a España por el desastre medioambiental que tiñó de fuel las costas gallegas en 2002.

Se trata de los fondos Infraestructure Services Luxembourg y su propietaria es la holandesa Energía Termosolar BV. Esta última, según datos accesibles a través de Insight View, a su vez está en manos de un vehículo luxemburgués, Energy Investments S.C.Sp., que según documentación oficial es propiedad de BCCB Limited, firma radicada en Islas Caimán.

Estos inversores pretenden cobrar un laudo del Ciadi (organismo de arbitraje dependiente del Banco Mundial) que condenó a España en junio de 2018 a pagar 120 millones a un fondo de infraestructuras francés, Antin, por los recortes sufridos por las plantas termosolares Andasol 1 y 2.

Las plantas, con una potencia de 50 megavatios (MW) cada una y localizadas entre los municipios granadinos de Aldeire y La Calahorra, en la comarca de Guadix, fueron promovidas por ACS entre 2008 y 2009 y adquiridas por Antin en julio de 2011 por 139,5 millones de euros.

A esos fondos, que tras el laudo se hicieron con los derechos de esa deuda a favor de Antin, les defiende el bufete estadounidense Kobre & Kim, conocido en España por tener entre sus clientes a Corinna Zu Sayn-Wittgenstein, ex amante de Juan Carlos I, en la causa por presunto acoso del rey emérito en Londres. Este “agresivo” bufete, como se define en su web, está especializado en disputas e investigaciones.

Reino Unido ha reconocido preliminarmente el laudo y los demandantes se aferran en este caso a una ley británica de 1966 sobre arbitrajes internacionales, pero España ha apelado la decisión. En la vista que comienza este miércoles, el tribunal londinense, la sección comercial de la High Court, va a escuchar los argumentos de ambas partes para dirimir si la justicia británica finalmente reconoce el laudo o no.

Fuentes jurídicas aseguran que, de producirse una decisión desfavorable para España en la vista de estos días en Londres, se produciría un efecto “en cascada” sobre el resto de laudos condenatorios. Y esa es la cuestión que se va a dilucidar estos días, en una vista que está previsto que se prolongue durante cuatro jornadas y cuyo arranque estaba inicialmente fijado para el pasado lunes.

Ya para enero de 2024 está prevista una decisión de ese tribunal de Londres sobre el embargo de la indemnización del Prestige. En este caso, el bufete, según fuentes conocedoras del caso, está intentando que se reconozca lo que en la legislación británica se denomina “Third party debt order”, una figura que no existe en España y que consiste en el derecho de un acreedor a reclamar a un deudor el cobro de deudas pendientes de un tercero.

En el punto de mira está parte de la indemnización de 855 millones de euros que la aseguradora británica del Prestige, London P&I Club, tiene pendiente abonar a España por la catástrofe del petrolero hace ya más de dos décadas. Entre los activos susceptibles de incautarse no están inmuebles en el extranjero del servicio exterior español (por la inmunidad diplomática), ni aviones oficiales, explican fuentes conocedoras del caso.

En 2022, el Tribunal de Justicia de la UE dictaminó que España tenía derecho a cobrar la indemnización de la aseguradora del Prestige, que fue considerada responsable civil subsidiaria de la catástrofe por el Tribunal Supremo. Los fondos que están intentando embargar esa compensación en Londres están intentando cobrar en diferentes jurisdicciones de Reino Unido, Australia y Estados Unidos.

Ya han trasladado al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a las principales agencias de rating la negativa de España a pagar el arbitraje, para que tengan en cuenta esta información “a la hora de hacer su cobertura y de dar la calificación de la deuda soberana”. En enero, consiguieron que la corte británica que va a oír a las partes esta semana denegase la pretensión de la Comisión Europea de tomar parte en el litigio y declarar en favor de España.

El laudo de Antin fue dictado al amparo de la Carta de la Energía, un tratado para la protección de inversiones que España firmó en 1994. España decidió abandonarlo el año pasado junto a otros países como Alemania y Francia, que junto con Polonia han presentado formalmente este jueves su renuncia a ese tratado, que también se plantea abandonar la propia UE.

10.000 millones

El de Antin es uno más de los 51 litigios de inversores extranjeros que se han presentado hasta ahora contra España por el hachazo renovable de Rajoy. El recorte, que vino acompañado de una suspensión a las tecnologías verdes que paralizó este sector durante años, perseguía embridar el multimillonario déficit de tarifa (diferencia entre ingresos y costes regulados del sistema eléctrico), del que quedan todavía por pagar algo más de 10.000 millones y que el Gobierno descartaba este martes que vaya a crecer pese a un 2022 extraordinariamente complicado. 

 En la actualidad, de los arbitrajes presentados, con reclamaciones que rondaban los 10.000 millones de euros, y que han colocado a España como el país con más arbitrajes en su contra, junto con Venezuela y Rusia, se han dictado 28 laudos, que se han saldado con 21 condenas para España. Estos suman indemnizaciones cuya cuantía ronda los 1.000 millones.

