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27.2.24

La fragilidad financiera de la banca sistémica y de sus contrapartes... La banca occidental tiene pies de barro y las reformas post Gran Recesión fueron timoratas e insuficientes... podemos tropezar dos veces en la misma piedra como consecuencia de la defensa de la superclase bancaria, y el comportamiento gregario de cierta profesión económica y mediática... los cinco grandes bancos estadounidenses (JPMorgan Chase, Goldman Sachs Bank USA, Citibank de Citigroup, Bank of America, y Morgan Stanley) poseen 223 de los 268 billones de dólares (sí, billones en terminología europea) en derivados que poseen todos los bancos estadounidenses, o al menos el 83%. Igualmente, esas mismas cinco compañías de tenencia bancaria controlan el 96% de los derivados de crédito... Ante semejante Leviatán, solo hay una salida. Hoy más que nunca es necesario tanto una reducción de la concentración bancaria -exactamente lo contrario a lo que se está haciendo-, como obligar a los bancos a retener el riesgo. Ello reorientaría a que éstos volvieran de nuevo a la actividad bancaria tradicional. Sin embargo, olvídense, por las buenas no se hará (Juan Laborda)

 "El escritor y filósofo Néstor Roulet acuñó una frase para la posteridad: “El ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”. Añadiría algo más, sobre todo entre quienes quieren mantener determinados privilegios, cuyos “tropiezos” son siempre a costa de los demás. Bajo dicha prescripción, aquellos que deberían velar por la salud del sistema bancario global, y haber aprendido algo de la Gran Recesión, parece que viven en un autoengaño eterno, al negarse a racionalizar la relevancia, significancia o importancia de evidencia contraria y argumentos lógicos que son opuestos a los suyos.

Ahora que la banca global, incluida la nuestra, está publicando beneficios récord, en parte como consecuencia del subsidio de los bancos centrales, es cuando debemos, al menos, mostrar cierta cautela. La banca occidental tiene pies de barro y las reformas post Gran Recesión fueron timoratas e insuficientes. Y sí, tropezaremos dos veces en la misma piedra como consecuencia de la defensa de determinados intereses de clases, en este caso la superclase bancaria, y el comportamiento gregario de cierta profesión económica y mediática.

Desde que la Administración Clinton impulsara la Ley Gramm-Leach-Bliley, que derogó Glass-Steagall, siempre ocurre lo mismo. Es en períodos de estabilidad económica donde se gesta la inestabilidad futura de la banca. El problema de fondo es que el sistema bancario no es un mero intermediario, y su fragilidad importa porque se irradia a la economía de manera exponencial. El objetivo fundamental del sistema bancario no es solo su rentabilidad, sino, por encima de todo, su estabilidad. Y, frente a los cantos de sirena, tal como ya nos advertía Hyman Minsky, a través de su famosa e impecable hipótesis de inestabilidad financiera, son los períodos de expansión donde se larva la fragilidad tanto del sistema financiero, como de las familias y sociedades no financieras.

Algunos datos sobre el apalancamiento del sistema bancario en derivados

Según la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera de los Estados Unidos (FCIC, por sus siglas en inglés), los derivados desempeñaron un papel importante en el colapso financiero de 2007 a 2010, la peor crisis financiera desde la Gran Depresión de la década de 1930. La existencia de millones de contratos de derivados de todo tipo entre instituciones financieras sistémicamente importantes, invisibles y desconocidos en este mercado no regulado, aumentó la incertidumbre y escaló el pánico. Ello se podía trasladar, también, perfectamente a Europa.

Pensábamos, ingenuamente, que, tras las duras consecuencias económicas, políticas y sociales de la Gran Recesión, se tomaron las medidas y reformas necesarias para que no se volviera a repetir semejante situación. Creíamos que la legislación de reforma financiera Dodd-Frank en Estados Unidos o la Unión Bancaria Europea cumplirían su promesa de frenar riesgos concentrados como los derivados. Pero no ha sido así. Vayamos a los datos.

