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23.7.26

J.D. Vance, Epstein, la CIA y el Mossad... Está causando un gran revuelo la entrevista concedida por el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance en la que lanzó una serie de duras acusaciones contra Israel. No hay nada nuevo en lo que ha dicho, pero la novedad radica más bien en el hecho de que sea él quien diga estas cosas... Afirmó que Epstein estaba en contacto con los altos mandos de la CIA y del Mossad, y que Israel ha orquestado una campaña para sabotear las negociaciones entre EEUU e Irán... Son cosas que se llevan diciendo desde hace tiempo en Estados Unidos, pero que, al salir de la boca del número dos de la Casa Blanca, cobran un peso muy diferente... es posible que la esta salida de Vance sirva para poner en aprietos al bloque sionista, con el fin de que la Casa Blanca pueda recuperar una mayor libertad de acción. Al fin y al cabo, Trump —que tiene olfato para estas cosas— sabe bien que la popularidad de Israel en EEUU está por los suelos y que, por lo tanto, un ataque frontal de este tipo obligará a Netanyahu y a sus grupos de presión a ponerse a la defensiva... Para salir de la trampa de Ormuz, debe escapar de las garras de Israel (Enrico Tomaselli)

"J.D. Vance, Epstein, la CIA y el Mossad.

Está causando un gran revuelo la entrevista concedida por el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, al podcast de Joe Rogan, en la que lanzó una serie de duras acusaciones contra Israel. No hay nada nuevo en lo que ha dicho, pero la novedad radica más bien en el hecho de que sea él quien diga estas cosas.

Afirmó que Epstein estaba en contacto con los altos mandos de la CIA y del Mossad, que Israel ha orquestado una campaña para sabotear las negociaciones entre EEUU e Irán, y precisó que «algunos miembros» del Gobierno israelí actúan en ese sentido, porque su objetivo es continuar la campaña militar (…) no con un objetivo específico, sino simplemente de forma indefinida».

Son cosas que se llevan diciendo desde hace tiempo en Estados Unidos, por ejemplo por parte de Tucker Carlson, pero que, al salir de la boca del número dos de la Casa Blanca, cobran un peso muy diferente. Por el momento, no hay comentarios, ni por parte de Israel ni de la propia Casa Blanca. Y será interesante ver si deciden decir algo, cuándo y qué. Pero, ¿cómo se puede interpretar esta singular declaración de Vance?

En los últimos días, se había conocido la noticia de que la delegación negociadora iraní había hecho llegar precisamente a Vance, a través de un intermediario, un mensaje en el que se denunciaban los numerosos sabotajes llevados a cabo por el dúo Witkoff-Kushner, hombres de confianza de Trump, acusados de ser mentirosos, incompetentes y aprovechados. Ambos son sionistas, y el yerno del presidente —Jared Kushner— está muy vinculado a Netanyahu.

El hecho de que los negociadores iraníes hayan considerado oportuno enviar este mensaje y hayan identificado a Vance como el destinatario adecuado merece, a su vez, una reflexión. Durante las negociaciones en Pakistán, de hecho, el vicepresidente se mostró totalmente incapaz de gestionar la situación y sometido a un estricto control precisamente por parte de los dos enviados de Trump. Araghchi y Qalibaf, evidentemente, debieron de percibir cierto malestar en Vance y consideraron oportuno aprovecharlo, subrayando —y documentando— el papel nefasto de ambos.

Además, sabemos que Vance siempre se ha mostrado, como mínimo, escéptico respecto a la agresión contra Irán, aunque luego se viera obligado a alinearse con las posiciones oficiales.

Todo ello podría llevar a pensar que, al final, ha encontrado el valor para salir a la luz, para desahogarse y, sobre todo, para distanciarse del trumpismo, quizá con vistas a la carrera por la sucesión. Pero, francamente, esta hipótesis no resulta muy convincente. En primer lugar, este hombre no destaca precisamente por su valentía ni por su espíritu de iniciativa. Y su principal patrocinador —Peter Thiel, de Palantir— no está precisamente interesado en ponerse en contra del Gobierno de Estados Unidos.

Por lo tanto, si descartamos la hipótesis de una iniciativa personal, que lo expondría a la hostilidad de los lobbies sionistas estadounidenses, debemos concluir que está actuando por encargo. ¿Y de quién, si no es del presidente?

Trump se encuentra entre la espada y la pared, tanto por sus históricos y estrechos vínculos con Netanyahu como por su dependencia del apoyo de los citados lobbies (la super sionista Miriam Adelson se encuentra entre sus principales donantes). Se ve, por tanto, atado a este bloque de poder interno-externo, independientemente de si puede ser chantajeado o no por sus conexiones con Epstein.

Pero, al mismo tiempo, es consciente de que, en esta fase, los intereses estratégicos estadounidenses y los israelíes coinciden muy poco, y probablemente también de que lo están manipulando —algo que, a una persona egocéntrica y narcisista, desde luego no le hace ninguna gracia—.

Por lo tanto, es posible que la salida de Vance sirva para poner en aprietos al bloque sionista, con el fin de que la Casa Blanca pueda recuperar una mayor libertad de acción. Al fin y al cabo, Trump —que tiene olfato para estas cosas— sabe bien que la popularidad de Israel en EEUU está por los suelos y que, por lo tanto, un ataque frontal de este tipo, aunque sea llevado a cabo con guantes de terciopelo, obligará a Netanyahu y a sus grupos de presión a ponerse a la defensiva.

Para salir de la trampa de Ormuz, debe escapar de las garras de Israel." 

(Enrico Tomaselli, Jaque al neoliberalismo, 21/07/26, fuente Arianna Editrice )  

16.7.26

El financiero pedófilo Jeffrey Epstein estaba conectado con los más altos niveles de la inteligencia estadounidense e israelí, declaró JD Vance... Los archivos de Epstein documentan la financiación que el financiero proporcionó a grupos israelíes, así como sus vínculos con miembros de los servicios de inteligencia israelíes en el extranjero... La idea de que Donald Trump esté siendo chantajeado me parece una locura», dijo, cuando Rogan le preguntó si Israel estaba utilizando los archivos de Epstein —o alguna otra información comprometedora— para obligar a Trump a hacer lo que quería... El vicepresidente de Estados Unidos le cuenta al presentador de podcasts Joe Rogan sobre una campaña vinculada a Israel, con un financiamiento extraordinario, para descarrilar las conversaciones con Irán... El vicepresidente añadió que hay personas «extremistamente belicistas dentro del sistema estadounidense que han atacado el acuerdo y, francamente, en cierto modo han intentado sabotearlo». Y lo que siempre les digo a esas personas es: ¿Cuál es su propuesta?... Y «sé sin lugar a dudas que hay personas dentro del gobierno israelí que intentan desviarnos de esa política [las negociaciones con Irán] porque quieren continuar la campaña militar», también afirmó Vance (Oscar Rickett)

"JD Vance afirma que Epstein tenía conexiones con la CIA y el Mossad. El vicepresidente de Estados Unidos le cuenta al presentador de podcasts Joe Rogan sobre una campaña vinculada a Israel, con un financiamiento extraordinario, para descarrilar las conversaciones con Irán

 El financiero pedófilo Jeffrey Epstein estaba conectado con los más altos niveles de la inteligencia estadounidense e israelí, declaró JD Vance el lunes.

"Claramente tenía conexiones con los niveles más altos de la inteligencia estadounidense", dijo el vicepresidente de Estados Unidos al presentador de podcasts Joe Rogan, en relación con Epstein. "Claramente tenía conexiones con los más altos niveles de la inteligencia israelí".

Cuando Rogan le comentó que "la mayoría de la gente piensa que era del Mossad", la agencia de inteligencia exterior de Israel, Vance respondió: "Del Mossad, de la CIA o de algún otro Estado profundo, ya sea en Estados Unidos, Israel o algún otro país... o en ambos".

El vicepresidente, quien se describe a sí mismo como "un teórico de la conspiración Epstein de la vieja escuela", afirmó que las conexiones de Epstein eran con "elementos del Estado profundo israelí de centroizquierda", en particular con el ex primer ministro israelí Ehud Barak.

Se ha especulado mucho sobre si Epstein trabajaba para la inteligencia israelí, estadounidense o incluso rusa.

El condenado por delitos sexuales, que acogió a numerosas personas ricas y poderosas en su isla privada y estaba relacionado con el expresidente estadounidense Bill Clinton, el multimillonario proisraelí Les Wexner, el político británico Peter Mandelson y el hijo de la reina Isabel, Andrew Mountbatten-Windsor, parecía haber acumulado una gran cantidad de información comprometedora durante muchos años.

A principios de este año, al preguntársele si consideraban que Epstein era un agente del Mossad, un asesor del gobierno indio declaró a Middle East Eye: «Sin duda alguna».

Sin embargo, no existe prueba categórica de que Epstein trabajara activamente para una agencia de inteligencia.

Los archivos de Epstein documentan, sin embargo, la financiación que el financiero proporcionó a grupos israelíes, incluyendo Amigos de las Fuerzas de Defensa de Israel y la organización de colonos Fondo Nacional Judío, así como sus vínculos con miembros de los servicios de inteligencia israelíes en el extranjero.

Un memorando del FBI, elaborado por la oficina de Los Ángeles en octubre de 2020, informaba que una de sus fuentes había llegado a creer que Epstein “era un agente del Mossad cooptado”.

Según el documento, el pedófilo caído en desgracia fue descrito como alguien “entrenado como espía” para el servicio de inteligencia israelí.

Campaña respaldada por Israel para descarrilar el acuerdo entre EE. UU. e Irán

En su entrevista con Rogan, Vance —quien parecía estar posicionándose como sucesor de Donald Trump y candidato presidencial para 2028— describió una “campaña muy discreta y extremadamente bien financiada para intentar descarrilar la negociación y el acuerdo” con Irán.

Vance lideró las negociaciones con Irán, que culminaron con la firma del memorando de entendimiento entre ambos países el mes pasado. El acuerdo fracasó y Estados Unidos e Irán volvieron a intercambiar ataques.

«Hay ciertos influyentes en Estados Unidos que reciben dinero para atacar el acuerdo», afirmó, mencionando la financiación proveniente de Israel.

El vicepresidente hizo referencia a un artículo de la revista Time publicado esta semana que detalla una «operación de influencia israelí dirigida a la base de seguidores de Trump». Según informes, Brad Parscale, asesor digital de la campaña presidencial de Donald Trump en 2020, recibe 1,5 millones de dólares mensuales por dirigir esta operación.

Según Vance, el artículo de Time «enumera a varias personas que, literalmente, han sido pagadas por un exmiembro de la campaña de Trump, quien a su vez recibe dinero de ciertos sectores del gobierno israelí, y esas personas me están atacando con mucha virulencia».

«Sé sin lugar a dudas que hay personas dentro del gobierno israelí que intentan, de hecho, desviarnos de esa política [las negociaciones con Irán] porque quieren continuar la campaña militar», afirmó Vance.

El vicepresidente añadió que hay personas «extremistamente belicistas dentro del sistema estadounidense que han atacado el acuerdo y, francamente, en cierto modo han intentado sabotearlo». Y lo que siempre les digo a esas personas es: ¿Cuál es su propuesta?

Vance se describió a sí mismo como «el moderado razonable» en «este debate masivo entre proisraelíes y antiisraelíes en los Estados Unidos de América». Dijo que había sido ampliamente acusado de antisemita, «lo cual es una locura».

Cuando se le preguntó si creía que Estados Unidos habría participado en la guerra más reciente con Irán de no ser por la influencia israelí, Vance respondió: «Sí, sí lo creo».

«Creo que el presidente, independientemente de cualquier influencia de Israel, cree firmemente, y estoy de acuerdo con esto, que Irán no debería tener armas nucleares», dijo Vance.

«La idea de que Donald Trump esté siendo chantajeado me parece una locura», dijo, cuando Rogan le preguntó si Israel estaba utilizando los archivos de Epstein —o alguna otra información comprometedora— para obligar a Trump a hacer lo que quería."
 

(Oscar Rickett , Middle East Eye, 16/07/26, traducción google, enlaces en el original)  

21.6.26

Un buen resumen de la guerra de Irán: "Estados Unidos se ha rendido ante Irán en la guerra de agresión no provocada que lanzó contra este país... la derrota es evidente para todos... Tuvo que hacerlo para salvarse a sí mismo en noviembre y para salvar la economía mundial, que, según admitió, estaba a solo semanas de colapsar si no se abría el estrecho de Ormuz... «No quería ver una catástrofe económica. Si esto hubiera continuado, podría haber ocurrido», dijo en la cumbre del G7 esta semana, explicando por qué firmó el acuerdo con Irán. Dijo que no quería ser «el próximo Herbert Hoover»... Pero Israel afirma no ser parte del acuerdo... y tiene una baza importante para destruirlo todo: Líbano... Irán exige con toda seriedad la retirada de Israel de Líbano... por lo tanto, altos funcionarios estadounidenses están arremetiendo contra Israel de una manera casi inédita en Washington... Donald Trump reprendió a Netanyahu por atacar al Líbano: "¿Qué demonios estás haciendo?", dijo, según un informe confirmado de Axios. "Estás completamente loco"... Añadió: "Tenemos que mantenerlo un poco cuerdo... Me tienen mucho respeto, así que hacen lo que les digo"... El vicepresidente J.D. Vance declaró esta semana: «Donald J. Trump es el único jefe de Estado en todo el mundo que simpatiza con Israel en este momento… Si yo formara parte del gabinete del gobierno israelí, probablemente no atacaría al único aliado poderoso que me queda en el mundo... Estas son críticas extraordinarias, incluso históricas, de Estados Unidos hacia Israel... Bajo una intensa presión, Netanyahu acordó el viernes otro alto el fuego con Hezbolá, que ya se está rompiendo... Si bien el acuerdo con Irán podría salvar a Trump en noviembre, podría arruinar a Netanyahu para octubre... Netanyahu está siendo duramente criticado en su país por perder la guerra y la paz... Pero sigue al mando. Y tiene un gran poder para destruirlo todo, incluyendo Oriente Medio y la economía mundial" (Joe Lauria)

 "Estados Unidos se ha rendido ante Irán en la guerra de agresión no provocada que lanzó contra este país.

