Mostrando entradas con la etiqueta h. Pleno empleo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta h. Pleno empleo. Mostrar todas las entradas

13.10.25

Ann Pettifor: La verdadera razón de los ataques trumpistas a la gobernadora negra de la Reserva Federal, Lisa Cook... quién pronunció un discurso que ayuda a entender que ese mandato de la FED -para el máximo empleo- es ahora cuestionado tanto por los republicanos en el Congreso, como por grandes nombres de Wall Street... Así se revela la verdadera motivación de los ataques cada vez más personales contra la gobernadora Lisa D. Cook... Los economistas y políticos conservadores de derechas llevan mucho tiempo oponiéndose al mandato de máximo empleo... Es fácil ver por qué los financieros -y los multimillonarios de la tecnología de Silicon Valley- querrían eliminar el mandato de pleno empleo. Se espera que los robots y la inteligencia artificial desplacen a la mano de obra humana y aumenten los beneficios... Es menos fácil entender por qué los sindicatos estadounidenses y los representantes del partido demócrata no luchan contra este ataque a los derechos de todos los trabajadores estadounidenses, valientemente defendidos por una gobernadora negra de la Reserva Federal

 "¿Por qué el feroz ataque trumpista a una gobernadora concreta de la Reserva Federal: la economista Lisa Deneil Cook? ¿Y qué tiene eso que ver con la decisión del presidente republicano del Comité de Servicios Financieros de la Cámara, de atacar simultáneamente el mandato de máximo empleo de la Fed?

La respuesta inmediata y más extendida a la primera pregunta es que la administración Trump es abiertamente racista - y persigue sin pudor ataques contra la población negra y morena como muestra este artículo del New York Times (08/10/2025): (...)

 Pero creo que las acciones de los republicanos en el Congreso revelan otra verdad profunda detrás del ataque a la gobernadora Lisa Cook, que tiene graves implicaciones tanto para los estadounidenses blancos como para los negros. Se trata del doble mandato de la Reserva Federal, o lo que los economistas describen como la "misión macroeconómica" del Sistema de la Reserva Federal.

El doble mandato - "promover eficazmente los objetivos de máximo empleo, precios estables y tipos de interés a largo plazo moderados"- se especificó originalmente en la Ley de la Reserva Federal de 1913 y se aclaró recientemente mediante una importante enmienda a la Ley de la Reserva Federal en 1977.

¿Qué ocurrió en 1977 para que se reforzara el mandato de la Reserva Federal en materia de empleo? 

 La respuesta a esa pregunta se encuentra en un post de la página web de la Reserva Federal: un discurso pronunciado el 25 de marzo de 2024 en la Universidad de Harvard y titulado: El doble mandato y el equilibrio de riesgos.

La autora es la Gobernadora Lisa D. Cook (1)

 El discurso de la Sra. Cook explica tanto los cambios realizados en 1977, como nos ayuda a entender por qué ese mandato -para el máximo empleo- es ahora cuestionado tanto por los republicanos en el Congreso, como por grandes nombres de Wall Street (ver más abajo)- y sus seguidores en la administración Trump.

Por qué se modificó el mandato de la Fed en 1977

En general, se admite que las raíces del objetivo de la Reserva Federal de lograr el máximo empleo se encuentran en la Ley de Empleo de 1946, inspirada en el discurso sobre el Estado de la Unión de 1944 del presidente Roosevelt, en el que pedía "una segunda carta de derechos", es decir, "una carta de derechos económicos" que incluyera "el derecho a un trabajo útil y remunerado en las industrias o comercios o granjas o minas de la Nación". La posterior Ley de 1946 exigía a todo el gobierno federal "promover el máximo empleo, producción y poder adquisitivo".

 Pero como explicó la Sra. Cook en su discurso, era raro que la Reserva Federal se refiriera a este mandato legal al explicar las decisiones de política monetaria. Por ejemplo, el informe anual de la Junta de la Reserva Federal correspondiente a 1975 señalaba que en las declaraciones públicas sobre política monetaria realizadas durante el año por el Presidente de la Reserva Federal, éste había señalado "las elevadísimas tasas de desempleo y de capacidad industrial ociosa que prevalecían en ese momento" como un factor que influía en las decisiones del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Pero el mismo informe anual no hacía referencia alguna a la Ley de Empleo.

Para el movimiento por los derechos civiles de los negros no había ninguna duda de que la Ley de Empleo de 1946 debía ser una prioridad absoluta. Como explica la Sra. Cook, desde sus primeros días, el movimiento por los derechos civiles incluyó el pleno empleo en una lista de objetivos económicos considerados necesarios para alcanzar las metas de libertad e igualdad política para todos.

Uno de los más dedicados defensores de los derechos económicos fue un activista de los derechos civiles que, desde que asistió a la Convención Nacional Progresista de 1948, en la que se debatieron los derechos económicos junto con otras cuestiones, siguió comprometido con el objetivo del pleno empleo. 

 Esa activista era Coretta Scott King, esposa de Martin Luther King.

Tras el asesinato de su marido en 1968, Coretta King continuó su labor en favor de la no violencia, los derechos civiles y la paz, pero se centró especialmente en su programa de justicia económica. Cuatro días después de la muerte de MLK, en un discurso en el Ayuntamiento de Memphis, dijo que el derecho al empleo había estado en su mente: "Todo hombre merece el derecho a un trabajo o a unos ingresos", dijo. "Nuestra gran nación... tiene los recursos, pero su pregunta" (se refiere a la pregunta del Dr. King) "era: ¿Tenemos la voluntad?".

Un mes más tarde, encabezó en Washington una marcha largamente planeada, conocida como la Campaña de los Pobres, para presionar por la vuelta de las tropas a casa y la creación de puestos de trabajo y oportunidades económicas, con el pleno empleo entre las principales reivindicaciones.

 En 1974, King se unió al movimiento obrero para crear el Comité Nacional para el Pleno Empleo/Consejo de Acción para el Pleno Empleo. Testificó y recorrió los pasillos del Congreso, ejerciendo el tipo de presión y formación de coaliciones por el que era conocido Louis E. Martin, activista de los derechos civiles y asesor de tres presidentes, escribe Lisa Cook. Ese trabajo culminó en 1975, con las primeras versiones de lo que se convertiría en la Ley Humphrey-Hawkins. En términos generales, la ley establecía prioridades económicas para el gobierno federal centradas en la promoción de empleos bien remunerados para todos los estadounidenses. Humphrey-Hawkins estableció los objetivos de máximo empleo, precios estables, presupuesto equilibrado y equilibrio del comercio exterior, y los definió fijando metas numéricas. Coretta Scott King testificó a favor de la legislación y de su mandato de máximo empleo.

En la práctica, los objetivos numéricos de la Ley Humphrey-Hawkins no eran jurídicamente vinculantes. Pero uno de los legados innegables de Humphrey-Hawkins es cómo, a medida que se acercaba su probable aprobación, sus objetivos de empleo e inflación quedaron consagrados en las enmiendas de 1977 a la Ley de la Reserva Federal, estableciendo el doble mandato de máximo empleo y precios estables.

 Ataques trumpistas al mandato de máximo empleo

Los economistas y políticos conservadores de derechas llevan mucho tiempo oponiéndose al mandato de máximo empleo. Hoy, como informa Jennifer Schonberger, el Congreso liderado por los republicanos ha renovado los ataques contra el mandato de máximo empleo de la Fed:

    "El presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, French Hill (republicano de Arkansas), ha presentado un nuevo proyecto de ley que trataría de poner fin al doble mandato de la Reserva Federal para que los responsables políticos del banco central pudieran centrarse exclusivamente en un objetivo: controlar la inflación.

    "Durante demasiado tiempo, la Reserva Federal se ha debatido entre objetivos contrapuestos. Es hora de volver a un enfoque claro y singular: proteger los bolsillos de las familias estadounidenses manteniendo la inflación bajo control", dijo Hill en un comunicado."

 En el Financial Times, Ed Yardeni, descrito por Wikipedia como:

   "economista estadounidense de origen israelí y presidente de Yardeni Research, que ofrece estudios económicos y recomendaciones a sus clientes."

escribe que

    "Quizá haya llegado el momento de deshacerse del doble mandato de la Fed, que exige al banco central alcanzar el máximo empleo y la estabilidad de precios."

Así se revela la verdadera motivación de los ataques cada vez más personales contra la gobernadora Lisa D. Cook.

Es fácil ver por qué los financieros -y los multimillonarios de la tecnología de Silicon Valley- querrían eliminar el mandato de pleno empleo. Se espera que los robots y la inteligencia artificial desplacen a la mano de obra humana y aumenten los beneficios.

Es menos fácil entender por qué los sindicatos estadounidenses y los representantes del partido demócrata no luchan contra este ataque a los derechos de todos los trabajadores estadounidenses, valientemente defendidos por una gobernadora negra de la Reserva Federal. 

 (1) Agradezco a Jeremy J.R. Smith que me alertara sobre el documento del gobernador." 

(Ann Pettifor , blog, 09/10/25, traducción DEEPL, enlaces en el original) 

27.7.25

La EPA del segundo trimestre de 2025: son prácticamente de forma completa una continuidad de las muy positivas tendencias generales registradas en el mercado de trabajo español desde hace ya un largo periodo de tiempo... De forma acumulada esas tendencias tan positivas del empleo han permitido obtener los registros más altos de nuestro país... en ocho CCAA las tasas de paro masculinas están en el 7,5 o por debajo de esa cifra, rondando claramente los niveles de pleno empleo... Así pues, resulta difícil encontrar un resultado negativo en esta tendencia del mercado de trabajo. Naturalmente, hay cuestiones y problemas pendientes que todavía no se han resuelto completamente, aunque claramente han mejorado, como el mantenimiento del paro de larga duración... el elevado volumen de empleo de baja intensidad laboral... o la lenta e insuficiente progresión de las remuneraciones reales que, si bien han compensado en el último bienio una gran parte de las pérdidas del anterior periodo inflacionista, aún están lejos de recuperar para una gran parte de los asalariados el deterioro precedente registrado durante la Gran Recesión... Son resultados que debería celebrar toda la sociedad española porque tras los mismos se encuentran millones de personas y de familias beneficiadas de muchas maneras, lo que está redundando en la indudable mejora de sus condiciones de vida (Economistas frente a la crisis)

 "Los datos de la EPA del segundo trimestre de 2025 son prácticamente de forma completa una continuidad de las muy positivas tendencias generales registradas en el mercado de trabajo español desde hace ya un largo periodo de tiempo:

