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16.2.16

Nuestra gasolina es la quinta más cara de la UE. Y el problema no son nuestors impuestos, de los más baratos de la UE, sino el margen que obtienen petroleras, refinadoras y distribuidoras

"¿Está la gasolina demasiado cara? No, en relación con lo que pagábamos hace un año.
Pero sí, en relación con los precios que pagan nuestros socios europeos. Impuestos aparte, el coste / litro que paga el consumidor español es el quinto más caro de la UE.

Gracias a que los impuestos que se le cargan al carburante son aquí muy inferiores —58%, contra 68% de media en la UE— el precio final es de los más baratos: España ocupa el lugar 18, de los 28 socios europeos. O sea, el problema no son los impuestos, sino el margen que obtienen en España las petroleras, refinadoras y distribuidoras: que además suele crecer, menudo cinismo, cuanto más baja el precio internacional del crudo.

Otros repercuten el vertiginoso descenso de este último —más de la mitad, el 52,4%, entre el 13 de julio de 2015 y el 25 de enero pasado— en el precio final al consumidor mucho más rápidamente que España. O sea, trasladan la rebaja obtenida a sus clientes.

En España, esa rebaja fue del 30,7%, mientras que la reducción media de la eurozona fue del 34,1% (Cinco Días, 4/2/2016). ¿Dónde van a parar esos cuatro puntos de diferencia? A la faltriquera del sector petrolero, en vez de al bolsillo del consumidor.  

(...) la CNMC, multó hace un año a Repsol, Cepsa, Disa, Galp y Meroil con un total de 32,4 millones por trapichear contra la competencia y los consumidores, pactando en secreto precios o ayudándose con información mutua en perjuicio de terceros. 

Y ha emitido 30 recomendaciones (“Bajarpreciogasolina”, en su blog) para reducir el oligopolio incorporando más actores a la privada CLH (almacenamiento y logística) y las tarifas de la pública CORES (reservas y control de existencias). 

Si todo eso tuviese efecto, bajaría aún más el precio, y ese margen podría dedicarse a preparar (energías renovables, eficiencia energética) el momento en que suban los precios del petróleo."                ( , El País, 9 FEB 2016)

12.2.16

Deutsche Bank, un banco fétido... huele a corrupción global

"(...)  El primer banco alemán, el Deutsche-Bank, arrojó en 2015 pérdidas por 6.700 millones de euros. Se hundió en Bolsa a finales de enero, se recuperó una pizca.

Pero eso es el corto plazo. La clave es que desde la crisis financiera de 2008 solo se desploma. Entonces, la acción cotizaba a 100 euros; ahora oscila en torno a los 17, una quinta parte corta. (...)

Claro que eso resulta de los saneamientos de morosos e incobrables, los costes de reestructuración (canceló 35.000 empleos y abandonó 10 países en 2015), el pago de multas por conductas ilegales (e inmorales) en EE UU, en Reino Unido, en Bruselas, pronto hasta en Rusia (mantiene ¡6.000! pleitos).

La clave del desplome es su joya de la corona, la banca de inversión: la especulativa de estilo anglosajón, mucho más que descontar letras, mantener participaciones y aguantar clientes humildes y pesados al estilo renano. Eso se le hundió con Lehman. Antes de la crisis generaba el 70% de los beneficios del grupo; ahora produce pérdidas. Y no encuentra recambio fácil.

Sin retrotraernos al antisemitismo de los años treinta (podríamos), el último septenio del primer banco alemán es un despropósito continuado: ríanse de los problemas españoles, italianos o griegos.

La Deutsche trapicheó con las cuentas falsas de Enron y World.com en 2001-2002. Maquilló sus datos en las ingentes hipotecas subprime americanas. Multiplicó sin tasa los bonus de sus jefazos. 

Fue multada con 2.252 millones de euros por trampear con el líbor en el mercado de Londres: empujaban el tipo de interés al alza cuando antes de la crisis había demanda y podían conseguir tipos más remuneradores para sus préstamos; y a la baja cuando les convenía lo contrario, endeudarse a bajos tipos.

Más. Su copresidente Fitscher fue procesado por blanqueo y evasión fiscal al eludir el IVA en los certificados de emisiones de CO2. Apostó a la baja y al descubierto (desafiando a su Gobierno) contra empresas españolas. Y espió a periodistas y directivos.

Deutsche es solo la punta del iceberg del añorado capitalismo humanista reconvertido a capitalismo desalmado, de amiguetes, de casino y de trileros. Un banco aún grande. Pero fétido."                    ( , El País ,12 FEB 2016)

12.10.15

78.000 millones es el perjuicio que el dieselgate puede ocasionar a la Volkswagen. Alemania puede perder el 1,1 de su PIB. ¿Qué ha pasado para que Estados Unidos lance tamaño torpedo contra Berlín?

"El escándalo de Volkswagen con el fraude de las emisiones es la última chorizada de una empresa de aquel país que prodiga lecciones de moralidad en Europa. Un dato más en la larga serie de los últimos años, una especie de versión teutona en el siglo XXI de aquel cutre Celtiberia show de Luis Carandell. 

El “Teutonia-show”, podríamos decir; la financiación de la burbuja inmobiliaria en países como Estados Unidos, España o Irlanda; la crisis de los pepinos, el aeropuerto de Berlín, la Filarmónica de Hamburgo, el Germanwings, la eurocanallada griega… Por ahí todo claro, pero, ¿es este escándalo un asunto técnico? Cuesta creerlo.

Credit Suisse estima en hasta 78.000 millones de euros el perjuicio que el dieselgate puede ocasionar a la primera empresa automovilística alemana. Una bonita suma. Por si sola ya supera en un 60% el coste del mayor vertido petrolero de la historia, la catástrofe Deepwater Horizon de la compañía BP en el Golfo de México de hace cinco años. En París, Axa Investment Managers cree que el asunto le costará a Alemania alrededor del 1,1% de su PIB.

Según el economista Andrew Rose, un gurú de la ciencia de la exportación y el comercio de la Universidad de California, cada punto de caída en el índice de simpatía que un país suscita, resta un 0,5% a las compras procedentes de ese país. 

Sin contar siquiera el efecto que el siniestro factor Wolfgang Schäuble ha tenido sobre las maltrechas germanofilias en el Sur de Europa, es evidente que el caso VW va a tener consecuencias devastadoras, pronostica el avispado economista alemán Thomas Fricke. 

El sector automovilístico representa más del 17% de la exportación alemana. Pocas cosas podían hacer más daño. Con todo esto en la mollera, la pregunta que se impone es bien simple: ¿Qué ha pasado entre Estados Unidos y Alemania para que una agencia del gobierno lance tamaño torpedo contra Berlín?

Ignorar esta pregunta sería mucho peor que pensar cándidamente que los parámetros de emisiones de los automóviles los deciden los burócratas de Bruselas, o que el sin límite de velocidad de las autopistas alemanas lo decide el cuerpo de diputados del Bundestag. (...)

La conexión entre políticos y grandes empresas es estrecha y conocida. Antaño propiedad pública, Volkswagen aún es hoy propiedad del Land de Baja Sajonia (en un 20%) y todos los políticos de ese Land (por ejemplo el ex canciller Gerhard Schröder o el actual vicecanciller Sigmar Gabriel) mantienen estrechos vínculos con la casa. 

El gobierno alemán conocía perfectamente el fraude que ahora ha estallado, como sabían los tecnócratas de Bruselas que los procedimientos para medir emisiones son un timo capaz de competir con el de la estampita. Lo mismo vale para la proyección mundial y mediática de estas gigantescas y poderosas empresas.

Se ha hablado mucho del origen nazi de VW (Seat también fue una criatura del régimen franquista), pero mucho menos del papel que Volkswagen desempeñó, por ejemplo durante la dictadura de los generales brasileños (1964-1985) confeccionando listas negras para los militares entre sus empleados, cuando su jefe de seguridad en Sao Paolo (desde 1959 hasta 1967) era Franz Stang, ex comandante de los campos de exterminio nazis de Sobibor y Treblinka, como ha recordado oportunamente el portal German Foreign Policy.

En París, Le Canard Enchaîné ha denunciado el chantaje al que la agencia encargada de comprar los espacios publicitarios de VW en la prensa francesa sometió a una veintena de diarios regionales: si querían seguir recibiendo publicidad y a fin de no perturbar la campaña de anuncios, debían renunciar a publicar informaciones sobre el dieselgate durante los días en que se publicaran los anuncios. 

Solo tres diarios, sobre una veintena protestaron… Por desgracia este es el mundo real, y en este mundo hay que ir con el escepticismo y las preguntas por delante.

Quien crea que asuntos de tanta trascendencia como un puñetazo en el bajo vientre de Alemania las decide un fontanero de la agencia ambiental de Estados Unidos, se equivoca. Cuando se trata de lanzar un torpedo de tal calibre contra un país amigo, es que ocurre algo en la relación y se quiere lanzar una advertencia, por lo menos. 

Las negociaciones del TTIP, el acuerdo de “libre comercio” diseñado para ponerle la guinda a la gran involución actualmente en curso, no van bien. En el mundo en general, cada vez más cosas escapan al control de Estados Unidos, que por ejemplo en Oriente Medio parece carecer de toda estrategia coherente. 

