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21.10.25

La banca en la sombra (‘shadow banking’) se extiende por la UE y pone en riesgo su estabilidad financiera... representaban el 42% de los activos del sector financiero de la UE a finales de 2024... La mayor parte de Otras Instituciones Financieras de la UE están domiciliadas en Luxemburgo y Países Bajos... la interconexión es una vulnerabilidad clave para los intermediarios no bancarios, ya que amplifica el riesgo sistémico potencial dentro del sistema financiero. Ésta es especialmente pronunciada en la zona euro, donde los fondos de inversión mantienen posiciones significativas en los activos de los demás... Estas interdependencias pueden generar efectos en cascada durante períodos de tensión financiera, ya que las dificultades en una parte del sistema pueden afectar rápidamente a otras... las vulnerabilidades del shadow banking como el apalancamiento (endeudamiento en la inversión), los desajustes de liquidez y las interconexiones (de los intermediarios no bancarios con la banca tradicional) agravan los riesgos financieros de la UE y podrían desestabilizar el sistema financiero (Fátima Martín)

 "La llamada banca en la sombra (shadow banking) se extiende por la Unión Europea y amenaza su estabilidad financiera. Así se pone de manifiesto en el reciente informe EU Non-bank Financial Intermediation Risk Monitor 2025 que publica la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS). “Habida cuenta de los retos macroeconómicos actuales y la mayor volatilidad de los mercados, las vulnerabilidades estructurales de los intermediarios financieros no bancarios podrían amplificar los riesgos cíclicos para la estabilidad del sistema financiero de la UE”, afirma literalmente el informe [1].

Pero qué son los Intermediarios Financieros No Bancarios (IFNB) y por qué se los considera banca en la sombra (shadow banking).

Qué son los Intermediarios Financieros No Bancarios (IFNB)

El Consejo de Estabilidad Financiera (Financial Stability Board, FSB), que reúne a autoridades nacionales responsables de la estabilidad financiera en todo el mundo, define a la banca en la sombra como aquellas entidades que desarrollan actividades de crédito fuera del ámbito bancario regulado, recoge FUNCAS [2].

Curiosamente, los informes que publicaba el Consejo de Estabilidad Financiera antes de 2018 se denominaban estudios globales sobre el estado del shadow banking. Sin embargo, después optó por cambiar esa denominación por la de Non Banking Financial Institutions (NBFI), o sea, Intermediarios Financieros No Bancarios (IFNB). ¿Qué tipo de intermediarios son esos ? Es un ecosistema cada vez más complejo, que está muy interconectado con el sistema financiero tradicional. Entre ellos se encuentran aseguradoras y fondos de pensiones, además de fondos de inversión, hedge funds o fondos de inversión inmobiliaria, entre otros englobados en algo tan indefinido como Otras Instituciones Financieras (OFI, por sus siglas en inglés).

Los activos totales de los fondos de inversión y Otras Instituciones Financieras de la UE aumentaron hasta los 50,7 billones de euros a finales de 2024, alcanzando su nivel más alto en la historia reciente

Una de las características más llamativas de la banca en la sombra, además de su opacidad, es su gran tamaño. Según el informe de riesgos de la JERS, los activos totales de los fondos de inversión y Otras Instituciones Financieras de la UE aumentaron hasta los 50,7 billones de euros a finales de 2024, en comparación con los 47,4 billones de euros a finales de 2023, alcanzando su nivel más alto en la historia reciente. Para hacernos una idea de la magnitud, el PIB de la UE ronda los 17,9 billones de euros [3].

En general, los activos de los fondos de inversión y Otras Instituciones Financieras representaban el 42% de los activos del sector financiero de la UE a finales de 2024, frente al 41% en 2023. La mayor parte de Otras Instituciones Financieras de la UE están domiciliadas en Luxemburgo y Países Bajos.

Incertidumbres en un contexto de altos niveles de endeudamiento público y privado

El contexto en el que prolifera la banca en la sombra está plagado de incertidumbres políticas y económicas. Como se espera que el crecimiento de la productividad siga siendo moderado, la actividad económica y el crédito pueden verse limitados durante un período prolongado, lo que podría aumentar el riesgo crediticio en medio de altos niveles de endeudamiento de los sectores público y privado. El año pasado ya se produjeron episodios de volatilidad, como lo demuestran las turbulencias en los mercados de bonos soberanos franceses ante la preocupación del mercado por la dificultad de formar un gobierno estable en el verano de 2024.

Algunos países de la UE experimentaron un aumento de las declaraciones de quiebra en 2024

Son muchos los riesgos a los que se enfrentan las entidades no bancarias. La materialización de los macroeconómicos sigue siendo una preocupación fundamental, ya que podría generar tensiones en los balances tanto de las entidades no bancarias como de los hogares. Estas tensiones podrían manifestarse en un fuerte aumento de las quiebras de empresas y de las insolvencias de los hogares. De hecho, algunos países de la UE experimentaron un aumento de las declaraciones de quiebra en 2024. Además, el riesgo de caídas desordenadas de los precios de los activos ha aumentado debido al endurecimiento de las condiciones financieras, el mayor riesgo crediticio, las escasas perspectivas de crecimiento y las persistentes tensiones geopolíticas (... ).

También se han acentuado las vulnerabilidades soberanas dentro de la zona euro. La persistencia de los déficits primarios presenta desafíos para la sostenibilidad de la deuda. La fragmentación política, el débil crecimiento potencial y las persistentes incertidumbres geopolíticas están intensificando aún más estas vulnerabilidades soberanas.

Debilidades que se acrecientan por la mayor presencia de la banca en la sombra, como hedge funds o fondos de cobertura, en el mercado de bonos soberanos, instrumentos de deuda emitidos por los gobiernos nacionales [4].

Qué son los hedge funds o fondos de cobertura

Un hedge fund (o fondo de cobertura en su traducción literal al castellano) es un tipo de fondo de inversión que se caracteriza porque dispone de un alto grado de libertad en la gestión de su patrimonio. Esta libertad se puede utilizar para realizar estrategias de cobertura de riesgos o para lo contrario, incrementando la exposición al riesgo con el objetivo de maximizar la rentabilidad. No suele tener más limitaciones que las de su propio reglamento [5].

No es de extrañar la preocupación. De hecho, los fondos de cobertura a nivel mundial han aumentado su apalancamiento (esto es, endeudamiento para financiar operaciones [6]). Por ejemplo, en la UE, los hedge funds incrementaron su apalancamiento financiero en 5 puntos porcentuales, hasta el 15% del valor liquidativo. Y su apalancamiento bruto aumentó aproximadamente 172 puntos porcentuales, hasta el 562% del valor liquidativo. Además, los hedge funds han incrementado su presencia en los mercados de bonos soberanos, tanto en EEUU como en la UE.

Según el informe sobre los riegos del shadow banking en la UE, el aumento global del apalancamiento de los fondos de cobertura requiere una estrecha vigilancia. El crecimiento del apalancamiento en Estados Unidos y la UE ha venido acompañado de un papel cada vez mayor de los fondos de cobertura en mercados clave, como los bonos soberanos. Para hacernos una idea del peligro, el fondo buitre de Paul Singer, NML Capital, estructuralmente es un hedge fund [7].

Otra vulnerabilidad significativa de los intermediarios financieros no bancarios es el riesgo de liquidez por el uso de derivados.

Qué son los productos derivados

Los productos derivados son instrumentos financieros cuyo valor deriva de la evolución de los precios de otro activo, denominado “activo subyacente”. El activo subyacente puede ser muy variado : una acción, una cesta de acciones, una divisa, materias primas, tipos de interés…

Son productos sujetos al efecto apalancamiento, ya que la inversión inicial necesaria es reducida en comparación con la exposición al subyacente que se obtiene, por lo que los resultados pueden multiplicarse, tanto en sentido positivo como negativo, en relación con el efectivo desembolsado. Por lo tanto, son productos de riesgo elevado [8].

Las posiciones en derivados pueden exponer a las instituciones a demandas repentinas y sustanciales de liquidez cuando cambian las condiciones, lo que agrava la tensión del mercado. La creciente complejidad y el volumen de las operaciones con derivados amplifican los riesgos, ya que las instituciones suelen estar interconectadas a través de estos instrumentos, lo que aumenta aún más el potencial de contagio sistémico. Esta preocupación es especialmente pertinente a la luz de recientes cambios regulatorios, como la reforma de las pensiones en los Países Bajos, dada su amplia presencia en los mercados de derivados de tipos de interés [9].

Hay preocupación por la concentración de activos de entidades no bancarias de la UE en acciones tecnológicas de EEUU, especialmente en acciones de IA

El estudio de la Junta Europea de Riesgo Sistémico también señala la preocupación por la concentración de activos de entidades no bancarias de la UE en acciones tecnológicas de Estados Unidos, especialmente en acciones de inteligencia artificial (IA). La inquietud reside en las posibles importantes repercusiones en el mercado en el caso de una caída de precios brusca y desordenada.

Además, la fuerte interconexión del sector no bancario amplifica el riesgo, ya que las perturbaciones podrían fácilmente extenderse a otros mercados críticos, desestabilizando potencialmente el sistema financiero en su conjunto.

Los mercados de criptoactivos duplicaron su tamaño en 2024 y expandieron sus interconexiones con los mercados financieros tradicionales

Las vulnerabilidades también están presentes en los mercados de criptoactivos, que duplicaron su tamaño en 2024 y expandieron sus interconexiones con los mercados financieros tradicionales. La aprobación de los productos cotizados en bolsa de bitcoin al contado en Estados Unidos a principios de año y las expectativas de un régimen criptográfico favorable bajo la administración Trump impulsaron la inversión. La capitalización bursátil de los criptoactivos aumentó a 3,3 billones de euros, lo que representa un incremento del 114% en un año.

Un ejemplo del peligro lo muestran los emisores de monedas estables (como Tether y Circle), que respaldan sus tokens con letras del Tesoro estadounidense, lo que los convierte en actores clave en los mercados de deuda a corto plazo. Las plataformas de intercambio de criptomonedas ofrecen instrumentos derivados con un alto apalancamiento, a veces de hasta 100 veces o incluso más. Estas exposiciones altamente endeudadas corren el riesgo de amplificar los efectos negativos en caso de una caída de precios.

En consecuencia, el riesgo de contagio dentro de los mercados de criptoactivos es alto y podría extenderse a los mercados tradicionales, por ejemplo, a través de la exposición de las empresas tradicionales a los criptoactivos o a las empresas de criptomonedas. La falta de datos, la baja calidad de los datos y el limitado alcance legal para compartirlos dificultan la capacidad de las autoridades para cumplir eficazmente con sus mandatos de estabilidad financiera.

En cuanto al mercado inmobiliario, en la UE, los riesgos sistémicos siguen siendo elevados, con desafíos específicos tanto en el sector residencial como en el comercial. En el residencial, persiste un elevado endeudamiento de los hogares en algunos países. Además, algunos fondos inmobiliarios domiciliados en la UE utilizan el apalancamiento (endeudamiento) de forma sustancial, definido como superar el 300% del valor liquidativo. Y los fondos inmobiliarios dependen del endeudamiento, ya que los préstamos representan el 14% del pasivo total. Este uso del apalancamiento aumenta la interconexión entre los fondos inmobiliarios y los bancos y puede generar riesgos, ya que la mayoría de los préstamos bancarios están garantizados por activos inmobiliarios.

La vulnerabilidad de la interconexión entre la banca en la sombra y la banca regulada es especialmente pronunciada en la zona euro

Como se puede observar a lo largo del informe, la interconexión es una vulnerabilidad clave para los intermediarios no bancarios, ya que amplifica el riesgo sistémico potencial dentro del sistema financiero. Ésta es especialmente pronunciada en la zona euro, donde los fondos de inversión mantienen posiciones significativas en los activos de los demás.