Donald Trump intenta justificarlo, pero la derrota es evidente para todos.

Tuvo que hacerlo para salvarse a sí mismo en noviembre y para salvar la economía mundial, que, según admitió, estaba a solo semanas de colapsar si no se abría el estrecho de Ormuz.

«No quería ver una catástrofe económica. Si esto hubiera continuado, podría haber ocurrido», dijo en la cumbre del G7 esta semana, explicando por qué firmó el acuerdo con Irán. Dijo que no quería ser «el próximo Herbert Hoover».

Pero Israel afirma no ser parte del acuerdo.

Y tiene una baza importante para destruirlo todo: Líbano.

Irán exige con toda seriedad la retirada de Israel de Líbano y, por ello, retrasó el inicio de las negociaciones del memorando de entendimiento.

Por lo tanto, altos funcionarios estadounidenses están arremetiendo contra Israel de una manera casi inédita en Washington.

Donald Trump reprendió a Netanyahu por atacar al Líbano: "¿Qué demonios estás haciendo?", dijo, según un informe confirmado de Axios. "Estás completamente loco". Añadió: "Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Te estoy salvando el pellejo. Ahora todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por esto".

En la cumbre del G-7, Trump dijo: "Bibi tiene que ser más responsable con respecto al Líbano... No estoy contento con la forma en que Israel se ha comportado con el Líbano y con Hezbolá... No tienes que derribar un edificio cada vez que entra alguien de Hezbolá... Puedes ser un poco más suave, Bibi".

Añadió: "Tenemos que mantenerlo un poco cuerdo... Me tienen mucho respeto, así que hacen lo que les digo".

El vicepresidente J.D. Vance declaró esta semana: «Donald J. Trump es el único jefe de Estado en todo el mundo que simpatiza con Israel en este momento… Si yo formara parte del gabinete del gobierno israelí, probablemente no atacaría al único aliado poderoso que me queda en el mundo.

“Son un país de nueve millones de habitantes. No pueden resolver todos sus problemas de seguridad nacional a base de violencia”.

Incluso Hillary Clinton se sumó a las críticas: esta semana acusó a Netanyahu de estar “obsesionado” con la guerra contra Irán y afirmó que había “engañado” a Trump para que iniciara una guerra con Irán que Estados Unidos había perdido definitivamente.

Estas son críticas extraordinarias, incluso históricas, aunque no únicas, de Estados Unidos hacia Israel.

Bajo una intensa presión, Netanyahu acordó el viernes otro alto el fuego con Hezbolá, que ya se está rompiendo.

Si bien el acuerdo con Irán podría salvar a Trump en noviembre, podría arruinar a Netanyahu para octubre.

Netanyahu está siendo duramente criticado en su país por perder la guerra y la paz.

Pero sigue al mando. Y tiene un gran poder para destruirlo todo, incluyendo Oriente Medio y la economía mundial."

(Joe Lauria, Consortium News) 

15.4.26

Timothy Snyder: Vance no cree que la moralidad sea una esfera autónoma de la vida en absoluto; solo los tontos piensan eso, en su mundo... Lo que él quiere decir con la palabra "moralidad" es propaganda de alguna institución religiosa que justifica el mundo tal como es, incluyendo su propio poder personal y su corrupción... considera su grotesca invocación de Dios hace solo el otro día en Budapest como una razón por la que los húngaros deben votar por Orbán... para Vance, la tarea de un papa debería ser ceñirse a la "moralidad", en el sentido propagandístico... desde esta perspectiva, un cristiano genuino como Leo, que realmente cree en Dios y en predicar la ética de Jesús, es intolerable

 Timothy Snyder @TimothyDSnyder

1/5. Quiero intentar amplificar este punto: Vance no cree que la moralidad sea una esfera autónoma de la vida en absoluto; solo los tontos piensan eso, en su mundo.

 2/5. Lo que él quiere decir con la palabra "moralidad" es propaganda de alguna institución religiosa que justifica el mundo tal como es, incluyendo su propio poder personal y su corrupción.

 3/5. Todo el punto de la noción de Dios de Vance es justificar la oligarquía fascista — considera su grotesca invocación de Dios hace solo el otro día en Budapest como una razón por la que los húngaros deben votar por Orbán.

 4/5. Desde esta perspectiva, un cristiano genuino como Leo, que realmente cree en Dios y en predicar la ética de Jesús, es intolerable.

 5/5. Para Vance, la tarea de un papa debería ser ceñirse a la "moralidad", en el sentido propagandístico especial de sacar clichés de sonido religioso para justificar el statu quo en nombre de los poderosos y ricos.

(Traducido del inglés por google)

4:25 p. m. · 14 abr. 2026 ·75,7 mil Visualizaciones

31.3.26

Cousas veredes... El vicepresidente de los Estados Unidos, J.D. Vance, dice estar “obsesionado” por los ovnis y proclama que los extraterrestes son “demonios” y “seres celestiales”

 "El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha sido foco de titulares este fin de semana tras su reciente aparición en el pódcast del conservador Benny Johnson, donde prometió investigar los expedientes clasificados sobre ovnis y a los que calificó de “demonios” y “seres celestiales”.

”Todavía me quedan tres años como vicepresidente. Llegaré al fondo de los expedientes”, aseguró Vance, confesando su “obsesión” por el tema.

El vicepresidente justificaba así una polémica iniciada meses atrás, cuando Barack Obama avivó el interés público al afirmar que los extraterrestres “son reales, pero no los he visto”. Donald Trump no tardó en responder y acusó a su predecesor demócrata de revelar información clasificada y prometió desclasificar los archivos conocidos como fenómenos anómalos no identificados (UAP, en inglés), aunque admitió desconocer su veracidad.

Sin embargo, Vance, que es muy religioso y seguidor del fenómeno de los platillos volantes, elevó la cuestión de los extraterrestres a un debate teológico mucho más amplio. “No creo que sean extraterrestres, creo que son demonios, pero ese es un debate más largo” y agregó que “uno de los grandes engaños del diablo es convencer a la gente de que nunca existió”, argumentó en la entrevista. (...)"                  (La Vanguardia, 30/03/26)

21.1.26

El terror del puerta a puerta en Minneapolis: Un video de una mujer siendo interrogada por el ICE en Minnesota se ha vuelto viral. Los agentes la rodean. Están armados. Llevan máscaras. «¿Es usted ciudadana?», le preguntan. Ella responde: «Sí». Ellos le dicen: «Muéstrenos una prueba». Ella repite: "Soy ciudadana; no tengo que mostrar ninguna prueba. Este es mi hogar". Le preguntan dónde nació. Ella responde: «Minnesota es mi hogar». Le repiten la misma pregunta una y otra vez. Le dicen que si no muestra una prueba de su identidad, la meterán en la parte trasera de su coche. Firme, ella se niega. Finalmente, se marchan... La mujer tiene razón. En este país, nadie está obligado a presentar documentos de identificación. En este país, ningún funcionario del Gobierno tiene derecho a exigirlos a alguien de quien no sabe nada. Todo el mundo está protegido contra registros e incautaciones injustificados en virtud de la Cuarta Enmienda, y contra la autoincriminación en virtud de la Quinta. Aunque se puede optar por cooperar con el ICE, nadie está obligado a hacerlo... Lo que estamos viendo en Minneapolis no se trata de deportaciones selectivas, de ejecutar una orden de arresto contra alguien con una orden de deportación o de buscar a una persona indocumentada condenada por un delito. No se trata de detener a alguien sobre quien el agente tiene una «sospecha razonable» de que está infringiendo la ley... JD Vance dijo que espera ver «al ICE yendo puerta por puerta y asegurándose de que, si eres un extranjero ilegal, tienes que salir de este país». ¿Puerta por puerta? ¿Cómo será eso? ¿Era este el terror «puerta a puerta» contra el que protestaba Renee Good? Si es así, yo también haría sonar un silbato y tocaría el claxon como ella. Y todos deberíamos hacerlo... Vance, un graduado de la Facultad de Derecho de Yale que sabe muy bien cómo funcionan las cosas, insistió en que los agentes del ICE, incluido Ross, el asesino de Good, gozan de «inmunidad absoluta». Eso es falso... Si se permite a esta administración violar impunemente los derechos constitucionales aquí —intimidación puerta a puerta claramente ilegal—, ¿cuál será su próximo objetivo?..."En los meses posteriores a la llegada al poder de Hitler, los agentes de las SA y la Gestapo fueron puerta por puerta buscando a los enemigos de Hitler. Socialistas, comunistas, líderes sindicales y otras personas que se habían pronunciado en contra del Partido Nazi fueron arrestados" (Nancy Gertner)

"Un video de una mujer siendo interrogada por el ICE en Minnesota se ha vuelto viral. Los agentes la rodean. Están armados. Llevan máscaras. «¿Es usted ciudadana?», le preguntan. Ella responde: «Sí». Ellos le dicen: «Muéstrenos una prueba». Ella repite:

"Soy ciudadana; no tengo que mostrar ninguna prueba. Este es mi hogar."

Le preguntan dónde nació. Ella responde: «Minnesota es mi hogar». Le repiten la misma pregunta una y otra vez. Le dicen que si no muestra una prueba de su identidad, la meterán en la parte trasera de su coche. Firme, ella se niega. Finalmente, se marchan.

La mujer tiene razón. En este país, nadie está obligado a presentar documentos de identificación. En este país, ningún funcionario del Gobierno tiene derecho a exigirlos a alguien de quien no sabe nada. Todo el mundo está protegido contra registros e incautaciones injustificados en virtud de la Cuarta Enmienda, y contra la autoincriminación en virtud de la Quinta. Aunque se puede optar por cooperar con el ICE, nadie está obligado a hacerlo.

Lo que estamos viendo en Minneapolis no se trata de deportaciones selectivas, de ejecutar una orden de arresto contra alguien con una orden de deportación o de buscar a una persona indocumentada condenada por un delito. No se trata de detener a alguien sobre quien el agente tiene una «sospecha razonable» de que está infringiendo la ley. No se trata de deportar a los peores de los peores, como diría el presidente Trump. Se trata de todos nosotros, que seguimos con nuestras vidas.

Durante una entrevista en Fox News, el vicepresidente JD Vance dijo que espera ver «al ICE yendo puerta por puerta y asegurándose de que, si eres un extranjero ilegal, tienes que salir de este país». ¿Puerta por puerta? ¿Cómo será eso? Una falange de agentes del ICE enmascarados, armados hasta los dientes, golpeando puertas, amenazando con arrestar a quien no les dé respuestas y documentos.

¿Era este el terror «puerta a puerta» contra el que protestaba Renee Macklin Good? Si es así, yo también haría sonar un silbato y tocaría el claxon como ella. Y todos deberíamos hacerlo.

La muerte de Good tuvo lugar cinco años después de que Derek Chauvin pusiera su rodilla sobre el cuello de George Floyd y lo matara. Se produjeron grandes manifestaciones, lo que desencadenó un debate a nivel nacional sobre la reforma de la policía, el aumento de la responsabilidad policial, la clarificación del uso de la fuerza, el refuerzo de la denuncia de las conductas indebidas de las fuerzas del orden e incluso la exigencia de cámaras corporales.

Ahora, un vídeo inquietantemente similar al de George Floyd muestra a un agente de la Patrulla Fronteriza en Minneapolis golpeando con la rodilla la cara de un hombre mientras otros agentes federales lo sujetan.

Ahora, los agentes irrumpen en las casas con las armas desenfundadas, arrastran a un adolescente fuera de su trabajo, vigilan los baños de Target, utilizan llaves ilegales y sacan a la gente de sus coches.

Ahora hay una pseudopolicía —los agentes de inmigración— sin formación o con formación insuficiente, enmascarados y armados. No nos equivoquemos: esta fuerza está pisoteando nuestros derechos y garantías constitucionales. Todos nuestros derechos están en juego.

Vance, un graduado de la Facultad de Derecho de Yale que sabe muy bien cómo funcionan las cosas, insistió en que los agentes del ICE, incluido Ross, el asesino de Good, gozan de «inmunidad absoluta». Eso es falso.

Como dijo el tribunal de apelaciones del Décimo Circuito en 2006:

"Si bien la legislación penal estatal constituye un importante control contra el abuso de poder por parte de los funcionarios federales, la supremacía de la legislación federal impide el uso del poder fiscal estatal para frustrar el ejercicio legítimo y razonable de la autoridad federal."

Esa es la clave: si los agentes del ICE actuaron de «manera objetivamente razonable» en el desempeño de su trabajo.

Desde principios del siglo XIX hasta la actualidad se han iniciado procesos penales estatales contra funcionarios federales. Más recientemente, un francotirador del FBI fue procesado por homicidio involuntario en virtud de la legislación estatal cuando mató a Vicki Weaver, la esposa del separatista blanco Randall Weaver, durante una redada del FBI en el reducto del separatista blanco en Ruby Ridge, Idaho.

Así que no, JD: los agentes del ICE no gozan de inmunidad absoluta.

Cuando se le preguntó a Brian O'Hara, jefe de policía de St. Paul y Minneapolis, qué fue lo primero que pensó al enterarse del tiroteo de Good, respondió: «Esto podría ser una repetición de lo ocurrido en 2020». «¿Otra vez como con George Floyd?», preguntó el entrevistador. «La destrucción de la ciudad», respondió el jefe.

