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30.6.26

Dos huelgas generales derrocan el paquete de medidas laborales del gobierno portugués... el paquete laboral solo fue rechazado porque quienes se declararon en huelga y quienes se manifestaron lograron situar la cuestión laboral en el centro de la vida política nacional, creando así una conciencia generalizada sobre la naturaleza de la contrarreforma prevista... El protagonismo que adquirió el tema laboral restó protagonismo a las guerras culturales promovidas por la extrema derecha, totalmente artificiales (como la prohibición del uso del burka, por ejemplo) e, incluso, a la agenda antiinmigrante que venía cobrando fuerza de la mano del Gobierno... la convergencia sindical en el rechazo de la propuesta -que alcanzó su punto álgido en la huelga general conjunta de diciembre- infundió confianza a los sectores sociales susceptibles de movilizarse en estos tiempos difíciles. Así fue como el paquete laboral, además de antipopular, se volvió impopular: aprobarlo pasó a tener un coste electoral más elevado... La izquierda que se enfrenta al neofascismo y al Gobierno no debe morder el anzuelo de las guerras culturales: es hora de tomar la iniciativa junto al pueblo que ganó el viernes, la mayoría social que rechaza la precariedad (Jorge Costa)

"El 19 de junio, el Parlamento portugués rechazó la propuesta de Reforma de la Legislación Laboral presentada por el Gobierno. Los 100 diputados que apoyaron al Gobierno (PSD, CDS e IL) quedaron en minoría cuando a los votos del PS (58) y de los demás partidos de izquierda (12) se sumaron –en contra de las previsiones de periodistas y comentaristas– los 60 votos de Chega (extrema derecha).

Los lectores de Viento Sur pudieron seguir la lucha contra este paquete de medidas brutales contra los trabajadores, incluidas las dos huelgas generales, en diciembre y en junio, la primera convocada por las dos centrales sindicales, CGTP y UGT. De hecho, el paquete laboral solo fue rechazado porque quienes se declararon en huelga y quienes se manifestaron lograron situar la cuestión laboral en el centro de la vida política nacional, creando así una conciencia generalizada sobre la naturaleza de la contrarreforma prevista.

El protagonismo que adquirió el tema laboral restó protagonismo a las guerras culturales promovidas por la extrema derecha, totalmente artificiales (como la prohibición del uso del burka, por ejemplo) e, incluso, a la agenda antiinmigrante que venía cobrando fuerza de la mano del Gobierno.

Al mismo tiempo, la convergencia sindical en el rechazo de la propuesta -que alcanzó su punto álgido en la huelga general conjunta de diciembre- infundió confianza a los sectores sociales susceptibles de movilizarse en estos tiempos difíciles. Así fue como el paquete laboral, además de antipopular, se volvió impopular: aprobarlo pasó a tener un coste electoral más elevado.

A pesar de que el Presupuesto del Estado se aprobó con los votos de los diputados del Partido Socialista, la derecha tradicional ha aprobado junto con Chega importantes leyes regresivas en ámbitos como la inmigración, la nacionalidad y la identidad de género. Esto llevó a mucha gente a creer que, tras frustrarse los persistentes intentos de someter a la UGT para arrastrar al PS, la presión patronal (y de las finanzas) sobre Chega llevaría al partido a salvar la ley del Gobierno. La sucesión de reuniones de negociación entre Montenegro y Ventura dio credibilidad a esa expectativa. El viernes, el voto en contra de Chega fue recibido con sorpresa.

La victoria de las huelgas y el poder de la lucha, incluso en un contexto tan adverso, no son la única lección que se puede extraer de este episodio. También queda patente la especificidad de Chega dentro del espectro de la derecha, su perfil típicamente neofascista. Al igual que el fascismo histórico, el neofascismo, antes de llegar al poder, evita aprobar las medidas impopulares de los liberales (sobre todo aquellas que aplicará con mayor rapidez si llega al Gobierno). Al igual que el Frente Nacional francés ante la reforma de las pensiones, Chega ha antepuesto la acumulación de fuerza electoral a la obediencia orgánica al plan patronal, distinguiéndose así del resto de la derecha. Por eso también ha ocultado su primer programa, de 2019, el más sinceramente ultraliberal. 

En resumen: ya se ha demostrado que la suma de los votos de la derecha tradicional y de los neofascistas es peligrosa, pero, por el momento, la táctica de Chega hace que esa mayoría sea demasiado inconsistente como para lanzarse a enfrentamientos frontales contra las mayorías sociales.

Aplicar el paquete de medidas laborales implicaría un enfrentamiento con la mayoría de los trabajadores y trabajadoras, incluido el proletariado industrial que trabaja por turnos, cuyo componente salarial por horas extras se veía afectado por la nueva ley. Al perder la hegemonía en el tema laboral, la derecha huyó de él tan pronto como pudo. Una vez descartada la posibilidad de un acuerdo con la UGT, Chega eligió como “exigencia negociadora” la reducción de la edad de jubilación, un anatema para Montenegro. Derrotado, el Gobierno tiró la toalla: con el apoyo de Chega, adelantó la votación parlamentaria y ni siquiera intentó remitir la ley, sin votación, a la comisión especializada (lo que habría prolongado la centralidad del tema en la agenda política). 

Ahora, el PSD y Chega intentarán devolver al país a la agenda conservadora y antiinmigración, el terreno de juego preferido de la disputa entre las derechas. En cuanto al PS, se prepara para, «en nombre de la estabilidad», volver a dar luz verde al presupuesto del PSD. La izquierda que se enfrenta al neofascismo y al Gobierno no debe morder el anzuelo de las guerras culturales: es hora de tomar la iniciativa junto al pueblo que, de hecho, ganó el viernes, la mayoría social que rechaza la precariedad." 

(Jorge Costa , Viento Sur, 23/06/26)

18.7.24

La extrema derecha portuguesa y la derecha, aprueban la discriminación contra los hijos de desempleados... Chega quiere que los hijos de personas que no tienen trabajo se queden en listas de espera para acceder a una guardería gratuita... «la propuesta forma parte de la idea de Chega de excluir a las personas que considera que ”no son buenas'... ¿Y quién considera Chega que no es 'bueno'? Los pobres, que reciben RSI, que reciben apoyo social»

 "Chega lo propuso, el PSD lo acepta y lo aplica. El proyecto de resolución presentado por la extrema derecha para cambiar los criterios de acceso a las guarderías gratuitas con el fin de discriminar a los hijos de desempleados fue aprobado la semana pasada en la Asamblea Regional de las Azores con los votos a favor del propio partido, el PSD, el CDS y el PPM, las abstenciones de Iniciativa Liberal y los votos en contra del Bloque, el PS y el PAN.

El texto del proyecto de ley establece explícitamente que «tendrán prioridad para acceder a las guarderías gratuitas los niños de hogares cuyos padres o tutores trabajen». Esto significa que se dejará de lado a los hijos de los desempleados.

El gobierno de José Manuel Bolieiro lo aplicará ahora como «proyecto piloto». 

El Ejecutivo regional confirma su intención de probar en la práctica si «estos criterios son realmente justos». La misma fuente afirma que «no es natural que el Gobierno entienda dejar atrás a los niños con vulnerabilidades», pero no explica cómo encaja esto con discriminar a los menores por ser hijos de personas en paro.

 Y si el PSD quiere aplicar la discriminación para ponerlo a prueba, Chega tiene mucho más claro lo que está en juego. En el debate en la Asamblea Regional, los diputados de extrema derecha estigmatizan a quienes reciben la Renta de Inserción Social. Olivéria Santos dice que se está «quitando el sitio» a los que «quieren trabajar» y añade: «No puedo aceptar que una madre que está en casa, deje a sus hijos en la guardería y luego vuelva a casa y se pase todo el día viendo la televisión sin ocuparse de su hijo». Otro diputado del partido de André Ventura afirma explícitamente que «los niños de RSI se han adueñado de las guarderías mientras sus padres van al café, al supermercado, donde les da la gana».

António Lima, diputado regional del Bloque de Izquierda, afirma que esto «está dejando a las personas que están en paro sin ningún apoyo social y sin el apoyo de la guardería que es fundamental para su promoción social y para el ascensor social del que tanto se habla». Andreia Cardoso, del PS, coincide en que se trata de una «discriminación negativa de los niños en función de los ingresos o de las opciones vitales de sus padres» que «no es aceptable».

 Para el Bloque, esto significa que la derecha se ha embarcado en «una pendiente resbaladiza hacia la extrema derecha». António Lima sostiene que «la propuesta, que contó con el apoyo del PSD, el CDS y el PPM, “forma parte de la idea de Chega de excluir a las personas que considera que ”no son buenas'». ¿Y quién considera Chega que no es 'bueno'? Los pobres, que reciben RSI, que reciben apoyo social».

La respuesta urgente, por otro lado, debería ser garantizar plazas de guardería para todos los niños y la responsabilidad de que esto no ocurra es de quienes gobernaron y «no fueron capaces de construir ni una sola guardería» en cuatro años, argumenta la estructura regional del partido."               (Esquerda, 18/07/24, traducción DEEPL)

28.4.24

El esquema que se ha vivido estos días en España en relación con Pedro Sánchez y su esposa no es nuevo... ha pasado recientemente en Portugal... el precedente del acoso judicial cuando la derecha no gobierna es el de António Costa... Los socialistas perdieron el Gobierno portugués después de que el ex primer ministro dimitiera por un supuesto caso de corrupción que al final quedó en nada, pero Portugal pasó de un gobierno socialista a un gobierno conservador... sin duda, la inspiración del plan desestabilizador de Feijóo... y es que los jueces portugueses que desmontaron el caso se preguntan por qué la Fiscalía, para apoyar su tesis, decidió adjuntar al expediente más de 1.000 páginas de artículos de periódicos y revistas sobre el caso, algo que “no sirve de nada”, ya que “no constituyen prueba de los hechos que se pretenden demostrar”

 "Un supuesto caso de corrupción que salpica a personas próximas al líder. Portadas de periódicos, monográficos informativos, tertulias en las que no se habla de otra cosa y la oposición subiendo los decibelios del ruido político hasta el punto de deslegitimar el Gobierno. ¿Y después?

El esquema que se ha vivido estos días en España en relación con Pedro Sánchez y su esposa no es nuevo. No todos los casos son iguales, pero las campañas de deslegitimación de las derechas cuando no gobiernan vienen de lejos, y no conocen fronteras. Ha pasado recientemente en Portugal, donde los socialistas han perdido el Gobierno después de que António Costa dimitiera a causa de un supuesto caso de corrupción que ha quedado en nada.

Es verdad que si en lugar de vivir en Portugal, se vive en otros lugares, el líder puede acabar injustamente en la cárcel, como Lula da Silva, o destituida, como Dilma Rousseff; o en el exilio, como el boliviano Evo Morales –cuando le dieron un golpe de Estado–, o el ecuatoriano Rafael Correa, donde el Gobierno ahora ha cometido un asalto insólito a la embajada de México en Quito para llevarse al ex vicepresidente Jorge Lasso.

