Mostrando entradas con la etiqueta b. Política de Yolanda Díaz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta b. Política de Yolanda Díaz. Mostrar todas las entradas

28.7.26

Sigo teniendo muchas ganas de leer algo así: El mercado laboral ha vuelto a arrojar unas cifras de récord en el empleo y en los porcentajes de desempleados que no se veían desde hace casi dos décadas... las personas trabajando ya son 22.779.000, un incremento del 2,18%. De forma anual, el empleo creció en 510.200 personas en este último periodo. “Esta cifra significa que estamos dejando atrás la España de los 20 millones de ocupados. Esa España, que era un sueño, ya se nos ha quedado pequeña”... otra barrera psicológica que se ha roto ha sido esa barrera del paro de los dos dígitos, que ha caído por debajo del 10%, una cifra que no se alcanzaba desde el último año de la burbuja inmobiliaria, en 2008... “la cifra de desempleados baja por fin de los 2,5 millones, lo que significa una magnífica noticia para nuestro país”, ha afirmado Yolanda Díaz (El Salto)

"El mercado laboral sigue mostrando signos de fortaleza y crecimiento pese a las condiciones internacionales, el conflicto en Irán y las guerra arancelaria de Trump. La Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2026, publicada por el INE, ha vuelto a arrojar unas cifras de récord en el empleo y en los porcentajes de desempleados que no se veían desde hace casi dos décadas. 

Las personas trabajando en España aumentaron en en 486.000 personas respecto al trimestre anterior y se situó en 22.779.000, un incremento del 2,18%. De forma anual, el empleo creció en 510.200 personas en este último periodo. “Esta cifra significa que estamos dejando atrás la España de los 20 millones de ocupados”, ha declarado la ministra de Trabajo Yolanda Díaz, en referencia a las famosas intenciones, nunca conseguidas, de Mariano Rajoy al frente del Gobierno. “Esa España, que era un sueño, ya se nos ha quedado pequeña”, ha apuntado.

Por sexo, el empleo creció este trimestre en 236.300 hombres y en 249.700 mujeres. Por nacionalidad, subió en 246.000 personas en los españoles -incluye doble nacionalidad- y en 240.000 en los extranjeros. Por sectores, como suele ser normal en este trimestre que arranca la temporada veraniega y suele empezar con la Semana Santa, la ocupación aumentó en los Servicios con 394.000 empleos nuevos. La construcción también ha dado un fuerte empujón con 60.000 nuevos puestos de trabajo y la industria ha crecido en 38.200 empleos. Bajó en la Agricultura, donde se han perdido 6.200 puestos. El empleo privado creció este trimestre en 501.600 personas, hasta 19.132.100, mientras que el empleo público disminuyó en 15.600, hasta 3.646.900.

Pero si hay una barrera psicológica que se ha roto con estas nuevas y positivas cifras ha sido esa barrera del paro de los dos dígitos. Según los datos publicados por el INE, el paro ha caído por debajo del 10%, una cifra que no se alcanzaba desde el último año de la burbuja inmobiliaria, en 2008. Según la EPA, la tasa de paro descendió 96 centésimas y se situó en el 9,87%. El número de personas sin empleo bajó en 213.300 personas, “la cifra de desempleados baja por fin de los 2,5 millones”, ha afirmado la ministra, “lo que significa una magnífica noticia para nuestro país”."

(El Salto, 28/07/26) 

23.7.26

Tenía ganas de leer algo así: los servicios no turísticos crecen a un ritmo extraordinario, y ya superan al turismo como nuevo motor exportador ... los más tradicionales, como el transporte, la construcción o el mantenimiento, pierden peso relativo, mientras los que pueden prestarse digitalmente ganan terreno en todos los frentes... destacan tres partidas. La primera son los servicios a empresas, la segunda son los servicios TIC, que suponen ya el 3,6% de las exportaciones totales, la tercera es el uso de la propiedad intelectual, que ha duplicado su peso en las exportaciones desde 2015. Es, de hecho, la más sorprendente, dada la debilidad tecnológica estructural de nuestra economía. Buena parte de este avance se explica por el extraordinario proceso de internacionalización del sector audiovisual español, consolidado como uno de los principales productores de contenidos de ficción televisiva a nivel mundial... estos avances responden a ventajas competitivas: costes laborales unitarios contenidos; posición geográfica privilegiada para las redes de conexión; y un nivel de digitalización que sitúa a España por encima de la media europea en fibra óptica, redes de alta capacidad y competencias digitales de la población. Todo ello ha facilitado el posicionamiento de las empresas españolas como proveedoras de servicios avanzados en el espacio europeo... Los servicios no turísticos son ya la gran realidad emergente de la exportación española. Merecen ocupar el lugar central en el debate sobre la competitividad de nuestra economía, así como en las políticas que la sustentan (Antonio Bonet Madurga)

" En los últimos años se están produciendo cambios de calado en el sector exterior español que suponen transformaciones de fondo para nuestra economía y su proyección internacional.

El más relevante es que las exportaciones de servicios no turísticos (servicios financieros, consultoría, ingeniería, transporte, etc.) superaron en 2024 los 100.000 millones de euros, con un crecimiento a una tasa media anual del 9,9% desde 2019, cuatro puntos por encima de su ritmo previo a la pandemia. Este dato no es sino el reflejo de una tendencia estructural: el turismo, que en el año 2000 representaba el 60% de los ingresos por servicios, ha cedido protagonismo, hasta el 47% en 2025, no porque haya perdido vigor, ya que sus ingresos también superaron por primera vez los 100.000 millones ese año, sino porque los servicios no turísticos crecen a un ritmo extraordinario.

La pandemia fue, paradójicamente, un acelerador de esta tendencia. Cuando el turismo se desplomó, los servicios no turísticos resistieron mucho mejor, recuperando su valor previo en solo un año. Esa resiliencia demostrada refuerza el argumento central: diversificar las fuentes de ingresos exteriores es una apuesta estratégica.

Si nos centramos en el ranking mundial de exportadores de estos servicios, vemos que España ocupa el puesto 16 y, mientras que desde 2019 la mayor parte de las economías avanzadas, como Alemania, Japón, Estados Unidos o Países Bajos, han retrocedido en cuota, la española se ha mantenido estable en torno al 1,6% de las exportaciones mundiales. Entre los países europeos, solo Irlanda, gracias a su capacidad de atraer grandes multinacionales tecnológicas, ha conseguido ganar posiciones. España aguanta el tipo ante una competencia creciente y ello no es un logro menor. En bienes, por el contrario, España está perdiendo cuota de mercado mundial.

Dentro de los servicios no turísticos, el análisis sectorial revela un desplazamiento muy significativo: los más tradicionales, como el transporte, la construcción o el mantenimiento, pierden peso relativo, mientras los que pueden prestarse digitalmente ganan terreno en todos los frentes. Esta digitalización no solo abre nuevos canales de comercialización, sino que reduce los costes de la prestación del servicio y elimina la exigencia de proximidad física entre proveedor y cliente.

En este contexto, destacan tres partidas. La primera son los servicios a empresas que, con 46.581 millones de euros en 2025, se acercan ya a las exportaciones de automóviles, la gran referencia exportadora española durante medio siglo, y representan el 7,6% de las exportaciones totales de bienes y servicios. Su avance se explica por la liberalización del comercio de servicios, la expansión de las cadenas globales de valor y la creciente demanda de soluciones especializadas que el mercado doméstico de muchos países no puede satisfacer.

La segunda son los servicios TIC, que suponen ya el 3,6% de las exportaciones totales y se sitúan prácticamente a la par de las exportaciones de productos de alta tecnología, con la diferencia notable de que los servicios TIC generan superávit comercial, mientras que las manufacturas de alta tecnología acumulan déficits sistemáticos.

La tercera es el uso de la propiedad intelectual, que ha duplicado su peso en las exportaciones desde 2015. Es, de hecho, la más sorprendente, dada la debilidad tecnológica estructural de nuestra economía. Buena parte de este avance se explica por el extraordinario proceso de internacionalización del sector audiovisual español, consolidado como uno de los principales productores de contenidos de ficción televisiva a nivel mundial. Sin embargo, es importante recordar que el aporte de los ingresos vinculados a la propiedad intelectual sigue teniendo cierta presencia marginal en el patrón exportador español.

En cualquier caso, estos avances responden a ventajas competitivas: costes laborales unitarios contenidos; posición geográfica privilegiada para las redes de conexión; y un nivel de digitalización que sitúa a España por encima de la media europea en fibra óptica, redes de alta capacidad y competencias digitales de la población. Todo ello ha facilitado el posicionamiento de las empresas españolas como proveedoras de servicios avanzados en el espacio europeo.

Margen de mejora

El resultado de todo ello es un saldo exterior en servicios no turísticos que ha pasado de ser deficitario a principios de siglo a tener una tasa de cobertura del 144%. En contraste, las exportaciones de bienes siguen incurriendo en déficits comerciales.

En términos de PIB, los servicios no turísticos suponen el 7,1% del Producto Interior Bruto. Sin embargo, la comparación con Alemania o Francia revela que los servicios no turísticos españoles aún tienen un peso relativo inferior al de estas economías, especialmente en los servicios más intensivos en tecnología, como I+D o patentes, donde persiste una brecha significativa que solo se cerrará con más inversión en innovación y cualificación. A ello se suma el entorno proteccionista exterior y las barreras restrictivas al comercio de servicios que, incluso dentro de la UE, equivalen según el FMI a un arancel del 110%. Avanzar hacia un verdadero mercado único de servicios, como reclama el informe Draghi, es una condición necesaria para que este potencial se desarrolle plenamente.

Los servicios no turísticos son ya la gran realidad emergente de la exportación española. Merecen ocupar el lugar central en el debate sobre la competitividad de nuestra economía, así como en las políticas que la sustentan." 

(Antonio Bonet Madurga , Cinco Días, 23/07/26)  

19.7.26

Imagina que España gana, Sánchez se pone la camiseta de Lamine, grita 'lawfare' y convoca elecciones... en esto hay algo de realidad. Pedro Sánchez, cuando percibe una oportunidad, no la deja escapar. y una oportunidad de esa clase pueda surgir, ya sea por noticias judiciales o económicas o por errores de los rivales... El bloque de las derechas estaría en torno a unos 185 diputados reales y “eso, en términos futbolísticos, es un 2-0”. Se puede remontar... Hay unos tres millones de personas en la izquierda que no suelen votar socialista. Poner en marcha una candidatura y una organización que puedan recoger los intereses de esa parte de la población es la primera tarea que debe acometer el nuevo Sumar... Pero eso implica convencer al PSOE de que es mejor una alianza que una competición entre las izquierdas... No hay que olvidar la propuesta de que se ponga en marcha una candidatura conjunta al Senado y que hay provincias, como algunas castellanas, en que concurrir en común podría suponer un freno a la potencia de las derechas. Son cuestiones que aparecerán en algún momento de los próximos meses... las acciones que lleve a cabo Pedro Sánchez de aquí en adelante serán la demostración de cuál es el camino escogido (Esteban Hernández)

"Ha circulado una broma estos días en los que España está pendiente del campeonato mundial: “Imagina que, con Trump delante, España gana a Argentina, Pedro Sánchez se enfunda la camiseta de Lamine Yamal, grita lawfare y convoca elecciones”.

