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3.4.17

Como el euro se va apreciar sí o sí, nuestro sector exterior nos generará problemas por todos los lados, tanto en la balanza comercial como en la financiación de nuestra deuda exterior. Entonces, los “solidarios” alemanes y holandeses clavarán los clavos en nuestro ataúd

"(...) La Unión Monetaria Europea (UME) es un sistema defectuoso desde sus orígenes. Se hizo caso omiso de los informes precedentes (Werner, 1970; MacDougall, 1977) donde se avisaba de la necesidad de una instancia fiscal federal y de los peligros de dejar todo en manos de una Banco Central, como una parte no constituyente del gobierno, y de establecer, en este contexto, unos tipos de cambio fijos entre los estados miembros. Y de aquellos barros estos lodos. Pero vayamos por partes.

Alemania jugó con sus socios europeos antes de la creación de la Unión Monetaria (a través de la manipulación del tipo de cambio) y siguió haciéndolo después de la introducción del euro. Una vez establecida la Unión Monetaria, Alemania, al darse cuenta de que ya no podía manipular el tipo de cambio, se esforzó por mejorar su competitividad mediante una devaluación interna controlada. 

Mientras que atornillaba a los trabajadores alemanes, también colocaba a sus socios en una posición difícil. Alemania violó el Pacto de Estabilidad y Crecimiento en 2003, forzando un cambio de normas, y luego ha estado violando sistemáticamente, desde 2011, los límites de excedente externo, quedando absolutamente impune. 

Por el contrario no para de exigir austeridad y devaluación salarial al resto de países, empobreciéndolos de manera sistemática, cuando si estuvieran fuera del euro el mecanismo de ajuste menos traumático sería una depreciación de sus divisas.

Ingratitud y cobardía

Pero además, los “ordoliberales” son ingratos. Tal como demostró el economista jefe de Nomura, Richard Koo, en una nota bajo el sugerente título “The entire crisis in Europe started with a big ECB bailout of Germany”, el denominado “problema de competitividad” de los países del sur de Europa fue consecuencia de una política monetaria excesivamente expansiva del BCE, tras el pinchazo de la burbuja tecnológica a principios de los 2000.

 Ésta tenía como objetivo último estimular la economía con el fin de que Alemania no tuviera que expandir su crecimiento vía política fiscal. Sin embargo el impacto sobre la demanda interna de Alemania fue nulo, al encontrarse en recesión de balances. 

 Por el contrario aceleró e infló hasta límites insospechados las burbujas en la periferia, especialmente la inmobiliaria, lo que impulsó las importaciones alemanas, rescatando al país teutón de los miedos provocados por el estallido de la burbuja tecnológica, de la que apenas se beneficiaron los países europeos del sur. 

Y de todos esos barros, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, la crisis sistémica, la cobardía de nuestros políticos y el empobrecimiento masivo del españolito medio.

La balanza comercial en los siguientes años

(...) Pero la situación en los Estados Unidos es la contraria, es decir, si deducimos el saldo energético el deterioro de la balanza comercial estadounidense se acelera hasta alcanzar niveles de 2006-2007, teniendo un impacto muy negativo en la industria yankee. 

Como corolario el euro se va apreciar sí o sí. Se dará exactamente la situación contraria a la que hemos tenido los últimos años. Se apreciará el Euro en un contexto de más inflación y tipos de interés más altos, de manera que, con unas tasas de expansión de la inversión privada muy bajas, nuestro sector exterior nos generará problemas por todos los lados, tanto en la balanza comercial como en la financiación de nuestra deuda exterior. 

Entonces, ¿qué nos dirán los “solidarios” alemanes y holandeses? ¡Piensen lo mejor y prepárense para lo peor!"                    (Juan Laborda, Vox Populi, 26/03/17)

24.3.17

“Las economías de Grecia, Italia y España no se recuperarán nunca”

"(...) Randall Wray habla sobre política monetaria con la convicción y la urgencia del hereje que se sabe en posesión de una verdad poderosa. El economista es una de las figuras destacadas del movimiento de la teoría monetaria moderna, o modern money theory, que rompe con el análisis ortodoxo sobre la creación del dinero y propone políticas para el pleno empleo. (...)

Entonces, cuando los Estados entran en lo que llamamos ‘crisis de deuda soberana’…

¿Como Japón?

O como los países del euro. 

No, no, centrémonos por un momento en Japón. No tiene crisis de deuda. Su nivel de endeudamiento se acerca al 250% del PIB. Durante veinticinco años, ha rondado unos intereses del 0% y ha sufrido deflación, con los déficits presupuestarios más grandes del mundo. No hay crisis de deuda. 

¿Existen las crisis de deuda soberana? ¿Son posibles?

¿En Japón? No. ¿En EEUU? No. ¿Reino Unido? ¿Turquía? Tampoco. ¿Qué tienen en común? Todos ellos emiten su propia moneda. ¿Qué pasa si uno abandona su moneda y adopta la de otro? Puede haber un problema de deuda, porque ya no tienes moneda propia. 

Hay países que ‘dolarizan’ su economía. Lo hizo Ecuador. Argentina tenía un régimen de convertibilidad en los años 90. Puede resultar muy problemático, porque la única manera de conseguir dólares, si no se puede exportar suficiente, es pedirlos prestados. Si se piden prestados, hay que devolverlos con intereses, y si no se consiguen más dólares, puede haber consecuencias desastrosas, incluido el impago de la deuda. 

¿Cuál es el problema de Europa? Grecia o Italia tenían moneda propia. ¿Podía agotárseles? No. ¿Qué hicieron? Renunciaron a su propia moneda. Adoptaron el euro, que es una moneda extranjera. Ahora están en una situación para la que no hay solución de mercado. Esas economías –Grecia, Italia, España— no se recuperarán nunca.

¿Y si salieran del euro?

Bueno. Tendrían que salirse del euro, o habría que reformar todo el sistema. Una cosa o la otra terminará sucediendo. 

¿A qué se refiere con reformar el sistema? 

Las soluciones técnicas son muy fáciles. Una consiste en aumentar el presupuesto del Parlamento Europeo, que es de menos del 1% del PIB. En EEUU, la unión monetaria está bien hecha. El banco central –la Reserva Federal— se encarga de la política monetaria, y el Departamento del Tesoro de la fiscal. 

En la Unión Europea creyeron que se podría tener un banco central único, pero que cada Estado tuviera su política fiscal. Eso no puede funcionar. Pero sí existe un Parlamento Europeo. Si su presupuesto fuera más razonable, lo suficientemente grande como para estabilizar la demanda agregada en toda la economía, y distribuir más demanda a las economías que pierden empleo por sus déficits comerciales, podría haber una salida.

 ¿Cómo de grande tendría que ser? Diría que en torno a un 10%, la mitad del presupuesto de los EEUU, sería suficiente. Eso redistribuiría la demanda. Todo el mundo, incluso Alemania, tendría más demanda, pero se haría de manera progresiva, para que la periferia reciba relativamente más que el centro.

Habla de “distribuir demanda”. Pero, ¿cómo se haría eso? 

El modo ideal es una garantía de empleo. Pongamos que la Unión Europea financia una garantía de empleo. Hoy en día podríamos estar hablando de un 5% del PIB, que quizá en Grecia sería más cercano al 10%, pero después de la recuperación se estabilizaría entre un 1% y un 3%. 

¿Cree que eso resolvería tanto el problema del empleo como el de la estabilidad financiera?

Las crisis europea y estadounidense fueron idénticas. Pero la crisis financiera que fue igual para ambos se convirtió en crisis de deuda soberana en Europa, porque sus países no son soberanos. En EEUU, no fue así.

Pudimos poner en marcha un estímulo fiscal, aunque fuera insuficiente. Salvamos el sistema financiero sin imponerle la deuda estatal a Nueva York o Dakota del Sur. Europa hizo eso, trasladando el peso a los Estados, no soberanos. España tenía superávits contables antes de la crisis. 

De pronto, llega la crisis financiera y la deuda estatal explota. El problema fue el sector financiero privado. La solución no es la austeridad, sino la regulación y supervisión bancaria, la ruptura de los oligopolios financieros y el encarcelamiento de los responsables de la situación. La garantía de empleo no es suficiente. Tiene que venir acompañada de las restricciones a los excesos financieros.

Ha dicho antes que los países que ceden su soberanía monetaria dejan de ser soberanos. Pero, ¿no está el resto de países subordinado a EEUU en materia monetaria, al ser el dólar la moneda de reserva mundial?

La medida en que se subordinan responde a decisiones políticas. Hay países que deciden tener un tipo de cambio fijo. Si quieres hacer eso, necesitas exportar, ¿y qué necesitas para exportar? Salarios bajos. Una demanda agregada baja. Mantener a tu población lo suficientemente pobre como para importar. Lo hacen voluntariamente. No tienen por qué hacerlo.

