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10.4.23

Varoufakis : "Como corderos al matadero", así describía un anciano la muerte de los jóvenes que viajaban en el Intercity 62 que chocó con un mercancías matando a 57 personas... Al conocer la desgarradora noticia, mi mente se remontó a 2015, cuando, como ministro de Finanzas, participé en tensas negociaciones con "la troika": una de sus condiciones previas durante las negociaciones de la deuda era que yo firmara un Memorando de Entendimiento (MoU) por el que nuestros trenes se venderían por una miseria a una empresa estatal italiana sin recursos, nuestro principal puerto a una empresa estatal china y nuestros aeropuertos a una empresa estatal alemana... Naturalmente, les dije que lo olvidaran, como hizo el pueblo griego en el referéndum de julio de 2015. Desgraciadamente, el primer ministro Alexis Tsipras cedió... los trenes, los aeropuertos y los puertos pasaron a manos de los pretendientes favoritos de la troika... Si se consideran conjuntamente con los años de represiones letales contra los migrantes en el mar Egeo, la vigilancia de periodistas y políticos de la oposición y el sórdido doble lenguaje de nuestros oligarcas sobre el petróleo ruso, los últimos acontecimientos apuntan a un patrón claro: La constante conversión de Grecia en otra "democracia antiliberal" al estilo de Orbán

 "Como corderos al matadero", así describía un anciano vecino la muerte de los jóvenes que viajaban en el Intercity 62 que, la noche del 28 de febrero, chocó frontalmente con un tren de mercancías en Grecia matando a 57 personas. Muchos de los fallecidos eran estudiantes que regresaban tras un largo fin de semana desde Atenas a sus universidades en Salónica. Ochenta resultaron heridos, 25 de ellos graves. Y toda una nación se sumió en el luto y la introspección.

Al igual que el desastre de Paddington en 1999, el accidente generó un intenso debate sobre el impacto de la disolución y privatización de la red ferroviaria. Al conocer la desgarradora noticia, mi mente se remontó a 2015, cuando, como ministro de Finanzas de Grecia, participé en tensas negociaciones con "la troika": la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. La razón es que la privatización de nuestros ferrocarriles era un asunto muy importante para ellos.

Una de las condiciones previas de la troika durante las negociaciones de la deuda era que yo firmara un Memorando de Entendimiento (MoU) por el que nuestros trenes se venderían por una miseria a una empresa estatal italiana sin recursos, nuestro principal puerto a una empresa estatal china y nuestros aeropuertos a una empresa estatal alemana: una adquisición al por mayor de infraestructuras clave por parte de tres Estados extranjeros.

Naturalmente, les dije que lo olvidaran, como hizo el pueblo griego en el referéndum de julio de 2015. Desgraciadamente, el primer ministro Alexis Tsipras cedió, lo que me llevó a dimitir como ministro de Finanzas y, finalmente, a formar MeRA25, un nuevo partido de la oposición. Mucho antes de eso, los trenes, los aeropuertos y los puertos habían pasado a manos de los pretendientes favoritos de la troika.

Sin oposición por parte del partido de izquierdas gobernante, Syriza, la agenda privatizadora se convirtió así en hegemónica. Como era de esperar, Nueva Democracia, un partido neoliberal entusiasta, volvió al gobierno en 2019. Aunque nunca hubo un gran apoyo público a la privatización al por mayor, tampoco hubo una oposición seria a ella. Hasta, eso sí, el accidente de tren que se cobró tantas almas. De repente, la marea cambió y, liderada por decenas de miles de jóvenes que se manifestaban en las calles, la agenda privatizadora perdió su legitimidad.

El súbito desmoronamiento de la hegemonía neoliberal no podía llegar en peor momento para los oligarcas. Con unas elecciones generales a la vista, su capacidad para mantener y ampliar su control sobre los activos públicos parece frágil por primera vez desde 2015. El primer ministro Kyriakos Mitsotakis, que se regodeaba en la gloria de una restauración del establishment, está ahora visiblemente aterrorizado por la reaparición de voces disidentes. Mientras tanto, Syriza, que privatizó tantos activos públicos bajo la atenta mirada de la troika, parece incapaz de atraer a los votantes desafectos, avanzando en su lugar MeRA25 y otros partidos pequeños.

Diez días después del accidente, estaba cenando con mi pareja y mis colegas en nuestro lugar habitual: un restaurante de Exarcheia, un suburbio ateniense conocido por su comunidad anarquista, pero también por su abrumadora presencia policial. A la media hora de cenar, un grupo de siete matones invadió el restaurante con la clara intención de enfrentarse a mí, o algo peor.

Para evitar una trifulca, me ofrecí a seguirles hasta la calle, solo, para que pudieran echarme en cara cualquier agravio que tuvieran. Mientras salíamos del restaurante, empujados y abofeteados por su cabecilla, uno de ellos me denunció como firmante del odiado Memorándum de Entendimiento y privatizador de los ferrocarriles. Una vez fuera, el cabecilla, un hombre de unos veinte años con aspecto y comportamiento de portero de discoteca, me dio un puñetazo en la cara al estilo de un profesional, haciéndome perder el equilibrio y caer sobre la acera, momento en el que procedió a darme dos patadas en la cara antes de huir del lugar junto con su séquito. Sangrando profusamente, y apoyándome en mis colegas, que estaban conmocionados, nos dirigimos al hospital, cuyo maravilloso personal me curó la nariz rota y la cuenca del ojo agrietada.

Dos horas antes de que el primero de los seis testigos prestara declaración ante la policía, el ministro de policía consideró oportuno anunciar que mis agresores habían sido identificados y que un joven de 17 años, y más tarde otro de 19, estaban bajo custodia policial. Una semana después, el juez de instrucción me citó a declarar. Me enseñó fotos de tres jóvenes a los que no reconocí. Ninguno de ellos se parecía siquiera a mi agresor, al que sin embargo reconocí claramente en las imágenes de vídeovigilancia del lugar de los hechos. Mientras tanto, los trolls derechistas de las redes sociales, y el propio ministro, difundieron la falsa noticia de que yo estaba protegiendo a mis agresores "izquierdistas". Algunos incluso llegaron a afirmar que yo había montado el asalto para ganarme el favor del electorado.

 Como el caso sigue siendo subjudice, no diré nada más. Desde el punto de vista político, sin embargo, es imposible no darse cuenta de cómo el gobierno trató de enmarcar el asalto. Junto con sus aliados de los medios de comunicación, me retrataron como un político antisistema que fue presa de jóvenes incitados a un frenesí de violencia por la retórica de políticos como yo. Hicieron todo lo posible por equiparar, en la mente del público, a mis agresores con los miles de jóvenes que manifestaban su furia antisistema con 57 muertes.

Si se consideran conjuntamente con los años de represiones letales contra los migrantes en el mar Egeo, la vigilancia de periodistas y políticos de la oposición y el sórdido doble lenguaje de nuestros oligarcas sobre el petróleo ruso, los últimos acontecimientos apuntan a un patrón claro: La constante conversión de Grecia en otra "democracia antiliberal" al estilo de Orbán."  
          

(Yanis Varoufakis, Brave New europe, 30/03/23, traducción DEEPL)

13.12.22

¿Qué hacía usted en la crisis de Grecia? Recuerdo que se desató en la Comisión Europea, el FMI y el BCE una carrera para ver quién proponía la tortura económica más sofisticada... fue un desastre, el PIB griego cayó un 25% de 2008 a 2021 y se destruyó todo el estado social del país... Los programas, más que salvar a Grecia, sirvieron para salvar los bancos alemanes y franceses que se habían expuesto alocadamente en el país... el número de suicidios en Grecia creció un 35%, pero no había funerales, por no pagarlos. La gente simplemente desaparecía. No sé dónde estarán enterrados esos cadáveres... el paradigma ha cambiado sobre la cuestión... no sé qué pensará sobre todo esto, una mujer que conocí entonces, porque ella sí que tuvo que cambiar su paradigma: separada, con dos hijos, la despidieron del banco donde trabajaba y tuvo que prostituirse... Esa fue su política económica, a nivel personal. A otro nivel, esta semana la Comisión Europea acusa a Deutsche Bank y al holandés Rabobank de hacer entonces negocio con la desgracia ajena, manipulando los mercados de deuda... en los años de la prima de riesgo y el rescate de Grecia, España y otros tres países... A Grecia le han pedido perdón la Comisión Europea y el FMI, pero casi ni nos hemos enterado. Tampoco de que el pasado mes de agosto Atenas devolvió el último préstamo al FMI... Siempre recuerdo lo que tuvo que hacer aquella mujer. Y lo que hicieron otros

 "Viajé bastante a Grecia en los años de su crisis, entre 2010 y 2015, y me pregunto qué pensará una mujer que conocí entonces de algunos cambios de paradigma que hemos visto últimamente sobre la cuestión. Porque ella sí que tuvo que cambiar su paradigma: separada, con dos hijos, la despidieron del banco donde trabajaba y empezó a prostituirse. Al principio pedía 100 euros, pero al final se conformaba con 20, o hasta 10. Esa fue su política económica, a nivel personal. 

