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17.2.26

Artículo 129.2 de la Constitución: La pieza que le falta a nuestra democracia... el acceso de las personas trabajadoras a su participación en el desarrollo de sus reconocidos o potenciales derechos es aún «tímido» y el mandato constitucional sobre el acceso a la propiedad de los medios de producción es, hoy por hoy, una promesa vacía... como cualquier entidad política en una democracia, la empresa debe organizarse bajo una arquitectura democrática... como cualquier entidad política en una democracia, la empresa debe organizarse bajo una arquitectura democrática. En consecuencia, el trabajador deja de ser un mero recurso para convertirse en un “inversor de trabajo”. Al igual que el accionista aporta capital, el trabajador aporta su vida, su tiempo, su conocimiento, su capacidad de trabajo y los resultados de éste. Sin embargo, mientras el primero ostenta el control absoluto a través de la entidad “empresa”, el segundo permanece a menudo en la periferia de las decisiones estratégicas... El artículo 129.2 es taxativo: “los poderes públicos promoverán eficazmente la participación de los trabajadores en la empresa y facilitarán su acceso a la propiedad de los medios de producción”. No es una sugerencia ni un “si conviene”, es un mandato constitucional... España se sitúa hoy a la cola de Europa en participación real. Mientras países como Alemania, Austria o los Estados del Norte de Europa han integrado la codecisión en sus modelos productivos —no por ideología, sino por eficiencia y cohesión—, en España a los comités de empresa y a las secciones sindicales se les informa y consulta, pero rara vez participan en la toma de decisiones... Por ello, la negociación colectiva debe evolucionar hacia una gestión conjunta de materias críticas: desde la organización del trabajo hasta la formación continua o la gestión ética de los algoritmos... medidas concretas: derechos de codecisión en IA, participación en el capital e incentivos públicos para empresas democráticas. Pero esto requiere también una autocrítica honesta: durante demasiado tiempo el sindicalismo no priorizó la conquista de estos derechos y su ejercicio (Quim González Muntadas)

 "El pasado 2 de febrero, el Ministerio de Trabajo recibió de la Comisión Internacional de expertos de alto nivel sobre democracia en el trabajo un documento de 497 páginas que está llamado a sacudir los cimientos de nuestro modelo laboral. Este informe no es un diagnóstico más, es una enmienda a la totalidad a la forma en que entendemos la empresa en España. Su conclusión es tan nítida como preocupante: el acceso de las personas trabajadoras a su participación en el desarrollo de sus reconocidos o potenciales derechos es aún «tímido» y el mandato constitucional sobre el acceso a la propiedad de los medios de producción es, hoy por hoy, una promesa vacía.

No hablamos de una carencia coyuntural, sino de un déficit estructural. Nuestra arquitectura empresarial sigue anclada en una jerarquía del siglo pasado que choca frontalmente con los desafíos del siglo XXI: la gobernanza de la inteligencia artificial, la digitalización, la competitividad, la desigualdad y la globalización.

Una de las aportaciones más relevantes del informe es la calificación de las “entidades políticas”. Son espacios de poder donde se toman decisiones que condicionan la vida de las personas y el futuro de la sociedad. Si aceptamos esta premisa, la conclusión es inevitable: como cualquier entidad política en una democracia, la empresa debe organizarse bajo una arquitectura democrática.

En consecuencia, el trabajador deja de ser un mero recurso para convertirse en un “inversor de trabajo”. Al igual que el accionista aporta capital, el trabajador aporta su vida, su tiempo, su conocimiento, su capacidad de trabajo y los resultados de éste. Sin embargo, mientras el primero ostenta el control absoluto a través de la entidad “empresa”, el segundo permanece a menudo en la periferia de las decisiones estratégicas.

A menudo se etiqueta la participación laboral como una aspiración utópica o radical. Nada más lejos de la realidad. Se trata sencillamente de cumplir la Constitución Española. El artículo 129.2 es taxativo: “los poderes públicos promoverán eficazmente la participación de los trabajadores en la empresa y facilitarán su acceso a la propiedad de los medios de producción”. No es una sugerencia ni un “si conviene”, es un mandato constitucional que lleva cuarenta y siete años en el «congelador» legislativo.

España se sitúa hoy a la cola de Europa en participación real. Mientras países como Alemania, Austria o los Estados del Norte de Europa han integrado la codecisión en sus modelos productivos —no por ideología, sino por eficiencia y cohesión—, en España a los comités de empresa y a las secciones sindicales se les informa y consulta, pero rara vez participan en la toma de decisiones. En nuestro país, la participación real sigue siendo un espejismo en la inmensa mayoría de las empresas.

Debemos reconocer que en el sindicalismo del sur de Europa han primado durante décadas ciertas reticencias, en contraste con el sindicalismo del centro y norte del continente. Siempre planeaba la duda: ¿participar no significa integrarse en el sistema del capital?, ¿no diluye esto la defensa de los intereses de clase?

Estas reticencias están hoy superadas por un sindicalismo español que defiende que la participación no niega el conflicto entre capital y trabajo, sino que lo regula, lo institucionaliza y lo hace productivo. La cooperación y el conflicto no se excluyen, establecen entre sí, una frontera móvil. El conflicto sin capacidad de decisión compartida puede ser estéril, y la cooperación sin sindicato es una trampa. Por ello, la negociación colectiva debe evolucionar hacia una gestión conjunta de materias críticas: desde la organización del trabajo hasta la formación continua o la gestión ética de los algoritmos.

Es necesario además desmitificar la idea de que democratizar la empresa consiste únicamente en sentar a un representante en el consejo de administración. De hecho, esa silla puede ser una figura decorativa —una coartada para la empresa— si no existe una participación real en el día a día. La democracia empieza en la organización del trabajo y en el reconocimiento del conocimiento técnico de la plantilla. Existe una diferencia abismal entre el trabajador que siente que solo «rompe piedras» y aquel que entiende que está «construyendo una catedral». Esa diferencia no reside solo en el salario, sino en el sentido, la información y la capacidad de influir. Ahí, y no en los despachos cerrados, es donde nace la innovación real.

El informe propone medidas concretas: derechos de codecisión en IA, participación en el capital e incentivos públicos para empresas democráticas. Pero esto requiere también una autocrítica honesta: durante demasiado tiempo el sindicalismo no priorizó la conquista de estos derechos y su ejercicio, permitiendo que muchos convenios sigan consagrando el viejo «ordeno y mando».

El anuncio de la iniciativa del Gobierno para legislar en esta materia debe ser la palanca constitucional definitiva para democratizar la empresa. Porque la empresa es un espacio de poder y donde el poder no se democratiza reina el autoritarismo. Es hora de que el artículo 129.2 pase del papel a la realidad de los centros de trabajo y que la participación sea, por fin, una protagonista central de la negociación colectiva." 

(Quim González Muntadas  ,  Nueva Tribuna, 16/02/26)

10.11.25

El 75% de los empleos generados durante en el último año por la hostelería y otras actividades asociadas al turismo están ocupados por inmigrantes... la inmigración ha servido de palanca para batir un nuevo récord de ingresos por turismo internacional... la recuperación en marcha de la edificación de viviendas sería inconcebible sin el recurso a la mano de obra extranjera. Prueba de esta dependencia: el 68% de las nuevas contrataciones del sector de la construcción en el último año han sido para inmigrantes... la pronta integración de los inmigrantes es igualmente sorprendente... Sectores intensivos en mano de obra extranjera como la logística y los servicios a empresas con salarios inferiores a la media, forman parte de la cadena de suministros, siendo, por tanto, cruciales para el buen funcionamiento del conjunto de la economía. Todo ello ha facilitado el crecimiento en los sectores que originan la mayoría de las contrataciones de trabajadores españoles. Por ejemplo, las actividades profesionales, la educación y la sanidad aportan cerca del 60% de los nuevos puestos de trabajo ocupados por los españoles en el periodo reciente... La especificidad del shock demográfico español es que ha coincido con una fuerte demanda latente (Raymond Torres)

 "El papel de la inmigración en el actual ciclo expansivo ha sido más significativo, pero también menos automático, de lo que es comúnmente admitido. No es solo que, año tras año, los extranjeros estén aportando cerca de dos de cada tres nuevas incorporaciones al mercado laboral: la clave está en que esta fuerza laboral sustenta la actividad de sectores que se enfrentan a una demanda desbocada, aliviando la situación de escasez o de desmovilización de la mano de obra española, habida cuenta del nivel de los salarios en vigor.

La especificidad del shock demográfico español, y su corolario de elevación de la oferta laboral, es que ha coincido con una fuerte demanda latente. El 75% de los empleos generados durante en el último año por la hostelería y otras actividades asociadas al turismo están ocupados por inmigrantes. En otras palabras, la inmigración ha servido de palanca para batir un nuevo récord de ingresos por turismo internacional. Pero si el aumento de la población activa ha ejercido un impacto tan potente e inmediato —la pronta integración de los inmigrantes es igualmente sorprendente—es porque se ha simultaneado con una demanda potente, alentada por un deseo de viajar que había sido reprimido durante la pandemia.

