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7.7.26

Cuba y Rusia anuncian la creación de su primera empresa mixta en el sector biofarmacéutico, dentro de la plataforma tecnológica de Skólkovo, uno de los principales polos de innovación de Rusia... Actualmente, la colaboración incluye varios medicamentos ya registrados y en uso. Entre ellos se encuentran Heberprot-P, un remedio único para la curación eficaz de las úlceras del pie diabético; Hebermin, una crema con factor de crecimiento utilizada para tratar úlceras por quemaduras; así como CIMAvax-EGF, vacuna terapéutica para el tratamiento del cáncer de pulmón, y Jusvinza, un fármaco utilizado en el tratamiento de procesos inflamatorios graves (Nodal)

"Cuba y Rusia anuncian la creación de su primera empresa mixta en el sector biofarmacéutico

 Actualmente, la colaboración incluye varios medicamentos ya registrados y en uso. Entre ellos se encuentran Heberprot-P, un remedio único para la curación eficaz de las úlceras del pie diabético; Hebermin, una crema con factor de crecimiento utilizada para tratar úlceras por quemaduras; así como CIMAvax-EGF, vacuna terapéutica para el tratamiento del cáncer de pulmón, y Jusvinza, un fármaco utilizado en el tratamiento de procesos inflamatorios graves

Rusia y Cuba han anunciado la creación de su primera empresa mixta en el sector biofarmacéutico, un hecho sin precedentes en las relaciones bilaterales. El proyecto fue comunicado por el vicepresidente primero de la corporación estatal cubana BioCubaFarma, Eulogio Pimentel, y marca un paso significativo en la cooperación científica y tecnológica.

Esta alianza estratégica tiene como objetivo impulsar el desarrollo biotecnológico, la producción de medicamentos innovadores y el intercambio de conocimientos en el ámbito de la salud.

En este contexto, se destaca la participación de proyectos vinculados a ‘startups’ en incubación dentro de la plataforma tecnológica de Skólkovo, uno de los principales polos de innovación de Rusia.

Actualmente, la colaboración incluye varios medicamentos ya registrados y en uso. Entre ellos se encuentran Heberprot-P, un remedio único para la curación eficaz de las úlceras del pie diabético; Hebermin, una crema con factor de crecimiento utilizada para tratar úlceras por quemaduras; así como CIMAvax-EGF, vacuna terapéutica para el tratamiento del cáncer de pulmón, y Jusvinza, un fármaco utilizado en el tratamiento de procesos inflamatorios graves."

(NODAL, 30/06/26) 

24.1.26

Por qué los rusos no se han levantado para detener la guerra en Ucrania... La Rusia actual es un país diferente al que entró en guerra, con un mayor sentido de cohesión social y confianza en su propia viabilidad como nación... Esto ha contribuido a la resistencia que Rusia ha mostrado en la guerra y ha ayudado a frustrar las esperanzas occidentales de que la presión económica y las numerosas bajas socavaran el apoyo a la guerra y al presidente Vladimir Putin. A juzgar por las pruebas disponibles hasta la fecha, hay muy pocas esperanzas de que estos objetivos occidentales se alcancen en el futuro... Casi cuatro años de guerra han transformado profundamente a Rusia. Fomentados por la propaganda estatal, muchos rusos de a pie han desarrollado un sentimiento de orgullo por el hecho de que Rusia haya sobrevivido frente a la hostilidad occidental. Este sentimiento se ha visto alimentado por las expresiones de desprecio de Occidente hacia el pueblo y la cultura rusos, insultos que son citados asiduamente por los medios de comunicación rusos controlados por el Estado... Desde hace algún tiempo, el patriotismo parece estar en auge: el reclutamiento avanza a buen ritmo, los hombres están dispuestos a servir (a cambio, hay que reconocerlo, de salarios extremadamente altos) y el movimiento «Ayuda al Ejército» de mujeres y jubilados no da señales de remitir. Ir contra corriente se considera socialmente inaceptable, además de peligroso... La percepción de una amenaza externa unió a gran parte de la nación y el antioccidentalismo se generalizó... La percepción de una amenaza externa unió a gran parte de la nación y el antioccidentalismo se generalizó... Los relatos de civiles que quedaron atrapados durante siete meses bajo la ocupación ucraniana hicieron comprender a muchos rusos la realidad de la guerra... Este nuevo sentido de identidad nacional no solo tiene sus raíces en la guerra. También se deriva del dinamismo económico. La economía rusa, la más sancionada a nivel mundial, experimentó un crecimiento sostenido durante tres años consecutivos. A pesar de la inflación, existe un optimismo generalizado sobre el futuro... Los fabricantes estatales y privados impulsan el avance tecnológico, de forma similar a lo que ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial... Aunque no todos los inventos son revolucionarios, son numerosos y se publicitan mucho... El modelo de desarrollo ruso constituye otro pilar fundamental de la identidad. Las grandes obligaciones del Estado, la inversión pública, los servicios públicos asequibles y los bajos impuestos son las normas habituales que esperan los ciudadanos rusos. Creen que sus homólogos occidentales se encuentran en desventaja en este sentido... La nación también está experimentando una especie de renacimiento cultural... inicialmente el público se sorprendió por la cancelación de la cultura rusa en Occidente en 2022. En consecuencia, la atención se ha desplazado hacia los recursos nacionales y el público ruso... existe una sensación de satisfacción por el hecho de que Rusia ya no tenga que someterse culturalmente a Occidente... esto mantendrá la voluntad pública de continuar la guerra (Anna Matveeva)

 "Tras su surgimiento tras el colapso soviético, la nueva Rusia se enfrentó al complejo problema de desarrollar una identidad nacional que pudiera abarcar las contradicciones radicales del pasado de Rusia y fomentar la integración con Occidente, al tiempo que se mantenía la singularidad rusa.

La guerra de Ucrania ha cambiado significativamente la actitud del público hacia esta cuestión y ha llevado a la mayoría de la población rusa a consolidarse en torno a un conjunto de ideas nacionales. Esto ha contribuido a la resistencia que Rusia ha mostrado en la guerra y ha ayudado a frustrar las esperanzas occidentales de que la presión económica y las numerosas bajas socavaran el apoyo a la guerra y al presidente Vladimir Putin. A juzgar por las pruebas disponibles hasta la fecha, hay muy pocas esperanzas de que estos objetivos occidentales se alcancen en el futuro.

El primer presidente postsoviético, Boris Yeltsin, buscó una ruptura radical con el comunismo y basó su gobierno en la negación del pasado de su país —y del suyo propio—, lo que dejó a Rusia con un profundo sentimiento de identidad negativa. Vladimir Putin, al asumir el cargo, presentó una visión más positiva centrada en la integración con Occidente (aunque en términos rusos y basada en el mantenimiento de la independencia rusa), pero fracasó ante las diferencias irreconciliables entre Rusia y Occidente.

Desde entonces, el Estado ha luchado por articular una concepción coherente de la identidad que defina la singularidad de Rusia. Solo la Segunda Guerra Mundial surgió como un posible factor unificador, ya que la mayoría de los rusos expresaron su orgullo por el papel de Rusia en ella, y adquirió una reverencia casi religiosa en el discurso de los dirigentes.

Aparte del orgullo por la «Gran Guerra Patria» (como se conoce la Segunda Guerra Mundial en Rusia), la respuesta general del público a la construcción de la identidad fue durante mucho tiempo tibia. Cuando comenzó la guerra en Ucrania, sin previo aviso al público ruso, inicialmente se recibió con incredulidad, confusión y desconcierto. La mayoría estaba más preocupada por sus posibilidades de navegar por aguas turbulentas que por apoyar a su país.

Ya no es así. Casi cuatro años de guerra han transformado profundamente a Rusia. Fomentados por la propaganda estatal, muchos rusos de a pie han desarrollado un sentimiento de orgullo por el hecho de que Rusia haya sobrevivido frente a la hostilidad occidental. Este sentimiento se ha visto alimentado por las expresiones de desprecio de Occidente hacia el pueblo y la cultura rusos, insultos que son citados asiduamente por los medios de comunicación rusos controlados por el Estado. El público ruso tiene dificultades para ver cómo se puede ver la situación desde el otro lado y reconocer que las preocupaciones occidentales pueden tener fundamento; por ejemplo, los intentos del Kremlin de interferir en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 (el llamado “Russiagate” fundamentalmente, una leyenda fabricada. Nota del Traductor) explican mejor las actitudes negativas hacia Rusia en Washington, más que los prejuicios culturales preexistentes.

Desde hace algún tiempo, el patriotismo parece estar en auge: el reclutamiento avanza a buen ritmo, los hombres están dispuestos a servir (a cambio, hay que reconocerlo, de salarios extremadamente altos) y el movimiento «Ayuda al Ejército» de mujeres y jubilados no da señales de remitir. Ir contra corriente se considera socialmente inaceptable, además de peligroso.