¿Cuál es la alternativa? 

Dejar que la cotización de la moneda fluctúe. Eso te da más margen de maniobra en política fiscal. Si decides vincular tu moneda al dólar, mantendrás un tipo de interés alto, perdiendo control sobre la política monetaria. Tu tipo de interés tiene que estar por encima del de los EEUU, para mantener una moneda fuerte. Si la dejas fluctuar, puedes mantener los tipos más bajos y depreciar la moneda.

 Con la política fiscal sucede lo mismo: no es necesario tener a gran parte de la población desempleada. Puedes perseguir una política de pleno empleo. La consecuencia puede ser que tu tipo de cambio sea más bajo.

 ¿Y qué problema acarrea eso? A tus élites les sale más caro viajar a Disneylandia. No hablo en broma: para las élites de los países en desarrollo es muy importante poder mandar a sus hijos a Harvard e ir de vacaciones a Estados Unidos. Prefieren tener al 50% de la población en paro para poder hacerlo. (...)"                                                        (Entrevista a Randall Wray , Álvaro Guzmán Bastida, CTXT, 22/03/17)

13.3.17

Debemos plantearnos quien se beneficiará de la ruptura de Europa ¿Una ultraderecha xenófoba?, ¿Es todavía posible que la izquierda responda a este desafío?

"(...) El euro ha sido un éxito total en lo que se refiere al desmantelamiento del estado de bienestar y el debilitamiento del factor trabajo, han contribuido a ello tanto el proceso eufemísticamente llamado de “consolidación fiscal” como la llamada “convergencia en los criterios” (siempre criterios financieros) dejando de lado el desempleo que pasó de ser un objetivo a batir, a ser un instrumento de política económica para mantener baja la inflación (NAIRU). 

 Estas condiciones, obligadas por el tratado, alejaron a nuestro país de la senda de reducción de la brecha de gasto social (que desde finales de los 70 llegó hasta principios de los 90) que de haber continuado a ese ritmo se habría cerrado al iniciar el siglo XXI (Estado de Bienestar).

Uno de los elementos de la construcción de nuestro estado de bienestar fue el papel decisivo que tuvo la financiación monetaria de los déficits públicos (anticipos del banco de España), algo que la firma del tratado prohíbe de manera tajante. 

Otro elemento fue el mantenimiento de déficits públicos (incluso en las fases de expansión del ciclo) que superaban los límites que el tratado refuerza con el llamado “procedimiento de déficit excesivo”. De haber tenido que cumplir con las reglas de la UME nos hubiéramos visto impedidos de financiar la creación del estado de bienestar, pues el límite del déficit público del 3% lo hemos superado desde 1983 de manera constante hasta 1996. 

A esa reducción del déficit público le acompañó el progresivo incremento del déficit privado que tomó la forma de burbuja inmobiliaria, hinchándose ominosamente, hasta que la crisis financiera global le puso punto final. Ya conocemos todos lo que pasó después, basta con mirar nuestras desaparecidas cajas de ahorros, los desahucios record y el parque de viviendas sin ocupar.

 El presente año se presentan toda una serie de hitos que pueden llevar a la desintegración de la eurozona, el caso de Italia con su banca en situación lamentable y que bajo las nuevas reglas del “bail in” supondrá, de realizarse en esas condiciones, una pérdida sustancial de los ahorros de pensionistas que han confiado en los títulos de esas entidades, las elecciones en Francia con un Frente Nacional que se coloca en cabeza en las encuestas, elecciones en Alemania con numerosas voces que cuestionan la política del BCE y quieren que se acabe el programa de compras y que incluso demandan que Grecia sea expulsada de la UME. 

Cualquiera de ellos demostrará que la supuesta irreversibilidad del euro, no era más que una declaración de intenciones al mismo nivel que las declaraciones de fidelidad y apoyo mutuo que acompañan el inicio de un matrimonio.

 Que ese matrimonio entre las monedas de los países ha resultado en que unos maltratan a los otros, que las reglas no son iguales para todos, que la coacción y el insulto se convierten en lo cotidiano, solo pueden reeditar lo que Europa vivió en los años 30 sometida también al corsé del patrón oro y la depresión económica tras una crisis financiera, frente a la que la ortodoxia económica recomendaba (¡también lo hacían entonces!)... más austeridad.

 Veremos lo que sucede finalmente en Francia o lo que está sucediendo ya en Hungría, o el ominoso progreso de Alternativa por Alemania, mientras los eurócratas vuelven a recomendar el “waterboarding” a una Grecia exhausta, o a Portugal, o a España, y demonizan el déficit público reproduciendo la primera de las “15 falacias funestas del fundamentalismo financiero” que denunciaba el Nobel William Vickrey (WILLIAM VICKREY).

 Lo que está claro es que la resistencia a ese proyecto absolutamente ordoliberal que es el euro no cesa de crecer, lo que debemos plantearnos es quien se beneficiará de la caída, ¿Una ultraderecha xenófoba?, ¿Es todavía posible que la izquierda responda a este desafío y emprenda la demolición de toda esa estructura?"                   (Jorge Amat Benet, Econonuestra, Público, 01/03/17)

27.12.16

O salimos del euro y recuperamos la soberanía económica... o siniestro total

"La encrucijada en la que está situada la sociedad española cobra cada día más premura y más crudeza. 

O se recupera la soberanía económica desligándonos del euro y de los compromisos del Pacto de estabilidad para disponer de una política fiscal y monetaria autónomas y así afrontar los problemas sociales y económicos que padece nuestro país, o se sigue sometido a las exigencias de la Troika cuyos resultados catastróficos saltan a la vista. 

Como sociedad hay que registrar un fracaso general por mucho que se quiera enmascarar la realidad y el gobierno pretenda hacernos creer que avanzamos por el camino correcto para superar la crisis y dejar atrás una década perdida e ignominiosa en muchos aspectos. 

Al margen del desprecio con que los partidos –corrupción incluida- tratan al pueblo, ocultando dicha realidad, proponiendo alternativas inviables e incoherentes, burlándose de sus propios programas, anulando los compromisos electorales, contradiciendo en cualquier momento sus intocables principios, en fin, engañando miserablemente a los ciudadanos, nos encontramos en una situación en la que formado el nuevo gobierno del PP, con la ayuda indispensable del PSOE, ya ha optado de modo inmediato por someterse dócilmente a los propósitos de la Comisión europea y por continuar con los ajustes y recortes que jalonan la política económica y social de los gobiernos desde el año 2010, primero con Zapatero y luego con Rajoy.  (...)

Ya está acordado el techo del gasto para 2017, una cifra ambigua e irrelevante pero que se traduce en una cuantificación del objetivo de reducción del déficit público del 4,6% del PIB en este año al 3,1% en 2017, unos 16,000 millones de euros, lo que significa que los recortes se van a seguir produciendo el año próximo, agravados por algunas subidas de impuestos de marcado signo regresivo, que eluden una reforma fiscal progresiva enérgica y la lucha contra el fraude. 

Ciudadanos, por supuesto, en su papel de apagafuegos y de acuerdo con su exaltado neoliberalismo, también se ha sumado al acuerdo, si bien, una vez aprovechado con oportunismo el hueco electoral abierto por la ilimitada corrupción del PP y la descomposición política del país, la insignificancia de este partido será creciente. 

Nada tienen que aportar que no hagan PP y PSOE al conflicto de la disyuntiva planteada ni al fondo de la confrontación social existente. 

Las costuras de la sociedad saltan por todos los lados, como consecuencia del inmenso dolor, sufrimientos, miedo e inseguridad que soporta una parte considerable de la población. 

El paro, la precariedad, los salarios míseros, la falta de protección al desempleo, la amenaza sobre las pensiones, la degradación de los servicios públicos, la regresividad impositiva, el deterioro de las infraestructuras, todo va a empeorar inevitablemente con la política de austeridad que se ha diseñado, sin que se pueda afirmar como se pretende, que al final, en el futuro, estarán creadas las condiciones para empezar a salir de la crisis.

 Todo lo contrario: más ajustes solo pueden generar más desolación y más angustia y ensombrecer el tenebroso y degradado panorama cenagoso que ofrece el país. 

Seguimos instalados en la encrucijada con la circunstancia agravante de que cada día la crisis social se agudiza y por tanto remontarla cada vez se complica más. Los indicios de alguna mejora económica sustentan una desigualdad creciente, responden a hechos circunstanciales (precio del petróleo, tipos de interés, turismo) y no pueden ocultar la gran vulnerabilidad de la economía española atrapada en unos niveles de endeudamiento general, en particular la deuda pública, más altos y más peligrosos que cuando estalló la crisis financiera internacional en 2008. 

