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7.7.23

¿Y qué pasa con la banca en la sombra? ¿Se puede confiar en las grandes firmas de auditoría que revisan las cuentas de los bancos? Las actividades en la sombra de los grandes bancos de la zona euro constituyen el 13% de su balance, es decir, mucho más que sus fondos propios. Esto se refiere en particular a los mayores bancos de la zona euro: BNP Paribas, Crédit agricole, Société générale, BPCE en Francia, Deutsche Bank en Alemania, ING en los Países Bajos, Santander en España y UniCredit en Italia... está claro que los bancos privados son muy frágiles porque su única preocupación es obtener las mayores ganancias posibles lo antes posible. Se esperan nuevos episodios de crisis bancarias en el futuro. Es urgente socializar todo el sector bancario (Eric Toussain)

 "(...) ¿Y qué pasa con la banca en la sombra más conocida por la expresión inglesa shadow banking?

Esta es una cuestión esencial. Las actividades financieras de la banca en la sombra se realizan principalmente en nombre de los grandes bancos por empresas financieras creadas por ellos. Estas sociedades financieras (SPV, money market funds...) no reciben depósitos, lo que les permite no estar sujetas a la reglamentación y regulación bancarias. Por lo tanto, son utilizados por los grandes bancos para escapar de las regulaciones nacionales o internacionales, en particular las del Comité de Basilea sobre fondos propios y ratios prudenciales. El shadow banking es el complemento o corolario del banco universal.

Las cantidades financieras que gestiona la banca en la sombra son mucho más voluminosas que las que aparecen en el balance de los bancos. En caso de crash en las actividades bancarias en la sombra, hay inevitablemente un efecto de contagio en la salud de los bancos. Un informe reciente 6 del Banco Central Europeo lo dice claramente. Según este estudio del BCE, las actividades en la sombra de los grandes bancos de la zona euro constituyen el 13% de su balance, es decir, mucho más que sus fondos propios. Esto se refiere en particular a los mayores bancos de la zona euro: BNP Paribas, Crédit agricole, Société générale, BPCE en Francia, Deutsche Bank en Alemania, ING en los Países Bajos, Santander en España y UniCredit en Italia.

¿Se puede confiar en las grandes firmas de auditoría que revisan las cuentas de los bancos?

A nivel mundial hay 4 grandes firmas de auditoría Deloitte, EY (Ernst & Young), KPMG, PwC (PricewaterhouseCoopers). Cada una de ellas es el resultado de múltiples fusiones de empresas, las más antiguas de las cuales se remontan a mediados del siglo XIX.

Muchos escándalos jalonan la historia de estas firmas de auditoría y los conflictos de intereses son numerosos. Sus errores son monumentales. Para tomar solo un ejemplo reciente. KPMG se encargó de auditar las cuentas de los 3 bancos estadounidenses que quebraron en marzo de 2023: Silicon Valley Bank, Signature Bank y First Republic. Ahora bien, en su informe de febrero de 2023, KPMG declaró que la situación de estos bancos y su cuenta no tenía problemas y emitió un certificado de buena salud. El Financial Times dedicó un artículo a este caso bajo el título “ KPMG es objeto de una revisión exhaustiva como principal auditor del sector bancario tras la quiebra de tres prestamistas” (“ KPMG under scrutiny as banking sector’s largest auditor after trio of lender failures”, artículo de pago publicado en línea el 3 de mayo de 2023 bajo el título “Three failed US banks had one thing in common: KPMG”).

Según el FT, ha habido un conflicto de intereses entre altos funcionarios de KPMG y funcionarios de al menos dos de los tres bancos en quiebra. Los directores generales de Signature Bank y First Republic eran antiguos altos empleados de KPMG. También está la situación de Keisha Hutchinson, que fue la principal responsable del equipo de auditoría de KPMG en Signature Bank en 2020 y que unos meses después fue reclutada por el banco como directora del departamento de evaluación de riesgos en 2021. Fue contratada para este puesto por Signature Bank apenas dos meses después de firmar el informe de auditoría de 2020 como representante de KPMG. Las reglas de la Securities and Exchange Commission (SEC), que es el principal órgano de control de los bancos en los Estados Unidos, imponen un período de reflexión de 12 meses antes de que un empleado de una firma de auditoría sea contratado por una empresa en un papel de supervisión de la información financiera. Por lo tanto, este plazo no se cumplió.

En cuanto al Silicon Valley Bank, los depositantes iniciaron un proceso judicial contra KPMG acusándola de haber permitido al Banco no declarar a los clientes la depreciación de sus activos cuando esto es lo que causó en parte la quiebra 7.

Obviamente, sería un error confiar en los boletines de salud y moralidad publicados por las principales firmas de auditoría, en particular KPMG, Deloitte, EY (Ernst & Young) y PwC (PricewaterhouseCoopers).

En cuanto a la salud del sector bancario privado, está claro que las autoridades bancarias no han establecido realmente el orden y que los bancos privados son muy frágiles porque su única preocupación es obtener las mayores ganancias posibles lo antes posible. Se esperan nuevos episodios de crisis bancarias en el futuro. Es urgente socializar todo el sector bancario8."                       (  , Viento sur, 17/Jun/2023)

24.5.21

Bruselas multa con 370 millones a siete bancos por haber manipulado el precio de los bonos soberanos en lo peor de la crisis

 "La Comisión Europea impuso este jueves una multa de 371 millones a siete bancos internacionales por haber creado un cartel que les permitió manipular el mercado de bonos soberanos durante la crisis financiera. 

En realidad, solo tres de ellos deberán asumir el pago de la sanción: UBS, con 172 millones; Nomura, con 19,6 millones, y Unicredit, con 69,4 millones. El resto del grupo lo constituían Bank of America, Natixis, RBS (ahora NatWest) y WestLB. Bruselas ha concluido que los operadores de esos bancos se intercambiaron información “comercialmente sensible” entre 2007 y 2011, cuando las primas de riesgo de los bonos de la zona euro se dispararon.

El chat de la plataforma Bloomberg fue un hervidero durante la crisis financiera. El intercambio de opiniones era intenso ante una recesión de grandes magnitudes, pero en sus salas se producían también comportamientos ilícitos, que permitieron a un grupo de entidades manipular divisas e intereses de bonos soberanos en el peor momento de la recesión, cuando las haciendas europeas se empleaban a aplicar medidas de austeridad para calmar a los mercados y los Estados tenían que rescatar a la banca con dinero de los contribuyentes. Bruselas lleva una década investigándolos y concluyendo varias investigaciones. En 2018 ya impuso una multa de 1.070 millones a Barclays, RBS, Citigroup, JP Morgan y Mitsubishi FJ Financial por haber manipulado el mercado de divisas.

La Comisión ha concluido que esos comportamientos también se produjeron en los mercados de bonos soberanos. Hace apenas un mes los servicios de Competencia, liderados por la vicepresidenta Margrethe Vestager, ya impusieron una multa de 28,5 millones de euros a Bank of America, Credit Suisse y Credit Agricole. Este jueves le ha tocado el turno a otros siete bancos internacionales que hicieron lo mismo. Entre otras cosas, la Comisión sostiene que esas entidades “se informaron y actualizaron mutuamente sobre sus precios y volúmenes ofrecidos en el periodo previo a las subastas [de los bonos] y los precios mostrados a sus clientes o al mercado en general”.  (...)

