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8.9.26

Asturias inaugura el primer curso en que la enseñanza pública será gratuita desde el 0 a 3 hasta finalizar la universidad... Con el fin de evitar que las diferencias de renta entre las familias impidan el acceso a la formación superior, el nuevo curso escolar extenderá la gratuidad de las matrículas a todos los cursos de grado y másteres oficiales de la Universidad de Oviedo, medida que también beneficiará a las enseñanzas artísticas superiores... El sistema educativo asturiano afronta el nuevo ejercicio con un récord histórico en su plantilla docente, que alcanzará los 12.882 profesionales, a pesar del descenso en la cifra global de alumnos escolarizados... La red pública autonómica de educación infantil también sumará en esta etapa una quincena de nuevas escuelas de cero a tres años... La oferta de Formación Profesional se amplía también con la incorporación de dos nuevas titulaciones de grado básico y medio, además de la extensión de ciclos formativos en ocho centros (Nortes)

 "El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha destacado este lunes, dos días antes de que se inicie el curso escolar en la comunidad, que gracias a las medidas impulsadas por su gobierno por primera vez se puede estudiar “absolutamente gratis” desde los cero años hasta finalizar la Universidad.

Barbón, que ha presidido en Castropol la reunión semanal del Consejo de Gobierno, ha subrayado que por primera vez “Asturias enseña gratis” en todas sus etapas y que es la única comunidad autónoma en la que esto es posible.

Con el fin de evitar que las diferencias de renta entre las familias impidan el acceso a la formación superior, el nuevo curso escolar extenderá la gratuidad de las matrículas a todos los cursos de grado y másteres oficiales de la Universidad de Oviedo, medida que también beneficiará a las enseñanzas artísticas superiores, y que fue uno de los resultados del acuerdo presupuestario entre PSOE, IU-Convocatoria y Somos Asturies.

Según el presidente autonómico, Asturias se sitúa así a la vanguardia del país porque parte de la premisa de que “educando mejor, enseñando, se gana futuro. Barbón ha destacado también el refuerzo continuo de los profesionales educativos en la región y ha remarcado que, a pesar de que se reduce número de alumno, en Asturias se están incrementando los recursos y los medios.

El sistema educativo asturiano afronta el nuevo ejercicio con un récord histórico en su plantilla docente, que alcanzará los 12.882 profesionales, a pesar del descenso en la cifra global de alumnos escolarizados.

La red pública autonómica de educación infantil también sumará en esta etapa una quincena de nuevas escuelas de cero a tres años durante este mes a las 69 que se encuentran actualmente en activo.

La oferta de Formación Profesional se amplía también con la incorporación de dos nuevas titulaciones de grado básico y medio, además de la extensión de ciclos formativos en ocho centros educativos distribuidos por el centro, el occidente y las cuencas mineras.

Estas actuaciones forman parte del desarrollo del acuerdo ‘Asturias Educa’ firmado con las organizaciones sindicales, tras la huelga de 2025, y que cuenta con una inversión de 45 millones de euros para la mejora de las condiciones del profesorado y la atención a la diversidad y al que, según Barbón, se está dando cumplimiento." 

(Nortes, 08/09/26) 

15.9.25

Desde hace décadas, los presupuestos autonómicos contra incendios repiten un patrón: para extinción se dedica el 85%, para prevención el 15%. La literatura especializada y la experiencia internacional son cristalinas: prevenir es más eficaz y más barato; pero, en el marco neoliberal vigente, extinguir es más rentable. ¿Rentable para quién, nos preguntamos?: para un oligopolio de empresas —con fondos de inversión internacionales a la cabeza— que concentran las licitaciones para extinción... la magnitud de los incendios en España son el resultado de una negligencia estructural de las Comunidades Autónomas y del servilismo gubernamental frente a los dictados de la Unión Europea, que termina subordinando las prioridades públicas a los intereses de grandes fondos de inversión y conglomerados energéticos. El fuego es un síntoma; la enfermedad, un régimen de gobernanza que convierte todo lo común en subcontrato, toda política pública en catálogo de licitaciones, y todo territorio en un solar disponible para la especulación... Donde la prevención demanda continuidad (limpiezas, clareos, cortafuegos, gestión del matorral, manejo del pastoreo), la extinción permite picos de facturación asociados a campañas y emergencias. Donde la prevención exige empleo estable y cualificado, la extinción tolera plantillas parciales, rotación alta y salarios bajos. Y mientras la prevención persigue reducir el número de incendios, la extinción vive —inevitablemente— de que los haya. El incentivo está mal diseñado y la política pública lo ha asumido como si fuera ley de la gravedad (Eduardo Luque)

"NEOLIBERALISMO Y NEGLIGENCIA CRIMINAL

España ardió y seguirá ardiendo. Unos Intentan reducir la explicación a una fatalidad etérea: el “Cambio climático”; otros ni siquiera se molestan en buscar excusas, guardan silencio. Todos coinciden al final en no abordar las causas profundas y por tanto acaban absolviendo a los responsables políticos y económicos de una cadena de decisiones que han convertido el monte en pólvora, el territorio en mercancía y la tragedia en negocio.

Llevamos décadas sufriendo esta plaga. Este año ha batido records. En apenas ocho meses, cerca de medio millón de hectáreas ardieron. No es una cifra desnuda: son hogares, explotaciones, ecosistemas y vidas —de vecinos y de trabajadores forestales— consumidas por un fuego que otros han preparado durante años con desregulación, externalizaciones, recortes y abandono.

Esta reflexión parte de una tesis sencilla y, a la vez, incómoda: la magnitud de los incendios en España son el resultado de una negligencia estructural de las Comunidades Autónomas y del servilismo gubernamental frente a los dictados de la Unión Europea, que termina subordinando las prioridades públicas a los intereses de grandes fondos de inversión y conglomerados energéticos.

El fuego es un síntoma; la enfermedad, un régimen de gobernanza que convierte todo lo común en subcontrato, toda política pública en catálogo de licitaciones, y todo territorio en un solar disponible para la especulación.

El negocio del fuego: de la prevención barata a la extinción rentable

Desde hace décadas, los presupuestos autonómicos al respecto repiten un patrón: para extinción se dedica el 85%, para prevención el 15%. La literatura especializada y la experiencia internacional son cristalinas: prevenir es más eficaz y más barato; pero, en el marco neoliberal vigente, extinguir es más rentable. ¿Rentable para quién, nos preguntamos?: para un oligopolio de empresas —con fondos de inversión internacionales a la cabeza— que concentran las licitaciones para extinción. En torno a 654 millones de euros anuales se movilizan entre ambos niveles de la administración (estatal y autonómica) aunque una parte sustantiva termina engordando las cuentas de resultados que no conocen temporada baja. Esta lógica mercantil aplicada al monte es perversa. Donde la prevención demanda continuidad (limpiezas, clareos, cortafuegos, gestión del matorral, manejo del pastoreo), la extinción permite picos de facturación asociados a campañas y emergencias. Donde la prevención exige empleo estable y cualificado, la extinción tolera plantillas parciales, rotación alta y salarios bajos. Y mientras la prevención persigue reducir el número de incendios, la extinción vive —inevitablemente— de que los haya. El incentivo está mal diseñado y la política pública lo ha asumido como si fuera ley de la gravedad.