Pero también puede ocurrir que se manifiesten cada día en la puerta de la casa de los rivales de izquierdas con vuvuzelas, como les ha pasado a Pablo Iglesias e Irene Montero –además de los múltiples casos construidos mediáticamente y judicialmente que quedaron en nada, como el de Neurona, la niñera. la supuesta financiación extranjera irregular, el informe PISA, y la causa contra Vicky Rossell, entre otros–.

La espiral de deshumanización y deslegitimación del adversario político puede llevar incluso al intento de asesinato que sufrió Cristina Kirchner, por ejemplo, o al asalto del Capitolio en 2020, o de los tres poderes en Brasilia, en 2023.

Sánchez se ha apartado unos días para reflexionar sobre su futuro. El detonante es la apertura de diligencias de un juez de Madrid contra la esposa de Sánchez por una denuncia fundamentada en recortes de prensa con noticias falsas. Independientemente de que el acoso personal contra Sánchez y su esposa venga de lejos, lo cierto es que se plantea dejar el cargo a raíz de una causa judicial con las patas muy cortas.

Y por una causa judicial con las patas muy cortas, Portugal pasó de un gobierno socialista a un gobierno conservador, en un parlamento con récord de diputados de la extrema derecha y los partidos de izquierdas en mínimos –PS, Bloco y PCP–. 

 Pero, ¿qué pasó con el caso judicial que hizo caer al Gobierno socialista de Portugal?

La llamada operación Influencer causó un terremoto político en Portugal. Y cinco meses después de que el caso saliera a la luz, no hay ningún detenido entre los acusados, a los que solo se les aplica la medida menos grave de un plazo de identidad y residencia, ya que el Tribunal de Apelación de Lisboa ha considerado que no hay pruebas que apoyen la idea de que hubo “cualquier tipo de delito”.

¿Qué decidieron los jueces?

El Tribunal de Apelación dictó sentencia hace diez días en el marco del recurso presentado por dos acusados y por la Fiscalía contra las medidas cautelares aplicadas en esta operación judicial. Tras un largo periodo de interrogatorios en noviembre, el juez instructor dictaminó que no había pruebas suficientes para mantener en prisión preventiva a ninguno de los acusados. La Fiscalía impugnó la decisión y presentó un recurso, pero finalmente fue derrotada una vez más por ser incapaz de aportar pruebas suficientes para demostrar que había delito en los hechos supuestamente cometidos.

¿Cómo justifican los jueces la decisión?

En uno extenso escrito de más de 300 páginas, los magistrados consideran que la Fiscalía hizo “juicios especulativos” y que no había “ningún indicio” de favoritismo indebido hacia el proyecto de construcción de un centro de datos en la ciudad portuaria de Sines, siendo estas acusaciones “vagas” y “genéricas”. Se critica a la Fiscalía por crear una idea basada en escuchas telefónicas que “no muestran nada”. 

 Los jueces también se preguntan por qué la Fiscalía, para apoyar su tesis, decidió adjuntar al expediente más de 1.000 páginas de artículos de periódicos y revistas sobre el caso, algo que “no sirve de nada”, ya que “no constituyen prueba de los hechos que se pretenden demostrar”.

¿Qué estaba en cuestión?

El 7 de noviembre, Portugal se despertó con una serie de registros en oficinas, ministerios y la residencia oficial del primer ministro. La Fiscalía creía que el Gobierno había favorecido a la empresa Startcampus, que quería construir un centro de datos en Sines, en el suroeste del país. En la mañana de los registros, un comunicado de la Fiscalía enviado a los periodistas detallaba que “también se ha descubierto que los sospechosos han invocado el nombre y la autoridad del primer ministro para desbloquear procedimientos”, en un intento de indicar que António Costa estaba implicado en la supuesta trama de favoritismo. Costa no llegó a ser imputado, pero dimitió ese mismo día.

¿Deja esta decisión a António Costa libre de culpa?

António Costa no era uno de los acusados ni el objetivo directo del juicio, y el tribunal demuestra que no hay pruebas de la implicación del ex primer ministro en este proceso.

¿Cuál es el futuro de António Costa?

 El Presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, ha afirmado recientemente que “la existencia de un portugués como presidente del Consejo Europeo está más cerca”, en clara referencia a las ambiciones europeas de António Costa.

Lo único que se sabe a ciencia cierta es que Costa volverá, de momento, a su papel de comentarista en el nuevo canal de televisión News Now."                     (Andrés Gil , Ruben Martins  , eldiario.es, 26/04/24)

18.4.24

Una resolución del Tribunal de Relação deja en nada las acusaciones de la Fiscalía que llevaron a la dimisión del exprimer ministro portugués Antonio Costa... Añade que las sospechas que recaen sobre el ex primer ministro son meras especulaciones ¿Y ahora qué?

 "El Tribunal de Apelación de Lisboa se pronunció este miércoles sobre el recurso del Ministerio Fiscal y de los acusados Vítor Escária y Diogo Lacerda Machado contra las medidas de coerción decididas por el juez de instrucción en la operación Influencer. El tribunal desestimó el recurso de la fiscalía y estimó los de los acusados. Los fiscales pedían un aumento de la pena y los acusados su anulación.

El Tribunal de Apelación dice que no hay pruebas de que António Costa hablara con Lacerda Machado sobre el Centro de Datos de Sines. Añade que las sospechas que pesan sobre el ex primer ministro son meras especulaciones.

Vítor Escária y Lacerda Machado sólo estarán sujetos al Término de Identidad y Residencia, suavizando las medidas que les había aplicado el juez. No tendrán que pagar fianza.

El tribunal considera que no hay indicios de tráfico de influencias.

El tribunal subraya que el auto de presentación de los acusados para el primer interrogatorio era el instrumento que definiría la decisión del tribunal de primera instancia y que los hechos que se añadieran después "no podrían ser invocados en apelación". Se trata del caso de Vítor Escária, Diogo Lacerda Machado, entre otros, que llevó a la dimisión del Primer Ministro António Costa.

 Así, "el tribunal analizó todos los hechos invocados en el auto de primer interrogatorio, destacando que no se puede confundir un hecho, como acontecimiento histórico, con el contenido de unas escuchas telefónicas o incluso de unas informaciones periodísticas".

"De este análisis se desprende que ninguno de los hechos invocados supone la comisión de delitos y no van más allá del desarrollo de las funciones de cada uno de los intervinientes, todos los cuales actuaron en el ámbito de dichas funciones", señala el comunicado.

El tribunal subraya que en Portugal no existe una legislación sobre los grupos de presión, "legislación que, de existir, evitaría muchas situaciones dudosas como algunas de las constatadas en el expediente".

"El Tribunal llama la atención sobre la impropiedad de tratar asuntos de Estado en mesas de restaurante, pasando por alto los procedimientos y olvidando la necesidad de documentar las relaciones entre representantes de intereses privados y funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones".
Hace una semana, el Tribunal Supremo de Justicia decidió transferir la investigación sobre el Sr. Costa al DCIAP.
El Tribunal concluyó que los hechos constatados "no son, en sí mismos, constitutivos de ningún tipo de infracción penal" y que, por tanto, analizando los peligros existentes que pudieran fundamentar cualquier medida de coerción, concluyó que "tampoco aquí existen en el caso concreto".

 "El tribunal subraya que su decisión sólo tiene por objeto determinar si existe causa para la aplicación de medidas coercitivas y no analizar el fondo de la investigación penal en curso. La decisión adoptada representa únicamente un análisis de las pruebas existentes en el momento del primer interrogatorio judicial y de las necesidades cautelares que existían en ese momento", señala el comunicado.

El tribunal también subrayó que sólo se encarga de decidir sobre posibles errores en las decisiones tomadas por los tribunales de primera instancia y "no produce segundas sentencias".

La decisión se adoptó por unanimidad."                (RTP, 17/04/24, traducción DEEPL)

 

26.3.24

Portugal: Los ciudadanos portugueses se han visto expulsados del mercado de la vivienda y existen pocos planes estatales para el alquiler de viviendas. La realidad es que los sucesivos gobiernos no han hecho nada ante la crisis de la vivienda, la persistencia de los bajos salarios y la falta de fiabilidad de los servicios públicos de salud... La desigualdad de ingresos y riqueza y los niveles de pobreza en Portugal se encuentran entre los más altos de Europa... los bajos salarios y el elevado desempleo han espoleado la emigración. En la última década, con gobiernos socialistas y socialdemócratas de centro-derecha, unas 20.000 enfermeras portuguesas se han marchado a trabajar al extranjero, en una fuga de talento médico sin precedentes... Aunque el próximo gobierno recibirá estos fondos de la UE para gastarlos en infraestructuras y servicios, es probable que haga poco para que un sector capitalista muy débil invierta, amplíe el empleo y aumente los salarios. Esto se debe a que la rentabilidad del capital en Portugal es miserable. Lleva 40 años baja y plana. La UE no ha hecho nada por el capital portugués hasta ahora... no hay ningún plan real para cambiar la triste suerte de los hogares portugueses. La desesperación trae el ascenso de la derecha neofascista

 "Portugal celebra hoy elecciones generales, sólo dos años después de las últimas. Se celebran antes de tiempo porque el Primer Ministro socialista Costa se vio obligado a convocarlas tras una serie de escándalos de corrupción de ministros del gobierno.   Además, un tribunal de Lisboa ha decidido recientemente que un antiguo Primer Ministro socialista sea juzgado por corrupción. Los fiscales alegan que José Sócrates, primer ministro entre 2005 y 2011, se embolsó unos 34 millones de euros (36,7 millones de dólares) durante su etapa en el poder gracias a los chanchullos, el fraude y el blanqueo de dinero.

Poco menos de 11 millones de portugueses tienen derecho a voto, y los sondeos de opinión sugieren que el partido antiinmigración y neofascista Chega (¡Basta ya!) podría obtener los mayores beneficios y mantener el equilibrio de poder en el Parlamento entre los socialistas de centroizquierda, actualmente en el poder, y los socialdemócratas de centroderecha.

La principal oposición al actual gobierno, el Partido Socialdemócrata (PSD), ha formado una alianza con el Partido Popular (CDS-PP) y el Partido Popular Monárquico (PPM), para formar lo que denominan Alianza Democrática (AD), que liderará Luís Montenegro, líder del PSD.  Pero el PSD también está salpicado por acusaciones de corrupción.  Una investigación sobre corrupción en las islas Madeira (Portugal) provocó la dimisión de dos destacados cargos del PSD.

Los socialistas en funciones tienen ahora a Pedro Santos como líder.  El partido ofrece algunas reformas mínimas: pretende devolver el 50% del IVA a quienes compren coches híbridos o eléctricos, crear una entidad que controle el alquiler de viviendas y garantizar la financiación de la banca pública a quienes compren una casa, hasta los 40 años -la vivienda es un gran problema-.

La nueva alianza de centro-derecha AD pretende defender el "conservadurismo liberal", la "democracia cristiana" y el "liberalismo económico".  AD afirma que quiere implantar un tipo impositivo máximo del 15% para las personas de hasta 35 años, así como hipotecas del 100% para los compradores de su primera vivienda.