Aunque fue Rusia la que invadió Ucrania y la que sigue atacando a la antigua «nación hermana», muchos en Rusia consideran que la guerra es de naturaleza defensiva e inevitable. La percepción de una amenaza externa unió a gran parte de la nación y el antioccidentalismo se generalizó. Muchos rusos se han convencido de que Occidente no tiene buenas intenciones con Rusia y, si se le da la oportunidad, tratará de hacerle daño, a menos que sea lo suficientemente fuerte como para protegerse.
El Estado, que tiene la responsabilidad de proteger, debe ser apoyado, paradójicamente incluso cuando, como ejemplifica la incursión de Kursk, no lo ha hecho. Los relatos de civiles que quedaron atrapados durante siete meses bajo la ocupación ucraniana hicieron comprender a muchos rusos la realidad de la guerra, mientras que los ataques al territorio ruso, que según las cifras oficiales causaron 621 muertes de civiles, infundieron una sensación de inseguridad en la Rusia europea. La llegada de Trump marcó un alejamiento de la hostilidad hacia Estados Unidos, pero la actitud predominante hacia sus iniciativas de paz es el escepticismo.

Este nuevo sentido de identidad nacional no solo tiene sus raíces en la guerra. También se deriva del dinamismo económico. La economía rusa, la más sancionada a nivel mundial, experimentó un crecimiento sostenido durante tres años consecutivos. A pesar de la inflación, existe un optimismo generalizado sobre el futuro. La guerra ha estimulado la innovación. Los fabricantes estatales y privados impulsan el avance tecnológico, de forma similar a lo que ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se crearon los cohetes Katyusha y los tanques T-34. Aunque no todos los inventos son revolucionarios, son numerosos y se publicitan mucho.

El modelo de desarrollo ruso constituye otro pilar fundamental de la identidad. Las grandes obligaciones del Estado, la inversión pública, los servicios públicos asequibles y los bajos impuestos son las normas habituales que esperan los ciudadanos rusos y que conforman los componentes del contrato social entre ellos y el Estado. Creen que sus homólogos occidentales se encuentran en desventaja en este sentido.

La nación también está experimentando una especie de renacimiento cultural. Aunque inicialmente el público se sorprendió por la cancelación de la cultura rusa en Occidente en 2022, percibiéndola como un castigo colectivo, esto se ha convertido en la nueva normalidad. En consecuencia, la atención se ha desplazado hacia los recursos nacionales y el público ruso. En las principales ciudades se han abierto numerosos teatros, salas de conciertos, galerías de arte y centros culturales nuevos, que satisfacen la creciente demanda de este tipo de ofertas. Ya durante la pandemia de COVID-19, los rusos descubrieron su propio país a través de los viajes, lo que provocó un auge del turismo nacional, incluso en regiones antes inaccesibles como Daguestán y Chechenia.

Al comienzo de la guerra, alrededor de 170 figuras culturales huyeron de Rusia en señal de protesta, entre ellas Alla Pugacheva, la diva rusa de 76 años, y Chulpan Jamatova, actriz que protagonizó la película aclamada internacionalmente «Good Bye, Lenin!» y la serie de televisión rusa «Zuleija abre los ojos». De todos los emigrados, quizás estas dos eran las más aclamadas como rostros icónicos de la cultura popular rusa. Pugacheva, que se mueve entre Israel, Chipre y Letonia, sigue despertando el interés de la generación más mayor de rusos debido a su extravagante personalidad, pero, como intérprete, ha perdido protagonismo. Irónicamente, su exmarido, Filipp Kirkorov, que se quedó en Rusia, se convirtió en el artista número uno del país. Jamatova actúa en un teatro de Riga, Letonia, y su único papel cinematográfico destacado es en una película sobre la inmigración. Hasta ahora, la única figura cultural que ha logrado una carrera exitosa en Occidente es el director Kirill Serebrennikov, mientras que otros tienen su público principalmente entre los círculos de emigrantes rusos.

Al principio, el éxodo de figuras conocidas inquietó a los rusos cultos, pero también creó un espacio para que otros ocuparan su lugar, como «Shaman» (Yaroslav Dronov), un príncipe del pop patriótico, o Yura Borisov, protagonista de la película ganadora del Óscar «Anora», que atrae ofertas de importantes directores internacionales. Poco a poco, la difícil situación de las figuras rusas en el extranjero, enfrentadas a un terreno cultural ajeno y sin público masivo ni financiación estable, comenzó a generar burlas en su país. La idea es que, si los rusos que se marcharon creían que su postura antibélica sería recompensada con nuevas carreras en Occidente, estaban equivocados.

El énfasis en la cultura rusa se ha acentuado, y no solo por la guerra. Rusia, que rechazó la ideología «woke» cuando apareció en la escena mundial, se ha presentado como la Europa «auténtica» o tradicional del siglo XX. Esto atrae incluso a muchos rusos liberales, que aspiraban a unirse a la civilización occidental del pasado, pero no a lo que se ha convertido hoy en día. Incluso entre los rusos que se opusieron firmemente a la guerra, existe una sensación de satisfacción por el hecho de que Rusia ya no tenga que someterse culturalmente a Occidente.

Por lo tanto, la Rusia actual es un país diferente al que entró en guerra, con un mayor sentido de cohesión social y confianza en su propia viabilidad como nación. A largo plazo, esto puede conducir a profundos cambios en la identidad de Rusia. Al menos a corto plazo, mantendrá la voluntad pública de continuar la guerra." 

(Anna Matveeva, en Rafael Poch, blog, 23/01/26, Publicado en: Why Russians haven’t risen up to stop the Ukraine war | Responsible Statecraft

6.10.24

El Washington Post detalla las nuevas tácticas responsables de los últimos éxitos de Rusia en el Donbass... El Washington Post (WaPo) publicó el miércoles un artículo sobre cómo «el este de Ucrania se doblega ante las tácticas mejoradas de Rusia y su superior potencia de fuego», coincidiendo con la toma por Rusia de la estratégica ciudad fortaleza ucraniana de Ugledar... Rusia cuenta ahora con equipos de asalto de tan solo cuatro soldados cada uno para eludir la vigilancia de los drones. También dispone de mucho más equipamiento que Ucrania y puede coordinar mejor sus ataques... «las salvas de artillería en la zona alcanzan a veces 10 proyectiles a 1 a favor de Rusia y las bombas de planeo lanzadas sin oposición desde aviones pueden destruir secciones enteras de una línea de trincheras"... «la destrucción de ferrocarriles y puentes (alrededor de Pokrovsk) significa que está efectivamente perdida» (Andrew Korybko, analista norteamericano residente en Moscú)

 "El Washington Post (WaPo) publicó el miércoles un artículo sobre cómo «el este de Ucrania se doblega ante las tácticas mejoradas de Rusia y su superior potencia de fuego», coincidiendo con la toma por Rusia de la estratégica ciudad fortaleza ucraniana de Ugledar, en la confluencia de los frentes de Donbass y Zaporozhye. Según ellos, Rusia cuenta ahora con equipos de asalto de tan solo cuatro soldados cada uno para eludir la vigilancia de los drones. También dispone de mucho más equipamiento que Ucrania y puede coordinar mejor sus ataques.

Un oficial anónimo de la 72ª Brigada Mecanizada que luchó en Ugledar «durante unos dos años sin relevo» les dijo que «las salvas de artillería en la zona alcanzan a veces 10 proyectiles a 1 a favor de Rusia y las bombas de planeo lanzadas sin oposición desde aviones pueden destruir secciones enteras de una línea de trincheras y a cualquiera que las maneje». WaPo añade que Ucrania sigue luchando por reponer sus pérdidas y se ha distraído con su invasión de la región rusa de Kursk, cuyo último resultado era previsible.

Otro dato interesante de su informe es que «la destrucción de ferrocarriles y puentes (alrededor de Pokrovsk) significa que está efectivamente perdida». Los lectores pueden aprender más acerca de cómo la captura de esa ciudad puede ser un cambio de juego para el frente de Donbass de este análisis aquí, pero también es significativo que Rusia finalmente está apuntando a la logística militar de Ucrania. Sigue sin tocar los puentes que cruzan el Dniéper ni ninguno de los ferrocarriles que conectan Ucrania con Polonia, pero al menos por fin está destruyendo los que están cerca del frente.

Aunque ninguna de estas tácticas es novedosa, es la primera vez que Rusia las emplea, y mucho menos en conjunto. El abandono de los «asaltos de carne» en favor de pequeños equipos de asalto era algo que debía haberse hecho hace tiempo, al igual que el bombardeo de las trincheras ucranianas y el ataque a su logística militar cerca de la línea del frente. Rusia siempre ha estado muy por delante en la «carrera de la logística»/«guerra de desgaste», pero sólo ahora está haciendo algo más que confiar en la fuerza bruta, ideando por fin formas más eficaces de aprovechar esta ventaja.

