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24.10.19

¿Se puede alimentar al mundo entero y garantizar que nadie pase hambre? Sí, actualmente las cadenas de producción alimentaria elaboran suficiente comida para nutrir a todos los habitantes del planeta...

"Actualmente las cadenas de producción alimentaria elaboran suficiente comida para nutrir a todos los habitantes del planeta, pero el hambre continúa aumentando en algunas partes del mundo y más de 820 millones de personas sufren desnutrición crónica.  (...)

El rápido crecimiento económico y el aumento de la productividad agrícola durante las últimas dos décadas redujeron a la mitad el número de personas que no reciben suficientes alimentos, e incluso en regiones como Asia Central y Oriental y en América Latina y el Caribe se lograron grandes avances en la erradicación del hambre extremo. Sin embargo, esta situación se produce en un contexto en el que la población mundial aumenta en casi dos mil millones de personas.


De igual forma, las recientes tendencias sugieren que persiste el problema del hambre: particularmente en África y América del Sur, donde hay nuevos datos que nos indican que la subnutrición y la grave inseguridad alimentaria están en aumento.  

(...) lograr el objetivo de Hambre Cero previsto para el año 2030, es decir, garantizar que nadie padezca hambre en ningún lugar del mundo, sigue siendo un enorme desafío.
Además, por si fuera poco, un reciente informe del Programa Mundial de Alimentos (PMA), señala que entre las causas del aumento del hambre figuran la degradación del medio ambiente y las sequías, ambas afectadas por el cambio climático, así como los conflictos.


La falta de biodiversidad en la agricultura también representa un motivo adicional de preocupación, y se la considera responsable de la homogeneización de las dietas que restringen el acceso a los alimentos, con la consiguiente persistencia de la malnutrición y la pobreza: la producción agrícola actual gira en torno a solo 12 cultivos, y alrededor de 60 por ciento de todas las calorías consumidas provienen de sólo cuatro de ellos, el arroz, el trigo, el maíz y la soja, pese a la riqueza de productos alimenticios en todo el mundo.


Pero pese a todos estos aspectos negativos, la buena noticia es que la innovación y la tecnología para mejorar una amplia gama de desafíos en la producción de alimentos se están usando en todo el mundo.

 Veamos a continuación algunos ejemplos concretos:

Eliminando las sustancias químicas en la India


Aunque en principio se les atribuye el aumento del rendimiento de los cultivos y el ahorro de millones de dólares de la hambruna, los fertilizantes y otros productos químicos están actualmente bajo escrutinio en la India.

Se les culpa de la degradación del suelo, lo que provoca un estancamiento de la productividad, problemas de salud y altos costos que llevan a los agricultores a endeudarse. Una trágica consecuencia colateral son los miles de suicidios que se reportan cada año en la comunidad agrícola.


Sin embargo, en Andhra Pradesh, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente apoya una iniciativa diseñada para eliminar los productos químicos de las granjas mediante una técnica llamada “Zero Budget Natural Farming” (ZBNF), o Agricultura Natural de Presupuesto Cero en español, que busca transformar y proteger los sistemas alimentarios locales, y el bienestar a largo plazo de los agricultores.


Esta modalidad agrícola se beneficia de los últimos avances científicos y elimina la necesidad de utilizar productos químicos. Los principios básicos de ZBNF consisten en recubrir las semillas con preparados hechos de orina y estiércol de vaca; aplicar estos ingredientes al suelo; cubrir el suelo con cultivos y residuos de cultivos; y asegurar que el suelo esté bien ventilado.


Este uso de los recursos propios y de fácil acceso permite a los agricultores participar en el proyecto de aumentar la biodiversidad y rejuvenecer sus suelos, reduciendo así los costos y aumentando los ingresos. El Gobierno regional de Andhra Pradesh tiene previsto ampliar el programa a unos seis millones de agricultores para 2024, lo que lo convertiría en el primer estado de “agricultura natural” de la India.


(...)  Cinco iniciativas para lograr el Hambre Cero


Aunque no existe una solución milagrosa para resolver el hambre, el Programa Mundial de Alimentos ha delineado una estrategia que se divide en cinco pasos.

  • -Incrementar la protección para los más vulnerables. Ampliar la protección social para los más pobres aumentaría el poder adquisitivo de los dos mil millones de personas más pobres, lo que impulsaría las economías locales
  • -Mejorar las infraestructuras. Garantizar que los consumidores y proveedores puedan comprar y vender con más facilidad, construyendo mejores carreteras, dependencias de almacenamiento y ampliando las redes de electrificación
  • -Reducir el desperdicio de comida. Alrededor de un tercio de los alimentos producidos cada año se pierden o se desperdician, lo que cuesta a la economía mundial un 1 billón de dólares al año
  • -Sembrar una mayor variedad de cultivos. Alrededor del 60 por ciento de todas las calorías consumidas provienen de sólo cuatro cultivos: arroz, trigo, maíz y soja. Garantizar el acceso y la disponibilidad de alimentos frente al cambio climático requerirá la producción de una gama más amplia de alimentos
  • -Centrarse en la nutrición infantil. Una buena salud y nutrición en los primeros 1000 días de vida de un niño son esenciales para prevenir el retraso en el crecimiento y promover un desarrollo saludable."                    (Other News, 15/10/19. Este artículo fue publicado originalmente por ONU Noticias.)

2.4.18

En Alemania también hay hambre... y en aumento. Los bancos de alimentos, el “sismógrafo” de la pobreza en Alemania

"Karola nunca creyó que llegaría a la tercera edad en esta situación: a sus 70 años, hoy hurga en un contenedor de desechos orgánicos. Busca verduras o frutas que todavía sean comestibles. 

Esta jubilada alemana ya tiene la donación semanal que recibe todos los lunes en un banco de alimentos del distrito berlinés de Neukölln frente al que ahora revuelve en la basura; sin embargo, cuando viene aquí, intenta hacer el máximo acopio posible para llegar con mayor holgura a fin de mes.

 Karola recibe 600 euros mensuales de jubilación, complementados por algo más de 100 euros de subvención estatal. Una vez pagado su alquiler, que asciende a 500 euros, le quedan unos 200 para comer a diario.

“Podría alimentarme con ese dinero, pero, y aunque me avergüenza, prefiero acudir a este banco de alimentos. Así puedo ahorrar algo para comprar cosas necesarias o hacer frente a gastos imprevistos”, dice la pensionista con las manos todavía manchadas por los desperdicios orgánicos. 

Karola, que trabajó toda su vida como vendedora de flores e incluso tuvo su propio negocio, es jubilada, pobre y forma parte del casi medio millón de pensionistas que acuden anualmente a los más de 900 bancos de alimentos repartidos por la geografía del país más rico de la Unión Europea.

 Según las datos oficiales de la federación de bancos de alimentos de Alemania, alrededor de millón y medio de personas se sirvieron en 2016 de las donaciones de comestibles de estas iniciativas privadas apoyadas por voluntarios que se encargan de recuperar alimentos que de otra forma acabarían desperdiciados. 

Esa cifra, que no se actualiza anualmente, es hoy muy probablemente mayor, aseguran desde la federación. Aunque la cantidad de personas en la tercera edad se ha doblado en los últimos años, la mayoría de los beneficiarios (53%) son ciudadanos en edad laboral, con o sin trabajo. La coordinadora de bancos de alimentos ha detectado, además, un repunte entre niños y jóvenes dependientes de la beneficencia. La (creciente) pobreza tiene muchas caras en Alemania.

 Esas estadísticas llevaban mucho tiempo ahí, pero aterrizaron en los medios casi de rebote, de mano de una noticia que generó perplejidad: el pasado diciembre, la dirección de un banco de alimentos de la ciudad de Essen anunciaba que no aceptaría a más beneficiarios que no pudieran acreditar la nacionalidad alemana. Todos aquellos peticionarios de ayuda sin pasaporte alemán quedaban, por tanto, excluidos. (...)

El caso de Essen ha generado un debate público en Alemania, donde el aumento de la pobreza no sólo se nota en calles, sino que también se ha instalado en la agenda política. El presidente federal, Frank-Walter Steinmeier, incluso citó el banco de alimentos de la discordia en su discurso durante el nombramiento del nuevo gobierno de Gran Coalición de la canciller Merkel: 
“La creciente polarización en la mayoría de sociedades europeas, pero también en la nuestra, salta a la vista. Una polarización que no sólo se refleja en el banco de alimentos de Essen, sino en todo el país”.