Por otra parte, la apuesta ciega por el euro, que determina la política siniestra y catastrófica que se implantado a lo largo ya casi de una década, y que representa un inmenso error histórico engendrado por el dogmatismo neoliberal, auspiciado por los intereses del capital, aceptado fatídicamente por la inmensa mayoría de las fuerzas políticas y sindicales, y siempre asumido ingenuamente por los pueblos, choca ya con manifiestos signos de que la unión monetaria no podrá sobrevivir, a pesar de estar inundada de liquidez por el BCE y de ser incapaz de emprender otra política por las contradicciones internas (el Eurogrupo ha tumbado la propuesta de política fiscal expansiva de la Comisión de impulsar un plan de infraestructuras europeas de 50,000 millones de euros).

Las consultas en los países están marcadas por el rechazo a la integración construida, el no en algunos referéndums, el “brexit”, también el referéndum constitucional en Italia, cuando no es la propia situación insostenible de algunos países, como el caso de Grecia, la que dicta una sentencia inapelable sobre el futuro de esta Europa. 

Es ya un lugar común en muchos sectores de la izquierda el reconocimiento de la imposible reforma de la Unión europea, aunque la resistencia a sacar la conclusión lógica de que debe contribuirse a poner fin al proyecto, por acuerdo general o unilateralmente por cada país, sigue prevaleciendo, aunque posiblemente por poco tiempo, facilitando la izquierda con su irresponsable actitud la aparición de respuestas demagógicas por parte de la extrema derecha.  

(...) para escapar del aberrante orden actual –austeridad y sacrificios en medio de la abundancia de recursos productivos ociosos, incluidos millones de parados-, tendrá que solventarse con la recuperación plena de la soberanía política y económica y rompiendo con la Troika y confrontando con los mercados. 

Todo intento de recuperación ideológica y política de la izquierda no puede eludir clarificar la cuestión esencial de que hacer frente al fracaso rotundo de la Europa neoliberal de Maastricht.

Plataforma Salir del euro"                       (Comunicado de la "Plataforma Salir del euro", en Rebelión, 16/12/16)


 Alternativa a la salida del euro:  europeseta electrónica de circulación interna

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )

Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna: 
 
Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html

Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html  

Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:



Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

20.12.16

La crisis italiana... ¿nueva crisis del euro? Si quiebra la banca italiana, quiebra la banca alemana...

"(...) El domingo 4 de diciembre el pueblo italiana voto NO en el referéndum sobre el cambio constitucional que pretendía centralizar poder y favorecer la gobernabilidad de la República de Italia en mayor sincronía con los mercados financieros. 

Los inversores privados que se habían comprometido hace unos meses a poner 5.000 millones de euros para recapitalizar el banco Monte dei Paschi di Siena (MPS) -tercer banco italiano por volumen de activos y en quiebra técnica desde 2014- si la propuesta de Renzi en el referéndum tenía éxito retiraron su compromiso después de la derrota. 

Esta situación genera un riesgo sistémico para la banca italiana, por lo que debió formarse un gobierno provisional rápidamente para solucionar la crisis bancaria y llevar a cabo reformas que estabilicen la situación bancaria. (...)

Las autoridades italianas quisieron aprovechar el vacío de poder como pretexto para postergar la reestructuración del banco MPS, evitando así el rescate público con bail-in, el cual supondría cargar pérdidas de alrededor de 2.000 millones de euros sobre los 40.000 pequeños inversores en deuda subordinada, que ostentan la mayor parte de tal deuda del banco. 

Por ello la administración italiana solicitó la semana pasada al supervisor bancario europeo posponer este proceso de reestructuración hasta mediados de enero, argumentando que la formación de un gobierno dará garantías de estabilidad y permitirá atraer de nuevo a inversores privados -principalmente el fondo soberano de Qatar-, evitando el rescate público con bail-in. 

Para ejercer presión sobre las instituciones la administración italiana amenazó repetidamente con culparlas -principalmente al Banco Central Europeo (BCE)- si no se proporcionaba una vía de rescate blando que protegiera a los pequeños inversores.

 Parece que la amenaza ha dado cierto resultado, dado que el brazo supervisor del BCE, a pesar de que en un principio pareció denegar esta petición el pasado viernes 9 diciembre según la agencia de noticias Reuters, ha ofrecido hasta final de año a la dirección del MPS para que intente encontrar capital privado para reestructurar el banco.

Paralelamente el jueves el Consejo del BCE envío dos mensajes intentando reconciliar a las distintas partes europeas de esta crisis cada vez más irresoluble: en el corto plazo continúan las compras de bonos de deuda en cantidades de 80.000 millones de euros mensuales, y a partir de abril se reducirán las compras a 60.000 millones de euros mensuales hasta final del próximo año.

Con la primera parte se intenta estabilizar la situación italiana, manteniendo el margen amplio de intervención del BCE en los mercados para contener los tipos de interés de los bonos de deuda pública de los estados de la periferia europea. 

Las compras de bonos deben llevarse a cabo de forma proporcional para todos los estado miembros, por lo que existe el riesgo de no poder comprar deuda periférica en suficiente cantidad para contener las ventas de bonos italianos si no existe suficiente deuda soberana de estados del centro de Europa disponible para comprar.

 Un pérdida de confianza repentina en la capacidad de intervención del BCE combinada con un deterioro de las perspectivas de solvencia de los estados periféricos podría generar una crisis que escapara al control del banco central. Si la crisis no pudiera ser sofocada, seguramente llevaría a la quiebra financiera de uno o varios estados periféricos, y generaría una crisis aún sin precedentes en la zona euro y la UE.

 De momento dos de las tres grandes agencias de calificación de deuda han lanzado sus avisos y han bajado la perspectiva de la deuda italiana, lo que supone situarla a un paso del bono basura. Italia tiene una posición deudora en el sistema de pagos bancario europeo Target 2 de 359.000 millones de euros, más elevada que en el pico de la crisis del euro de 2012. 

Esto podría significar que la huida de capitales ya está sucediendo de forma silenciosa, aunque aún es pronto para afirmarlo. La contraparte de tal deuda es principalmente Alemania, que tiene una posición acreedora de 754.000 millones de euros, lo cual supone que la quiebra de Italia podría llevar a la quiebra a la banca alemana, y podría acabar con el proyecto europeo. Sin embargo el gobierno alemán no muestra atisbos de duda. El ministro Schäuble no se desvía del guión: «reformas, reformas o reformas».

 En este mismo sentido el segundo objetivo de la declaración de Draghi es contentar al establishment alemán, que presiona para que cese el programa de compras de bonos del BCE. Esto parece no haber dado resultado si uno observa las publicaciones de la prensa posteriores a la declaración del banco: desde la prestigiosa publicación especializada en finanzas Handelsbatt hasta el tabloide demagogo y populista Bild atacaron descarnadamente a Draghi y alertaron de que el programa del BCE supone una bomba de relojería para Europa y en especial para Alemania. 

En el último Eurogrupo del pasado martes el ministro de finanzas alemán usó de nuevo a Grecia para mandar un aviso a navegantes: «O cumple con los compromisos o deberá salir de la eurozona».

Los retos de los dirigentes en Italia y Europa para sortear la crisis italiana y salvar el euro son varios: en primer lugar formar gobierno, cosa que ya ha sucedido con nombramiento del ministro de exteriores de Renzi, Paolo Gentiloni, como nuevo primer ministro. 

En segundo lugar hay que llevar a cabo la reestructuración del MPS y posiblemente de otros bancos, que posiblemente deba hacerse aplicando el bail-in, para retornar la confianza a los mercados y cumplir con las exigencias europeas. Si esto es así, sin duda podría generar un gran enfado entre parte de la población que guarda sus ahorros en la banca, por las razones descritas anteriormente.

 Cabrá ver si la dirección de MPS es capaz de encontrar el capital privada para evitar el bail-in, y en caso contrario si una reestructuración de una parte pequeña del sistema bancario con bail-in generará una crisis de confianza entre los pequeños inversores y depositantes del resto de entidades, que haga que saquen el dinero de sus bancos, como hicieron los griegos durante los distintos momentos de crisis en los últimos años, por miedo a ser los siguientes en ver como se esfuman sus ahorros.

El tercer reto, en vistas de todo este descontento popular, será pararle los pies a las formaciones que plantean la salida de Italia de la Eurozona. La amenaza más clara en este sentido es la formación de Beppe Grillo, el Movimiento 5 Estrellas, que aboga por consultar a la población sobre la permanencia de Italia en la zona euro.

 También la xenófoba Liga Norte plantea la salida directa del euro si gana las elecciones. Cosa poco probable. Con el actual sistema electoral Italicum Grillo podría ostentar una mayoría cómoda en la Cámara de Diputados, la Cámara baja, en las próximas elecciones, dado que este sistema premia a la formación más votada. 

El rechazo a la reforma constitucional, la cual hubiera completado la reforma electoral cambiando también el sistema de representación para el Senado haciéndolo no electivo, deja en el limbo el sistema electoral.