Es una boutade, pero también contiene una realidad. Por más que el calendario esperado señale que las generales serán después de que no se aprueben los Presupuestos, o que el PSOE continúe insistiendo en que agotará la legislatura, lo cierto es que la fecha de las elecciones será cuando el presidente decida, y es una persona habituada a los golpes de efecto: cuando percibe una oportunidad, no la deja escapar. Y el contexto es lo suficientemente convulso para que una oportunidad de esa clase pueda surgir, ya sea por noticias judiciales o económicas o por errores de los rivales. En esta fase en que la contienda está lanzada, no hay acontecimientos improbables.

El bloque de las derechas estaría en torno a unos 185 diputados reales y “eso, en términos futbolísticos, es un 2-0”. Se puede remontar

Las encuestas actuales, que otorgan una ventaja significativa al bloque de las derechas, se están realizando bajo la premisa de que las izquierdas concurrirán separadas. Pero si al más del 6% de Sumar se le añade el 3% de Podemos en una sola opción, el número de diputados del nuevo partido sería bastante mayor por efecto del sistema electoral.

Los expertos electorales avisan de que la diferencia no es tan elevada. Si las izquierdas concurren juntas, el bloque de las derechas estaría en torno a unos 185 diputados y “eso, en términos futbolísticos, es un 2-0”. Una ventaja considerable, pero no imposible de remontar. Bastaría con que los progresistas ganaran diez diputados para que hubiera un empate.

Si las elecciones se adelantasen por una oportunidad que aparezca en el horizonte, el perjudicado principal sería el espacio a la izquierda del PSOE, que está por construir, carece de un candidato y no ha tejido una posición ideológica común. Es un espacio vacío que el PSOE puede recoger para sí. Pero si actuase de esta manera, sería más difícil repetir gobierno. Los socialistas necesitan su apoyo para que el bloque pueda ganar.
La decisión socialista

En este escenario, Moncloa debe tomar una decisión relevante. Más allá de que en público maneje un discurso u otro, ha de elegir entre fagocitar a su izquierda para obtener el mayor número de diputados, o dar cuerda a los partidos progresistas para que repetir gobierno sea factible. La situación actual empuja hacia la primera opción, ya que el papel internacional de Sánchez, el carácter de dique de la extrema derecha que el presidente se ha atribuido, la polarización personalizada. la posibilidad de volver la presión judicial a su favor y el erial en la izquierda son factores favorables para que el PSOE crezca electoralmente, y todo ello en un contexto que hace muy difícil pensar en que se pueda conservar el gobierno.

La izquierda necesita de tiempo para asentar una nueva candidatura y de un margen de acción propio que quizá el PSOE no le conceda

La segunda opción requeriría de ambición, pero también de muchos cambios en la izquierda, de tiempo para asentar una nueva candidatura y de un margen de acción propio que permita una diferenciación clara entre el PSOE y el nuevo Sumar. Hay unos tres millones de personas en la izquierda que no suelen votar socialista. Poner en marcha una candidatura y una organización que puedan recoger los intereses de esa parte de la población es la primera tarea que debe acometer el nuevo Sumar.

Pero eso implica convencer al PSOE de que es mejor una alianza que una competición entre las izquierdas, construir una opción política con personalidad propia, y, en última instancia, contar con un candidato que sepa trabajar tanto a corto como a medio plazo (y en especial, para un futuro sin Sánchez). Demasiadas tareas a la vez para un entorno que parece desorientado.
La decisión de las izquierdas

En esas circunstancias, el asunto del candidato no es menor, porque marcará una señal clara. Bustinduy sigue autodescartándose, Urtasun cuenta con escasa aceptación y establecería una línea de continuidad con el pasado que es claramente negativa y Ada Colau, de la que se sigue hablando como posible, sería una elección que generaría rechazo en partes de España. La opción Rufián no se toma en serio. No se vislumbran más opciones.

A esto se le suma una variable subjetiva. Las encuestas no aventuran buenos tiempos electorales para las izquierdas. Repetir gobierno no parece demasiado factible e incluso en el caso de que la suma diera, estaría por ver que las izquierdas quisieran formar parte de él, como ha ocurrido hasta ahora. Cuando había cargos en el horizonte, no faltaba gente que quisiera ocuparlos. Más tarde, esos puestos se redujeron, pero los disponibles tenían más brillo: se formaba parte del gobierno y eso suponía la presencia en ministerios; siempre había gente dispuesta. Ahora se adivina un momento en el que habrá pocos puestos y con poco brillo. Puede haber una travesía del desierto y pocos quieren formar parte de ella, más allá de quienes tienen el sillón relativamente asegurado.

Unai Sordo es una opción que no agrada a todos los partidos progresistas, pero las apuestas le señalan como el mejor situado

En estas circunstancias, cada vez más se concentra la atención en Unai Sordo. No se ha postulado, incluso ha señalado que no es su intención, pero continúa en la recámara como la opción más factible. Reúne varios de los requisitos necesarios: supone una ruptura con los liderazgos anteriores, ya que no es un perfil salido del microclima del 15M; ha tenido tareas de gestión durante años en un sindicato, con lo que sabe lo que es dirigir colectivos; está acostumbrado a pactar, lo que facilitaría las cosas con el PSOE; y podría jugar un papel activo en el caso de que el gobierno de España fuera PP-Vox. Es una opción que no agrada a todos los partidos del espectro progresista y que generaría dificultades para atraer a Podemos, pero las apuestas le señalan como el mejor situado.

Y, por otra parte, la opción Sordo favorecería un clima de diálogo con el PSOE. No hay que olvidar la propuesta de que se ponga en marcha una candidatura conjunta al Senado y que hay provincias, como algunas castellanas, en que concurrir en común podría suponer un freno a la potencia de las derechas. Son cuestiones que aparecerán en algún momento de los próximos meses.

Pero además de la voluntad final de Unai Sordo, y de la posibilidad de que algún otro candidato emerja a última hora, será importante conocer cuál es la decisión de Moncloa, la pieza que altera todos los encajes: si va a competir con sus izquierdas para ganar el máximo espacio posible o si el objetivo es repetir gobierno. Será una decisión que se dejará sentir más que explicitarse: las acciones que lleve a cabo de aquí en adelante serán la demostración de cuál es el camino escogido. El PSOE ya es consciente de que Junts no tiene intención alguna de aprobar los presupuestos y sin su voto, el final es bien conocido. Moncloa tendrá que tomar algunas decisiones." 

(Esteban Hernández, El Confidencial, 19/07/26)

7.7.26

Tenía ganas de leer algo así: España ha logado entrar en el club de las economías de los 2 billones de dólares, compuesto únicamente por doce países... desde el exterior, seducidos por los grandes indicadores, cada vez son más lo que hablan de una economía de España que no para de asombrar al mundo (desde Goldman Sachs hasta Jefferies se deshacen en elogios... Bloomberg considera es una "noticia muy positiva para la Eurozona", puesto que demuestra que con otro modelo se pueden hacer las cosas muy bien en un continente que sufre para crecer unas décimas de PIB cada año... el analista Lionel Laurent de Bloomberg cree que esta vez es diferente... sostiene que el crecimiento español "sigue alcanzando nuevos hitos", con un ritmo de expansión superior al de las economías del G7 y una tasa de paro en mínimos desde enero de 2008... El aumento de la población ha tenido un efecto directo sobre la actividad económica. Este crecimiento demográfico ha permitido ampliar la población activa, impulsar el consumo y elevar la recaudación fiscal. Además, alrededor del 80% del empleo creado corresponde a trabajadores nacidos en el extranjero, una aportación decisiva para explicar el dinamismo reciente del mercado laboral... resulta aún más interesante que la calidad del empleo también esté mejorando, con menos empleos temporales y más puestos en sectores con salarios más altos... Jefferies ven mejoras de productividad y un cambio en el mercado laboral español... para mantener ese crecimiento durante las próximas décadas, España tendrá que impulsar la innovación y elevar de forma sustancial la productividad de su economía (El Economista)

" Dentro de España, a nivel doméstico, existe una importante controversia sobre la economía y su fuerte expansión. Por un lado, los datos 'macro' muestra una tendencia casi impecable con un crecimiento que triplica en el de la zona euro, una tasa de paro en mínimos de décadas y la creación masiva de empleo como fuente de crecimiento. Sin embargo, también hay quien demuestra con datos que este tipo de crecimiento está generando poca 'riqueza' para la mayoría de la población (es un crecimiento extensivo que sobre todo beneficia al que llega y se incorpora al mercado laboral), al mismo tiempo que se crean grandes tensiones en mercados como el de la vivienda o en servicios públicos como educación o sanidad. 

Sin embargo, desde el exterior, seducidos por los grandes indicadores, cada vez son más lo que hablan de una economía de España que no para de asombrar al mundo (desde Goldman Sachs hasta Jefferies se deshacen en elogios con la economía de España), una economía que se atreve a ir contracorriente para aprovechar al máximo la fuerza laboral que llega de fuera y como prueba de ello está el sorpasso económico de España, el país de los bares, a Corea del Sur, el país de la tecnología y la inteligencia artificial. El último medio de prestigio en destacar este fenómeno ha sido la agencia Bloomberg en una opinión que ocupa una posición de gran relevancia en la portada de la prestigiosa agencia norteamericana.

Tal y como adelantó elEconomista.es con proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía de España adelantó en 2025 a Corea del Sur tanto en PIB per cápita como en PIB agregado (gracias a este sorpasso, España volvió a entrar en el top 12 de la economía global). En el caso del producto per cápita (una especie de proxy para conocer la prosperidad de una sociedad), el adelantamiento llegó 11 años después de que España perdiese la posición con una Corea del Sur que parecía decidida a convertirse en uno de los países más ricos del mundo, una nueva potencia que emergía tras un milagro económico sin parangón en el mundo y que parecía quedar solidificado con la fuerte producción de memorias necesarias para la inteligencia artificial en Corea del Sur. 