Y mientras Steinmeier llama la atención sobre la creciente desigualdad en el país más rico y poderoso de la UE, la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD) no deja pasar la ocasión de aplaudir la decisión tomada por el banco de Essen. Destacadas figuras de AfD hace tiempo que hablan, no en vano, de la “nueva cuestión social alemana” y defienden que el mantenimiento del Estado de bienestar sólo es posible con una política de fronteras cerradas. En su modelo de país sólo hay sitio para los pobres autóctonos.  (...)

Conny tiene 53 años y está prejubilada por enfermedad. Recibe 768 euros mensuales de pensión. Trabajó de muchas cosas: en una fábrica, en el sector servicios, en un bar... Su salario fue por general bajo, con lo que también lo fueron sus contribuciones a la seguridad social. Conny tiene un hijo de 20 años, pero vive sola y se ve obligada a acudir al banco de alimentos de Neukölln para poder llegar a fin de mes.

 Carga con dureza contra la decisión tomada por el banco de Essen y también contra las políticas sociales de los sucesivos gobiernos alemanes de los últimos 15 años. El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) es el principal blanco de sus críticas, pues ha dejado de ofrecer una alternativa realmente social. “Pero parecen no darse cuenta”, dice.

Gerd Müller es un desempleado de 62 años. Desde hace dos, vive gracias al llamado Hartz IV, el subsidio público de subsistencia para aquellos ciudadanos que ya han agotado todas las ayudas de desempleo y los seguros sociales, el último escalón antes de caer en la indigencia. Gerd ingresa al mes algo más de 400 euros del Estado, que además le paga el alquiler, la calefacción y la luz. 

Asegura que una vez cubiertos todos los gastos, le quedan unos 100 euros mensuales para comer. Defiende la decisión tomada por el banco de alimentos de Essen, porque cuando no hay suficientes para todos, hay que poner orden. “Todo el mundo habla de lo que pasó en Essen, especialmente los periodistas, pero nadie sabe realmente cómo era la situación allá. Si no llegan a tomar esa decisión, seguramente hoy ya habría muertos”. Para él, las informaciones críticas a la medida son puras “fake news”.

Svetlana es una madre soltera de unos 40 años. Originaria de Kazajistán, lleva una década viviendo en Alemania. Esta es la segunda vez que viene a buscar comida a un banco de alimentos. Si se hubiese enterado antes, asegura, también habría venido antes. 

Svetlana tiene trabajo, pero lo que gana no le llega para pagar el alquiler (530 euros por un apartamento de una sola habitación), asumir todos los gastos derivados de la casa y además alimentar a su hija. Por eso, viene a buscar comida. Svetlana no entiende muy bien la decisión tomada por el banco de alimentos de Essen, así que prefiere no opinar.

Helga Nautojat es un jubilada de 63 años. Asegura que los alimentos que acaba de recoger no son para ella, sino para una amiga jubilada que está enferma y no puede salir de casa. Helga es viuda y cobra 1050 euros de pensión. 

Además, paga unos 800 euros de hipoteca. Por tanto, le quedan 250 para hacer frente al pago de luz, agua y el resto de eventuales costos. Reconoce que el dinero le llega muy justo para comer todos los días. No le parece bien la decisión del banco de Essen de excluir sólo a extranjeros: “Sencillamente, los podrían haber separado”.

Hay dos perfiles predominantes entre los beneficiarios del banco de alimentos de Neukölln: los jubilados y las madres solteras (desempleadas o trabajadoras). Así lo asegura su director, Karsten Böhn, quien reconoce que la cantidad de peticionarios de ayuda ha aumentado notablemente en los últimos años

 “Este tipo de bancos son el auténtico sismógrafo de la magnitud de la pobreza en Alemania”, asegura, mientras decenas de personas desfilan frente a su despacho para hacer acopio de alimentos a cambio de un simbólico euro. 

Si la canciller Merkel le pidiera medidas concretas para combatir la pobreza y la desigualdad, le daría dos sin dudarlo ni un segundo: el aumento de salario mínimo actual de algo más de 8,84 euros la hora hasta, al menos, 11 (para combatir la llamada “pobreza trabajadora”) y el incremento de la ayuda de subsistencia o Hartz IV, que calcula algo más de 4 euros diarios para comida.

En Alemania nadie tiene por qué pasar hambre”, zanja Siemen Dallmann, director del banco de alimentos del distrito de Wedding. “La gente viene aquí para poder dedicar el poco dinero que tiene a gastos que les sería imposible asumir si tuviese que invertirlo todo en comida. Y ese es precisamente el objetivo de estos bancos. 

El problema es que cada vez más gente a acude a nosotros y las donaciones de alimentos también comienzan a reducirse”. Y ahí parece estar precisamente la fuente de conflicto en algunos bancos como el de Essen, que la fuerza ultraderechista más exitosa de la historia de la República Federal no desaprovecha para intentar enfrentar a los pobres alemanes con los extranjeros.  (...)"             (Andreu Jérez, El Mundo, 19/03/18)

30.1.18

No es una revuelta del hambre... pero, es algo más que histeria consumista. En Francia...

"La cadena de supermercados francesa Intermarché ha provocado en Francia una auténtica situación de histeria entre los ciudadanos. El motivo, una rebaja en el precio de los productos de la marca de crema de chocolate Nutella. La compañía de supermercados ha decidido aplicar un descuento de hasta el 70%, y el envase tradicional de la marca, que en Francia tiene un precio de 4,50 euros, ha pasado a valer 1,40 euros.


Largas colas que superaban las 200 personas a primera hora de la mañana, golpes y empujones para obtener la máxima cantidad de productos de la firma y faltas de respeto e insultos entre los consumidores.   (...)

"Son como animales. A una mujer le han arrancada el pelo, a otra señora mayor le han puesto una caja de cartón en la cabeza y un hombre tenía la mano ensangrentada", ha informado un cliente a un medio francés. 

Los encargados de algunos de estos comercios se han visto sobrepasados por la situación y han llamado a la Policía. "Hemos intentado calmar la situación, pero los clientes nos empujaban", ha declarado un trabajador de un supermercado Intermarché del centro del país al diario 'Le Progrès'.

La directora de uno de los establecimientos en la ciudad de Metz, en el nordeste de Francia, ha explicado a 'France Info' que a las ocho de la mañana "la gente ya corría y se peleaba. Estaban agresivos, trataban de coger los botes y nos amenazaban". (...)"           (El Periódico, 25/01/17)

29.12.17

Pues no, no sólo no hemos acabado con el hambre, sino que nunca hubo tantos hambrientos en el mundo... 815, 82 más que en 2015... y con la desigualdad en cotas de la Edad Media... sin remedio

"Según el dogma el “Tercer Mundo” ya no existe. Por otra parte ya no se habla de “países subdesarrollados”, sino de “países en desarrollo” y el relato moderno nos asegura que esos países se convertirán pronto en “países emergentes”. 

La ideología poscomunista pronosticaba “el fin de la historia”. Prometía un futuro luminoso en el reino del libre comercio. Anunciaba los nuevos tiempos de la “globalización feliz”. La apertura y la desregulación de los mercados llevaban la promesa de un porvenir radiante. 

Propagada desde hace tres decenios, esta fábula liberal se desmorona frente a la realidad. En su último informe sobre El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, la ONU declara que 815 millones de personas sufrieron malnutrición en 2016, es decir, 82 millones más que en 2015. Hablando claro el 11 % de la población mundial se muere de hambre.

 No solo hemos llegado a un récord absoluto (la humanidad nunca ha tenido tantos hambrientos), sino que además la situación se sigue deteriorando y para 2017 las asociaciones esperan lo peor. 

Las desigualdades llegan a cotas vertiginosas. Traspasado a la Edad Media, el abismo que separa a nuestros superricos de las masas empobrecidas habría horrorizado a los aristócratas más egoístas. Pero para nuestros liberales la acumulación y la concentración de capital a niveles astronómicos son signos positivos. Según OXFAM el 1 % más rico posee el 48 % de la riqueza mundial y el 20 % siguiente en riqueza posee el resto. Al 80 % restante, es decir, la aplastante mayoría, solo le quedan migajas. 