Más que nunca hay que mantener bien amarrados a los vasallos europeos. No sé por donde vienen los motivos de esta fenomenal colleja que ha recibido Merkel, pero no duden que la ha recibido con toda la bendición del poder imperial."         (Rafael Poch , La Vanguardia, en Rebelión, 09/10/2015)

8.10.15

Condenado el Banco de Santander por endosar un producto financiero “diseñado para que el cliente entrara en pérdidas siempre”

"La complejidad de los productos financieros ha hecho que el “siempre gana la banca” pueda en ocasiones verse superado por un terrible “el cliente pierde seguro”: el Tribunal Supremo acaba de condenar al Banco de Santander a devolver el dinero que cobró a una cooperativa zaragozana por un producto financiero en el que esta “ jugaba siempre a pérdidas”.
 En realidad fueron siete contratos consecutivos cuya cuantía fue aumentando hasta superar los dos millones de euros.

La referencia a la posición de perdedor permanente consta en la sentencia por la que la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Zaragoza ratificó el fallo del juzgado de Primera Instancia e impuso al banco las costas del pleito. También le condenó a pagarlas el juez que dictaminó inicialmente sobre el asunto y ha vuelto a hacerlo la Sala Primera del Supremo, que ha desestimado el último recurso de la entidad financiera.

El tribunal provincial, que destaca que “el propio perito del banco” admitió “de manera esclarecedora” en el juicio esa tesis del perjuicio asegurado, califica el contrato de permuta financiera – 'swap' en la jerga bancaria- que el Santander le endosó a la Cooperativa Vitivinícola de Longares como “un producto diseñado para que el cliente entrara en pérdidas siempre” y con el que “la entidad vulneró en todo caso el deber de lealtad contractual que le impone la legislación sectorial”.

La cadena de 'swap' comenzó en 2006. El “nocional” o cifra en la que se basa el negocio del segundo ya fue de 500.000 euros. El séptimo alcanzó los 2.030.000 euros. “Los siete contratos se suscribieron de forma sucesiva con una clara relación con el endeudamiento de la cooperativa”, sostiene el banco, que mantiene que incluían anexos que explicaban los posibles escenarios que podían producirse y que, en el caso del último, contenía “unas claras advertencias sobre los riesgos” y estaba “precedido de los test de conveniencia e idoneidad” que la ley obliga a firmar a quien los suscribe.

Los tribunales concluyen lo contrario, por lo que han anulado todos los contratos, han establecido un saldo de 75.144 euros a favor de la cooperativa y han condenado al banco a devolverle, con intereses, todas las cantidades que le cargó desde marzo de 2010.

Un 'swap' es un contrato financiero en el que banco y cliente acuerdan intercambiar “flujos de caja” de acuerdo con determinadas fluctuaciones. Normalmente, la referencia es la evolución de distintas divisas. 

La legislación los califica como “complejos” y “de riesgo”, por lo que obliga a los bancos cumplir “a unos severísimos deberes de información precontractual” y de lealtad que le impiden “ofertar y concertar productos claramente desventajosos para el cliente. Y ello aunque no medie un contrato de asesoramiento”, señala la Audiencia.

En este caso, “existía una absoluta desproporción entre las horquillas en las que podía resultar un beneficio (léase pretendida cobertura) para la Cooperativa y la horquilla en la que entraba en pérdidas”.

“El último swap, el de una más fácil comprensión teórica -añade-, no es en realidad tal permuta, sino un mecanismo para dilatar las pérdidas generadas por los anteriores, lo que lleva a sentar unas condiciones ya siempre a pérdidas en la previsión inicial”. De hecho, los tribunales apuntan que “no resulta entendible ni coherente esa sucesión contractual, que no es explicable desde la posición e intereses del cliente”.

Detrás del escándalo de Volkswagen está la imposibilidad del capitalismo verde.

"El escándalo VW merece ser incluido en una antología de ejemplos concretos de la imposibilidad del capitalismo verde. Conocemos los hechos: el gigante automovilístico alemán ha engañado para hacer creer que sus vehículos diesel cumplen con los estándares de contaminación de EE.UU. para el NOX (varios óxidos de nitrógeno que contribuyen a la formación de smog). 

El engaño es crudo y deliberado: los coches están equipados con un pequeño programa que, en las pruebas, activa el dispositivo de recirculación del gas del escape y lo cierra en condiciones normales. El limite de las emisiones de NOX en los EE.UU. es de 0,04 g / km en la Ley de Aire Limpio. 

En el laboratorio, gracias a la recirculación del gas, se cumple con el límite: el coche es "limpio". Pero en la calle, se supera más de cuarenta veces dicho umbral: el coche es (muy) sucio. El truco fue revelado el 18 de septiembre por la Agencia Ambiental de Estados Unidos (EPA). Once millones de vehículos en todo el mundo están afectados. El escándalo es enorme. (...)

¿Por qué el fabricante líder en el mundo, buque insignia de la calidad hecho en Alemania utilizó un truco tan descarado, a pesar del riesgo de ser descubierto con las manos en la masa? El ultraliberal semanario The Economist adelanta tres respuestas inter-relacionadas y que valen ni el papel en el que están escritas (edición del 26/9 al 10/2/2015). 

La primera es la competencia por el liderazgo global: para vencer a Toyota a corto plazo, era de importancia estratégica que VW la superase en volumen de ventas en el (pequeño) mercado de automóviles diesel en EE UU , cuyos estándares de NOX son restrictivos que en Europa. 

El segundo es el coste: las técnicas catalíticas para reducir la contaminación siguen siendo más caras para el diesel que para los motores de gasolina, VW había encontrado el huevo de Colón adaptado al mundo ultra competitivo de la industria automotriz: ¡pretender cumplir con las normas, y punto! 

La tercera razón es la mejor, y no puedo resistir el placer de citar el ultra-liberal semanario que defiende la bandera del capitalismo desde septiembre de 1843: "Los fabricantes de automóviles, los europeos en particular, están acostumbrados a escapar barato de este tipo de asuntos. Sus trampas son un secreto a voces (an open secret) en la industria. 

Esto puede explicar por qué los competidores de VW también han visto sus acciones caer. El crimen de VW es, sin duda, particular, pero está lejos de ser el único fabricante que produce vehículos que están muy por debajo del rendimiento esperado por los reguladores. 

La Unión Europea no es tan exigente en términos de NOX como los Estados Unidos. Se centra más en la eficiencia energética y las emisiones de CO2 para el que sus umbrales son los más altos del mundo. 

El problema es que estas limitaciones severas tienen poco que ver con lo que los vehículos emiten en la calle. Según Transportes y Medio Ambiente, un grupo de presión verde, la brecha entre las cifras supuestas de ahorro de combustible (y por tanto de las emisiones de CO2 - DT) y las cifras de un conductor promedio creció un 40% en los últimos años".
 
¿Cómo es posible? Simplemente porque el regulador europeo que establece los estándares de contaminación no es responsable de comprobar su aplicación. The Economist explica. "Es posible que algunas empresas utilicen un truco de software para hacer trampas en las pruebas de eficiencia energéticas europeas. 

Pero, como dice Nick Molden de Emission Analytics, un consultor británico, el sistema de pruebas europeo es tan obsoleto y tan dado a los abusos que los fabricantes no tienen que molestarse con tales sutilezas. Las empresas prueban sus propios vehículos bajo los auspicios de organizaciones de pruebas certificadas por los gobiernos nacionales. 

Sin embargo, estas organizaciones son empresas que compiten por el negocio. (...) Son conscientes de que su capacidad de ‘optimizar’ los procedimientos de prueba es una manera de ganar clientes. En la práctica esto significa hacer todo lo posible para asegurarse de que los coches probados tienen mucho mejores resultados que las versiones que se venden en el mundo real". 

Pruebas trucadas 

El autor del artículo da detalles: "Los coches que se prueban típicamente han sido modificados para ser tan frugales en su consumo como sea posible. Lo que añade peso, como la insonorización, se elimina. La fricción se reduce mediante la eliminación de los espejos laterales y colocando adhesivos en las ranuras entre los componentes. Lubricantes especiales hacen que el motor funcione más silenciosamente. 

Neumáticos de baja fricción son hiper inflados con mezclas de gases especiales. El generador está desconectado, de modo que se transmite más potencia a las ruedas, pero la batería se descarga al final (de la prueba). Los coches pueden ser llevados a regímenes de altas revoluciones y es común que las pruebas se llevan a cabo a la temperatura ambiente admisible más alta - otra forma de aumentar la eficiencia". 

"Lo peor, sin embargo - siempre según The Economist - es que una vez que se ha producido una declaración de eficiencia de los vehículos de prueba (y, por tanto, el cumplimiento de los límites de emisión de CO2/ km - DT) nadie comprueba si esta medición es correcta o no. 

En América, los fabricantes de automóviles son responsables de sus propias pruebas. Pero la EPA compra vehículos al azar para probarlos más tarde y ver si los vehículos vendidos al público cumplan con los certificados. Si los números no concuerdan, puede dar lugar a multas sustanciales. En 2014, Hyundai-Kia tuvo que pagar $ 300 millones por la tergiversación de sus cifras de consumo".  (...)

