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1.11.24

Un estudio de Igualdad cambia el marco de la prostitución en España: el 24% son víctimas de explotación sexual y no el 90% como se manejaba (Isabel Valdés, El País)

 "Hace muchos años que se maneja una cifra, el 90%, para estimar las mujeres víctimas de explotación sexual dentro de la prostitución. Una cifra esgrimida desde hace más de 10 años por cuerpos policiales, instituciones como el instituto andaluz de la mujer, medios de comunicación y representantes políticos. Este miércoles, el primer macroestudio cuantitativo de aproximación, realizado por el Ministerio de Igualdad —Trata, explotación sexual y prostitución de mujeres: una aproximación cuantitativa—, aporta una nueva cifra, también estimativa, pero el primer dato que existe en España tras un análisis exhaustivo: el 24,2%. El informe, centrado exclusivamente en analizar los anuncios de prostitución de mujeres en páginas web que ofertan servicios presenciales, contabiliza 114.576 mujeres en situación de prostitución —un 0,56% del número total de mujeres mayores de edad en España—, y de ellas, entre 9.764 y 17.639 son las que calculan que están en riesgo de explotación sexual.

El pasado 23 de septiembre, el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños, Igualdad hizo público un avance de esos datos en el que ese número era mucho más alto: de las 114.576, se computaron 92.496 en ese riesgo. El porcentaje que suponía esa cifra, el 80,7%, estaba más cerca de ese 90% estimado desde hace tiempo, y la diferencia tiene que ver con el análisis de los datos.

Primero, cómo se cifraron en 114.576 las mujeres en situación de prostitución: ese análisis se hizo sobre más de 645.000 anuncios que, tras limpiar los datos, se quedaron en 204.333 y de los que se logró identificar a 114.576 mujeres, revisando nombre, teléfono asociado y foto. Y una vez llegaron a esa cifra, estudiaron cuántas podían estar sometidas a mafias y redes de explotación.

¿Cómo? A través de variables de riesgo que diversos organismos internacionales establecen, es decir, cuestiones que pueden indicar que esas mujeres en situación de prostitución están siendo obligadas a ejercerla.

Entre esos organismos está la OSCE, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, que las define como “pistas o señales de que un anuncio de servicios sexuales podría presentar o relacionarse con una persona explotada”. Indica también que “hay que tener en cuenta que estos indicadores no son pruebas concretas en sí mismos de la trata de personas, sino más bien un conjunto de ‘banderas rojas’ que pueden proporcionar un punto de partida fundamental para una mayor investigación por parte de las fuerzas del orden”, es decir, que los datos resultantes de aplicar esas variables siempre van a ser una estimación, una aproximación.

Para el estudio de Igualdad, la empresa que realizó toda la extracción y limpieza de datos, Indexa Geodata, usó nueve. De las que “seis se correlacionaban con las de la OSCE”, explican fuentes del ministerio. Nueve que el informe detalla para entender a qué se refieren.

Disponibilidad. Que “señala la disponibilidad ininterrumpida de las mujeres para concertar servicios. Las palabras asociadas para detectar esta variable informan de una disponibilidad de 24 horas y/o 7 días a la semana, todos los días”.

Personalidad. Que “hace referencia a aquellos anuncios donde se describe la personalidad pasiva, complaciente o servicial de las mujeres como recurso para atraer prostituidores”. Se usan palabras en los anuncios como “sumisa”, “obediente”, “manejable” o “dócil”.

Exotismo. Son “las descripciones de referencias a la etnia de las mujeres en términos sexualizados, desde una perspectiva etnocéntrica”, con estereotipos y “perpetuando ideas racistas” y “presentando los perfiles de las anunciantes de una manera exótica como reclamo publicitario”. Esta variable, además de indicar riesgo de explotación sexual, es también indicador de riesgo de trata. Aparecen palabras como “chocolate”, “belleza exótica”, “negrota” o “asiática”.

Corta edad. La edad es, en los anuncios, “un atributo sexual para atraer prostituidores”. La nube de palabras incluye términos que infantilizan a las mujeres o fetichizan a las jóvenes o menores de edad”. Son por ejemplo “colegiala”, “muñequita”, “estudiante” o “inexperta”.

Servicios. Lo que se ofrece se usa como “reclamo” y está enfocado a “generar interés y deseo en los potenciales prostituidores”. Han establecido aquí dos categorías. “Prácticas II”, que son las que “conllevan un peligro o daño añadido para la salud e integridad sexual y/o física de las mujeres y que pueden ser consideradas factores de riesgo ante la trata con fines de explotación sexual”; y “prácticas II”, que son las que “pueden conllevar menos riesgo y no se han tenido en cuenta en el modelo”. Los términos que entran en la primera categoría, la que sí se ha tenido en cuanta, son por ejemplo “a pelo”, “sin goma”, “lluvia dorada”, “bukkake”, “fiesta blanca” o “en mi boca tu leche”.

Fotos. Son “aquellos anuncios donde no se puede discernir la identidad real de las mujeres. Ya sea porque no aparecen sus rostros o su cara está pixelada o tapada total o parcialmente”. Esto lo han encontrado en el 42,92% de los casos (49.175 anuncios). Cuando eso sucede, “es posible suplantar la identidad para atraer prostituidores bajo falsas pretensiones o para ocultar la realidad detrás de las mujeres anunciadas”.

Pluralidad. “Se refiere a los anuncios que publicitan los ‘servicios’ de dos o más mujeres. La presentación de las mujeres como un conjunto homogéneo intensifica su despersonalización y cosificación, y puede indicar que no operan de manera independiente, sino que están vinculadas a una estructura más grande o a personas que coordinan sus actividades”. Se ve en el uso de plurales como “llámanos”, “morenas” o “todas las nacionalidades”.

Novedad. En las presentaciones aparecen cuestiones relativas al tiempo que hace que están en el lugar donde se “ofrecen los servicios”. Son términos como “recién llegadas” o “nuevas”.