Estas interdependencias pueden generar efectos en cascada durante períodos de tensión financiera, ya que las dificultades en una parte del sistema pueden afectar rápidamente a otras. Además, la dependencia de fuentes de financiación y estrategias de inversión similares agrava aún más este riesgo, aumentando la susceptibilidad del sector a pérdidas correlacionadas. Una supervisión y una regulación eficaces de estas interconexiones son cruciales para mitigar el riesgo de contagio y garantizar la estabilidad del sistema financiero en general. También es necesario abordar las lagunas en los datos.

También cabe señalar la importancia de los fondos de inversión. Entre todos los inversores institucionales de la zona euro, los fondos de inversión fueron los tenedores más importantes de instrumentos de deuda a largo plazo en 2024. Asimismo, los fondos del mercado monetario de la zona euro poseían una proporción sustancial de todos los instrumentos de deuda privada a corto plazo de la zona euro. Esta significativa presencia en el mercado señala posibles vulnerabilidades, ya que pueden tener un efecto desproporcionado en los mercados, lo que subraya la necesidad de un enfoque sistémico.

En definitiva, el EU Non-bank Financial Intermediation Risk Monitor 2025 que publica la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) concluye que las vulnerabilidades del shadow banking como el apalancamiento (endeudamiento en la inversión), los desajustes de liquidez y las interconexiones (de los intermediarios no bancarios con la banca tradicional) agravan los riesgos financieros de la UE y podrían desestabilizar el sistema financiero en general. Por ello, sugiere que estos riesgos requieren una estrecha vigilancia e intervenciones estratégicas para mitigar su posible impacto en el ecosistema financiero. Y advierte que la vigilancia puede resultar difícil debido a la multitud de modelos de negocio que emplea la banca en la sombra

Notes

[1European Systemic Risk Board. (01/09/2025). ESRB publishes EU Non-bank Financial Intermediation Risk Monitor 2025. https://www.esrb.europa.eu/news/pr/date/2025/html/esrb.pr250901 6222399ab2.en.html

[2Del Olmo, F., Aires, D., Rojas, F., y Mota, A. (2023). Shadow banking : una distorsión de negocio bancario. FUNCAS. https://www.funcas.es/articulos/shadow-banking-una-distorsion-de-negocio-bancario/

[4Gascó, J.V. y de la Cruz, I. (16/04/2025). Bono soberano : ¿Qué es y cómo funciona  ? Rankia. https://www.rankia.com/blog/opiniones/5848602-bono-soberano-que-como-funciona

[6Afi Global. (13/12/2022). Apalancamiento financiero : qué es, ventajas, inconvenientes y cómo se calcula. https://www.afiglobaleducation.com/post/apalancamiento-financiero-que-es-ventajas-inconvenientes-y-como-se-calcula#

[7CADTM. (01/06/2018). El Tribunal Constitucional belga emite su veredicto : Victoria total contra el fondo buitre NML Capital. 16246

[8CNMV. (s.f.). Productos derivados. https://www.cnmv.es/portal/inversor/derivados?lang=es

[9ElEconomista.es (10/07/2025). La reforma de las pensiones en una esquina de Europa amenaza con ‘tumbar’ la deuda de España y de otros países del continente. https://www.eleconomista.es/economia/noticias/13456952/07/25/la-reforma-de-las-pensiones-en-una-esquina-de-europa-amenaza-con-tumbar-la-deuda-de-espana-y-de-otros-paises-del-continente.html

 (Fátima Martín , CADTM, 10/10/25, gráficos en el original)

4.7.25

Cada vez que los mercados bursátiles caen, los titulares dicen que se han perdido miles de millones. Pero ¿adónde va realmente ese dinero? Si quieres entender las crisis, la confianza y el mercado de las judías al horno (créeme), este artículo es para ti

 "Estoy esperando un colapso del mercado de valores. No sé cuándo va a suceder. Sí creo que sucederá.

¿Por qué creo que sucederá? Porque la paz que se ha negociado en el Medio Oriente no va a durar, y la euforia que aún barre los mercados va a terminar, y como consecuencia, creo que los mercados caerán.

Cada vez que eso sucede, un presentador de noticias en un estudio en el Reino Unido lee un titular que dice algo como "Hoy se borraron cien mil millones de libras del valor de la bolsa de valores", y la pregunta que siempre me hacen como resultado es, ¿dónde fue a parar ese dinero? Y la respuesta es en ninguna parte. Déjame explicar.

Imagina que no hay acciones a la venta, sino que en su lugar, hay latas de frijoles al por mayor en el mercado de valores, y el mercado de valores se parece notablemente a Sainsbury's, o Tesco, o Lidl, o Asda, o a cualquier otro lugar al que vayas. Démosle una mención honorífica a la Co-op.

Esas latas de frijoles al horno están ahí a un precio de £1 cada una. Y supongamos que hay un millón de latas de frijoles al horno disponibles para la venta hoy en el Reino Unido, lo cual es un número que sospecho no está lejos de la verdad.

Ahora, ¿cuál es el valor total del mercado de las judías al horno hoy en día?   Si las judías se venden a una libra cada una, son £1 millón. Ese es el valor del mercado de las judías enlatadas.

Ahora, supongamos que uno de esos supermercados decide bajar el precio de los frijoles enlatados de £1 a 80p, y todos los demás lo copiarán porque este es uno de esos artículos de referencia en los que igualan los precios. Entonces, la consecuencia es que todos bajarán el precio de las judías enlatadas a 80p, y todavía hay 1 millón de latas disponibles, así que, ¿cuál es el valor del mercado de las judías enlatadas hoy?   Son 800,000 libras.

200.000 libras han desaparecido, aparentemente, excepto que nunca existieron.

La etiqueta de precio de £1 que estaba adjunta a los frijoles horneados era simplemente un valor de esperanza.   Era una medida de lo que el supermercado esperaba que pagaras por los frijoles horneados, pero hasta que lo pagaste, en realidad no había prueba de que el precio fuera correcto.

Y ahora el precio esperado de las judías enlatadas ha caído de £1 a 80p. El mercado ha revalorizado las judías enlatadas. Las esperanzas han cambiado, pero no se ha movido dinero real como consecuencia.

Lo mismo ocurre en los mercados de valores. Si se pierden £100 mil millones porque el precio de las acciones ha caído, la gente ya no está dispuesta a pagar el precio más alto. Una acción que estaba valorada en £1 ahora está valorada en 80p, de la misma manera que una lata de frijoles al horno que estaba valorada en £1 ahora puede estar valorada en 80p.

No ha desaparecido ningún dinero. Todo lo que significa es que la expectativa del precio de venta que la acción en cuestión podría alcanzar si alguien viniera a comprarla ha cambiado.

Ha habido una revalorización de la esperanza en el mercado de valores, y los valores del mercado de valores en este sentido no tienen nada que ver con el dinero en el banco. Son una medida de la esperanza de la cantidad de dinero que podría terminar en el banco si cada acción que estaba disponible para la venta en el mercado se vendiera al precio que alguien podría pagar hoy.

En otras palabras, ese valor es solo una suposición. No es más que eso. No ha habido ninguna venta que demuestre que tiene razón en la mayoría de los casos. No se ha ganado dinero en todo el mercado al precio en cuestión.

 Entonces, cuando, y si, los mercados se revalúan, las personas que tienen las acciones que ahora han caído en valor habrán perdido, pero solo en las acciones que tienen para la venta. Si no esperaban venderlas, no han perdido nada en absoluto. Todavía tienen la acción, y eso es exactamente lo mismo con el supermercado. Como consecuencia de reajustar el precio de las judías enlatadas de £1 a 80p, han perdido 20p en cada lata de judías que venden, pero supongamos que en un par de días todo el mundo inunda las tiendas y compra muchas judías enlatadas, pueden volver a subir el precio a £1, y su valor de esperanza habrá sido restaurado. La pérdida habría sido pequeña. Así podría ser cuando se descuenten cien mil millones de libras del valor de los mercados bursátiles.

El punto es este. Los mercados no se construyen sobre ciertos precios. Se construyen sobre la confianza, y la confianza va y viene.   Cuando la confianza es alta, los precios suben. Cuando la confianza es baja, los precios caen. Pero eso no significa que el dinero haya ido a ninguna parte, porque todo lo que representa el precio de una acción es ese ticket, que está en la estantería del mercado de valores, que dice que puedes comprar esto si estás dispuesto a desprenderte de esta cantidad ahora, y el precio de una acción puede moverse más rápido que el precio de cualquier lata de frijoles al horno porque así es como están diseñados los mercados de valores. Pero sugerir que el valor era seguro en primer lugar es incorrecto. De hecho, fue un error valorar el producto - la acción - en £1 - porque, de hecho, resulta que solo valía 80p.

Entonces, la cuestión es, ¿ha habido una ganancia? ¿Se ha perdido? Bueno, en principio, aquellos que poseen las acciones que podrían poner a la venta han perdido, pero si se mantienen firmes, como acabo de explicar con respecto a las judías enlatadas, el precio podría volver a subir muy pronto, y no han perdido nada en absoluto.

Si alguien tiene que vender hoy porque la acción está en la estantería y tiene que irse esta noche, como un alimento perecedero en lugar de una lata de frijoles, entonces sí, claro, han tenido una pérdida a corto plazo.

Pero realmente solo hay una gran pérdida si todos comienzan a vender en pánico, y todas esas personas que luego fuerzan sus acciones al mercado crean pérdidas masivas de efectivo, y eso es lo que, por ejemplo, ocurrió en 1929, y en cierta medida ocurrió en 1987, y volvió a ocurrir en 2008. Solo el pánico realmente crea grandes pérdidas reales en los mercados financieros, cuando por lo general hay solo pequeños movimientos día a día, y el mercado sube unos pocos miles de millones o baja unos pocos miles de millones. Entonces, en realidad, no hay ninguna pérdida de efectivo.   Esto es solo un simple ejercicio de revalorización. Así que los desplomes cambian las expectativas, pero a menos que todos vendan al nuevo precio más bajo y nadie esté normalmente obligado a hacerlo, no cambian los saldos bancarios.

Entonces, ¿se fue el dinero a algún lado como resultado de esos 100 mil millones de libras que se borraron de los mercados?

No, el dinero no desapareció porque nunca estuvo allí en primer lugar.   Lo único que había eran acciones que se pusieron a la venta a un precio incorrecto, y como resultado de los cambios en las cosas, los cambios en las expectativas, ha habido una revalorización del mercado, pero no ha habido destrucción de efectivo.

El punto simple es que el valor es una suposición; nos equivocamos en nuestras suposiciones, los mercados bursátiles reajustan nuestras expectativas y luego la negociación de acciones continúa. Los desplomes del mercado tienen que ver con la emoción, no con el intercambio físico de bienes o servicios, ni siquiera con el dinero. Se trata simplemente de que las personas tienen esperanzas para el futuro, que a veces se equivocan, y cuando lo hacen, el valor de los mercados bursátiles cae, pero no dejes que ese tipo de pánico defina tu verdad. Un colapso del mercado de valores no tiene que significar una recesión económica."

(Richard Murphy, Un. Sheffield, Brave New Europe, 03/07/25, traducción Quillbot, enlaces en el original, fuente Richard Murphy’s blog)

17.4.25

Ann Pettifor: ¿Hará estallar el mercado de bonos estadounidense el Casino Global? ¿Se están convirtiendo los bonos del Tesoro en «activos de riesgo»? Las instituciones financieras globalizadas (como los fondos de gestión de activos, los fondos de capital riesgo y los fondos de cobertura) han pasado al equivalente financiero de la estratosfera y han creado un sistema de «banca en la sombra», que gestiona más de 230 billones de dólares de los ahorros mundiales... y depende en gran medida de los activos públicos como garantía. Los más importantes y seguros son los bonos del Tesoro estadounidense... La garantía se utiliza como aval y consuelo para los prestamistas, incluidos los fondos de pensiones... Los especuladores dependen en gran medida de esa deuda pública para fines de préstamo y endeudamiento y para la creación de «crédito» en el sector «bancario en la sombra»... Los inversores y especuladores, desconcertados por la temeridad de Trump y por el flagrante desprecio de su Administración por el Estado de Derecho, están vendiendo sus «garantías» estadounidenses. Al arrojar más letras del Tesoro al mercado de bonos, están provocando la caída del precio de los bonos... eso significa que el rendimiento (más o menos equivalente al tipo de interés) de los bonos estadounidenses está aumentando... algo especialmente peligrosa para los especuladores que se han endeudado fuertemente con fines de especulación dentro del sistema bancario en la sombra... el desprecio de Donald Trump por el país, podría persuadir al gobierno chino a vender sus bonos del Tesoro de EE.UU., acelerando la caída del valor del activo... La pregunta es la siguiente: ¿cuándo la caída del valor de la deuda pública utilizada como garantía, hará estallar el sistema bancario en la sombra fuertemente endeudado? ¿Otra vez?