El marco legal como mecha

El segundo pilar de esta arquitectura inflamable es jurídico. La Ley de Montes (43/2003), reformada en 2015, descentralizó competencias hacia las CCAA y, en su desarrollo reglamentario, abrió un corredor de arbitraje normativo. Sobre el papel, obligaba a planificar prevención, vigilancia y extinción. En la práctica, la combinación de trabas burocráticas para pequeños propietarios, la externalización de servicios y las excepciones urbanísticas —como la posibilidad de alterar la calificación si concurren “razones imperiosas de interés público de primer orden” (Ley de Montes 2015, párrafo V)— ha funcionado como anzuelo para la especulación. Resultado: el terreno arrasado queda a tiro de recalificación o de instalación de macroproyectos energéticos. La “protección” deviene retórica, mientras la norma, modulada por reglamentos y desarrollos autonómicos, facilita que el incendio no sea el final de nada, sino el comienzo del negocio. Lo que debía garantizar el interés general terminó siendo un manual de instrucciones para la privatización del territorio. Ya tenemos los primeros ejemplos. En Alcarrrás, en la comarca del Segriá (Lérida) y, a pesar del rechazo popular, se ha aprobado la primera macro-instalación de placas solares sobre un terreno quemado en 2021. En total se instalarán unos 100.000 paneles solares. La declaración de utilidad pública que permite edificar en terreno no urbanizable han sido imprescindible para imponer este proyecto a pesar de la oposición de la propia Generalitat, ayuntamientos…

Latifundismo y despoblación: combustible estructural

El latifundismo sigue siendo un vector silencioso del fuego. En un país que es el segundo de la UE en superficie forestal, sólo superado por Suecia, la concentración de la tierra en muy pocas manos impide gestiones activas y próximas del monte: el 1% de propietarios controla más del 50% de la superficie agraria útil, mientras la gran mayoría de explotaciones, pequeñas y medianas, apenas rozan el 10%. La España vaciada —envejecida, con servicios menguantes y economía deprimida— carece de manos y medios para la gestión cotidiana del bosque. En 2023, uno de cada tres municipios rurales estaba en riesgo de desaparecer. Sin gente, no hay cuidado; sin cuidado, el monte se densifica, acumula biomasa muerta y cualquier chispa se convierte en catástrofe.

La solución intuitiva —apoyar políticas activas de repoblación, servicios públicos y economía rural— ha sido desplazada por una narrativa tecnocrática que mide el territorio en megavatios y no en vidas. Los incendios aceleran y lo harán aún más, la expulsión facilita la recalificación; la recalificación consolida un modelo extractivo que cierra el círculo: menos campesinos, más proyectos a gran escala.

Transición energética: fondos europeos y servidumbre de paso

En este tablero, los fondos europeos actúan como palanca. El Plan de Recuperación asigna decenas de miles de millones a transición energética, vivienda, industria “verde” y movilidad. El problema no es el objetivo —descarbonizar— sino el vehículo institucional: una arquitectura de condicionalidades y ventanillas que prioriza el tamaño y la capacidad del lobby. Los grandes grupos energéticos y financieros absorben la mayor parte de los recursos, mientras el mundo rural apenas recibe migajas en forma de compensaciones, subvenciones menores o subcontratas precarias.

Aquí se revela el servilismo gubernamental: no en el cumplimiento de estándares climáticos, sino en la asimetría con que se ejecutan. Cuando Bruselas dice “aceleren la transición ecológica”, el Gobierno traduce “abran paso” a macroparques eólicos y fotovoltaicos, aunque se implanten sobre territorios golpeados por el fuego, sin participación real, sin propiedad local y sin retornos significativos para la comunidad.

La política energética se convierte en política de suelo; y el incendio, en pórtico de oportunidad.

Geopolítica de la impotencia: sanciones, helicópteros varados y gasto militar creciente

Hay además una dimensión geopolítica que, leída desde el territorio, suena a sarcasmo. La paralización de la flotilla de helicópteros rusos Kamov, (valoradas como excelentes máquinas en tareas de extinción) que no puede volar porque están sujetas a las sanciones que impusieron la UE y Washington contra Rusia. Esto refleja cómo decisiones tomadas en clave de alineamiento estratégico se traducen en impotencia operativa a pie de monte. La misma UE que exige aceleración verde mantiene restricciones que dejan fuera de servicio medios críticos; la misma España que incrementa el gasto militar en la órbita de la OTAN recorta o precariza servicios esenciales como la prevención de incendios aunque vea como el país arde. Nos hemos de alegrar de que la UME colabore contra el fuego, deberíamos alegrarnos de que no fueran necesarios porque mientras decenas de cuadrillas de bomberos están en paro por desidia de los gobernantes, lo soldados ocupan ese lugar. El mensaje implícito es brutal: hay dinero para armas; no lo hay para cortafuegos. No se trata de elegir entre seguridad nacional o seguridad humana: se trata de recordar que la seguridad empieza donde la gente vive. Y hoy, en demasiados pueblos, la amenaza inmediata no es una invasión rusa, sino una lengua de fuego empujada por vientos cálidos sobre un monte abandonado.

La precariedad como política

Cuando la columna de humo ya se ve desde la autovía, aplaudimos a bomberos forestales y brigadas helitransportadas. Bien está. Pero la épica no paga facturas. En regiones como Castilla y León o Madrid, los trabajadores llevan tiempo denunciando salarios en torno a 1.300 euros, falta de personal, temporalidad, equipos obsoletos y altísima rotación. Son más de 35 empresas privadas las encargadas de controlar los incendios, compitiendo entre sí. Es el reverso de la externalización: el precio ofertado para ganar el contrato (siempre el más bajo) se sostiene después recortando nóminas y plantillas. La Administración mira a otro lado y el empresario mira su EBITDA 1. En el centro del círculo, arden los pinares. Si el Estado acepta que la protección civil sea una actividad de mercado, debe asumir que el mercado hará lo que siempre hace: optimizar costes y maximizar ingresos. Es decir, precarizar. La única forma de alinear incentivos con el interés general es republicanizar el núcleo del servicio, garantizando plantillas, formación, carrera profesional y salarios dignos como elemento no negociable de la política de prevención.

La coartada climática.

El cambio climático es real y sus efectos —olas de calor, sequías prolongadas, eventos extremos— agravan el riesgo de incendios. Negarlo sería tan irresponsable como culparlo de todo. Aquí radica la trampa discursiva del servilismo gubernamental: convertir una causa agravante en explicación total. Al hacerlo, el Gobierno desdibuja responsabilidades concretas: la no aplicación de planes de prevención por parte de las CCAA, los recortes en personal, la privatización mal supervisada, las puertas giratorias que vinculan regulación y negocio, y, sobre todo, la ausencia de una estrategia territorial que integre energía, agricultura, forestal y vivienda. España no está condenada a arder. Arde porque hemos industrializado la extinción y tercerizado la prevención; porque hemos convertido la Ley en una vía rápida hacia la recalificación; porque confundimos Europa con obediencia, transición ecológica con colonización energética, y seguridad con tanques y fragatas mientras los montes se convierten en mechas perfectas. La devastación que vivimos no es un capricho del clima ni una suma de descuidos; es consecuencia de una acción política. Se expresa en el diseño de contratos, en la priorización presupuestaria, en el modo en que se legisla y reglamenta. La negligencia criminal no es un exabrupto retórico: es la lógica que, sabiendo cómo evitar el desastre, persiste en alimentarlo porque ciertos actores ganan con ello.

Nota: 1 La EBITDA ( Earnings Before Interest, Taxes,) es un indicador financiero de rentabilidad operativa."

24.8.25

Covid: Ayuso, reclama al Gobierno que sean las Fuerzas Armadas las que hagan cumplir las restricciones... dana: Ayuso desliza que los militares no fueron enviados “a tiempo” siguiendo un cálculo político... apagón: El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y Ayuso piden la movilización del Ejército... incendios: Feijóo, y en su estela los presidentes de las autonomías más torturadas, desatan un crescendo sin precedentes de exigencias militares... el PP se aferra a su manual para desviar culpas crisis tras crisis, dentro de un discurso de culpabilización del Gobierno, desviando la atención de las competencias de las comunidades, la mayoría dirigidas por el propio PP, sobre materias clave para la resolución de las crisis, como la atención sanitaria, la gestión de emergencias, la protección civil o la lucha contra los incendios... PP recurre al Ejército dentro de una pauta constante de elusión de sus responsabilidades autonómicas cuando más necesario es ejercerlas”, para enfatizar la responsabilidad del Gobierno central y minimizar la autonómica... así durante la covid, trataba de desplazar al Gobierno central la responsabilidad del desastre en las residencias de mayores, zona cero de la catástrofe sanitaria y de competencia autonómica... las leyes de las tres comunidades más castigadas, tanto Castilla y León como Galicia y Extremadura asignan a los gobiernos territoriales el principal papel en la lucha contra los incendios... “Ellos tienen un patrón claro: cuando se ven cuestionados, se preocupan más por salvar su imagen que por solucionar la crisis, y la mejor forma de salvar la imagen es culpar al Gobierno” (Ángel Munárriz)

 "Crisis 1: covid. Una de las primeras exigencias del PP, entonces dirigido por Pablo Casado, es que el Ejército extienda su despliegue a Cataluña y el País Vasco, donde sospecha de resistencias nacionalistas. Pasado lo peor, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, reclama al Gobierno que sean las Fuerzas Armadas las que hagan cumplir las restricciones.