Quizás eso sea quedarse corto. Como explica el Museo Memorial del Holocausto de los Estados Unidos en su sitio web:

"En los meses posteriores a la llegada al poder de Hitler, los agentes de las SA y la Gestapo fueron puerta por puerta buscando a los enemigos de Hitler. Socialistas, comunistas, líderes sindicales y otras personas que se habían pronunciado en contra del Partido Nazi fueron arrestados y algunos asesinados. A mediados de 1933, el Partido Nazi era el único partido político y casi toda la oposición organizada al régimen había sido eliminada. La democracia había muerto en Alemania."

Si se permite a esta administración violar impunemente los derechos constitucionales aquí —intimidación puerta a puerta claramente ilegal—, ¿cuál será su próximo objetivo? ¿Atlanta? ¿Boston? Y, lo que es peor, ¿contra quién?"

(Nancy Gertner, MROnline, 21/01/26, traducción DEEPL, enlaces en el original)

2.1.26

La Florida contemporánea es el espejo distorsionado y avanzado de una nueva forma de gobernanza global, un experimento donde el lavado de dinero ha sido no solo tolerado, sino institucionalizado y actualizado a la era digital mediante la llamada Tokenización 4.0, y donde los últimos vestigios de soberanía financiera nacional se subastan al mejor postor tecnológico... En este laboratorio de capitalismo opaco, se encarna la lucha por el control del futuro, no solo del estado, sino de la maquinaria que podría financiar la próxima presidencia de los Estados Unidos. Por un lado, el vicepresidente JD Vance ha construido metódicamente un búnker financiero en lo que ya se conoce como el «Wall Street del Sur», un complejo ecosistema en West Palm Beach que protege y multiplica el capital opaco bajo la bandera de la innovación financiera y la libertad tecnológica... La carrera por la presidencia de 2028, y su financiamiento colosal, se nutre de un río oscuro que fluye desde el sur: petróleo venezolano desviado, ganancias de carteles colombianos y mexicanos, dinero de la evasión fiscal masiva de élites latinoamericanas, fuga de capitales que huyen de la inestabilidad... La ingeniería financiera que hace posible este sistema es de una sofisticación abrumadora. Unos 250 fondos de inversión operan en este espacio, donde gigantes como BlackRock y fondos de private equity tradicionales conviven, en extraña simbiosis, con vehículos de capitales latinoamericanos de origen menos claro. Operan bajo una estructura de capas de cebolla, diseñada meticulosamente para diluir y atomizar la responsabilidad legal hasta hacerla desaparecer... el gran salto cualitativo en 2025 es la Tokenización de Activos Inmobiliarios (RWA)... un fondo con sede en West Palm Beach adquiere un edificio de lujo valorado en 200 millones de dólares. Acto seguido, divide digitalmente la propiedad de ese activo tangible en millones de fragmentos digitales, en tokens, que se venden en mercados de criptoactivos. Un narcotraficante en Cali, un empresario evasor en Buenos Aires o un funcionario corrupto en Paraguay puede comprar estos «tokens» o fragmentos del edificio usando stablecoins... Para el sistema regulatorio, esta transacción no aparece como una compraventa inmobiliaria, sino como una sofisticada «inversión tecnológica» en activos tokenizados... Vance busca que Estados Unidos, y Florida en particular, se conviertan en la «Capital Cripto» del mundo (Alejandro Marcó del Pont)

"No nos importa de dónde viene el dinero, siempre que se invierta en los EE. UU. (El Tábano Economista)

Cuando una empresa registrada bajo el enigmático nombre de Flower of Scotland pagó 1,13 millones de dólares en efectivo, billete sobre billete, por un condominio en Sunny Isles Beach, Miami, en 2017, se vio obligada a realizar un acto tan inusual como revelador: mostrar al gobierno federal estadounidense la identidad de su verdadero propietario. Este momento de transparencia forzada fue un espejismo, un breve destello de luz en una oscuridad estructural.

Ocurrió gracias a una norma temporal impuesta por el Departamento del Tesoro durante la administración Obama, que entre 2016 y 2017 intentó, tímidamente, levantar el velo en Miami y Manhattan, los dos mercados inmobiliarios preferidos por el capital global anónimo. Un estudio de economistas de la Reserva Federal de Nueva York y la Universidad de Miami midió las consecuencias: en Miami, el gasto de empresas fantasma y entidades corporativas opacas en vivienda se desplomó un 95%. La lección, sin embargo, no fue que el sistema quisiera limpiarse, sino que demostraba hasta qué punto su funcionamiento dependía del secreto.

Hoy, en 2025, esa lección no solo ha sido olvidada, sino invertida. La Florida contemporánea es el espejo distorsionado y avanzado de una nueva forma de gobernanza global, un experimento donde el lavado de dinero ha sido no solo tolerado, sino institucionalizado y actualizado a la era digital mediante la llamada Tokenización 4.0, y donde los últimos vestigios de soberanía financiera nacional se subastan al mejor postor tecnológico.

En este laboratorio de capitalismo opaco, dos figuras republicanas encarnan la lucha por el control del futuro, no solo del estado, sino de la maquinaria que podría financiar la próxima presidencia de los Estados Unidos. Por un lado, el vicepresidente JD Vance ha construido metódicamente un búnker financiero en lo que ya se conoce como el «Wall Street del Sur», un complejo ecosistema en West Palm Beach que protege y multiplica el capital opaco bajo la bandera de la innovación financiera y la libertad tecnológica.

Por el otro, el secretario de Estado Marco Rubio, atado a la retórica anticastrista y antichavista que lo catapultó, y a una Ley de Transparencia Corporativa que su propia administración ahora sabotea, observa con impotencia cómo el «dinero negro» latinoamericano que una vez lubricó su ascenso político ahora financia, paradójicamente, su entierro administrativo. En la Florida, el epicentro geopolítico del financiamiento político del siglo XXI, un axioma se impone con fuerza brutal: “el que controla el código y el token, controla el trono”.

Esta partida de ajedrez de altas finanzas se juega con piezas que valen miles de millones, y el árbitro con el dedo sobre el botón de la ejecución regulatoria es el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Bessent, un hombre de mercados, un ex-gestor de fondos de cobertura cuya lealtad visceral es hacia la liquidez y la rentabilidad antes que a cualquier ideología, ha inclinado decisivamente la balanza del poder interno a favor de la visión hipertransaccional y tecnocrática de Vance.

Su gestión ha relegado a Rubio a una irrelevancia administrativa creciente. La carrera por la presidencia de 2028, y su financiamiento colosal, se nutre de un río oscuro que fluye desde el sur: petróleo venezolano desviado, ganancias de carteles colombianos y mexicanos, dinero de la evasión fiscal masiva de élites latinoamericanas, fuga de capitales que huyen de la inestabilidad. Todo este caudal sirve, es bienvenido, pero con una condición: hay que saber para quién se juega, y ser previsible en la lealtad. La ingenuidad política aquí es un lujo suicida.

Si el ala de Vance, en alianza con los fondos de inversión de West Palm Beach, gana esta batalla interna —y todo indica que ya la está ganando—, Florida se transformará de facto en un estado soberano financiero dentro de la Unión. El dinero negro procedente de la corrupción, el petróleo incautado o desviado, la evasión fiscal de magnates sudamericanos y los beneficios del tráfico de cocaína ya no necesitarán ser «lavados» en el sentido clásico, con sus riesgos y fricciones. Simplemente se tokenizarán, se convertirán en activos digitales limpios y legítimos, respaldados por el colateral lujo definitivo: el sector inmobiliario de alto valor de la Florida.

Esta transformación deja a Marco Rubio en una posición existencialmente difícil, o se adapta a esta nueva economía de la opacidad tecnológica —traicionando la retórica de «limpieza» y lucha contra la corrupción que lo define—, o pierde irreversiblemente el financiamiento de los nuevos barones del dinero. Estos ya no necesitan a un senador que les abra puertas en Washington para ocultar sus rastros; en la era digital, solo necesitan un buen programador de Silicon Valley, un abogado creativo y un fondo registrado en West Palm Beach.

La ingeniería financiera que hace posible este sistema es de una sofisticación abrumadora. Unos 250 fondos de inversión operan en este espacio, donde gigantes como BlackRock y fondos de private equity tradicionales conviven, en extraña simbiosis, con vehículos de capitales latinoamericanos de origen menos claro. Operan bajo una estructura de capas de cebolla, diseñada meticulosamente para diluir y atomizar la responsabilidad legal hasta hacerla desaparecer.

Mientras Miami sigue captando los titulares de la prensa y el glamour superficial, el verdadero centro neurálgico del movimiento de capitales pesados, opacos y urgentes, se ha trasladado discretamente hacia el norte, a West Palm Beach. La estrategia maestra para evadir la Ley de Transparencia Corporativa (CTA) —que Rubio mismo impulsó— se basa en la explotación de un vacío legal: el «Family Office» No Regulado. Estas oficinas familiares, que gestionan las fortunas de individuos ultra-ricos, enfrentan un escrutinio muy inferior al de los fondos de inversión tradicionales, convirtiéndose en el vehículo perfecto para la opacidad.

Pero el gran salto cualitativo en 2025 es la Tokenización de Activos Inmobiliarios (RWA). El mecanismo es de una elegancia casi quirúrgica en su eficacia para el blanqueo. Ya no se compran mansiones en Key Biscayne con maletas de efectivo, una práctica tosca y riesgosa. Ahora, un fondo con sede en West Palm Beach adquiere un edificio de lujo valorado en 200 millones de dólares. Acto seguido, divide digitalmente la propiedad de ese activo tangible en millones de fragmentos digitales, en tokens, que se venden en mercados de criptoactivos.

Un narcotraficante en Cali, un empresario evasor en Buenos Aires o un funcionario corrupto en Paraguay puede comprar estos «tokens» o fragmentos del edificio usando stablecoins como USDT (Tether) o USDC (USD Coin), criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable, anclado 1:1 al dólar estadounidense, eliminando la volatilidad de bitcoin. Para el sistema regulatorio, esta transacción no aparece como una compraventa inmobiliaria sujeta a los informes de la FinCEN; aparece como una sofisticada «inversión tecnológica» en activos tokenizados.

Al ejecutarse sobre una blockchain, el fondo puede alegar plausiblemente que «no conoce» la identidad de cada uno de los miles de poseedores de pequeños tokens. Y a diferencia de una propiedad física, que puede tardar meses en venderse y deja un rastro de papelerío, los tokens se pueden comprar, vender o transferir en segundos, de forma global y anónima. El dinero, así, no se «lava»; sale limpio, certificado como una ganancia legítima por una inversión de vanguardia en tecnología financiera.

Es aquí donde la fricción entre Marco Rubio y JD Vance deja de ser una rivalidad política personal para convertirse en el eje crítico del futuro de este ecosistema y, por extensión, del financiamiento de la política nacional. El interés de Rubio siempre ha sido instrumental: usar la inteligencia financiera y las sanciones como arma para asfixiar a sus enemigos ideológicos en La Habana y Caracas, o incluso a figuras de izquierda en Bogotá.

Pero esta postura choca frontalmente con los intereses de sus propios donantes en Florida, que necesitan que el sistema financiero estadounidense, y especialmente el de este estado, siga siendo «poroso», permeable a los capitales que huyen de esas mismas jurisdicciones. Vance, en cambio, es el principal impulsor de la Ley GENIUS, una legislación diseñada para regular —y por tanto, legitimar e integrar— las stablecoins en el sistema financiero tradicional. Su visión no es de contención, sino de absorción: que Estados Unidos, y Florida en particular, se conviertan en la «Capital Cripto» del mundo.

El resultado práctico es que Vance está construyendo un marco legal donde mover capitales vía blockchain, incluso aquellos de origen incierto, sea no solo posible, sino virtualmente intocable, amparados en la defensa de la innovación y la libertad económica. Para Vance, los miles de millones que salen de Argentina o Colombia y entran vía stablecoins son «libertad económica» y «dólares digitales». Para los organismos de seguridad que aún intentan seguir el rastro del dinero, este marco es la creación de un agujero negro regulatorio perfecto.

En diciembre de 2025, esta batalla alcanza su punto de decisión. El Tesoro de los Estados Unidos, bajo el mando de Scott Bessent, y su brazo operativo, la FinCEN (la Red de Control de Delitos Financieros), han dejado de ser espectadores neutrales para convertirse en el «fiel de la balanza», y ese fiel se inclina claramente hacia Vance.

Bessent, el ex-gestor de fondos que habla el idioma de las suites de West Palm Beach, ha ejecutado un giro de 180 grados. En marzo de 2025, ordenó a la FinCEN suspender sine die la ejecución de la Ley de Transparencia Corporativa para ciudadanos y empresas estadounidenses. Este fue un golpe maestro y directo al proyecto político de Marco Rubio, quien fue el arquitecto intelectual de esa ley, concebida precisamente para «limpiar» Florida de dinero venezolano, ruso y de otros orígenes cuestionables.

Bessent es el socio tecnocrático ideal para la visión de Vance: mientras el vicepresidente vende el sueño de Florida como la capital cripto, el secretario del Tesoro adapta la maquinaria federal para integrar las stablecoins (vía la Ley GENIUS) en el núcleo del sistema. Su tesis es cruda y poderosa: si los fondos de Florida usan sus reservas, sin importar su origen, para comprar bonos del Tesoro estadounidense, lo que importa es la estabilidad del dólar y la liquidez del sistema, no la procedencia moral del capital.