Según la Comisión, todos ellos participaron en un cártel que se desarrollaba en un chat en el que los operadores hallaron un clima cerrado de confianza. En esas salas, se intercambiaban información y se actualizaban sobre sus precios y volúmenes ofertados en el periodo previo a las subastas y la información sobre precios mostrados al mercado. También trazaban su estrategia antes de las subastas de los gobiernos de la zona euro en el mercado primario y sobre los parámetros que manejaban en el secundario. Al final, fueron descubiertos. (...)"                (Lluís Pellicer Mateu, Bloomberg, El País)

5.5.20

¿Por qué en esta crisis no se habla de prima de riesgo? Porque en la anterior crisis el BCE no actuó por motivos ideológicos, para castigar a los países del sur... y en esta pandemia el BCE ha aumentado incluso la cantidad de dinero que está creando para respaldar los bonos públicos




"¿Os acordáis de la prima de riesgo? Durante la pasada crisis económica iniciada en 2008 en nuestro país prácticamente no se hablaba de otra cosa. Todos los días teníamos titulares anunciando la evolución de la prima de riesgo, algo parecido a lo que ocurre hoy día con el número de contagiados y fallecidos por Coronavirus. 

Un aumento era una pésima noticia y una educción todo lo contrario. Pero por qué ahora no se habla nada de la prima de riesgo a pesar de estar también en crisis económica? La respuesta es muy sencilla, y también es algo de lo que casi nunca te van a hablar.

La prima de riesgo es básicamente un indicador del riesgo que supone invertir en un activo financiero determinado. A mayor prima de riesgo, mayor riesgo conlleva esa inversión. Pensemos que un bono público es un título que emite el Estado a cambio de una cantidad de dinero que tendrá que devolver en el futuro (más unos intereses). 

Si se cree que el Estado va a tener problemas para devolver ese dinero, los inversores pedirán intereses más elevados para compensar ese riesgo, por lo que la prima de riesgo (que se calcula en relación a esos intereses) aumentará. Y al contrario, si no hay dudas de que ese dinero se devolverá, la prima de riesgo será baja, nadie pedirá compensación extra por el riesgo de impago, porque no habrá o será muy reducido.

¿Por qué subió la prima de riesgo española a partir de la crisis de 2008? Porque el déficit público y la deuda aumentaron mucho en muy poco tiempo, y lo más importante y de lo que nunca nos hablan, porque España no tenía ningún banco central detrás que la respaldara. El banco central de España es el Banco Central Europeo que responde por todos los países de la Eurozona, no sólo por España. Esto lo sabían los inversores, así que exigieron más tipos de interés porque sabían que el BCE no iba a salir en rescate de uno o de varios países del sur. Tenían razón: el BCE no hizo nada durante años así que la prima de riesgo escaló y escaló.

Muchos otros países tuvieron déficits y deudas públicas más importantes, como por ejemplo Estados Unidos y Japón, pero como estos sí tenían un banco central que respaldara sus bonos públicos, sus tipos de interés y por lo tanto sus primas de riesgo, no aumentaron mucho: los inversores sabían que siempre iban a recuperar su dinero. No ocurría eso en la insolidaria Eurozona.

¿Y por qué el BCE no respaldó la prima de riesgo de España, Italia, Grecia, Portugal e Irlanda? Los países denominados PIGS (cerdos) por sus siglas.

Pues hay varias teorías, pero la más verosímil es la siguiente: porque las autoridades europeas, controladas por los países del norte, querían utilizarlo de escarmiento para que los Estados del sur se ataran el cinturón porque supuestamente habían despilfarrado mucho dinero (cuando la realidad es que los países del sur gastaban y gastan mucho menos que los países del norte, aunque también ingresan mucho menos). Esta falsa idea de que los países del sur habían vivido por encima de sus posibilidades se extendió y fue lo que hizo que las autoridades europeas, comandadas por Alemania, actuaran así.

Pero entonces las cosas empezaron a caldearse en Europa. La subida de la prima de riesgo empeoró las cosas, pero también lo hicieron los recortes de gasto, aumentos de impuestos y reformas laborales que la Unión Europea exigió a cambio de ayudar. Esto generó mucho paro, pobreza y desigualdad, y mucho cabreo. 

Los partidos de extrema derecha empezaron a ganar fuerza por buena parte de Europa; Syriza, un partido abiertamente comunista se presentaba en las encuestas como ganador de las siguientes elecciones en Grecia, y en España estalló el 15M, por poner sólo algunos ejemplos. Así que las autoridades europeas aflojaron la soga, porque ya se sabe, Dios aprieta pero no ahoga.

Este cambio ocurrió en verano de 2012, cuando Draghi pronunció sus palabras mágicas:
“Haré lo que haga falta para preservar el euro. Y créanme, será suficiente.”

Hombre, claro que iba a ser suficiente, como que un banco central puede controlar la prima de riesgo siempre que quiera, aunque eso nunca nos lo van a reconocer abiertamente porque no les interesa. El BCE empezó a crear dinero, de la nada, como sólo puede hacerse, y comenzó a comprar esos bonos públicos que tenían los inversores en sus manos. Estos programas de compra fueron ganando fuerza progresivamente y en la actualidad todavía siguen activos y con muchísima fuerza por cierto.

Claro, ¿que pasa con la prima de riesgo cuando los inversores saben que el banco central va a estar disponible para comprar los bonos? Pues que disminuye. Ya no hace falta exigir intereses porque los inversores saben que se pueden deshacer de los bonos siempre que quieran vendiéndoselos al BCE. Dejan de tener miedo.

Y así fue cómo se solucionó el “problema” de la prima de riesgo. Desde entonces bajó hasta situarse en mínimos y ahí sigue salvo alguna que otra oscilación.

Por cierto, adivinad qué excusa utilizaban los que se negaban a que se actuara así. Lo habéis adivinado: la inflación. Decían que si se creaba dinero para comprar estos bonos públicos la inflación se dispararía y muchos hablaron incluso de hiperinflación. Nada, el cuento que utilizan siempre para meter miedo a pesar de que no tenga ningún sustento científico. La realidad es que no sólo no la inflación no aumentó, sino que incluso descendió, y mucho. Casi aciertan estos eruditos de la economía.

Esta es la demostración de que el problema no era (ni es) que los países del sur tuvieran elevados déficits y deudas; el único problema es que el BCE no actuó como banco central únicamente por motivos ideológicos, para castigar a los países del sur.

Por eso ahora con esta crisis no hay problema con la prima de riesgo, porque el BCE ha aumentado incluso la cantidad de dinero que está creando para respaldar los bonos públicos. Se puede decir que han aprendido la lección, al menos en esta cuestión monetaria, en la fiscal están a años luz de aprenderla, pero eso es tema de otro vídeo.

¿Cuánto sufrimiento económico y social nos hubiésemos ahorrado en la crisis pasada si las cosas se hubiesen hecho bien desde un principio? Mejor no imaginarlo."             (Eduardo Garzón, Saque de esquina, 02/05/20)

4.5.20

Vuelta a empezar... como en el 2008... Fitch baja la calificación de Italia y la acerca al bono basura

"La agencia de calificación Fitch ha lanzado un jarro de agua fría inesperado sobre la economía italiana, tercera de la eurozona, al bajar un peldaño la clasificación de la deuda del país y colocarla a solo un nivel por encima del grado especulativo de los bonos basura. 

La nota, que ha pasado de BBB a BBB-, refleja las dudas de la calificadora sobre la capacidad de Italia para encajar el varapalo económico del coronavirus. La prima de riesgo ha reaccionado con una escalada hasta los 230 puntos básicos que ha anulado la ligera mejoría de los primeros días de la semana.

Poco antes del inicio de la pandemia en febrero, Fitch había confirmado la calificación BBB para Italia y no debería haberse pronunciado sobre el cuadro macroeconómico del país transalpino hasta julio. La decisión de hacerlo con antelación refleja la preocupación por el estado de las cuentas italianas. 