Parafraseando el famoso dicho, «los rusos ensillan despacio pero cabalgan deprisa», así que es posible que todo se acelere pronto como resultado de que Rusia adopte finalmente estas tácticas. Sin embargo, la cuestión sigue siendo por qué se ha tardado tanto en hacer estas improvisaciones. Este retraso ha supuesto enormes costes. La explicación más probable es que sus fuerzas armadas no disponían de circuitos de retroalimentación viables hasta hace poco. Una descripción imprecisa de la situación en el frente también podría haber enturbiado las percepciones del mando.

La combinación de estos dos factores explica por qué Rusia ha tardado tanto en poner en práctica lo que sus partidarios llevan tiempo deseando que haga. Sin embargo, estos problemas no son exclusivos de sus fuerzas armadas, ya que afectan a Rusia en general. No es raro que alguien diga a sus superiores lo que cree que quieren oír en lugar de compartir con ellos verdades brutales. Del mismo modo, los superiores rara vez se sienten cómodos reconociendo que sus planes no funcionan, de ahí que no suelan pedir opiniones.

Compartir consejos no solicitados se considera profundamente ofensivo porque se ve como cuestionar el juicio de un superior y, por tanto, casi siempre se descarta. Las críticas constructivas son escasas, lo que crea una cámara de eco que contribuye al pensamiento de grupo y a la creación de una realidad alternativa. Esto retrasa reformas muy necesarias, ya que los responsables de ordenarlas ni siquiera saben que son necesarias hasta que los problemas se vuelven demasiado graves para ser negados o ignorados por quienes están por debajo de ellos.

La rendición de cuentas tampoco suele seguir a las reformas, ya que quienes negaron o ignoraron los problemas que las originaron rara vez son castigados, y mucho menos apartados de sus cargos. Se limitan a alegar ignorancia o a buscar chivos expiatorios, dos opciones que suelen satisfacer a sus superiores. Estos mismos superiores tampoco suelen decidirse a crear circuitos de retroalimentación o a mejorar los que ya existen después de ordenar que se hagan reformas, ya que el pensamiento de grupo les ha engañado haciéndoles creer que no existen problemas sistémicos.

Los párrafos anteriores son ciertamente duros, pero explican por qué «los rusos cabalgan despacio», ya sea en términos de burocracia, negocios, diplomacia, asuntos militares o cualquier otra cosa. Sólo empiezan a «cabalgar rápido» una vez que los superiores se dan cuenta de que existen problemas sistémicos y de que es necesario hacer reformas para resolverlos, tras lo cual las «verticales de poder» por las que se conoce a Rusia se ponen en marcha debido a la disciplina y al miedo a enfadar aún más al superior enfadado. Algo así podría estar ocurriendo finalmente con la operación especial."

(Andrew Korybko , analista norteamericano residente en Moscú, blog, 03/10/24, traducción DEEPL, enlaces en el original)

31.8.24

Jacques Sapir: Edad de oro de los asalariados rusos... Desde que Rusia superó el choque inicial de las sanciones, la producción y los salarios han aumentado considerablemente, sobre todo en el sector manufacturero. Esto corresponde tanto al desarrollo de la producción militar para satisfacer las necesidades del conflicto con Ucrania, pero también en gran medida al desarrollo de las industrias de consumo. Tanto los salarios nominales como los reales aumentaron considerablemente en los 24 meses que van de junio de 2022 a mayo de 2024. Afectó a todos los sectores, y fue especialmente acusado en la industria manufacturera... Fue acompañada de un estrechamiento de las diferencias salariales entre sectores, pero también entre ramas de la industria manufacturera, donde el estrechamiento fue especialmente marcado... Esta situación explica en gran medida el apoyo de que gozan actualmente el Presidente Putin y el Primer Ministro Mishustin entre la población rusa

"En un contexto ruso marcado por importantes aumentos de la renta y el consumo, merece la pena analizar la relación entre las subidas salariales y el aumento de la producción. ¿La situación económica que prevalece desde la primavera de 2022 ha conducido a una «edad de oro de los asalariados»? Esta expresión hace referencia a un periodo histórico (siglo XV) marcado por la escasez de trabajadores tras la «peste negra»[1]. También se utilizó para describir la situación de los asalariados en Francia entre 1950 y 1975.

Ahora está claro que la situación de los asalariados rusos ha mejorado notablemente desde el inicio de la intervención en Ucrania. No solo han aumentado sustancialmente los salarios reales y el poder adquisitivo desde el segundo semestre de 2022, sino que se han reducido las disparidades de ingresos entre los distintos sectores de actividad y entre las ramas de la industria manufacturera.

Este artículo examina el desarrollo de 16 ramas de la industria manufacturera representativas del auge industrial que vive Rusia desde hace dos años. Un entorno marcado por aumentos excepcionales de la renta y el consumo

Es innegable que, desde la primavera de 2022, el consumo en Rusia ha aumentado considerablemente, a pesar de la guerra en Ucrania, y esto es el resultado de un aumento del poder adquisitivo de los asalariados, a pesar de la inflación.Fuente: FSGS (Rosstat)

Después de 2021, año en el que la economía rusa se había recuperado de las perturbaciones causadas por la pandemia del COVID-19, la guerra de Ucrania provocó una fuerte caída del consumo (-10% de media) debido a la fuerte subida de los precios en abril-mayo de 2022, pero también a la ansiedad de los hogares, que recortaron sus gastos para acumular ahorros por precaución. Esto puede verse en el gráfico 1, con la marcada diferencia entre el consumo alimentario y no alimentario. A partir delprimer trimestre de 2024, esta situación dio paso a una tendencia constante al alza del consumo, en particular de los productos manufacturados. El consumo actual es más de un 5% superior a la media de 2021.

Esto refleja el hecho de que los salarios reales han estado aumentando desde septiembre de 2022 (Gráfico 2), y han alcanzado ahora una tasa de crecimiento del 10% que, dada la tasa de inflación, implica un aumento de los salarios nominales de entre el 17% y el 19%. (...)




Esta subida de los salarios reales ha compensado con creces la fuerte caída de abril de 2022. Ahora se ha mantenido en niveles tales que podemos hablar de una «edad de oro de los asalariados» en Rusia desde abril de 2023.

Esta situación refleja tensiones en el mercado laboral, sobre todo en la industria manufacturera, donde el crecimiento es muy fuerte. La población activa ha tenido que hacer frente a tres factores principales que acentúan las tensiones: Una emigración de 600.000 trabajadores entre marzo de 2022 y septiembre de 2022, de los cuales al menos la mitad ya han regresado a Rusia;
Una movilización de 300.000 reservistas de aquí a octubre de 2022 y un compromiso de unas 360.000 personas a lo largo de 2 años, probablemente el 50% de las cuales ya estaban empleadas.
Un aumento total de la «población empleada» de 1,52 millones, con un descenso del número de parados de 1,07 millones.

Estos factores explican las fuertes tensiones en el mercado laboral. (...)

Esto implica que 1,22 millones de personas desempleadas pero no contabilizadas como paradas por la OIT (estudiantes, amas de casa, personas desempleadas pero no registradas, etc.) se animaron a ocupar puestos de trabajo en la economía, es decir, el 1,65% de la población «con empleo». Es probable que la inmigración laboral haya contribuido en parte a esta cifra. Por tanto, es comprensible que las tensiones en el mercado laboral hayan sido muy elevadas, lo que ha provocado importantes aumentos salariales. Evolución salarial en la industria manufacturera

En la industria, el crecimiento acumulado en 2 años fue del 12,4%, y en el sector manufacturero del 22%. Estas cifras tan elevadas provocaron una necesidad de mano de obra en la industria manufacturera, lo que a su vez hizo subir los salarios.(...)

A modo de comparación, hemos añadido 3 ramas de la industria extractiva (en naranja) a las 16 ramas que han sido objeto de un seguimiento regular por parte del CEMI desde mayo de 2022. En todas estas industrias, excepto coquerías y productos petrolíferos, los salarios nominales han aumentado fuertemente. En las 3 industrias extractivas, los aumentos salariales fueron mayores entre junio de 2022 y mayo de 2023 que entre mayo de 2023 y mayo de 2024, lo que refleja la fuerte subida de los precios mundiales en 2022. En las 16 industrias manufactureras analizadas, los aumentos son significativos, tanto en las industrias con una clara implicación en la producción militar como en las industrias de consumo.

Algunos sectores experimentan un fuerte crecimiento en comparación con la media, como la producción de equipos electrónicos y ópticos, los productos metálicos mecanizados (dos sectores con evidentes implicaciones militares) y la producción de prendas de vestir. Este crecimiento se produce a expensas de otros sectores como la coquería y los productos petrolíferos, la producción de equipos médicos y medicamentos (en expansión) y la metalurgia. Por último, otros sectores como la automoción y la industria química no crecen. Estas tendencias no son lineales. En algunos sectores, el crecimiento seguirá un declive en 2022-2023 (industria alimentaria, producción de muebles).(...)



