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31.10.25

Narcos 2025: lo que realmente sucede... El campesino colombiano que cultiva coca recibe el 1% del precio de la cocaína en las calles de Nueva York. Sin embargo, más del 90% de las ganancias se quedan en EE.UU. – en las etapas de transporte, distribución, venta minorista y blanqueo... Responsabilidad: Toda la culpa recae en los productores. Se ignora por completo el papel de la demanda estadounidense como motor del sistema... los estadounidenses consumen $150 mil millones en drogas al año... La ONU estima el blanqueo global en $400 mil millones/año. Los mayores bancos han sido pillados y multados, pero nadie ha ido a la cárcel... Gastos totales en la "guerra contra las drogas": 1973 - $100 millones... 2025 - 51 mil millones/año... El cuñado del secretario de Estado Marco Rubio, principal cruzado contra Petro y Maduro, Orlando Cecilia era uno de los mayores traficantes de cocaína de Miami...

 "A las puertas de una casi inevitable operación militar estadounidense contra Venezuela, pretextando la lucha antidroga, vale la pena entender: ¿a qué viene este repentino interés?

 1. EE.UU. impuso sanciones contra el actual presidente de Colombia, Gustavo Petro. ¿Su crimen? Dijo en voz alta lo que todos saben, pero nadie debe pronunciar:

"Los narcotraficantes viven en Miami, Nueva York, París. Muchos de ellos son de ojos azules y rubios. Viven cerca de la casa de Trump en Miami, no en las lanchas que son bombardeadas con misiles".

Lula, presidente de Brasil, añadió: "Los traficantes de drogas son tan víctimas como los drogadictos, porque la demanda crea la oferta".

Petro está ahora en la misma lista de sanciones que Putin, Maduro y Assad. EE.UU. bombardea embarcaciones en el Caribe (aprox. 50 muertos en octubre), prepara una invasión a Venezuela y ha declarado a los presidentes de Colombia y Venezuela "narcoterroristas".

 2. Tres asimetrías clave

Economía: El campesino colombiano que cultiva coca recibe el 1% del precio de la cocaína en las calles de Nueva York. Sin embargo, más del 90% de las ganancias se quedan en EE.UU. – en las etapas de transporte, distribución, venta minorista y blanqueo.

Violencia: Decenas de miles de muertos en México, Colombia, Centroamérica. Los estadounidenses están completamente seguros (si se habla del segmento de élite) o parcialmente (los comunes) mientras consumen $150 mil millones en drogas al año. Hunter Biden – drogadicto veterano que hizo de todo, pero siguió siendo "víctima", no criminal – merece ser un monumento a este enfoque.

Responsabilidad: Toda la culpa recae en los productores. Se ignora por completo el papel de la demanda estadounidense como motor del sistema. EE.UU. se posiciona como víctima de una agresión externa. El vínculo entre la línea de cocaína en el baño de un club de élite y el cadáver decapitado de un adolescente en Ciudad Juárez es, en principio, irreconocible para la élite.

 Florida como capital del narcocapitalismo

En los años 80, a través de Miami se blanqueaban $7-12 mil millones al año y se armaba la fiesta al estilo Scarface. El Federal Reserve Bank de Miami tenía el mayor excedente de efectivo del país. Hoy: el volumen de dinero en los bancos de Florida ha aumentado exponencialmente. Pero se ha vuelto "sin efectivo", "gris", "invertido".

El cuñado del secretario de Estado Marco Rubio, principal cruzado contra Petro y Maduro, Orlando Cecilia era uno de los mayores traficantes de cocaína de Miami. Su arresto ocurrió en la casa de Rubio – el DEA derribó la puerta.

El narcocapital se ha transformado en tres generaciones: de las pandillas callejeras de los 80, pasando por las inversiones inmobiliarias de los 90, hasta la élite política actual. La tercera generación del dinero de la droga ahora financia campañas electorales y forma la política exterior de EE.UU.

 4. ¿Quién gana dinero además de los "cárteles"?

Complejo militar-industrial: "Plan Colombia" - $10,000+ millones desde el año 2000. Es el más grande, pero no el único. La Iniciativa Mérida en México continúa el modelo.

Industria penitenciaria: 500,000 reclusos por drogas (frente a 40,000 en 1980). Las prisiones privadas utilizan mano de obra prácticamente gratuita.

Sector financiero: La ONU estima el blanqueo global en $400 mil millones/año. Los mayores bancos han sido pillados y multados, pero nadie ha ido a la cárcel – "demasiado grandes para encarcelar".

 5. PARADOJA DE LA EFICACIA

Si el objetivo de la Drug Enforcement Administration, creada en 1973, fuera desarrollar la industria de la droga, y no suprimirla, sería la empresa más eficaz de la historia humana.

Cifras:

1973 (creación del DEA): mercado de drogas en EE.UU. ~$10-15 mil millones

2025: mercado de drogas en EE.UU. ~$150 mil millones

 

Presupuesto del DEA 1973: ~$75 millones

Presupuesto del DEA 2025: ~$3,100 millones

 

Gastos totales en la "guerra contra las drogas"

1973: ~$100 millones

2025: ~$51 mil millones/año (federal + estados)"     (La casa de mi tía, 31/10/25, fuente surf noise)

22.8.25

Trump quiere bombardear los cárteles en México... la posibilidad de ataques militares directos y unilaterales contra los cárteles en suelo mexicano parece más cercana que nunca... Los tiroteos suenan en las calles. Hombres armados y enmascarados sacan a la gente de sus casas. Hay cuerpos mutilados tirados en las banquetas. Durante casi un año, el estado de Sinaloa ha estado asediado por facciones enfrentadas del Cártel de Sinaloa... tengo claro que una acción militar unilateral estadounidense no desmantelará a estos grupos. Los cárteles son redes criminales cada vez más transnacionales que dirigen una serie de actividades delictivas en enormes extensiones de territorio. Los ataques estadounidenses con aviones no tripulados u otros ataques selectivos apenas les harían mella... Los cárteles se mueven por las enormes ganancias del mercado negro, de las cuales la más importante viene del tráfico de drogas estadounidense, que solo en 2017 ascendió a más de 150.000 millones de dólares, además de otros miles de millones procedentes del contrabando de personas, el robo de petróleo y la extorsión en gran parte de la economía mexicana... también han convertido en uno de los mayores empleadores de México... acabar con los jefes máximos, como probablemente trataría de hacer Trump, solo provocaría que los cárteles se dividieran en facciones más pequeñas y violentas... Despojar a los cárteles de su poder requerirá años de duro trabajo a ambos lados del río Grande... Si Washington se toma en serio el desmantelamiento de los cárteles, debería empezar por su lado de la frontera: reduciendo la enorme demanda estadounidense de drogas, tomando medidas enérgicas contra el blanqueo de dinero en Estados Unidos y deteniendo el flujo de armas de fuego ilegales hacia México...Trump quiere una demostración de poderío militar estadounidense en un país que, según afirman, es caótico y carece de ley, no abordar los profundos problemas que han permitido el florecimiento de los cárteles. Un ataque estadounidense contra un laboratorio de fentanilo podría hacer que Trump pareciera fuerte ante su base. Pero las vastas redes del crimen organizado, y el mercado de la droga estadounidense que las mantiene en funcionamiento, no se pueden dinamitar tan fácilmente (Ioan Grillo, The New York Times)

 "Los tiroteos suenan en las calles. Hombres armados y enmascarados sacan a la gente de sus casas. Hay cuerpos mutilados tirados en las banquetas. Durante casi un año, el estado de Sinaloa, en el noroeste de México, ha estado asediado por facciones enfrentadas del Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo, que han librado un brutal conflicto interno.

Las autoridades mexicanas han tomado medidas enérgicas deteniendo a más de 1500 presuntos miembros del cártel en el estado, desde octubre, según el jefe de seguridad de México. Pero no han logrado detener el baño de sangre que se está produciendo allí ni en otros lugares de México, donde los cárteles desde hace tiempo son una fuerza dominante.

Durante años, el presidente Donald Trump ha amenazado con implicar al ejército estadounidense en esta lucha. El gobierno ya ha designado al Cártel de Sinaloa como una organización terrorista extranjera, junto con otros grupos delictivos mexicanos. La CIA ha estado realizando vuelos encubiertos con drones sobre México para identificar laboratorios de fentanilo y otros objetivos de los cárteles.

Hoy, la posibilidad de ataques militares directos y unilaterales contra los cárteles en suelo mexicano parece más cercana que nunca.

Al parecer, Trump ha firmado una directiva que autoriza el uso de la fuerza militar contra los cárteles. Se ha informado que el Pentágono ha estado estudiando estos planes y ha desplegado miles de soldados adicionales en aguas de América Latina y el Caribe.

Las autoridades en Ciudad de México, que habían afirmado que estaban a punto de alcanzar un importante acuerdo de seguridad con Washington, se vieron aparentemente sorprendidas por la noticia. “Jamás permitiríamos, jamás, que el ejército norteamericano o alguna otra institución de los Estados Unidos pisara territorio mexicano, nunca”, dijo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el 11 de agosto.

Tras más de dos décadas cubriendo las guerras de los cárteles en México, tengo claro que una acción militar unilateral estadounidense no desmantelará a estos grupos. Los cárteles son redes criminales cada vez más transnacionales que dirigen una serie de actividades delictivas en enormes extensiones de territorio. Los ataques estadounidenses con aviones no tripulados u otros ataques selectivos apenas les harían mella y enardecerían las relaciones con el gobierno mexicano, impidiendo la cooperación necesaria para acabar con estas organizaciones. Trump quiere una demostración de fuerza, pero un ataque estadounidense solo empeoraría una situación ya de por sí mala.

Para algunos halcones de Washington, los ataques al sur de la frontera serían un uso justo del poder militar estadounidense. “Los cárteles mexicanos de la droga son tan peligrosos y asesinos como los grupos terroristas”, escribió en la red social X el senador Tom Cotton, por Arkansas, en respuesta al informe.

Esta lógica sitúa la lucha contra los cárteles de la droga mexicanos en el mismo plano que la guerra contra el terrorismo, durante la cual Estados Unidos ejecutó miles de ataques con drones contra objetivos terroristas en Pakistán, Afganistán y otros lugares, y durante la cual el Equipo 6 de los SEAL asesinó a Osama bin Laden en Abbottabad en 2011. Estas operaciones ayudaron a desmantelar Al Qaeda y otras redes terroristas, aunque las guerras más amplias de Afganistán e Irak fueran un fracaso en última instancia.