  • El empleo mantiene en el trimestre su crecimiento por encima de los movimientos estacionales (+0,68%), más de medio millón más de ocupados que en el trimestre anterior. Y en términos anuales, medidos en este segundo trimestre, muestra una tasa de variación del 2,7%, que es una cifra muy considerable.
  • Además de esta evolución general tan positiva, los aspectos más concretos y desagregados del empleo continúan avanzando en la mejor de las direcciones. En los últimos doce meses:
    • Crecimiento cercano a las 600.000 personas (el 2,7% citado).
    • Incremento superior del empleo femenino (+301.000) respecto al masculino (+283.000).
    • Subida mucho mayor del empleo a tiempo completo (+433.000) que a tiempo parcial (+151.000).
    • Considerable crecimiento del empleo asalariado con contrato indefinido (+559.000 personas), frente a una caída del empleo con contrato temporal (-21.000) respecto al mismo trimestre del año anterior.
  • De forma acumulada esas tendencias tan positivas del empleo han permitido obtener los registros más altos de nuestro país.
    • En cuanto a empleo total, se han superado ampliamente los veintidós millones de personas ocupadas (22.268.700).
    • Y además, en un contexto de crecimiento de la población activa, que ha alcanzado asimismo la cifra más elevada hasta la fecha: 24.822.000 personas, cerca ya de los veinticinco millones.
    • Incluso con el notable, y positivo, crecimiento de la población activa, el volumen de desempleo se ha reducido hasta poco más de los 2,5 millones (2.553.000), doscientas mil personas menos que hace un año. Es la cifra más baja desde el tercer trimestre de 2008, hace prácticamente 17 años. Y muy alejada de los casi seis millones trescientos mil que se registraron el primer trimestre de 2013.
    • Aunque si tenemos en cuenta la población activa, mucho mayor en este momento, la tasa de paro alcanzada en este momento, 10,3% (1,1 puntos porcentuales menos que en el trimestre anterior), es la más reducida desde comienzos de 2008, y está a punto de descender la barrera del diez por ciento. De hecho, la masculina ya lo ha logrado, al registrar una tasa del 9,2%.
    • Once de las 17 CCAA registran tasas de paro inferiores ya al diez por ciento. Y en ocho CCAA las tasas de paro masculinas están en el 7,5 o por debajo de esa cifra, rondando claramente los niveles de pleno empleo.

Así pues, resulta difícil encontrar un resultado negativo en esta tendencia del mercado de trabajo.

Naturalmente, hay cuestiones y problemas pendientes que todavía no se han resuelto completamente, aunque claramente han mejorado, como:

  • El mantenimiento de paro de larga duración excesivamente elevado.
  • La persistencia de un elevado volumen de empleo de baja intensidad laboral (tiempo parcial y trabajos discontinuos o de temporada), lo que ocasiona un alto grado de pobreza salarial y desprotección.
  • Los esfuerzos todavía considerables que hay que realizar para mejorar los niveles de productividad y aumentar las oportunidades de mejorar los empleos y las condiciones de trabajo.
  • O la lenta e insuficiente progresión de las remuneraciones reales.
  • O la lenta e insuficiente progresión de las remuneraciones reales que, si bien han compensado en el último bienio una gran parte de las pérdidas del anterior periodo inflacionista, aún están lejos de recuperar para una gran parte de los asalariados el deterioro precedente registrado durante la Gran Recesión, por lo que resulta necesario mantener durante mucho más tiempo esos avances sobre todo en las capas salariales medias y bajas.

En resumen, la evolución general del mercado de trabajo continúa siendo claramente muy positiva, y las cifras de empleo anticipan una favorable evolución del PIB que conoceremos próximamente.

Son resultados que debería celebrar toda la sociedad española porque tras los mismos se encuentran millones de personas y de familias beneficiadas de muchas maneras, lo que está redundando en la indudable mejora de sus condiciones de vida."

(Economistas frente al la crisis, 24/07/25) 

13.1.25

El legado económico de Biden... consiguió la ampliación de la desgravación fiscal por hijo, que redujo la pobreza infantil a la mitad, pero terminó después de 2021... redujo el número de personas sin seguro médico a un mínimo histórico, pero es probable que el Congreso republicano revierta la medida el año que viene... La Ley sobre CHIPS y la Ley de Reducción de la Inflación han provocado un enorme auge en la construcción de fábricas... ha puesto en marcha nuestra industria de vehículos eléctricos y paneles solares... fue mucho más agresivo en la aplicación de las leyes antimonopolio que sus predecesores... Biden también ha tenido la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) más favorable a los trabajadores de toda la historia... pero la política más importante de Biden, y probablemente su legado más duradero, es la búsqueda agresiva del pleno empleo. Su paquete de medidas de recuperación, que fue aprobado por el Congreso apenas un mes después de su toma de posesión, hizo que la economía volviera rápidamente al pleno empleo. La tasa de desempleo se mantuvo en el 4,0%... los trabajadores pudieron dejar trabajos que no les gustaban. Esto condujo a niveles récord de satisfacción laboral... Este legado del pleno empleo será algo que sobreviva a la administración Biden... Contrariamente a lo que la corriente dominante de la profesión económica nos ha dicho, hemos visto que la economía puede funcionar bien con tasas de desempleo del 4,0 por ciento e inferiores de forma continuada... en este sentido, el presidente Biden merece un gran reconocimiento (Dean Baker)

 "Catherine Rampell ha llevado a cabo una evaluación bastante sombría del legado económico de Biden en una columna publicada esta semana en el diario Washington Post. Por desgracia, me inclino a estar de acuerdo con gran parte de ella, pero creo que se le escapó lo más importante: el compromiso con el pleno empleo.

Empecemos por los temas en los que lleva razón. En primer lugar, Biden consiguió muy poco en términos de expansión del Estado de Bienestar social. Sí consiguió la ampliación de la desgravación fiscal por hijo, que redujo la pobreza infantil a la mitad, pero terminó después de 2021. Biden esperaba poder hacer permanente la desgravación, o al menos ampliarla varios años más, pero en el Senado la bloqueó Joe Manchin [senador de la derecha demócrata que solía votar con los republicanos] quien declaró que le preocupaba que los padres lo utilizaran para comprar drogas. Una vez que los republicanos se hicieron con el control de la Cámara en 2023, la medida acabó muerta.

Biden consiguió que los subsidios fueran más generosos en los intercambios establecidos por la Ley de Asistencia Asequible [Obamacare]. Esto contribuyó a reducir el número de personas sin seguro médico a un mínimo histórico, pero es probable que el Congreso republicano revierta la medida el año que viene. Esto dejará poco legado duradero aparte de la evidencia de su éxito, como es el caso de la ampliación de la desgravación fiscal por hijos.

Biden trató de conseguir más fondos para atención infantil y también presionó para que se promulgara una ley que estableciera permisos familiares remunerados, pero estas medidas no llegaron a aprobarse en el Congreso. Propuso una reducción substancial de los préstamos estudiantiles, pero el Tribunal Supremo la rechazó. Una medida que Biden impulsó mediante orden ejecutiva consistió en hacer mucho más generoso el plan de reembolso de préstamos estudiantiles tomando los ingresos como base. Con este plan, una persona que gane menos de 33.000 dólares al año no tendría que pagar nada. Una persona que gane 50.000 dólares pagaría sólo 140 dólares al mes.

Este plan está siendo impugnado en los tribunales, por lo que no está claro si va a sobrevivir. Trump también puede revocar la orden ejecutiva, pero hay al menos alguna posibilidad de que el plan quede intacto. En ese caso, sería un verdadero legado que supondría una gran diferencia para millones o incluso decenas de millones de prestatarios.

En cuanto a las infraestructuras, Rampell tergiversa los datos. Su fuente muestra en realidad un aumento substancial del gasto desde que se aprobó la ley de infraestructuras en el Congreso en 2021. Es cierto que hemos visto un progreso limitado en el establecimiento de la red de recarga para vehículos eléctricos o la construcción de banda ancha rural, pero esto se debe a los contratos que todavía hay que solventar. Esto lleva tiempo (un gran problema), pero es probable que veamos beneficios en estas áreas en los próximos años.

La Ley sobre CHIPS y la Ley de Reducción de la Inflación han provocado un enorme auge en la construcción de fábricas. Estas fábricas entrarán en funcionamiento este año y el próximo. Esto reducirá la dependencia de EE.UU. de chips informáticos avanzados de países extranjeros, sobre todo de Taiwán. También ha puesto en marcha nuestra industria de vehículos eléctricos y paneles solares. Que estos sectores sobrevivan y puedan competir con éxito dependerá en gran medida de las acciones de la administración Trump.

Sin embargo, no es ni mucho menos seguro que Trump acabe con estos sectores. En la actualidad son importantes fuentes de empleo para los trabajadores de los estados republicanos. Habrá muchos congresistas republicanos que se opongan a los planes de acabar con ellos.

Merece la pena señalar que no es probable que sobreviva la idea de Biden de que pasaría de una política de libre mercado a una economía impulsada por la «política industrial», en buena medida porque nunca tuvo ningún sentido. La idea de que el gobierno favorecería a ciertas industrias y no dejaría las cosas al libre mercado no es nueva. Siempre favorecemos a determinados sectores.

Esto es más claro con la industria farmacéutica, donde gastamos más de 50.000 millones de dólares al año en investigación biomédica a través de los NIH y otras agencias gubernamentales. También concedemos a la industria monopolios de patentes por valor de más de 500.000 millones de dólares al año (4.000 dólares por familia) en precios más altos para medicamentos y otros productos farmacéuticos. Decir que esto no es política industrial es una locura total.

También hacemos cosas como construir aeropuertos, que fomentan la industria aérea. También disponemos de subvenciones a través de la educación universitaria, que lo mismo proporcionan investigación útil en campos como la agricultura que forman a personas en terrenos como la industria tecnológica.

En resumen, no hay debate sobre el uso de la política industrial para favorecer a determinadas industrias, la única cuestión es qué sectores y cuánta ayuda hay que dedicar. Dada la insistencia de Trump en que quiere ignorar el calentamiento global, podemos esperar que intente recortar el apoyo a las energías limpias, pero eso no es una posición de principios sobre el mercado y la política industrial, se trata sólo de su aversión a un sector concreto.

Es extraño y desafortunado que la «política industrial» se haya convertido de alguna manera en grito de guerra de muchos progresistas. Distorsiona tanto la realidad actual como la naturaleza de los cambios que queremos introducir.

La Comisión Federal de Comercio y el Departamento de Justicia de Biden fueron mucho más agresivos en la aplicación de las leyes antimonopolio que sus predecesores en las administraciones demócratas y republicanas. Es probable que veamos una inversión parcial de esta política, aunque el vicepresidente electo J. D. Vance ha manifestado su apoyo a la aplicación de las leyes antimonopolio.

Biden también ha tenido la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) más favorable a los trabajadores de toda la historia. Esto podría haber marcado la diferencia a largo plazo, pero como el proceso de organización lleva tiempo, lo probable es que no veamos muchos beneficios duraderos. Esta situación se ve agravada por el hecho de que la chapuza/corrupción del Senado impidió que se nombrasen miembros demócratas de la NLRB a finales del año pasado, lo que significa que los republicanos pronto tomarán el control de la agencia.

Sin embargo, la política más importante de Biden, y probablemente su legado más duradero, es la búsqueda agresiva del pleno empleo. Su paquete de medidas de recuperación, que fue aprobado por el Congreso apenas un mes después de su toma de posesión, hizo que la economía volviera rápidamente al pleno empleo. La tasa de desempleo era del 6,4% en enero de 2021 y bajó al 3,9% en enero del año siguiente. Se mantuvo en el 4,0% o menos durante los 29 meses siguientes, antes de subir ligeramente el año pasado. Fue la racha de desempleo más larga de los últimos 70 años.

