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1.5.26

Impacto petrolero inminente... no es aventurado decir que vamos a vivir una crisis como no se ha visto jamás, por su extensión, alcance y duración... En el caso más favorable, las medidas de racionamiento se tomarán en España a finales de este año; en el más desfavorable, en unas pocas semanas... en este momento no circula el 30% del petróleo que se exporta, en caso de recrudecimiento de la crisis ese porcentaje llegaría al 40%... si la situación bélica se recrudece,Irán podría poner fuera de línea toda la producción de la región... si la situación se «normalizase», habríamos perdido por varios años o quizá para siempre entre el 4 y el 8%... en el mejor de los escenarios (se pierde solo el 4% del petróleo a la venta), vamos a una crisis económica más grave que la del 2008; en el peor (se pierde de manera duradera en torno al 40%), vamos a algo peor que la Gran Depresión de 1929... En España, en unos 3 meses, es decir, a finales de julio, las reservas llegarán a 70 días y se activarán ciertas medidas restrictivas, que se irán endureciendo en función del descenso de las reservas... España tiene capacidad para refinar aproximadamente 1,3 Mb/d de petróleo y a partir de ello produce la práctica totalidad la gasolina y el diésel que consume, y el 83% del queroseno que se usa aquí. Por contraste, en Europa, a lo largo de los últimos 20 años se cerraron más del 40% de las refinerías porque salía más económico importar combustibles de Rusia... eso hace que ahora Europa sea mucho más vulnerable a la actual situación... no será de extrañar que, en medio del marasmo actual, se le pida a España un esfuerzo extra... Si España comienza a compartir con Europa sus productos refinados, significaría que se tendrían que implementar de manera inmediata medidas restrictivas en España (Antonio Turiel)

"Queridos lectores:

Anticipar lo que va a pasar en las próximas semanas es una tarea harto difícil. Sin embargo, dada la acumulación de riesgos y la evolución de los diversos factores que afectan a la actual situación geopolítica, no es aventurado decir que vamos a vivir una crisis como no se ha visto jamás, por su extensión, alcance y duración.

No voy a entretenerme a valorar la inmensa cantidad de efectos y correlaciones que hay entre la infinidad de variables que están en juego. Me voy a fijar en unos pocos aspectos que ahora mismo están bastante claros, para transmitir una idea que es bastante sencilla: de manera inevitable, en el curso de las próximas semanas vamos a tener una gran escalada de precios, seguida de restricciones en el acceso a determinados productos y servicios, para acabar en una situación de verdadero racionamiento. En el caso más favorable, las medidas de racionamiento se tomarán en España a finales de este año; en el más desfavorable, en unas pocas semanas. Todo va a depender de la evolución de ciertos factores ahora mismo imponderables pero que tienen un curso muy negativo.

Vamos a ir a lo más básico: de acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, en el momento actual se ha detenido la extracción de unos 13 millones de barriles (Mb/d) de petróleo diarios en la zona del Golfo Pérsico, fruto de la incapacidad de darle salida a ese petróleo. Eso supone la desaparición del 13% de los aproximadamente 100 Mb/d que se producen en el mundo. Encima, la detención de la extracción de esos pozos, en campos ya muy maduros, va a implicar la pérdida definitiva de 1 ó 2 Mb/d para siempre debido a los procesos de compactación y cierre de la roca cuando se deja de inyectar agua a presión, y eso ya supone una pérdida muy significativa, en torno al 1-2% de la producción mundial. Además, los daños causados en terminales de carga, refinerías, oleoductos, gasoductos e inclusive algunos yacimientos van a suponer una ralentización del flujo de hidrocarburos durante años, que podrían suponer una pérdida adicional comparable durante ese período. Por tanto, incluso en el mejor de los casos nos enfrentamos quizá a una pérdida del 4% de la producción mundial durante años. Conviene recordar además que, como los países productores consumen ellos mismos un poco más de la mitad del petróleo que extraen, en términos del petróleo disponible a la venta (lo que es lo más importante para países netamente importadores como es España) esos porcentajes se tienen que multiplicar por 2. Por tanto, la interrupción de la extracción en la zona supone el 26% del petróleo exportado en el mundo, y de manera más o menos definitiva habremos perdido entre el 4 y el 8% del total de petróleo a la venta. Esos números nos pueden dar una idea de cómo de apurada es la situación de países importadores como el nuestro.

Pero la situación tiene el potencial de volverse mucho peor. EE.UU. está bloqueando el paso de petroleros iraníes, habiendo ya capturado algunos. Irán exporta 2 Mb/d, lo cual implica añadir otro 4% del petróleo exportado que faltaría, y ya llegamos al 30%. Además, si la situación bélica se recrudece, Irán puede atacar los oleoductos con los que Arabia Saudita y Kuwait están esquivando el Golfo Pérsico, lo cual retiraría hasta otros 7 Mb/d del mercado, o lo que es lo mismo, otro 14% menos. Eso sin contar con que, si EE.UU. lanza la ofensiva terrestre, la destrucción que puede generar Irán en la zona podría poner fuera de línea toda la producción de la región, que es de unos 27 Mb/d. Para más inri, estos países exportan la mayoría de su petróleo, unos 20 Mb/d, la mayoría de los cuales pasaban antes por el estrecho de Ormuz  aunque actualmente unos 7 Mb/d se desvían por oleoductos que hemos comentado. En ese caso, faltaría hasta el 40% del petróleo disponible a la venta (y por no hablar de que si esos países se quedan sin petróleo para producir y traer alimentos, conseguir agua o usar el aire acondicionado en verano, la expresión «catástrofe humanitaria» se va a quedar cortísima).

En resumen: en este momento no circula el 30% del petróleo que se exporta, en caso de recrudecimiento de la crisis ese porcentaje llegaría al 40%, e incluso si la guerra se detuviera ya y la situación se «normalizase», habríamos perdido por varios años o quizá para siempre entre el 4 y el 8%.

Es decir: en el mejor de los escenarios (se pierde solo el 4% del petróleo a la venta), vamos a una crisis económica más grave que la del 2008; en el peor (se pierde de manera duradera en torno al 40%), vamos a algo peor que la Gran Depresión de 1929.

¿En qué situación se encuentra España?

De acuerdo con los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES), España está consiguiendo comprar aproximadamente el 85% del petróleo que consume. Eso hace que el 15% que falta lo esté sacando de sus reservas, principalmente las comerciales. Antes de la guerra de Irán, España contaba con unas reservas estratégicas (del Estado) equivalentes a 30 días de consumo nacional, en tanto que las comerciales (de las compañías) equivalían a 65 días. En total, todas las reservas representaban 95 días de consumo nacional. En la actualidad, las reservas representan unos 83 días, y perdemos el equivalente a 0,15 días de consumo nacional cada día que pasa. Esto es, perdemos aproximadamente un día de reservas cada semana que pasa. Si no hay cambio de la situación, en unas 13 semanas (3 meses, es decir, a finales de julio) las reservas llegarán a 70 días y se activarán ciertas medidas restrictivas, que se irán endureciendo en función del descenso de las reservas.

España tiene una situación mejor que la de otros países europeos, porque aquí se han mantenido en funcionamiento 8 refinerías de las que había, y solo ha cerrado una, en Canarias. De ese modo, España tiene capacidad para refinar aproximadamente 1,3 Mb/d de petróleo y a partir de ello produce la práctica totalidad la gasolina y el diésel que consume, y el 83% del queroseno que se usa aquí. Por contraste, en Europa, a lo largo de los últimos 20 años se cerraron más del 40% de las refinerías porque salía más económico importar combustibles de Rusia y otros lugares, y eso hace que ahora Europa sea mucho más vulnerable a la actual situación, ya que en los mercados de la gasolina, el diésel y el queroseno hay mayor competencia entre la demanda, en tanto que los clientes del petróleo crudo son menos, ya que se necesita tener refinerías y éstas son instalaciones muy caras que no todos los países se pueden permitir tener.

El escenario que se dibuja no es excesivamente favorable para España, pero no se anticipa una disrupción inminente. Hay sin embargo ciertos riesgos que invitan extremar la cautela en las próximas semanas, y que probablemente van a provocar que se tomen medidas restrictivas e inclusive racionamientos más pronto de lo que se podría pensar.

  • Precio del petróleo: Durante el mes de abril, el Departamento del Tesoro de los EE.UU. ha manipulado las referencias que se toman como «precios del petróleo», a saber, los contratos de compra a futuro en el mes de junio tanto del petróleo Brent como el West Texas Intermediate. El volumen físico realmente extraído de estos dos tipos de petróleo es muy pequeño, apenas unos cientos de miles de barriles diarios, y por eso es un mercado más fácilmente manipulable. Se han comprado opciones de compra de petróleo en junio a un precio más caro y luego se han revendido a un precio más barato con el objetivo de conseguir contener el precio; primero se fijó un nivel de 90$ por barril y más tarde, cuando se vio que ésa era una referencia difícil de mantener, se tomó la de 100$/barril. Todo este «petróleo de papel» no deja de ser un mero instrumento especulativo sin conexión directa con el petróleo físico real que se comercia en los puertos, pero en general el precio de los futuros a 3 meses y el precio del petróleo en venta inmediata suelen ser muy parecidos, con unos pocos dólares por barril de diferencia. Hasta este mes de abril, claro.

  • Lo que hemos observado es que la separación entre el precio del petróleo físico y los futuros ha llegado a ser de más de 30 dólares por barril, fruto de esta manipulación por parte del Tesoro estadounidense. La razón de esta manipulación, que obviamente le ha costado cientos de millones de dólares al Departamento del Tesoro americano, es que lo que los noticiarios refieren como «precio del petróleo» es el del mercado de futuros, no el de venta inmediata, entre otras cosas porque el valor de este últimos es más difícil de conocer, ya que depende del país, puerto y entrega, y se tendría que registrar todos esos valores y hacer una media ponderada. Como esos «precios del petróleo» se utilizan como índices para muchos ajustes bursátiles, con esta maniobra el gobierno de los EE.UU. ha ganado tiempo para evitar el pánico de la bolsa. Pero el tiempo se acaba. Mañana, 30 de abril, se tienen que liquidar los contratos a futuro del Brent con entrega en junio. Por ese motivo, querido lector, habrá observado que desde que empezó esta semana el precio del petróleo (es decir, de los contratos de futuros a junio) ha ido subiendo progresivamente, siendo en el momento que esto escribo ya de 118$/barril. Entre hoy y mañana el precio tendrá que dispararse hasta que el precio de entrega inmediata y el del futuro se igualen prácticamente, porque si no lo hicieran alguien podría comprarlo para revenderlo inmediatamente más caro y ganar la diferencia. La huida hacia adelante que ha supuesto esta manipulación contable llega por tanto a su fin. Cuando acabe la jornada de mañana sabremos dónde se queda el Brent (para el WTI aún tendremos que esperar al 19 de mayo), pero no se extrañen si aterriza en los 140 ó 150$ por barril. Ese precio refleja la escasez real del petróleo físico en Europa, y lo peor es que ni siquiera es el techo, lo más probable es que acabe derivando, con el paso de las semanas, hacia los 200$ o más. En todo caso, con 150$/barril de Brent, espérense que lleguemos a precios del diésel ya cercanos a los 3 euros por litro.