Tercera persona. “Alude a los anuncios escritos en tercera persona, lo cual es señal de que no son las propias mujeres las que se publicitan. Esto, a su vez, se puede considerar indicio de la existencia de un “mediador” (tratante, proxeneta, etc.) que interviene en esta actividad”. Por ejemplo, “nuestra masajista”, “te reciben”, “cita con ella” o “te fascinará”.

Aplicando esos indicadores, puede hacerse una aproximación de cuántas mujeres en situación de prostitución están en riesgo de explotación sexual. Pero no es lo mismo aplicar uno que varios. En ese primer dato, cuando se hizo el avance del macroestudio en septiembre, se había cruzado una sola variable, explican desde el Ministerio.

Ahora, ya con el informe completo, “las variables consideradas se han dividido en dos grupos: uno que contiene las tres variables que se consideran que pueden ser más importantes para la identificación de indicios de trata sexual; y un segundo grupo, que contiene el resto de variables que desde el equipo investigador se cree que pueden aportar información acerca del riesgo de explotación sexual”, se lee en el documento.

Así, al aplicar las tres con más peso —pluralidad, presencia de la tercera persona y novedad—, la cifra baja del 80,7% de mujeres en riesgo de ser víctimas de trata al 24,2%. Carmen Martínez, la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, matiza un “al menos” para ese 24,2% porque dice que en este ámbito “no puede hablarse de cifras seguras” sino más bien de aquellos casos que se detectan. La cifra, como en el resto de violencias contra las mujeres, no se corresponde “con el número real de víctimas”, “nunca se identifican todas las que son”, como también queda reflejado en el estudio.

E insiste también la delegada en que estas mujeres son solo aquellas que han encontrado en las páginas que han analizado, ya que no han rastreado todas las webs existentes, y están por ejemplo excluidas webs o anuncios de cibersexo y vídeos de contenido sexual; además de otros problemas metodológicos para acercarse lo más posible a la realidad, como que estas mujeres son lo que en estadística se denomina “población oculta o de difícil acceso”. Así, por ejemplo, el estudio marca la cifra de 114.576 pero recuerda Martínez que “son más” y que, a través de metodología estadística y “con toda la prudencia”, los resultados apuntan a que solo el pasado año, podría haber habido en España entre 152.735 y 184.234 mujeres en situación de prostitución.

“Hay una ausencia de datos, este es un espacio de sombras que supone desconocimiento por tanto de lo que sucede y que conlleva la dificultad para implementar políticas. Queremos que este estudio sirva de punto de partida para profundizar y ayudar a las mujeres prostituidas y explotadas, para protegerlas mejor, y para mejorar la persecución y el castigo de estas mafias. Es solo un primer acercamiento para poder seguir profundizando en ello”, ha explicado Martínez. Un recorrido en la investigación de esta forma de violencia machista que podría servir para la ley de trata que el Gobierno recuperó del cajón el pasado marzo pero que no termina de avanzar.

Las mujeres de entre 18 y 24 años, el grupo de edad en el que se dan las tasas más altas de prostitución

Por edades, el macroestudio del Ministerio de Igualdad publicado este miércoles refleja que el 28% de las mujeres que están en situación de prostitución tienen entre 18 y 24 años; de 25 a 36 años el 32%; de 37 a 45 años el 7% y de 46 a 55 años un 1,6%. Además, el estudio señala que en el 31% de los anuncios no se refleja la edad.

En cuanto a la procedencia, el 51% son latinas, el 16% europeas y del 29% no se tienen datos fiables. Si se tiene en cuenta la nacionalidad, Colombia está a la cabeza con el 28%; seguido de España con un 13%, y Brasil y Venezuela con un 5%.

Y por distribución geográfica, las comunidades autónomas con la mayor tasa de mujeres en situación de prostitución por cada 10.000 mujeres mayores de edad son Baleares, con 121 mujeres por cada 10.000; le sigue Cataluña, con 103; Valencia, con 73 y Cantabria, también con 73. La media en España es de 56 mujeres en situación de prostitución por cada 10.000 mujeres mayores de edad.

En números absolutos, Cataluña, con 34.759 mujeres, encabeza las comunidades con mayor número de mujeres en situación de prostitución, seguida de Madrid con 20.549, Valencia con 16.314 y Andalucía con 9.026 mujeres. "

(Isabel Valdés , El País, 30/10/24)

10.3.23

El 75% de los catalanes son partidarios de regular la prostutución

 "El 75% de los catalanes está en favor de regular la prostitución, la encuesta sociopolítica del Centro de Estudios de Opinión. Es decir, tres de cada cuatro personas encuestadas quieren regular la prostitución, mientras que el 16% quiere prohibirla y el 6% mantendría la situación actual.

El apoyo a la regulación es mayoritario en todas las franjas de edad, pero cuanto más joven es el grupo de edad, mayor es el porcentaje de gente que se muestra partidaria de abolir la prostitución. Sin embargo, el apoyo a la regulación de la prostitución es mayoritario en todas las franjas de edad: desde el 65% de entre 16 y 24 años al 80% de la gente de entre 50 y 64 años."                   (e-notícies, 09/03/23)

14.6.22

Prostitución: La clave fundamental es que las prostitutas que son exportadas envían remesas de dinero al país de origen, y con ese dinero se reactiva la economía nacional... la industria de la explotación sexual se ha convertido en una estrategia de desarrollo para países como Rumanía, Tailandia, Camboya, Nigeria, Brasil, Colombia o República Dominicana, entre otros muchos. Un ministro de Tailandia afirmaba en una entrevista que era necesario sacrificar a una generación de mujeres para acelerar el crecimiento económico del país. El Fondo Monetario Internacional, cuando concede préstamos de ayuda estructural a países con altas tasas de pobreza, les conmina a que creen una industria del ocio y del entretenimiento para asegurarse la devolución de la deuda... El proyecto de Eurovegas en Madrid respondía a este modelo de ocio que se concreta en prostitución y juego. Con la prostitución se crea dinero y con el juego se blanquea... El blanqueo de dinero es, precisamente, el punto de conexión de la economía legal con la ilegal... No es de extrañar que la prostitución oscile en ser el segundo o tercer negocio en términos de beneficios a escala global

 "En los últimos años se ha producido un debate, muchas veces agrio, sobre qué hacer con la prostitución. La razón se debe, fundamentalmente, a la transformación de esta realidad social. (...)