Crisis 2: dana. El PP, cuestionado por la gestión de Carlos Mazón, acusa al Gobierno de lentitud en el despliegue militar. Ayuso desliza que los militares no fueron enviados “a tiempo” siguiendo un cálculo político, para que en “esto que llaman Países Catalanes” no vean que tienen “a su lado” al “Ejército de España”.

Crisis 3: apagón. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y Ayuso piden la movilización del Ejército.

Crisis 4: incendios. Feijóo, y en su estela los presidentes de las autonomías más torturadas —Castilla y León, Galicia y Extremadura— y de la Comunidad de Madrid, desatan un crescendo sin precedentes de exigencias militares. Alfonso Fernández Mañueco, de Castilla y León, cambia su posición drásticamente en solo un día: primero, niega que el problema sea “de falta de medios áreos o de falta de medios terrestres” y afirma que los mandos del Ejército “han puesto a disposición” de la Junta “todo lo que tienen” a su alcance; al día siguiente, exige mil soldados, 25 bulldozers y 30 helicópteros.

Las anteriores catástrofes son diferentes entre sí. Pero tienen algo en común. En todas, el PP recurrió a la exigencia de un despliegue militar —uno mayor que el que ya había— dentro de un discurso de culpabilización del Gobierno, desviando la atención de las competencias de las comunidades, la mayoría dirigidas por el propio PP, sobre materias clave para la resolución de las crisis, como la atención sanitaria, la gestión de emergencias, la protección civil o la lucha contra los incendios.

“El Ejército es una de las máximas expresiones del poder del Estado. Es lógico recurrir a él, tanto por capacidades como por simbolismo, en situaciones críticas, siempre que se evite que las emergencias acaben sirviendo a tentaciones autoritarias”, señala Antonio Madrid, profesor de Filosofía del Derecho de la Universidad de Barcelona. “Ahora bien —puntualiza–, lo que hemos visto estos años es cómo el PP recurre al Ejército dentro de una pauta constante de elusión de sus responsabilidades autonómicas cuando más necesario es ejercerlas”.

La castrense no ha sido la única carta que el PP ha jugado, crisis tras crisis, para enfatizar la responsabilidad del Gobierno central y minimizar la autonómica.

— Durante el covid, el partido reclamaba con frecuencia el “mando único” sanitario e incluso trataba de desplazar al Gobierno central la responsabilidad del desastre en las residencias de mayores, zona cero de la catástrofe sanitaria y de competencia autonómica.

— En la dana, Feijóo llegó a pedir la emergencia nacional. Su declaración hubiera quitado el mando de la crisis a Mazón, que se resistió a cederlo y alegó en su defensa que los militares tardaron en llegar, lo que provocó una inédita réplica del jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

— Tras el apagón, siete comunidades se acogieron a la emergencia nacional, entregando al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la dirección de sus recursos autonómicos.

Ahora, ante los incendios, numerosas voces del PP, además de urgir a una actividad militar más contundente, recalcan la importancia de la persecución policial de lo que Feijóo llama “terrorismo incendiario”. El líder del partido esgrime para ello el dato, desmentido por la estadísticas oficiales, de que “el 80% de los fuegos son intencionados”. Por su parte, el jefe del Ejecutivo andaluz, Juan Manuel Moreno, ha dicho que pretende “abrir un debate” para endurecer las penas a “pirómanos”.

¿Qué tiene en común todo lo anterior? Que está fuera de las competencias de las autonomías, precisamente el ámbito donde el PP es el gran dominador: gobierna en 12 de las 17, en once con la presidencia. Y no puede decirse que las competencias autonómicas sean menores en este terreno. Acudiendo a las leyes de las tres comunidades más castigadas, tanto Castilla y León como Galicia y Extremadura asignan a los gobiernos territoriales el principal papel en la lucha contra los incendios.

No obstante, como corresponde a un Estado multinivel, hay zonas de grises. Siempre hay espacio para justificar que el foco apunte también al Gobierno central, incluso en asuntos de competencia descentralizada. La propia Ley de Montes de Castilla y León, por ejemplo, asigna la responsabilidad antiincendios a la Junta, pero “en coordinación” con el Gobierno. Y la norma nacional sobre la materia prevé el despliegue de “medios estatales” cuando sea necesario. Así que de ahí puede colgar el PP su exigencia constante de recursos, que en esta oleada de incendios se ha producido en algún caso, como en Castilla y León, mientras la Junta mantenía paralizados medios ya cedidos.

Valores castrenses

Al igual que el jurista Antonio Madrid, el experto en comunicación política Isaac Hernández ve en el recurso constante del PP a las Fuerzas Armadas —también en 2024, cuando Miguel Tellado pidió su despliegue frente a las costas africanas contra la inmigración ilegal— “el ejemplo más claro” de una forma sistemática de comportarse que tiene dos objetivos. El primero es asociarse a los valores de “rigor, control y disciplina” a los que automáticamente remite el Ejército, de arraigado prestigio y especialmente en el electorado conservador, señala. El segundo, añade, es “desviar la atención del nivel autonómico de la administración”.

¿Logra estos fines el PP? Aunque las investigaciones judiciales sobre la gestión de las residencias de Madrid y la dana apuntan con claridad a responsabilidades autonómicas, lo cual parece avalar al Gobierno central en la disputa competencial, Hernández cree que el PP sale beneficiado del “constante” choque político entre las comunidades y el Ejecutivo central. No en vano, recalca, presidentes autonómicos populares que chocaron casi a diario con Sánchez durante el covid, singularmente Ayuso, salieron reforzados de las urnas.

“El manual dice que en una crisis se suele dar el efecto rally ‘round the flag, por el que el líder, en este caso el presidente del Gobierno, consigue un mayor respaldo popular. La realidad, desde la pandemia de covid, muestra que el PP ha ido ganando las batallas del relato con un esquema sencillo, según el cual el Gobierno es débil, como demuestra que se resista a usar con contundencia su mejor arma, el Ejército”, añade el consultor y experto en marketing político, que cree que el Ejecutivo ha facilitado las cosas al PP al tardar en presentar a Sánchez “en modo crisis” tras la dana, el apagón y los incendios.

El riesgo para el sistema

El modo de actuar del PP, agrega Hernández, también expone a Feijóo al peligro de beneficiar a su principal competidor en la derecha, Vox: “Al insistir tanto en el abandono por parte del Gobierno y transmitir la imagen de una descoordinación, corre el riesgo de alimentar dos discursos de la ultraderecha: el del Estado fallido y el de la inutilidad de las autonomías”.

Hay datos ya que indican un declive del prestigio del modelo competencial español. Las evolución de las preferencias por distintas formas de la organización territorial entre 2018, justo cuando irrumpió el partido de Santiago Abascal en las elecciones andaluzas, y 2024, última vez que el CIS preguntó, muestra que la opción que más apoyo pierde es el sistema autonómico actual, y la que más respaldo gana es un recorte de competencias autonómicas.

 Autor del ensayo La política y la justicia del sufrimiento (Trotta, 2010), Antonio Madrid muestra su inquietud ante la dinámica en que se ha instalado el sistema autonómico, que desde el covid ha visto aflorar “problemas estructurales” que no han llevado —señala— a una reacción para su solución, sino a un enconamiento del conflicto político. En vez de abrirse “un debate sobre la financiación, la cooperación o la federalización”, expone, “la dinámica que se ha generado ha sido un juego interesado, con el PP desde las comunidades desplazando sus propias obligaciones al Gobierno y este administrando la situación para poner en evidencia los errores y déficits en la gestión del adversario”.