El Estado español no ha pagado por ahora “ni un euro” a los demandantes, recalca el Ministerio para la Transición Ecológica, aunque la factura en asesoría jurídica para apoyar a la Abogacía del Estado en estos litigios suma varias decenas de millones de euros. Otros dos procedimientos se han anulado y otros 20 están pendientes. Y  tres demandantes han desistido, acogiéndose al marco establecido por un Real Decreto Ley de 2019 que otorgó a las plantas afectadas por el recorte de 2013 una rentabilidad garantizada del 7,39% hasta el 31 de diciembre de 2031.

El departamento de Teresa Ribera defiende que los laudos dictados hasta ahora “han rebajado sustancialmente las indemnizaciones reclamadas, hasta el punto de rondar el 12% sobre lo demandado, una proporción muy baja en la práctica habitual de los arbitrajes, y que, además, sigue una tendencia descendente: los nuevos laudos otorgan compensaciones cada vez más bajas”. En los casos en que las pretensiones de los demandantes han sido parcialmente admitidas, España ha formulado recurso de anulación y “ninguno de los laudos se ha llegado a ejecutar”.              (Antonio M. Vélez  , eldiario.es, 28 de marzo de 2023)

27.8.21

Hoy hace diez años del 26 de agosto de 2011. Una de las fechas más importantes de la pasada década: aquel día se votó la reforma del artículo 135 de la Constitución... significó “la superposición de las necesidades del mercado por encima de las de la propia democracia”

Daniel Bernabé @diasasaigonados

 Hoy hace diez años del 26 de agosto de 2011. Una de las fechas más importantes de la pasada década: aquel día se votó la segunda reforma constitucional, la del artículo 135. Algunos os acordaréis de aquel día, otros quizá no sepáis de qué se trata…

La reforma del 135, llamado eufemísticamente “principio de estabilidad presupuestaria” significó “la superposición de las necesidades del mercado por encima de las de la propia democracia”. ¿De qué vale votar unas propuestas económicas que no se podrán aplicar en la práctica?

La políticas que se siguieron en aquella crisis fueron las de la postración a los mercados financieros. (...)

Años después supimos que lo exigido por el BCE al gobierno Zapatero fue aún más salvaje: se quiso acabar con la negociación colectiva. Rajoy, alumno aplicado de la Troika, quiso culminar esta senda de recortes.

La reforma del 135 fue un golpe al espíritu social de nuestra Constitución: el equilibrio de fuerzas que lo hizo posible había cambiado.

Izquierda Unida se opuso en el Congreso a la reforma, los movimientos sociales convocaron protestas contra el “golpe de los mercados”.

Aquellos días no fueron fáciles dentro del PSOE. En su libro de memorias, Bono, entonces presidente del Congreso, contó la reacción de Rubalcaba, quien sucedería a Zapatero: “no puedo hacerle esto a mi partido”.

¿Pudo negarse el Gobierno de Zapatero a la reforma?

Hace diez años vivimos, en el lapso de unos meses, el 15M, la reforma constitucional y la victoria de Rajoy. De cómo Zapatero rememoró aquellos días en 2020 se puede concluir que “nadie le dijo lo que tenía que hacer, tan sólo le dejaron una única posibilidad para hacerlo”. 

12:44 p. m. · 26 ago. 2021
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Esteban Brosed Pérez @solibillo
En respuesta a @diasasaigonados y @AkalEditor

 Desde mi punto de vista esa reforma fue la traición más alevosa cometida contra la soberanía nacional y su Constitución. Antes que inclinarse ante los mercadow debería haber explicado cruda y claramente las exigencias y después haber dimitido manteniendo la dignidad.

24.2.21

Hubo una clara intencionalidad política para destruir los avances sociales en el sur de Europa, para crear unas condiciones marcadas por Alemania... Europa llegó con una cara amable, pero con una carga de dominación política. Y nuestras elites lo aceptaron...

 "Daniel Bernabé (Madrid, 1980) provocó una gran polémica con su anterior libro, La trampa de la diversidad, (Akal), en la que recogía esa crítica a la izquierda por refugiarse en la política de la identidad dejando de lado las propuestas en el terreno económico. El periodista y escritor señala ahora en La distancia del presente, (también en Akal), cómo ha evolucionado la democracia española en diez años que han sido decisivos, entre 2010 y 2020. (...)

--Pregunta: Usted ha analizado en La distancia del presente toda la década anterior, entre 2010 y 2020, como un compendio sobre la crisis de la democracia española. ¿Todo cambia en mayo de 2010, con el plan que impone la Comisión Europea al Gobierno español? ¿Qué marca ese momento?

--Es el instante en el que Rodríguez Zapatero, que representa la soberanía, la pierde en beneficio de los mercados, que le tuercen el brazo. Se inicia un cambio de rumbo en el Gobierno. Y se debe decir que aquellos famosos ‘brotes verdes’ que el Ejecutivo destacaba eran ciertos. Se habían producido, con indicadores claros en ese sentido. Pero se produce un segundo embate por parte de los fondos de inversión, y con el poder del mercado al frente, que están al margen del control democrático, que condiciona la política.