La transformación de la prostitución en una gigantesca industria de la explotación sexual tiene su origen, como señalaba antes, en el nuevo capitalismo. Cuando se imponen estas políticas económicas nos encontramos con países que no pueden engancharse a la economía global porque sus aparatos productivos no son competitivos y destruyen empleo. En ese momento hacen su aparición las economías ilícitas –Castells las denomina economías criminales–, que se convierten en una oportunidad para aquellos países con altas tasas de pobreza que contemplan con pánico la ruina de una parte de su tejido empresarial. 

La exportación ilegal de armamento, el narcotráfico, la exportación de mujeres para la explotación sexual, el tráfico de órganos o los vientres de alquiler –uno de los países con una industria más extendida y criminal ha sido Ucrania hasta el estallido de la guerra– son las economías criminales que más beneficios obtienen. Estas industrias ilegales serán para algunos países la posibilidad de reconstruir sus economías nacionales.

Sin embargo, no es fácil crear una economía ilícita como fuente primordial de beneficios para un país. Para eso, nos explica Saskia Sassen, es preciso la creación de circuitos semi-institucionalizados por los que transiten alguna o varias economías ilegales. A través de esos circuitos son exportadas las mujeres para la explotación sexual desde países del sur, con altas tasas de pobreza, hasta los países del norte. Esos circuitos conectan las mafias de los países de origen con las de los países de destino.

 Las mujeres que estarán en prostitución son captadas en su país con violencia, con engaños o con la promesa de dinero y de una vida mucho mejor que la que tienen en su país. Cuando llegan aquí ya tienen destinado un piso, un burdel o un lugar en un polígono industrial o en el centro de una ciudad, como también tienen asignados los hombres que las controlan. Entonces comienza para ellas un viaje de sufrimiento y dolor que es inimaginable para quienes no conocemos esas vidas.

Sassen los denomina circuitos semi-institucionalizados porque, para conectar el país de origen con el de destino y exportar por ese circuito a miles de mujeres diariamente, saltando los controles migratorios, tiene que existir la complicidad de las mafias con sectores de la policía, ejército, judicatura y, por supuesto, de las élites económicas y políticas del país. La clave fundamental es que las mujeres que son exportadas envían remesas de dinero al país de origen, y con ese dinero se reactiva la economía nacional. 

Por eso, la industria de la explotación sexual se ha convertido en una estrategia de desarrollo para países como Rumanía, Tailandia, Camboya, Nigeria, Brasil, Colombia o República Dominicana, entre otros muchos. Un ministro de Tailandia afirmaba en una entrevista que era necesario sacrificar a una generación de mujeres para acelerar el crecimiento económico del país. El Fondo Monetario Internacional, cuando concede préstamos de ayuda estructural a países con altas tasas de pobreza, les conmina a que creen una industria del ocio y del entretenimiento para asegurarse la devolución de la deuda. El proyecto de Eurovegas en Madrid respondía a este modelo de ocio que se concreta en prostitución y juego. Con la prostitución se crea dinero y con el juego se blanquea.

 El blanqueo de dinero es, precisamente, el punto de conexión de la economía legal con la ilegal. El surgimiento de microbancos en aquellos países que exportan a mujeres para la prostitución cumple la función de blanquear el dinero que se obtiene ilegalmente de los cuerpos de mujeres que han sido transformados en una mercancía cuya principal característica es su bajo coste y sus altísimos beneficios. No es de extrañar que la prostitución oscile en ser el segundo o tercer negocio en términos de beneficios a escala global. La economía criminal cumple una función necesaria en la globalización del capitalismo neoliberal. Pues bien, en ese contexto se ha articulado un mercado global que extrae beneficios de los cuerpos de las mujeres en el que la existencia de la prostitución, la pornografía o los vientres de alquiler las ha convertido en mercancías de ese criminal mercado.  (...)

Tuve que hacer trabajo de campo cuando investigué sobre prostitución y nunca me encontré con ninguna mujer que quisiera estar donde estaba. Encontré embarazos en mujeres migrantes, algunas muy jóvenes, que no sabían qué hacer frente a esta circunstancia. Y también encontré hijos, madres y padres o hermanos en el país de origen que necesitaban o les venía bien dinero para sobrevivir o para vivir mejor. Encontré abusos de familiares que empujaban a algunas mujeres a la prostitución para recibir su dinero mensual… Encontré dolor, mucho dolor, y algunas afirmaciones que nunca olvidaré: “Quiero tener una vida normal, llevar a mis hijos a la escuela, tener un trabajo y una casa”. También me encontré con alcohol y cocaína para sobrellevar los abusos de los puteros. Y muchos dolores físicos y psíquicos. Después de haber estado en el polígono Marconi, en clubs o en pisos en los que había prostitución, nunca podré proponer nada que no sea acabar con una realidad que es fuente inagotable de dolor para tantas mujeres. Nunca podré tener otra mirada que aquella que quiere poner fin a esa industria criminal. (...)"             (Rosa Cobo es profesora de Sociología en la Universidad de A Coruña, CTXT, 11/06/22)

13.2.20

La lista de prostíbulos que se reparte a los chóferes en todos los MWC... Durante la celebración de convenciones de este tipo, el consumo de sexo pagado es “básicamente un ritual social ...

"El desembarco de más de 95.000 asistentes en el Mobile World Congress (MWC) en Barcelona revoluciona el comercio en Barcelona. Lejos de los problemas del transporte público, los clientes importantes viajan en coche privado, con chófer y servicio personalizado 24 horas. 

