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6.3.20

La pasada semana fué la peor para las acciones desde 2008, con las principales bolsas mundiales bajando más de un 10%. Si la aversión al riesgo en los mercados financieros continúa, se pinchará la enésima burbuja, la de la deuda corporativa estadounidense, y podríamos ver importantes quiebras financieras

"El coronavirus ha surgido como un cisne negro que podría trastocar el devenir del crecimiento económico global. 

Con los datos disponibles en la mano, a fecha de hoy, los riesgos para la salud estarían acotados, incluso aunque se convirtiera en una pandemia global. Por el contrario, las consecuencias económicas negativas podrían ser considerables si el miedo se convierte en la respuesta humana dominante, especialmente en un contexto de enorme vulnerabilidad implícita de la economía global.

 Las economías occidentales solo saben sobrevivir de burbuja en burbuja, aspecto que se acentuó en la salida a la Gran Recesión, donde no se hizo lo que económica y socialmente era eficiente. Todo por proteger los intereses de cierta clase, la superclase. 

Y en esas estábamos cuando el dichoso virus acabó, finalmente, generando las caídas bursátiles de las dos últimas semanas, esas que han puesto de los nervios a los llorones de Wall Street y a los consejos de administración de los bancos sistémicos globales, aquellos que, impunemente, bajo la aquiescencia de los gobiernos de turno, siguen jugando al casino, junto a los individuos más ricos del planeta, vía banca en la sombra.  

Si la aversión al riesgo en los mercados financieros continúa, se pinchará la enésima burbuja generada, en este caso la deuda corporativa estadounidense, y podríamos ver importantes quiebras empresariales.

 Durante las últimas dos semanas ha habido fuertes descensos en los precios de los activos de riesgo, salvo el oro y la plata: bolsa, deuda corporativa high yield, deuda soberana periférica, materias primas, carry trades… La anterior fue la peor semana para las acciones desde 2008, con las principales bolsas mundiales bajando más de un 10%. 

Pero las bolsas estadounidenses, terminaron el viernes sorpresivamente “intervenidas”. Poco antes del cierre, un viernes por la tarde, después de una semana horrenda, cuando todos los vendedores habían terminado de vender y estaban agotados en algún lugar oculto, lamiéndose las heridas, cuando no quedaba liquidez en el mercado, entonces los precios de las acciones rebotaron fuertemente al alza

 Esto sucedió durante los últimos 15 minutos de negociación, cuando los vendedores habían desaparecido, y se necesitó sólo un poco de presión de compra para reactivar los precios. Un botón de muestra, el índice S&P 500 se disparó 73 puntos en 15 minutos, de 2.881 a 2.954, bajando "sólo" un 0,8% en el día. Lo mismo sucedió con el Dow y el Nasdaq.

Los economistas llorones y los voceros de Wall Street se estuvieron quejando durante días para que la Reserva Federal “rescatara” sus acciones con promesas de nuevos recortes en los tipos de interés, incluso antes de la reunión de marzo, tal como finalmente acabó pasando este miércoles donde, de manera extraordinaria, recortaron 0,5% el tipo de interés oficial. Se han acostumbrado de alguna manera a la droga que suministran los bancos centrales, y sin ella, son vulnerables a cualquier recaída. 

Este es el gran drama de la economía global porque el dinero además no se emplea en favor de la actividad productiva y de la ciudadanía, propuesta de trabajo garantizado, siguiendo la Teoría Monetaria Moderna, sino que es un tributo a esa superclase rentista que gana dinero a ex puertas sin hacer nada productivo.

Son los nuevos señores feudales, unos individuos insensibles ante las necesidades de la inmensa mayoría de la ciudadanía. (...) En lugar de un mercado, quieren la bien engrasada máquina de dinero de los últimos años. Y al final, claro que lo consiguieron, temporalmente. (...) 

Así explota la enésima burbuja

En septiembre del año pasado, en plena desaceleración de la economía global, avisábamos que para que se produjera una recesión debería haber un aumento significativo de la aversión al riesgo en los mercados financieros, que, de nuevo, terminara por explotar la enésima burbuja engendrada por los hacedores de política económica. 

Este es el devenir del ciclo económico planetario desde 1998, donde, definitivamente, se desmelenó sin complejos uno de los rasgos característicos del sistema de gobernanza neoliberal, la financiarización de la economía en su conjunto. Un resultado colateral, los nuevos devoradores del presupuesto público. Nos referimos a la banca sistémica, bajo el riesgo moral “demasiado grande para quebrar”.

La burbuja que estallaría ahora sería la de la deuda privada corporativa estadounidense. Avisamos de que se podría avecinar una crisis de deuda privada, que podría además activar una crisis de deuda soberana en aquellos países que carecen de soberanía monetaria, como el nuestro. 

Las empresas no financieras de medio mundo se adentraron en un nuevo lodazal, un río de deudas de su propia creación. Han estado impulsando los precios de sus acciones con adquisiciones empresariales y/o recompras sin fin de sus propias acciones, ambas financiadas con préstamos con tipos de interés bajos y emisiones de bonos basura.