La FinCEN, que en el pasado fue el terror de las Sociedades de Responsabilidad Limitada fantasmas de Miami, ahora opera bajo una nueva directriz interna: «Cumplimiento Amigable». La regla que obligaba a reportar todas las ventas inmobiliarias en efectivo por encima de ciertos umbrales, que debía entrar en vigor en diciembre de 2025, ha sido pospuesta por la propia FinCEN hasta marzo de 2026, sin mayor explicación. Esta prórroga no es una mera dilación burocrática; es oxígeno puro para los fondos inmobiliarios de West Palm Beach, el tiempo precioso que necesitan para terminar de tokenizar carteras masivas de activos sin dejar un rastro en el sistema tradicional.

El combustible sin el cual esta maquinaria se detendría es, irónicamente, el capital latinoamericano en fuga. Los miles de millones de «dinero negro» o de «fuga de capitales» que salen de Argentina, Colombia, México, Brasil y Venezuela no son un problema para este sistema; son su razón de ser, su materia prima esencial. Sin este flujo constante, el «Wall Street del Sur» no tendría la tracción, la liquidez ni el poder que hoy exhibe.

El futuro presidencial de Marco Rubio está, de manera trágica y casi poética, encadenado a Nicolás Maduro. Si el régimen chavista cae, Rubio podría reclamar una victoria pírrica. Pero si Maduro se mantiene, como parece probable, y —lo que es más decisivo— si el petróleo venezolano comienza a fluir hacia los Estados Unidos bajo acuerdos pragmáticos de «energía por sanciones aliviadas», Rubio está acabado.

La doctrina de Trump y Vance es simple y transaccional: «Take the Oil». No les interesa la democratización de Caracas si pueden asegurar, a través de intermediarios y fondos aliados, contratos directos para las refinerías de Texas y la Costa del Golfo. En este escenario, el petróleo venezolano deja de ser un símbolo de una causa humanitaria para convertirse en un mero activo financiero más, además de cambiar la lógica de la energía mundial con la mayor reserva planetaria de petróleo. Los fondos que hoy lavan dinero están posicionándose para comprar «bonos de petróleo» tokenizados, una maniobra que Vance apoya abiertamente y que Rubio, por coherencia ideológica y política, no puede avalar sin destruirse a sí mismo. Rubio se queda con el discurso; Vance se queda con el crudo, con los tokens y con los beneficios.

Rubio se enfrenta así a una paradoja cruel y definitiva. Su ansiada campaña presidencial para 2028 depende financieramente del dinero de los mismos fondos inmobiliarios y tecnológicos que hoy se están alineando, dólar a dólar, con JD Vance y Scott Bessent. Los donantes de Florida son, ante todo, pragmáticos. Prefieren mil veces la «opacidad protegida» que ofrece el marco de Vance y la desregulación activa de Bessent, que la «cruzada moral» de un Rubio que, en su narrativa, poco creíble de perseguir dictadores y corruptos, podría terminar, por un exceso de celo o por un cambio de conveniencia, auditando las cuentas de sus propios financistas.

La estructura de los Super PACs en 2025, oscura y permisiva, permite que estos fondos inyecten decenas de millones de dólares en la política sin que el nombre del evasor latinoamericano, del narco o del funcionario corrupto aparezca jamás en un registro público. Pero esos millones, como el agua, fluyen hoy hacia donde hay poder real, hacia donde se construye el futuro del sistema. Con Vance controlando la agenda tecnológica nacional y Bessent controlando las llaves del Tesoro, Marco Rubio se ha convertido, en la práctica, en un político de la Guerra Fría atrapado en la guerra del código. En la carrera hacia 2028, en el nuevo Estado lavador de Florida, el axioma se cumple sin excepción: el que controla el código y el token, controla el trono, y quien controla el trono de Florida, controla el flujo del dinero que decide la presidencia de los Estados Unidos." 

(Alejandro Marcó del Pont, blog, 21/12/25

1.4.25

Controversia Papa Francisco/Vance: "Ama a tu prójimo"... Vance dijo esto: «Amas a tu familia, y luego amas a tu prójimo, y luego amas a tu comunidad, y luego amas a tus conciudadanos en tu propio país, y luego de eso puedes enfocarte y priorizar el resto del mundo»... el Papa Francisco respondió enérgicamente a esta escandalosa distorsión de las enseñanzas de Jesús, explicando: Con caridad y claridad todos estamos llamados a vivir en solidaridad y fraternidad, a construir puentes que nos acerquen cada vez más, a evitar muros de ignominia y a aprender a dar la vida como Jesucristo dio la suya por la salvación de todos... El verdadero ordo amoris que hay que promover es el que descubrimos meditando constantemente la parábola del «buen samaritano» (cf. Lc 10, 25-37), es decir, meditando el amor que construye una fraternidad abierta a todos, sin excepción. «Preocuparse por la identidad personal, comunitaria o nacional, al margen de estas consideraciones, introduce fácilmente un criterio ideológico que distorsiona la vida social e impone la voluntad del más fuerte como criterio de verdad. Exhorto a todos los fieles de la Iglesia católica, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a no ceder a narrativas que discriminan y causan sufrimientos innecesarios a nuestros hermanos y hermanas migrantes y refugiados"... Vance habla de un enfoque de «círculos concéntricos» para amar a los demás... Ayuda a profundizar nuestra comprensión de lo que está motivando a él, Trump, Musk y otros líderes MAGA hambrientos de poder... Debemos aferrarnos a la visión de un mundo en el que, sí, «haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti» sea un principio rector de cómo se organizan las sociedades humanas (Ted Glick)

 "Noticias recientes me han llamado la atención sobre algo que se me escapó por completo cuando ocurrió por primera vez hace casi dos meses: JD Vance opinando ignorante y peligrosamente sobre las enseñanzas de Jesús de Nazaret sobre «hacer a los demás lo que querrías que te hicieran a ti». A menos de un mes del régimen Trump/Musk/MAGA, Vance dijo esto:

«Amas a tu familia, y luego amas a tu prójimo, y luego amas a tu comunidad, y luego amas a tus conciudadanos en tu propio país, y luego de eso puedes enfocarte y priorizar el resto del mundo», dijo Vance.

Dos semanas más tarde, en una carta a los obispos católicos estadounidenses, el Papa Francisco respondió enérgicamente a esta escandalosa distorsión de las enseñanzas de Jesús, explicando:

«El amor cristiano no es una expansión concéntrica de intereses que poco a poco se extienden a otras personas y grupos. . . La persona humana es un sujeto con dignidad que, a través de la relación constitutiva con todos, especialmente con los más pobres, puede madurar gradualmente en su identidad y vocación. El verdadero ordo amoris que hay que promover es el que descubrimos meditando constantemente la parábola del «buen samaritano» (cf. Lc 10, 25-37), es decir, meditando el amor que construye una fraternidad abierta a todos, sin excepción.

«Preocuparse por la identidad personal, comunitaria o nacional, al margen de estas consideraciones, introduce fácilmente un criterio ideológico que distorsiona la vida social e impone la voluntad del más fuerte como criterio de verdad.

 Exhorto a todos los fieles de la Iglesia católica, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a no ceder a narrativas que discriminan y causan sufrimientos innecesarios a nuestros hermanos y hermanas migrantes y refugiados. Con caridad y claridad todos estamos llamados a vivir en solidaridad y fraternidad, a construir puentes que nos acerquen cada vez más, a evitar muros de ignominia y a aprender a dar la vida como Jesucristo dio la suya por la salvación de todos.»

No hace falta ser cristiano ni religioso, ni siquiera partidario del Papa Francisco, para apreciar su voluntad de decir la verdad al poder, y sus esfuerzos para que los obispos católicos estadounidenses hagan lo mismo. En este asunto, el Papa demostró un liderazgo moral oportuno e importante.

A medida que he ido avanzando en la vida, he llegado a considerar cada vez más esta enseñanza concreta de Jesús de Nazaret como un ideal por el que debería esforzarme a diario y de forma muy consciente, así como un enfoque necesario cuando se trata de crear organizaciones y movimientos que persiguen un cambio político, económico y social sistémico.

 En mi libro La revolución del siglo XXI decía lo siguiente «Hay muchos aspectos de una estrategia ganadora, pero el que he llegado a creer que es más fundamental, el que es el eslabón clave del proceso de transformación social que tan urgentemente se necesita, es éste: construir y profundizar en una forma de trabajar juntos y de desarrollar organizaciones que sea colaborativa, respetuosa, democrática hasta la médula y que, como resultado, sea verdaderamente transformadora, construida para durar.» (pp. 22-23)

En otras palabras, necesitamos una forma de trabajar que ponga el amor a los demás en el centro. Y esto es cierto para cada uno de nosotros en la forma en que llevamos a cabo nuestra labor organizativa, ya seamos cristianos, religiosos de alguna otra forma, agnósticos o ateos.

Sin embargo, el hecho de que Vance hable de su enfoque de «círculos concéntricos» para amar a los demás es valioso. Ayuda a profundizar nuestra comprensión de lo que está motivando a él, Trump, Musk y otros líderes MAGA, con la corrupción y la deshonestidad a niveles obscenos entre los multimillonarios y los políticos hambrientos de poder que lideran este movimiento retrógrado.

 Afortunadamente, no todos los que votaron por los MAGA en 2024 están tan lejos. Las encuestas y otros acontecimientos, como la reciente victoria de un candidato demócrata al Senado Estatal en el condado de Lancaster, Pensilvania, en un distrito en manos de los republicanos desde 1889 (¡!), son pruebas concretas de cierta desilusión MAGA. Nuestro trabajo como organizadores progresistas es hacer la construcción visible y activista del movimiento y el alcance en este momento para mantener este impulso. Lo siguiente para todos nosotros debería ser participar en la acción masiva y extensa del 5 de abril Hands Off este sábado.  

Debemos aferrarnos a la visión de un mundo en el que, sí, «haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti» sea un principio rector de cómo se organizan las sociedades humanas. Sólo llegaremos allí si vivimos nuestras vidas en consecuencia."

(

22.3.25

J.D. Vance desvela en público el gran plan de Trump para recuperar la industria... intentarán concentrar en su país la industria de nuevo. Pero esto es mucho más probable que perjudique a los países aliados que a China. El propósito no es volver a fabricar muebles, ropa, juguetes o mascarillas en EEUU, sino apostar por los semiconductores, por la energía, por el armamento y, claro está, por la tecnología... pero las consecuencias de esta innovación a través de la tecnología señala un elemento paradójico para los trabajadores de su país... el impulso a lo tecnológico llevará a la destrucción de puestos de trabajo y el vicepresidente lo percibe de manera positiva... La cuestión es si esa pérdida de empleos en su país será compensada con la creación de puestos mejor pagados gracias a la industrialización, y si ocurrirá de manera suficiente como para impulsar el crecimiento... Los cambios sociales serán un elemento importante en estos tiempos turbulentos, como también lo será el disminuido papel que, probablemente, jugarán los países europeos (Esteban Hernández)

 "Andreessen Horowitz, la firma de capital riesgo, organizó esta semana la tercera cumbre sobre el dinamismo estadounidense, cuyo invitado estrella fue J.D. Vance. La presencia del vicepresidente en un entorno marcadamente tecnológico era relevante, y más en la medida en que Marc Andreessen y Ben Horowitz son parte de ese círculo al que pertenece Peter Thiel (el valedor de Vance en la administración de Donald Trump) que apoyó decididamente al presidente en su campaña. Mientras las grandes tecnológicas adoptaban posturas dubitativas, cuando no hostiles (con la obvia excepción de Musk), los magnates de la inversión tecnológica se volcaron con Trump.

La visita de Vance al encuentro organizado por a16z había levantado expectación en la medida en que en semanas anteriores se había hablado del enfrentamiento que estaba produciéndose entre los populistas centrados en los trabajadores que el vicepresidente ha defendido en numerosas ocasiones, y el entorno tecnológico del que Vance proviene.

Vance zanjó rápido esa discusión afirmando que "la idea de que los innovadores tecnológicos y los populistas inevitablemente van a enfrentarse es errónea". Ambos "comparten un enemigo común" y tienen el mismo camino de salida, "la innovación". En la medida en que regresen las industrias y que el ámbito tecnológico genere nuevas soluciones creativas, no desaparecerán trabajos, sino que aumentarán. Vance utilizó el ejemplo de los cajeros automáticos para señalar cómo una invención que se creía que iba a destruir puestos de trabajo ha acabado creando otros, porque los empleados de banca se dedican ahora a otras tareas y cobran más.

"Fabricaremos con nuestras empresas, nuestros trabajadores y nuestra innovación. No queremos que la gente busque mano de obra barata"

Con la combinación de industria e innovación puede salvarse esa brecha. Según Vance, "el gran plan de la administración Trump para organizar la gran recuperación de la industria manufacturera estadounidense es simple. Si están fabricando cosas nuevas e interesantes en EEUU les bajaremos los impuestos, les reduciremos drásticamente las regulaciones y les reduciremos el coste de la energía". El objetivo es incentivar la inversión dentro de sus fronteras, "con nuestras empresas, nuestros trabajadores y nuestra innovación. No queremos que la gente busque mano de obra barata".

Los dos errores

Este especial interés de la administración Trump por repatriar la industria parte de un análisis de los efectos negativos de la globalización sobre el que Vance fue muy expreso. Asegura que hubo dos grandes errores. El primero fue separar el diseño de la fabricación. En ese reparto internacional del trabajo en que se basó la era global, los países ricos se ocuparían de la parte alta de la cadena de valor, y los pobres se dedicarían a fabricar las cosas sencillas. Por supuesto, eso iba a significar que muchos empleos se destruirían, pero no habría problema, porque esas personas "podrían aprender a diseñar o, como dice una frase muy popular, aprender a programar".