  • Destrucción de la demanda: Éste es el único factor que puede servir para aliviar la actual situación de escasez. Con el precio de las gasolina y el diésel disparado, muchos negocios van a tener que cerrar, y eso implicará una caída de la demanda. El problema es que esperar que este mecanismo cierre una brecha en demanda del 15% del petróleo es prácticamente asumir un descenso de actividad industrial en un porcentaje similar, y por rebote y dependencias mutuas, un descenso del PIB que fácilmente superaría el 5% y hasta el 10%. Eso sería una verdadera debacle económica, así que lo más probable es que el Gobierno tome medidas inmediatas para contener la demanda de los particulares, que es lo que menos daño causa a la actividad económica. Por tanto, no sería en absoluto descartable que en las próximas semanas se tomen ya medidas restrictivas. El problema es que con esas medidas es dudoso que se consiga cerrar la brecha del 15% entre demanda y disponibilidad de petróleo en más de un 5% del total, y aún quedaría un 10% por cubrir. En tanto que no se cierre ese brecha, es inevitable que el precio suba, dado que lo que empuja el precio al alza es la incapacidad de cubrir toda la demanda.
  • Hundimiento económico de los países del Golfo: La actual estrategia americana de bloquear la salida de barcos iraníes (o de quién les haya pagado tributo) tiene como objetivo deteriorar la ya muy debilitada economía iraní, provocar protestas y revueltas internas y conseguir un cambio de régimen. Desgraciadamente para los americanos, el régimen iraní está demostrando ser muy resiliente y estar muy bien atrincherado, y más ahora que su ejército, la Guardia Revolucionaria, parece haberse hecho de facto con el control político del país. Sin embargo, la resiliencia del resto de países del golfo Pérsico, que son aliados de los EE.UU., es mucho más cuestionable. Ellos también están sufriendo económicamente por la guerra y el bloqueo de Ormuz. Es en este contexto que debe entenderse el anuncio de la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP pasado mañana, cuando la guerra no se ha acabado y el cierre del estrecho de Ormuz aún impide la salida de la mayoría de su petróleo. Emiratos es el único país que cuenta con una capacidad ociosa significativa, y cree que podría pasar de los 3 Mb/d de producción actual que le fija la cuota de la OPEP hasta los 5 Mb/d, es decir, 2 Mb/d más, un incremento del 66%. EAU está pensando que, en cuanto se desbloquee la situación actual, debe vender petróleo a la máxima velocidad posible para enjugar sus cuentas públicas. La situación de los EAU es un síntoma del problema de todos estos petroestados, que tienen sistemas políticos autoritarios y represivos, sin más políticas redistributivas que las que permitían los excedentes del petróleo. Un bloqueo prolongado de la situación actual puede acabar llevando a revueltas y levantamientos, y eventualmente a la caída de alguno de estos países, lo cual agravaría toda la situación a más largo plazo: simplemente, piensen en las consecuencias de una guerra civil en Arabia Saudita…
  • La poca fiabilidad del socio americano: Gracias a su política exterior agresiva y al aislamiento de Rusia respecto a Europa, EE.UU. ha conseguido incrementar hasta extremos inimaginables la cantidad de petróleo y gas natural que le vende a Europa. En realidad, EE.UU. nunca fue autosuficiente en petróleo, pero produce demasiado petróleo ligero mientras importa petróleo medio y pesado, y es en Asia y en Europa donde coloca sus excedentes del ligero. En cuanto el gas, EE.UU. sí que extrae más del que consume y es un verdadero exportador neto, aunque su exportación hacia Europa se tiene que hacer por buque metanero, lo cual encarece el producto final. En cualquier caso, como EE.UU. aún importa el equivalente al 40% de su consumo de petróleo, están igual de expuestos a la subida de precio del mismo que el resto del mismo. A medida que la situación en EE.UU. se vaya haciendo insostenible, es muy probable (yo diría que es prácticamente seguro) que la administración Trump decida primero limitar y después prohibir las exportaciones de gas y de petróleo. Recordemos que todo apunta a que la extracción de petróleo en los EE.UU. ya ha tocado máximos y empezará a caer con fuerza en los próximos años, y seguramente el gas natural seguirá sus pasos en breve; todo lo cual incrementa los incentivos de EE.UU para cortar en seco sus exportaciones. En el caso del petróleo, España actualmente importa el 14% del petróleo que consume de los EE.UU., lo cual prácticamente duplicaría la actual brecha entre suministro y demanda que tenemos aquí, y sin posibilidades reales de cerrarla: el resto de Europa estaría igual, y el ajuste que nos aplicaría el amigo americano nos acercaría a la media de 30% menos de petróleo disponible en el comercio mundial. En el caso del gas natural, el cierre de Ormuz prácticamente no ha afectado al suministro de España (de Catar, España obtenía menos del 2% de su suministro), pero el cierre del grifo americano sería demoledor, ya que importamos el 30% de nuestro consumo de allá. Por tanto, cuando EE.UU. empiece a aplicar restricciones a las exportaciones de hidrocarburos, la crisis va a tomar una dimensión completamente diferente en Europa y en España. Una en la que por primera vez vamos a ver lo que es estar en la media mundial: ni siquiera en lo peor, solamente en la media. Si llegamos a este punto (y no me parece para nada descartable, si la guerra no acaba), no sé qué va a ser de Europa…
  • La solidaridad europea: Desde la aprobación de la directiva RepowerEU en 2022, justo después del arranque de la guerra de Ucrania, se estableció un mecanismo de solidaridad entre los países europeos que tiene como finalidad compensar los déficits de combustibles de algunos socios con la ayuda de los otros socios. Aunque el mecanismo de solidaridad está más bien pensado para hacer compras conjuntas, no será de extrañar que, en medio del marasmo actual, se le pida a España un esfuerzo extra dado que España puede cubrir bien durante bastantes meses sus necesidades de gasolina y diésel, y parcialmente las de queroseno, gracias a sus 9 refinerías y sus reservas. De hecho, ya se ha ofrecido que España compense parte de los faltantes europeos de queroseno. Habrá que ver qué sucede cuando lo que falte sea la gasolina y el diésel – que ya empiezan a faltar en países como Irlanda, Francia o Eslovenia. Si España comienza a compartir con Europa sus productos refinados, dado que las refinerías españolas no pueden aumentar mucho más su capacidad de producción, significaría que se tendrían que implementar de manera inmediata medidas restrictivas en España. Se tiene que hacer notar, además, que las paradas de mantenimiento programadas para las refinerías españolas se han aplazo sine die, dada la situación actual, lo cual incrementa el riesgo de averías críticas y tiempo sin funcionamiento en el futuro.

Por terminar, cabe recordar que el cierre del estrecho de Ormuz está afectando también al tráfico de otras materias primas, como el gas natural, los fertilizantes nitrogenados, el azufre, el helio o el aluminio, todo lo cual tendrá también mucho impacto sobre la actividad económica mundial y española en particular.

¿Qué podemos hacer en este escenario? Recordémoslo: No Normal. Ahora es el tiempo de actuar. Contacte con la comunidad que se está organizando cerca de Vd., y prepárese. Porque esto no es un simulacro.

Prepárense para el impacto.

Salu2.

AMT"                                  (Antonio Turiel, blog, 29/04/26) 

25.3.26

La guerra de Irán entra en su cuarta semana. Una vez más, para evitar un pánico y hundimiento generalizado de las bolsas al abrir la sesión del lunes, se ha tenido que inventar una noticia para apaciguar al mercado. En este caso, Donald Trump ha decretado una tregua de 5 días... Estamos en tiempo de descuento. En las próximas semanas llegarán los últimos buques que salieron de Ormuz antes del cierre, y cuando esto suceda, la escasez de manifestará con toda su crudeza e intensidad... La lista de países que están sufriendo problemas de suministro de combustible o incluso han impuesto medidas de racionamiento (Japón, Australia, Nueva Zelanda, India, Tailandia…)... en este momento una de las cosas que más escasea es el diésel, y eso afecta a absolutamente todo, a la cadena de suministros de todo tipo de materias primas... Todo apunta a que se va causar un daño estructural inmenso en el edificio de la economía mundial... No hay ninguna buena salida si Ormuz sigue cerrado. Que el mundo no se precipite en un abismo depende solamente de que se reabra esa vía crítica... Aún así, la mayor preocupación es cómo garantizar que el hundimiento del capitalismo no se convierta en una hecatombe con millones de muertos... Dadas las circunstancias, las medidas que se tendrían que estar promulgando a diestro y siniestro tendrían que ir de soberanía alimentaria, de garantizar mínimos vitales, de definir sectores estratégicos, de supeditar todos los bienes al objetivo común de garantizar la supervivencia de todo el mundo, de adaptarnos lo más rápido posible a estos tiempos de tribulación y zozobra que se nos van a echar encima. Pero no. Nada eso está en la hoja de ruta (Antonio Turiel)

 "Queridos lectores:La guerra de Irán entra en su cuarta semana. Una vez más, para evitar un pánico y hundimiento generalizado de las bolsas al abrir la sesión del lunes, se ha tenido que inventar una noticia para apaciguar al mercado. En este caso, Donald Trump ha decretado una tregua de 5 días (solo de la parte americana, Israel va a la suya), según él, gracias a fructíferas conversaciones con Irán durante este fin de semana (conversaciones ya desmentidas por las autoridades iraníes).

Estamos en tiempo de descuento. En las próximas semanas llegarán los últimos buques que salieron de Ormuz antes del cierre, y cuando esto suceda, la escasez de manifestará con toda su crudeza e intensidad. De hecho, las cosas ya están yendo horriblemente mal. La lista de países que están sufriendo problemas de suministro de combustible o incluso han impuesto medidas de racionamiento (Japón, Australia, Nueva Zelanda, India, Tailandia…) va creciendo a medida que pasan los días. China ha restringido la exportación de fertilizantes, y en los EE.UU. se estima que en esta campaña faltarán entre el 25 y el 35% de los fertilizantes que habitualmente se usan. La escasez de helio va a causar una fuerte caída de la producción de chips en unas semanas, y por no hablar de la desastrosa situación del aluminio o del cobre, por citar un par de materias primas. Pero en realidad todo está afectado. De manera para nada sorprendente para los lectores tradicionales de este blog, en este momento una de las cosas que más escasea es el diésel, y eso afecta a absolutamente todo, a la cadena de suministros de todo tipo de materias primas.

No parece haber una solución sencilla. Irán no va a cejar si no hay un compromiso de no agresión creíble por parte de EE.UU. y de Israel, garantizado por grandes potencias como Rusia y China, y una reparación de guerra a la altura del daño que se ha causado. No puede hacerlo por menos, pues sabe que si cede ahora, dentro de unos meses volverán a atacarle, tras rearmarse. Pero esas condiciones son completamente inaceptables para EE.UU. e Israel. Realmente, no hay ningún tipo de salida sencilla para este atolladero. Todo apunta a que se va causar un daño estructural inmenso en el edificio de la economía mundial.

Poniéndome ahora en el contexto de España y de Europa, siendo honestos, salvo que suceda algo ahora mismo inimaginable (literalmente un milagro) nos vamos a estrellar. No es imaginable ningún otro desenlace. Vamos a sufrir una pérdida muy duradera, quizá incluso permanente, de un 25% o más de nuestro consumo energético, y va a suceder durante los próximos meses. Vamos a ver como una buena parte de nuestras industrias se hunden para nunca jamás recuperarse. Vamos a ver como el paro de dispara. Y en fases avanzadas de esta debacle, vamos a ver escasez de combustibles y hasta de alimentos.

Quizá los amos del mundo tienen resortes que no somos capaces de imaginar, quizá tienen manera de detener en seco esta guerra y con ella este desastre. No lo sé. Yo ni sé ni puedo saber estas cosas. Sí que sé que, sin un cambio radical de rumbo, nos vamos a hundir, y muy hondo. E incluso si se produjera ese milagro, solamente por el destrozo que ya se ha causado, las consecuencias ya serían bastante duras en los próximos años. Aunque, claro, nada por comparación con el hundimiento actual.