El pleno empleo consiguió los beneficios previstos. Los grupos más desfavorecidos del mercado laboral registraron los mayores aumentos. Tanto el desempleo de los negros como el de los adolescentes negros alcanzaron mínimos históricos. El desempleo hispano igualó su anterior mínimo histórico.

La escasez de mano de obra creada por la rápida recuperación también obligó a los empresarios a contratar a personas con antecedentes penales, discapacitados y otras personas que normalmente no se plantearían contratar. También se produjo una oleada sin precedentes de cambios de empleo, ya que los trabajadores pudieron dejar trabajos que no les gustaban. Esto condujo a niveles récord de satisfacción laboral.

El bajo nivel del desempleo también permitió a los trabajadores de la parte media y baja de la distribución salarial obtener importantes ganancias salariales reales. Y ello a pesar de la pandemia que impidió el crecimiento salarial en otros lugares. Rampell menosprecia este logro señalando la evidencia de que la inflación es algo mayor para los trabajadores con ingresos más bajos. Aunque hay algo de verdad en ello, las ganancias salariales más rápidas para los trabajadores peor pagados empequeñecen los efectos diferenciales de la inflación (además, sus evidencias sugieren que la tasa diferencial de inflación es en gran medida independiente de la tasa general, por lo que los trabajadores peor pagados siempre pierden, no sólo en periodos de inflación alta).

Este legado del pleno empleo será algo que sobreviva a la administración Biden. Contrariamente a lo que la corriente dominante de la profesión económica nos ha dicho durante mucho tiempo, hemos visto que la economía puede funcionar bien con tasas de desempleo del 4,0 por ciento e inferiores de forma continuada. Este será el punto de referencia con el que se midan Trump y los futuros presidentes.

Además, y para que quede claro, a los trabajadores sí les importa poder tener empleo. Durante la administración Biden, los medios de comunicación insistieron absurdamente en que el desempleo no importaba. No voy a perder el tiempo intentando explicar sus motivos, pero en una economía en la que la inmensa mayoría de la gente depende del trabajo para la inmensa mayoría de sus ingresos, además de ser a menudo una parte clave de la identidad de las personas, esta afirmación va más allá de lo absurdo.

El compromiso con el pleno empleo es un gran compromiso y ningún informe económico negativo debería convencer a nadie de lo contrario. Y en este sentido, el presidente Biden merece un gran reconocimiento."

( Dean Baker, Jaque al neoliberalismo, 13/01/25, fuente Counter Punch

30.12.24

En julio de 1979, Jimmy Carter describió una «crisis de confianza» espiritual que podía «destruir el tejido social y político de Estados Unidos»... El discurso está lleno de nostalgia romántica por una época más sencilla de optimismo y objetivos nacionales compartidos. Eso nunca existió realmente, por supuesto. Pero algo de lo que Carter dijo suena a verdad: "Nuestro pueblo está perdiendo... la fe, no sólo en el propio gobierno, sino en la capacidad de los ciudadanos para ser los últimos gobernantes y forjadores de nuestra democracia". . . Comparado con nuestra era hiperindividualista y obsesionada por el consumo, Estados Unidos en 1979 debía parecer un faro de civismo y autocontrol... Gallup encontró la confianza institucional cerca de su mínimo histórico en 2024... Carter ganó la presidencia en 1976 con el apoyo de los sindicatos y con el compromiso del Partido Demócrata de apoyar una serie de importantes políticas progresistas, y una ley que obligaba al gobierno a garantizar el pleno empleo... pero quedó reducida a una medida meramente simbólica... Carter y el Congreso controlado por los demócratas acabaron iniciando el giro hacia el neoliberalismo antiobrero que los sucesores de Carter en ambos partidos llevarían a cabo durante las cuatro décadas siguientes... La austeridad que tan a menudo se asocia con la presidencia de Ronald Reagan comenzó en realidad con Carter, bajo cuyo mandato el gasto en bienestar se contrajo más rápidamente de lo que lo haría bajo Reagan... las políticas neoliberales de su administración contribuyeron a hacer de Estados Unidos una sociedad más atomizada y mezquina... Es una trágica ironía que haya contribuido a llevarnos por ese camino (Nick French)

 "El 15 de julio de 1979, el entonces presidente Jimmy Carter se dirigió a la nación en directo por televisión. El discurso que pronunció esa noche -a menudo llamado el «discurso del malestar»- es probablemente uno de los momentos más recordados de la presidencia de Carter.

El motivo inmediato del discurso fue la inflación en curso, causada en gran parte por la escalada de los precios del petróleo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Pero Carter creía haber diagnosticado un problema más profundo. Los estadounidenses no sólo estaban descontentos con la subida constante de los precios de la gasolina; debido a una serie de traumas nacionales que comenzaron en los años sesenta -los asesinatos de John F. Kennedy y Robert F. Kennedy y Martin Luther King Jr, la guerra de Vietnam, el Watergate, la persistente inflación-, el público estadounidense sufría «una crisis de confianza» que «amenazaba con destruir el tejido social y político de Estados Unidos».

El discurso está lleno de nostalgia romántica por una época más sencilla de optimismo y objetivos nacionales compartidos. Eso nunca existió realmente, por supuesto. Pero algo de lo que Carter dijo suena a verdad:

    "Nuestro pueblo está perdiendo... la fe, no sólo en el propio gobierno, sino en la capacidad de los ciudadanos para ser los últimos gobernantes y forjadores de nuestra democracia. . . .

     . . . demasiados de nosotros tendemos ahora a rendir culto a la autocomplacencia y al consumo. La identidad humana ya no se define por lo que uno hace, sino por lo que posee. Pero hemos descubierto que poseer cosas y consumirlas no satisface nuestro anhelo de sentido. Hemos aprendido que amontonar bienes materiales no puede llenar el vacío de unas vidas que no tienen confianza ni propósito.

    Los síntomas de esta crisis del espíritu estadounidense están a nuestro alrededor. Por primera vez en la historia de nuestro país, una mayoría de nuestro pueblo cree que los próximos cinco años serán peores que los últimos cinco años. Dos tercios de nuestra gente ni siquiera vota. . . . Existe una creciente falta de respeto por el gobierno, las iglesias, las escuelas, los medios de comunicación y otras instituciones."

 Estas tendencias descritas por Carter parecen haber empeorado. Comparado con nuestra era hiperindividualista y obsesionada por el consumo, Estados Unidos en 1979 debía parecer un faro de civismo y autocontrol. La confianza en las instituciones clave -el gobierno, las iglesias, las escuelas públicas y los medios de comunicación- ha seguido cayendo en picado, y Gallup encontró la confianza institucional cerca de su mínimo histórico en 2024.

 En su discurso sobre el malestar, Carter declaró que «la energía será la prueba inmediata de nuestra capacidad para unir a esta nación, y también puede ser el estandarte en torno al cual nos unamos» y anunció una serie de propuestas políticas para reducir la dependencia estadounidense del petróleo extranjero. Pero lo que es más importante para comprender el calamitoso estado de la sociedad estadounidense actual son los aspectos de la política de la administración Carter que no se trataron en el discurso.

Carter ganó la presidencia en 1976 con el apoyo de los sindicatos y con el compromiso del Partido Demócrata de apoyar una serie de importantes políticas progresistas, como la creación de una Agencia Federal de Protección del Consumidor, una reforma de la legislación laboral favorable a los sindicatos y una ley que obligaba al gobierno a garantizar el pleno empleo. Pero el presidente y el Congreso controlado por los demócratas acabaron iniciando el giro hacia el neoliberalismo antiobrero que los sucesores de Carter en ambos partidos llevarían a cabo durante las cuatro décadas siguientes.

 A pesar de la supermayoría demócrata, la legislación para la Agencia de Protección del Consumidor y el aumento de las sanciones por prácticas laborales desleales fracasaron en el Congreso debido a la oposición de las empresas organizadas. Finalmente, el Congreso aprobó, y Carter firmó, la Ley Humphrey-Hawkins de Pleno Empleo y Crecimiento Equilibrado de 1978, pero sólo después de que hubiera quedado reducida a una medida meramente simbólica, eliminando el texto que habría exigido al gobierno garantizar el pleno empleo y crear puestos de trabajo públicos cuando la contratación en el sector privado fuera insuficiente.

 Los dos últimos años de la presidencia de Carter le vieron atacar agresivamente la regulación y el estado del bienestar. Paul Heideman escribe:

    "Ante la exigencia de recortar el presupuesto por parte de un amplio sector de la comunidad empresarial, Carter accedió. La austeridad que tan a menudo se asocia con la presidencia de [Ronald] Reagan comenzó en realidad con Carter, bajo cuyo mandato el gasto en bienestar, por ejemplo, se contrajo más rápidamente de lo que lo haría bajo Reagan."

    Carter también desreguló amplios sectores de la industria estadounidense, como las aerolíneas, el transporte por carretera y, quizás lo más importante hoy en día, la banca. Enfrentado a una clase empresarial cada vez más insatisfecha (a pesar de sus recientes victorias legislativas), Carter actuó agresivamente para aplacar sus preocupaciones, atacando los intereses de su propia base electoral con tanta ferocidad que el senador de Massachusetts Ted Kennedy se vio motivado a montar un breve desafío primario al presidente en funciones.

 Si se quería que el malestar que Carter tan elocuentemente lamentaba hiciera metástasis, se podía hacer peor que promulgar las mismas políticas que su propia administración aplicó: recortar impuestos, reducir el estado del bienestar, desregular la economía y dar la espalda al cada vez más asediado movimiento obrero. Estas medidas allanaron el camino para que unos pocos en la cima se hicieran fabulosamente ricos, mientras la mayoría de los estadounidenses veían cómo sus salarios se estancaban y sus sindicatos se destruían al tiempo que sufrían las consecuencias de las decisiones imprudentes e interesadas de los ultrarricos. Nuestra Segunda Edad Dorada de obscena desigualdad y atomización es el resultado previsible de tales políticas.

Jimmy Carter advirtió acertadamente que el país no debía tomar un camino que condujera a la «fragmentación y el egoísmo». En ese camino se esconde una idea equivocada de la libertad, el derecho a obtener para nosotros mismos alguna ventaja sobre los demás. Ese camino sería un conflicto constante entre intereses estrechos que acabaría en caos e inmovilidad». Es una trágica ironía que haya contribuido a llevarnos por ese camino."