 Si se llevara a cabo la reforma de la ley electoral que elimine el premio a la primera fuerza los de Grillo tendrán combustible que alimente su causa. Si además se impide que se lleven a cabo elecciones cuanto antes estarán preparando el terreno para que los de Grillo ganen las siguientes elecciones con mayor márgen. 

Sin embargo, aunque los de Grillo ganarán las elecciones con comodidad hay un hecho que impide formalmente el referéndum sobre la permanencia en la Eurozona. Para modificar los tratados internacionales italianos hace falta cambiar la Constitución, por lo que no se puede hacer un referéndum sobre el Euro sin cambiar antes la Constitución.

 Algunos analistas predicen que solo el hecho de poner en duda el euro, con la llegada de un gobierno de Movimiento 5 Estrellas ya podría generar una profecía autocumplida, generándose una huida de capitales y la quiebra financiera del estado y de su banca. Otros viendo la importancia del euro para el proyecto de la UE apuestan a que el establishment noratlántico pondría todos los mecanismos monetarios necesarios para evitar la caída de Italia.

En la UE se está convirtiendo en habitual hacer todo tipo de triquiñuelas políticas para mantener el proyecto europeo en pie, y se hace demasiado a menudo desoyendo la voz de los más perjudicados y enfadados por la crisis económica. Las medidas económicas y los remiendos políticos para salvar el euro están llevando a Europa por una senda cada vez más peligrosa alejada de los principios democráticos y sociales.

 Todo indica que la actual dinámica está alimentando un sentimiento contra la UE que puede acabar con el proyecto, además de generar nacionalismos y otros movimientos reaccionarios. Sin embargo, aunque los dirigentes europeos superaran todos los problemas financieros y políticos italianos sin que sucediera ningún accidente, esto no solucionaría el problema principal de Italia, que es la brecha de competitividad de su economía con respecto a Alemania, la cual genera estancamiento o déficit en la balanza por cuenta corriente, o las dos cosas a la vez. 

Mientras Italia no cierre esta brecha, o mientras Alemania no acepte establecer un sistema de transferencias fiscales y financieras para compensar los desequilibrios de las balanzas comerciales, la Eurozona seguirá encaminándose al colapso, o hacia una muerte económica y democrática de su periferia.

 Un cambio de rumbo alemán no parece probable. Alemania vertebra su posición geopolítica en su modelo de desarrollo mercantilista que le proporciona enormes exportaciones y sitúa al euro como moneda de uso mundial en un nuevo entorno multipolar.

Sin anticipar acontecimientos primero habrá que ver hasta qué punto el experimento euro es capaz de superar las numerosas pruebas de estrés que le esperan en el vertigionoso 2017."             (Sergi Cutillas , El salmón contracorriente"

20.5.15

Manifiesto 'Salir del euro': La crisis sigue, los destrozos se agravan, el sufrimiento se acumula

"(...) Europa está sumida en una paralización sin precedentes desde el final de la Segunda Guerra Mundial. 

Como entidad política la UE ha dejado de ser una fuerza relevante y cada día tiene un papel más subordinado a los designios imperialistas de USA, como lo ponen de manifiesto los conflictos y guerras en los países árabes relacionados con su rediseño del Oriente Medio, y también en el corazón de Europa, con Ucrania convertida en un foco de enfrentamiento que encierra graves peligros bélicos y un nuevo desgarra- miento del Continente.

El irracional proyecto de la unión monetaria y sus consecuencias han puesto en crisis la integración europea. Desequilibrios económicos insostenibles entre los países y una montaña enorme de deuda que atrapa a países, estados, sistema financiero, empre- sas y familias son el motivo de esta crisis.

El endeudamiento general ha construido un entramado tupido de relaciones financieras, sobrecargado de focos explosivos y con canales de conexión extraordinariamente fluidos derivados de la desregulación y la globalización financiera. Su única seguridad depende del BCE, que sólo inyectando liquidez puede detener los peligros recurrentes de otras crisis financieras, al precio de alimentar el volumen de deuda que so- porta el sistema. (...)

La integración económica está cada vez más lejos debido a que la crisis levanta tensiones y conflictos entre todos los países y divisiones manifiestas en todos los gobiernos, actuando cada uno de ellos de acuerdo con sus intereses propios.

La desolación recorre nuestras sociedades. Algunos países del Sur están destrozados, en quiebra financiera, desgarrados por las desigualdades, corroídos los estados de bienestar y hundidas partes inmensas de su población en la exclusión y la miseria. Nada que sea nuevo y que no conozcamos. La alternativa de los países más atrasados y desfavorecidos de la unión monetaria era desde hace tiempo recuperar la soberanía econó- mica, incluida la moneda.  (...)

Si el gobierno de Syriza es doblegado por la Troika, la decepción en la izquierda europea será pro- funda, pero sobre todo el sufrimiento del pueblo griego crecerá.

Si, por el contrario, el nuevo gobierno logra sortear los ultimátum y consigue prolongar su situación de quiebra a través de créditos y rescates puen- tes, sin modificar las condiciones esenciales de su crisis, a Grecia le queda un prolongado camino que recorrer atrapado en las exigencias de los mercados y las instituciones financieras.

Con el transcurso del tiempo, en un periodo no largo, se pondrá de manifiesto la insensatez de esa alternativa pues no significa otra cosa que seguir manteniendo encadenado el país, en vilo al conjunto de la sociedad, sin visos de alternativa y sin ningún resquicio de esperanza.

Sólo afrontando la crisis de un modo radical y rupturista, con la recuperación de la soberanía monetaria y fiscal, mediante la salida del euro y liberándose de la deuda impagable, podrá el pueblo griego empezar a escribir un nuevo capítulo de su historia.  (...)

El euro, en su actual configuración, está condenado a desaparecer. Y es justo, por el terrible desastre causado en Europa y por- que moral e intelectualmente hay un despertar de la conciencia de los ciudadanos sobre el irracional y perverso proyecto de la unidad monetaria. La inevitabilidad de su desaparición hay que darla por segura.  (...)

No aceptamos el argumento oportunista que afirma que la crisis ha doblado la es- quina. La crisis social y económica está bien instalada y bien arraigada. Combinada con los acontecimientos políticos que vienen ocurriendo, ha conducido al país a una si- tuación excepcional. No se trata, por tanto, de arrojarse estadísticas económicas, por lo demás tan fáciles de manipular, sino de valorar la situación objetiva del país en el contexto europeo.  (...)

Las facilidades otorgadas por el BCE, con sus repercusiones en los tipos de interés, incluida la llamada prima de riesgo, pueden hacer creer que el clima económico y financiero está despejado, pero la insólita inestabilidad financiera internacional y europea está ahí y no pasará mucho tiempo antes de que inexorablemente surjan perio- dos de inquietud y descontrol.

Si nos referimos a un aspecto particular y vital de la posición financiera del país, es preciso recordar que al final de 2007 la deuda públi- ca del Estado se elevaba al 36% del PIB; sin embargo, al acabar 2014 ya representaba el 100% del PIB.

Toda la política brutal de ajuste y recortes para sanear las cuentas públicas se ha traducido en un vertiginoso incremento de la deuda pública y en un incorregible déficit de las Administraciones públicas, que todavía para 2015 se estima con poco fundamento en un 4,5% del PIB, y generará, por consiguiente, más aumento de la deuda pública.  (...)

En el estado de quiebra financiera del país, en el marco de la unión monetaria, no cabe en lo fundamental otra política que no sea la que impulsa la Troika, cuyas consecuencias están debidamente contrastadas.

Es esta verdad la que corresponde transmitir a la población y confrontarla con la encruci- jada cruda en la que sigue instalada la sociedad española. Tan irrecuperable es el terreno perdido en estos años que incluso si milagrosamente desapareciera la deuda que devora al país no sería posible remontar la situación y crear una economía suficientemente fuerte y competitiva para sobrevivir en la zona del euro. El leve crecimiento del PIB en los últimos trimestres ya se viene traduciendo en un empeoramiento significativo del déficit de la balanza por cuenta corriente.  (...)

Necesitamos una moneda propia para mejor competir y un Banco Central propio para mejor manejar la política fiscal. Cualquier intento de aplicar las enseñanzas keynesianas requiere olvidarse transitoriamente de los problemas del déficit público, hasta reactivar con la demanda los recursos productivos, generar rentas e impulsar la recaudación impositiva, combatiendo además seriamente el fraude fiscal.  (...)

Ante el fracaso y los desastres causados por el actual proyecto neoliberal europeo, los pueblos sojuzgados de la UE deben emprender otras soluciones basadas en la recuperación de la soberanía popular, la solidaridad, la cooperación y la fraternidad."          (Leer más: Manifiesto 'Salir del euro')

18.5.15

Un documental alemán muestra que el euro fue desde el principio un gran fraude y una máquina de mentiras




"La mirada más aguda sobre la crisis del euro está en este documental de Michael Wech realizado en 2012 que muestra cómo el euro fue desde el principio un gran fraude y una máquina de mentiras. Todos engañaron y todos mintieron para ocultar los desequilibrios monetarios de la zonaeuro

 No sólo Grecia hizo fraude cuando recurrió a Goldman Sach para el maquillaje de sus cuentas, sino también Alemania y Francia cuando engañaron al público con cifras de falsos déficit para no trasgredir "los criterios de la estabilidad monetaria”.