El informe más reciente del regulador de los bancos nacionales de Estados Unidos para el trimestre que terminó el 30 de septiembre de 2023 detalla como los cinco grandes bancos estadounidenses (JPMorgan Chase, Goldman Sachs Bank USA, Citibank de Citigroup, Bank of America, y Morgan Stanley) poseen 223 de los 268 billones de dólares (sí, billones en terminología europea) en derivados que poseen todos los bancos estadounidenses, o al menos el 83%. Igualmente, esas mismas cinco compañías de tenencia bancaria controlan el 96% de los derivados de crédito. Las cinco gran compañías bancarias representan 5.8 billones de dólares en derivados de crédito frente a los 6 billones de todos los bancos de los Estados Unidos.

Para evitar que se repita la explosión de los mega bancos de Wall Street, como ocurrió en 2008, los reguladores bancarios federales lanzaron en julio del año pasado una propuesta que impondría reglas de capital más altas a solo 37 bancos (de los 4.600 bancos existentes en Estados Unidos). Las nuevas reglas de capital propuestas afectarían solo a aquellos bancos significativamente involucrados en derivados y otras estrategias de comercio de alto riesgo. La reacción ha sido intensa por parte de los mega bancos de Wall Street, incluso corriendo anuncios de televisión que pintan una imagen falsa y distorsionada de lo que harían los aumentos de capital.

Pero, ¿quién está en el otro lado de estos intercambios de derivados con los mega bancos?, es decir, ¿quién es su contraparte? Según investigadores federales, hay contrapartes tanto de mega bancos como de contrapartes financieras no bancarias, que podrían ser compañías de seguros, firmas de corretaje, gestores de activos o fondos de cobertura. También hay contrapartes corporativas no financieras, que podrían ser prácticamente cualquier corporación nacional o extranjera. Este análisis lo podemos extender, con algún pequeño matiz, a la banca europea sistémica. En definitiva, la ciudadanía no tiene ni idea si posee acciones de una empresa cotizada en bolsa que podría explotar en cualquier momento debido a transacciones imprudentes en derivados con bancos globales.

Sin embargo, la falta de transparencia, como siempre ha señalado la profesora de Stanford Anat Admati, una referencia fundamental para comprender las dinámicas y el riesgo del sistema bancario global, ha aumentado lamentablemente. Esto se debe en parte a la negligencia de los reguladores y las autoridades monetarias y económicas.

Para ilustrar este punto, en 2010, con la aprobación de la legislación de reforma financiera Dodd-Frank, se esperaba que los bancos tomaran dos medidas importantes con respecto a su exposición peligrosa a los derivados. Se les exigía trasladar los derivados a una unidad separada de la sociedad tenedora de los bancos, que no fuera el banco asegurado federalmente, para permitir su liquidación en caso de que los derivados provocaran su quiebra. Sin embargo, gracias a las puertas giratorias, Citigroup logró que esta reforma de Dodd-Frank fuera revocada en 2014. Además, Dodd-Frank también se presentó como una forma de obligar a los mega bancos a liquidar y compensar centralmente los derivados en cámaras de compensación de mercados organizados, con el fin de proporcionar estabilidad y transparencia a este mercado peligroso. Sin embargo, el último informe del regulador señala que poco más del 40% de las tenencias de derivados de los bancos se liquidaron en mercados organizados. Es decir, casi el 60% de los derivados siguen siendo un agujero negro opaco, compensado en mercados no organizados, conocidos como derivados OTC (over-the-counter).

Ante semejante Leviatán, solo hay una salida. Hoy más que nunca es necesario tanto una reducción de la concentración bancaria -exactamente lo contrario a lo que se está haciendo-, como obligar a los bancos a retener el riesgo. Ello reorientaría a que éstos volvieran de nuevo a la actividad bancaria tradicional. Sin embargo, olvídense, por las buenas no se hará."                 (Juan Laborda , El Salto,  24 feb 2024)

20.11.19

El BCE enciende las alarmas por el gran crecimiento de la banca en la sombra

"Se han cumplido 11 años de la gran crisis y los responsables de guardar la ley y el orden financiero internacional no saben por dónde va a venir el siguiente golpe. Recelan de todo lo que suene a burbuja, aunque creen que la siguiente crisis será diferente. Sus principales sospechas apuntan a la banca en la sombra, es decir, la financiación que no procede de los bancos. 