(

13.9.24

Después de la ruptura del sistema de Bretton Woods en 1971, la mayoría de los gobiernos comenzaron a emitir sus monedas a través de decretos legislativos y bajo un tipo de cambio flotante. Este tipo de cambio flexible permitió que la política monetaria se liberara de la obligación de defender una paridad fija, lo que posibilitó que las políticas fiscal y monetaria se concentraran en asegurar un nivel adecuado de gasto interno para mantener el empleo alto. Los gobiernos emisores de sus propias monedas ya no tenían que preocuparse por financiar sus gastos, ya que nunca podrían quedarse sin dinero. La austeridad, una idea derivada de la lógica del patrón oro, no se aplica a los sistemas monetarios modernos basados en dinero fiduciario. Entonces, ¿qué sucedió? ¿Por qué las emisiones de deuda soberana empezaron a colocarse en el mercado? ¿Por qué quiebran algunos gobiernos soberanos como el griego? ¿Por qué no se hicieron rescates bancarios en Irlanda y España a cargo de los acreedores? ¿Y qué papel jugó la independencia de los bancos centrales en todas estas dinámicas? El objetivo final de la independencia de los Bancos Centrales era transferir el poder de financiar al Estado hacia el mercado... Se buscaba evitar que los Estados soberanos pudieran usar libremente las políticas fiscales y monetarias para asegurar altos niveles de empleo. Uno de los mecanismos utilizados fue la promoción de la independencia de los bancos centrales... las élites promovieron la independencia de los bancos centrales justo en el momento en que los Estados democráticos podían ejercer plenamente su soberanía monetaria y generar pleno empleo... ya no se discute el papel de los bancos centrales en la Gran Recesión, la inestabilidad inherente al sistema bancario actual, o el papel del regulador en los rescates bancarios europeos. Ni siquiera se han planteado cual ha sido el papel de los bancos centrales en los dos últimos episodios inflacionarios (Juan Laborda)

 "Muchos aceptan la idea de la necesidad de un banco central independiente, sin analizar detenidamente sus consecuencias. Además, rara vez se plantea la premisa previa: ¿realmente son independientes?

El nombramiento de José Luis Escrivá como gobernador del Banco de España ha generado importantes fricciones políticas entre el gobierno de Pedro Sánchez y la oposición del Partido Popular. Desde mi punto de vista, muy personal, no dejan de ser meros fuegos de artificio porque los argumentos de unos y de otros están viciados de partida. Mientras el Gobierno de Sánchez apoya firmemente a Escrivá, y señala que la independencia está garantizada, el PP ha mostrado su rechazo al considerar que su nombramiento comprometería la independencia de una institución clave como el Banco de España. Muchos aceptan, sin cuestionar, la idea de la necesidad de un banco central independiente, sin analizar detenidamente sus consecuencias. Además, rara vez se plantea la premisa previa: ¿realmente son independientes?

En esencia, tanto el PSOE como el PP comparten un marco de razonamiento similar respecto a la necesidad de la independencia de los bancos centrales, una idea ampliamente defendida tanto a nivel nacional como internacional. El argumento central es que esta independencia permite tomar decisiones técnicas con una visión a largo plazo, protegiendo la economía de ciclos inflacionarios o de políticas ineficientes motivadas por presiones políticas. Al mismo tiempo, se impulsa un enfoque de dominancia monetaria que relega la política fiscal a un segundo plano como herramienta clave de la política económica. Sin embargo, cabe preguntarse si esta independencia ha contribuido realmente a mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía. 

Un poco de historia: ¿cuándo surgió la independencia de los bancos centrales?

Después de la ruptura del sistema de Bretton Woods en 1971, la mayoría de los gobiernos comenzaron a emitir sus monedas a través de decretos legislativos y bajo un tipo de cambio flotante. Este tipo de cambio flexible permitió que la política monetaria se liberara de la obligación de defender una paridad fija, lo que posibilitó que las políticas fiscal y monetaria se concentraran en asegurar un nivel adecuado de gasto interno para mantener el empleo alto. Los gobiernos emisores de sus propias monedas ya no tenían que preocuparse por financiar sus gastos, ya que nunca podrían quedarse sin dinero. La austeridad, una idea derivada de la lógica del patrón oro, no se aplica a los sistemas monetarios modernos basados en dinero fiduciario. Entonces, ¿qué sucedió? ¿Por qué las emisiones de deuda soberana empezaron a colocarse en el mercado? ¿Por qué quiebran algunos gobiernos soberanos como el griego? ¿Por qué no se hicieron rescates bancarios en Irlanda y España a cargo de los acreedores? ¿Y qué papel jugó la independencia de los bancos centrales en todas estas dinámicas? Para terminar, ¿cuál ha sido el papel de los Bancos Centrales en los últimos episodios inflacionistas? 

Desde mi punto de vista, estrictamente personal, el objetivo final de la independencia de los Bancos Centrales era transferir el poder de financiar al Estado hacia el mercado. La independencia de los bancos centrales se promovió tras el abandono del patrón oro y la adopción del sistema monetario fiduciario actual. Se buscaba evitar que los Estados soberanos pudieran usar libremente las políticas fiscales y monetarias para asegurar altos niveles de empleo. Uno de los mecanismos utilizados fue la promoción de la independencia de los bancos centrales, con el argumento de que tecnócratas imparciales evitarían la intervención política y actuarían en beneficio del bien común. Sin embargo, los miembros de estos bancos centrales suelen estar formados en teorías neoclásicas que, en su mayoría, desprecian el uso de la política fiscal y la soberanía monetaria. Además, muchos de ellos, están estrechamente vinculados al sistema financiero y han sido parte activa en las burbujas financieras de las últimas décadas, así como en los rescates bancarios que se llevaron a cabo a expensas de la ciudadanía.

Desde que los emisores de dinero, es decir, los Estados, comenzaron a ser gobernados democráticamente, ciertas élites político-financieras decidieron crear y promover mitos que se han arraigado en la percepción colectiva. El objetivo principal era mantener ciertos privilegios transformando la economía en una especie de dogma. En primer lugar, ocultaron una realidad simple: los Estados soberanos que emiten deuda en su propia moneda no pueden quebrar. En segundo lugar, promovieron la independencia de los bancos centrales justo en el momento en que los Estados democráticos podían ejercer plenamente su soberanía monetaria y generar pleno empleo. 

En un principio, en varios Estados soberanos, el Tesoro fijaba el tipo de interés y vendía bonos a inversores. Si la oferta no era cubierta, el banco central ajustaba los tipos de interés y se aseguraba la colocación completa. En este esquema, el Tesoro tenía el control, no el mercado. Países como el Reino Unido, Canadá y los Países Bajos aplicaron este modelo, aunque no beneficiaba a las entidades financieras. Eventualmente, se reemplazó este sistema por el de subasta, donde el mercado adquirió el poder. Este cambio no era realmente necesario. 

Con ello se pretendía, en primer lugar, y por encima de todo, limitar la eficacia de la política fiscal de los gobiernos. Michal Kalecki ya en 1943 en “Political Aspects of Full Employment” exponía tres razones por las que “a los hombres de negocio” o a las élites no les gustaba, y sigue sin gustarles, la idea de utilizar la política fiscal como instrumento de política económica. Hay que seguir manteniendo comportamientos y estructuras institucionales que limiten las capacidades de gasto de los gobiernos. Esto le da a la superclase un poderoso control indirecto sobre la política del gobierno, mientras permiten dar forma a los fundamentos de cierta ética capitalista basados en que te ganarás el pan con el sudor -a menos que tengas los medios privados suficientes-. Pero sobre todo permiten que el miedo siga desempeñando su papel como medida disciplinaria. 

En segundo lugar, al pasar de un sistema donde el poder lo tenía el Tesoro a otro donde se traspasa al mercado, se genera un negocio brutal a favor de la élite financiera. Para ello se desregularon los mercados, de manera las entidades financieras pudieran actuar con libertad en el mercado secundario. Pero además se permitió que las entidades financieras crearan derivados a partir de la deuda pública. El negocio estaba servido. Todas estas dinámicas son partes consustanciales al proceso de financiarización de la economía global, de la que tanto hemos hablado en estas líneas. Estos procesos suelen terminar en depresión.

Por eso, la discusión entre Gobierno y oposición alrededor del flamante gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, me parece espuria, olvida todas las dinámicas históricas, económicas y políticas descritas en estas líneas. Ni Gobierno, ni oposición ponen en duda la independencia de los Bancos Centrales, como tampoco se discute el papel de los bancos centrales en la Gran Recesión, la inestabilidad inherente al sistema bancario actual, o el papel del regulador en los rescates bancarios europeos. Ni siquiera se han planteado cual ha sido el papel de los bancos centrales en los dos últimos episodios inflacionarios."       (Juan Laborda, blog, 13/09/24)

24.7.24

Juan Laborda: Lo fundamental es la defensa de un orden liberal en descomposición... y para ello, la política fiscal debe de ser un tabú... En vez de preocuparse por alcanzar el objetivo de pleno empleo y mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía, nos dicen que lo fundamental es el ajuste presupuestario... no les gustan las consecuencias del mantenimiento del pleno empleo a largo plazo. “Bajo un régimen de pleno empleo permanente, el miedo dejaría de desempeñar su papel como medida disciplinaria"… Su instinto de clase les dice que el desempleo es una parte integral del sistema capitalista normal... y sucede que "la minoría más y mejor protegida de Occidente es sin duda la de los ricos.... Así que las democracias liberales se han convertido en oligarquías liberales"... Los nuevos chamanes nos piden realizar un ajuste presupuestario adicional en 2025 para aprovechar la recuperación económica y reducir así el déficit público. Siguen sin entender los balances sectoriales de Wynne Godley. Que hubiera déficit público cuasi cero en el segundo Gobierno de Aznar, y superávit público en el primer Gobierno de Zapatero, no era un síntoma de buena gestión. Simplemente era el reflejo de un endeudamiento privado descomunal alrededor de la mayor burbuja inmobiliaria de nuestra historia... Al menos, y menos mal, Mario Draghi, como presidente del Banco Central Europeo, sí salvo al euro en 2012, por su cuenta y riesgo... Draghi decidió financiar a los Tesoros europeos en el mercado secundario. Por eso cuando abandonó el BCE pidió estudiar la Teoría Monetaria Moderna (TMM)... las oligarquías liberales, enfatizan ahora la importancia de retirar gradualmente las medidas de apoyo desplegadas durante la pandemia y la crisis inflacionaria... ¡Viva la financiarización y la extracción de rentas a través de la vivienda, la energía, los alimentos, la luz, el agua, … los otrora derechos humanos básicos!... En una economía con desempleo y capacidad no utilizada, el gasto público puede ser crucial para mantener la demanda... La obsesión con la reducción de la deuda pública puede llevar a políticas de austeridad que reducen la demanda agregada y aumentan el desempleo, y acaban incrementando la deuda pública

 "No aprenden. Les da igual el ascenso imparable de la derecha extrema. Les da igual que la ciudadanía, los electores, cada día, en su inmensa mayoría, lo estén pasando peor. Lo fundamental es la defensa de un orden liberal en descomposición. Y, para ello, así lo decidieron los chamanes ortodoxos de la economía de ese orden liberal, la política fiscal debe de ser un tabú. Por eso, “la Autoridad Fiscal Europea ha recomendado a España que haga un ajuste adicional en su presupuesto para 2025, aprovechando la situación económica favorable actual. Según el Consejo Fiscal de la UE, la recuperación económica permite adoptar políticas fiscales más estrictas y sugiere retirar el apoyo que se implementó durante la crisis inflacionaria de 2022. Enfatiza la importancia de que los países con altos niveles de deuda, como España, tomen medidas para reducir su déficit. Estas recomendaciones están alineadas con las nuevas normas fiscales europeas que se aplicarán a partir de 2025.” En vez de preocuparse por alcanzar el objetivo de pleno empleo y mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía, estos chamanes nos dicen que lo fundamental es el ajuste presupuestario.

