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13.1.26

El alcalde de Nueva York, a los ocho días de su toma de posesión, anunció que el estado invertiría 1700 millones de dólares en cuidado infantil para hacer universal en todo el estado el preescolar (pre-K, para niños a partir de 4 años), universalizar el programa 3K en la ciudad de Nueva York (para chicos de 3 años), ofrecer cuidado infantil gratuito para niños de dos años en la ciudad y ampliar los subsidios al cuidado infantil para miles de familias que hoy no están cubiertas por estos programas... El cuidado infantil público y gratuito es una reivindicación feminista de larga data... Se trata de una enorme victoria para la clase trabajadora de la ciudad y para la agenda del alcalde... Fue la mayor victoria de una semana que incluyó una serie de medidas positivas en materia de seguridad vial para ciclistas, derechos de los inquilinos, protección de los consumidores y libertad para criticar el genocidio cometido por Israel, entre otras (Liza Featherstone)

 "Organizarse como socialista en Estados Unidos en 2025 implica descubrir que la gente no odia tus ideas. ¿Por qué los trabajadores rechazarían la promesa de llevar vidas mejores y más cómodas? ¿Quién no quiere más tiempo libre, más democracia, más tranquilidad y vidas que podamos costear?

La verdadera dificultad es lograr que la gente crea que todo eso es posible. Por eso, cuando Zohran Mamdani se postuló para alcalde de la ciudad de Nueva York, muchas personas (incluyéndome) dudaron de que pudiera ganar. Cuando quedó claro que podía hacerlo, e incluso después de que ganó, muchos siguieron dudando de que pudiera cumplir con su plataforma de asequibilidad, que incluía transporte público gratuito, un congelamiento de los alquileres, la expansión de la vivienda social y el cuidado infantil universal y gratuito.

A ese escepticismo se sumó un coro de comentaristas de élite que insistieron en que no podría hacerlo. El punto sobre cuidado infantil fue objeto de burlas particulares debido a su elevado costo. Annie Lowrey, periodista de The Atlantic, calificó a toda su plataforma de «impracticable en el mejor de los casos» y, en particular sobre el cuidado infantil gratuito, escribió que requeriría «un aumento impositivo gigantesco que Albany tendría que aprobar, algo en que muestra ningún interés».

Pues bien: a ocho días del inicio de su alcaldía, Mamdani ya logró avances significativos precisamente en ese terreno. El jueves pasado, el alcalde se presentó junto a la gobernadora Kathy Hochul y anunció que el estado invertiría 1700 millones de dólares en cuidado infantil para hacer universal en todo el estado el preescolar (pre-K, para niños a partir de 4 años), universalizar el programa 3K en la ciudad de Nueva York (para chicos de 3 años), ofrecer cuidado infantil gratuito para niños de dos años en la ciudad y ampliar los subsidios al cuidado infantil para miles de familias que hoy no están cubiertas por estos programas.

Según el nuevo plan, todos los niños de cuatro años del estado tendrán acceso al pre-K para el ciclo lectivo 2028–2029. El programa 3K de la ciudad de Nueva York recibirá los fondos necesarios para atender a todas las familias que lo requieran. El programa gratuito para niños de dos años se ofrecerá en zonas de alta necesidad durante su primer año y se extenderá a todas las familias interesadas de la ciudad hacia el cuarto año.

En todo el estado, las familias verán una expansión masiva de los subsidios al cuidado infantil y de los fondos para el cuidado comunitario. El estado también creará una nueva Oficina de Cuidado Infantil y Educación Inicial para supervisar la implementación de lo que la oficina de Hochul promete que será un «cuidado infantil universal y de alta calidad». Además, se invertirán recursos en becas para educadores de la primera infancia y en la expansión de programas de formación en la State University of New York y la City University of New York para capacitar a docentes de nivel inicial.

Con toda la razón, los organizadores socialistas reclamaron el mérito. «No tengo ninguna duda de que esto se debe por completo a la campaña de Zohran y al movimiento que la respaldó», afirmó Jeremy Cohan, ex copresidente de Democratic Socialists of America de la ciudad de Nueva York (DSA-NY) y actual miembro electo del Comité Político Nacional de DSA.

En un video entusiasta difundido el jueves, Jabari Brisport, senador estatal socialista por Brooklyn que impulsa la organización a nivel estatal por el cuidado infantil universal desde 2021, calificó el anuncio como «una noticia grande y alegre», y recordó que hace cuatro años él y su equipo fueron desestimados en relación con este tema: «Nos dijeron que nuestros sueños eran demasiado grandes, que costarían demasiado dinero». Atribuyó la victoria a la organización y, en particular, a la elección de un alcalde socialista que hizo campaña con esta demanda.

El cuidado infantil público y gratuito es una reivindicación feminista de larga data. Kristin Rowe-Finkbeiner, directora ejecutiva de MomsRising, organización que impulsa la mejora de la seguridad económica de las familias estadounidenses, calificó el anuncio como «un ejemplo brillante de lo que puede hacer el gobierno cuando los legisladores deciden priorizar las necesidades de las familias trabajadoras. Contrasta de manera contundente con la decisión de la administración Trump de sacrificar fondos federales urgentes para el cuidado infantil en nombre de su xenofobia antiinmigrante». (Se refería al uso, por parte del gobierno de Trump, del pánico racista en torno a los inmigrantes somalíes para desfinanciar programas de cuidado infantil en Minnesota y otros lugares).

Se trata de una enorme victoria para la clase trabajadora de la ciudad y para la agenda del alcalde. Investigaciones del Instituto de Políticas Fiscales (FPI, por sus siglas en inglés), que también celebró el anuncio y lo calificó como «un paso histórico hacia una vida más asequible para todos los neoyorquinos», muestran que las familias con niños pequeños tienen un 40 por ciento más de probabilidades de abandonar el estado que otros residentes de Nueva York.

Es un triunfo monumental, pero, como subraya Cohan, «es un comienzo, no un final». Al igual que Andrew Cuomo antes que ella, cuando cumplió la promesa de pre-K universal del exalcalde Bill de Blasio, «ella sigue haciendo todo lo posible por no subirle los impuestos a los ricos». En cambio, utiliza fondos estatales existentes, señalando que Nueva York tiene una gestión fiscal sólida y cuenta con los recursos necesarios. (El mes pasado, Nathan Gusdorf, del FPI, anticipó en Jacobin que los legisladores estatales podían optar por ese enfoque).

Cohan también señala que es igual de importante seguir luchando por el cuidado infantil para niños menores de dos años, que puede resultar todavía más costoso para los padres trabajadores. Mamdani discutió programas para compensar a familiares, amigos y vecinos que cuidan bebés, dado que muchos padres trabajadores prefieren dejar a los recién nacidos al cuidado de personas de confianza o miembros de su comunidad.

Además, Cohan advierte que la gobernadora solo se comprometió a financiar el cuidado para niños de dos años durante 24 meses, lo que resulta preocupante si se recuerda la triste expiración del crédito fiscal por hijo impulsado por Joe Biden y su aparente papel en el fortalecimiento de la reacción pro-Trump. Beneficios sociales de este tipo, una vez otorgados, no deberían retirarse. El FPI también enfatizó que estos programas merecen «una fuente de ingresos estable y de largo plazo» para poder volverse permanentes.

Por su parte, Brisport afirmó en un video, todavía sonriente: «No vamos a dejar de luchar hasta que el cuidado infantil sea gratuito para todos los niños de Nueva York y hasta que los trabajadores del cuidado infantil cobren como los educadores que son».

Fue la mayor victoria de una semana que incluyó una serie de medidas positivas en materia de seguridad vial para ciclistas, derechos de los inquilinos, protección de los consumidores y libertad para criticar el genocidio cometido por Israel, entre otras. La colega socialista de Mamdani en la asamblea estatal, Claire Valdez, bromeó el viernes, al lanzar su propia candidatura al Congreso: «Nos vamos a quedar sin cosas para ganar».