Curiosamente, el BCE, que es el que ha colocado los tipos en negativo provocando que los grandes jugadores busquen desesperadamente la rentabilidad en todo tipo de activos, teme ahora que su política desemboque en otra burbuja, la de los créditos concedidos sin un verdadero control de riesgos.  

Las advertencias más recientes han llegado del Fondo Monetario Internacional (FMI), a través del Informe Global de Estabilidad Financiera de octubre pasado. En este documento describe que grandes entidades no bancarias, como fondos de inversión o de capital riesgo, tratan de sortear los tipos de interés negativos con inversiones más ilíquidas y de más riesgo (y por lo tanto de más rentabilidad).

Y dice que “entre las entidades financieras no bancarias, las vulnerabilidades son altas en el 80% de las economías con sectores financieros sistémicamente importantes”. En el informe cita expresamente a Estados Unidos, China e India.

Son muchos los que coinciden en los riesgos que conlleva esta actividad, que solo por su nombre ya se convierte en enigmática y sospechosa. De hecho, ni siquiera está perfectamente acotada. El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB por sus siglas en inglés), organismo que supervisa el buen funcionamiento del sistema financiero internacional, y el Banco Central Europeo (BCE), siguen de cerca esta actividad que ahora denominan “intermediación financiera no bancaria”.

En el Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España, en su edición de mayo de 2018, especificó a qué se puede llamar banca en la sombra o financiación no bancaria. Se trata de una amalgama de entidades y firmas controladas por una diversidad de supervisores, poco coordinados entre sí, con un seguimiento de su actividad muy dispar, sobre todo por estar radicadas en diferentes países, algunos considerados off shore.

 Incluye los fondos de inversión, los fondos de capital riesgo, los hedge funds (instrumentos de inversión alternativa o fondo de inversión libre), las plataformas de financiación (crowdfunding), las Sicav (sociedades de inversión de capital variable) y las emisoras de titulizaciones. (...)

Guindos señaló que el volumen de activos en manos de la “banca en la sombra” se ha casi duplicado en la zona euro en la última década, hasta alcanzar los 42 billones de euros a cierre de 2018 y sus préstamos representan ya el 28% de los créditos bancarios, el doble que en 2008. “Su creciente intervención ha motivado que hoy las empresas obtengan más del 50% de su financiación mediante la emisión de bonos, frente al 10% de previo a la crisis”, apuntó. El BCE indicó en el informe de 29 de mayo de 2019 que los “bancos no bancarios” también realizan préstamos a hogares y Gobiernos.

 Y el peligro es que estos activos están relacionados con los bancos. El número dos del BCE recordó que los fondos tienen 400.000 millones en deuda emitida por los bancos, que a su vez prestan a los fondos a través de transacciones de repos. “Por lo tanto, cualquier posible impacto en el sector de fondos puede extenderse rápidamente a otras partes del sistema financiero. Por lo tanto, solicito una mayor investigación del caso para llevar la supervisión de fondos de inversión y la posible activación de herramientas macroprudenciales en Europa”. (...)"                 (Íñigo de Barrón, El País, 18/11/19)

18.4.18

¿Está el sector financiero lo suficientemente seguro? Los bancos sólo tienen 8 ó 9 céntimos por dolar de financiamiento, y quieren bajarlo. Volvemos a las andadas...

"Transcurrida una década desde el inicio de la crisis financiera global, las autoridades de todo el mundo todavía evalúan la mejor manera de prevenir que las bancarrotas vuelvan a poner trabas a la economía.  (...)

Después de la crisis, estudios realizados por el Fondo Monetario Internacional y otros concluyeron que era necesario que los bancos tuvieran un patrimonio que les permitiera absorber muchas más pérdidas. 