El diario alemán Bild, que proporciona esta información, preguntó a la dirección de Bosch sobre la respuesta de Volkswagen a estas advertencias. La Respuesta de su portavoz fue: "en el contexto de las relaciones comerciales con Volkswagen, estamos obligados por la confidencialidad" (RTBF-Info, 09/27/2015). 

En segundo lugar, el Gobierno alemán y la Unión Europea son conscientes del engaño, al menos desde el verano (y muy probablemente antes), como se evidencia por una respuesta del ministro competente a una pregunta de un diputado verde en el Bundestag (Le Soir , 09/22/2015).
En tercer lugar, un detalle técnico-económico que es importante es que no se puede, sin aumentar exorbitantemente los costes, reducir las emisiones de NOX y de CO2 de los motores diesel y mantener la potencia a la que los fabricantes han habituado a sus clientes. 

En cuarto lugar, además de CO2 y NOX, los motores diesel y los motores de gasolina son responsables de la emisión masiva de nano partículas que aumentan muy considerablemente el riesgo de cáncer, enfermedades cardiovasculares y trastornos respiratorios. Pero esto, los protagonistas prefieren no hablar demasiado, estén a un lado u a otro del Atlántico. 

Claras como el agua de manantial 

Y ahora extraigamos algunas conclusiones. Son claras como agua de manantial - y tanto más evidentes cuanto surgen de admisiones hechas espontáneamente por un medio de comunicación que esta realmente por encima de toda sospecha de anticapitalismo (por decirlo suavemente). 

El engaño de VW es consecuencia de los mecanismos capitalistas de la competencia con fines de lucro. Las empresas de piezas y repuestos también son responsables, si bien afirman que su mano izquierda no sabe lo que hace su mano derecha. 

El estigma cae en VW pero es muy probable que todos los fabricantes de automóviles hacen trampa, bien para satisfacer los límites de emisión de NOX (más severos en los EE.UU. que en Europa) bien para cumplir con los límites de emisiones de CO2 (más severos en Europa), o por ambas razones a la vez. 

Todos estos chanchullos están cubiertos por el "secreto comercial" o el "secreto industrial", que son casos específicos del “derecho de propiedad” capitalista. 

En la UE, este fraude de contaminación se institucionaliza a través de un sistema de "regulaciones" que los gobiernos saben que existe sólo para divertir a la galería y para proporcionar un mercado a las organizaciones de certificación de pruebas ... cuyo objetivo prioritario es evadir las normas para atraer clientes.  (...)

Desde mediados de los años 70, la industria del automotriz conoce un proceso global permanente de reestructuración, fusiones y concentraciones en un entorno competitivo sin piedad, sin dejar de ser un pilar del sistema. Los nuevos requisitos medioambientales imponen restricciones adicionales a este pilar, ya que en tres o cuatro décadas deberá encontrar una alternativa a los combustibles fósiles. Una alternativa, pero cual: ¿hidrógeno o electricidad? 

Nadie puede adivinar cual será, pero una cosa es segura: en ambos casos, los costes serán enormes. Que el fabricante líder mundial se arriesgue a hacer trampa con los estándares de contaminación es muy revelador de la extrema dureza de la lucha intercapitalista en este contexto. 

Que los gobiernos de la Europa "democrática" y los organismos de la UE tapen estas malas prácticas dice mucho acerca de su carácter de funcionarios del capital. Por todas estas razones, el asunto VW probablemente permanecerá en la historia como un acontecimiento en el sentido más fuerte del término, es decir, con un "antes" y "después".  (...)

"VW, Das Auto.", anuncia la arrogante publicidad del grupo. Inusual en este tipo de mensaje, el punto final refleja una determinación de acero, tiránica y exclusiva. Esta determinación no es sólo de los jefes de la empresa de Wolfsburg. 

Es la de "Das Kapital.” En general, de todos aquellos lobos a los que la lógica del beneficio obliga, para sobrevivir, a tomar todas las medidas necesarias para la continuación de su trabajo destructivo sobre las espaldas de los explotados, de su salud y del medio ambiente."              (Daniel Tanuro , La Gauche, en Rebelión, 06/10/2015)

1.10.15

La economía del engaño ha llegado al corazón de la vieja Europa alemana... Deutsche Bank, Siemens, Volskwagen

"Aún no se conocen todas las consecuencias del escándalo Volskwagen (VW) —millones de automóviles trucados para disimular sus emisiones contaminantes— y su capacidad de contagio. 

Pero en estos momentos intermedios de la investigación emerge lo escrito por Adam Smith, uno de los economistas más queridos por el empresariado universal: "Los comerciales del mismo sector rara vez se reúnen, incluso para entretenimiento y diversión, sin que la conversación termine en una conspiración contra el público, o en alguna estratagema para aumentar los precios" (La riqueza de las naciones). (...)

Y quizá de dos sistemas de valores opuestos sobre el lugar del hombre en la empresa, el lugar del mercado en la sociedad y el papel del orden legal en la economía internacional". El capitalismo anglosajón sería el más despiadado; el renano, instalado sobre todo en Europa, una especie de capitalismo de rostro humano en comparación con el primero.

Desde hace tiempo el primero es netamente hegemónico: el capitalismo renano lleva tiempo perdiendo esencias en beneficio del primero. Cada reforma es una concesión, un retroceso. La decadencia europea también se ha plasmado en esto. 

Hace 14 años, poco después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, la América corporativa (el corazón del capitalismo anglosajón) sufrió la mayor crisis de su historia con la quiebra de multitud de compañías estadounidenses; las principales, Enron y WorldCom, a las que se denominó "las Torres Gemelas del capitalismo americano".

 Muchas fueron quiebras fraudulentas que arruinaron a inversores, accionistas, empleados y jubilados, y que pusieron en cuestión diversos papeles al mismo tiempo: el de los bancos de inversión que recomendaron comprar acciones de esas empresas hasta el día antes de su estallido; el de las agencias de calificación que valoraron sus acciones al nivel más alto (triple A); el de las auditoras que daban sus cuentas por limpias y sin salvedades; el de la prensa especializada que alababa, sin espíritu crítico, la labor de los líderes de la nueva economía; y el de los organismos reguladores que, por miopía o por complicidad, las dejaron seguir operando dentro de la economía del engaño.

Ahora, esta última —la economía del engaño— ha llegado al corazón de la vieja Europa. Se recuerda que no sólo VW ha dañado la credibilidad de sus accionistas y clientes, sino que antes otras empresas patrón oro de Alemania (Deutsche Bank, Siemens,...) se han visto sacudidas por las manipulaciones, las irregularidades y las mordidas.

La cuestión es si son tan diferentes ambos tipos de capitalismo, y si sus excesos son la excepción y no la regla de actuación. Cuando se repasa la lista de bancos y empresas que han cometido fraudes, en ella está buena parte de la aristocracia empresarial del mundo civilizado."                (   , El País, Madrid 28 SEP 2015)

30.9.15

La economía del engaño afecta a buena parte de la aristocracia empresarial mundial

"Aún no se conocen todas las consecuencias del escándalo Volskwagen (VW) —millones de automóviles trucados para disimular sus emisiones contaminantes— y su capacidad de contagio. 

Pero en estos momentos intermedios de la investigación emerge lo escrito por Adam Smith, uno de los economistas más queridos por el empresariado universal: "Los comerciales del mismo sector rara vez se reúnen, incluso para entretenimiento y diversión, sin que la conversación termine en una conspiración contra el público, o en alguna estratagema para aumentar los precios" (La riqueza de las naciones). (...)

Y quizá de dos sistemas de valores opuestos sobre el lugar del hombre en la empresa, el lugar del mercado en la sociedad y el papel del orden legal en la economía internacional". El capitalismo anglosajón sería el más despiadado; el renano, instalado sobre todo en Europa, una especie de capitalismo de rostro humano en comparación con el primero.

Desde hace tiempo el primero es netamente hegemónico: el capitalismo renano lleva tiempo perdiendo esencias en beneficio del primero. Cada reforma es una concesión, un retroceso. La decadencia europea también se ha plasmado en esto. 

Hace 14 años, poco después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, la América corporativa (el corazón del capitalismo anglosajón) sufrió la mayor crisis de su historia con la quiebra de multitud de compañías estadounidenses; las principales, Enron y WorldCom, a las que se denominó "las Torres Gemelas del capitalismo americano".

Muchas fueron quiebras fraudulentas que arruinaron a inversores, accionistas, empleados y jubilados, y que pusieron en cuestión diversos papeles al mismo tiempo: el de los bancos de inversión que recomendaron comprar acciones de esas empresas hasta el día antes de su estallido; el de las agencias de calificación que valoraron sus acciones al nivel más alto (triple A); el de las auditoras que daban sus cuentas por limpias y sin salvedades; el de la prensa especializada que alababa, sin espíritu crítico, la labor de los líderes de la nueva economía; y el de los organismos reguladores que, por miopía o por complicidad, las dejaron seguir operando dentro de la economía del engaño.