Una exageración humorística, sin duda. Pero refleja la realidad de lo que Mamdani logró en su breve paso por el cargo. Es la ofensiva inicial más contundente en décadas a favor de los trabajadores de cualquier funcionario electo en Estados Unidos." 

( , JACOBINLAT, 12/01/26) 

3.9.24

Enseñar el método científico en institutos demuestra ser útil para desmontar falsos mitos... Creer que algo bueno nos ocurre porque llevamos un amuleto o que al tomar medicamentos ‘alternativos’ nos sentimos mejor es lo que se denomina 'ilusión causal'... La ilusión de causalidad es un sesgo cognitivo que consiste en creer que existe una relación causal entre hechos que no están relacionados causalmente. Este sesgo está asociado a la pseudociencia, los estereotipos, el extremismo ideológico y muchas otras creencias injustificadas y perjudiciales. Por lo tanto, es importante desarrollar intervenciones educativas para reducir esta ilusión (Eva Rodríguez)

 "Creer que algo bueno nos ocurre porque llevamos un amuleto o que al tomar medicamentos ‘alternativos’ nos sentimos mejor es lo que se denomina ilusión causal. Es decir, creer que hay una relación de causa-efecto entre dos sucesos que, simplemente, han ocurrido seguidos en el tiempo por pura casualidad.

Esta ilusión cognitiva es la base de las pseudociencias y muchos mitos. “Es similar a una superstición y se mantiene esa sensación de que la relación es causal, cuando en realidad no ha tenido nada que ver”, declara a SINC Helena Matute, catedrática de psicología de la Universidad de Deusto, en Bilbao, y directora del estudio.

La investigadora, junto con Naroa MartínezFernando Blanco e Itxaso Barberia, de las universidades de Deusto, Granada y Barcelona, respectivamente, han publicado un estudio en la revista Royal Society Open Science en el que describen cómo una sencilla intervención educativa sobre metodología científica puede reducir esta ilusión cognitiva de manera eficaz y a largo plazo.

“La ilusión de causalidad es un sesgo cognitivo que consiste en creer que existe una relación causal entre hechos que no están relacionados causalmente. Este sesgo está asociado a la pseudociencia, los estereotipos, el extremismo ideológico y muchas otras creencias injustificadas y perjudiciales. Por lo tanto, es importante desarrollar intervenciones educativas para reducir esta ilusión, idealmente durante los años escolares, con el fin de proteger a las personas contra ella”, añade Matute.  

Aplicación a gran escala

El proyecto, impulsado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y que contó con la dirección científica del equipo investigador, implicó a más de 40 centros de secundaria y más de 2 000 adolescentes, que participaron en un taller de metodología y pensamiento científico, seguido de una prueba de evaluación, de poco más de una hora y media de duración en total. “El trabajo incluyó un estudio piloto, una aplicación a gran escala y un seguimiento a los seis meses”, apunta la investigadora.

Los resultados mostraron efectos duraderos en la reducción de las ilusiones causales y también demostraron que la intervención puede aplicarse a gran escala a través del sistema educativo. “Algo que la convierte en una herramienta óptima para inmunizar a las poblaciones a una edad temprana y protegerlas de las pseudocientíficas y otras creencias y prácticas perjudiciales”, señala la científica.

El 78 % del alumnado mostró una ilusión causal más reducida, en comparación con el grupo de control establecido, que no había realizado aún la intervención. Esta reducción se mantuvo en el tiempo, ya que pasados seis meses un 66 % de los alumnos que habían realizado la intervención en el estudio inicial siguen mostrando menos ilusión de causa-efecto.

Alumnado más escéptico, más crítico

“La acogida ante esta actividad por parte de los estudiantes fue muy buena. Es una actividad diferente de las del día a día, en la que pasan un buen rato. Se hacen preguntas y aprenden que pueden y deben cuestionarse las cosas. Necesitan saber que son vulnerables, que se les puede engañar fácilmente. ¡Nosotros lo hicimos, y luego se lo demostramos!”, enfatiza Matute.

El propósito de la práctica era hacerles saber que para detectar cuál es la causa real de algo, no vale con la experiencia y sensación subjetiva que les produce, sino que deben hacer experimentos y controlar las variables con sumo cuidado, o en su defecto, fiarse de los científicos que hacen esos experimentos.

“Los jóvenes necesitan aprender la importancia del método científico y el control de variables y, sobre todo, desarrollar una actitud científica que los lleve a ser más escépticos, más críticos. Incluso aunque nunca vayan a dedicarse a la ciencia, interiorizar bien estos principios y esta forma de pensar es muy necesario en la vida. Esperamos que este tipo de intervenciones se traduzcan en ciudadanos mejor protegidos contra fraudes, que es de lo que se trata”, concluye Matute.

Referencia:

Martínez, N., Matute, H., Blanco, F., & Barberia, I. “A large-scale study and six-month follow-up of an intervention to reduce causal illusions in high school students”. Royal Society Open Science."               (Eva Rodríguez , SINC, 29/08/24)

19.12.23

Hablemos del informe PISA... Pero de verdad... España invierte, de media, alrededor de 1.500 euros menos al año por alumno que la media de los países de OCDE, la distancia se agranda cuando la comparación se realiza con la media de la UE15. Lleva siendo así desde siempre... Constatando los catastróficos titulares y las tremebundas valoraciones que ha generado el informe en 2023, no queda más remedio que concluir que, en España, al sistema educativo no se le pide que funcione bien; se le pide que haga el milagro de los panes y los peces y empate e incluso bata por goleada a países que invierten en su educación mucho más que nosotros desde hace décadas... Los resultados de nuestro sistema educativo siempre han estado por encima de lo que nos correspondía y corresponde de acuerdo con nuestro esfuerzo en recursos. Siempre hemos estado rozando la media de los resultados de la OCDE, superándola incluso puntualmente en algún momento y competencia... Un logro conseguido, además, sin abandonar el Top10 de países con los sistemas educativos más equitativos del mundo... Pero de eso mejor no hablamos, no vaya a ser que descubramos que para obtener los resultados que deseamos hay que invertir más y haya que subirle los impuestos a alguien (Antón Losada)

 "Pero de verdad. No para arrearnos unos a otros, como hemos escuchado y leído esta semana en la gran mayoría de foros políticos y medios de comunicación. Vamos a hablar del informe PISA en serio para ver si aprendemos algo, que buena falta nos hace a todas y todos. 

Vamos a dar por buenos los datos del informe, aunque se presenten bajo la infantil fórmula de los rankings, y vamos a dejar a un lado, pero sin olvidarlas, las potentes y más que válidas objeciones metodológicas que arrastra el propio proyecto, desde los evidentes sesgos ideológicos en su planteamiento y en la elaboración de sus conclusiones, a los groseros errores muestrales que lastran su diseño o  los severos déficits de validez y fiabilidad que acompañan al trabajo de campo.

España invierte, de media, alrededor de 1.500 euros menos al año por alumno que la media de los países de OCDE, la distancia se agranda cuando la comparación se realiza con la media de la UE15. Lleva siendo así desde siempre, con algunos breves lapsos de tiempo cuando la distancia se acortó. Constatando los catastróficos titulares y las tremebundas valoraciones que ha generado el informe en 2023, no queda más remedio que concluir que, en España, al sistema educativo no se le pide que funcione bien; se le pide que haga el milagro de los panes y los peces y empate e incluso bata por goleada a países que invierten en su educación mucho más que nosotros desde hace décadas. 

Pueden tomar como referencia el informe que quieran del año que quieran. Los resultados de nuestro sistema educativo siempre han estado por encima de lo que nos correspondía y corresponde de acuerdo con nuestro esfuerzo en recursos. Siempre hemos estado rozando la media de los resultados de la OCDE, superándola incluso puntualmente en algún momento y competencia. Los malos resultados generales en esta edición nos han situado levemente por encima de la media de la OCDE. No es para celebrarlo pero tampoco para declarar luto nacional por la educación de los chavales.