En 2009, solo cinco céntimos de cada dólar de financiamiento estaba respaldado por patrimonio para el caso de muchos bancos importantes; el resto era deuda (depósitos, préstamos interbancarios y préstamos de largo plazo); si en sus operaciones el banco perdiera seis céntimos por dólar de deuda, algunos acreedores no recibirían su pago al completo. 

Muchos acreedores se apresurarían a cobrar para evitar pérdidas, poniendo presión sobre todo el sistema bancario y potencialmente generando una corrida bancaria.

De acuerdo al estudio del FMI, la mayoría de los bancos habrían capeado la crisis bien si 15 céntimos de cada dólar de financiamiento hubieran estado respaldados por patrimonio. 

Sin embargo, los bancos siguen teniendo solo ocho o nueve céntimos por dólar por ese concepto, a pesar de la presión de las entidades reguladoras para que aumenten esa proporción, y los bancos más grandes han llamado a reducir incluso esta proporción por debajo de lo óptimo. (...)"       (Mark Roe, Project Syndicate, 17/4/18)


8.9.16

Un problema global: sólo 6 de los 30 bancos sistémicos cotizan sobre su valor en libros

"El problema de la rentabilidad, la presión regulatoria y la competencia tecnológica no es exclusivo de la banca española

Es un mal extendido, y hay un dato que lo evidencia: sólo seis de las 30 entidades catalogadas como bancos sistémicos, que son calificados así porque sus problemas pueden desestabilizar al conjunto del sistema financiero, muestran ahora un valor bursátil superior a su valor contable. 

En esas seis excepciones predominan las entidades vinculadas a Wall Street, puesto que cuatro poseen pasaporte estadounidense. Se trata de Wells Fargo, que cotiza a 1,5 veces su valor en libros, State Street (1,3 veces), Bank of New York Mellon (1,3 veces) y JP Morgan Chase (1,1 veces). Europa aporta las otras dos  entidades, la sueca Nordea, cuya capitalización equivale a 1,2 veces su valor contable, y la suiza UBS, que supera por poco su valor en libros (1,03 veces). 

Las 23 entidades restantes -el francés Groupe BPCE no cotiza- se encuentran por debajo de su valor contable, con una media que se limita a las 0,6 veces. Los que más se aproximan al umbral de equiparar su capitalización bursátil con su valor contable son el estadounidense Goldman Sachs y el holandés ING, que se encuentran en las 0,9 veces.

 Muy por debajo de la media de todas las entidades sistémicas, de 0,74 veces, se encuentran nombres tan relevantes como el italiano Unicredit (0,35 veces), el alemán Deutsche Bank (0,36 veces), el francés Crédit Agricole (0,44 veces) o el japonés Mitsubishi UFJ (0,49 veces). Banco Santander, que es el único representante español en esta lista tras la actualización realizada por el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés) en noviembre de 2015, se encuentra en la media, puesto que su capitalización, de 63.000 millones de euros, equivale al 72% de su valor contable. (...)

Fuentes financieras confirman que la dificultad para lograr una rentabilidad sobre el capital superior a lo que cuesta ese capital está pasando factura al sector en bolsa, una consecuencia que redunda en que su valor en el parqué es inferior al que reflejan sus libros en la mayoría de los casos.

 En lo que va de año, los bancos sistémicos sufren un descenso medio del 14%. De hecho, sólo uno de los bancos 'demasiado grandes para caer' se encuentra en positivo en 2016. Se trata de Bank of New York Mellon, que se anota un avance del 2,5%.  (...)"                    (Pedro Calvo, El Confidencial, 01/06/16)

19.12.13

La morosidad bancaria llega al 13% y marca un nuevo récord histórico. Seguirá el 'credit cruch' por mucho tiempo

 "(...) La salud de la banca española no atraviesa su mejor momento y quién sabe si más adelante no echaremos de menos esos cerca de 60.000 millones de euros procedentes del crédito abierto por la Unión Europea para salvar el sistema financiero español que no llegamos a utilizar y al que nuestros gestores políticos decidieron dar carpetazo.