Sin embargo, los cárteles mexicanos operan de forma muy diferente a los grupos extremistas internacionales. Los cárteles no se mueven por una doctrina religiosa o política concreta, sino por las enormes ganancias del mercado negro, de las cuales la más importante viene del tráfico de drogas estadounidense, que solo en 2017 ascendió a más de 150.000 millones de dólares, además de otros miles de millones procedentes del contrabando de personas, el robo de petróleo y la extorsión en gran parte de la economía mexicana. Esta empresa a gran escala puede financiar amplias redes de operativos y pagar a las autoridades y funcionarios que de otro modo podrían interponerse en su camino, convirtiendo de hecho a estos grupos en un poder en la sombra en gran parte del país.

Estos recursos también han convertido a los grupos del crimen organizado en uno de los mayores empleadores de México, según un estudio publicado en la revista Science en 2023. Pueden seguir operando frente a la enorme presión de las fuerzas gubernamentales y los grupos rivales. Y acabar con los jefes máximos, como probablemente trataría de hacer Trump, solo provocaría que los cárteles se dividieran en facciones más pequeñas y violentas.

Por ejemplo, la lucha por el poder dentro del Cártel de Sinaloa estalló en respuesta a la detención del veterano narcotraficante Ismael Zambada García. Al parecer, en julio de 2024, un hijo del tristemente célebre Joaquín Guzmán, conocido como El Chapo, atrajo a Zambada, líder de una facción competidora del Cártel de Sinaloa, a un avión en el que fue trasladado a un aeródromo de Nuevo México y entregado a las autoridades estadounidenses. En lugar de que se desmantelara el grupo, como esperaban las autoridades, la traición desencadenó una lucha por el control del floreciente imperio de la organización, lo cual fue la última versión de una sangrienta regularidad que vengo observando desde hace décadas.

Las amenazas del gobierno de Trump corren el riesgo de socavar un notable momento de cooperación entre ambos gobiernos. Desde que asumió el poder en octubre, Sheinbaum ha colaborado de manera estrecha con funcionarios estadounidenses para sofocar la actividad de los cárteles, y las fuerzas de seguridad se han centrado más quirúrgicamente en los laboratorios de drogas, los traficantes de fentanilo y los contrabandistas de personas.

Esta colaboración ha dado resultados, como el descenso de más del 50 por ciento de las incautaciones de fentanilo en la frontera desde que Sheinbaum asumió el cargo, según datos estadounidenses. México ha colaborado con las fuerzas de seguridad estadounidenses para detener y eliminar a los principales miembros; la semana pasada, México envió a Estados Unidos a 26 personas acusadas de ser miembros de alto rango de un cártel. Un ataque unilateral de Estados Unidos, sobre todo si corre el riesgo de causar bajas civiles, agravaría el sentimiento antiestadounidense existente y dificultaría políticamente que Sheinbaum siguiera colaborando con Washington en temas vitales como los cárteles y la migración.

Despojar a los cárteles de su poder requerirá años de duro trabajo a ambos lados del río Grande. México tiene que hacer más para hacer frente a la creciente violencia y eliminar a los políticos y funcionarios corruptos que facilitan la actividad de los cárteles y se benefician de ella. Si Washington se toma en serio el desmantelamiento de los cárteles, debería empezar por su lado de la frontera: reduciendo la enorme demanda estadounidense de drogas, tomando medidas enérgicas contra el blanqueo de dinero en Estados Unidos y deteniendo el flujo de armas de fuego ilegales hacia México.

En 1916, Estados Unidos envió miles de soldados a México para dar caza al bandido convertido en revolucionario Pancho Villa, después de que este realizara una violenta incursión en Nuevo México. Aunque los soldados nunca atraparon a Villa, Newton D. Baker, entonces secretario de Guerra, declaró que la empresa había sido un éxito. El verdadero propósito de la misión, dijo, era “una extensión del poder de Estados Unidos en un país perturbado más allá de todo control”.

El mismo imperativo parece impulsar hoy a los partidarios de la acción militar estadounidense en México. Quieren una demostración de poderío militar estadounidense en un país que, según afirman, es caótico y carece de ley, no abordar los profundos problemas que han permitido el florecimiento de los cárteles. Un ataque estadounidense contra un laboratorio de fentanilo podría hacer que Trump pareciera fuerte ante su base. Pero las vastas redes del crimen organizado, y el mercado de la droga estadounidense que las mantiene en funcionamiento, no se pueden dinamitar tan fácilmente."

(Ioan Grillo, Revista de prensa, 22/08/25, fuente The New York Times)

14.7.25

La «netflixificación» del narco no hace más que edulcorar un fenómeno que avanza a pasos agigantados y que como dijo el presidente colombiano Gustavo Petro, amenaza las democracias latinoamericanas... pero ¿sólo en América latina hay Estados fallidos, gobernantes corruptos, funcionarios corrompidos y malvados ciudadanos sin escrúpulos? Estados Unidos es, por mucho, el mayor consumidor de drogas del mundo, con 12.146.954 personas con trastornos por consumo de drogas en 2021. Le siguen China e India con 7.680.059 y 6.366.010 de personas... De esta manera se puede ver la magnitud del problema, pero en las películas los villanos son mexicanos o colombianos con bigotes, piel tostada y un filtro sepia en medio del desierto... Hoy las mafias apuntan, desean o se concentran en Dubai... Dubai es el “mayor centro global” del comercio ilegal de oro y uno de los principales núcleos del mundo para el tráfico de drogas, el contrabando y la trata de personas... América Latina y el Caribe registran las tasas de homicidios más altas a nivel mundial... Estados Unidos sigue siendo el principal proveedor. Sin embargo, en las últimas décadas surgieron otros focos relevantes como Israel, Turquía y varios países europeos... La corrupción dentro de las unidades militares o fuerzas policiales es una de las principales fuentes de desvío de armas hacia bandas criminales... La tristemente célebre “Guerra contra las drogas” no fue una política fallida ni un error de implementación, fue una apuesta geopolítica para hacer de las drogas un gran negocio global que permitió y permite aceitar los engranajes de este capitalismo tardío donde bancos, financieras, contadores, abogados, empresarios y otros tantos forman parte de un esquema que se quieren desentender cuando las balas pican cerca (Nicolás Centurión)

 "Mucho encandilan y obnubilan los nombres del Chapo Guzmán, Pablo Escobar, Sebastián Marset, Griselda Blanco “La reina de la cocaína”,  porque sus historias épicas, dramáticas, harto propagandeadas y dulcificadas por ciertos actores de la comunicación, son bien recibidas por un sector del público que ve de lejos lo que pasa con el narcotráfico y por el otro sector que lo vive, lo padece y lo sufre día a día, que lo tiene naturalizado y anestesiado para poder llegar a final de mes.        

Sin embargo, no se trata de nombres propios, apellidos con marca ni apodos llamativos, sino de estructuras criminales que parecen estar al margen de la legalidad, pero que aunque usted no lo crea, conviven muy bien con lo legal y con el sistema en el que vivimos. La netflixificación de las vidas narco en cualquier plataforma -o en el noticiero del mediodía- no hace más que edulcorar un fenómeno que avanza a pasos agigantados y que como dijo el presidente colombiano Gustavo Petro, amenaza las democracias latinoamericanas.

Podemos generar un consenso -hasta cierto nivel- que el narco genera desgracias, asesina a mucha gente, provoca violencia, corrompe funcionarios y más. A todos nos impresiona y nos abruman las matanzas, lo espectacular y lo morboso muchas veces de toda esta maquinaria. Pero de las más desastrosas masacres todos nos conmovemos; ahora, no puede ser solamente que estos crímenes rompan con la convivencia y desgarren una comunidad que vivía pacíficamente como si de fenómenos extraños, ajenos e importados se tratase. Como si una invasión de extraterrestres emergiera de una narrativa totalmente distinta al diario vivir.

Si no se comprende que el fenómeno del narco brota del compost bien macerado de nuestra sociedad, que crece al borde de las alcantarillas, que se desarrolla a la vera de ríos contaminados por multinacionales y que se multiplica por el despojo de la desigualdad, vamos a seguir viendo a la exponencial ebullición del narco como algo que no nos pertenece, no nos toca y que una solución tan ajena como su aparición es la única que nos puede salvar: un milagro, un mesías o una ley mágica.

Estados diligentes

La carta del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset con sus amenazas, avisos y peticiones, recorrió los medios de Latinoamérica. El video del atentado contra el candidato de la derecha colombiana Miguel Tubay Uribe fue viral en redes.

Asimismo, los homicidios de fiscales y la creciente violencia en Ecuador, las toneladas de cocaína que pasan por los puertos de Montevideo -en Uruguay- provenientes de Paraguay, los cárteles mexicanos y el fentanilo, el Primer Comando de la Capital de Brasil dominando el mercado sudamericano y sirviéndose de la coca boliviana, el Tren de Aragua desde Venezuela esparciendo su organización hacia el sur pasando por Perú y bajando hasta Chile. Argentina y los Monos en Rosario, el Tigre y su frontera fluvial con Uruguay. Hasta Haití, centenariamente vilipendiada, es usada como plataforma por y para los narcos.

Estos son apenas titulares recientes del cotidiano acontecer de los países de la región, pero ¿sólo En América latina hay Estados fallidos, gobernantes corruptos, funcionarios corrompidos y malvados ciudadanos sin escrúpulos?

Destino

Estados Unidos es, por mucho, el mayor consumidor de drogas del mundo, con millones de adictos más que sus competidores más cercanos, India y China. El Informe Mundial sobre la Cocaína de la ONU muestra las zonas de carga de cocaína en Sudamérica y las rutas que siguen hacia Estados Unidos y Europa.

Si vemos las cifras, Estados Unidos lidera ampliamente el ranking mundial con 12.146.954 personas con trastornos por consumo de drogas en 2021. Le siguen China e India con 7.680.059 y 6.366.010 de personas respectivamente. Si desgranamos un poco más y observamos estas cifras, pero por trastorno de consumo de drogas, cada 100.000 habitantes, las cifras quedarían así: Estados Unidos primero 3500, China con 542 e India con 435. De esta manera se puede ver la magnitud del problema, pero en las películas los villanos son mexicanos o colombianos con bigotes, piel tostada y un filtro sepia en medio del desierto.

Hoy los enfrentamientos en Estados Unidos por el hostigamiento a los inmigrantes y sus deportaciones son noticia en todo el mundo. Los latinoamericanos son los malos, hay que expulsarlos del país de la libertad y siempre el hegemón de turno tendrá un bufón de corte que haga de verdugo y depósito a la vez. En este caso es Nayib Bukele, presidente de facto de El Salvador; donde casualmente  parece ser uno de los buenos a los ojos de Estados Unidos y recibe amablemente a los deportados.