El neofascista antiinmigración Chega, dirigido por Andre Ventura, quiere defender los "valores nacionales" y frenar el "fundamentalismo islámico".  Chega pretende equiparar la pensión mínima al Salario Mínimo Nacional y ofrecer un año de permiso de paternidad y maternidad, compartido entre los padres del niño.

También hay varios pequeños partidos de izquierdas que podrían obtener entre todos un 5% de los votos.

La pandemia fue un desastre para una economía portuguesa ya de por sí débil.  Y desde entonces, la recuperación económica posterior al COVID se ha visto impulsada por la desregulación y una serie de planes diseñados para atraer la inversión extranjera.  Esto ha distorsionado el mercado de la vivienda más allá de todo reconocimiento en un lugar donde el salario mínimo mensual es de 760 euros y donde el 50% de las personas ganan menos de 1.000 euros al mes. La liberalización del mercado del alquiler, la concesión de "visados de oro" que otorgan permisos de residencia a cambio de la compra de propiedades por valor de 500.000 euros o más, la introducción de un "régimen de residencia no habitual" para extranjeros que ahorra impuestos y, más recientemente, la creación de un visado para nómadas digitales que permite a los extranjeros adinerados trabajar a distancia y pagar un tipo impositivo de sólo el 20% han desempeñado un papel importante. También ha influido -quizá de forma más evidente- la compra masiva de pisos para convertirlos en lucrativos alquileres de corta duración.  Sólo en Lisboa hay 48.000 viviendas vacías, y 750.000 en todo Portugal.  Los ciudadanos portugueses se han visto expulsados del mercado de la vivienda y existen pocos planes estatales para el alquiler de viviendas. La realidad es que los sucesivos gobiernos no han hecho nada ante la crisis de la vivienda, la persistencia de los bajos salarios y la falta de fiabilidad de los servicios públicos de salud.

El salario medio es de apenas 1.300 euros (1.466 dólares estadounidenses) al mes. Entre todos los países de la OCDE, Portugal es el sexto país con el salario medio más bajo, pero el que más ha subido el precio de la vivienda.  En 2022, la remuneración neta de un trabajador soltero medio, después de impuestos y prestaciones, era del 71,9% de su salario bruto, frente a la media de la OCDE del 75,4%. En Portugal, un trabajador medio casado y con dos hijos tenía una remuneración neta, después de impuestos y prestaciones familiares, del 84,6% de su salario bruto, frente al 85,9% de la media de la OCDE.

La desigualdad de ingresos y riqueza y los niveles de pobreza en Portugal se encuentran entre los más altos de Europa.  Según la Base de Datos Mundial sobre Desigualdad, el principal organismo de investigación para medir la desigualdad de ingresos y riqueza en un país, en Portugal en 2022, el 10% de los adultos con más ingresos poseía el 36% de los ingresos personales totales del país (antes de impuestos y prestaciones), mientras que el 50% de los adultos con menos ingresos sólo tenía que compartir el 19%.  El 1% de la población con mayores ingresos tiene el 10% de todos los ingresos personales.  Estas proporciones han empeorado con los sucesivos gobiernos del siglo XXI.

La desigualdad es aún mayor cuando se trata de riqueza personal, es decir, propiedades, ahorros y activos financieros como acciones y bonos.  En 2022, el 10% de la población adulta más rica poseía el 60% de la riqueza personal de Portugal, mientras que el 50% de la población más pobre sólo poseía el 3,6%.  En otras palabras, poseen muy poco o nada.  El 1% más rico poseía el 25% de toda la riqueza personal.  Y estas proporciones han empeorado en los últimos 25 años con los sucesivos gobiernos.

El Gobierno de Costa llegó al poder con la promesa de revertir las políticas de austeridad impuestas por la Eurozona tras la crisis de 2008.  Pero, al igual que otros gobiernos del sur de Europa en la última década, apenas avanzó en materia de crecimiento, productividad e inversión, aunque evitó medidas de austeridad aún peores.  La productividad se ha estancado en los últimos ocho años.

Desde el año 2000, la economía portuguesa va a la zaga del resto de la UE.  La Unión Europea pretendía supuestamente "nivelar" las economías capitalistas más débiles con el núcleo más rico.  La apertura del comercio y la inversión tras la adhesión de Portugal en 1986 parecía funcionar, al igual que en otros países más débiles de la UE.  Pero la introducción del euro lo cambió todo.  Antes, los países más débiles de la UE podían dejar que sus monedas se depreciasen frente al deutschemark para intentar seguir siendo competitivos.  Eso ya no era una opción en la eurozona.  Sin una mayor inversión y productividad, los miembros capitalistas más débiles no podían competir.  La convergencia se convirtió en divergencia.  Portugal, como otros miembros más débiles, dependía de la IED de Alemania y Francia.  La deuda externa aumentó bruscamente y la crisis de la deuda del euro en 2012, tras el colapso financiero mundial, empujó al país a la penuria y la austeridad.  El PIB per cápita de Portugal sigue siendo menos de la mitad del de Alemania.

Mientras tanto, los bajos salarios y el elevado desempleo han espoleado la emigración.  En la última década, con gobiernos socialistas y socialdemócratas de centro-derecha, unas 20.000 enfermeras portuguesas se han marchado a trabajar al extranjero, en una fuga de talento médico sin precedentes. La tasa de desempleo juvenil sigue siendo cercana al 25%.

Los principales partidos ponen todas sus esperanzas en el Plan de Recuperación y Resistencia de la UE, que reúne fondos de los miembros más ricos para ayudar a las economías más débiles: es la primera vez que se emplea un paquete fiscal de este tipo en toda la UE.  Pero el dinero de la UE aún no se ha desembolsado.  Y viene con condiciones: el Gobierno debe mantener una política fiscal estricta y un déficit presupuestario bajo y, sobre todo, empezar a reducir su enorme ratio de deuda pública.

Aunque el próximo gobierno recibirá estos fondos de la UE para gastarlos en infraestructuras y servicios, es probable que haga poco para que un sector capitalista muy débil invierta, amplíe el empleo y aumente los salarios.  Esto se debe a que la rentabilidad del capital en Portugal es miserable.  Lleva 40 años baja y plana.  La UE no ha hecho nada por el capital portugués hasta ahora.

Quienquiera que triunfe en las elecciones de hoy no tiene ningún plan real para cambiar la triste suerte de los hogares portugueses. La desesperación podría ver el ascenso de la derecha neofascista."

(Micael Roberts, Brave new europe, 10/03/24; Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com)

12.3.24

El colapso del sistema político portugués tras un bienio catastrófico le sirvió el domingo en bandeja al ultraderechista André Ventura, líder del Chega, la oportunidad para dar un salto histórico... Todos los actores políticos tradicionales de Portugal trabajaron en la práctica en los dos últimos años a favor de la ultraderecha... No obstante, el principal valedor del Chega fue desde el primer momento el Gobierno socialista, que murió de éxito con la mayoría absoluta... Los escándalos se sucedieron... llegando a elegir como sucesor al exministro de Infraestructuras Pedro Nuno Santos, que había tenido que dejar el Gobierno por el escándalo de las indemnizaciones de oro de la aerolínea TAP... El presidente de la República, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, también hizo su decisiva contribución para el éxito de la extrema derecha, al negarse a que los socialistas recompusiesen su gobierno tras la dimisión de Costa... El intenso aumento de la inmigración en el último decenio, la fuerte subida de precios en los productos básicos y la coyuntura internacional de inseguridad, con las guerras y la emergencia climática, completaron un escenario en el que Ventura, hábil demagogo formado en la escuela televisiva del fútbol y los sucesos, jugó sus cartas con eficacia... La evidencia es que, tras ser el que mejor resistió en el sur de Europa en los últimos lustros, el sistema político portugués ha entrado también en colapso, justo cuando se ha recuperado la participación, hasta un 66% que es el máximo de este siglo, lo que demuestra que la abstención era un reflejo de un malestar profundo que no se canalizaba en las urnas (Anxo Lugilde)

 "El virtual nuevo primer ministro luso, el conservador Luís Montenegro, ni tiene la mayoría en el Parlamento de Lisboa ni dispone ahora mismo de perspectivas de poder formarla

El colapso del sistema político portugués tras un bienio catastrófico le sirvió el domingo en bandeja al ultraderechista André Ventura, líder del Chega, la oportunidad para dar un salto histórico que no desaprovechó. Multiplicó su porcentaje de votos del 2022 por 2,5 veces y cuadriplicó su número de escaños, hasta 48 sobre 230. Esta escalada de la extrema derecha, que ocupa el espacio dejado por el desplome del hasta ahora gobernante Partido Socialista (PS), convierte al conservador Luís Montenegro en el virtual próximo primer ministro de Portugal. Accederá al cargo en franca minoría, pues mantiene su promesa de no entenderse con la extrema derecha y los socialistas sólo se han comprometido a facilitar su entrada en el poder. Se abre así una etapa girada a la derecha por la vía más extrema y bajo el riesgo del caos institucional. 

Todos los actores políticos tradicionales de Portugal trabajaron en la práctica en los dos últimos años a favor de la ultraderecha, aunque fuese sin querer en la gran mayoría de los casos. Empezó a hacerlo ya en la campaña electoral de enero del 2022 el ahora dimisionario primer ministro socialista António Costa, quien logró una inesperada mayoría absoluta agitando el fantasma de la ultraderecha para nutrirse del voto útil. Después los medios magnificaron el acenso del Chega, pues era la tercera fuerza, pero gracias a la atomización de los partidos pequeños, con un porcentaje, el 7%, de lo más discreto en el contexto europeo, de la mitad de lo que tenía Vox. El protagonismo mediático de Ventura en los últimos tiempos resultó de lo más desmedido.

Los partidos derrotados del 2022 allanaron también el camino ascendente del Chega al embarcarse al unísono en una lenta y poco eficaz renovación. La más rápida, la del partido conservador PSD, llevó a la jefatura de la oposición en el verano de ese año a un líder de poco tirón, Luis Montenegro, sin experiencia de gestión. Había sido un gris portavoz parlamentario durante el gobierno de su compañero Pedro Passos Coelho. En las urnas su coalición bajó casi un punto y medio respecto al 2022. 

El Bloco de Esquerda se encomendó hace menos de un año a su dirigente de aparente más tirón, Mariana Mortágua, que el domingo fracasó, ante la competencia del emergente Livre de Rui Tavares, un partido de izquierdas de la misma hornada temporal que el Chega. Peor le fue aún al secretario general del Partido Comunista Portugués, Paulo Raimundo, elegido en el tercer relevo en 60 años en esta fosilizada formación, pues si el Bloco se estancó el PCP se hundió más aún.