El catedrático de Derecho Constitucional Octavio Salazar observa cómo “se ha impuesto una lógica competitiva” en vez de “cooperativa”. Dentro de un “tira y afloja” del que Salazar no hace al PP único responsable, sí subraya la propensión de los populares a “echar balones fuera” desde las comunidades a lo largo de este quinquenio de emergencias, trasladando la idea de que las competencias autonómicas son casi tareas opcionales a las que se puede renunciar cuando surgen dificultades.

“La Constitución salvaguarda mucho las competencias territoriales. La Administración central solo puede intervenir cuando hay un incumplimiento de obligaciones constitucionales, con el artículo 155, cuando la crisis se extiende más allá de un territorio, o cuando hay una petición de ayuda”, desarrolla el profesor. Precisamente en este caso, la “petición de ayuda”, Salazar detecta una falta de regulación que “pone de manifiesto las carencias en materia de coordinación” del modelo territorial.

El PP, a través de un portavoz, niega que haya incurrido en “mala gestión” o “dejación de competencias” ante los incendios, como habría reconocido Grande-Marlaska al afirmar que se hubiera planteado el nivel 3 de alerta si la gestión de alguna comunidad no hubiera sido “adecuada”. A juicio del PP, el problema en esta crisis y las anteriores es que el Ejecutivo de Sánchez nunca está “a la altura de la emergencia”. “El Gobierno siempre termina responsabilizando a las comunidades”, apunta.

Una fuente de La Moncloa señala que el PP prueba la validez de la llamada “teoría del espejo”, según la cual cuando alguien es criticado por un error atribuye al adversario los pecados propios. “Ellos tienen un patrón claro: cuando se ven cuestionados, se preocupan más por salvar su imagen que por solucionar la crisis, y la mejor forma de salvar la imagen es culpar al Gobierno”, concluye." 

(Ángel Munárriz  , El País, 24/08/25)

17.6.25

El presidente del Ejecutivo aragonés copia el manual de estilo de Mazón, después de tardar tres días en hacer acto de presencia en los municipios anegados por las tormentas del viernes... Ante una situación tan grave, Azcón siguió de juerga en una boda, y ahora encima se permite bromear con que no vino porque no tiene un Falcon. Una vez pasada la resaca y con los vecinos indignados, se decidió por fin a pedir la UME, 72 horas después... No ha elevado el nivel dos de emergencia en la zona de la riada para que entre la UME. Así se lo puede dar a empresas amigas, privadas, para seguir haciendo negocio con el desastre... "Fue el pueblo quien nos salvó, los vecinos, no vosotros"... Con este grito, y un enorme enfado, han recibido muchos vecinos y vecinas de Azuara a Jorge Azcón este lunes

Marcel Iglesias Cuartero @marceliglcua

Ante una situación tan grave como las riadas en Aragón, Azcón siguió de juerga y ahora encima se permite bromear con que no vino porque no tiene un Falcon. Una vez pasada la resaca y con los vecinos indignados, se decidió por fin a pedir la UME, 72 horas después...

https://x.com/i/status/1934938423464226969

1:37 p. m. · 17 jun. 2025 1.136 Visualizaciones


José Vico  @josevico4

Se llama Fernando Beltrán, es el delegado del gobierno en Aragón. En menos de un minuto ha desmontado al presidente Azcón (PP) y su estrategia. La misma que Mazón. 

No ha elevado el nivel dos de emergencia en la zona de la riada para que entre la UME. Así se lo puede dar a empresas amigas, privadas, para seguir haciendo negocio con el desastre.

 Como Mazón. Mientras tanto la gente pasando penurias. Es urgente no votar a esta gentuza.

9:08 a. m. · 17 jun. 2025 43,3 mil Visualizaciones

  

 "Fue el pueblo quien nos salvó, los vecinos, no vosotros. Con este grito, y un enorme enfado, han recibido muchos vecinos y vecinas de Azuara a Jorge Azcón este lunes. 

El presidente del Ejecutivo aragonés ha visitado el municipio, uno de los más afectados, tres días después de las fuertes tormentas que lo dejaron anegado de barro y lodo por el desbordamiento del río Cámaras. "Esto sobra hoy", ha venido para "la foto", "desde el viernes hace falta ayuda", han continuado reprochando al líder popular que este martes ha reconocido que el fin de semana se encontraba "en una boda a mil kilómetros de Aragón", para ironizar: "No tengo un Falcon para volver".

La respuesta de Azcón a las críticas ha sido exculparse de todo y responsabilizar a la Aemet por no activar el aviso rojo, calcando el manual de estilo de su homólogo valenciano —Carlos Mazón—. "En este caso lo evidente es que la información que se dio fue de color naranja y lo que ha ocurrido es mucho más que si hubiera sido una alarma meteorológica de color rojo". Así se ha expresado el presidente para añadir que "la situación vivida este fin de semana debe hacernos reflexionar sobre varios asuntos", entre ellos "la necesidad de que la Aemet sea más realista con las previsiones meteorológicas".

Las palabras de Azcón no han gustado a casi nadie. "Voy a defender cerradamente el trabajo que hacen los profesionales de la Agencia Estatal de Meteorología", le ha respondido el delegado del Gobierno español en Aragón, Fernando Beltrán. "Por mucho afán de meteorólogo aficionado que tenga Azcón, pido que dejemos a las personas expertas hacer su trabajo", ha remarcado para afirmar que el nivel naranja "era el correcto". "Supongo que le habrá sentado muy mal el ser increpado cuando ha visitado la zona afectada", ha zanjado Beltrán.

La visita de Jorge Azcón de este lunes, tras la de su vicepresidenta Mar Vaquero el sábado, llegaba en un día en el que los vecinos y vecinas de Azuara continúan haciendo balance de daños tras tres interminables jornadas de trabajo sin descanso. "No se ha salvado absolutamente nada. Esto es inhabitable ahora", relataba con tristeza otro vecino. Además de Azuara, los municipios de Letux, Herrera de los Navarros, Villar de los Navarros, Moyuela, La Zaida y Vinaceite también han sufrido importantes daños materiales, así como cortes en carreteras y accesos. A esto se suma que varios puentes han quedado inutilizados, como los de Herrera de los Navarros, Vinaceite y Azuara.

Horas después de la visita oficial, el Gobierno de Aragón anunciaba que elevará a nivel 2 la emergencia. Lo hace tras dos días de reclamaciones de los pueblos afectados. Esto ha permitido que desde este martes haya comenzado a actuar la Unidad Militar de Emergencias (UME) en las labores de limpieza y restauración de las infraestructuras afectadas, que hasta ahora estaban asumiendo, prácticamente solos, vecinos y vecinas.

“Ha vuelto Azcón de su fin de semana en paradero desconocido”

El diputado de CHA - Sumar en el Congreso, Jorge Pueyo, que se desplazó este domingo hasta Azuara, ha sido muy crítico con Jorge Azcón. En su cuenta de la red social X ha escrito: "Ha vuelto Azcón de su fin de semana en paradero desconocido". 24 horas antes había afirmado: "Los vecinos y vecinas tienen toda la razón en su enfado porque pese al gran trabajo de los muy pocos servicios desplazados están solos".

"La catástrofe es inmensa", añadía Pueyo para recriminar que el presidente aragonés ha esperado tres días para hacer acto de presencia. "Algunos aragoneses jamás olvidarán la noche de viernes 13. El destrozo de viviendas, carreteras, vías de tren, campos y proyectos de vida es absoluto. Lo único positivo es que pese a que muchas personas casi pierden la vida, no hay que lamentar pérdidas humanas", remarcó el diputado.

Este martes, en una comparecencia en el Congreso, Pueyo ha reclamado al Gobierno español las ayudas propias de las "zonas especialmente afectadas por emergencias de protección civil" para las personas afectadas por la tormenta del viernes en Aragón. También ha vuelto a denunciar la desaparición del presidente aragonés durante tres días. "A Mazón le costó cinco horas pedir la activación de la UME, a Azcón 72 horas. Y aunque no es lo mismo, porque no ha habido pérdidas humanas, es lamentable", ha reprochado.