A otro nivel, esta semana hemos sabido que la Comisión Europea acusa a Deutsche Bank y al holandés Rabobank de hacer entonces negocio con la desgracia ajena, manipulando los mercados de deuda. Eran aquellos años de la prima de riesgo y el rescate de Grecia, España y otros tres países. Y el Banco Central Europeo (BCE) nos mandaba cartitas diciendo lo que teníamos que hacer.

 Paradigma, palabra griega, significa, según la Real Academia: “Teoría cuyo núcleo central se acepta sin cuestionar y que suministra la base y modelo para resolver problemas y avanzar en el conocimiento”. Sí que hemos avanzado en el conocimiento: la teoría se aceptó sin cuestionar y los problemas no se resolvieron, o solo los de algunos. Recuerdo el olor de los gases lacrimógenos en la plaza Syntagma, los griegos no paraban de protestar. Recuerdo también que la crisis se abrió al descubrirse que las cuentas del país eran falsas, y que se trucaron con ayuda del grupo de inversión Goldman Sachs

 Recuerdo que se desató, desde la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el BCE, una carrera para ver quién proponía, como solución, la tortura económica más sofisticada. Y fue un desastre, se equivocaron: el PIB griego ha caído un 25% de 2008 a 2021 y se ha destruido todo el estado social del país. Los programas, más que salvar a Grecia, sirvieron para salvar los bancos alemanes y franceses que se habían expuesto alocadamente en el país. Pero decir esto entonces era ser considerado un antisistema. Los antisistema eran ellos, más bien.

 Recuerdo que entre 2010 y 2014 el número de suicidios en Grecia creció un 35% y que aun así preguntabas a las funerarias y te decían que ya no se moría nadie, o al menos nadie les llamaba para un funeral, por no pagarlo. La gente simplemente desaparecía. No sé dónde estarán enterrados esos cadáveres, la memoria de lo que pasó. Lo hemos olvidado rápidamente. Recuerdo que ante el ultimátum definitivo de inducción al suicidio económico el primer ministro, Alexis Tsipras, convocó en julio de 2015 un referéndum: “Os invito a decidir, con la soberanía y la dignidad que requiere la historia griega, si debemos aceptar el exorbitante ultimátum que pide una rigurosa y humillante austeridad sin fin, y sin perspectiva de poder tenernos en pie social y financieramente. (…) Grecia, cuna de la democracia, debe enviar un mensaje democrático a la comunidad europea y mundial”. 

Bueno, ellos enviaron el mensaje, un 61% votó que no quería ese plan, pero dio igual. En los años siguientes he recordado esa frase de Woody Allen sobre una chica que quería ligarse de la administración Eisenhower: solo quería hacerle lo que Eisenhower llevaba ocho años haciéndole al país. 

A Grecia luego le ha pedido perdón la Comisión Europea, el FMI, pero casi ni nos hemos enterado. Tampoco de que el pasado mes de agosto Atenas devolvió el último préstamo al FMI. Hace años que no leo un reportaje de allí, a ver cómo les va. Siempre recuerdo lo que tuvo que hacer aquella mujer. Y lo que hicieron otros."                (Íñigo Domínguez , El país, 12/12/22)

24.11.20

Obama critica la responsabilidad de Francia y Alemania en la crisis griega... “Me di cuenta de que [Angela Merkel y Nicolas Sarkozy] rara vez mencionaban que los bancos alemanes o franceses eran algunos de los mayores prestamistas de Grecia, o que buena parte de la deuda acumulada por esta se había producido por la compra de exportaciones alemanas o francesas”

 "Barack Obama fue una presencia lejana pero constante durante la crisis de deuda que sacudió los cimientos de la Unión Europea entre el 2010 y el 2015. Sus efectos para la economía global le inquietaban, la lenta capacidad de reacción de los líderes europeos le exasperaba.

“No podíamos ser observadores pasivos”, escribe el expresidente estadounidense en su libro de memorias Una tierra prometida (Editorial Debate) al recordar tan tumultuoso periodo. Estabilizar Grecia “se convirtió en una de las prioridades económicas y de nuestra política exterior”. Solo llega hasta el 2011, pero Obama se expresa con contundencia al repartir responsabilidades sobre la crisis griega y no solo por la contraproducente austeridad que se exigía a Atenas.

 “Me di cuenta de que [Angela Merkel y Nicolas Sarkozy] rara vez mencionaban que los bancos alemanes o franceses eran algunos de los mayores prestamistas de Grecia, o que buena parte de la deuda acumulada por esta se había producido por la compra de exportaciones alemanas o francesas”, escribe el líder norteamericano. Tal vez lo que les asustaba era que “reconocer algo así alejara la atención de los votantes de la acumulación de los errores de los funcionarios alemanes y franceses que supervisaron esos préstamos bancarios”. O “que si sus votantes llegaban a comprender por completo las implicaciones tras la integración europea (...) probablemente no les habría entusiasmado”.

Porque no se trataba solo de dinero. Al final, escribe, “comprendí que la crisis de deuda griega era más un problema geopolítico que uno de finanzas globales, uno que además ponía de manifiesto las contradicciones no resueltas en el corazón de la marcha de Europa hacia una integración más amplia”.

En el primer tomo de sus memorias, con la nada modesta cantidad de 700 páginas, Obama traza deliciosos retratos de los dos líderes europeos más importantes de la época. “Cuando más conocía a Angela Merkel más me gustaba; la encontraba sólida, honesta, intelectualmente rigurosa y amable por instinto”, escribe, frustrado, no obstante, porque para Berlín “la rectitud fiscal fuera la respuesta a todas las afecciones económicas”.

Sarkozy, por su parte, “era puro estallido emocional y retórica florida”. De pequeña estatura pero “alzas en los zapatos para parecer más alto”, parecía “un personaje de Toulouse-Lautrec”, relata Obama. En sus conversaciones, “no paraba de mover las manos, sacaba pecho como un gallo de pelea” siempre con un mismo objetivo, “ser el centro de atención y llevarse el mérito de fuese lo que fuera que mereciera la pena llevarse el mérito”.

Pronto tuvo claro “cuál de los dos líderes iba a demostrar ser un socio más fiable”. El líder estadounidense acabó viéndolos como “dos útiles complementos el uno del otro: él respetaba la cautela innata de Merkel pero con frecuencia la presionaba para que actuara; y ella, deseosa de pasar por alto las idiosincrasias de Sarkozy pero capaz de rechazar sus propuestas más impulsivas”.

La idea de un gran estímulo fiscal, sin embargo, no entusiasmaba a ninguno de los dos. Aunque Sarkozy siempre le decía que no se preocupara, que él se estaba “trabajando a Angela”, por razones económicas internas el líder francés “no servía de contrapeso” a Merkel en la batalla de Washington por que la zona euro aprobara medidas de estímulo para sus economías.

“El vínculo entre Grecia y una tambaleante Europa hicieron que un problema de deuda se convirtiera en un cartucho de dinamita con la mecha encendida en una fábrica de municiones”, describe el presidente escritor. Los temores del mercado dispararon las primas de riesgo de Italia, España, Irlanda y Portugal. En Washington cundió el temor a que cortaran el crédito también a Wall Street. Merkel le aseguró que Europa “no haría un Lehman” con Grecia. La mención evoca la frustración europea porque Obama dejara quebrar precisamente un banco con ramificaciones en la UE.

Pero en las ofertas iniciales de Merkel y su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, a Grecia había cierto deseo de “aplicar aquella justicia del Antiguo Testamento” y el gobierno griego las rechazó. La primera propuesta para crear un cortafuegos europeo (un fondo de rescate) “no fue mucho mejor”. Pero Obama se muestra comprensivo hacia Merkel y Sarkozy.

Si para él fue difícil persuadir a sus ciudadanos de que había que rescatar bancos y ayudar a los parados de su propio país, ellos tenían que convencer a sus votantes de que “tenía sentido rescatar a un puñado de extranjeros”. Las identidades nacionales “son hechos tenaces”. Con el agravamiento de la crisis griega, llegó el cruce de reproches entre europeos. “No piensan como nosotros”, dice que oyó decir a “dos altos funcionarios” de la UE mientras se lavaba las manos en el baño durante una cumbre del G-8."               (Beatriz navarro, La Vanguardia, 20/11/20)


   Para luchar contra las epidemias y como alternativa a la salida del euro de los países del Sur, o como salida de emergencia ante la (más probable) ruptura de la UE por parte de los países del Norte... hay que conseguir la soberanía financiera... implantando una moneda digital paralela de circulación interna, en paridad 1:1 con el euro (¿europeseta electrónica?), en España: 

La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:

Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales

Para Ecuador:

Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?

Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA

Otras propuestas: 


Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html 

El prometedor dinero fiscal

Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (la sitúa en el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.


Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html


- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:

-Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

3.6.16

La ruina... es Grecia... y es nuestra, totalmente europea

"(...) la montaña de la deuda –330.000 millones de euros, el 180% del PIB- sigue engordando y dificultando la recuperación. Cada griego, clases pasivas, niños y bebés incluidos, adeuda unos 30.000 euros por cabeza, y seguirá haciéndolo incluso aunque las condiciones de devolución de los préstamos mejoren. 

Abortadas in extremis dos serias amenazas de Grexit, en 2011 y 2015, el último Eurogrupo ha conjurado el fantasma del tercero, pero apenas si ha aliviado las penurias de la economía real (...)

“El aumento de las contribuciones, hasta el 70% de los ingresos en algunos casos, golpea a las rentas medias, y las consecuencias serán terribles, rebajando a muchos profesionales a un nivel de subsistencia”, cuenta Vasilis Kampanis, presidente de la federación de profesionales liberales, sobre la impopular reforma de la seguridad social -otro requisito de los acreedores- aprobada el 8 de mayo.  (...)

Grecia es tierra quemada, arrasada económicamente. La producción industrial declina año tras año mientras la deslocalización de empresas en los Balcanes continúa su tendencia al alza. Por eso el horizonte lejano de una reestructuración de la deuda, o al menos cierta clemencia en los plazos, no va a sacar de pobre al país ni a corto ni a medio plazo (y menos aún, sostienen los críticos, con un compromiso de superávit primario del 3,5%, el caballo de batalla en las negociaciones con los socios y un esfuerzo fiscal sobrehumano para una economía exánime).  (...)

La economía real, la que mueve el país día a día, también renquea, o cuando menos sobrevive. “Tras la introducción de controles de capital en Grecia, a finales de junio, el número de empresas griegas en Bulgaria se multiplicó por dos, pasando de 5.500 a 11.500, en paralelo a la apertura de 60.000 cuentas bancarias corporativas. 

La deslocalización se ha producido por un clima fiscal mucho más ventajoso, ya que el impuesto de sociedades es del 10%, casi 20 puntos menos que en Grecia, y los salarios más bajos”, contaba en enero Panos Kutsigos, presidente de la Cámara de Comercio Greco-Búlgara. 

Muchas de esas empresas deslocalizadas proceden del norte de Grecia. Porque esa región se asfixia inexorablemente por un abandono de siglos, con tasas de paro que superan en casi 20 puntos el nacional: alrededor del 40%, y hasta el 70% en el caso del paro entre los jóvenes de 15 a 24 años.

Paralelamente, la crisis de los refugiados se ha solapado con la económica, no sólo por el desembolso extra que ha supuesto al Estado su acogida, incluida la provisión de sanidad gratis para todos, o los planes de Educación para garantizar la escolarización de los migrantes desde septiembre, en todos los ciclos formativos. 

La presión migratoria ha tenido también un coste económico directo: el corte de las vías del tren junto al campamento de Idomeni ha supuesto pérdidas de entre 7.000 y 10.000 euros por cada mercancías varado, según el diario económico Naftemporiki

El bloqueo, que ha durado casi tres meses, ha repercutido también en la actividad del puerto del Pireo, vendido a la empresa china Cosco, al tener que desviarse la distribución de la carga hacia Bulgaria, encareciendo y retrasando el proceso. (...)

Para la familia Adiamandis, cuatro miembros, modesto piso propio y planes de futuro congelados, la presión fiscal añade un lastre más a su precaria existencia. “En casa entran sólo 757 euros al mes de mi trabajo como contable en una empresa a punto de echar el cierre. 

Con el incremento del Enfia [impuesto inmobiliario] y el IVA, calculo que nuestro poder adquisitivo se reducirá en torno a un 30%, así que ni soñamos con una semana de vacaciones en el pueblo. Sólo la cesta de la compra nos costará a partir de ahora como mínimo un 25% más”, señala Yorgos Adiamandis, economista.

La merma de poder adquisitivo se ha traducido estos años en un descenso del consumo interno del 40%, y la consiguiente y prolongada deflación. Así que ni pensar en gastos suntuarios, ni siquiera en academias o cursos de posgrado para los dos hijos universitarios de los Adiamandis, que sueñan con emigrar. 

De entre los 180.000 y 200.000 licenciados y doctores que han dejado el país, sólo el 15,9% ha vuelto a Grecia, según datos del Consejo de Europa, lo que implica una descapitalización penosa para los planes de recuperación.

El futuro en entredicho, esa es otra consecuencia sorda de la crisis. Varios indicadores muestran una radiografía de la sociedad al ralentí, como congelada en sus aspiraciones de proyectarse en el tiempo. La tasa de natalidad ha caído durante la crisis más del 10%, de 1,3 a 1,1 hijos por mujer, debido al ambiente de privación social y el temor a perder el puesto de trabajo por un embarazo. 

El 93% de los jóvenes griegos (de 16 a 30 años) “se sienten marginados de la vida económica y social”, según una encuesta encargada por el Parlamento Europeo al instituto TNS Opinion, y el sentimiento de exclusión empuja al 43% de ellos a buscarse la vida en el extranjero.(...)

  “Lo que estamos presenciando es una revolución cultural a gran escala, por extravagante que pueda parecer a simple vista la apreciación. Lo veremos en los próximos años. Para bien, porque la economía se recupere y la gente cure sus profundas y dolorosas heridas, o para mal, con un Estado fallido, un paria europeo o un país arrasado”, concluye el analista Rapidis. (...)

 Hay algunos brotes verdes, cierto, pero se limitan a Atenas y Salónica y soslayan completamente los sectores tradicionales, el grueso del tejido productivo griego. En los últimos años han brotado nidos de startups como Openfund, con una red de 200 emprendedores, o The Cube Athens, mientras languidece el pequeño comercio, que emplea al 85% de los trabajadores del sector privado, con una sola excepción: los innumerables establecimientos de comida rápida de calidad, muy barata, que han surgido al calor, o el frío, de la crisis. (...)"                 (María Antonia Sánchez Vallejo, El País, 29/05/16)

4.11.15

El primer rescate griego sirvió para salvar a la banca alemana y francesa. El segundo, para pagar los intereses a la troika. El tercero...

"(...) un análisis de lo acaecido en Grecia muestra que las políticas impuestas a aquel país tienen muy poco que ver con el deseo de que Grecia aumente su competitividad, y mucho con la defensa de los intereses alemanes. Como siempre, los discursos económicos de la estructura de poder se utilizan para ocultar realidades políticas.

¿Cuáles han sido las causas de los rescates a Grecia?

La deuda griega en el año 2010 era poseída por bancos alemanes (68.000 millones), franceses (43.000 millones), italianos (38.000 millones) y españoles (25.000 millones). El primer rescate a Grecia fue, en realidad, para rescatar tales bancos, como reconoció el que había sido Presidente del Banco Central Alemán, el Sr. Karl Otto Pöhl, que indicó que “el rescate a Grecia era en realidad el rescate a los bancos, y muy en especial a los bancos alemanes y franceses” (aunque también podría haber añadido a los bancos italianos y a los españoles).

El segundo rescate a Grecia era para que el Estado griego pudiera pagar los intereses de la deuda pública a sus acreedores: la Troika y los Estados que habían comprado la deuda pública a los bancos privados en el primer rescate. Solo una minoría de todo el dinero transferido a Grecia en estos rescates (desde el primer rescate en 2010) fue para ayudar a Grecia. El 90% fue para beneficiar instituciones financieras. 

Como resultado, la deuda pública pasó del 130% al 177% del PIB. Y el desempleo aumentó a un 27%. Y más del 40% de los niños pasaron a vivir en pobreza. Desde el 2008, Grecia ha recortado el 40% de sus presupuestos, creando una crisis humanitaria sin precedentes.

Estos datos muestran la realidad existente detrás del discurso económico promovido por el gobierno alemán, utilizando la necesidad de aumentar la competitividad y eficiencia económica como excusa para llevar a cabo la lucha para optimizar sus intereses, lucha que está ganando diariamente.

 Hoy las clases dominantes, bien representadas por el gobierno alemán de la Sra. Merkel, por el gobierno español del Sr. Rajoy y por el gobierno catalán del Sr. Mas, han llevado a cabo políticas de austeridad que están enmascarando, con un lenguaje económico, lo que es ni más ni menos que la defensa descarada de los intereses económicos y financieros que representan. Así de claro."

(Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 5 de octubre de 2015, en www.vnavarro.org, 05/10/2015)

25.9.15

Tsipras está destinado a fracasar: los verdaderos vencedores en Grecia son los prestamistas. Las pequeñas empresas sin liquidez, sin créditos, tienen que pagar anticipadamente los impuestos del año que viene sobre la base de una proyección de sus beneficios

"Tsipras debe ahora poner en práctica una consolidación fiscal y un programa de reformas que estaba destinado a fracasar. Las pequeñas empresas sin liquidez, sin acceso a los mercados de capital, tienen ahora que pagar anticipadamente los impuestos del año que viene sobre la base de una proyección de sus beneficios para 2016.

 Los hogares tendrán que apoquinar escandalosos impuestos sobre la propiedad de los apartamentos sin ocupar y de las tiendas, que ni siquiera pueden vender. El aumento de la tasa del IVA hará que se dispare la evasión del IVA. Semana sí, semana no, la Troika irá exigiendo medidas políticas más recesivas muy antisociales: recortes de pensiones, prestaciones infantiles más reducidas, más ejecuciones de hipotecas.

El plan del primer ministro para capear este temporal se fundamenta en tres compromisos. En primer lugar, el acuerdo con la Troika es un asunto por cerrar, lo que deja lugar para nuevas negociaciones de importantes detalles; en segundo lugar, el alivio de la deuda llegará pronto; y tercero, se afrontará la cuestión de los oligarcas griegos.

Los votantes apoyaron a Tsipras porque parecía el candidato que con más probabilidad podía realizar estas promesas. El problema es que su capacidad de llevarlas a cabo se ve gravemente circunscrita por el acuerdo que ya tiene firmado.

Su capacidad de negociación es desdeñable, dada la condición clara del acuerdo de que el gobierno griego debe “acordar con la Troika todas las acciones pertinentes para el logro de los objetivos del memorándum de entendimiento” (nótese la ausencia de todo compromiso de acuerdo por parte de la Troika con el gobierno griego).

Llegará el alivio de la deuda, pero no será terapéutico. El alivio de la deuda resulta importante, en el sentido de que permita menos austeridad (es decir, menos objetivos de superávit primario) para impulsar la demanda y agitar los instintos animales de los inversores. Pero ya hay acuerdo un sobre la severa austeridad (absurdos superávits primarios del 3,5% del PIB de 2018 en adelantes) que disuade a inversores sensatos.

La tercera promesa resulta clave para el éxito de Tsipras. Habiendo aceptado un nuevo préstamo de los de ampliar y fingir que limita la capacidad del gobierno de reducir la austeridad y cuidar de los más débiles, la razón de ser que sobrevive en una administración de izquierdas consiste en enfrentarse a los nocivos intereses creados. Sin embargo, la Troika es la mejor amiga de los oligarcas, y viceversa.(...)

¿Tendrá más éxito Tsipras a la hora de fingir un compromiso con otro fracasado programa de la Troika? Las perspectivas no son luminosas, pero no deberíamos descartarlo. Su suerte depende de que su nuevo gobierno siga vinculado a las víctimas de su acuerdo con la Troika, aplique reformas de verdad para dar cierta confianza a las empresas de buena voluntad para que inviertan y utilice el recrudecimiento de la crisis para exigir concesiones reales a Bruselas. Sería una hazaña.

Pero, al cabo la victoria, por dulce que sea, no es la cuestión. La cuestión estriba en marcar la diferencia. El contraste entre el recibimiento que se le brindó a millares de personas en semanas recientes y los campos que construyó el gobierno de Samarás explica por qué los progresistas decepcionados se inclinaron por volver a Syriza en los colegios electorales.

En raros momentos de inexplicable optimismo, me gusta imaginar que la gentileza hacia los desconocidos en apuros puede ser presagio de una renovada campaña del gobierno griego contra la distópica visión de Europa a ojos de la troika."                (Yanis Varoufakis, Sin Permiso, en Jaque al neoliberalismo, 22/09/2015)

24.9.15

¿Cómo es posible que España, con una deuda superior a la de Grecia, y en expansión estratosférica, no haya sentido la más mínima empatía por el gobierno heleno?

"El descaro, la sinvergüencería y las mentiras hace tiempo que se adueñaron definitivamente de los mentideros políticos, económicos y mediáticos patrios. El último ejemplo fue la comparecencia de nuestro inefable ministro de economía Luis de Guindos en el Pleno del Congreso donde se debatía la aportación de España al tercer rescate griego. (...)

Varoufakis ya ha detallado como los gobiernos de los cuales deberían haber esperado un mayor apoyo, aquellos cuya principal pesadilla son las ingentes cantidades de deuda, se convirtieron en realidad en sus peores enemigos. Como señala explícitamente, estos gobiernos tendrán que responder algún día ante sus ciudadanos ¿por qué no negociaron pensando en ellos?, ¿por qué no apoyaron una solución justa y eficiente económicamente para Grecia?

 ¿Cómo es posible que un país como España con una deuda total y externa superior a la de Grecia, y con una expansión de la deuda soberana estratosférica, ni siquiera haya sentido la más mínima empatía por el nuevo gobierno heleno? (...)

No se preocupen, en el caso de que algún día se conozcan ni siquiera se ruborizarán por semejante deslealtad a la ciudadanía española. Para ello contarán con la inestimable ayuda de la maquinaria mediática del Totalitarismo Invertido patrio.

Guindos, como nuestros voceros mediáticos, se olvida de lo básico. Quiénes arrastraron a Grecia a la situación actual fueron los gobiernos de Nueva Democracia y PASOK. Ellos fueron quienes crearon una deuda impagable. Parte de la misma, además, era y es ilegítima, al ser contraída con el fin último de financiar a terceros, los bancos

otra parte, nada desdeñable, es ilegal, ya que determinadas aves de rapiña indujeron la creación de la misma. Los bonos griegos daban altos rendimientos, muy por encima del activo seguro, lo que implicaba un riesgo de impago implícito, pero ahora esos inversores no quieren saber nada del riesgo que asumieron.  (...)

Además ND y PASOK, como PP y PSOE, bajo la cantinela de que griegos y españoles hemos vivido por encima de sus posibilidades, han acatado imposiciones políticas del norte y centro de Europa vergonzosas. Según éstas, griegos y españoles deben sufrir sangre, sudor y lágrimas porque vivieron por encima de sus posibilidades. 

Lo que no cuentan es que tanto en el país heleno como en nuestra querida España quienes vivieron por encima de sus posibilidades fueron el sector financiero y determinadas sociedades no financieras. Pero lo más ignominioso es como los “mass media” callan sobre las consecuencias de las políticas de austeridad. Dejen ya de hablar de reformas estructurales. El destrozo social es brutal. (...)

Cómo es posible que aquel gobierno que nos ha endeudado como nunca en nuestra historia reciente hable de populismos. Cómo es posible que quienes han aumentado la pobreza de sus conciudadanos a niveles insoportables hablen de populismos. Cómo es posible que aquel ejecutivo cuya reforma laboral ha creado un mercado donde trabajar ya no garantiza salir de la pobreza, donde empleo es sinónimo de precariedad extrema, se erija como ejemplo de buen gobernante.  (...)

La principal herencia que nos dejará el gobierno actual –de la mano del anterior– es deuda, deuda, más deuda, sin mejora alguna del aparato productivo y de nuestra fuerza trabajo. Los mismos que generaron la mayor burbuja inmobiliaria de la historia nos dejarán como herencia una deuda total y externa récord. La vulnerabilidad de unos pasivos tan elevados frente al exterior se pone de manifiesto al ver que cada año España tiene que captar entre 250.000 y 300.000 millones en el exterior para refinanciar la deuda. (...)

España está altamente endeudada y si no hay una reestructuración ordenada de la misma entrará en un círculo vicioso -crisis de deuda soberana, crisis bancaria, crisis de deuda externa, crisis de Seguridad Social, y reactivación de la recesión de balances privados-. Dos son los posibles catalizadores: la ausencia de un crecimiento nominal estable en el tiempo y/o cualquier incremento de la aversión al riesgo en los mercados financieros. En ese momento, señor De Guindos, ¿nos dirá también que la culpa es de los populismos?"                (Juan Laborda, Vox Populi, 19/08/2015)

13.9.15

James K. Galbraith: "Grecia no está siendo rescatada, está siendo saqueada"

"(...) El relato se basa en la idea de que las llamadas reformas estructurales producirán crecimiento. La verdadera razón de estas políticas, que no son racionales, es que los acreedores desean apoderarse de la mayor cantidad de activos griegos como les sea posible a los precios más bajos. 

Lo que vamos a ver ahora es una intensificación de estas políticas y la liquidación de los bienes públicos y privados en Grecia: los bienes públicos que están siendo subastados a precios indudablemente bajos en el marco del llamado fondo de privatización, y activos privados porque el Memorando prevé liquidaciones aceleradas; básicamente las ejecuciones hipotecarias de viviendas de la gente y los bienes inmuebles de las empresas que quedan en Grecia.