Ahora, esta última —la economía del engaño— ha llegado al corazón de la vieja Europa. Se recuerda que no sólo VW ha dañado la credibilidad de sus accionistas y clientes, sino que antes otras empresas patrón oro de Alemania (Deutsche Bank, Siemens,...) se han visto sacudidas por las manipulaciones, las irregularidades y las mordidas.
La cuestión es si son tan diferentes ambos tipos de capitalismo, y si sus excesos son la excepción y no la regla de actuación. Cuando se repasa la lista de bancos y empresas que han cometido fraudes, en ella está buena parte de la aristocracia empresarial del mundo civilizado."                (   , El País, Madrid 28 SEP 2015)

18.9.15

“Cajas de zapatos” con 300.000 euros, así almacenaban los sobresueldos que presuntamente recibían dirigentes del PP... y los viajes pagados del hijo de Aznar

"ELPLURAL.COM ha tenido acceso a la grabación que la funcionaria del Ayuntamiento de Boadilla que destapó la trama Gürtel, Ana Garrido, realizó de forma secreta a la exsecretaria de Francisco Correa, Maica Jiménez. Una grabación que se ha incorporado a la causa del caso Gürtel  y que ha puesto en el disparadero al presidente del Senado, Pío García-Escudero.

Pero en las grabaciones Maica Jiménez no sólo se limita a citar a García-Escudero como uno de los dirigentes del Partido Popular que supuestamente visitaba a Correa de noche y salía con sobres de su despacho, sino que ofrece detalles del modo en el que operaba el cabecilla de la trama.

En “caja de zapatos”

Así, en un fragmento de la conversación, la exsecretaria de Francisco Correa explica que el dinero que supuestamente después se repartía en sobres a algunos dirigentes del Partido Popular lo almacenaban en “cajas de zapatos”.  En estos términos se explica Maica Jiménez:

- Secretaria Francisco Correa: “Es una persona (en referencia a José Luis Izquierdo, el ‘tesorero’ de la trama) que es muy buena persona. Pero Paco le tenía…”.

- Ana Garrido: “Ya, pero por qué sabría algo de él. Me imagino. ¿si no?”

- Secretaria Francisco Correa: “No. Porque veía que era una persona muy profesional pero muy débil. José Luis tenía mucho miedo a Paco, a que le despidieran, le echasen a la calle y contratará a un administrativo”.

- Ana Garrido:  “Sí, que más que por (inaudible), era por temor”.

- Secretaria Francisco Correa: “Sí. Era su hombre de confianza. Era como… ‘José Luis ve al banco y saca 300.000 euros. Ya sabes cómo’. Y venían en cajas de zapatos”.

- Ana Garrido:  “¿Venían en caja de zapatos?”.

- Secretaria Francisco Correa: “Sí. Entra con su bolsa y demás, y era como ‘ahora me voy al banco’ y volver al ratito”.

“El hijo de Aznar”

En otro fragmento de la conversación, la secretaria de Francisco Correa hace referencia a una de las empresas de la trama corrupta, Pasadena Viajes, a través de la cual se organizaban cientos de desplazamientos de dirigentes del Partido Popular. Entre los que viajaban, siempre según lo manifestado en esta conversación por Maica Jiménez, figuraría el “hijo de Aznar”.

- Secretaria Francisco Correa: “Tenían una agencia de viajes”.

- Ana Garrido: “Pasadena Viajes”.

- Secretaria Francisco Correa: “Exacto. A través de Pasadena Viajes era desde donde se sacaban todos los billetes de avión, de alojamiento (…) para yo te pago el viaje y me pasas a business “. (…)

- Secretaria Francisco Correa: “Gente como…”

- Ana Garrido: “El hijo de Aznar. Yo he visto esos billetes”.

- Secretaria Francisco Correa: “Yo he visto el billete porque te lo mandaban por fax, llegaba directamente a la oficina y entonces se lo llevaba Paco (Correa) y se lo entregaba a quien correspondiera”."                 (El Plural, 17/09/2015)

16.12.14

¿Qué está pasando para que los casos de fraude contable se generalicen en todas partes?

"(...) ¿Qué está pasando para que los casos de fraude contable, aquí y allá, se generalicen por doquier? 

No encontrarán respuesta alguna en esos "expertos", dedicados en cuerpo y alma a "analizar" el programa económico de otros. Sin embargo, de vez en cuando, nos topamos con determinados análisis económicos que nos devuelve la fe en nuestra profesión de economistas.

 Uno de esos casos raros es James Montier, estratega de la gestora de fondos estadounidense GMO, cuyos estudios siempre tienen algo que aportar. Acaba de publicar recientemente un artículo sublime bajo un título sugerente, “The World Dumbest Idea”, algo así como “la idea más muda del mundo”. En él encontramos la razón de fondo de la enorme cantidad de fraudes contables.

Maximizar el valor de la acción                       
                                          
Montier empieza explicando cómo las finanzas ofrecen sin duda un amplísimo abanico de pésimas ideas, todas ellas alrededor de hipótesis falsas -eficiencia de los mercados, racionalidad de los inversores…-. 

Y entre esas malas, malísimas ideas, analiza una de ésas asumida ya no solo en determinados ambientes académicos, sino también en el oxímoron de la sabiduría convencional, es decir, entre los que habitan en el mundo real. Nos referimos a la maximización del valor de los accionistas.

La subida a los altares y la sacralización de la maximización del valor de la acción se remonta a un editorial de Milton Friedman de 1970 en el que sostenía que "solo hay una responsabilidad social de las empresas, utilizar sus recursos y participar en actividades diseñadas para aumentar sus ganancias...". 

Al amparo de la llegada al poder de los neoconservadores Ronald Reagan y Margaret Thatcher, la imposición de la Teoría Neoclásica se tradujo, desde el lado del gobierno corporativo, en cómo conseguir que los ejecutivos se centrasen en la maximización de la riqueza de los accionistas. 

Combinando la hipótesis de eficiencia de mercados con la Teoría de Agencia ello se lograría, según la economía financiera neoclásica, maximizando el precio de la acción. Para ello habría que alinear los intereses de los gestores con el de los accionistas, remunerando de manera generosa a los primeros según la evolución del precio de la acción.

Montier plantea una crítica atroz al objetivo de la maximización del valor de la acción. Demuestra en primer lugar que ha fracasado en su objetivo último. En el período donde la maximización del precio de la acción se impuso como dogma del gobierno corporativo, los accionistas no solo no obtuvieron mayores retornos, sino que en realidad se produjo un desempeño corporativo mucho más pobre.

Sin embargo, las implicaciones y daños causados por el foco unívoco y exclusivo del gobierno corporativo hacia la maximización del valor de la acción son mucho más amplios y afectan a toda la sociedad. James Montier apunta en esencia a tres hechos estilizados. 

En primer lugar la disminución y las bajas tasas de inversión de las empresas, aspecto fundamental del que ya hemos hablado en otros blogs previos. En segundo lugar la desigualdad creciente; y, finalmente, y relacionado con el punto anterior, una participación del factor trabajo sobre el PIB cada día más baja.

Teniendo en cuenta la disminución de la esperanza de vida tanto de una empresa como de la permanencia del director ejecutivo de la misma en su puesto, es normal que muchos directivos estén dispuestos a sacrificar valor a largo plazo para obtener beneficios a corto plazo.

 Ello se traduce en menores inversiones en las empresas que cotizan en bolsa. Concretamente para Estados Unidos la tasa media de inversión anual sobre los activos totales es casi dos veces mayor entre las empresas que no cotizan en bolsa (6,8%) frente a aquellas que sí cotizan (3,7%). 

Esta preferencia por la baja inversión tiene sentido dada la alineación de los ejecutivos y accionistas. Hemos pasado de un cambio en el modus operandi de conservar y reinvertir, previo a la era de maximización del valor de la acción, a reducir y distribuir actual.

Para ver cómo además todo esto está relacionado con la creciente desigualdad sólo es necesario entender quién se beneficia de un mercado de valores ascendente. Solamente aquellos que poseen acciones. 

El 1% acapara casi la mitad del mercado de valores. Si examinamos además la relación entre la remuneración del equipo gerencial y los trabajadores, la situación alcanza niveles grotescos. Incluyendo salario, bonos, donaciones de acciones restringidas, opciones ejercidas, y los pagos de incentivos a largo plazo, la relación en Estados Unidos se ha incrementado de 20 veces en 1965 a un las 300 veces actuales. En España todavía es peor. No hay ninguna duda de que la maximización del valor de la acción ha jugado un papel importante en el aumento de la desigualdad. (...)"           (Juan Laborda, Vox Populi, 06/12/2014)

14.10.14

De cómo el FROB se olvidó de los saqueadores de las Cajas

"(...) Hace justamente un año, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) sorprendió a la ciudadanía anunciando que se disponía a realizar un análisis pormenorizado de aquellas operaciones irregulares pergeñadas en las entidades nacionalizadas (Bankia, CatalunyaBanc y por ahí), para llevar ante la Justicia a quienes se hubieran enriquecido ilegalmente con ellas. 

Los responsables del Fondo decían haber activado “un protocolo de detección de las operaciones que podrían ser sospechosas, estando ya trabajando con los servicios de auditoría interna de las entidades afectadas”.

 El anuncio fue recibido como una bocanada de aire fresco en el corrupto lodazal que nos inunda. Había gente con mando en plaza que parecía dispuesta a mirarle los bajos a la pandilla de sinvergüenzas que se enriquecieron en los años del boom inmobiliario. Incluso un servidor dedicó al asunto el artículo correspondiente al domingo 8 de septiembre de 2013 (“El FROB contra los saqueadores de las Cajas”). 