Junto a bancos zombis, ahora tendríamos además corporaciones zombis. En un entorno global de bajos tipos de interés, la búsqueda de rentabilidad halló una nueva fuente comparativamente atractiva, la deuda corporativa emergente estadounidense, que posteriormente se trasladó al resto de áreas geográficas, en la forma de títulos con garantía sobre préstamos CLO, su acrónimo en inglés (Collateralized Loan Obligation). Todo este castillo de naipes el que puede acabar colapsando. Y el coronavirus lo podría activar. ¡Ay, se me olvidaba!, mientras tanto, la banca sistémica sigue meciendo la mano en la cuna a través de la banca en la sombra. Todo muy liberal."                (Juan Laborda, Vox Populi, 05/03/20)

9.7.12

JP Morgan establece en 350.000 millones de euros la ayuda que necesita España. Mantener solo un mes el pago de nuestra deuda a un 7%, como el que se ha alcanzado, es una suma multimillonaria de beneficios. Vamos a pagar 40.000 millones, solo en concepto de intereses, en los próximos meses

"Nuestra capital, Madrid, es la capital más endeudada de Europa. Su deuda supera a las de Barcelona, Sevilla y Valencia juntas. Posee 1.500 asesores (muchos de ellos no se sabe incluso sobre qué asesoran), 180 coches oficiales, cinco veces más personal que los ayuntamientos más grandes y representativos del mundo y un desprestigio completo frente a las agencias de calificación de riesgos. 

Solo en el centro de Madrid hay edificios públicos sin utilizar por valor de más de 500 millones de euros

Pero Madrid ha gastado del erario público 500 millones de euros extra en una sede que es de las más suntuosas de los países occidentales (para uso oficial). Sin embargo, el 23% de madrileños vive por debajo del umbral de la pobreza, de los cuales 140.000 son niños/as.

España tiene un nivel de endeudamiento público y privado que ronda el 400% del PIB, el más elevado del mundo. Un dinero imposible de devolver. 

El Banco Central Europeo sigue dando préstamos a las entidades financieras con los que estas están tapando sus cloacas, golferías especulativas y juegos de casino financiero. 

Este dinero hace que la deuda pública siga aumentando y a la economía real, la productiva, la de las empresas, la de los ciudadanos/as que trabajan, no se destina nada. No llega ni un solo euro. Es decir, se está destruyendo la economía real y se está alimentando la economía improductiva, la especulativa.

Según distintas fuentes, en nuestro país hay entre 30.000 a 40.000 coches oficiales.
Tenemos 450.000 políticos, cuatro veces más por habitante que la media de la Unión Europea.

Esos 450.000 políticos (que cobran mucho más que la media de un trabajador) propone, apoyan o asumen recetas de salarios de 400 euros, recortes en la educación, en la sanidad, en los servicios sociales, aumento de impuestos, tasas…y ninguno de ellos hace el más mínimo gesto por partir la baraja y salir de ese juego parlamentario criminal (que claramente no representa los intereses de la ciudadanía). 

Ninguno de ellos está dispuesto a servir a la población denunciando hasta sus últimas consecuencias (llegando a donde haya que llegar) el tumor que continua necrosando al país, expulsando a sus licenciados, condenando a más de la mitad de los jóvenes al “no horizonte” y haciendo que las personas mayores saboreen de nuevo un miedo que pensaban era parte del pasado.

Todo lo contrario; ocultan, mienten, falsean las cuentas, mantienen los privilegio de sus inversiones y un largo etcétera… para que el sistema no salte por los aires y los perpetradores no rocen si quiera, el suelo penitenciario. 

Los inversionistas, las grandes fortunas, los clientes vip de la banca privada y la banca de inversión, los abultados ahorradores, etc., sacan el dinero del país por consejo (a puerta cerrada) de las propias entidades financieras. 

Prefieren tener ya sus riquezas fuera de España. Mientras, esos mismos banqueros almuerzan con los “representantes de más alto rango” del país, intentando proyectar una imagen mediática de patriotas, cuando en realidad son todo lo contrario.

Nuestra deuda supera el billón de euros, una cantidad que España no puede devolver (nuestro PIB en el primer trimestre de 2012 fue de 267.246 millones de euros). 

Vamos a pagar 40.000 millones, solo en concepto de intereses, en los próximos meses los cuales tampoco podremos pagar aunque nos desmonten todos nuestros servicios. Y efectivamente este es uno de los trasfondos intencionales de todas estas confabulaciones.

Son los españoles los que vamos a tener que devolver todo el dinero que se está moviendo en toda esta orgía que está cubriendo de oro a las cúpulas políticas y financieras del país.  (...)