La agencia ha señalado que “los acontecimientos justifican la desviación en el calendario”. “Los fundamentos de la economía y las finanzas públicas de Italia son sólidos”, ha replicado el ministro de Economía, Roberto Gualtieri.  (...)"                  (Lorena Pacho, El País, 29/04/20)

21.3.17

¿Quién se beneficia de los rescates bancarios en la UE? Un pequeño grupo de empresas auditoras y asesoría financiera

"«El negocio del rescate» es la última investigación del Transnational Institute (TNI) que se ha publicado hoy y en la que se revelan detalles de cómo los rescates bancarios en la UE se han convertido en negocios que benefician a un pequeño grupo de empresas auditoras y asesoría financiera. De acuerdo a datos de la UE, los rescates bancarios han generado hasta 2017 una pérdida de más de 200.000 millones de euros.

Este es el estudio más exhaustivo que se ha hecho a nivel europeo después de la crisis del 2008 sobre quiénes se han encargado de diseñar e implementar los programas de rescate en la UE.

¿Quién se beneficia de los rescates bancarios?

Las Cuatro Grandes empresas de auditoría: EY, Deloitte, KPMG y PWC han diseñado los paquetes de rescate más importantes de la UE y, junto a un pequeño grupo de empresas de consultoría financiera, operan como un oligopolio.

A estas empresas se las ha recompensado con más contratos, a pesar del hecho que prestaron un pobre asesoramiento a los bancos antes de la crisis y de que no dieran la voz de alarma sobre la incoherencia de los modelos de negocio y el riesgo de las prácticas que estaban desplegando.

Según Sol Trumbo Vila, co-autora y coordinadora de esta publicación, el fenómeno de las “puertas giratorias”, por el que antiguos altos ejecutivos de las finanzas pasan a ocupar cargos directivos en las instituciones de la UE y viceversa, podría encontrarse en el origen de esta situación.

“Otra posibilidad, es que la creciente complejidad de las finanzas en las últimas décadas y la externalización de la gestión de los asuntos financieros al sector privado ha dejado a los gobiernos y las instituciones de la UE sin alternativas”, concluye.

“Los europeos tienen el deber de conocer que un pequeño grupo de empresas ha hecho negocios de cientos de millones de euros en diferentes países asesorando a los bancos, y que a pesar de haber otorgado pobres recomendaciones, vuelven a ganar millonarios contratos asesorando a gobiernos sobre cómo rescatar a sus antiguos clientes en bancarrota”. Además, agrega Sol Trumbo, “esto sucede en toda la UE, lo que confirma el carácter sistémico de esta realidad”.

 “La ciudadanía europea se ha ido acostumbrando cada vez más a la idea de que se pueden utilizar fondos públicos para salvar de la quiebra a las instituciones financieras, y sin embargo, sabe muy poco de los detalles de cómo se salvan los bancos y quienes se benefician en el proceso”. Para Susan George, Presidenta del TNI, “este informe ayudará a entender quién es quién y cómo funciona el negocio del rescate”. 

(...) “la banca pública puede ser un primer paso para fortalecer las instituciones públicas de forma que éstas puedan administrar mejor los asuntos financieros y bancarios y responder ante nuevas crisis”. 

 Informe Completo: https://www.tni.org/en/node/23408           (Sol Trumbo Vila , Rebelión, 23/02/17)

8.10.15

La deuda externa española alcanza niveles récord; la deuda total es impagable... y Standard and Poor’s sube su calificación. Simplemente, entran en campaña electoral...

"La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s elevó la nota de la de deuda soberana de España un escalón, de BBB a BBB+. ¿Curioso, verdad? Se trata del enésimo chiste del Club de la Comedia, con la participación estelar de las agencias de calificación anglosajonas

 La deuda externa patria alcanza niveles récord; la deuda total es impagable; la contabilidad trimestral del período 2011-2013 recoge finalmente una caída de la actividad económica del doble de lo inicialmente estimado; la economía patria está estancada desde julio (olvídense de lo que les diga el INE, ya lo revisarán a la baja); el mercado laboral precario da muestras alarmantes de agotamiento; la renta salarial se desploma; la disponibilidad de bienes de equipo apenas mejora; la protección a los parados se dispara; la pobreza no se corrige...  

Y con todas estas señales, ¿estos depredadores sociales suben la calificación de la deuda del Tesoro del Reino de España? Simplemente entran en campaña electoral, nada más. (...)

No es por hacer leña del árbol caído, pero ya conocen ustedes la capacidad predictiva de las dos agencias de calificación dominantes, ¡nula! Mi posición respecto a las agencias de rating no puede ser más negativa. 

Se trata de indicadores muy retardados, tanto para lo malo como para lo bueno, en muchos casos guiados por los intereses espurios de quienes son sus accionistas y del país al que pertenecen. Recuerden el concepto de acreedores ideológicos. Da igual, no se enteran de la que se nos va a caer encima. Y luego dirán lo de siempre, que si factores exógenos no contemplados en el modelo, bla, bla, bla, bla,…

A juicio de la agencia crediticia “la economía española se ha beneficiado de dos rondas de reformas del mercado de trabajo desde 2010, que han mejorado la competitividad de las exportaciones y del sector servicios, y de unas condiciones financieras más favorables” ¿Hilarante, verdad? Standard & Poor’s emplea la ortodoxia neoclásica como soporte teórico para justificar las variables y los modelos que usan en las calificaciones. (...)

El hilo argumental más sobado por las agencias de calificación es que ante la imposibilidad de recurrir a una devaluación interna solo cabía afianzar la competitividad en precio de los productos españoles, conteniendo el alza de los salarios y aumentando la productividad.

 Por lo tanto, y este es uno de los argumentos utilizados para mejorar la nota, gracias a las políticas de oferta las empresas españolas son más competitivas, exportan más, y el sector exterior es nuestra tabla de salvación. 

¡No! La probabilidad de exportar o no de las empresas españolas depende de factores idiosincráticos de las propias empresas –tamaño, edad, pertenencia a un grupo empresarial, participación por capital extranjero…– y de los precios de exportación (tipo de cambio efectivo real), pero no de la evolución de variables como la productividad o costes unitarios laborales. 

Por el contrario, la intensidad a la hora de exportar sí que se ha visto afectada positivamente por el hundimiento de la demanda interna y por la depreciación de nuestro tipo de cambio efectivo real.

Ni siquiera han analizado una serie histórica de los distintos indicadores de competitividad. España jamás perdió competitividad en las últimas dos décadas. Junto con Alemania nuestro país fue el único que mejoró la cuota de exportaciones. 

Standard & Poor’s, como la inmensa mayoría de los economistas, confunde productividad aparente del trabajo con competitividad. España tenía una baja productividad por que el modelo de crecimiento propuesto por las élites patrias –políticas, financieras, inmobiliarias, y oligopólicas- era intensivo en mano de obra, pero muy lucrativo para ellas. Pero nada más.
Lo que no cuentan

Llevamos más de siete años de mentiras, de engaños, de falsedades. Los organismos multilaterales y nuestras autoridades económicas están ocultando la realidad de España. La situación de nuestro país bajo la actual dinámica es insostenible. Lo venimos repitiendo machaconamente. 

El stock de deuda total sigue en máximos históricos -415% del PIB-; la deuda externa alcanzó en el primer trimestre de 2015 un nuevo récord histórico, casi 1,2 billones de euros, un 111% del PIB. De ello apenas comentan nada las agencias de calificación, pelillos a la mar. La razón obvia, protegen a aquellos acreedores que en su momento deberían haber experimentado una importante quita.