El documental sigue la historia del euro desde 1996 con las primeras y tensas reuniones entre Helmut Kohl y Jacques Chirac. Desde un principio se supo que el euro debía ser para un grupo seleccionado de países y que por ningún motivo podrían formar parte de la moneda única países como Grecia, Portugal, Bélgica, España o Italia. 

Así se lo hicieron ver a Helmut Kohl Holanda y Austria. Pero Alemania quería tener a su lado a Francia, para borrar los horrores de la guerra, y Francia quería tener a su lado a Italia.

Las trampas y apuestas por quien formaría parte de la moneda única son recreadas en esta conversación que sostienen en Verona, en la primavera de 1996, Theo Waigel, ministro de finanzas de Alemania y su homólogo griego Yannos Papantoniou:
-¿cómo se supone que usará este billete un ciudadano o campesino griego que no sabe latín? –pregunta Papantoniou- ¿mirando los números? ¿Estarán en griego? A lo que Waigel responde:
-Grecia no está en el euro ahora y nunca lo estará. ¿Crees que Grecia podría estar en la zonaeuro alguna vez?
-Claro que sí –replicó Papantoniou- ¿apostamos algo?
Grecia tenía una ambición secreta por el euro y a Alemania le interesaba que la moneda que reemplazaría al Deutsche Mark se adoptara en la mayor cantidad de países. El euro prometía un sueño de prosperidad y todos querían ser parte del club. Para los políticos de España, Portugal o Irlanda quedar fuera de la moneda única era un rotundo fracaso ante sus ciudadanos.

Todos querían ser parte de la eurozona para introducir la moderna disciplina financiera aunque los enormes desequilibrios eran conocidos por todo el mundo: en pleno 1997 el Estado griego carecía de sistemas informáticos y llevaba sus estadísticas “a mano”.

Las decisiones equivocadas que se tomaron en las primeras etapas de la eurozona son presentadas en este documental desde la perspectiva de los personajes directamente involucrados: Wolfgang Schäuble, Theo Waigel, Yannis Stournaras, Hans Eichel, Jean-Claude Juncker. 

Por eso el trabajo de Michael Wech es una crónica fascinante de los acontecimientos que ocurrieron y que han llevado a Europa a la crisis actual. Wech reconstruye las trampas de los políticos, y cómo mintieron y se engañaron unos a otros, incluyendo al primer ministro alemán Gerhard Schröder, quien mintió sobre el déficit para no sufrir una derrota en las elecciones y ser reelecto por un segundo mandato.

La ambición y el individualismo tan característicos en la ideología implantada por Thatcher y Reagan, arrastró a Europa a una enorme trampa. Todos mintieron, engañaron y perdieron por la moneda única, hundiendo la democracia y el estado de bienestar que era uno de los grandes logros de la postguerra.

Sólo ganó la gran banca, una vez más. Por maquillar las cuentas griegas, esconder el gasto militar y trasladar gastos al futuro, Goldman Sachs se embolsó 500 millones de dólares. Es la fría transformación del mundo, que privilegió a las finanzas en detrimento de las personas."( , El blog salmón, 16/05/2015)

26.11.14

Alemania saldrá del euro y retornará al al Deutsche Mark. El euro quedaría para España, Grecia y Portugal

"El euro no está funcionando y si alguien cree que funciona, al menos debe admitir que lo hace muy mal. Esta situación se puede arrastrar por mucho tiempo y generar una larga década perdida para toda Europa al estilo de Japón. Por eso, antes que sea demasiado tarde, un grupo de políticos alemanes está presionando para que Alemania se salga del euro

 El plan secreto de Ángela Merkel se puede informar a Bruselas en cualquier momento dado que los alemanes no quieren seguir pagando las deudas y el derroche de sus vecinos del sur. 

Se piensa idear un mecanismo que permita devaluar la moneda a los países del sur de Europa (Portugal, España, Francia, Italia y Grecia) para ayudarlos a promover el crecimiento y la competitividad, y esto implica necesariamente la creación de un euro#2 que se separe del euro#1. 

El euro actual pasaría a ser la moneda de los países PEFIG, mientras el euro#2 sería la moneda de Alemania y los países del norte y podría ser visto como la resurrección del Deutsche Mark.

El plan secreto de Angela Merkel se basa en los razonamientos del economista estadounidense Allan Meltzer, que ha escrito sendos informes sobre la inconveniencia de la moneda única y la necesidad de una solución radical. Dejar el euro a los PIGS, publicó en The Wall Street Journal en 2011. El 2011 y a raiz de la crisis griega, publicábamos Las opciones para resolver el caos financiero ¿quien debe salir primero de la eurozona, Grecia o Alemania?
 
Para Meltzer lo que Europa necesita es un "sistema de euro de dos niveles". De lo contrario, “el proyecto europeo está condenado al fracaso”, advierte. Lo cierto es que tras seis años de crisis, Europa va de mal en peor y no puede continuar así por más tiempo, más aún cuando se ha confirmado la inminente tercera recesión europea de la mano de Italia, Francia y Alemania. 

Si las ventas de Alemania van cuesta abajo es justamente por la caída del poder adquisitivo que ha generado el alto desempleo en el sur de Europa. Una vez más, se hace preciso buscar una solución política a un problema económico.(...)

Allan Meltzer señala que Europa sólo puede ser salvada por un sistema de Euro en dos niveles. Un euro fuerte para Alemania y otros países del norte de Europa; y un euro más débil para los países del Mediterráneo y la periferia. De esta manera, algunos estados no se verán obligados a asumir las deudas de los demás, mientras que los otros deberán aplicar reformas sin necesidad de invocar a cada paso multas externas. 

Países como Italia, Francia, Portugal, Grecia y España podrían devaluar sus moneda y mejorar la competitividad. Meltzer reconoce que estos podrían enfrentar consecuencias dolorosas, por ejemplo en la forma de retiro de capitales y dinero en efectivo.

 Sin embargo, minimiza este efecto dado que considera que esta es la única oportunidad para que los países hagan una reforma estructural. Además, considera que la salida del gran bloque monetario puede ser solo temporal. Si Francia eleva tanto su competitividad que reduce los excedentes de Alemania, podrá retornar rapidamente al bloque principal. 

Hay dos razones que podrían empujar a Alemania a pronunciar un inesperado Auf Wiedersehen a la moneda única. En primer lugar, la situación económica en Alemania es menos optimista de lo que parece desde otros países de la eurozona. Las estimaciones para el PIB han sido recortadas cuatro veces en el año y el índice de confianza empresarial sigue en caída libre. 

Pese a que los costos del endeudamiento están en mínimos históricos, la inversión también se ha desplomado y el estancamiento se consolida. Por otra parte, el crecimiento de los grupos anti-Europa como Marine Le Pen en Francia, han anunciado sus planes de una salida del euro con lo que han ganado gran cantidad de seguidores, lo que indica que el euro es una moneda impopular en varios países. Meltzer cree necesaria esta "opción pragmática" de abandonar el euro antes que sea demasiado tarde."          ( , El blog salmón, 24/11/2014)

14.4.14

¿A quién culpa de la situación actual? La gran banca alemana hace que este país se dedique básicamente al ladrillo y al turismo

"¿A quién culpa de la situación actual?

Culpables hay mogollón. Hay muchos. Y no todos son de este país además. Esto que estamos viviendo no es solo consecuencia de una crisis. La crisis, efectivamente, ha contribuido, pero aquí venimos de una situación en la cual se ha producido una toma de poder por las finanzas que realmente nos ha llevado a situaciones de una insostenibilidad que han acabado estallando en la crisis que hemos padecido. 

Pero los problemas, insisto, no vienen de la crisis, vienen de antes. ¿Y a quien podríamos identificar como culpables? Primero a la gran banca, pero no la banca que conocemos, no al director de la sucursal. Estamos hablando de una gran banca internacional.

 Pero una banca que tiene el nombre de banca y que banqueros tiene pocos, que es la banca de inversión, Goldman Sachs, JP Morgan, son grandes corporaciones que se dedican al mundo de las finanzas y que realmente han utilizado unos instrumentos financieros que podrían considerarse verdaderas armas de destrucción masiva, porque son los que han llevado a la economía mundial a una situación de inestabilidad tan grande que ha acabado cascando.

 Esa economía llega a España, y coaccionada por la gran banca alemana, hace que este país se dedique básicamente al ladrillo y al turismo. 