 Esa es, en pocas palabras, la dirección de la política que se va a aplicar y, si el Memorando se implementa, es lo que probablemente veamos.

Si está en lo correcto, las instituciones (el FMI, la CE y el BCE) quedarán obligadas a rescatar a Grecia de forma indefinida.

Aquí no se está produciendo un "rescate". No hay "plan de rescate", como no hay "reformas". Verdaderamente quiero insistir en esto, porque estas palabras se cuelan en nuestro discurso, se colocan por los acreedores a fin de que personas incautas las usen, pero no hay nada de eso en lo que está ocurriendo en Grecia. 

Lo que está ocurriendo es un saqueo de los bienes del Estado griego, de los bienes de las empresas griegas y de los bienes de los hogares griegos. Esto no tiene nada que ver con la recuperación de la economía griega o con el bienestar del pueblo griego. Por el contrario, las políticas que se están aplicando son totalmente indiferentes a estas consideraciones.

En cualquier caso, las privatizaciones tienen lugar una sola vez en lo que a ingresos para el Estado se refiere.

La evidencia es muy clara: los acreedores no están interesados en saber si el Estado griego recibe dinero de las privatizaciones ni cuánto. Ellos no están interesados en eso. Si les interesara, habrían prestado atención cuando el Gobierno griego, en febrero-marzo de este año, dijo que quería llevar a cabo una política de privatización racional en lugar de poner todo en subasta de golpe. 

Lo que les interesa es que los activos pasen a manos de empresas constructoras alemanas, cadenas hoteleras internacionales, farmacéuticas internacionales... Esa es sin duda la agenda.

[Los ingresos para el Estado] les resulta irrelevante. Si nos fijamos en las metas de ingresos de las privatizaciones en las versiones anteriores del programa, los ingresos reales no alcanzaron ni una diminuta fracción del dinero que se había previsto. 

Si añadimos que estas políticas no lograron recaudar dinero, no generaron crecimiento, no redujeron el desempleo y, si además consideramos que esto ha estado sucediendo desde hace cinco años y el fracaso no ha cambiado en absoluto la forma en que los acreedores diseñan sus políticas, es evidente que a estos les es indiferente lo que al final ocurra en Grecia. (...)

Si ese es el caso, que las políticas impuestas a Grecia no son más que una manera de saquear el país, ¿cuál es la lógica de las instituciones europeas?

Creo que uno tiene que entender que las instituciones no ejercen de dictadores benignos que actúan por el interés general de la población europea. En primer lugar, están actuando bajo la dirección de algunos gobiernos en particular. En segundo lugar, están actuando a favor del interés de sus propios poderes institucionales y, en tercer lugar, en algunos casos, están actuando para servir a los objetivos políticos de las personas que lideran esas instituciones.

11.9.15

Comienza el mercadillo, digo, el rescate griego: 14 aeropuertos para los alemanes, los puertos de El Pireo y Salónica, para los belgas, para los daneses...

"(...) la empresa alemana Fraport ha comprado 14 aeropuertos griegos (ubicados en destinos turísticos, ergo muy rentables); una empresa belga va a comprar los puertos de El Pireo y de Salónica;  una empresa danesa está interesada en la operadora de la red eléctrica griega; la empresa rusa Gazprom va a comprar la petrolera griega ELPE.

En conclusión, venta del país a las grandes empresas transnacionales a precio de saldo y ningún beneficio para los griegos y griegas. Y en el Congreso sólo nos opusimos a este saqueo veinte diputados."               (Alberto Garzón, Economía crítica y crítica de la economía, 21/08/2015)

3.9.15

El truco franco-aleman: en 2009, los bancos franceses estaban atrapados en Grecia... en 2012, están limpios de riesgo griego. Y España, en 3 años, pasaba a ser el cuarto país más expuesto

"(...) en diciembre de 2009, al iniciarse la negociación del primer rescate de Grecia, los bancos franceses eran los más expuestos al riesgo, seguidos por los alemanes y los holandeses, mientras los bancos españoles eran los menos afectados y exhibían la superación de las pruebas de resistencia, mientras que a finales del año pasado, por efecto del segundo rescate griego de 2012, los bancos galos aparecían 'limpios' de riesgo griego y el Estado francés era sólo el segundo mayor acreedor de Grecia.

En tanto que España, en tres años pasaba a ser el cuarto país más expuesto, tanto por el dinero que le ha correspondido desembolsar como por los avales comprometidos. 

Mera consecuencia del truco francoalemán que deja fuera de la ecuación la deuda contraída de los bancos corresponsables y pondera solo cada economía en términos de PIB del conjunto de la UE. 

Otra cuestión es que nunca el Congreso de los Diputados debatiera ni aceptara los términos de los rescates diseñados por la “troika".      ( , El País 13 JUL 2015)

2.9.15

La desinformación oculta la dimensión real del “rescate” griego

"La larga saga sobre Grecia aparentemente acabó: las instituciones europeas concedieron a Atenas un tercer rescate de 86.000 millones de euros (98.000 millones de dólares) que, junto con los dos anteriores, suma 240.000 millones de euros (273.000 millones de dólares).

No cabe duda de que la gran mayoría de los ciudadanos europeos están convencidos de que este es un ejemplo de solidaridad y que, si Grecia no es ahora capaz de caminar por sus propios pies, la responsabilidad cabe exclusivamente a los ciudadanos griegos y a su gobierno.

Pero esto solo se debe al hecho de que en general, el sistema de los medios de comunicación cesó de proporcionar puntos de vista alternativos… y algunas personas incluso ignoran que el rescate es un préstamo y por lo tanto aumenta la inmensa deuda del país.

De modo que solo 7.000 millones (de euros, de los 86.000 millones del tercer rescate) serán destinados a la economía real y nada para la ciudadanía, que ahora deberá sufrir varias nuevas medidas drásticas de austeridad, que deprimirán aún más su nivel de vida y su poder adquisitivo.

En efecto, la economía productiva de Grecia vio muy poco de ese dinero, ya que los rescates han sido operaciones financieras, donde los ciudadanos griegos no solo no reciben nada, sino que incluso deben pagar un precio brutal.

La verdad detrás de la operación ha sido acertadamente descrita por Mujtaba Rahman, respetado analista jefe para la zona euro del Eurasia Group, con sede en Londres. Señala que “el rescate no es realmente para ejecutar un plan de crecimiento para Grecia, sino un plan para asegurar que se pague al Banco Central Europeo (BCE) y al Fondo Monetario Internacional (FMI) y para que la eurozona no se divida”.

El objetivo de este tercer rescate es claro

De los 86.000 millones de euros, 36.000 millones (41.000 millones de dólares) se destinarán a pagar la deuda con otros gobiernos europeos, en primer lugar con Alemania.

Otros 25.000 millones (28.000) irán a la recapitalización de los bancos griegos,desangrados por la fuga de capitales que salieron del país rumbo a bancos europeos más seguros. Serán destinados 18.000 millones (21.000) al pago de los intereses de la deuda que Grecia ha estado acumulando. Por último, 7.000 (8.000) millones irán a pagar la deuda del Estado con las empresas griegas.

De modo que solo 7.000 millones serán destinados a la economía real y nada para la ciudadanía, que ahora deberá sufrir varias nuevas medidas drásticas de austeridad, que deprimirán aún más su nivel de vida y su poder adquisitivo.

Financieramente, los rescates han sido un éxito. Todas las pérdidas y la mala exposición de las instituciones europeas en Grecia fueron cargadas a este país.

Antes del primer rescate, los bancos franceses estaban expuestos con los bonos malos de Grecia en 63.000 millones de euros (72.000 millones de dólares), ahora solo en 1.600 millones (1.820) sin pérdidas. Los bancos alemanes han pasado de 45.000 (51.000) a 5.000 millones de euros (5.700).

Lo intrigante es que una serie de estudios muestran que hasta el último momento, cuando ya era ampliamente conocido que Grecia estaba en una profunda crisis, los bancos y los inversores europeos continuaron comprando bonos griegos.

¿Estaban seguros de que Grecia pagaría? No, pero sabían que el gobierno helénico sería rescatado y que, por tanto, recuperarían sus inversiones, que es exactamente lo que sucedió.  (...)

Recientemente, la agencia France Presse divulgó un asombroso estudio del Instituto Leibnitiz de Investigación Económica, que revela que Alemania ha ganado 100.0000 millones de euros (113.880 millones de dólares) en ahorros por la baja de los intereses de su propia deuda.

En efecto,la crisis griega y los temores de su propagación impulsaron a numerosos inversores a refugiarse en los más seguros bonos alemanes, que en virtud de esa demanda extraordinaria rebajaron el tipo de interés sobre su deuda, y por lo tanto sobre los préstamos.