No obstante, el principal valedor del Chega fue desde el primer momento el Gobierno socialista, que murió de éxito con la mayoría absoluta. Supuso el período de mayor inestabilidad en los ocho años largos en los que Costa ha estado en el poder, primero en alianza con la izquierda y después en minoría. Los escándalos se sucedieron hasta llegar al súmmum en noviembre, cuando un caso no aclarado aún de presunta corrupción en su entorno más próximo provocó la dimisión del primer ministro, después de que la fiscalía anunciase que le iba a investigar. Por si fuera poco, el Partido Socialista (PS) eligió como sucesor al exministro de Infraestructuras Pedro Nuno Santos, que había tenido que dejar el Gobierno por el escándalo de las indemnizaciones de oro de la aerolínea TAP.

El presidente de la República, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, también hizo su decisiva contribución para el éxito de la extrema derecha, al negarse a que los socialistas recompusiesen su gobierno tras la dimisión de Costa. Convocó elecciones inmediatas. En ellas el único candidato que repetía respecto al 2022 entre los seis mayores partidos era el ultra Ventura, que se enfrentaba contra rivales poco conocidos, novatos y en muchos casos muy débiles. Así, en la campaña el cabeza de lista del Chega fue el amo de la pista.

El caldo de cultivo ideal para la escalada formidable de la extrema derecha se completaba con otros factores esenciales, como la corrupción, pues al caso del Gobierno socialista se sumó el que hubo en el ejecutivo regional de Madeira, del mismo partido que el conservador Montenegro. El intenso aumento de la inmigración en el último decenio, la fuerte subida de precios en los productos básicos y la coyuntura internacional de inseguridad, con las guerras y la emergencia climática, completaron un escenario en el que Ventura, hábil demagogo formado en la escuela televisiva del fútbol y los sucesos, jugó sus cartas con eficacia.

El Chega venció en el Algarve y quedó segundo en las circunscripciones del sur, de Lisboa para abajo, en las zonas de siempre más de izquierdas, mientras lograba resultados considerables en los feudos de la derecha tradicional, en el Portugal políticamente gallego, con una marcada impronta conservadora. En conjunto subió de 12 a 48 diputados, lo que, sin todavía los cuatro escaños del exterior, que se adjudicarán en los próximos días, genera un Parlamento virado hacia la derecha que ya tiene 136 de sus 230 diputados, después de subir en votos del 43% al 53%.

Si bien Ventura apeló en la noche electoral a esa clara mayoría de los conservadores y la extrema derecha, Montenegro no quiso saber nada de él, pues se reafirmó en su compromiso electoral del cordón sanitario con los ultras, de modo que emerge así una versión portuguesa del "no es no". Aunque sacase tres de los cuatro escaños del exterior, si bien todo apunta que obtendrá solo dos, Montenegro podría sumar como mucho 91 diputados, los 8 de Iniciativa Liberal y los 82 o 83 suyos, muy por debajo de los 116 de la mayoría absoluta. El socialista Santos, tras el batacazo de perder 13 puntos y más de 40 escaños, anunció que se pasa a la oposición y que se desentiende del Gobierno.

En este caótico panorama institucional, en el que el desgastado presidente Rebelo comenzará a maniobrar de inmediato, las opciones de Montenegro son muy complicadas. La ideal para él sería conseguir la abstención socialista para los presupuestos, pero no sólo choca con lo anunciado por Santos, sino por la línea más a la izquierda de este que la de Costa. La solución que descarta Montenegro es la del pacto con Ventura. Y la que se vislumbra en el horizonte consiste en unas nuevas elecciones para el año próximo. Pero la historia reciente invita a la cautela. La "geringonça", la alianza de izquierdas del 2015 parecía abocada al fracaso inmediato y fue de lo más estable, al contrario de lo que sucedió con la mayoría absoluta de Costa de hace dos años.

La evidencia es que, tras ser el que mejor resistió en el sur de Europa en los últimos lustros, el sistema político portugués ha entrado también en colapso, justo cuando se ha recuperado la participación, hasta un 66% que es el máximo de este siglo, lo que demuestra que la abstención era un reflejo de un malestar profundo que no se canalizaba en las urnas. El océano de la inestabilidad ruge en Lisboa, con un Portugal girado a la derecha por la vía más extrema."                 (Anxo Lugilde, La Vanguardia, 11/03/24)

11.3.24

Dos años después de que Costa consiguiera una atípica mayoría absoluta socialista, Portugal ha votado mayoritariamente por una victoria ajustada de la derecha... Tanto el Bloco de Esquerda como el Partido Comunista no solo se han visto incapaces de rentabilizar el desgaste social del PS sino que se hunden... Y todo a pesar de que los datos macroeconómicos portugueses del último gobierno de Antonio Costa suponen un milagroso aumento del PIB... La realidad a pie de calle es bien distinta. El supuesto milagro económico no llega a los bolsillos de la gente, casi un 70% de los portugueses tienen problemas para llegar a fin de mes... el año pasado el coste del alquiler de una vivienda casi triplicó el de España, mientras el SMI del país tan sólo pasaba de 760 a 820 euros... el creciente malestar social ha sido capitalizado por una ultraderecha neoliberal y ultraconservadora que se ha alzado con el voto de protesta en estas elecciones... el éxito de Chega, el más fulgurante de la democracia portuguesa, se ha construido como declinación lusa de la ola reaccionaria global; en base a propuestas y declaraciones polémicas y racistas, expresa el sentimiento de revuelta, descontento y malestar de la población por los incumplimientos de los diferentes gobiernos, en especial a partir de la crisis del 2007-2008 y el deterioro del escaso Estado de bienestar luso (Miguel Urbán)

 "A principios de noviembre del año pasado estallaba una auténtica bomba informativa que dinamitaba uno de los pocos gobiernos europeos en donde los socialistas gobernaban con mayoría absoluta. Antonio Costa, primer ministro de Portugal desde 2015, dimitía tras verse envuelto en una investigación relacionada con tráfico de influencias, corrupción y prevaricación en proyectos energéticos. A pesar de no ser formalmente imputado, el propio Costa justificó su renuncia porque ser investigado era "incompatible con la dignidad del cargo", convocando adelanto electoral para este pasado domingo diez de marzo.

Dos años después de que Costa consiguiera una atípica mayoría absoluta socialista en una Europa con parlamentos fragmentados y gobiernos de coalición, Portugal ha votado mayoritariamente por una victoria ajustada de la derecha. El candidato del Partido Social Demócrata (PSD) -de herencia demócrata cristiana-, Luís Montenegro, se imponía en las votaciones legislativas con un 29,49% de los votos, superando el 28,66% del candidato del Partido Socialista (PS), Pedro Nuno Santos. Aunque quienes parecen seguir pagando la factura de la inusitada alianza de izquierdas geringonça ("artilugio" en castellano) que permitió que Antonio Costa arrebatara el poder al PSD en 2015, siguen siendo sus socios menores de coalición. Tanto el Bloco de Esquerda como el Partido Comunista no solo se han visto incapaces de rentabilizar el desgaste social del PS sino que han pasado respectivamente del 10,19% y el 8,25% en el 2015 al 4,46% y el 3,3% en el 2024.

Y todo a pesar de que los datos macroeconómicos portugueses del último gobierno de Antonio Costa suponen un milagroso aumento del PIB, alabado como "un modelo de crecimiento para las pequeñas economías europeas", en lo que se ha denominado "capitalismo de la sardina". La realidad a pie de calle es bien distinta. Cada vez son más los que ven que el supuesto milagro económico no llega a los bolsillos de la gente, casi un 70% de los portugueses tienen problemas para llegar a fin de mes y el año pasado el coste del alquiler de una vivienda casi triplicó el de España, mientras el SMI del país tan sólo pasaba de 760 a 820 euros. A pesar del creciente malestar social ante una economía cada vez más dislocada entre los grandes números y la vida real de la gente, no ha sido ni mucho menos capitalizado por las fuerzas a la izquierda del PS sino por una ultraderecha neoliberal y ultraconservadora que se ha alzado con el voto de protesta en estas elecciones.

Así, uno de los grandes vencedores del adelanto electoral ha sido André Ventura, el líder del partido ultraderechista Chega (que significa "basta"), que alcanzo un 18,06% de los votos, convirtiéndose en la tercera fuerza, sus mejores resultados desde su entrada en el parlamento portugués en 2019 con el 1,3%. Un ascenso meteórico para una ultraderecha que desde la revolución de los claveles de 1974 que acabó con la dictadura militar de António de Oliveria Salazar, apenas había estado presente en la vida pública portuguesa. Una situación que a buen seguro cambiará a partir de ahora, en donde Chega parece estar en disposición de jugar un rol más que importante en los próximos años.

 A principios de la década de los setenta, la gran mayoría de los europeos pensaba que el renacimiento de las organizaciones ultraderechistas se articularía en torno a los restos de las dictaduras mediterráneas (Portugal, Grecia y el Estado español). El tiempo ha demostrado lo contrario, salvo el caso particular de Grecia, tanto en Portugal como en el Estado español, las opciones partidarias vinculadas al espectro de la ultraderecha han cosechado tradicionalmente los peores resultados electorales del continente hasta ahora. No es sino a partir del 2019 cuando, tanto en Portugal como en España, la ultraderecha consigue una representación independiente en sendos parlamentos. La internacional reaccionaria que sacude medio mundo, especialmente Europa, llegaba finalmente a la península ibérica con unos cuantos años de retraso en relación a sus homólogos europeos.

Chega se funda el mismo 2019 bajo el liderazgo de André Ventura, un político ultraconservador popularmente conocido por su papel como comentarista deportivo en la televisión. Un proyecto personal de un líder que mantiene la fe religiosa como un pilar más sólido incluso que sus postulados políticos, llegando a afirmar que Dios le ha encargado una misión para transformar Portugal. "Yo creo que Dios me colocó en este lugar, en este momento". El propio Ventura alcanzo cierta popularidad política como candidato del Partido Social Demócrata al Ayuntamiento de Loures (periferia de Lisboa), en donde centró su campaña en el ataque xenófobo y la estigmatización contra la minoría romaní del municipio.

 La propia Chega, al igual que Vox, su homólogo hispano, nace como una escisión de la derecha, en este caso del PSD. De hecho, su nombre proviene del movimiento interno que el propio Ventura lideró dentro del PSD en contra del máximo dirigente del partido al que acusaba de moderado (Chega de Rui Rio). Su éxito, el más fulgurante de la democracia portuguesa, se ha construido como declinación lusa de la ola reaccionaria global; en base a propuestas y declaraciones polémicas y racistas (castración química para agresores sexuales, confinamiento específico para gitanos en pandemia, ataques a los beneficiarios de ayudas sociales, discursos antimigración, antiLGBTQIA+, antifeminista  y  de difusión de teorías conspirativas como la de la gran sustitución demográfica); y como expresión de un cierto sentimiento de revuelta, descontento y malestar de la población por los incumplimientos de los diferentes gobiernos, en especial a partir de la crisis del 2007-2008 y el deterioro del escaso Estado de bienestar luso.