Se ha dicho -los autores del informe los primeros- que el bajón mundial ha de achacarse a la pandemia. Es cierto. Se trata del primer PISA que mide los costosos efectos del Covid que todos anticipábamos y que llevará casi una década redimir. Que un país que invirtió bastante más en ayudar a la hostelería, que en auxiliar a los centros educativos para incrementar sus capacidades digitales en la enseñanza virtual, haya resistido mejor que la media y por encima de países como Francia o Italia, si no es el milagro que le pedimos cada informe PISA al sistema educativo, se le parece mucho. Un logro conseguido, además, sin abandonar el Top10 de países con los sistemas educativos más equitativos del mundo.

Hay otra cosa que este informe mide por primera vez de manera bastante fiable: los efectos de los recortes brutales efectuados sobre nuestro sistema educativo durante la Gran Recesión. Los chavales evaluados son quienes más directamente han padecido su impacto y ha resultado demoledor. Una vez más, por desgracia, la historia se repite. 

A la fenomenal expansión de gasto y calidad educativa de la década de los ochenta, le siguieron los salvajes recortes de la segunda mitad de los noventa y el inevitable retroceso en cuanto a resultados. Los años de la burbuja de Aznar sirvieron para todo menos para recuperar el retroceso en inversión en educación. Los gobiernos de Zapatero cambiaron esa tendencia y se recuperó parte de la inversión perdida, logrando que los indicadores se acercaran de nuevo a la media de la OCDE. 

Durante la Gran Recesión nuestros índices educativos sobrevivieron gracias a ese esfuerzo efectuado durante la segunda mitad de la década del 2000. Ahora ha llegado la hora de pagar la cuenta de la Gran Recesión y nos va a llevar otra década satisfacerla, mientras apenas hemos logrado retornar a las cifras de inversión previas a la crisis financiera. Pero de eso mejor no hablamos, no vaya a ser que descubramos que para obtener los resultados que deseamos hay que invertir más y haya que subirle los impuestos a alguien."               (Antón Losadaeldiario.es, 10/12/23)

8.11.23

Estudiantes gallegos de tecnología del IES Rego da Trabe, diseñan soluciones tras escuchar las necesidades de los enfermos de parálisis cerebral... que ya pueden apagar las velas para celebrar cada año que cumplen, gracias a un soplador mecánico elaborado con ventiladores de ordenadores estropeados, y una impresora 3D

 "Los pelos se le pusieron de punta a Beatriz Méndez Mareque el día que vio cómo sus alumnos escuchaban los problemas cotidianos con los que lidian las personas con parálisis cerebral que visitaron su instituto. Esos adolescentes inquietos a los que suele lanzar “miradas asesinas” para que callen y atiendan parecían hipnotizados, recuerda esta profesora de Tecnología en el IES Rego de Trabe de Culleredo (A Coruña). Los usuarios de la Asociación de Familiares de Personas con Parálisis Cerebral de A Coruña (Aspace) les contaron que nunca habían podido soplar las velas de su tarta de cumpleaños. 

Les relataron la odisea que les supone buscar una de las plazas de aparcamiento que los municipios reservan a los discapacitados. O sus esfuerzos imposibles para que el botón de encendido de un ordenador responda a sus limitaciones de movilidad. Esta charla es el punto de partida cada curso de un singular proyecto del centro de investigación CITIC de la Universidad de A Coruña llamado Talentos Inclusivos. Consiste en que los afectados por este trastorno lancen retos a los alumnos de ESO y Bachillerato para que discurran e inventen algo que les ayude a superar las barreras en su día a día. 

Los usuarios del centro de día y residencia de Aspace ya pueden apagar las velas para celebrar cada año que cumplen. Los chavales del IES Rego de Trabe idearon un soplador mecánico elaborado con materiales reciclados. Usaron desde ventiladores de ordenadores estropeados a una impresora 3D. En el proceso, tutorizados por los investigadores del CITIC, se reunieron con los afectados por estos trastornos para plantearles las dudas que les iban surgiendo. Por ejemplo, si querían uno o dos pulsadores, o si necesitaban que el artefacto fuera regulable en altura para que se adaptara a distintos tipos de tarta. Finalmente, se usó el mecanismo de una vieja sombrilla de playa para que fuera eficaz con velas clavadas en pasteles de cualquier tamaño.

Los alumnos de Tecnología de este centro de Culleredo han diseñado también un geolocalizador para que las personas con parálisis cerebral puedan saber dónde están exactamente los aparcamientos reservados para ellos en los ayuntamientos de A Coruña, Sada, Oleiros y Cambre. Además de la labor de programación, afrontaron un reto no tecnológico pero si cabe más complicado: sobrevivir al laberinto burocrático de recopilar los datos de ubicación de las plazas ante cada uno de los consistorios. Ahora se plantean mejoras, entre ellas que la aplicación incluya información sobre si el estacionamiento está libre. También inventaron un intercomunicador para que quienes no puedan hablar emitan peticiones básicas como “quiero agua”. O un poncho elaborado con textiles inteligentes que permite a los niños aprender las diversas partes del cuerpo: cuando tocan una, las telas conductoras funcionan como un interruptor y lanzan un mensaje pregrabado.

El primer poncho que idearon los muchachos no valía, tuvieron que modificarlo porque era imposible usarlo sentado en una silla de ruedas. “Este proyecto les obliga a ponerse en la piel del otro. Desarrollan primero la empatía y luego aplican el conocimiento”, explica la profesora Méndez Mareque. La docente destaca también que Talentos Inclusivos enseña a los adolescentes que la tecnología “vale para hacer cosas buenas” y les suscita un compromiso enorme: “Ellos saben que esto lo tienen que hacer bien porque va a ser usado por personas a las que conocen y han escuchado. Hay una exigencia personal muy interesante y esa vinculación es muy emocionante”.

María José, usuaria de Aspace, está “contentísima” porque ya tiene un pulsador especial que le permite encender y apagar el ordenador. Lucía también disfruta del licornio que le diseñaron los estudiantes a medida. Se trata de un casco con una varilla que le permite lanzar las bolas en su juego favorito: la bocha, un deporte paralímpico parecido a la petanca. Al comienzo del curso, las personas atendidas en Aspace realizan una “lluvia de ideas alrededor de las necesidades que les van surgiendo en su día a día”, señala Iria Robles, coordinadora de la asociación coruñesa. En los grupos de trabajo entre los chavales de los institutos y los afectados por parálisis cerebral se ha establecido “un vínculo sorprendente, se tratan como amigos”. “La sensibilización que pretendíamos la hemos logrado”, celebra Robles.

De la mente de estos adolescentes inventores han salido una treintena de soluciones tecnológicas que mejoran la vida cotidiana de personas con problemas de movilidad. Han creado un bingo adaptado o un mezclador de dados con pulsador. Han reprogramado videojuegos clásicos como los de Mario Bros o los comecocos para que los saltos y demás reacciones en pantalla se provoquen moviendo menos el mando.

Promover vocaciones

El Centro de Investigación en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CITIC) lleva 15 años trabajando en tecnología inclusiva, es decir, en elaborar diseños tecnológicos universales que piensen en todo tipo de personas y que ayuden a personas con discapacidad a mejorar su día a día y participar de lleno en la vida pública. Talentos Inclusivos busca “promover vocaciones en jóvenes y hacer cosas que tengan impacto directo en la sociedad”, explica Javier Pereira, subdirector del CITIC. Él cree que puede ayudar a reducir el “preocupante” sesgo de género que sufren las carreras tecnológicas: solo el 13% del alumnado de la Facultad de Ingeniería Informática de A Coruña son mujeres.