Mientras tanto, muchos estudios señalan cómo, por tener una balanza comercial positiva con sus socios europeos, Alemania está de hecho absorbiendo capitales de Europa.

Interpretar el tercer rescate y sus condiciones de austeridad como una mera operación económica sería cometer un grave error.

Ningún economista cree que Grecia pueda pagar su deuda. No solo porque siempre ha tenido una economía frágil, con poca industria y con el turismo como su principal fuente de ingresos. La situación se ve agravada por décadas de mala gestión y corrupción de sus partidos tradicionales, esos mismos partidos que los líderes europeos desearían que recuperen el gobierno de Atenas.

Grecia ya está en recesión y la duplicación del IVA (impuesto al valor agregado) va a comprimir aún más el consumo, a lo que se sumarán nuevas reducciones en las jubilaciones y los sueldos públicos, que ya han sido rebajados en 20 por ciento. En general, se coincide en que la deuda griega pronto alcanzará 200 por ciento del producto interno bruto (PIB), en comparación con 170 por ciento antes del rescate.

¿Cómo podría cualquier economista, o incluso un estudiante de economía, no entender que mediante la reducción del consumo y el aumento de impuestos se está obligando a una economía ya deprimida a deprimirse aún más?

No es por casualidad que una institución conservadora como el FMI se ha negado a unirse a este plan de rescate,y anuncia que no pondrá dinero a menos que los acreedores europeos -lo que es una forma diplomática de decir Alemania-, acepten una reestructuración de la deuda griega hasta hacerla tolerable.

Está claro que el rescate no ha sido una operación técnica, sino política.(...)

Esos líderes europeos indicaron abiertamente que la revuelta contra la austeridad y la economía neoliberal se debe parar en seco para evitar el contagio político, una campaña similar a la que el conservador Wall Street Journal repite en Estados Unidos. (...)"          (
Roberto Savio, IPS , en Jaque al neoliberalismo, 25/08/2015)

1.9.15

Sabíamos que el gobierno griego tenía unas cartas muy débiles... no podíamos amenazar con nada, habría sido totalmente contraproducente

"(...) E chando la vista atrás, a su experiencia como asesor de Yanis Varufakis cuando éste era ministro de Finanzas de Grecia, ¿cree que calcularon mal sus posibilidades en las negociaciones?

No. Lo primero que Yanis me dijo cuando aterricé en Atenas el 8 de febrero fue "bienvenido al cáliz envenenado". Desde el principio no nos hacíamos ilusiones de ningún tipo. La gente ha estado diciendo lo contrario, pero ellos no estaban allí.

 Sabíamos que el gobierno griego tenía unas cartas muy débiles y que lo único que podía hacer era presentar su caso ante las instituciones europeas y ver si había disposición para sostener un debate racional. No podíamos amenazar con nada, cosa que habría sido totalmente contraproducente. 

Hubo estrategias que fueron empleadas, como intentar la confrontación y ofrecer concesiones, pero daba igual. Lo que teníamos que hacer era intentar que el debate racional prevaleciera en esos círculos, lo que requiere presentar argumentos de manera persistente, algo que Yanis hizo con gran habilidad.

Así que no creo que él estuviera en un estado ilusorio y yo no creo que haya calculado mal, pero creo que demostrar lo que la troika y lo que los acreedores realmente querían era algo que había que hacer y que demandó tiempo y buena fe. Desafortunadamente no hubo buena fe de la otra parte.

¿Y sabiendo lo que sabe ahora?

Si el mundo hubiese sabido en febrero lo que nosotros sabíamos, entonces las cosas podrían haber sido distintas, pero al mundo había que persuadirlo. Si Grecia hubiese tomado el camino de la salida el 28 de enero, el mundo habría condenado la temeridad del gobierno griego y le hubiese acusado de no intentar negociar. 

Sabíamos que eso no era una opción, ni tampoco era una política del gobierno griego. Incluso si hubiese sido una opción del gobierno, no habría sido viable en un contexto político más amplio.

Entonces el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, presentó su idea "Grexit temporal", que prácticamente puso fin a todas las discusiones, ¿no?

Eso es correcto. Lo de "temporal" era sólo humo. El ministro de Finanzas Schäuble básicamente dijo que Grecia tenía que asumir el Memorando tal cual le fue presentado o salirse del euro. Schäuble fue muy claro desde el principio. Desde el principio dijo que "las elecciones no pueden cambiar nada".

La estrategia griega fue elevar el terreno de decisión a la canciller Merkel, con la esperanza de que ella actuara con mayor sentido de Estado, que EE.UU. jugara un papel importante, y que Merkel finalmente le dijera al ministro Schäuble, "tienes que aflojar un poco". Al final, optó por presionar al gobierno heleno para que aceptara el Memorando.

¿Le sorprende que EE.UU. no prestara más apoyo a Grecia? Parece que, cuando Timothy Geithner estaba al frente como secretario del Tesoro, la posición estadounidense era más fuerte.

Los secretarios del Tesoro estadounidense llevan tiempo sin tener mucho peso en Europa y este fue el caso de Tim Geithner, que indudablemente se situó en el lado correcto en esta cuestión. Y lo mismo se podría decir de Jack Lew. El presidente, por otra parte, hizo varias llamadas telefónicas a la canciller Merkel instando a una solución pragmática. 

No estoy seguro de que no resultara útil, probablemente lo fue hasta cierto punto, pero al final del día el papel que EE.UU. podía jugar en una cuestión interna de la zona euro era limitado. Creo que todo el mundo reconoce lo anterior. Si se hubiese producido un enfrentamiento más serio, creo que el papel de Estados Unidos hubiese sido más relevante, pero simplemente no llegó a eso en el caso griego.  (...)

Y, sin embargo, ahí estaban Francia, Italia y otros países que podrían haber equilibrado la mesa. ¿Realmente es una cuestión de un dominio alemán tan fuerte?

Es justo decir que los franceses y los italianos eran más comprensivos con la posición griega sin llegar ser grandes defensores de la misma. Todos los demás, por supuesto, fueron hostiles. Pero está tocando un punto importante, que es que Italia y Francia son los países que son grandes y lo suficientemente poderosos como para hacer una diferencia si realmente quieren hacer valer sus intereses; su problema ha sido la falta de voluntad para hacerlo. 

Las políticas en ambos países deben quedar muy aclaradas por lo que acaba de suceder en Grecia y la gente debe reconocer que si desea conservar algún elemento de autonomía nacional tiene que estar preparada para luchar. (...)"                       (Entrevista a James K. Galbraith,   , eldiario.es, 31/08/2015)

28.8.15

En las negociaciones Alemania y sus aliados en el Eurogrupo sí estuvieron dispuestos a oprimir el botón nuclear, mientras Syriza siempre dejó claro que nunca iría tan lejos como salirse del euro

"(...) Hay muchas palabras para describir el resultado de la reunión en Bruselas el fin de semana pasado para tratar la crisis en Grecia. Se habla de capitulación por parte del gobierno de Tsipras. Y ese parece un término adecuado, pues el gobierno de Syriza ha cedido casi todas sus posiciones a lo largo del frente de batalla contra la austeridad. (...)

Parecería estar diseñado para provocar la caída del gobierno de Syriza en Atenas. Por eso cuando se dieron a conocer las condiciones demandadas por el eurogrupo la semana pasada el hashtag #ThisIsACoup (esto es un golpe de Estado) se convirtió en un tsunami en las redes sociales.

Por el momento se ha salvado la integridad de la unión monetaria, pero en el proceso se destruyó lo más esencial de cualquier acuerdo político duradero, la confianza. Las negociaciones se convirtieron en un esquema de chantaje o de un intercambio después de una toma de rehenes. 

Sólo que en las negociaciones Alemania y sus aliados en el Eurogrupo sí estuvieron dispuestos a oprimir el botón nuclear, mientras Syriza siempre dejó claro que nunca iría tan lejos como salirse del euro.

Hay otros términos que evoca el nuevo acuerdo para enfrentar la crisis en Grecia. Anschluss es uno de ellos. (...)

¿Es una exageración recordar el Anschluss en el contexto del nuevo acuerdo para iniciar el tercer paquete de rescate de la economía griega? Puede ser, pero hay que señalar que no es necesario ocupar militarmente un país para convertirlo en una colonia.

El contenido del paquete económico impuesto a Tsipras contiene medidas que no sólo implican la pérdida de soberanía sobre la política fiscal. Incluye también un régimen de manejo de los activos públicos que implica, en los hechos, una subordinación de índole patrimonial. El proceso de privatización contará ahora con un fondo especial al que serán transferidos activos públicos de alto valor para ser liquidados.