Estos datos indican que la jerarquía de las industrias en términos de salarios se ha desplazado entre junio de 2022 y mayo de 2024. Naturalmente, debido a una menor demanda de cualificaciones, las ramas de la industria de consumo se mantienen por debajo del nivel salarial medio durante todo el periodo. Otras, como la coquería y la producción de productos petrolíferos (a pesar de una disminución de su porcentaje con respecto a la media), la industria química, la producción de medicamentos y equipos médicos y, por supuesto, las industrias electrónica y óptica, obtienen buenos resultados con respecto a los salarios medios. Pero este fenómeno afecta también a los productos metálicos mecanizados y a la producción de material eléctrico.

La comparación de la jerarquía de ramas muestra tanto estabilidad como avances significativos.(...)

La evolución de la jerarquía de los sectores en términos de salarios no debe ocultar otro fenómeno: el estrechamiento de la escala salarial. La diferencia entre el1er sector y el 16º y último, en relación con la media de la muestra, pasa del 155,0% al 101,6%. La diferencia entre los 4 primeros y los 4 últimos sectores cae del 90,6% al 76,0%.

El periodo comprendido entre junio de 2022 y mayo de 2024 no sólo estuvo marcado por cambios en la jerarquía salarial entre ramas, sino que, lo que quizá sea más significativo e importante, la brecha entre las ramas tradicionalmente de salarios altos y las tradicionalmente de salarios bajos se redujo drásticamente. Los 24 meses que abarcan la recuperación de la economía y la industria rusas tras el choque inicial de las sanciones y el inicio de un crecimiento muy fuerte en la industria manufacturera no sólo han visto, por tanto, aumentos salariales significativos, sino también cambios en la jerarquía (debido a la guerra) y una mejora muy fuerte en las ramas de la industria de consumo (debido al aumento de la demanda impulsado por el aumento general de los ingresos). La industria rusa, y la manufacturera en particular, no sólo se desarrollaron, sino que también cambiaron y se hicieron mucho menos desiguales.

El mecanismo es el mismo si consideramos los grandes sectores de la economía. La ganancia salarial real es del 26,7%, pero para la educación es del 106,1%, para la logística del 33,7% y, en conjunto, 7 sectores de actividad obtienen mejores resultados que la media nacional. La dispersión de los sectores también se reduce, ya que la diferencia entre los sectores más altos y los más bajos pasa del 167,4% en junio de 2022 al 155,6% en mayo de 2024.

Está claro que ha habido voluntad política de aumentar los salarios de los profesores (de primaria y secundaria), pero es interesante observar que los sectores del transporte y la logística, la industria manufacturera, el control de la contaminación y la construcción tienen unos ingresos superiores a la media. La naturaleza de los aumentos salariales

Las subidas salariales en la industria han superado con creces la inflación, reflejando un enriquecimiento de la clase trabajadora, con la excepción de una rama (coquerías) donde los salarios ya eran elevados. En términos reales, los aumentos fueron superiores al 30% en 24 meses.

En 4 sucursales, y entre el 20% y el 30% en 10 sucursales. (...)

La evolución de los salarios nominales, en un contexto en el que los recursos laborales -y en particular la mano de obra cualificada- son escasos, puede explicarse por dos estrategias empresariales diferentes: o bien una empresa necesita contratar personal y para ello aumenta los salarios, o bien la empresa quiere retener a su personal frente a las empresas que adoptan la primera estrategia y también aumenta los salarios, pero esta vez para retener a su personal. La primera estrategia se conoce como aumentos salariales ofensivos y la segunda como aumentos salariales defensivos.

Para distinguir entre estas dos estrategias, compararemos los aumentos salariales nominales con los aumentos de la producción durante los 24 meses en cuestión(Gráfico 4).(...)

Había una zona de aumentos salariales ofensivos, la zona verde, en la que había 4 ramas, todas ellas claramente vinculadas al esfuerzo de guerra: la producción de productos metálicos mecanizados, la producción de equipos electrónicos y ópticos, la producción de equipos eléctricos y, por último, la producción de equipos de transporte distintos de los producidos por la industria automovilística.En la zona rosa se encuentran las ramas que han adoptado una estrategia salarial defensiva, es decir, las cuatro ramas de la industria de consumo, la producción de resinas y plásticos, y la producción de maquinaria y «otros equipos».
La zona amarilla corresponde a sectores que han aumentado significativamente su producción pero que no han necesitado adoptar una estrategia salarial «ofensiva». Se trata de la producción de automóviles y camiones, un sector devastado por la marcha de las empresas occidentales y que, a pesar de su fuerte crecimiento, aún no ha recuperado totalmente su nivel de producción de finales de 2021, y la producción de muebles. Aquí, podemos suponer que la demanda de mano de obra es muy específica (con la carpintería) y que la presión de otros sectores sobre los salarios no ha tenido las mismas consecuencias en términos de estrategia «defensiva».
Por último, la zona azul incluye las industrias (coquerías y productos petrolíferos, química, farmacéutica y equipos médicos, metalurgia) en las que el aumento de la producción ha sido inferior a la media y en las que los salarios han sido más contenidos, ya que estas zonas pueden estar perdiendo trabajadores.

Sin embargo, esta distribución debe corregirse en función de la zona geográfica principal de estas diferentes ramas. No es imposible que las principales plantas químicas se ubiquen en zonas donde los salarios y los precios medios son más bajos que en las regiones del «Centro» y del «Volga-Vyatka». Lo mismo cabe decir de la industria metalúrgica. En este caso, ajustado a las variaciones regionales de salarios y precios, no es imposible que estas dos ramas se encuentren realmente en la zona rosa, es decir, en la zona de la estrategia salarial «defensiva». 
 
Conclusión

Desde que Rusia superó el choque inicial de las sanciones, la producción y los salarios han aumentado considerablemente, sobre todo en el sector manufacturero. Esto corresponde tanto al desarrollo de la producción militar para satisfacer las necesidades del conflicto con Ucrania, pero también en gran medida al desarrollo de las industrias de consumo.

Tanto los salarios nominales como los reales aumentaron considerablemente en los 24 meses que van de junio de 2022 a mayo de 2024. Afectó a todos los sectores, y fue especialmente acusado en la industria manufacturera. Fue acompañada de un estrechamiento de las diferencias salariales entre sectores, pero también entre ramas de la industria manufacturera, donde el estrechamiento fue especialmente marcado.

Este aumento puede explicarse por la presión que ejercen sobre el mercado laboral tanto los gravámenes relacionados con la guerra como el crecimiento económico, que requiere más trabajadores.

Por tanto, es razonable hablar de una «edad de oro del empleo asalariado» en Rusia en la actualidad, aunque la evolución de la situación una vez restablecida la paz siga siendo imprevisible. Cabe destacar la corrección, aunque parcial, de ciertas desigualdades salariales. Esta situación explica en gran medida el apoyo de que gozan actualmente el Presidente Putin y el Primer Ministro Mishustin entre la población rusa. "

(Jacques Sapir, Director de Estudios en la EHESS, profesor en la École de Guerre Économique (París), blog Salvador López Arnal, 30/08/24)

22.7.24

Lo que vi y oí sobre la guerra de Ucrania en Moscú (Es bueno contar con el relato de un testigo experto de lo que ve que está ocurriendo actualmente en Rusia... Cualquier daño económico de las sanciones occidentales se ha visto compensado por el gran número de rusos ricos que han regresado debido a las sanciones... El gobierno ruso ha limitado deliberadamente el servicio militar obligatorio en Moscú y San Petersburgo... Muchos de los jóvenes moscovitas que huyeron de Rusia al comienzo de la guerra ya no temen el reclutamiento y han regresado... En las provincias, al parecer, es muy diferente. Allí, el servicio militar obligatorio, y las bajas, han calado hondo... esto se ha visto compensado por el hecho de que las provincias industriales han experimentado un enorme auge económico debido al gasto militar, y la escasez de mano de obra ha hecho subir los salarios... incluso grandes mayorías están en contra de la rendición, y se oponen a la devolución a Ucrania de cualquier terreno en las cinco provincias «anexionadas» por Rusia... el ambiente general parece ser de aceptación de la inevitabilidad de una guerra duradera, más que de entusiasmo positivo por la guerra; y la administración Putin parece contenta con esto (Anatol Lieven, Director del Programa Eurasia en el Instituto Quincy)

 "Quizá lo más sorprendente del Moscú actual sea su calma. Es una ciudad que apenas ha sido tocada por la guerra. De hecho, hasta que no se enciende la televisión -donde la propaganda es omnipresente- apenas se sabe que hay una guerra.