"La mano de obra barata inhibe la innovación y es una droga a la que demasiadas empresas estadounidenses se volvieron adictas"

No fue así. Ocurrió al contrario. Los países en desarrollo recibieron todo aquello que Occidente les estaba aportando, como capital, conocimiento o know how, y copiaron con éxito aquello que otros inventaban. Más tarde, ya ni siquiera fue necesario que reprodujesen las innovaciones de otros, porque habían creado las suyas propias. Vance aseguró que "dimos por sentado que otras naciones siempre estarían detrás de nosotros en la cadena de valor, pero a medida que mejoraban en el extremo inferior de la cadena, también empezaban a alcanzarnos en el ámbito superior. Nos vimos presionados por ambos extremos". Ese fue el primer error de la globalización.

El segundo error consistió en apoyarse en la mano de obra barata, que "es una muleta que inhibe la innovación y una droga a la que demasiadas empresas estadounidenses se volvieron adictas. Es demasiado fácil fabricar un producto más barato en lugar de innovar". Esta adicción a reducir costes tuvo lugar de dos maneras, afirmó Vance: deslocalizando las fábricas a países que contaban con ella o a través de un "sistema de inmigración fraudulento". En definitiva, "todos los países, desde Canadá a Reino Unido, que importaron grandes cantidades de mano de obra barata se han estancado en su productividad".

Se creyó haber desactivado la tensión entre capital y trabajo, la llamada lucha de clases, pero ahora regresa como lucha de territorios

Vance describe con precisión el enredo que ha supuesto la época global. Fue una forma de generar más ingresos para las clases altas occidentales a partir de la externalización de la fabricación. Los problemas de los países desarrollados para abaratar el coste de la mano de obra desaparecieron, y las clases medias y las trabajadoras se empobrecieron mientras las cuentas de resultados eran cada vez mejores.

Pero, a cambio, se está pagando un precio que yace en la perturbación profunda que afecta a la política y la geopolítica. Aquello que se creía haber desactivado, la tensión entre capital y trabajo (la lucha de clases), regresa como tensión entre el capital y los territorios, como lucha entre Estados. China ya no es ese espacio en el que quedaba confinada la fabricación, mientras los estadounidenses se podían dedicar al diseño, sino que exige su participación en la tarta mundial de un modo cada vez más inevitable. La economía se transformó de forma favorable para Wall Street, pero con la consecuencia de que ahora EEUU debe enfrentarse a China, a Rusia y frenar el ascenso de los BRICS o intentar atraerlos a su esfera.

La advertencia a Europa (y a los trabajadores)

En ese escenario, la reacción estadounidense, como explica Vance, es la de intentar concentrar en su país la industria de nuevo. Pero esto es mucho más probable que perjudique a los países aliados que a China. El propósito no es volver a fabricar muebles, ropa, juguetes o mascarillas en EEUU, sino apostar por los semiconductores, por la energía, por el armamento y, claro está, por la tecnología. Este es el ámbito del que Vance espera un tipo de innovación que pueda extenderse a otras áreas. En su discurso, el vicepresidente lo explicaba de esta manera: "Participé en una conferencia en París el mes pasado. Mi mensaje a un grupo de directores ejecutivos y líderes extranjeros fue que debemos afrontar el futuro con valentía. No debemos temer a la inteligencia artificial y, sobre todo, quienes tenemos la suerte de ser estadounidenses, no debemos temer a las nuevas tecnologías productivas. De hecho, debemos intentar dominarlas".

La cuestión es si esa pérdida de empleos en su país será compensada con la creación de puestos mejor pagados gracias a la industrialización

La advertencia añadida para Europa quedó formulada de manera expresa: "Estamos encantados de tener estos días en EEUU a nuestros amigos de los Emiratos Árabes Unidos, varios líderes empresariales y gubernamentales, para reunirse con nuestro gobierno. Uno de los puntos que insisten constantemente —algo que, lamentablemente, muy pocos de nuestros aliados europeos entienden— es que si se quiere liderar la inteligencia artificial, hay que ser líder en producción de energía. Nosotros vamos a marcar el ritmo ahí y vamos a liderar desde el frente".

El segundo elemento relevante que puso de manifiesto Vance respecto de las consecuencias de esta innovación a través de la tecnología señalaba un elemento paradójico para los trabajadores de su país. Lo hizo refiriéndose al salario mínimo. Uno de los argumentos en contra era que, al aumentar su cuantía, algunas empresas optaban por automatizar sus procesos: "Un salario más alto en McDonald’s lleva a que existan más puntos de venta automatizados". Para Vance, independientemente de la opinión que los asistentes a su conferencia tuvieran del salario mínimo, "que las empresas innoven sin mano de obra barata es positivo". En otras palabras, el impulso a lo tecnológico llevará a la destrucción de puestos de trabajo y el vicepresidente lo percibe de manera positiva. La cuestión es si esa pérdida de empleos en su país será compensada con la creación de puestos mejor pagados gracias a la industrialización, y si ocurrirá de manera suficiente como para impulsar el crecimiento. Este es un elemento esencial para el éxito futuro del partido republicano, ya que la promesa que ha articulado, y que le ha llevado al gobierno, es la de generar un aumento significativo del nivel de vida de sus ciudadanos.

Vance fue muy sincero en su discurso. Convendría leerlo con detenimiento para comprender hasta qué punto estamos en una nueva época, y no solo en lo que se refiere a la geopolítica. Los cambios sociales serán un elemento importante en estos tiempos turbulentos, como también lo será el disminuido papel que, probablemente, jugarán los países europeos."

(Esteban Hernández , El Confidencial, 22/03/25)

3.3.25

El presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, acudió ayer a Washington con el objetivo de firmar el acuerdo draconiano por el cual Kiev entregaría a corporaciones estadunidenses la mitad de todos los ingresos obtenidos de la futura monetización de todos los activos de recursos naturales relevantes propiedad del gobierno ucranio, en pago por la asistencia militar y económica prestada por Estados Unidos desde la invasión rusa... El mandatario ucranio se retiró de Washington sin firmar el mencionado acuerdo, sin obtener las garantías a la seguridad ucrania que buscaba incluir en el mismo, así como con una ruptura que parece ya irreversible... Además, perdió la ayuda estadunidense para la constante restauración de la red energética, cuyo retiro fue anunciado poco después del fallido encuentro... el trato dispensado por Trump y Vance a Zelensky es vergonzoso para la Casa Blanca y para el conjunto de la institucionalidad estadunidense; constituye una violación flagrante de las normas diplomáticas y sienta un precedente nefasto que mermará la confianza de la comunidad internacional en Washington... La amenaza proferida a voz en cuello por Trump, acerca de retirar cualquier apoyo a Ucrania si su par no agacha la cabeza y firma el acuerdo en los términos fijados por la administración republicana, es ya un parteaguas en el nivel de violencia alcanzado por el grupo neofascista que controla las tres ramas del gobierno estadunidense... Al mismo tiempo, no puede verse a Zelensky como una víctima inocente de la grosería trumpiana, pues él mismo se puso en esta situación que lo obliga a tragarse humillaciones y a suplicar el apoyo de un empresario corrupto devenido en político que entiende las relaciones internacionales como pactos mafiosos. Fue él quien decidió seguir el juego del ex presidente Joe Biden de realizar coqueteos con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a sabiendas de que suponían una línea roja para la seguridad nacional rusa, quien se negó a una salida política al problema separatista en el Donbás, quien azuzó un chovinismo racista que llevó a verdaderos horrores de persecución racial contra los rusos étnicos que han habitado Ucrania... Las verdaderas víctimas son los cientos de miles de ucranios y rusos que han perdido la vida o han sufrido heridas incapacitantes en los campos de batalla, así como los miles de civiles muertos y los millones de desplazados, quienes fueron sistemáticamente engañados por la propaganda para ignorar las causas profundas del conflicto y nunca tuvieron voz en las decisiones trágicas de sus dirigentes (Editorial de La Jornada, diario mexicano)

 "El presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, acudió ayer a Washington con el objetivo de firmar el acuerdo draconiano por el cual Kiev entregaría a corporaciones estadunidenses la mitad de todos los ingresos obtenidos de la futura monetización de todos los activos de recursos naturales relevantes propiedad del gobierno ucranio, en pago por la asistencia militar y económica prestada por Estados Unidos desde la invasión rusa a su vecino. Sin embargo, la reunión televisada con su homólogo Donald Trump y el vicepresidente JD Vance se salió de todo cauce cuando éste lo acusó de faltar al respeto a sus anfitriones al tratar de litigar sus diferencias frente a los medios estadunidenses. Cuando Zelensky intentó responder, fue interrumpido a gritos por Trump, quien le reprochó jugar con las vidas de millones de personas, propiciar la Tercera Guerra Mundial y ser irrespetuoso con un país que le ha respaldado mucho más de lo que mucha gente dice que debería haber hecho.

El mandatario ucranio se retiró de Washington sin firmar el mencionado acuerdo, sin obtener las garantías a la seguridad ucrania que buscaba incluir en el mismo, así como con una ruptura que parece ya irreversible con la persona de quien dependen la mayor parte del armamento, la inteligencia, la logística, el paraguas nuclear y el dinero que requiere para seguir combatiendo a las tropas rusas. Además, perdió la ayuda estadunidense para la constante restauración de la red energética, cuyo retiro fue anunciado poco después del fallido encuentro.

Por una parte, es inocultable que el trato dispensado por Trump y Vance a Zelensky es vergonzoso para la Casa Blanca y para el conjunto de la institucionalidad estadunidense; constituye una violación flagrante de las normas diplomáticas y sienta un precedente nefasto que mermará la confianza de la comunidad internacional en Washington y, así, mermará la hegemonía que el magnate se dice decidido a restaurar. La amenaza proferida a voz en cuello por Trump, acerca de retirar cualquier apoyo a Ucrania si su par no agacha la cabeza y firma el acuerdo en los términos fijados por la administración republicana, es ya un parteaguas en el nivel de violencia alcanzado por el grupo neofascista que controla las tres ramas del gobierno estadunidense.

Al mismo tiempo, no puede verse a Zelensky como una víctima inocente de la grosería trumpiana, pues él mismo se puso en esta situación que lo obliga a tragarse humillaciones y a suplicar el apoyo de un empresario corrupto devenido en político que entiende las relaciones internacionales como pactos mafiosos. Fue él quien decidió seguir el juego del ex presidente Joe Biden de realizar coqueteos con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a sabiendas de que suponían una línea roja para la seguridad nacional rusa, quien se negó a una salida política al problema separatista en el Donbás, quien azuzó un chovinismo racista que llevó a verdaderos horrores de persecución racial contra los rusos étnicos que han habitado Ucrania por décadas (e incluso siglos) y quien, en cada encrucijada en que pudo optar por la paz, eligió escalar el conflicto. Ahora, el mayor héroe del Occidente rusófobo, se ve en la disyuntiva incómoda de retomar conversaciones con Trump, las cuales sólo pueden tomar la forma de una capitulación incondicional; o perder a su aliado más importante y quedar a merced de sus enemigos.

Las verdaderas víctimas son los cientos de miles de ucranios y rusos que han perdido la vida o han sufrido heridas incapacitantes en los campos de batalla, así como los miles de civiles muertos y los millones de desplazados, quienes fueron sistemáticamente engañados por la propaganda para ignorar las causas profundas del conflicto y nunca tuvieron voz en las decisiones trágicas de sus dirigentes."                 (Editorial de La Jornada, 01/03/25)

2.3.25

Las visitas de Macron y Starmer en los días previos a la llegada de Zelensky también pretendían evitar que EEUU se desvinculara del conflicto... Europa no puede enviar tropas a Ucrania sin la promesa de un «respaldo» militar estadounidense. Macron y Starmer probablemente también querían colmar a Trump de halagos... La apelación a la vanidad y la codicia de Trump no funcionó, ya que Trump parece reconocer que la guerra está perdida y que la guerra nuclear es una posibilidad cada vez mayor en ausencia de negociaciones de paz... Una garantía de seguridad arrastraría a Estados Unidos a una guerra directa con Rusia si se rompiera un futuro acuerdo de paz, e incentivaría a Ucrania a reanudar la lucha, ya que entonces Estados Unidos se vería arrastrado a la guerra del lado de Ucrania... Un resultado probable sería la Tercera Guerra Mundial con un posible intercambio nuclear... El resultado positivo de esta confrontación tan poco diplomática es que Zelensky puede abandonar sus delirios.La administración Biden y los europeos llevan más de una década enredando a Ucrania en un camino hacia su destrucción.Trump y Vance parecían genuinamente desconcertados de que Zelensky no cambiara de rumbo mientras su país es arrasado. Las promesas de los europeos de ingreso en la OTAN, devolución de territorios y férreas garantías de seguridad se presentan como expresiones de apoyo, pero en realidad son fantasías para mantener peligrosos delirios.La OTAN perdió la guerra por poderes en Ucrania, y ya no quedan buenas soluciones. Sin embargo, esto no debería haberse hecho en público (Glenn Diesen, Un. Sureste, Noruega)

 "La desastrosa reunión entre Trump y Zelensky demuestra por qué la diplomacia sensible debe hacerse a puerta cerrada y no ante el público. En esas ruedas de prensa se habla tanto al líder del otro país como al público. Tanto Zelensky como Trump intensificaron la retórica cuando estaban ante las cámaras para ganarse al público y no parecer débiles. La necesidad de dar prioridad al público como audiencia principal es un problema más amplio para la diplomacia ya que, por ejemplo, los europeos se han negado durante tres años a entablar una diplomacia básica con Rusia (que podría haber reducido el riesgo de guerra nuclear) porque puede «legitimar» a Putin a los ojos del público. El inmenso enfoque en el control de la narrativa en la política internacional hace que sea aún más importante defender la diplomacia.