En cuanto estalla la crisis estalla lógicamente la burbuja que nosotros teníamos, que era la del ladrillo, y nos lleva a una situación en la que se empiezan a producir errores de políticas económicas, y ahí sí tienen mucho que ver nuestros gobernantes. Es verdad que no tenían tampoco excesivo margen de maniobra, porque lo que se llama la Troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional) estaba fijando unas líneas de austeridad.

 En su momento muchos ya dijimos que estas políticas eran equivocadas, pero ahora se ha demostrado que eran absolutamente erróneas. Todo un desastre. Hay incluso quien dice que la ciudadanía también hemos sido culpables porque hemos sido cómplices, en la burbuja quien mas quien menos decía: me voy a endeudar. Pero yo creo que la ciudadanía en este caso es víctima, no cómplice. (...)"            (Entrevista a Ricardo García Zaldívar – Attac Madrid,06/04/2014)

21.2.14

Si el banco de España le prestara al estado español al 1% (como le presta el BCE al Santander), tendríamos una deuda pública del 14%

"   La gente está percibiendo que ese superestado en construcción, que llamamos Unión Europea, está dañando sus condiciones de vida y que, cada día que pasa, es considerado más como un problema que como solución a los problemas actuales. 

El Eurobarómetro muestra que mientras, en 2007, el 65% de los españoles confiaba en la Unión Europea (UE), hoy desconfía el 75% de la ciudadanía. Y, asimismo, el 60% de la población de la UE desconfía de la propia UE.  (...)

Branko Milanovic, un experto en cuestiones de desigualdad, escribió en un libro reciente que una de las causas de la disolución de la Unión Soviética y de Yugoslavia se halla en la fuerte desigualdad interregional que tuvieron.

 La diferencia en el PIB por persona entre la república soviética más rica y la más pobre era de 6 a 1 y, en el caso de Yugoslavia, la diferencia interregional era de 8 a 1 (frente a 1.5 a 1 entre el estado más rico y el más pobre de Estados Unidos, o 1.4 a 1 en Alemania, 1.6 a 1 en Francia o 1.7 a 1 en España). 

Pues bien, en el caso de la UE la diferencia es 7 a 1 y ello será un factor estructural de tensión rupturista en una UE que parece más inclinada a aceptar y gestionar las diferencias de renta, entre sus estado integrantes, que a facilitar la convergencia en nivel de renta. (...)

El Banco Central Europeo (BCE) tiene prohibido prestar dinero a los estados y, por tal motivo, lo que hace es prestar a la banca privada, a un tipo de interés muy bajo, para que, a su vez, ésta conceda crédito a los estados a un tipo de interés mucho más elevado. (...)

De hecho, hay un economista que ha calculado que, si España tuviera un Banco Central de verdad, que le prestara al 1%, en vez de estimular la especulación de la banca privada sobre la deuda pública, pues entonces tendríamos una deuda pública próxima al 14% del PIB y no al 100%.

 Por culpa del modelo del BCE, que nos endosaron el PP y el PSOE, en 2014 gastaremos más en intereses de la deuda que en ayudas a las personas desempleadas.

La UE está dividida en más espacios fiscales que estados para provocar que los países compitan unos contra otros bajando impuestos y erosionando la base fiscal con que se financia el estado del bienestar. 

 Un estudio publicado por la Fundación de las Cajas de Ahorros muestra que el tipo nominal del impuesto de sociedades en la Unión Europea de los Quince, en 1995, era el 38.03% y, en 2005, el 30.11%. En 2004, ingresaron diez nuevos estados con un tipo impositivo nominal del 20.5%. La carrera hacia la desfiscalización de los estados ha sido organizada de manera muy eficaz. (...)

 Asimismo, el hecho de que en la UE quepan diferencias que multipliquen por más de diez los ingresos salariales en unos países, en relación con otros, facilita las deslocalizaciones y la competencia salarial a la baja. 

El terreno de juego que se ha definido en la UE actual es inmejorable para destruir derechos: presupuesto europeo casi irrelevante, BCE que organiza la especulación de los prestamistas contra los estados, competencia fiscal y laboral a la baja y presiones constantes para privatizar lo público y socavar las pensiones.

El diseño institucional europeo, apoyado con entusiasmo por el bipartidismo español, ha agravado las consecuencias de la crisis y supone una amenaza permanente para las condiciones de vida de la ciudadanía. Ese proyecto de UE antisocial se apoya en la destrucción progresiva de las estructuras democráticas. 

El propio presidente del BCE, Mario Draghi, ha declarado que “muchos gobiernos todavía deben darse cuenta de que perdieron su soberanía nacional”. Esto quiere decir que hay pueblos europeos que se han quedado sin soberanía para decidir, sin poder sobre sus propios asuntos, y, por lo tanto, sin democracia. (...)"               (Ramón Trujillo  , Rebelión, 21/02/2014) 

9.2.14

Los líderes de la zona euro deberían estar preocupados por el camino que apunta a una deflación

"Lo asombroso para mí, aparte de la poca fortuna de Hollande, es el pesimismo extremo que ha envuelto de forma manifiesta a la élite francesa. Se diría que Francia es una zona catastrófica. Pero las cifras, si bien no son buenas, tampoco son tan dramáticas.

Comencemos por el crecimiento desde que empezó la crisis. ¿Cómo se sitúa Francia comparativamente en el contexto europeo? No se comporta tan bien como Alemania, eso está claro.
Pero si se la compara con otros países del continente – incluso dejando aparte a los atribulados deudores –  no destaca por sus resultados negativos. (...)

Ahora bien, los resultados franceses han sido sin duda débiles en los últimos trimestres. Pero, ¿por qué? Basándose en la prueba que proporcionan las encuestas, el economista Francesco Saraceno sostiene que el problema es la demanda, no la oferta. Los datos de la inflación también respaldan esta opinión.

 Parece que Francia, al igual que gran parte de Europa, está coqueteando con la deflación, con gran riesgo de caer en una situación similar a la de Japón. Ah, y aunque un informe del FMI sobre el tema intente cargar una parte de la responsabilidad en la “incertidumbre”, la conclusión sigue siendo que las políticas de austeridad desempeñan un papel importante en esta historia.

Lo repito: las cosas no van bien. Pero hay que preguntarse por qué es tan fácil intimidar a las élites francesas para que den un brusco giro a la derecha mientras que en casos mucho peores, como el de Finlandia o el de Holanda, las élites se mantienen firmes en su idea de que cuanto peor vayan las cosas, más comprometidas tienen que estar con infligir más sufrimiento.

Mucha gente ha señalado que el sistema del euro ha acabado por funcionar de forma muy similar al patrón oro y, al hacerlo, ha reproducido los “grilletes de oro” que, según muchos historiadores de la economía, fueron decisivos en la propagación de la Gran Depresión. (...)
         En un reciente artículo de The Economist, el economista de Oxford Kevin O’Rourke volvió a examinar el patrón oro en su momento de apogeo antes de 1914, y señalaba que incluso en las condiciones favorables de entonces, el sistema únicamente funcionaba aceptablemente durante los periodos de inflación.

Como escribía O’Rourke, esta es una razón de más por la que los líderes de la zona euro deberían estar profundamente preocupados por el derrotero que apunta a una deflación general."                    ( Paul Krugman, El País, 30 de enero de 2014)

26.1.14

Es curioso que nadie se pregunte por qué una crisis que comenzó hace cinco años en EE. UU. continúa afectando únicamente a los países de la Eurozona

"(...) Las contradicciones se multiplican. A pesar de la barra libre que el BCE está concediendo a los bancos, el crédito continúa sin llegar al público. Se sospecha que las entidades financieras se dedicaban a un negocio limpio y saneado, el de recibir los recursos de Frankfurt a tipo casi cero e invertirlos sin apenas riesgo en deuda pública a un tipo sensiblemente superior.

 Para evitarlo, el BCE, siempre en su laberinto, decidió penalizar en la financiación a las entidades financieras con un montante mayor de deuda pública en su activo. La reacción era de esperar: una elevación de la prima de riesgo de aquellos países, concretamente de España, que tenían colocada más deuda soberana en los bancos y una caída en la cotización bursátil de estos últimos.

 Esa es la consecuencia de haber constituido un banco central cojo, que puede prestar a los bancos pero no a los Estados. En un edificio mal diseñado y construido los arreglos de una parte se traducen en averías en la contigua.

Es curioso que nadie se pregunte por qué una crisis que comenzó hace cinco años en EE. UU. continúa afectando únicamente a los países de la Eurozona y más concretamente a los países del Sur. La respuesta es simple. Como nuevos sísifos, nos vemos obligados a arrastrar esa enorme piedra que es el euro, una carga excesivamente pesada.

 Los dioses condenaron a Sísifo a empujar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra volvería a caer por su propio peso. Eso es lo que les ocurre a nuestras economías.