 "¿Explotará otra quiebra del sistema bancario en la sombra lo que yo llamo el Casino Global?

¿Y cuál será el impacto en los hogares, las empresas y los gobiernos?

El mercado de bonos estadounidense se está hundiendo, (...). Tenemos que dejar de hablar de comercio y empezar a hablar de bonos del Tesoro estadounidense.

Trump ha apuntado una bola de demolición contra el sistema financiero mundial

Todo el mundo habla de comercio. Desequilibrios comerciales, aranceles comerciales y tensiones comerciales. Resulta que el comercio da miedo de verdad. Las guerras comerciales conducen a guerras reales.

El instigador de esas guerras es el Presidente de Estados Unidos. Pero el «Don» es culpable de algo más peligroso que la perturbación del sistema comercial mundial.

También está amenazando la estabilidad del sistema financiero mundial.

El Casino Global y el sistema bancario en la sombra

El Casino Global (título de mi próximo libro), como vengo sosteniendo desde hace tiempo, es el espacio remoto y no regulado al que acuden los jugadores (financieros e instituciones financieras) para especular a lo grande. Entre ellos figuran los fondos de cobertura, las empresas de capital riesgo y las sociedades de gestión de activos, pero también los fondos de pensiones.

Los bancos centrales no sólo han tolerado la existencia del casino y se han negado a regularlo adecuadamente, sino que han rescatado periódicamente a sus jugadores y operadores, de forma más o menos incondicional. Así lo hicieron en 2007-9, pero también en marzo de 2020, cuando COVID19 perturbó los mercados financieros mundiales.

 El casino ya no depende de los bancos de Main Street para obtener crédito o para guardar sus ahorros. Operadores como Blackrock y Blackstone, al haberse globalizado, y gracias a la movilidad del capital, ahora hacen negocios y mueven capital sin esfuerzo a través de las fronteras nacionales, y por todo el mundo. Poseen enormes cantidades de los ahorros del mundo. Esos ahorros no pueden depositarse con seguridad en un banco de la calle principal, ya que las garantías contra pérdidas que ofrecen los gobiernos se limitan a unos 250.000 dólares.

Por tanto, las instituciones financieras globalizadas (como los fondos de gestión de activos, los fondos de capital riesgo y los fondos de cobertura) han pasado al equivalente financiero de la estratosfera y han creado un sistema de «banca en la sombra».

En total, el sistema bancario en la sombra o «repo» -definido como sistema de intermediación financiera no bancaria (IFNB) por el Consejo de Estabilidad Financiera- gestiona más de 230 billones de dólares de los ahorros mundiales.

Dentro del sistema bancario en la sombra, el Casino depende en gran medida de los activos públicos como garantía. Los más importantes y seguros son los bonos del Tesoro estadounidense.

La garantía se utiliza como aval y consuelo para los prestamistas, incluidos los fondos de gestión de activos y los fondos de pensiones.

Los prestatarios - fondos de cobertura, empresas de capital riesgo y otros especuladores - utilizan la garantía para apalancar (pedir prestados) fondos adicionales a otros participantes en el Casino. (A veces utilizan la misma garantía varias veces. Imagínese que los propietarios de viviendas pudieran utilizar sus hipotecas de esa forma).

 Los prestamistas que tienen efectivo o ahorros intercambian garantías por efectivo, a menudo a corto plazo, de un día para otro.

En lugar de cobrar intereses por el préstamo, los prestamistas recompran la garantía (de ahí el nombre de mercado de repos) y retienen una parte -un «recorte»- del préstamo cuando se devuelve el efectivo, como pago de los intereses del préstamo. En otras palabras, el prestatario devuelve al prestamista algo más de lo que le prestó.

La garantía más valiosa utilizada en el sistema bancario en la sombra es la deuda pública de los países de la OCDE: sus «promesas de pago» respaldadas por el Estado y los contribuyentes.

La más segura de todas las garantías ha sido la deuda - letras del Tesoro o promesas de pago - del Tesoro de Estados Unidos.

Como ha argumentado la profesora Daniela Gabor, Estados Unidos, al igual que el Reino Unido y la UE, es una «fábrica de garantías» para el sistema financiero privado globalizado.

La deuda pública (bonos del Estado) es una «fontanería» vital (para mezclar todas mis metáforas) para el funcionamiento eficaz del sistema financiero privado globalizado.

Los especuladores dependen en gran medida de esa deuda pública para fines de préstamo y endeudamiento y para la creación de «crédito» en el sector «bancario en la sombra».

Donald Trump y la «fábrica de garantías» estadounidense

Hoy en día, la confianza en la garantía supuestamente más segura producida por la «fábrica» de Estados Unidos -el Tesoro estadounidense- se está desvaneciendo rápidamente.

 Los inversores y especuladores, desconcertados por la temeridad de Trump y por el flagrante desprecio de su Administración por el Estado de Derecho, están vendiendo sus «garantías» estadounidenses. Al arrojar más letras del Tesoro al mercado de bonos, están provocando la caída del precio de los bonos.

Debido a la forma en que funciona el mercado de bonos, eso significa que el rendimiento (más o menos equivalente al tipo de interés) de los bonos estadounidenses está aumentando. Esos tipos de interés al alza sirven de base para fijar las hipotecas y los tipos de interés en la economía en general.

La subida de los tipos de interés es una mala noticia para los gobiernos, las empresas y los hogares fuertemente endeudados.

Pero es especialmente peligrosa para los especuladores que se han endeudado fuertemente con fines de especulación ahem.... dentro del sistema bancario en la sombra.

Esta semana, los operadores se han embarcado en una «operación» alucinante y encadenada que algunos describen como «basis trading». Probablemente no necesites saber cómo funciona, pero por si acaso, los periodistas de la página Alphaville del FT lo explican así:

    'Venden futuros del Tesoro y compran bonos del Tesoro para cubrirse, capturando un diferencial casi sin riesgo de unos pocos puntos básicos...'.

    Supongamos que usted invierte 10 millones de dólares en bonos del Tesoro y vende el mismo valor en futuros. A continuación, puede utilizar los bonos del Tesoro como garantía para, digamos, 9,9 millones de dólares de préstamos a corto plazo en el mercado de repos. A continuación, se compran otros 9,9 millones de dólares de bonos del Tesoro, se vende una cantidad equivalente de futuros del Tesoro y se repite el proceso una y otra y otra vez.

¿Se están convirtiendo los bonos del Tesoro en «activos de riesgo»?

Los operadores están bajo presión porque para hacer estas apuestas han apalancado enormes préstamos contra cantidades finitas de garantías - bonos del Tesoro de EE.UU. - que ahora están perdiendo valor. Sus prestamistas no están contentos y exigen garantías adicionales o el reembolso íntegro de las deudas.

Esto presiona a los operadores para que vendan bonos y obtengan efectivo.

Otros, inquietos por las actividades de lo que se ha descrito como el «sindicato del crimen» en la Casa Blanca, están vendiendo sus bonos del Tesoro estadounidense porque no confían en Trump y sus repetidas amenazas de despedir al gobernador de la Reserva Federal. Y porque el valor de los bonos está bajando... Mejor sacar dinero y comprar activos más seguros en otros lugares.

Como China posee una gran cantidad de bonos del Tesoro, el desprecio de Donald Trump por el país, sus ataques a los acuerdos de «libre» comercio de la OMC a los que China fue invitada a unirse en 2001 podrían persuadir al gobierno chino a vender sus bonos del Tesoro de EE.UU., acelerando la caída del valor del activo.

En estos momentos, el precio de los bonos del Tesoro estadounidense está cayendo y los rendimientos están subiendo. Los bonos del Tesoro -como explica el sitio web de Bloomberg- cotizan de repente como «activos de riesgo», no como garantía segura.

La pregunta es la siguiente: ¿cuándo la caída del valor de la deuda pública utilizada como garantía, hará estallar el sistema bancario en la sombra fuertemente endeudado? ¿Otra vez?

¿Y cómo repercutirá otra quiebra del sistema bancario en la sombra en los hogares, las empresas y los gobiernos?"

( Ann Pettifor , blog, 11/04/25, traducción DEEPL, enlaces y gráficos en el original)

6.8.24

Hasta la semana pasada, los inversores creían que los valores tecnológicos sólo podían subir y el yen japonés sólo podía bajar. En la apertura del mercado del lunes, los inversores se refugiaron en el estallido de las dos burbujas al unísono... En junio, los consumidores estadounidenses habían dejado de pedir prestado y de gastar, y la burbuja inflacionista que impulsaba el crecimiento de Estados Unidos había empezado a desinflarse. El informe de desempleo del viernes, que mostró la tasa de paro más alta en tres años, fue una llamada de atención... La debilidad económica puso en tela de juicio las valoraciones astronómicas de las grandes empresas tecnológicas, cuyas enormes inversiones en inteligencia artificial no guardaban relación aparente con los ingresos previstos... Los inversores temen que la burbuja de la inteligencia artificial acabe tan mal como la de las puntocom en los años noventa (David P Goldman)

 "Las burbujas duran hasta que parecen fundamentales, y hasta la semana pasada, los inversores creían que los valores tecnológicos sólo podían subir y el yen japonés sólo podía bajar. En la apertura del mercado del lunes, los inversores se refugiaron en el estallido de las dos burbujas al unísono.

Tanto el gobierno de Biden en Washington como el de Kishida en Tokio aplicaron la misma política insostenible, inflando el balance público para hacer subir los precios de los activos.

El 31 de julio, cuando el Banco de Japón subió su tipo de interés a corto plazo de cero a 0,25% y anunció que reduciría sus compras de deuda pública, el banco central poseía la mitad de la deuda pública japonesa en circulación.

La compra de deuda por parte de Japón aumentó las expectativas de inflación, debilitó el yen e impulsó el mercado bursátil nipón durante los últimos tres años.

Un yen más bajo tradujo los ingresos extranjeros en una mayor suma de moneda local y la inflación redujo los salarios reales, provocando una transferencia de la renta nacional a las empresas en detrimento de los hogares. (...)

Como muestra el gráfico anterior, el tipo de cambio del yen, la inflación esperada (reflejada en la diferencia de rendimiento entre los bonos del Estado indexados a la inflación y los de cupón ordinario) y los precios de las acciones se movieron al unísono. Los principales índices bursátiles japoneses perdieron más de un 20% durante la sesión del 5 de agosto, antes de repuntar en la apertura del 6 de agosto.

Mientras tanto, en Estados Unidos, la administración Biden intentó meter dinero en los bolsillos de los consumidores aumentando las transferencias, como expliqué en un análisis del 2 de agosto.

El arma elegida por Washington fue más fiscal que monetaria: Los pagos de transferencias (cheques federales a particulares) aumentaron casi un 20% por encima de la tendencia a largo plazo.

El economista Lawrence Summers, que fue secretario del Tesoro del presidente Barack Obama, calculó que la tasa de inflación real, incluidos los mayores costes de los intereses de los préstamos al consumo, había alcanzado un máximo del 18% en 2023 y se había mantenido en el 8% en 2024, el doble de la cifra oficial.