La reunión Trump-Zelensky fue previsiblemente delicada, ya que la cuestión de las garantías de seguridad no se había resuelto antes de la rueda de prensa. Posteriormente, la rueda de prensa se convirtió en un campo de batalla para ganarse a la opinión pública. El objetivo de la reunión era firmar un acuerdo que daría a Estados Unidos un control significativo sobre los recursos naturales de Ucrania, pero el documento preparado de antemano era deliberadamente vago. Trump confiaba en que Zelensky se plegaría, ya que Estados Unidos goza de una influencia abrumadora, mientras que Zelensky esperaba presionar a Trump para que ofreciera garantías de seguridad a cambio de los recursos.

 Una garantía de seguridad arrastraría a Estados Unidos a una guerra directa con Rusia si se rompiera un futuro acuerdo de paz. Una garantía de seguridad de este tipo disuadiría a Rusia de romper el alto el fuego, pero también incentivaría a Ucrania a reanudar la lucha, ya que entonces Estados Unidos se vería arrastrado a la guerra del lado de Ucrania para ayudar a reconquistar los territorios perdidos. Un resultado probable sería la Tercera Guerra Mundial con un posible intercambio nuclear.

Las visitas de Macron y Starmer en los días previos a la llegada de Zelensky también pretendían evitar que EEUU se desvinculara del conflicto obteniendo garantías de seguridad estadounidenses. Europa no puede enviar tropas a Ucrania sin la promesa de un «respaldo» militar estadounidense. Macron y Starmer probablemente también querían colmar a Trump de halagos para calentarlo antes de la visita de Zelensky con incentivos económicos para que EE.UU. se enredara en la guerra. La apelación a la vanidad y la codicia de Trump no funcionó, ya que Trump parece reconocer que la guerra está perdida y que la guerra nuclear es una posibilidad cada vez mayor en ausencia de negociaciones de paz.

 El resultado positivo de esta confrontación tan poco diplomática es que Zelensky puede abandonar sus delirios.La administración Biden y los europeos llevan más de una década enredando a Ucrania en un camino hacia su destrucción.Trump y Vance parecían genuinamente desconcertados de que Zelensky no cambiara de rumbo mientras su país es arrasado. Las promesas de los europeos de ingreso en la OTAN, devolución de territorios y férreas garantías de seguridad se presentan como expresiones de apoyo, pero en realidad son fantasías para mantener peligrosos delirios.La OTAN perdió la guerra por poderes en Ucrania, y ya no quedan buenas soluciones.Sin embargo, esto no debería haberse hecho en público."                     

( Glenn Diesen , Un. Sureste, Noruega, blog, 01/03/25, traducción DEEPL)

1.3.25

Zelensky se enfureció después de darse cuenta de que la Administración Trump quiere coaccionarlo para lograr la paz con Putin... El espectáculo del viernes en el Despacho Oval será recordado para siempre como uno de los fracasos más épicos que cualquier líder extranjero haya cometido... al reaccionar Zelensky agresivamente al comentario benigno de Vance sobre dar prioridad a la diplomacia con Putin sobre el fallido discurso de mano dura de la administración anterior... Parece que Zelensky se irritó después de darse cuenta de que la Administración Trump quiere coaccionarlo para lograr la paz con Putin y no se dejará manipular para prolongar, y mucho menos escalar, el conflicto después de firmar su acuerdo de minerales de tierras raras como él de alguna manera esperaba que lo hicieran. Por esa razón, decidió entonces sabotear las conversaciones creando un espectáculo, posiblemente con la esperanza de que eso justificara su abrupta negativa a firmar el citado acuerdo... pero Trump ya está considerando un acuerdo más importante sobre minerales de tierras raras con Putin, por lo que ni siquiera necesita los recursos de Ucrania, mientras que Ucrania no tiene alternativa a las armas estadounidenses y, por lo tanto, depende totalmente de él... Trump terminó advirtiendo que EE.UU. podría terminar completamente su apoyo a Ucrania si Zelensky no acepta hacer las paces con Putin, antes de echar a Zelensky de la Casa Blanca de una manera sin precedentes... Si Zelensky perpetúa desafiantemente el conflicto y EEUU le corta el grifo, entonces Rusia tendrá más o menos vía libre por parte de Washington para hacer lo que quiera con Ucrania, aunque se desconoce cómo reaccionaría la UE. Todo se aclarará la semana que viene, cuando se sepa exactamente qué planea hacer Zelensky (Andrew Korybko, periodista norteamericano residente en Moscú)

 "Zelensky se enfureció después de darse cuenta de que la Administración Trump quiere coaccionarlo para lograr la paz con Putin y no se dejará manipular para prolongar, y mucho menos escalar, el conflicto después de firmar su acuerdo de minerales de tierras raras como él de alguna manera esperaba que lo hicieran.

El espectáculo del viernes en el Despacho Oval será recordado para siempre como uno de los fracasos más épicos que cualquier líder extranjero haya cometido después de que Zelensky pensara ilusoriamente que podía faltarle al respeto al vicepresidente Vance en televisión en directo delante de Trump sin ninguna consecuencia mientras era un invitado en su país. Los lectores pueden ver la grabación completa aquí, que muestra a Zelensky reaccionando agresivamente al comentario benigno de Vance sobre dar prioridad a la diplomacia con Putin sobre el fallido discurso de mano dura de la administración anterior.

A continuación, todo se descontroló después de que Zelensky acusara a Vance de hablarle alto, lo que llevó a Trump a contradecir a Zelensky y a decirle que se callara porque ya había hablado demasiado, todo ello mientras le reprendía brutalmente en una escena que nunca antes se había visto en el más alto cargo de Estados Unidos. Trump y Vance también acusaron a Zelensky de ser un desagradecido por la ayuda estadounidense después de que mintiera sobre que Ucrania se había quedado sola desde el inicio del conflicto y le recordaron lo irrespetuoso que estaba siendo su comportamiento.

 Trump terminó todo advirtiendo que EE.UU. podría terminar completamente su apoyo a Ucrania si Zelensky no acepta hacer las paces con Putin, antes de echar a Zelensky de la Casa Blanca de una manera sin precedentes. Para colmo de males, el personal de la Casa Blanca se comió el almuerzo que ya estaba preparado para Zelensky y su equipo con la expectativa de que firmaran el acuerdo sobre minerales de tierras raras que era el motivo de su visita. Trump también posó en las redes sociales sobre cómo Zelensky faltó al respeto a EE.UU.

Por muy clara que fuera la secuencia de los hechos para cualquier observador objetivo que viera la grabación de unos 10 minutos a la que se ha puesto un hipervínculo en el párrafo introductorio, a saber, que Zelensky provocó a sus dos anfitriones faltando al respeto a Vance, Ben Hall, del Financial Times, tenía una opinión totalmente distinta. Según él, «no es difícil imaginar que Vance y Trump se estaban preparando para una pelea con el líder ucraniano... Podría decirse que el escenario estaba preparado para una emboscada» cuando Zelensky llegó al Despacho Oval.

 Si bien es cierto que Zelensky y Trump acababan de enzarzarse en una fuerte disputa antes de la llegada del líder ucraniano a EE.UU., su homólogo estadounidense le invitó a visitarle porque quería arreglar sus problemas mediante la firma del acuerdo sobre minerales de tierras raras y luego discutir un camino hacia la paz con Putin. Trump trató a Zelensky con benevolencia antes de que éste intentara faltarle al respeto, al igual que Vance, que no dijo nada personal ni insultante antes de que Zelensky decidiera de repente arengarle.

Parece que Zelensky se irritó después de darse cuenta de que la Administración Trump quiere coaccionarlo para lograr la paz con Putin y no se dejará manipular para prolongar, y mucho menos escalar, el conflicto después de firmar su acuerdo de minerales de tierras raras como él de alguna manera esperaba que lo hicieran. Por esa razón, decidió entonces sabotear las conversaciones creando un espectáculo, posiblemente con la esperanza de que eso justificara su abrupta negativa a firmar el citado acuerdo si iban a utilizarlo justo después para presionarle a la paz.

 Zelensky no está siendo asesorado por nadie que tenga una idea siquiera básica de cómo opera Trump, de lo contrario habría sabido que la presión pública sobre su homólogo siempre es contraproducente. Zelensky tampoco habría pensado nunca que Estados Unidos necesita a Ucrania para algo más de lo que Ucrania necesita a Estados Unidos. Trump ya está considerando un acuerdo más importante sobre minerales de tierras raras con Putin, por lo que ni siquiera necesita los recursos de Ucrania, mientras que Ucrania no tiene alternativa a las armas estadounidenses y, por lo tanto, depende totalmente de él.

Esta observación lleva el análisis al penúltimo punto sobre cómo Trump ominosamente dejó sin respuesta una pregunta sobre si suspenderá la ayuda militar a Ucrania como amenazó al final de su y el acalorado intercambio de Vance con Zelensky. Si eso es lo que termina haciendo, y es demasiado pronto para decirlo con seguridad, entonces representaría el peor escenario para los europeos, ya que Rusia podría entonces continuar tan lejos hacia el oeste como quiera si las líneas del frente colapsan sin temor a que Estados Unidos intervenga.

 El Secretario de Defensa, Pete Hegseth, ya confirmó hace unas semanas que Estados Unidos no extenderá las garantías del Artículo 5 a las tropas de ningún país de la OTAN en Ucrania, por lo que el Reino Unido, Francia y cualquier otro país que hubiera considerado enviarlas allí en ese caso se verán ahora obligados a pensárselo dos veces. En otras palabras, Rusia podría hipotéticamente llegar hasta la frontera de Ucrania con la OTAN si quisiera, aunque Putin podría detenerse muy lejos de eso si un avance coacciona a Kiev para que cumpla sus exigencias.

El último punto a destacar es que lo que ocurrió en el Despacho Oval el viernes fue realmente un cisne negro en el sentido de que nadie podría haber esperado que Zelensky arruinara sus relaciones con Trump justo en el momento en que se suponía que iban a firmar su acuerdo sobre minerales de tierras raras que luego allanaría el camino hacia la paz. Trump incluso exclamó durante el punto álgido de su drama cómo EE.UU. estaba dando cartas a Ucrania para ayudarla a terminar el conflicto en términos mucho mejores que si no se involucrara diplomáticamente en él.

 Por lo tanto, se tomaba muy en serio la mediación para la paz entre Zelensky y Putin, de ahí que se exasperara tanto ante la flagrante falta de respeto de Zelensky una vez que todo empezó a hacer bola de nieve después de que Zelensky empezara a faltarle al respeto a Vance, lo que explica por qué lo echó de la Casa Blanca de una forma sin precedentes. La «Nueva Distensión» que Trump quiere negociar con Putin, sobre la que los lectores pueden aprender más en los cinco análisis hipervinculados en medio de éste aquí, se basa en gran medida en forzar a Zelensky a la paz.

La decisión de última hora de Zelensky de sabotear el proceso de paz creando un espectáculo mundial pilló a Trump desprevenido, pero no iba a permitir que Zelensky faltara impunemente al respeto a Vance, y mucho menos después de que la falta de respeto de Zelensky se transformara en falta de respeto a Estados Unidos. Eso no quiere decir que la «Nueva Distensión» haya descarrilado, ya que Trump y Putin todavía tienen la voluntad de llegar a una serie de compromisos mutuos destinados a establecer lazos estratégicos, sino simplemente que ahora podría proceder independientemente de Ucrania.

 En consecuencia, en realidad fue Zelensky quien lo arruinó todo, no Trump y Vance. Nunca podrían haber esperado que quemaría los puentes de Ucrania con los EE.UU. sabiendo que es imposible para Ucrania reemplazar la ayuda militar de EE.UU.. Esos dos pensaron que vino a DC para firmar el acuerdo de minerales de tierras raras que luego los pondría a todos en el camino de la paz con Putin. Tal vez Zelensky no se dio cuenta de en qué se estaba metiendo hasta que fue demasiado tarde, momento en el que se dejó llevar por sus emociones, pero quién sabe.

En cualquier caso, es muy difícil imaginar que se produzca un acercamiento entre Zelensky y Trump o entre Ucrania y Estados Unidos en general sin que Zelensky abandone su cargo o capitule totalmente ante las exigencias de Trump. Si perpetúa desafiantemente el conflicto y EEUU le corta el grifo, entonces Rusia tendrá más o menos vía libre por parte de Washington para hacer lo que quiera con Ucrania, aunque se desconoce cómo reaccionaría la UE. Todo se aclarará la semana que viene, cuando se sepa exactamente qué planea hacer Zelensky."

(Andrew Korybko , blog, 01/03/25, traducción DEEPL, enlaces en el original)

El expresidente francés Hollande afirma que Trump “ya no es un aliado”... (quién no lo quiera ver, está ciego, y lo dejó muy claro lo que le pasó a Zelenski)... "Trump y Vance atacan a Zelenskyy en un extraordinario diálogo en el Despacho Oval"... «He determinado que el presidente Zelenskyy no está preparado para la paz si Estados Unidos está involucrado, porque cree que nuestra participación le da una gran ventaja en las negociaciones»... Trump añadió que la negativa de Zelenskyy a ceder ante Rusia en la mesa de negociaciones estaba poniendo al mundo en peligro: «Te estás jugando la Tercera Guerra Mundial»... «No tienes las cartas. Estáis enterrados. Vuestra gente está muriendo. Os estáis quedando sin soldados»... Al culpar a Zelenskyy, Trump torpedeó la cuidadosa diplomacia llevada a cabo esta semana por los líderes de Francia y el Reino Unido, que pretendían empujar suavemente a Estados Unidos a mantener al menos parte de su respaldo a la seguridad de Ucrania como parte de un acuerdo para poner fin a la guerra. En lugar de ello, el arrebato de los estadounidenses en el Despacho Oval asestó otro golpe directo a la alianza transatlántica y a un paradigma de política exterior de décadas que veía a Washington estrechamente alineado con los aliados europeos sobre la base de una lealtad compartida a los principios democráticos (POLITICO)

 "El expresidente francés François Hollande dijo que el gobierno de Estados Unidos bajo el presidente Donald Trump «ya no es un aliado».