Ahora mismo estamos perdiendo alrededor de 20 millones de barriles diarios de petróleo y productos petrolíferos, que es como el 20% del consumo mundial y, lo que más nos importa a nosotros, eso representa un 40% del petróleo disponible para la exportación. Falta también como el 20% del gas natural licuado, el 30% de los fertilizantes nitrogenados, el 30% del helio, el 30% del aluminio, el 30% del azufre (se necesita para hacer ácido sulfúrico para procesos industriales, incluyendo la obtención de cobre)… Hay un atasco de contenedores increíble en la zona. La falta de petróleo crudo medio de la zona del Golfo Pérsico afecta especialmente a la producción de diésel. Y también a la de queroseno. De hecho, algunas compañías aéreas comienzan a cancelar vuelos. Lo que le pase después al turismo, Dios dirá.

Esto no va a ser una crisis más. Esto va a ser una catástrofe económica. Combinada con el estallido de las burbujas financieras desmesuradas que se han inflado durante los últimos años, resulta difícil alcanzar a comprender la magnitud de lo que va a pasar.

Esto es pura aritmética. No hay ninguna buena salida si Ormuz sigue cerrado. Que el mundo no se precipite en un abismo depende solamente de que se reabra esa vía crítica.

Ciertamente, el cierre de Ormuz deletrea todas las letras del fin del capitalismo necroterminal, sistema destructivo y voraz al que no echaremos de menos. El problema no es tanto el fin del capitalismo, sino el cómo se va a producir este fin. Porque en vez de pasar a un sistema de redes de resiliencia preparadas para acoger a la Humanidad, en la mayor parte de este planeta caeremos literalmente sin red.

Probablemente esto es lo mejor que podía pasar. Con un Cambio Climático desbocado y multitud de otros problemas ambientales, no podíamos hacernos ilusiones de que se produjera un descenso ordenado y controlado. Probablemente tenía que pasar algo así, drástico, una detención violenta, si tenía que haber algún margen de poder construir algo en el futuro. Aún así, la mayor preocupación es cómo garantizar que el hundimiento del capitalismo no se convierta en una hecatombe con millones de muertos.

Dadas las circunstancias, las medidas que se tendrían que estar promulgando a diestro y siniestro tendrían que ir de soberanía alimentaria, de garantizar mínimos vitales, de definir sectores estratégicos, de supeditar todos los bienes al objetivo común de garantizar la supervivencia de todo el mundo, de adaptarnos lo más rápido posible a estos tiempos de tribulación y zozobra que se nos van a echar encima.

Pero no. Nada eso está en la hoja de ruta.

Ayer pasé una parte de la tarde revisando las líneas principales del decreto de medidas urgentes que el gobierno de España ha propuesto para hacerle frente a esta nueva crisis trumpiana. Lo cierto es que no me esperaba encontrarme ninguna sorpresa, y así la mayoría de las medidas iban por los derroteros esperables. Por un lado, rebaja a la fiscalidad de la energía, una medida poco útil y de efecto limitado en el tiempo, ya que al bajar el precio aumenta la demanda y el precio vuelve a subir hasta ajustarse a la oferta posible, con lo que se vuelve al mismo precio de partida al cabo de un par de semanas, con la diferencia de que las empresas se quedan con un margen mayor y el Estado con uno menor. Por el otro, medidas para acelerar la transición energética, siempre dentro del modelo de la Renovable Eléctrica Industrial (REI), aunque ya hay alguna mención a los gases renovables – de burbuja en burbuja. Algunas sorpresas agradables es que se recupera la distancia de 5 km para definir las comunidades energéticas, que se había intentando introducir en el decreto antiapagón del año pasado; y otras que no lo son tanto, como es la creación de Zonas de Aceleración Renovable, donde se pretende aplicar el rodillo para que de desplieguen rápidamente las macroplantas eólicas y fotovoltaicas.

Leía las medidas y pensaba: ¿y para qué? ¿y qué más da? Estos días, mientras me entrevistaban para diversos medios, volvía a salir el tema de la transición energética y cómo la mayor penetración renovable de España le ha garantizado de momento menores precios de la electricidad que Europa. Menores precios ahora que aún no ha empezado la escasez: ya veremos qué pasa cuando los socios europeos se empiecen a dar bofetadas por el gas. En la mayoría de las entrevistas, se daba por hecho de que el cierre del Estrecho de Ormuz va a favorecer la transición energética, sin entender que todo el sistema depende de una megamáquina industrial que produce todo lo que se necesita para el REI, desde el cemento hasta el metacrilato, los marcos de aluminio o la fibra de vidrio de las aspas, usando cantidades ingentes de combustibles fósiles. Y es esa misma megamáquina industrial la que se va a detener ahora, y no vamos a tener opción ni de fabricar un tornillo.

En medio de la situación que tenemos, plantearse que la respuesta es la transición renovable es como si se declarase un incendio en casa y piensas que es un buen momento para llamar a un albañil para que te instale puertas cortafuegos. Eso podría haber sido útil en otro momento, pero ahora ya no. Ya no hay tiempo para eso. Ahora tenemos que prepararnos de verdad para el impacto. El sistema aún está en pié y sigue dando pasos, pero está muerto, y en cualquier momento va a desplomarse. Deberíamos estar preparándonos para eso.

Y si Vd., querido lector, está pensando que ojalá se produzca el milagro y se reactive el flujo energético y material a través de Ormuz, piense que eso garantizaría un caída peor más tarde. En realidad, lo que ya no puede esperar es organizar el futuro más allá del capitalismo extractivista.

Salu2:

AMT"                     (Antonio Turiel , blog, 23/03/26)

21.3.26

Los contactos que mantengo con operadores (EAU, Moscú y Houston) confirman el colapso total del mercado. Ahora se negocia carga por carga, y el mercado de «futuros» está, de hecho, paralizado, ya que nadie quiere comprometerse más allá del momento actual... Las «reservas flotantes» se están reduciendo rápidamente y, por lo tanto, la inestabilidad va en aumento. IV. La tentación especulativa es, naturalmente, muy fuerte, pero los bancos «serios» (sí, sí, existen…) se retiran del mercado... El impacto derivado comienza a afectar a los bancos a través de las aseguradoras (que se ven gravemente afectadas). Los daños materiales en las infraestructuras petroleras y gasísticas hacen pensar, en realidad, en una crisis que durará al menos hasta el primer semestre de 2027... en EE. UU., que normalmente está protegido por importantes reservas, el precio de los combustibles ha aumentado un 60 %. Sin embargo, en algunos países (Asia) ya se está produciendo una escasez, de ahí el desbocamiento de los mercados asiáticos... Más grave aún: las siembras de primavera e invierno se verán seriamente comprometidas por la falta de fertilizantes. Tras la crisis energética, tendremos una crisis alimentaria. El potencial de subida de los precios es de al menos un 2 % en Europa, y mayor en los países del sur... No hay forma de detener la crisis. Solo se puede calmar progresivamente... el aumento de los ingresos fiscales rusos será del 25 % o del 30 % si se alcanza un precio estabilizado en 150 $/b... Las consecuencias políticas (Rusia está negociando acuerdos con Japón, Corea, Malasia y Tailandia) son difíciles de cuantificar. Es probable que se cree un «mercado BRICS» de productos agrícolas (Jacques Sapir)

 "I. Un breve #Thread sobre lo que está sucediendo en el mercado del petróleo.

II. Los contactos que mantengo con operadores (EAU, Moscú y Houston) confirman el colapso total del mercado. Ahora se negocia carga por carga, y el mercado de «futuros» está, de hecho, paralizado, ya que nadie quiere comprometerse más allá del momento actual.

III. El petróleo ha alcanzado los 170 $/b en Dubái, pero el Sokol ruso se negociaba a las 17:30 (Moscú) entre 172 y 178 $/b. Las «reservas flotantes» se están reduciendo rápidamente y, por lo tanto, la inestabilidad va en aumento.

IV. La tentación especulativa es, naturalmente, muy fuerte, pero los bancos «serios» (sí, sí, existen…) se retiran del mercado. Se prevé una división del índice Brent en dos, entre el mercado «atlántico» y el mercado «asiático», con una diferencia de al menos 30 $ entre ambos.

V. Comienzan a circular estimaciones de las consecuencias, y en el CEMI y en el Instituto de Previsiones (Moscú)

VI. Si la crisis se prolonga hasta junio y los precios vuelven a la normalidad a partir de entonces (es decir, a finales de año), la pérdida de crecimiento mundial será de al menos un 1,1 %, un 1,9 % en Alemania y, sin duda, entre un 0,6 % y un 0,8 % en Francia. Se trata de estimaciones medias.

VII. El impacto derivado comienza a afectar a los bancos a través de las aseguradoras (que se ven gravemente afectadas). Los daños materiales en las infraestructuras petroleras y gasísticas hacen pensar, en realidad, en una crisis que durará al menos hasta el primer semestre de 2027

VIII Incluso en EE. UU., que normalmente está protegido por importantes reservas, el precio de los combustibles ha aumentado un 60 %. Sin embargo, en algunos países (Asia) ya se está produciendo una escasez, de ahí el desbocamiento de los mercados asiáticos.

IX. Más grave aún: las siembras de primavera e invierno se verán seriamente comprometidas por la falta de fertilizantes. Tras la crisis energética, tendremos una crisis alimentaria. El potencial de subida de los precios es de al menos un 2 % en Europa, y mayor en los países del sur

X. No hay forma de detener la crisis. Solo se puede calmar progresivamente. Rusia obtendrá sumas considerables, pero no podrá reemplazar toda la producción perdida a causa de la guerra.

XI. En la actualidad, el aumento de los ingresos fiscales rusos debería ser del 20 % con respecto a las previsiones de noviembre de 2025. En realidad, sin duda será del 25 % o del 30 % si se alcanza un precio estabilizado en 150 $/b

XII. Nos encontramos, por tanto, ante una crisis grave Y multifacética, que superará, con creces, la mera crisis energética. La cuestión del helio, esencial para la fabricación de microprocesadores, es un ejemplo de ello.

XIII. Las consecuencias políticas (Rusia está negociando acuerdos con Japón, Corea, Malasia y Tailandia) son difíciles de cuantificar. Es probable que se cree un «mercado BRICS» de productos agrícolas."

(Jacques Sapir , Twitter, 20/03/26, traducción DEEPL)

2.2.23

En 2022, la UE le compró a Rusia casi la mitad de todo el diésel que importó... con el veto a Rusia su precio se disparará... el embargo sobre los productos petroleros puede ser más desafiante que el del crudo... "Espero que no veamos las subidas de precios que hemos visto en el caso del gas. Pero, una vez más, lo determinará China con sus políticas de exportación" (Fatih Birol, presidente de la Agencia Internacional de la Energía)... "Yo no creo que vamos a ver racionamiento de diésel. Pero sí que los europeos tendremos que pagar una prima" (Jorge León, vicepresidente de Rystad Energy)... tras el anuncio del embargo, Moscú difundió una campaña publicitaria dedicada a Europa: "Queridos europeos: cámbiense al transporte alternativo porque pronto la gasolina será demasiado cara"... Putin se divierte

 "En unos días, el 5 de febrero, la UE dejará de comprar diésel de Rusia, tal como se acordó en el plan de sanciones contra Moscú en la última reunión de los países del G-7. La "asfixia" al Kremlin -perderá 120 millones de euros por día con el embargo- significará otro reto de fuste para la economía europea, que tendrá que encontrar nuevos proveedores en un mercado muy cerrado. Las previsiones de las petroleras es que el precio se encarecerá de forma significativa. 

Técnicamente, el domingo entrará en vigor la prohibición de la UE de comprar productos petrolíferos rusos, una medida que completa el embargo al crudo de este país que llega por barco y el tope de 60 dólares al barril que ya están en vigor desde diciembre.

 En 2022, los países comunitarios le compraron a Rusia casi la mitad de todo el diésel que importaron, dato que refleja el desafío de sustituir ese combustible con otros proveedores. Europa tiene, desde hace años, un marcado desajuste entre la oferta y la demanda: todos los días, según datos del sector, faltan en el continente 1,3 millones de barriles de gasóleo que hay que importar. 