--¿Se experimentó, entonces, con Grecia, primero, y España después?

--Los recortes en España fueron durísimos. Comenzaron en 2010, y todavía no se han corregido. Hubo una destrucción de la inversión pública. Y se reclamaron esos recortes que no sirvieron de mucho, porque se decía que si se gastaba menos la prima de riesgo bajaría, que todo se podría poner en su sitio. Pero no valió para nada, hasta que no intervino Draghi. Hubo una clara intencionalidad política para destruir los avances sociales en el sur de Europa, para crear unas condiciones marcadas por Alemania. Y que esos países regresaran a una posición secundaria.

 --El país se reajusta en ese momento. Pero, ¿cuándo España cambia su modelo? Iñaki Gabilondo ha insistido en estos últimos años en que España se había caracterizado siempre por su austeridad, por unas clases medias que no querían vivir endeudadas y que el cambio se produce con los gobiernos de Aznar.

--Las posiciones reales las marcan los poderes económicos. Y debemos recordar que había presentadores de informativos que vendían hipotecas en la televisión. Desde el punto de vista moral, no se puede decir nada, porque cada uno es responsable de un mayor o menor endeudamiento. Pero es cierto que hubo un cambio. España había sido un país que nunca había tenido demasiado de nada, con generaciones que habían vivido la Guerra Civil y la posguerra. 

Y el cambio yo lo sitúo con la llegada del euro. Pese a ser un análisis sociológico aventurado, entiendo que con el auge de una tecnología accesible, con la vivienda unifamiliar y el segundo coche se produce un cambio en la mentalidad del país, que tiene mucha ideología detrás. Y el país va en una dirección equivocada.

--Lo cierto, como se expone en el libro, es que España adopta un modelo muy anglosajón, al aparecer como uno de los países más endeudados junto a los anglosajones, a diferencia de otros países europeos, con modelos distintos.

--Es interesante, porque se produce un cambio de paradigma. España había tenido una relación diferente con la economía y el mercado. Se pensaba que era un bien social. Los negocios se consideraban como una aspiración social, pero se adopta ese paradigma que viene a ser una colonización por parte del modelo neoliberal. Y empezamos a entender todas las variables en clave anglosajona.

--Algunos economistas sostienen ahora que la entrada en la Unión Europea comportó una división de la economía clara y compartimentada en la que los países del sur se iban a encargar del sector servicios, y que la industria se frenó en países como España para cumplir con ese plan.

--Yo creo que sí, que se puede interpretar de esa manera. Se nos mintió, desde fuera y desde dentro. Y es que en el norte de Europea se ha quedado todo, con una industria enorme que abastece al resto. En España ha quedado poca cosa y el gran problema es que en muchas zonas lo único que hay es una industria de distribución. Sólo en el norte de España se aguanta con cierta potencia. Europa llegó con una cara amable, pero con una carga de dominación política. Y nuestras elites lo aceptaron, con un modelo basado en la especulación y la corrupción. Ni en ese momento pesó el espíritu nacional. (...)" 

(Entrevista a Daniel Bernabé, Manel Manchón, 21/02/21)

14.4.20

Monereo: La operación Zapatero 2 pretende que el Gobierno acabe haciendo lo que no quiere hacer, creando las condiciones objetivas y subjetivas para ello

"(...) La operación Zapatero 2 pretende que el Gobierno acabe haciendo lo que no quiere hacer, creando las condiciones objetivas y subjetivas para ello.  (...)

Los datos son conocidos. La etapa de Zapatero puede ser dividida en dos. La primera, la de los derechos, la de la apuesta por la España plural y el Encuentro de Civilizaciones. La segunda —él la cuenta a su manera en sus memorias— la que acepta el chantaje de los poderes europeos ante el altar del sacrificio de Grecia, chivo expiatorio de una época y de una política.

Desde el primer momento, hubo un forcejeo muy duro dentro y fuera del Gobierno y pronto la Unión Europea comenzó a mandar ultimátums. Recordemos aquello de que había que refundar el capitalismo, limitar el poder del capital financiero, regular más y mejor la circulación de capitales, prohibir los paraísos fiscales, asegurar que las multinacionales pagaran sus impuestos y la imperiosa necesidad de un sistema fiscal más justo. ¿Qué quedó? Nada.

Vino la segunda parte, fue más clara y peor. Vivimos el chantaje de los mercados y el dictado inapelable del Príncipe moderno, es decir, del Banco Central Europeo, un dictador nada benévolo. Zapatero lo vivió dramáticamente y terminó por aceptarlo. Había otras opciones, pero el poder es el poder y los mercados lo son. 