En el caso de Xiana y Lucía ha surtido efecto. Son alumnas de Bachillerato del IES Rego de Trabe y participaron en el diseño del geolocalizador de aparcamientos. Talentos Inclusivos ha servido a Xiana como “inspiración” y ahora tiene claro que quiere estudiar Informática. “Me ha permitido conocer la realidad de las personas con parálisis cerebral, ponerme en su lugar y hacer algo útil para sus vidas. Es muy bonito”, explica. Lucía, que ha visto a usuarios de Aspace llorar de emoción mientras les explicaban su invento, pensaba estudiar Física o Química, pero ha cambiado de opinión y se decantará por una carrera tecnológica. “Fue una experiencia única, maravillosa”, esgrime. “Ahora siento que con la tecnología puedo ayudar a los demás”.

Talentos Inclusivos enfila estos días su cuarta edición. Se acaba de abrir el plazo para que se inscriban los centros. Arrancó con ocho institutos y el año pasado participaron 12 y un total de 200 estudiantes y 27 usuarios de Aspace. La profesora de Tecnología Méndez Mareque cree que el éxito de este programa entre los chavales está detrás del incremento de matriculados que ha experimentado su asignatura: “Mis alumnos ya me han preguntado este curso que cuándo empezamos”."                   (Sonia Vizoso, El País, 04/11/23)

21.9.23

“España no tiene que avergonzarse. Francia y Alemania son menos eficaces en producción científica”... Hay un problema clarísimo de calidad docente en las universidades privadas, la regulación debería ser mucho más exigente y cerrarse algunas... la Complutense es demasiado grande. Si la partimos en dos, con una parte dedicada a la formación de grado, e integras los laboratorios del CSIC, de metería entre las 100 primeras del mundo (Sebastian Stride, experto en universidad)

 "El galés Sebastian Stride (Aberystwyth, 50 años) es arqueólogo de la Ruta de la Seda y uno de los fundadores de Siris Academic, una consultora sin ánimo de lucro que ha asesorado en 13 años a más de 250 instituciones de 25 países ―especialmente universidades y centros de investigación― sobre las políticas a seguir en educación superior. Pero la compañía, reconvertida en una fundación, es sobre todo conocida por el informe que ha destapado la trama internacional de trampas en los ránkings universitarios.  

Stride, que “como buen británico” asegura beber dos litros de té diarios, vive en Barcelona ―sede de Siris Academic― y va camino de convertirse en un habitual de los encuentros de rectores españoles, que escuchan sus ponencias a veces complacidos y otras incómodos, pues plantea un giro radical de su sistema universitario.

Pregunta. Con cada ránking Shanghái, hay un lamento por que no haya una universidad española entre las 200 primeras. ¿Puede haberla sin financiación?

Respuesta. Lo normal es que hubiese una o dos entre las 100 primeras [en el país existen 50 universidades públicas y 40 privadas]. A veces me desespero cuando leo, por ejemplo, que la Universidad de Oviedo ha bajado 200 puestos. ¡No tiene que estar en esos rankings, tiene que tener un sello de excelencia! Aunque investigue, no puede competir con Harvard o el MIT, tiene otra función social: que los alumnos aprendan, la empleabilidad, el ecosistema local… Y, a su vez, como país necesitas algunas instituciones sobresalientes en investigación. Un ejemplo muy bueno son los premios Nobel que quiere tener Castilla y León. ¡Que un nobel fuese a Valladolid no sería positivo para su universidad! Trabaja en redes mundiales y el impacto para la ciudad es cero. Es como en el deporte: cada país quiere tener el campeón del mundo, pero es más importante el gimnasio en cada pueblo para que haya salud.

P. ¿España debería fusionar universidades como hace Francia para subir en los ránkings?

R. No. Las mejores universidades el mundo, vuelvo a Harvard, tienen menos de 20.000 alumnos. En ellas se hace mucha investigación, no es que las clases sean muy buenas, es que sus alumnos son superseleccionados y van a investigar. Si miro a Madrid, la Complutense [61.000 universitarios] es demasiado grande. Si la partimos en dos ―con una parte dedicada a la formación de grado― e integras los laboratorios del CSIC, logras meterla entre las 100 primeras del mundo [ahora está en la franja 301-400 en el ránking Shanghái]. Y lo mismo con Barcelona.

 P. En un país con competencias autonómicas transferidas parece imposible discriminar.

R. No hay que mirar Shanghái, sino estar orgulloso del impacto en las empresas o en la formación de los estudiantes del lugar. En los años setenta, en Italia fundaron la Universidad de Calabria. Querían sacar adelante la región, que ha sufrido mucho [por la organización criminal ‘Ndrangheta]. Con dinero europeo crearon un sincrotón [acelerador de partículas] y un departamento de química teórica, que está bien y es un orgullo, pero ¿en qué beneficia a la región? Esa no era su misión. La calidad de las clases no es muy buena, ni las salidas laborales... Hay que mirar eso, no Shanghái. 

Pero, volviendo a España, como país necesita tener una o dos universidades en el top 100 [entre las 100 mejores]. La gente viene encantada a trabajar con nosotros en Barcelona por la calidad de vida, aunque tengan salarios más bajos que en Holanda o Alemania. Pero si, además, sobresalieran universidades, sería increíble. Pongo el ejemplo de Cataluña porque ha tenido unas políticas públicas de centros de investigación muy potentes. Barcelona podría tener, con su ecosistema [científico], una universidad en el top 50 que beneficiaría a todo el sistema.

 P. La Pompeu Fabra o la Carlos III aparecen entre las grandes universidades jóvenes, pero son muy castigadas en el ránking de Shanghái por su falta de historia y tamaño.

R. Sí, pero si tomas el ejemplo de la Pompeu Fabra, le pones el BIST [Instituto de Ciencia y Tecnología de Barcelona], el ICFO [sobre fotónica], el CRG [Centro de Regulación Genómica]… ¿Qué saldría? Pero, claro, la UB (Universidad de Barcelona) o la Autónoma van a decir que no puede ser. Yo puedo imaginar caminos institucionales con fusiones o redistribuciones para entrar en el top 100, pero evidentemente tienen que ser los actores los que decidan. La competencia no es entre universidades españolas, sino entre España y el resto del mundo.

 P. España es el principal receptor de erasmus, ha incorporado a 44 universidades a las alianzas europeas y, sin embargo, el número de estudiantes y profesores extranjeros es muy bajo.

R. Las universidades tienen que ser autónomas. De forma que, si disminuyen la calidad de la docencia y la capacidad de atracción por tener un sistema endogámico, que se traduzca en que reciben menos dinero. ¡Evidentemente entonces cambiarían sus prácticas! Se puede, como en Dinamarca, cambiar el sistema a nivel del Estado, pero es muy difícil y va a haber una resistencia brutal; o se puede introducir un sistema en el que haya incentivos. Si miras los últimos 20 años, en general las universidades españolas han subido mucho en calidad y visibilidad. Y están claramente infradotadas, sobre todo después de la crisis del 2010. Pese a la bajada de la financiación, comparativamente con otros países de Europa, se han mantenido o han mejorado. Han hecho un trabajo bastante impresionante. Potencialmente, España no tiene que avergonzarse. Los sistemas de Francia o Alemania son menos eficaces que el sistema español. Aunque los sistemas de Dinamarca, Holanda o Suiza son mejores.

 P. ¿Eficaces en qué?

R. En producción científica, con el dinero público que reciben Francia y Alemania son muy ineficaces. No funcionan bien. ¿Has visto el dinero público que entra en España y los resultados? Es increíble. Portugal también está mejorando. Un investigador americano que quiere venir a Europa evidentemente primero va a mirar a Holanda, Dinamarca o Suiza. No va a mirar España por percepción, pero lo tiene todo.

P. En España no abundan los medios y los sueldos no son en absoluto competitivos.

R. El tema de los sueldos es menos importante que el del ecosistema científico. En Barcelona lo tienes muy bueno, o el de Granada. Se necesita un esfuerzo financiero, pero si tú le das un poco a todos no va a cambiar nada. Puedo entender desde un punto de vista social el café para todos, pero perjudica como país no tener dos o tres en la Champions League.