En unos días, el 5 de febrero, la UE dejará de comprar diésel de Rusia, tal como se acordó en el plan de sanciones contra Moscú en la última reunión de los países del G-7. La "asfixia" al Kremlin -perderá 120 millones de euros por día con el embargo- significará otro reto de fuste para la economía europea, que tendrá que encontrar nuevos proveedores en un mercado muy cerrado. Las previsiones de las petroleras es que el precio se encarecerá de forma significativa. 

Técnicamente, el domingo entrará en vigor la prohibición de la UE de comprar productos petrolíferos rusos, una medida que completa el embargo al crudo de este país que llega por barco y el tope de 60 dólares al barril que ya están en vigor desde diciembre.

 En 2022, los países comunitarios le compraron a Rusia casi la mitad de todo el diésel que importaron, dato que refleja el desafío de sustituir ese combustible con otros proveedores. Europa tiene, desde hace años, un marcado desajuste entre la oferta y la demanda: todos los días, según datos del sector, faltan en el continente 1,3 millones de barriles de gasóleo que hay que importar.

600.000 barriles llegaban desde Rusia. Se espera que Europa compre más diésel a Oriente Medio a India y a China. Pero difícilmente logre equilibrar su balanza comercial.

"Entiendo perfectamente que los países europeos tomen esta posición respecto a Rusia, pero debo decir que el embargo sobre los productos petroleros puede ser más desafiante que el del crudo", alertó el viernes, en su breve visita a España, Fatih Birol, presidente de la Agencia Internacional de la Energía. 

Los presidentes de Repsol y Cepsa ya advirtieron del "efecto negativo" de la medida en el Foro de Davos. Josu Jon Imaz, presidente de Repsol, y Maarten Wetselaar, presidente de Cepsa, expresaron su apoyo a las decisiones comunitarias, pero expusieron las consecuencias que tendrá esta decisión para la economía 

"¿Es el diésel lo que más le peocupa ahora mismo?", le preguntó El País. Es preocupante. Hay más incertidumbres sobre el diésel que sobre el gas natural. "Los flujos comerciales de gasóleo están así establecidos desde hace décadas, y ahora esto los cambia. Espero que no veamos las subidas de precios que hemos visto en el caso del gas. Pero, una vez más, lo determinará China con sus políticas de exportación".

 El diésel es el "gran motor" de la economía global. Algunos datos: casi el 45% de los coches europeos están alimentados con este combustible. En el transporte de carga (marítimo y terrestre) el porcentaje supera el 90%. Un aumento del precio presionaría aún más a la inflación, adelantan todos los economistas.

"Yo no creo que vamos a ver racionamiento de diésel. Pero sí que los europeos tendremos que pagar una prima", sentenció en las últimas horas Jorge León, vicepresidente de Rystad Energy.

Los presidentes de Repsol y Cepsa ya advirtieron del "efecto negativo" de la medida en el Foro de Davos. Josu Jon Imaz, presidente de Repsol, y Maarten Wetselaar, presidente de Cepsa, expresaron su apoyo a las decisiones comunitarias, pero expusieron las consecuencias que tendrá esta decisión para la economía.

 Ambos directivos aclararon, no obstante, que España no va a tener problemas de suministro, aunque los ciudadanos notarán de "manera directa" la subida del precio de este carburante.

"Cualquier déficit en las exportaciones de productos rusos podría coincidir con una mayor demanda en China, lo que endurecería aún más los mercados y aumentaría la posibilidad de que se produzcan picos de precios que renueven la presión inflacionaria", resume sobre el escenario que está en puerta Henning Gloystein, analista de Eurasia Group.

Vale recordar que, tras el anuncio del embargo, Moscú empezó a difundir en sus canales oficiales una campaña publicitaria dedicada a Europa con una irónica y cruda advertencia sobre la futura subida de precios de los combustibles.

La publicidad tenía el siguiente mensaje: "Queridos europeos: cámbiense al transporte alternativo porque pronto la gasolina será demasiado cara".            (LPO, 30/01/23)

5.12.22

Le Monde: Cortes de electricidad este invierno: El gobierno envió el miércoles por la noche una circular a los prefectos para que preparen su departamento en caso de recortes. "Es normal que el Gobierno se prepare para un caso extremo", dijo Macron... según la televisión francesa, esta circular es para preparar a las autoridades ante apagones rotatorios de varias horas en invierno debido a la crisis energética y la baja producción nuclear. El objetivo del gobierno es evitar un "apagón total"... Estarán exentos de los apagones las comisarías, gendarmerías, estaciones de bomberos y los establecimientos “vinculados a la continuidad asistencial”. Así como las industrias "particularmente sensibles"... Lo apagones podrían ocurrir por la mañana entre las 8 de la mañana y la 1 de la tarde, o por la noche entre las 6 de la tarde y las 8 de la noche. Estos apagones no deberían de afectar a más de 4 millones de personas simultáneamente... En caso de apagones, no habrá Internet ni cobertura para llamar por teléfono y los semáforos dejarán de funcionar, por eso los ciudadanos deben evitar desplazamientos no urgentes... Los anuncios de apagones en los establecimientos escolares inquieta a los padres y a los sindicatos de profesores. Muchas cuestiones están en el aire, como la calefacción, la alarma anti incendios, servicios informáticos... cousas veredes

Descifrando la Guerra @descifraguerra

El gobierno francés ha preparado una circular para preparar a las autoridades ante apagones rotatorios de varias horas en invierno debido a la crisis energética y la baja producción nuclear. El objetivo del gobierno es evitar un "apagón total".

Estarán exentos de los apagones las comisarías, gendarmerías, estaciones de bomberos y los establecimientos “vinculados a la continuidad asistencial”. Así como las industrias "particularmente sensibles".

Los franceses que vivan en aglomeraciones urbanas también estarán exentos de los apagones debido a razones técnicas ya que es imposible desconectar solo un edificio de una línea eléctrica que alimenta un distrito.

https://www.liberation.fr/economie/combien-quand-et-comment-tout-savoir-sur-les-coupures-delectricite-prevues-cet-hiver-20221201_FIZAG65AFRABDOSNY4F7VM4JXA/

Lo apagones podrían ocurrir por la mañana entre las 8 de la mañana y la 1 de la tarde, o por la noche entre las 6 de la tarde y las 8 de la noche. Estos apagones no deberían de afectar a más de 4 millones de personas simultáneamente.

https://www.lefigaro.fr/actualite-france/coupures-d-electricite-la-grande-peur-de-janvier-20221201

Durante los apagones, los colegios deberán cerrar por la mañana. Los trenes o metros serán anulados para evitar que haya pasajeros afectados en pleno viaje. Los franceses serán avisados tres días antes.

https://www.leparisien.fr/societe/coupures-delectricite-une-ecole-pourra-subir-jusqua-trois-fermetures-cet-hiver-02-12-2022-LIFB3BH7CBEQ5B6I2K5ENN2JFE.php

El Ministro de Transformación y Servicio Público de Francia ha asegurado que el 112 estará disponible para urgencias durante los apagones.

La Directora General de Orange ha advertido en el Senado de Francia que en caso de apagones no podrán mantener un servicio continuo para los franceses. En caso de apagones, no habrá Internet ni cobertura para llamar por teléfono.

https://www.lefigaro.fr/conjoncture/coupures-d-electricite-les-industriels-deja-rodes-a-gerer-les-pics-de-consommation-20221201?utm_term=Autofeed&utm_campaign=echobox&utm_medium=Social&origine=VWT16001&utm_source=Twitter#Echobox=1669966129

En caso de cortes de luz, los semáforos dejarán de funcionar. Las autoridades franceses han llamado a los ciudadanos a "adaptar su manera de conducir" y evitar desplazamientos no urgentes.

La mitad de los reactores nucleares franceses están parados o en mantenimiento, lo que ha originado un gran problema energético en el país. Las autoridades francesas se preparan a lo peor ante un invierno frío.

Los anuncios de apagones en los establecimientos escolares inquieta a los padres y a los sindicatos de profesores. Muchas cuestiones están en el aire, como la calefacción, la alarma anti incendios, servicios informáticos...

https://www.liberation.fr/societe/education/coupures-de-courant-dans-les-ecoles-vous-voyez-tout-ce-que-ca-entraine-comme-problemes-20221202_RVET66Z6QZBBNAVPTU7TGVAUBY/

Emmanuel Macron ha hecho un llamamiento a no "entrar en pánico" ante posibles apagones en invierno. Macron afirma que el gobierno ha hecho un trabajo para prepararse ante un "caso extremo".

10:29 a. m. · 3 dic. 2022
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 "En una entrevista grabada en Nueva Orleans y emitida en parte por TF1 el sábado 3 de diciembre, Emmanuel Macron volvió a hablar de la crisis energética en Francia, de la guerra en Ucrania y repasó su visita de Estado de tres días a Estados Unidos.

Preguntado por los posibles cortes de electricidad este invierno, el jefe de Estado trató de tranquilizar: "Que no cunda el pánico, no tiene sentido y no es cierto". El gobierno envió el miércoles por la noche una circular a los prefectos para que preparen su departamento en caso de recortes. "Es normal que el Gobierno se prepare para un caso extremo", dijo Macron.

Aseguró que se trataba de "escenarios ficticios" pero que era necesario "prepararse". Según él, Francia podrá superar el invierno, "incluso con el frío de diciembre y enero", siempre que se respete el plan de sobriedad presentado por el Gobierno. El Jefe de Estado repitió que su mensaje al respecto era claro: "Responsabilidad, pero no pánico". (...)"                 

 (Le Monde; Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator)

18.11.22

Llamamiento dramático a la movilización de Antonio Turiel... Europa está en este momento en una situación crítica. Es mucho peor de lo que mucha gente se imagina... Es difícil exagerar la gravedad de la situación industrial de Europa: tanto la industria metalúrgica como la química enviaron sendas misivas a la Comisión Europea para comunicarles que no pueden continuar su actividad con los actuales precios de la energía y que se veían abocados al cierre de sus actividades en Europa y la deslocalización a otros territorios más asequibles... Conviene también recordar que la escasez de diésel ya está empezando a hacer mella en Europa... si el descenso industrial no es suficientemente rápido, va a acabar habiendo racionamiento de diésel (que aunque a España no le debería afectar, porque está tan bien abastecida que incluso exporta)

 " Llamamiento dramático a la movilización de Antonio Turiel

Estimados, estimadas: ( https://t.me/CrashOil/125 )

Me parece cada vez más evidente que este invierno va a ser un revulsivo en las conciencias adormecidas de los europeos y de los españoles. Muchas cosas se tambalean (estoy ahora en Francia: empiezan a faltar combustibles; España ayer y anteayer no produjo suficiente electricidad para cubrir su demanda en las horas punta del día y cortó en seco sus exportaciones; la OPEP oficializa lo que ya hacía de facto, que es reducir sus objetivos de producción, con los inventarios en mínimos; la Secretaria de Energía de los EE.UU. pregunta qué medidas legales puede tomar para prohibir o limitar las exportaciones de carburantes, porque ahora faltan en EE.UU., y todo eso por no hablar del NordStream y BASF).

Estoy convencido de que a partir de enero el tono de la conversación va a cambiar radicalmente. The powers that be pretenderán hacer creer que con la primavera los problemas desaparecerán, pero van a seguir ahí igual o, previsiblemente, peor.

Ahora es el momento. Ahora es la ventana de oportunidad. Todo el espacio que no ocupemos ahora lo ocupará el fascismo que ya sube rampante.