«[Trump] ya no es un aliado, se está asociando con nuestros adversarios», dijo Hollande, predecesor del actual presidente Emmanuel Macron, en una contundente entrevista con Le Monde publicada el viernes. «Incluso si el pueblo estadounidense sigue siendo nuestro amigo, la propia administración Trump ya no es nuestro aliado».

Hollande, que ahora ocupa un escaño en el Parlamento francés como miembro del Partido Socialista de centro-izquierda, dijo que la decisión de Trump de llamar «dictador» al presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy (de la que se retractó el jueves); sus planes de mantener conversaciones directas con el presidente ruso Vladimir Putin; y el voto estadounidense en contra de un proyecto de resolución de la ONU que condena la invasión rusa de Ucrania señalan un potencial «divorcio» en el horizonte entre Europa y Estados Unidos.

Aunque Hollande no culpó a Macron, su antiguo ministro de Economía, por entablar un diálogo con Trump durante un viaje a Washington a principios de esta semana, argumentó que la visita habría sido más eficaz con otros líderes a su lado e insistió en que la «seducción y la argumentación» no funcionarían con el presidente estadounidense.

Cuando se le preguntó si la visita de Macron había dado «resultados satisfactorios», como afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, Hollande respondió: «No, porque estoy lúcido». (...)"

( Victor Goury-Laffont  , POLITICO, 28/02/25, traducción DEEPL, enlaces en el original)

 

" Trump y Vance atacan a Zelenskyy en un extraordinario diálogo en el Despacho Oval.

 El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, llegó a Washington optimista de que la firma del deseado acuerdo sobre minerales del presidente Donald Trump estabilizaría su relación y mantendría a Estados Unidos de su lado.

Resulta que caminaba hacia una emboscada.

Trump y el vicepresidente JD Vance se volvieron contra el asediado líder de guerra durante un intercambio notablemente tenso en la Oficina Oval el viernes, acusando a Zelenskyy de no expresar suficiente gratitud por la participación de Estados Unidos y exagerando lo que dijeron que era una mano diplomática débil.

«Ya has hablado bastante. No estás ganando esto», dijo Trump, levantando la voz a Zelenskyy. «Tienes muchas posibilidades de salir bien parado gracias a nosotros».

La impresionante humillación de Zelenskyy comenzó más de 40 minutos después de lo que había sido una conversación cordial sobre el acuerdo económico que los dos países planeaban firmar y vagas garantías de Trump sobre la posición de Estados Unidos con Ucrania si y cuando su guerra con Rusia termine. Pero tras la notable y muy pública disputa, Zelenskyy fue rechazado en la Casa Blanca, marchándose antes de tiempo mientras los líderes cancelaban una conferencia de prensa prevista y la firma del marco de un acuerdo para compartir los futuros beneficios de los minerales raros de Ucrania.

En cuanto la prensa abandonó el Despacho Oval, los estadounidenses y los ucranianos se separaron. Trump y Vance se pusieron al día y, satisfechos con su intercambio y aún dolidos por lo que consideraban una grandilocuencia de Zelenskyy ante la prensa, acordaron cancelar el resto de la visita.

«He determinado que el presidente Zelenskyy no está preparado para la paz si Estados Unidos está involucrado, porque cree que nuestra participación le da una gran ventaja en las negociaciones», escribió Trump en un post de TruthSocial justo antes de que el todoterreno del líder entrara en el pórtico del Ala Oeste para llevárselo. «No quiero una ventaja. Quiero PAZ. Ha faltado al respeto a Estados Unidos en su preciado Despacho Oval. Puede volver cuando esté listo para la Paz».

Más tarde, en una entrevista con Fox News, se le preguntó al presidente ucraniano si su relación con Trump podría salvarse. «Por supuesto», respondió Zelenskyy.

No quiso, sin embargo, decir que le debía a la Casa Blanca una disculpa por sus comentarios, diciendo al presentador de Fox Bret Baier sólo que lamentaba que la discusión se produjera en un foro público.

Zelenskyy pidió repetidamente garantías de que Estados Unidos no cambiaría su apoyo a Rusia.

Los ucranianos «sólo quieren oír que Estados Unidos está de nuestro lado y que Estados Unidos estará con nosotros, no con los rusos, con nosotros», dijo. «Eso es todo».

Trump, que durante la campaña dijo que podría poner fin a la guerra de forma rápida y sencilla, se enfrenta ahora a una realidad geopolítica más complicada. Con un acuerdo de paz rápido que parece cada vez más difícil de alcanzar, sigue ejerciendo presión sobre Ucrania, dando marcha atrás en la postura de Estados Unidos de que defender la soberanía del país de los ataques rusos era fundamental para la estabilidad y la seguridad mundiales.

Esta semana, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia dejó claro que el Kremlin no está dispuesto a sentarse a la mesa de negociaciones, mientras sigue avanzando lentamente por las actuales líneas de batalla de la guerra en el este de Ucrania. Pero Trump aún no ha criticado públicamente a Putin y, en cambio, ha adoptado las posiciones del Kremlin, incluida la oposición a la adhesión de Ucrania a la OTAN y la falsedad de que Ucrania es responsable del inicio de la guerra. Rusia atacó Ucrania hace tres años sin provocación alguna.

Al culpar a Zelenskyy, Trump torpedeó la cuidadosa diplomacia llevada a cabo esta semana por los líderes de Francia y el Reino Unido, que pretendían empujar suavemente a Estados Unidos a mantener al menos parte de su respaldo a la seguridad de Ucrania como parte de un acuerdo para poner fin a la guerra. En lugar de ello, el arrebato de los estadounidenses en el Despacho Oval asestó otro golpe directo a la alianza transatlántica y a un paradigma de política exterior de décadas que veía a Washington estrechamente alineado con los aliados europeos sobre la base de una lealtad compartida a los principios democráticos.

«No veo ningún interés de Estados Unidos en este estallido. Veo que este estallido favorece los intereses de Putin», dijo Daniel Fried, ex secretario de Estado adjunto para Asuntos Europeos y Euroasiáticos en las administraciones Bush y Obama y ahora miembro del Atlantic Council. «No veo una estrategia. Es como si facciones rivales se estuvieran peleando a costa de Ucrania».

La Casa Blanca insistió después en que la explosión de Zelenskyy no estaba planeada de antemano. «Todo el mundo esperaba exactamente lo contrario de lo que ocurrió en el Despacho Oval», dijo un asesor a POLITICO.

Después de la explosión del viernes, los líderes europeos emitieron fuertes declaraciones de apoyo a Ucrania. Rusia, por su parte, aplaudió la bofetada de Trump a Zelenskyy. Y en Washington, incluso algunos republicanos pro-Ucrania que se habían reunido con Zelenskyy el viernes por la mañana rápidamente recalibraron sus posiciones públicas para alinearse con Trump. El senador Lindsey Graham (republicano de Carolina del Sur), que había animado a Trump a buscar el acuerdo sobre los minerales con Zelenskyy, dijo a los periodistas fuera de la Casa Blanca que pensaba que el presidente de Ucrania debería dimitir para salvar la relación bilateral.

«No sé si podremos volver a hacer negocios con Zelenskyy», dijo Graham.

La reunión en el Oval comenzó a combustionar por la cuestión de la lealtad de Estados Unidos en la guerra. Zelenskyy podía dar por hecho el apoyo estadounidense antes de que Trump llegara al poder y afirmó el viernes que sentía que Trump «estaba de nuestro lado».

Eso pareció inquietar a Trump, que ha alejado a Estados Unidos de su apoyo abierto y desde entonces ha tratado de presentar al país tanto como un intermediario neutral que busca un acuerdo de paz, como un aliado potencial con Rusia.

«No estoy alineado con nadie», dijo Trump después de que las cosas se descontrolaran, sugiriendo que su toma de partido por uno u otro país impediría una paz negociada. «Estoy alineado con los Estados Unidos de América».

Esos comentarios, así como el inciso de Trump de que el intercambio «sería una buena televisión», aclararon que gran parte de sus disparos diplomáticos contra Zelenskyy han estado dirigidos, ante todo, a una audiencia doméstica. Durante semanas, Trump ha hablado del posible acuerdo económico con Ucrania menos como un paso hacia la paz que como una forma astuta de que los contribuyentes estadounidenses «recuperen» la ayuda pasada de EE.UU., tergiversando repetidamente la cantidad que EE.UU. ha enviado y afirmando falsamente que la ayuda europea estaba siendo devuelta.

Zelenskyy tropezó con un cable trampa dentro del Despacho Oval porque estaba intentando llegar a esa misma audiencia estadounidense y, en opinión de Vance, sermoneando al presidente. Ante una falange de cámaras de televisión y periodistas, Zelenskyy llamó «terrorista» al presidente ruso Vladimir Putin y señaló todas las veces que ha faltado a su palabra para explicar la necesidad del respaldo militar estadounidense.

Vance, que había permanecido sentado en silencio durante la mayor parte de la reunión, intervino.

«Creo que es una falta de respeto que vengas al Despacho Oval a litigar ante los medios de comunicación estadounidenses», dijo Vance a Zelenskyy. «Ahora mismo, ustedes van por ahí y obligan a los reclutas a ir al frente porque tienen escasez de soldados, deberían dar las gracias al presidente por intentar poner fin a este conflicto».

Trump, que antes había alabado la valentía de Ucrania a lo largo de la guerra y había dejado la puerta abierta a que Estados Unidos ofreciera garantías de seguridad, se fue animando a medida que Zelenskyy se enzarzaba con Vance, que desestimó su invitación a venir a ver la guerra en persona como una «gira propagandística» destinada a mantener el apoyo financiero de Occidente.

Zelenskyy advirtió a Trump de que -a pesar de tener un «bonito océano» que separa Estados Unidos de Europa- Estados Unidos acabaría sintiendo el impacto de que Rusia se apoderara de Ucrania y potencialmente de sus vecinos.

«No nos diga lo que vamos a sentir», replicó Trump. «Estamos tratando de resolver un problema».

Continuó: «Usted no está en posición de dictar lo que vamos a sentir. Nos vamos a sentir muy bien y muy fuertes».

Trump añadió que la negativa de Zelenskyy a ceder ante Rusia en la mesa de negociaciones estaba poniendo al mundo en peligro: «Te estás jugando la Tercera Guerra Mundial».

Zelenskyy se esforzó por responder mientras Trump y Vance se turnaban para infantilizarle y reñirle por lo que dijeron que era una falta de gratitud y su decisión estratégica de exponer su caso con la prensa en la sala.

«Vamos a litigar esos desacuerdos en lugar de tratar de pelear en los medios de comunicación estadounidenses cuando estás equivocado», dijo Vance.

«Tienes que estar agradecido», dijo Trump a Zelenskyy, expresando su frustración por el hecho de que el líder de Ucrania, cuyo país ha resistido a las fuerzas rusas durante tres años, no estuviera más dispuesto a hacer concesiones que pusieran fin rápidamente a la guerra. «No tienes las cartas. Estáis enterrados. Vuestra gente está muriendo. Os estáis quedando sin soldados».

Trump recordó a Zelenskyy que proporcionó a Ucrania misiles Javelin en su primer mandato -después de que el presidente Barack Obama no lo hiciera en respuesta a la invasión rusa de Crimea en 2014-.

«Tienes que ser más agradecido, porque, déjame decirte, no tienes las cartas. Con nosotros, tenéis las cartas, pero sin nosotros, no tenéis ninguna carta», dijo Trump, sugiriendo que era la postura de Zelenskyy -y no la de Putin- el principal impedimento para poner fin a la guerra.

«Será un acuerdo difícil de alcanzar, porque las actitudes tienen que cambiar», dijo Trump. «O se llega a un acuerdo o estamos fuera. Y si estamos fuera, habrá que luchar. Y no creo que vaya a ser bonito».

Poco después de ser expulsado de la Casa Blanca, Zelenskyy dio a Trump lo que pedía en un mensaje en las redes sociales.

«Gracias América, gracias por tu apoyo, gracias por esta visita. Gracias @POTUS, al Congreso y al pueblo estadounidense», escribió. «Ucrania necesita una paz justa y duradera, y estamos trabajando exactamente para eso»."

(Eli Stokols , POLITICO; 28/02/25, traducción DEEPL, enlaces en el original)

18.2.25

Adam Tooze: Vance, una mierda y el furor europeo... MAGA está lleno de mierda. Si aún no lo sabe, es que no ha estado prestando atención. Dicen y hacen cosas estúpidas que apuntan a una estrategia populista nacionalista de forma vacilante. Pero la mayoría de sus declaraciones son una ensalada de palabras incoherentes disfrazadas de política. Esto no significa que Elon Musk no sea peligroso. Lo es. Pero los líderes políticos están jugando a un juego diferente, principalmente en torno a las vibraciones derechistas, nacionalistas y racistas... Vance es un provocador que no siente más que desprecio por la cultura política europea... Vance afirma que la derecha estadounidense contribuirá a la defensa europea si las élites europeas adoptan su definición de democracia y libertad de expresión, abandonan sus cortafuegos y abren las compuertas al populismo de derechas... La visión con la que Vance (y Musk) han aterrorizado a las élites europeas es la posibilidad de que las fuerzas de derecha en EE. UU. respalden una marea de políticas al estilo MAGA que arrasen no solo países concretos como Italia o Hungría, sino toda Europa... La única propuesta política concreta que ofreció Vance fue sobre inmigración. Quiere restricciones más estrictas a la migración y un giro integral hacia la islamofobia... ¿Qué mundo es este que imagina Vance? La Europa multicultural liberal que evoca Vance es un hombre de paja. En toda Europa, hay un vergonzoso retroceso hacia la xenofobia, el racismo y la exclusión... Como es típico de MAGA, Vance está derribando una puerta abierta de par en par... La idea de que existe una mayoría enorme y silenciosa que exige medidas draconianas contra la «crisis migratoria» no es una realidad política clara, sino un producto de la mierda de MAGA, tanto en EE. UU. como en Europa... El hecho de que Europa no se enfrente a estas preguntas obvias es, de hecho, un profundo fracaso de la democracia. Es un caso desalentador de «selbstverschuldete Unmündigkeit» (Kant), inmadurez autoimpuesta. El precio que se paga es que hay que tomarse en serio las tonterías de MAGA y sus consecuencias muy reales

 "MAGA está lleno de mierda. Si aún no lo sabe, es que no ha estado prestando atención. Dicen y hacen cosas estúpidas que apuntan a una estrategia populista nacionalista de forma vacilante. Pero la mayoría de sus declaraciones son una ensalada de palabras incoherentes disfrazadas de política. Esto no significa que la gente del proyecto 2025 no sea peligrosa. Lo es. También Musk. Pero los líderes políticos están jugando a un juego diferente, principalmente en torno a las vibraciones derechistas, nacionalistas y racistas.