Los consumidores estadounidenses empezaron a reducir sus compras al por menor en mayo, y el crecimiento del empleo comenzó a estancarse en julio.

En el caso de Japón, una revuelta general de los votantes, que dieron al Primer Ministro Kishida un índice de aprobación de sólo el 15,5%, forzó la mano del Banco de Japón.

Los sufridos votantes japoneses estaban cansados de que la inflación erosionara su nivel de vida. En Estados Unidos, los consumidores utilizaron las tarjetas de crédito para tapar la brecha entre la inflación del 8% y los ingresos semanales medios, que en julio habían aumentado sólo un 3,3% respecto al mismo mes de 2023.

En junio, los consumidores estadounidenses habían dejado de pedir prestado y de gastar, y la burbuja inflacionista que impulsaba el crecimiento de Estados Unidos había empezado a desinflarse. El informe de desempleo del viernes, que mostró la tasa de paro más alta en tres años, fue una llamada de atención.

La debilidad económica puso en tela de juicio las valoraciones astronómicas de las grandes empresas tecnológicas, cuyas enormes inversiones en inteligencia artificial no guardaban relación aparente con los ingresos previstos.

Escribimos en el Global Risk-Reward Monitor de Asia Times el 31 de julio: "Desde 2017, las tenencias extranjeras de bonos del Tesoro de Estados Unidos han aumentado a 8 billones de dólares desde 6 billones de dólares, mientras que las tenencias extranjeras de acciones estadounidenses saltaron a 15 billones de dólares desde 6 billones de dólares". El liderazgo de Estados Unidos en inteligencia artificial y el diseño de chips que lo sustenta es el principal atractivo del dólar. Si los valores tecnológicos pierden brillo, el dólar también será vulnerable".

El PER del sector de tecnología de la información del S&P fue aproximadamente el mismo que el PER general del S&P 500 durante los años 2008-2022. Ahora vuelve a ser la mitad. ¿Está justificado?

Una estimación ampliamente difundida por David Cahn, de Sequoia, el 20 de junio sugiere que los ingresos de los grandes modelos de lenguaje (LLM) deben alcanzar los 600.000 millones de dólares al año para justificar la inversión masiva en software, chips y centros de datos que se dedica ahora a la IA.

Mientras tanto, OpenAI gana 3.400 millones de dólares al año y, según The Information, pierde 5.000 millones. Hace falta un salto místico de fe para igualar los míseros ingresos de los proveedores de LLM y el enorme CapEx necesario para mantenerlos.

La tecnología se llevó la peor parte de la caída del mercado bursátil estadounidense. Los inversores temen que la burbuja de la inteligencia artificial acabe tan mal como la de las puntocom en los años noventa, que hizo perder una década a los inversores en valores tecnológicos."

(Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com, enlaces y gráficos en el original)

4.5.24

¿Cómo facilitar un acceso asequible a la vivienda? Hay que terminar con la financiarización de la vivienda, y dejar de tratarla como un bien de inversión. En segundo lugar, se debe crear un parque de vivienda pública de alquiler masivo, vía construcción industrializada... se debe, además, rediseñar el sistema impositivo, alrededor del impuesto sobre la renta del suelo. Finalmente, para afrontar los problemas de solvencia bancaria, como consecuencia de una crisis de deuda provocada por el estallido de una burbuja financiera o inmobiliaria, las entidades bancarias deben reconocer las pérdidas inmediatamente, y no conforme van generando beneficios para absorberlas (Juan Laborda)

"¡A buenas horas, mangas verdes! De repente al gobierno le entra una súbita preocupación por el elevado precio de la vivienda y la inaccesibilidad que ello supone para la emancipación de los jóvenes de este país. Se trata de un problema de múltiples aristas, donde ciertos lobbies –constructoras, bancos, fondos soberanos–, los gobernantes, y los electores son corresponsables de la actual situación. Las democracias occidentales en las últimas décadas, han legislado, desregulado y protegido a quienes han tratado la vivienda como un activo de inversión, donde los alquileres son la renta que generan, al tiempo que su revalorización da forma a las ganancias de capital. Todas ellas, y sus dirigentes, son un hazmerreír de proporciones épicas. No solo son fondos de inversión, a los que jamás se les debería haber permitido jugar con el precio y rentas de la vivienda, quienes están detrás de la actual situación, sino también una clase media rentista “orgullosa” de las subidas desorbitadas del precio de la vivienda, aunque sus hijos no tengan lugar donde poder iniciar una vida emancipada, en solitario o en familia. ¡Vivan las cadenas! Si a ello unimos un sistema financiero patrio que solo sabe prosperar en base a burbujas de distinto pelaje, sin asumir las consecuencias cuando éstas estallan, donde la ley de segunda oportunidad no existe –cómo se rieron de nosotros Calviño y compañía con la autorregulación bancaria tendente a evitar desahucios–; y la existencia de un amplio parque de vivienda pública en alquiler brilla por su ausencia, ¿qué podía salir mal?

Si queremos que la vivienda vuelva a ser un bien de uso, donde las familias puedan dignamente desarrollar una vida en común, bien como propietarias, a un precio razonable; o bien en alquiler, a unos niveles acorde con los salarios promedio, se requiere una actuación integral desde múltiples aristas. Hay que terminar, primero, con la financiarización de la vivienda, y dejar de tratarla como un bien de inversión. En segundo lugar, se debe crear un parque de vivienda pública de alquiler masivo, vía construcción industrializada. De esta manera, se controlarían las rentas asociadas a la vivienda, e indirectamente su precio. Se debe, además, rediseñar el sistema impositivo, alrededor del impuesto sobre la renta del suelo. Finalmente, para afrontar los problemas de solvencia bancaria, como consecuencia de una crisis de deuda provocada por el estallido de una burbuja financiera o inmobiliaria, las entidades bancarias deben reconocer las pérdidas inmediatamente, y no conforme van generando beneficios para absorberlas.

La financiarización y/o mercantilización se ha extendido a ciertos derechos humanos, que en un principio deberían estar al margen y protegidos de estas dinámicas. Desde el acceso a la energía, la alimentación, o la vivienda, hasta, recientemente, al agua, pasando por las pensiones públicas, todos y cada uno de estos derechos humanos básicos han sido, están siendo, y serán sometidos, si no existe una política pública decidida que lo impida, a un intenso proceso de financiarización, con la extracción de rentas y aumento de la desigualdad y pobreza que ello conlleva.

La financiarización de la energía y los alimentos, como empieza a suceder ahora con el agua, se llevó a cabo mediante la expansión y el acceso a los futuros y derivados de las materias primas y de la electricidad no sólo a quienes los utilizan para cubrir los riesgos asociados a las fluctuaciones de sus precios, bien como productor o como consumidor de ese insumo, sino también a los especuladores y a los fondos institucionales. Y es en estos mercados de derivados donde se fijan los precios de los productos agrícolas, energéticos y de la electricidad. Al estar dominados por fondos institucionales, en determinados momentos la evolución de sus precios no obedece a fundamentales económicos sino a burbujas especulativas y procesos de propensión o aversión al riesgo de los inversores, si bien no son simétricos, impactando mucho más en los precios, al alza, durante las fases de toma de riesgos excesivos.

La financiarización de la vivienda se propaga a través de la intrusión de fondos de inversión institucionales en el mercado inmobiliario, donde adquieren edificios o promueven la construcción de los mismos, para extraer rentas vía alquileres. Cuando, además, una gran parte de esos pisos se destinan al turismo, vía plataformas tipo airbnb, se produce una subida desproporcionada, y descontrolada, de los alquileres. Eso ya está pasando aquí, no en Praga, Londres o París, sino aquí, en Barcelona, Madrid o Málaga.

Es necesario, por lo tanto, volver a regular los mercados derivados de materias primas, y el acceso de fondos de inversión institucionales al mercado de la vivienda, mientras que los ayuntamientos patrios imitan las medidas imaginativas del ayuntamiento de Nueva York contra la plataforma Airbnb.

¿Es posible diseñar un sistema impositivo que bajo el principio de equidad redistribuya la riqueza de los más acaudalados a los más pobres sin castigar la actividad productiva, en definitiva, la creación de riqueza? La respuesta es sí. Incluso si se diseña adecuadamente daría margen amplio para bajar los impuestos al factor trabajo, al factor capital, y, sobre todo, permitiría reducir de manera ostensible ese impuesto tan injusto que se ceba especialmente sobre los más débiles, el IVA. Pero para ello hay que ser sagaz, tener voluntad política e ir a saco contra los buscadores de renta, aquellos que están sorbiendo la sangre de nuestros hijos, y que por estos lares abundan en demasía.

La solución ya fue ideada hace más de 100 años por un economista de San Francisco, Henry George. Se trata de establecer un impuesto sobre el valor de la tierra que no solo es técnicamente correcto sino eficiente. Los trabajos de Joseph Stiglitz de la mano de Richard Arnott, han desempolvado y retomado los trabajos y propuestas de Henry George. Se parte de algo obvio: la tierra, y a través de ella los inmuebles, tienen valor porque las distintas administraciones públicas proporcionan “bienes públicos”, desde escuelas, hasta centros sanitarios, pasando por el transporte público, parques y sistemas de alcantarillado. Todos ellos han demostrado que, si el valor de un lugar proviene de los bienes públicos, entonces tiene sentido gravar el valor de la tierra en sí para pagar por cosas como la infraestructura. En otras palabras, las personas que reciben el beneficio del gasto público deben ser también los que paguen los costes. En España, además, donde las élites extractivas o buscadores de rentas campan a sus anchas, y se han apropiado de la práctica totalidad de las rentas que genera el suelo, es una obligación moral.

El impuesto diseñado hace más de 100 años por Henry George tiene muchos puntos buenos y apenas inconvenientes. A diferencia de los impuestos sobre la renta, sobre las ventas o sobre los beneficios empresariales, el impuesto sobre el valor de la tierra no tiene ninguna posibilidad de asfixia de la actividad económica. La razón es muy sencilla, la cantidad de tierra es fija, por lo que no hay carga impositiva excesiva, es un impuesto neutral. Pero, además, a diferencia de los impuestos actuales sobre la propiedad, el impuesto de Henry George “anima” a los propietarios a construir edificios y estructuras productivas reduciendo además drásticamente el precio de la vivienda, de la tierra, y los alquileres tanto de locales comerciales como residenciales. Y, como el propio Henry George señaló, el impuesto redistribuye la riqueza de los ricos a los pobres sin castigar la creación de riqueza.

Para terminar, solo un dato. En Estados Unidos, excluyendo la tierra y la vivienda, el capital se ha mantenido constante los últimos 40 años. Lo que ha disparado durante las últimas décadas la tasa de retorno del capital ha sido el valor de la vivienda y la tierra. Y como ya saben ustedes, un incremento del valor de la tierra o de la vivienda no aumenta necesariamente la capacidad para producir bienes y servicios. Blanco y en botella."                (Juan Laborda, InfoLibre, 18/04/24)

8.4.24

De los siete magníficos a los cien desesperados... El mundo de las finanzas sigue cambiando, con una serie de incertidumbres en el futuro próximo... el mercado bursátil estadounidense y otros mercados están suspendidos en el aire, muy por encima de su valor real, porque los inversores esperan que se materialice más valor real... pero hay fallas en el actual auge del mercado... En Estados Unidos, el índice bursátil S&P 500 ha estado impulsado casi totalmente por las siete grandes empresas de medios sociales, tecnología y chips, las Siete Magníficas (TAlphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla)... las previsiones de beneficios para el resto son desalentadoras... Y los Siete Magníficos están perdiendo miembros: Apple (caída de las ventas de I-phone, especialmente en China) y Tesla (caída de las ventas de VE a medida que los VE chinos se imponen)... la verdadera crisis en estos momentos afecta a los países del Sur Global... Y la renegociación suele estar bloqueada por los prestamistas privados, que exigen su libra de carne a tiempo... Para las economías del Sur Global sumidas en una deuda impagable, la opción actual es: reprogramación a menudo en condiciones aún más duras; o estancamiento forzoso de la economía para pagar a los acreedores extranjeros. De los Siete Magníficos a los Cien Desesperados (Michael Roberts, economista de la City)

 "En el primer trimestre de 2024, los mercados bursátiles mundiales registraron su mejor primer trimestre en cinco años, impulsados por las esperanzas de un suave aterrizaje económico en Estados Unidos y el entusiasmo por la inteligencia artificial. Un índice MSCI de acciones mundiales ha ganado un 7,7% este año, lo máximo desde 2019, con las acciones superando a los bonos por el mayor margen en cualquier trimestre desde 2020.