Al menos 500 furgonetas con cristales tintados y de matrícula alemana circulan estos días por las calles de la ciudad condal. Las empresa BDRIVEN contrata a jóvenes conductores para que acompañen a sus clientes del hotel a la feria, de la feria al ocio y del ocio al hotel. (...)

Para ofrecer un servicio más completo las compañías de alquiler de coches dotan a los conductores de un listado de lugares donde ir si el cliente exige comida, fiesta ... o sexo.
El chófer elige el sito, y ahí es donde entran en juego las comisiones. Los restaurantes, por ejemplo, “acostumbran a compensar con un 10% o un 15% de lo que se gaste el cliente, si el importe supera los 150 euros”, afirma un conductor que lleva dos años trabajando para el MWC y que prefiere mantener el anonimato.

Descuelga el teléfono: “Sí, soy yo, la Madame de Paseo de Gracia”. Sin tapujos explica que la demanda de sexo pagado aumenta durante la celebración del Mobile World Congress y, que para cubrirla, vienen chicas de toda España. 

Reconoce que se abonan comisiones a los conductores que traen clientes, pero insiste que ella no entra en esa práctica. Los chóferes que la han tratado no ofrecen la misma versión. Pueden llegar a llevarse, según explican, “entre 500 y 600 euros por un cliente que pagará 4.500 por una noche”.
Son casos excepcionales. Lo habitual, cuentan los chóferes, es recibir 50 euros por cliente, tarifa que manejan locales como la sala Bacarrá. En total hay casi 30 establecimientos, entre clubs y salas de masajes. Todos se concentran en la zona alta de Barcelona: en l’Esquerra de l’Eixample, Sant Gervasi y Les Corts. 

Los lugares de alterne incluidos en esta lista configuran el top 20 de los más conocidos, explica Clarissa Velocci, de la Asociación de Defensa de las Trabajadoras Sexuales (Genera). Se trata de pisos pequeños - algunos disponen también de local- que las prostitutas utilizan como espacio para ejercer la prostitución. 

La empresa Apricots, propietaria de tres locales en Barcelona explica que no mantienen ninguna relación de control sobre las chicas y que “entran y salen libremente del local”. Velocci, sin embargo, asegura que en este tipo de pisos las condiciones de las mujeres siempre son más vulnerables.


Aunque no existen datos oficiales, los negocios listados “representan una parte muy pequeña del total”; existen modelos más autónomos de gestión, donde se pueden autoorganizar.
El problema es que, “por norma general, las prostitutas que trabajan para terceros pierden un elevado porcentaje de cada servicio”, explica Paula Vip, representante de la Asociación de Profesionales del Sexo (Aprosex). (...)

El sexo se compra como un complemento más al ir a tomar la copa. Incluso, explica Paula Vip (Aprosex), muchos pisos habilitan salas para responder a este tipo de demanda.
Más allá de la estacionalidad del evento, la empresa Apricot subraya que “hay clientes de todos los bolsillos y trabajos” e incluso, aunque de forma menor, las mujeres también compran sexo pagado. En este sentido, Paula Vip explica que “acostumbran a ser mujeres ejecutivas y que por norma general piden servicios femeninos, en vez de masculinos”.


Durante la celebración de convenciones de este tipo, el consumo de sexo pagado es “básicamente un ritual social .                (Laura Aragó, La Vanguardia, 22/02/16)

18.11.15

La industria del sexo factura en torno a 50 millones de euros diarios... en España. Sin pagar ningún impuesto, como sucede en Alemania


"En España “nadie va de putas” -parafraseando el título de aquel libro publicado hace unos años ya sobre el fenómeno de la prostitución-, pero las agencias de escorts y el conjunto de actividades vinculadas a la industria del sexo facturan en torno a 50 millones de euros diarios, tal y como se desprende de los datos incluidos en el último Informe de la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer y de la Igualdad de Oportunidades de las Cortes Generales para el estudio de la prostitución en España relativo al año 2007.

De modo que más de 18.000 millones de euros anuales generados en territorio económico español no presentan contrapartida fiscal -es decir, no revierten impuestos al Estado, quedando englobados conceptualmente dentro de lo que conocemos como “economía sumergida”-  de igual manera que tampoco proveen ningún tipo de cobertura o derecho laboral tales como bajas por enfermedad o pensiones de jubilación a todas aquellas personas que, precisamente mediante el ejercicio de la prostitución en agencias o burdeles de escorts, contribuyen a su consecución.

Efectivamente, en la contextualización del sector hay que distinguir la prostitución realizada de manera forzada -aproximadamente un 20% del total según cifras globales de carácter europeo- de aquella otra tipificada como voluntaria y que se realiza mayoritaria y crecientemente en locales, pisos y agencias de escorts

Al mismo tiempo, también hay que tener en cuenta que España se caracteriza por pertenecer al conjunto de Estados europeos que aplican sobre la prostitución un enfoque de carácter “abolicionista”, esto es, un enfoque por medio del cual ni se prohíbe ni regula su práctica.

Pero abocar la industria del sexo a un vacío legal constituye la peor de todas las opciones, pues constituye una antítesis radicalmente distinta a aquella por la que se caracterizan otros estados miembros de la Unión Europea como Holanda o Alemania, quienes mediante una óptica “reglamentarista” consiguen regularizar socialmente la práctica de la prostitución, otorgándole a quienes la ejercen el tratamiento correcto: “trabajadora” -ya que la evidencia demuestra que hablamos de una profesión mayoritariamente femenina- de pleno derecho.

El actual abolicionismo existente en España se inhibe de una realidad muy concreta; decenas e incluso cientos de miles personas, según quién realice los cálculos, dedicadas a la prostitución. Esta omisión acaba suponiendo en la práctica, además, una complicidad perversa con las estructuras mafiosas dedicadas a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. 