Se llegó hasta el final; es decir, modificar la sacrosanta Constitución Española por la vía rápida y con nocturnidad. Según cuenta José Bono, Rubalcaba lloró amargamente ante semejante desatino. El PP, esta vez sí, salió al rescate y apoyó la reforma. Zapatero llegó más lejos: anunció que no se volvía a presentar a las elecciones, se inmoló ante los poderes económicos.

Hoy estamos en un escenario parecido. De un lado, una atmósfera de solidaridad, cooperación y ayuda mutua en el marco de un discurso donde, recurrentemente, se habla del bien común, del valor de las personas, de no dejar a nadie atrás y de una salida justa y democrática de la crisis para no repetir los gravísimos errores de la anterior crisis. 

De otro lado, una inmensa polarización política, una guerra sin cuartel en las redes, donde las fake news se mezclan con todo tipo de descalificaciones e insultos, se le niega la legitimidad al Gobierno y se criminaliza hasta límites golpistas a UP y a Pablo Iglesias.

La derecha está haciendo su labor. Ha aprendido y lo hace muy rápido. (...)

La ofensiva es multidimensional. Tengo la sensación de que, desde dentro del Gobierno, se está filtrando muy selectivamente las divisiones existentes y apuntando claramente a UP. 

Los medios y las derechas lo saben y, por eso, golpean, una y otra vez, sobre los ministros comunistas de un Gobierno que, hoy por hoy, no está por medidas antisociales y, mucho menos, preparándose para golpear a las clases populares.  (...)

La clave: crear escenarios adecuados y anticiparse, anticiparse siempre. (...)"          (Manolo Monereo, Cuarto Poder, 13/04/20)

28.11.19

Y Rubalcaba se echó a llorar... el 'shock' que causó en el PSOE la reforma constitucional exprés de 2011... la del artículo 135. Zapatero ha tomado una medida suicida para el partido e innecesaria para España...

"Jueves, 25 de agosto, y viernes, 26 de 2011. Me llama el candidato Rubalcaba: “Estoy en contra de la reforma constitucional del artículo 135. Mi campaña está completamente arruinada porque Zapatero ha tomado una medida suicida para el partido e innecesaria para España. Debería haber consultado antes conmigo, con Cataluña, con Andalucía..., y, sin embargo, ha hecho lo que le ha dado la gana. 

Mi objetivo ahora ya no es ganar las elecciones, sino que el partido no salte por los aires. Antonio Gutiérrez es el único que ha salido en público en contra, pero son muchos a los que ahora tengo que sujetar para que no imiten a Gutiérrez. No voy a consentir —sigue Alfredo— que el PSOE quede atado de por vida. Si se rompe el pacto constitucional, la situación puede ser muy grave, porque el PNV no votó la Constitución, y ahora, además, se separarían CIU y la izquierda comunista, que sí la votaron. 

Le estamos sirviendo en bandeja el argumento para justificar su disidencia. La situación es muy grave, porque el PP aparece como el salvador y si no se aprueba la modificación constitucional, los mercados pueden darnos un muy serio disgusto al dejar de comprar el Banco Central Europeo la deuda española. Estamos pillados por cualquier sitio”. Llamo a Zapatero para mostrarle mi apoyo, pero no le cuento mi conversación con Rubalcaba. 

¿Qué conseguiría? Se han manifestado en contra de la reforma Borrell, Gutiérrez, Fernández Vara, López Aguilar, Tomás Gómez y Patxi López, según la información que me ofrece ZP. Yo estoy emocionalmente más con él que nunca. Me devuelve la llamada al cabo de una hora: “Toda va bien. En León había un abogado que era de la Falange Auténtica y que solía saludar a sus amigos diciendo: ‘Lo que queda de Hermida te felicita las pascuas’. Pues bien, lo que queda de Zapatero te desea un feliz fin del verano. Jamás volveremos a ser Gobierno si nos apartamos de Europa”. (...)

A las doce de la noche me informa el presidente de que ya hay un acuerdo cerrado con el PP sobre la modificación constitucional y añade: “Lo diré en voz baja, para que no lo oiga Rubalcaba, pero yo creo que este es un acuerdo magnífico para España”

El día 26 utilizo una competencia presidencial poco usual, pero reglamentaria, para calificar la proposición de reforma constitucional presentada por los grupos parlamentarios socialista y popular en el Congreso. Elena Valenciano me hace una confidencia que define la sensibilidad de Alfredo y su amor al PSOE: “Estamos estos días intentando mitigar la herida que va a suponer para el PSOE la reforma constitucional del artículo 135 y anoche, subiendo Alfredo y yo de la cuarta a la quinta, en la que trabajan los economistas que nos echan una mano, Rubalcaba se sentó en un escalón y empezó a llorar como un niño. 

 ‘No puedo hacerle esto a mi partido, Elena’. Lloró abrazado a mí un buen rato. Luego, su sentido de deber se impuso. Y seguimos trabajando. No olvides, Pepe, que tú eres testigo de excepción de que ZP pactó el 135 con Rajoy y, solo cuando estuvo cerrado, se lo comunicó a Alfredo, ya candidato del PSOE. Esto es increíblemente duro. No lo sabe nadie. Pero dice mucho”.