Ante la ausencia de crecimiento económico y con un mercado laboral totalmente colapsado, una situación como esta era inevitable. Los procesos de refinanciaciones se van agotando poco a poco y cada vez más familias se encuentran con que dichas refinanciaciones, que en su momento les evitaron presentar un impago, ahora se vuelven en su contra.

Con esta situación por bandera vuelvo a manifestar mis dudas en cuanto a la posibilidad de que el crédito pueda volver a fluir a corto o medio plazo en nuestra economía. Como ya manifestamos en otra ocasión, los préstamos del todo a cien concedidos en plena efervescencia de la burbuja inmobiliaria se han convertido, hoy por hoy, en préstamos irrecuperables. En este contexto, esperar a que vuelvan a correr ríos de crédito me parece demasiado utópico."         (El blog salmón, 18/12/2013)



"La morosidad de los créditos concedidos por la banca no deja de crecer y en octubre alcanzó niveles récord en todas sus modalidades.

 La morosidad de los bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito que operan en España escaló hasta el 13%, un nivel nunca alcanzado en los más de 50 años que lleva el Banco de España recopilando estos datos    . Encadena ocho subidas consecutivas desde el pasado mes de febrero.

A cierre de octubre, los créditos morosos que soportaba el conjunto del sistema financiero español sumaban ya 190.971 millones de euros, un incremento que se debe a la situación económica y también en parte al efecto de las reclasificaciones crediticias exigidas por el Banco de España a las entidades. 

También contribuyó a este empeoramiento de la mora la reducción del volumen de créditos que tienen concedidos las entidades financieras, que a cierre de octubre había caído hasta 1,469 billones de euros, por debajo de los 1,481 billones de septiembre. Con menos crédito concedido, el peso de los impagos sobre el total aumenta, lo que también afecta a la escalada de la tasa.

 Dentro de los créditos, en el caso de las hipotecas a particulares se ha disparado hasta el 5,36% a cierre del tercer trimestre (últimos datos disponibles). Hace un año era del 3,62%. Mientras, la deuda de los promotores inmobiliarios con las entidades financieras españolas alcanzaba 195.083 millones de euros en septiembre, de los cuales 65.670 millones —el 33,6%—, eran préstamos morosos, por encima del 30% de hace un año. (...)"              (El País, 18/12/2013)   

21.7.11

¡Lo que faltaba! Ahora los bancos chinos... también están en riesgo de quiebra

"pocos han prestado atención, como es obvio, a la decisión del fondo de inversiones de Singapur, Temasek, de vender el 49% de sus acciones en el Banco de China y el 8% de las que posee en el China Construction Bank.

Temasek ha sido el mayor inversor institucional en el Banco de China. Una semana antes, la Auditoría Nacional de China había informado de que esos bancos poseen 1,2 billones de dólares en deuda de los gobiernos locales (el PBI de China es de alrededor de cuatro billones de dólares). Luego de conocida esta información, la prensa informó de que las ramas financieras de estos gobiernos, en Shanghai y Yunan, podrían declararse en cesación de pagos.

La acción de Temasek "hizo sonar las alarmas sobre las perspectivas del conjunto del sector bancario". El Bank of America, el segundo inversor en importancia en el Banco de China, "planea seguir los pasos de Temasek".(...)

Siempre de acuerdo con The Wall Street Journal (6/7), "El mercado parece haber llegado a la conclusión de que los principales inversores se encuentran preocupados por los riesgos ocultos en los bancos chinos". Las acciones de los dos bancos cayeron un 13 y un 14%, respectivamente, en junio.

Para la calificadora Moody's, "La escala potencial de los problemas de los préstamos de los bancos de China puede encontrarse más próxima a su hipótesis de tensión que de normalidad" -créditos morosos del 8 al 12% en lugar de 5 al 8%-.