De manera más contundente, la recuperación en marcha de la edificación de viviendas sería inconcebible sin el recurso a la mano de obra extranjera. Prueba de esta dependencia: el 68% de las nuevas contrataciones del sector de la construcción en el último año han sido para inmigrantes. Ahora bien, es probable que esas mismas personas no hubieran encontrado empleo en un contexto recesivo, como el que prevalecía tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, provocando una oleada de retornos de inmigrantes a sus países de origen. Esta circunstancia explica también las dificultades de integración de los extranjeros en economías en fase de ajuste estructural como Alemania, o que adolecen un déficit de competitividad como Francia.

Es más, la inmigración ha complementado, cuando no impulsado, la nacional. Sectores intensivos en mano de obra extranjera como la logística y los servicios a empresas con salarios inferiores a la media, forman parte de la cadena de suministros, siendo, por tanto, cruciales para el buen funcionamiento del conjunto de la economía. Todo ello ha facilitado el crecimiento en los sectores que originan la mayoría de las contrataciones de trabajadores españoles. Por ejemplo, las actividades profesionales, la educación y la sanidad aportan cerca del 60% de los nuevos puestos de trabajo ocupados por los españoles en el periodo reciente.

Sería temerario, sin embargo, anticipar la perpetuación de semejante círculo virtuoso. Los beneficios del crecimiento poblacional no se producen automáticamente, ya que el plus de oferta laboral podría no coincidir en el futuro cercano con la demanda (o al menos no de manera inmediata). La moderación del turismo augura una inflexión en el mercado laboral, independientemente de la entrada de inmigrantes que busquen empleos en el sector.

Además de la existencia de una demanda solvente, otro condicionante de la integración de la fuerza laboral, ya sea nacional o extranjera, es la disponibilidad de una capacidad productiva suficiente para sostener la actividad. A este respecto, es preocupante la debilidad de la inversión empresarial, sobre todo en los sectores que funcionan ya a plena capacidad, y que, por tanto, carecen de equipamiento ocioso para ampliar la plantilla.

En definitiva, la inmigración ensancha el margen de acción de la política económica, pero no la sustituye. Sigue siendo necesario incentivar el retorno al empleo de los parados, nacionales o extranjeros —no se entiende que, en plena bonanza, 173.000 desempleados que proceden de la construcción no encuentren un puesto de trabajo—. Y el fenómeno migratorio hace más prioritario abordar los obstáculos a la inversión y a la productividad, como sustento del bienestar general."                          (Raymond Torres , El País, 09/11/25

11.7.25

La huelga del metal de Cádiz: la decisión de detener los paros no responde a haber logrado lo que las plantillas merecen, sino al agotamiento físico y psicológico tras semanas de presión, amenazas, expedientes disciplinarios y detenciones. “Sabemos que hay un límite humano que se ha sobrepasado"... Más de 16 días, un acuerdo firmado a espaldas de los trabajadores por parte del sindicato UGT con la patronal, una campaña de desprestigio en medios de comunicación e intervenciones públicas y 23 detenidos han desembocado en que los miles de trabajadores del metal en Cádiz que seguían con la huelga empujada por los sindicatos CGT y CTM hayan finalizado con los parones y vuelto a las fábricas... La huelga ha concluido con 23 detenciones, muchas de ellas cuando los trabajadores ya habían vuelto a sus puestos. “Cuando han empezado a trabajar a la gente es cuando están empezando a detener a compañeros algunos que solo han participado el 18 de junio; es una clara represión. Esta vez no nos han enviado tanquetas, pero están reprimiendo más que en la huelga de 2021" ( Aurora Báez Boza)

"Más de 16 días, un acuerdo firmado a espaldas de los trabajadores por parte del sindicato UGT con la patronal, una campaña de desprestigio en medios de comunicación e intervenciones públicas y 23 detenidos han desembocado en que los miles de trabajadores del metal en Cádiz que seguían con la huelga empujada por los sindicatos CGT y CTM hayan finalizado con los parones y vuelto a las fábricas. La decisión la tomaban el martes 8 de julio durante una de las asambleas diarias que desde hace tres semanas han realidado los huelguistas. Hoy miércoles los empleados han vuelto a sus puestos de trabajo con total normalidad. Desde el sindicato CGT, una de las organizaciones que junto con CTM ha liderado la huelga, explican que la decisión de detener los paros no responde a haber logrado lo que las plantillas merecen, sino al agotamiento físico y psicológico tras semanas de presión, amenazas, expedientes disciplinarios y detenciones. “Sabemos que hay un límite humano que se ha sobrepasado”, afirman.

Desde ambas agrupaciones de trabajadores han denunciado en los últimos días medidas ejemplarizantes y presiones por parte de las empresas a los trabajadores en huelga: “Es ilegal y denunciable decirle a los trabajadores cosas como que la huelga es ilegal”, explican desde la Coordinadora de Trabajadores del Metal Bahía de Cádiz. “No es fácil resistir cuando sobre la mesa empiezan a colocarse medidas ejemplarizantes, cuando la estrategia de la patronal, de las fuerzas represoras y sus adláteres sindicales es quemar a compañeros en la plaza del pueblo como medidas ejemplarizantes para que nadie más se atreva”, añaden desde CGT.

La huelga ha concluido con 23 detenciones, muchas de ellas cuando los trabajadores ya habían vuelto a sus puestos. “Cuando han empezado a trabajar a la gente es cuando están empezando a detener a compañeros algunos que solo han participado el 18 de junio; es una clara represión. Esta vez no nos han enviado tanquetas, pero están reprimiendo más que en la huelga de 2021”, comenta a El Salto una fuente de la Coordinadora de Trabajadores. El martes, la Policía Nacional detuvo a un trabajador gaditano mientras se disponía a coger un vuelo en el Aeropuerto de Madrid. Ese mismo día se produjeron otras tres detenciones en Cádiz. Con anterioridad y desde el pasado 1 de julio, se habían puesto en disposición judicial seis huelguistas. El resto de detenciones se realizaron a finales de junio tras las primeras jornadas de acciones sindicales. Las acusaciones a los trabajadores son desórdenes públicos y atentado contra la autoridad.

La vuelta a la normalidad en las más de 5.000 empresas que componen el sector del metal en Cádiz se ha hecho para miles de trabajadores con un sentimiento de “traición” por la firma el pasado 27 de junio de un preacuerdo entre UGT y la patronal del metal, FEMCA, considerado como “el peor convenio de la historia” por gran parte del gremio. El texto, que aún no se ha redactado de forma oficial, recoge la creación de nuevos contratos “formativos” con salarios menores a los estipulados, así como la obligatoriedad de que dure al menos ocho años sin cambios. Una de las grandes justificaciones al acuerdo que hacen desde UGT es la recuperación del plus tóxico penoso, que los trabajadores perdieron en 2012, pero su recuperación no se hará efectiva hasta 2030. CCOO se ha negado a firmar el acuerdo alegando que “será un convenio con el que malvivir ocho años”.

Desde CGT y CTM han denunciado el preacuerdo y consideran que no soluciona, sino que agrava los problemas que atraviesan los trabajadores del sector. “La traición no se olvida; los sindicatos que firmaron un preacuerdo de ocho años de miseria y sumisión han elegido su trinchera, no habrá olvido ni perdón para quienes se alinean con la patronal y venden a las plantillas por prebendas particulares y a saber qué más”, anuncian desde la agrupación sindical CGT. Ambos colectivos de trabajadores han insistido en que estarán atentos a la ratificación del nuevo convenio y que están dispuestos a volver a salir a la calle hasta alcanzar la dignidad para más de 25.000 trabajadores."

5.11.24

Miles de trabajadores se quedaron atrapados en sus puestos de trabajo por la negativa de sus empleadores a que salieran antes de la hora prevista... Los polígonos industriales del área metropolitana se vieron inundados o aislados cuando la mayoría de empresas seguía funcionando... “Tuvimos que subirnos a la oficina de la nave, porque el agua anegaba todo, y nos quedamos sin luz eléctrica ni cobertura sobre las nueve de la noche. No podíamos avisar a nuestros familiares de que estábamos atrapados, tampoco sabíamos si los servicios de emergencias conocían nuestra situación”... las presiones por parte de encargados y empresarios provocaron que se quedasen aislados en sus lugares de trabajo... en un restaurante del centro Centro Comercial Bonaire, “Nos hemos jugado el pellejo por vender cuatro menús”... los trabajadores del IKEA se vieron atrapados en el establecimiento... las imágenes muestran varios rescates realizados por los mismos empleados... en Inditex no avisaron las encargadas de estas tiendas... Durante buena parte del temporal, empresas de reparto como Glovo y Uber Eats continuaron operando. Los repartidores, muchos de ellos en motocicleta o bicicleta, se enfrentaron a intensas lluvias, carreteras anegadas y fuertes ráfagas de viento... la “alerta roja” se banalizo en importancia y habrá que ver cuántos fallecidos han sido por acudir a sus puestos de trabajo a pesar de las advertencias

"Los polígonos industriales del área metropolitana se vieron inundados o aislados cuando la mayoría de empresas seguía funcionando.