Parece que el problema del narco en El Salvador está desterrado y hemos llegado a leer titulares como este: “El Salvador es el país más seguro del hemisferio occidental.” Por otro lado, una investigación de El Faro develó la connivencia de líderes narcos con Bukele para maquillar las cifras de homicidios y mitigar la violencia en las calles.

Todo esto transversalizado y conectado con mafias europeas y sus cargamentos bien recibidos por los gringos del norte, que DEA mediante organizan, distribuyen y cada tanto condenan a algún latino con cara de malo en alguna lista con recompensa para que parezca que combaten al narco.

En el medio del mundo narco

Pero nos falta medio globo terráqueo. Hoy las mafias apuntan, desean o se concentran en Dubai. Medio Oriente, tan nombrado en estos días y hace décadas por sus conflictos bélicos, parece que en ciertas coordenadas geográficas las bombas y los misiles pasan de lejos. Aunque el dinero abunda, parece que los controles de su origen no. Lo ampuloso y la obscenidad de la abundancia se dan la mano con la impunidad en un rascacielo de algún emirato.

Elizabeth Dickinson, analista de Crisis Group, explica que esa presencia de narcos es relativamente reciente, en los últimos cinco años, o menos. “Allá hay un mundo del crimen organizado de cuello blanco. Muchos financieros, inversionistas o personas tienen influencia y pueden organizar cargamentos, pero que no necesariamente hacen parte de una estructura única que les permita trabajar en conjunto”, señala.

“Los asesinos buscan que nos matemos entre nosotros, debilitar el Estado y avanzar sobre sus controles a la economía ilícita. Dentro de la junta del narcotráfico con asiento en Dubái y Colombia, están las personas que yo mostré con nombre propio al país”, sentenció el presidente de Colombia Gustavo Petro.

El presidente ha insistido en que se trata de capos que controlan el crimen en Colombia bajo las órdenes de Julio Lozano Pirateque, alias Patricia, un esmeraldero que reside en el país árabe y es rival del fallecido zar Víctor Carranza. También ha señalado a la Junta de estar detrás del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci en Cartagena de Indias, en 2022, y de los homicidios calcados en Bogotá de dos esmeralderos, Juan Sebastián Aguilar, Pedro Pechuga, y Hernando Sánchez.

En los últimos cinco años, se han registrado varias capturas en Dubái de personas relacionadas con una red de organizaciones de tráfico de drogas, conocida por la policía europea como un “supercartel”.

La primera fue en 2019, cuando las autoridades arrestaron al traficante neerlandés-marroquí Ridouan Taghi, implicado en seis asesinatos en Países Bajos. Luego, capturaron a un traficante italiano vinculado a la mafia Camorra, a un presunto traficante panameño que organizaba envíos desde los puertos de Panamá hacia Europa, y a dos hombres ligados al clan irlandés Kinahan, uno de los cuales, Sean McGovern, era supuestamente el número dos de la organización, según un informe de Insight Crime.

En 2021 las autoridades de Emiratos Árabes Unidos (EAU) arrestaron a Sebastián Marset, cuando ingresó a dicho país con un pasaporte paraguayo apócrifo. Contactó a las autoridades uruguayas (del gobierno de Luis Lacalle  Pou) y obtuvo rápidamente un nuevo pasaporte, lo que permitió su liberación. Desde entonces se encuentra prófugo. En 2023, su pareja, Gianina García Troche, fue arrestada en Madrid tras llegar desde los Emiratos y hoy se encuentra recluida en Paraguay.

Dubai es el “mayor centro global” del comercio ilegal de oro y uno de los principales núcleos del mundo para el tráfico de drogas, el contrabando y la trata de personas, según un informe de 2023 del Centro de Terrorismo, Crimen Transnacional y Corrupción de la Universidad George Mason, que también indica que Dubai cumple un “papel significativo” en el negocio global de las empresas offshore, lo que la convierte en un centro importante para el lavado de dinero. El escaso control sobre el sector inmobiliario proporciona a los criminales amplias oportunidades para blanquear capitales.

En abril de 2024 Vanda Felbab-Brown escribió un artículo en el Foreign Affairs titulado “Oriente Medio está inundado de drogas” y señala a Captagon como la nueva droga de moda de las élites.

“Durante la última década, Oriente Medio se ha visto inundado de captagon. Esta droga, una mezcla de anfetaminas y cafeína, se ha vuelto especialmente popular en Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, donde trabajadores y fiesteros la consumen para combatir el hambre y el sueño. Ha conquistado a ambos países, así como a toda la región. Hace veinte años, casi nadie en Oriente Medio consumía captagon. Hoy en día, es más barata y está más disponible en la región que el alcohol.” destaca Felbab-Brown.

Pero para que estos señores de cuello blanco disfruten, en otro rincón del mundo llamado Latinoamérica y el Caribe se apilan los cadáveres.

Las armas las carga el diablo y se fabrican en EEUU

Fiscales, candidatos, políticos, periodistas, enfrentamientos entre bandas y civiles. Todas estas muertes tienen un denominador común, las balas y armas con las que son ajusticiados. ¿De dónde vienen esas armas?  El informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) revela que Estados Unidos sigue siendo el mayor exportador de armas del mundo, con entregas a un total de 107 países entre 2020 y 2024.

«Estados Unidos ocupa una posición privilegiada en materia de exportación de armas. Con un 43 %, su participación en las exportaciones mundiales de armas es más de cuatro veces superior a la del siguiente mayor exportador, Francia», afirma el informe.

América Latina y el Caribe registran las tasas de homicidios más altas a nivel mundial. Las armas de fuego han sido protagonistas en la expansión de este fenómeno. Según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), estuvieron presentes en casi el 70 % de los casos.

Estados Unidos sigue siendo el principal proveedor. Sin embargo, en las últimas décadas surgieron otros focos relevantes como Israel, Turquía y varios países europeos. Estos actores han ganado peso en el comercio de armamento hacia América Latina, señala Lucas Paulvinoch, alumno del Máster Profesional de Analista Criminal y Criminología Aplicada de LISA Institute.

La operación Trigger IX, celebrada del 12 de marzo al 2 de abril de 2023 por Interpol, sirvió para poner de manifiesto los vínculos entre las armas de fuego ilícitas y la fabricación y el tráfico de drogas, y se saldó con la incautación de 203 toneladas de cocaína y otras drogas por un valor total aproximado de 5.700 millones de dólares estadounidenses, y de 372 toneladas de sustancias precursoras de drogas.

Sobre el terreno, las operaciones coordinadas permitieron desmantelar 20 grupos de delincuencia organizada, y detener a miembros del Primeiro Comando da Capital, Mara Salvatrucha y del cártel de los Balcanes, todos ellos implicados en delitos de tráfico de armas de fuego.  En Uruguay, las autoridades incautaron más de 100.000 piezas de munición que dos europeos traficaban a escala internacional, en la que fue la incautación de mayor envergadura del país hasta la fecha.

Uruguay con 34,66 armas por cada 100 habitantes, es el país que encabeza por lejos el ranking de los países latinoamericanos (casi duplicando al segundo país de la región con más armas, Venezuela) y empatando con Canadá. Está muy lejos, eso sí, de EEUU, donde hay más de 120 armas por cada 100 habitantes.

A excepción de Brasil, los países de la región aprovisionan a sus fuerzas armadas y de seguridad por vía de la importación. La corrupción dentro de las unidades militares o fuerzas policiales es una de las principales fuentes de desvío de armas hacia bandas criminales.

Las armas las carga el diablo, se fabrican en Estados Unidos, las trafica alguna banda criminal europea, las distribuye alguna fuerza de seguridad local, las dispara un pequeño ladrón que saldrá en todas las noticias y los casquillos rebotarán en la vereda de algún barrio periférico de alguna ciudad de Latinoamérica. El pecho lo puso algún laburante y la rueda sigue girando.

La tristemente célebre “Guerra contra las drogas” no fue una política fallida ni un error de implementación, fue una apuesta geopolítica para hacer de las drogas un gran negocio global que permitió y permite aceitar los engranajes de este capitalismo tardío donde bancos, financieras, contadores, abogados, empresarios y otros tantos forman parte de un esquema que se quieren desentender cuando las balas pican cerca." 

(Nicolás Centurión – Centro Latinoaméricano de Análisis Estratégico (CLAE), Estrategia.la, 16/06/25

2.3.25

La organización del jefe de Antiblanqueo de la Policía en Madrid, blanqueó “miles de millones” de otros narcos europeos Utilizaban una compleja estructura de empresas en Dubai, Panamá, Francia y Suiza y a un gestor de criptomonedas radicado en España

 "La organización de presuntos narcotraficantes desarticulada el pasado mes de noviembre, la misma de la que está acusado de pertenecer el jefe de una unidad especializada de la Policía, no solo importaba y vendía cocaína. La investigación de la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDYCO) ha revelado que se trata de una gran estructura de blanqueo de capitales que prestaba sus servicios a numerosos narcotraficantes de distintos países europeos, según han informado a elDiario.es fuentes de las pesquisas.

 La causa que se sigue en el Juzgado de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional establece que la organización investigada ha blanqueado “miles de millones de euros” a través de una compleja estructura que contaba con empresas en Dubai, Panamá, Suiza y Francia. En España, la organización disponía de un gestor de criptomonedas para el blanqueo de capitales a gran escala, precisan las fuentes consultadas. 

Las cifras que van emergiendo en la investigación dejan pequeñas otras que motivaron el escándalo en noviembre. Entonces trascendieron los 21 millones de euros incautados al inspector jefe Óscar Sánchez Gil, al frente de la Unidad contra Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Jefatura Superior de Madrid. A Sánchez, sus compañeros de la UDYCO y Asuntos Internos le encontraron 20 millones de euros emparedados en su domicilio y casi otro millón más en su despacho de la Jefatura.

La cifra venía precedida de otra importante, las 13 toneladas de cocaína que se habían incautado unos días antes en Algeciras a la organización con la que colaboraba el inspector jefe. El alijo apareció en un contenedor procedente de Guayaquil (Ecuador) y supone el mayor incautado en España hasta la fecha.  

Sin embargo, todas esas cifras han ido palideciendo según ha avanzado la investigación y ha emergido una organización que actuaba como una gigantesca lavadora de dinero. Las fuentes consultadas hablan de un operativo con consecuencias imprevisibles para el narcotráfico a nivel europeo. El juez del caso, Francisco de Jorge, ha solicitado un refuerzo, en gran medida motivado por las dimensiones de este caso.