 Cualquier intento de recuperación quedará abortado de nuevo por nuestra pertenencia a la Unión Monetaria. Albert Camus, comentando el mito, apunta que los dioses habían pensado con algún fundamento que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza. ¡Qué razón tenía!" Juan Francisco Martín Seco, Attac.es, en Jaque al neoliberalismo,  24/12/2013)

17.1.14

Stiglitz: "El euro ha sido un error, y los políticos no pueden encontrar una salida"

"El premio Nobel y ex economista jefe del Banco Mundial, Joseph Stiglitz, describió el euro como un problema fundamental de Europa. De acuerdo a esta reseña de Economic Times, Stiglitz señaló que “el euro ha sido un error, y los líderes europeos aún no saben qué hacer con ese error”.  (...)

Según Stiglitz, Europa y Estados Unidos estaban en el corazón del problema tras el colapso de Lehman Brothers hace cinco años, y aunque en la actualidad muchos celebran que Europa volverá a la senda del crecimiento durante este año, hay que decir que será un crecimiento muy pequeño.

 El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento del PIB del uno por ciento, “pero el FMI se equivoca en todos sus pronósticos”, asegura Stiglitz, por lo que se piensa que será menor. Para Stiglitz, como indica en su artículo en Project Syndicate,
Con los líderes europeos comprometidos con la austeridad y moviéndose a ritmo glacial para ocuparse de los problemas estructurales originados por los errores de diseño institucional de la zona del euro, no sorprende que las perspectivas sean tan lóbregas para el continente.
Para Stiglitz, el problema fundamental es que el euro ha sido un error:
“En Europa, el problema fundamental es que el euro ha sido un error. Y los líderes de Europa aún no han descubierto qué hacer con este error. Lo que se necesita es una reestructuración de la zona del euro y eso es muy difícil”.
  Hace cuatro años, Stiglitz señaló que con los planes de austeridad, recortes y despidos, Europa iba en la dirección equivocada. Se pensó que el mercado sería capaz de autorregularse y no se crearon mecanismos para amortiguar las crisis. Esto fue lo que dijo Stiglitz hace cuatro años:
Al adoptar la moneda única, los países miembros de la zona euro cedieron dos instrumentos de política que son fundamentales: el tipo de cambio y las tasas de interés. Por tanto no tienen cómo adaptarse a situaciones de crisis. Sobre todo porque Bruselas no ha ido lo suficientemente lejos en la regulación de los mercados. Y la Unión Europea no hizo planes en este sentido. Ahora, en cambio, quiere un plan coordinado de austeridad. Si este plan continúa, Europa va directo al desastre. Sabemos, a partir de la Gran Depresión de 1930, que esto es lo que no debe hacerse.
Y eso fue justamente lo que hizo la troika. Por eso que la reestructuración de la zona euro requiere de una gran voluntad política que desplace el eje hegemómico de la banca hacia un interés por la economía real y el empleo. Las medidas de la CE, el BCE y el FMI se han centrado en resolver el irresoluble problema de la banca, con un sangramiento continuo de recursos públicos, en vez de respaldar la actividad económica que genera empleo y reactiva la demanda.
 Tampoco la disminución de los salarios ha generado un despegue de las exportaciones, como indican los modelos ortodoxos, dado que el comercio global sufre un serio declive. Un mejor motor para el repunte y la reactivación podría ser el aumento del salario mínimo. Pero la troika ha estado demasiado ocupada en los rescates de la banca.
A seis años del estallido de la crisis el fracaso en la orientación de las políticas aplicadas se hace evidente. Los planes de austeridad han sido un fracaso porque se pensaba que el retiro del gasto público haría fluir el gasto y el consumo privado y ayudaría a disminuir el nivel de deuda de los países. 

Sin embargo, la austeridad ha tenido efectos más devastadores y no solo ha hundido la actividad económica sino que también ha aumentado los niveles de deuda dado que, en una economía en recesión, los ingresos públicos disminuyen. 

Si la prima de riesgo se ha situado en niveles bajos ha sido solo por las cuantiosas inyecciones de dinero a la banca por parte del BCE. La paradoja es que este dinero no fluye hacia la economía real y la contracción del crédito ha caído en forma continua en los últimos 19 meses, situándose en los niveles más bajos desde que existe la moneda única, es decir en más de una década.

Como además, las políticas monetarias de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo no pueden continuar indefinidamente, apenas comience a cerrarse el grifo monetario los aspectos sistémicos de la crisis reaparecerán y esto puede ocasionar un nuevo colapso. Ese será el momento que mostrará la inutilidad de las políticas aplicadas a lo largo de estos seis años, dado que no se ha hecho nada por abordar los desequilibrios monetarios que envuelve la moneda única en países de disímiles características y necesidades."               (, El blog salmón, 17/01/2014)

30.12.13

Pissarides, el Nobel de economía que promovió el euro, pide desmantelarlo

"El premio nobel de economía 2010, Christopher Pissarides, pasó de ser el activista más entusiasta de la divisa europea a un detractor de la misma en un lustro. Ahora propone reformarla por completo o "desmantelar el proyecto del euro".

 El Nobel chipriota-británico señaló que "Si no hacemos las reformas, otra opción es abandonarlo", en referencia al euro en un discurso inaugural como catedrático de la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres.

El año 2008, Pissarides aplicó muchos esfuerzos personales para persuadir a las autoridades de Chipre (el país insular del Mediterráneo del que es originario) que ingresaran en la zona euro. Ahora admite que en aquel entonces estaba completamente convencido de que el proyecto sería todo un éxito.

"Hace poco la idea de una divisa única en Europa parecía muy atractiva y caí en la tentación", se expresó el catedrático. "No creíamos que la congelación de los tipos de cambio hiciera daño al sur, pero, sin duda alguna, todo salió mal", cita el periódico 'CyprusMail'. (...) 

El euro contiene el crecimiento de la economía, la creación de nuevos puestos de trabajo y produce una división todavía más fuerte entre los países de Europa en lugar de unirlos.

"No conseguiremos nada tratando de resolver los problemas de deuda, primero bajando los gastos y luego aumentándolos de nuevo –pronosticó el economista–. Las medidas para mantener la estabilidad del euro y la eurozona, tal como están planteadas actualmente, dañan la economía de Europa".

Entre todos los problemas existentes, Pissarides destacó la aparición de una generación perdida de jóvenes en muchos países europeos: aquellos que, a pesar de poseer una buena formación, no encuentran trabajo y tienen escasas perspectivas en el futuro. "Esto no es en absoluto lo que queríamos conseguir cuando fundamos el euro... 

Según mi parecer –adelantó–, es necesario desmantelar el proyecto del euro o reformarlo por completo así que se acentúe la estimulación del crecimiento y la creación de empleos nuevos. El actual statu quo no llevará a nada bueno".   (Jaque al neoliberalismo, 17/12/2013)

12.12.13

"En el marco de la actual Eurozona no hay alternativa a las políticas de austeridad" y los países de la periferia "están condenados a ser reducidos a colonias"

"Representantes de movimientos sociales y activistas políticos de Europa subrayaron hoy en Atenas la necesidad de abandonar el euro y romper con la UE para recuperar la soberanía económica y poder llevar a cabo políticas que pongan fin a la crisis. (...)

Los participantes coincidieron en señalar que el euro es un proyecto elaborado en torno a Alemania -es un "euro-marco alemán de facto", en palabras del exdiplomático británico William Mallinson- y que sólo beneficia a los intereses de Berlín y reduce a la periferia a la pobreza, sin ninguna capacidad para tomar sus decisiones, algo que se evidencia a través de las exigencias de la troika.

 El analista político Alexandros Kutsomitopulos afirmó que su país ha sido reducido a una mera "colonia" controlada por Alemania, del mismo modo que Bosnia-Herzegovina y Kosovo funcionan de facto como protectorados de la Unión Europea (UE). "(El) siniestro proyecto del euro ha empantanado la integración de Europa y ha conducido a una dramática situación económica y social en algunos países, como Grecia y España.

 La soberanía de los pueblos ha desaparecido y la democracia se ha vaciado de contenidos", afirmó Pedro Montes, execonomista del Banco Central de España. El experto explicó que España no estaba en condiciones de soportar la entrada en la moneda única por su imposibilidad de competir con otros países.

 Así, entre 1998 y 2007, los pasivos exteriores del país se multiplicaron por cuatro y el déficit por cuenta corriente subió del 3 al 10 %. Ante la posibilidad de llevar a cabo un ajuste externo como el que permitían las monedas nacionales antaño, los países sometidos por las crisis del euro se han visto obligadas, según Montes, a llevar a cabo "devaluaciones internas" con bajadas de salarios y recortes sociales. 

"En el marco de la actual Eurozona no hay alternativa a las políticas de austeridad" y los países de la periferia "están condenados a ser reducidos a colonias", opinó el economista Alberto Montero, presidente del Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), que ha asesorado a diversos gobiernos de América Latina en cuestiones de deuda.