“Insuficiente respuesta del operativo de emergencias”

Aragón-Teruel Existe también ha criticado la "insuficiente respuesta" ante los graves daños sufridos en diversas localidades aragonesas de las comarcas de Campo de Belchite, Campo de Daroca, Bajo Martín y municipios cercanos, tras las intensas lluvias del viernes pasado. "Los vecinos nos transmiten que se sienten abandonados", señalan desde la formación política. Desde alcaldías como la de Villar de los Navarros se pide "máxima prioridad" en la limpieza de los caminos agrícolas, porque "la cosecha no puede esperar", ante el temor de que los trámites administrativos demoren la contratación de estas obras de arreglo.

Aragón-Teruel Existe cuestiona si las administraciones "han estado a la altura de esta situación de emergencia". Piden que se doten de más maquinaria pesada para hacer frente a estas catástrofes, así como de bombas de achique e hidrolimpiadoras. "Sobre todo, porque no es un hecho aislado sino que está pasando de forma recurrente", indican. Igualmente, "desde las localidades afectadas nos transmiten la necesidad de que las administraciones acudan con maquinaria adecuada para las labores de desescombro de las casas, cocheras, almacenes y otras infraestructuras que han resultado derruidas en todo o en parte por el efecto de las aguas".

CCOO denuncia la ausencia de refuerzos en las inundaciones

En otra nota de prensa, el sindicato CCOO ha denunciado la ausencia de refuerzos en las inundaciones. "El pasado 10 de junio, el sindicato advirtió, en rueda de prensa, sobre el grave riesgo que supone la falta de personal en el Servicio Provincial de Bomberos. Algo que ha quedado corroborado en las inundaciones que afectaron a varios municipios de Zaragoza y Teruel, este fin de semana. La falta de efectivos ha puesto en peligro tanto la integridad de los bomberos como la seguridad de la ciudadanía en el caso de la capital aragonesa", remarca el sindicato.

CCOO recuerda que a las "emergencias ordinarias del viernes" se sumaron las graves riadas que afectaron a localidades como Villar de los Navarros, Herrera de los Navarros, Azuara, Letux y Belchite, entre otras. CCOO apunta que estas poblaciones dependen de los parques de Cariñena y Daroca, ya que el parque de El Burgo de Ebro continúa cerrado. "Esto provocó que, en un primer momento, solo cuatro bomberos pudieran atender una situación de máxima emergencia. La falta de efectivos obligó a movilizar bomberos desde toda la provincia, dejando otras zonas completamente desprotegidas, pese a que estaba activada la alerta naranja por lluvias y tormentas en gran parte del territorio", advierten desde la organización sindical.

Especialmente crítica fue la situación en Azuara y Letux, "donde los primeros en llegar fueron dos bomberos del parque de Tarazona, a más de 100 kilómetros de distancia". Mientras tanto, "los bomberos de Daroca y Cariñena atendían emergencias en otros municipios, dejando sus propios parques cerrados". "Podemos imaginar la sensación de abandono y desesperanza de los vecinos, que vivieron situaciones angustiosas durante horas", denuncia CCOO. "El personal ha trabajado como siempre con entrega y en condiciones precarias, incluso con un solo bombero a cargo de múltiples intervenciones en un mismo pueblo", agregan en la nota." 

( | , AraInfo, 16/06/25) 

31.10.24

Esperança Camps Barber: La desaparición del presidente de la Generalitat en las horas cruciales de las inundaciones pone de manifiesto la falta de capacidad para gestionar una catástrofe... la negligencia del Gobierno valenciano ha agravado las consecuencias de las inundaciones... Este dana había sido anunciado, publicitado, y explicado de una manera que parecía casi excesiva. Las autoridades tuvieron tiempo de prepararse para evitar daños a la población... En esta tragedia, que apesta a gasóleo mezclado con barro, a lágrimas y desesperación, hay una cronología implacable. Hay una serie de decisiones políticas que, leídas en secuencia, revelan un panorama desolador: la irresponsabilidad y negligencia del presidente Carlos Mazón (PP)... Las once de la mañana del martes era un momento clave para percibir la soledad de los valencianos ante esta catástrofe... Mazón, expansivo y extrañamente optimista, declaró que "sobre las seis de la tarde se espera que disminuya la intensidad en el resto de la Comunidad Valenciana"... A las 11:45, el Centro de Coordinación de Emergencias emitió una alerta hidrológica especial para las localidades ribereñas del río Magre... Si cuando habló el presidente sabía que el río Magre se estaba convirtiendo en un peligro para la población y no lo dijo, cometió un acto altamente reprobable. Si no lo sabía, también fue grave, pues demostró que no sabía de lo que hablaba... Pocas horas después, los incrédulos residentes y trabajadores del área metropolitana de Valencia, se vieron atrapados en una trampa mortal. Estaban en los cines, comprando muebles, en el trabajo. Y allí pasaron la noche. O murieron... El presidente había hablado de calma a las diez y media de la mañana, y desde entonces no se le había vuelto a ver... No volvió a aparecer hasta pasadas las nueve y media de la noche. Y cuando lo hizo, no comunicó nada: ni información, ni tranquilidad, ni ánimo, ni ninguna sensación de que controlaba la situación... Su declaración dejó en la población una extraordinaria sensación de vulnerabilidad... El silencio del presidente se convirtió en un clamor sin precedentes de personas atrapadas, empapadas, perdidas y aterrorizadas. Empezaron a surgir testimonios de personas abandonadas en carreteras, en centros comerciales, en un tanatorio... Gente que llamaba al 112 y no obtenía respuesta. Gente en los tejados viendo pasar a los bomberos porque no podían ayudarles... En medio de esta noche salvaje, oscura, ventosa y lluviosa, apareció de nuevo el presidente Mazón. Eran más de las doce y media de la mañana... no pudo dar un número estimado de víctimas mortales, ni información precisa sobre lo que estaba ocurriendo... Como había hecho con el incendio de Campanar, se escondió en la oscuridad para dar malas noticias... muchas vidas truncadas en un episodio de lluvias intensas y feroces. Quizá la más severa jamás vista en el País Valenciano, y sin embargo anunciada, señalada y advertida

 "El temporal que ha asolado las regiones centrales del País Valenciano, la franja más poblada, es con mucho el más severo de los tiempos contemporáneos. Lo que en un principio se anunció como una «dana» (el nuevo término de «gota fría» con el que tan familiarizados están los valencianos) se ha saldado, hasta el momento, con un balance provisional de 62 muertos y decenas de desaparecidos. Personas que no localizan a sus seres queridos y lugares en los que los equipos de rescate no consiguen entrar ni doce, catorce o dieciséis horas después. Y, por ahora, los daños materiales son incalculables.

Este dana había sido anunciado, publicitado, comentado, escrito, dibujado y explicado de una manera que parecía casi excesiva. Las autoridades tuvieron tiempo de prepararse, de activar todos los sistemas posibles para evitar daños a la población. Las medidas para proteger a la población deberían haber ido más allá del cierre de escuelas o universidades adoptado por algunos ayuntamientos.

Pero algo falló para que se produjera una cifra provisional tan aterradora. Hoy, aunque las aguas empiezan a retroceder y dejan ver el paisaje de la devastación, todavía no son las secuelas. Hoy todavía es «el día». El «día después» será cuando aclaremos qué ocurrió, por qué ocurrió, quién tomó qué decisiones y quién transmitió qué mensajes.

 En esta tragedia, que apesta a gasóleo mezclado con barro, a lágrimas y desesperación, hay una cronología implacable. Hay una serie de decisiones políticas que, leídas en secuencia, dan una imagen de la ligereza con que se ejecutaron las políticas, de la falta de peso político de quienes las hacen y las ejecutan. Revelan un panorama desolador: la irresponsabilidad y negligencia de quienes gestionan las administraciones públicas -en este caso, el presidente Carlos Mazón (PP)-.

El Consell, el gobierno valenciano, tomó posesión en julio del año pasado. En noviembre, suprimió la Unidad Valenciana de Emergencias. Formaba parte de su programa electoral, y Vox, sus aliados, lo exigieron a gritos. Lo calificaron de «chiringuito» (término despectivo que significa «despilfarro») del expresidente socialista Ximo Puig. Lo afirmaron así e incluso lo tuitearon, un post que resurgió cuando el edificio de Campanar se incendió el pasado febrero: «La Unidad Valenciana de Emergencias, el primer organismo de Ximo Puig desmantelado por Carlos Mazón. El primer paso en la reestructuración del sector público empresarial anunciada por el Gobierno valenciano.»