 P. Pero esas estrellas no pueden estar en una liga de segunda.

R. No. Pero esas estrellas no las voy a decidir yo como Gobierno, porque sería un escándalo. Pero puedes tener un jurado internacional independiente que evalúe los proyectos de las universidades y decida. Eso ocurrió en Francia, donde al Gobierno no le gustaron las decisiones. Quisieron cambiar alguna cosa y el jurado dijo: “Nos habéis llamado para evaluar, si cambiáis algo dimitimos”. Y al final el Gobierno dijo: “Vale”. Lo más interesante es que se pusieron de acuerdo los del PP y los del PSOE franceses. Con los gobiernos sucesivos ―Sarkozy, Hollande, Macron…― no ha cambiado la política, porque fue una decisión de país.

P. ¿Hace bien el Gobierno central en obligar a las universidades privadas a pasar una criba de calidad?

R. Hay un problema clarísimo de calidad docente de las privadas, la regulación debería ser mucho más exigente y cerrarse algunas. Es un servicio público y, si faltan plazas, lo que hay que abrir es universidades públicas."                   (Elena Silió, El País, 19/09/23)

25.8.21

El instituto de barrio donde se investiga sobre el cáncer, el envejecimiento, los nanosatélites o la materia oscura, la media es de notable y todos aprueban selectividad

 "En este instituto se habla desde hace algún tiempo del “orgullo de los musos” y hay razones sobradas para considerar que el término es más que merecido. 

En este centro, alumnos y alumnas de entre 16 y 17 años investigan en materias tan aparentemente insospechadas como la hipoacusia y su tratamiento, las enfermedades autoinmunes endocrinas, la hipótesis del envejecimiento asociado al telómero, la búsqueda de materia oscura con detectores de argón líquido o la asociación entre los subtipos moleculares del cáncer de mama, por citar algunos de los 27 proyectos de investigación del curso pasado. 

Algunos estudiantes también están involucrados en un proyecto de tres años, dirigido por dos científicas israelíes, para crear un nanosatélite con conceptos fisicocuánticos. Este instituto no está en Silicon Valley, ni tampoco en las cercanías de Massachusetts. Está en San Blas (Madrid), un barrio obrero. Y, además, es público.

 Se trata del centro Las Musas, de ahí lo del “orgullo de los musos”. Su entrada principal está decorada con 11 banderas, las de aquellos países con los que tiene algún tipo de acuerdo de colaboración. De un tiempo a esta parte, cada verano está en obras, con los remanentes de un presupuesto modesto, para eliminar tabiques de ladrillo y sustituirlos por largas cristaleras. Es una forma de ir creando una decoración más moderna en su interior, más cercana a la estética de las compañías tecnológicas, dando entrada a la luminosidad y acabando con la imagen anticuada de la clase de ladrillo, pupitre y ventana.

 Pero los éxitos de este centro educativo, donde reciben clase unos 800 alumnos de Secundaria y Bachillerato y 700 de Formación Profesional de la rama sanitaria, constan en las estadísticas oficiales. De los 910 alumnos que se han presentado a la Evaluación de Acceso a la Universidad (EvAU) en los últimos 11 años, 909 han aprobado sin problemas. Solo ha suspendido uno y fue el año pasado, el curso de la pandemia. Es más, la nota media de esos estudiantes ha alcanzado el 7,71, cerca ya del 8,14 del San Mateo, que es el primer instituto público en la clasificación de las buenas notas y el único de la Comunidad de Madrid que en su conjunto sigue el programa institucional “de excelencia”, diseñado por el Gobierno regional. ¿Cuál es la diferencia entre ambos?: en el San Mateo solo admiten alumnos con un curriculum excelente. En Las Musas no hay discriminación: siguen los criterios de admisión de cualquier otro centro público.

Por todo eso, en la secretaría del instituto Las Musas se han quedado 121 solicitudes sin atender para el próximo curso. No es una novedad. Ya sucedió el año pasado. Y el anterior. Y el anterior del anterior. La lista de no admitidos aumenta cada año por una especie de efecto llamada.

En las paredes del centro cuelgan recortes de prensa de diferentes medios de comunicación. Ahí está el reportaje enmarcado que publicó EL PAÍS hace tres años sobre Víctor Sierra, un chico de 17 años que consiguió la mejor nota en la selectividad en toda la región. También el que dedicó La Razón a Marta Platón, una alumna de 16 años que ganó el premio nacional de geometría de la Asociación de Matemáticos por un trabajo que había desarrollado durante el curso.

 O el que escribió El Mundo sobre el proyecto puesto en marcha en el centro de los mediadores, una figura que habían instaurado para que los propios alumnos aprendieran a resolver los problemas surgidos en el aula. Por esa iniciativa, el Ayuntamiento otorgó al centro un premio en 2017, que también cuelga en las paredes. 

La exalcaldesa Manuela Carmena aprovechó para escribir una carta de felicitación que se puede leer ahí mismo, y también se pueden leer las palabras que dedicó al centro Ángel Gabilondo, exlíder del Partido Socialista de Madrid, o las del propio Enrique Ossorio, actual consejero de Educación, que se congratulaba en 2019 de que el centro madrileño hubiera ganado el Premio Nacional de Educación Vicente Ferrer. A todo eso le acompaña otro gran triunfo del centro: en 2019 se convirtió en escuela embajadora del Parlamento Europeo, por cómo se da a conocer la democracia parlamentaria europea entre sus jóvenes.

40 años de historia

El IES Las Musas tiene 40 años de historia y se encuentra en el barrio obrero de San Blas, cerca del estadio Wanda Metropolitano, y es el proyecto de un hombre llamado José Antonio Expósito, su director desde hace seis años, empeñado en llevar la élite intelectual a la clase media y baja de una zona humilde. La enseñanza no se paga. Se disfruta y se trabaja. Ese lema le viene de antaño.

 “Yo estudié en un centro muy pequeño y muy sucio en Vallecas y quiero que los alumnos de la pública tengan la posibilidad de estudiar en las mejores condiciones para alcanzar los mejores resultados”, explica el director vallecano, de 57 años, mientras supervisa las obras que están llevando a cabo este verano.

Expósito, doctor en Filología Hispánica y experto en Juan Ramón Jiménez, procede de una zona humilde y es un fiel defensor de la premisa de que la gloria académica se consigue en parte gracias a la dignificación de los espacios, que deben ser modernos, transparentes y luminosos. Cuando pidió a la Comunidad dinero para construir un simple laboratorio de física y química, obligatorio según la normativa estatal, la respuesta fue un “no hay dinero”. Así que una de sus tareas es economizar en gastos básicos como la luz, el agua o la calefacción y gestionar descuentos y ofertas de empresas con materiales de calidad.

 “No puede ser que la mayoría de los centros públicos de la Comunidad de Madrid tengan el mismo aspecto que en los años ochenta. No puedes decirles a los alumnos que se juegan su futuro en un ambiente deprimente”, explica. “Hemos ido poco a poco y cuando hemos acumulado suficiente dinero, nos hemos lanzado. Todavía quedan zonas por arreglar, también hay que cambiar el mobiliario, que es del siglo pasado, pero este es el resultado”.

El suelo, de tarima flotante. Las aulas, separadas por cristaleras, para que la luz natural atraviese el edificio de parte a parte. Los baños, blancos impolutos, nuevos, como los de un hotel de cuatro estrellas. Con la reconstrucción, de hecho, han desaparecido los grafitis y las pintadas.

—¿Cuánto hay que pagar?

Expósito tuvo una mezcla de sentimientos cuando unos padres visitaron el edificio durante las fechas de solicitud de plazas y le preguntaron por la cuota. Nada. No cuesta nada. Pero lo público ya parecía privado y eso, desde el punto de vista de la estética no podía pintar mejor.