Por le contrario, España se encontraba sufriendo los coletazos de la histórica crisis financiera de 2008, que en se alargó hasta 2013-2014 por el agravante de la burbuja inmobiliaria. No obstante y contra todo pronóstico, hoy, la economía de España crece con cierto vigor, mientras que Corea del Sur se encuentra sumida en una especie de montaña rusa que baila al son de los vaivenes de la inteligencia artificial y los mercados.

La economía de España lleva creciendo desde 2021 a un ritmo que triplica, al menos, el de la zona euro, impulsada por un sector servicios que no para de dar sorpresas positivas (tras el covid todo el mundo se lanzó a las calles para gastar en ocio, turismo, hostelería...) y una poderosa creación de empleo (buena parte precario) que se ha alimentado y nutrido de la llegada de inmigrantes, sobre todo de Latinoamérica, lo que también ha generado importantes análisis en el exterior sobre el modelo español.

El último llega desde la agencia Bloomberg. Como se señalaba anteriormente, en una columna de opinión publicada por Bloomberg, el analista Lionel Laurent sostiene que el crecimiento español "sigue alcanzando nuevos hitos", con un ritmo de expansión superior al de las economías del G7 y una tasa de paro en mínimos desde enero de 2008. No obstante, el autor se pregunta si este nuevo auge puede ser sostenible o si, como ocurrió antes de la crisis financiera de 2008, esconde desequilibrios que terminen pasando factura a la economía. Con todo, España ha logado entrar en el club de las economías de los 2 billones de dólares, compuesto únicamente por doce países. Según los últimos datos del Fondo Monetario Internacional, el PIB agregado de España supera los 2,09 billones de dólares, mientras que el de Corea del Sur, potencia de la IA, se ha quedado en 1,93 billones de dólares.

Esta vez es diferente

Laurent cree que esta vez es diferente, puesto que existen diferencias fundamentales respecto al anterior ciclo expansivo. A su juicio, "la fiesta parece mucho menos frágil esta vez", ya que el crecimiento no descansa sobre una burbuja inmobiliaria ni sobre un único sector económico. Mientras que Corea del Sur se beneficia del auge mundial de la inteligencia artificial y de la industria de los semiconductores, el principal motor del crecimiento español ha sido el fuerte incremento de la población gracias a la inmigración laboral. El columnista destaca que España ha ido "a contracorriente de las tendencias más nacionalistas" presentes en otros países, impulsando incluso una regularización masiva que concederá permisos de residencia a más de un millón de inmigrantes en situación irregular. De hecho, el analista de Bloomberg considera que este sorpasso de España a Corea del Sur supone y lo que hay detrás es una "noticia muy positiva para la Eurozona", puesto que demuestra que con otro modelo se pueden hacer las cosas muy bien en un continente que sufre para crecer unas décimas de PIB cada año.

El aumento de la población ha tenido un efecto directo sobre la actividad económica. Según recuerda Laurent, España ha pasado de 36 millones de habitantes hace medio siglo a casi 50 millones en la actualidad, el mayor incremento porcentual entre las cinco mayores economías de la Unión Europea. Este crecimiento demográfico ha permitido ampliar la población activa, impulsar el consumo y elevar la recaudación fiscal. Además, cita al economista de BBVA Rafael Doménech, quien estima que alrededor del 80% del empleo creado en España desde 2022 corresponde a trabajadores nacidos en el extranjero, una aportación decisiva para explicar el dinamismo reciente del mercado laboral.

"La postura liberal de España respecto a la inmigración ha sido un factor clave del sólido crecimiento demográfico y la creación de empleo. Sin embargo, resulta aún más interesante que la calidad del empleo también esté mejorando, con menos empleos temporales y más puestos en sectores con salarios más altos", señalaba, por ejemplo, el informe de Jefferies mencionado al comienzo de este artículo. Es cierto que la menor temporalidad se debe en buena parte al aumento de los fijos discontinuos, una figura controvertida que tampoco mejora de forma clara la calidad del empleo, pero desde Jefferies ven mejoras de productividad y un cambio en el mercado laboral español.

El turismo tira de la economía

El otro gran apoyo del crecimiento ha sido el turismo. El sector ya representa cerca del 13% de la economía y este año ha vuelto a batir récords, favorecido por el desvío de viajeros que han evitado Oriente Próximo debido al conflicto bélico. Laurent subraya además que este fuerte incremento de la demanda no ha provocado un repunte descontrolado de la inflación (aunque es cierto que la inflación está subiendo más rápido en España que en el resto de la zona euro, lo que también supone una seria amenaza), en parte gracias al elevado peso de las energías renovables en el sistema eléctrico español, que ha amortiguado el impacto del encarecimiento de la energía derivado de la guerra con Irán.

Pese a este sólido comportamiento, el autor advierte de que el modelo también presenta importantes limitaciones. Las tensiones sobre el mercado de la vivienda ya son evidentes y reflejan que el ritmo de crecimiento demográfico podría superar la capacidad de las infraestructuras. Laurent recuerda que algunos analistas describen España como "un país de 50 millones de habitantes con infraestructuras para 40 millones", mientras que la inversión pública continúa situándose por debajo de la media europea y el fin de los fondos europeos de recuperación obligará a afrontar nuevos retos presupuestarios y estructurales.

A largo plazo, Laurent considera que la principal diferencia con Corea del Sur seguirá siendo la productividad. Aunque España comienza a apostar por la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico (con inversiones públicas como la entrada en el fabricante de chips Openchip, conocido como 'la Nvidia catalana', la productividad por trabajador y por hora trabajada continúa muy por debajo de la de Corea del Sur y de otros países europeos como Alemania, Países Bajos o las economías nórdicas. Por ello, concluye que el éxito reciente demuestra que España ha prosperado "sin inteligencia artificial, ningún problema", pero advierte de que, para mantener ese crecimiento durante las próximas décadas, tendrá que impulsar la innovación y elevar de forma sustancial la productividad de su economía."

 (El Economista, 06/07/26)

12.6.26

La economía española está cambiando... Desde 2018, la mayor estabilidad del empleo —el contrato indefinido es ahora la norma— ha venido acompañada de una mejora muy significativa en la propia calidad de los puestos de trabajo... Donde más crece el empleo es en las actividades de mayor valor añadido... el número de cotizantes del grupo 1 (ingenieros y licenciados) y del grupo 2 (ingenieros técnicos y peritos) se incrementó en cerca de un millón de personas: más de uno de cada tres de los nuevos afiliados se incorporó a las dos categorías más altas... ya no son la hostelería y el comercio los sectores que tiran del empleo, sino la educación, la información y comunicaciones, las actividades profesionales, científicas y técnicas, la sanidad y los servicios sociales... el 50% del empleo creado en los últimos siete años procede de las ramas con mayor valor añadido... En síntesis, hay más personas trabajando en las categorías laborales más altas, empleadas en empresas de mayor tamaño y desarrollando su actividad productiva en sectores de mayor valor añadido. Y eso implica más productividad y mejores salarios... Es, sin duda, un incipiente proceso de transformación de nuestra estructura productiva, que aún está en una fase inicial, pero que ya es cuantificable (Manuel Lago)

"Desde 2018, la mayor estabilidad del empleo —el contrato indefinido es ahora la norma— ha venido acompañada de una mejora muy significativa en la propia calidad de los puestos de trabajo. 

Donde más crece el empleo es en las actividades de mayor valor añadido, en las categorías profesionales de mayor cualificación y en las empresas de mayor tamaño. 

También desde hace ocho años la dinámica laboral es sensiblemente diferente a la que fue habitual de nuestro país durante décadas: ya no son la hostelería y el comercio los sectores que tiran del empleo, sino la educación, la información y comunicaciones, las actividades profesionales, científicas y técnicas, la sanidad y los servicios sociales. 

Estas son las actividades que más empleo generan. De hecho, el 50% del empleo creado en los últimos siete años procede de las ramas con mayor valor añadido

Sirva como ejemplo de este cambio en la dinámica del empleo que la afiliación en la sanidad y los servicios sociales aumentó en 375.000 personas desde 2018, mientras que en el comercio lo hizo en 108.000. 

Todas las ramas de actividad aumentan su nivel de empleo, pero las ramas en las que la ocupación crece con más intensidad son las actividades de los servicios avanzados. Un aumento de la afiliación que, además, se concentra en el sector privado, que aporta más del 76% de los nuevos empleos. 

Este mayor peso de las actividades de más valor y complejidad lleva aparejado un aumento del empleo en las categorías profesionales más altas: las que implican un mayor nivel de formación, con mayor responsabilidad y con los salarios más altos. 

Desde desde 2018, el grupo 1 de cotización a la Seguridad Social —el de ingenieros y licenciados— se incrementó un 42%, mientras que los grupos de cotización de los oficiales, especialistas y peones, apenas lo hizo el 11%. Esto es, el número de personas que trabajan en la categoría más alta creció casi cuatro veces más que el de la categoría más baja. 

De hecho, el número de cotizantes del grupo 1 (ingenieros y licenciados) y del grupo 2 (ingenieros técnicos y peritos) se incrementó en cerca de un millón de personas: más de uno de cada tres de los nuevos afiliados se incorporó a las dos categorías más altas. 

Esto es muy relevante por lo que significa como cambio de modelo y también por la enorme diferencia de salarios. La base media de cotización de los titulados superiores en diciembre de 2025 fue de 3.807 euros frente a los 1.804 euros de los grupos de salarios más bajos. 

El empleo crece, sobre todo, en las empresas de mayor tamaño, lo que permite avanzar de forma relevante en corregir una de las debilidades históricas de la estructura empresarial española: el reducido tamaño medio de nuestras empresas en términos comparados con la media europea. 

En 2025 había más empresas en España, pero sobre todo eran más grandes y empleaban a más personas. El número de empresas de más de 50 trabajadores en plantilla ha crecido un 15% desde 2018, hasta alcanzar los 33.692, la cifra más alta de la serie histórica. 

En este proceso tienen un papel especialmente destacado las empresas más grandes, aquellas con plantillas superiores a 250 personas, que aumentaron un 28% en estos años.

De hecho, las empresas de mayor dimensión han incorporado a 1,9 millones de nuevos empleados, de tal forma que en 2025 el 44% de las personas asalariadas en España ya trabajaba en una empresa de más de 250 empleados. 