 La vulnerabilidad de unos pasivos tan elevados frente al exterior se pone de manifiesto al ver que cada año España tiene que captar entre 250.000 y 300.000 millones en el exterior para refinanciar la deuda. Si los mercados desconfían de nosotros, si aumenta la prima de riesgo más allá de 200 puntos básicos, simplemente estaremos en un grave aprieto.

 Y para ello solo bastaría con un empeoramiento en los mercados financieros, aspecto que ya ha empezado a activarse. En ese caso, España entraría en la tormenta perfecta: crisis de deuda soberana, crisis bancaria, crisis de balanza de pagos, crisis de la Seguridad Social,…. Pero de todo ello Standard & Poor’s calla, luego otorga."            (Juan Laborda, Vox Populi, 03/10/2015)

5.5.15

Ponga en su vida un CDO cubierto por un CDS

"(...) Aunque lo parezca las siglas CDO y CDS no corresponden a clubes deportivos, ni partidos democráticos ya que estos abundan poco. Son acrónimos de productos financieros denominados en inglés Collateralizad debt obligation (CDO), obligaciones de deuda garantizadas y Credit default Swaps (CDS), permuta de incumplimiento crediticio

 Son y han sido, además, herramientas utilizadas por los verdaderos culpables de la burbuja que, como se ha dicho, explotó a mediados de 2007 en Estados Unidos y cuyos temblores se han expandido por el mundo entero. Son productos inventados por el mundo financiero que se han convertido en unos maravillosos distribuidores perversos de riqueza: todo para los ricos y migajas para los demás.

Las CDO ya fueron bautizadas por Warren Buffet como armas de destrucción masiva y no cabe duda que han hecho más daño en la población que muchas guerras. Estos activos están empaquetados, agrupando múltiples porciones de distintas deudas que conllevan riesgos muy diferentes y que con la ayuda de las agencias de calificación eran envueltos en papel de regalo muy atractivo (triple A), sabiendo, sin embargo, que dentro había caramelos envenenados de alto riesgo para la vida de las personas. 

Estos productos derivados permiten a los bancos hacer líquidos derechos de cobro que normalmente no los son, como en el caso de las hipotecas, deshaciéndose así del riesgo que su impago pudiera conllevar. De esta manera, los Centros financieros, los fondos de pensiones, las SICAV, los bancos y la gente poderosa, sacaban jugosos beneficios vendiendo lo que, si hubiera sido posible conocer, nadie hubiera comprado.

 “Los cálculos matemáticos que estimaban cuánto se debía al propietario de [una] CDO a la fecha de vencimiento de la misma eran tan complejos que ni su creador podía descifrarlos. 

Sin embargo, la mera insinuación de que brillantes mentes matemáticas habían diseñado su estructura, y el hecho tangible de que las respetadas y temidas agencias de calificación de crédito de Wall Street les habían dado carta de aprobación (en forma de calificaciones triple A) era suficiente para que bancos, inversores individuales y fondos de inversión las comprasen y vendiesen internacionalmente como si fuesen bonos de alta calidad o incluso efectivo (1)”.

Para lograr la cuadratura del círculo el CDO se cubrió, se aseguró, por el CDS para evitar así el riesgo del que, no cabe duda, eran conscientes aquellos que jugaban con el dinero de los demás, incluso con el de aquellos que viven con los justo y de ningún modo podían echar en saco roto. 

El CDS es un producto que consiste en una operación financiera de cobertura de  riesgos, incluido dentro de la categoría de productos  derivados de crédito, que se materializa mediante un contrato de swap (permuta) sobre un determinado instrumento de crédito (normalmente un bono o un préstamo) en el que el comprador de la permuta realiza una serie de pagos periódicos (denominados spread) al vendedor y, a cambio, recibe de éste una cantidad de dinero en caso de que el título que sirve de activo subyacente al contrato sea impagado a su vencimiento o la entidad emisora incurra en suspensión de pagos. 

Aunque un CDS es similar a una póliza de seguro, se diferencia significativamente de ella en que no se requiere que el comprador del CDS sea el propietario del título (y por tanto haya incurrido en el riesgo real de compra de deuda). Es decir, un seguro se establece sobre algo que es propiedad del asegurado, pero un CDS se hace sobre un bien que no es propiedad del que contrata el CDS

A este tipo de CDS se le denomina "desnudo" (naked), y en realidad es equivalente a una apuesta. El Parlamento Europeo prohibió por el peligro que implicaba las CDS "desnudas" de deuda de estado a partir del 1 de diciembre de 2011.

 Varoufakis, el denostado ministro de economía griego que de esto sabe mucho, nos dice en román paladino que “una CDS no es más que una apuesta porque suceda algo desagradable, principalmente que alguien (una persona, una empresa o una nación) deje de pagar un crédito (2)”.

 Esto permite especular con el impago de la hipoteca de tu vecino o asegurar el coche de un conocido cobrando la póliza si tiene un accidente y, también, como tristemente ha sucedido con el impago de deuda de países enteros, hundiéndolos con el único objeto de incrementar de forma visible sus ganancias.

Los defensores a ultranza del capitalismo y aquellos que piensan en el libre mercado como la panacea, el sistema ideal de asignar los medios de producción, los bienes a producir y la distribución de los mismos, aplauden todo aquello que supone una posibilidad de beneficio, aunque supongan, bombas de relojería muy peligrosas, comportamientos antisociales y efectos indeseables que no tienen en cuenta o no les interesa tenerlos. 

Estos productos financieros fueron creados con el objetivo de procurar un mundo en continua expansión, un big bang eterno que produjera océanos de dinero, océanos de felicidad. 

Pero la corrupción solo nos puede traer más corrupción y la congelación de la vida social. Los CDO y CDS son productos que llevan el vicio en su interior, no son más que engaños envueltos en papel de regalo para beneficio de los más aprovechados, aunque también a alguno de ellos les ha explotado en su cara, a otros les ha otorgado un gran poder político y ha ayudado a extraer financiación de los ingresos nacionales en proporción a la inmensidad de sus agujeros negros. (...)"              (Ernesto Ruiz Ureta, Nueva Tribuna, 04/05/2015)

28.4.14

Si el presidente del BCE hubiera declarado mucho antes que estaba dispuesto a todo para salvar la deuda española, otro gallo hubiera cantado

"(...) La OCDE puso la guinda hace unas semanas. Vino a explicar que los ingresos de los hogares españoles cayeron unos 2.600 euros por persona entre 2008 y 2012. "Esta es una de las caídas más fuertes entre los países de la eurozona, y refleja el deterioro de las condiciones del mercado del trabajo para amplios sectores de la población". 

Ponía el dedo en la llaga al recordar que sólo un 54% de los adultos en edad de trabajar tiene un empleo, siendo esta la tercera tasa de ocupación más baja entre los 34 países de la OCDE (la media es del 65%). 

Y quizás lo más duro. "España explica el 55% del alza en el desempleo de toda la eurozona: entre el 2007 y el 2013, el paro se incrementó a un ritmo de más de 13.000 personas por semana" Y por si fuera poco, "de los 5,8 millones de parados actuales, un 45% lo son de larga duración".

De todos modos, vista la situación que tenemos, no deja de sorprender como instituciones como la Comisión Europea, el FMI o la propia OCDE se dediquen a criticar con cierta saña una realidad que ellos mismos han contribuido a generar. Sin la política de austeridad a ultranza impuesta por la troika, una parte del desaguisado se hubiera podido evitar. 

Y si el presidente del BCE hubiera declarado mucho antes -cuando era más necesario- que estaba dispuesto a todo para salvar la deuda, otro gallo hubiera cantado. Pero son historias pasadas... y gente bien situada y con poder económico habrá ganado mucho dinero con la especulación a la baja de la deuda. Pero hoy ya no parecemos recordar muchas cosas. De hecho, por no hablar ya ni hablamos ni tan siquiera de las agencias de rating...