JP Morgan establece en 350.000 millones de euros la ayuda que necesita España, y muchos consideran ya este dato como desfasado puesto que aparecen informaciones nuevas semana tras semana sobre la dimensión real de todas las facturas infladas, untadas e impagadas que se esconden en los cajones, así como el volumen de la toxicidad de los activos de los principales bancos-lacra del país (rastrear toda la basura de la tecnología e ingeniería financiera es una labor que requeriría las mentes de quienes son precisamente los artífices del robo).

Por todos es sabido que el rescate hace que crezcamos menos, pero esta es la fórmula utilizada. Los gobiernos venden el endeudamiento como la única opción posible para encubrir la auténtica naturaleza del crimen.

Y se proponen que creamos que nuestra deuda es cada vez más difícil de colocar solo para que no nos cuestionemos el entramado, deseemos ese endeudamiento a ciegas y nos lancemos a la oscuridad de aceptar pagar un interés cada vez mayor por esa colocación.

 Mantener solo un mes el pago de nuestra deuda a un 7%, como el que se ha alcanzado, es una suma multimillonaria de beneficios que, nuestro Congreso de los Diputados no quiere que se sepa a manos de quien va, por considerarlo una cuestión de “carácter reservado”. Algo propio de delincuentes.

El adn de los prestamistas internacionales tiene como objetivo principal precisamente ese; adueñarse de los recursos y las riquezas de los países. De su producción y de su fuerza de trabajo. Disgregar a las naciones mientras ellos se congregan cada vez más para hacerse más fuertes.

Convertir la política económica de un país en “¡¡dinero para salvar la banca y dinero para pagar la deuda¡¡. Que esa sea la mayor prioridad por encima de todo lo demás. Y que la deuda que haya que pagar aumente cada vez más, haciendo a la gente cada vez más pobre y dependiente. 

Quitarles todo a las personas que se agrupan bajo una identidad para quedárselos ellos. Vendernos el agua de nuestras fronteras, aplicándole coste, ganancia, impuestos, sobrecoste para el pago de deuda y…ni aun así, sentir el agua como nuestra.

De aquí a seis meses, a un año…miraremos hacia atrás y no nos creeremos de lo que estamos hablando. Tal y como hace un año se hacía impensable para la mayoría de la gente hablar de una situación como la que estamos viviendo."                (Rebelión, 09/07/2012 ,Juan Luis Rodríguez)

17.10.11

¿Así que después de todo la crisis no fue causada realmente por “gastos derrochadores” o “griegos perezosos”, sino por flujos de capital?... Es simplemente la antigua guerra de clases al estilo europeo. Por tanto, decidme, ¿Por qué alguien querría formar parte de una unión semejante?

"Esto significa que los déficit presupuestarios no causaron la crisis, de hecho, muchos de esos países realmente tenían superávit cuando sucedió. El problema fue el océano de capital extranjero que llegó continuamente. Una vez que el capital dejó de fluir –¡BUM!– comenzó la crisis. Algo más de Streetlight blog que ayuda a aclarar el punto:
“En resumen, parece que la crisis de la Eurozona es más consistente con el punto de vista de las causas sistémicas que con el de las causas locales. En otras palabras, aunque no tomaron necesariamente la decisión correcta en cada caso, los países periféricos de la Eurozona se enfrentaban a poderosas fuerzas exógenas –auges del flujo de capital y detenciones repentinas– que tendieron a empujarlos hacia la crisis financiera. Jugaban contra una baraja amañada.
Es útil revisar la historia macroeconómica de Europa periférica a la luz de esta interpretación. En lugar de que los grandes déficit en las cuentas corrientes hayan sido el resultado de mala administración fiscal o de consumo excesivo, los actuales déficit en las cuentas fueron la contraparte necesaria e inevitable del aumento en flujos de capital del centro de la Eurozona.” (“What Really Caused the Eurozone Crisis?, The Streetlight blog)
¡Oh, Dios mío! ¿Así que después de todo la crisis no fue causada realmente por “gastos derrochadores” o “griegos perezosos”, sino por flujos de capital? ¿Por qué entonces no se han introducido regulaciones a fin de controlar el movimiento perturbador de capital extranjero?

Bueno, porque eso significaría menos beneficios para los grandes grupos financieros; por lo tanto el tópico ni siquiera ha sido tema de debate.

¿Y por qué imponen los responsables políticos medidas punitivas contra los trabajadores en los países afectados por la deuda cuando es obviamente la tarea de los reguladores que para comenzar se impida el desarrollo de monstruosos desequilibrios?

Es fácil, es porque los trabajadores no tienen voz en el gobierno, por lo tanto las pérdidas pueden transferirse sobre sus espaldas sin muchos problemas. Es simplemente cosa de reducir salarios, recortar las prestaciones y destripar las pensiones. Finalmente, se pagan las deudas y los dueños de bonos reciben recompensas por sus malas inversiones. Es simplemente la antigua guerra de clases al estilo europeo.

Por tanto, decidme, ¿Por qué alguien querría formar parte de una unión semejante?"                (Rebelión, 08/10/2011, 'El tema es la ecuanimidad', de Mike Whitney, CounterPunch