Gracias a este mayor dinamismo, el tamaño medio de las empresas se ha incrementado un 20%. Sigue estando lejos de la media de países como Alemania, pero la evolución es muy positiva, porque la dimensión empresarial está directamente vinculada a variables clave como las economías de escala, la inversión en general y la I+D+i en particular, todas ellas determinantes para la productividad.

Hay más personas trabajando en las categorías laborales más altas, empleadas en empresas de mayor tamaño y desarrollando su actividad productiva en sectores de mayor valor añadido

En síntesis, hay más personas trabajando en las categorías laborales más altas, empleadas en empresas de mayor tamaño y desarrollando su actividad productiva en sectores de mayor valor añadido. Y eso implica más productividad y mejores salarios.

Es, sin duda, un incipiente proceso de transformación de nuestra estructura productiva, que aún está en una fase inicial, pero que ya es cuantificable, y que va en la buena dirección, que tiene como fuerza motriz el cambio en el paradigma laboral: pasar de la precariedad como norma al empleo estable y con derechos

La mejora de las condiciones laborales y de los salarios hace inviables los negocios basados en la sobreexplotación laboral. El espacio que dejan lo ocupan empresas más eficientes, dentro de una estrategia que puede resumirse así: mejores empleos en mejores empresas."

(Manuel Lago  , InfoLibre, 11/06/26)

10.6.26

Sí hay señales esperanzadoras de que algo ha cambiado en la productividad... tenemos un ciclo económico de crecimiento de 10 años en el que crece la productividad. Esto es algo no visto en 30 años ya que en España la productividad siempre ha sido contracíclica, crece en las recesiones cuando despedimos en masa (Ángel Talavera)

Ángel Talavera @atalaveraEcon

Soy algo escéptico de los análisis que hablan de grandes cambios estructurales en la economía española, por la simple razón de que hay pocos datos que lo evidencien de forma robusta. Pero sí hay señales esperanzadoras de que algo ha cambiado en la productividad. 

 Excluyendo el shock de la pandemia, tenemos un ciclo económico de crecimiento de 10 años en el que crece la productividad. Esto es algo no visto en 30 años ya que en España la productividad siempre ha sido contracíclica, crece en las recesiones cuando despedimos en masa.

 ¿Como cuadra esto con la productividad por trabajador estancada? Para mí la productividad por hora es una medida más pura: si produces más por hora algo ha mejorado en el proceso. Pero al trabajar menos horas, la productividad por trabajador cae mecánicamente.

 Esta discrepancia abre preguntas sobre si hay problemas en la medición de horas trabajadas, aunque no conozco evidencia concreta al respecto. La siguiente cuestión entonces es, trabajamos menos horas voluntariamente (bien) o no (mal). Esto nos diría bastante del mercado laboral.

3:32 p. m. · 10 dic. 2025 ·17,8 mil Visualizaciones

30.5.26

"Demostramos con hechos que la tesis neoliberal es completamente falsa": la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se atribuye el mérito del éxito del modelo social español... El fracaso de la respuesta neoliberal de Europa ante la crisis financiera de 2008, con sus políticas de austeridad, ya constituyó una lección... «los hombres de negro» de la troika, con sus recortes presupuestarios brutales, no hicieron más que agravar los problemas. No hubo ninguna eficiencia económica... Seguimos el camino totalmente opuesto, que ha resultado fructífero, apoyándonos principalmente en dos palancas. Por un lado, el aumento del salario mínimo, con un incremento del 66%. Y sus resultados certifican la derrota del neoliberalismo, porque todo el mundo –los expertos, los bancos centrales…– decía que con esta estrategia íbamos a destruir empleo, pero hoy la OCDE, el FMI e incluso la propia Comisión Europea subrayan que el éxito español se debe en gran medida al aumento del salario mínimo... La otra pieza clave es nuestra reforma laboral, que también va a contracorriente de la «flexibilidad» tan alabada por los liberales, y la Comisión Europea se ha visto obligada a reconocer sus méritos... El resultado salta a la vista, con cifras que nadie puede negar: más empleo, un récord de cotizaciones sociales, un aumento de la recaudación fiscal… Nuestro éxito no reside solo en las cifras, sino en el fondo teórico que las sustenta. Los neoliberales están derrotados intelectualmente; ahora queda derrotarlos políticamente, democráticamente (Luis Reygada, L'Humanité)

"«Con los hechos demostramos que la tesis neoliberal es totalmente falsa»: la ministra de Trabajo Yolanda Díaz reivindica el éxito del modelo social español**

*Enfrentamientos con Bruselas, tensiones con los socialistas, resistencia ante Washington… Principal figura del ala izquierda del gobierno de coalición, Yolanda Díaz, segunda vicepresidenta del gobierno español, ministra de Trabajo y Economía Social, repasa las lecciones que extraer de los éxitos españoles frente al neoliberalismo. Entrevista exclusiva con «L'Humanité magazine».*

**Con sus buenos resultados macroeconómicos, España se está convirtiendo en una referencia para la izquierda europea. ¿Está su gobierno demostrando que el crecimiento puede ir de la mano de más derechos y progreso social para los trabajadores y las trabajadoras, a contracorriente de las políticas promovidas por la UE?**

**Yolanda Díaz**  

Los neoliberales tienen un axioma que dice –desde hace más de treinta años– que si se protege demasiado no puede haber ni crecimiento ni eficiencia económica. El éxito español, resultado en muy gran parte de las políticas que hemos diseñado desde este ministerio, demuestra que esta afirmación es científicamente falsa.

El fracaso de la respuesta neoliberal de Europa ante la crisis financiera de 2008, con sus políticas de austeridad, ya constituyó una lección. Los tecnócratas de Bruselas, «los hombres de negro» de la troika, con sus recortes presupuestarios brutales, no hicieron más que agravar los problemas. No hubo ninguna eficiencia económica, y los efectos sociales fueron terribles. Aquí era la derecha –el Partido Popular (PP)– quien dirigía el país en aquella época, y el resultado de sus políticas fue más déficit público, menos servicios públicos, un paro del 27%…

**Está claro que España sigue hoy otro camino…**

Seguimos el camino totalmente opuesto, que ha resultado fructífero, apoyándonos principalmente en dos palancas. Por un lado, el aumento del salario mínimo, con un incremento del 66%. Y sus resultados certifican la derrota del neoliberalismo, porque todo el mundo –los expertos, los bancos centrales…– decía que con esta estrategia íbamos a destruir empleo. No solo no ha sido así, sino que hoy la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), el FMI (Fondo Monetario Internacional) e incluso la propia Comisión Europea subrayan justamente que el éxito español se debe en gran medida al aumento del salario mínimo.

La otra pieza clave es nuestra reforma laboral adoptada en 2022. Esta también va a contracorriente de la «flexibilidad» tan alabada por los liberales, y la Comisión Europea se ha visto obligada a reconocer sus méritos; acaba de publicar un nuevo informe elogioso sobre la transformación estructural del mercado de trabajo que estamos llevando a cabo. Hemos establecido un marco que da más estabilidad a los trabajadores y trabajadoras, más poder de negociación, más fuerza a los sindicatos. Nuevas reglas que incluyen mecanismos que protegen tanto el empleo como el salario, impidiendo su devaluación. El resultado salta a la vista, con cifras que nadie puede negar: más empleo, un récord de cotizaciones sociales, un aumento de la recaudación fiscal…

Así, con los hechos, demostramos que la tesis neoliberal es fundamentalmente falsa y que es protegiendo y dando más derechos a los trabajadores y trabajadoras como la economía crece. Nuestro éxito no reside solo en las cifras, sino en el fondo teórico que las sustenta. Los neoliberales están derrotados intelectualmente; ahora queda derrotarlos políticamente, democráticamente.

**La lección, para los vecinos europeos, ¿es que hay que atreverse a enfrentarse a Bruselas?


Absolutamente. La reforma laboral que he impulsado desde este ministerio implicó un duelo con los tecnócratas de Bruselas –que son quienes realmente orientan las decisiones. Tuvimos que negociar duramente. Tuve más de 60 reuniones con ellos, fue difícil pero al final ganamos, y pudimos implementar una reforma innovadora en muchos aspectos.

La lección a extraer es, por tanto, que sí, hay que luchar por el modelo social que queremos, y me preocupa ver el camino opuesto que muchos siguen en Europa: regresión social, desregulación, austeridad… España demuestra que la vía progresista puede tener éxito.

**Llevar a cabo esta reforma también implicó una lucha interna: no todos eran favorables a ella dentro del gobierno…**

Efectivamente, fue una batalla que también implicó agudos debates dentro del gobierno, que casi estalla porque el Partido Socialista (PSOE) no quería esta reforma. Digamos las cosas claramente: España ya había conocido 52 reformas laborales, todas llevadas a cabo por el PSOE o el PP, y siempre en la misma dirección. La única que busca un progreso social y que resulta realmente eficaz para resolver nuestros problemas es la nuestra, y creo que podemos decir, con toda humildad y honestidad, que los grandes cambios realizados recientemente en nuestro país, y los éxitos de los que hoy presume el presidente del gobierno Pedro Sánchez, vienen de Sumar (el partido político que representa a la izquierda del gobierno – NDLR).

En este mismo momento, tenemos una gran discusión dentro del gobierno sobre uno de los principales problemas que enfrenta España: el de la vivienda. Por nuestra parte, consideramos que el Estado tiene la obligación de intervenir en los precios de los alquileres, considerando la vivienda como un derecho fundamental.

**A pesar de todas estas tensiones internas, ¿cuál ha sido la receta del éxito para mantener este gobierno de coalición?**

Tenemos las ideas claras sobre lo que queremos hacer. Por mi parte, vengo al gobierno para representar a los trabajadores y trabajadoras de mi país, y estoy muy orgullosa de ser la primera ministra que baja a la calle para manifestarse cada 1º de Mayo. También es la primera vez que tenemos un Ministerio de Trabajo que no está bajo la tutela del Ministerio de Economía. Mi misión es diáfana. Partiendo de ahí, no hay otro camino que negociar… Con los agentes sociales, con los otros miembros de la coalición, con la patronal… Es muy duro pero necesario, y nuestra determinación es total porque nos anima el objetivo de hacer avanzar los derechos sociales de la población.

**Está claro que este gobierno, y particularmente su ala izquierda, se esfuerza por hacer de los derechos sociales los pilares de sus políticas, y que sus resultados son contundentes. Sin embargo, observamos que la derecha y la extrema derecha siguen fortaleciéndose en España, a pesar de que tienen una agenda antisocial. ¿Cómo se explica?**

Como mencionaba anteriormente, el neoliberalismo está intelectualmente derrotado, pero el desafío, ahora, para nosotros los de izquierdas, es derrotar a sus representantes en las urnas. Es un tema muy complejo. La extrema derecha, aquí y en otros lugares, ha sabido aprovecharse políticamente del malestar social existente, canalizándolo a través de una lectura simplificada –y manipuladora– de la realidad.