La OCDE admite que la carga de la crisis ha recaído sobre las capas más pobres de la población. Y concretamente, estima que el 10% más pobre ha visto disminuir sus ingresos anuales a un ritmo medio del 14% entre 2007 y 2010, habiendo perdido un tercio de sus ingresos en esos años. Mientras, el 10% más rico sólo sufría una merma del 1% anual.

 El resultado de esta disparidad es evidente: en 2010, los ingresos medios del 10% más rico de la sociedad fueron 13 veces más altos que los ingresos medios del 10% más pobre, cuando la media de la OCDE está en 9.4 veces. Tenemos una bomba de relojería y se debe desactivar con urgencia, pero, ¿quién y cómo?"           (Jordi Goula, La Vanguardia, 20/04/2014)

13.6.13

"Creábamos pánico en los mercados para sacar beneficio de la caída de España"

"Así de claro lo ha reconocido Greg Smith, un extrabajador del banco Goldman Sachs autor del libro ‘Por qué dejé Goldman Sachs’, una obra en la que admite cómo engañaban a sus clientes, a los que llamaban "idiotas" o "marionetas", para ganar más dinero.

 Los vídeos corporativos de Goldman Sachs hablan de profesionalidad, de servicio al cliente, de confianza. Pero el relato de Greg Smith es muy diferente. Tras más de diez años en el gigante de la banca de inversión, Smith no sólo cuenta cómo se enriquecen con la desgracia ajena, sino cómo directamente la provocan.

“Tratamos de sacar beneficio de la desgracia de España. En la reunión de la mañana el banco decía: ‘Hoy vamos a vender acciones de sus bancos y a convencer a nuestros clientes de que compren’. Y a los dos días decían lo contrario. Cuanto más los aterrorizas, más negocio haces”, asegura Smith.

Engañando a sus propios clientes

Greg aún trabajaba en Goldman cuando los grandes banqueros testificaron sobre la crisis en el Senado estadounidense pero dice que eso no cambió nada. “Sacabamos notas de prensa diciendo que habíamos cambiado pero en privado la gente seguía llamando pardillos a los clientes e identificando a los más ignorantes para engañarlos”.

Dice que el problema es que el banco aconseja una cosa a los clientes y luego con su propio dinero hace la contraria, como si el crupier del casino viera las cartas de todos y además hiciera su propia apuesta.

“Después de una crisis que destruyó el 40% de la riqueza mundial sabes cuántos jefes han ido a la cárcel. Ni uno ha sido siquiera procesado, porque todo es legal aunque no sea nada ético”. Ahora el banco le considera persona non grata. Dice que es una venganza porque no le dieron un aumento de sueldo. Pero él, con su libro en la mano, dice que sólo cuenta la verdad."            (laSexta.com 11/06/2013)

6.2.13

EE UU exige más de 3.680 millones a S&P por agravar la crisis financiera

"Las agencias de calificación podrían pagar caras las notas que pusieron a los activos tóxicos antes de la crisis financiera. Para empezar, a Standard & Porr's le podría costar más de 5.000 millones de dólares (3.680 millones de euros).

 Tras meses de negociaciones con el Departamento de Justicia de EE UU y los fiscales de varios Estados del país, las autoridades estadounidenses han lanzado una demanda contra esta agencia, propiedad de McGraw-Hill, por la manera en la que puso altas notas a los activos de deuda hipotecaria antes de estallar la crisis financiera.

 El Gobierno, que puso la demanda en el tribunal federal de California, dijo en una presentación judicial que espera obtener sanciones monetarias civiles de su actuación contra S&P y McGraw Hill. El fiscal general de EE UU, Eric Holder, que ha comparecido ante la prensa, ha elevado a 5.000 millones de dólares el castigo.

"Al inflar deliberadamente calificaciones de crédito para las CDO (obligaciones de deuda colateralizada), S&P confundió a los inversores, incluyendo a muchas instituciones financieras aseguradas por el Gobierno, provocando que perdieran miles de millones de dólares", ha señalado el fiscal general de EEUU. (...)

La actuación contra S&P supone la primera acción judicial a nivel federal contra una agencia de calificación por presunto comportamiento ilícito en relación con crisis, a la que se sumarían varios fiscales estatales. 

Las medidas judiciales contra S&P se han producido, según el diario The Wall Street Journal, después de la ruptura de las conversaciones que mantenían la agencia y el Departamento de Justicia para alcanzar un acuerdo. (...)

Son conocidas las intenciones de Washington a la hora de exigir responsabilidades a S&P por los excesos detrás del colapso del mercado de crédito. La investigación tomó cuerpo, además, después de que la agencia retirara la máxima nota crediticia a la deuda soberana estadounidense.

La acción legal se realiza por la vía civil y, en ella, el Gobierno pide un juicio con jurado. En ninguno de los casos investigados hasta la fecha contra las grandes firmas de Wall Street se pudo probar una conducta criminal. 

En el examen del Congreso de EE UU a las causas de la crisis identificaron a las agencias de calificación como una de las responsables. Aun así, todavía hay margen para que se llegue a un pacto extrajudicial si logran un acuerdo al margen de los tribunales."           (El País, 05/02/2013)

9.12.12

"Las agencias de calificación son como el timo de la estampita"

"Las agencias de calificación han constituido "un oligopolio que impide la entrada en el mercado de nuevas firmas"; además tienden al "catastrofsmo y omiten responsabilidades al defender que sólo emiten opiniones que no deben sustituir al análisis del inversor".

La crítica, demodelora,  proviene de un informesobre las agencias de calificación titulado Las hijas de Elena: La triple A que ha sido elaborado por la Universidad a Distancia de Madrid (Udima) y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y que ha sido presentado esta tarde en Madrid.

Por todo ello, sus autores piden la constitución de una entidad que evalúe y supervise a las agencias de rating "para garantizar que el inversor recibe la mejor información posible".

En el informe, los especialistas coinciden en la "necesidad" de crear mecanismos de control para estas agencias, de aumentar la transparencia en su proceso evaluador y de conseguir un acceso "igualitario" a la información por parte de cualquier inversor.

Según pone de relieve el estudio, que se centra en las agencias Moody's, Standard & Poor's (S&P) y Fitch, estas entidades emiten opiniones "disfrazadas con ropajes y pseudoavales científicos que luego tienen un peso decisivo a la hora de facilitar o dificultar que las empresas, instituciones y organismos puedan financiarse en los mercados de capitales".
 
Entre las principales críticas que vierte el informe a las tres principales agencias de calificación destaca la creación de "un oligopolio que impide la entrada en el mercado de nuevas agencias".

"Sólo el 4% del mercado de las calificaciones esta en manos de otras agencias", señala el estudio. "Hay muchas agencias por el mundo, pero el oligopolio que ejercen estas tres les esta dificultando entrar en este mercado y que éstas, a su vez, tengan competencia", ha afirmado el profesor de la Udima Juan Alfonso Lara durante la presentación del informe.

Para el experto, esto puede estar causado por las personas "tan poderosas e influyentes que están detrás de ellas, que son sus accionistas".

En concreto, Lara ha expuesto que Warren Buffet está detrás del accionariado de Moody's, Bill Gates es miembro de su consejo de administración y que también cuenta con el apoyo de la "poderosa" familia Rockefeller.

En el caso de S&P, "la entidad cuenta con el respaldo de un importante 'lobby', McGraw Hill, mientras que el 60% de Fitch lo tiene el dueño de marcas tan importantes como Renault y L'Oreal".