Desde estas mismas líneas ya respondimos a la pregunta clave: ¿por qué existe entre ciertas élites políticas y económicas tanta aversión al uso de la política fiscal? La respuesta ya la dio en su momento uno de los grandes economistas del siglo XX, Michal Kalecki. En 1943 en Political Aspects of Full Employment exponía tres razones por las que a las élites no les gustaba, y sigue sin gustarles, la idea de utilizar la política fiscal como instrumento de política económica.

Un sistema sin una política fiscal activa significativa supone colocar en el asiento del conductor a los hombres de negocios; y sus “animal spirits” pueden determinar el estado de la economía. “Esto les da a los capitalistas un poderoso control indirecto sobre la política del gobierno”. Pero es que, además, en segundo lugar, el gasto público pone en tela de juicio un principio moral de la mayor importancia para la élite: “Los fundamentos de la ética capitalista requieren que te ganarás el pan con el sudor -a menos que tengas los medios privados suficientes-”.

Finalmente, y quizás la más importante, a los hombres de negocio no les gustan las consecuencias del mantenimiento del pleno empleo a largo plazo. “Bajo un régimen de pleno empleo permanente, el miedo dejaría de desempeñar su papel como medida disciplinaria… La disciplina en las fábricas y la estabilidad política son más apreciadas que los beneficios por líderes empresariales. Su instinto de clase les dice que el pleno empleo duradero es poco sólido... y que el desempleo es una parte integral del sistema capitalista normal“.

Las oligarquías liberales

Tal como señala el historiador, demógrafo, sociólogo y politólogo Emmanuel Tood en su último libro La Derrota de Occidente (Akal,2024): “En el caso de Occidente, la disfunción de la representación mayoritaria no permite conservar el término 'democracia'. En cambio, nada impide mantener el término 'liberal' ya que la protección de las minorías se ha convertido en una obsesión… En este sentido la minoría más y mejor protegida de Occidente es sin duda la de los ricos, ya representen el 1% de la población, el 0,1% o el 0,01%.... Así que las democracias liberales se han convertido en oligarquías liberales”. Por eso, ante todo, tal como señalaba Kalecki, la política fiscal debe estar bajo el control de esas élites liberales, no vaya a ser que se alcance el pleno empleo y la gente crea realmente que es libre y nos la monten.

El proyecto europeo está hoy, aunque las oligarquías liberales no se den por aludidas, completamente muerto. Han intentado, estas élites, tal como señala Tood, con la búsqueda de un nuevo enemigo exterior, la Rusia de Putin, recomponerse y avanzar: “Tras haber diseñado una maquinaria disfuncional en Maastricht, nuestras élites podrían echarle la culpa a Rusia, su oscuro deseo sería que la guerra liberará a Europa de si misma… La Unión Europea ha desaparecido detrás de la OTAN, ahora más sumisa que nunca a Estados Unidos”. Pero todos los cálculos realizados por las élites europeas, y estadounidenses, han salido, digámoslo suavemente, rematadamente mal. Como corolario, entre otras cosas, Trump va a arrasar. ¿Qué hará Europa ante el probable retorno de Trump al Gobierno de Estados Unidos?

¿Por qué hay que tener cuidado con los ajustes presupuestarios?

Los nuevos chamanes nos piden realizar un ajuste presupuestario adicional en 2025 para aprovechar la recuperación económica y reducir así el déficit público. Siguen sin entender los balances sectoriales de Wynne Godley. Que hubiera déficit público cuasi cero en el segundo Gobierno de Aznar, y superávit público en el primer Gobierno de Zapatero, no era un síntoma de buena gestión. Simplemente era el reflejo de un endeudamiento privado descomunal alrededor de la mayor burbuja inmobiliaria de nuestra historia. Dicho superávit anticipaba, en el momento en que pinchara la burbuja, una gran recesión y/o depresión. Que en los últimos años hubiera déficit presupuestario no era un síntoma de despilfarro. Solamente reflejaba un exceso de ahorro privado. Durante estos años, España, además, magia cadabra, está financiando, por primera vez en su historia, en términos netos, al resto del mundo.

Al menos, y menos mal, Mario Draghi, como presidente del Banco Central Europeo, sí salvo al euro en 2012, por su cuenta y riesgo. Frente a la locura de austeridad y de devaluación salarial emprendida por esas oligarquías liberales, Draghi decidió financiar a los Tesoros europeos en el mercado secundario. Por eso cuando abandonó el BCE pidió estudiar la Teoría Monetaria Moderna (TMM). Según la TMM, un gobierno que emite su propia moneda no enfrenta las mismas restricciones presupuestarias que un hogar o una empresa. Reducir el déficit público puede llevar a una reducción en la demanda agregada, especialmente si el sector privado está endeudado y el sector exterior está en déficit. Esto podría desencadenar una recesión económica.

Estas mismas oligarquías liberales, enfatizan ahora la importancia de retirar gradualmente las medidas de apoyo desplegadas durante la pandemia y la crisis inflacionaria. ¡Les da igual la creciente masa de ciudadanos que no llegan a final de mes! Ante todo, se debe proteger a esa minoría guay, la de los más ricos. ¡Viva la financiarización y la extracción de rentas a través de la vivienda, la energía, los alimentos, la luz, el agua, … los otrora derechos humanos básicos!

En una economía con desempleo y capacidad no utilizada, el gasto público puede ser crucial para mantener la demanda. Si el sector privado no está en una posición de absorber la reducción del gasto público debido a altos niveles de deuda, y si el sector exterior está en déficit, retirar las medidas de apoyo podría llevar a una contracción en la demanda. Esto podría causar una desaceleración económica o incluso una recesión.

Pero, además, hacen un llamamiento a los países con altos niveles de deuda, como España, para adoptar medidas proactivas que aseguren una trayectoria fiscal sostenible a largo plazo. La sostenibilidad fiscal no debe ser medida únicamente por el nivel de deuda pública, sino por la capacidad de la economía para generar empleo y crecimiento. La obsesión con la reducción de la deuda pública puede llevar a políticas de austeridad que reducen la demanda agregada y aumentan el desempleo, y acaban incrementando la deuda pública. Basta para entenderlo, de nuevo, con manejar los balances sectoriales de Godley. Es más importante que el gobierno se enfoque en políticas que promuevan el pleno empleo y el crecimiento económico sostenible.

Un consejo final, en vez de tanta obsesión por el déficit y la deuda pública céntrense en lo importante, y reviertan el inmenso y vergonzoso proceso de desregulación, liberalización, reestructuración, financiarización, que por obra y gracia de ciertos chamanes, ha acabado creando una caída de la inversión productiva; un hundimiento de la productividad del capital; un incremento brutal de la desigualdad; una percepción de inseguridad en los aspecto vitales fundamentales –vivienda, salarios, empleo, sanidad,…- ; crisis recurrentes financieras y de deuda privada…- Estos chamanes, por ejemplo, aún no se han enterado que los últimos episodios inflacionistas obedecen a un conflicto de intereses por el reparto de la tarta. Y así todo."                  (Juan Laborda , El Salto , 22/07/24)

7.3.24

Una Europa insegura necesita el trabajo garantizado... Una garantía de empleo no sólo eliminaría el paro de larga duración, sino que también reforzaría la Unión Europea... La idea es sencilla: el Estado ofrece una oportunidad de empleo con un salario mínimo a todo aquel que busque trabajo pero no pueda encontrarlo en el mercado laboral privado. La participación en el programa sería voluntaria. Estos empleos públicos deberían caracterizarse por unas condiciones laborales justas, contratos indefinidos e ingresos acordes con las condiciones imperantes en los respectivos países, con salarios fijados por leyes de salario mínimo o convenios colectivos... Los costes brutos se han estimado en el 1,5% del producto interior bruto. Pero una garantía de empleo reduciría el gasto público en desempleo per se, daría lugar a mayores devoluciones de impuestos y cotizaciones sociales y aumentaría la demanda agregada. El desempleo de larga duración conlleva enormes costes tanto para la sociedad como para el individuo

 "Tras el crack financiero de 2008, la proporción de desempleados sin trabajo durante un año o más aumentó continuamente en los actuales Estados miembros de la Unión Europea, de alrededor del 30% al 44% en 2014. La proporción descendió posteriormente, pero no volvió a su nivel anterior a la crisis hasta 2020: los mercados laborales europeos habían tardado más de una década en recuperarse de una tasa de desempleo de larga duración que ya era elevada (véase el gráfico). Claramente, esto representó un fracaso político para la UE.

Tras el inicio de la pandemia, el desempleo de larga duración volvió a aumentar. En el contexto de la crisis del coste de la vida y de las mayores tasas de privación material, esto exige intervenciones políticas urgentes en los mercados laborales, para ofrecer a los desempleados de larga duración un trabajo digno con un salario digno.

El desempleo de larga duración tiene consecuencias de largo alcance, como constató la socióloga austriaca Marie Jahoda en su investigación pionera, cuyas conclusiones siguen siendo válidas hoy en día. La duración del desempleo reduce constantemente las posibilidades de reinserción laboral, debido a sus efectos negativos sobre la salud psicológica y física y las capacidades y a la estigmatización por parte de los empresarios. La penalización salarial causada por el desempleo anterior está bien demostrada, pero parece ser especialmente dura para los desempleados de larga duración. El desempleo de larga duración es también un problema desde el punto de vista democrático, ya que reduce la participación política.

 Un Trabajo Garantizado de la UE podría resultar un instrumento prometedor para eliminar el paro de larga duración, alcanzar el pleno empleo, estabilizar la economía y apoyar la transición ecológica. La idea es sencilla: el Estado ofrece una oportunidad de empleo con un salario mínimo a todo aquel que busque trabajo pero no pueda encontrarlo en el mercado laboral privado. La participación en el programa sería voluntaria.

Estos empleos públicos deberían caracterizarse por unas condiciones laborales justas, contratos indefinidos e ingresos acordes con las condiciones imperantes en los respectivos países, con salarios fijados por leyes de salario mínimo o convenios colectivos. De este modo se garantiza que la creación de empleo público esté en consonancia con el derecho a un trabajo digno.

 La atención podría centrarse inicialmente en los más desfavorecidos y vulnerables, proporcionando protección social, previniendo la exclusión social y reforzando los valores sociales europeos, así como la participación democrática. La toma de decisiones democrática en el proceso de selección de los puestos de trabajo que deben crearse sería crucial para garantizar una oferta adecuada de trabajo socialmente útil.

La creación de empleo debería anclarse en el diálogo social con los interlocutores sociales y la participación de otros agentes regionales, para garantizar que el programa responda a las necesidades insatisfechas de la zona. Así pues, una garantía europea de empleo no sólo aumentaría la participación política al evitar el desempleo de larga duración, sino que también incrementaría la aceptación pública de la UE al financiar la producción de bienes y servicios públicos necesarios sobre el terreno.