A menos que China proponga ‘un plan maestro claro' para limpiar su cúmulo de deuda estatal local, la perspectiva crediticia de los bancos de China puede convertirse en negativa". (Jaque al liberalismo, 10 de julio de 2011, 'Crisis mundial: toma forma la "tormenta perfecta", de Jorge Altamira, ArgenPress )

15.7.10

El 'credit crunch' sigue...

"El miedo empuja a la banca española a acaparar dinero. Récord en junio de petición de fondos al BCE por temor a la falta de liquidez. Las entidades le deben 126.300 millones. El crédito a los ciudadanos sigue congelado. (...)

En junio, llegaron al límite de tensión. Ha habido épocas en las que los mercados han estado cerrados a cal y canto (como los meses posteriores a la caída de Lehman Brothers) y las entidades españolas han tenido que hacer un mayor uso de los fondos del BCE.

Pero en junio superaron todos los récords y saltaron todas las barreras como consecuencia del pánico que tienen a no tener liquidez suficiente para hacer frente a sus vencimientos porque los mercados y el resto de entidades no les prestan ni un euro.

Cualquier tipo de deuda que tenga que ver con los países periféricos de la UE (España, Portugal o Grecia, sobre todo) se mira con mucha más reticencia que el resto. Y en los últimos meses, a raíz de los problemas griegos, el temor es cada vez mayor.

De los 80.000 millones que venía captando de media la banca española en los meses anteriores (muy por encima de los 15.000 millones de antes de la crisis), en junio reclamó 126.300 millones. Y, pese a que las entidades insisten en que el problema de la liquidez es europeo y no sólo español, las cifras conocidas ayer muestran que quienes más necesidad de fondos tienen (o interés por tenerlos, aunque no los necesiten de forma inminente) son los bancos y cajas nacionales.

Mientras sus peticiones aumentaban en 41.000 millones en un mes, los del conjunto de la banca europea (incluida la española) descendían en 22.000 millones, hasta 496.616 millones. Es decir, la banca española captó en junio el 25,4% de los fondos que prestó el BCE.

Estas entidades se pertrecharon de dinero para tener suficiente para devolver el 1 de julio el gran préstamo que un año antes les había concedido el BCE (unos 70.000 millones de los 442.000 millones de la subasta conjunta). También siguen acumulando liquidez para reembolsar en septiembre la parte que les corresponde de los 225.000 millones que un año antes prestó el organismo emisor.

Pero, sobre todo, acaparan para hacer frente a los vencimientos correspondientes a las emisiones realizadas en los años anteriores, cuando tanto dinero necesitaban para poder dar créditos a diestro y siniestro y mantener crecimientos superiores al 20% cada año.

Sin embargo, el crecimiento de las peticiones de fondos en los últimos meses no ha llevado a la banca a elevar los créditos que conceden a los clientes, sino más bien al contrario. La financiación sigue congelada y cuanto más miedo tiene el sector a la falta de fondos, menos dinero presta a los clientes, por mucho que esté nadando en liquidez." (Público, 15/07/2010)

29.6.10

Los problemas de la banca... europea

"Los problemas bancarios emigran al norte. (...)

La salud del sistema bancario europeo se ha convertido en un contratiempo para los inversores, que ven cómo cada día surgen nuevos problemas en torno a algunas entidades. Ayer le tocó el turno a la banca francesa, ante la rebaja de calificación a BNP Paribas por parte de la agencia Fitch. La banca francesa se vio arrastrada por esa noticia aunque, curiosamente, al final de la sesión otros bancos salían peor librados que BNP.

En España, las cosas mejoraron ligeramente al advertir la agencia Moody's que la banca española ya había provisionado el 75% de sus pérdidas potenciales, lo que restaba importancia a la noticia del día anterior, pero no calmaba del todo al mercado. (...)

La banca española está bastante sana y las medidas de ajuste adoptadas garantizan el crecimiento a medio plazo, según el FMI, pero en los mercados la percepción actual es muy diferente, sobre todo cuando los países del entorno también aplican medidas que ralentizarán su crecimiento." (El País, ed. Galicia, economía, 23/06/2010, p. 21)


4.11.09

El Santander compra... viviendas...