Desde un punto de vista global, nuestras sociedades se encuentran no solo en un momento terrible a causa de las guerras, sino también marcado por una gran incertidumbre. Vivimos un cambio de época con profundas conmociones tecnológicas, climáticas… Cuando se pregunta a los españoles sobre las reformas llevadas a cabo por este ministerio, comprobamos que nuestras medidas son muy positivamente evaluadas, por todos los votantes, de manera transversal. Entonces, ¿cómo es posible que personas –jóvenes, migrantes, trabajadores– que son agredidas por las políticas defendidas por las extremas derechas puedan votar por ellas? Ahí hay un gran desafío para las izquierdas, pero me parece claro que como actores políticos debemos transformar las políticas públicas en acciones con resultados que mejoren concretamente la vida de los ciudadanos, refutando con los hechos los discursos manipuladores de las derechas.

**Menciona el contexto internacional. Su gobierno y usted misma han adoptado una posición firme frente al presidente de Estados Unidos. ¿Está España mostrando al resto de Europa que es posible decir no a Washington?**

Decir no a Washington no solo es posible, sino también imperativo, y responde a un imperativo democrático mayor. No somos vasallos de Trump, y nadie en este continente debería aceptar la forma en que se ha comportado la Comisión Europea. El comportamiento de sumisión que ha adoptado la Sra. von der Leyen frente al presidente de Estados Unidos debería ser inaceptable para la Unión Europea. Somos un pulmón, un espacio político, económico y social de primera importancia en el mundo. Por nuestra parte, no aceptamos ninguna actitud de vasallaje.

**Es imposible no hablar de Palestina. Su gobierno ha adoptado posiciones particularmente valientes frente a Israel, distinguiéndose una vez más a nivel europeo… ¿Qué les impulsa a actuar así, casi en solitario?**

No olvidemos que nosotros –Sumar– habíamos incorporado la cuestión del reconocimiento del Estado palestino, tras intensas negociaciones con el PSOE, en las discusiones que permitieron el acuerdo de gobierno de julio de 2023, es decir, antes de la guerra criminal iniciada en octubre de ese año. Partiendo de ahí, hemos seguido ganando terreno. El primer paso fue reconocer que estábamos ante un genocidio. El segundo fue sumarnos a la denuncia presentada por Sudáfrica ante la Corte Penal Internacional. ¿Acaso nuestros vecinos han olvidado que Benjamin Netanyahu es objeto de una orden de arresto internacional? La semana pasada, recibimos de nuevo a la relatora de Naciones Unidas, Francesca Albanese, y coincidíamos en que no puede haber, a nivel internacional y cuando se habla de sanciones, dos varas de medir. Debemos romper radicalmente las relaciones comerciales con Israel. Por lo demás, desde el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo que dirige Pablo Bustinduy, presionamos y sancionamos a las empresas españolas que comercian con Israel, porque este país viola el derecho internacional.

**Pedro Sánchez promueve la anulación del acuerdo comercial entre Israel y la Unión Europea…**

Evidentemente, y si no lo consigue, le empujaremos a tomar medidas unilaterales. Seguiremos empujando a los socialistas y al presidente para que estén a la vanguardia en el dossier palestino. Por lo demás, no hay nada revolucionario en lo que hacemos: simplemente defendemos la legalidad internacional. La historia nos juzgará a todos. El pueblo palestino está siendo masacrado, niños siguen muriendo cada día, los funcionarios de la ONU son maltratados. Israel está cometiendo lo que nunca hubiéramos imaginado ver en el siglo XXI. Ante esto, nos gustaría hacer mucho más. Pero la verdadera pregunta debería ser: ¿por qué los demás no actúan?" 

(Entrevista aYolanda Díaz, Luis Reygada  , L'Humanité, 29/05/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)  

27.5.26

Yolanda Díaz: En España se repitió una frase que terminó por calar como una verdad indiscutible: "esto es lo que hay". Se nos dijo que la temporalidad era un rasgo estructural de nuestra economía, que los salarios bajos eran el precio inevitable para tener empleo y que, en cada crisis, había que despedir y recortar... Lo que hemos hecho estos años ha sido demostrar que aquella resignación no era una ley económica, sino una decisión política... Estamos ante un cambio de paradigma: demostrar que intervenir el mercado de trabajo para hacerlo más justo no lo debilita, sino que lo hace más dinámico, con más empresas y más empleo... Cuando la pandemia golpeó en marzo de 2020 muchos querían repetir el guion de la crisis financiera de 2008, cuando España perdió 3,3 millones de empleos... Nosotros decidimos no aceptar ese destino. Apostamos por los ERTE, no solo como una medida económica, sino como un compromiso con las personas que sostenían este país. Nos dijeron que no funcionaría, que era demasiado costoso. Sin embargo, logramos recuperar todo el empleo perdido en apenas 15 meses. Millones de personas pudieron volver a su puesto, mantuvieron su dignidad laboral en medio de la incertidumbre... las tasas de temporalidad nunca bajaron del 25%. Eran años de trabajadores encadenando contratos de días... La reforma laboral de 2021 rompió esa lógica. Hoy hemos alcanzado cifras récord de empleo con una temporalidad reducida a la mitad, alineada por primera vez con la media europea. Es la diferencia entre poder planificar una vida o no poder hacerlo... La subida del salario mínimo siguió el mismo patrón. Se nos advirtió de que aumentarlo destruiría empleo. Desde 2018, el SMI ha crecido un 61%, y lo que hemos visto no ha sido destrucción, sino creación de empleo y mejora de las condiciones de vida... estos avances han ido acompañados de una reducción de la desigualdad a mínimos históricos y de un aumento de la productividad, con empresas que crecen, se estabilizan y apuestan por sectores de mayor valor añadido... Hoy España crece el doble que la media de la Unión Europea, ha creado el 41% del empleo de toda la UE, el número de autónomos está en récord (3.431.797) y hemos superado por primera vez los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social. Esta última cifra no es abstracta: son 22 millones de historias, de personas que han encontrado una oportunidad, que han podido estabilizar su vida

"Durante muchos años, en España se repitió una frase que terminó por calar como una verdad indiscutible: "esto es lo que hay". Se nos dijo que la temporalidad era un rasgo estructural de nuestra economía, que los salarios bajos eran el precio inevitable para tener empleo y que, en cada crisis, había que despedir y recortar.

Esa forma de entender la economía también marcó la vida de millones de personas. Detrás de cada contrato temporal había un joven que no podía emanciparse, detrás de cada salario bajo, familias que no llegaban a fin de mes, y detrás de cada despido, proyectos de vida que se rompían. Lo que hemos hecho estos años ha sido demostrar que aquella resignación no era una ley económica, sino una decisión política. Y, sobre todo, que era posible ganar esa batalla cultural frente a un discurso neoliberal que había conseguido presentarse como la única alternativa.

Hoy España crece el doble que la media de la Unión Europea, ha creado el 41% del empleo de toda la UE, el número de autónomos está en récord (3.431.797) y hemos superado por primera vez los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social. Esta última cifra no es abstracta: son 22 millones de historias, de personas que han encontrado una oportunidad, que han podido estabilizar su vida. No estamos simplemente ante un ciclo económico favorable, sino ante un cambio de paradigma: demostrar que intervenir el mercado de trabajo para hacerlo más justo no lo debilita, sino que lo hace más dinámico, con más empresas y más empleo.

Cuando la pandemia golpeó en marzo de 2020 muchos querían repetir el guion de la crisis financiera de 2008, cuando España perdió 3,3 millones de empleos y tardó más de once años en recuperarlos. Aquella crisis dejó una huella profunda: una generación entera marcada por la precariedad.

Nosotras decidimos no aceptar ese destino. Apostamos por los ERTE, no solo como una medida económica, sino como un compromiso con las personas que sostenían este país. Nos dijeron que no funcionaría, que era demasiado costoso. Sin embargo, logramos recuperar todo el empleo perdido en apenas 15 meses. Millones de personas pudieron volver a su puesto, mantuvieron su dignidad laboral en medio de la incertidumbre. También el de miles de autónomos que pudieron mantener su actividad, gracias a las prestaciones extraordinarias y no tuvieron que cerrar definitivamente sus negocios.

Algo similar ocurrió con la temporalidad, que durante décadas se asumió como una característica inevitable de nuestra economía. Entre 2014 y 2019 nuestra economía creció, sí, pero consolidando un modelo basado en la precariedad, con tasas de temporalidad que nunca bajaron del 25%. Eran años de trabajadores encadenando contratos de días, personas que no podían acceder a una hipoteca, con angustia cotidiana.

La reforma laboral de 2021 rompió esa lógica. Hoy hemos alcanzado cifras récord de empleo con una temporalidad reducida a la mitad, alineada por primera vez con la media europea. Es la diferencia entre poder planificar una vida o no poder hacerlo. La prueba de que cuando se ordena el mercado laboral, las empresas responden creciendo, invirtiendo y generando empleo más estable.

Salario mínimo

La subida del salario mínimo siguió el mismo patrón. Se nos advirtió de que aumentarlo destruiría empleo. Desde 2018, el SMI ha crecido un 61%, y lo que hemos visto no ha sido destrucción, sino creación de empleo y mejora de las condiciones de vida. Detrás de ese porcentaje hay trabajadores que han dejado de elegir entre pagar el alquiler o llenar la nevera, jóvenes que han podido independizarse, familias que han recuperado margen para vivir con algo más que lo justo.

Pero hay un dato especialmente relevante: el impacto en las mujeres. La subida del SMI y la reforma laboral han contribuido a reducir la brecha retributiva, porque eran ellas quienes estaban sobrerrepresentadas en los salarios más bajos y en los empleos más precarios.

Además, estos avances han ido acompañados de una reducción de la desigualdad a mínimos históricos y de un aumento de la productividad, con empresas que crecen, se estabilizan y apuestan por sectores de mayor valor añadido.

Con todo, sería irresponsable no mirar también lo que queda por hacer. La vivienda se ha convertido en el principal factor de desigualdad y en una fuente creciente de angustia para millones de personas. Hoy, incluso con empleo, muchas familias no pueden acceder a un hogar digno. Esto no es solo un problema económico, es una cuestión de país. Afrontarlo exige actuar con determinación sobre el mercado del alquiler, frenar la especulación y desplegar una política pública de vivienda asequible que esté a la altura del desafío.