Entre los 15 detenidos en noviembre hay fiscalistas y economistas. La Policía busca desde entonces a tres huidos que figuran como investigados en la causa del Juzgado de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional.

En la introducción de la cocaína jugaba un papel clave el inspector jefe de la Policía Nacional. Sus continuas consultas a las bases de datos permitían a la organización conocer si sus embarcaciones, vehículos, teléfonos o contenedores estaban siendo investigados por la Policía, la Guardia Civil o los cuerpos autonómicos. 

El 'modus operandi' era el siguiente: el inspector jefe de la UDEF abría falsas investigaciones que le permitían introducir en los archivos policiales todos esos datos referidos. Como se trata de bases de datos compartidas y diseñadas para que no se dupliquen las investigaciones, en el caso de que una embarcación, una empresa importadora o un contenedor, por ejemplo, hubieran sido introducidos por otro Cuerpo saltaba la coincidencia que permitía al policía alertar a sus socios. Mientras las otras organizaciones de narcotraficantes seguían sufriendo un porcentaje fijo de incautaciones policiales había una que pasaba desapercibida al radar de los investigadores. 

Los continuos accesos a las bases de datos policiales no habían pasado desapercibidos a sus compañeros, si bien fue una transferencia desde una sociedad investigada por su relación con los narcotraficantes a otra vinculada al policía y su pareja, también agente del Cuerpo, lo que hizo saltar la alarma de los investigadores en enero de 2024. Sánchez Gil era un policía que no compartía su vida con los compañeros. Entre ellos se había ganado el sobrenombre de 'El Anodino'. Un cargo político cuenta cómo coincidió con él en varios actos y nunca le vio abrir la boca.

Alicante y la empresa de plátanos

Los contenedores con cocaína de la organización habían seguido entrando por Algeciras con aparente normalidad. En realidad, la UDYCO y Vigilancia Aduanera habían puesto el foco en una empresa importadora de plátanos cuatro años antes. Ubicada en la provincia de Alicante, la empresa importaba realmente plátanos, pero no se sabía qué hacía con ellos. No tenía beneficios ni infraestructura. 

La Policía y los agentes de Aduanas llegaron a realizar más de 200 inspecciones en secreto a los contenedores de la empresa. Las sospechas entraron en otro nivel cuando la sociedad de Alicante dejó de trabajar con exportadores de plátano de otros países latinoamericanos y se centró en comprar a una empresa de Ecuador a la que las autoridades del país latinoamericano vinculaban con el narcotráfico.

Por fin, a mediados de octubre se detectó el envío y el escáner Medusa de Vigilancia Aduanera certificó que la droga iba dentro. Se trataba de un contenedor en el que viajaban una primera pantalla de cajas de plátanos, que tapaban el resto de la carga, consistente en cajas de igual apariencia y tamaño cargadas con 11.000 pastillas de cocaína, 13 toneladas en total."                    (Pedro Águeda, eldiario.es, 27/02/25)

28.1.25

“Los grandes capos están sentados en una mesa en Dubái observando las operaciones en España”... es enorme cantidad de –todas– las drogas tradicionales que se mueve en los mercados clandestinos españoles. La cocaína se paga a mínimos históricos, por lo que ya no es un negocio tan rentable. El hachís sólo cuesta 1.400 euros el kilo, un 50% menos que años atrás. Y la marihuana, sustancia que se producía en masa en la Península Ibérica hasta hace pocos meses, también pierde rentabilidad... se han detectado “graves problemas relacionados con el crimen organizado en Europa que se van a extender a España... Existe un riesgo cierto, hay “un claro incremento de la presencia de armas”

 "Otro narcosubmarino. Un mercante marcado por la DEA de EEUU (Drug Enforcement Administration). Ambos consiguieron descargar la cocaína. En el otro lado del tablero, dos organizaciones albanesas, las más importantes de Europa en la actualidad, despojadas de sendos alijos y debilitadas. La guerra contra las drogas está más viva que nunca en España, en general, y en Galicia, en particular. La Policía Nacional lo sabe, y pone todos los medios de los que dispone. Emilio Rodríguez lidera con éxito los Greco Galicia (Grupos de Respuesta contra el Crimen Organizado) en la Comisaría de Pontevedra. Alberto Morales ha sido promocionado, ya como comisario, al frente de la Brigada Central de Estupefacientes. Antonio Duarte lo coordina todo desde la jefatura de la Udyco Central (Unidad de Droga y Crimen Organizado) en Madrid. Todos ellos integran la cúpula de la la Policía Nacional española en la lucha contra el narcotráfico y repasan un escenario de grandes cambios para Narcodiario, socio de infoLibre. “En Galicia jamás hemos bajado la guardia. Nunca. Los malos lo saben y por eso nos temen. Llevan décadas sin descansar tranquilos”, advierten. Pero ahora el narco español ya es sólo “un peón para el serbio o el albanés”. Los balcánicos rivalizan con los mexicanos por el control absoluto del mercado mundial.

La conversación, que tiene lugar con el semisumergible recién hundido y los motores de la planeadora blanca con la que los balcánicos llegaron a Vilanova de Arousa (Pontevedra) aún calientes, ofrece varias novedades. La más importante, la enorme cantidad de –todas– las drogas tradicionales que se mueve en los mercados clandestinos españoles. La cocaína se paga a mínimos históricos, por lo que ya no es un negocio tan rentable. El hachís sólo cuesta 1.400 euros el kilo, un 50% menos que años atrás. Y la marihuana, sustancia que se producía en masa en la Península Ibérica hasta hace pocos meses, también pierde rentabilidad. La regularización en terceros países ha llevado a los albaneses, históricos dueños de las plantaciones, a dejarla de lado en favor de la droga colombiana. Por último, también se han producido alteraciones en el negocio de la heroína. Países Bajos y Reino Unido se quedan con una sustancia que escasea en España, lo que deja un hueco para la posible aparición del opioide sintético más temido: el fentanilo.

En todo este escenario, Galicia sigue siendo la Champions League en el negocio de la cocaína, al que están saltando de forma paulatina las organizaciones del sur de España, rivalizando en cantidades con sus amigos del noroeste peninsular. “Nos estamos centrando en frenar el avance de la cocaína, de los laboratorios, de la metanfetamina, pero estamos muy preocupados ante la posibilidad de que, en algún momento, debido a la reducción de la oferta de heroína, las organizaciones puedan avanzar hacia los opioides sintéticos, y ahí aparece el fentanilo”, abre fuego Antonio Duarte, jefe de la Udyco Central.

Gente de dentro del puerto de Vigo es la que ahora ofrece sus servicios a organizaciones de tráfico de cocaína

“Las rutas de la heroína que históricamente veíamos a través de los países del Este han cambiado. Hay otro tipo de sustancias copando el mercado europeo. El 90% de la heroína está acabando ahora en el mercado británico y en el holandés. Al resto de los países llegan pequeñas cantidades. Sobre el fentanilo, las 130.000 pastillas que incautamos hace unos meses estaban rociadas, por lo que aparece un leve rastro”, opina Alberto Morales, nuevo jefe de la Brigada Central.

Acercándonos a la actualidad más reciente, se abre el debate sobre la mafia albanesa y su reciente aparición en la provincia de Pontevedra. Morales explica que “ya en 2018 se detectó una organización en Madrid, a la que se intervino un millón y medio de euros en efectivo. Tienen un poderío desmesurado. Son los únicos que tienen tanto el efectivo como la capacidad para superar al resto de las organizaciones europeas, pero no sólo eso. Han pegado el salto a Latinoamérica. Nos encontramos con grandes mafias albanesas operando en Ecuador y Colombia. En esos países crean empresas y logística, todo lo que es necesario para llevar a cabo estas operaciones de tráfico de cocaína. En los contenedores, pero también en embarcaciones. Los hemos visto en veleros, en mercantes o en pesqueros, pero donde verdaderamente actúan es en contenedores. En España, además de la aparición en Galicia, se mueven especialmente en Levante y Cataluña. Allí hay grandes poblaciones de albaneses”, detalla.

“Hemos visto pisos por los que pasaban 20 o 30 albaneses en sólo un mes. Tienen bases logísticas, hacen sus negocios de narcotráfico y se van a un tercer país. Es muy difícil que podamos identificarlos, muchas veces tienen documentación falsa, sobre todo italiana, y lo más importante de todo: son muy cerrados. Intentan hacer todo el negocio solos, por eso han saltado a Latinoamérica a hacer tratos con los proveedores. Ahora mismo, en el paraguas del cártel de los Balcanes, las albanesas son las organizaciones más potentes de Europa. Me atrevería a decir que están al nivel de las organizaciones mexicanas, ellas en el entorno de Estados Unidos y éstas en Europa”.

Uno de los responsables de la doble operación en Galicia fue Emilio Rodríguez, jefe de los Greco de la Policía Nacional en Pontevedra. “No es anecdótica la presencia de albaneses en Galicia. Los vimos en 2023 importando de cocaína. En aquel caso, el barco gallego ya estaba ocupado por albaneses, y la organización en tierra también era albanesa. Era el pesquero Bestazurra, que pudimos intervenir. Es cierto que utilizan la estructura de los gallegos, pero intentan hacer todo lo que pueden ellos solos. A finales de 2023 intervenimos un barco que salió de Guyana, otro país emergente en el narcotráfico. El Mathieu tenía una tripulación 100% albanesa y su destino era Galicia. Ésa fue la segunda evidencia. Así llegamos a 2025. Nos hemos encontrado con que al menos en dos ocasiones han intentado botar una lancha e ir en busca de la mercancía desde Vilanova, con una diferencia de dos o tres meses. Tenían estructura como para recibir droga en altamar de forma cíclica”.