Este contraste entre 815 millones de hambrientos y un puñado de multimillonarios debería provocar la indignación general. Pero nos acomodamos en el fatalismo como si se tratase de una catástrofe natural. (...)

Por conformismo ideológico, la burocracia de la ONU retuerce la interpretación de los hechos.
Omite, por ejemplo, que el deterioro de la situación alimentaria se explica ampliamente por el retroceso de la agricultura campesina en favor del agronegocio. 

Bajo el empuje de las multinacionales de la agroalimentación se transforman millones de hectáreas de agricultura variada y ganadería en zonas francas “desfiscalizadas” donde se implantan monocultivos para la exportación. Esta política deja a los pequeños agricultores a merced de las fluctuaciones de los mercados internacionales. Secuestrada por la globalización, la agricultura local y campesina se hunde. 

Para la ONU el cambio climático y las guerras de todo tipo son los principales responsables de la malnutrición. Pero esta imputación de la miseria humana a causas accidentales tiene el efecto de minimizar las causas estructurales, limpia de toda sospecha los mecanismos de la explotación capitalista y la mentira implícita es que las multinacionales no tienen nada que ver. 

Al contrario, la incriminación del cambio climático extiende la responsabilidad de la miseria al ciudadano de a pie. ¿El trabajador que utiliza su coche para ir al trabajo no es tan culpable como Monsanto? 

No es culpa del cambio climático que miles de niños se vean obligados a trabajar en las plantaciones de cacao de Costa de Marfil. El sometimiento de ese pequeño país a las multinacionales del chocolate es directamente responsable. (...)

País de una pobreza extrema, Malí está presa en la inestabilidad política y se enfrenta a una rebelión sobre la que se injerta el terrorismo. Pero el saqueo de sus riquezas mineras por parte de Francia no es ajeno a ese caos de seguridad. 

La rebelión tuareg se encendió cuando Areva firmó un acuerdo con Níger para la explotación de los yacimientos de uranio ignorando a las poblaciones nómadas. ¿Simple coincidencia? Los países del Sahel son los más pobres del mundo y las tropas francesas están más presentes que nunca. 

Con su hipocresía habitual, la ONU olvida decir que el hambre reina en los países donde Occidente se ha dedicado a sembrar el caos. En Sudán del Sur favoreció una secesión catastrófica. En Somalia desplegó sus tropas y ayudó al estallido del país. En Siria atiza el fuego de una guerra interminable. 

En Libia destruyó un Estado soberano y entregó el país a las milicias. En Yemen suministra las armas con las que Riad masacra a la población civil. La ONU tiene razón cuando dice que las guerras han deteriorado la situación alimentaria. Ahora solo le falta precisar que esas guerras son las guerras imperialistas."                 (Bruno Guigue , Le grand soir, en Rebelión, 07/12/17)

16.11.17

El hambre en el mundo crece un 38% en el último año y no es noticia

"En el año 2016 un total de 815 millones de personas de la población del planeta sufrieron hambrunas sin que este dato se haya visto reflejado en la mayoría de los medios de comunicación occidentales.

Según indica la Organización Mundial de la Salud, el año pasado creció el hambre en el mundo un 38% alcanzando al 11% de los habitantes.

Este terrible aumento ha roto de manera dramática la trayectoria descendente de los últimos 15 años.
Han crecido tanto el número de personas subalimentadas como las que padecen hambre crónico. Un total de 155 millones de niños sufren de malnutrición provocándoles, a los menores de 5 años, un retraso en el crecimiento.

El informe de la OMS ‘Estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017’, concluye que el aumento de las guerras y el cambio climático está haciendo que el hambre se dispare.

Gracias a los esfuerzos de la comunidad internacional, entre los años 1990 y 2015 disminuyó a la mitad la población mundial malnutrida.

Según la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, este terrible aumento de las guerras haría imposible acabar con el hambre, según fijó como fecha límite el año 2013 la Agenda sobre el Desarrollo Sostenible de 2015 de la ONU.

Según un informe de UNICEF, cada año mueren en el mundo 5,6 millones de niños por falta de comida o de agua potable, un auténtico genocidio alimentario encubierto por la prensa."            (Digital Sevilla, 05/11/17)

20.3.17

ONU: el mundo vive la peor crisis humanitaria desde 1945

"El mundo sufre la peor crisis humanitaria desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con el riesgo de que 20 millones de habitantes de cuatro países padezcan malnutrición y hambruna, manifestó el director de asuntos humanitarios de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Stephen O’Brien, quien hizo un llamado urgente a la movilización al reclamar 4 mil 400 millones de dólares a la comunidad internacional, de aquí a julio, para evitar una catástrofe.

Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, exhortó la noche del viernes a que se realice una inyección inmediata de fondos para Yemen, Sudán del Sur, Somalia, Nigeria y todos los escenarios donde hay conflictos armados, y se permita el ingreso seguro y sin obstáculos de la ayuda humanitaria.

Para O’Brien, quien realizó una gira por esas cuatro naciones, si no hay apoyo “mucha gente morirá de hambre, perderá sus medios de subsistencia y se revertirán las conquistas políticas que tanto costó lograr.(...)

 La ONU y las organizaciones alimentarias consideran que hay hambruna cuando más de 30 por ciento de niños menores de 5 años sufren desnutrición aguda y la tasa de mortalidad es de dos o más fallecimientos por cada 10 mil personas todos los días, entre otros criterios de evaluación.

A principios de año ya enfrentábamos la mayor crisis humanitaria desde la creación de Naciones Unidas, en 1945, afirmó. Ahora más de 20 millones de personas en cuatro países enfrentan inanición y hambruna. 

El funcionario dijo que la “peor y más apremiante crisis humanitaria en el mundo está en Yemen, donde dos terceras partes de la población –18.8 millones de personas– necesita ayuda y más de 7 millones de individuos tiene hambre y no saben de dónde vendrá su próximo alimento”.

Recordó que la crisis humanitaria es resultado de los desplazamientos masivos de la población, debido a los combates entre fuerzas gubernamentales y hutíes. El conflicto ha dejado más de 7 mil 400 muertos y 40 mil heridos desde marzo de 2015, según la ONU. (...)

En Sudán del Sur, O’Brien encontró la situación peor que nunca, debido a la guerra civil que azota el país desde diciembre de 2013. Consideró que las partes beligerantes son responsables de la hambruna en el país.

Más de 7.5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, es decir, 1.4 millones más que el año pasado en esta nación con 3.4 millones de desplazados.

En Somalia, que enfrenta desde hace casi tres décadas caos y violencia a causa de las milicias de clanes, bandas criminales y la insurrección de islamitas shebab, más de la mitad de sus 6.2 millones de habitantes requiere asistencia y protección, incluidos 2.9 millones amenazados por la hambruna. Cerca de un millón de menores de cinco años sufrirán este año malnutrición grave, aseguró.

En el noreste de Nigeria, foco de una insurrección de los islamitas de Boko Haram desde 2009, está golpeado por el calentamiento climático y es víctima del caos político. Más de 10 millones requieren ayuda humanitaria, de las cuales 7.1 millones enfrentan una precariedad alimentaria, señaló."         (Jaque al neoliberalismo, 14/03/17)

17.1.17

Donald Trump en la Casa Blanca. ¿Cómo? Porque la clase trabajadora estadounidense se muestra cansada de un sistema que desde hace décadas ya no les beneficia

"-Donald Trump en la Casa Blanca. ¿Cómo nos explicamos esto? -Primero algunos clásicos griegos, luego Hegel y finalmente Bertalanffi en su teoría general de sistemas ya indicaron aquello de que todo tiene que ver con todo. 

Explicar el fenómeno Trump pasa por entender la crisis del neoliberalismo en EEUU; la crisis de representatividad política existente tanto en el Partido Demócrata como en el Republicano; las expectativas de cambio que ya con la elección de Obama se explicitaban por gran parte del electorado estadounidense y que han sido sistemáticamente ignoradas; la crisis de un sistema diseñado única y exclusivamente para beneficiar al 1%; las lógicas derivadas de la salida dada a la crisis del 2008 y las tensiones que genera el nuevo orden internacional existente tras la emergencia de determinadas economías en el marco de la globalización. 