Este repunte global ha sido ayudado principalmente por el índice bursátil estadounidense, el S&P 500, que cerró en un máximo histórico en 22 ocasiones distintas durante el último trimestre. El bombo de la IA ha alimentado las ganancias del mercado, con el importante diseñador de chips de IA Nvidia añadiendo más de 1tn de dólares en valor de mercado, ¡equivalente a alrededor de una quinta parte de la ganancia total de los mercados bursátiles mundiales este año! La capitalización bursátil de Nvidia aumentó en unos 277.000 millones de dólares, lo que equivale aproximadamente al valor de mercado de todas las empresas cotizadas en Filipinas, según HSBC. Y como informé en mi último post, se ha producido un repunte del 60% en los precios del bitcoin en dólares.

Continúa la euforia en el mercado bursátil estadounidense, ya que los inversores están convencidos de que la recesión económica en EE.UU. está descartada y que, en su lugar, el crecimiento económico estadounidense se acelerará este año e impulsará los beneficios empresariales mundiales. ¿Están en lo cierto?

 Los capitalistas financieros suelen medir el valor de una empresa por el precio de las acciones dividido por los beneficios anuales. Si se suman todas las acciones emitidas por una empresa y se multiplican por el precio de las acciones, se obtiene la "capitalización bursátil" de la empresa, es decir, lo que el mercado cree que vale la empresa. Esta "capitalización bursátil" puede ser diez, 20, 30 o incluso más veces los beneficios anuales. Otra forma de verlo es decir que si la capitalización bursátil de una empresa es 20 veces los beneficios y usted compra sus acciones, tendría que esperar 20 años de beneficios para duplicar su inversión.  Y podemos obtener una especie de precio medio de todas las acciones de una empresa en bolsa utilizando una cesta de precios de acciones de una serie de empresas e indexándola. Eso nos da un índice bursátil como el índice S&P-500 para las 500 empresas estadounidenses con mayor capitalización bursátil.

Como los precios de las acciones de las empresas se basan en los juicios subjetivos de los inversores financieros, pueden desviarse mucho de los beneficios reales de las empresas y del valor de los activos (maquinaria, instalaciones, tecnología, etc.) que poseen.  Esa es la situación actual.  Podemos medir esa divergencia de varias maneras.

 El economista de izquierdas James Tobin desarrolló una medida de la relación entre la "capitalización bursátil" de las empresas del mercado de valores (en este caso, las 500 principales empresas de lo que se denomina el índice S&P-500) y la dividió por el valor de reposición de los activos tangibles acumulados por esas empresas. El valor de sustitución es el precio que las empresas tendrían que pagar para sustituir todos los activos físicos que poseen (instalaciones, equipos, etc.).  Esto se denomina Q de Tobin. La Q de Tobin actual revela que las acciones de las empresas estadounidenses se valoran muy por encima del valor real de los activos que poseen, con una ratio de 1,48 frente a la media histórica de 0,83.
Otra medida de la relación entre los precios bursátiles y los beneficios ha sido desarrollada por el economista heterodoxo Robert Shiller.  Mide la relación entre la capitalización bursátil y los beneficios empresariales (después de la inflación), promediada a lo largo de diez años.  La medida de Shiller cuenta una historia similar a la de la Q de Tobin.

Muestra un valor muy por encima de la media tendencial de la relación entre el precio de las acciones y los beneficios, superando el nivel de 1929, y sólo en el año 2000 fue superior, justo antes de la quiebra de las punto.com, cuando las grandes esperanzas de la revolución de Internet no produjeron beneficios reales suficientemente altos y la burbuja tecnológica estalló.

 Otra medida de la relación del mercado bursátil con la realidad es la que prefiere el legendario inversor multimillonario Warren Buffett. Buffett compara la capitalización bursátil del mercado de valores estadounidense con el PIB real, es decir, los precios de las acciones con la economía real. Esta es la medida de Buffett. Una vez más, está muy por encima de la tendencia histórica de crecimiento.

Así pues, en la actualidad, el mercado bursátil estadounidense y otros mercados están suspendidos en el aire, muy por encima de su valor real, porque los inversores esperan que se materialice más valor real. Pero como he argumentado antes "Cualquiera que sea la fluctuación de los precios de las acciones, finalmente el valor de una empresa debe ser juzgado por los inversores por su capacidad de obtener beneficios. El precio de las acciones de una empresa puede desviarse mucho del valor acumulado de sus activos reales o de sus beneficios, pero al final el precio volverá a alinearse".

Y ya hay fallas en el actual auge del mercado. En Estados Unidos, el índice bursátil S&P 500 (para las 500 principales empresas estadounidenses) ha estado impulsado casi totalmente por las siete grandes empresas de medios sociales, tecnología y chips, las llamadas Siete Magníficas (TAlphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla). Su capitalización de mercado ronda los 12 billones de dólares. Los precios de mercado de las otras 493 empresas del índice S&P apenas se han movido en relación con los beneficios. 

Mientras que los analistas siguen haciendo previsiones enormemente optimistas en 2024 para Los siete magníficos, las previsiones de beneficios para el resto son desalentadoras. En 2023, los Siete Magníficos incrementaron sus ventas un 15% interanual, lo que se tradujo en un crecimiento de sus beneficios del 58%. En cambio, los 493 valores restantes del S&P 500 aumentaron sus ventas sólo un 3%, mientras que los beneficios cayeron un 2%. Así pues, el índice de mercado depende de que los Siete Magníficos mantengan estas ganancias de beneficios. Las estimaciones de crecimiento de los beneficios en 2024 para los Siete Magníficos son del 20,8%, y para el S&P 500 sin los Siete Magníficos de sólo el 6,7%, respectivamente.

Y los Siete Magníficos están perdiendo miembros: Apple (caída de las ventas de I-phone, especialmente en China) y Tesla (caída de las ventas de VE a medida que los VE chinos se imponen).

Fundamentalmente, si el crecimiento de los beneficios empresariales en EE.UU. se ralentiza (y lo está haciendo) y los tipos de interés de los préstamos se mantienen altos, la presión sobre los precios de las acciones acabará provocando una inversión del actual auge del mercado.

Los inversores han estado esperando tres recortes del tipo de interés oficial de la Reserva Federal este año a medida que caen las tasas de inflación. Pero parece que la "última milla" para lograr una inflación "normal" está ahora en peligro. El repunte inflacionista de 2021-23 se debió principalmente a los precios de la energía y los alimentos. Y ambos están volviendo a subir.

 Si la inflación se mantiene "pegajosa" o incluso aumenta, la Reserva Federal aplazará el recorte de su tipo de interés oficial y los costes de endeudamiento seguirán siendo elevados.  Esto afectará a los beneficios netos de la mayoría de las empresas que ya están en dificultades.  Aumentará el riesgo de quiebras entre las llamadas empresas "zombis".

Hasta ahora, los costes del servicio de la deuda se han mantenido relativamente bajos porque las empresas tenían préstamos o bonos emitidos con plazos de varios años cuando los tipos de interés eran muy bajos.  Pero a medida que más empresas tengan que refinanciarse, los costes de los intereses de su deuda aumentarán.

Los economistas y los medios de comunicación dominantes hablan mucho del aumento de la deuda del sector público y de los costes del servicio de esa deuda.  En Estados Unidos, el coste para el presupuesto alcanzará los 1 billón de dólares y superará el gasto en servicios públicos fuera de la seguridad social y Medicare.  La demanda es que el sector público debe reducirlo mediante impuestos más altos y más recortes del gasto público.  Es una perspectiva sombría para los hogares estadounidenses.

Pero para la salud de la inversión y la producción capitalistas, lo que importa es el nivel de deuda de las empresas no financieras, no la deuda pública.  La deuda de las empresas no financieras estadounidenses está cerca de máximos históricos.

Los economistas de Goldman Sachs estiman que 790.000 millones de dólares de deuda corporativa estadounidense vencerán en 2024, seguidos de 1,07 billones de dólares de deuda que vencerá en 2025. Esto equivale a 1,8 billones de dólares de deuda que vence en los próximos dos años.  El tipo de interés medio de la deuda corporativa aumentará probablemente al 4,3% en 2024 y al 4,5% en 2025.

 Y hablando de aumento de la deuda, la verdadera crisis en estos momentos afecta a los países del Sur Global. El año pasado se añadieron más de 15 billones de dólares a la montaña de deuda mundial, con lo que el total alcanzó un nuevo récord de 313 billones de dólares, frente a los 210 billones de hace tan sólo una década. Según los estudios del Banco Mundial, las economías emergentes y en desarrollo han sido las más afectadas por las anteriores crisis de deuda. Para hacer frente a los pagos de la deuda, al menos 100 países tendrán que reducir el gasto en sanidad, educación y protección social, según estimaciones del FMI. La crisis de la deuda se produce cuando un país es incapaz de cumplir sus obligaciones financieras, como el pago de su deuda. El FMI y el Banco Mundial calculan que el 60% de los países de renta baja se encuentran en esta situación o cerca de ella.

¿Qué hacer para poner fin a esta situación? Los organismos internacionales existentes y los economistas de la corriente dominante ofrecen dos estrategias alternativas. La primera es "reestructurar" la deuda. Esto significa que los gobiernos pobres incapaces de cumplir con sus obligaciones de deuda deben negociar con una serie de acreedores como el FMI, el Banco Mundial, otros gobiernos, bancos y tenedores de bonos de fondos de cobertura para que acepten un "recorte" de lo que se les debe y/o acepten retrasar los plazos de reembolso y reducir los intereses de los préstamos. Pero no hay anulación de la deuda (a menudo agobiante y odiosa), sólo renegociación. Y la renegociación suele estar bloqueada por los prestamistas privados, que exigen su libra de carne a tiempo.

 Por ejemplo, Zambia. El gobierno zambiano ha llegado por fin a un acuerdo con un comité directivo de inversores para reestructurar sus tres eurobonos en circulación, más de tres años después de su impago. Dos acuerdos iniciales fueron rechazados en noviembre, una vez por el FMI y dos veces por el Comité Oficial de Acreedores (OCC). No hay condonación de la deuda. Zambia aún debe 1.350 millones de dólares de un bono y obtendrá una pequeña reducción del valor de otro. Pero este recorte se compensa con un calendario de amortización más estricto: 498 millones de dólares al FMI el año que viene y 578 millones cada año entre 2026 y 2028.

La solución alternativa que se ofrece a los países muy endeudados con el extranjero es recortar el gasto público y subir los impuestos para obtener un superávit presupuestario suficiente para pagar la deuda; en otras palabras, austeridad fiscal. Tomemos el ejemplo de Jamaica, un pequeño Estado insular. Recientemente, Jamaica ha sido anunciada por los principales economistas como una gran historia de éxito en el pago de su deuda, reduciendo a la mitad su ratio deuda pública/PIB del 144% en 2012 a 2023.

Se nos dice que este gran logro debería servir de guía a otros países pobres para poner orden en sus asuntos mediante presupuestos "austeros", con superávits muy superiores a los que incluso Grecia se vio obligada a aplicar tras la crisis de la Troika de 2015.