En la operación de Rego do Alcalde, la más reciente en la ría de Arousa, el jefe de los Greco de Pontevedra explica que “la organización se apoyaba en personal gallego de segundo nivel, para echar la lancha al agua. Pero los alijadores eran también albaneses. Una cosa que nos llamó la atención el día de los hechos fue la nula seguridad que tenían del entorno. Teníamos miedo de que nos detectasen esa noche, por lo que montamos un dispositivo muy lejano, arriesgándonos a perder la mercancía, para que no nos detectasen, pero no era necesario”. El jefe de la Brigada Central, por su parte, explica que estas bandas albanesas forman parte del cártel de los Balcanes y recuerda una operación en la que un serbio y un gallego acabaron enfrentándose con armas, de la que dio cuenta en primicia Narcodiario. “Son organizaciones muy cerradas. No se delatan unos a otros. Un ejemplo más fue la operación Grajuela, en el sur de España. Una lancha recogió un alijo de un mercante de ganado vivo, el Bader. En ella viajaba un serbio junto a los gallegos. Cuando detectaron la presencia policial, volvieron a altamar. El gallego le indicó al balcánico que había que tirar la droga, y el serbio se negó, hasta el punto que apuñaló a uno de los tripulantes. Ellos le lanzaron al agua y tiraron algunos fardos antes de continuar la marcha. Son herméticos, siempre rige la omertá, el silencio entre ellos, y se adaptan fácilmente a cualquier entorno”.

Sobre Galicia y la cocaína, Antonio Duarte descarta la opción de un Plan Especial para la comunidad autónoma como una opción a corto plazo. “Están aflorando operaciones gracias a la presión policial. En Galicia no se puede combatir el narcotráfico de forma torpe y brusca. Hay que seguir apostando por el trabajo conjunto de las distintas Udyco y por la investigación de la mano de la Fiscalía”, explica.

Lo que ocurría en el Campo de Gibraltar se ha trasladado al Guadalquivir y su desembocadura

Alberto Morales ofrece su visión acerca de la recientísima aparición de un nuevo narcosubmarino en las costas gallegas. Recuerda que desde 2003, la Udyco Central ya alertaba de la existencia de sumergibles o semisumergibles: “En 2023 apareció el Poseidón, con la quilla fuera del agua, en Vilagarcía. Nos había coronado [en la jerga del narcotráfico, cuando la cocaína llega a su destino], lo mismo que ocurrió hace un par de días en Camariñas (A Coruña). Volvemos a ratificar que es un sistema utilizado por estas organizaciones. Los construyen en la selva con plenas garantías, los trasladan hacia España y los descargan. Es una historia que, desafortunadamente, está creciendo poco a poco. No llegamos al nivel de Colombia, pero les cuesta 600.000 euros cada artefacto. Los construyen en zonas de seguridad y los lanzan, como mínimo, con tres toneladas. El del otro día, por mucho que nos duela, nos coronó. Lo hicieron la noche anterior a su hallazgo. Las huellas que se vieron en la playa eran muy recientes”.

Así que, añade Duarte, “vuelve a demostrarse la importancia de la Costa da Morte, un enclave histórico desde la época del hachís y el tabaco, y ahora de la cocaína. Los narcos se sienten mucho más impunes a la hora de hacer una descarga. Allí hay escasa vigilancia y las organizaciones están prestas a trabajar en cualquier momento”.

Sobre otra de las acciones policiales recientes en la provincia de Pontevedra, la detención de seis albaneses y tres belgas en relación con un contenedor en el puerto de Vigo, Emilio Rodríguez advierte de que “las grandes organizaciones tienen capacidad para introducir la droga y, en ocasiones, dan todos los pasos hasta el puerto español, donde cuentan con personal corrupto. Pero también se da el caso inverso. El ejemplo de Vigo revela que ha sido la gente de dentro del puerto, la que tenía el contacto para sacar la droga, la que ha ofrecido esa posibilidad a las grandes organizaciones. Una vez que saben de la posibilidad de encontrar un hueco en un puerto, todas ellas van ahí. Una unidad corrupta en un puerto tiene muchas facilidades para trabajar”.

Cocaína en el sur

Una de las grandes novedades que expone el jefe de la Udyco Central es el salto del hachís a la cocaína en el sur de España. “Las organizaciones han visto que la cocaína es mucho más rentable y se dedican a ello. Además, temiendo que otros grupos del este de Europa o la Mocro Maffia busquen operar en la misma zona, están acompañados de muchas armas. Por ahora no han atacado a policías ni ciudadanos, pero podría pasar en un momento determinado. Ésa es nuestra preocupación. Son organizaciones autóctonas, de transporte, como ocurre en Galicia. Detrás de ellas están los colombianos, los albaneses o los serbios, ubicados en Málaga o en Madrid. Lo que ocurría antes en el Campo de Gibraltar se ha trasladado al Guadalquivir y su desembocadura. Es muy complicado seguir a estas lanchas. Es un periodo de cambio, de salto del hachís a la cocaína”.

Por su parte, Alberto Morales expone novedades en todos los mercados de las drogas en España. “La cocaína está a precios irrisorios, a 17.000 euros el kilo en España y a 22.000 libras [26.143 euros] en Reino Unido. Ha bajado mucho. El hachís se está vendiendo a 1.400 euros el kilo. Si este precio baja tanto es porque hay mucha mercancía, y sigue entrando. Es una amenaza completa contra la seguridad del Estado. No sólo son drogas, son armas, es violencia. Hay mucha oferta, muchos robos, y al estar inmersos en conflictos armados, es mucho más fácil acceder a armamento militar. El conflicto de Ucrania se lo permite. No hay operación sin esta clase de armas, AK-47, granadas..., una barbaridad”.

A ello se añade lo que ocurre con la marihuana, un negocio que ha dejado de ser rentable para las grandes mafias albanesas ante la llegada de partidas por contenedor desde países en los que se ha legalizado, como Canadá. Más cambios en el horizonte.

El policía más pegado al territorio gallego es Emilio Rodríguez. “Hay pocas organizaciones gallegas con capacidad para adquirir la cocaína en origen, pero siguen completamente activas. Tienen contactos en Colombia, en Madrid y en la Costa del Sol, y operan de forma autónoma. En un segundo escalón están las organizaciones criminales de logística, dedicadas al transporte, descarga y almacenamiento de la droga para llevarla al resto de Europa. Trabajan a requerimiento, siempre tras un contacto de las grandes organizaciones”, revela el jefe de Greco Galicia, al tiempo que avanza un salto hacia adelante de los grupos criminales. “Tenemos que olvidarnos de los alijadores para una noche o de alijadores que frecuentan los bares, o alijadores con vehículos de alta gama. Eso ya no existe”.

Sobre las redes gallegas, Duarte, jefe de la Udyco Central, se manifiesta preocupado por situaciones inusuales que se están viviendo en algunos procesos judiciales que se desarrollan en la provincia de Pontevedra. “Estamos observando con tristeza en algunos juicios que los traficantes, convertidos por sus abogados en payasos, banalizan y juegan con el drama del narcotráfico. Y que desgraciadamente algún personaje sin mucha preparación se hace eco de ello, algo que la ciudadanía observa con sorpresa”.

Rodríguez, por su parte, pone en valor las incautaciones de droga, aunque en el primer momento no se logren detenciones en tierra. “En ciertos ámbitos se menosprecia la intervención de barcos y la caída de droga sin detenidos, y no es un éxito pequeño. Ahora, tras la desencriptación de las comunicaciones, hemos podido vincular a grandes organizaciones, grandes capos, con droga intervenida años antes. Nuestro objetivo es desarticular organizaciones, pero también intervenir una droga que posteriormente, en un futuro, podamos vincular a la organización”.

Duarte analiza con detalle lo que sucede en otros países, y advierte de que se han detectado “graves problemas relacionados con el crimen organizado en Europa que se van a extender a España. Desde la Comisaría General de Policía Judicial se anticipa su llegada aquí. No podemos bajar la guardia. Tenemos que luchar contra los principales actores en lugares como los puertos. Existe un riesgo cierto”, A su juicio, hay “un claro incremento de la presencia de armas”. “Presionamos todas las zonas calientes y buscamos atacar los objetivos más importantes con el apoyo de jueces y fiscales. Tenemos que ampliar la presión a otras zonas”, alienta.

“El gallego no pasa de moda. Nunca descendió de división

El jefe de la Udyco señala sus principales objetivos. “Junto a otras policías de Europa”, detalla, “seguimos luchando contra las mafias del tráfico de drogas allá donde estén. Investigamos a los líderes de las organizaciones, tanto en el sur de España como en Galicia. Esta presión los sitúa al margen de la actividad criminal, porque saben que estamos encima de ellos constantemente. Los buscamos en Dubái, en Turquía, en Marruecos, en Italia, allí donde estén. Normalmente los grandes capos trabajan desde fuera de nuestro país. Aquí están los peones. El español es un peón para el serbio o el albanés. Ellos mismos van a origen y gestionan la carga, el transporte, la recepción. Necesitan a gente local para cuestiones menores”.

Para Alberto Morales, jefe de la Brigada Central, en cualquier caso, “el gallego no pasa de moda. Nunca descendió de división. Sigue siendo la Champions League en el tráfico de cocaína. Por suerte, la sociedad gallega está muy concienciada en el narcotráfico, lo que hace que las operaciones tengan un eco muy importante. Las organizaciones siguen aprovechando su estructura, pero estamos encima. Los albaneses intentan operar de forma autónoma… pues nosotros los descubrimos”.

También describe el modus operandi de los auténticos dueños de los alijos. “Los grandes capos no están en España. Se reúnen tres o cuatro grupos que invierten, se sientan en una mesa a la espera de que una operación se desarrolle. Esa mesa suele estar en Dubái, un país que por determinados delitos sí entrega a personas, pero por narcotráfico es complejo. Tenemos objetivos pendientes de detener en esa zona y también en Turquía. [Los capos] Están viviendo allí en una jaula de oro, no tengo la más mínima duda. Ellos invierten en la operación y, como tienen una gran estructura, pagan la mercancía en origen, suministrada por los colombianos. La droga está pasando la frontera hasta Ecuador y es desde allí desde donde la están lanzando”.

Y lo hacen desde un lugar estratégico, por un motivo que para Alberto Morales es evidente. “Ecuador es un país en un momento difícil por la corrupción, los cambios de gobierno continuos, con puertos con pocas medidas de seguridad y corruptos, lo que permite a los narcos realizar grandes cargas de cocaína sin problema”, lamenta.

En este momento, el comisario recuerda lo que ha ocurrido en España, con la reciente caída de miembros de las fuerzas de seguridad, uno en Madrid y otro en Valencia, por colaborar con el narco. “Esa corrupción también ocurre en los puertos europeos, eso es indudable. Lo hemos visto en el caso del inspector jefe [detenido con 20 millones en efectivo escondidos en una pared de su casa] o del teniente de la Guardia Civil [responsable del puerto de Valencia]. Las unidades antidroga estamos muy pendientes de cualquier caso de este tipo”."