Cualquier daño económico de las sanciones occidentales se ha visto compensado por el gran número de rusos ricos que han regresado debido a las sanciones. El gobierno ruso ha limitado deliberadamente el servicio militar obligatorio en Moscú y San Petersburgo, y esto, junto con un cierto grado de represión, explica por qué ha habido pocas protestas por parte de la juventud educada. Muchos de los jóvenes moscovitas que huyeron de Rusia al comienzo de la guerra ya no temen el reclutamiento y han regresado.

En cuanto a las tiendas del centro de Moscú, no sabría decir si los bolsos Louis Vuitton son auténticos o imitaciones chinas, pero no faltan. Y lo que es mucho más importante, la Rusia de la posguerra demuestra algo que Alemania comprendió en su día y que el resto de Europa haría bien en comprender: que en un mundo incierto, es muy importante poder cultivar todos tus propios alimentos.

 En las provincias, al parecer, es muy diferente. Allí, el servicio militar obligatorio, y las bajas, han calado hondo. Sin embargo, esto se ha visto compensado por el hecho de que las provincias industriales han experimentado un enorme auge económico debido al gasto militar, y la escasez de mano de obra ha hecho subir los salarios. Abundan las historias de trabajadores técnicos de más de setenta años que han sido llamados a trabajar, aumentando sus ingresos y recuperando la autoestima que perdieron con el colapso de los años noventa. Como oí decir a muchos rusos, «la guerra nos ha obligado por fin a hacer muchas de las cosas que deberíamos haber hecho en los noventa».

Sin embargo, al menos en Moscú hay poco entusiasmo positivo por la guerra. Tanto las encuestas de opinión como mis propias conversaciones con las élites rusas sugieren que la mayoría de los rusos no quieren luchar por una victoria completa (signifique eso lo que signifique) y desearían una paz de compromiso ahora. Sin embargo, incluso grandes mayorías están en contra de la rendición, y se oponen a la devolución a Ucrania de cualquier terreno en las cinco provincias «anexionadas» por Rusia.

 En las élites, el deseo de una paz de compromiso está vinculado a la oposición a la idea de intentar asaltar por la fuerza las principales ciudades ucranianas, como fue el caso de Mariupol -y Járkov es al menos tres veces mayor que Mariupol-. «Aunque tuviéramos éxito, nuestras bajas serían enormes, también la muerte de civiles, y heredaríamos grandes montones de ruinas que tendríamos que reconstruir», me dijo un analista ruso. «No creo que la mayoría de los rusos quieran ver eso».

A pesar de los esfuerzos de algunas figuras como el ex presidente Dmitri Medvédev, existe muy poco odio hacia el pueblo ucraniano (en contraposición al gobierno ucraniano), en parte porque muchos rusos son a su vez ucranianos de origen. De ahí quizás otra razón por la que Putin ha presentado esto como una guerra contra la OTAN, no contra Ucrania. Esto recordaba las actitudes hacia Rusia de las personas que conocí en las zonas de habla rusa de Ucrania el año pasado, muchas de las cuales son total o parcialmente rusas. Odiaban al gobierno ruso, no al pueblo ruso.

 En las élites extranjeras y de seguridad circulan varias ideas para una paz de compromiso: un tratado ratificado por las Naciones Unidas, que garantice la seguridad ucraniana (y rusa) sin que Ucrania entre en la OTAN; la creación de zonas desmilitarizadas patrulladas por fuerzas de paz de la ONU, en contraposición a la anexión de más territorio; intercambios territoriales, en los que Rusia devolvería a Ucrania terrenos en Járkov a cambio de terrenos en el Donbás o Zaporozhia. Sin embargo, la gran mayoría de los analistas rusos con los que he hablado creen que sólo Estados Unidos puede iniciar conversaciones de paz, y que esto no ocurrirá hasta después de las elecciones estadounidenses, si es que ocurre.

Por lo tanto, el ambiente general parece ser de aceptación de la inevitabilidad de una guerra duradera, más que de entusiasmo positivo por la guerra; y la administración Putin parece contenta con esto. Putin sigue desconfiando mucho del pueblo ruso; de ahí su negativa hasta ahora a movilizar más que una fracción de la mano de obra disponible en Rusia. Este no es un régimen que desee la participación masiva, y por lo tanto también desconfía del entusiasmo de las masas. Su máxima parece más bien: «La calma es el primer deber de todo ciudadano»."

(Anatol Lieven  Director del Programa Eurasia en el Instituto Quincy para el Arte del Gobierno Responsable, Brave New Europe, 21/07/24, traducción DEEPL, fuente Responsible Statecraft)

15.5.24

Jacques Sapir: el nuevo ministro de defensa ruso comprende perfectamente que la supervivencia de Rusia depende de su economía Y de su capacidad para desarrollar un régimen de innovación que implique todo un ecosistema, así como un sistema de financiación ... colaboró en la legislación y la normativa que permitieron el desarrollo de tecno-parques en colaboración con grandes universidades... Su nombramiento para el Ministerio de Defensa reviste una importancia considerable. Marca la transformación de este ministerio en una agencia de producción, diseño, investigación e innovación para las fuerzas armadas. XVI El impacto sobre las empresas militares-industriales será considerable... Esto significa también que algunas de las empresas de los tecno-parques y start-ups se integrarán en este proceso para impulsar la innovación. Es probable que Rusia cree un equivalente de DARPA para garantizar el contacto entre civiles y militares... Las funciones puramente «militares» del Ministerio podrían quedar bajo la autoridad de un Estado Mayor ampliado, que incluyera a los responsables de economía, transportes, inteligencia, etc., siguiendo el modelo de la STAVKA de la Segunda Guerra Mundial... Andrei Belousov está perfectamente convencido de que el desarrollo de la producción militar NO DEBE ir en detrimento de la producción civil. Podemos suponer que mantendrá la proporción 40/60 para la producción militar/civil... su nombramiento indica que el gobierno ruso mira mucho más allá de las hostilidades actuales y espera un periodo de 10 a 20 años de confrontación «fría» con los países de la OTAN... Sabe que, en esta lógica, la capacidad de Rusia para resistir, o incluso para vencer, depende no sólo de la producción militar, sino también de la vitalidad de su economía y de los procesos de innovación que se desarrollan en ella

"I Andrei Belousov acaba de ser nombrado Ministro de Defensa. Se trata de un nombramiento importante, tanto por él mismo como por lo que significa políticamente. #Hilo sobre este asunto.

II Conozco a Andrei Belousov desde principios de los años noventa. Entonces era un brillante director de investigación del Instituto de Previsión Económica y participó en las primeras sesiones del seminario franco-ruso celebrado en Moscú.

III Calificarle de «liberal» es engañoso. Era «liberal» en el sentido de que había reconocido el fracaso de la planificación centralizada soviética y estaba a favor de la privatización, ¡pero como todos nosotros en el seminario del FR!

IV En 1995-1996, estaba conmocionado y escandalizado por la situación en Rusia y la connivencia con los oligarcas, y fue uno de los que me habló de la necesidad de una reacción de las «fuerzas sanas» si se quería salvar al país.

V Le tenían en alta estima los dos directores sucesivos del IPE, y en particular Víctor Ivanter, que fue el director efectivo del Instituto desde 1996 hasta su muerte en 2019, y que mantenía que era el único que entendía el concepto de PIB.

VI Cuando se incorporó a la administración, puso en marcha la reforma de ROSSTAT y, como tal, tuve otras oportunidades de conocerle cuando participé en el programa de asistencia INSEE -ROSSTAT. Rápidamente se ganó el respeto de nuestros colegas del INSEE.

VII Se incorporó a la administración presidencial a finales de 2000, cuando Putin fue elegido, y rápidamente se convirtió en uno de sus asesores en materia de economía e innovación, poniendo en práctica todos sus conocimientos (economía y matemáticas) en su nuevo cargo.

VIII Fue entonces cuando redacté 2 informes para la administración presidencial (2002 y 2007), que posteriormente se publicaron en «Problemy Prognozirovanija», la revista del IPE-ASR.

IX Comprendió (y comprende) perfectamente que la supervivencia de Rusia depende de su economía Y de su capacidad para desarrollar un régimen de innovación que implique todo un ecosistema, así como un sistema de financiación.

X Desempeñó un papel importante en la elaboración de la legislación y la normativa que permitieron el desarrollo de tecno-parques en colaboración con grandes universidades como la de Novosibirsk (el seminario franco-ruso trasladó allí una de sus sesiones en 2015).

XI Se incorporó al gobierno como Ministro de Desarrollo Económico (manteniendo vínculos con el IPE-ASR). Ya estaba convencido de que la inversión y la construcción de grandes grupos innovadores eran la clave del éxito de Rusia.

XII Considerarlo un planificador sólo tiene sentido si entendemos la planificación como el proceso implantado en Francia a principios de los sesenta o en Japón de 1957 a 1971. El objetivo era orientar las actividades de los grupos públicos y privados.