El Consell decidió que podía prescindir de un organismo global de gestión de emergencias, eliminando así una capa de protección para la población.

La desaparición del presidente de la Generalitat

 Las once de la mañana del martes era un momento clave para percibir la soledad de los valencianos ante esta catástrofe. A las once, la portavoz del Consell, Ruth Merino, debía ofrecer una rueda de prensa para explicar las decisiones del Consell. A las once, estaba previsto que la delegada del Gobierno español, Pilar Bernabé, informara de las novedades de la mañana tras una noche muy dura en la Safor y la Ribera. Y a las once, el Presidente tenía previsto hacer declaraciones tras asistir a un acto sectorial. Las declaraciones se solaparon.

Bernabé explicó qué carreteras estaban cortadas y algunas incidencias, pero poco más. Ruth Merino mencionó el número de colegios cerrados y también enumeró las carreteras cerradas, añadiendo poco más. El Presidente Mazón fue más amplio en sus declaraciones. Expansivo y extrañamente optimista, a pesar de que los medios de comunicación ya habían emitido una programación especial sobre las tragedias humanas, las historias de personas que no podían llegar al trabajo, los sótanos inundados y la crecida del río Magre, que nace en Utiel. Sin embargo, dijo:

«En cuanto a las alertas hidrológicas, los embalses están muy por debajo de su capacidad. Están absorbiendo el agua entrante sin problemas. Hasta ahora no hay alerta hidrológica para ningún embalse. Por lo tanto, me gustaría subrayar que las lluvias están afectando especialmente al río Magre, pero hasta ahora no tenemos ninguna alerta hidrológica. Es una buena noticia a estas horas».

 Y ha añadido: «Según las previsiones, la tormenta se está desplazando hacia la Serranía de Cuenca, por lo que sobre las seis de la tarde se espera que disminuya la intensidad en el resto de la Comunidad Valenciana.»

Tras estas declaraciones, el presidente continuó su agenda, reuniéndose con diversas personas y tomando fotografías que fueron difundidas a través de los canales de comunicación de la presidencia. No hizo más comentarios sobre las inundaciones.

Eran las once y media cuando Mazón hizo estas declaraciones. A las 11:45, el Centro de Coordinación de Emergencias emitió una alerta hidrológica especial para las localidades ribereñas del río Magre. «Alerta por aumento de caudal en el río Magre con récord de 350 metros cúbicos por segundo. Se alerta a las riberas y poblaciones ribereñas del río Xúquer hasta la desembocadura en Cullera.»

Si cuando habló el presidente sabía que el río Magre se estaba convirtiendo en un peligro para la población y no lo dijo, cometió un acto altamente reprobable. Si no lo sabía, también fue grave, pues demostró que no sabía de lo que hablaba cuando dijo que los embalses podrían contener el agua que ya se estaba derramando sobre el cauce del río. Llamó a la prudencia, por supuesto, pero transmitió un mensaje de calma que no guardaba ninguna relación con lo que estaba ocurriendo en realidad .

 Pocas horas después, a las cinco de la tarde, la Confederación Hidrográfica del Xúquer comenzó a desembalsar agua del embalse de Forata, en Yátova. Cesó así su función reguladora, y el río Magre se precipitó hacia Algemesí, encontrándose con el Xúquer. Lo arrasó todo a su paso. Las imágenes que circulaban por las redes sociales no dejaban lugar a dudas de que se trataba de una catástrofe de dimensiones desconocidas.

Al mismo tiempo, el barranco de Poio también se llenó rápidamente, fluyendo hacia la Albufera de Valencia. Los incrédulos residentes y trabajadores del área metropolitana de Valencia, donde apenas había llovido en todo el día, se vieron atrapados en una trampa mortal. Estaban en los cines, comprando muebles, en el trabajo. Y allí pasaron la noche. O murieron. El presidente había hablado de calma a las diez y media de la mañana, y desde entonces no se le había vuelto a ver.

 No volvió a aparecer hasta pasadas las nueve y media de la noche. Y cuando lo hizo, no comunicó nada: ni información, ni tranquilidad, ni ánimo, ni ninguna sensación de que controlaba la situación. Más bien, admitió que carecían de información significativa, que los equipos de rescate no podían llegar a ciertos lugares, que las comunicaciones estaban efectivamente cortadas y que no tenían confirmación de víctimas mortales. Su declaración dejó en la población una extraordinaria sensación de vulnerabilidad. El presidente de la Generalitat compareció, en un pasillo, ante el micrófono de la televisión pública À Punt y el de Presidencia, para decir que À Punt era la emisora oficial. Así, de paso, amordazó a la prensa, que sólo podía informar de lo que decía la Generalitat.

Una declaración vacía

El silencio del presidente se convirtió en un clamor sin precedentes de personas atrapadas, empapadas, perdidas y aterrorizadas. Empezaron a surgir testimonios de personas abandonadas en carreteras, en centros comerciales, en un tanatorio... Gente que llamaba al 112 y no obtenía respuesta. Gente en los tejados viendo pasar a los bomberos porque no podían ayudarles.

 En medio de esta noche salvaje, oscura, ventosa y lluviosa, apareció de nuevo el presidente Mazón. Eran más de las doce y media de la mañana. Se había puesto el chaleco rojo de los servicios de emergencia y hablaba de víctimas mortales sin precisar el número. Como había hecho con el incendio de Campanar, se escondió en la oscuridad para dar malas noticias. Esta vez no pudo dar un número estimado de víctimas mortales, ni información precisa sobre lo que estaba ocurriendo. Palabras vacías para decir que la Unidad Militar de Emergencias del Gobierno español ya estaba trabajando. Nada más.

Hasta esta mañana, cuando el recuento se eleva a 62 muertos, por ahora. Sesenta y dos vidas truncadas en un episodio de lluvias intensas y feroces. Quizá la más severa jamás vista en el País Valenciano, y sin embargo anunciada, señalada y advertida."

(Esperança Camps Barber , Vilaweb, 30/10/24, traducción DEEPL)

30.10.24

Cronología de la gestión tardía del desastre: en principio, Mazón eliminó en cuatro meses la Unidad Valenciana de Emergencias... y luego, a las 13 horas, Mazón lanza una serie de recomendaciones de carácter general y, lo que es peor, llega a afirmar que la situación tenía visos de amainar: "se espera que en torno a las 18.00 disminuya su intensidad en todo el resto de la Comunitat Valenciana" (una comparecencia de la que ya no hay rastro en los canales oficiales de la Generalitat)... La alerta de la Generalitat Valenciana llegó a los móviles de València a las 20:12 de este martes, cuando muchos ciudadanos ya estaban atrapados en carreteras, bajos, urbanizaciones e incluso en centros comerciales como el Bonaire... una fuente vinculada a la seguridad considera que se ha producido una “evidente negligencia política” y un “desastre sin paliativos” por la “falta de previsión”... Una sensación de caos —incluso de colapso— se instaló en toda la provincia de València y en la comarca de Utiel-Requena, principales zonas afectadas. Diez horas antes, la Aemet advertía de la situación de alerta roja en la que se encontraba la provincia de Valencia y advertía de “peligro extremo”... Mientras la Generalitat Valenciana lanzaba meras recomendaciones hasta la alerta automática de las 20.12... La responsabilidad de la coordinación recae en la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias, la agenda oficial de su responsable detalla cuatro reuniones durante toda la mañana del martes, aparentemente ajenas al desastre que se avecinaba... Boix (Un. Valencia), considera que la emergencia de este martes se ha “tratado exactamente igual que se trató la riada de 1957 por parte de las autoridades franquistas, que no avisaron a la población”... fue una “gestión tercermundista”... “Es absolutamente increíble y lamentable que la alerta de la Generalitat llegue a las 20 h de la tarde cuando ya se han producido las inundaciones, pillando a muchísima gente volviendo del trabajo, en el trabajo o en sus casas, pero sin poderse proteger”

"(...) El primer aviso de lo que se avecinaba a nivel meteorológico data del pasado domingo a las 13.50 horas, cuando la Agencia Estatal de Meteorología emitía, bajo el epígrafe Aviso especial de fenómenos adversos número 15/2024, un detallado informe en el que anunciaba la llegada de una DANA que descargaría "con mayor probabilidad e intensidad en la vertiente mediterránea".