Aunque quizás su elemento programático estrella sea el "combate contra la corrupción". En este sentido, el programa de Chega lleva toda una batería de propuestas como "la creación y efectiva implementación en el ámbito de la Justicia del crimen de enriquecimiento ilícito", así como una reforma del sistema de embargo, decomiso y promoción de los bienes que sean producto de delitos económicos y financieros, y cambios para acelerar los tiempos del sistema judicial. De hecho, su lema de campaña: "Limpiar Portugal", dejaba claras sus intenciones, identificando en los carteles electorales a quiénes hay que limpiar: a los políticos socialistas. La sucesión de escándalos de corrupción, desde el del expresidente socialista José Sócrates hasta el que se ha cobrado el gobierno de Antonio Costa, han sido la gasolina perfecta para el voto de protesta y el ascenso de Chega.

Todavía no sabemos si finalmente Luís Montenegro (PSD) cumplirá su promesa electoral de no gobernar con Chega o si finalmente hará como su homologo hispano (PP) y pactará con ella con tal de asegurarse el gobierno. Pero desde luego lo que sí parece es que el fenómeno de la ultraderecha ha llegado a Portugal para quedarse tal y como han confirmado los resultados electorales y su meteórica ascensión del 1,3% en el 2019 al 18,21% en el 2024. Una ultraderecha que por primera vez tiene audiencia de masas y que cuestiona la Revolución de los Claveles, el hito fundacional de la democracia portuguesa, y que justo en su cincuenta aniversario puede ocupar alguna cartera ministerial. Este 25 de abril será más necesario que nunca que la izquierda portuguesa pueda recuperar el espíritu revolucionario y democrático de Grândola vila morena para no olvidar que el povo é quem mais ordena."  

 (Miguel Urbán, Eurodiputado de Anticapitalistas, Público, 11/03/24)

15.11.23

Hablando de guerra judicial (law-fare)... en Portugal... El juez desinfla el caso de corrupción que tumbó al Gobierno portugués... pero el tsunami institucional que se ha llevado por delante al primer ministro António Costa, a su gobierno y a su mayoría absoluta cuando todavía no se había llegado al ecuador de la legislatura, permanece

 "La crisis política en Portugal ya no hay quien la pare, pero la investigación de la Fiscalía que la desencadenó está desinflándose por momentos. El juez Nuno Dias Costa dejó el lunes en libertad a los cinco detenidos, a los que no ha considerado sospechosos de corrupción ni prevaricación –solo vio indicios de tráfico de influencias–, en contra del criterio del ministerio público, que va a recurrir las mínimas medidas cautelares impuestas. La Fiscalía pedía prisión preventiva para el ex jefe de gabinete del primer ministro, António Costa, y su amigo Diogo Lacerda Machado, al considerarlos como las piezas principales de varios casos de corrupción, tráfico de influencias y prevaricación en proyectos energéticos.

El varapalo del magistrado, que se suma a dos errores cometidos por los tres fiscales que han investigado el caso, está alimentando las críticas contra la actuación de la Procuradoría General de la República (Fiscalía) por provocar un tsunami institucional que se ha llevado por delante al primer ministro António Costa, a su gobierno y a su mayoría absoluta cuando todavía no se había llegado al ecuador de la legislatura.

 Una de las voces críticas ha sido la de Cândida Almeida, antigua directora del Departamento Central de Investigación y Acción Penal, el mismo que ha dirigido la Operación Influencer, en el Jornal de Notícias, donde reprochó tanto las filtraciones a la prensa como la difusión de la investigación a Costa en el Supremo. Los reproches del Partido Socialista, principal damnificado en esta crisis, fueron acallados por Costa en la reunión de la comisión política donde presentó su renuncia como secretario general y donde surgieron voces contra el proceder del Ministerio Público. Y Pedro Nuno Santos, que aspira a sucederle en el liderazgo socialista, subrayó en la presentación de su candidatura que el partido “no pasará los próximos cuatro meses a discutir de un proceso judicial”.

La Operación Influencer pasará a la historia, en primer lugar, como el caso que llevó a la renuncia de un primer ministro en ejercicio por vez primera en los 50 años de democracia portuguesa. “Esta es una etapa de la vida que se cierra y que cierro con la cabeza erguida y la conciencia tranquila”, dijo Costa el martes en su discurso de dimisión. El primer ministro dio un paso atrás después de que la Fiscalía difundiese un comunicado con un párrafo final donde anunciaba la apertura de una investigación en el Tribunal Supremo para aclarar su papel en la aprobación de proyectos energéticos y un centro de datos digitales que la Fiscalía relacionó con un caso de corrupción, tráfico de influencias y prevaricación.

El párrafo era ambiguo, pero fue suficiente para que el primer ministro considerase que estaba en entredicho la “dignidad” del cargo y que su primera obligación era preservarla. Así que dimitió y abrió una profunda crisis política, que llevará a los portugueses a unas nuevas elecciones anticipadas —las segundas en dos años— en el país que se había convertido en un modelo de estabilidad institucional desde 2015.

No parece que la Operación Influencer vaya a pasar a la historia como un ejemplo de rigor jurídico, a la vista de algunos errores descubiertos en los últimos días. Uno de ellos fue la confusión del nombre de António Costa con el de su ministro de Economía, António Costa Silva, en la transcripción de una conversación telefónica entre el abogado y amigo del primer ministro, Diogo Lacerda Machado, y el presidente ejecutivo de Start Campus, Alfonso Salema.

Sería el propio Lacerda, que trabajaba como consultor de la empresa y tenía una pequeña participación accionarial en ella, quien advertiría en su declaración ante el juez de esta confusión de gran trascendencia, ya que Salema estaba pidiendo al abogado que tratase de influir para que el Gobierno portugués reclamase ante la Comisión Europea una modificación para beneficiar a Start Campus, promotora de la construcción de un gigantesco polo de almacenamiento de datos en Sines. “Después veo cómo tomamos la iniciativa de suscitar y sugerir. Si fuese Finanzas, hablo con [el ministro Fernando] Medina o con António Mendes, que es el secretario de Estado. Si fuese Economía, preparo la manera de llegar después al propio António Costa”, responde Lacerda a Salema. “Este caso acaba aquí. Lo que está sobre la mesa es la presentación por parte de Lacerda Machado de unas personas a otras personas”, ironizó su abogado defensor, Manuel Magalhães e Silva.

La resolución del juez instructor, recogida por Expresso, sostiene que los hechos descritos por la Fiscalía no demuestran la existencia de corrupción pasiva o activa, ya que los investigadores no lograron presentar la existencia de “una contraprestación por una conducta concreta”. Así, solo imputó un delito de tráfico de influencias a Vítor Escária, exjefe de gabinete del primer ministro, y al abogado Diogo Lacerda Machado, al que impuso una fianza de 150.000 euros. A ambos les retira el pasaporte por riesgo de fuga —una preocupación que sí comparte con los fiscales—, de Lacerda a Guinea-Bissau, donde tiene relaciones profesionales y “le resultaría fácil ocultarse”, y de Escária a Angola, donde trabajó en el pasado.

A los representantes de la empresa Start Campus, Alfonso Salema y Rui Oliveira Neves, les atribuyó delitos de tráfico de influencias y cohecho. El alcalde de Sines, Nuno Mascarenhas, también detenido y encarcelado durante seis noches, quedó en libertad sin ninguna imputación delictiva. “Presté todas las aclaraciones que me fueron solicitadas, y es la postura que mantendré en todo el proceso”, declaró este martes Mascarenhas antes de reivindicar su inocencia.

Además de dejar en libertad a los cinco detenidos, el juez instructor consideró “desproporcionado” su ingreso en prisión, decretado por los fiscales de la Operación Influencer, que ordenaron su detención hace una semana. La decisión del instructor será recurrida por los fiscales ante el Tribunal de la Relación de Lisboa. Y aunque el juez no haya visto en esta fase indicios de delitos de corrupción y prevaricación, pueden surgir en la fase de investigación que seguirá ahora.

En relación con el papel de António Costa, será el Tribunal Supremo el que deberá emitir su conclusión final, aunque el juez instructor señaló en su resolución del lunes que son poco fundamentadas las sospechas de los fiscales sobre las presiones que se habrían ejercido sobrel primer ministro para sacar adelante esos proyectos, según el diario Público.

Otro error que ha sacado a la luz Expresso afecta a una supuesta decisión de João Galamba, arguido (sospechoso oficial) en el caso y que el lunes dimitió como ministro de Infraestructuras. Los fiscales consideraron que Start Campus había influido sobre Galamba para preparar un proyecto de decreto para aprovechar el uso de terrenos de los gasoductos de la Red Eléctrica Nacional (REN) para sus cables de fibra para datos, pero la identificación del decreto que incluyeron en su investigación se corresponde con otro asunto que nada tiene que ver con el caso.

La sustitución de Galamba fue uno de los temas que abordaron el primer ministro dimisionario, Costa, y el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, que se reunieron a última hora del martes en el Palacio de Belém. La crisis política ha salpicado también al gobernador del Banco de Portugal, Mário Centeno, que fue sugerido por Costa para sustituirle como primer ministro hasta 2026, fin de la legislatura. La comisión de ética del Banco Central todavía no ha hecho público su dictamen sobre si la neutralidad de Centeno quedó en entredicho durante esta crisis. Una decisión que también aguardan en el Banco Central Europeo."                (Tereixa Constenla , El País, 14/11/23)

13.11.23

Corrompiendo las renovables: el capitalismo verde bloquea la transición justa y destruye el Gobierno portugués El poder de las falsas energías renovables promete derrocar a un Gobierno (y lo consigue)... La elección del Gobierno de reproducir el modelo fósil con energías renovables, con enormes zonas de producción y enormes circuitos de distribución y pérdidas, ha sido un regalo derivado del contacto directo de las empresas con los responsables políticos. La estrategia del hidrógeno sólo surgió tras decenas de reuniones entre el Gobierno y las empresas que se beneficiarían de ellas

 "A muchos pilló por sorpresa el bombardeo de redadas, detenciones y dimisiones que asaltó Portugal el pasado 7 de noviembre. En pocas horas, uno de los liderazgos más longevos de Europa cayó bajo el peso de sus contradicciones políticas, sus estrechas conexiones con las grandes empresas petroleras, gasísticas y energéticas y los políticos serviles.

Hace sólo unas semanas, la clase dirigente y los medios de comunicación portugueses criticaron a los activistas de Fridays for Future de Lisboa por atacar con pintura verde al ministro de Acción por el Clima en un acto sobre la “transición energética” patrocinado por los gigantes del petróleo, el gas y el carbón Galp y EDP. Los activistas acusaron a la ministra de estar en connivencia con grandes empresas que están ampliando su negocio fósil mientras se apropian de la inversión en renovables. Menos de un mes después, el ministro se convertiría en uno de los sospechosos (junto con el anterior ministro de Medio Ambiente, el actual ministro de Infraestructuras, el jefe de gabinete y principal asesor del Primer Ministro, el director de la Agencia de Protección del Medio Ambiente, el alcalde del municipio de Sines, un antiguo director de Galp, responsables de empresas privadas, entre otros) de un caso de corrupción relacionado con minas de litio, proyectos de hidrógeno y centros de datos. Las consecuencias no son sólo jurídicas. António Costa, primer ministro portugués desde 2015, dimitió esta semana tras ser anunciado como sospechoso en la misma investigación.