Miles de trabajadores se quedaron atrapados en sus puestos de trabajo por la negativa de sus empleadores a que salieran antes de la hora prevista. Tuvieron que pasar la noche ahí mientras que el agua iba anegando las instalaciones. “Cuando llegó la alerta a los móviles, el agua ya había empezado a entrar en la nave en la que trabajo”, relata una trabajadora. Su empresa está en el Polígono El Oliveral, en Riba-roja, pero la trabajadora explica que “prefiero no identificarla, porque no me gustaría recibir represalías por esto”.

“Tuvimos que subirnos a la oficina de la nave, porque el agua anegaba todo, y nos quedamos sin luz eléctrica ni cobertura sobre las nueve de la noche. No podíamos avisar a nuestros familiares de que estábamos atrapados, tampoco sabíamos si los servicios de emergencias conocían nuestra situación”, relata esta trabajadora. No es un caso aislado. En la noche del martes, a través de las redes sociales, empezaron a circular mensajes de familiares y amigos de trabajadores, angustiados por que no podían contactarles e ignoraban su paradero. Hicieron noche allí y no fueron rescatados hasta el día siguiente, bien entrada la mañana, ya que el acceso al polígono continuaba bloqueado. “Nuestros coches fueron arrastrados por el agua, en estos momentos, no se ni dónde está el mío”, relata esta trabajadora.

El propio alcalde de la localidad, Robert Raga, explicó ayer, un día después de la crecida, que sacaron a los trabajadores de estas empresas llenando autobuses en cada viaje y calcula que se tuvieron que realizar unos 30 viajes para rescatarlos: “Hemos conseguido rescatar a todos los trabajadores que se habían quedado atrapados en El Oliveral. Habremos rescatado a más de mil, pero había más que han salido por otros medios. Si queda alguno a estas horas es porque ha tenido que quedarse de forma voluntaria, ya sea por trabajo o cualquier otra situación”, ha explicado en declaraciones a los medios.

Otro de los polígonos industriales en donde las personas empleadas tuvieron que pasar la noche fue el de Almussafes, donde unos 400 se quedaron bloqueados en la fábrica de la Ford. Los empleados del turno de tarde tanto de la compañía automovilística como de las empresas subcontratadas por esta, no pudieron salir cuando terminaba su turno.

La compañía tampoco avisó al turno de noche para que no acudiese. Por lo que se vieron obligados a refugiarse en los comedores de la factoría, y eso a pesar de que en esa zona no se produjeron inundaciones. Pero el colapso de las carreteras de acceso les impidió abandonar las instalaciones durante la noche.

Aunque la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, establece que el trabajador “tendrá derecho a interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo, en caso necesario, cuando considere que dicha actividad entraña un riesgo grave e inminente para su vida o su salud”, la realidad es que las presiones por parte de encargados y empresarios provocaron que se quedasen aislados en sus lugares de trabajo.

Ejemplo de estas presiones son las que ha relatado Bárbara Jiménez, trabajadora en un restaurante del centro Centro Comercial Bonaire, en Valencia, que tuvo que pasar la noche del martes refugiada en los cines de este centro junto a otras 200 personas. “Nos hemos jugado el pellejo por vender cuatro menús”, declaró en el Canal 24 Horas de TVE. Esta trabajadora explicó que su supervisor “no les dejó irse a casa porque no lo veían suficientemente grave”. Bonaire se encuentra en Aldaia, en el área metropolitana de València, en una zona que ni siquiera fue la peor parada por la avenida de aguas. En su caso les afectó el desbordamiento del Barranc de la Saleta, que fue más leve que el acaecido en la periferia sur.

La trabajadora se queja de que los encargados de Cinesa, no les permitieron coger alimentos de los que comercializa la empresa, a pesar de que tuvieron que hacer noche ahí. Según denuncia en su twitter Jiménez, cuando preguntaron si podían acceder a la comida allí disponible, incluso pagando, los encargados tomaron la decisión de decirles que no y guardar en un sitio fuera de la vista de las personas refugiadas los snacks.

No muy lejos de allí, en Alfafar, los trabajadores del IKEA se vieron atrapados en el establecimiento, que se acabó convirtiendo en refugio durante toda la noche para unas 700 personas, entre clientes y trabajadores. Las imágenes muestran varios rescates realizados por los mismos empleados. Según han narrado trabajadores del centro, la empresa no contempló ni dispensarles de los turnos ni cerrar las puertas del establecimiento, a pesar de las alertas metereológicas. Durante la noche, el personal de la compañía se dedicó a ayudar a las personas que tenían refugiadas en el establecimiento, aunque explican que pudieron descansar por turnos.

Según denuncia la portavoz de la Intersindical Valenciana, Beatriu Cardona, trabajadoras de las tiendas de Inditex no pudieron salir a tiempo de sus establecimientos porque no se enteraron de la alerta roja, ya que, según ha explicado “tienen prohibido llevar su móvil personal consigo”. La portavoz sindical denuncia que tampoco les avisaron las encargadas de estas tiendas, que sí tienen acceso a sus terminales.
Atrapados en la carretera

Entre los cientos de vehículos que se quedaron atrapados durante la tarde del martes en la A-3, es fácil identificar camionetas de reparto de conocidas marcas como Amazon. Por la mañana, el consorcio de Bomberos de València, difundió un rescate en helicóptero al conductor de una camioneta de Mercadona que se había quedado atrapado por la riada. La empresa no alertó a los trabajadores y siguieron trabajando a pesar del peligro. Sin embargo, al día siguiente mostraba sus condolencias por las personas fallecidas añadiendo un lazo negro a su logo como denunciaba la periodista Ana Polo en la red X.

La situación no fue mejor para los repartidores de comida a domicilio. Durante buena parte del temporal, empresas de reparto como Glovo y Uber Eats continuaron operando. Los repartidores, muchos de ellos en motocicleta o bicicleta, se enfrentaron a intensas lluvias, carreteras anegadas y fuertes ráfagas de viento. Los trabajadores denuncian la falta de medidas preventivas y la ausencia de protocolos de suspensión de actividades en circunstancias de emergencia climática.

Por otro lado, muchas de las miles de personas que se vieron bloqueadas en las carreteras, se encontraban realizando el desplazamiento de vuelta hacia su casa tras terminar su jornada. La Guardia Civil explicó, la noche del miércoles, un día después de la tragedia, que aún seguían bloqueadas más de mil personas en las carreteras. Entre ellas, cientos de transportistas que se vieron atrapados por el bloqueo masivo de las carreteras.
Denuncias en redes sociales y sindicales

Tras la indignación generalizada por la actitud de la mayoría de empresas, que decidieron no dispensar de sus jornadas a sus trabajadores, ha surgido una iniciativa (Denuncies Dana) para exponer denuncias anónimas sobre comportamientos abusivos de las empresas. Por otro lado, sindicatos como CNT València, han expresado su malestar por la poca consciencia de las empresas obligando a presentarse a los trabajadores en sus puestos, a pesar de las alertas. “Esto es un claro síntoma de la presión que ejercen muchas direcciones de empresa y la vulneración que existe en muchos centros de trabajo. Este episodio de DANA está sacando a la luz problemas contra los que desde CNT luchamos a diario. La seguridad y la salud en el trabajo es un derecho fundamental”, expresan en un comunicado.

Por su parte, CCOO ha expresado en un comunicado “que se debe reflexionar sobre las consecuencias de este acontecimiento en términos de seguridad y salud en el trabajo, porque muchas de las personas que han fallecido o que se han visto afectadas lo han hecho mientras trabajaban, por lo que en caso de sufrir daños tendrán la consideración de accidente de trabajo”.

Desde CGT, en otro comunicado, han señalado a “la clase empresarial que obligó a muchos trabajadoras y trabajadores a acudir a sus puestos de trabajo a pesar de que desde hace días se venían avisando de un fenómeno meteorológico de grandes dimensiones, como así ha sido. Esa “alerta roja” se banalizo en importancia y habrá que ver cuántos fallecidos han sido por acudir a sus puestos de trabajo a pesar de las advertencias”."                    (Tomás Muñoz, El Salto, 31/10/24)

30.10.24

Tenía ganas de leer algo así: Las exportaciones de servicios de España son una historia de éxito, y no solo gracias a la recuperación de los viajes desde el peor momento de la pandemia. Los servicios de alto valor añadido han contribuido más al crecimiento de los servicios como porcentaje del PIB, lo que refleja la abundante y bien formada fuerza laboral de España (Daniel Kral, Oxford Economics)

Daniel Kral @DanielKral1

Las exportaciones de servicios de España son una historia de éxito, y no solo gracias a la recuperación de los viajes desde el peor momento de la pandemia. Los servicios de alto valor añadido han contribuido más al crecimiento de los servicios como porcentaje del PIB, lo que refleja la abundante y bien formada fuerza laboral de España.