No establecer ningún tipo de regulación y control -registro de locales y agencias de escorts, reconocimientos médicos de las trabajadoras, sujeción de las actividades a impuestos, etc…- constituye un escenario alegal y por lo tanto ideal para las organizaciones delictivas actualmente operativas en cualquiera de los ámbitos de nuestra sociedad."               (El Captor, 16/11/15)

17.3.15

Una sentencia pionera reconoce derechos laborales a las prostitutas

"Un juez de lo social de Barcelona ha firmado una sentencia que reconoce derechos laborales a las prostitutas y las equipara con cualquier otro trabajador, por lo que les reconoce el derecho al paro y a la Seguridad Social.

El veredicto corresponde a la demanda interpuesta por la Tesorería General de la Seguridad Social después de una actuación de la Inspección de Trabajo en octubre de 2012 en un local de Barcelona en el que se llevaban a cabo servicios sexuales y que supuestamente era un centro de masajes eróticos.

 De esa inspección se derivaron un proceso penal, que acabó archivado al asegurar las mujeres que trabajaban libremente, y otro laboral, al comprobar que la propiedad del local no cotizaba por las trabajadoras en la Seguridad Social.

La sentencia considera probado que existía una relación laboral entre la propiedad del local y las mujeres que se prostituían en él, y que aquella no se limitaba sólo a alquilar habitaciones, sino que proporcionaba los clientes, gestionaba los pagos de ellos y organizaba los horarios de trabajo de las mujeres.

Según ha avanzado hoy La Vanguardia, esta sentencia pionera -sólo existe jurisprudencia parecida en el ámbito del llamado alterne- podría obligar a los proxenetas a firmar contratos con las prostitutas y a cotizar por ellas a la Seguridad Social.

La sentencia, que no es firme, permite a la Tesorería General de la Seguridad Social reclamar a los propietarios del salón de masajes las cuotas impagadas.

El juez ha afeado también al Estado por no legislar sobre esta profesión, "ya que no hace más que agravar enormemente la incuestionable lesión de la dignidad, la libertad y la igualdad que comporta toda relación de prostitución por cuenta ajena para la inmensa mayoría de las mujeres que la ejercen".           (Público, 09/03/2015)

21.1.14

La prostitución y las drogas suman 10.000 millones al PIB

"La economía española será oficialmente 20.000 millones de euros más grande este otoño. Este aumento no estará motivado por ninguna recuperación económica, ni por las reformas impuestas por la troika. Su origen estará en un cambio en la metodología estadística que se aplica para medir el Producto Interior Bruto y que a partir de octubre recogerá dos cambios singulares. 

El más chocante es, sin duda, la incorporación de la economía ilegal como parte de la actividad económica. El Instituto Nacional de Estadística comenzará a estimar cuánto dinero mueven las transacciones económicas de actividades como la prostitución, el tráfico de drogas y el contrabando. 

Expertos conocedores de este tipo de datos aseguran que el resultado será que se aflorará el equivalente a un 1% del PIB en este tipo de operaciones. Redondeando, la economía española roza el billón de euros, así que lo ilegal mueve el equivalente a 10.000 millones de euros al año en España. (...)

Las dudas que ofrece esta novedad estadística son evidentes. ¿Cómo se puede calcular lo que se gasta en prostitución o contrabando cuando no hay registros oficiales? Eurostat no da muchas especificaciones, aunque adelanta un esbozo técnico. La prostitución se medirá desde la perspectiva de la oferta, esto es, por el valor del servicio prestado y en el caso del tráfico de drogas se hará con una aproximación desde la demanda: el valor pagado. (...)

La policía será una de las principales fuentes para recabar este tipo de informaciones, pero también lo serán diferentes estudios internacionales o de las ONG. Por ejemplo, el año pasado la policía lanzó una campaña para denunciar la explotación sexual en la que aseguraba que la trata de blancas movía cinco millones de euros al día en España.

Pero, precisamente, no está claro que se pueda incluir este caso de "trata de blancas" o explotación de personas en las estadísticas de economía ilegal. En una de las pocas especificaciones que se hacen desde Luxemburgo (donde está Eurostat) se dice que en estas transacciones ilegales tiene que haber "consentimiento por las dos partes".

 Los robos, por ejemplo, no se podrían tener en cuenta. Laborda cree que en el caso del tráfico de personas sí se debería incluir en la estadística ya que supone una transacción económica.

Tampoco está claro qué tratamiento estadístico se le daría a efectos de darle un seguimiento. Es decir, si habría una partida que recogiera estas actividades ilegales o se irían añadiendo en los diferentes sectores.

 En las nuevas normas de Eurostat la prostitución sí viene como la prestación de servicios bajo el epígrafe 12.2 de "Consumo indidividual según finalidad". Los expertos recuerdan que estas actividades pueden tener una repercusión transversal y pueden necesitar incluso una cuenta satélite aparte, como sucede en el caso del turismo. (...)"       (eldiario.es, 20/01/2014)

9.9.10

Criminalizar al cliente o no criminalizarlo... esa es la cuestión

"¿Hay que legalizar la práctica de las trabajadoras del sexo? Los datos señalan que eso contribuiría a que se violaran más derechos básicos de un mayor número de mujeres. Más eficaz resulta criminalizar al cliente.

La derecha más liberal y la izquierda más progresista están de acuerdo en una misma reforma. Hay que legalizar la prostitución. Para el liberal (hay muchas voces liberales, pero, por su estatura intelectual, recomiendo a Sala-i-Martín en La Vanguardia, 17-9-09), el Estado no puede prohibir el intercambio voluntario de servicios entre adultos a cambio de dinero. Para la progresista (ídem, Imma Mayol, EL PAÍS, 25-9-09), el Estado debe garantizar a las "trabajadoras del sexo" la salvaguarda de sus derechos.

Para ambos, la regularización, al hacer aflorar una economía sumergida, reduciría tanto el tráfico ilegal de personas como los abusos y las condiciones de explotación en las que viven muchas prostitutas. Y, de paso, podríamos recaudar impuestos, que nos viene muy bien en tiempos de crisis. (...)