Hablando estrictamente de lo que pasa en los Estados Unidos, cabe destacar que el estancamiento de la capacidad adquisitiva de sus trabajadores es un hecho que se prolonga desde el año 1973 y que la deuda pública de este país se ha duplicado hasta llegar a la cuota de 300% de PIB. 

En paralelo la proporción sobre el PIB del sector del capital especulativo, ya sea este financiero, de seguros o inmobiliario, es hoy mayor que la del sector industrial. 

Así las cosas, la clase trabajadora estadounidense se muestra cansada de un sistema que desde hace décadas ya no les beneficia.

 A pesar de lo que a nosotros desde fuera de los Estados Unidos nos pueda parecer Trump, los últimos avances en aplicación de técnicas neurocientíficas permiten entender que los votantes no utilizan la razón, sino la emoción y los sentimientos a la hora de determinar sus opciones electorales. 

En el marco de este deterioro económico y sumado el hecho de que la política tradicional se ha ido convirtiendo en una payasada, un tipo como Donald Trump ha venido a demostrar que los parámetros tradicionales de la política electoral estadounidense ya no están esculpidos en piedra. (...)"                    

(Entrevista a Decio Machado, coautor junto a Raúl Zibechi del libro “Cambiar el mundo desde arriba. Los límites del progresismo”, Aldhea, en Rebelión, 16/01/17)

9.1.17

Trabajos de mierda para todos no es la solución a los problemas sociales que tenemos. Casi la mitad de los adultos con trabajo en EE.UU. tiene derecho a recibir cupones de comida. El mercado de trabajo ha fracasado, como casi todos los demás.

"Para nosotros, los estadounidenses, el trabajo lo es todo.

 (...) de lo que estamos seguros es de que nos saca de la cama por las mañanas, de que paga las facturas, de que nos hace sentir responsables y de que nos mantiene alejados de la televisión por las mañanas.

Estas creencias ya no están justificadas. De hecho, ahora son ridículas, porque ya no hay bastantes trabajos disponibles y porque los que quedan ya no sirven para pagar las facturas, a no ser, claro está,  que hayas conseguido un trabajo como traficante de drogas o banquero en Wall Street, en cuyo caso, en los dos, te habrás convertido en un gánster.

Hoy en día, todos a izquierda y a derecha, desde el economista Dean Baker al científico social Arthur C. Brooks, desde Bernie Sanders hasta Donald Trump, pretenden solucionar el desmoronamiento del mercado laboral fomentando el “pleno empleo”, como si tener un trabajo fuera en sí mismo una cosa buena, sin tener en cuenta lo peligroso, exigente o degradante que pueda ser. (...)

Actualmente, la tasa de desempleo oficial en EE.UU. está por debajo del 6 %, muy cerca de lo que los economistas siempre han considerado “pleno empleo”, y sin embargo la desigualdad salarial sigue exactamente igual. Trabajos de mierda para todos no es la solución a los problemas sociales que tenemos. 

Pero no es que lo diga yo, para eso están los números. En EE.UU. más de un cuarto de los adultos actualmente con trabajo cobra salarios más bajos de lo que les permitiría superar el umbral oficial de la pobreza, y por este motivo un quinto de los niños estadounidenses viven sumidos en la pobreza. 

Casi la mitad de los adultos con trabajo en EE.UU. tiene derecho a recibir cupones de comida (el Programa Asistencial de Nutrición Suplementaria, SNAP por sus siglas en inglés, que proporciona ayuda a personas y familias de bajos ingresos, aunque la mayoría de las personas que tiene derecho no lo solicita). El mercado de trabajo ha fracasado, como casi todos los demás.   (...)

los economistas de Oxford que estudian las tendencias laborales nos dicen que casi la mitad de los trabajos existentes, incluidos los que conllevan “tareas cognitivas no rutinarias” (pensar, básicamente) están en peligro de muerte como consecuencia de la informatización que tendrá lugar en los próximos 20 años. 

Estos argumentos no hacen más que profundizar en las conclusiones a las que llegaron dos economistas del MIT en su libro Race Against the Machine (La carrera contra las máquinas), 2011.  Mientras tanto, los tipos de Silicon Valley que dan charlas TED han comenzado a hablar de “excedentes humanos” como resultado del mismo proceso: la producción cibernética.  (...)

Así que nuestra gran crisis económica (no te engañes, no ha acabado todavía) es una crisis de valores tanto como una catástrofe económica. También se la puede llamar impasse espiritual, ya que hace que nos preguntemos qué otra estructura social que no sea el trabajo nos permitirá imprimir carácter, si es que el carácter en sí es algo a lo que debemos aspirar. 

Aunque ese es el motivo de que sea también una oportunidad intelectual: porque nos obliga a imaginar un mundo en el que trabajar no sea lo que forja nuestro carácter, determina nuestros sueldos o domina nuestras vidas.

En pocas palabras, esto hace que podamos exclamar: ¡basta ya, a la mierda el trabajo! (...)"        (James Livington, CTXT, 16/12/16)

4.3.16

Yo vi despedir a un trabajador por robar una bandeja de almuerzo del refrigerador de su empresa... para alimentarse

"(...) Hace pocos años escribí una nota sobre mi experiencia en la economía del salario mínimo; en ella contaba la caída de la buena gente que no podría ganar el dinero suficiente, muchas veces trabajando más de 60 horas por semana en varios trabajos distintos, para alimentar a su familia. 

Yo vi –en este país– a esa gente tratando de hacer cuadrar los números y aun así teniendo que recurrir a los programas de ayuda alimentaria y a la caridad. Yo vi a un trabajador puesto en la calle por robar una bandeja de almuerzo del refrigerador del comedor de su empresa para alimentarse. 

Yo vi a una compañera de trabajo que a escondidas traía a sus dos hijos al depósito para que vagaran solos durante horas porque no podía permitirse pagar a alguien que se ocupara de ellos (el 29 por ciento de las/los trabajadoras/res de bajos ingresos no tienen pareja). (...)

Esta vez trabajé durante un mes y medio en una cadena minorista de ámbito nacional, en la ciudad de Nueva York. Como lo mío de ningún modo era un experimento científico, apostaría una hora de mi salario mínimo (nueve dólares, antes de descontados los impuestos) a que lo que sigue es lo típico de la Nueva Economía.

Acabar de ser despedido no ayudaba nada a un tipo de 56 años. Por ejemplo, para convertirse en un vendedor puerta a puerta de objetos que estén bien por debajo de los 50 dólares la unidad, se necesitan referencias de dos empleadores anteriores; además de aprobar una prueba de crédito. 

A diferencia de algunos trabajos de salario mínimo en los que existe la obligación de una prueba de consumo de drogas, en mi caso había una comprobación de antecedentes penales y se me dijo que cualquier infracción relacionada con la droga me descalificaría. Tuve que pasar por dos exámenes –con dos examinadores diferentes– diseñados para ver cómo respondería ante variadas situaciones con clientes. 

En otras palabras, cualquiera que no tuviese cierta formación, dominio del inglés, una historia laboral decente y un registro penal limpio ni siquiera habría calificado para un empleo con salario mínimo en esta cadena.

Y créanme, tuve que trabajar para ganar ese dinero. Cada turno de seis horas implicaba solo una pausa de 15 minutos (que a la empresa le costaba apenas 2,25 dólares). Puede estar seguro que a mi edad, después de horas de pie necesitaba ese descanso, y yo no era ni el más viejo ni el menos en forma de los empleados.

 Después de seis horas, lo que de verdad se necesita es un descanso de 45 minutos. Pero nuestra paga solo contemplaba 15 minutos y punto.

Lo más duro del trabajo era vérselas con... bueno, algunos de ustedes. Los clientes se sentían autorizados a levantarte la voz, a faltarte el respeto y a cometer actos de grosería dignos de un Trump con mis compañeros de trabajo y conmigo.

 La mayor parte de nuestros “apreciados invitados” jamás habrían actuado de esa manera en otras situaciones públicas o con sus propios compañeros de trabajo, menos aún con sus amigos. Pero en ese establecimiento, los compradores parecían interpretar el significado de la frase “el cliente siempre tiene razón” como que podían hacer lo que se les ocurriera. 