 Imagen

(Spain's services exports are a success story and not just thanks to the turnaround in travel since the depths of the pandemic. High value add services have contributed more to the growth of services as a share of GDP, reflecting Spain's abundant and well educated labour force.)

12:01 p. m. · 30 oct. 2024 30,3 mil Reproducciones

29.9.24

Los trabajos más estresantes en Europa: agentes de policía, trabajadores sociales, profesionales del bienestar y la vivienda, los empleos de enfermería... A nivel europeo, se estima que dos tercios de los empleados se sienten estresados en su trabajo... el Reino Unido presenta un 70% de empleados estresados, y Londres se destaca como la ciudad más afectada por el 'burn-out' en Europa, con un alarmante 91% de los trabajadores experimentando niveles "altos o extremos" de estrés

 "El estrés laboral es un fenómeno creciente en Europa, afectando a un número significativo de empleados en diversos sectores. Según un estudio de Claims.co.uk, que utiliza datos del regulador nacional británico de salud y seguridad en el trabajo (HSE), se han identificado algunos de los trabajos más estresantes en el Reino Unido. Este análisis revela que los agentes de policía, los trabajadores sociales, los profesionales del bienestar y la vivienda, los empleos de enfermería, así como los profesionales de la educación y el personal de recursos humanos y administrativos del Gobierno nacional, se encuentran entre los más afectados por el estrés.

 El problema del estrés laboral no es exclusivo del Reino Unido. A nivel europeo, se estima que dos tercios de los empleados se sienten estresados en su trabajo. Los sectores más afectados incluyen la educación y la atención sanitaria, donde las exigencias y responsabilidades son especialmente altas.

En cuanto a los porcentajes de estrés laboral por países, se observa que el Reino Unido presenta un 70% de empleados estresados, seguido de Alemania con un 71%, Bélgica con un 67% y los Países Bajos con un 56%. En Alemania, los sectores más estresantes son la educación, la fabricación de automóviles, la sanidad, los servicios públicos y las finanzas. Por su parte, en los Países Bajos, la sanidad, la educación, los servicios públicos, la restauración y la información y comunicación son los más estresantes.

Los factores que contribuyen al estrés laboral son variados e incluyen horarios laborales extensos, altas responsabilidades, roles de cara al público y la difuminación de límites entre la vida personal y laboral, especialmente con el aumento del trabajo a distancia. Una encuesta realizada por YouGov también indica que para algunas personas, especialmente en pequeñas empresas, desconectarse del trabajo no es una opción viable.

Respecto a la responsabilidad sobre el estrés laboral, las opiniones varían entre los países europeos. Un 29% de los neerlandeses cree que es su responsabilidad prevenir el estrés, mientras que el porcentaje aumenta al 47% en Bélgica, al 49% en el Reino Unido y al 51% en Alemania. Sin embargo, el deseo de apoyo laboral es alto: el 57% de los neerlandeses y alemanes, el 67% de los belgas y el 65% de los británicos desean recibir más apoyo de sus empleadores.

Londres se destaca como la ciudad más afectada por el 'burn-out' en Europa, con un alarmante 91% de los trabajadores experimentando niveles "altos o extremos" de estrés. Las búsquedas relacionadas con el agotamiento laboral en Google reflejan esta preocupación, con 2.240 búsquedas mensuales en Londres, frente a 520 en Ámsterdam y 420 en Berlín.

Las razones detrás del estrés laboral son múltiples e incluyen una gran carga de trabajo, el aumento de tareas no remuneradas, horas extras sin compensación, sensación de aislamiento, ansiedad por la seguridad laboral y el acoso por parte de compañeros. Entre los signos de agotamiento se encuentran la dificultad para concentrarse, la pérdida de visión de los objetivos, menor orgullo por el trabajo, pérdida de motivación, fatiga, frustración, dolores de cabeza inexplicables y cambios en el apetito o hábitos de sueño.

La situación actual demanda una atención urgente para abordar el estrés laboral en Europa, ya que afecta no solo la productividad de los empleados, sino también su bienestar general."

( , GaliciaPress, 29/09/24)

15.5.24

El estoicismo de sobrevivir a 100 días de huelga en Acerinox... “Aseguran que esto le ha generado 31 millones de pérdidas, pero lo que le pedíamos iba a tener un coste de dos millones en los cuatro años del convenio. No lo entiendo”

"Alba Herrera no podía creer su suerte cuando, con 22 años, consiguió trabajo en la planta de Acerinox en Los Barrios (Cádiz). Todo eran enhorabuenas de su familia y amigos: “Parecía la panacea, el pelotazo”, rememora la joven sobre aquella alegría vivida hace seis años. Pero la felicidad duró poco. Al poco tiempo, “comenzaron a echar gente” en un ERE. Luego, llegaron los ERTE tras la pandemia o por la crisis de suministros debida a la guerra de Ucrania. “Y mira ahora cómo estamos”, suspira Herrera mientras prepara los lotes de comida comprados con la caja de resistencia para ayudar a algunas de las familias de los 1.876 trabajadores que, este martes, cumplen 100 días de huelga y ya están al límite económico de sus fuerzas. Aunque rendirse no parece una opción.

Hace ya más de tres meses que la carretera que va a la entrada principal de la planta de Acerinox en el polígono de Palmones es un escenario impracticable de guerra. Tres enormes ruedas de tractor resaltan entre el batiburrillo de objetos tirados a modo de barricada. Los quitamiedos se mezclan con metales retorcidos y restos de contenedores achicharrados. En la que fue la primera fábrica integral de acero inoxidable del mundo en 1970, hace ya casi 100 días que no entra ni sale un camión. La huelga que paraliza la planta y que, según la multinacional, ha provocado pérdidas de 31 millones de euros —sumados a la situación del mercado— ya ha superado el récord local de ser la más larga de la planta —el límite estaba en los 96 días que duró otra en 1977— y no tiene visos de acabar.

Comité de empresa y dirección constataron el pasado jueves que las posturas siguen alejadas en la última ronda de negociaciones, de las más de 30 que llevan, que realizaron en Sevilla con la mediación del Consejo Andaluz de Relaciones Laborales (CARL). Sobre la mesa, los trabajadores llevan todo este tiempo exigiendo una batería de mejoras en materia salarial, social y de inversiones en maquinaria en las negociaciones del IV convenio. Piden ligar las subidas salariales al IPC —en lugar del 2% actual— y actualizar las primas de producción de los 300 euros actuales a los 650 euros —que han rebajado a 550 en distintas negociaciones—. “Esas primas suponen el 30% o 33% de nuestro salario. Deberían ser un incentivo, pero lo usan como un equilibrador porque lo ligan a los programas de producción”, explica Alberto Padilla, miembro del comité de huelga.

Aunque Rubén Gómez, presidente del comité, asegura que el verdadero caballo de batalla de los trabajadores son los problemas de conciliación que les generan los turnos rotatorios, compuestos por seis días de trabajo y cuatro de descanso, de los que dos proceden de sus jornadas de vacaciones. “Con esos turnos ya llevamos perdidos demasiados cumpleaños en nuestras familias”, apunta el presidente, del sindicato independiente ATA. Las distintas rondas de negociación han llevado a Acerinox a aceptar la subida del IPC y a estudiar el incremento de las primas a más de 400 euros y ligar subidas de hasta 600 a materiales de alto valor añadido. Pero la compañía, que a preguntas de EL PAÍS se ha remitido a comunicados ya realizados sobre su postura, ha mantenido su propuesta de implantar una nueva flexibilidad horaria voluntaria con la idea de disponer de un grupo de trabajadores dispuestos a trabajar en sus días de descansos a cambio de un plus.

Con las posturas encalladas, la compañía llegó a amenazar a la plantilla este mismo jueves con la posibilidad de realizar un ERE y otro nuevo ERTE, según han explicado fuentes del comité. Pero ni la posibilidad de esa medida de presión amilanaba a los trabajadores en huelga, conocedores ya desde el día antes de esa posibilidad y quejosos del uso “habitual” que la compañía hace de los ERTE desde la pandemia, como denuncia un empleado que prefiere no dar su nombre. “Hemos cedido muchos años, pero ya no aguantamos más”, tercia Sergio Ortega, vocal de la asociación Familias del Metal, creada para gestionar las ayudas de la caja de resistencia, que ya asiste a más de 40 familias. “Estos dos años de ERTE constantes a mí me han causado una merma de más 400 euros al mes. He pasado de ganar 2.100 a 1.600″, apunta el operario. El único avance que salió del último encuentro hasta ahora es que ambas partes aceptaron que el CARL redacte una propuesta de convenio, compuesto por propuestas de ambas partes que el comité asegura que elevará a consulta de los trabajadores en huelga, algo que no había sucedido hasta ahora.

Hacía ya tiempo que en Acerinox soplaban vientos de huelga, como asegura Padilla. Tanto que “ha habido compañeros que se han preparado y han podido ahorrar para esto, porque veían cómo la empresa no se estaba portando bien”, añade el miembro del comité. Pero difícilmente podían imaginarse que iban a alcanzar la barrera de los 100 días que les ha obligado a habilitar una caja de resistencia con comida y establecimientos asociados. “Con tanto recorte no me he podido preparar tanto para la huelga. De mi salario comen mi mujer, mi hija y yo. Si no fuese por mi madre que nos ayuda…”, explica Ortega.