 Se afirma que la pequeña Jamaica (difícilmente un modelo para otros, creo) logró esta mejora fiscal sin ningún aumento del desempleo. Pero incluso quienes presentaron su elogioso informe sobre la prudencia fiscal de Jamaica tuvieron que admitir que se suprimió el gasto en infraestructuras, es decir, se forzó a la baja la inversión pública, y "no tenemos una idea clara de si un poco menos de consolidación fiscal -si los fondos adicionales se hubieran destinado a cosas como el gasto en educación o el gasto sanitario- habría sido igual de bueno o mejor". Efectivamente. En realidad, durante los últimos diez años, la economía y el nivel de vida de Jamaica se han estancado, medidos por la renta per cápita. Difícilmente un cartel para la alternativa de austeridad.

Para las economías del Sur Global sumidas en una deuda impagable, la opción actual es: reprogramación a menudo en condiciones aún más duras; o estancamiento forzoso de la economía para pagar a los acreedores extranjeros. De los Siete Magníficos a los Cien Desesperados."                (Michael Roberts, Brave New Europe, 07/04/24, traducción DEEPL)

2.4.24

Bitcoin 24... El capital financiero es siempre ingenioso a la hora de inventar nuevas formas de especulación y estafa... la banca debería ser un servicio público para los hogares y las pequeñas empresas con el fin de aceptar depósitos y conceder préstamos, y no la financiación de un casino financiero masivo en el que delincuentes y estafadores se juegan nuestro sustento (Michael Roberts)

 "La semana pasada, Sam Bankman-Fried fue condenado a 25 años de prisión.  Dirigía el exitoso fondo de cobertura de bitcoins FTX, que supuestamente hizo ganar millones a sus clientes.  Pero Friedman fue desenmascarado y condenado por robar 8.000 millones de dólares a sus clientes de FTX. Se descubrió que había desviado miles de millones en fondos de clientes al fondo de cobertura hermano de FTX, Alameda Research, para mantenerlo solvente y llenarse los bolsillos con el dinero de sus clientes.

Friedman se dio la gran vida, gastando más de 200 millones de dólares en propiedades inmobiliarias en las Bahamas y en inversiones especulativas.  "Sam Bankman-Fried perpetró uno de los mayores fraudes financieros de la historia de Estados Unidos -un esquema multimillonario diseñado para convertirlo en el rey de las criptomonedas-, pero mientras que la industria de las criptomonedas puede ser nueva y los actores como Sam Bankman-Fried pueden ser nuevos, este tipo de corrupción es tan antigua como el tiempo", dijo el fiscal estadounidense de Manhattan, Damian Williams, tras la condena. "Este caso siempre ha sido sobre mentir, engañar y robar y no tenemos paciencia para ello".

Actualmente, el bitcoin y otras criptomonedas han experimentado una subida masiva de precios.  Supuestamente, las criptomonedas han dejado atrás su imagen de fraude, estafa y especulación salvaje para unirse a la "parte respetable" del mundo financiero.  El caso Friedman ha demostrado que es una broma, junto con una sucesión de otros "Friedmans" durante la última década de auge de las criptomonedas. 

Hace varios años escribí sobre la tecnología blockchain y la moda de las criptomonedas.  Entonces afirmé que, aunque el bitcoin supuestamente pretende reducir los costes de transacción en los pagos por Internet y eliminar por completo la necesidad de intermediarios financieros como los bancos, dudaba de que esas monedas digitales pudieran sustituir a las monedas fiduciarias existentes y generalizarse en las transacciones cotidianas, como pronosticaban sus defensores.

En el capitalismo moderno, el dinero ya no es sólo una mercancía como el oro, sino una "moneda fiduciaria", ya sea en monedas o billetes, o ahora sobre todo en créditos bancarios.  Estas monedas fiduciarias se aceptan porque son emitidas "fiduciariamente" por gobiernos y bancos centrales y están sujetas a regulación.  En cambio, el bitcoin, concebido por un anónimo y misterioso programador, Satoshi Nakamoto, hace poco más de una década, no está localizado en una región o país concretos, ni está pensado para su uso en una economía virtual determinada. Debido a su naturaleza descentralizada, su circulación está en gran medida fuera del alcance de la regulación directa o de la política monetaria y la supervisión que tradicionalmente se ha aplicado de alguna manera con el dinero privado localizado y el dinero electrónico.

Ahora bien, para los entusiastas de la tecnología (y también para quienes quieren construir un mundo fuera del control de las máquinas estatales y las autoridades reguladoras) todo esto sonaba apasionante.  Tal vez las comunidades y las personas podrían realizar transacciones sin los dictados de gobiernos corruptos y controlar sus ingresos y su riqueza al margen de las autoridades; incluso podría ser el embrión de un mundo postcapitalista sin Estados.

Estas esperanzas futuristas se han desvanecido. El valor de Bitcoin no está respaldado por ninguna garantía gubernamental, por definición.  Sólo está respaldado por el "código" y el consenso que existe entre sus principales "mineros" y poseedores. Al igual que ocurre con las monedas fiduciarias, donde no existe una mercancía física que tenga un valor intrínseco en el tiempo de trabajo para producirla, la criptomoneda depende de la confianza de los usuarios. Y esa confianza varía con su precio en relación con una moneda fiduciaria controlada por el Estado como el dólar. Su precio se mide en dólares o en lo que se denomina una "moneda estable" vinculada al dólar.  De hecho, mientras la criptocracia ha explotado, el dólar estadounidense se ha afianzado cada vez más como la primera moneda del mundo (67% de todas las liquidaciones, seguido de las otras monedas fiduciarias, el euro, el yen y el yuan).

El precio del bitcoin medido en divisas fiduciarias como el dólar ha fluctuado violentamente, pero más recientemente se ha disparado a cotas estratosféricas a medida que los activos financieros se disparan a máximos históricos a la espera de la caída de los tipos de interés y la recuperación económica.  De hecho, por esa misma razón, las criptodivisas no están cerca de lograr su aceptación como medio de intercambio cotidiano.  

Hasta ahora, su uso principal ha sido la especulación.  Se ha convertido en otra forma de lo que Marx llamó "capital ficticio", una ficción financiera para el valor real.  El caso Friedman demuestra que nada ha cambiado desde cuando Marx escribió sobre "una nueva aristocracia financiera, una nueva variedad de parásitos en forma de promotores, especuladores y directores simplemente nominales; todo un sistema de estafa y engaño mediante la promoción de empresas, la emisión de acciones y la especulación bursátil."  Con el auge del capital ficticio: "Desaparecen todos los patrones de medida, todas las excusas más o menos aún justificadas bajo la producción capitalista". .... puesto que la propiedad existe aquí en forma de acciones, su movimiento y transferencia se convierten puramente en el resultado del juego en la bolsa de valores, donde los pececillos son engullidos por los tiburones y los corderos por los lobos de la bolsa".

La naturaleza de la cultura de las criptodivisas se resumió en que una empresa dirigida por Lord Hammond, ex ministro de Finanzas del Reino Unido, patrocinó una fiesta para promover las criptodivisas en la que se sirvió a los invitados sushi de dos modelos con poca ropa.

El capital financiero no cesa de inventar nuevas formas de especulación y estafa.  En los últimos 20 años, las "ficciones financieras" se han digitalizado cada vez más (SPACS, NFTs).  Las transacciones financieras de alta frecuencia han sido sustituidas por la codificación digital.  Pero estos avances tecnológicos se han utilizado principalmente para aumentar la especulación en el casino financiero, dejando a los reguladores en la estacada.

En lugar de proteger a los inversores de estos esquemas depredadores de criptomonedas, los reguladores financieros y los encargados de hacer cumplir la ley sólo han intervenido cuando "ha llegado el momento de recoger los pedazos y peinar los escombros de las inversiones destrozadas de millones de personas". Los políticos, financiados por las empresas de criptomonedas, han contribuido a bloquear la regulación. El Congreso de EE.UU. se ha estancado en un proyecto de ley tras otro, ya que los intereses de la industria les presionan para que codifiquen el actual estado de regulación laxa con exenciones y lagunas jurídicas. "La industria de las criptomonedas argumenta que esto permitirá continuar con la "innovación", a pesar de la poca innovación que ha habido hasta la fecha en el sector, aparte de encontrar nuevas e ingeniosas formas de estafar a la gente".

Una vez más, la regulación ha fracasado a la hora de frenar la especulación financiera, las quiebras y las estafas.  "Los reguladores y los legisladores no han hecho ningún cambio para proteger de forma proactiva al público, mientras que permiten a las empresas de criptomonedas anunciarse y captar nuevos clientes que parecen mucho más propensos a acabar siendo víctimas de otro colapso que a convertirse en los próximos criptomillonarios. ¿Cuánta gente tendrá que perder cuánto dinero antes de que dejemos de creer las mentiras de una industria que se ha aprovechado de la confianza y las esperanzas de la gente en los milagros financieros, sólo para estrellarlos contra el suelo fracaso tras fracaso?"

Volvamos a Marx.  "Las dos características inmanentes al sistema crediticio son, por un lado, desarrollar el incentivo de la producción capitalista, desde el enriquecimiento mediante la explotación del trabajo ajeno, hasta la forma más pura y colosal del juego y la estafa." Así que el sector financiero sigue igual que antes, dedicándose a la especulación, y los reguladores no pueden y no les ponen freno.

La respuesta no es la regulación (previa o a posteriori), sino la prohibición de la inversión de capital ficticio.  Hay que cerrar los fondos de cobertura, las bolsas de bitcoin y la financiación del comercio de divisas. En su lugar, la banca debería ser un servicio público para los hogares y las pequeñas empresas con el fin de aceptar depósitos y conceder préstamos, y no la financiación de un casino financiero masivo en el que delincuentes y estafadores se juegan nuestro sustento."              

 ( Michael Roberts es economista en la City de Londres, blog, 01/04/24, traducción Deepl, enlaces y gráficos en el original)

31.3.24

Así pactan os grandes supermercados o prezo do aceite de oliva: a especulacións das marcas brancas... 8 grandes supermercados seguen fixando o prezo do aceite de oliva de marca branca na mesma contía: 9,90 euros

"Tras medio ano e varias advertencias de asociacións de consumidores, 8 grandes supermercados seguen fixando o prezo do aceite de oliva de marca branca na mesma contía: 9,90 euros. En Portugal está un 12% máis barato.

Nos últimos meses, o prezo do aceite de oliva non deixou de subir e as familias cada vez teñen máis difícil acceder a este produto básico da gastronomía. Os factores ambientais e o contexto económico son os motivos polos que os lineais dos supermercados enchéronse de botellas e garrafas de aceite de oliva a prezos astronómicamente altos, creando unha conxuntura aproveitada por moitos supermercados para encarecer as súas marcas brancas cun acordo de prezos.

O prezo do aceite de oliva disparouse un 177,8% nos últimos dous anos e un 74,5% no último período (datos Ministerio de Agricultura, Pesca e Alimentación) debido á inflación e á escaseza de produción do denominado "ouro líquido". Esta situación contáxiase ao carro da compra dos españois que ademais observan como, desde novembro, algúns dos principais retailers inflaron ao unísono o prezo das súas marcas brancas.

GRANDES SUPERMERCADOS COS MESMOS PREZOS

Así o evidencia o novo estudo elaborado por FITstore.es, firma de referencia no ecommerce de fit-food saudable, onde sinala como as grandes firmas de alimentación Alcampo, Aldi, Carrefour, Dia, Eroski, Hipercor, Lidl e Mercadona presentan un prezo idéntico nas súas botellas dun litro de aceite de oliva de marca branca. Máis concretamente, as oito grandes cadeas de supermercados venden o litro de aceite de oliva da súa propia marca a 9,90 euros, cunha diferenza de tan só un céntimo en tres deles. Isto se replica en todas as modalidades de envase; "pactando" o prezo da garrafa de 3L en 29,55 euros ou da botella de 750ml en 8,09 (agás DIA).

Segundo denuncia o estudo difundido nas redes sociais de FITstore.es, estes grandes retailers poderían acordar esta práctica ilegal para aumentar a súa marxe de beneficio na distribución dos produtos á conta do peto dos consumidores. "O prezo no campo está máis alto, pero os retailers poderían estar a aproveitar a escalada de prezos para sacar unha maior rendibilidade ao comercio destes produtos básicos", indica esta firma.