Desde entonces, una cortina de silencio ha caído sobre tan bienintencionado proyecto. Cada vez que el experto de Vozpopuli ha preguntado en el FROB por la marcha de las investigaciones, no ha recibido más que respuestas evasivas. Silencio, la están peinando.

En realidad, el propio FROB ya dio muestras de sus reales intenciones cuando, en el propio anuncio de marras, septiembre pasado, habló de “revisar las operaciones hechas durante los últimos 5 años”, un tope sorprendente que hacía sospechar sobre las intenciones últimas de Economía y del Gobierno, toda vez que las mayores tropelías se perpetraron en los años gloriosos de la burbuja inmobiliaria, es decir, antes de 2008. 

De Guindos dijo el viernes, en pleno escándalo del “tarjeteo opaco”, que fue la auditoría interna de Bankia (ex Caja Madrid) la que detectó hace meses el chanchullo y lo puso en conocimiento, el 26 de junio pasado, de su principal accionista, el FROB (dependiente de Economía), que a su vez dio aviso a Anticorrupción, que ha sido quien finalmente ha pinchado el globo del escándalo. 

El ministro alardeó de que hay “unas 20 operaciones de posible irregularidad que se han remitido a la Fiscalía”, cuando el propio FROB anunció hace un año “tener detectadas 90 operaciones irregulares” de las que, de momento, solo han salido dos a la luz: las tarjeras pecaminosas de Caja Madrid, y las dietas de infarto de Modesto Crespo, ex presidente de la CAM. Una miseria comparada con la multitud de operaciones fraudulentas que llevaron a la mayoría de las Cajas a la quiebra.

La operativa era fácil: se trataba de reunir varios equipos de expertos, no demasiado numerosos -antiguos ejecutivos bancarios, inspectores del BdE o similares-, y ponerlos a trabajar con el material facilitado por el FROB sobre todas las operaciones llevadas a fallidos en los últimos 15 años, que son las que metieron en pérdidas a la cuenta de resultados vía provisiones y terminaron por comerse los recursos propios de las entidades. 

Ver qué tipo de garantías sobre tales operaciones se tomaron, cuáles se han ejecutado y cuáles no y por qué. Qué favores se hicieron y a quién. Los españoles tenían, tienen, derecho a saber qué es exactamente lo que se ha tenido que comer el FROB al nacionalizar las Cajas, y de dónde viene cada una de esas operaciones. 

Derecho a saber quién se ha enriquecido de forma fraudulenta con la quiebra de las entidades. Y aquellos préstamos que tuvieran “bicho” dentro, llevarlos directamente al fiscal para que procediera a poner a los responsables, al dante y al tomante, frente a sus responsabilidades, caminito de Soto del Real en los casos que fuera menester.

El FROB llegó a contactar con muchos expertos en banca, no pocos de ellos prejubilados, para contarles sus planes y mostrarles su deseo de integrarlos en esos equipos. De la iniciativa nunca más se supo.(...)

 Parte importante de los fallidos de las Cajas y del gran boquete que ha sido necesario financiar con los 100.000 millones concedidos a España, se han ido por el desagüe de las plusvalías que un ramillete de listos se han metido en el bolsillo. ¿Dónde está ese dinero? ¿Adónde ha ido a parar? ¿Ha pagado los correspondientes impuestos?

 La respuesta a estas preguntas hubiera sido fácil si de verdad el FROB, es decir Economía, es decir el Gobierno de la nación, hubiera querido desenmascarar a los pocos que se han enriquecido a costa del empobrecimiento de muchos, cumpliendo la promesa realizada hace poco más de un año de perseguir, mediante la creación de los equipos aludidos, todas las operaciones con visos de fraude que obran en su poder. (...)"            (De cómo el FROB se olvidó de los saqueadores de las Cajas, de Jesús Cacho en vozpopuli.com, en Caffe Reggio, 05/10/2014)

7.10.14

¿Qué político del PSUC o de lo que fuera, y que aceptara someterse, no conseguía un buen cargo como historiador o editor o comentarista? Vasallaje y discreción... con Jordi Pujol

"(...) la escena espectacular del balcón de la Generalitat, aquella tarde de mayo de 1985, cuando exonerado de una de las estafas más escandalosas de la historia bancaria de Catalunya, dijo con voz solemne, un tanto agrillada por la emoción:
 “A partir de ahora seremos nosotros los que hablemos de moral y de ética”. Y las masas embebidas ante el líder, como si se tratara de un documental de Leni Reifenstahl.

De ahí la secuencia empalma con la entrada en el Parlament donde sumisamente, como corresponde a un Padrino que va a encontrarse con un subalterno, la presidenta Núria de Gispert recibe al expresident en el umbral y le conduce a las salas altas. Le ha invitado a comer. No creo que haya precedentes en la historia parlamentaria de Europa que un político delincuente haya tenido el privilegio de compartir mesa y mantel con quien va a dirigir el debate.

 (A partir de ahora, cada vez que me cite un juez le pediré respetuosamente a su Señoría que tenga el detalle de invitarme a desayunar; al fin y al cabo yo siempre he pagado más impuestos que el exhonorable, y la justicia se sostiene de eso). ¡Qué gentil es la clase política catalana y qué encantadores son sus comentaristas!

El filme continúa. La intervención emotiva de por qué un buen hombre se ve obligado a estafar por el bien de sus herederos, y a su vez enseña a su hijo cómo en los tiempos oscuros es mejor robar a que te roben; una enseñanza que marcará el destino de este hombre providencial. Una pequeña herencia, entonces suculenta, testimonio más falso que un duro sevillano.

 Luego la pantalla va desgranando las intimidadas declaraciones, reflejando el respeto que les merece el Padrino, que apenas los mira. Casi todos se lo deben todo, porque, como muy bien expresó su señora, modelo de mujer y esposa, al decir de las masas, una Evita Perón con floristería: la Generalitat era su casa.

 Y la voz un tanto quebrada de los líderes de la oposición -eché a faltar la zapatilla del líder de la CUP que exhibió ante Rato, que en este caso yo hubiera sugerido una Chiruca de las de antes, pero le dijo algo conmovedor: le negaba un asiento en el inminente viaje a Ítaca-. Estupefacto debió quedar el exhonorable.

Y entonces llegó el gran momento de este actor de provincias, que no pronuncia bien pero que como la gente le tiene muy visto y muy oído, puede reconstruir las frases sin demasiado esfuerzo. Le salió bordada la insolencia al Padrino. “Yo no soy un corrupto”. Incluso salió Felipe González de avalista, ¡con el pedigrí que le garantiza! 

La casta se protege y los padrinos más; aunque la zona de tu influencia no sea la misma, compartes pasados y trampas y hasta cosas más gordas que la autocensura evita que se escriban. Bastaría con ese momento de la entrevista de Mónica Terribas a Artur Mas: “¿Está usted limpio, president?”. No hacía falta un detector de mentiras ante lo inseguro de la respuesta.

Pero sigamos con el filme. El Padrino de Catalunya, antiguo presidente, expresa una idea genial, un retrato de su personalidad: “Yo me he desnudado”. A inventarse una historia para tontos creyentes sobre una supuesta herencia antes de que le cayera la Hacienda, y la Policía, y los Tribunales; al taparrabos de sus vergüenzas lo llama “desnudarse”. Es toda una concepción del mundo. 

Fue entonces cuando pensé por primera vez que no estábamos ante el redentor de unas clases sociales complacientes con la Dictadura que él había redimido gracias a un panfleto que redactó pero que no tiró en el Palau, y por el que pasaría cárcel, en la que tuvo la fortuna de poder solicitar que fuera Zaragoza, cerca de casa, modesto privilegio que miles de antifranquistas no soñaron. 

En el texto se denunciaba al Caudillo de corruptor de la sociedad catalana, la lucha por la libertad aún no estaba del todo presente y menos en el Palau. Digo, que cuando escuché la insolencia del exhonorable President, pensé por primera vez en la posibilidad de que más que un redentor se tratara de un impostor. Aquí termina el filme y empieza la historia.

Cuando dio por terminada la sesión, que él mismo programó en día y hora, se evidenció que no tenía ganas de seguir representando aquella pantomima. Un Padrino no se somete a sus empleados políticos. Son subalternos y de eso se encargó ese tipo de aspecto definitorio que es Jordi Turull, un sacristán untuoso y servil como un personaje de Goldoni, que ayudó a la misa del Padrino, desdeñoso con aquella feligresía. Ni siquiera agotó el turno que le quedaba. No merecía la pena ni gastar saliva.

¿Y si Jordi Pujol Soley siempre hubiera sido un impostor? El hombre que salió de la cárcel para crear un Banco, no un Partido; cosa insólita en la historia de la humanidad. Un banco que quebró y fraudulentamente, y que gracias al respaldo de una parte de la sociedad catalana, logró envolverse en el patriotismo y la bandera para evitar la humillación de asumir una estafa de la que él salió beneficiado no sólo políticamente sino económicamente.  (...)

¿Qué político del PSUC o de lo que fuera, y que aceptara someterse, no conseguía un buen cargo como historiador o editor o comentarista? Vasallaje y discreción. Lo único importante era la Familia, como los Padrinos. ¿Qué puede hacer un hombre sin familia? Y en verdad que él alimentó de modo suculento a la suya. No fue un político corrupto, fue el jefe de los políticos corruptos. (...)