Dirigirse a los más vulnerables complementaría las políticas universales del mercado laboral y ofrecería soluciones a quienes más luchan por encontrar un empleo. Una forma de medir el éxito de las políticas del mercado laboral es su capacidad para reincorporar a los desempleados. Como el reempleo rápido se entiende como un éxito, estas políticas tienen a menudo un sesgo de selección hacia los que tienen más posibilidades de reempleo. Este "descremado" podría ser una de las razones de la elevada tasa de desempleo de larga duración entre quienes se considera que tienen menos posibilidades de reinserción.

Diseño de proyectos

 Proyectos prometedores en Francia, Bélgica y Austria muestran cómo podría ser el diseño de un proyecto de éxito. En 2016, el Parlamento francés aprobó una ley para financiar y poner en marcha Territoires zéro chômeur de longue durée, (TZCLD, zonas de desempleo de larga duración cero). El programa, en su segunda fase, se ha ampliado a 60 municipios y emplea a unos 2.700 participantes. Los TZCLD, aunque reciben financiación nacional, se ejecutan localmente a través de comités directivos integrados por todas las partes interesadas, y se dirigen a los desempleados de larga duración del municipio.

La región belga de Valonia ha puesto en marcha un proyecto piloto similar, cuyo objetivo es crear oportunidades de empleo para 750 personas en paro desde hace más de dos años a través de 17 proyectos. La mitad del presupuesto de 104 millones de euros para 2022-2026 destinado al TZCLD en Bélgica procede del Fondo Social Europeo.

Austria tiene una larga tradición de programas públicos de creación de empleo, empezando por Aktion 8.000 en los años ochenta, Aktion 20.000 en 2017-19 y ahora el primer experimento mundial de garantía de empleo con Modellprojekt Arbeitsplatzgarantie Marienthal (MAGMA) entre 2020 y 2024. MAGMA ofrece empleo garantizado a quienes llevan más de un año en paro y casi ha eliminado el desempleo de larga duración en el municipio de Gramatneusiedl. Las evaluaciones realizadas por economistas de la Universidad de Oxford y sociólogos de la Universidad de Viena han revelado efectos positivos en el bienestar económico y no económico de los participantes.

 Estas iniciativas combinan políticas activas del mercado laboral y el uso de redes locales. Al conceder el derecho a un trabajo digno y garantizar la creación de empleo en caso necesario, ofrecen soluciones a quienes, de otro modo, quedarían rezagados. Estas experiencias pueden servir de modelo para otros programas de garantía de empleo.
Neutralidad fiscal

A pesar del éxito objetivo de estas iniciativas, son vulnerables a las decisiones de cerrarlas por motivos ideológicos. Para apoyarlas, la UE podría ampliar sus capacidades de financiación y apoyar una garantía de empleo en el marco del Pilar Europeo de Derechos Sociales.

El coste fiscal de una garantía europea de empleo sería neutro a largo plazo. Los costes brutos se han estimado en el 1,5% del producto interior bruto. Pero una garantía de empleo reduciría el gasto público en desempleo per se, daría lugar a mayores devoluciones de impuestos y cotizaciones sociales y aumentaría la demanda agregada. El desempleo de larga duración conlleva enormes costes tanto para la sociedad como para el individuo.

Durante la pandemia, la UE demostró su capacidad para prevenir una grave crisis económica y del mercado laboral. El programa de Apoyo para mitigar los riesgos de desempleo en caso de emergencia (SURE) proporcionó ayuda financiera a programas de trabajo a jornada reducida en toda Europa. Este mecanismo podría servir de modelo para una nueva iniciativa de financiación de programas de garantía de empleo.

 NextGenerationEU mostró cómo la UE podía movilizar la capacidad fiscal para financiar la recuperación. Y una lección de la Garantía Juvenil Europea ha sido que una garantía de empleo tendría que financiarse principalmente con cargo al presupuesto de la UE, sobre una base de solidaridad, con la contribución de los Estados miembros en función de su capacidad financiera.

Los gastos de los programas de garantía de empleo deberían excluirse de las normas fiscales revisadas. Como alternativa, los Estados miembros podrían emitir valores en los mercados financieros para financiar sus programas. El Banco Central Europeo podría restablecer, esta vez con carácter permanente, los programas temporales de compra del sector público necesarios para proporcionar apoyo a esos valores, como durante las crisis de la eurozona y de Covid-19.

El momento de la garantía europea del empleo es ahora: sólo es cuestión de voluntad política."                    

( (tamesberger.d@akooe.at) es jefe del Departamento de Política Social de la Cámara del Trabajo de Linz. (simon.theurl@akwien.at) es investigador y experto en políticas del mercado laboral en la Cámara del Trabajo de Viena.  (Daniel.haim@akwien.at) es economista de la Cámara del Trabajo de Viena. Social Europe, 06/03/24, traducción DEEPL, enlaces en el original)

2.2.24

El empleo desafía la crispación política... el año 2023 se recordará como un año muy favorable en los flujos de empleo, la reducción de la temporalidad y la constatación que el paro estructural sigue siendo demasiado alto... el crecimiento de la productividad del factor trabajo ha crecido un 0,7% entre los años 2000 y 2022. Frente a esto, la productividad del capital ha descendido un 1,2% en el mismo periodo... La explicación de esta anomalía se centra en el sector inmobiliario que, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, muchos activos se han quedado ociosos, casi un 28% del total de inmuebles (pisos, locales y oficinas) está sin usar, lo cual consume recursos financieros y no permite acometer nuevas inversiones más productivas... La gran asignatura pendiente del mercado laboral en España es lograr que el pleno empleo se alcance con tasas de paro cercanas al 5%, midiendo dicha tasa de paro como en EEUU, la llamada U6... Para ello es urgente sentarse a diseñar planes de empleo garantizado, en sectores como los cuidados, medio ambiente o servicios a la comunidad, que elimine la barrera de la tasa de empleo tan baja que tenemos y podamos dar un salto en productividad y formación ocupacional (Alejandro Inurrieta)

 "El mercado laboral español, lejos todavía del pleno empleo, se ha comportado de forma muy dinámica en el último año, gracias al impulso del consumo privado, el gasto público y el sector exterior, aunque éste ha aflojado el ritmo tras los últimos acontecimientos y el parón de Francia y Alemania. 

Las grandes cifras nos dicen que el empleo creció más de un 3,83% anual (783.000 nuevos empleos), con un gran avance del empleo femenino y joven y una notable aportación de la inmigración, rompiendo el cliché de la vaguería y la querencia de las pagas públicas. El desempleo descendió en más de 190.000 personas, alcanzando la tasa de paro mínima del 11,6%, la más baja en más de la última década. Lo más relevante fue la estructura temporal del empleo, siendo la contratación indefinida la gran beneficiada de la reforma laboral creciendo en más de 800.000 personas, mientras que el temporal bajó en 140.300, lo que deja la tasa de temporalidad en el 13,24%, a pesar de la elevada tasa en el sector público. 

La actividad, variable que anticipa el ciclo, también refleja una mayor confianza en la economía española, con un crecimiento anual del 2,5%, y un aumento de casi 590.000 personas. La tasa de empleo alcanzó el 59% que, aunque lejos de las cifras de países nórdicos, sí parece que se ha reactivado nuestro mercado laboral. Por sectores, seguimos siendo un país de servicios, más del 60% del nuevo empleo se asienta en servicios, lo cual nos aleja también de las mejores prácticas de muchos países europeos, lo que explica el bajo nivel salarial en algunos segmentos de los ocupados. 

La clave para entender estos buenos datos de empleo, sin duda, es el diferencial de crecimiento con el resto de países europeos, que también pone en duda la correcta medición del PIB, lo cual nos aboca a una revisión al alza cuando el INE incorpore los datos de la EPA y otras variables de  consumo. Todo ello en una ejercicio en el que se ha subido el salario mínimo de forma notable, contradiciendo muchas de las voces que auguraban una recesión profunda en España, como la Airef o el propio Banco de España, por no hablar de los dirigentes políticos en la oposición. 

La negociación colectiva ha permitido elevar los salarios sectoriales alrededor del 4%, aunque la pérdida del poder adquisitivo de gran parte de asalariados ha podido ser de algo más de un punto porcentual, lo que no ha impedido que el consumo privado siguiera alcanzando cotas muy por encima de antes de la pandemia, impulsado también por el turismo nacional e internacional, en un entorno de mayores costes financieros. Otro mantra desterrado es que el empleo creado es mayoritariamente público, algo que no concuerda con las cifras, pues ha sido el sector privado el que mayoritariamente ha tirado del mercado de trabajo, aunque es cierto que algunas CCAA han hecho un esfuerzo en contratación de trabajadores públicos.

La gran asignatura pendiente del mercado laboral en España es lograr que el pleno empleo se alcance con tasas de paro cercanas al 5%, midiendo dicha tasa de paro como en EEUU, la llamada U6, es decir la tasa de paro en la que los ocupados se empleen por las horas que realmente quieren trabajar y el empleo temporal forzoso tienda a cero, especialmente entre las mujeres. Para ello es urgente sentarse a diseñar planes de empleo garantizado, en sectores como los cuidados, medio ambiente o servicios a la comunidad, que elimine la barrera de la tasa de empleo tan baja que tenemos y podamos dar un salto en productividad y formación ocupacional. 

Sin embargo, y contrariamente a lo que podría parecer, la productividad del factor trabajo no ha evolucionado tan mal en los últimos años. Según ha publicado recientemente el IVIE y BBVA, el crecimiento de la productividad del factor trabajo ha crecido un 0,7% entre los años 2000 y 2022. Frente a esto, la productividad del capital ha descendido un 1,2% en el mismo periodo. Este factor es crucial para entender por qué la productividad global en España se comporta peor que el resto de nuestros competidores. La explicación de esta anomalía se centra en el sector inmobiliario que, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, muchos activos se han quedado ociosos, casi un 28% del total de inmuebles (pisos, locales y oficinas) está sin usar, lo cual consume recursos financieros y no permite acometer nuevas inversiones más productivas. Por tanto, la rémora de la productividad total de los factores en España es el capital, que prefiere permanecer ocioso y dirigir sus esfuerzos hacia el rentismo.  

En este punto, hay que hacer constar que el término productividad es muy complejo de medir con rigor, y por ello los economistas nos amparamos en complejos cálculos matemáticos de variables inobservables para presumir de un conocimiento que realmente no es tal.    