Para el liberal, la bondad del mercado libre hará que mafiosos esclavistas se conviertan de un día a otro en respetables empresarios del sexo y puedan "contratar a las trabajadoras en origen y pagarles el viaje de ida y vuelta, eliminando así el negocio del traficante" (Sala-i-Martín). Para la progresista, la bondad del Estado actuará "promoviendo la existencia de espacios autogestionados, sin amos, que despojen al proxeneta de su funcionalidad" (Imma Mayol). (...)

Pero los datos disponibles señalan que tanto la legalización de la prostitución (propuesta por liberales y progres) como la situación actual de relativa alegalidad (y defendida de facto por PSOE y PP) producen resultados peores que una tercera alternativa con pocos padrinos en nuestro país: la criminalización del cliente. Y es que tenemos evidencia cada vez más sólida de que actuar sobre la demanda de la prostitución (es decir, castigando al cliente) en lugar de sobre la oferta (es decir, regulando la prostitución, como proponen liberales y progresistas) tiene efectos positivos.

Liberales y progresistas asumen que existe una demanda varonil elevada y relativamente fija de servicios sexuales. Dicha demanda sería el resultado de diferencias entre hombres y mujeres, ya sean de índole biológica (para los liberales) o cultural (para los progresistas). Por ello, prohibir la demanda solo conduciría a un desplazamiento de la prostitución de la calle o del burdel a lugares más siniestros.

Pero la experiencia de otros países desafía estas asunciones simplistas sobre la naturaleza varonil, pues la demanda -oh, sorpresa- cae en picado cuando se penaliza la compra de sexo. Por ejemplo, pocos años después de la puesta en marcha, en 1999, de una política de penalización al cliente en Suecia, se calcula que el número de prostitutas se había reducido entre un 30% y un 50%, y el de clientes entre un 75% y un 80%.

(Comentario: ¿No se desplazarán los clientes a los países cercanos, y las prostitutas a una fuerte clandestinidad, no detectada en estas encuestas, pues sólo acceden los clientes a través del móvil)

La caída de la demanda en países prohibicionistas como Suecia ahoga a la oferta, especialmente la que proviene del negocio más sucio que prolifera en el mundo globalizado actual: el tráfico de mujeres (y niñas) con fines sexuales -que representa, de acuerdo con Naciones Unidas, un 87% de los cuatro millones de seres humanos que son explotados como esclavos anualmente.

Así, mientras los traficantes de esclavas sexuales logran introducir anualmente entre 400 y 600 víctimas en Suecia para saciar los apetitos sexuales de aquellos ciudadanos que son capaces de arriesgarse a una pena por comprar sexo, en las vecinas Finlandia o Dinamarca, con la mitad de la población, pero con leyes más permisivas hacia la prostitución, las mafias podrían estar infiltrando hasta 15.000 víctimas al año. Empujados por la elocuencia de estos datos, los políticos nórdicos, sobre todo finlandeses y noruegos, están optando por la "vía sueca", empezando a criminalizar la compra de sexo.

La penalización de los clientes en Noruega ha sido aprovechada además por los economistas Jakobsson y Kotsadam para estudiar lo más científicamente posible los efectos de una política pública. Es decir, mirando qué pasa antes y después de la reforma y, al mismo tiempo, comparando con otros países en los que no ha habido ningún cambio legislativo durante ese periodo.

Los resultados son inequívocos: la demanda de prostitución en Noruega ha caído de forma significativa desde la criminalización del cliente. En un análisis de 30 países, estos mismos autores señalan que allí donde hay un mayor reconocimiento legal de la prostitución también existe un mayor tráfico de esclavas sexuales. O sea, exactamente lo contrario de lo que predicen el liberal y la progresista.

Las razones son obvias. Donde la compra de sexo es ilegal, los costes en los que incurren las mafias esclavistas de mujeres para garantizar a los clientes que no serán descubiertos y penalizados se vuelven demasiado altos. En conversaciones interceptadas por la policía, los propios traficantes, que no dejan de ser hombres de negocios, admiten que no vale la pena trabajar en los países prohibicionistas.

(Comentario: En los países prohibicionistas trabajarían, en su mayoría, las prostitutas locales. Si se extiende la prohibición a varios países fronterizos, y los clientes suecos no tuviesen fácil ir de turismo sexual a Dinamarca, o Finlandia, podrían subir los precios de estas prostitutas locales, lo que atraería nuevas redes de trata de blancas, clandestinas, que podrían volver a instalarse en Suecia. Es una posibilidad)

Los estudios también apuntan a que cuando la prostitución se regula como una actividad económica más, los abusos sobre las libertades individuales de las prostitutas no decrecen, como pretenden hacernos creer liberales y progresistas, sino que aumentan. Con la regularización de la prostitución, los traficantes de seres humanos, experimentados en tergiversar la voluntad de jóvenes y de niñas, encuentran una fachada legal perfecta con la que cubrir sus actividades delictivas.

Por una parte, no les cuesta "convencer" a muchas víctimas potenciales, mediante las manipulaciones físicas y psicológicas más perversas, para que se registren como trabajadoras del sexo. Por otra parte, ¿alguien espera que el crimen organizado empiece a pagar impuestos y declare sus actividades más lucrativas, como la prostitución de menores o los depravados tratamientos hormonales a los que son sometidos muchas prostitutas?

Encontramos ejemplos de legalizaciones de la prostitución con resultados perversos en todo el mundo, desde Alemania a Australia, pasando por Nevada en Estados Unidos. Una consecuencia frecuente de regularizar la compra de sexo es que, mientras el número de burdeles legales crece, los negocios ilegales -por ejemplo, con prostitutas menores de edad- se multiplican.(...)