( Narcodiario, InfoLibre, 26/01/25)

6.10.24

"Hoxe en día os prezos das drogas baixaron e isto elevou as cifras de narcotráfico" (Fernando Iglesias, Aduanas)

 "(...) -Dentro das competencias que ten Vigilancia Aduanera, cal é o delito que máis se ten incrementado?   

A nivel global hai un incremento no tráfico de drogas. Hai unha baixa nos prezos e isto fai que se incremente a produción en orixe de cocaína e hachís. Isto tradúcese en que o narcotraficante vai traballar con máis cantidade porque a el vaille custar menos comprala ainda que tamén lle vai sacar menos rendemento. En 2023 o SVA apreixou 90 toneladas de cocaína. Os controis aumentaron no porto de Vigo e o ano pasado capturamos máis de 7.000 quilos de cocaína nunha operación conxunta coa Policía Nacional. 

Sobre o tabaco fanse estudos sobre a incidencia do contrabando en determinadas áreas e no caso de Galicia non temos altos números en relación ao contrabando de tabaco, mais continuamos moi activos, así o ano pasado fixemos un operativo coa Garda Civil en Muros.

 Tamén temos funcionarios despregados no aeroporto de Santiago onde se realizan algúns apreixamentos. Non temos grandes problemas co tabaco, mais iso non significa que non haxa contrabando de tabaco, cambian as formas, hoxe en día o que hai son fábricas clandestinas que se van movendo dun lugar a outro. 

Así resulta máis simple burlar os controis, traen as follas de tabaco a través das fronteiras da UE, porque hai libre circulación de mercadorías e son tratadas en fábricas que cambian de ubicación, son itinerantes. A maioría destas fábricas ilegais están vinculadas a mafias do Leste."

( Entrevista a Fernando Iglesias, xefe de Área Regional de Vigilancia Aduanera de Galicia, Moncho Mariño, Galicia Confidencial, 20/09/24)

4.7.24

La ONU advierte de la “creciente amenaza” de sobredosis por cocaína y opioides en Europa... En Europa del Este, el mercado ilegal de nuevas sustancias psicoactivas se expandió en 2021 por una mayor oferta de venta en internet... esto se debe en gran medida a Hydra Market, una plataforma en ruso accesible al menos desde 2015 en la “internet oscura” que contaba con alrededor de 17 millones de cuentas registradas de clientes y más de 19.000 vendedores

 "La expansión de la cocaína, el aumento del consumo de anfetaminas y la irrupción de opioides más potentes en Europa son una “amenaza creciente” que se manifiesta en el auge de sobredosis por estas sustancias en el Viejo Continente, advirtió este miércoles la Organización de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).

“El mercado de la cocaína sigue en auge en Europa, como demuestra el análisis de las aguas residuales y la demanda de tratamiento”, explica Angela Me, jefa de Investigación y Análisis de la ONUDD.

La entidad ha publicado este miércoles su Informe Mundial sobre Drogas 2024, que analiza los mercados del narcotráfico, las tendencias y la evolución de las políticas para abordar sus efectos en la salud pública.

Más nocivas

El documento destaca el impacto en la salud de los ciudadanos de países de destino de la cocaína, sobre todo en Europa occidental, central y suroriental, donde las cantidades consumidas crecieron un 80 % entre 2011 y 2022.

En esas regiones los opioides sintéticos también suponen un “gran problema” debido a las muertes relacionadas con los nitazenos, una droga más potente que el fentanilo que ha entrado con fuerza en el territorio.

“Muchos consumidores ingieren estas sustancias sin saberlo, creyendo que se trata de heroína o mezclándolas con otras drogas, a veces con consecuencias fatales”, detalla el informe.

Los opioides fueron la principal droga que consumían los europeos en tratamiento en 2022, en concreto, el 51 %.

En estos servicios de salud se observó que los consumidores tenían un nivel educativo más bajo que el de la población general, a excepción de las mujeres, con una formación mayor que los hombres.

‘Dark web’ de drogas

En Europa del Este, el mercado ilegal de nuevas sustancias psicoactivas se expandió en 2021 por una mayor oferta de venta en internet, una tendencia que ha continuado en los años posteriores.

Según la ONUDD, esto se debe en gran medida a Hydra Market, una plataforma en ruso accesible al menos desde 2015 en la “internet oscura” que contaba con alrededor de 17 millones de cuentas registradas de clientes y más de 19.000 vendedores.

Aunque fue desmantelada en 2022, la ONUDD sostiene que dio lugar a nuevas plataformas delictivas en este dominio.

Más arrestos

Europa tiene las tasas más altas de personas arrestadas, procesadas y condenadas por tráfico y consumo o posesión de drogas.

Los recientes cambios legislativos en esta materia, como la legalización del cannabis para uso no medicinal en Alemania, Luxemburgo y Malta, “destacan las complejidades que enfrenta el poder judicial”, indica el informe.

“Otros países, como los Países Bajos y Suiza, realizan experimentos y pruebas para comprender mejor el impacto del suministro y distribución de drogas”, añade la ONUDD.

La jefa de Investigación y Análisis de la ONUDD concluye que estas diferencias muestran cómo los países están divididos a la hora de juzgar la posesión y el consumo de drogas."                  (Swissinfo, 26/06/24)

22.6.24

Europa rezuma cocaína por los cuatro costados y España está enfarlopada hasta las cejas. Esta es una realidad que apenas trasciende... nunca ha habido tanta droga como en la actualidad, ni siquiera en los años dorados de los cárteles colombianos y los clanes gallegos... hay droga “en todas partes, de todo y para todos”... La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ya alertó que el conflicto en Ucrania suponía un terreno fértil para las drogas, dado que “las situaciones de conflicto pueden actuar como un imán para la fabricación de drogas sintéticas». Hemos aprendido que los períodos de grandes conflictos bélicos llevan aparejados grandes movimientos de drogas, y que sus enormes beneficios guardan una relación directa con las guerras imperialistas y el terrorismo... Los conflictos bélicos aumentan y los estupefacientes se multiplican. El tráfico de drogas conlleva violencia, la violencia conlleva inseguridad y la inseguridad abre la puerta a la extrema derecha, cerrando el círculo. Deberíamos reflexionar sobre quién se beneficia con su consumo

 "Europa rezuma cocaína por los cuatro costados y España está enfarlopada hasta las cejas. Esta es una realidad que apenas trasciende más allá de las páginas de sucesos pero que tiene evidentes repercusiones sociopolíticas y geoestratégicas. Solo en 2023, fueron incautados 100.000 quilos de cocaína en España, más del doble que el año anterior, batiendo todos los récords históricos. Para hacernos una idea comparativa, en 2011 la cantidad requisada apenas superó las 16 toneladas. Teniendo en cuenta que la cantidad de droga aprehendida supone apenas un pequeño porcentaje de la que se mueve y consume, las conclusiones son fáciles de realizar: nunca ha habido tanta droga como en la actualidad, ni siquiera en los años dorados de los cárteles colombianos y los clanes gallegos.

El último Informe Mundial sobre Drogas de la ONU, publicado en 2023, destacó que la producción de cocaína había alcanzado un máximo histórico en 2021, con más de 2,3 millones de quilos de la máxima pureza, y que las cifras crecen exponencialmente cada año. Son datos que corrobora la Fiscalía Antidroga española, señalando que hay droga “en todas partes, de todo y para todos”. Pero si es importante conocer las cifras, más importante aún es intentar averiguar las causas. La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ya alertó en 2022 que el conflicto en Ucrania suponía un terreno fértil para las drogas, dado que “las situaciones de conflicto pueden actuar como un imán para la fabricación de drogas sintéticas». Y no solo las sintéticas. En las últimas décadas hemos aprendido que los períodos de grandes conflictos bélicos llevan aparejados grandes movimientos de drogas, y que sus enormes beneficios guardan una relación directa con las guerras imperialistas y el terrorismo. Los ejemplos son variados.

La producción de heroína en los años 70 en el llamado Triángulo de Oro (Laos, Birmania y Camboya) sirvió a la CIA para financiar sus operaciones anticomunistas en el Sudeste Asiático. Algo más tarde, utilizaron la producción de amapola en Afganistán para financiar la cruzada de los muyahidines contra las tropas soviéticas en ese país. El problema de salud pública generado por el consumo de heroína llevó a los talibanes a prohibir su plantación, pero la posterior invasión de la OTAN garantizó a Afganistán recobrar el primer puesto mundial en la producción de opio. Tras la salida por pies de la Alianza, los talibanes han erradicado el 95% de la producción y, casualmente, Birmania ha recuperado el liderato planetario después de que los militares ejecutaran un sangriento golpe de Estado a principios de 2021. En la actualidad, el gobierno militar birmano está haciendo frente a levantamientos armados en todo el país.

Marruecos, uno de los mayores productores mundiales de resina de cannabis, utiliza el tráfico de hachís para financiar el mantenimiento del Muro del Sáhara Occidental y de los 100.000 soldados marroquíes que lo vigilan diariamente. A pesar de las altas medidas de seguridad y los campos minados, los cargamentos de hachís son capaces de atravesar mágicamente el muro para viajar a zonas dominadas por organizaciones terroristas yihadistas activas en los países del Sahel.

En México, el desaparecido cártel de Los Zetas, considerado durante años como el más poderoso y sanguinario de México, estuvo integrado por militares de élite que habían sido entrenados por el Mossad y la CIA para combatir al EZLN.

En la actualidad, el partido republicano y Donald Trump amenazan con bombardear a los cárteles mexicanos para, supuestamente, combatir la epidemia de fentanilo que sufre su país. Recuerda la estrategia del combate al “narcoterrorismo” en época de Ronald Reagan, y la guerra sucia del Departamento de Estado en su llamado “patio trasero”. En 1996, el periodista de investigación Gary Webb destapó cómo la CIA permitió inundar de “crack” (cocaína sólida barata) los barrios pobres de Los Ángeles para financiar la Contra nicaragüense, durante la década de 1980.