Zapatero está preocupado con los indignados porque querrán ir al pleno de la reforma constitucional a montar bulla. Me ofrece un dato que produce escalofríos: “Cada día que abren los mercados, España se presenta a pedir prestados 600 millones de euros, o lo que es lo mismo, 100.000 millones de pesetas ¡cada día!, algo absolutamente inaceptable para el Gobierno y para cualquier persona sensata. Gastamos mucho más de lo que tenemos y endeudarnos a este nivel pone en peligro el futuro de nuestro país”. Quiere que haga lo que sea pero que no falle en el tema del reglamento: “En Alemania han modificado la Constitución 40 veces sin un solo referéndum, en Italia la han modificado 39 veces, el único país de Europa que la modifica con referéndum es Irlanda. Nosotros no debemos hacer un referéndum”. 

Todo son prisas. No podemos perder ni una hora si queremos modificar la Constitución y dar plazo a diputados y senadores para que, en los 15 días que esta otorga, puedan instar a un referéndum constitucional si consiguen el 10 % de los diputados o senadores. No lo conseguirán, pero no podemos darle ocasión de que aleguen que hemos cercenado su derecho por no ofrecerles el plazo. “Por esta casa —digo al presidente—no te preocupes. Si no falla el PP, tenemos la reforma de la Constitución en el BOE en 30 días exactos. Me lo he estudiado a fondo. Puedes estar tranquilo”.                     (José Bono, El País, 17/11/19)

26.10.17

Para que los políticos socialdemócratas recuperen el poder y el apoyo de su electorado es necesario el rechazo absoluto de la austeridad. Sin los 500.000 millones de dólares trimestrales (procedentes del BCE, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón) los grandes bancos mundiales habrían quebrado

"El fracaso (o pasokización) de la socialdemocracia en Europa y Estados Unidos es dramático, pero no era inevitable. El agotamiento del PSOE y la socialdemocracia española ha sido particularmente dramático (...)

Sin embargo, el aspecto más dramático de la desaparición de la socialdemocracia en toda Europa es que ha derivado directamente en el desmoronamiento de la democracia. El desencanto con la democracia se ha alimentado con la creencia de que los políticos socialdemócratas no podrían proteger ni protegerían a las poblaciones de los efectos catastróficos de las leyes del mercado tras las crisis económicas de 2007-9.

 La clase política se mostró renuente a contener o abordar (a través de la regulación) el aumento constante, y posterior implosión, del excesivo endeudamiento privado creado por la banca y las instituciones financieras, que a su vez se empleó en una temeraria especulación inmobiliaria. En segundo lugar, tras el desplome económico causado por la crisis financiera, fracasaron al tratar de resolver el descomunal aumento del desempleo en España. 

En su lugar, los políticos se centraron inexorablemente en intentar “cuadrar el presupuesto”. Al centrarse en la deuda pública y no en la privada, se perjudicó a aquellos que no habían causado la crisis, porque en un vano intento de ajustar el presupuesto, los políticos empeoraron las ya degradadas condiciones de vida de sus propios seguidores.  (...)

Al acceder a renunciar al apoyo de un banco central español respaldado con fondos públicos y, en su lugar, depender de un incomprensible Banco Central Europeo, los políticos españoles entregaron un gran poder. Debilitaron su propia administración e influencia. 

No es de extrañar que no tuvieran poder para proteger a la sociedad del inexorable y devastador impacto de los mercados durante la Gran Crisis Económica y posteriormente. Por el contrario, los políticos británicos y estadounidenses podían pedir ayuda a sus bancos centrales.  (...)

Actualmente existe un amplio consenso en que José Luis Rodríguez Zapatero, líder del PSOE en 2010, cometió una especie de harakiri cuando, con una agobiante tasa de desempleo juvenil del 40%, accedió a un objetivo de déficit presupuestario del 6%, congeló las pensiones y otras prestaciones, aumentó la edad de jubilación, recortó los sueldos de los funcionarios, impuso medidas de austeridad a las autonomías y “flexibilizó” la negociación colectiva. 

Quizá el error más catastrófico fue la decisión de adoptar la “regla de oro” de estilo alemán concebida para incorporar políticas sobre déficits presupuestarios en la Constitución. En otras palabras, las políticas se convertirían en algo así como cemento: inalterables e inamovibles. Esta decisión refleja una interpretación muy deficiente de cómo funcionan las economías.(...)

 Las políticas estatales han de poder responder a los vaivenes de la economía en general. Cuando la economía se calienta, y hay amenaza de inflación, deben adoptarse medidas para enfriarla. Cuando la economía se desploma, y hay amenaza de desempleo y deflación, la política debe responder para prevenir una quiebra económica prolongada. 

La “regla de oro” enraizó la austeridad y con ella los continuos altos niveles de desempleo en la economía española. Previsiblemente, provocó una aplastante derrota del PSOE en 2011. (...)