Asimismo, la Udima ha denunciado "abusos de poder" por parte de estas agencias traducidos en calificaciones no solicitadas "destinadas a mantener un mercado cautivo", o un "oscurantismo metodológico, ya que no se conocen los principios, leyes, parámetros, variables, ecuaciones y datos que utilizan para evaluar".

Otro de los aspectos que resalta el estudio es que las agencias de 'rating' tienden al "catastrofismo, pues siempre operan a favor del vaticiador". Además, los especialistas que han elaborado el informe creen que existe una omisión de responsabilidades por parte de estas entidades, "ya que defienden que ellas solo emiten opiniones y que éstas no deben sustituir al análisis del inversor".

"Esto se debe a que las agencias de 'rating' están inscritas como agencias de información, por eso se dedican a emitir opiniones de las que no se hacen responsables", ha indicado Juan Alfonso Lara, quien ha recalcado que estas opiniones "tienen unos efectos enormes en los mercados".

 "Las agencias son como el timo de la estampita pero de forma más sinvergüenza", ha aseverado el catedrático de la UPM Juan Pazos, para el que lo único que hacen las agencias es enunciar la profecía autocumplida, "que por el simple hecho de enunciarse, se cumple". 

Según el experto, "esto ya es suficiente para sospechar de estas entidades".
Para Pazos, lo que hacen las agencias "es peor de lo que hacían los adivinos en la Antigüedad", además, considera que "no son muy originales".
El catedrático no entiende "como alguien no les mete el diente" y por qué los gobiernos "aguantan sus opiniones sin rechistar".        (Público, 03/12/2012)

20.11.12

El próximo PIIGS de la piara: Francia. Ya andan diciendo por tierras galas que ellos no son como España e Italia. ¡Pobrecillos!


"La contribución de esta semana en Financial Red se centra en el próximo PIIGS de la piara: Francia. Ya andan diciendo por tierras galas que ellos no son como España e Italia. ¡Pobrecillos!

 ¿Les suena la música, verdad? Cada vez que un Estado de la Eurozona se asomaba al abismo de la crisis recurría inmediatamente a ese soniquete para desmarcarse de la economía que acababa de despeñarse o que ya se había estampado contra el suelo.

 La fórmula era el anuncio inequívoco de que los “mercados” lo habían situado en su punto de mira y, sabedores de que podían ganar mucho dinero con poco riesgo, apostaban abiertamente por desestabilizar sus finanzas públicas. 

Pues bien, le llegó el turno a Francia. La semana pasada Pierre Moscovici, ministro de Economía francés, afirmaba en una entrevista con Financial Times: “No, no estamos aplicando las mismas reformas que España o Italia porque nosotros no somos ni España ni Italia”

La misma melodía con distinta letra, así que prepárense porque el baile va a comenzar de aquí a nada. De hecho, hoy mismo Moody’s ha rebajado ya la deuda de Francia un escalón, retirándole la triple A.


La quinta mayor economía y la sexta potencia exportadora mundial está descubriendo que su pertenencia a la Eurozona alemana ha resultado tan comprometedora como lo ha sido para las economías periféricas. 

La erosión de la competitividad, producto de no seguir el compás del duro proceso de ajuste al que sometió Alemania a su mercado de trabajo, ha transformado el superávit por cuenta corriente que tenía antes de la creación de euro en un déficit persistente y en ascenso. 

A ello se le unen una deuda pública que supera ya el 90% del PIB, una tasa de desempleo creciente (por encima del 10% para la población en general y del 25% para los jóvenes), un déficit público que supera el 4% y que se ha comprometido a eliminar antes de 2017 y una tasa de crecimiento del PIB prácticamente estancada. 

Ante este panorama los mercados huelen la sangre; máxime cuando son conscientes de que en Francia se librará la batalla decisiva sobre el futuro del euro. Si la presión se hace irresistible y Francia no sólo entra en recesión sino que tiene que pedir un rescate el euro no podrá sobrevivir. La medicina de la austeridad habrá matado al paciente. 

Pero, por otro lado, la ofensiva contra Francia también tiene interés porque va a delimitar claramente los márgenes de actuación de la socialdemocracia frente a la crisis europea. Unos márgenes que, si se aprecian las medidas aprobadas hasta ahora por el gobierno de Hollande, son prácticamente nulos y se encuadran dentro de lo que podríamos denominar como un “neoliberalismo de izquierdas”.(...)
 En definitiva, si Hollande era la esperanza socialdemócrata para enfrentar la crisis europea y la postura fundamentalista de Alemania, más vale que vaya pasando el siguiente porque a Merkel no le ha durado ni un asalto."          (La otra economía, 20/11/2012)

13.11.12

Las agencias de calificación, sistemáticamente, discriminan a favor de las empresas bancarias que les dan más dinero y servicios

"Veamos quiénes son y cómo se comportan tales agencias, y comencemos por Moody’s. Esta agencia de valoración de productos bancarios y bonos públicos y privados dio máxima valoración –triple AAA- a 46.000 productos desde 2000 a 2007, muchos de los cuales resultaron ser mera basura.

 Tal agencia valoró también muy positivamente un producto de una de las empresas más poco éticas que haya existido en EEUU, la infame ENRON, hasta cuatro días antes de que se colapsara, lo cual ocurrió también más tarde con la banca Lehman Brothers. 

Muchos estudios han mostrado que la valoración que hacían tales agencias está relacionada con el pago que recibían de las mismas instituciones cuyos productos valoran. 

Sala i Martín, sin embargo, afirma que estas valoraciones positivas (que resultaron ser profundamente erróneas) eran meros errores de las agencias. El hecho de que sistemáticamente favorezcan a la banca que les financia es mera coincidencia.

De nuevo la evidencia de que estas agencias son meros instrumentos de las instituciones financieras es abrumadora. La más reciente es el estudio recién publicado nada menos que por el Banco Central Europeo, en el que sus autores David Marqués Ibañez y Sam Langfield muestran que tales agencias de valoración de bonos sistemáticamente discriminan a favor de las empresas bancarias que les dan más dinero y servicios, valorando muy positivamente sus productos, señalando que hay un claro conflicto de intereses entre la financiación de tales agencias por parte de los bancos y empresas financieras y las evaluaciones que tales agencias realizan.

 Según XSiM, ésta es una conclusión maliciosa, injusta a las pobres agencias que están intentando hacerlo lo mejor posible La idealización de las fuerzas del mercado por parte de tal autor alcanza cotas altísimas.

 La última intervención sonada de tales agencias es su devaluación de la valoración de la deuda pública del Estado federal de EEUU por considerarla excesiva y que puede representar un peso mayor de lo que la economía puede aguantar.

Esta evaluación, sin embargo, está encaminada a presionar al gobierno federal para que privatice las pensiones públicas, la golosina que desde hace años desea la banca estadounidense. 

Por lo demás, la deuda pública del gobierno federal no tiene (repito, no tiene) ningún problema. En realidad, es la deuda pública más segura del mundo. El pago del gobierno federal por los intereses de su deuda pública no llega ni a un 1% de su PIB (el mismo porcentaje, por cierto, desde hace 60 años). 

En EEUU hay un Banco Central, Federal Reserve Board, que imprime dinero y con él, y en contra de lo que hace el Banco Central Europeo, compra deuda pública, garantizando que el comprador de los bonos públicos siempre recibirá los intereses que genera tal deuda pública, sin ningún riesgo de que ello no ocurra. 

Es más, el dólar es la moneda de reserva más importante del mundo. Más del 60% de las reservas de los bancos centrales es en dólares. Y es improbable que esta situación cambie en un futuro inmediato. De ahí que la gente que tenga deuda pública en dólares no tiene riesgos dignos de mención. Esto es obvio.