"Uno de los temas más peliagudos para el Santander son los inmuebles. Ha comprado por valor de 4.000 millones a las inmobiliarias, de los que un tercio corresponden a adquisición de suelo, el bien con peor futuro.

Además, cuenta con 2.300 millones más en adquisiciones por ejecución de garantías, principalmente pisos de clientes que no han pagado sus hipotecas. La entidad ha elevado desde el 10% al 25% las provisiones para cubrir los inmuebles en cartera, como ha recomendado el Banco de España.

Sáenz hizo una encendida defensa de que esto no era ningún sistema para ocultar morosidad, como acusó la agencia de calificación Moody's. "España es uno de los países con severa, seria y rigurosa supervisión. Tenemos más de 60 inspectores con acceso a toda la información", comentó." (El País, ed. Galicia, Economía, 29/10/2009, p. 19)

30.9.08

¿A alguien le sorprende? No, todos lo sabíamos, pero... era tan bonito

“¿A alguien le sorprende que Gallardón se endeudara de tal manera con la M-30 que haya tenido que paralizar las obras que tenía previstas? ¿Nos sorprende que la burbuja inmobiliaria haya explotado, que la gente a la que los bancos concedieron hipotecas que representaban un 70% de sus ingresos no pueda pagarlas, que la desaforada especulación que hizo circular una inmensa cantidad de dinero teórico, virtual, inexistente, no haya podido soportar la constatación de que, en la realidad de los billetes impresos, nunca existió tanto dinero? ¿O es que acaso las crisis especulativas de los ricos no las ha pagado siempre el hambre de los pobres?” (ALMUDENA GRANDES: ¡Desnudos!. El País, Última, 29/09/2008)

15.7.08

El senador se puso a discursear, y... ¡PLAFFF!

“El parte de guerra de la crisis financiera incorpora los siguientes ingredientes, todos de la semana pasada: nacionalización en Estados Unidos de la entidad hipotecaria IndyMac Bank, que ha cerrado sus puertas; rescate por parte del Banco Central de Dinamarca y la Asociación Danesa de Banca del Roskilde Bank (Dinamarca es el primer país europeo que ha entrado en recesión); y avisos alarmantes sobre la solvencia de las entidades financieras semipúblicas norteamericanas Fannie Mae (Asociación Federal de Hipotecas Nacionales) y Freddy Mac (Corporación Federal de Préstamos Hipotecarios para la Vivienda). La pregunta que todo el mundo se hace es la siguiente: ¿Quién viene detrás?

Especial significación adquiere la nacionalización de IndyMac Bank, un banco californiano con sede en Pasadena y 33 sucursales, que echó el cierre ante las escenas de pánico de los ciudadanos sacando masivamente sus ahorros tras el comentario de un senador poniendo en duda la salud financiera de la entidad. IndyMac estaba especializada en la concesión de hipotecas de alto riesgo, en las que a los demandantes no les requerían suficientes garantías ni documentos sobre sus ingresos. IndyMac se convierte en la segunda institución bancaria más importante en ser nacionalizada por Estados Unidos, tras el Continental Illinois Bank (CIB), en 1984 (con Ronald Reagan en la presidencia).” (…)

El siguiente punto de atención será la solución que Estados Unidos dará a la crisis de Fannie Mae y Freddie Mac, que poseen o garantizan la mitad de las hipotecas concedidas en ese país. El derrumbe en Bolsa de ambas anticipa las dudas sobre su solvencia y muchos inversores, incluidos los grandes compradores de deuda estadounidense, consideran la de estas entidades casi como títulos públicos. Si quebrasen y el valor de su deuda se desplomase, esos compradores huirían.” (JOAQUÍN ESTEFANÍA: ¿Quién viene detrás?. El País, ed. Galicia, Economía, 14/07/2008, p. 28)