El señor Zapatero no estaba solo. En toda Europa e incluso en EE.UU., hay unanimidad entre los socialdemócratas, los responsables políticos y los principales economistas en que la “austeridad” o saneamiento fiscal es la respuesta a un aumento de la deuda pública causada por un fracaso económico privado.

Sin embargo, la “austeridad” en época de crisis es una ideología especialmente retorcida, declamada por los intereses financieros, preocupados porque no haya suficiente dinero para sostener al sector privado si está “desbordado” por el sector público. (...)


Para entender cómo y por qué sube o baja la deuda pública ayuda visualizar el balancín de un parque infantil. Cuando el sector privado se desploma y cae la recaudación fiscal, la deuda pública, al igual que un balancín, sube. 

¿Por qué? Porque la quiebra del sector privado provoca el desplome de la recaudación fiscal, y en una economía democrática, un aumento de las prestaciones sociales. Cuando el sector privado se recupera, el desempleo y las prestaciones sociales caen, y la recaudación fiscal aumenta. Entonces, la deuda pública, al igual que un balancín, también cae. 

De modo que la respuesta a un aumento de la deuda pública en una época de  quiebra del sector privado, no es empeorar las condiciones recortando el gasto y la inversión en el sector público. Por el contrario, es vital que el gobierno pida prestado y gaste para impulsar el empleo y la actividad económica, que a su vez aumentará la recaudación fiscal, y también estimulará un sector privado debilitado. 

Para que los políticos socialdemócratas recuperen el poder y el apoyo de su electorado es necesario el rechazo absoluto de las políticas económicas de desregulación que dieron lugar a la Gran Crisis Económica. (...)

Los políticos siguen permitiendo que los bancos amenacen la economía global con otra crisis financiera grave, a pesar de que hoy en día todos los bancos mundiales en la práctica son bancos nacionalizados. 

Sin la generosidad de los 500.000 millones de dólares de EC trimestrales (procedentes del BCE, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón) más unos intereses crediticios históricamente mínimos, respaldados por unas garantías estatales, habrían quebrado. 

(...) todas los bancos privadas dependen de instituciones respaldadas por los contribuyentes, como el sistema judicial y de derecho penal, para el cumplimiento de contratos. 

¿No ha llegado el momento de insistir en que estas instituciones financiadas por los contribuyentes no se puedan utilizar para el cumplimiento de contratos, a menos que los bancos privadas contribuyan a restablecer la salud de la economía española? 

Es mucho lo que se puede hacer para desafiar el aparentemente abrumador dominio del sector financiero privado. Pero antes, los socialdemócratas españoles deben reconocer y restablecer el poder de una democracia reguladora. Deben anteponer públicamente los intereses de su electorado por encima de los intereses del sector financiero privado. 

Deben prometer que van a restablecer la autoridad pública sobre los mercados privados en lo que concierne al capital, trabajo y comercio. 

Solo de esta manera será posible recuperar la confianza de los ciudadanos, y con ella, el poder político."            (Ann Pettifor, Directora de investigación de la red sobre políticas macroeconómicas (Prime), en CTXT, 18/10/17)

6.6.17

“La triste cara de los suicidas”... la expresión de Zapatero cuando anunciaba en el Congreso el primer “paquetazo” neoliberal de recortes impuesto por Bruselas

“Trato injusto e inequitativo”. Esta es la contundente fundamentación del reciente varapalo legal propinado por el CIADI (tribunal de arbitraje del Banco Mundial) al Estado español en la primera sentencia por el llamado “hachazo” a las renovables. 

El título de la historia podría ser: “los recortes ‘austericidas’ y el efecto boomerang”. El objeto de la disputa eran las nefastas consecuencias financieras para los inversores de la supresión “de manera drástica y abrupta” –y con efectos retroactivos- de las generosas ayudas a las energías renovables instauradas en los “días de vino y rosas” de la burbuja inmobiliaria por los Gobiernos de Aznar y Zapatero. 

La chapuza provocó un aluvión de demandas de los perjudicados ante las cortes de arbitraje internacionales: “Las empresas realizaron fuertes inversiones y, cuando el Gobierno cambió las reglas y recortó las subvenciones (primero a finales de 2010, con el PSOE, y luego, en 2013, con la aprobación de la reforma del sector eléctrico del Gobierno del PP), las compañías demandaron a España”. (...)

La esperpéntica historia es una excelente parábola acerca de la estructura real de las relaciones de poder en el ultrafinanciarizado capitalismo de la era neoliberal. Los representantes de la sacrosanta soberanía popular no salen precisamente muy bien parados. 

“La triste cara de los suicidas”. De esta guisa describía Rafael Chirbes la expresión de “Bambi” Zapatero cuando, debido al brutal impacto conjunto sobre la maltrecha economía española de la crisis financiera internacional y del colapso de la burbuja del ladrillo, anunciaba cariacontecido en el Congreso en mayo de 2010 el primer “paquetazo” neoliberal de recortes impuesto por los tecnócratas de Bruselas y del BCE. 