 Estos recursos serán usados para asegurar el pago del nuevo préstamo del Mecanismo europeo de estabilización y generarán un total de 50 mil millones de euros de los cuales la mitad servirán para recapitalizar los bancos.

Quizás sería mejor hablar de una redición de la Esfera de Co-Prosperidad de la Gran Asia Oriental que el aparato de propaganda de Japón utilizó a partir de 1938. Si en sus sueños la Merkel y Shäuble piensan que pueden someter a todos sus vecinos a un esquema de política económica subordinado a los intereses de una Gran Alemania entonces sus aspiraciones se parecen a las del jefe del imperio del Sol Naciente. Pero todos esos sueños, las esferas de co-prosperidad y el Anschluss terminaron muy mal, como bien sabemos.

La descripción de lo que ha acontecido con la crisis en Grecia puede variar. Pero una cosa es cierta: los acreedores ganaron y de este modo el proyecto de una integración europea con ideales democráticos y republicanos ha sufrido un golpe del que será muy difícil recuperarse. "                 (Alejandro Nadal, La Jornada , en Jaque al neoliberalismo, 15/07/2015)

31.7.15

El FMI no participará en el tercer "rescate" a Grecia... le exige a Alemania aplicar drásticas quitas a la deuda helena dado que es impagable. Llegará al 220% del PIB en 2017

"La Junta Directiva del Fondo Monetario Internacional decidió ayer no participar en la próxima ronda de crédito para Grecia. Esta decisión del equipo que dirige Christine Lagardé pone en duros aprietos a Angela Merkel, y es una nueva muestra de las divisiones que están surgiendo en la cúpula europea. 

Por un lado, Angela Merkel señaló que solo negociaría una tercera ronda de rescate a Grecia si contaba con la colaboración del FMI. Pero el FMI exige a Alemania aplicar drásticas quitas a la deuda helena dado que su deuda es insostenible y declaradamente impagable. Como Merkel se niega a aplicar quitas a la deuda por temor al rechazo electoral, el FMI declara que no participará en una ronda de negociaciones que está condenada a otro fracaso.

 Es decir que esta vez el FMI se lava las manos olímpicamente como si no hubiese participado en los dos rescates anteriores que también resultaron un rotundo fracaso. Si hubieran tenido éxito en resolver la crisis griega la situación actual no generaría las tensiones que hoy enfrentan a Schäuble con Merkel, a Merkel con Hollande, a Juncker con Schäuble, o a Merkel con Draghi. En la cúpula de la UE los ánimos están bastante caldeados.

La deuda helena que el año 2007 era del 95 por ciento del PIB, hoy es del 180 por ciento del PIB y los actuales programas de rescate la elevarán al 220 por ciento del PIB en 2017. Esta es una situación insostenible que obstaculizará el crecimiento, la creación de empleo y el propio pago de los intereses de la deuda. De ahí que Grecia requiera una quita importante de la deuda pero Merkel insiste en que no es necesario. 

 En respuesta a esta negativa, como señala Financial Times, el FMI no participará en el tercer rescate a Grecia dado que primero debe existir un significativo alivio de la deuda. La condición de una quita importante a la deuda helena resulta necesaria para el FMI si de lo que se trata es de llegar a una fórmula de pagos que sea sostenible en el tiempo para Grecia y que no signifique nuevas turbulencias en el resto de Europa. 

El retiro del FMI deja a Alemania en solitario para negociar con el Bundestag el programa de rescate por 86 mil millones de euros acordado formalmente el 13 de julio. Recordemos que el "préstamo puente" por 7 mil millones de euros concedido a Grecia el lunes 20 de julio, permitió a Grecia pagar ese mismo día 2.100 millones de euros al FMI y 4.200 millones de euros al BCE, de los cuales más de 400 millones de euros eran intereses.

Financial Times no descarta la sospecha que tienen algunos funcionarios griegos de que el FMI y Wolfgang Schäuble "están decididos a echar por tierra el tercer rescate pese al acuerdo del 13 de julio".

 Schäuble considera que Grecia no tiene nada que hacer en el euro y que Grecia debe ser el primer país en abandonar la moneda única, y esto, como dice Schäuble, no tiene nada con ver con una enemistad con el pueblo griego sino que simplemente la situación se ha desbordado. Schäuble considera que la salida de Grecia es inevitable, y cuanto antes mejor. 

Para lograr ésto, Schäuble estaba dispuesto a poner sobre la mesa 50 mil millones de euros y así permitir a Grecia construir un nuevo sistema financiero. Para el ministro de finanzas de Alemania, la crisis del euro debe enfrentarse con rigor, pero la capitulación total de Tsipras a las exigencias de la troika abortó el plan de salida inmediata de Grecia de la zona euro. 

Para Schäuble, todos los países de la periferia deberán abandonar tarde o temprano la moneda única. Schäuble, al igual que Mario Draghi, considera que el euro en su forma actual, es un fracaso."            ( , El blog salmón, 30/07/2015)

28.7.15

Grecia debería haber tenido un plan sólido y alternativo para presionar a sus acreedores

"Paul Krugman, premio Nobel de Economía y profesor de la Universidad de Princeton, cree que se equivocó al confiar ciegamente Gobierno de Syriza. Para que las negociaciones hubieran llegado a mejor puerto para Atenas, su Gobierno debería haber tenido un plan sólido y alternativo para presionar a sus acreedores. 

Sin embargo "creyeron que simplemente pidiendo un plan de rescate con mejores condiciones" lo iban a conseguir, "podría haber sobreestimado la competencia del Gobierno griego". (...)

El premio Nobel señala en una entrevista a la CNN que sigue pensando que Grecia acabará saliendo del euro, "o se termina aplicando una enorme quita de deuda para el país o van a tener que abandonar la Eurozona". 

La salida del euro no supondría un nuevo Lehman, "no se producirá ese tipo de crisis porque se han establecido mecanismo que amortiguarían el golpe, sabemos que el sector público está detrás (tiene la deuda pública de Grecia)", explica Krugman. 

Aún así, "eso no quiere decir que la salida de Grecia del euro no sea un tema muy importante. Un 'Grexit' tendría unas implicaciones muy relevantes para el futuro del proyecto europeo. 

Si Grecia sale del euro y comienza a recuperarse y a crecer, este hecho sería un refuerzo para determinados movimientos políticos que desafían al euro. No estamos hablando de algo tan grave como lo ocurrido en 2008, pero sí de algo relevante". (...)"                 (El Economista.es, 20/07/2015)

27.7.15

El saqueo griego... detallado

"El l2 de julio, la cumbre de dirigentes de la Eurozona dictó condiciones al primer ministro griego Alexis Tsipras, quien las aceptó integralmente, incluyendo la venta de los activos públicos que quedan en Grecia. 

Business Insider informa de que los dirigentes de la Eurozona exigieron que los activos públicos griegos se transfieran a un fondo independiente rebautizado Fondo de Desarrollo de la República Helénica (HRADF) para ayudar a hacer el reembolso programado de los nuevos préstamos y recapitalización de bancos y otros recursos. 

El fondo se estableció en julio de 2011 después de la crisis de la deuda soberana griega, al que Syriza se opuso y suspendió la mayor parte de las privatizaciones planificadas cuando llegó al poder. 

Ben Chu (The Independent) informa de que Alemania propuso originalmente que el HRADF fuese manejado desde Luxemburgo por un banco estatal alemán, provocando acusaciones en los medios sociales de un “golpe” alemán.
“Bienes costosos” enumerados en la web de HRDAF para compradores interesados:
Lotería estatal.
Apuestas hípicas.
Instalaciones olímpicas.
Aeropuerto Internacional de Atenas.
37 aeropuertos regionales.
Puerto de Pireus y 100 % de las acciones de 11 otros puertos.
Muchas dársenas para yates.
Complejos turísticos.
Bienes raíces estatales, especialmente en islas de ensueño.
Baños termales en el continente.
Hoteles con alto valor histórico y cultural en lugares privilegiados.
Propiedades de bienes griegos en Nueva York, Washington y Belgrado.
Y la Public Power Corporation S.A., que suministra energía a cuatro quintos de la población del país.
Otras compañías que podrían venderse incluyen un importador y distribuidor de gas natural, tres refinerías, la compañía de aguas de Atenas, el proveedor postal, ELTA, y más de 645 kilómetros de carreteras, TRAINOSE (transporte ferroviario y de autobuses), ROSCO que mantiene los trenes griegos. 

Ben Chu agrega que el FMI calcula que los recursos estatales en venta de Grecia tienen un valor de cerca de la mitad de la suma necesaria y que los ingresos de futuras privatizaciones probablemente serán de solo 500 millones de euros por año: “A esa tasa, los 50.000 millones de euros necesarios no se alcanzarán en 100 años”. 

¿Una cortina de humo? 