 El Gobierno portugués lleva años vendiéndose como adalid de la “acción por el clima”. Sin embargo, como todos los demás países europeos, no tiene ningún plan para cumplir realmente su compromiso de los recortes de emisiones necesarios en virtud del Acuerdo de París, es decir, planea un aumento de la temperatura muy por encima de 1,5ºC. Eso no significa que el establishment capitalista portugués no haya estado cosechando los beneficios del enfoque europeo e internacional sobre el nuevo extractivismo, las formas de energía y las tecnologías, el grueso del capitalismo verde. La promesa de fondos europeos, en particular para las conexiones energéticas, para la extracción de materiales críticos, y el hidrógeno como forma de contrarrestar el desarrollo chino de las baterías, ha sido masivamente rentable para las empresas que más han contribuido a la crisis climática en el país. En 2022, Galp, EDP y REN han obtenido los mayores beneficios de su historia, y 2023 promete ir por el mismo camino. REN fue también uno de los lugares visitados por la policía durante los registros de investigación.

Los activistas climáticos llevan tiempo denunciando la política portuguesa de transición energética como injusta y como una transición inexistente. EDP cerró sus centrales de carbón sin ningún plan para sus trabajadores, que simplemente se quedaron sin empleo. Galp cerró su refinería de Matosinhos y simplemente transfirió su producción a otra refinería en Sines, sin ningún impacto en las emisiones y con la destrucción de más de 100 puestos de trabajo en la ciudad norteña. Algunas de estas acciones fueron en realidad financiadas por el “Fondo para la Transición Justa”, que nunca llegó a los trabajadores que se suponía eran el objeto de dicha transición. Los únicos que se beneficiaron de estos fondos fueron los accionistas de las grandes empresas. EDP y Galp han seguido invirtiendo en energía fósil en Portugal y en el extranjero. Además, se han posicionado a la cabeza de las subastas de renovables, ya sea en proyectos eólicos, solares, de hidrógeno o de litio en todo el país.

 La elección del Gobierno de reproducir el modelo fósil con energías renovables, con enormes zonas de producción y enormes circuitos de distribución y pérdidas, ha sido un regalo derivado del contacto directo de las empresas con los responsables políticos. La estrategia del hidrógeno sólo surgió tras decenas de reuniones entre el Gobierno y las empresas que se beneficiarían de ellas. Spinoffs de las principales empresas energéticas, como EDP Renováveis, Galp New Energy o TrustWind son los licitadores frecuentes de las nuevas subastas de energía. La naturaleza centralizada, monopolizada y gigantesca de estos proyectos está provocando una creciente objeción por parte de las poblaciones locales debido a sus impactos medioambientales negativos, concretamente la necesidad de eliminar decenas de miles de árboles protegidos. Las grandes empresas se oponen directamente a la idea de producción descentralizada de electricidad a pequeña escala, ya que las haría casi inútiles.

Una enorme cantidad de dinero público ofrecida abiertamente a grandes empresas difícilmente podría haber sido un mejor escenario para la corrupción a gran escala. Tras los años de austeridad, en los que se ofrecieron grandes extensiones del país para la exploración de petróleo y gas, otras zonas se ofrecieron para concesiones mineras, y los proyectos de litio en zonas protegidas han sido escandalosos desde el principio (Galp, la empresa de petróleo y gas, también estaba implicada en los proyectos de litio). Por otra parte, el frenesí del “hidrógeno verde”, impulsado en gran medida por intereses alemanes para sustituir el gas ruso reducido desde la invasión de Ucrania, ha demostrado ser poco más que una tapadera para la expansión del gas, a través de financiación europea y de otros organismos públicos.

 La dirección del Partido Socialista de Portugal (un partido liberal al uso, a pesar del nombre) lleva tiempo subiéndose al carro de la corrupción de las renovables. Desde hace años, han hecho una alianza de intereses incontrovertible con las grandes compañías de petróleo, gas y carbón, aunque también inviertan en otras áreas. Esta alianza comenzó mucho antes de que se hablara de renovables y se extendió también a otros partidos políticos del país, con puertas giratorias permanentes entre la industria y los gobiernos desde los años ochenta. Aunque el caso de corrupción oficial tendrá que probarse ahora en los tribunales, la corrupción de un nuevo modelo energético que en realidad está fuera de las manos de quienes crearon la crisis climática parece no tocarse.

Con la salida del Partido Socialista, ahora es bastante concebible que la derecha y la extrema derecha hagan campaña para desmantelar las energías renovables. Desde luego, no promoverán un modelo energético democrático y descentralizado, sino que insistirán en este modelo corrupto o presionarán para volver a la energía totalmente fósil, ya que la crisis climática se convierte en una cuestión cultural que cosechará votos de descontento. El modelo energético verde capitalista no es más que un fraude a la transición justa, y sólo un sistema energético público y democrático puede proporcionar tanto la reducción de emisiones como las transiciones justas que todos necesitamos."          

(João Camargo  , Investigador en crisis climática y militante de Climáximo. El Salto, 11/11/23)

17.10.23

Francia y Portugal se suman al declive alemán de la economía de la zona del euro... Un estudio de la agencia de crédito Creditreform mostró que la moral entre las empresas "Mittelstand" que forman la columna vertebral de la economía alemana ha vuelto a caer en territorio negativo por primera vez desde 2020, lo que indica una contracción de la producción económica

 "Esta mañana ha habido más señales de alarma para la economía de la zona euro. Las encuestas PMI a las empresas apuntan a un descenso del 0,4% del PIB en el trimestre que acaba de finalizar. Esta tendencia se ha visto agravada hoy.

    El índice de actividad total del PMI® de la construcción HCOB de la zona euro -un índice desestacionalizado que registra los cambios mensuales en la actividad total de la industria- aumentó ligeramente de 43,4 en agosto a 43,6 al final del tercer trimestre. Por tanto, el índice se mantuvo muy por debajo del umbral neutro de 50,0, que indica un nuevo descenso pronunciado de la actividad global. Con ello también se amplió a 17 meses la actual secuencia de reducción.

Así pues, el sector de la construcción parece ir de mal en peor. Dado que es el sector con más probabilidades de responder con prontitud a los tipos de interés, la mención de "17 meses" provocará una alegría en el BCE en la línea de "si no duele, no funciona". Por supuesto, ese es también el problema que tenemos, según las encuestas PMI, cada vez más en la zona euro que no funciona.

Ahora permítanme separarme de los banqueros centrales en el tema de los PMIs ya que ellos los toman literalmente mientras que yo los tomo como un indicador general. Podemos ir al diario de la casa del Banco de Inglaterra que parece que después de algunos años quizás se ha dado cuenta de esto.

    La actividad de los servicios en el Reino Unido se contrajo menos de lo estimado en septiembre, según una encuesta publicada el miércoles. El índice PMI de actividad empresarial de los servicios en el Reino Unido de S&P Global/Cips, una medida de la salud del sector, fue de 49,3 el mes pasado, ligeramente por debajo del 49,5 de agosto, pero muy por encima de la estimación preliminar de 47,2. ( Financial Times)

Como se puede ver, la serie PMI realmente falló, ya que probablemente acertó en la dirección de la marcha, pero la escala fue completamente errónea. En términos de cambios más recientes, un problema adicional puede ser la estacionalidad, con tantos cambios tras la pandemia. Además, tras el Brexit surgieron problemas para la serie, aunque el FT de Lionel Barber estaba más que feliz de surfear esa ola con el carrito de la tarta ordenado para llegar a la mesa de cualquier periodista que escribiera sobre el pesimismo.

Así que volviendo a la zona euro, tenemos una secuencia de PMIs en declive, por lo que hay debilidad económica, pero la precisión de la serie está abierta a duda. ¿Qué ocurre entonces con los datos oficiales?

 Ventas al por menor

(...)  Así pues, un descenso de las ventas al por menor que hace que la cifra anual sea más negativa. De nuevo, al principio el BCE pensará que sus subidas de tipos de interés están funcionando. Luego, los más reflexivos podrían pensar que el descenso se debe a la temporada alta de turismo, ya que es una fortaleza económica para gran parte de la zona euro.

(...) También observo que Francia experimentó una caída considerable en agosto (2,8%), lo que puede respaldar la serie PMI que sugirió un fuerte descenso allí. Las ventas al por menor pueden ser erráticas, pero las francesas habían sido bastante constantes hasta entonces.

Además, en Portugal se produjo una caída mensual del 3%, lo que sin duda contribuyó al entusiasmo por la nueva subvención hipotecaria que está ahora en juego.

    Durante dos años, las familias podrán pedir al banco que les haga una propuesta de cuota constante inferior a la que pagan actualmente. Esta rebaja se consigue garantizando que durante ese periodo el tipo de interés no supere el 70% del Euribor a seis meses. ( The Portygal News)

Se trata de un régimen ya existente.

    Juntas, las dos medidas podrían suponer un ahorro de más de 150 euros al mes, dependiendo del préstamo familiar. ( The Portugal News)

La cuestión aquí es algo que antes se anunciaba como un triunfo, que es el aumento del coste de la propiedad allí. ¿Recuerdan el entusiasmo con el que Madonna se compró una casa en Lisboa mientras el Banco de Portugal sonreía benévolamente por los efectos riqueza? Pues ahora se ha transformado en esto, según Euronews.

    Muchos portugueses, incluida la clase media, se están viendo expulsados del mercado inmobiliario portugués por el aumento de los alquileres, el alza de los precios de la vivienda y la subida de los tipos hipotecarios, alimentados por factores como la creciente afluencia de inversores extranjeros y turistas que buscan alquileres de corta duración, lo que hace subir los precios y obliga a la población local a abandonar sus barrios. (...)

También me gustaría señalar que este es otro punto a favor de mi campaña de que hay que medir la inflación correctamente. Como la vivienda se ha vuelto inasequible, mientras que la medida oficial de la inflación se ha dormido al volante y no ha registrado nada.

Así que podemos pasar a señalar la posible debilidad económica, especialmente en Francia y Portugal.

Alemania

No les sorprenderá demasiado saber que fue una de las cifras de ventas minoristas más débiles y esta mañana se ha añadido esto.

    BERLÍN (Reuters via PiQSuite.com) - El sentimiento entre las pequeñas y medianas empresas en Alemania, duramente golpeadas por los aumentos masivos de costes, la débil demanda y los altos tipos de interés, está de nuevo cerca de mínimos pandémicos, según mostró una encuesta el jueves.

    Un estudio de la agencia de crédito Creditreform mostró que la moral entre las empresas "Mittelstand" que forman la columna vertebral de la economía alemana ha vuelto a caer en territorio negativo por primera vez desde 2020, lo que indica una contracción de la producción económica. (...)