En las sarcásticas palabras del brillante cronista valenciano del ambiente de podredumbre moral que imperó durante los días de “vino y rosas” de los pelotazos y el “España va bien”: 

“en pocos minutos se venía abajo todo el armazón ideológico sobre el que se ha sostenido durante seis años esta variante contemporánea de la socialdemocracia, (…) caracterizada por la puesta en primer plano de conflictos más o menos intrascendentes, cuya dramática escenificación ha servido para mantener la ficción de una política progresista; obviando que el meollo del progresismo tiene que ver, sobre todo, con la forma en que uno se gana el pan de cada día y con la estrategia con que se reparte la gran tarta nacional entre los ciudadanos”. 

Imposible explicar mejor el núcleo del derrumbe del reformismo socialdemócrata que presenciamos en la actualidad. 

La escueta justificación (“dependíamos del BCE para financiarnos”) esgrimida en sus memorias por Zapatero ilustra la inanidad de la tramoya de progresismo light de los tiempos de vacas gordas. Cual disciplinado cadete, el mandatario de un país “soberano” se dedicó a aplicar con fruición las medidas draconianas exigidas sin embozo por el "guardián del euro". Véase el tono conminatorio de la carta -requisitoria de Trichet a Zapatero de agosto del 11 y la sumisa respuesta de éste: un excelente botón de muestra del ejercicio de “mando en plaza”. 

Todo ello supuestamente a cambio de la promesa de aflojar la soga de la “prima de riesgo” española a través de la compra masiva de deuda pública soberana en el mercado secundario por parte del BCE. En roman paladino: llenar los bolsillos de los tiburones financieros y rescatar indirectamente a la maltrecha banca patria a costa del expolio de las arcas públicas y de la masa laborante de la “piel de toro” –‘devaluación interna’, en la aséptica jerga tecnocrática-. 

Una de las promesas de reducción del gasto contenidas en la vergonzante carta de Zapatero al mandamás del euro versaba sobre “mejorar el ajuste entre los precios y los costes de producción en los mercados energéticos y la reducción del déficit del sistema eléctrico”. 

Durante los años de bonanza y de superávit presupuestario que precedieron al derrumbe, la necesidad de reducir el enorme déficit comercial -causado por la dependencia petrolera y la perversa estructura de la zona euro- y la intención de acercarse a los objetivos de emisiones del protocolo de Kioto (España era el país que estaba más alejado de ellos en la UE), propiciaron una política gubernamental de incentivos a la inversión en energías alternativas a la hegemonía fosilista. 

“El sol puede ser suyo” (*), rezaba una promoción del Ministerio de Industria y Energía del año 2007 en la que se garantizaba una rentabilidad de hasta un 14%, líneas de crédito oficiales y el primer año de carencia, entre otras ventajas de invertir en energía solar. ¿Qué más se puede pedir? Rendimiento y financiación asegurados a largo plazo, garantía pública y bendición moral al contribuir al desarrollo sostenible mediante las energías limpias. 

Como abejas a la miel, decenas de fondos de inversión internacionales, que huían del hipertrofiado y tambaleante sector inmobiliario buscando nichos rentables donde verter las riadas de liquidez obtenidas en el casino de las finanzas mundiales, se lanzaron a por la chocolatina del sector renovable español. 

Junto con miles de pequeños y medianos agricultores-inversores -que hicieron de cobayas del experimento-, provocaron una enorme burbuja especulativa –la “burbuja del sol”- basada en la confianza en que, al calor de las primas, podrían generar rentas blindadas a costa del erario público: 

“La solar creció como la espuma. Desde 2007 a 2010, año en el que empezaron los recortes, la energía fotovoltaica que recibía primas se multiplicó por cinco, pasó de 53,7 a 313,7 gigawatios hora, según datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE)”. 

No hay nada más goloso para un “tiburón” financiero que la seguridad de un flujo de pagos regulares que posibilite iniciar la maquinaria de la titulización -espoleta de la crisis hipotecaria de 2008- mediante la obtención de pingües réditos por la venta de productos financieros estructurados que permiten la inyección de liquidez inmediata: he aquí el quid del proceso de financiarización. 
 
“Si te dicen que el Gobierno lo apoya para cumplir los objetivos de reducción de emisiones del Protocolo de Kioto, que es una energía limpia, que no contamina, y que además puede complementar la pensión de 400 euros que te queda por trabajar en el campo es difícil que le veas algún inconveniente”. Así explicaba el agricultor-inversor Pascual Hortelano los irresistibles atractivos de la panacea.

 Al carecer Don Pascual de dotes proféticas, no podía en absoluto llegar a imaginarse que, tras el impacto del crack de 2008 en la economía española, el gobierno “soberano” acabaría sacrificando las efímeras primas y el cacareado “nuevo modelo energético” en el altar del “austericidio”: la luna de miel de las políticas públicas con la sostenibilidad ambiental y la reducción de la dependencia energética tenía los días contados. (...)