A pesar de los resultados, el trayecto del instituto Las Musas no ha sido un camino de rosas. La Comunidad no ha sido generosa con un centro que obtiene semejantes resultados. Expósito recibió dos negativas importantes: no entró en el programa de colegios bilingües y la Comunidad no aceptó su petición de recibir la consideración de centro con aulas de excelencia. A pesar de tales contratiempos, Las Musas se ha reinventado.

En lo referente al inglés, la nota media de sus alumnos en el examen de la EvAU ha sido este año un 7,86, por encima del 6,17 de media de todos los alumnos que se presentaron en la Universidad Politécnica. El 95,37% de los estudiantes de Las Musas aprobó, la mayoría con nota.

En cuanto a la excelencia, sucedió algo parecido. La Comunidad le denegó la posibilidad de impartir ese programa institucional para los más avanzados cuando lo solicitó en el curso 2017/18 y en el 2018/19. Según admite un portavoz de la Consejería de Educación, el Gobierno regional no lo consideraba necesario. Y entonces Expósito lo hizo necesario.

Entidades colaborativas

Así nació lo que denominó Proyectos de Investigación. Se trata, en este caso, de la oferta a los estudiantes que se presenten voluntarios realizar una investigación (que tendrán que elaborar entre primero y segundo de Bachillerato) similar a una tesina del tema que más les interese. Puede ser, según ejemplos recogidos en su libro anual, sobre el cáncer, la física cuántica o temas de historia y arte. Lo que a cada uno le inspire.

Para que la investigación se realice con la total garantía de éxito, Expósito ha conseguido involucrar a entidades como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), el de investigaciones cardiovasculares (CNIC), la Universidad Carlos III, la Complutense de Madrid, el centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS) o el Hospital Universitario de Getafe.

Por ahora, y va en aumento, 16 entidades de prestigio se han unido al proyecto y ponen a disposición de los alumnos a un investigador para que les tutorice y les acompañe en la difícil tarea de realizar un trabajo solvente y profundo, que después tienen que defender ante un tribunal. Varios de estos trabajos han recibido premios nacionales e incluso felicitaciones de eminencias de la ciencia, como el premio Príncipe de Asturias Amable Liñán, que se quedó entusiasmado con la exposición de la alumna Laura Barrón de su investigación Fundamentos de la Física Cuántica: teoría y simulaciones en Python.

Lo curioso de Las Musas es que sigue siendo un centro público que para admitir a su alumnado no discrimina ni por expediente académico ni por la cuenta bancaria. Para la inspección educativa se ha convertido en un instituto de referencia y el último récord en la EvAU incrementa más el mito: 60 dieces conseguidos, 20 más que el curso pasado.

2.6.20

Así ha conseguido Portugal superar a España en nivel educativo

"En los análisis de la educación española, y en su comparación con los resultados de los países más avanzados de la Unión Europea en esta materia, ha predominado un discurso políticamente transversal, proclive a la disculpa o a la autocomplacencia. 


Se ha restado importancia a la posición retrasada de España y se ha atribuido, con frecuencia, dicha posición a su desventaja socioeconómica y a su desfase secular en cuanto al nivel de alfabetización de la población adulta. 

Estos razonamientos se han combinado, asimismo, con los avances notorios experimentados por nuestro país en cuanto a escolarización desde la instauración de la democracia. (...)

Por delante pese a sus desventajas sociales


La comparación de España con Portugal, en lo concerniente a los resultados de sus respectivos sistemas educativos, ofrece entre sus atractivos el de poner a prueba el grado de validez de los anteriores posicionamientos. 


El país vecino ha padecido como nosotros los efectos de una dictadura militar, ha arrastrado un retraso histórico superior al nuestro, dispone de un inferior grado de riqueza medido por el PIB per cápita y un índice de nivel socioeconómico y cultural más bajo. Y, a pesar de todas esas desventajas comparativas, Portugal obtiene mejores resultados que España en la educación escolar.  (...)

Resultados en PISA


Por otro lado, PISA ha efectuado un análisis de la evolución del comportamiento de cada país participante entre su primera oleada (2000) y la última (2018). El diagnóstico de dicha evolución para España, según la materia considerada –Lectura, Matemáticas o Ciencias–, es “plana” o “negativa”, mientras que para Portugal es “positiva” o “constantemente positiva”.


¿Por qué Portugal ha adelantado a España en educación? A la vista de las evidencias empíricas disponibles, la respuesta más plausible a dicha pregunta es: por el grado de consistencia y de acierto de sus políticas. (...)

La OCDE, a propósito de su análisis experto sobre la reforma que ha puesto en marcha Portugal para rediseñar sus currículos, efectúa la siguiente valoración sobre la educación portuguesa: “Portugal ha adoptado un enfoque estratégico sólido para la reforma educativa”. 


“El país comenzó el proceso concibiendo los resultados que el sistema educativo debería buscar para sus alumnos, basándose en evidencias sobre las condiciones propias del contexto del siglo XXI. Formuló estos objetivos en un plan estratégico coherente. 


Portugal ha logrado un acuerdo general sobre sus planes de reforma a través de consultas, debates y comunicaciones cuidadosas que han sido bien gestionadas y exitosas. Al buscar el asesoramiento de expertos, las aportaciones de los actores y la comunicación y el debate abiertos, el país ha invertido en la continuidad del plan de reforma por parte de los futuros gobiernos. Y parece estar abierto a la retroalimentación y al aprendizaje de las lecciones derivadas de las evidencias que han surgido sobre sus éxitos y sus debilidades”.

La calidad de la gobernanza


Más allá de las políticas concretas, hay un rasgo muy general del caso portugués que cabe inferir de lo anterior y que explicaría todo lo demás. Y es, pura y simplemente, la calidad de la gobernanza del sistema educativo. Eso es también lo que, particularmente en esta nueva era del coronavirus, España debería ser capaz de lograr ."                   ( , The Conversation, 27/05/20)

10.4.18

¿Es Portugal ‘la nueva Finlandia’ de la educación?

"Escuela pública Carcavelos.

El informe PISA evalúa el rendimiento de los alumnos en lengua, ciencias y matemáticas en más de 70 países. En este informe, Portugal es el único país europeo que mejora su nivel educativo desde el año 2000. ¿Cómo se ha convertido Portugal en el alumno aventajado de Europa? Viajamos a la Escuela Pública de Carcavelos de Lisboa para conocer de primera mano a los profesores y alumnos que están protagonizando esta revolución silenciosa de la educación portuguesa. Una escuela en la que está prohibido mandar deberes para casa.

 Una escuela en la que no se puede repetir hasta 3º de ESO para no fomentar la desmotivación. Y en la que las habilidades “blandas” ("soft skills”) como el trabajo en equipo o hablar en público cobran especial importancia ante el convencimiento de que la escuela puede cambiar la vida de las personas. 

Adelino Calado. Una de las cosas que les decimos a los padres es que han venido a la mejor escuela del país, pero que o bien creen en la escuela o si no deberían cambiar de escuela. En 2013 éramos la setecientos y pico, éramos de las últimas escuelas del país. Era fácil, teníamos que hacer algo. Y por ahí empezamos: vamos a olvidar el puesto que ocupamos e intentar trabajar para que los niños aprendan. 

Y naturalmente, los resultados en los exámenes externos empezaron a ser mejores, cada vez mejores. En este momento ya estamos por encima de la media. Estamos entre las 80 mejores escuelas del país en cuanto a resultados externos, es excelente. (...)

Isabel Flores. Portugal mejora cada vez más en las pruebas PISA, en los resultados de todas las competencias: lengua, ciencias y matemáticas. En 2015, cuando la expectativa era que empeoráramos debido a la crisis, pues no: subimos un poquito más, consolidamos nuestra subida y nuestra tendencia, y eso llamó la atención. (...)