 "En el marco de la actual Eurozona no hay alternativa a las políticas de austeridad" y los países de la periferia "están condenados a ser reducidos a colonias"

  Para Montero, profesor de la Universidad de Málaga, se ha creado una sociedad europea "identificada con una moneda y no con valores humanos" ya que, según las estadísticas el 42 % de la población identifica Europa con el euro, a pesar de que sólo un 51 % de los ciudadanos están a favor de la divisa común. "No podemos engañar a los ciudadanos, salir del euro no es gratis. Pero salir del euro no traería sólo problemas, sino que abriría la puerta a nuevas posibilidades que ahora son inimaginables", afirmó: "Hay vida después del euro". 

 Pablo Erlantz, de la Asociación Democracia Real Ya, lamentó que en España sea un "tabú" tratar el "problema de fondo" del euro y de la UE. Para Erlantz, la UE se ha convertido en "un gran Leviatán", mientras los gobernantes en España "trocean el país y lo están vendiendo a las grandes empresas extranjeras". 

 Por su parte, el profesor irlandés Anthony Coughlan reclamó a la izquierda política que defienda temas como la soberanía nacional y la salida del euro ya que, de otra forma, quienes sacarán rédito de ello serán los partidos de ultraderecha.EFECOM."               (Expansión, 01/12/2013)

17.5.13

¿Qué futuro espera a la eurozona?

"La fundación alemana Friederich Ebert Stiftung, vinculada al SPD, acaba de publicar un documento que analiza los posibles escenarios futuros en el marco de un proyecto titulado Scenario Team Eurozone 2020 [1] .(...)
 
I. Los cuatro escenarios contemplados 

A partir de esta constatación se elaboraron cuatro escenarios. Algunas de sus hipótesis son realistas, pero otras parece que lo son menos. Ahora bien, un escenario no es nada sin el realismo de las hipótesis. Vamos a resumirlos rápidamente indicando los puntos sobre los cuales los grupos de trabajo no han adoptado hipótesis realistas o solo han adoptado hipótesis parciales.

(1) Estancamiento en la crisis ( Muddling-trough the crisis) 

En este escenario la Unión Económica y Monetaria sigue siendo un meca nismo incompleto. A consecuencia de ello, los países del sur siguen siendo dependientes de planes de rescate por parte de países de la Europa del norte mientras que el BCE continúa e incluso amplía sus compras de deudas soberanas en el mercado secundario para mantener las tasas de interés a niveles soportables. 

Así, el sur de Europa se instala en una larga depresión y es incapaz de bascular hacia un nuevo modelo de crecimiento debido a la falta de inversión y, añadimos nosotros, debido a la falta de demanda solvente y a la huida acelerada de los mejores cerebros. 

Los planes de rescate garantizan que estos países permanecen en el euro (a pesar de movimientos cada vez más importantes contra el euro en sus poblaciones), pero son incapaces de encontrar una solución a esta crisis. La Unión Europea está debilitada en comparación tanto con Estados Unidos como con los países emergentes y se vuelve cada vez más dependiente de sus socios.

(2) La fragmentación de la eurozona ( Break-up of the Eurozone ) 

En este caso la ge stión de la crisis es aún más conservadora que en el anterior escenario en el que se admite un compromiso importante del BCE. Aunque formalmente establecida, la Unión Bancaria solo es poco eficaz debido a que muchos países son reticentes a su aplicación. 

El empeoramiento de la situación económica en los países del sur de Europa se combina con una nueva versión del Pacto de Crecimiento y Estabilidad que exige cada vez más esfuerzos a estos países con vistas a una reducción de los déficits y de la deuda. Además, no hay ni política de inversión a nivel europeo ni política industrial ni política comercial. El resultado de todo ello es que las tensiones sociales se vuelven incontrolables y llevan a unas salidas no coordinadas de la eurozona. 

El resultado de esto es una división monetaria en tres de Europa al dividirse en una eurozona “mantenida” en torno a Alemania (de hecho, una zona marco), une Unión Monetaria del Norte en torno a Gran Bretaña y una Europa del sur donde cada país ha recuperado su soberanía monetaria. Hay que señalar que, en realidad, la llamada “Unión Monetaria del Norte” es muy poco probable.  (...)

(3) El repliegue sobre el núcleo duro de Europa ( Core Europe ) 

En este escenario se tendría por una parte un “núcleo” europeo en el marco de un nuevo tratado que incluya la Unión Bancaria pero también la Unión Presup uestaria y, por otra parte, aquellos países que han rechazado este tratado y constituyen un segundo nivel de la UE reducida esta vez a una zona de libre comercio. 

Por supuesto, el estudio de la FES incluye a Alemania y Francia en los países del núcleo y apuesta a que en torno a estos dos países se unirán varios de los otros países sobre la base de un acuerdo político (calificado de Pacto Euro Plus ) que incluye la renuncia a la austeridad y unas reglas sociales y fiscales comunes para evitar el dumping social y fiscal. “[…] 

Se implementó el Pacto Euro Plus, con sus compromisos de una mayor convergencia de la tasación corporativa y los complementos/beneficios sociales, pero solo en el grupo central. Tiene que protegerse de un cada vez mayor dumping fiscal y social de los demás países. Nuevos recursos financieros para la inversión combinados con una política industrial europea, el Mercado Único y las reformas estructurales adecuadas fomentaron la transición a una economía más verde, más inteligente y más inclusiva en el grupo central” (p. 8).

Este núcleo tendría entonces una fuerte coherencia y podría conocer un desarrollo más armonioso. Para los demás países la situación sería menos de color de rosa y seguiría siendo necesaria la llamada acción “no convencional” del Banco Central Europeo. (...)

“Los Estados miembros de la periferia son propensos a medidas proteccionistas, mientras que los Estados del centro se enfrentan a una presión cada vez mayor en términos de competitividad debido a sus altos niveles sociales. Esto lleva a una hostilidad cada vez mayor y a un popularismo antieuropeo dentro y fuera del centro” (p. 8).

Por nuestra parte, este escenario nos parece poco probable ya que presupone un acuerdo político de fondo y no de simple fo rma con Alemania, mientras que el conflicto entre Francia y Alemania está ascendiendo en potencia y eso diga lo que diga el gobierno [francés].

 Ahora bien, si bien no es posible un acuerdo de fondo entre Alemania y Francia, y en vista de las actuales divergencias, esta parece la solución más probable, la solución para nuestro país [Francia] será o bien dar la razón a Alemania sobre la austeridad o bien abandonar el euro. Así pues, volvemos o bien al primer escenario (el estancamiento) o bien al segundo (la fragmentación).

(4) La consecución de la Unión Presupuestario ( Fiscal union completed) . 

En este escenario, Alemania después de Francia y a continuación los demás países de la eurozona sienten la necesidad común de acelerar el movimiento hacia una Europa fe deral al tiempo que se reduce sensiblemente la austeridad que padece el sur de Europa.

 Se establece un fondo de estabilización común (una mutualización de las deudas) mientras que la eurozona se dota de una agencia capaz de emitir sus propios préstamos para financiar unas inversiones generalizadas en el conjunto de los países bajo la égida de una autoridad de vigilancia común.

“La vigilancia macroeconómica va acompañada de recursos más fuertes para la recuperación: no solo una implementación más rápida de los fondos estructurales sino también un Fondo Europeo para la Estabilización Económica para tratar los choques asimétricos. También se fomentan el diálogo y la negociación sociales a nivel nacional y europeo para alinear mejor los salarios y la productividad” (p. 9) . 

El problema con este escenario es que no cifra las necesidades financieras en transferencias anuales más allá de la cuestión de las inversiones. Este es, además, un problema recurrente en todos los escenarios federalistas [2]

El federalismo implica transferencias, a lo que se niega Alemania, pero también Finlandia y Austria [3] . Ahora bien, la cantidad de las transferencias para garantizar la simple recuperación de cuatro de los países que tiene más dificultades (España, Grecia, Italia y Portugal) es del orden de 240.00 a 250.000 millones de euros al año durante diez años [4]
 Además, es muy probable que este nivel de transferencia se vuelva perenne como se ve hoy en el interior de los Estados naciones y para Francia con el caso de los DOM-TOM. Por consiguiente, no se trataría de transferencias durante un periodo corto y es totalmente iluso pensar en financiarlo por medio del préstamo. 

II. La evolución probable de la situación la eurozona. 

Al leer este documento se percibe claramente que han salido a la luz serias divergencias en la evaluación de los fut uros posibles y de sus grados de probabilidad. Esto es particularmente visible en las rupturas de coherencia que se pueden observar en el análisis de los diferentes escenarios. No obstante, se desprende una impresión general, la de un gran pesimismo en lo que se refiere al futuro de la eurozona."         (Jacques SapirRussEurope, Rebelión, 10/05/2013)