A menudo era como si nosotros fuésemos animales enjaulados que podíamos ser golpeado con un palo por puro placer e impunemente. No importaba qué se dijera o se hiciera, la única respuesta de nuestra parte tolerada por los jefes de la empresa era una sonrisa o un “Sí, señor” (o señora).

Nuestros empleadores no tenían más misericordia en su trato con los trabajadores que el que tenían los clientes. Por ejemplo, mi horario de trabajo cambiaba continuamente; sencillamente, no había manera de planificar algo con más de una semana de anticipación (olvídate de aceptar la invitación a una fiesta; estoy hablando del cuidado de los niños y de las visitas al médico). 

Si acaso estabas en el turno de cierre, debías quedarte ahí hasta que el encargado comprobara que el establecimiento estaba lo suficientemente limpio como para te marcharas a casa. Nunca sabías de verdad a qué hora acabaría el trabajo y no estaba permitido hacer llamadas telefónicas para avisar a la niñera de cualquier retraso.

Y no olvide el lector que yo era un afortunado. Yo no tenía más que un empleo en un solo lugar. La mayoría de mis compañeros de trabajo estaban siempre tratando de conciliar dos o tres empleos distintos, cada uno de ellos con sus constantes cambios de horario, para poder reunir algo parecido a una paga decente.

En la ciudad de Nueva York, el establecimiento en el que yo trabajaba estaba obligado a darnos un permiso por enfermedad solo después de haber trabajado allí un año entero; y esto era generoso en comparación con lo que se hacía en muchas otras localidades. 

Mientras no pasara ese año, la alternativa era ir a trabajar enfermo o quedarse en casa sin cobrar. A diferencia del de Nueva York, la mayoría de los estados no obligan a las empresas a conceder permiso por enfermedad a los empleados que trabajen menos de 40 horas semanales. Piense en esto la próxima vez que la camarera que le atiende esté tosiendo. (...)

Mi empleo en el almacén minorista terminó antes de lo que yo había pensado debido a que robé tiempo.

Es probable que el lector no sepa qué es el robo de tiempo. Esto parece algo propio de la literatura de ciencia ficción, pero los empleadores del mundo del salario mínimo se lo toman muy en serio.

 La idea fundamental es bastante sencilla: si ellos pagan, lo mejor que puedes hacer es trabajar. En concepto no es inválido per se; la forma en que lo aplican las empresas más grandes es elocuente respecto de cómo están vistos por sus empleadores los trabajadores con la paga más reducida en 2016.

El problema del depósito de la cadena para la que yo trabajaba era que la cafetería que funciona ahí dentro estaba mucho más cerca de mi lugar de trabajo que el reloj donde debía fichar cada vez que me tomaba el descanso programado. Un día, cuando llegó la hora de la pausa en mi turno de trabajo, solo tenía 15 minutos. Entonces decidí ir a la cafetería, pedir una taza de café, ir a fichar y después sentarme (en otra planta y en el otro extremo del depósito).

Estoy hablando de uno o dos minutos perdidos, no más, pero en operaciones como esta cada minuto está tabulado y debe justificarse. Sucedió que una encargada me vio, se acercó a quien atendía en la cafetería y anuló mi pedido. Después, en medio de toda la gente que andaba por ahí, me acusó de haber cometido un robo de tiempo, es decir, pedir un café sin haber fichado el descanso.

 Estoy hablando del tiempo necesario para decir “Uno grande, con leche y sin azúcar, por favor”. Pero no importa; se consideraba que ser reprendido durante el tiempo que es de la empresa forma parte del trabajo, por lo tanto esos cinco minutos que estuvimos ahí contaban como trabajo pagado.

A 9.00 dólares la hora mi paga por minuto era de 15 centavos, por lo tanto había robado tiempo por alrededor de 30 centavos. Es decir, yo era depreciado a muerte."      

          (Peter Van Buren denunció el despilfarro y la mala administración del departamento de Estado de EEUU en la “reconstrucción” de Iraq en su libro We Meant Well: How I Helped Lose the Battle for the Hearts and Minds of the Iraqi People. Peter Van Buren, TomDispatch, en Rebelión, 22/02/16)

2.11.15

En Reino Unido más de 2 millones de personas pasan hambre, y 3 millones más se encuentran en riesgo de 'pobreza alimentaria', como también se llama

"(...) La pobreza en España es mucho más amplia y está profundamente más arraigada de lo asumido por nuestros políticos. Aquellos partidos políticos que pretendan mantener el actual statu quo tienen poca o ninguna posibilidad de hacer reducciones significativas en la cifras de pobreza.

 Desconfíen ustedes de las fuerzas políticas, centros de investigación y organizaciones sociales que ofrezcan como recetas las dichosas reformas estructurales, eufemismo que engloba básicamente la reducción de derechos laborales y de salarios.

El estudio más completo sobre las causas de la pobreza lo encontramos en el Reino Unido. Nos referimos al proyecto de investigación Poverty and Social Exclusión

Mientras que el PIB se ha casi duplicado desde la década de 1980, el estudio determina que el número de hogares británicos que caen por debajo de los niveles de vida mínimos se ha más que duplicado en ese mismo período de tiempo de aproximadamente 30 años.

 Curioso, ello ocurre en pleno auge e implementación del Thatcherismo. Digámoslo claramente, la ruptura del consenso keynesiano e imposición de las políticas de Margaret Thatcher y Ronald Reagan son perjudiciales para la salud. Solo generan deuda, pobreza, y desigualdad.

El estudio británico es demoledor y se puede extender a casi todos los países desarrollados, especialmente a España y los Estados Unidos. Tener un trabajo ya no impide que las familias se enfrenten a condiciones de vida difíciles. La razón es obvia, la disminución de salarios. 

Uno de cada cuatro adultos tienen ingresos por debajo de lo que ellos mismos consideran que se necesita para evitar la pobreza, y más de uno de cada cinco adultos tienen que pedir prestado para pagar las necesidades del día a día.

Las estadísticas detalladas en Poverty and Social Exclusion muestran que la pobreza se ha producido debido al coste de la vivienda, calefacción, ropas y alimentos. Los sucesivos gobiernos desde la era Thatcher -no solo en Reino Unido- han trabajado bajo un ideología dominante, donde se promocionaba la posesión de la vivienda, mientras se eliminaba la vivienda social y se encarecían los alquileres. 

Los crecientes precios de la energía han sido fruto de su privatización, que ahora está teniendo una consecuencia salvaje sobre los ingresos discrecionales de los hogares, produciendo un incremento sin parangón en la pobreza energética. A ello añadamos la privatización parcial o total del agua. 

En Reino Unido, los precios del agua subieron en más del 50% en los primeros 4 años de privatización y las compañías de agua privatizadas tienen previsto aumentarlos en un 40% hasta 2020.

Siguiendo con el informe Poverty and Social Exclusion se prevé que los precios de los alimentos aumenten mucho más rápidamente que los ingresos de las familias. La carne, frutas y hortalizas frescas se convierten en ocasionales para muchos ciudadanos y eso produce pobreza alimentaria.

 En Reino Unido se estima que más de 2 millones de personas están desnutridas, y 3 millones más se encuentran en riesgo de estarlo. Trasladen esas cifras a nuestro país.

En realidad el origen del incremento de la pobreza en Occidente se encuentra en unas políticas económicas que han facilitado un aumento masivo de los beneficios de las sociedades corporativas en las últimas tres décadas, acompañados por un incremento de más de un 150% en el número de hogares que han caído en la pobreza como consecuencia de sufrir los efectos de la disminución de los salarios reales y empeoramiento de las condiciones de trabajo.

 Por lo tanto cualquier política radical de lucha contra la pobreza tendrá como objetivo último el aumento de los salarios y la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores. Todo lo demás, demagogia y mentiras."                  (Juan Laborda, 17/10/2015)

10.7.15

100.000 raciones de comida para niños durante el verano

"La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, anunció este jueves en un desayuno informativo la distribución por parte del Ayuntamiento de hasta 100.000 raciones de comida destinadas a niños durante los tres meses del verano, informó Europa Press.