Una tapia recorre el lateral izquierdo que lleva a la entrada de la fábrica. Hace ya meses que se ha convertido en una suerte de “muro de las lamentaciones”, como bromea Gómez, donde escribir consignas contra la empresa. En la margen derecha, el parking ya es un campamento improvisado donde los trabajadores acuden vestidos con su ropa de trabajo amarilla fosforita a cumplir con el turno de trabajo que les habría tocado. Más allá, el presidente de Familias del Metal, Antonio Torrejón, entrega bolsas con leche y alimentos de primera necesidad. Él, que lleva desde 2007 compaginando su trabajo en Acerinox con el voluntariado en Cáritas de su parroquia de Nuestra Señora de la Luz, se ve ahora repartiendo comida entre sus propios compañeros: “Este perfil nunca lo había visto. Son personas de poder adquisitivo bueno que se han quedado sin dinero y con vergüenza para pedir”.

Torrejón, noqueado por lo que ve cada día, asegura haber dejado de entender la postura de la empresa: “Aseguran que esto le ha generado 31 millones de pérdidas, pero lo que le pedíamos iba a tener un coste de dos millones en los cuatro años del convenio. No lo entiendo”. Por eso, entre la plantilla de Acerinox aseguran que, llegados a este punto, rendirse no parece una opción, según apuntan desde su comité, donde prometen que las filas siguen prietas. El colectivo ya ha llevado su situación al Parlamento de Andalucía y al Congreso de los Diputados, donde se llegaron a reunir con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Pero el bloqueo, por ahora, sigue ahí. “Esto es duro. No esperábamos que fuese tan largo y que todo estuviese tan bloqueado. Está creando un precedente peligroso porque se ha ido de las manos y la desesperación es grande”, zanja un trabajador que pide anonimato por miedo a posteriores represalias."                        ( Jesús A. Cañas , El País, 14/05/24)

27.9.23

Yolanda Díaz cualifica de "éxito" o cume de emprego de Santiago: "Non hai marcha atrás" na democracia nas empresas... denuncia que “en cuestión de horas se puede deslocalizar una empresa sin la participación democrática de los trabajadores”... Por su parte, el presidente del Comité Económico Social Europeo (CESE), Oliver Rópke, defendió que “la democracia en el trabajo no es que sea bonita, sino que tiene que ser parte del sistema y ya está” y debe ser “obligatoria”... Reiner Hoffman, miembro del CESE, de que la democracia está “en riesgo” en Europa y en otros lugares del mundo y sentenció que “la democracia en el trabajo puede contribuir a estabilizar la democracia política”... el director de Asuntos Sociales de la patronal Business Europe, Maxime Cerutti, comentó que un estudio reciente apunta que en torno al 70% de los directivos aseguran que la democracia en el trabajo es algo positivo, aunque precisó que es importante salvaguardar la “competitividad industrial”

 "La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social en funciones, Yolanda Díaz, destacó este viernes la necesidad de avanzar hacia una mayor democracia en el mundo laboral y denunció que “en cuestión de horas se puede deslocalizar una empresa sin la participación democrática de los trabajadores”.

Díaz se expresó en estos términos en la apertura de la cumbre ‘El futuro del trabajo y el diálogo social’, que se celebra en Santiago de Compostela en el marco de la presidencia española de la Unión Europea, con la participación de los ministros de Empleo de la UE.

 “Los fondos de inversión, en cuestión de horas , entran y salen por la misma puerta de una empresa y es absolutamente ajeno que las personas trabajadoras, que hacen posible la vida de las empresas, no puedan decir nada”, lamentó Díaz, quien criticó que se pueda aprobar una deslocalización “en cuestión de horas” sin la “participación democrática” de los empleados.

Díaz expresó esta idea en consonancia con su postura crítica, por ejemplo, cuando Ferrovial decidió trasladar su sede social a Países Bajos o con el hecho de que la primera teleco de Arabia Saudí, STC, anunciara la adquisición del 9,9% de Telefónica. “Esta es una de las grandes desafecciones que tiene la empresa y el trabajo actual”, manifestó.

En este contexto, la titular de Trabajo apuntó que se deben “cambiar los derechos de información” de los empleados y avanzar “en el sentido de que si estos derechos de información no se cumplen” debe haber “alguna consecuencia de sanción”, puesto que, “de lo contrario” no van a servir “para nada” las modificaciones que se implementen.

Al respecto, Díaz puso como ejemplo de democracia en el trabajo a la economía social y señaló que demuestra que “no se pone en riesgo la competitividad por las diferentes formas de cogestión”. De hecho, sostuvo que este tipo de empresas son las que generan “más estabilidad en el empleo” y las que “despiden menos” en situaciones de crisis.

NO ES QUE SEA BONITA

Por su parte, el presidente del Comité Económico Social Europeo (CESE), Oliver Rópke, defendió que “la democracia en el trabajo no es que sea bonita, sino que tiene que ser parte del sistema y ya está” y debe ser “obligatoria”.

En consonancia, indicó que debe haber “normas vinculantes” y explicó que si la representación “responsable” de los trabajadores participa en la toma de decisiones “todo va mejor”. También destacó que es clave que los empleados puedan “hacer oír su voz” y remarcó que ello no afecta a la competitividad ni a la productividad de las compañías.

 Esta tesis fue reforzada por Reiner Hoffman, miembro del CESE y moderador de la mesa, quien avisó de que la democracia está “en riesgo” en Europa y en otros lugares del mundo y sentenció que “la democracia en el trabajo puede contribuir a estabilizar la democracia política”.

Por último, el director de Asuntos Sociales de la patronal Business Europe, Maxime Cerutti, comentó que un estudio reciente apunta que en torno al 70% de los directivos aseguran que la democracia en el trabajo es algo positivo, aunque precisó que es importante salvaguardar la “competitividad industrial”.            (La Vanguadia, Servimedia, 22/09/23)

 

"Díaz ha convocado a expertos, autoridades europeas, interlocutores sociales de la UE y miembros de organizaciones internacionales para plantear y estudiar propuestas que mejoren la vida de las personas trabajadoras.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social en funciones, Yolanda Díaz, ha instado a la Unión Europea a avanzar en la democracia en el trabajo, a crear un marco legal para regular la incidencia de los algoritmos y la inteligencia artificial en el mundo laboral, así como a incluir la negociación colectiva verde.

La ministra ha hecho estas declaraciones en Santiago de Compostela, donde ha convocado, en el marco de la Presidencia española del Consejo de la Unión Europea, un encuentro internacional para analizar 'El futuro del trabajo y el diálogo social'. Esta cita ha reunido a más de un centenar de personas entre autoridades europeas, interlocutores sociales del continente, organizaciones internacionales y expertos.

"La Unión Europea, estoy convencida, puede y debe ser un referente global en derechos humanos, climáticos, laborales y sociales", ha asegurado al cierre del encuentro la ministra, que ha reclamado una Unión que sea "modelo de derechos feministas y laborales, que impulse un nuevo paradigma de justicia social y de género".

Democratización en el trabajo

En su primera intervención de la jornada, la ministra ha abogado por ampliar la democracia en el trabajo, siguiendo experiencias exitosas que ya conocen algunas naciones europeas como Alemania o Suecia, entre otros. "Cuando las personas tienen la posibilidad de participar en las decisiones que les afectan, mejoran la productividad, la innovación y la organización del trabajo, así como el bienestar y las condiciones de trabajo", ha argumentado la vicepresidenta.

El comisario de Empleo y Derechos Sociales, Nicolas Schmit, ha manifestado su apoyo a esta propuesta española, abogando por que sea asumida por la Comisión.

Díaz ha planteado actualizar la Directiva sobre la información y la consulta a los trabajadores en la UE y la Directiva sobre los comités de empresa europeos para las empresas transnacionales, que se remontan a hace 20 años. El mundo del trabajo ha cambiado mucho desde entonces y, en su opinión, conviene abrir los consejos de administración a las personas trabajadores no por ideología, sino por la eficiencia económica y social de la medida. A favor de dar este paso, ha recordado la vicepresidenta, se ha manifestado el Consejo Económico y Social Europeo (CESE).

"Si nos tomamos en serio el desafío de democratizar Europa, debemos comenzar por que las personas trabajadoras europeas adquieran el derecho a participar de las decisiones que afectan a su día a día", ha insistido la ministra, quien ha avanzado que espera que en Consejo de Empleo y Política Social (EPSCO) se aprueben unas conclusiones para impulsar la democratización del trabajo y la negociación colectiva verde en los 28 países de la Unión.

Negociación colectiva verde

Otro de los debates de la jornada se ha centrado en cómo involucrar a los agentes sociales a la hora de abordar soluciones y políticas medioambientales que tienen una incidencia en el mundo laboral.