Calquera acordo entre operadores para fixar prezos máximos en alimentos está prohibido por lei en España. Segundo a CNMC, tanto a Lei de defensa da competencia como o Tratado de funcionamento da Unión Europea "prohiben expresamente os acordos ou recomendacións de fixación de prezos ou outras condicións comerciais que restrinxan ou falseen a competencia".

Aínda que as contías nese momento eran inferiores, esta política de prezos xa foi denunciada o pasado novembro pola organización para a protección dos consumidores Facua, quen solicitan ás autoridades que investiguen se é unha acción acordada entre as grandes cadeas de distribución. Agora, mantiveron a práctica, pero seguiron incrementando os prezos das súas marcas brancas e o prezo do litro de aceite disparouse até os 8,37 euros de media, segundo datos do Goberno. Tan só entre xaneiro e febreiro deste ano, o litro de aceite encareceuse un 5,3% máis, segundo o Índice de Prezos de Consumo (IPC).

E O ACEITE QUE SE EXPORTA, MÁIS BARATO

Moitas das causas desta crise do ouro líquido están ligadas ao estado do campo, onde as colleitas debido á seca foron inferiores ás dos últimos anos. Pero tamén hai outros factores como a inflación desatada tras a crise enerxética e a guerra de Ucraína, a alta demanda fronte a pouca oferta e a especulación. "Non é normal que un alimento esencial sexa máis caro no país produtor que no país importador. Isto é a especulación que estamos a sufrir en España. Non fai falta que nos vaiamos moi lonxe xa que tan só mirando a Portugal dáse esta situación, o que empuxa a que moitos españois vaian até Portugal para comprar o mesmo aceite, pero até un 12% máis barato se nos fixamos nos prezos actuais", denuncia Luís Cañada, fundador de FITstore.es."               (Galicia Confidencial, 30/03/24)

20.3.24

La generación de la madre de todas las burbujas de mercado aumentan, mientras la extracción de rentas, la pobreza y la acumulación de riqueza se disparan. Obviamente, todo ello solo puede acabar mal... Hay un hecho que está pasando desapercibido... Las bolsas estadounidenses, y otras occidentales, como el DAX alemán, acaban de alcanzar máximos históricos en un contexto económico, como mínimo, complicado. Dichos máximos históricos se deben exclusivamente al alza espectacular de un número reducido de acciones, en subida exponencial... ¿Qué puede estar pasando? Mi hipótesis es que el aumento de poder de mercado de determinadas empresas puede haber terminado con uno de los pilares del capitalismo, la competencia... Vivimos un neofeudalismo impulsado por las élites, donde la financiarización juega un papel clave, tendente a succionar las rentas tanto de trabajadores como del capital productivo. Los beneficios puros repuntan sin control, mientras languidece la inversión productiva, aumenta el poder de mercado de determinadas corporaciones y se dispara la desigualdad hasta niveles nauseabundos (Juan Laborda)

 "Hay un hecho que está pasando desapercibido para la inmensa mayoría de los ciudadanos y del que apenas hablan los medios de comunicación. Las bolsas estadounidenses, y otras occidentales, como el DAX alemán, acaban de alcanzar máximos históricos en un contexto económico, como mínimo, complicado. Dichos máximos históricos se deben exclusivamente al alza espectacular de un número reducido de acciones, en subida exponencial, de manera que los niveles de los índices agregados, como el SP 500 o el DAX, no van acompañados de sobrevaloraciones al estilo de la burbuja tecnológica de finales del siglo XX o la burbuja de todos los activos de riesgo en el período 2005-2007. ¿Qué puede estar pasando? Mi hipótesis, que obviamente deberé demostrar académicamente, es que el aumento de poder de mercado de determinadas empresas puede haber, al menos temporalmente, terminado con uno de los pilares del capitalismo, y cuyas consecuencias se añaden a otras ya de por sí profundamente desestabilizadoras –pobreza, desigualdad, extracción de rentas, neofascismos…–. 

Hay ciertos principios y piedras angulares que han sido claves en el devenir de las economías capitalistas, especialmente en el período de consenso keynesiano, durante el cual se compaginó la lucha contra la pobreza y la desigualdad con el aumento de la eficiencia vía incremento de la productividad del trabajo y del capital. Una de esas piedras angulares era la reversión a la media de ciertas métricas financieras, como los precios bursátiles, los beneficios empresariales o algunas medidas de valoración (la ratio Precios/Beneficios empresariales, ajustado por ciclo, por ejemplo). Hay mucha literatura académica sobre ello. Sin embargo, el creciente poder de mercado de ciertas empresas puede estar desafiando este principio, generando preocupaciones sobre la erosión de dicha reversión al promedio. Es otro de los efectos colaterales del paradigma neoclásico dominante, ese que terminó con el paradigma keynesiano. 

Vivimos un neofeudalismo impulsado por las élites, donde la financiarización juega un papel clave, tendente a succionar las rentas tanto de trabajadores como del capital productivo. Los beneficios puros repuntan sin control, mientras languidece la inversión productiva, aumenta el poder de mercado de determinadas corporaciones y se dispara la desigualdad hasta niveles nauseabundos. Mientras la desregulación de los mercados de futuros de materias primas produce burbujas en los precios de los alimentos no elaborados y de la luz, provocando patrones de pobreza energética y alimentaria, el aumento de poder de mercado de ciertas corporaciones provoca una subida bursátil sin afectar inicialmente a las métricas de valoración, mientras llena a rebosar los bolsillos de un porcentaje pequeño de la población. ¡Es la extracción de rentas, amigo!

Se gripa la brújula del capitalismo

En el intrincado tapiz del capitalismo, la relación Precio/Beneficios Empresariales (P/E por su acrónimo en inglés) ha surgido como una métrica fundamental, a menudo utilizada como una brújula que guía a los inversores a través de los mares tumultuosos de los mercados financieros. El P/E refleja la percepción del mercado sobre el crecimiento futuro de las ganancias de una empresa, e históricamente su reversión a la media ha servido como una fuerza estabilizadora. Sin embargo, las tendencias recientes sugieren que el poder de mercado ejercido por ciertos gigantes corporativos está desafiando este principio, planteando preguntas sobre la sostenibilidad del equilibrio económico del capitalismo.

La ratio P/E es una herramienta simple pero poderosa que compara el precio de las acciones de una empresa con sus ganancias por acción. Proporciona a los inversores información sobre cuánto están dispuestos a pagar por las ganancias de una empresa. Un P/E ratio alto puede indicar optimismo sobre el crecimiento futuro de una empresa, mientras que una ratio baja puede sugerir escepticismo o subvaloración. El concepto de reversión al promedio está arraigado en los principios del capitalismo. La idea es que, con el tiempo, los mercados tienden a corregir valuaciones extremas, devolviéndolas a sus promedios históricos. Este mecanismo de autorregulación fomenta la estabilidad, evitando que la exuberancia irracional o el pesimismo distorsionen las dinámicas del mercado.

El creciente poder de mercado de ciertas empresas está perturbando el equilibrio tradicional mantenido por el principio de reversión a la media. A medida que determinados gigantes corporativos continúan dominando sus industrias, ejercen un control sustancial sobre los precios, la competencia y, consecuentemente, sobre sus P/E ratios. Este fenómeno desafía la suposición de que las fuerzas del mercado corregirán naturalmente las valuaciones con el tiempo. Gigantes tecnológicos como Amazon, Facebook (ahora Meta) y Alphabet (la empresa matriz de Google) ejemplifican esta tendencia. Con sus posiciones casi monopólicas en sus respectivos sectores, estas empresas disfrutan de un poder de fijación de precios sin igual, ganancias sine die. En este contexto las métricas de valoración tradicionales pierden parte de su significado. De esta manera, la erosión del principio de la reversión a la media plantea desafíos significativos para la esencia del capitalismo.   

Una de las piedras angulares de los mercados libres es la creencia de que la competencia garantiza precios justos y evita la concentración de poder en manos de unos pocos. Sin embargo, la realidad es bien distinta, a medida que las mega-corporaciones afianzan su dominio. Esta erosión tiene consecuencias más allá del ámbito financiero. Socava el ethos del capitalismo, creando un entorno donde los controles y equilibrios tradicionales de la competencia se debilitan. El riesgo de distorsiones y la generación de la madre de todas las burbujas de mercado aumenta, mientras la extracción de rentas, la pobreza y la acumulación de riqueza se dispara. Obviamente, todo ello solo puede acabar mal, con la mayor crisis económica, política y social de la historia del capitalismo, lo que llegado el caso supondrá su final."               (Juan Laborda, eldiario.es, 16/03/24)

17.1.24

El capitalismo de casino y el mercado de derivados: ¿es hora de otro “momento Lehman”?

 "Leer las hojas de té de la economía de 2024 es todo un reto. El 5 de enero, la Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, afirmó que hemos logrado un "aterrizaje suave", con un aumento de los salarios más rápido que el de los precios en 2023. Pero los críticos cuestionan las cifras oficiales, y los precios siguen siendo altos. Las encuestas muestran que los consumidores siguen recelosos.

Hay otras preocupaciones. El 24 de diciembre de 2023, Catherine Herridge, corresponsal de investigación de CBS News sobre seguridad nacional e inteligencia, declaró en "Face the Nation": "Me preocupa mucho que 2024 pueda ser el año de un cisne negro. Se trata de un acontecimiento de seguridad nacional de gran impacto que es muy difícil de predecir."  

No dijo qué tipo de acontecimiento, pero se ha especulado con un gran ciberataque; una crisis bancaria debida a una oleada de impagos por los altos tipos de interés, sobre todo en el sector inmobiliario comercial; un embargo de petróleo debido a una guerra. Cualquier cisne negro importante podría pinchar la enorme burbuja de los derivados, que el Banco de Pagos Internacionales cifró en más de un cuatrillón (1.000 billones) de dólares ya en 2008. Con un PIB mundial de sólo 100 billones de dólares, no hay dinero suficiente en el mundo para satisfacer todas estas demandas de derivados. Una crisis de derivados ayudó a desencadenar el colapso bancario de 2008, y eso podría volver a ocurrir. 

Los peligros de los derivados se conocen desde hace décadas. Warren Buffett escribió en 2002 que eran "armas financieras de destrucción masiva". James Rickards escribió en U.S. News & World Report en 2012 que deberían prohibirse. Sin embargo, el Congreso no ha actuado. Este artículo analiza la actual amenaza de los derivados y lo que podría motivar a nuestros políticos a desactivarla.
Lo que la regulación ha provocado

Los derivados son básicamente apuestas que se venden como "seguros": protección frente a variaciones de los tipos de interés o de cambio, impagos de préstamos y similares. Cuando una de las partes de la apuesta tiene un interés económico real que proteger -por ejemplo, un agricultor que asegura el valor de sus cosechas de otoño contra pérdidas-, la apuesta se considera una "cobertura" socialmente valiosa. Pero la mayoría de las apuestas con derivados hoy en día están diseñadas simplemente para ganar dinero de otros operadores, degenerando en lo que se ha llamado "capitalismo de casino".

En 2008, el comercio de derivados hizo caer al banco de inversión Bear Stearns y a la aseguradora internacional A.I.G. No se podía permitir la quiebra de ambas instituciones, porque los billones de dólares en swaps de incumplimiento crediticio que tenían en sus libros habrían desaparecido, obligando a sus bancos e instituciones financieras de contrapartida a depreciar el valor de sus propios préstamos arriesgados y ahora "sin cobertura". Bear y A.I.G. fueron rescatados por los contribuyentes, pero el Tesoro puso el límite en Lehman Brothers y el mercado se hundió. 