Hermanos, hermanas: sé que no es la primera vez que hemos visto llegar un punto de transición, pero no recuerdo uno tan claro como éste. Sé que nos podemos equivocar con el timing, aunque no lo creo. Sé, también, que aunque lo acertemos, será difícil conseguir hacer mella. Pero es que posiblemente sea ahora o nunca. Y si es ahora o nunca y no reaccionamos, ¿de qué habrán servido tantos años de trabajo y de lucha?

Lo que estoy diciendo es que hay que salir ahí fuera CON TODO. Movilizándonos todos y todas, y movilizando a todas las personas de nuestro entorno. Hay que ocupar masivamente el espacio para intentar crear ese vuelco en el discurso general. Por supuesto, hay que calcular bien el momento, pero estamos hablando ya no de años ni meses, sino de semanas.

Un abrazo de todo corazón.

Antonio Turiel.

Toulouse, 6 de octubre de 2022

https://crashoil.blogspot.com/2022/10/el-por-que-de-un-llamamiento.html

El por qué de un llamamiento

Queridos lectores:

Ayer, mientras aún me encontraba en Toulouse, escribí un mensaje en el canal de Telegram en el que difundo noticias de este blog y anejas. Dicho mensaje, en el que llamaba a una movilización de todas las personas concienciadas con el verdadero alcance de la crisis energética, alertaba sobre sus previsibles efectos a corto plazo sobre Europa y cómo eso favorecerá la implantación de discursos simplistas y fascistoides, y que por eso era crucial ocupar el espacio de debate desde ya.

El mensaje se difundió rápidamente por las redes, siendo muchas veces replicado (aquí un ejemplo en LinkedIn, aunque creo que sobre todo ha corrido por WhatsApp, Telegram y similares). Quizá porque el tono del mensaje no es el habitual que yo suelo usar, y porque me encontraba de viaje y no fui muy reactivo en las redes, hay bastantes personas que han pensado que es un mensaje falso y que alguien me había hackeado el canal de Telegram. Así pues, creo que debo una explicación de qué es lo que digo y por qué lo digo, y a eso dedicaré el post de hoy.

Qué está pasando.

Están pasando muchas cosas, y llevan pasando meses. Desafortunadamente, no las he ido reportando regularmente en este blog como hacía antaño, en parte por la carga de trabajo, en parte porque he aceptado dar muchas charlas (el momento lo justifica), en parte porque en verano estuve acabando mi último libro donde detallo muchos de los procesos en marcha, en parte porque blogger está fallando mucho (y probablemente acabaremos migrando el blog a otra plataforma) y en parte porque últimamente atiendo a muchos medios de comunicación y escribo ensayos en otros medios, particularmente en Contexto y Acción. Eso puede hacer que aquellos lectores de este blog que no sigan mis publicaciones regulares en Twitter u otros medios no sean conscientes del alcance de lo que pasa ahora mismo. Sin pretender hacer un análisis muy exhaustivo (que preferiría dejar para otro post de la serie «Crónica del caos»), describiré someramente los aspectos generales de «lo que está pasando».

Europa está en este momento en una situación crítica. Es mucho peor de lo que mucha gente se imagina. El corte de suministro del gas proveniente de Rusia (que antes de la guerra en Ucrania representaba el 40% de lo que se consumía en la Unión Europea) no puede ser cubierto de forma completa con cualquier posible combinación de otros proveedores (y eso incluye el propio gas ruso que China nos reexporta por buques metaneros). El anuncio el pasado mes de julio de un recorte de un 15% del consumo de gas por los países de la UE (reducido al 7% en el caso de España) no es ni de lejos suficiente para cubrir las «necesidades» del Viejo Continente. 

Pongo entre comillas «necesidades» porque éstas implican el consumo de la potente industria europea, que en la actual situación lo más probable es que acabe colapsando de manera más o menos completa, y en ese caso la demanda de gas de la UE caerá en picado, al mismo ritmo que aumenta el desempleo y la miseria. Es difícil exagerar la gravedad de la situación industrial de Europa: tanto la industria metalúrgica como la química enviaron sendas misivas a la Comisión Europea para comunicarles que no pueden continuar su actividad con los actuales precios de la energía y que se veían abocados al cierre de sus actividades en Europa y la deslocalización a otros territorios más asequibles. 

Una de las amenazas más severas al tejido industrial europeo es la situación del gigante químico BASF. La viabilidad de BASF se basaba en dos premisas básicas: la optimización extrema de las economías de escala con su macrocomplejo de Ludwigshafen, y el gas barato proveniente de Rusia. Recordemos que Rusia emprendió sucesivas reducciones del flujo de gas a través del gasoducto NordStream 1, que conecta directamente Rusia con Alemania, hasta su detención total en julio; recordemos también que Alemania se ha visto obligada a nacionalizar tres grandes empresas distribuidoras de gas (Uniper, VNG y SEFE) para evitar el colapso de sus sistema gasístico. 

Pero BASF está renqueante, y si BASF detuviera sus operaciones toda la industria europea se vería afectada, ya que BASF proporciona todo tipo de productos (plásticos, disolventes, reactivos para metalurgia, medicamentos, etc) a buen precio que hacen la industria europea lo suficientemente competitiva. Si BASF cae, todo cae. Éste es el contexto en el cual tiene lugar la voladura de los gasoductos NordStream 1 y NordStream 2.

Ahora ya no hay vuelta atrás. Alemania anuncia el establecimiento de unas cuotas de gas por persona, un mínimo vital (un racionamiento, a fin de cuentas) y también que cortará las exportaciones de electricidad, ya que consumen mucho gas natural. Exportaciones eléctricas de las que actualmente Francia es muy dependiente, con 31 de sus 57 centrales nucleares paradas y sin fecha clara para su reapertura.

Y en este contexto, España cortó sus exportaciones de electricidad hacia Marruecos, Portugal y Francia durante las horas punta de consumo de los días 4 y 5 de octubre. La producción prevista ya el día anterior no daba para cubrir la demanda proyectada, y la única opción fue detener las exportaciones.

Este tipo de situaciones, en las que con un día de anticipación ya se sabe que no se podrá cubrir todo el consumo, son infrecuentes. Muy infrecuentes. Las razones de la caída de la producción fueron una parada programada de la central nuclear de Almaraz y el nulo viento en esos días. Pero en condiciones normales se hubiera usado más gas natural en las centrales de ciclo combinado, y listos. Sin embargo, si se han fijado en su factura eléctrica, actualmente la compensación del coste del gas natural hace que el precio de la factura se duplique (bajo la rúbrica «Compensación gas natural RDL 10/2022»). 

La situación podría ser peor: España, con el mecanismo de topado de precio, evita tener que pagar toda la electricidad al precio del gas natural (cosa que está pasando en toda Europa), y así, las facturas eléctricas, que en España se han multiplicado por 2 o por 3, en la mayoría de Europa se están pagando a precios entre 5 y 10 veces superiores a lo de otros años.

España podría haber decidido quemado más gas, pero no lo hizo. No lo hizo porque no tiene sentido encarecer más el precio de la electricidad simplemente para que la consuman nuestros vecinos, encima a mejor precio que la de su propia electricidad en el caso de Francia. En España, al igual que en Europa, ya se está gastando más gas de lo habitual para generar electricidad por la necesidad de estabilizar la red eléctrica (algo que el maestro Beamspot ya ha abordado parcialmente en su serie «La lavadora de medianoche» y que se extenderá en futuras entregas). 

En suma, España no parece dispuesta a asumir los riesgos eléctricos y financieros de sus vecinos. Como decía recientemente Fatih Birol, la crisis energética puede deshacer la Unión Europea. Eso significa también que estamos solos. En realidad, cada Estado de Europa está ya solo para hacer frente a lo que viene, a este invierno. Es un sálvese quien pueda.

Conviene también recordar que la escasez de diésel ya está empezando a hacer mella en Europa. En la actualidad, falta casi el 25% del consumo de diésel de Europa, el cual se está cubriendo con las reservas estratégicas de algunos estados: Austria, Croacia, Suiza, Alemania y ahora Francia por culpa de las huelgas en las refinerías de Total. Pero las reservas estratégicas están ahí, se supone, para cubrir las necesidades delante de problemas puntuales, limitados en el tiempo. Las autoridades de todos esos países asumen que sus problemas son pasajeros, coyunturales. Lamentablemente, no lo son del todo, hay una fuerte componente estructural. Y vaciar las reservas estatales no es la mejor manera de comenzar el inevitable racionamiento que acecha en el horizonte (el cual solo puede retrasar una crisis tan fuerte que haga bajar temporalmente el consumo).

El problema de la falta de combustible no afecta solo a Europa. De hecho, ha afectado mayoritariamente a todo el planeta. Y últimamente también a los EE.UU.: la Secretaria de Estado de Energía exhortó hace un par de meses a las compañías petroleras a moderar sus exportaciones y a priorizar el mercado nacional, amenazándolas incluso con medidas ejecutivas. Con precios altos de la gasolina por todo el país y las elecciones de medio mandato en el horizonte, los EE.UU. han visto como un acto hostil el anuncio realizado por la OPEP+ de reducir en 2 millones de barriles diarios (Mb/d) sus objetivos de producción de petróleo.

 Según la OPEP+ (que, no lo olvidemos, incluye a Rusia), el objetivo es mantener unos precios suficientemente altos para el petróleo delante del riesgo de recesión. Cosa realmente chocante, si se tiene en cuenta que el precio no era bajo en el momento de la decisión (más de 80 dólares por barril) y que los inventarios mundiales están en mínimos. En realidad, lo que ha hecho la OPEP+ es oficializar el hecho de que no pueden producir más petróleo, sino menos: hace meses que están a 3,5 Mb/d por debajo de los objetivos, sin ser capaces de revertir la tendencia. La OPEP ya ha superado su peak oil. Arabia Saudita probablemente ha pasado ya su peak oil. Pero nadie quiere hablar de ello.

Qué va a pasar.

Con estos mimbres, este invierno va a ser un sálvese quien pueda, en todo el mundo y particularmente en Europa y quizá en EE.UU. Va a faltar energía. Va a haber repetidos cortes de luz, programados seguro (cortes rotatorios) y accidentales posiblemente (aunque en España es probable que no haya ningún corte de luz reseñable, pero en Europa es ya inevitable). Va a morir gente de frío. Va a producirse un hundimiento industrial, con despidos en masa. 

Y si el descenso industrial no es suficientemente rápido, va a acabar habiendo racionamiento de diésel (que aunque a España no le debería afectar, porque está tan bien abastecida que incluso exporta, de acuerdo con el paquete REpowerEU aprobado por la Comisión Europea en mayo se le puede imponer racionamiento si otros países se ven obligados a racionar, y que exporte los excedentes así creados hacia esos países). En el peor de los casos, comenzarán a faltar incluso alimentos. Y todo eso durante este mismo invierno.

Y cuando pase el invierno las cosas mejorarán, pero solo un poco: sobre todo por lo que se refiere al frío, y en menor..."                   (Salvador Lópes Arnal, blog, 07/10/22)

17.11.22

Europa respira por la caída del precio del gas, pero entra en alerta por la escasez de diésel... Europa mantuvo hasta ahora las importaciones de diésel procedentes de Rusia en 600.000 barriles diarios, pero con el embargo europeo que entrará en vigor desde finales de 2022, esos volúmenes tendrán que sustituirse con gasóleo procedente de otros países... la "bola inflacionaria" afectará a una economía global que, literalmente, se mueve con diésel. "Cualquier producto que necesitemos, desde el más grande hasta el más pequeño, ha sido llevado hasta nosotros con una pequeña cantidad de diésel. Sin este combustible, la sociedad se detiene inmediatamente"

 "Nos estamos quedando sin destilados", alertó el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz.

 Europa toma aire por la caída del precio del gas, su talón de Aquiles en el grave shock energético que sufre el continente. La sostenida tregua en la escalada alcista que experimentó esta fuente de energía desde el inicio de la guerra en Ucrania hace presagiar, según algunos analistas, que "lo peor de la crisis ya pasó".