Siguiendo la Recomendación del Consejo de junio de 2022, que reconoce el potencial de la negociación colectiva, se analizará cómo la participación de las empresas y los sindicatos puede contribuir de manera eficaz a desarrollar propuestas con impacto positivo en el medio ambiente.

Para la vicepresidenta el mundo laboral y el medio ambiente no pueden ser realidades que se enfrenten entre sí. Es por ello que el diálogo social emerge como la llave para consensuar políticas que sean beneficiosas tanto para las personas trabajadoras como para el medio ambiente. Una muestra de ello es la adaptación de la legislación laboral y de prevención de riesgos laborales al cambio climático como ha ocurrido en España, donde se han prohibido actividades profesionales cuando la Agencia Estatal de Meteorología decrete la alerta roja o naranja.

La adopción de medidas relacionadas, por ejemplo, con la movilidad en las ciudades para desplazarse al lugar de trabajo, así como la eficiencia energética, por ejemplo, son asuntos en los que se precisa un enfoque medioambiental.

En ese sentido, la negociación colectiva verde adquiere relevancia y resulta clave como un instrumento dinámico que favorece la adaptación de la realidad de las empresas y del trabajo a los retos que plantea la transición verde. "Las empresas y los sindicatos, a todos los niveles, son los mejor posicionados para que la transición ecológica se haga de forma justa e inclusiva", ha explicado la ministra.

Inteligencia Artificial, algoritmos y trabajo

El tercer debate de la jornada se ha fijado en las consecuencias de la acelerada incursión de la inteligencia artificial y los algoritmos en el mundo del trabajo, en concreto cómo todos esos procesos de toma de decisiones afectan al desempeño laboral de millones de personas y en cómo se puede reforzar el control humano sobre ellos.

Los expertos han coincidido en reclamar un marco regulatorio para evitar que el sesgo algorítmico y la falta de transparencia que existe en los sistemas automatizados que amenazan los derechos de las personas trabajadoras.

"El uso de la inteligencia artificial y de los algoritmos en el mundo del trabajo debe respetar los derechos individuales y colectivos de las personas trabajadoras y someterse al control humano, de forma que la digitalización se ponga al servicio de las personas", ha asegurado la vicepresidenta, quien ha adelantado que en octubre firmará en octubre con Estados Unidos una declaración conjunta sobre el sesgo algorítmico en el mundo del trabajo en la que se hace un llamamiento a colaborar con los interlocutores sociales para brindar a las personas una mejor protección.

"Está en nuestras manos transformar el proyecto europeo, imaginar y construir vías alternativas y caminos diferentes que avancen hacia la Europa social", ha concluido Díaz."                (La Moncloa, 22/09/23)

23.2.23

Éxito rotundo del proyecto de la jornada de cuatro días en Reino Unido... El 92% de las empresas que han entrado en el proyecto piloto pretenden seguir con la reducción de jornada sin reducir el salario

"Éxito rotundo y gran aceptación por parte de las empresarios del mayor ensayo de la semana laboral de cuatro días. El estudio piloto ha sido realizado en el Reino Unido y los resultados muestran cómo la gran mayoría de las empresas y los trabajadores que han participado en él pretenden continuar con la jornada laboral reducida por los enormes beneficios obtenidos, tanto para empresarios como para trabajadores.

En el estudio participaron 61 organizaciones y unos 2.900 trabajadores que adoptaron voluntariamente semanas laborales de cuatro días con el mismo salario de junio a diciembre de 2022. Es decir, los empleados obtuvieron el 100% de su salario por el 80% de la jornada que hacían normalmente. La gran mayoría de ellas optó por la opción de reducir la jornada a cuatro días, aunque un pequeño porcentaje prefirió reducir la jornada diaria pero seguir trabajando los cinco días.

De este total de empresas que participaron, el 92%, un total de 56, han anunciado que pretenden continuar con la jornada reducida. El 30%, lo que supone 18 empresas, de ellas ya han introducido la política de reducción de jornada en la empresa de forma permanente. Tan solo el 5% de ellas tuvieron problemas y se vieron obligadas a pausar el programa piloto y el 3% todavía se encuentra en algunas de las fases del piloto, aunque estas dos empresas siguen considerando la posiblidad de reducir el horario de forma permanente. 

El resto de empresas lo tienen claro y los beneficios que se han observado convencen a empresas y trabajadores. Aumento de ingresos, descenso de la rotación y los menores niveles de agotamiento de los trabajadores son algunas de las ventajas observadas tras este experimento. Todo ello en medio de una recesión económica, incrementos de la inflación y una fuerte inestabilidad política que ha azotado el Gobierno británico y sus cambios de primer ministro en los últimos meses.

Según los datos del estudio publicados esta semana, el agotamiento de los empleados en sus jornadas laborales se ha disminuido en un 71%. Los días que estos 2.900 trabajadores han pedido bajas laborales también se ha visto reducida en un 65%. Además, los trabajadores fueron preguntados si tenían dificultades para dormir, que pueden ser un síntoma de estrés laboral, y hasta un 40% de los encuestados contestaron que sus dificultades para dormir se habían reducido, frente a un 45% que contestó que no habían cambiado nada y un 15% que contestó que habían aumentado en esos últimos meses. Ninguno de los 2.900 participantes preguntados dijo querer abandonar el horario de cuatro días y el 15% afirmó que  no volverían a los cinco días ni aunque les aumentaran el salario. 

Las empresas también ganan

Pero no fueron los empresarios los únicos que salieron beneficiados ni tampoco ha sido el menor número de bajas laborales el beneficio que obtuvieron las empresas. Según el estudio, las compañías que han participado en el experimento de la reducción de jornada han incrementado sus beneficios en dicho periodo respecto al año anterior en un 1,4% de media.

Los resultados del Reino Unido son la segunda publicación importante de datos de una serie en curso de pruebas de la jornada de cuatro días coordinadas por la organización internacional 4-Day Week Global, que se centra en promover campañas y experimentos para promover la reducción de jornada. Los autores del informe  que recoge los datos del experimento han defendido que, pese a que las empresas que lo han llevado a cabo se ofrecieron voluntariamente a participar y, por lo tanto, tenían más probabilidades de que funcionaria, los resultados muestran un fuerte argumento sobre la reducción de la jornada laboral y sus efectos positivos sobre empresas, proactividad y trabajadores. “No sabemos exactamente qué ocurrió con la productividad”, afirmó en unas declaraciones recogidas por la BBC Juliet Schor, del Boston College, que, junto con las universidades de Oxford y Cambridge, fue una de las instituciones académicas responsables del ensayo. “Pero sí sabemos que en otras métricas, como los ingresos, el abandono, la productividad, el bienestar de los empleados y los costes, obtuvimos muy buenos resultados”, concluyó Schor.

En el Estado español se ha conocido hace poco las bases para los dos proyectos para la reducción de jornada laboral que se han puesto en marcha. Uno ha sido impulsado por Compromís en el País Valencià y el otro a nivel nacional de la mano de Más País. De igual forma que con el experimento británico, estos dos proyectos financiarán que un número de empresas prueben la reducción de jornada laboral a cuatro días o menos horas durante los cinco, siempre sin reducir el salario, para luego poder analizar los resultados y poder comprobar sus efectos tal y como se ha hecho en Reino Unido."         (Redacción El Salto , El Salto, 21/02/23)

7.12.22

“Hemos hecho una huelga histórica, secundada por el 100% de las dependientas de las tiendas” (Inditex Galicia)

 "Raro es un Black Friday que no ocurra algo: denuncias de subida de precios para luego bajarlos, gente herida por las turbas que se lanzan en busca de una oferta. Pero estos días en la provincia de La Coruña nos hemos encontrado con un hecho inusual. Las dependientas de Inditex (Zara, Berska, Stadivarius, etc.) han realizado los días 24 y 25 una huelga donde han paralizado la casi totalidad de tiendas filiales de Inditex en Coruña, Ferrol y Santiago. Un duro golpe en una semana donde las grandes multinacionales suelen frotarse las manos a la espera de embolsarse un buen pellizco en beneficios.

Hablamos con Carmiña Naveiro, portavoz de la CIGA de Inditex en Coruña..

Una de vuestras principales exigencias es la equiparación salarial con compañeros que están en una categoría similar, ¿hasta cuánto puede ascender esa diferencia?

La diferencia está en que hay una parte, por ejemplo, Logística, que teniendo la misma tabla salarial y un mismo convenio. Ellos cobran 2.011 euros al mes y nosotras en torno a 1.058 euros. Siempre y cuando, teniendo en cuenta a la gente que tenemos a jornada completa, que no es el 100% de la plantilla. Hay gente que lleva 14-15 años trabajando 12-15 horas y no llegan ni por asomo a la mitad de este salario.

La empresa os regatean 200 euros de los 440 euros mensuales que pedís, mientras que Amancio Ortega, y su hija, son la 1º y la 3º persona más rica de España según la revista Forbes (tienen lo mismo que 14 millones de personas), imagino que este abismo os parecerá completamente inmoral.