Bajo la rúbrica de "no más rescates", la Ley Dodd Frank de 2010 pretendía solucionar el problema concediendo privilegios especiales a los derivados. La mayoría de los acreedores no pueden hacer valer sus derechos mientras una empresa está en quiebra, pero muchos contratos de derivados están exentos de estas suspensiones. Las contrapartes a las que se adeuden garantías pueden hacerse con ellas inmediatamente sin revisión judicial, antes incluso de que se inicie el procedimiento de quiebra. Los depositantes se convierten en "acreedores no garantizados" que sólo pueden recuperar sus fondos después de los créditos sobre derivados, repos y otros créditos garantizados, suponiendo que quede algo por recuperar, lo que en caso de una grave crisis de derivados sería poco probable. Ya vimos esta política de "rescate interno" en Chipre en 2013.  

Eso es cierto para los depósitos, pero ¿qué pasa con las acciones, los bonos y los fondos del mercado monetario? Según el Código Comercial Uniforme (UCC) y la Ley de Quiebras de 2005, los valores derivados también gozan de protecciones especiales. Se proporciona "puerto seguro" a entidades privilegiadas descritas en documentos judiciales como "la clase protegida". Los derivados gozan de privilegios de "compensación" y "cierre" en teoría de que son una fuente importante de riesgo sistémico, y que permitir a los demandantes adelantarse a otros inversores para compensar y cerrar sus apuestas reduce ese riesgo. Sin embargo, un análisis crítico ha demostrado que la "superprioridad" de los derivados en la quiebra puede en realidad aumentar el riesgo e impulsar a la insolvencia a entidades financieras por lo demás viables. 

También es muy injusto. Las garantías que se toman para cerrar las reclamaciones de derivados pueden ser sus acciones y bonos. En un artículo de American Banker de 2016 titulado "You Don't Really Own Your Securities; Can Blockchains Fix That?", el periodista Brian Eha explicaba:

   "En Estados Unidos, las acciones que cotizan en bolsa no existen en manos privadas."

    No son propiedad de sus supuestos dueños, a quienes, por haber comprado acciones de tal o cual empresa, se les hace creer que realmente las poseen. Técnicamente, todo lo que poseen son pagarés. La verdadera propiedad está en otra parte.

    Mientras que las acciones de las empresas privadas siguen siendo propiedad directa de los accionistas, casi todas las acciones que cotizan en bolsa y la mayoría de los bonos son propiedad de una sociedad poco conocida, Cede & Co, que es el nominatario de Depository Trust Co, un depositario que mantiene valores para unos 600 agentes de bolsa y bancos. Para cada valor, Cede & Co. posee un certificado maestro conocido como "valor global", que nunca sale de su cámara acorazada. Las transacciones se registran como cargos y abonos en las cuentas de valores de los miembros de DTC, pero el propietario registrado de los valores - Cede & Co. - sigue siendo el mismo.

 Por tanto, lo que tienen los accionistas, en lugar de la propiedad directa, "es un derecho [contractual] contra su corredor....". El corredor tiene entonces un derecho contra la institución depositaria de la que es miembro. Entonces la institución depositaria queda en deuda con el emisor. Es [al menos] un proceso de tres pasos antes de obtener cualquier derecho sobre las acciones" Esta atenuación de los derechos de propiedad ha hecho imposible llevar un control perfecto de quién posee qué.

Cincuenta años de "desmaterialización"

En un libro de 2023 titulado The Great Taking (disponible gratuitamente en Internet), el veterano de Wall Street David Rogers Webb traza la historia legislativa de estos avances. Las normas se remontan a 50 años atrás, cuando la negociación de acciones y bonos se realizaba mediante entrega física, barajando de oficina en oficina certificados en papel con títulos a nombre de los compradores. En la década de 1970, esta forma de negociar se hizo tan popular que las bolsas no podían seguir el ritmo, lo que las llevó a recurrir a la "desmaterialización" o digitalización de los activos. La Depository Trust Company (DTC) se creó en 1973 para aliviar el creciente volumen de papeleo. La DTCC se creó en 1999 como holding para combinar la DTC y la National Securities Clearing Corporation (NSCC). 

La DTCC es una contraparte central de compensación (CCP) situada en la cúspide de una pirámide de bancos, corredores y bolsas. Todos han acordado mantener los activos de sus clientes en "nombre de la calle", reunir esos activos en un fondo común fungible y remitir ese fondo común a la DTCC, que a continuación negocia bloques agrupados de acciones y bonos entre corredores y bancos en nombre de su nominatario Cede & Co. La DTCC, una sociedad privada, es la propietaria de todos ellos. No se trata de un mero tecnicismo. Los tribunales han confirmado su propiedad legal, incluso en una disputa con los clientes compradores. Según el sitio web de DTCC, proporciona servicios de liquidación para prácticamente todas las operaciones de renta variable, deuda corporativa y municipal e instrumentos del mercado monetario en EE.UU., y custodia central y servicios de activos para emisiones de valores de 131 países y territorios, valorados en 37,2 billones de dólares. Sólo en 2022, la DTCC procesó 2,5 cuatrillones de dólares en valores.

La normativa aplicable se establece en las secciones 8 y 9 del Código Comercial Uniforme (UCC), que cubren los valores de inversión y las operaciones garantizadas. El UCC es un conjunto de normas elaboradas por organizaciones privadas sin una ley del Congreso. No es en sí mismo la ley, sino sólo una recomendación de las leyes que los estados deben adoptar; pero el UCC ha sido adoptado ya por los 50 estados de EE.UU. y ha sido "armonizado" con las normas para la negociación de valores en Europa y la mayoría de los demás países.

El resumen de Wikipedia de las disposiciones pertinentes de la UCC concluye:

    Los derechos creados a través de estos eslabones [en la cadena de garantías] son reclamaciones puramente contractuales .....  Esta descomposición de los derechos organizada por el artículo 8 del UCC tiene como resultado impedir al inversor revindicar [exigir o recuperar] la garantía en caso de quiebra del proveedor de la cuenta [el corredor o el banco], es decir, la posibilidad de reclamar la garantía como activo propio, sin estar obligado a compartirla a su valor prorrateado con los demás acreedores del proveedor de la cuenta.

Usted, el inversor, sólo tiene un derecho contractual frente a su agente de bolsa, que ya no es titular de sus acciones, puesto que la titularidad se ha transferido en cadena al DTCC. Su reclamación contractual es sólo a una parte proporcional de un conjunto de acciones designadas a nombre de la calle, cuya titularidad está en manos de Cede & Co.
Rehipotecación: El problema de los propietarios múltiples

La entrada de Wikipedia añade:

Esta recalificación del derecho de propiedad en un simple derecho contractual puede permitir al proveedor de la cuenta [el corredor o banco "intermediario"] "reutilizar" el valor sin tener que pedir la autorización del inversor. Esto es especialmente posible en el marco de operaciones temporales como el préstamo de valores, la opción de recompra, la recompra con pacto de recompra o la recompra con pacto de recompra. 

El "préstamo de valores" por parte de su corredor u otro intermediario puede incluir el préstamo de sus acciones a vendedores en corto empeñados en hacer caer el valor de las acciones en contra de sus propios intereses financieros. La venta en corto al descubierto ilegal también se ve facilitada por el impenetrable escudo de la DTCC, al igual que los préstamos a "bancos en la sombra" para la reutilización de garantías. Como explica Caitlin Long, otra veterana de Wall Street:

     [La savia del sistema bancario en la sombra es la garantía, y el problema es que los agentes del mercado reutilizan esa misma garantía una y otra vez, varias veces al día, para crear crédito. El proceso se denomina "rehipotecación". Por lo tanto, los estados financieros de múltiples partes informan de que poseen el mismo activo al mismo tiempo. Tienen pagarés unos de otros para devolver ese activo, lo que da lugar a una cadena de exposición de contraparte difícil de rastrear. Aunque está mejorando, todavía hay poca visibilidad sobre la longitud de estas "cadenas de garantías".

Es esta reutilización de la garantía para respaldar múltiples apuestas especulativas lo que ha facilitado la explosión de la burbuja de los derivados hasta diez veces el PIB del mundo. Debería ser la garantía del comprador real, pero usted, el comprador, está al final de la cadena de garantías. Los créditos sobre derivados tienen superprioridad en la quiebra, aparentemente porque el edificio de los derivados es tan arriesgado que sus apuestas necesitan ser compensadas. 

¿Qué pasa con la "norma de protección del cliente"?

Los corredores-agentes argumentan que los activos de sus clientes están protegidos por la "Norma de protección del cliente" de la Securities Investor Protection Corporation (SIPC). La SIPC proporciona un seguro para las acciones similar al seguro de la FDIC para los depósitos bancarios, manteniendo un fondo común al que se puede recurrir en caso de quiebra de un miembro. Pero un memorándum de 2008 sobre la Regla de Protección al Cliente del bufete de abogados Willkie Farr & Gallagher afirma:

    Con respecto al efectivo y los valores no registrados a nombre del cliente, pero mantenidos por el corredor-agente en beneficio del cliente, el cliente recibiría una parte proporcional del importe total del efectivo y los valores realmente mantenidos por el corredor-agente. Si quedara un déficit, SIPC cubriría un máximo de $ 500,000, de los cuales sólo $ 100,000 pueden ser una recuperación por efectivo retenido en el corredor-agente.

    ... [L]a mayoría de los valores son mantenidos por los corredores-agentes a nombre de la calle y estarían disponibles para satisfacer las reclamaciones de otros clientes en caso de insolvencia del corredor-agente.

Si el miembro tiene una gran cartera de derivados (JPMorgan tiene 54,4 billones de dólares en derivados y sólo 3,4 billones en activos), los clientes de derivados con prioridad podrían acabar con el fondo común y también con el fondo de SIPC.

Lo que preocupa a Webb, sin embargo, es la quiebra de la propia DTCC, que podría acabar con toda la cadena de garantías. Dice que la DTCC está claramente infracapitalizada, y que la puesta en marcha de una nueva Cámara de Compensación Central ya está prevista y prefinanciada. Si la DTCC quiebra, determinados acreedores protegidos podrán hacerse con todas las garantías, sobre las que habrán perfeccionado el control legal.
Medidas defensivas

En caso de un ciberataque que destruya los registros de bancos e intermediarios, los compradores podrían no tener forma de demostrar la titularidad de sus activos; y en caso de una segunda Gran Depresión, con una oleada de quiebras al estilo de los años 30, los demandantes derivados con superprioridad pueden hacerse con los activos de los bancos sin pasar por un procedimiento de quiebra. En la frágil economía actual, no se trata de hipótesis remotas, sino de posibilidades reales, que pueden acabar no sólo con los ahorros de las familias de clase media, sino con las fortunas de multimillonarios.

Y ahí, argumenta Webb, está nuestra oportunidad. El sistema por el que Cede & Co. posee la titularidad de todos los valores "desmaterializados" es claramente vulnerable a ser explotado por "la clase protegida", y el Congreso podría mitigar esas preocupaciones mediante legislación. Si nuestros representantes se dieran cuenta de que no son los propietarios registrados de sus activos, sino meros acreedores de sus corredores y bancos, podrían animarse a celebrar algunas audiencias y tomar medidas. 

El primer paso es arrojar luz sobre los oscuros mecanismos ocultos del sistema y la amenaza que suponen para nuestras posesiones personales. La presión popular mueve a los políticos, y la gente está despertando ante muchos problemas en todo el mundo, con protestas en aumento en todas partes: económicas, políticas y sociales. Entre las posibles medidas que podría adoptar el Congreso figura la anulación de los "privilegios especiales" concedidos al casino de los derivados en forma de "superprioridad" en caso de quiebra. Una tasa Tobin del 0,1% o un impuesto sobre las transacciones financieras es otra posibilidad. Para proteger la titularidad de los activos, el blockchain es una herramienta prometedora, como analiza Brian Eha en el artículo de American Banker citado anteriormente. Estas y otras posibilidades federales, junto con posibles soluciones a nivel local, serán objeto de un artículo posterior."                

(Ellen Brown, fundadora del Instituto de Banca Pública, ScheerPost, 15/01/24; traducción DEEPL; enlaces en el original)