Los conflictos bélicos aumentan y los estupefacientes se multiplican. El tráfico de drogas conlleva violencia, la violencia conlleva inseguridad y la inseguridad abre la puerta a la extrema derecha, cerrando el círculo. Deberíamos reflexionar sobre quién se beneficia con su consumo.(...)"                    (Dolores de Redondo, Mundo Obrero, 22/06/24)

3.6.24

Cambio de rumbo: regular el mercado de drogas para combatir el crimen organizado... Quizá sea hora de que los Países Bajos inicien un experimento con un mercado regulado de cocaína... El precio de un gramo de cocaína en España o los Países Bajos no ha variado considerablemente a lo largo de los años. Todos parece indicar que sigue existiendo una oferta suficiente, a pesar del número de interceptaciones sin precedentes del que tanto se hace alarde... Cada incautación de cocaína en los puertos de Amberes y Róterdam es contrarrestada por el aumento de la producción en Colombia, Perú y Bolivia... Es la teoría de los vasos comunicantes aplicada al control de drogas: se puede hacer desaparecer algo temporalmente, pero tarde o temprano reaparecerá... los neoprohibicionistas y quienes quieren legalizar el mercado de las drogas comparten un mismo objetivo: combatir el crimen organizado relacionado con las drogas y sus efectos corrosivos en la sociedad... En lugar de incinerar la cocaína confiscada, se la podría utilizar para experimentar con un mercado de cocaína regulado. De ese modo se matan dos pájaros de un tiro: se quita la cocaína de los delincuentes y se los deja sin mercado, haciendo que la nueva oferta ilegal sea insignificante. Este experimento es temporal, por definición, debido a que llegará un momento en que no se podrá confiscar suficiente cocaína para sostenerlo. Para entonces, quizá estaremos convencidos de que un mercado regulado es más eficaz para combatir el crimen organizado vinculado con las drogas... ¿Cómo funciona un mercado de cocaína regulado (la cocaína es, sin duda, mucho más nociva que el cannabis)? En todo caso, los mercados regulados de drogas no son un fenómeno nuevo. Los Países Bajos y Suiza están experimentando actualmente con el mercado de cannabis legal, al igual que Canadá, Uruguay y 24 de los 50 estados de los Estados Unidos. Se puede aprender mucho de estos ejemplos (Tom Blickman , investigador del Transnational Institute (TNI) que ha estudiado las políticas nacionales (e internacionales) de drogas durante 25 años)

"Mientras Ecuador es azotado por la extrema violencia relacionada con una economía pujante basada en el tráfico ilícito de cocaína, Europa se ha visto inundada no solo por la cocaína sino también por una nueva clase de neoprohibicionistas o narcorrealistas, que han comenzado a dominar la discusión. En su discurso sostienen, a grandes rasgos, que: somos conscientes de que jamás se podrá ganar la “guerra contra las drogas”, pero es imposible cambiar la políticas sobre las drogas a nivel mundial mediante tratados internacionales y es ingenuo pensar que puede lograse, de modo que, lamentablemente, debemos mantener esta estrategia que históricamente ha fracasado.

En el proceso, alguna terminología se revierte de manera conveniente. Por un lado, a los realistas que señalan que, tras 75 años de esfuerzos, el control de las drogas en su forma actual (que abarca la interceptación y el desmantelamiento de redes de narcotráfico) ha fracasado terriblemente y, por ende, se debe cambiar de estrategia, por ejemplo, al legalizar los mercados de drogas, se los ignora y tacha de ingenuos. Por otro lado, los verdaderos ingenuos que, a pesar de todas las pruebas en contrario, siguen insistiendo en que es posible combatir el narcotráfico organizado, se autoperciben como realistas.

Sin embargo, las cifras reflejan otra realidad: en 2023 se interceptaron más de 175.000 kilos de cocaína en los Países Bajos y Bélgica, una cifra sin precedentes para ambo países, ya que se trata de un volumen 2,5 veces mayor que hace cinco años, según informó el periódico neerlandés NRC (external link). La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) (external link) concluyó recientemente que “El suministro mundial de cocaína ha alcanzado niveles sin precedentes. Se produjeron casi 2.000 toneladas en 2020, lo que continúa el marcado aumento en la producción registrado a partir de 2014, cuando las cifras eran menos de la mitad de las actuales”.

El precio habitual de un kilo de cocaína en España (external link) es de un promedio de 30.128 euros, en comparación con alrededor de 35.000 euros hace algunos años. Algunos grupos organizados han incluso logrado comprar un kilo de cocaína a tan solo 18.000 euros. El precio de un gramo de cocaína en España o los Países Bajos no ha variado considerablemente a lo largo de los años. Todos parece indicar que sigue existiendo una oferta suficiente, a pesar del número de interceptaciones sin precedentes del que tanto se hace alarde.

Cada incautación de cocaína en los puertos de Amberes y Róterdam es contrarrestada por el aumento de la producción en Colombia, Perú y Bolivia. Sobre la base de cifras de la UNODC, el TNI ha calculado que en Colombia se han deforestado más hectáreas de bosques tropicales como consecuencia de las políticas de control de drogas –desde incautaciones mundiales hasta la destrucción de cultivos de coca (180.000 hectáreas)– de las que se cultivan para consumo (143.000 hectáreas). Y por cada delincuente que es arrestado en el puerto de Róterdam surge un nuevo delincuente menor. Es la teoría de los vasos comunicantes aplicada al control de drogas: se puede hacer desaparecer algo temporalmente, pero tarde o temprano reaparecerá.

La alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema, observó en un artículo publicado en el periódico The Guardian (external link), que “nuestro enfoque actual en la lucha contra las drogas es como trapear el piso con el grifo abierto”. En el artículo, Halsema anunció una conferencia (external link) para discutir la regulación de los mercados de drogas. En lugar de ir tras los falsos profetas de las políticas de línea dura, debemos intentar hacer las cosas de manera diferente. Se necesita un cambio de rumbo, pero no es fácil hacer que el gran buque de la política mundial de drogas cambie de dirección. Tardará años, incluso décadas, pero ello no significa que nos tengamos que quedar de brazos cruzados.

¿Existe otra forma de hacer las cosas? Sí, porque los neoprohibicionistas y quienes quieren legalizar el mercado de las drogas comparten un mismo objetivo: combatir el crimen organizado relacionado con las drogas y sus efectos corrosivos en la sociedad. Coinciden incluso en aspectos relacionados con la estrategia general: abordar el modelo de ingresos de las organizaciones delictivas. Las diferencias radican en las formas de hacerlo. ¿Se debería eliminar la oferta en el mercado ilegal o regularlo para desestabilizar a los delincuentes? ¿O ambos?

De allí la propuesta de experimentar. En lugar de incinerar la cocaína confiscada, se la podría utilizar para experimentar con un mercado de cocaína regulado. De ese modo se matan dos pájaros de un tiro: se quita la cocaína de los delincuentes y se los deja sin mercado, haciendo que la nueva oferta ilegal sea insignificante. Este experimento es temporal, por definición, debido a que llegará un momento en que no se podrá confiscar suficiente cocaína para sostenerlo. Para entonces, quizá estaremos convencidos de que un mercado regulado es más eficaz para combatir el crimen organizado vinculado con las drogas.

La ventaja de este enfoque es que los Países Bajos y otros países de mentalidad similar siguen cumpliendo sus obligaciones internacionales que son tan difíciles de cambiar (al final de cuentas, seguimos interceptando cocaína) y, al mismo tiempo, comienzan a explorar alternativas. Por supuesto que hay fallas en ese experimento. ¿Cómo funciona un mercado de cocaína regulado (la cocaína es, sin duda, mucho más nociva que el cannabis)? En todo caso, los mercados regulados de drogas no son un fenómeno nuevo. Los Países Bajos y Suiza están experimentando actualmente con el mercado de cannabis legal, al igual que Canadá, Uruguay y 24 de los 50 estados de los Estados Unidos. Se puede aprender mucho de estos ejemplos. "

(Tom Blickman , investigador del Transnational Institute (TNI) que ha estudiado las políticas nacionales (e internacionales) de drogas durante 25 años. TNI, 30/05/24)

3.4.24

La legalización de la marihuana a nivel estatal en Estados Unidos ha sido un éxito sorprendente... el consumo de cannabis entre los adolescentes no ha aumentado paralelamente a la legalización... los estados en los que el cannabis es legal no presentan niveles más elevados de psicosis que los de los estados en los que no es legal... La legalización también está consiguiendo desbaratar el mercado ilícito...La legalización no creó ni normalizó el mercado de la marihuana en Estados Unidos. El mercado ya estaba aquí. Pero bajo una política de prohibición, este mercado floreció en la clandestinidad... el número anual de detenciones relacionadas con la marihuana en Estados Unidos descendió de 750.000 en 2012 a 227.000 en 2022... El cannabis se cultiva, y los productos se fabrican, de acuerdo con las buenas prácticas de fabricación. Los productos se someten a pruebas de laboratorio y se etiquetan como corresponde. Y las ventas están sujetas a impuestos, y los ingresos se reinvierten en la comunidad. Desde 2014, las ventas al por menor de productos de cannabis para adultos han generado más de 15.000 millones de dólares en ingresos fiscales

 "Ha pasado más de una década desde que Colorado y Washington se convirtieron en los dos primeros estados en legalizar la marihuana para adultos. En retrospectiva, cabe preguntarse si esta política ha tenido éxito.

Desde luego que sí. Una política de legalización, regulación y educación es preferible a una política de criminalización, estigmatización y encarcelamiento.

Seamos claros. La legalización no creó ni normalizó el mercado de la marihuana en Estados Unidos. El mercado ya estaba aquí.

Pero bajo una política de prohibición, este mercado floreció en la clandestinidad - y los implicados en él permanecieron en gran medida sin rendir cuentas. No pagaban impuestos, no controlaban los documentos de identidad y no comprobaban la pureza de sus productos. Las disputas que surgían en el mercado ilícito no se dirimían en los tribunales.

En cambio, gracias a la regulación, en muchos estados los productos de cannabis pueden adquirirse en tiendas minoristas a través de fabricantes autorizados.

El cannabis se cultiva, y los productos se fabrican, de acuerdo con las buenas prácticas de fabricación. Los productos se someten a pruebas de laboratorio y se etiquetan como corresponde. Y las ventas están sujetas a impuestos, y los ingresos se reinvierten en la comunidad. Desde 2014, las ventas al por menor de productos de cannabis para adultos han generado más de 15.000 millones de dólares en ingresos fiscales.

Y lo que es más importante, millones de estadounidenses -muchos de ellos adultos jóvenes- ya no son detenidos por poseer una sustancia que es objetivamente más segura que el tabaco o el alcohol.

 Según los datos recopilados por la Oficina Federal de Investigación, el número anual de detenciones relacionadas con la marihuana en Estados Unidos descendió de 750.000 en 2012 a 227.000 en 2022, el último año del que se dispone de datos.

En resumen, estos cambios políticos a nivel estatal han dado lugar a que innumerables estadounidenses se hayan librado de los antecedentes penales -y de las oportunidades perdidas que los acompañan- en la última década.

Y contrariamente a lo que temen los opositores, el consumo de cannabis entre los adolescentes no ha aumentado paralelamente a la legalización.