En octubre, el precio del bajó de los 100 euros por primera vez en cuatro meses. ¿El motivo? Varios. Un inicio del otoño inusualmente cálido, la desaceleración industrial (menos demanda), el repunte de la producción eólica y un almacenamiento completo en casi toda la eurozona.

Las alarmas, sin embargo, se han trasladado a otra fuente de energía, el del diésel, tan o más sensible que el del gas. Los problemas de suministro en los diferentes mercados internacionales (pérdida del suministro de diésel ruso, interrupción de la producción de combustible en Francia, reservas al límite en Estados Unidos, cuotas a la exportación de China, nuevos impuestos fijados por India, etc.) amenazan con una escasez que puede generar otro fuerte pico inflacionario en la economía global. 

La preocupación es tal que, días atrás, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, se refirió al tema sin rodeos. "Nos estamos quedando sin destilados medios en algunos países europeos", dijo en referencia a la categoría de productos derivados del petróleo que incluye al diésel, el combustible para calefacción y el combustible para aviones. "Podemos ver altos precios del diésel en los próximos meses", adelantó.

Este escenario -una fuerte restricción de este mercado a finales de 2022- ya había sido alertado en mayo por la Agencia Internacional de Energía (AIE). "El déficit puede agravarse aún más en 2023", sentenció el organismo en una de sus últimas revisiones.

Según la AIE, Europa mantuvo hasta ahora las importaciones de diésel procedentes de Rusia en 600.000 barriles diarios, pero con el embargo europeo que entrará en vigor desde finales de 2022, esos volúmenes tendrán que sustituirse con gasóleo procedente de otros países. 

"Los comerciantes de diésel europeos también anticipan que el suministro pronto se reducirá aún más, ya que las sanciones de la UE excluyeron las importaciones rusas a partir de febrero", adelantan los analistas que siguen de cerca este mercado.

 Los altos costos del gas natural -estabilizados en estas últimas semanas- contribuyen de manera importante a la escasez de suministro de diésel desde el año pasado. La producción de este combustible depende, especialmente, del hidrógeno extraído del gas natural.

En este contexto, Estados Unidos sólo tendría reservas de suministro de diésel para unos 25 días, según la última estimación de Bloomberg. 

(...) la "bola inflacionaria" afectará a una economía global que, literalmente, se mueve con diésel. "Cualquier producto que necesitemos, desde el más grande hasta el más pequeño, ha sido llevado hasta nosotros con una pequeña cantidad de diésel. Sin este combustible, la sociedad se detiene inmediatamente", explican las voces más alarmistas, quienes anticipan una escasez más estructural que coyuntural como consecuencia del "Peak Oil", una disminución irreversible en la producción de petróleo.

Por lo pronto, Repsol, con más 3.500 estaciones de servicio de nuestro en España, anticipa una prolongada inestabilidad en este mercado. "No tengo una bola de cristal. En caso de continuar, lamentablemente, en términos sociales, económicos y políticos, con las tensiones geopolíticas actuales en Europa, me parece que estas grietas diésel muy abiertas se van a quedar para los próximos meses", lamentó Imaz. (...)"                 (LPO, 31/10/22)

La energía: La última frontera de la guerra de Ucrania... Para EE.UU., la guerra es una oportunidad para acabar de una vez por todas con la dependencia energética de Europa respecto a Rusia, destruir la antigua asociación económica ruso-alemana basada en la energía barata rusa y permitir una mayor dependencia europea de "la plataforma energética de EE.UU."... Europa, privada de reservas de combustibles fósiles excepto el carbón, ha seguido ciegamente las políticas de Estados Unidos y está sufriendo un círculo vicioso de interrupciones en el suministro de energía, graves aumentos de los precios de la energía con impacto directo en el bienestar de la población, disminución de la competitividad industrial que lleva al cierre de empresas y a la pérdida de puestos de trabajo, y deterioro de las condiciones financieras... se ha intensificado el viejo conflicto energético entre Rusia y Estados Unidos... El resultado final de esta lucha es incierto, pero no se espera que Europa, salga bien parada... una señal son las explosiones en los gasoductos Nord Stream, que han elevado la guerra energética a un nivel nunca visto, ya que han quitado a Alemania una alternativa de suministro energético más barata, y han permitido una mayor dependencia europea del gas estadounidense... Estados Unidos es el principal beneficiario

 "La guerra de Ucrania ha intensificado el viejo conflicto energético entre Rusia y Estados Unidos. El resultado final de esta lucha es incierto, pero no se espera que los principales aliados de Estados Unidos, es decir, Europa, salgan bien parados.

Los combustibles fósiles (carbón, petróleo crudo y gas natural) son las principales fuentes de energía mundial y proporcionan el 80% del consumo mundial. En Europa, y a pesar de las antiguas iniciativas políticas, sociales y mediáticas a favor de la energía verde, en 2021 los combustibles fósiles aportarán el 70,6 por ciento del consumo total de energía y las renovables sólo el 12,3 por ciento, este último un dato poco destacable ya que la promoción verde comenzó a finales de los años 70. 

Históricamente, Europa ha dependido de los combustibles rusos y, en mayo de 2022, las importaciones de petróleo ruso representaban el 23,7 por ciento y el 16,1 por ciento de la demanda de petróleo y de las importaciones totales de la Europa de la OCDE, respectivamente, mientras que en 2021 el gas ruso representaba el 71,7 por ciento de las importaciones totales de Europa por gasoducto y el 49 por ciento de las importaciones totales de gas, respectivamente. (...)

El conflicto de Ucrania ha dado un giro a las luchas geopolíticas y energéticas. Para EE.UU., la guerra es una oportunidad para acabar de una vez por todas con la dependencia energética de Europa respecto a Rusia, destruir la antigua asociación económica ruso-alemana basada en la energía barata rusa y permitir una mayor dependencia europea de "la plataforma energética de EE.UU.", como señaló Rice. La guerra también ha frenado los intentos ruso-noruegos de contrarrestar el gas natural licuado de EE.UU. mediante la reducción de los precios. Las sanciones supuestamente destinadas a paralizar las exportaciones energéticas rusas y a detener la financiación de su maquinaria bélica también han tratado de desestabilizar e inducir un cambio de régimen en el Kremlin, siendo este último el premio geopolítico final que merece la reciente salida de las compañías petroleras estadounidenses de Rusia. (...)

Europa, privada de reservas de combustibles fósiles excepto el carbón, ha seguido ciegamente las políticas de Estados Unidos y está sufriendo un círculo vicioso de interrupciones en el suministro de energía, graves aumentos de los precios de la energía con impacto directo en el bienestar de la población, disminución de la competitividad industrial que lleva al cierre de empresas y a la pérdida de puestos de trabajo, y deterioro de las condiciones financieras. Diferentes acciones están impidiendo una respuesta energética unificada en Europa, como las ayudas unilaterales a los costes energéticos de los consumidores (Alemania) y los intentos de apartar las sanciones rusas de sectores preferentes como el transporte marítimo de petróleo (Grecia) y el combustible nuclear (Francia). Los políticos europeos se están dando cuenta de que el gas estadounidense se vende en Europa a precios cuatro veces superiores a los nacionales. (...)

La preferencia de Europa por las compras de gas natural a través de cotizaciones bursátiles en lugar de contratos a largo plazo está empeorando las incertidumbres de suministro, ya que grandes proveedores como Qatar y Nigeria -que representan el 32,8% de las importaciones combinadas de GNL de 2021- insisten en los acuerdos contractuales y están impulsando a los proveedores de GNL a vender a los mejores postores. Europa parece paralizada en sus propias ambivalencias y contradicciones en materia de política energética, incluidas las grandes empresas frente a la agenda verde y el futuro papel de la energía nuclear y el carbón.

Rusia, por su parte, no parece estar perdiendo la guerra de la energía, ya que acaba de mostrar, debido a los mayores ingresos por exportaciones de energía, un superávit por cuenta corriente de 198.400 millones de dólares entre enero y septiembre de 2022, que es 2,6 veces mayor que en 2021. Japón, que se abastece de fósiles rusos en un 7,1% de sus necesidades energéticas, ha sido convenientemente eximido de un tope previsto para el precio del petróleo ruso. Rusia está buscando rápidamente mercados alternativos para sus reservas energéticas, con China e India creciendo como compradores para su propio uso e intermediarios para terceros países. De no comprar casi nada de petróleo ruso, en julio de 2022 India importó de Rusia cerca del 1 por ciento del suministro mundial de petróleo.

La débil posición de Europa en el mercado podría neutralizar el impacto de las sanciones energéticas sobre Rusia, ya que esta última probablemente eludirá el tope de precios del petróleo previsto por Occidente mediante acuerdos alternativos de transporte y seguros. Los funcionarios europeos reconocen que Occidente "sobreestima el control del comercio mundial de petróleo" al ver que las empresas rusas, estadounidenses y noruegas aumentan sus beneficios energéticos. Además, Rusia ha puesto en marcha varias iniciativas destinadas a ampliar y reforzar las asociaciones político-económicas vinculadas a la energía, como el proyecto de un centro de gas en Turquía que podría convertirse en una importante encrucijada energética que permitiría a Europa acceder de nuevo al gas ruso mezclado con fuentes de Asia Central.

La reciente decisión de la OPEP+ de reducir la producción de petróleo se ha justificado por la necesidad de preservar la estabilidad del mercado, pero también es una respuesta al intento de limitar el precio del petróleo ruso, que se percibe como un peligroso precedente que podría utilizarse igualmente contra otros productores o incluso otras materias primas. EE.UU. ha culpado enteramente de la disminución de la producción de la OPEP+ a Arabia Saudí, dada la participación de esta última en el 25% de la producción del cártel, y está estudiando la posibilidad de utilizar la antigua legislación antimonopolio para levantar la inmunidad soberana y permitir demandar a los países productores de petróleo ante los tribunales estadounidenses por motivos de manipulación del mercado. No sería la primera vez que EE.UU. utiliza esta legislación para perseguir objetivos geopolíticos, pero apuntar a los estados de la OPEP+ podría destruir aún más la credibilidad de EE.UU. y llevar a los gobiernos afectados a protegerse, por ejemplo, mediante la desinversión de las participaciones financieras de EE.UU., que actualmente superan los 200.000 millones de dólares.

Pero la Administración Biden parece estar utilizando el petróleo no sólo para perseguir objetivos geopolíticos a largo plazo, sino también para apoyar su agenda a corto plazo. La Reserva Estratégica de Petróleo de EE.UU., una reserva de emergencia creada en 1973 para contrarrestar las graves interrupciones del suministro, se ha reducido a los niveles de principios de los años 80 en un esfuerzo percibido por controlar los precios del gas doméstico y tener al electorado contento antes de las próximas votaciones de mitad de mandato.