Un estudio en nueve países encontró que del 60% al 75% de las mujeres que ejercen la prostitución han sido violadas, del 70% al 95% físicamente agredidas y un 68% presentan síndromes de estrés postraumático similares a los de los veteranos de guerra bajo tratamiento psiquiátrico. Si alguien nos mostrara que alguna profesión reconocida produce secuelas físicas, mentales y emocionales solo remotamente similares, solicitaríamos la inmediata ilegalización de la misma. (...)

Siguiendo criterios serios para evaluar políticas públicas, la única medida que parece efectiva para combatir el tráfico y la esclavitud con fines sexuales es criminalizar la compra de sexo. Ya es hora de que esta medida se estudie seriamente en España." (VÍCTOR LAPUENTE: El liberal, la progre y la prostituta. El País, ed. Galicia, opinión, 31/08/2010, p. 23)

7.7.10

Cuando el mundo es un prostíbulo


Chicas de alterne acompañan a los clientes en un bar de copas de Bangkok (Tailandia)

"Las niñas y jóvenes que se ofrecen por unas pocas rupias en los prostíbulos gigantescos de Kamathipura y Falkland Road, en Bombay, no son muy diferentes de las adolescentes del este europeo encerradas en clubes de alterne de Mestre, cerca de Venecia. O de las jóvenes nigerianas retenidas, bajo amenaza de muerte, en cortijos perdidos entre los invernaderos de Almería, como las que liberó la policía hace unos días.

Unas y otras son esclavas sexuales. Un término aparentemente desfasado en pleno siglo XXI que describe, por desgracia, una realidad nada infrecuente. Más de un millón de adolescentes y de mujeres jóvenes alimentan hoy este sórdido negocio que proporciona a quienes lo explotan miles de millones de euros de beneficios al año. Mujeres vendidas, engañadas o raptadas por los propios grupos mafiosos que controlan el tráfico sexual.

¿Cómo se desarrolla la trata en el mundo global? ¿Quiénes son sus víctimas y quiénes los verdugos? "Las víctimas son mujeres jóvenes, pobres, muchas pertenecen a minorías étnicas, o proceden de países inestables y están desesperadas por emigrar. También los campos de refugiados son terreno propicio para reclutarlas", explica Siddharth Kara, en conversación telefónica desde su casa de Los Angeles.

Es autor de un libro sobre el tema, Tráfico sexual. El negocio de la esclavitud moderna, que publica ahora Alianza Editorial. Kara, de 35 años, ex empleado del banco de negocios Merrill Lynch, dejó su lucrativo trabajo para iniciar en el año 2000 una serie de viajes por el mundo que le llevarían a través de tres continentes al corazón del tráfico sexual.(...)

Dramas como el de Mallaika, una ex esclava sexual que Kara encontró en Bombay. Casada a los 13 años, tras parir dos hijos muertos, el marido la vendió a un proxeneta cuando apenas había cumplido los 16 años. Mallaika trabajó toda su juventud como esclava sexual, obligada a satisfacer a decenas de clientes al día. En el gigantesco burdel imperaba la ley más brutal.

Todos los días morían violentamente esclavas como ella. Después pasó a trabajar como prostituta por el sistema indio de adhiya. La mitad de lo que ganaba era para el dueño del prostíbulo. Infectada con el virus del sida cuando Kara la encontró, Mallaika era consciente de que sus días estaban contados. (...)

"Calculo que ahora mismo hay en torno a 1,3 millones de esclavos sexuales, la mayoría mujeres y niñas", dice Kara. "Pero no debemos olvidar que son muchas más las personas atrapadas como esclavas en el negocio de la prostitución".

Kara cree que una de las razones del auge de este comercio es su rentabilidad, sólo superada por el tráfico de drogas. Pero con un riesgo mucho menor. ¿Por qué se arriesgan menos a ser detenidos los mafiosos que controlan el tráfico sexual? "Hay varias razones. La corrupción policial, la de los guardias fronterizos, la del sistema judicial.

Tampoco hay fondos para atender a las esclavas que consiguen liberarse y es difícil que denuncien a los traficantes. Además, las fuerzas encargadas de luchar contra esta lacra no tienen medios, ni están coordinadas globalmente".

Por no sé que razón la lucha contra la trata está subordinada a otros problemas, como el terrorismo, el tráfico de drogas, o la inmigración. Aparte de que hay una apatía institucional histórica a la hora de reconocer las dimensiones de este problema y darle una solución. Seguramente porque las mujeres están todavía discriminadas en el mundo, reciben menor atención".

La vida de las esclavas sexuales está dominada por un mismo horror, ya sea en Oriente o en Occidente, al Norte o al Sur. Kara ha entrevistado a jóvenes que sobreviven medio drogadas en los prostíbulos más sucios de Bombay y a chicas del este europeo obligadas a hacer la calle en Roma, y ha encontrado trágicas similitudes. "Podría parecer más sórdida la situación de las esclavas sexuales en India, pero el trato que reciben estas jóvenes tiene aspectos comunes en ambos países.

Todas sufren continua violencia, son torturadas y amenazadas constantemente, y obligadas a mantener relaciones sexuales con decenas de individuos al día. En India, la prostitución está prohibida y todo se hace a escondidas, mientras que en Italia, la prostitución callejera está autorizada salvo para las chicas menores de edad".

En la ciudad santa de Benarés Kara se encontró con Devika, una adolescente con una historia estremecedora. "Cuando tenía 13 años, un día un hombre, al que conocía por el nombre de Raj, me abordó camino de la escuela. Me cogió de la mano y me dijo que me mataría si gritaba pidiendo ayuda. Me llevó a su casa y me violó. Abusaba de mi todos los días y traía a otros hombres para que tuvieran relaciones sexuales conmigo". Hasta que pudo ser rescatada, Davika pasó meses trabajando en la casa-prostíbulo de Raj que la obligaba a tener relaciones sexuales con más de 20 hombres al día.

Su historia, salvando las enormes distancias culturales y geográficas, se parece a la de Tatyana, una chica moldava de 18 años que pasó 26 meses como esclava sexual en Italia.