Carmena destacó que cuando llegó al Ayuntamiento se encontró con una falta de datos reales sobre el número de niños afectados por la malnutrición. Los datos provisionales elevan a 2.700 los menores afectados por esta situación, que son más ya que llegan por "vía indirecta" acudiendo a los albergues del Ayuntamiento.

También dio a conocer datos que reflejan que en Madrid hay 25.563 niños incluidos en la tasa Arope, un indicativo utilizado por la Unión Europea, que recoge el número de menores que no comen carne, pollo y pescado cada dos días.

 "La malnutrición de hoy es el déficit de mañana", remarcó. Por eso se comprometió a paliar esta situación con becas de comedor y con la posibilidad de poner en marcha sondeos en los colegios ya que la malnutrición no sólo se debe a las escasas posibilidades económicas sino también "a la falta de organización en los menús". Para ello se llevarán a cabo talleres de cocina en colegios e institutos "para poder decir en cuatro años que no hay niños con malnutrición". (...)"               (Info Libre, 09/07/2015)

2.7.15

En Los Ángeles, gente que trabaja el día entero tiene que comer con ayudas públicas.

"En Los Ángeles, personas con un puesto de trabajo a jornada completa necesitan ayudas.

 Cuando el alcalde de Los Ángeles firmó a mediados de junio la ley que eleva el salario mínimo en la ciudad a 15 dólares la hora (un 67%), la cifra más alta de Estados Unidos, lo llamó “el plan contra la pobreza más ambicioso de la historia de la ciudad”. 

En el Estado más rico de EE UU y más poblado, con 38 millones de habitantes, uno de cada siete habitantes y uno de cada cinco niños viven en la pobreza (2013). 

De las familias pobres, dos de cada tres tienen trabajo. Es decir, gente que trabaja el día entero tiene que comer con ayudas públicas. Tener un trabajo a tiempo completo con el salario mínimo otorga unos ingresos de 18.720 dólares al año, por debajo de la línea de la pobreza.

A nivel estatal el gobernador, famoso por su celo presupuestario, ha propuesto un recorte de impuestos a las rentas más modestas que afectará a unas 825.000 familias en el Estado. Además, los legisladores demócratas le han arrancado una inversión extra en subsidios para atención médica de niños pobres. La atención médica es el gasto más grande para las familias. 

 Estas tres políticas, elevar el salario mínimo, ayudar con los gastos médicos y bajar impuestos a las rentas bajas, son las tres mayores armas contra la pobreza, según los estudios estatales. (...)

En California, dominada por el ala más izquierdista de los demócratas, sacar a gente de la pobreza e incorporarla a la clase media que consume es ya una política de Estado. Por donde va California, va después la nación, se suele decir. En la lucha contra la desigualdad, el experimento está en marcha."               ( , El País, 23 JUN 2015)

3.6.15

La Policía desahucia a Carmen, en paro y con tres hijos, y arresta a 14 activistas en el desalojo

 
 Activistas del Stop Desahucios increpan a la policía cuando se marcha tras ejecutar el desahucio. / A.M.V. (Asnerp)

 "Esta mañana, sobre las 07.00 horas, una decena de lecheras de la Policía Municipal ha acordonado la vivienda de Carmen Rives, de 50 años de edad, en la calle Comandante Zorita, en el madrileño barrio de Tetuán. Poco más tarde el cerrajero ha forzado la puerta de la vivienda y Rives quedaba en la calle.

Además, de la veintena de activistas que han pasado la noche dentro de la casa, 14 han sido detenidos y llevados a dependencias policiales de la comisaría de Moratalaz. “Carmen había sido víctima de una estafa de un prestamista, que le cobraba unos intereses muy altos por el préstamo”, explica Ramón Ferrer, activista de la emisora comunitaria del barrio, Radio Almenara.



“Los colectivos por una vivienda digna del barrio van a buscar un sitio donde alojarla. Además, ella ha dicho que se pasará por la asamblea para estar informada de que puede hacer”, relata Angelines, otra activista antidesahucio. “Los grupos de vivienda creo que ya han buscado una alternativa habitacional para Carmen”, confirma Ferrer.

La vivienda ya tuvo un intento de desahucio hace un mes, pero la comisión judicial aceptó una prórroga tras negociar con las plataformas antidesahucios. Carmen Rives había solicitado un préstamo con altos intereses, cerca del 30 por ciento, y con un corto plazo para su devolución. La precaria situación laboral de esta mujer, que lleva siete años en paro, hacía imposible que devolviera el dinero.

 
 Carmen Rives sale del domicilio acompañada por un miembro del G.R.I. de la Policía Municipal de Madrid. / A.M.V. (Asnerp)

“El cordón policial era muy restrictivo, no dejaban entrar a nadie, incluso las personas mayores que se acercaban al Centro de Salud próximo a la vivienda tenían que ser acompañadas por los policías”, narra Ferrer, que considera que el dispositivo “ha sido desmesurado”, aunque “en ningún momento ha habido violencia ni provocaciones por parte de los agentes”.

“Algunos vecinos quedaban impactados ante tantos agentes, otros pensaban que era una amenaza terrorista”, describe este activista del barrio de Tetuán. “Había una sensación de que estaba ocurriendo algo peligroso”, añade.

Críticas al papel de la Policía Municipal

Según Ramón Ferrer, algunos vecinos se han mostrado indignados por el comportamiento de la Policía. “Había rumores sobre el papel que estaba desempeñando la Policía Municipal, algunos decían que este cuerpo de antidisturbios es ilegal, que hay que eliminarlo”, comenta, asegurando que algunos de los peatones a los que se les impedía pasar por la zona acordonada, al enterarse de que era un desahucio, decían: “Para eso no pago mis impuestos”.

 “A mí me parece excesivo que haya habido detenciones, los policías podrían haber entrado a la vivienda, apartar a los activistas que se habían sentado para obstaculizar el paso y efectuar el desahucio, sin llevarse a nadie… Para mí este comportamiento tiene relación con la cercanía de las fechas de investidura del nuevo equipo de Gobierno y con la posible llegada de una potencial política diferente, creo que por eso ha habido tantas detenciones esta mañana”, explica Ferrer.

El concejal electo por Ahora Madrid, Jorge García Castaño, ha mostrado en su cuenta de Twitter su disconformidad con que la Policía Municipal efectúe un desahucio. “Desde el respeto a los agentes, porque cumplen órdenes, creo que este debería ser un cuerpo de proximidad y debería dedicarse a otras cosas, como al cumpliento de las ordenanzas municipales”, asegura a este medio.

 “Las funciones de la Policía Municipal, en estos aspectos, deben cambiar”, aprueba Ferrer, el vecino de Tetuán, quien recuerda que “este era un tema de estafa, sobre el cual a la judicatura le resulta muy difícil hacer la instrucción: esta mujer no es un caso de impago de la hipoteca, ha sido engañada por un prestamista”.

García Castaño recuerda las propuestas que, en este sentido, defiende Ahora Madrid y que ha explicado en el programa electoral y durante la campaña: “Manuela Carmena se reunió con los juzgados para proponer la apertura de una oficina de mediación en casos de desahucios”.

“Se tiene que facilitar la negociación, así como la posibilidad de rentas sociales o soluciones habitacionales para las personas desahuciadas”, prosigue el edil. “En definitiva, que el desahucio no se llegue a producir”, concluye el representante de Ahora Madrid."                (Sato Días, Cuarto Poder, 02/06/2015)

7.5.15

Inglaterra: “Aquí las tiendas de barrio venden huevos por unidades porque hay familias que no tienen para media docena”

 "Lisa llega al Star Project a media mañana. Es una mujer bajita, de unos 35 años, media melena morena y mofletes colorados. Lo hace cansada por el trabajo pero sonríe con dulzura al resto de personas que la saludan sentadas en la salita de estar de este centro social. Viene de una de las casas que limpia. 

En un rato le toca la siguiente. “Mi marido también trabaja, en un McDonald’s, pero hemos tenido que acudir en muchas ocasiones al banco de comida porque no nos llega con el dinero que ganamos”, comenta. Nos encontramos en el concejo de Renfrewshire, en Escocia, uno de los más pobres del Reino Unido. 