XIII Durante demasiado tiempo se vio bloqueado por los funcionarios del Ministerio de Economía y Hacienda y por el Banco Central. No fue hasta la crisis de COVID (2020) cuando pudo liberarse y empezar a poner en práctica sus ideas.

XIV Fue en este momento cuando Belousov, que también se había convertido en Viceprimer Ministro, parece haber dado un giro de 180 grados. En 2022 y 2023, acompañó y coordinó el fuerte crecimiento de las inversiones de las empresas privadas y el crecimiento resultante.

XV Su nombramiento para el Ministerio de Defensa reviste una importancia considerable. Marca la transformación de este ministerio en una agencia de producción, diseño, investigación e innovación para las fuerzas armadas.

XVI El impacto sobre las empresas militares-industriales será considerable. Verán racionalizadas sus actividades y, sobre todo, deberán estar atentas al vínculo entre el corto y el largo plazo a través de los procesos de innovación.

XVII Esto significa también que algunas de las empresas de los tecno-parques y start-ups se integrarán en este proceso para impulsar la innovación. Es probable que Rusia cree un equivalente de DARPA para garantizar el contacto entre civiles y militares.

XVIII Las funciones puramente «militares» del Ministerio podrían quedar bajo la autoridad de un Estado Mayor ampliado, que incluyera a los responsables de economía, transportes, inteligencia, etc., siguiendo el modelo de la STAVKA de la Segunda Guerra Mundial.

XIX Esta nueva STAVKA estaría entonces lógicamente adscrita a la Administración Presidencial. Habrá que estar atentos a las informaciones que se vayan filtrando en los próximos meses sobre esta posible reorganización.

XX Añadamos que Andrei Belousov está perfectamente convencido de que el desarrollo de la producción militar NO DEBE ir en detrimento de la producción civil. Podemos suponer que mantendrá la proporción 40/60 para la producción militar/civil.

XXI Sin embargo, su nombramiento indica que el gobierno ruso mira mucho más allá de las hostilidades actuales y espera un periodo de 10 a 20 años de confrontación «fría» con los países de la OTAN.

XXII Sabe que, en esta lógica, la capacidad de Rusia para resistir, o incluso para vencer, depende no sólo de la producción militar, sino también de la vitalidad de su economía y de los procesos de innovación que se desarrollan en ella."

(Jacques Sapir, TWITTER, traducción google)

19.3.24

El análisis del Partido Comunista ruso de las elecciones presidenciales, ante el hecho de que tuvo un fuerte descenso en comparación con las elecciones anteriores: "Estamos en plena guerra. Más de una docena de regiones del país han sido bombardeadas por el enemigo. La gente que vive en Rusia está muriendo. Por eso, nuestra población se ha consolidado en torno al comandante en jefe supremo... En el contexto de la guerra a gran escala que Occidente ha desatado contra nosotros, el voto en las elecciones presidenciales fue, en efecto, un voto de apoyo al comandante en jefe supremo, que dirige nuestra lucha de liberación nacional por la supervivencia de Rusia... Al mismo tiempo, comprendemos que en nuestro país hay que resolver una serie de problemas. El capitalismo demostró su incapacidad durante 30 años tras la destrucción de la URSS. Sólo la transición a un modelo de desarrollo socialista, sólo la adopción de nuestro programa como base permitirá salir de los problemas existentes"

 "El Partido Comunista de la Federación Rusa mantiene su posición coherente de apoyo al gobierno de Vladímir Putin en su lucha contra la guerra híbrida desatada por las potencias imperialistas occidentales, pero al mismo tiempo no deja de criticar y hacer propuestas alternativas sobre cuestiones internas.

El 18 de marzo se celebró en la agencia de noticias TASS una rueda de prensa del Partido Comunista de la Federación Rusa (Коммунистическая Партия Российской Федерации; КПРФ) sobre los resultados de las últimas elecciones presidenciales, en las que se produjo la clara victoria de Vladímir Putin. Al acto asistieron los máximos dirigentes del partido, entre ellos el secretario general Gennadij Zjuganov, el candidato presidencial Nikolaj Charitonov y el número dos del partido Jurij Afonin.

"Quiero felicitar a los ciudadanos de nuestra Gran Rusia por la celebración de estas elecciones", comenzó Zjuganov. "Se celebraron por primera vez en medio de una brutal guerra declarada contra el mundo ruso. En condiciones en las que se impusieron 18.000 sanciones a nuestro país, en condiciones en las que ocho de nuestras regiones fueron bombardeadas por la OTAN y los estadounidenses, que desataron una guerra salvaje en la fraternal Ucrania".

 A pesar de que el Partido Comunista ha presentado a Charitonov como candidato de la oposición contra el gobierno de Vladimir Putin, Zjuganov no dudó en reconocer el mérito del líder ruso: "Debemos felicitar al Presidente Putin, que ha recibido un enorme apoyo en estas elecciones. Eso, para el comandante supremo, es de suma importancia", dijo el secretario general, que nunca ha dejado de apoyar al gobierno en la guerra híbrida que Occidente libra contra Moscú.

Al mismo tiempo, Zjuganov afirmó que el Partido Comunista seguirá haciendo propuestas para hacer más justo el sistema económico y social de Rusia y contrarrestar el poder desenfrenado de la oligarquía: "Durante los dos años de guerra, la oligarquía rusa se ha llevado del país casi 300.000 millones de dólares. Estos fondos serían suficientes no sólo para restaurar las regiones que han vuelto a Rusia, sino también para apoyar a las familias que sufrieron pérdidas durante la guerra. Sobre cada una de estas cuestiones, hemos presentado un paquete de leyes que podrían aplicarse en su totalidad".

El candidato presidencial Charitonov también expresó su opinión sobre el veredicto electoral, respondiendo a las preguntas de los periodistas presentes, que señalaron que el Partido Comunista sólo obtuvo el 4,32% de los votos, un fuerte descenso en comparación con las elecciones anteriores: "El hecho es que esta campaña electoral tuvo lugar en tiempos turbulentos. De hecho, estamos en plena guerra. Más de una docena de regiones del país han sido bombardeadas por el enemigo. La gente que vive en Rusia está muriendo. Por eso, nuestra población se ha consolidado en torno al comandante en jefe supremo", explicó el candidato comunista.

Jurij Afonin, vicepresidente primero del Comité Central del Partido Comunista y, por tanto, segundo tras Ziugánov en la jerarquía del KPFR, se refirió a su vez al difícil contexto internacional en el que se celebraron las elecciones presidenciales: "En el contexto de la guerra a gran escala que Occidente ha desatado contra nosotros, el voto en las elecciones presidenciales fue, en efecto, un voto de apoyo al comandante en jefe supremo, que dirige nuestra lucha de liberación nacional por la supervivencia de Rusia. Los resultados de la votación mostraron una consolidación en torno al comandante supremo Vladimir Vladimirovič Putin'.

Sin embargo, al igual que Zjuganov, Afonin no dejó de hacer hincapié en ciertas cuestiones internas en las que el Partido Comunista no está de acuerdo con la línea adoptada por el gobierno actual: "Al mismo tiempo, comprendemos que en nuestro país hay que resolver una serie de problemas. El capitalismo demostró su incapacidad durante 30 años tras la destrucción de la URSS. Sólo la transición a un modelo de desarrollo socialista, sólo la adopción de nuestro programa como base permitirá salir de los problemas existentes".

Como se desprende de las palabras de los principales dirigentes del KPRF, el Partido Comunista de la Federación Rusa también comparte nuestro análisis de que la ofensiva del imperialismo occidental contra Moscú no ha hecho sino reforzar la posición de Vladimir Putin en el interior del país. Sintiéndose atacado, el pueblo ruso no ha hecho más que acurrucarse en torno a su líder, resistiendo así tanto los ataques mediáticos como bélicos lanzados por EEUU y los vasallos de Washington por delegación a través del régimen neonazi de Kiev. A pesar de las cuestiones internas sobre las que el KPRF no deja de criticar, los dirigentes comunistas rusos no pueden dejar de reconocer el importante papel desempeñado por el presidente Putin en la defensa de los intereses de Rusia en una situación internacional muy tensa."           (Giulio Chinappi, Marx21, 19/03/24, traducción DEEPL)

16.3.24

Los rusos votan a Putin... Putin va a ganar no sólo porque ha diezmado cualquier fuerza opositora seria, sino porque la invasión rusa de Ucrania parece tener al menos un apoyo resignado entre la población rusa, aunque se estén perdiendo vidas rusas. La razón principal es que, en contra de las esperanzas y expectativas de los analistas occidentales, la economía rusa no se ha hundido, y las fuerzas rusas parecen tener ahora la sartén por el mango dentro de Ucrania... La economía de guerra rusa resiste. Los salarios han subido dos dígitos, el rublo es relativamente estable y la pobreza y el desempleo están en mínimos históricos... El Gobierno gasta masivamente en ayudas sociales a las familias, aumento de las pensiones, subvenciones hipotecarias e indemnizaciones a los familiares de los militares (Michael Roberts, economista de la City)

 "Los rusos acuden hoy a las urnas para las elecciones presidenciales de su país, que durarán tres días, con un único resultado previsto. El actual Presidente Vladimir Putin ganará cómodamente.  El Presidente ruso es elegido por sufragio popular directo. Si ningún candidato obtiene más del 50% de los votos, se celebra una segunda vuelta entre los dos candidatos más populares tres semanas después. Es la primera vez que en unas elecciones presidenciales rusas se vota durante varios días, así como la primera que permite a los votantes emitir su voto por Internet.