En resumen, el año 2023 se recordará como un año muy favorable en los flujos de empleo, la reducción de la temporalidad y la constatación que el paro estructural sigue siendo demasiado alto. Seguimos siendo un país de servicios, con mala calidad en la gobernanza empresarial, pésimo sistema de formación ocupacional (el SEPE habría que cerrarlo y volverlo a crear), y sin que se entienda que el pleno empleo solo llegará con planes de empleo garantizado. Y todo esto, a pesar del infierno político e institucional, lo que prueba que, a pesar de los intentos partidistas, judiciales y de otras instituciones, como el Banco de España con su alarmismo, los agentes privados han logrado relanzar la actividad, gracias, en parte, a las buenas políticas laborales llevadas a cabo por el ejecutivo. Ahora nos espera la reducción de la jornada laboral, y espero que también un nuevo modelo formativo, y planes de empleo garantizado. "                  (Alejandro Inurrieta, eldiario.es, 28/01/24)     

22.9.23

El millonario australiano Tim Gurner defiende un aumento del paro del 50% y “ver dolor en la economía”... Sus ideas demuestran una comprensión precisa del sistema. De hecho, está citando a Karl Marx... “La gente decidió que no quería trabajar tanto y esto ha tenido un fuerte impacto en la productividad”. Él sabe cómo acabar con ese grave problema de actitud: despedir a cantidades masivas de gente... Es tan exótico y escandaloso que un empresario comparta públicamente sus honestas intenciones. Tim Gurner es un producto típico del capitalismo tardío. Su último proyecto es un club privado llamado Saint Haven donde ofrece terapias de rejuvenecimiento de 250.000 dólares (unos 235.000 euros). El límite original de 500 socios se había superado antes de la inauguración... Mientras tanto, hay dos millones y medio de australianos sin techo y una crisis que aumenta la cifra en 1.600 personas que acaban en la calle todos los meses. Todavía no han llegado al 50% de desempleo... es el capitalismo, amigo

 

 "Dice el millonario australiano Tim Gurner que los trabajadores han cambiado durante la pandemia de la covid. “La gente decidió que no quería trabajar tanto y esto ha tenido un fuerte impacto en la productividad”. El consejero delegado de Gurner Group, una firma australiana especializada en el desarrollo de propiedades de lujo, sabe cómo acabar con ese grave problema de actitud: despedir a cantidades masivas de gente.

“Necesitamos que aumente el desempleo”, explicó el pasado martes en el escenario del Property Summit, un congreso local de la industria inmobiliaria. “En mi opinión, tiene que aumentar un 40-50%. Necesitamos ver dolor en la economía. Necesitamos recordar a la gente que son ellos los que trabajan para el empresario y no al revés”. Según Gurner, una temporada de despidos masivos es la receta infalible para equilibrar los costes del sector. Sus comentarios han trascendido a los medios y han sido recibidos con una mezcla de asombro, furia y estupefacción.

Es tan exótico y escandaloso que un empresario comparta públicamente sus honestas intenciones. El protocolo que siguen los directores ejecutivos desde hace más de una generación es anunciar compromisos con la sostenibilidad, el medio ambiente y el bienestar de los trabajadores que contradicen simultánea y generosamente en su gestión empresarial. Gurner ha sido inmediatamente penalizado por su candidez inoportuna y ha declarado que lamenta haber hablado de forma tan insensible. Sin embargo, su análisis demostraba una comprensión precisa del capitalismo. De hecho, está citando a Karl Marx.

En el primer tomo de El Capital, Marx explica que el capitalismo requiere de la existencia de muchos trabajadores en paro, un exceso imprescindible para que el mercado pueda mantener siempre los salarios por debajo de la productividad. Lo llama un ejército industrial de reserva, “un contingente disponible, que pertenece al capital de un modo tan absoluto como si se criase y se mantuviese a sus expensas”. La ruina de los pequeños agricultores, granjeros y artesanos desplazados por el capitalismo llenó las ciudades de pobreza, desesperación y podredumbre pero ¡su miseria es puro progreso! Este superávit de mano de obra es “la palanca de la acumulación capitalista” y “una de las condiciones de vida del modo capitalista de producción”.

El desempleo es una de las principales causas de lo que ahora se llaman “muertes por desesperación”. Un estudio basado en datos de la Oficina Australiana de Estadística estimó recientemente que, entre 2004 y 2016, el desempleo causó una media de 230 suicidios anuales, un total de más de 3.000 suicidios. En 2022, Australia tuvo el índice de desempleo más bajo de los últimos 48 años, pero, por suerte, el respiro se cortó a tiempo. El descenso fue tan inesperado que, como dicen algunos economistas, el banco central australiano tuvo que elevar fuertemente los tipos de interés.

El paro ha bajado en España. Sin embargo, en 2022 la tasa de paro de los hombres menores de 25 años fue la más alta de todos los países de la Europa y casi superior al doble de la media de la UE-27. La de las mujeres (un 30,8%) ocupa el segundo lugar más alto, por debajo de Grecia (38,8%) y más del doble de la media europea. Si Gurner y Marx están en lo cierto, eso explica por qué crece la brecha salarial entre España y el resto de Europa. Por qué los sueldos en España crecen menos de la mitad de la media de la UE. Tenemos un ejército industrial de reserva que ayuda a los empresarios a congelar las mejoras salariales mientras sus ganancias se disparan. El año pasado, el número de españoles que se considera de “clase baja” o “pobre” saltó del habitual 8% al 12,5%. Es el dato del CIS que refleja la “clase social subjetiva”. El dato objetivo de riesgo de pobreza es del 20,4%.

Tim Gurner es un producto típico del capitalismo tardío. Compró su primer negocio inmobiliario con dinero de su abuelo, pero dice que la gente que no puede comprarse una casa porque gasta demasiado dinero en brunch. Su último proyecto es un club privado llamado Saint Haven donde ofrece terapias de rejuvenecimiento de 250.000 dólares (unos 235.000 euros). Incluyen sesiones de crioterapia, cápsulas de oxígeno hiperbárico, terapia de luz roja, infusiones intravenosas y clases de ciclismo con el portador del maillot amarillo del Tour de Francia Simon Gerrans. La membresía cuesta entre 90 y 150 dólares semanales. El límite original de 500 socios se había superado antes de la inauguración.

Los socios llevan un anillo Oura para monitorizar su estado físico, una medalla de oro en el cuello y un brazalete negro para identificarse entre ellos fuera del recinto. “Será como una secta”, le explicó Tim Gurner a la revista Financial Review. “La gente que se apunta se toma muy en serio su cambio de vida”. Mientras tanto, hay dos millones y medio de australianos sin techo y una crisis que aumenta la cifra en 1.600 personas que acaban en la calle todos los meses. Todavía no han llegado al 50% de desempleo. Quizá entonces cambien finalmente de actitud."                    (Marta Peirano , El País, 16/09/23)

20.9.23

Sí, necesitan el desempleo y lo provocan deliberadamente... “Tenemos que ver dolor en la economía. Tenemos que recordar a la gente que trabajan para el empresario, no al revés”, afirmó el magnate inmobiliario australiano Tim Gurner (con una cartera inmobiliaria valorada en más de 6.090 millones)... afirmó que los trabajadores han visto cómo se les pagaba “mucho por hacer poco en los últimos años” y emplazó a un cambio, que debería pasar por un aumento del paro. No uno cualquiera, uno del “40 o 50%”... Los gobiernos de todo el mundo están tratando de aumentar el desempleo para llegar a algún tipo de normalidad y lo estamos viendo... “Puede que la gente no hable de ello, pero lo cierto es que está despidiendo a gente y estamos empezando a ver menos arrogancia en el mercado laboral, y eso tiene que continuar porque repercutirá en la balanza de costes”

 "Han causado sorpresa unas recientes declaraciones de un promotor inmobiliario australiano Tim Gurner sobre el desempleo y se están comentando como si fuesen la simple salida de tono de un millonario excéntrico.

Ha dicho Gurner en un congreso de su sector: «Necesitamos que aumente el desempleo (…) Tiene que aumentar un 40-50%. Necesitamos ver dolor en la economía. Necesitamos recordar a la gente que son ellos los que trabajan para el empresario y no al revés».

Las falsedades que los economistas convencionales y políticos conservadores vienen diciendo durante décadas sobre las causas del paro permiten que la opinión de Gurner pueda parecer, como he dicho, una excentricidad. La realidad es, sin embargo, que el desempleo es un problema económico provocado a propósito por quienes toman las decisiones económicas.

Los economistas ortodoxos y los bancos centrales dicen que hay que combatir en primer lugar la inflación y afirman haber descubierto una «tasa natural» de paro por encima de la cual sube los precios, de modo que no se puede reducir. Una teoría falsa que sólo sirve, precisamente, para mantener deliberadamente elevados los niveles de desempleo. El ex gobernador del Banco de España Mariano Rubio la defendía sin disimulo cuando dijo en 1992 que no sería bueno para la economía española que el paro bajase del 14% (nuestra supuesta «tasa natural» de entonces).

Podría traer el testimonio de muchos economistas de todas las corrientes ideológicas como demostración de la falsedad de esa teoría. Sin embargo, me parece que mi afirmación será mucho más creíble si la demuestro con declaraciones de los propios políticos que han tomado esas decisiones. Valgan estas dos.

Alan Budd, asesor económico jefe del Tesoro de Su Majestad, jefe del Servicio Económico del Gobierno, miembro del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra y presidente fundador de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria afirmó en un documental de la BBC que puede verse fácilmente en las redes sociales: «Estas políticas se aplicaron por gente que nunca creyó ni por un momento que esa fuera la forma correcta de bajar la inflación. Sin embargo, vieron que sería una forma muy, muy buena de aumentar el desempleo».

Carlos Solchaga, ministro de Industria y Energía y de Economía y Hacienda en gobiernos de Felipe González, escribió en la página 183 de su libro El final de la edad dorada: «La reducción del desempleo, lejos de ser una estrategia de la que todos saldrían beneficiados, es una decisión que si se llevara a efecto podría acarrear perjuicios a muchos grupos de intereses y a algunos grupos de opinión pública».

¿Por qué puede haber «grupos de interés» interesados en que el desempleo no baje?

Si doy la respuesta que dio Marx (el paro permite que los trabajadores acepten salarios más bajos y peores condiciones de trabajo), o la de un economista marxista como Kalecky (los empresarios ganarían más con pleno empleo pero tendrían que enfrentarse a clases trabajadoras con mayor poder político y de negociación), quizá me digan que son respuestas ideológicas. Recurriré, entonces, de nuevo a alguien tan poco sospechoso como el mencionado Budd: «Aumentar el desempleo era una forma extremadamente deseable de reducir la fuerza de las clases trabajadoras. Lo que se diseñó allí (se refiere al inicio de la políticas neoliberales de Thatcher) era una crisis del capitalismo que (…) ha permitido a los capitalistas obtener grandes ganancias desde entonces».

Crear desempleo y escasez deliberadamente es lo que vienen haciendo los gobiernos desde hace décadas para dar más poder a los ya más poderosos y más beneficios a los ya de por sí más ricos. Lo están haciendo ahora mismo, delante de sus narices, cuando los bancos centrales suben los tipos de interés sabiendo que esa es una respuesta inadecuada para la inflación actual."                  ( Juan Torres López , Rebelión, 18/09/2023)

 

"Aluvión de críticas a lo largo y ancho del mundo ante las palabras de un multimillonario empresario y promotor inmobiliario australiano, Tim Gurner, por su defensa de un gran aumento del paro para acabar con la “arrogancia” de los trabajadores tras el COVID. 