“La doblez pujoliana es uno de los hallazgos de la historia contemporánea de este país. Ha conseguido hacer de la doblez una moral. Entre el personaje real y el que la gente se quiere creer hay tal diferencia que el resultado es un producto genuino: él es él y su doblez”.

“Y esta doblez pujoliana, que es el privilegio mejor guardado del Olimpo, ha cimentado el denominado oasis catalán. En casi veinte años se ha creado un sindicato de intereses del tal envergadura, que al final se impone como moral social la propia doblez pujoliana: no somos como somos sino como creemos que somos”. (...)"             (La insolencia del Padrino, de Gregorio Morán en La Vanguardia, en Caffe Reggio, 04/10/2014)

12.9.14

España en manos de sinvergüenzas y ladrones

"Ahora que el escándalo de Jordi Pujol y familia está en pleno apogeo conviene tener en cuenta que no nos encontramos ante un caso aislado sino ante una nueva expresión de auténtica corrupción sistémica.

Hace un par de años se publicó un libro titulado Oligarquía financiera y poder político en España (Arresta 2012) escrito por Manuel Puerto Ducet. A pesar de lo que pueda parecer por ese título, el autor no es un izquierdista ni un radical dirigente de Podemos empeñado en hundir la economía española a base de pedir justicia fiscal y democracia económica. 

Es un economista que trabajó como directivo en el banco que gestionaba inversiones vinculadas a fortunas tan singulares, según declara en el libro (p. 97), como las del rey Juan Carlos o las del teniente general golpista Miláns del Bosch. (...)

es un testimonio extraordinariamente útil para comprobar que el problema principal de la economía española es el enorme poder de un puñado de familias que la dominan condicionando a su favor todo tipo de decisiones económicas y políticas, y también para corroborar que ese poder se fraguó en la dictadura franquista.

 Prácticamente todos los apellidos que hoy día dominan los consejos de administración de las grandes empresas españolas son los que hicieron fortunas de la mano sangrienta del dictador, alguno de cuyos ex ministros (como Sánchez Bella, según el testimonio presencial de Puerto Ducet) “traficaba con oro, diamantes y piedras preciosas, con una impunidad alarmante y con una cartera de ilustres clientes que hacían cola en la antesala de su despacho” mientras que “a ningún comisario de policía se le hubiera ocurrido meter la mano allí” (p. 110). 

O cuando los constructores que todavía siguen llenando de cemento nuestro territorio, o sus padres y abuelos, vendían a 175.000 pesetas viviendas que costaban 30.000 y que tenían una subvención del gobierno de 60.000 (p. 37).

El libro es un testimonio de primera mano de cómo actúa el “Sanedrín financiero”, según la expresión del autor del libro, que maneja la economía española imponiendo siempre su voluntad al gobierno o al Banco de España, bajo la batuta todopoderosa de Emilio Botín, presidente del Banco de Santander y, según el autor de este libro, “de profesión impune” (p. 17). 

Un  banquero de algunas de cuyas andanzas para dominar el sector financiero se da cuenta en el libro y que ha sido varias veces imputado por  causas como estafas, enriquecimiento ilícito, negligencia o mala praxis profesional (p. 126). 

Y el libro tiene un especial interés precisamente porque su autor fue directivo de Banif, el banco de inversión vinculado al de Botín que protagonizó un auténtico corralito abusando de la confianza de sus clientes y produciéndoles grandes perjuicios económicos.

 Una estafa y un corralito posterior que, por cierto, nunca preocupó demasiado a quienes ahora se empeñan en asegurar que si un partido como Podemos sigue recolectando votos producirá el hundimiento del sistema financiero.

Y en el libro se muestra además que las estafas y engaños de todo tipo que viene realizando esta oligarquía financiera se llevan a cabo no solo con la ayuda  permanente y más visible de una gran parte de la clase política sino también con la de intelectuales que dicen realizar análisis independientes y, sobre todo, con la de numerosos jueces y fiscales. 

Dice el autor, con razón, que “los departamentos de estudios y análisis de la mayoría de bancos y sociedades no solo se han transformado en coladeros de basura financiera, sino que actúan como departamentos de cosmética al servicio de estos subproductos” (p. 67). 

Y cuenta el libro cómo en España puede ocurrir que Luis de Usera -que llegó a ser director general del Banco Hispano Americano- y su colega Antonio Morenés “se asociaran en la Agencia de Valores Usera & Morenés, falsificando centenares de firmas y utilizando sin su conocimiento los documentos de identidad de jornaleros gaditanos para hacerse con un paquete de acciones de Repsol (…) dos fedatarios públicos, como quien no quiere la cosa, montaron una estafa y sustrajeron la posibilidad de rentabilizar sus ahorros a medio millar de pequeños accionistas de la petrolera (…) con el paso del tiempo y cuando la alarma social se había diluido, un juicio de vergüenza y una condena de compromiso dieron carpetazo al asunto” (p. 128).

 No en vano, como señala el propio autor de este libro, en España “las sentencias en firme falladas en contra de bancos y cajas no superan el 8% del total de querellas” (p. 194). Y, como es bien sabido, si acaso no hay más remedio que condenar a algún que otro delincuente financiero y de cuello banco, el indulto vuelve las aguas de la corrupción a su cauce habitual.

Lo que cuenta este libro, como lo que estamos ahora conociendo sobre la fortuna de Pujol, no son hechos aislados, ni simples anécdotas. Este tipo de testimonios muestran que el poder oligárquico impone que los incentivos, la financiación, el orden institucional e incluso el discurrir de la vida política se dediquen por entero a alimentar sus negocios y no a la creación de riqueza y al mejor aprovechamiento de nuestros recursos o a la satisfacción de las necesidades del conjunto de la sociedad. (...)"          (Juan Torres López, Publicado en Público.es el 3 de septiembre de 2014, en Ganas de escribir,   05/09/2014)

10.1.14

La "berlusconización de Alemania"

"(...) El principal filósofo nacional, Jürgen Habermas, habla de una "berlusconización de Alemania". Sin duda una exageración. En realidad, si se observa el panorama de grandes obras públicas empantanadas, algunas de ellas manifiestamente innecesarias, habría que hablar de otra cosa: de la gran juerga.

En voz baja, casi en susurro, el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, lo ha dicho: el nuevo aeropuerto de Berlín-Brandemburgo tampoco se inaugurará en el 2014. Han sido tantas las alteraciones del acontecimiento y tantos los incrementos en la evaluación de lo que la obra va a costar que ya ni asombra.

 La polémica decisión de construirlo y jubilar los dos aeropuertos de la antigua ciudad dividida (Schönefeld y Tegel), que cumplen su misión con dignidad, data de 1996. Diez años después llegó la autorización judicial de la obra, a inaugurar en cuatro años.

 Se pospuso un año más y, cuando ya estaba todo preparado, con carteles en las calles saludando al "aeropuerto más moderno del mundo" para el 3 de junio del 2012, se anunció un problema en el sistema antiincendios que postergaba el asunto, primero hasta el 2013 y luego hasta el 2014.

 Pero no será el 2014, sino, se rumorea, el 2016 (Wowereit ya no menta fecha), y su presupuesto inicial de 2.300 millones de euros se ha más que doblado: podrían ser 5.700 millones.

Nadie ha sido aún capaz de explicar el cúmulo de razones que explican el desaguisado, lo que parece formar parte de la enfermedad. Errores técnicos, precariedad laboral, irresponsabilidad empresarial y, en el centro de todo ello, un misterioso sistema antiincendios que contiene una clara analogía política. (...)

Con todos sus problemas, el gran aeropuerto de Berlín es claramente superior al de Kassel-Calden, una versión alemana de ese vergonzoso sarpullido de aeropuertos ibéricos inútiles. Costó 270 millones, más de cuatro veces el presupuesto inicial. 

Fue inaugurado en primavera, pero desde octubre no ha visto ni un pasajero y sus 140 empleados se rascan la barriga. A 150 kilómetros del aeropuerto de Frankfurt y a 180 del de Hannover, ese aeropuerto no tiene futuro.

Cosas parecidas pasan con la estación ferroviaria de Stuttgart, con la Ópera del Elba, con la Deutsche Oper de Berlín, con el túnel ferroviario de Leipzig (coste inicial 572 millones, coste real: 960 millones), lo que sugiere una tendencia. 

El semanario Der Spiegel ve algo de eso y ha organizado la semana que viene un coloquio que lleva por título: "¿Puede Alemania ejecutar grandes proyectos?". La pregunta es retórica, por supuesto que puede, pero hay una clara observación para quien tenga memoria: en la vieja Alemania, estas cosas no pasaban.

Analizando el problema español, el editorialista Thomas Urban explica esta semana como la falta de transparencia ha fomentado la corrupción y ha agudizado la crisis en España. "Ni los medios ni los ciudadanos normales tenían acceso a las informaciones sobre adjudicación de obras públicas, una parte elemental de la política cotidiana escapaba así del control público", explica, utilizando un piadoso pasado. 