En concreto, y según precisaba el informe, la previsión que manejaban los expertos de la AEMET ya vaticinaba un escenario inminente de alarma: "A partir del lunes 28 comenzará la parte más adversa del episodio [...] Se esperan chubascos muy fuertes sin poder descartar, a día de hoy [domingo 27], que alcancen localmente intensidad torrencial, además de ser persistentes".

Además, la AEMET, en su reporte, situaba en el martes el peor de los escenarios posibles: "El martes 29, que se prevé el día álgido de este episodio, la mayor probabilidad de estas precipitaciones intensas estará en el área mediterránea peninsular" [...] Es probable que en puntos del País Valencià y Murcia se superen los 150 mm en 24 horas".

Pero por si no fuera poco, la Confederación Hidrográfica del Júcar avisó a las 17.30 horas de este martes de una situación de "peligro extremo" en "buena parte de la provincia de València".

Con semejantes precedentes cuesta creer que la alerta de la Generalitat Valenciana llegara automáticamente a todos los móviles de la provincia de València a las 20.12 de este martes, cuando muchos ciudadanos ya se encontraban en una situación muy comprometida.

Es más, en la propia declaración del presidente de la Generalitat, que tuvo lugar a las 13 horas, Mazón apenas lanza una serie de recomendaciones de carácter general y, lo que es peor, llega a afirmar que la situación tenía visos de amainar: "Según la previsión, el temporal se desplaza hacia la Serranía de Cuenca por lo que se espera que en torno a las 18.00 disminuya su intensidad en todo el resto de la Comunitat Valenciana". Una comparecencia de la que, por cierto, ya no hay rastro en los canales oficiales de la Generalitat." (Público, 30/10/24)


"La alerta que la Generalitat Valenciana envió a los móviles llegó cuando centenares de personas ya estaban atrapadas.

La alerta de la Generalitat Valenciana llegó automáticamente a todos los móviles de la provincia de València a las 20:12 de este martes, cuando muchos ciudadanos ya estaban atrapados en carreteras, bajos, urbanizaciones e incluso en centros comerciales como el Bonaire. Se trata de la peor tragedia meteorológica desde la pantanada de Tous en 1982. El balance provisional se eleva a, al menos, 70 fallecidos.

Una fuente conocedora de las interioridades de la gestión autonómica de las emergencias sostiene que la Generalitat reaccionó “tarde”. Aun reconociendo que hay “componentes imprevisibles” en una DANA, la misma fuente estima que la consellera de Justicia, Salomé Pradas, convocó tarde el Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi): “Lo deberían haber hecho antes”. Se trata del órgano que se instala en este tipo de situaciones en Centro de Coordinación de Emergencias de l’Eliana y que se adelanta a los posibles escenarios y recursos necesarios y se coordina con los responsables de carreteras y otras infraestructuras para mejorar la respuesta con cierta antelación. Otra fuente vinculada a la seguridad considera que se ha producido una “evidente negligencia política” y un “desastre sin paliativos” por la “falta de previsión”.

El mensaje automático enviado por la Generalitat a las 20:12 advertía de “fuertes lluvias” y pedía evitar los desplazamientos por carretera. Sin embargo, para muchos conductores y vecinos de la provincia de València, especialmente en las comarcas de la Ribera y de l'Horta Sud, ya era tarde. Una sensación de caos —incluso de colapso— se instaló en toda la provincia de València y en la comarca de Utiel-Requena, principales zonas afectadas. Diez horas antes, la Aemet advertía de la situación de alerta roja en la que se encontraba la provincia de Valencia y advertía de “peligro extremo”.

Además, a las 17.30 horas la Confederación Hidrográfica del Júcar avisó del aumento del caudal del río Magro, “que podría alcanzar los 1.000 m3/s aguas abajo del embalse de Forata”. Por ello, activó la alerta hidrológica y notificó a los municipios ribereños del río Magro y del río Júcar “desde Algemesí hasta la desembocadura en Cullera”. Este caudal, explicaban, “implica que se pueden producir desbordamientos generalizados en las áreas próximas al río”. (...)

Mientras la Generalitat Valenciana lanzaba meras recomendaciones hasta la alerta automática de las 20.12, varias instituciones públicas y privadas ponían a sus miembros en alerta ante la que se venía encima. En una rueda de prensa celebrada a las 13 horas en el Palau de la Generalitat, Mazón afirmó: “Según la previsión, el temporal se desplaza hacia la Serranía de Cuenca por lo que se espera que en torno a las 18.00 disminuya su intensidad en todo el resto de la Comunitat Valenciana. (...)

No fue así. Pasadas las 21h, el president Carlos Mazón compareció en el Centro de Coordinación de Emergencias, situado en l'Eliana, para reiterar la petición a la población de que no saliera a las carreteras, especialmente en la provincia de València, epicentro del desastre.

Mucho antes, sobre las 17.45, Adif ya había interrumpido la circulación de trenes de alta velocidad. El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat estableció el nivel de emergencia por el temporal en situación 2 del plan especial de inundaciones en la provincia de València a las 19.30, cuando ya se había desbordado el río Magro en los términos municipales de Carlet y Algemesí.
Colapso del 112

El teléfono del 112, del Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat, sufrió un colapso ante la avalancha de llamadas de auxilio. Aunque en ningún momento dejó de funcionar (daba tono), tardaba mucho en atender las llamadas. Emergencias de la Generalitat advirtió por la noche de que el 112 no había “caído” sino que el volumen de llamadas era “alto”. Posteriormente, se activó el teléfono 900 365 112 para la atención de los familiares de los desaparecidos.

Poco después de las siete de la mañana de este miércoles, la Generalitat ha remitido a todos los móviles un mensaje de alerta automático que reiteraba la petición de evitar desplazamientos por carretera. A las 10.24 ha sonado una tercera alarma automática. Se trata de la alerta móvil de protección civil 'Es-alert', un sistema masivo y directo de aviso a la población que envía un mensaje a cada teléfono móvil con un pitido estridente y repetitivo.

La responsabilidad de la coordinación recae en la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias, encabezada por el secretario autonómico, Emilio Argüeso, y encuadrada en la Conselleria de Justicia e Interior, dirigida por Salomé Pradas. Y, en última instancia, en el president de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón.

La agenda oficial del responsable de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias, disponible en el portal de transparencia GVA Oberta, detalla cuatro reuniones durante toda la mañana del martes aparentemente ajenas al desastre que se avecinaba.(...)

Andrés Boix, profesor de Derecho de la Universitat de València, ha sido una de las voces más críticas con la gestión del desastre. Boix, en declaraciones a este diario, considera que la emergencia de este martes se ha “tratado exactamente igual que se trató la riada de 1957 por parte de las autoridades franquistas, que no avisaron a la población”.

“Es absolutamente increíble y lamentable que la alerta de la Generalitat llegue a las 20 h de la tarde cuando ya se han producido las inundaciones, pillando a muchísima gente volviendo del trabajo, en el trabajo o en sus casas, pero sin poderse proteger”, afirma.

 Boix critica una “gestión tercermundista” agravada por unas infraestructuras y una planificación urbanística que “desde la pantanada de Tous de 1982 parece que no han mejorado nada”. “Se deberán pedir muchísimas responsabilidades porque a los responsables públicos se les debe exigir un mínimo de competencia y profesionalidad”, agrega.

El profesor de la UV denuncia que los responsables políticos de la gestión de Emergencias “estaban desaparecidos y deberían haber estado coordinando y garantizando que hubiera información para la ciudadanía”. Además, también alude a la vertiente judicial del desastre, con el polémico antecedente de la pantanada de Tous y las indemnizaciones." (Lucas Marco, , eldiario.es, 30/10/24)


Partido Popular Comunitat Valenciana @ppcv

La Unidad Valenciana de Emergencias, primer organismo de Ximo Puig suprimido por Carlos Mazón Es el primer paso de la reestructuración del sector público empresarial anunciada por el Gobierno valenciano. 