Los “hachazos” a las energías alternativas continuaron: ya con Mariano Rajoy en La Moncloa y el “ejemplar” ministro Soria en la cartera de Industria se suspendieron los estímulos económicos para nuevos proyectos de cogeneración, fuentes de energía renovables y residuos. La energía solar fotovoltaica recibió la puntilla: el llamado 'impuesto al sol' que se traduce en un gravamen a los consumidores que instalan placas solares para producir su propia electricidad. 

Medida recibida, dicho sea de paso, con gran alborozo por el todopoderoso oligopolio eléctrico que, con la penalización del autoconsumo de los pequeños productores, mantiene el control del suculento mercado de suministro de electricidad a través del modelo centralizado de producción y el control de las costosísimas redes de distribución 

Las draconianas medidas mandaron a la ruina a decenas de miles de pequeños inversores y sumieron al sector en una crisis brutal: en 2008 la energía renovable daba empleo a casi 143.000 personas mientras que hoy apenas se superan los 75.000 trabajadores. Pocas pruebas más contundentes de la catástrofe a la que se vieron abocados las legiones de autónomos del medio rural que la lectura de la lastimosa carta al Congreso de un productor fotovoltaico en “fase terminal”. 

Cuál “preferentistas del sol”, quisieron apañarse la jubilación con las primas gubernamentales y las facilidades financieras proporcionadas por la banca y acabaron enterrados en las deudas impagables y el abandono absoluto por parte de los mismos que les tendieron el cebo. 

Otros agraviados, con más recursos que nuestros infortunados "hortelanos", tenían una carta bajo la manga que iba a provocar que al Gobierno "trilero" le saliera el tiro por la culata. Los cambios sobrevenidos en las condiciones que se les garantizaron vía Boletín Oficial del Estado y la vulneración de la seguridad jurídica que implica el alcance retroactivo de las medidas tomadas provocaron un aluvión de demandas de los grandes inversores en los tribunales de arbitraje internacionales. 

España figura ya como el país con más litigios en los registros de disputas de la Carta de la Energía, el principal tratado multilateral en la materia. Hasta la Policía Montada de Canadá está involucrada en la avalancha de demandas contra el “chanchullero” Estado español. 

Sin embargo, los 30000 pequeños inversores que decidieron invertir sus ahorros en “huertos solares” para “complementar la pensión” vieron bloqueada cualquier posibilidad de resarcimiento: las sentencias del Tribunal Supremo y del Constitucional han avalado los recortes aplicados por el Gobierno central denegando las indemnizaciones a los afectados. 

Pero las grandes corporaciones y fondos de inversión no sólo tienen un enorme poder económico, político y cultural sino también jurídico: la nueva lex mercatoria internacional y el recurso a tribunales internacionales de arbitraje para resolver los conflictos con los Estados son la sólida armadura que protege jurídicamente sus intereses comerciales y blinda los contratos de estas compañías. (...)

Se trata de una inmensa partida en la que hay en juego miles de millones de euros de dinero público y que se celebra de forma casi secreta en hoteles de Estocolmo, París, Ginebra y Nueva York. Sara Pizzicato, responsable de la campaña de energía de Greenpeace, resume excelentemente el ‘efecto boomerang’: 

“Paradójicamente, se atribuía el recorte a las renovables a motivos económicos, aunque la realidad es que España afronta ahora pleitos por valor de miles de millones de euros que serán pagados por la ciudadanía que, debido a la salvaje política de recortes, no se beneficiará de las ventajas de las energías limpias”. 

La moraleja del caso ilustra el absurdo surrealismo de los mimbres sobre los que se sustenta el capitalismo financiarizado con mando en plaza en nuestras dolientes sociedades: un fondo de inversión especulativo, atiborrado de liquidez producto de las colosales ganancias obtenidas con la ingeniería financiera -causante directa del colosal crack de 2008- y con la política monetaria de “expansión cuantitativa” de la banca central mundial, invierte en la burbuja solar española atraído por la golosa rentabilidad garantizada por el erario público. 

A continuación, ante el fracaso de la inversión, provocado por los recortes que ese Gobierno se ve obligado a hacer en aras de salvaguardar su credibilidad ante los mercados financieros responsables de su ruina, uno de los culpables del monumental desaguisado obtiene una sentencia favorable de un tribunal internacional “imparcial” que obliga a indemnizarle, con dinero público, por el quebranto sufrido. 

Financiarización, capital especulativo transfronterizo, expolio de rentas y bienes públicos, soberanía nacional demediada, justicia privatizada y explotación e indefensión crecientes de las clases populares son los inicuos rasgos de la historia relatada que no pueden ser más tristemente representativos del cariz crecientemente depredador del sistema de la mercancía. (...)"           (Alfredo Apilánez y Salva Torres , Trampantojos y embelecos, 25/05/17)