Comentario

Seguimos en una situación bajo presión. A principios de esta semana, el rendimiento de referencia a diez años de Alemania alcanzó el 3% y el de Italia, el 5%. El euro ha caído en algunos momentos por debajo de 1,05 frente al dólar, lo que se suma a la presión inflacionista. Aunque las cosas están más tranquilas esta mañana, podemos observar más ampliamente una o dos señales de una posible ralentización de la economía estadounidense, que sin duda están relacionadas con lo que vimos ayer. También tomo nota de la "reducción de la demanda"."           (Notayesmanseconomics's blog, 05/10/23; traducción DEEPL)

19.7.23

La implantación de guarderías universales y gratuitas en Portugal constituye un modelo de inversión social y lucha contra las desigualdades.

 "La atención a la infancia está cada vez más reconocida como una poderosa política para abordar las desigualdades intergeneracionales y promover la productividad y el crecimiento. La investigación científica ha demostrado el impacto positivo de la atención infantil y la educación preescolar de alta calidad en los niños, los padres y la sociedad en su conjunto.

Estos programas desempeñan un papel crucial en el fomento de las aptitudes y capacidades esenciales para que las personas prosperen en las economías y sociedades del siglo XXI: esas aptitudes empiezan a tomar forma durante los primeros años después del nacimiento, antes de que los niños ingresen en la escuela primaria. La participación en guarderías y educación preescolar se ha asociado a una menor repetición de curso y abandono escolar prematuro, y a una mayor propensión a matricularse en la enseñanza superior. Con la transición a la edad adulta aumenta el acceso a empleos altamente cualificados y mejor remunerados.

Además, los niños de entornos socioeconómicamente desfavorecidos son los que más se benefician de la participación en guarderías y educación preescolar, por lo que la intervención temprana es clave para reducir las desigualdades heredadas. Las guarderías también desempeñan un papel fundamental a la hora de ampliar las oportunidades de empleo de los padres -especialmente las mujeres-, favoreciendo la conciliación de la vida laboral y familiar. Al hacerlo, reduce las disparidades socioeconómicas dentro de los hogares y las desigualdades de género, y contribuye a mejorar la productividad y el crecimiento.

Aún limitado

La Unión Europea ha reconocido que el cuidado de los niños y la educación preescolar son fundamentales para la cohesión social y el desarrollo económico, y un derecho incluido en el Pilar Europeo de Derechos Sociales. Sin embargo, aunque la educación preescolar está bien implantada en los países europeos, la participación en los servicios de guardería sigue siendo limitada, y los niños procedentes de entornos socioeconómicos bajos tienen menos acceso a ellos.

Tal como están las cosas, los sistemas de cuidado de niños en la mayoría de los países de la UE refuerzan, en lugar de reducir, las desigualdades. El factor principal es la prevalencia, en muchos países, de la oferta privada menos asequible. Pero incluso los servicios públicos o financiados con fondos públicos, en los que las contribuciones de los padres suelen basarse "progresivamente" en los ingresos, pueden estar fuera del alcance de los hogares con bajos ingresos.

La UE ha tomado iniciativas para subsanar este déficit, como la Estrategia Europea de Cuidados publicada por la Comisión Europea el pasado mes de septiembre. En ella se estimula a los Estados miembros a ampliar la participación de los niños menores de tres años en los servicios de guardería, reduciendo al mismo tiempo las desigualdades en el acceso a los mismos. Además, la Garantía Infantil Europea exige a los países que elaboren planes para garantizar a los niños más desfavorecidos la igualdad de acceso a los derechos sociales, incluida la atención infantil.

Un Portugal ambicioso

Entre los Estados miembros, hay uno que se ha erigido en adalid de las reformas ambiciosas para hacer más accesibles y asequibles las guarderías: Portugal. Este país ha utilizado sabiamente el Mecanismo de Recuperación y Reactivación tras la pandemia para aumentar la disponibilidad de guarderías financiadas con fondos públicos.

Podría parecer que la respuesta obvia a la desigualdad de acceso a las guarderías es eximir a los hogares más pobres del pago de las mismas. Sin embargo, en Portugal se ha comprobado que esta medida no mejora significativamente la accesibilidad. Los proveedores de servicios son principalmente organizaciones privadas sin ánimo de lucro. Reciben fondos públicos para hacer frente a los gastos generales, pero los recursos no son suficientes para cubrir todos los gastos. Así que estos proveedores tienden a atraer a los niños con mayores ingresos, cuyos hogares pueden pagar más, y por tanto a establecer instalaciones en zonas económicamente favorecidas.

Para hacer frente a estos retos, el gobierno de António Costa introdujo el año pasado la Ley nº 2/2022, con el objetivo de ampliar progresivamente la gratuidad de las guarderías. La legislación exige que todos los servicios de este tipo sean gratuitos para todos los niños, y que el gobierno financie íntegramente los costes.

Esta medida proporcionará incentivos suficientes para animar a los proveedores a operar en las zonas más marginadas, reduciendo así las desigualdades en el acceso. Además, al garantizar la universalidad del acceso, la política ha obtenido un amplio apoyo, incluso de la clase media y los partidos de la oposición, reforzando así la sostenibilidad a largo plazo de la inversión.

Persisten las preocupaciones

A pesar de esta evolución positiva, persisten las preocupaciones. La calidad de las guarderías en Portugal -medida por las cualificaciones del personal, la formación y la adopción de una pedagogía adaptada a los niños- sigue siendo baja y requiere atención y mejoras. Además, existe el riesgo de que se amplíe la oferta de servicios de cuidado de niños a través del uso extensivo de guarderías, que pueden tener estándares más bajos. Dar prioridad a la cantidad sobre la calidad podría reducir la eficacia del sistema a la hora de mejorar las oportunidades de aprendizaje de los niños.

Sin embargo, la decisión de Portugal de ofrecer guarderías gratuitas refleja un enfoque visionario para construir una sociedad en la que todos los niños tengan las mismas oportunidades de adquirir las habilidades esenciales para la vida durante sus años de formación. Además, esto capacita a las mujeres para trabajar y lograr un mejor equilibrio entre la vida laboral y familiar, contribuyendo a una sociedad más justa y a una economía inclusiva. Las inversiones en educación y atención a la primera infancia no sólo reportan beneficios inmediatos, sino que también generan importantes beneficios a largo plazo, al permitir que las personas alcancen su pleno potencial y contribuyan de forma significativa a la sociedad.

La audaz decisión de Portugal pone de relieve el poder transformador de unas guarderías accesibles y asequibles. Debería inspirar a otros gobiernos y partidos progresistas de la UE."

(Christian Morabito es un destacado experto en educación y atención a la primera infancia. Es consultor de la Comisión Europea y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos y asesor de la Fundación Europea de Estudios Progresistas. Social Europe, 06/07/23; Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator)

20.2.23

En Alemania los propietarios están obligados a la rehabilitación o pueden ser expropiados temporalmente para poner la vivienda en alquiler... En Suecia se procede, dependiendo de las circunstancias, a demoler las viviendas vacías... En Italia se penaliza fiscalmente la vivienda vacía por un valor del 9 por 1000 del valor catastral... en Francia, en el caso de propietarios -personas jurídicas- que tengan una vivienda vacía durante más de 18 meses puede requisarse hasta por 12 años si existe necesidad de vivienda... En Inglaterra se multa a los propietarios de viviendas vacías y se obliga al alquiler o venta forzosa de viviendas privadas que lleven más de seis meses vacías... Y ahora, Portugal revoluciona su política de la vivienda: diseña un plan que incluye el alquiler forzoso de los inmuebles vacíos y un techo máximo de los precios, además prohibirá nuevos pisos turísticos y elimina los ‘visados de oro’... España ya tiene el camino hecho

 "WIKIPEDIA: VIVIENDA VACÍA

(...) Políticas públicas sobre la vivienda desocupada

Las políticas públicas en relación con las viviendas deshabitadas son de muy distinto tipo aunque en general se tiende a penalizar, en muy distinta medida, la inacción del propietario -sea un banco, un grupo financiero o inversor, una inmobiliaria o un particular- para dar uso a dicha vivienda. Las medidas van desde la expropiación total o temporal hasta el incremento de diferentes tasas e impuestos78​ u otro tratamiento fiscal.9

Fiscalidad, tasas y multas a las viviendas vacías en Europa

En Holanda es legal la ocupación de viviendas vacías que lo estén durante más de un año[cita requerida]. En Dinamarca, en municipios de gran tamaño, se imponen multas a los propietarios que tengan viviendas vacías durante más de seis semanas[cita requerida].

En Francia se ofrecen ayudas a los propietarios para rehabilitar y alquilar la vivienda garantizando el ingreso por alquiler. Existe además una tasa sobre vivienda vacía en ciudades de más de 200 000 habitantes y siempre que la tasa de viviendas vacías sea superior a la media, la población esté en crecimiento y haya menos oferta que demanda de alquiler. En estas condiciones la tasa es del 10% del valor catastral de la vivienda el primer año, el 12.5 % el segundo y 15 % el tercero y posteriores. En el caso de propietarios -personas jurídicas- que tengan una vivienda vacía durante más de 18 meses puede requisarse hasta por 12 años si existe necesidad de vivienda.

En Reino Unido la Agencia Estatal de Vivienda Vacía (Empty Home Agency) da incentivos fiscales a los propietarios para compra y rehabilitación de viviendas vacías. También existe un presupuesto para comprar viviendas vacías para alquiler social y se multa a los propietarios de viviendas vacías y se obliga al alquiler o venta forzosa de viviendas privadas que lleven más de seis meses vacías, salvo que sea una segunda residencia, su propietario esté enfermo o recién fallecido y se esté tramitando la herencia, esté trabajando en otra ciudad o la utilice de forma esporádica.

En Suecia los ayuntamientos ofertan vivienda en alquiler barata que obliga a los propietarios a ajustar precios. También se procede, dependiendo de las circunstancias, a demoler las viviendas vacías. En Alemania los propietarios están obligados a la rehabilitación o pueden ser expropiados temporalmente para poner la vivienda en alquiler. En municipios con más del 10 % de viviendas vacías la Administración procede a demoler las viviendas vacías que no se pueden alquilar. En Italia se penaliza fiscalmente la vivienda vacía por un valor del 9 por 1000 del valor catastral.10​ 

  1. El tratamiento de la vivienda vacía en los países más avanzados de la UE, Attac, Madrid, 12 de febrero de 2012. (...)"                  (WIKIPEDIA)

 

"Portugal revoluciona su política de la vivienda: prohibirá nuevos pisos turísticos y elimina los ‘visados de oro’. El Gobierno diseña un plan que incluye el alquiler forzoso de los inmuebles vacíos y un techo máximo de los precios.

 La falta de viviendas asequibles para los bolsillos portugueses se ha convertido casi en una emergencia nacional. Los bajos salarios convierten en misión imposible afrontar la galopada del precio de las casas. Algunos estudios recientes demuestran que el precio medio de venta en Lisboa superó en 2022 al de Milán, Madrid o Barcelona, mientras que el de alquiler fue mayor que el de la capital española y solo ligeramente inferior al de Milán. El Gobierno ha decidido tratar de acabar con esto con un paquete de medidas que revolucionan la política de la vivienda lusa de las últimas décadas, al contemplar propuestas de intervención directa sobre el mercado de las que hasta ahora siempre había huido el primer ministro, el socialista António Costa. Además se entierra el programa para conceder visados de residencia a extranjeros por inversiones en el país y se prohíben nuevas licencias para pisos turísticos, que algunos especialistas citaban como factores que favorecían la especulación inmobiliaria y la subida de precios.