El error de Tatyana (los nombres que cita Kara en su libro no son auténticos) fue presentarse al anuncio publicado por un diario de su ciudad natal, Chisinau (Moldavia), en el que se solicitaban chicas para trabajar en el servicio doméstico en Italia. "Nada más salir de mi casa, mis compañeros me violaron, y luego me tuvieron varios días sin comer. Me obligaron a orinarme encima", relata en el libro. Su primera parada fue Serbia, donde fue comprada por traficantes albaneses.

Más tarde fue vendida de nuevo en Albania. De allí pasó a Grecia, donde los mafiosos que la acompañaban la subieron a un ferry rumbo a Italia. "Allí los albaneses la metieron en el maletero de su coche", relata Kara en su libro, "y la llevaron directamente a Milán, donde fue vendida al propietario de un club nocturno". Todas las noches tenía que alternar con los clientes, y satisfacerles sexualmente. "Cuando no quería beber, el propietario me inyectaba tranquilizantes para animales".

La oferta de esclavas sexuales en Italia es tan abundante, que los precios del acto sexual se han reducido a la mitad. La clientela se ha multiplicado. Hoy día, constata Kara en su libro, "frecuentar prostitutas está cada vez más integrado en la cultura italiana". Después de ser explotadas en los tugurios de Roma, Turín, Mestre o Milán, muchas de estas mujeres son enviadas a otros países de Europa donde continúa su calvario.

Clientes no les faltan. Según Kara, en el mundo entero, entre el 6% y el 9% de los hombres mayores de 18 años compran sexo de esclavas al menos una vez al año. Reconoce que ya sea por entretenimiento, por impulsos violentos o por cualquier otro propósito, no hay rincón del mundo donde los hombres no acudan a los prostíbulos. Estados Unidos, con leyes prohibicionistas muy estrictas e implacablemente aplicadas, es uno de los lugares donde el comercio sexual parece tener menos éxito. Pero no deja de ser una excepción.

"La globalización ha sido un agravante enorme. La trata de seres humanos es una de las consecuencias más horribles del capitalismo global, que ha generado enormes desigualdades económicas. Porque se produce un trasvase neto de riqueza y recursos de las economías pobres a las ricas junto a otro fenómeno, el de la falta de derechos humanos en los países en desarrollo". (...)

El autor de Tráfico sexual ha seguido con interés las leyes liberalizadoras de la prostitución en algunos países europeos, caso de Holanda. Y no parece convencido de que sirvan para erradicar la trata de mujeres. "La legalización de la prostitución es mala porque se utiliza como una pantalla, un escaparate detrás del cual se desarrolla el mismo comercio sexual con esclavas en las condiciones más terribles".

Siddharth Kara relata en su libro sus recorridos por los barrios más degradados de Bangkok donde abundan los prostíbulos inmundos. Allí se encuentran auténticas esclavas, adolescentes que cobran apenas cuatro euros la hora de sexo, y donde la atmósfera es deprimente y sórdida hasta extremos inauditos.

También hay prostíbulos suntuosos para los turistas ricos y hombres de negocios que llegan al país en busca precisamente de eso. Lugares de lujo para los ricos, y tugurios para los pobres. Sexo de pago para todos. Hasta los esclavos traídos de Birmania, Laos y Camboya, para construir carreteras y edificios de viviendas, recibían un salario minúsculo, "con el que podían permitirse el sexo con esclavas", señala Kara.

Frente a este panorama desolador, el autor propone más que soluciones nuevos enfoques del problema. Lo primordial, en su opinión, es hacer la vida de traficantes y explotadores mucho más difícil. Que las mafias no operen con la impunidad actual, que sufran persecución y cárcel. Que la cosecha anual de esclavas sea cada vez más incierta y escasa. ¿Y una mayor concienciación de los clientes? Siddharth Kara lo ve menos factible. Mientras la oferta exista, la demanda no decaerá nunca." (El País, Domingo, 30/05/2010, p. 14)

30.6.10

Europa tiene a 140.000 mujeres esclavizadas en la prostitución



"La ONU cree que una de cada siete meretrices es víctima de redes de trata - La mayoría procede de los Balcanes y sufre la violencia de pequeñas bandas.

Atrapadas en un burdel de carretera, en un salón de masaje, en una residencia privada. Naciones Unidas calcula que hay alrededor de 140.000 mujeres víctimas de la trata de personas con fines de explotación sexual en Europa occidental. Son en su mayoría mujeres y chicas que han sido engañadas, o incluso vendidas por familiares o amigos en sus países de origen para ser prostituidas bajo coacción en Alemania, Holanda o España.

El primer informe de la ONU que traza la radiografía de este negocio clandestino en Europa revela que este mercado -que mueve al menos unos 2.500 millones de euros anuales-, en continua movilidad, integra cada año a 70.000 nuevas víctimas. Personas que pasan a sustituir a aquellas que saldan sus deudas, salen del negocio o pasan a convertirse ellas mismas en traficantes de personas como única alternativa a ser explotadas.

El del sexo es un negocio boyante e invariable. Y así lo han detectado también las organizaciones delictivas. El de la trata de personas es el tercer negocio del crimen organizado, y en algunos países se ha convertido en el primero. Prostitución pero también mendicidad, servicio doméstico o trabajo en fábricas, la trata tiene muchas formas. Los traficantes dedican a la explotación sexual al 84% de las víctimas de trata, según el documento presentado ayer por el director ejecutivo de la oficina de la ONU contra la Droga y el Crimen Organizado, Antonio Maria Costa en Madrid junto a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído.

Una de cada siete prostitutas, recalca el informe -elaborado por los relatores de la ONU con sus datos y otros recopilados por los países, las fiscalías, la policía y las ONG-, es víctima de la trata en Europa. Una cifra muy inferior al 90% que baraja el Ministerio de Igualdad, que incluye en a mujeres víctimas de explotación y no solo de trata." (El País, 30/06/2010)