En el ámbito laboral, persiste una realidad profundamente injusta: cada semana se realizan en España 2,5 millones de horas extraordinarias no pagadas. Son horas y dinero robado a la gente trabajadora. Por eso, el registro de jornada no es una cuestión burocrática, sino una herramienta para devolver ese tiempo y ese salario a quienes lo generan.

Cada una de las decisiones que hemos tomado en estos años fue recibida con el mismo argumento: que no era posible, que iba contra la economía. Sin embargo, la experiencia ha demostrado lo contrario. Hemos cambiado el marco del debate y demostrado que había otra forma de hacer política económica. España ha logrado crecer más, crear más empleo y mejorar su calidad al mismo tiempo. Hemos demostrado que cuando la economía se pone al servicio de la mayoría, los datos mejoran porque mejora la vida de la gente.

Queda legislatura. Y quedan muchas vidas que mejorar. Por eso vamos a seguir."

(Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Expansión, 27/05/26) 

13.5.26

Un informe europeo subraya que el plan de recuperación y la reforma laboral han mejorado la economía española, y aprecia signos de una “transformación estructural” en los últimos años... existen señales tempranas de una reasignación gradual del empleo hacia sectores más intensivos en conocimiento y orientados al comercio internacional... la interacción entre reformas e inversiones en diferentes ámbitos políticos parece estar creando condiciones propicias no solo para mejorar los resultados del mercado laboral, sino también para una transformación estructural gradual de la economía española (Emilio Sánchez Hidalgo)

 "Menos temporalidad en los contratos, menos paro juvenil y señales de una “transformación estructural gradual” de la economía española. Estos son algunos de los principales efectos positivos que un estudio publicado esta semana vincula con las políticas económicas de España de los últimos años, especialmente con la reforma laboral y los fondos europeos del plan de recuperación por la crisis del coronavirus. El informe El Plan de Recuperación y Resiliencia de España: abordando los desafíos estructurales del mercado laboral ha sido distribuido por la Comisión Europea y emana de uno de sus organismos, aunque el propio Ejecutivo comunitario especifica que se trata de un trabajo académico que no tiene por qué reflejar la posición oficial de Bruselas.

El estudio, a cargo de la Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros de la Comisión Europea, empieza destacando que España ha combinado durante mucho tiempo “un desempleo estructural muy superior a la media de la UE” con niveles “excepcionalmente altos de empleo temporal”, “políticas de activación débiles” y “desajustes persistentes de competencias” de los trabajadores. Con ese escenario, los autores recuerdan que el plan de recuperación iniciado en 2021 “buscó abordar estas debilidades acumuladas mediante un amplio paquete de reformas regulatorias”.

“Estas reformas”, continúan los autores, “se implementaron en un contexto de fuerte dinamismo macroeconómico, con un crecimiento del empleo y del PIB en España que superó de forma constante la media de la zona euro entre 2021 y 2025″. Creen que ese contexto “favorable” se explica en parte por la dinámica global posterior a la pandemia, pero a la vez destacan que “el desempeño del mercado laboral español durante este periodo fue notablemente más sólido que la media de la UE”. Los datos de Eurostat indican que el desempleo de España se contrajo del 13,3% al 10,2% entre finales de 2021 y de 2025. En ese mismo periodo, la media de paro de los Veintisiete pasó del 6,4% al 6%.

“Por primera vez, la regulación laboral se reformó junto con un conjunto más amplio de reformas e inversiones complementarias destinadas a abordar debilidades estructurales”, agregan los autores, antes de señalar que el cambio más “tangible” es la mejora de la temporalidad de los contratos. “Desde la entrada en vigor de la reforma de 2021, la composición de las nuevas contrataciones ha cambiado notablemente hacia contratos indefinidos, con una caída de alrededor de 30 puntos porcentuales en la proporción de contratos temporales en los flujos anuales, y una reducción de 10,5 puntos porcentuales en el stock de empleo temporal", subrayan.

Los autores apuntan que estos efectos de la reforma laboral han sido “particularmente visibles” en actividades como la agricultura o la construcción. El cambio, añade el estudio, “se ha traducido en una mejora de la resiliencia financiera de los hogares” y “ha contribuido a reducir una de las distorsiones más persistentes del mercado laboral español”.

El estudio advierte que hay otros “signos alentadores” más allá de la contracción de la temporalidad de los contratos: “El desempleo juvenil ha disminuido considerablemente, los indicadores de educación y formación han mejorado y existen señales tempranas de una reasignación gradual del empleo hacia sectores más intensivos en conocimiento y orientados al comercio internacional”. El Gobierno insiste muchísimo en este último punto, al observar un mayor protagonismo de los sectores de alto valor añadido y una contracción de los menos productivos en el conjunto del empleo. “La combinación de una menor dualidad, mejores políticas de activación, una oferta de competencias más sólida y una transformación estructural continua podría, si se mantiene, apoyar un mercado laboral más resiliente y una reducción gradual del desempleo estructural a medio plazo”, considera el estudio europeo.

Problemas a mejorar

El análisis no solo consiste en alabanzas: también advierte que persisten “desafíos e incertidumbres”. En ese sentido, destaca que la temporalidad en la Administración pública sigue siendo muy elevada y que, aunque los contratos que se firman son más estables, “la evidencia sobre la estabilidad laboral en sentido amplio sigue siendo más ambigua, ya que algunas empresas podrían estar adaptando las formas contractuales sin modificar las relaciones laborales”. Esto, destacan, “ha dado lugar a una disminución de la tasa de supervivencia de los contratos indefinidos tras la reforma de 2021″.

Los autores finalizan insistiendo en sus dos conclusiones principales. En primer lugar, dicen que “la reforma integral del mercado laboral” ya ha producido “resultados tangibles en la reducción de la dualidad del mercado laboral, especialmente en el sector privado y en sectores previamente caracterizados por un uso intensivo de contratos temporales”. Además, concluyen que ”la interacción entre reformas e inversiones en diferentes ámbitos políticos parece estar creando condiciones propicias no solo para mejorar los resultados del mercado laboral, sino también para una transformación estructural gradual de la economía española”.

Los autores del estudio son Gonzalo López Molina, David Martínez Turégano, Victor Pedrero Bohnet y José Salvado Garcia. “Las opiniones expresadas en este documento son exclusivamente las de sus autores y no deben considerarse representativas de la posición oficial de la Comisión Europea”, señala el informe." 

(Emilio Sánchez Hidalgo , El País, 13/05/26)

6.5.26

España tiene mejores puntos de apoyo que sus vecinos... el déficit público al 2,2%; la deuda, 24 puntos por debajo del peor pico de la pandemia, en marzo de 2021 (124,2%); la electricidad, entre un tercio y la mitad más barata que los socios; el empleo rozando los 22 millones de cotizantes... Al final la base va siendo el potente crecimiento económico... ¿De verdad estas cifras no pespuntean un milagro económico? Complacencias y ninguneos aparte, ¿acaso no sirven a todos, de todas las sensibilidades, como plataforma de futuro? Desde la pandemia ya no ocurre que cada crisis se maneje con ajustes de empleo, o sea, con más paro. Ya no... además, otras dos maldiciones tradicionales capotan. La inversión total, pública y privada, por quinto ejercicio ha aumentado continuamente... y la productividad se duplicó al 1% de media entre 2019 y el año pasado... esa es la madre de todas las batallas: para asegurar aumentos de rentas; para exportar más, para competir mejor; para mejorar el Estado del bienestar. Aún falta bastante para acabar de colmar la brecha con la media de la UE. Pero la nave va... (Xavier Vidal-Folch)

 "Si la guerra de Irán no alumbra una catástrofe económica, y aunque la crisis mantenga su preocupante ritmo de galope, este país tiene mejores puntos de apoyo que sus vecinos.

Así, el déficit público al 2,2%; la deuda, 24 puntos por debajo del peor pico de la pandemia, en marzo de 2021 (124,2%); la electricidad, entre un tercio y la mitad más barata que los socios; el empleo rozando los 22 millones de cotizantes, cuando eran menos de 10 millones en 1985, antes de entrar en la Europa comunitaria.

Al final la base va siendo el potente crecimiento económico. No solo en el trienio 2022-2024 el PIB de España ha crecido a un ritmo 3,25 veces superior a la media de la eurozona. Es que el FMI pronostica para este año un alza de la economía del 2,1%. Y ya el dato español del primer trimestre (alza del 0,6%) duplica el alemán (0,3%).

¿De verdad estas cifras no pespuntean un milagro económico? Complacencias y ninguneos aparte, ¿acaso no sirven a todos, de todas las sensibilidades, como plataforma de futuro? O sea, para mejorar lo pendiente, que solo se identifica bien cuando se reconoce lo ya alcanzado.

Los lectores críticos —¡gracias!, nos obligan a más— aducen, raudos, que el crecimiento es un concepto algo etéreo, que no da cuenta al detalle del progreso real, ni de la equidad o injusticia en su distribución.

Cierto, si se comparan las rentas de las clases trabajadoras con las de los ejecutivos bancarios, por ejemplo. Cierto, porque en épocas de crisis (y llevamos algunas) los salarios tardan más en equipararse a la inflación, y en sus primeros compases (a veces en todos), se registran pérdidas de poder adquisitivo. Y eso resulta dramático respecto al problema de la vivienda.

Pero también es noticia el salto de los sectores menos protegidos. El 10% más pobre de los asalariados aumentó un 50% su remuneración entre 2017 y 2023 (Instituto de Estudios Fiscales). Y además, si el empleo es la mejor política social porque difunde efectos positivos en todos los ámbitos, su evolución resulta relevante. Desde la pandemia ya no ocurre que cada crisis se maneje con ajustes de empleo, o sea, con más paro. Ya no.

Además, otras dos maldiciones tradicionales capotan. La inversión total, pública y privada, lleva cinco años tomando pulso. Por quinto ejercicio ha aumentado continuamente: en 2025 creció un 5,1% (Fundación BBVA e IVIE).

Y la productividad, incluso en fase de alto absentismo, también: empezó a recuperarse en 2014 (Gobierno Rajoy), hasta 2019, al ritmo de un 0,5%. Y se duplicó al 1% de media entre esa fecha y el año pasado (Primer Informe del Consejo de Productividad de España): esa es la madre de todas las batallas: para asegurar aumentos de rentas; para exportar más, para competir mejor; para mejorar el Estado del bienestar. Aún falta bastante para acabar de colmar la brecha con la media de la UE. Pero la nave va." 