La iniciativa más polémica del plan gubernamental es el alquiler forzoso de las viviendas desocupadas. El Instituto Nacional de Estadística luso ha censado 723.215 hogares vacíos en todo el país. El Estado podrá alquilarlos para subarrendarlos durante cinco años y actuar como un mediador inmobiliario, que cobra al inquilino y paga al propietario. Estos alquileres nunca podrán superar el 35% de los ingresos del núcleo familiar. El Estado asumirá las rentas impagadas, de forma que los propietarios siempre las perciben, y gestionará con el inquilino una solución para la deuda, que en el peor de los casos puede incluir el desahucio. Las excepciones y detalles de esta iniciativa todavía serán perfilados en el proceso de consulta pública y parlamentaria que se inicia ahora, aunque no se prevén grandes sobresaltos teniendo en cuenta que el Partido Socialista gobierna con mayoría absoluta. Está previsto que el Consejo de Ministros apruebe en marzo la versión definitiva de las medidas, que también incorporan beneficios fiscales para propietarios con el objetivo de favorecer el arrendamiento de larga duración.

El intervencionismo público también se extenderá sobre los precios de nuevos alquileres, algo que no ocurría en Portugal desde 1985, cuando se legisló para liberalizarlos. A partir de ahora se establecerá un techo máximo de subida para los nuevos contratos de arrendamiento de viviendas, que estará vinculado tanto a la evolución como a las previsiones de la inflación. Con esto se pretenden evitar las subidas disparadas en los precios de alquiler, que acaban forzando la salida de inquilinos que no pueden asumirlos.

En una entrevista a la cadena de televisión TVI, el primer ministro António Costa justificó este giro en la política de vivienda para encontrar un “equilibrio” entre las necesidades de la población y el desarrollo económico. Porque una de las decisiones afecta directamente al turismo, un sector capital para la economía lusa. El Gobierno prohibirá nuevos pisos turísticos en todo el país, con la única excepción de proyectos rurales que beneficien a poblaciones pequeñas. “Los pisos turísticos tuvieron muchos efectos positivos para revitalizar nuestras ciudades pero también tienen impactos negativos como la subida de precios”, explicó Costa. Además, se revisará la licencia a los que ahora mismo están en activo en 2030.

A finales de diciembre había 108.523 viviendas turísticas registradas oficialmente en Portugal. La rehabilitación de los centros históricos de Lisboa y Oporto, muy deteriorados durante décadas, fue una de las contribuciones positivas del desarrollo de las nuevas plataformas de alquiler turístico, pero también provocaron la expulsión de residentes locales y la gentrificación urbana. En algunos distritos de Lisboa se avanzó casi hacia una especialización, con el 60% de las casas de alquiler dedicadas al turismo. Estos excesos fueron corregidos con moratorias transitorias en zonas saturadas y algunas decisiones como una sentencia del Tribunal Supremo, que permitía vetar pisos turísticos en edificios residenciales.

Con su prohibición, el Gobierno portugués confía en que se incentive “el regreso al mercado inmobiliario de alojamientos que ahora son turísticos”, señaló el jueves António Costa, al finalizar un Consejo de Ministros dedicado en exclusiva a la vivienda y donde se aprobó el paquete de medidas que costarán 900 millones de euros.

Una década de visados de oro

Otra de las grandes novedades es la finalización de los visados de oro, que conceden permisos de residencia a quienes inviertan en inmuebles, creen negocios o trasladen capitales a Portugal. En la práctica, desde que entró en vigor en 2012, fue usado sobre todo por extranjeros que obtenían la residencia lusa a cambio de comprar una vivienda: recibieron el 92% de los “vistos gold”. Los ciudadanos chinos fueron los más activos inversores y se beneficiaron de casi la mitad de los más de 11.000 visados concedidos en una década.

Organismos como Transparencia Internacional y formaciones de la izquierda, como el Partido Comunista Portugués y el Bloco de Esquerda, llevaban años pidiendo la extinción de esta medida que se introdujo para tratar de dar salida al parque inmobiliario de viviendas vacías que dejó la gran crisis económica iniciada en 2008. “El programa ya cumplió la función que tenía que cumplir”, dijo hace unos meses Costa, cuando por primera vez avanzó que se planteaba su extinción. España cuenta también con un programa similar para conceder visados de residencia a cambio de atraer inversiones.

 El giro del Ejecutivo luso, que hasta ahora no se había desmarcado de una política fiscal heredada de la derecha para atraer dinero extranjero, ha recibido duras críticas desde la oposición y organizaciones empresariales. El Partido Social Demócrata (PSD, centroderecha) ha tildado el plan de “estatalizante” y “abusivo”, mientras que la Asociación de Alojamiento Local de Portugal las considera “gravísimas”. “Estas medidas crean una enorme incertidumbre a la inversión privada y la vuelven inviable”, señalaron en un comunicado."                        (Tereixa Constenla , El País,  17/02/23)

7.2.22

El colapso de la izquierda a la izquierda en Portugal... La pandemia otorgó una nueva dimensión a la fragilidad humana, y afectó especialmente a las poblaciones envejecidas, en particular a aquellas acostumbradas a un mínimo de protección social que de repente pareció valioso, no porque fuera satisfactorio, sino por existir a pesar de las deficiencias... El desequilibrio entre el miedo y la esperanza ha aumentado exponencialmente. Este desequilibrio a favor del miedo creó dos emociones colectivas distintas: el temor a una mayor precariedad y la desesperación vivida como resentimiento... La primera emoción alimentó el deseo de estabilidad y fue captada casi en su totalidad por el Partido Socialista... La segunda emoción alimentó el deseo del autoritarismo necesario para un cambio radical y fue captada por la ultraderecha

 "En Portugal, la izquierda a la izquierda está formada por los partidos a la izquierda del Partido Socialista (PS), es decir, el Partido Comunista Portugués (PCP) y el Bloco de Esquerda (BE). En las elecciones del pasado 30 de enero, el PS ganó las elecciones con mayoría absoluta. 

Portugal será a partir de ahora el único país europeo con un gobierno de mayoría absoluta de un partido de izquierda, el Partido Socialista. Los dos partidos a su izquierda obtuvieron los peores resultados de su historia. El PCP, que tenía 12 diputados en el Parlamento, pasa a tener la mitad y el BE, que tenía 19 diputados, ahora tiene cinco. El BE pasa de ser la tercera fuerza política a la quinta y el PCP pasa de cuarta a sexta fuerza.

 Las posiciones de estos partidos pasan a ocuparlas fuerzas ultraderechistas, una de inspiración fascista (Chega), ahora tercera fuerza política, de la familia de Vox y de la extrema derecha europea y mundial; y una de corte hiperneoliberal, darwinismo social puro y duro, es decir, supervivencia del más fuerte (Iniciativa Liberal), ahora cuarta fuerza política.

Los resultados electorales muestran que la izquierda a la izquierda del PS perdió la oportunidad histórica que ganó después de 2015 al construir una solución de gobierno de izquierda que se conoció como “jerigonza” (PS, BE, PCP), una solución que detuvo la austeridad impuesta por la solución neoliberal de la crisis financiera de 2008 y que lanzó al país a una modesta pero consistente recuperación económica y social. 

 Esta solución comenzó a precarizarse en 2020 y colapsó a finales de 2021 con el rechazo del Presupuesto del Estado presentado por el Gobierno. Esto es lo que llevó a las elecciones anticipadas del 30 de enero. Pasará tiempo hasta que estos partidos de izquierda tengan otra oportunidad y ojalá que entonces recuerden los fracasos anteriores y aprendan a no repetirlos. Seguramente habrá otros líderes y es de esperar que las políticas también sean diferentes.  (...)

En el contexto portugués, la caída del PCP es estructural porque está ligada al declive de los sindicatos, base de la implantación social del partido. El PCP es uno de los únicos partidos comunistas europeos que no se renovó tras la caída del muro de Berlín y por ello quedó rehén de la evolución de su base social organizada, los sindicatos. La decadencia de estos arrastra la decadencia del partido.

 La no renovación del PCP fue, de hecho, una de las razones del surgimiento y éxito del BE. La tragedia de BE ha sido que, en lugar de acentuar su diferencia, dejó que se vaya diluyendo. En estas elecciones, nadie notó ninguna diferencia relevante entre el discurso bloquista y el discurso comunista. Pero la caída del BE se explica por la acumulación de otros errores en los últimos años.

La pandemia otorgó una nueva dimensión a la fragilidad humana, duró lo suficiente como para no ser considerada un accidente menor y afectó especialmente a las poblaciones envejecidas, en particular a aquellas acostumbradas a un mínimo de protección social que de repente pareció valioso, no porque fuera satisfactorio, sino por existir a pesar de las deficiencias. El desequilibrio entre el miedo y la esperanza ha aumentado exponencialmente. 

Este desequilibrio a favor del miedo creó dos emociones colectivas distintas: el temor a una mayor precariedad y la desesperación vivida como resentimiento. 

La primera emoción alimentó el deseo de estabilidad y fue captada casi en su totalidad por el PS. 

La segunda emoción alimentó el deseo del autoritarismo necesario para un cambio radical y fue captada por la ultraderecha de dos formas: el autoritarismo del Estado que, en Portugal, equivale a la nostalgia salazarista (Chega); y el autoritarismo del capital y del darwinismo social, es decir, la supervivencia del más fuerte (Iniciativa Liberal). 

 En estas circunstancias, es evidente que el BE sólo podía estar del lado de la estabilidad para fortalecerla y cualificarla. Tal como lo hizo brillantemente Livre. En vez de eso, jugó todo a la aventura de una tercera emoción colectiva para la que no había base social.

El BE no entendió las señales de su electorado porque su pensamiento vanguardista no le permitió bajar hasta donde los ciudadanos discuten, en sus propios términos, sus miedos y sus esperanzas. No los escuchó y si tuvo algún impacto fue hacerles sospechar que su fortalecimiento electoral significaría más inestabilidad.

 La líder bloquista pasó la primera mitad de la campaña justificando la decisión de rechazar el Presupuesto y la segunda mitad pareciendo querer disculparse por haberlo hecho. ¿Qué credibilidad puede tener una líder así? Además, si el BE hubiera aprobado el Presupuesto del Estado, éste podría haber mejorado en lo específico y en buena parte gracias a las propuestas técnicamente competentes del BE. 

En cambio, objetivamente terminó contribuyendo a tener eventualmente un Presupuesto menos bueno del que hubiéramos tenido si no hubiese habido elecciones. Además, al infligirse esta derrota a sí mismo, dejó libre al PS para ser menos de izquierda de lo que nos gustaría que fuese. El partido que logra disparar simultáneamente dos tiros en ambos pies solo de milagro no caería."              ( Boaventura de Sousa Santos, Other News, 02/02/22)