Pero los ideólogos neoliberales son impermeables a los hechos. Y como trabajan para promocionar los intereses de los grandes bancos y las grandes empresas (que dominan los medios de información y persuasión) tienen una enorme visibilidad mediática en las cajas de resonancias que sirven aquellos intereses. Son los talibanes del neoliberalismo."               (Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 5 de noviembre de 2012, en www.vnavarro.org, 05/11/2012)

8.11.12

Australia condena a S&P a pagar por engañar con la calificación de productos tóxicos

"La Corte Federal de Justicia (FCJ) de Australia responsabiliza a la agencia Standard & Poor's (S&P) de las pérdidas sufridas por los demandantes y condena a la firma, junto a otras dos entidades de inversión de capital, a pagar a 13 ayuntamientos por asignar a un producto financiero tóxico la máxima calificación crediticia y recomendar su compra.

Los 13 ayuntamientos, todos ellos del estado de Nueva Gales del Sur, han demandado a S&P, al banco de inversión ABN AMRO y al Servicio Financiero de los Gobiernos Locales (LGFS) argumentando que les engañaron para comprar Obligaciones de Proporción Constante (CDPO), lo que les llevó a perder 30 millones de dólares (23,40 millones de euros).

La magistrada de la FCJ Jayne Jagot ha calificado de "engañosa" y "falaz" la información sobre las CDPO, en la que se aseguraba que solamente existía un 1% de probabilidades de impago, a pesar de que en los primeros seis meses de crisis la cifra alcanzó el 90%, lo que equivale a pérdidas de 16 millones de dólares (12,47 millones de euros). 

Así, Jagot ha condenado a S&P al considerar que engañó a los inversores -en este caso a los 13 demandantes- al calificar las CDPO con una triple 'A', cuando en realidad se trata de un producto financiero altamente complejo. 

Además, condena a ABN AMRO, emisor de los CDPO, por "forzar la calificación crediticia", y a los LGSF por incumplir su obligación legal de investigar los productos financieros ofrecidos a los gobiernos locales. 

La magistrada del alto tribunal ha determinado que cada uno de los demandados deberá pagar un tercio del total de las pérdidas ocasionadas, más los intereses devengados, según informa la emisora australiana ABC.(...)
 
El fallo de Jagot supone un punto de inflexión en el panorama judicial que podría acarrear importantes consecuencias para las agencias de calificación crediticia, sobre todo en Europa, donde han hecho perder miles de millones de euros a los inversores al adjudicar notas erróneas a los productos financieros. 

"Se trata de un duro golpe para las agencias de calificación crediticia, que nunca más podrán esconderse detrás de excusas para eludir su responsabilidad", ha dicho Amanda Banton, abogada del bufete Piper Alderman, que representan a 12 de los 13 demandantes."            (El Economista, 05/11/2012)

24.10.12

“Las agencias de calificación dan calificaciones sistemáticamente mejores a los bancos que proporcionan a la agencia una gran cantidad de negocio". Todo quea en casa...

"Un estudio recién publicado por el Banco Central Europeo (BCE) muestra que las agencias de calificación tratan de forma más benevolente a los bancos que les proporcionan negocio por otras vías. Los resultados del estudio sugieren que “existen conflictos de intereses entre los bancos y las agencias de calificación que parecen alterar el proceso de calificación”.

 “Las agencias de calificación dan calificaciones sistemáticamente mejores a los bancos que proporcionan a la agencia una gran cantidad de negocio por calificar bonos de titulización de activos”, añade el informe.

El estudio publicado por el Banco Central Europeo está realizado a partir de una muestra de 38.753 calificaciones de bancos de Estados Unidos y Europa recogidas de forma trimestral desde 1990 hasta 2011. Dichas calificaciones han sido realizadas por las tres principales firmas del sector: Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch.

 El informe está firmado por el español David Marqués Ibáñez, economista del Banco Central Europeo; por Sam Langield, del supervisor financiero británico (FSA) y de la Junta Europea de Riesgos Sistémicos, y por Harald Hau, profesor de Economía y Finanzas de la Universidad de Ginebra, que han contado con la ayuda de una veintena de economistas y colaboradores para su trabajo. (...)

El informe se hace eco de algunos de los errores garrafales en la calificación que han tenido las agencias, entre los que los más sonados son algunos como el caso de Lehman Brothers o de las titulizaciones de hipotecas basura en Estados Unidos. El estudio trata de ver la relación entre las calificaciones concedidas por las agencias y su situación real de riesgo dos años después de recibir esas notas. 

El análisis se ha hecho en términos relativos u ordinales. Es decir, trata de ver si aquellos bancos que tienen mejores calificaciones siguen siendo luego los que tienen una mejor posición relativa. Las conclusiones son demoledoras.

“Nuestros resultados sugieren que las agencias asignan calificaciones más positivas a los grandes bancos y a las entidades con más probabilidades de proporcionar a la agencia de calificación negocios adicionales de calificación de valores”, señala el estudio. “Estas distorsiones competitivas son económicamente importantes y ayudan a perpetuar la existencia de bancos demasiado grandes para caer”, añade.

 Los autores recogen que el sesgo a favor de los grandes bancos puede estar relacionado con los conflictos de intereses relacionados con el tamaño y el poder económico de las entidades y, en una pequeña parte, con el mayor respaldo por parte de los Estados. El informe señala que ese sesgo es económicamente significativo y que equivale a un abaratamiento del coste de financiación de unos 40 puntos básicos.

Pero ese favoritismo se acentúa en el caso de los bancos que son buenos clientes de las agencias de calificación, según se deduce del análisis de 1.189 emisores de bonos de titulización de activos con un valor nominal de seis billones de dólares (unos 4,6 billones de euros), realizado por los autores del estudio.

 “Cuanto más utiliza un banco una agencia de calificación concreta para la calificación de sus emisiones de bonos de titulización, mayor es la recompensa de esta agencia al banco en forma de una mejor calificación crediticia”, dice el informe. “Consideramos que esto representa una clara prueba de que los conflictos de interés en el negocio de la titulización de activos ponen en peligro la calidad de las calificaciones crediticias de los bancos”, concluye.
 
La conclusión del informe es que, “a la luz de las deficiencias en el proceso de calificación actual, deben fomentarse fuentes alternativas de información de calificación crediticia”. En particular, los autores propugnan que se exija una mayor cantidad y calidad de información pública a las entidades financieras para facilitar análisis de calificación crediticia mejores y más baratos y “reducir el poder y la exorbitante influencia de las agencias de calificación en el sistema actual”.

El informe llega a decir que, con los cambios en la regulación que reducen la dependencia de las agencias, ciertos segmentos de la calificación crediticia podrían llegar a ser productos básicos de bajo coste dominados por organizaciones sin ánimo de lucro. Está por ver."    (El País, 20/10/2012)

12.10.12

S&P deja el ráting de España al borde del bono basura

"Nuevo varapalo a la economía española. Y en el peor momento: Standard & Poor’s ha rebajado el ráting de la deuda soberana dos escalones, de BBB+ a BBB-. Este nivel, que supone pasar de «aprobado alto» a «aprobado bajo», deja al país al borde del bono basura y le iguala a Azerbaiyán, Colombia, Croacia, India, Islandia, Letonia, Marruecos, Montserrat o Uruguay. Y, además, con perspectiva negativa.

Por debajo de esa nota, España quedaría ya fuera de cualquier tipo de calificación de BBB, es decir, que las inversiones en el país dejarían de contar con los «parámetros de protección adecuados», como define S&P.