(Xavier Vidal-Folch , El País, 03/05/26)  

5.5.26

Tenía ganas de leer algo así: España supera por primera vez en la historia las 22 millones de personas trabajando... la afiliación a la Seguridad Social ha experimentado un aumento considerable durante el mes de abril, lo que representa un indicio claro de que España sigue manteniendo un ritmo estable, fiable y relativamente constante en cuanto a la creación de empleo.. esa subida en la afiliación se presenta con una mayor diversificación, extendiéndose a lo largo de distintas ramas y sectores dentro de la actividad económica, lo que indica que no se trata de un fenómeno puntual sino de una tendencia más generalizada... la disminución en las cifras del paro se da de manera generalizada y homogénea, afectando prácticamente a todos los sectores productivos presentes en la economía del país, así como también a la mayoría de las comunidades autónomas, lo que indica un avance que es coherente y transversal en términos territoriales y sectoriales... el objetivo prioritario y esencial que se debe perseguir debe estar determinado de forma clara y precisa: avanzar de manera decidida y constante hacia la consecución del pleno empleo, reducir el paro estructural que afecta a determinados segmentos de la población y mejorar de forma sostenible y duradera la calidad del trabajo (Nueva Tribuna)

 "Resulta de suma importancia aprovechar de manera efectiva el actual período caracterizado por un crecimiento económico sólido y estable, unido además a la circunstancia favorable que atraviesa el mercado laboral en este momento concreto. Este escenario propicio debe traducirse de forma tangible y real en un incremento efectivo y sostenido de los derechos laborales, así como en una mejora significativa y sustancial de los salarios percibidos por los trabajadores.

Paralelamente, es fundamental que esta situación contribuya a un fortalecimiento visible y destacado de la cohesión social en nuestro país, tal y como ha señalado de manera explícita el responsable sindical encargado de estos temas y asuntos relacionados, subrayando la importancia de transformar estas condiciones económicas y laborales en beneficios concretos y duraderos para la sociedad en su conjunto.

En este mismo sentido, merece la pena destacar que la afiliación a la Seguridad Social ha experimentado un aumento considerable durante el mes de abril, lo que representa un indicio claro de que España sigue manteniendo un ritmo estable, fiable y relativamente constante en cuanto a la creación de empleo se refiere, especialmente si estos datos se comparan con las cifras registradas a lo largo del año anterior.

Cabe también señalar que, respecto al mes de marzo, este crecimiento tiene una marcada influencia atribuible a factores de carácter estacional, concentrándose en particular en determinados sectores más sensibles a estas fluctuaciones, como por ejemplo el sector de la hostelería. Sin embargo, cuando se procede a un análisis de los datos en términos interanuales, esa subida en la afiliación se presenta con una mayor diversificación, extendiéndose a lo largo de distintas ramas y sectores dentro de la actividad económica, lo que indica que no se trata de un fenómeno puntual sino de una tendencia más generalizada. A ello se suma, además, una evolución positiva y homogénea del empleo asalariado, exceptuando únicamente el ámbito específico del empleo doméstico, según confirman las estadísticas oficiales que han sido proporcionadas por las distintas oficinas de empleo que se encuentran repartidas a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

 Del mismo modo, el desempleo registrado durante este mes ha sufrido una reducción notable y considerable, alcanzando niveles que no se observaban desde el año 2008, lo cual representa a todas luces un dato muy alentador y esperanzador en términos económicos y sociales. Esta disminución en las cifras del paro se da de manera generalizada y homogénea, afectando prácticamente a todos los sectores productivos presentes en la economía del país, así como también a la mayoría de las comunidades autónomas, lo que indica un avance que es coherente y transversal en términos territoriales y sectoriales.

No obstante, es preciso hacer hincapié en que esta caída del desempleo se concentra de forma especialmente pronunciada en el sector servicios, un sector que continúa siendo clave y fundamental para la generación sostenida de empleo en España.

Paralelamente a estas noticias positivas que se reflejan en el mercado laboral, también resulta imprescindible poner en valor la evolución evidentemente favorable que se está observando en cuanto al empleo femenino. Concretamente, el número total de mujeres desempleadas se ha reducido hasta situarse en la cifra de 1.424.426, un nivel que no se alcanzaba desde el mes de septiembre del año 2008. Esta cifra implica una disminución de 34.146 mujeres en situación de paro, lo que representa un descenso porcentual del 2,34 % en comparación con los datos correspondientes al mes de marzo, evidenciando así un progreso claro y tangible en cuanto a la incorporación efectiva de las mujeres al mercado laboral y su participación activa en el mismo.

En relación directa con esta evolución, Carlos Gutiérrez, quien ocupa el cargo de secretario confederal de Estudios y Discurso en la organización sindical Comisiones Obreras (CCOO), ha manifestado que, aunque estos resultados positivos constituyen un motivo importante de esperanza y optimismo, no deben llevar a la complacencia ni a olvidar que la creación de empleo es una condición necesaria pero insuficiente en sí misma. Según su opinión, es absolutamente imprescindible también garantizar que el empleo generado sea estable y seguro, que se ofrezcan plenos derechos a quienes trabajan y que, además, se proporcionen salarios que permitan a estas personas llevar una vida digna en términos económicos y sociales.

Por tanto, Gutiérrez ha hecho hincapié en que todavía persisten grandes bolsas de precariedad que afectan a un número excesivamente elevado de trabajadores y trabajadoras, insistiendo en la necesidad de continuar actuando de manera decidida contra fenómenos negativos como la parcialidad involuntaria, los bajos salarios, la temporalidad injustificada, la excesiva rotación laboral, los índices de siniestralidad en el ámbito laboral y aquellas situaciones de alta vulnerabilidad que afectan de manera particular a colectivos específicos, entre los que se incluyen jóvenes, mujeres, personas migrantes y quienes desarrollan sus actividades en sectores especialmente expuestos a la estacionalidad.

En un contexto internacional que sigue marcado por una elevada inestabilidad de carácter global, España mantiene un ritmo consistente y favorable en lo que respecta al crecimiento del empleo. En palabras de Carlos Gutiérrez, el objetivo prioritario y esencial que se debe perseguir debe estar determinado de forma clara y precisa: avanzar de manera decidida y constante hacia la consecución del pleno empleo, reducir el paro estructural que afecta a determinados segmentos de la población y mejorar de forma sostenible y duradera la calidad del trabajo, estableciendo condiciones laborales óptimas y justas para todos los trabajadores y trabajadoras del país.

 Finalmente, es necesario destacar que tanto las empresas privadas españolas como los trabajadores y trabajadoras autónomos continúan mostrando un compromiso firme y decididamente sólido con la generación y el mantenimiento del empleo. Esto sucede a pesar de que deben operar en un entorno que se caracteriza por una elevada incertidumbre geopolítica, por el notable encarecimiento de los costes de producción y la falta de acuerdos estables entre las fuerzas sociales en temas como la prevención de riesgos laborales, el absentismo o los salarios. "                     ( Nueva tribuna, 05/05/26)

6.4.26

Tenía ganas de acostumbrarme a leer cosas así: El empleo desata la euforia y los "22 millones de afiliados"... 211.000 trabajadores más y el paro más bajo en 18 años... En el mes de marzo, se han registrado casi 10,4 millones de mujeres afiliadas, la cifra más alta de la serie (Roberto Ugena)

 "El empleo ha registrado el mejor mes de marzo de toda su historia. La Seguridad Social ha sumado a sus filas 211.510 trabajadores en tan solo un mes, la mayor cifra para el tercer mes del año, desde que hay registros. Los datos revelados este lunes se llevan la afiliación media hasta los 21,88 millones de afiliados, más de medio millón por encima que hace un año, y el paro a su nivel más bajo de los últimos 18 años, desatando la euforia en el Gobierno de coalición.

El propio jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha publicado un enigmático mensaje en sus redes sociales poco más de una hora antes de conocerse los datos. “22”, ha compartido el líder socialista en Twitter, lo que hacía entrever, al conocerse la fecha de publicación de los datos, que se refería a la cifra de empleo. Poco después, un vídeo publicado en esta y otras plataformas, terminaba por confirmar las tesis iniciales. España ha superado, por primera vez en su historia, los 22 millones de afiliados; si bien este dato responde al ajuste desestacionalizado.

La Seguridad Social, descontando los efectos del calendario, ha superado la barrera histórica que persigue desde que se aprobase la reforma laboral de 2021. “España tiene el mejor equipo”, ha celebrado Sánchez, ataviado con una camiseta de la selección de fútbol -la segunda equipación blanca que tanto ha triunfado- con el número 22. “Sois quienes levantáis las persianas, quienes cuidáis, enseñáis, servís, emprendéis; quienes empezáis y quienes ya lleváis un tiempo trabajando; quienes labráis, empujáis, levantáis y construís este país. Somos un equipo que está haciendo historia”, ha proseguido.

“Por primera vez, España alcanza los 22 millones de afiliados en alta en la Seguridad Social. Juntos hacemos el mejor país de la historia. 22 millones de empleos”, ha culminado, antes de girarse y mostrar el dorsal número 22 de la camiseta de la selección. Unos datos que suponen un aumento de 3,4 millones de trabajadores desde 2018, momento en el que Sánchez llegó a la Moncloa. Suma que, a su vez, representa un ritmo de crecimiento por encima del medio millón anual.

Es más, en 2025, el país protagonizó la mitad de la creación de empleo de toda la Unión Europea y el Ejecutivo de los Veintisiete estima que el ritmo será similar para este curso. Trabajos que, además, son de una mayor calidad gracias al cambio de normativa laboral. El número de trabajadores indefinidos ha crecido en cinco millones desde 2018 y la tasa de temporalidad ha caído 13 puntos desde la llega de la reforma laboral, variables que han mejorado especialmente entre los jóvenes.

“Estamos transformando el mercado laboral de nuestro país: hemos superado el hito histórico de 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, tras sumar 2,2 millones de empleos desde la reforma laboral y 3,3 millones desde 2018”, ha celebrado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. “En menos de dos años, hemos sumado dos millones de afiliados de media. Es un dato muy positivo que incluye varias cifras récord. En el mes de marzo, se han registrado casi 10,4 millones de mujeres afiliadas, la cifra más alta de la serie”, ha destacado."              ( , El Plural, 06/04/26) 

31.3.26

Tenía ganas de leer algo así... La inversión extranjera en España supera los 627.000 millones de euros y consolida más de una década de crecimiento... La inversión española en el exterior alcanzó en 2024 un volumen cercano a los 650.000 millones de euros, reflejo del dinamismo y la creciente internacionalización de las empresas españolas... Por sectores, destacan la industria manufacturera, el sector energético, el comercio y los servicios financieros, ámbitos clave para la transformación y competitividad de la economía... En conjunto, estos resultados confirman el atractivo de España como destino inversor de referencia y la capacidad de sus empresas para competir y crecer en los mercados internacionales, contribuyendo de forma decisiva al desarrollo económico y al empleo (El Obrero)

 "El Registro de Inversiones Extranjeras ha actualizado las cifras posición de inversión exterior -extranjera en España y española en el exterior- correspondientes al ejercicio 2024.