La semana pasada, Europa recibió una dosis de MAGA en la Conferencia de Seguridad de Múnich, la reunión anual de la élite atlantista de la política de seguridad. El hecho de que el discurso del vicepresidente J. D. Vance supusiera una gran sorpresa es una señal de lo ciegamente que ha estado la clase política europea, y en particular la alemana. https://youtu.be/pCOsgfINdKg

Como informó el Financial Times, un funcionario europeo en Múnich comentó sobre Estados Unidos: «No son un adversario, pero por lo que hemos oído hoy deberíamos pensar en Estados Unidos como un país extranjero»….

hmmm … ¡sí! … ¿ha estado realmente en Estados Unidos recientemente?

J. D. Vance es más coherente que su jefe y más encantador. Pero en su pensamiento y discurso también, la relación entre cualquier problema real en el mundo y las políticas que se dirigen teóricamente a ese problema, ya sean aranceles, el valor del dólar, la reducción de la burocracia gubernamental, las deportaciones masivas y los aranceles, es oblicua. Lo principal no es en realidad ajustar la política al propósito, sino realizar la función política elemental de trazar líneas, de provocar antagonismo, de descubrir quién es amigo y quién es enemigo.

Vance no es tonto, ni tampoco sus redactores de discursos, así que adoptaron una postura inteligente de debate para agitar la conferencia de Múnich. No hablen de seguridad. No hablen de amenazas reales. Hablen de «lo que es» lo que estamos defendiendo y atáquenlos con la «democracia», el fetiche de la alianza atlantista, luego introduzcan una cuña o dos de MAGA, enciendan la mecha, retrocedan y vean los fuegos artificiales. Es un enfoque que adoptaría cualquier equipo inteligente de la facultad de derecho con un poco de relaciones internacionales en su haber. Que esto fuera suficiente para hacer estallar Múnich y provocar comparaciones con el discurso mucho más pesado de Putin en 2007, es una señal de los tiempos.

El hecho es que la comprensión de los valores y la política de la administración Trump diverge tanto de la de los europeos centristas que a los análogos de Vance en Alemania, el AfD, se les prohíbe la entrada a lugares como la Conferencia de Seguridad de Múnich y se erigen cortafuegos parlamentarios contra ellos. Vance es un provocador que no siente más que desprecio por la cultura política europea. No es de extrañar que prefiriera reunirse con Alice Weidel, de la AfD, recientemente respaldada por Elon Musk, en lugar de tener un encuentro monótono y sin sentido con Olaf Scholz, el canciller alemán en funciones que probablemente quedará en un lejano tercer puesto en las elecciones del 23 de febrero.

Vance evocó el término «enemigo interno». Sus críticas iban dirigidas contra los liberales, pero lo que realmente estaba diciendo era que, en términos de la opinión europea dominante, él y la administración Trump son ese enemigo. Y, sin embargo, son, en términos de la constitución estadounidense, democráticamente legítimos. Tienen un mandato. El sistema de mayoría simple hace que sea un mandato más claro del que ha disfrutado ningún político alemán desde Adenauer en su apogeo.

Además, como todos en el MSC saben muy bien, este «país extranjero», EE. UU., es el proveedor de seguridad de Europa y, a pesar de las señales de advertencia de la última década, Europa ha hecho muy poco para ganar independencia.

El resultado es un dilema que Vance explotó alegremente.

La élite europea representada en el MSC puede aferrarse a sus cortafuegos. Pueden seguir excluyendo a la AfD. Pueden aferrarse a la concepción de lo que Alemania llama wehrhafte Demokratie, una democracia que no teme excluir y reprimir a lo que las fuerzas políticas dominantes etiquetan como enemigos de la democracia, pero en ese caso tendrán que lidiar con sus diferencias con la administración Trump. Esto pondrá a la alianza occidental bajo una enorme presión.

Si Vance hubiera estado dispuesto a respetar la frontera entre la política nacional y la internacional que define convencionalmente las relaciones internacionales, entonces estas tensiones podrían no haber sido tan explosivas. ¿Tenía que hablar de democracia? ¿De los activistas británicos antiaborto y las elecciones rumanas, de las maniobras para marginar a la AfD? Tales temas, se podría decir, no pertenecen a la esfera de las relaciones internacionales y la diplomacia.

Pero el objetivo de Vance es provocar y esa frontera entre la política nacional y la internacional es algo que los europeos y los estadounidenses han estado encantados de difuminar. Nadie estaba más dispuesto a hacerlo que los archiatlanticistas de la administración Biden: recuerde la Cumbre de las Democracias y su extraña lista de invitados. La OTAN es el modelo de este tipo de alianza basada en valores. Siempre ha afirmado estar fundada en un nivel más profundo de acuerdo sobre los valores democráticos. Por lo tanto, las cuestiones de democracia y libertad de expresión no pueden descartarse simplemente.

Las cosas serían más fáciles si Vance se hubiera desentendido de las diferencias políticas y se hubiera centrado en cuestiones «triviales» de gasto militar. Pero en uno de los pasajes sutilmente impactantes del discurso de Múnich, dejó de lado los asuntos de gasto en defensa.

En su lugar, fue a por la yugular. Lo que Vance anunció efectivamente es que los estadounidenses de derechas, a los que representa, no están dispuestos a pagar por la defensa europea si los europeos centristas censuran y excluyen opiniones nacionalistas y conservadoras como la suya. Afirma que la derecha estadounidense contribuirá a la defensa europea si las élites europeas adoptan su definición de democracia y libertad de expresión, abandonan sus cortafuegos y abren las compuertas al populismo de derechas. Pero uno puede dudar de su buena fe. La visión con la que Vance (y Musk) han aterrorizado a las élites europeas es la posibilidad de que las fuerzas de derecha en EE. UU. respalden una marea de políticas al estilo MAGA que arrasen no solo países concretos como Italia o Hungría, sino toda Europa.

La vergüenza de Vance en Múnich es que dejó claro que si quiere pulir sus credenciales democráticas, es posible que tenga que hablar de política. Es posible que tenga que hablar de ganadores y perdedores. Y es posible que tenga que tener en cuenta quién o qué ganó las elecciones estadounidenses de noviembre de 2024.

Así que esto es serio… ¿verdad?

Por supuesto que lo es. El Financial Times concluyó su informe sobre Alemania y el discurso de Vance con unas líneas de Robert Habeck:

Robert Habeck, el vicecanciller verde de Alemania, dijo que el discurso fue un «punto de inflexión» en la relación entre Europa y Estados Unidos. El gobierno estadounidense se había «puesto retórica y políticamente del lado de los autócratas», dijo. Durante el fin de semana en Múnich, «la comunidad occidental de valores se disolvió aquí».

Pero aléjese un minuto del alboroto y recuerde dos puntos:

N.º 1: La brecha transatlántica no es nueva. Podría decirse que se remonta a hace veinte años, a 2003 y a Irak, y sin duda a Trump 1.0. Si no lo sabe, es que no ha estado prestando atención.

Y n.º 2: Un valor que MAGA ha olvidado es que el discurso político sobre asuntos serios tiene que tener sentido.

Recuerden: MAGA está, sobre todo, lleno de ****.

¿Qué dijo realmente Vance, después de todo?

La única propuesta política concreta que ofreció Vance fue sobre inmigración. Quiere restricciones más estrictas a la migración y un giro integral hacia la islamofobia. Afirma que los políticos europeos no están escuchando a sus electorados sobre este tema. Que tienen miedo y están levantando cortafuegos contra la democracia.

¿Qué mundo es este que imagina Vance? La Europa multicultural liberal que evoca Vance es un hombre de paja. En toda Europa, hay un vergonzoso retroceso hacia la xenofobia, el racismo y la exclusión. Lejos de ser silenciado, el populismo complaciente está de moda. Como es típico de MAGA, Vance está derribando una puerta abierta de par en par. Hace hincapié en las mayorías. Y es obviamente crucial. Pero, ¿qué vemos? Una búsqueda sucia y bastante desesperada de mayorías xenófobas precisamente en la línea que sugiere Vance. Y la cuestión es que realmente no funciona. En lugar de que haya una marea de opinión pública contenida por obstinadas élites liberales, el electorado europeo está sensatamente dividido sobre la inmigración como un tema complejo y tenso.

Fuente: ECFR

Para los amigos de Vance en la extrema derecha, la inmigración es el tema primordial. Pero no son mayoría. En Alemania, hablar de una crisis de inmigración es particularmente vociferante, pero, incluso allí, es el tema número uno para apenas un tercio del electorado.

Esto se refleja en las encuestas y elecciones que, en este momento, otorgan el 21 por ciento al odioso AfD. Junto con la CDU bajo Friedrich Merz, que recientemente ha intentado derribar el muro, apenas alcanzarían una mayoría del 50 por ciento. En la cruda democracia estadounidense de mayoría simple, eso podría darle un mandato. En el sistema de representación proporcional cuidadosamente equilibrado de la República Federal, probablemente no.

La idea de que existe una mayoría enorme y silenciosa que exige medidas draconianas contra la «crisis migratoria» no es una realidad política clara, sino un producto de la mierda de MAGA, tanto en EE. UU. como en Europa.

Y ese fue el único gran punto de Vance.

Sus otros puntos de discusión fueron fatuos. Las elecciones rumanas son un desastre, pero ¿espera seriamente que las relaciones entre Estados Unidos y Europa dependan de eso? Como muchos derechistas estadounidenses, quiere restringir los derechos reproductivos. Pero, ¿espera seriamente que la política del aborto se convierta en un tema importante en Europa, y mucho menos en las relaciones internacionales? Los golpes contra el Reino Unido fueron frases hechas para el consumo interno, para ser recicladas en Fox News en el momento adecuado.

El AfD, al que Vance, Musk y otros exigen más espacio, es completamente detestable y está estrechamente alineado con Trump, pero no es una organización política formidable ni una herramienta para ejercer el poder estatal. ¿Qué área concreta de la política cree Vance que se abordará mejor si el AfD tiene más voz en el Bundestag alemán?

Durante el apogeo de la Guerra Fría, entre 1945 y la década de 1970, los grandes bloques de poder político de las empresas y los sindicatos, la socialdemocracia y la democracia cristiana maniobraron a través del Atlántico para dar forma tanto a la democracia de Europa Occidental como al orden de seguridad de la OTAN. Su objetivo común, a ambos lados del Atlántico, era excluir a los comunistas y contener también a las fuerzas fascistas de extrema derecha, aunque en mucha menor medida, sobre todo si eran útiles en la lucha anticomunista. Para lograr sus objetivos estratégicos, no solo se dedicaron a las maniobras políticas y a las guerras culturales, sino también a estrategias sostenidas de cambio socioeconómico. Era una lucha por la hegemonía.

Esta no es nuestra realidad hoy en día.

A ambos lados del Atlántico, la forma de las fuerzas de clase y los movimientos democráticos en conflicto es mucho más opaca y oscura. Frente a la debilidad de la política estadounidense y la parálisis de Alemania, parece inevitable una narrativa declinista. Adenauer y Eisenhower eran de un calibre diferente. De hecho, Dios nos ayude, Reagan, Bush y Kohl también lo eran. El hecho de que la «élite» de Múnich se molestara tanto por el discurso de Vance es una señal de lo atenuada que se ha vuelto la clase política.

En parte, las líneas entre amigo y enemigo se han vuelto borrosas. El islam radical, la Rusia de Putin y la China liderada por el PCCh se han movilizado como «la» amenaza externa. Ninguna ha servido del todo como lo hizo la Unión Soviética.

Pero todo esto ha sido evidente durante una década. Y la respuesta es clara.

Si Europa quiere ser capaz de desestimar las payasadas inmaduras de Vance y compañía como debería, necesita ser capaz de proveer su propia seguridad. Los europeos tendrán que pagar y organizar su propia defensa y afrontar las consecuencias políticas, diplomáticas, financieras y sociales que ello conlleva. Esto supondrá un gasto adicional, mucha política industrial y, sobre todo, un esfuerzo serio para forjar una fuerza y una política de seguridad común europea. Queda por ver si Washington acogería con agrado una capacidad militar europea verdaderamente independiente. Su opción preferida serían, sin duda, grandes ejércitos europeos, armados hasta los dientes con armas estadounidenses y firmemente bajo la estructura de mando de la OTAN.

El hecho de que Europa no se enfrente a estas preguntas obvias es, de hecho, un profundo fracaso de la democracia. Es un caso desalentador de «selbstverschuldete Unmündigkeit» (Kant), inmadurez autoimpuesta. El precio que se paga es que hay que tomarse en serio las tonterías de MAGA y sus consecuencias muy reales."

(Adam Tooze , blog, 16/02/25, traducción DEEPL)