Joao Maroco. Hemos tenido una evolución de casi 50 puntos, técnicamente es la mitad de la desviación típica en la escala PISA. En términos no técnicos corresponde a un año de escolaridad. Es decir que el país, nuestros alumnos, nuestro sistema educativo, consiguieron en 15 años ganar un año de escolaridad respecto a lo que los alumnos… no digo solo sobre lo que sabían, sino sobre lo que sabían aplicar en el año 2000. (...)

Adelino Calado. Nuestra escuela tenía muchos problemas de disciplina, había siempre guerras de bandas. Y en el análisis que se hizo, más del 80 % de los problemas ocurrían los viernes por la tarde. Entonces, la mejor manera de resolverlos era que no hubiera clase los viernes por la tarde. 
Nadie quería venir a la escuela, y lo que intentamos hacer fue entender qué pasaba en el mundo, en varias escuelas del mundo, y qué habían hecho para resolver los problemas que teníamos aquí. Así que fuimos observando, recogiendo, ensayando, lo que había funcionado en varias partes del mundo y lo fuimos aplicando en la escuela. La primera gran medida fue: repetir no tiene ningún sentido. Y la propuesta fue: se acabó repetir en la escuela hasta 3º de ESO
03:29
Adriana. No, de repetir nada. Hasta 3º de ESO no se repite. Es para no desmotivar a los alumnos, para que el año siguiente no estén aprendiendo lo mismo y que sus compañeros sepan que ha repetido. Creo que puede ser un poco desmotivador. Y el alumno seguro que no va aprender más que el año anterior, porque lo que tiene que cambiar es su método de estudio, y no la clase en sí.
04:01
Adelino Calado. Está prohibido mandar deberes para casa en nuestra escuela. Es obligatorio que los alumnos estudien en casa. No tienen deberes para casa, pero tienen que estudiar en casa, porque si no, no podrán consolidar lo aprendido. Y cuando llegan, lo que se hace, es con un enfoque… Normalmente trabajamos con reuniones… 
Y cuando se comprueba que lo que el alumno dice es el resultado de lo que ha trabajado en casa, el profesor lo valora mucho. 

04:29
Adriana. Los deberes para casa no son obligatorios y no se evalúan, pero claro que si el alumno quiere practicar lo que se ha visto en clase, sobre todo en matemáticas, tiene que hacer varios ejercicios para ser capaz de hacer tanto los más fáciles como los más difíciles luego, en un examen. Los deberes se evalúan después en el examen y en las fichas que hacemos, no si se han hecho o no.
04:55
Adelino Calado. Lo que hicimos fue salirnos de la norma sin salirnos de la ley. Esto fue difícil, porque decir que no hay exámenes, dada nuestra tradición, nuestra formación como profesores o como padres, fue complicado.
05:15
Mafalda. Es otra dinámica. Antes teníamos varias pruebas por curso, o sea, al menos tres exámenes por asignatura y por curso, mientras que aquí tenemos un examen por curso por asignatura. (...)

Joao Maroco. Aunque hemos tenido diferentes corrientes políticas e ideológicas en los últimos 15 años, Gobiernos más de izquierdas o más de derechas, la verdad es que en el Ministerio de Educación -y los anteriores ministros no estarán jamás de acuerdo con lo que voy a decir- la verdad es que en el Ministerio de Educación hubo continuidad de políticas concebidas para aumentar la exigencia y el rigor, para establecer unos objetivos, unas metas curriculares, unos programas bien fundamentados, bien sustentados científicamente, una mayor exigencia con lo que se suponía que los alumnos debían hacer en cada curso escolar, y una mayor exigencia con lo que se suponía que los profesores debían enseñar en los distintos cursos escolares.

06:11
Isabel Flores. Los factores que yo identifico y que creo que es importante destacar son: la universalidad de preescolar, y unas familias y unos jóvenes más ambiciosos y que creen más en la escuela como perspectiva vital…
06:28
Joao Maroco. La evolución entre 2000 y 2015 es muy significativa: la renta económica y el estatus socioeconómico y cultural de las familias aumentaron en este periodo, pero además creo, personalmente, que mejoró mucho la percepción actual de las familias sobre la importancia de una buena educación.

 Creo que es una variable muy importante. Y otra son los profesores, como no podía ser de otra manera, porque son los que enseñan y motivan a los alumnos para aprender. Y también hay claramente una evolución enorme entre los profesores que teníamos en 2000 y los que tenemos en 2015. 

Por ejemplo, en 2000 teníamos muchos profesores que técnicamente podían ser excelentes, y muchos, en efecto, lo eran, pero no habían tenido la formación pedagógica que hay que tener para trabajar con un grupo de alumnos y trabajar con alumnos de estas edades. (...)

Joao Maroco. A pesar de todos estos condicionantes familias con menor poder económico, social y cultural, economías más débiles, escuelas menos dotadas, profesores menos… No diría formados, pero sí menos seleccionados-, si comparamos nuestro contexto social, económico y cultural, tanto de las familias como de las escuelas, con las escuelas finlandesas, veremos que al final el “alumno aplicado” es Portugal.
08:20
Adelino Calado. Este proceso que hemos vivido en la escuela, este cambio en la concepción de qué es una escuela y qué es un profesor, en este momento es, según mi punto de vista, el gran diferencial de algunas escuelas. La mayoría empiezan a trabajar en estos ámbitos. Me refiero a las soft skills, es decir, ser simpáticos, conocer a los compañeros, trabajar en grupo, saber hablar en público… 
Son ámbitos que no vienen en los programas pero que nosotros trabajamos mucho desde que son pequeños y que se reflejan en los alumnos cuando llegan a los 14 o 15 años de edad, a la edad de PISA.
09:02 
Isabel Flores. Un aspecto que ha cambiado mucho en Portugal en los últimos años ha sido el número de escuelas que, aun en medios sociales difíciles, tienen buenos resultados. Y esto sucede sin que haya una gran inversión por parte del Gobierno, ni grandes políticas por su parte. 
Y yo creo, honestamente, que estas tendencias en la propia escuela, como lo demuestra el Instituto de Secundaria de Carcavelos, van ser más frecuentes, y cada vez habrán más escuelas capaces de hacer esto. Lo que está sucediendo es un cambio silencioso. Cuando nos queramos dar cuenta, ya habrá ocurrido.

09:45
Adriana. Creo que nuestro centro es genial, creo que otros centros son un poco más rigurosos y rígidos en cuanto a la relación entre profesores y alumnos.
09:55
Pilar. Tiran mucho de nosotros, y eso está muy bien. Por ejemplo, si un alumno no saca buenas notas, el profesor intenta hacer que suban, le da más apoyo. Y dar apoyo… Dar apoyo es… ayudar, cuidar… hacer todo eso, y los profesores en esta escuela ayudan mucho.
10:29
Joao Maroco. Creo que el sistema entendió claramente, y también los profesores, los padres, los alumnos, que las exigencias de rigor y de la realización de pruebas era mayor, y eso hizo que los profesores estuvieran más motivados para cumplir programas y objetivos y los alumnos estuviesen más motivados para aprender. 
Creo que esta rendición de cuentas es, en el caso de la evolución portuguesa, el gran factor que explica la evolución de los resultados.
10:55 
Isabel Flores. Más que las políticas públicas implementadas por uno u otro Gobierno, lo que en realidad hay es una motivación que viene de dentro de la comunidad escolar y de la que está a su alrededor, que a veces son las empresas, las asociaciones y todo eso, y que está creando esta idea de que la escuela puede cambiar la vida de las personas.
11:16 
Adelino Calado. Lo que nosotros hacemos, y yo creo que los portugueses tenemos cierta vocación, cierta aptitud para ello, es entender y aprovechar lo mejor que se ha hecho en algunos modelos, o sea, aprovechar lo que ha dado buen resultado para adoptarlo aquí sin adoptar el modelo en sí, adoptar solo partes de estos modelos. Y los resultados a la vista están."         (El País)

20.3.18

¿Por qué las escuelas de Galicia son más equitativas que las de Finlandia?