Totalmente, también se comenta que quiere comprar un equipo de fútbol. A nosotras nos parece estupendo, cada uno puede hacer lo que quiera con su dinero. Pero como se dice en mi tierra, “primero tendrán que comer los de casa”. Porque tras cada trabajador hay detrás una familia, que tiene que comer.

Es sangrante que con los millones de beneficios que tiene a nivel mundial (no olvidemos que es una multinacional), que apenas cuide a sus trabajadoras. Y de entre ellos a su cara más visible, cuando entras en una tienda somos las dependientas las primeras que damos la cara y las últimas porque si nosotros no vendemos, Inditex no factura ni obtiene beneficios.

Imagino que también los horarios impedirán completamente la conciliación familiar, ¿Que alternativas consideráis que deberían daros la empresa?

Nosotros entendemos que Inditex no solo puede cuidar solo a una parte de la empresa, como puede ser Central o las Subcontratas. Porque estás cobran 300 euros más que nosotros. No estamos pidiendo solo una equiparación, sino que se nos valore.

En la negociación habíamos comenzado con una subida de 500 euros y una serie de ayudas sociales, a las cuales la empresa se negó tajantemente. Lo único que hizo fue ofrecernos 183 euros, teniendo aquí la negociación en Coruña con la mayor central sindical (CIG). Como vio que nosotros no aceptamos pactó al margen sin tener en cuenta las necesidades de los trabajadores de la provincia.

Es increíble que la presidenta de la empresa (que es una mujer) haya obligado a que las trabajadoras tengamos que ir al juzgado para poder acogernos a una concreción horaria concreta para poder hacernos cargos de nuestros hijos. Teniendo en cuenta que el 99,99% de las trabajadoras de tienda somos mujeres, y siendo ella mujer no entiendo su falta de empatía.

Porque no es por falta de beneficios, ha subido todo, los precios de la ropa han subido paulatinamente y ahora está cobrando los envíos (antes no se hacía). Esta situación no solo pasa a nivel de Coruña, sino a nivel de España y no sería descabellado que también pasara a nivel mundial. Pero salta en la provincia de La Coruña porque es donde tenemos la sede de Inditex. Se trata de que hay unos beneficios que no se reparten de forma equitativa con toda la empresa.

¿Veis a Inditex dispuestos a negociar?

La huelga fue el día 24 y 25, eso sí que fue histórico, porque lo secundaron casi el 100% de las trabajadoras de las tiendas. Las pocas que estaban abiertas funcionaban con trabajadores temporales. Aún así no hemos tenido ningún acercamiento con Inditex, ni hay voluntad por su parte de negociar. Si que tuvimos una serie de reuniones antes de la huelga donde nos recordaban lo que nos iban a descontar los días de huelga.

 El otro día salisteis por las calles de Santiago con pancartas y carteles ¿Cómo valoráis la respuesta que está teniendo la población ante vuestra huelga?

Aparte de Santiago, hubo manifestaciones en Ferrol y en Coruña. La gente nos respondió muy bien, pero lo primero que pasaba es que no conocían las condiciones en las que estábamos trabajando. Se pensaban que todos los trabajadores de Inditex teníamos los mismos beneficios, no se imaginaban a que nivel estábamos siendo discriminadas.

Ahora que estamos cerca de las navidades, ¿Tenéis pensado realizar más acciones de aquí en adelante?

Si no hay respuesta ninguna, ni ningún tipo de acuerdo volveremos a realizar asambleas con los trabajadores y convocaremos acciones. No descartamos hacer otra huelga en periodo de las rebajas."                  (Adrián Ramírez, De Verdad Digital, 02/12/22)

3.10.22

Tenía ganas de leer algo así: "El auge del empleo reduce los jóvenes que ni estudian ni trabajan hasta mínimos históricos en España"

 "La recuperación del empleo pospandemia ha logrado un hito que ha pasado desapercibido para muchos: España ha alcanzado el mínimo histórico de jóvenes que ni estudian ni trabajan, que cayó al 11,25% en el segundo trimestre del año, destaca Fedea a través de los microdatos de la EPA. En la pasada crisis financiera su número se disparó y se les calificó como ninis, un apelativo contra el que se revuelven. “Era una forma de culpar a los jóvenes, que estaban viviendo una de las peores crisis de la historia”, destaca Juan Enrique Gallo, del Consejo de la Juventud de España. Este 2022, su número se ha reducido de manera notable gracias sobre todo a un gran aumento del empleo joven, que ha ganado en estabilidad y que en patronal y sindicatos ligan a la reforma laboral. 

 La buena noticia protagoniza uno de los destacados del Observatorio trimestral del mercado de trabajo de Fedea, correspondiente a la última Encuesta de Población Activa (EPA). “Las tasas nini se encuentran en niveles mínimos”, subraya el informe, ya que su cifra no había bajado del 13,3% de 2006 antes de que estallase la Gran Recesión. Entonces, con el paro disparado y elevadas cifras de abandono escolar, el porcentaje alcanzó al 24,4% de los jóvenes entre 18 a 24 años. Casi uno de cada cuatro no se formaba ni tampoco tenía un empleo. 

 “La situación era tan mala que los jóvenes se cansaban de buscar empleo. Había muchísimo paro, más del 50%, y la gente sentía que no tenía forma de acceder al mercado laboral, no había oportunidades”, sostiene Gallo. Desde 2014, en los años de recuperación económica previos a la COVID, la cifra se fue reduciendo poco a poco, pero no había logrado alcanzar el mínimo previo. Tras el bache de la pandemia, que interrumpió por primera vez su descenso, la tasa de jóvenes que no estudian ni trabajan se ha reducido con intensidad y mayor rapidez en 2022, hasta superar esta barrera.

La economista Raquel Sebastián, investigadora en la Universidad Complutense de Madrid, destaca la relevancia del descenso para España, que tradicionalmente es “el segundo país europeo con más jóvenes que ni estudian ni trabajan”, tras Italia, recordó en la presentación de Fedea.

“Es un dato malísimo para nuestra sociedad, porque estas personas no están acumulando capital humano”, advirtió. Es decir, valor económico a sus habilidades profesionales, ya sea por una suma de experiencia laboral como por un enriquecimiento de su formación a través de los estudios. Un lastre que luego les acompaña durante su vida laboral en forma de peores condiciones y también un peor punto de partida para sus hijos, “con menos movilidad intergeneracional”, añadió la economista.

Raquel Sebastián señaló además otro elemento relevante en un país con importantes diferencias territoriales. “Las comunidades que han mejorado más son las que estaban peor”, entre las que destacó Murcia, Baleares, Canarias y las ciudades de Ceuta y Melilla. Una minoría de territorios en cambio han empeorado sus registros desde 2019, (...)

 ¿Qué explica este descenso de 'ninis'? Florentino Felgueroso apunta que uno de los motivos radica en el descenso del abandono escolar, otra tarea pendiente en España. Aunque de nuevo es una de las más elevadas de la UE, su tasa se ha reducido mucho desde el 31,7% de 2008 hasta el 13,3% de 2021, según los datos del Ministerio de Educación.

 Parte de la responsabilidad de este descenso hay que unirlo al auge de la Formación Profesional, destacan desde los sindicatos y el CJE. “La Formación Profesional se ha desestigmatizado”, indican y cada vez más se ve como “una salida digna”, algo que no ocurría en el pasado.

El alumnado matriculado en Formación Profesional en el curso 2020-21 aumentó un 28,7% respecto a cinco años anteriores, hasta los 985.431 alumnos y alumnas, según los datos del Ministerio de Educación y Formación Profesional. El alza en FP de grado superior es superior: del 43% en ese periodo. “Todavía hay mucho por hacer, sobre todo para garantizar una oferta de FP con plazas públicas en lugares como la Comunidad de Madrid, pero hay un avance”, reconoce Adrià Junyent, responsable de Jóvenes de CCOO.

En segundo lugar, el investigador de Fedea subraya otro elemento determinante para mermar la cantidad de jóvenes sin estudiar ni trabajar: “La reactivación del empleo postpandemia, con el empleo de los jóvenes mejorando mucho”. Tras el descalabro laboral por la COVID, España ha alcanzado el máximo de personas trabajando, por encima de los 20 millones de afiliados a la Seguridad Social.

Entre los jóvenes, destaca un gran aumento de las personas afiliadas a la Seguridad Social y también el descenso del paro registrado. En agosto, aunque subió, el paro alcanzaba a 197.486 personas menores de 25 años, “su segundo mejor registro de toda la serie histórica”, destacaba el Ministerio de Trabajo.

El empuje de la reforma laboral

En este punto, tanto patronal como sindicatos subrayan la importancia de la reforma laboral para el empuje del empleo joven, que arrancó en enero de 2021, aunque desplegó sus nuevos contratos a partir del mes de abril. Contratos que jóvenes como Lorena, Ismael y Raquel firmaban por primera vez con un apellido: indefinido.