No hay ningún candidato serio de la oposición que pueda ganar. En la votación presidencial de 2018, el segundo candidato del partido comunista, Pavel Grudinin, obtuvo el 11,8% de los votos, frente al 76,7% de Putin.  Esta vez figuran en las papeletas Nikolai Kharitonov, del Partido Comunista, Leonid Slutsky, del nacionalista Partido Liberal Democrático, y Vladislav Davankov, del Nuevo Partido Popular.  Pero todos estos candidatos apoyan ampliamente la política de Putin, incluida la invasión de Ucrania. La gran mayoría de los medios de comunicación independientes rusos han sido prohibidos y cualquiera que sea declarado culpable de difundir lo que el gobierno considera "información deliberadamente falsa" puede ser encarcelado hasta 15 años.

 Putin va a ganar no sólo porque ha diezmado cualquier fuerza opositora seria, sino porque la invasión rusa de Ucrania parece tener al menos un apoyo resignado entre la población rusa, aunque se estén perdiendo vidas rusas.  La razón principal es que, en contra de las esperanzas y expectativas de los analistas occidentales, la economía rusa no se ha hundido y las fuerzas rusas parecen tener ahora la sartén por el mango dentro de Ucrania.

La economía de guerra rusa resiste.  Los salarios han subido dos dígitos, el rublo es relativamente estable y la pobreza y el desempleo están en mínimos históricos. En los tres últimos trimestres, los salarios de las rentas más bajas del país han aumentado más rápidamente que los de cualquier otro segmento de la sociedad, con una tasa de crecimiento anual de aproximadamente el 20%.

El Gobierno gasta masivamente en ayudas sociales a las familias, aumento de las pensiones, subvenciones hipotecarias e indemnizaciones a los familiares de los militares.

La guerra de Ucrania ha agudizado la escasez de mano de obra, ya que el reclutamiento militar aleja a los trabajadores del mercado y medio millón de rusos huyen del país. Putin declaró el mes pasado que los empresarios tenían un déficit de 2,5 millones de personas.  Esto ha beneficiado a los trabajadores rusos que no forman parte de las fuerzas armadas, ya que los directivos se resisten a despedir a nadie. La tasa de desempleo se mantiene en mínimos históricos y las expectativas de contratación se han disparado hasta un nivel récord.

 Sin embargo, la inflación ha repuntado, acelerándose en febrero hasta el 7,7% interanual. Pero los salarios suben más deprisa. El salario medio mensual en 2023 superó los 74.000 rublos (814 $), cerca de un 30% más que hace dos años. Antes del año pasado, Rusia no había registrado un aumento de la renta real disponible superior al 5% en muchos años.

Y la economía de guerra rusa no se hunde, sino que crece.  El FMI prevé un crecimiento real del PIB en 2024 del 2,6%, por encima del G7.

Durante los dos últimos años de guerra, Rusia ha logrado sortear las sanciones, al tiempo que invertía casi un tercio de su presupuesto en gastos de defensa. También ha podido aumentar el comercio con China y vender su petróleo a nuevos mercados, en parte mediante el uso de una flota de petroleros en la sombra para eludir el límite de precios que los países occidentales esperaban que redujera la capacidad bélica del país.  La mitad de su petróleo se exportó a China en 2023. Y se convirtió en el principal proveedor de petróleo de China en 2023, según datos de las aduanas chinas. Las importaciones chinas en Rusia se han disparado más de un 60% desde el inicio de la guerra, ya que el país ha sido capaz de suministrar a Rusia un flujo constante de bienes, incluidos automóviles y dispositivos electrónicos, llenando el vacío de la pérdida de importaciones de bienes occidentales. El comercio entre Rusia y China alcanzará los 240.000 millones de dólares en 2023, lo que supone un aumento de más del 64% desde 2021, antes de la guerra.

En contra de las previsiones occidentales, la industria rusa ha crecido gracias a la producción relacionada con la guerra, mientras que la demanda de manufacturas nacionales también ha aumentado por la caída de las importaciones a causa de las sanciones.  La industria automovilística, que sufrió un duro golpe al principio, cuando los fabricantes de automóviles occidentales y japoneses abandonaron Rusia en masa, se ha ido recuperando con fuerza mes a mes, a medida que las empresas chinas han ido entrando en escena.

El nivel de utilización de la capacidad productiva de la economía rusa ha aumentado en general y, según diversos estudios, se sitúa ahora en niveles históricamente muy altos.

Una economía de guerra significa que el Estado interviene e incluso anula la toma de decisiones del sector capitalista para el esfuerzo bélico nacional.  La inversión estatal sustituye a la privada.  Irónicamente, en el caso de Rusia esto se ha visto acelerado por la retirada de las empresas occidentales de los mercados rusos y por las sanciones.  El Estado ruso ha adquirido entidades extranjeras y/o las ha revendido a capitalistas rusos comprometidos con el esfuerzo bélico.

Pero la economía de guerra rusa volverá a la acumulación capitalista cuando termine la guerra.  El Ministerio de Finanzas ruso estima que el estímulo fiscal relacionado con la guerra en 2022-23 fue equivalente a alrededor del 10% del PIB. En ese mismo periodo, la producción industrial relacionada con la guerra ha aumentado un 35%, mientras que la producción civil se ha mantenido plana (hasta hace poco), según una investigación publicada por el Instituto de Economías Emergentes del Banco de Finlandia.

El elevado gasto social y bélico también ha provocado un enorme desfase presupuestario. El déficit presupuestario federal era de 1,5 billones de rublos a finales de febrero, mientras que el Ministerio de Finanzas ha previsto un déficit de 1,6 billones de rublos para todo 2024 y las reservas disponibles del fondo de riqueza de Rusia ya se han reducido a la mitad. Tras las elecciones, los rusos pueden esperar una subida de impuestos, al menos para las rentas más altas.

Y la economía rusa sigue estando fundamentalmente vinculada a los recursos naturales.  Se basa más en la extracción que en la fabricación. La minería representaba alrededor del 26% de la producción industrial bruta en julio de 2023, y tres industrias -la extracción de petróleo crudo y gas natural, la fabricación de coque y productos refinados del petróleo y la fabricación de metales básicos- representaban más del 40% del total. "El régimen es resistente porque se asienta sobre una plataforma petrolífera", afirma Elina Ribakova, investigadora principal no residente del Instituto Peterson de Economía Internacional. "La economía rusa es ahora como una gasolinera que ha empezado a producir tanques".

La producción bélica es básicamente improductiva para la acumulación de capital a largo plazo. Y el crecimiento potencial del PIB real de Rusia probablemente no supere el 1,5% anual, ya que el crecimiento se ve restringido por el envejecimiento y la disminución de la población y las bajas tasas de inversión y productividad.  La rentabilidad del capital productivo ruso antes de la guerra era muy baja.

La economía de guerra rusa está bien situada para continuar la guerra durante varios años si es necesario, pero cuando la guerra termine, Putin puede enfrentarse a una caída significativa de la producción y el empleo."