De ellas, en los relativo a la inversión extranjera directa en España, se extrae que el stock de inversión extranjera directa (IED) productiva en España alcanzó los 627.795 millones de euros en 2024, consolidando una década de crecimiento ininterrumpido.

Esta evolución confirma la confianza sostenida de los inversores internacionales en la economía española, así como en la calidad de su entorno empresarial.

Las empresas con participación extranjera continúan desempeñando un papel esencial en el tejido productivo, con más de 2 millones de empleos, lo que equivale a cerca del 10% del empleo total. Este dato pone de relieve la contribución de la inversión internacional al crecimiento económico y a la creación de oportunidades en España.

Por origen, Estados Unidos, Alemania, Francia y Reino Unido se mantienen como los principales países inversores en España.

Por sectores, destacan la industria manufacturera, el sector energético, el comercio y los servicios financieros, ámbitos clave para la transformación y competitividad de la economía. 

Inversión española en el exterior

En paralelo, España continúa reforzando su papel como inversor global. La inversión española en el exterior alcanzó en 2024 un volumen cercano a los 650.000 millones de euros, reflejo del dinamismo y la creciente internacionalización de las empresas españolas.

Los principales destinos de la inversión española siguen siendo Estados Unidos y Reino Unido, junto con mercados estratégicos como México y Brasil, lo que pone de manifiesto la diversificación geográfica y la vocación global de nuestras empresas.

Asia y Oceanía concentran el 2,8% de la inversión española en el exterior, alcanzando cerca de 18.000 millones de euros. Por su parte, África concentra el 1,2% del total, con más de 7.700 millones de euros, lo que supone un crecimiento de casi el 15% respecto al stock de 2023. 

En conjunto, estos resultados confirman el atractivo de España como destino inversor de referencia y la capacidad de sus empresas para competir y crecer en los mercados internacionales, contribuyendo de forma decisiva al desarrollo económico y al empleo.

Origen de los datos: sitio web de lamoncloa.gob.es. Ministerio de la Presidencia, el 30 de marzo de 2026." 

(El Obrero, 31/03/26) 

26.3.26

Nunca creí leer algo así: El crecimiento económico de España, el mayor entre las grandes economías europeas, ocupa desde hace tiempo los titulares de la prensa francesa, que mira con envidia y cierto asombro lo que han bautizado como “el milagro económico ibérico”. Los economistas y la clase política se plantean si parte de la fórmula es aplicable en Francia... ¿Cuál es la receta de crecimiento económico que hace soñar a Francia?”, titula France Info... Los expertos coinciden en que si España ha logrado sostener tasas de crecimiento elevadas es gracias a algunas reformas, como la del mercado laboral de 2021, a la apuesta por las energías renovables, que le ha dado mayor independencia energética, y también por la integración de la inmigración en el mercado de trabajo. “España ha disfrutado de una coyuntura favorable y ha sabido jugar bien las cartas que tenía. Ha sido de los principales beneficiarios de las ayudas posteriores a la crisis de la covid, y las ha invertido bien, en sectores de futuro. Ha habido una conjunción de factores favorables, pero también elecciones acertadas y adaptadas a las circunstancias”... (Raquel Villaécija)

 "El crecimiento económico de España, el mayor entre las grandes economías europeas, ocupa desde hace tiempo los titulares de la prensa francesa, que mira con envidia y cierto asombro lo que han bautizado como “el milagro económico ibérico”. Los economistas y la clase política se plantean si parte de la fórmula es aplicable en Francia, que busca cómo hacer ajustes presupuestarios para reducir su elevado déficit con un crecimiento limitado.

“¿Cuál es la receta de crecimiento económico que hace soñar a Francia?”, titula France Info en un análisis. Otro medio, Le Nouvels Obs, habla de España como la “economía faro de Europa”, y los economistas Cecilia García-Peñalosa y Alain Trannoy firmaron una tribuna reciente en el periódico Le Monde en la que desgranaban las medidas que han hecho que España, uno de los países más golpeados por la crisis de 2008, triplique el crecimiento francés, con un auge del PIB del 2,8% en 2025, frente al 0,9% galo.                              

“Hay un contexto político que, aunque para algunos no sea el ideal, si lo comparamos con países como el Reino Unido, Alemania o Francia, en España es más favorable. Francia piensa ya en las próximas elecciones presidenciales, lo que no facilita la cooperación ni apertura al diálogo entre la clase política”, explica García-Peñalosa, economista de la Universidad de Aix en Provence.

Francia ha cambiado de primer ministro varias veces en el último año y acaba de aprobar los presupuestos de 2026 por decreto, tras meses de arduas negociaciones en las que los grupos parlamentarios no han conseguido ponerse de acuerdo para sacarlos adelante. España lleva prorrogando los suyos desde 2023, pero, como explica a este periódico Alain Trannoy, economista del Cercle des Economistes, “se hace de manera automática, mientras que en Francia no hay cultura de pactos y sacar adelante reformas, incluso las cuentas, es costoso”,

España, según Claudia Ramírez, economista de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tiene un crecimiento muy superior al de la zona euro, impulsado por el consumo y la inversión privada. “Esta demanda interior, por ejemplo, está muy debilitada en Francia, donde pesa mucho más la incertidumbre política y se tiende al ahorro”, recuerda.

Los expertos coinciden en que si España ha logrado sostener tasas de crecimiento elevadas es gracias a algunas reformas, como la del mercado laboral de 2021, a la apuesta por las energías renovables, que le ha dado mayor independencia energética, y también por la integración de la inmigración en el mercado de trabajo. “España ha disfrutado de una coyuntura favorable y ha sabido jugar bien las cartas que tenía. Ha sido de los principales beneficiarios de las ayudas posteriores a la crisis de la covid, y las ha invertido bien, en sectores de futuro. Ha habido una conjunción de factores favorables, pero también elecciones acertadas y adaptadas a las circunstancias”, explica Alan Trannoy.

Estos son los pilares de la economía española más analizados por los franceses:

Reforma laboral

La reforma del mercado laboral “ha funcionado. Era un mercado rígido que hacía daño tanto a los trabajadores como a las empresas”, dice García-Peñalosa. Para Trannoy, se han “equilibrado los desajustes al hacerse más contratos indefinidos. Se ha logrado un buen mix, que ha sido bueno para la inserción laboral y no ha degradado las relaciones entre empresarios y asalariados a largo plazo”.

La izquierda francesa ha defendido algunas medidas adoptadas por el Gobierno español, como el aumento del salario mínimo, “que ha tenido un efecto positivo y ha integrado en el mercado laboral a gente que había salido, a la que les salía más rentable cobrar un subsidio, y ha aumentado el consumo”, dice García-Peñalosa. En Francia el salario mensual bruto es de 1.800 euros, más elevado que en España (1.184 euros), aunque el salario real ha aumentado un 3,3% desde la pandemia, mientras que en Francia ha caído un 1,2%, cifra Ramírez.

Inmigración

La inmigración, destacan los economistas franceses, ha sido clave en el crecimiento español. “Es una carta que otros países no podían jugar, pues hay más oposición política. Pedro Sánchez ha sabido sacarla en el buen momento, y esto ha beneficiado al sector del turismo y de la construcción”, admite Trannoy.

“La de España es una inmigración de fácil asimilación, pues hay una cultura y una lengua común, que ha hecho que se ocupe cierta mano de obra y crezca el consumo interno”, explica Claudia Ramírez, de la OCDE. En Francia hay muchas más reticencias a integrar a los extranjeros en el mercado laboral, incluso en los puestos que los franceses no quieren ocupar, pues hay más problemas de integración.

Energía

España, gracias a la apuesta por las renovables, no se ha visto tan afectada por la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania, que ha golpeado sobre todo a Francia, que ha redoblado su apuesta por la nuclear para tratar de alcanzar una soberanía energética. España “tiene una independencia que le ha permitido tener unos precios bajos. No ha sido visión política, sino suerte y casualidad. Una decisión que se tomó en el buen momento”, según García-Peñalosa.

Resiliencia

Para los expertos, España ha sabido hacer reformas en su momento, mientras que en Francia hay una gran resistencia. La de las pensiones, aprobada en 2023 con una fuerte oposición en la calle porque elevaba la edad de jubilación a los 64 años, ha quedado suspendida. Fue la condición de la izquierda para no censurar al primer ministro, Sébastien Lecornu. España fue uno de los países más afectados por la crisis de la deuda soberana de 2008, y “hubo una toma de conciencia y se hicieron reformas. En situación de crisis, los franceses miran al Estado como el salvador, eso es una especificidad de este país que impide la sostenibilidad de las finanzas públicas, pues debilitar el sistema de ayudas tendría un altísimo coste político”, dice Trannoy. El gasto público en Francia se come el 57% del presupuesto, “es un 10% superior, y el reparto está menos compensado entre las regiones y el Estado, que es el que tiene el control”, añade.

Para los expertos, es una cuestión de resiliencia. Y coinciden en que España sale más fuerte de las recesiones, en parte porque a Francia ninguna crisis le ha afectado tanto. “Además, no hay cultura de pactos. En Alemania o España, los partidos que ganan están obligados a pactar con los regionales”, dice García-Peñalosa.

“Es una sociedad en la que no hay confianza en el otro, el obrero con el jefe y viceversa, en la clase política, en la oposición, la élite en el resto de la población. Esta falta de confianza no existe en España o el Reino Unido, por ejemplo. Esto crea una oposición a hacer reformas porque hay miedo a que el otro esconda algo. Toda decisión económica se ve como “si yo gano, tú pierdes”, añade la profesora de la Universidad de Aix en Provence.

Hay problemas comunes, como los altos precios de la vivienda, que merman el poder adquisitivo y, coinciden los expertos, hace falta una política rigurosa a ambos lados de los Pirineos. Además, recuerda la experta de la OCDE, aunque París se inspire en las cifras españolas, el ingreso per capita sigue estando un 10% por debajo de la media de los países de la OCDE, la tasa de empleo está por debajo de la media de la zona euro y la de paro (10%) sigue siendo superior para los estándares europeos (6% de promedio)." 

(Raquel Villaécija , El País, 01/03/26)