Una mala noticia, por tanto, pero que en el fondo no sorprende. Es el remate del descenso continuado del ráting por parte de esta agencia que comenzó en enero de 2009, cuando el país perdió la AAA. 

Además, el mercado ya está preparado para otra posible rebaja este mismo mes de Moody's, que ahora otorga a España una Baa3 (también a un paso del borde del bono basura). Fitch, por su parte, mantiene un ráting de BBB, a dos escalones de ese nivel crítico.

Esa pérdida de «capacidad de acción» viene motivada por dos razones: la propia situación nacional y la incertidumbre europea.

Sobre el primer punto, S&P señala que «el aumento del paro y las restricciones del gasto intensificarán probablemente el descontento social y contribuirían a la fricción entre los gobiernos central y regionales». 

Apunta que la cercanía de tres procesos electorales autonómicos, unido a las «dificultades financieras» de algunas comunidades, pone la puntilla a este proceso. El resultado pasa por mayores riesgos para las finanzas públicas derivados de ese aumento de presiones económicas y políticas.

Sobre el segundo punto, la eurozona, dice que «las dudas sobre el compromiso de algunos miembros para mutualizar el coste de la recapitalización bancaria son un factor desestabilizante de la perspectiva crediticia del país». 

Esto significa que esas palabras del Eurogrupo de junio comprometiéndose a «romper el círculo vicioso entre bancos y soberanos» no suponen necesariamente, según S&P, que se permita que el Mecanismo de Estabilidad Europea (ESM) inyecte fondos en las entidades para las que ya se ha pedido ayuda.

Estos dos factores son mucho más peligrosos de lo que puede parecer, pues también incluyen un condicional futuro: la agencia podría rebajar más la nota de España si se reduce el apoyo político a las reformas y si el respaldo de la eurozona no logra mantener los costes de endeudamiento a niveles sostenibles."              (Expansión, 11/10/2012)

14.6.12

A un paso del bono-basura... porque el rescate de los 100.000 millones de euros, elevará el nivel de endeudamiento del país



"Moody’s acaba de anunciar la reducción del rating de España en tres niveles de A3 a Baa3, que es un nivel por encima de lo que denominan junk, que describen como inversiones de alto riesgo y que el rating ya no cuenta. También han reducido los ratings del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (el FROB) de A3 a Baa3. (...)

Para llegar a esta decisión, Moody’s nos ha dado tres factores claves, que resumo a continuación:

  1. El gobierno español tiene la intención de pedir prestado de Europa hasta 100.000 millones de euros para recapitalizar su sistema bancario. Esto aumentará aún más la carga de la deuda del país, carga que ha aumentado de forma espectacular desde el inicio de la crisis financiera.
  2. El gobierno español tiene un acceso muy limitado a los mercados financieros, limitación confirmada por su necesidad de tener que acudir a los fondos europeos. Además, destaca su práctica de acudir a los bancos nacionales para poder colocar su deuda en los mercados. Estos se financian depositando esta deuda española como garantía en el Banco Central Europeo (BCE).
  3. La continua debilidad de la economía española hace aún más complicada su debilidad e inseguridad de poder financierse en los mercados, comparado con su situación si la economía estuviera estabilizada.
Parte de su susto es que los 100.000 millones de euros son el doble de lo que antes habían estimado como necesario en su caso normal y se sitúa en el nivel de sus peores suposiciones, confirmando su visión negativa.
Por lo menos Moody’s tiene claro que el acuerdo con Europa de ayuda para los bancos españoles pasa por España y que la deuda la asume España, como muchos ya hemos comentado en estas páginas."           (El blog salmón, 14/06/2012)

18.5.12

Moody's degrada a cuatro autonomías y deja a Catalunya y Murcia en bono basura

"La agencia Moody's ha degradado hoy la calificación de cuatro comunidades autónomas. Catalunya y Murcia, a las que ha colocado en el nivel de 'bono basura', y Extremadura y Andalucía, que pierden su notable bajo y se quedan con un aprobado. (...)

La firma de calificación explica que detrás de la rebaja de la nota se encuentra la "pobre" evolución fiscal en 2011 de estas comunidades.

También influye la "escasa probabilidad de que estos gobiernos regionales sean capaces de cumplir con el objetivo de déficit establecido por el gobierno central en 2012", que es del 1,5 %, pese a los recortes que han aplicado en educación y sanidad."          (La Vanguardia, 17/05/2012)

8.5.12

Desde 2000 las agencias de calificación rebajaron más de 75 veces las notas de los países europeos, para no mencionar la de Estados Unidos, desparramando el pesimismo y alimentando la inseguridad

"España necesita un poco de solidaridad. El país fue sometido y es víctima de una coyuntura que es casi una conspiración.
Problemas reales fueron maximizados e inflados por un ataque psicológico y por el pesimismo que agravó la búsqueda de soluciones y superaciones. Dentro de ese cuadro las agencias de riesgo cumplen con su misión de casandras. (...)

Ese poder de influencia sigue atormentando al mercado, agravado por el hecho de que se concentra sobre todo en las manos de tres empresas: Standard & Poors, Moody’s y Fitch. Eso ocurre en razón de que se han vuelto, desde 1975, las únicas empresas habilitadas por el organismo regulador de las bolsas norteamericanas que califican el riesgo en los Estados Unidos. (...)

Esa falta de confiabilidad en las calificaciones que son divulgadas, sobre todo en momentos de crisis y para las cuales las evaluaciones deberían ser de alguna utilidad, provoca no solamente un clima de pánico como el que fomenta la especulación, sino que produce efectos funestos para empresas y países, que se reflejan inmediatamente en la vida económica y social.

Desde 2000 las agencias de calificación rebajaron más de 75 veces las notas de los países europeos, para no mencionar la de Estados Unidos, en este año, desparramando el pesimismo y alimentando la inseguridad.

España ha sido una de las grandes víctimas de esas agencias de riesgo y su fiscalía anticorrupción fue blanda al rechazar el año pasado una investigación penal en su contra, por no ver indicios en su acción de delito contra el mercado o los consumidores. También en Estados Unidos ya se abrió una investigación contra Moody´s. (...)

Mientras tanto y sin que le pesara el resultado mediocre de su trabajo, Moody´s vio su lucro cuadruplicarse de 2000 a 2007. De 2008 a 2010, en plena crisis económica, sus ganancias y las de la Standard & Poors fueron del orden de un 45%. (...)

¿Hasta qué punto la especulación está ligada a ese juego de calificación de las agencias en relación a empresas y países? Es así que la crisis europea nos obliga a adoptar una posición más firme para poder ayudar a España y Portugal. Nuestro ejemplo en América Latina está en que vivimos 10 años de recesión con desastrosas consecuencias para el área y para el aumento de la pobreza. La política del FMI —la misma de la UE en este momento— no resuelve los problemas reales de los países. Las medidas del garrote fiscal o de la desvalorización de la fuerza de trabajo han creado únicamente desempleo, estancamiento del crecimiento y la amenaza de desintegración política. La crisis mundial no tendrá solución por este camino. (...)

Redistribución de la renta, apoyo a los más pobres, dándoles condiciones para entrar al mercado interno e incrementarlo, el incentivo a la industria, además de otras medidas estructuradoras son en estos momentos, instrumentos prioritarios.
Bajar los salarios sin controlar a los bancos, dejarlos que sólo miren hacia arriba y no hacia abajo, no conduce a la retomada del desarrollo y provoca una reacción popular, además del sacrificio de los asalariados. Ese entramado comienza por los riesgos de las agencias de riesgos, la chispa que provocó el incendio."          ('El riesgo de las agencias de riesgo', de , El País, 17/04/2012)