Las explosiones en los gasoductos Nord Stream han elevado la guerra energética a un nivel nunca visto, ya que han quitado a Alemania una alternativa de suministro energético (más barata que las importaciones de gas ruso a través de Ucrania), han debilitado gravemente una opción diplomática para la guerra de Ucrania y han permitido una mayor dependencia europea del gas estadounidense, tal y como admitió el secretario de Estado estadounidense Blinken. Las sospechas de que Estados Unidos es el principal beneficiario de estos acontecimientos no harán sino aumentar la aprensión y, en última instancia, dañar la confianza que aún existe en las buenas intenciones de Estados Unidos hacia Europa. Lamentablemente, este episodio no será el último paso de la escalada en el teatro de la energía, ya que la guerra de Ucrania continúa."       
         ( Oscar Silva-Valladares , Ron Paul Institute, 28/10/22; traducción DEEPL)

16.11.22

¿En qué grado Europa depende realmente de Rusia? ¿Veremos un apagón energético este invierno? En Europa veo impactos importantes, sobre todo en Francia, Reino Unido y Alemania, que van a tener problemas para mantener la estabilidad de su red eléctrica. En Suiza ya están contemplando tener apagones rotatorios de cuatro horas este mismo invierno, zonificando el país... En cuanto al diésel, comienza a faltar en Austria, que ha empezado a tirar de sus reservas estatales, en Croacia y en la propia Alemania. Es importante destacar que las medidas de ahorro son en realidad medidas de racionamiento, ya que no se trata de un descenso consciente del consumo, sino de uno obligado por las circunstancias que tendrá un impacto económico. Pero es que además ese 15% de racionamiento es insuficiente. Se avecinan nuevas medidas de racionamiento, tanto de gas como de diésel... España en principio está bien suministrada de gas porque tiene el 35% de toda la capacidad de gasificación de la Unión Europea... A nivel del consumo industrial, ya se ha producido una caída del 20% del consumo debido a los altos precios del gas y de la energía. Solo con esa reducción de la industria y, pese a que hayamos consumido más de lo normal en la producción de electricidad este verano por las condiciones climáticas, España ya tendría de sobra para cumplir con sus compromisos

 "(...) ¿En qué grado Europa depende realmente de Rusia? ¿Veremos un apagón energético este invierno?

En Europa veo impactos importantes, sobre todo en Francia, Reino Unido y Alemania, que van a tener problemas para mantener la estabilidad de su red eléctrica. En Suiza ya están contemplando tener apagones rotatorios de cuatro horas este mismo invierno, zonificando el país. Ahora mismo, Rusia está enviando un 70% menos de gas comparado con las mismas fechas del año pasado, lo que supone casi el 30% del consumo de gas de Europa. En cuanto al diésel, comienza a faltar en Austria, que ha empezado a tirar de sus reservas estatales, en Croacia y en la propia Alemania.

Es importante destacar que las medidas de ahorro son en realidad medidas de racionamiento, ya que no se trata de un descenso consciente del consumo, sino de uno obligado por las circunstancias que tendrá un impacto económico. Pero es que además ese 15% de racionamiento es insuficiente. Se avecinan nuevas medidas de racionamiento, tanto de gas como de diésel. Estamos importando más diésel de Rusia que nunca simplemente porque es más barato, pero este grifo también se nos va a cortar.

¿Ha actuado más acertadamente España que otros países europeos en la planificación de su modelo energético? ¿Tendrá que ampliar su compromiso del 7% de ahorro energético este invierno?

España en principio está bien suministrada de gas porque tiene el 35% de toda la capacidad de gasificación de la Unión Europea. Contamos con seis puertos con capacidad para recibir buques metaneros y regasificar ese gas que llega en barco de forma licuada de grandes suministradores, como son EEUU y Australia. A nivel del consumo industrial, ya se ha producido una caída del 20% del consumo debido a los altos precios del gas y de la energía. Solo con esa reducción de la industria y, pese a que hayamos consumido más de lo normal en la producción de electricidad este verano por las condiciones climáticas, España ya tendría de sobra para cumplir con sus compromisos. De cara a Europa eran necesarias esas medidas estéticas y pedagógicas. Es solo el primer paquete de medidas. Europa va a aplicar más medidas de racionamiento del gas este mismo invierno, porque con un 15% no va a ser suficiente. Lo lógico sería que no se le aplicaran más medidas a España en este sentido, porque nuestro país no puede exportar más gas del que ya está suministrando a través de los gaseoductos de Irún, en el País Vasco, y Larrau, en Navarra.

 Caso diferente es el del diésel. Aunque España tiene una gran diversificación de proveedores y exporta diésel, vamos a tener que aplicar medidas de solidaridad con el resto de Europa. El diésel se puede llevar con camiones, y aquí aplicando el REPowerEU es fácil que nos impongan medidas de racionamiento este mismo invierno. Viendo las reacciones tan negativas que han tenido unas medidas pensadas para crear el mínimo de incomodidad y de impacto económico, no me imagino lo que puede pasar cuando empecemos a tomar medidas más incómodas y con verdadero impacto económico.

¿Por qué Francia se ha posicionado en contra del MIDCAT?

A Francia nunca le ha interesado este proyecto. Cuando se planteó fue para darle seguridad energética a España y, en su día, exigieron incluso una compensación económica. Incluso ahora, su falta de interés radica en que lo ha apostado todo a la nuclear, manteniendo tropas en Níger para asegurarse el 40% del uranio de sus centrales nucleares, y no tiene muchas centrales de gas de ciclo combinado para aprovechar un mayor envío de gas desde España.

Lo cierto es que Francia está en una situación crítica, de sus 57 centrales nucleares, 29 están paradas. Técnicamente, porque han detectado un gran problema de corrosión en el circuito primario, lo que es muy difícil de reparar. Y hay que tener en cuenta que el uranio es la fuente energética tradicional que más ha caído, un 24% desde 2016. Actualmente, Francia tiene menos de la mitad de capacidad de producción eléctrica nuclear y este tipo de energía representa algo más del 70% de su producción de electricidad. Ha pasado de ser un exportador de electricidad a Alemania a un importador, en cantidades un poco mayores a las que exportaba. En el momento en el que a Alemania le empiece a faltar gas, dejará de exportar electricidad hacia Francia. Adicionalmente, aprovechan la electricidad y el gas enviado desde España, que bombea 7.000 millones de metros cúbicos al año, algo más del 20% del consumo anual de España, pero dependen principalmente de Alemania.

En el contexto de la guerra, primero Bruselas declaró verdes el gas y las nucleares y ahora ha decidido volver al carbón. ¿Ha renunciado Europa a sus objetivos en la lucha contra el cambio climático?

Con sus últimos movimientos, la UE ha tirado a la basura cualquier objetivo que pudiera tener de lucha contra el cambio climático y ha contradicho tres décadas de legislación europea. Lo cierto es que la forma de descarbonizarse que ha tenido la UE ha sido externalizando sus actividades más contaminantes hacia China y hacia otros países subdesarrollados. Desde 1990, los únicos dos momentos en los que las emisiones no han crecido tan deprisa a nivel global han sido durante la crisis de 2008 y durante la etapa de confinamiento por la Covid-19. Cuando se analizan las emisiones de C02 se ve que nuestras emisiones reales son un 30% superiores a nuestras emisiones anunciadas u oficiales. No puede ser que siendo Europa una región tan potente y estando en teoría tan implicada en el cambio climático no se note un cambio en las concentraciones de C02 en la atmósfera. No se puede achacar a que los demás no hacen los deberes. Ni Europa ni ninguna región del mundo ha hecho nada real por el cambio climático. A mi parecer, lo más probable es que con el tiempo la UE vaya mutando su discurso, desde uno centrado en la lucha contra el cambio climático a uno enfocado en la seguridad energética.

¿Las energías renovables son la solución?

El problema es que tenemos un sistema económico que está totalmente apuntalado por los combustibles fósiles y que no se puede transformar de la noche a la mañana. Las renovables tienen una menor huella de carbono, pero la tienen, porque a día de hoy nadie ha cerrado el ciclo de vida de un sistema de producción energética renovable utilizando solamente energía eléctrica no contaminante. En todas las fases del proceso, de extracción de los materiales en mina, transporte, elaboración de las piezas, instalación, mantenimiento y desmantelamiento, siempre intervienen combustibles fósiles. Los sistemas renovables eléctricos actuales tienen tres inconvenientes: el primero, que dependen de los combustibles fósiles; el segundo, que dependen de materiales que son escasos; yel tercero, que se orientan a la producción de electricidad, y la electricidad es solo una parte minoritaria de nuestro consumo energético. En el conjunto del planeta representa solo el 20% de la energía final consumida. En países como España, el 23,6%. Se podría aumentar el porcentaje, pero la utilización de la electricidad para un 50% de los usos no está resuelta. Por poner algunos ejemplos, no hay excavadoras, tractores o camiones eléctricos, y probablemente nunca los haya por una imposibilidad térmica aerodinámica. Y no hay suficiente litio, cobalto o níquel para generalizar el uso del coche eléctrico. El hidrógeno verde se presenta como la gran apuesta europea, pero su tecnología no está madura. En los usos industriales o químicos se perdería el 50% de la energía en el proceso de transformación, y a eso hay que añadir que el agua hay que calentarla a 80 grados y la forma más factible es a base de gas. Para maquinaria pesada, las pérdidas totales de energía inicial serían del 90%. A todo esto se suma que, una vez pasado el despliegue renovable de principios de siglo, estas fuentes de energía tienen un problema de rentabilidad, razón por la cual se están financiando con fondos públicos Next Generation.

¿Qué tipo de modelo económico vería viable?

El único modelo que yo veo posible es uno en el que haya un descenso del consumo. La clave para salir de esta crisis es aceptar que el planeta es finito, que nos da mucho, seguramente mucho más de lo que necesitamos para vivir, pero no para seguir creciendo. El modelo capitalista, tal y como lo conocemos, ya no funciona, por lo que va a ser cada vez más disfuncional. Al final, lo único factible es un descenso del consumo, de forma que se necesiten menos materiales y menos energía. En mi opinión, hay que ir hacia una economía ecológica, hacia una verdadera economía circular, que integre el hecho económico dentro del ecosistema. En España hay grandes expertos, por ejemplo en la Universidad Autónoma de Barcelona, que han trabajo con experiencias de campo con bastante éxito.

¿Podría ponernos un ejemplo de ese sistema?

Uno muy sencillo es el de la lavadora. Si tu lavadora tiene una garantía de tres años, al fabricante lo que le interesa es que se te estropee a los tres años y un día. Pero imagínate que, en vez de venderte la lavadora, el fabricante te la alquilase por una cantidad económica mensual. Sin embargo, en cuanto no funcionara, tuviera que pagarte una indemnización por cada día que no estuviera en funcionamiento o cambiártela por una nueva. El fabricante se vería obligado a hacer una lavadora resistente, fácil de reparar, con piezas fáciles de reutilizar. Le estarías dando los incentivos necesarios para que su modelo de negocio sea sostenible, porque no se orientaría al crecimiento, sino al mantenimiento. El mundo productivo no tendría problema alguno con este modelo. El problema radica en el mundo financiero, porque el mundo del capital sí que necesita el crecimiento y no quiere saber nada de este modelo.

¿Es ingenuo pensar que, tras el conflicto bélico, podría haber un impulso en términos de compromiso por la sostenibilidad del planeta?

Con el tiempo se acabarán aceptando los límites biofísicos del planeta. Desafortunadamente, me temo que se producirá más por la carestía energética y de materiales que por el cambio climático y por un verdadero compromiso con la sostenibilidad."                     (Entrevista a Antonio Turiel, Cataluña Económica, 29/09/22)

2.11.22

Tenía ganas de leer algo así... España es el país no sólo que más va a crecer en Europa sino que además tendrá la inflación más baja. Tarde o temprano el norte de Europa dependerá de nuestro sistema energético. Pedro Sánchez ha cuadrado el círculo, gracias a las presiones de Podemos... Obviamente le debe poner una vela a San Putin, pero España lo ha hecho bien y tiene una posición inmejorable respecto al resto... La BBC y France 24 heures hablan sin ambajes de la posición ventajosa de España y cómo al final todos van a tener que adoptar la solución ibérica... Surge una nueva potencia energética europea: Iberia... La Península Ibérica está bien posicionada para competir -o incluso sustituir- al actual polo industrial energético del norte de Europa, ya que los sectores de España y Portugal pueden recurrir a la abundancia de sol, los fuertes vientos y la madurez de las infraestructuras de gas, así como a una gran experiencia industrial y de gestión. Con un suministro de gas fiable desde el norte de África, unos precios de la electricidad más bajos en comparación con el resto de Europa y una cartera de energías renovables que destaca en el continente, España y Portugal tienen el potencial de convertirse en una nueva potencia energética europea, según el estudio de Rystad Energy

Juan Laborda @JuanLabordah

España es el país no sólo que más va a crecer en Europa sino que además tendrá la inflación más baja. Tarde o temprano el norte de Europa dependerá de nuestro sistema energético. Pedro Sánchez ha cuadrado el círculo.