Su conclusión: “El fondo es más bien una medida para preservar el prestigio de Alemania, elaborada para dar la impresión a los votantes alemanes de que los griegos pagarán por su propio rescate”.        (Political Concern / Global Research News, en Rebelión, 25/07/2015)

24.7.15

¿Dónde ha acabado el dinero entregado a Grecia desde 2010? Rescatando bancos griegos, alemanes, franceses...



"Desde el año 2010 hasta la actualidad Grecia ha recibido muchísimo dinero (262.060 millones de euros) por parte de las instituciones europeas y del Fondo Monetario Internacional (FMI), contando los dos rescates de 2010 y 2012 y también el préstamo de emergencia del pasado 20 de julio de 2015.

 Sin embargo, sólo el 10,3% de todo ese dinero (27.000 millones de euros) ha acabado en manos del Estado. El 89,7% restante no ha servido para cubrir el gasto público corriente (pensiones, sueldos, sanidad, etc.) sino que ha ido destinado a pagar a antiguos acreedores y a recapitalizar bancos.

Tal y como se puede ver en el gráfico adjunto, el 32,4% de todo el dinero recibido ha sido utilizado para pagar la deuda que se tenía contraída con bancos privados y con el Banco Central Europeo. Evidentemente ello no ha aliviado (ni aumentado) la deuda pública de Grecia, puesto que el único cambio es que el nuevo acreedor deja de ser un banco privado para pasar a ser una institución europea o el FMI.

 Los títulos de deuda (y por lo tanto el riesgo) cambian de manos privadas a públicas, pero la carga de la deuda se mantiene. Evidentemente, el Estado griego no pudo utilizar ese dinero para su operativa cotidiana.

Pero esos antiguos acreedores no prestaron su dinero por solidaridad, sino para hacer negocio. Para ello, cada año cobraban y siguen cobrando intereses, que son los beneficios que obtienen por haber prestado el dinero. 

Bien, pues el 15,7% de todo el dinero dado a Grecia ha sido empleado para pagar esos intereses de deuda a los acreedores. En este caso sí que se produce un aumento de la deuda pública, puesto que Grecia contrae una nueva deuda frente a las instituciones europeas y el FMI. Ni que decir tiene que ese dinero tampoco pudo ser empleado en gasto e inversiones públicas.

Dos años después de que el riesgo de tener deuda pública griega pasara progresivamente de manos privadas a manos públicas, se llevó a cabo un alivio de la deuda. Éste consistía en que de cada 100 euros que tenía que devolver el Estado griego sólo iba a devolver 47 euros. 

Es decir, el Estado griego compró por 47 euros muchos títulos de deuda valorados en 100 euros, y para ello necesitó utilizar mucho dinero. Todo ese dinero se lo facilitaron las instituciones europeas, y la cantidad supone un 17,5% de todas las ayudas recibidas hasta la fecha. Esa cantidad aumentó la deuda pública, y tampoco sirvió para el gasto e inversión estatal.

El Estado le compró muchos de esos títulos de deuda a los propios bancos griegos, que tuvieron que registrar importantes pérdidas (puesto que vendieron por 47 euros algo que habían comprado por 100).

 Para compensar esas pérdidas el Estado griego inyectó mucho dinero en ellos. Y ese dinero provenía de las instituciones europeas y el FMI en forma de préstamos, suponiendo un 18,6% de todas las ayudas recibidas. Es dinero que el Estado griego tampoco pudo utilizar para su actividad corriente, y que contribuyó a aumentar más la deuda pública.

Otro 5,7% de todo el dinero recibido fue utilizado para devolver la deuda que se había contraído frente al FMI y frente a fondos europeos de rescate(Mecanismo Europeo de Estabilidad y Fondo Europeo de Estabilidad Financiera). Dinero que aumentó la deuda pública y que no sirvió para gasto e inversiones del Estado.

Por último, el 10,3% restante también aumentó la deuda pública pero sí llegó a las manos del Estado, que utilizó esa cantidad para su operativa corriente (pago de sueldos, de pensiones, de educación, etc).

En conclusión, si bien es cierto que el Estado griego ha recibido muchísimo dinero por parte de Europa y del FMI, también es cierto que la mayoría del mismo sólo ha servido para 

1) rescatar a bancos privados, tanto nacionales como internacionales, 

2) contribuir al negocio bancario al pagar intereses, y 

3) satisfacer pagos comprometidos con organismos internacionales; mientras que sólo una reducida proporción del 10,3% ha servido para llevar a cabo el gasto corriente del Estado griego."                

(Artículo publicado en eldiario.es el 22 de julio de 2015)

23.7.15

El mecanismo de la deuda griega es un 'montaje Ponzi'

"El nuevo «plan de ayuda» endeudará todavía más a Grecia sin permitirle salir de del bache. Solo tiene la misión de tapar lo que los dirigentes europeos ocultan sobre la deuda.  (...)

Lo que señala el FMI (está convencido desde hace mucho tiempo) es que sin un trabajo serio sobre la carga de la deuda pública griega no puede haber un acuerdo razonable. (...)

¿Quién bloquea la reestructuración de la deuda? 

Si examinamos el desarrollo de las negociaciones, caemos en la cuenta de que en realidad los que la bloquean no son Grecia o el FMI, que precisamente piden un acuerdo global que incluya esa tarea. 

El bloqueo viene únicamente de los socios, los países de la zona euro, que rechazan cualquier discusión sobre el montante de las deudas griegas. Son ellos los que obligaron al FMI a endurecer su posición y a exigir garantías previas del reembolso de una deuda delirante (...)

La moral para ocultar un «montaje Ponzi»  

(...) Ahora Grecia se endeudará con el MES (Mecanismo Europeo de Estabilidad) para reembolsar las deudas que debe a «su» Banco Central y al FMI. Con el informe del FMI, este es el absurdo nuevo «plan de ayuda» a Grecia que se ve claramente.

 No es necesario pensar mucho para entenderlo, este tercer plan incluye terriblemente los dos anteriores: pretende financiar ese montaje tipo Ponzi con medidas de austeridad que con toda seguridad garantizan el crecimiento de la deuda griega y la incapacidad futura de reembolsar dicha deuda. Inevitablemente habrá que proponer un cuarto plan que augurará el quinto… (...)

El objetivo real de los acreedores: ocultar sus mentiras  

Así pues no es Grecia la que se salvó el lunes 13 de julio, sino los tejemanejes de los dirigentes europeos que para salvar la cara, para no reconocer sus errores ante el electorado, están dispuestos a poner a un país de la zona euro en una situación social, económica y política desastrosa. 

El error de Alexis Tsipras fue creer que podía conseguir un «acuerdo favorable para ambas partes», como insistió durante cinco meses. Pero el objetivo de los acreedores no es llegar a un acuerdo, se trata de disimular su elección de crear un monstruo financiero, a partir de 2010, detrás de un discurso moral para no asumir la consecuencia lógica: renunciar a parte de la deuda griega. Irrealidad y populismo: esas dos críticas que tanto se han aplicado a Alexis Tsipras en realidad deberían aplicase a sus acreedores. 

Cargar con el pago a las próximas generaciones 

Los dirigentes de la zona euro son como esos «grandes mentirosos» que se crean vidas paralelas y continuamente tienen que añadir nuevas mentiras a las viejas para mantener la coherencia de una vida que, a lo largo del tiempo, cada vez se vuelve más insoportable. Esos asuntos siempre terminan mal porque el castillo de naipes acaba cayendo. 

En el caso griego, de una forma u otra, inevitablemente habrá que anular las deudas. Si los acreedores se niegan, los griegos declararán el impago unilateralmente. Entonces la irresponsabilidad de los dirigentes de la zona euro estallará con claridad porque sus «planes» de continuidad solo conseguirán aumentar la factura. 

Mientras tanto todo va pasando como si dichos dirigentes solo persiguieran un objetivo: cargar la responsabilidad de ese momento inevitable a sus sucesores y el lastre de sus consecuencias a las generaciones futuras. Estas son las lecciones morales de esos dirigentes inconscientes. 

Una ocasión perdida  

Decididamente, durante el primer semestre de 2015, la zona euro perdió una oportunidad única. Desde el primer momento Yanis Varufakis, el ministro griego de Finanzas, proclamó que «no quería el dinero de los acreedores». Su objetivo entonces era abrir un verdadero debate sobre la deuda con el fin de que Grecia solo devolviera lo que debía devolver. 

 Se comprende bien el odio que suscitó, lo que pretendía era sacar a la luz el inmenso rechazo que provoca la deuda y que se trata de ocultar a cualquier precio. La ocasión de acabar con esa lógica se ha perdido. Al final, los griegos y todos los europeos lo pagarán muy caro."                   

(Romaric Godin , La Tribune, en Rebelión, 23/07/2015, Traducido del francés para Rebelión por Caty R.)