“Aquí las tiendas de barrio venden huevos por unidades porque hay familias que no tienen para media docena”, explica el consejero Mike Holmes, presidente de la Comisión sobre la Pobreza en la localidad. Según un informe de este organismo, publicado el pasado 30 de marzo, en el concejo uno de cada cinco niños vive en la pobreza

 La situación de la gente de Renfrewshire, como la de Lisa, no es una excepción, ni tan siquiera un problema regional, en uno de los países que acumula más riqueza de Europa.  (...)

Cada vez que Lisa llama a la puerta del centro del Star Project encuentra mucho más que un sándwich, una sopa caliente y un té, algo que se ofrece a cualquiera que acuda al lugar, sin necesidad de pedirlo ni explicar las circunstancias en las que vive. Esto no es un banco de comida. El Star Project es un lugar donde los más desfavorecidos de esta comunidad encuentran el apoyo profesional de Sharon McAulay y Emma Richardson, las responsables del centro. 

“Aquí lo mismo prestamos un teléfono o un ordenador para tramitar una solicitud de trabajo que damos asistencia psicológica y asesoramiento para lidiar con la burocracia del Servicio Nacional de Salud”, explica McAulay. “Hemos creado una comunidad tan estrecha que muchos vienen sólo para charlar con los amigos y apoyarse los unos a los otros”, añade. (...)

Los servicios sociales llevan años alertando de que la situación es insostenible para muchas familias en el país. Aún así, el primer ministro David Cameron ha adelantado que mantendrá su programa de recortes si el partido conservador consigue otra victoria en las elecciones parlamentarias que se celebran este jueves.  (...)

“Tengo dos hijos y fui sancionado por llegar 15 minutos tarde a la oficina de trabajo”, cuenta. Su prestación de desempleo fue reducida en 73 libras por semana durante tres meses. Sin embargo, durante ese periodo de tiempo sólo recibió dos pagos. “No fui informado de que tenía que ir a firmar cada dos semanas y dejé de cobrar”, cuenta. La sanción, como a muchas otras personas en el Reino Unido, le dejó sin hogar.

 “Primero dormí en casa de un amigo y luego en la calle, donde fui asaltado y tuve que ser hospitalizado. No he vuelto a ver a mis hijos desde que me quedé sin casa”, explica.  (...)

Como este padre, más de medio millón de personas han sido sancionadas por no acudir a citas o no responder a las llamadas de la oficina de empleo, después de que el Gobierno pusiera en marcha las nuevas normas.  (...)

Todas las organizaciones consultadas para este artículo denuncian que miles de personas están siendo abandonadas entre las grietas de un sistema que, advierten, se ha hecho más hostil para los pobres. “Nuestra línea de ayuda está registrando niveles de preocupación nunca vistos con anterioridad. 

La demanda se ha doblado en dos años. Hemos visto personas clasificadas como malnutridas porque han sido sancionados y eso les ha puesto en una posición en la que era imposible mantener sus casas y comprar comida”, comenta Alison Watson, jefa de servicio de la ONG para gente sin hogar Shelter Escocia. 

“Las personas que han sido sancionadas se sienten tremendamente estigmatizadas. Las sanciones someten a la gente a una presión nunca vista. Muchos de los usuarios de Shelter son personas que jamás pensaron que iban a tener que utilizar nuestros servicios”, explica Watson. Lo que sigue a las sanciones es una espiral de la que difícilmente se puede salir: deudas, estigma, falta de autoestima y ausencia de oportunidades. 

Glasgow es, tradicionalmente, uno de los territorios más empobrecidos del país pero la dureza extrema de los recortes se está notando en toda la geografía británica. Trussel Trust, una organización con sede en Londres, llegó a abrir tres bancos de comida por semana entre 2012 y 2013 por todo Reino Unido. “Más del 45% de los usuarios son personas que han sido sancionadas y se han quedado sin subsidio”, cuenta Molly Hudson, portavoz de la organización.   (...)

13 millones de personas pobres

Según la Fundación Joseph Rowntree, casi una quinta parte de la población carece de unos ingresos mínimos que le garanticen una vida digna.

3,5 millones de niños viven en pobreza

Es casi una tercera parte de los menores del país, según Barnardo’s, una ONG en defensa de los más jóvenes. La mayoría vive en hogares con un asalariado. (...)"         ( , La Marea, 07/05/2015)

10.12.14

Los usuarios de bancos de alimentos aumentan de 10.000 a 350.000 en Reino Unido

"El hambre comienza a extenderse hacia el norte de Europa. El último país que ha elevado las alertas sobre la alimentación deficiente de sus ciudadanos está entre los países más ricos del Viejo Continente. 

Un informe del Parlamento británico y publicado este lunes alerta que el hambre es un problema creciente en el país y que Downing Street ha de comenzar a considerarlo "un problema serio".

El documento asegura que desde 2006 el número de personas obligadas a utilizar bancos de comida se ha elevado de manera dramática. En aquel año eran menos de 10.000 mientras que en 2013 más de 350.000 individuos necesitaron acudir a ellos para llenarse el estómago.

De entre los 64 millones de personas que pueblan el país ya hay 3,5 millones que no pueden permitirse una alimentación adecuada y cuatro millones están "en riesgo de pasar hambre".

El peligro de malnutrición infantil también ha llegado al corazón financiero de Europa. Unos 500.000 niños viven en familias que no pueden alimentarles de manera adecuada. Algunas de las escuelas a las que consultaron estimaron que un cuarto de los alumnos llegan con hambre a clase cada mañana.

Marta González Sanz, una doctora española que trabaja desde hace dos años en varios hospitales públicos de Londres asegura que en los centros hospitalarios también se ve cada día el empobrecimiento del país.

 "He tenido pacientes que tenían que elegir entre gastarse su dinero del día en venir al hospital a tratarse o emplearlo en comprarse algo de comer. También recuerdo una vez que ofrecí un sándwich a una paciente y se guardó la mitad para llevárselo a casa".

2.6.14

Red de Solidaridad Popular (RSP): Ayuda mutua contra la crisis

"Avanzan los proyectos de la Red de Solidaridad Popular (RSP) en un contexto de creciente paro y exclusión. En Palencia, y ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento, la RSP local ha logrado que un particular les ceda por un año un terreno de 2.000 metros cuadrados (cerca del casco urbano) que llevaba seis años sin cultivarse.

 Se impulsará en estas tierras una iniciativa de huertos comunitarios. El 26 de abril, la RSP de Arganda del Rey recogió 300 kilogramos de alimentos para abastecer la “despensa solidaria” de la organización.

 Precisamente la Red inauguró en Cáceres, hace mes y medio, otro proyecto de comedor social y “despensa solidaria” en el barrio de la Mejostilla, con el fin de apoyar a las familias con menos recursos. Miembros de la RSP en Tetuán (Madrid) impartieron un taller antirrepresivo en Radio Almenara (emisora comunitaria de la zona norte de la capital)…

 La Red de Solidaridad Popular nace, según sus promotores, como una forma de dar respuesta urgente a la situación de emergencia que actualmente viven cientos de miles de personas.

 Pero más allá de satisfacer necesidades perentorias, el cometido último es “la transformación social desde una perspectiva netamente de izquierdas y alternativa al actual sistema capitalista”. El método es la autoorganización popular. Para ello, se definen como un actor más en el conjunto de movimientos sociales y se integran en el tejido asociativo de cada barrio.

 “No somos vanguardia, sino que organizamos la retaguardia, para que la gente que está en las luchas sociales también tenga cubiertas sus necesidades básicas”, afirman. Además, “la RSP no es un fin en sí misma; lo fundamental es la redistribución del trabajo y la riqueza”.

En el día a día, se organizan despensas solidarias, ayudas para libros y comidas de los escolares más necesitados, bancos del tiempo, cooperativas de autoempleo, proyectos de soberanía alimentaria, servicios jurídicos para apoyar a activistas represaliados, cajas de resistencia y repartos de ropa, entre otras iniciativas.

 En ningún caso estos proyectos tienen carácter benéfico ni asistencialista, ni caritativo, ya que se busca la implicación activa y la participación en los movimientos sociales de las personas que reciben apoyo. (...)