(Michael Roberts, economista de la City, Brave New Europe, 15/03/24; traducción DEEPL, enlaces en el original)

5.3.24

La transformación de Rusia... Los años noventa fueron época de enormes posibilidades de enriquecimiento privado para unos pocos, y de miseria y colapso demográfico para los más... En el ámbito internacional, fueron tiempos de humillación e impotencia con la ampliación de la OTAN... En los noventa, los “intereses rusos” (en realidad de la elite dirigente) consistían en llenarse los bolsillos, vía la privatización... Una vez realizada con éxito la reconversión social de la casta dirigente, con Putin comenzó el restablecimiento de la potencia rusa... La elite rusa cayó del caballo y comenzó a elaborar un plan para hacerse respetar por ese Occidente... El primer paso fue subordinar a la autoridad del Estado a los oligarcas... Jodorkovski, propietario de la petrolera Yukos que quería meter a las empresas americanas en el sector fue detenido y encarcelado diez años... Hoy, la elite depredadora rusa está formada por “capitalistas políticos”, es decir por un grupo social que extrae su ventaja competitiva de los beneficios que obtiene de su control del Estado... Los “oligarcas” rusos son objetos subordinados del Estado ruso, como la nobleza rusa lo fue de la autocracia zarista. (No son peores, pero son diferentes a sus homólogos occidentales)... en Rusia debe reconocerse un dominio en el que los intereses de la clase capitalista rusa sean respetados por el capital transnacional occidental. Para la elite depredadora occidental eso es inadmisible. Sus compañías, a las que los gobiernos están supeditados, no admiten ningún “coto”... si el capital occidental hubiera tenido libre acceso al control de los recursos energéticos y minerales de Rusia no habría habido ampliación de la OTAN... La pelea entre el capitalismo globalista transnacional occidental y el capitalismo político ruso está empujando a Moscú a cierta “sovietización”; a cambiar el contrato social en política interior con más distribución, más control estatal, más keynesianismo y menos mercado, y, ciertamente, con más represión... El resultado es tan pintoresco como observar al Presidente Putin, un decidido conservador, anticomunista y partidario de la “economía de mercado”, hacer el elogio de Fidel Castro, el Che Guevara y el Presidente Allende... una transformación de gran importancia para el conjunto del mundo (Rafael Poch)

 "Aunque en otro sentido al que manejan todos los papagayos que aparecen en este vídeo «Not About Nato» | «Never About NATO» | «Nothing to Do With NATO» | UKRAINE WAR – YouTube , es verdad que el motivo de la guerra no es la OTAN, ni el avance de la OTAN. La geopolítica del asedio a Rusia no es causa, sino consecuencia del choque de intereses entre dos capitalismos.

En los años noventa las elites postsoviéticas se dedicaron a enriquecerse vía la depredación del patrimonio nacional. Sociológicamente, se reciclaron de casta administrativa a clase propietaria. Yo llamo a eso “la reconversión social de la estadocracia” (la “nomenklatura”, por usar un término más familiar pero mucho menos preciso de aquella casta estatal soviética).

Los amos de Rusia esperaban homologarse con sus colegas occidentales. Estaban convencidos de que Occidente les iba a dejar entrar en la globalización capitalista como socios “libres e iguales”. Habían olvidado todo aquello por lo que sus abuelos hicieron la revolución en busca de una solución al problema del desigual desarrollo capitalista que empujaba al Imperio Ruso de principios del siglo XX a convertirse en una especie de gran potencia colonizada. Consideraban que la revolución de 1917 había sido una especie de accidente histórico y que con la URSS su país se había apartado de la “civilización” a la que ahora regresaban.

Moscú quería ser Nueva York, París o Londres, pero lo que la globalización capitalista ofrecía era Buenos Aires, Sao Paulo o Bombay: un estatuto subalterno y dependiente en el que la ”Tercera Roma” (Moscú en la ideología imperial abrazada en el siglo XVI) debía renunciar a su identidad secular y realidad de gran potencia, con su nueva burguesía en el papel de mera intermediaria en el comercio internacional de las materias primas de las que Rusia es número uno mundial.

Los años noventa fueron época de enormes posibilidades de enriquecimiento privado para unos pocos, y de miseria y colapso demográfico para los más. En el ámbito internacional, fueron tiempos de humillación e impotencia con la ampliación de la OTAN y el apoyo occidental al secesionismo en Rusia, mientras el ejército ruso era batido en el Cáucaso por varios miles de guerrilleros chechenos.

En un mundo sin respeto a los débiles, ¿quién iba a respetar los “intereses rusos” ante aquel espectáculo? En los noventa, los “intereses rusos” (en realidad de la elite dirigente) consistían en llenarse los bolsillos, vía la privatización. Lo del orgullo y la ambición de gran potencia iba por detrás de lo principal: el enriquecimiento personal y de grupo.

Una vez realizada con éxito la reconversión social de la casta dirigente, con Putin comenzó el restablecimiento de la potencia rusa, y con ello el choque con el “capitalismo realmente existente”. La elite rusa cayó del caballo y comenzó a elaborar un plan para hacerse respetar por ese Occidente, que nunca entendió muy bien los procesos internos de Rusia ni sus realidades. El primer paso fue subordinar a la autoridad del Estado a los oligarcas. En 2003 uno de ellos, Mijaíl Jodorkovski, propietario de la petrolera Yukos que quería meter a las empresas americanas en el sector energético y se vanaglorió de que gastándose 10.000 millones de dólares podía desplazar a Putin en la presidencia del país, fue detenido y encarcelado diez años.

Hoy, la elite depredadora rusa está formada por “capitalistas políticos”, es decir por un grupo social que extrae su ventaja competitiva de los beneficios que obtiene de su control del Estado. Para eso necesita que el capital global le reconozca su coto privado en Rusia y en su entorno geográfico. Por ejemplo: el sector energético ruso es propiedad “nacional” controlada por Rusia, es decir por los propietarios del Estado ruso. Los “oligarcas” rusos son objetos subordinados del Estado ruso, como la nobleza rusa lo fue de la autocracia zarista. (No son peores, pero son diferentes a sus homólogos occidentales).

En el entorno geográfico de Rusia, debe reconocerse un dominio, o como mínimo un condominio, en el que los intereses de la clase capitalista rusa sean tenidos en cuenta y respetados por el capital transnacional occidental.

Para la elite depredadora occidental eso es inadmisible. Sus compañías, a las que los gobiernos están supeditados, no admiten ningún “coto”. Los recursos naturales de Rusia deben ser abiertos a la rapiña del capital global y los capitalistas políticos rusos deben convertirse en una mera clase compradora, subalterna e intermediaria. Pero ese papel la élite rusa no lo acepta. Y al no aceptarlo se produce el conflicto.

Quiero decir con esto, que si el capital occidental hubiera tenido libre acceso al control de los recursos energéticos y minerales de Rusia, y si en ese negocio la élite rusa se hubiera conformado con un papel subalterno y solícito hacia los intereses extranjeros, no habría habido ampliación de la OTAN ni se hubiera excluido a Rusia ni demonizado al régimen de Putin, cuyas conocidas fechorías y defectos no lo hacen peor sino bastante mejor que el de otros países “amigos”, como Turquía o Arabia Saudí, y, desde luego, mucho menos criminal en su comportamiento internacional que las potencias occidentales que han ocasionado más de 4 millones de muertos y 38 millones de desplazados en sus guerras e intervenciones tras el 11-S neoyorkino, según el magnífico trabajo (Cost of Wars) de la Universidad Brown de Estados Unidos. Costs of War (brown.edu)

Así que todo esto se aclara mucho si se lee en el marco de un conflicto en el que unos intentan que se reconozca su coto “geoeconómico”, lo que el Kremlin designa como “nuestros legítimos intereses”, mientras que los otros no lo admiten porque su coto es el mundo entero y Rusia y su entorno no pueden ser excepción.

Lo más interesante de todo esto es ¿Cómo transforma, cómo transformará, cómo está transformando, este conflicto a la elite rusa, al régimen bonapartista ruso y a la sociedad rusa en su conjunto?

La pelea entre el capitalismo globalista transnacional occidental y el capitalismo político ruso, así como la negativa a tratar a la elite rusa como una igual en el club global de los depredadores, está empujando a Moscú a cierta “sovietización”; a cambiar el contrato social en política interior con más distribución, más control estatal, más keynesianismo y menos mercado, y, ciertamente, con más represión. De puertas afuera, se hace más énfasis en el anticolonialismo, antiocciodentalismo, potenciando el papel de los BRIC´s, de las relaciones con África, América Latina y por supuesto Asia.

El resultado es tan pintoresco como observar al Presidente Putin, un decidido conservador, anticomunista y partidario de la “economía de mercado”, hacer el elogio de Fidel Castro, el Che Guevara y el Presidente Allende, en su último discurso ante el foro latinoamericano celebrado en Moscú en septiembre de 2023. http://duma.gov.ru/es/multimedia/video/events/93354/ O al secretario del Consejo de Seguridad, Nikolai Pátrushev, un cuadro del KGB, arremetiendo contra “el proyecto colonial-imperialista occidental” y su “civilización depredadora” y ofreciendo al mundo, especialmente al Sur global, la “vía alternativa” de Rusia. http://svr.gov.ru/upload/iblock/3eb/15092023r.pdf Esta transformación está ocurriendo ahora y debe ser observada con la máxima atención.

Todo esto puede resultar bastante desconcertante viniendo de personajes tan conservadores y poco izquierdistas como los actuales dirigentes rusos, pero de alguna forma esa fue la paradoja de la URSS: una superpotencia autocrática y tiránica en lo político, conservadora y tradicionalista en muchos aspectos, y al mismo tiempo, igualitaria y niveladora en lo social, y fundamental por su papel de contrapeso al hegemonismo occidental en el mundo.

La Rusia de hoy no es, ni será, la URSS de ayer, pero la lógica de la pelea entre el capitalismo subordinado al Estado característico de Rusia y el capitalismo transnacional occidental, está dando lugar a una transformación de gran importancia para el conjunto del mundo."                       (Rafael Poch de Feliu , blog, 24/02/24)