Obviamente le debe poner una vela a San Putin, pero España lo ha hecho bien y tiene una posición inmejorable respecto al resto. La BBC y France 24 heures hablan sin ambajes de la posición ventajosa de España y cómo al final todos van a tener que adoptar la solución ibérica.

11:33 a. m. · 1 nov. 2022
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JJGG #NoALaGuerra @enriquelpajaro
En respuesta a @JuanLabordah

Gracias a las ideas y presiones de Podemos, aunque nunca lo reconoceran.

Juan Laborda @JuanLabordah
En respuesta a @enriquelpajaro

Cierto!

 "Surge una nueva potencia energética europea: Iberia.

 La Península Ibérica está bien posicionada para competir -o incluso sustituir- al actual polo industrial energético del norte de Europa, ya que los sectores de España y Portugal pueden recurrir a la abundancia de sol, los fuertes vientos y la madurez de las infraestructuras de gas, así como a una gran experiencia industrial y de gestión. Con un suministro de gas fiable desde el norte de África, unos precios de la electricidad más bajos en comparación con el resto de Europa y una cartera de energías renovables que destaca en el continente, España y Portugal tienen el potencial de convertirse en una nueva potencia energética europea, según el estudio de Rystad Energy.

España se convirtió en el tercer mayor exportador de energía de Europa en los tres primeros trimestres de 2022, sólo por detrás de Suecia y Alemania. Las razones principales para ello fueron un gran déficit de generación de energía en Francia, de donde España normalmente importa energía, además del límite de precios ibérico para la generación de energía a partir de gas. Esto redujo los precios de la electricidad en España y Portugal en comparación con Francia durante gran parte de este año y, a su vez, hizo que las exportaciones de energía fueran aún más competitivas.

El mercado ibérico ha demostrado ser resistente durante la crisis energética, ya que no depende del gas ruso. Con un suministro interno de gas limitado, Iberia recibe la mayor parte de su gas a través de gasoductos desde Argelia y mediante contratos de importación a largo plazo de gas natural licuado (GNL). Se calcula que las exportaciones de gas argelino a España alcanzarán los 14.600 millones de metros cúbicos (14,6 Bcm) en 2022 y que la capacidad de regasificación de España y Portugal representa en conjunto unos 68 Bcm anuales, lo que supone un tercio de la capacidad total de regasificación de Europa.

Crecimiento de la producción

Una capacidad de regasificación suficiente permite que más fuentes de gas lleguen al mercado ibérico del gas. La región importó unos 28 Bcm durante los primeros nueve meses de 2022, superando las importaciones totales del año pasado, lo que nos lleva a esperar que las importaciones totales de GNL a la Península Ibérica suban a unos 39 Bcm este año.

Se espera que la región experimente un fuerte crecimiento en la generación global de energía este año, así como un crecimiento sostenido en los próximos años, impulsado principalmente por la expansión masiva de las energías renovables. Se espera que la cuota de las energías renovables en el mix energético ibérico aumente del 48% en 2021 al 64% en 2025 y al 79% en 2030, situando a la región a la cabeza de la transición energética europea.

“Gracias a una combinación de inversión, geografía y política, España y Portugal han conseguido evitar o reducir el impacto de la crisis energética europea. Rystad Energy se centra en el mercado ibérico porque los fundamentos apuntan a que se convertirá en un centro energético-industrial de importancia regional”, afirma Carlos Torres Díaz, responsable de energía de Rystad Energy. (...)

Precios más bajos

Cabe esperar que la crisis energética sea menos dolorosa en Iberia que en sus pares europeos, ya que el mercado ibérico espera que los precios de la electricidad se mantengan muy por debajo de los niveles de, por ejemplo, Francia y Alemania. La energía comercializada para los próximos meses y años se sitúa en un nivel mucho más bajo en España.

A corto plazo, los precios seguirán estando reprimidos por el tope de precios de la electricidad de gas, por lo que para el próximo invierno los precios no son directamente comparables. Pero incluso con contratos a largo plazo, como los anuales para 2024 y 2025, se espera que la energía española sea mucho más barata que en Francia y Alemania.

El contrato anual español de 2024 se negocia actualmente a 113 euros por MWh, más de la mitad del precio del equivalente francés de 270 euros por MWh. Esto apunta a una ventaja estructural en Iberia, tal como la ve el mercado actualmente, y a un futuro brillante para la generación de energía en la región.

Los precios relativamente baratos de la energía a futuro se apoyan en sólidos fundamentos subyacentes. Francia tiene grandes retos con su gran parque nuclear y pocas alternativas para la generación de energía, mientras que Alemania luchará en los próximos años para reducir su dependencia del gas ruso, recortar su cuota de carbón en el mix energético y hacer frente a los cierres nucleares completos. Iberia no tiene ninguno de estos problemas. España no depende del gas ruso y la Península Ibérica tiene, con diferencia, la mayor capacidad de regasificación de Europa, además de las importaciones del norte de África, lo que podría convertir a la región en un centro europeo del gas.

La energía nuclear seguirá suministrando electricidad limpia y barata durante otra década, y tanto España como Portugal están a punto de completar, o ya han completado, sus planes de eliminación del carbón. Además, los fundamentos de las energías renovables son positivos y se espera un fuerte crecimiento. La generación total de energía en la Península Ibérica desde 1990 hasta hoy, así como la previsión de Rystad Energy para el mix energético, se muestran en el siguiente gráfico.

Líder de las energías renovables en Europa en 2030

Como pionero en la industria eólica europea, España es actualmente el segundo mayor generador de energía renovable en Europa. La Península Ibérica cuenta en la actualidad con más de 50 gigavatios (GW) de capacidad instalada, de los cuales más del 60% proceden de la energía eólica terrestre, y la cosa no acabará ahí.

La región tiene planes ambiciosos y, con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, España aspira a que el 74% de su energía proceda de fuentes renovables en 2030. Las instalaciones de energía solar fotovoltaica han aumentado rápidamente en los últimos años, y se espera que esto se acelere aún más. Si todo va como está previsto, las instalaciones solares fotovoltaicas alcanzarán a las eólicas terrestres y representarán más de la mitad de la energía renovable de la región en 2030.

En Portugal, la energía eólica marina se encamina hacia un futuro brillante, ya que el gobierno anunció el mes pasado que aumentará el objetivo de energía eólica marina del país de 6 GW a 10 GW para 2030, que probablemente se adjudicará mediante subastas. Portugal también está en camino de acoger el primer proyecto comercial de energía eólica marina flotante sin subvenciones del mundo, con la solicitud de permiso de BayWa para un proyecto de energía eólica marina flotante de 600 megavatios (MW) frente a la costa portuguesa.

Iberia al rescate de los consumidores europeos de gas

La Península Ibérica consume unos 40.000 millones de metros cúbicos de gas al año y está equipada con infraestructuras para recibir tanto gas por gasoducto africano como cargamentos internacionales de GNL.

Iberia no ha sido ajena a la crisis energética y al aumento de los precios que han afectado a los centros europeos de gas y al mercado mundial de GNL. Sin embargo, la península no ha tenido la misma necesidad que muchos otros países europeos de sustituir el gas ruso, encontrar nuevos suministros y luchar por aumentar la capacidad de importación de GNL. De hecho, la capacidad de regasificación española no utilizada ha supuesto un valioso apoyo, ya que España ha podido enviar más gas para aliviar el déficit de gas de Europa continental.

España ya ha transportado unos 1,7 Bcm de gas natural durante los primeros 10 meses de 2022 a través de los dos gasoductos existentes -el gasoducto Irún-Biriatou y el gasoducto Larrau-Villar de Arnedo- en la frontera de España y Francia. Se trata de un volumen cuatro veces superior al exportado en el mismo periodo del año pasado. Para aprovechar más su exceso de capacidad de importación de GNL y exportar más gas al noroeste de Europa, España podría entregar técnicamente más gas a través de la capacidad del gasoducto existente en Francia, que conecta la Península Ibérica con el mercado de Europa continental.

Nuevo corredor ibérico de hidrógeno

Mientras tanto, a finales de la semana pasada se reveló que el proyecto de gasoducto MidCat, que habría ido desde Iberia hasta Europa Central y que se esperaba que tuviera una capacidad de exportación anual de 8 Bcm, ha sido oficialmente abandonado y será sustituido por un nuevo proyecto llamado BarMar. El nuevo proyecto es un gasoducto submarino desde Barcelona (España) hasta Marsella (Francia) que sustituirá gradualmente el combustible fósil en el sistema por gases renovables como el hidrógeno verde.

Los primeros ministros de Portugal, España y Francia se reunirán en diciembre para discutir la financiación del proyecto. No es la primera vez que el hidrógeno se incluye en la agenda para exportar el potencial renovable de Iberia para ayudar a Europa a desprenderse del gas natural. Cepsa está planeando otro corredor para el comercio de hidrógeno verde entre Algeciras (España) y Rotterdam (Países Bajos), mientras que Shell planea una cadena de suministro de hidrógeno entre Sines (Portugal) y Rotterdam, por nombrar sólo dos proyectos potenciales.

Iberia está bien posicionada para competir con el actual centro industrial energético del norte de Europa, o incluso sustituirlo, ya que los sectores de España y Portugal pueden recurrir a la abundante luz solar, los fuertes vientos y la madura infraestructura de gas, así como a una gran experiencia industrial y de gestión. Con un suministro de gas fiable desde el norte de África, unos precios de la electricidad más bajos en comparación con el resto de Europa y un gasoducto de energías renovables que destaca en el continente, España y Portugal tienen el potencial de convertirse en una nueva potencia energética europea, según el estudio de Rystad Energy.

Resistente

Durante los tres primeros trimestres de 2022, el país se convirtió en el tercer mayor exportador de energía de Europa, sólo por detrás de Suecia y Alemania. Los factores clave que impulsan esta situación incluyen un gran déficit en la generación de energía en Francia, de donde España normalmente importa energía, además del límite de precio ibérico en la generación de energía a partir de gas. Esto redujo los precios de la electricidad en España y Portugal en comparación con Francia durante gran parte de este año y, a su vez, hizo que las exportaciones de energía fueran aún más competitivas.

El mercado ibérico ha demostrado ser resistente durante la crisis energética, ya que no depende del gas ruso. Aunque el suministro de gas nacional es limitado, Iberia recibe la mayor parte de su gas a través de gasoductos desde Argelia y mediante contratos de importación de GNL a largo plazo.

Se calcula que las exportaciones de gas argelino a España alcanzarán los 14,6 Bcm en 2022 y que la capacidad de regasificación de España y Portugal representa en conjunto unos 68 Bcma, lo que supone un tercio de la capacidad total de regasificación europea. Una capacidad de regasificación suficiente permite que más fuentes de gas lleguen al mercado ibérico del gas. La región importó unos 28 Bcma durante los primeros nueve meses de 2022, superando las importaciones totales de 2021, lo que nos lleva a esperar que las importaciones totales de GNL a la Península Ibérica aumenten hasta unos 39 Bcma en 2022.

Se espera que la región experimente un fuerte crecimiento en la generación global de energía en 2022, pero también un crecimiento sostenido en el futuro, impulsado principalmente por la expansión masiva de las energías renovables. Se espera que la cuota de renovables pase del 48% en 2021 al 64% en 2025 y al 79% en 2030, lo que sitúa a la región a la cabeza de la transición energética europea."             (José A. Roca, El Periódico de la energía, 01/11/22)