Un ejemplo del rapidísimo avance de la RSP lo constituye el grupo de Valencia. Ubicado en la zona norte de la ciudad, donde dispone de un local, se encuentra muy próximo a barrios de Valencia particularmente castigados por el paro y la pobreza (Orriols, Torrefiel, Benicalap, Marxalenes…). 

La RSP valenciana ha habilitado ya una despensa de alimentos, con grupos de recogida, preparación y reparto de bolsas para las personas/familias más necesitadas. Semanalmente se reparte a 62 núcleos familiares (en torno a 190 adultos y menores) una bolsa con frutas y verduras, yogures, huevos y arroz/pasta o legumbres; el aceite se raciona pero de modo que nunca falte. 

“No recibimos apoyo institucional ni de supermercados; los productos vienen de las donaciones de particulares y del trabajo de la gente de la Red”, destaca el coordinador de la RSP-Valencia, Antonio Parrilla. Otro de los criterios es que nadie dedique más de cuatro horas semanales al trabajo en la Red de Solidaridad Popular, para que no se descuiden otros aspectos como la búsqueda de empleo.

Unas 350 personas han colaborado en algún momento con la RSP valenciana. “Pero aquí todos somos necesarios y nadie imprescindible”, aclara Parrilla. Cada grupo de trabajo es soberano dentro de la Red. Un grupo de 15 personas trabaja en el “proyecto huerto”, que ha hecho posible el cultivo de 5.000 metros cuadrados de tierra.

 Han recogido -por el momento- acelgas, espinacas, cebollinos, lechugas, coles, brócoli, patatas o nabos, que después se incluyen en las bolsas que se reparten en la sede. El coordinador del “proyecto huerto”, José Luis Gasch, destaca que se reparten verduras frescas, “sembradas, cuidadas y recolectadas con criterios sostenibles y saludables”. Sin uso de productos químicos. 

 En algunos casos han recibido apoyo de los agricultores de la zona, por ejemplo, para un pedido conjunto de patatas ecológicas de Navarra. “O pagarles la gasolina a cambio de que te pasen el tractor por la parcela”.

En colaboración con algunas ONG, la Red de Solidaridad Popular en Valencia también trabaja en la iniciativa “armario solidario”, que consiste en buscar ropa, clasificarla (separar la que se halla en buen estado de la inservible) y organizarla en cajas para un posterior reparto. Hay, asimismo, una “cuenta solidaria”, que se abre únicamente en los momentos necesarios.

 Ahora, por ejemplo, para el “proyecto huerto”, pero también para apoyar las “Marchas por la Dignidad” del 22 de marzo o, en su caso, como “caja de resistencia” ante una huelga. Pero en principio, matiza Antonio Parrilla, “no queremos manejar dinero sino productos; intentamos que la cuenta no esté abierta de manera permanente, sino que se abra para fines concretos; preferimos, en fin, una bolsa de arroz a un euro”. (...)

Jaume Giner forma parte del grupo de Educación y advierte de las limitaciones (inevitables) del proyecto. “No podemos plantearnos un sistema de formación paralelo al estatal”. Ante la precariedad creciente en la educación pública, y la pauperización de las economías familiares, se han planteado la recogida de material escolar, sobre todo, en los diferentes Campus de la Universitat de València. 

También colaboran con los centros escolares fustigados por el tajo presupuestario o con los colegios en los que madres, padres y profesores se movilizan; clases de apoyo a niños y niñas, sobre todo de primaria; alimentos a los comedores escolares para los menores que no desayunan en sus casas… Pero también implicación en las “mareas verdes” contra los recortes y en las plataformas de apoyo a la educación pública. (...)"               (Enric Llopis, Rebelión, 21/05/2014)

Spain: engañados e intervenidos



14.5.14

4 millones en fastos para el mundial de baloncesto... miles de familias canarias comiendo una vez al día

"En una realidad de empobrecimiento generalizado en las islas desafortunadas, el Cabildo grancanario tiene previsto gastarse más de medio millón de euros en un partido de baloncesto, en concreto para costear el millonario caché de la selección norteamericana.

Miles de familias podrían comer todo este año con ese despilfarro anunciado, cientos de proyectos sociales se realizarían con el dinero que se llevará el equipo del imperio, malgastado por unos políticos del PP que solo piensan en captar votos para su desprestigiada y vergonzosa gestión.

Durante la celebración del mundial de baloncesto el próximo verano en esta isla, elegida como sede para unos pocos partidos, tienen previsto gastarse solo en fastos cuatro millones de euros. Dichos eventos exclusivos son fiestas VIP, publicidad política, banquetes para unos cuantos elegidos/as y juergas varias.

Cuatro millones de euros darían para mucho en el terreno social, por ejemplo evitarían que cientos de enfermos/as dependientes mueran en los próximos meses por los recortes en las ayudas sociales, que disminuya el hambre infantil en Canarias que ya afecta a uno/a de cada tres niños/as isleños/as, que familias enteras eviten el desahucio de sus viviendas gracias a la mafia usurera y a la nefasta gestión de esta casta siniestra, que solo piensa en su promoción personal, en unos sueldos millonarios a costa de la miseria de gran parte de la ciudadanía.

El pan y circo sigue siendo la estrategia de los mediocres, aquellos que viven de la política y el nepotismo, heredando cargos familiares y caciquiles, mientras destrozan las vidas de cientos de miles de personas, condenadas al desempleo, a la miseria, a sobrevivir entre prestaciones exiguas, bancos de alimentos, comedores sociales y una corrupción política generalizada, que en las islas bate todos los récords, superando incluso a la putrefacta Marbella, donde la asquerosa caterva político-empresarial comenzó sus pinitos para el robo y el saqueo de todo lo público. (...)"         (Viajando entre fronteras, 07/05/2014)

12.5.14

Madres desesperadas de madrugada robando pan de los portales en Canarias

"Madres desesperadas en los barrios de Canarias, de madrugada robando pan de los portales, avergonzadas y con hijas/os de estómagos vacíos, sin cenar, esperando un desayuno de pan con pan.

Esto está sucediendo en la nocturnidad de una primavera todavía fría de unas islas saqueadas por la banda político-empresarial, donde salen antes del alba, sigilosas, abrigadas, en silencio, buscando las bolsas de pan que todavía mucha gente deja en las puertas hasta despertar, en el reparto del confiado panadero. 
Pan calentito que iría bien untado de mantequilla, mermelada o queso fundido, pero que en la mayoría de los casos es puro “pan con pan”, un bocata de imaginación que muchas madres estimulan: “ahora cariño lleva dentro salchichón o salami, mortadela italiana, queso gouda, nocilla, una tortillita de papas sin cebolla como a ti te gusta”. 

El chiquillo, la chiquilla desnutrida/o cierra los ojos y muerde el crujiente pan, sintiendo esos sabores imaginarios en el fondo de su sufrido subconsciente desesperado, como un juego terrible y triste, llegando a saborear esas ricuras en sus exiguas bocas, acostumbradas a la necesidad, al hambre, a no cenar, a depender de un comedor escolar para no morir de inanición.

Las calles de la madrugada tienen ahora sus hermosas brujas particulares que avanzan entre el rocío, abrigadas hasta el cuello, bajando escaleras sin hacer ruido, buscando el alimento para sus hijas/os, recorriendo las calles de los llamados pudientes, donde pueda quedar un mendrugo tierno que pueda salvar la vida de la chiquilla enferma, del pibe con anemia, del bebé con cáncer en fase terminal hace varios meses, de la hija de Gladys que fue detenida en el Corte Inglés con solo 8 años, simplemente por robar un bote de leche para su hermana lactante, la misma que se desmaya en clase por no desayunar nunca. (...)

El empobrecimiento infantil en Canarias se sitúa 12 puntos por encima de la media de la Unión Europea y 8 respecto a la media estatal. Estos datos contundentes y terribles, tratan de ser tergiversados por políticos cipayos del gobierno español y canario, junto a su consejera de Asuntos Sociales.

 Reduciéndolos, manipulándolos, para que este genocidio encubierto no salga de nuestras fronteras marinas y mentales, que todo quede en casa, para que cuando comiencen las muertes por hambre no sea tan fuerte el tremendo impacto social."            (Viajando entre la tormenta, 05/05/2014)