"No sólo los capítulos presupuestarios, sino también los miles de millones de la UE para infraestructuras se repartían a escondidas, el aislamiento de la élite fomentó la mentalidad de autoservicio", dice. Desde su nivel específico, comparativamente mucho menos dramático, también Alemania presenta claros síntomas de esta enfermedad del capitalismo desregulado versión luterana.

 En Stuttgart donde la absurda y cara nueva estación ferroviaria dio lugar a un referéndum y unas elecciones en las que la CDU perdió el gobierno de la región por primera vez desde la posguerra, en julio se celebró el "Congreso Europeo contra los grandes proyectos inútiles e impuestos".

Su comunicado final denunciaba un problema general: "La misma pérdida de dinero público en beneficio de una minoría, la misma devastación medioambiental y la misma negación de debate público" en las grandes obras innecesarias."               (Rafael Poch, La Vanguardia, en Rebelión, 09/01/2014)

31.12.13

El año de Bárcenas, Díaz Ferrán, Blesa, Correa, Fabra, Matas... y Rajoy con sus sobres. 2013 se cierra sin aclarar los escándalos políticos y financieros que indignan a los ciudadanos

"Se cuentan a centenares, pero ELPLURAL.COM ha seleccionado a diez de estos protagonistas como representantes de lo más granado de la supuesta delincuencia económica de España.

Nº 1.-Bárcenas: The fucking master of universe

No hay duda, el “chorizómetro”, el “trincómetro”, señala siempre a Luis Bárcenas como el número uno de estos presos ilustres, que han llegado incluso a utilizar los presidios como “trampolines” políticos, como es el caso del extesorero del PP y actual “inquilino” de Soto del Real, centro desde el que señaló a través de una televisión de plasma a María Dolores Cospedal como la receptora de una supuesta mordida de 200.000 destinados a financiar la campaña electoral autonómica de 2007 de la hoy presidenta de Castilla-La Mancha. Y es que al alpinista, titular de millonarias cuentas en Suiza y gran evasor, The fucking master of universe, como le denomina el Gran Wyoming en El intermedio, solo puede hacerle sombra el gran capo de la banda Gürtel.

Nº 2.-Francisco Correa: El gran conseguidor

Así es, Francisco Correa, presunto cerebro de la trama de corrupción del llamado caso Gürtel, en el que están implicados alcaldes, diputados regionales, nacionales, senadores, eurodiputados y otros exaltos cargos del Partido Popular, consiguió en pocos años concesiones millonarias de los Gobiernos presididos por el PP, a la vez que organizaba casi en exclusividad todos los actos protagonizados por José María Aznar, Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre o Francisco Camps.

 Millones de euros en comisiones y expolio de las administraciones son, entre otros, “los logros” de este capo que abandonó la cárcel hace doce meses tras permanecer en Soto del Real tres años y medio, prisión a la que volverá casi con toda seguridad una vez concluida la causa y dictada sentencia.

Nº 3.-Díaz Ferrán: Malversación de altos vuelos

Gerardo Díaz Ferrán es el tercer “inquilino” ilustre de Soto del Real, donde está encarcelado desde diciembre de 2012 por numerosos supuestos delitos, tantos como la fianza impuesta por la Audiencia Nacional, 30 millones de euros. Y es que el empresario preferido de Esperanza Aguirre, aquel que la patronal se negaba a destituir a pesar de que todos los indicios lo señalaban como al gran timador que escondía en paraísos fiscales decenas de millones procedentes del Grupo Marsans para evitar hacer frente a las deudas contraídas con más de diez mil acreedores, tiene muy difícil abandonar la cárcel de los famosos tras la imputación de delitos tan graves como pertenencia a organización criminal, insolvencia punible y blanqueo de capitales. Eso solo de una causa, faltan otras tantas.

Nº 4.-Miguel Blesa: Los emails del gran Wana

El juez Elpidio José Silva lo mandó dos veces a Soto del Real, la cárcel de las “estrellas” financieras, de los chorizos y trincones madrileños. Decisión que le puede costar su carrera judicial, ya que enchironar al expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, amigo de José María Aznar y allegado al PP de la cabeza a los pies, no ha pasado desapercibido por la esfera del poder de Génova 13. Aun así, el juez, apartado de la causa, considera “una grave irresponsabilidad que Blesa esté en libertad porque hay un riesgo de manipulación de pruebas importante”. 

Sin embargo, este cuestionado financiero no podrá ocultar los centenares de emails en los que alardeaba de su poder, de su despotismo, nepotismo, despilfarro y protección de los ricos que luego no pagaban, además de gran Wana del Serengueti africano. Por cierto, íntimo de Díaz Ferrán al que concedía líneas de financiación de imposible retorno.

Nº 5.-López Abad: Saqueos Mediterráneos S.A.

Otro exresponsable de cajas de ahorro, en este caso el que fue director de la CAM, Roberto López Abad, también pasó por Soto del Real el pasado mes de noviembre, aunque solo estuvo el tiempo necesario para reunir un millón y medio de euros que el juez Bermúdez le impuso de fianza. Magistrado de la Audiencia Nacional que acusa al banquero, compañero en la CECA de Blesa, de desviar 247 millones de euros a un paraíso fiscal a través de operaciones hoteleras en el Caribe, además de su presunta participación en la ocultación al fisco de varios cientos de millones de euros. Bermúdez, atendiendo la petición de Anticorrupción, ordenó también el ingreso en prisión de los empresarios Vicente Ferri y José Salvador Baldó, “íntimos” de López Abad, que tendrán que pagar siete millones si quieren dejar la cárcel madrileña.

Nº 6.- Juan Antonio Roca: El expolio de Marbella

Otro de los ilustres, otro de los grandes saqueadores y expoliadores del patrimonio ciudadano: Juan Antonio Roca, exgerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Marbella y principal cabecilla del “Caso Malaya”, una causa de 5.774 folios, años de investigación y 15 meses de deliberaciones que se ha saldado con una condena de once años de prisión y a pagar una multa de 240 millones de euros por los delitos de blanqueo continuado como jefe de una organización criminal, prevaricación, fraude y cohecho. Eso sí, la mayoría de encausados se han ido de rositas; concretamente han sido absueltas 43 personas de las 95 que comenzó el juicio.

Nº 7.- María Antonia Munar: Corrupción en Mallorca

Y es que algo tiene el Mediterráneo cuando este mar baña las grandes corruptelas españolas, además del Manzanares, encargado de ensuciar el interior. Así las cosas, al expolio de la Caja del Mediterráneo, al saqueo del Ayuntamiento de Marbella y lo todavía por saber en Valencia, se une también el desfalco llevado a cabo en las Islas Baleares, donde María Antonia Munar brilla con luz propia. 

La exlíder de Unió Mallorquina (UM), que tiene pendiente una condena de cinco años, fue este verano nuevamente condenada por la Audiencia de Palma a otros seis años de prisión por delitos de prevaricación y fraude en el conocido caso Domenge, una venta amañada de solares públicos con millonarias plusvalías.

Nª 8.- Jaume Matas: Rajoy, contra las cuerdas

No dejamos las islas de la corrupción (esto viene de lejos, desde el túnel de Sóller 1989) porque el PP y sobre todo Mariano Rajoy lo tiene complicado, ya que el expresidente del Govern, Jaume Matas, que ha sido condenado a prisión por un delito de corrupción política, espera que su íntimo amigo y actual presidente del Gobierno de la nación le conceda el indulto que le impida ingresar en la prisión provincial de Palma. Los “populares” de José Ramón Bauzá, actual dirigente de la derecha isleña, guardan cómplice silencio a la espera de que Madrid mueva ficha.

Nº 9.- Carlos Fabra: El agraciado de altos vuelos

Suma y sigue. Diez años de instrucción, unos cuantos jueces y fiscales han sido necesarios para enjuiciar al expresidente de la Diputación Castellón, Carlos Fabra, que durante décadas fue todo en el PP de La Plana, y que al igual que su compañero Matas está pendiente de ingresar en prisión al ser condenado a cuatro años de cárcel por cuatro delitos contra la Hacienda Pública entre los años 1999 a 2003. Mientras tanto, seguirá acopiando premios de la lotería, ya que es el español que más veces le han tocado los sorteos de las Apuestas Mutuas del Estado.

Nº 10.- Francisco Guerrero: ERE que ERE de Alaya

Y como en todos los partidos cueces habas, y como el sur también existe, y como una jueza sevillana llamada Mercedes Alaya busca siempre el protagonismo mediático para dictar resoluciones, algunas rechazadas por la Audiencia sevillana, encuentra en el exdirector general de Trabajo de la Junta de Andalucía, Francisco Javier Guerrero, a su principal encausado al que saca y mete de la cárcel de forma continuada, por ser el cabeza visible de los expedientes de regulación de empleo fraudulentos. Alaya tiene en su disparadero a los expresidente andaluces Griñán y Chaves. Esto no ha hecho nada más que empezar."       (El Plural, 29/12/2013)

11.10.13

Los timadores triunfantes de las preferentes

"Hace un par de días estuve en Galicia y cuando paseaba por la calle de una de sus capitales escuché unos pitos y un barullo ante el que nadie se sorprendía. Después, ante cierta indiferencia general, presencié un desfile de personas la mayoría mayores y –no había más que verlas- trabajadoras, de las que se han dejado la vida en el trabajo. 