“Para CEOE, esto es un reflejo de la apuesta de las empresas españolas por la formación adaptada a las necesidades reales del tejido productivo, además de una consecuencia de la reforma laboral que ha aportado flexibilidad en el mercado de trabajo con unos contratos de formación orientados a la situación real de las empresas y del contrato fijo-discontinuo. Hecho que se ve reflejado en el mantenimiento del empleo que estamos viviendo en nuestro país, a pesar del contexto de incertidumbre económica”, argumentan desde la organización de empresarios.

“Creo que la reforma laboral es el principal factor que explica el aumento del empleo de los jóvenes”, coincide Eduardo Magaldi, portavoz de RUGE de UGT. “Cuando antes se hacían encuestas, con la inestabilidad de los contratos podían entrevistar a un joven que estuviera trabajando un día sí, pero al siguiente no y que no supiera cuándo iba a volver a trabajar. Ahora, se ha dado más estabilidad al mercado laboral”, destaca, por lo que es más fácil que los jóvenes mantengan sus trabajos durante más tiempo y emerjan en las estadísticas.

Según las cifras de afiliados a la Seguridad Social, la tasa de personas menores de 30 años con contratos indefinidos se ha disparado en “32 puntos porcentuales”: del 37% de promedio de los septiembre de los años 2017-2019 al 69% de septiembre de 2022, según los números presentados a mediados de mes por el Ministerio.

“La reforma laboral está siendo muy importante y se ve en los datos, pero también hay una sensación subjetiva que contribuye”, opina Adrià Junyent. Al igual que durante la crisis la mala situación empujaba a muchos jóvenes al desánimo, recuerda, porque parecía inútil apuntarse a una oferta de empleo o echar un currículum con tasas de paro aplastantes, ahora se genera un contexto de oportunidad que da ánimos al iniciarse en el mercado laboral. “Lo veo en mi entorno, esa sensación de que hay trabajo. La gente busca empleo y lo encuentra, y eso ayuda, es muy importante también”, considera el responsable de Jóvenes de CCOO.(...)

Máximo de jóvenes que estudian y trabajan

Otra de las ideas que celebra el informe de Fedea es el aumento, también hasta rebasar los registros de la serie histórica (en este caso al alza), de la tasa de jóvenes que estudian y trabajan a la vez. En el siguiente gráfico, muestran cómo el descenso en 'ninis' se debe sobre todo al incremento de las personas jóvenes trabajando y el importante alza de las que combinan estudios y un empleo. 

 Florentino Felgueroso, uno de los economistas responsables del estudio de Fedea, valora el incremento de los jóvenes que estudian y trabajan a la vez como un factor enriquecedor y positivo para su futuro laboral, con mejores cifras de inserción en el mercado de trabajo a posteriori y también ventajas en sus futuros salarios.

“Hay bastante literatura sobre esto”, afirma Felgueroso, que explica que también ocurre aunque los trabajos no sean cualificados o relacionados con los estudios de los jóvenes. Estas primeras incursiones en el mercado laboral aportan experiencia en forma de capital humano, por ejemplo respecto a “asumir responsabilidades y trabajar en equipo” que les será de utilidad a lo largo de sus carreras profesionales, argumenta el economista. (...)"                   (Laura Olías / Victòria Oliveres 

13.7.22

La nueva Ley Concursal facilita y prioriza que los trabajadores recuperen una empresa antes de su liquidación... atendiendo el mandato del artículo 129.2 de la Constitución, “que encomienda a los poderes públicos promover las diversas formas de participación en la empresa y sociedades cooperativas, como el acceso de los trabajadores a la propiedad”

"Son dos pasos de gigante”, resume el parlamentario de Unidas Podemos Roberto Uriarte sobre las dos enmiendas introducidas por su formación en el proyecto de la nueva Ley Concursal, votada ayer en el Pleno del Congreso y que enfila su tramitación en el Senado. Facilitan que los trabajadores recuperen una empresa que entra en concurso de acreedores mediante la capitalización del paro —sin necesidad de llegar a estar desempleado— y prioriza la candidatura de los trabajadores en la subasta de liquidación para que la plantilla forme una sociedad cooperativa, laboral o participada.

La modificación de la Ley Concursal es un requerimiento europeo para trasponer una directiva comunitaria “que intenta hacer justicia: proponer mecanismos eficientes para salvar el máximo número posible de empresas que están pasando por una situación de insolvencia”, explica el diputado. La Unión Europea impulsó a España a reformar lo que se conoce como “ley de segunda oportunidad”, empresas en apuros económicos pero con viabilidad a largo plazo.

La actualización de la Ley Concursal depende del Ministerio de Justicia, cartera que gestiona el partido socialista. El nudo de las negociaciones entre las formaciones parlamentarias se ha situado en el nivel de deuda pública que los organismos públicos —Seguridad Social y Hacienda— pueden condonar. El acuerdo final ha multiplicado por diez las cifras actuales: de 1.000 a 10.000 euros cada organismo. Además, Justicia ha añadido un relevante paquete de medidas que pretende agilizar los trámites para que la ley actúe de forma preventiva y las empresas con dificultades no lleguen a un punto de no retorno, con una elevada deuda e intereses imposibles de asumir para los trabajadores interesados en hacerse cargo de la empresa.

Para facilitar que los trabajadores recuperen una empresa, la nueva normativa incluye la enmienda que prioriza la propuesta de los trabajadores frente a candidatos externos para hacerse con la gestión de la empresa. El mantenimiento de los empleos es el objetivo de esta enmienda de la coalición de izquierdas, así como favorecer la economía social. Para poder ejecutar el rescate de la empresa, los trabajadores podrán capitalizar el tiempo que acumulaban de cotización al desempleo, sin esperar a que un juez liquide la empresa, los trabajadores se den de alta en el paro y, finalmente, puedan capitalizar el desempleo. Acelerar este proceso evitará que las empresas sigan generando deuda.

El diputado, y jurista, Roberto Uriarte considera que estas dos enmiendas atienden el mandato del artículo 129.2 de la Constitución, “que encomienda a los poderes públicos promover las diversas formas de participación en la empresa y sociedades cooperativas, como el acceso de los trabajadores a la propiedad”. Pero para ello, resalta Pello Igeregi, responsable de negociación colectiva del sindicato vasco ELA, es necesario que se refuerce el derecho a la información y consulta de los trabajadores: “Nos hubiera gustado que se tomaran también medidas para facilitar una transparencia real para que las trabajadoras tengan elementos de juicio para abordar una negociación”, añade.

Uriarte resalta la labor de este sindicato, señalando que la última sentencia conseguida este mes en el conflicto que actualmente se considera la huelga más larga de Europa —los trabajadores en huelga indefinida de la empresa Novaltia cumplen hoy 1.073 días consecutivos sin acudir a sus puestos de trabajo— construye jurisprudencia. Y Uriarte alerta de que si bien la Ley Concursal depende de Justicia, la redacción del futuro Estatuto del Trabajo corresponde al ministerio de Yolanda Díaz, la cual lleva meses defendiendo públicamente la necesidad de desarrollar legalmente el fomento de la participación de los trabajadores en la gestión de empresas. Por ello, no es descabellado esperar que el próximo estatuto recoja sentencias como las de Novaltia, que exigen que las empresas compartan con los empleados la situación económica real cuando estos realizan una consulta.
Igeregi valora positivamente los avances del proyecto de la futura Ley Concursal, pero indica que su aplicación se limitará a empresas de servicios y, como mucho, a alguna industrial, “con poca maquinaria y de escaso valor”. Echa en falta una ley más atrevida que facilite la transformación ecológica y haga partícipe al Estado de la empresa a través de acciones o participaciones, en el caso de que los trabajadores no tengan músculo financiero suficiente con la capitalización del paro.

El sindicato ELA llevaba meses a la espera del borrador de esta ley. A lo largo de los últimos 40 años han participado en decenas de recuperaciones, pero son autocríticos con los procesos llevados a cabo: “Hemos recuperado empresas sin conseguir que funcionen de una manera diferente a la lógica capitalista, por eso estamos valorando qué medidas adoptar con Talaios Kooperatiba, para ver qué somos capaces de hacer en un futuro próximo”. Talaios es una cooperativa que asesora desde la economía social a otros proyectos.

El diario Diagonal, precursor de El Salto, entrevistó en 2014 a trabajadores de la navarra Muebles Salcedo. Tras la crisis financiera de 2008, la empresa atravesó problemas económicos. Reduciendo el volumen de la plantilla, siguiendo las directrices de una auditoría externa, 50 trabajadores recuperaron la empresa en quiebra en 2012. Juan Antonio Pascual era uno de ellos, tenía entonces 58 años y pocas perspectivas de encontrar otro empleo antes de su jubilación, al igual que muchos de sus compañeros, volvió a explicar ayer a El Salto. Consiguieron capitalizar 1,1 millón de euros y cooperativizar la empresa. Hoy sigue fabricando muebles. Pascual se jubiló a los 61 años de edad. “Por cada salida de un compañero, sigue entrando otro”, añade. "                   (Gessamí Forner , El Salto, 1 jul 2022 )