Según los datos facilitados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el porcentaje de estudiantes de secundaria que consumen marihuana descendió un 30% en la última década. Los datos de control de cumplimiento de California, Colorado, Nevada y otros estados con marihuana legal muestran que los minoristas de marihuana con licencia no venden productos a clientes menores de edad.

Además, contrariamente a lo que afirman algunos críticos, los estados que han legalizado la marihuana no han experimentado ningún aumento de la psicosis ni de las enfermedades mentales.

Según los resultados publicados el año pasado en el Journal of the American Medical Association, las tasas de solicitudes de asistencia sanitaria relacionadas con la psicosis no son más elevadas en las jurisdicciones donde el cannabis es legal que en las que no lo es. Investigadores de la Universidad de Stanford también informaron el año pasado de que los residentes de los estados en los que el cannabis es legal no presentan niveles más elevados de psicosis que los de los estados en los que no es legal.

 La legalización también está consiguiendo desbaratar el mercado ilícito. Según una encuesta de 2023, el 52% de los consumidores que residen en estados legales afirmaron que adquirían sus productos de cannabis principalmente en establecimientos físicos. Por el contrario, sólo el 6 por ciento de los encuestados dijeron que compraban principalmente cannabis a un "distribuidor".

Muchos consumidores de estados no legales también declararon que viajaban con frecuencia a estados legales vecinos para adquirir productos de cannabis en lugar de comprar a distribuidores ilícitos en su propio estado.

Doce años después del inicio del experimento de legalización de la marihuana en los estados, el apoyo público a la legalización de la marihuana en todo el país nunca ha sido tan elevado. Hasta la fecha, 24 estados han legalizado el mercado de consumo para adultos.

Ninguno de estos estados ha derogado sus leyes de legalización. Eso se debe a que estas políticas están funcionando en gran medida como los votantes y los políticos pretendían - y porque son preferibles a la criminalización del cannabis.

Después de un siglo de políticas fracasadas y de "canna-bigotry", el veredicto está dado. La legalización es un éxito, y el fin de la prohibición del cannabis no puede llegar lo suficientemente pronto."                 

(

21.1.24

A cocaína, allea á inflación: de custar máis de 30.000 euros o quilo fai un par de anos a estar por debaixo dos 20.000 agora

 "Neste comezo de ano todos os galegos e galegas estamos mirando de reollo aos nosos salarios, que permanecen conxelados mentres todos os produtos básicos para vivir ascender de prezo. Comprar no supermercado todas as semanas xa é un artículo de luxo para moitos petos, igual que poder usar as autopistas ou darse o capricho de ir de vacacións, así como poñer o radiador durante todo o inverno ou ter as luces de Nadal acesas toda a noite. O custe da vida, innegablemente, subiu sobremaneira. Pero hai unha cousa que se mantén allea aos incrementos do IPC: a cocaína. Unha substancia perxudicial para a saúde das persoas e para todo o noso sistema social é cada vez máis accesible e, nun mundo agobiado por chegar a fin de mes onde a ansiedade e a depresión están cada vez máis presentes nos fogares, que nos fai pensar que non haberá cada vez máis xente que busque nesta droga unha forma de evasión? A preocupación é real e actuar xa é o único que pode frear esta lacra.

 Dende a Fundación Galega contra o Narcotráfico, o seu xerente, Fernando Alonso, explica que "a devaluación do prezo da cocaína é un indicador moi claro da sobreoferta que estamos a sufrir". "O prezo da cocaína baixou case ao 50 %, ou xa está moi preto deses rexistros", asegura, apuntando que "un quilo de cocaína fai un par de anos custaba uns 32.000 ou 34.000 euros, e agora está polos 19.000 ou 20.000, unha baixada tremenda que evidencia que hai moitísima oferta". Para Alonso, "non deixa de ser algo paradóxico nestes tempos onde a inflación está tan presente, pois a todos nos custa un diñeiral ir ao supermercado, mentres que a cocaína, pola contra, é a única substancia que baixou o seu prezo". E isto foi posible grazas ao supertráfico da substancia, que abaratou a droga ao haber máis oferta para satisfacer, polo momento, á mesma demanda.

O temor, dado estes baixos prezos, é que "esa redución de prezos do mercado se traslade ás rúas, a pesares de que polo momento non se trasladou en toda a medida". E é que, como evidencia Alonso, "se hai máis droga e esta está máis barata, a reacción directa é que, evidentemente, haberá máis consumidores e máis adiccións". E este maior consumo non só provocará a destrución de vidas de persoas e das súas familias, senón tamén un aumento no número de accidentes de tráfico, no fracaso escolar e baixo rendemento dos menores e mesmo nos casos de violencia de xénero, pois "cantos salvaxes que agreden e chegan a matar ás súas mulleres consumiron droga antes de facelo?", pregúntase o xerente da Fundación Galega contra o Narcotráfico. Con todo isto enriba da mesa, a conclusión está clara: "Hai que traballar contra a oferta de forma decidida e poñer as bases para fomentar a prevención, crear outro modelo de ocio e outra forma de usar o tempo libre que non nos leve a estes consumos ou situacións que estamos a sufrir". 

"COLABORACIÓN INTERNACIONAL, OS CÁRTELES NON COÑECEN DE FRONTEIRAS"

A día de hoxe a oferta de droga é tal que todas as bandas están interesadas en introducila en Galicia en grandes cantidades e de todos os xeitos, por terra, mar e aire. A cousa adquire tal dimensión que para as autoridades resulta moi complicado, cos efectivos existentes, detectar os novos métodos e artimañas empregados polos narcotraficantes. Alonso apunta, por exemplo, aos narcosubmarinos, tamén coñecidos como semisumerxibles, porque "dende logo son algo novo aquí e non estamos preparados para combatilos, polo que debemos dotarnos tecnoloxicamente para poder facelo". Ademais, asegura que para facer fronte a esta lacra "hai que fortalecer a colaboración internacional", pois "gran parte dos alixos que coñecemos o pasado 2023 derivan da labor de investigación da Policía, a Garda Civil, Aduanas e axencias internacionais como a DEA ou os servizos de intelixencia colombianos".

Hai que ser conscientes de que este tipo de transportes, xa sexan pesqueiros ou semisumerxibles, saen de Sudamérica e cruzan o océano para chegar a Europa. Os sistemas legais dos países de Sudamérica son moi diferentes aos nosos e ás veces atópanse liñas vermellas, pero "a colaboración entre administracións é necesaria", porque, como recorda Alonso, "os cárteles da droga non coñecen de ningún tipo de fronteiras nin limitación nin barreiras". "Os cárteles organizan o transporte e póñense de acordo entre participantes de diferentes países dunha forma moitísimo máis áxil da que o fai a policía e a xustiza de cada país e os propios gobernos", afirma o xerente da Fundación Galega contra o Narcotráfico. Así que, agora que é tempo de eleccións en Galicia, e a pesares de que a modificación da lexislación debería darse máis a nivel estatal, o certo é que dende a comunidade tamén se poden facer cousas e os políticos deben implicarse na cuestión.

O 20 % DA HEROÍNA QUE CHEGA A GALICIA, QUÉDASE PARA CONSUMIR EN GALICIA

Fronte á baixada de prezo da cocaína, está a suba do da heroína. Os narcotraficantes que operan en Galicia teñen menor inventario desta droga, aínda que cada vez chega tamén en maiores cantidades á comunidade, sendo o seu destino final a propia Galicia ou ben o norte de Portugal. En concreto, é o país veciño o que ten un maior problema neste senso, pola alta demanda deste produto que procuran desesperadamente os toxicómanos. E é que o problema dos adictos á heroína que sacudiu a España na década dos 80 trasladouse ao territorio luso. Así o confirman dende as Unidades de Droga e Crimen Organizado (UDYCO), do Corpo Nacional de Policia. Un dos grupos máis activos na loita contra o narcotráfico atópase na provincia de Pontevedra. No último ano realizáronse ata catro grandes operacións co obxectivo de sacar quilos e máis quilos de heroína da circulación. E é que Pontevedra leva anos no foco das organizacións criminais. É unha zona de entrada da droga tanto para a Península como para Europa.

A heroína chega por carretera dende Países Baixos principalmente. Tamén ten chegado dende Turquía, Irán e Afganistán. Grazas á labor das forzas e corpos de seguridade do Estado, as operacións de incautación lograron deixar moi desabastecido ao mercado da heroína en España. Tal é a situación que ante a escaseza de oferta, o prezo dispárase, superando por moito ao doutras substancias como a propia cocaína. Se fai uns anos o prezo da heroína era menor ao da cocaína, na actualidade a tendencia é a inversa: o quilo de heroína pasou de custa uns 19.000 euros hai un par de anos a chegar agora aos 26.000. E aínda que a metade da substancia que chega a Galicia remata en territorio portugués, unha cantidade importante, ao redor do 30 %, acaba en Madrid e, aproximadamente, o 20 % quédase en Galicia.

COCAÍNA: DOS 263 EUROS POR GRAMO DE AUSTRALIA AOS 3 DE BOLIVIA

En Estados Unidos, segundo os datos do último Informe Mundial sobre Drogas da ONU (2022), o prezo medio da cocaína é de 120 dólares por gramo. En Bolivia, de 3 dólares por gramo; en Costa Rica e México, 14 dólares. Sen embargo, en Rusia o prezo medio da cocaína é de 95 euros por gramo. En Xapón, custa uns 130 euros; na China, 128 dólares; e en Australia, de 263. En Europa o prezo medio é duns 74 euros: en Alemaña é de 89 dólares; en Francia, de 77; nos Países Baixos, de 62; e en Reino Unido, de 95. En España, está aínda máis barata que na media da UE, a uns 60 euros por gramo.

HEROÍNA: DOS 390 DÓLARES POR GRAMO DE EE.UU. AOS 20 DE PORTUGAL

En Estados Unidos, tamén segundo os datos reflectidos no último Informe Mundial sobre Drogas da ONU (2022), o prezo medio da heroína é de 390 dólares por gramo e en Irlanda de 212 euros por gramo. En Brunei chega á frioleira de 1.330 dólares o gramo. Sen embargo, en Portugal o prezo medio da heroína é de 20 euros por gramo, moi semellante ao custe de Israel. En Nova Zelanda supera os 650 dólares. En Xapón, un gramo de heroína custa en torno a 200 euros o gramo. En Europa o prezo medio ronda os 50 euros por gramo na zona euro. En España o custe é algo maior, duns 60 euros por gramo."           (Galicia Confidencial, 18/01/24)