"España no obtiene resultados académicos muy brillantes en el informe PISA, pero, a cambio, destaca en equidad, que es la habilidad del sistema educativo para que el rendimiento académico del alumnado venga determinado por su esfuerzo y su capacidad y no por su situación socioeconómica. 

Nuestro país está por encima de la media de la OCDE en este indicador. Regiones como Galicia y Castilla y León superan los niveles de Finlandia, Canadá o Noruega en igualdad de oportunidades. 

Así lo pone de manifiesto un informe que presentaron ayer la Fundación Ramón Areces y la Fundación Europea Sociedad y Educación, en el que también se advierte que hay «diferencias sustanciales» entre las distintas regiones y que Murcia, la Comunidad de Madrid, Cataluña y Andalucía son las menos equitativas. 

El trabajo, realizado por las profesoras expertas en Economía de la Educación Gabriela Sicilia y Rosa Simancas, utiliza los resultados que los alumnos de 15 años de centros públicos y concertados de todas las comunidades autónomas obtuvieron en la prueba de PISA de Ciencias. «En el caso de Galicia, el incremento de un punto de mejora en el nivel socioeconómico del alumno produce un aumento de 19 puntos en los resultados, el equivalente a medio curso académico», explica Sicilia.

 ¿Y eso es mucho o poco? Esos 19 puntos, comparados con los 27 que sube la nota en España o los 38 que aumenta en la OCDE, revelan que «Galicia logra mitigar el efecto del nivel socioeconómico de los alumnos en los resultados académicos dos veces más que en la media de la OCDE». 

¿Por qué Galicia es tan buena en equidad? «Las comunidades más ruralizadas, como Galicia o Castilla y León, tienden a tener más equidad por la mayor atención individualizada que dan a sus alumnos. Son centros que con sólo seis estudiantes permanecen abiertos y las bajas ratios permiten relaciones más personalizadas. 

El valor del esfuerzo podría estar también detrás de este éxito de las sociedades rurales más tradicionales y con más altas expectativas respecto a la educación como instrumento de movilidad social ascendente», explica el ex presidente del Consejo Escolar del Estado Francisco López Rupérez, que publicó hace unos días un estudio en el que también analizaba la equidad a partir de los datos de PISA. (...)

En el otro extremo del ránking se encuentra Madrid, una región también del PP que, a pesar de sus buenos resultados académicos y su nivel de renta superior al de Galicia, no lo hace tan bien al atenuar las diferencias socioeconómicas de sus alumnos, según el informe, que la sitúa entre las menos inclusivas. ¿Por qué? 

«Porque el Gobierno de Esperanza Aguirre se volcó en ayudar a los alumnos excelentes y no hizo lo mismo con los que tenían problemas. Y es muy complicado revertir todo aquello. Se han creado guetos donde se concentran los alumnos en situación desfavorecida», responde José Antonio Martínez, presidente de la Asociación de Directores de Instituto de la Comunidad de Madrid, que añade: «El director de un instituto de los del Bachillerato de Excelencia me reconoció: 'Mis chicos disfrutan de todo lo que no tienen los alumnos que de verdad lo necesitan'».  (...)"                   (Olga R. Sanmartín, El Mundo, 16/03/18)

27.11.17

¿Los centros privados, (“Los 100 mejores colegios de España”), superan en resultados a los públicos, según PISA? Pues no...

"No descansan. Los informes PISA son el juguete preferido de los neoliberales españoles contra la Escuela Pública. Manipulan los datos, pero lo que les importa es su estrategia subyacente: desprestigiar a los profesores para debilitar el sistema público de enseñanza. 

Ahora toca el volumen V publicado el pasado día 21, la parte del informe dedicada a examinar “la capacidad de los alumnos para trabajar con dos o más personas”. 

Otra vez, editoriales con falsificación de los datos para poder titular con “fracaso de la educación española”, “suspenso a España en educación”, o sobre “el docente” como origen del problema, llegando a “confundir” el trabajo en equipo de los alumnos con el de los profesores. A lo “Gabriel Rufián”, fake news contra los hechos, contra los datos.

Ni se leen los informes. No saben qué mide PISA, ni les importa. Julio Carabaña escribió un libro, La inutilidad de PISA para las escuelas, seguramente con la intención de que no se manipularan más los datos, pero con poco éxito, como se ve. Mintieron con los resultados por países de las capacidades en ciencia, matemáticas y comprensión lectora, y vuelven a mentir ahora.

 Como en los resultados anteriores, España está en la media de los países europeos, con Austria, Noruega, Bélgica, incluso mejor que Francia, Luxemburgo o Italia. Manipulan diferencias de cinco o seis puntos, sobre quinientos, para hablar de “suspenso” a la Enseñanza en España y se quedan tan anchos.

Y algo que siempre ocultan: el sistema educativo español logra resultados similares a los de Suecia o Noruega con un gasto por alumno que es casi la mitad que el de estos países, como señalan los propios informes de la OCDE. Por cierto, tan llamativo como algunos datos sobre comunidades autónomas de este último informe. 

El País Vasco obtiene la misma puntuación que Andalucía, doblándole en gasto por alumno. ¿Paradojas? Necesidad de leerse con seriedad los informes.
Falsifican, mienten, manipulan. ¿Cómo titularían si el país a analizar fuera Países Bajos con una caída de cinco, tres y seis puntos en competencia científica, lectura y matemáticas? ¿Se hunde el sistema educativo holandés, tan encumbrado por algunos neoliberales españoles?  (...)

Los neoliberales, con su pope Eric Hanushek al frente, quieren vendernos que el proceso educativo es equiparable al de la fabricación de coches, que las leyes del mercado exigen funcionar mediante incentivos a los profesores, según resultados. Nada nuevo: para estos, todo, educación o sanidad incluidas, es mercado.

 Pero, como señala Fernández Enguita: “Se puede trabajar a destajo cuando el producto es perfectamente especificable, exactamente medible e inequívocamente atribuible al trabajador. A destajo se segaba, se ponen ladrillos, se cosen prendas de vestir y algunas cosas más. 

Pero no se enseña a destajo y, menos aún, se educa”. Eso poco importa a los fundamentalistas del mercado, ellos a lo suyo, a desprestigiar a los profesores para debilitar la Escuela Pública, a intentar la segregación de redes escolares con criterios sociales.

Por eso manipulan los datos del informe de la OCDE. ¿Los centros privados, (“Los 100 mejores colegios de España”), superan en resultados a los públicos, según PISA? Pues no. El profesor Julio Carabaña hace un buen análisis en su libro sobre evidencias que lo demuestran.

 “El único procedimiento que los centros privados han encontrado para superar a los públicos es la selección de mejores alumnos”, señala con humor. Y PISA lo reconoce en sus informes, absolutamente, sin reservas. Pero a nuestros neoliberales no les interesan esas evidencias, utilizan fundaciones bien engrasadas para “fabricar” otras; con pésimos resultados, por cierto. (...)

Rivera no es Macron. Desde que nos aclaró que su partido no tiene nada que ver con la socialdemocracia, es aún más evidente. La política educativa es un buen banco de pruebas para situar las coordenadas de cada cual. Cuando leí las propuestas educativas de Emmanuel Macron me convenció de que merecía atención. 

A mí y a una gran mayoría de profesores franceses que le votaron. De hecho, sus principales opciones se refieren a corregir desigualdades en el sistema desde la escuela infantil. Sobre los profesionales del sector, ha escrito: “Los profesores luchan contra la indiferencia de un sistema burocrático que no sabe reconocer sus esfuerzos ni sus méritos”.

 Y en la gran polémica en Francia sobre la red de centros no puede ser más contrario a la posición neoliberal. Habrá que esperar a los resultados, pero Macron no es Rivera. Atentos, pues, a la noche electoral. (...)"                  (Jesús Cuadrado, Cuarto Poder, 24/11/17)