“Tenemos que ver dolor en la economía. Tenemos que recordar a la gente que trabajan para el empresario, no al revés”, defendió en unas jornadas del medio económico australiano Financial Review. 

 El empresario inmobiliario, CEO y fundador del grupo Gurner –con una cartera inmobiliaria valorada en más de 6.090 millones de dólares, según The Guardian–, sostuvo en las jornadas que la gente ha decidido “que ya no quería trabajar tanto” desde la COVID, lo que ha supuesto un problema de productividad. 

 Tim Gurner afirmó que los trabajadores han visto cómo se les pagaba “mucho por hacer poco en los últimos años” y emplazó a un cambio. Ese cambio, según el magnate, debería pasar por un aumento del paro. No uno cualquiera, del “40 o 50%” en su opinión. 

Volver al “dolor” para regresar a la “normalidad”

El empresario considera que ha habido “un cambio sistemático” en los últimos años por “el que los empleados sienten que el empresario tiene mucha suerte de tenerlos, y no al revés”.

“Así que es una dinámica que tiene que cambiar, tenemos que acabar con esa actitud y eso tiene que venir a través de dañar la economía, que es lo que todo el mundo está tratando de hacer. Los gobiernos de todo el mundo están tratando de aumentar el desempleo para llegar a algún tipo de normalidad y lo estamos viendo. Creo que todos los empresarios lo están viendo”, afirmó.

El promotor sostuvo que ya se estaban viendo “despidos masivos” por este motivo. “Puede que la gente no hable de ello, pero lo cierto es que está despidiendo a gente y estamos empezando a ver menos arrogancia en el mercado laboral, y eso tiene que continuar porque repercutirá en la balanza de costes”, indicó.

Críticas en Australia y a nivel internacional

Las palabras de Gurner han desatado las críticas dentro de su país, en Australia, con varios representantes públicos que han afeado el planteamiento del empresario. El diputado de Los Verdes Stephen Bates apuntaba un “recordatorio” en su perfil de X (antigua Twitter): “Los beneficios corporativos y los salarios de los CEO están en máximos históricos. Los trabajadores merecen una porción más justa del pastel”.

 El diputado laborista Jerome Laxale escribió por su parte que los comentarios eran “propios de un supervillano de dibujos animados, no del director general de una empresa en 2023”. “El señor Gurner debería dedicar más tiempo a dirigir su empresa, en lugar de utilizar un foro público para regurgitar sus ruines teorías económicas”, añadió.(...)

 En España, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha difundido también este miércoles el discurso del magnate. “La sociopatía neoliberal. Te hablan de Libertad tras promover las situaciones objetivas y materiales para que no puedas ejercerla. La Libertad se convierte en una excusa retórica para defender e implantar la ley de la selva”, denunciaba."           (eldiario.es, 13/09/23)

19.6.23

Propuestas económicas desde la izquierda ante el nuevo reto electoral: en primer lugar, asumir algo que desde la ortodoxia se ha ocultado a la gente. Sí, es posible alcanzar el pleno empleo... Aunque no dispongamos de soberanía monetaria, la política fiscal y la actuación del Banco Central Europeo, bajo la batuta de Mario Draghi, nos ha puesto de manifiesto que se pueden combinar política fiscal y el balance del Banco Central Europeo para avanzar en la generación de empleo y mejorar de las condiciones de vida de la ciudadanía... Por lo tanto, desde todo gobierno progresista se debe profundizar en las medidas de política económica encaminadas a alcanzar el pleno empleo. Para ello no hay que tener miedo, y aplicar programas de Trabajo Garantizado

 "(...) ¿Qué se puede hacer desde una visión progresista?

¿Qué se puede ofrecer desde una perspectiva progresista a los españoles? En primer lugar, asumir algo que desde la ortodoxia se ha ocultado a la gente. Sí, es posible alcanzar el pleno empleo. Aunque no dispongamos de soberanía monetaria, la política fiscal y la actuación del Banco Central Europeo, bajo la batuta de Mario Draghi, otra cosa son la banda que están ahora al mando, nos ha puesto de manifiesto que se pueden combinar política fiscal y el balance del Banco Central Europeo para avanzar en la generación de empleo y mejorar de las condiciones de vida de la ciudadanía. 

Por eso, causa pavor como los actuales irresponsables del Banco Central Europeo, en un diagnóstico absolutamente erróneo de la inflación actual, han emprendido una loca carrera por subir los tipos de interés. Pero si además en 2024, a los burócratas de Bruselas se les ocurre implementar austeridad fiscal, da igual lo que propongamos, en la segunda mitad de 2024, esa “policy-mix” unida a una inexorable crisis de deuda privada en los países anglosajones nos haría entrar en recesión.

 Sobre la alternativa a la política monetaria del Banco Central Europeo y la Reserva Federal, ya hablamos en su momento, la está implementado con éxito el Banco de Japón, política monetaria de tipos de interés 0%, todo ello aderezado con ayudas en forma de renta del gobierno nipón a familias y empresas, a éstas previo renuncio a trasladar a márgenes el aumento de costes unitarios no laborales. Un país que importa todo tiene una inflación inferior a la europea, mientras sus familias están capeando mucho mejor la situación económica.

 Respecto a la inutilidad de la consolidación fiscal, vayamos a la evidencia académica. Dos artículos muy recientes coinciden en sus consecuencias: no reducen las ratios de Deuda Publica/PIB. En el Capitulo 3 del Informe de Perspectivas Económicas de abril de este año del FMI, “Coming Down to Earth: How to Tackle Soaring Public Debt”, son muy claros: “Una amplia gama de métodos econométricos, basados en métodos bien establecidos en la literatura empírica, confirman que las consolidaciones fiscales no reducen los ratios de deuda, por término medio.” Pero si, además, unimos a ello la evidencia aportada por Philipp Heimberger en su artículo publicado en Journal of Economic Surveys, “Do higher public debt levels reduce economic growth?” las propuestas de consolidación fiscal carecen de sentido económico.

 Por lo tanto, desde todo gobierno progresista se debe profundizar en las medidas de política económica encaminadas a alcanzar el pleno empleo. Para ello no hay que tener miedo, y se debe incluso profundizar en nuevas ideas, tal como sugirió el mismo Draghi, cuando abandonaba la presidencia del BCE. Una propuesta ofrecida desde el otro lado del Atlántico por los economistas del think tank Levy Economic Instutute debería ser de obligada lectura: Trabajo Garantizado, Desempleo 0%.

Pero además desde los partidos progresistas se debe avanzar en eliminar las perversas consecuencias del asalto de la financiarización a los derechos humanos básicos: alimentación, energía, agua, vivienda, pensiones…. Sus consecuencias son claras, mera extracción de rentas, desigualdad, y pobreza. De ello ya hablamos en su momento, y, sin duda, tocará de nuevo hablar. Por hoy eso es todo."                        (Juan Laborda  , El Salto, 18/06/23)

2.11.22

La buena solución a la falta escasez de trabajadores en algunos sectores, es la ofrecida por las empresas del calzado, que ante la aguda carencia de mano de obra especializada, llegaron a acuerdos con el ciclo medio de Calzado y Complementos de Moda del instituto de Elda, ofreciendo condiciones laborales dignas, e incluso contratando y empezando a pagar a los alumnos mientras estudian (la llamada formación dual)... No es la de contratar en el extranjero a miles de carpinteros, electricistas y albañiles, en un país con dos millones y medio de parados, y dos millones de jóvenes en la emigración... ¿No hay albañiles o soldadores suficientes en España? Con salarios y condiciones de trabajo dignos aparecerán... Los inmigrantes son necesarios en un país envejeciso... pero no para mantener bajos los salarios de la construcción

 "(...) Las razones por las que una titulación entra en declive son variadas. En el caso del ciclo medio de Calzado y Complementos de Moda, Sara Villaescusa, jefa de estudios en el instituto de Elda, lo atribuye, en parte, a la imagen de precariedad que se ganó la industria zapatera en las comarcas del Vinalopó a base de tratar mal a sus trabajadores durante décadas: “Los malos contratos, los malos horarios, el trabajo en b… hicieron mucho daño. Aquí se presentan padres que me dicen: ‘A mi hijo no lo han cogido en su primera opción, ni en la segunda, y estamos buscando otra’.

Les ofrezco el ciclo de calzado y me dicen que no, que no quieren que su hijo sufra lo que ellos recuerdan que conlleva trabajar en el calzado, que muchos vivieron en su momento”. Y ello, añade Villaescusa, pese a que ahora hay empresas, como las que tienen acuerdos con su instituto, que necesitan mano de obra, ofrecen condiciones laborales dignas y están dispuestas a contratar y empezar a pagar a los alumnos mientras estudian (la llamada formación dual). (...)"          (Ignacio Zafra, El País, 31/10/22)


"Las empresas españolas tendrán más fácil que nunca la contratación de trabajadores de la construcción en el extranjero. 

A partir del lunes, el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura, una lista que recoge el perfil de profesionales que, en teoría, no hay en España para poder ficharlos en otros países, se ampliará con 31 oficios, todos relacionados con la construcción.

Hace años que esta lista solo reconocía falta de personal en el sector de los buques, en general de deportistas y en particular de entrenadoras profesionales. Ahora, incluirá a albañiles, capataces de obra, carpinteros, soldadores, electricistas, fontaneros, carretilleros, instaladores de sistemas de impermeabilización… Perfiles que, según las empresas del sector y el análisis del Ejecutivo, escasean en España. La decisión no cuenta con el apoyo de los sindicatos y el Ministerio de Trabajo ve la medida con “escepticismo”, aunque la estudiará.

El argumentario oficial vincula el fichaje de miles de profesionales de la construcción en el extranjero al cumplimiento del Plan de Recuperación, la estrategia con la que se distribuirán los 140.000 millones de euros de fondos europeos para paliar la crisis provocada por la pandemia. Una de las apuestas estratégicas del plan español es invertir en obra civil y en la construcción y rehabilitación de viviendas para que sean más eficientes energéticamente. Estas actividades, según las previsiones iniciales, generarán 246.000 nuevos puestos de trabajo, “un volumen mayor de la mano de obra disponible actualmente en España”, según el informe al que ha tenido acceso EL PAÍS en el que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el de Transportes justifican la propuesta. El texto afirma que el ritmo de ejecución de los fondos “debe impulsarse más y acelerarse“, y que la falta de trabajadores “puede poner en peligro el avance de las inversiones al ritmo necesario”. (...)

¿No hay albañiles o soldadores suficientes en España? Fuentes gubernamentales aseguran que existe un importante número de vacantes que no se cubren porque requieren una cualificación muy específica, un diagnóstico que comparte la patronal. El Ministerio de Trabajo matiza que no se trata de un problema generalizado. Los sindicatos, por su parte, insisten en las malas condiciones laborales que ofrece el sector.

Según Adrián Todolí, economista y profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad de Valencia, la falta de profesionales de la construcción se explica sobre todo por la inestabilidad, las condiciones y la necesidad de una formación muy específica que requiere cierta inversión (...)"    (María Martín, El País, 28/10/22)