Los manifestantes eran gente de esa que hasta ahora no era habitual de las manifestaciones: señoras y señores mayores con aspecto de no meterse en política o, al menos, de no hacerlo de manera muy habitual. Pero allí estaban, denunciando con pitos que han sido víctimas del timo de la estampita versión bancos y Cajas: las preferentes. 

A estas personas los bancos les han robado sus ahorros. En total casi 30.000 millones de euros en preferentes y unos 16.000 en deuda subordinada. Y se lo han robado mediante una estafa perfectamente organizada por los dueños de estos bancos y cajas. Y además, a muchos de ellos no sólo no les van a devolver lo robado, sino que Europa ha puesto como una de sus condiciones inhumanas que no se lo devuelvan o que les devuelvan sólo una parte. (...)

Algunos bancos necesitaban dinero para equilibrar sus balances contables y no entrar en quiebra y ¡oh gran idea! se les ocurrió quedarse con el dinero de los depósitos de muchos pequeños ahorradores. 

Para ello, y mediante mentiras en muchos casos y a las bravas en otros, transformaron los depósitos a plazo fijo de estos ahorradores en un producto financiero dedicado a expertos y grandes inversores y que, de manera muy resumida, funciona poniendo el capital fuera del alcance de su dueño para siempre.

 Mintieron a sus clientes, como se ha demostrado, haciéndoles creer que sus ahorros iban a ir a un depósito a plazo fijo sin ningún riesgo; es decir, les timaron. Y les timaron con dolo y aprovechándose de su vulnerabilidad, pues fueron timados los más vulnerables, los que más confiaban en sus bancos y en sus bancarios, los que menos conocen de lo que los bancos son capaces. 

Y timaron sabiendo que timaban y era tal su avaricia y su sensación de impunidad que, en muchos casos, no se preocuparon siquiera de que el timo tuviera una mínima apariencia de legalidad: falsificaron la firma de niños, de ancianos analfabetos, de enfermos que no podían ni firmar; estamparon firmas falsas en documentos en los que los afectados dicen comprender lo que firman, cuando ni siquiera se lo habían explicado.

 Los bancos y las Cajas transformaron en preferentes los ahorros de comunión de un niño, se las vendieron a gente de más de 80 años que pusieron su firma donde les dijeron, a gente que no sabía leer; a hombres y mujeres emigrantes que se han pasado la vida trabajando fuera para ahorrar una miseria.

 A todos estos llegó el banco con sus propias necesidades, les hizo un truco de magia y…ya no tenían ahorros. Y después, a todos ellos les han dicho que tienen dos opciones: o entran en un procedimiento que les devolverá un poco de esos ahorros o van por su cuenta, se meten en un calvario judicial y se exponen a quedarse sin nada. (...)

En consonancia con la famosa meritocracia que tanto gusta a los capitalistas, los banqueros que inventaron el timo de las preferentes, los que las vendieron fraudulentamente y los gestores o inspectores de la CNMV que ya sabían que todo era un timo pero no hicieron nada para impedirlo han sido recompensados con pensiones millonarias o recolocados en puestos buenísimos. (...)"             (Beatriz Gimeno, Econonuestra, Público, 10/10/2013)

13.9.13

Los subsidios europeos sirvieron esencialmente para crear una clase de parásitos que se apoderó con toda impunidad de sumas colosales

"(...) Las alertas y las críticas predecían la muerte de la nación desde hace mucho tiempo. El estancamiento de la economía portuguesa empezó mucho antes de que estallara la crisis actual. Después de haber sido uno de los países en los que la CEE inyectó más dinero per cápita, Portugal es uno de los que menos se benefició de este maná. 

Durante los veintiséis años de “ayudas” recibidas para prepararlo y adaptarlo a las exigencias de la Comunidad Europea los fondos se dilapidaron completamente a medida que entraban en los cofres del Estado. Sirvieron esencialmente para crear una clase de parásitos que se apoderó con toda impunidad de sumas colosales.

Los fondos estructurales de ayuda al desarrollo tuvieron como contrapartida el endeudamiento de los gobiernos portugueses con bancos del centro de Europa (Alemania, Benelux y Austria). En efecto, la financiación de los famosos proyectos, elaborados por Bruselas, obligaba a Portugal a participar con unos fondos propios (entre un 15% y un 25% del total) obtenidos, evidentemente, a unas tasas usureras. 

Una manera muy audaz de llevar al país a endeudarse con los bancos. Aproximadamente 121.000 millones de euros (41% de la actual deuda portuguesa) proviene de estos préstamos.  (...)

A falta de elites competentes y honestas durante todos estos años de “democracia”, los portugueses no pudieron forjar las armas necesarias para afrontar eficazmente las economías avanzadas de Europa. Y debido a su entrada en la Unión Europea en 1986, Portugal tuvo que abandonar gran cantidad de sectores productivos esenciales, modestos pero, sin embargo, capaces de relanzar su capacidad exportadora y de garantizar a su pueblo un mínimo de autosuficiencia. 

Desde entonces casi todo lo que esesencial para la supervivencia de su población se importa de otros miembros de la Unión Europea. (...)

Todo empezó con Cavaco Silva, el actual presidente de la República y entonces primer ministro. Él es responsable de la quiebra de la economía portuguesa. Fue durante sus dos mandatos, gangrenados por el favoritismo y el clientelismo, cuando empezó el robo del dinero de la CEE. 

De la noche a la mañana se vio aparecer una “eficiente” clase de empresarios que apadrinados por los cuadros de su partido y con el apoyo de los banqueros, supieron desviar los fondos a negocios jugosos sin el menos control del Estado.

Esta complicidad criminal entre políticos elegidos por el pueblo y lo privado impidió la eclosión de auténtico empresariado, fuerte y ajustado a los retos de la modernidad.

El sol brilló esplendoroso para la clase de nuevos ricos que navegó alegremente sobre la ola de la rapiña nacional: ferraris, villas de lujo, coches para toda la familia, viajes de ensueño y las mil y una maravillas de la inesperada dolce vita a la portuguesa.

Los ricos se enriquecieron desmesuradamente, las clases medias recibieron algunas migajas del festín y se contentaron con ellas y el país se sumió en la beatitud ideológica. De este modo, el poder político pudo consolidar su fuerza y el nació“cavaquismo” para desgracia del pueblo y de la nación.

Si con Cavaco Silva la corrupción tuvo libertad de acción, con su sucesor, António Guterres, un socialista del PS, se erigió en institución de Estado. Cuando el guterrismo sustituyó al cavaquismo las tropas del nuevo primer ministro ya sabían lo que les esperaba. Habían leído muy bien el manual de instrucciones de la gobernación política y no dudaron en copiar los métodos de sus colegas neoliberales.

Apareció una nueva subclase de oportunistas. Se les llamó “boys” [chicos, en inglés, n. de la t.] de Guterres. Desde entonces ambas formaciones, los neoliberales y los socialistas del PS, bailan juntos el vals al son de sus himnos partidistas y sudiéndose el uno al otro regularmente se las arreglan para compartir fraternalmente las riquezas nacionales, los empleos suculentos y las instituciones del Estado.

Durante el gobierno de Guterres continuó a toda máquina la desindustrialización del país: se abandonaron prácticamente la agricultura y la pesca, y la falta de creatividad, de innovación y de competencia de la mayoría de los empresarios nacionales situaron al país bajo una total dependencia del extranjero.  (...)

Con el paso de los años se volatilizaron los apetitosos fondos: construcción de estadios de fútbol, de autopistas y de muchas obras de prestigio; compra de submarinos para una posible defensa de la patria; adquisición de miles de coches de lujo para los altos y medios funcionarios (más de 29.000 coches llenan el parque automovilístico del Estado); creación de miles de entidades públicas y público-privadas (más de 13.000 institutos y fundaciones, muchos de ellos ilegales, obtienen de los presupuestos del Estado todavía hoy, a pesar de las políticas de austeridad del gobierno, unos 70.000 millones de euros, el 48% de la riqueza nacional). 

Estas entidades, tan apreciadas por los conservadores y las personas del PS, son los cotos vedados de los apparatchiks del régimen (altos salarios, jubilaciones doradas y privilegios de clase).

Los políticos obnubilados por los beneficios del Gran Saqueo ni siquiera trataron de poner fin a los peligros que acechaban a la economía nacional. La corrupción, el clientelismo y los gastos faraónicos del Estado continuaron a buen ritmo durante todos estos años hasta que país entró en bancarrota. La justicia se tapó los ojos ante este embrollo para no tener que intervenir en los sucios asuntos de Estado.

La sumisión de los gobernantes a los señores del capital suscitó la creación de una gran burguesía intelectual y culturalmente mediocre que acabó por bloquear cualquier proceso de progreso social, económico y cultural. (...)

Desde el año 1985 han gobernado Portugal seis primeros ministros. Al analizar los aspectos de sus gobiernos, me digo que algún día habría que escribir la historia de todos los gobiernos de los países miembros de la Unión Europea. La verdadera historia de esta Europa de “democracias podridas” se escribirá desvelando la corrupción y la incompetencia de sus políticos, y, sobre todo, las tragedias vividas por sus víctimas, los pueblos."                        (Sejo Vieira, Le Grand Soir, Rebelión, 05/09/2013)