@elespanolcom
De elespanol.com

9:07 a. m. · 29 nov. 2023 5,1 M Reproducciones


"Mazón eliminó en cuatro meses la Unidad Valenciana de Emergencias, una “ocurrencia” heredada de Ximo Puig. El Gobierno valenciano realiza un comunicado para defender su decisión de cerrar el proyecto porque “solo suponía ahondar en la descoordinación y en el desastre”.

El Ejecutivo autonómico de Carlos Mazón tardó apenas cuatro meses en deshacerse de la Unidad Valenciana de Emergencias (UVE), un organismo heredado del Gobierno anterior del Pacte del Botànic y encargado de garantizar la rápida intervención en cualquier lugar del territorio en caso de emergencias de origen meteorológico o sísmico, extinción de incendios forestales y maremotos.

Se trataba de un cuerpo —una suerte de versión autonómica de la Unidad Militar de Emergencias (UME)— destinado a garantizar una rápida intervención ante cualquier emergencia y creado por el Consell anterior del socialista Ximo Puig en febrero de 2023. Sin embargo, el Gobierno de Mazón, entonces formado por el PP y Vox, derogó por la vía de urgencia el decreto que regulaba la creación de la Unidad Valenciana de Emergencias (UVE).

La cuestionada actuación del Gobierno autonómico ante las inundaciones sufridas este martes en decenas de localidades valencianas, especialmente en las comarcas de Utiel-Requena, la Ribera y l'Horta Sud, ha reavivado las críticas a Mazón por su decisión de eliminar la UVE en su fase embrionaria.

Al anunciar su eliminación, en noviembre de 2023, la entonces consellera de Justicia, Elisa Núñez, tildó la UVE de “ocurrencia”. Por su parte, la portavoz del Consell, Ruth Merino, enmarcó la decisión en el proyecto de Carlos Mazón de “optimizar todos los organismos y entes del sector público para que la gestión sea eficiente”.

La unidad dependía, en el diseño inicial del Ejecutivo del PSPV-PSOE, Compromís y Unides Podem, de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias. Mazón, por su parte, tildó la UVE de “chiringuito” que enfrentaba “a cuerpos de bomberos entre sí” y que no les daba equipamiento.

 “La UVE es un proyecto que añade más complejidad a la gestión de las emergencias en la Comunidad Valenciana, una nueva ocurrencia para tapar carencias enormes en esa gestión y que castigaba un sector harto de malas decisiones”, afirmó la entonces titular de la Conselleria de Justicia e Interior, Elisa Núñez, cuando el Consell de Mazón eliminó la entidad.
La UVE ahondaba “en el desastre”, según Vox

Núñez sostuvo que la gestión de las emergencias en la Comunitat Valenciana no se resolvía “creando esta Unidad, sino redefiniendo el modelo de prevención, extinción y salvamento” mejorando la coordinación y sentando “las bases de un mejor futuro”.

“La UVE”, criticaba la entonces consellera de Vox, “se hizo sin el concurso y la reflexión necesarios en una cuestión estructural y un servicio público esencial como este y, por tanto, no ayudaba a redefinir ese modelo, sino a empeorarlo y a complicarlo aún más y solo suponía ahondar en la descoordinación y en el desastre”.(...)

 La Generalitat ha asegurado este miércoles que la UVE “solo era un organismo ficticio más con cero bomberos más, cero medios materiales más y cero eficiencia” y ha defendido que en “ningún caso mejoraba ni ampliaba ningún servicio” de Emergencias. “Solo creaba puestos para pagar sueldos a eventuales colocados a dedo”, ha sostenido. Fuentes de Presidencia de la Generalitat citadas por Europa Press han salido al paso tras las críticas de diputados del PSOE al 'president' Carlos Mazón, a quien han echado en cara que suprimiese esta unidad al llegar al poder, coincidiendo con la DANA que afecta estos días a la Comunitat Valenciana. Estas fuentes han precisado que la coordinación de competencias “ya la asume el 112”, por lo que no pueden “invadir competencias estatales ni crear un ejército”, porque para eso “tenemos la UME a nivel estatal”. Así, sostienen que la UVE “solo creaba mandos intermedios, no ponía bomberos en el camino” y recalcan que esta unidad “nunca existió, nunca fue nada”. “Era un decreto sin respaldo detrás. No tenía ni oficinas. Era una agencia fantasma”, añaden.

Frente esta situación, han reivindicado que el actual Consell liderado por Carlos Mazón “ha reforzado el servicio de bomberos forestales, ha adquirido un compromiso de reforzar y modernizar sus medios materiales y ha reforzado la colaboración con los bomberos de las diputaciones y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”. Además, han incidido en que la plataforma de Bomberas y Bomberos de la Comunitat Valenciana, en el que están representados “todos los sindicatos”, expresó “su rechazo al proyecto” y lo justificaron en que, a su juicio, la UVE suponía “un aumento del gasto innecesario, ya que las funciones que quieren dar a ésta ya son realizadas por los bomberos y bomberas de los consorcios provinciales y de los ayuntamientos de las capitales”. También denunciaron que supondría “un aumento de la descoordinación entre servicios debido a la duplicidad creada sin ninguna necesidad técnica ni operativa”.Fue el “primer organismo de Ximo Puig suprimido por Carlos Mazón”, según afirmó el PP valenciano en un tuit que numerosos usuarios de la red social X han recuperado este martes, tras el desastre de las inundaciones de la DANA."

 (Lucas Marco, eldiario.es, 30/10/24)

24.9.24

La Xunta de Galicia se quedó parte del alza de transferencia del Estado para dependencia, denuncian los Gerentes en Servicios Sociales... La asociación califica de "especialmente sangrantes los recortes" que se han producido en Galicia, la comunidad con menor porcentaje de personas atendidas sobre la población potencialmente dependiente (16%) frente al 23% de media nacional

 "Los directivos del sector alertan que la autonomía ha recortado los gastos en dependencia a pesar de que el plan de choque del Estado implicó que recibiera más dinero para tal fin. De la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios tilda lo sucedido de "especialmente sangrante".

Castilla y León, Galicia y Aragón "hicieron caja" con el aumento de presupuesto para dependencia en el marco del Plan de Choque (2020-2023) aprobado por el Gobierno tras la pandemia sanitaria. Así se desprende de un estudio elaborado por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, según el cual el Gobierno de España aumentó en dicho periodo su aportación para la Dependencia en un 138 por ciento frente al 9 por ciento del incremento de las comunidades autónomas.

 Así, de todas las comunidades autónomas, tres han disminuido durante el citado Plan de Choque el gasto en la atención a personas en situación de dependencia: Castilla y León (-34,7) Galicia (-6,4) Aragón (-3,2). La asociación califica de "especialmente sangrantes los recortes" que se han producido en Galicia, la comunidad con menor porcentaje de personas atendidas sobre la población potencialmente dependiente (16%) frente al 23% de media nacional.

El estudio indica que, en 2023, la inversión pública en Atención a la Dependencia ascendió a 11.522 millones de euros: 8.230 millones por parte de las comunidades autónomas (71%), y 3.292 por parte del Gobierno central (29%) y constata una "acusada desigualdad territorial", donde las comunidades que más invierten en dependencia por persona potencialmente dependiente y año son País Vasco (2.848 euros), Extremadura (2.599 euros) y Navarra (2.413 euros). En Baleares, la inversión es de 2.031 euros; La Rioja, 2.116 euros; CyL, 1.967 euros; Madrid, 1.921 euros; Andalucía, 1.888 euros; Castilla-La Mancha, 1.876 euros y Comunidad Valenciana, 1.825 euros.

Por debajo de la media de los 1.825 euros se encuentran Cantabria con 1.700 euros; Cataluña, con 1.649 euros; Asturias, con 1.604 euros; Aragón, con 1.536 euros; Murcia, con 1.504 euros; Canarias, con 1.248 euros y Galicia, a la cola, con 1.073 euros.

Según se desprende del informe, el peso relativo de la financiación autonómica frente a la estatal entre el periodo comprendido de 2015 a 2020 presentaba una tendencia alcista que se rompió en 2021, "cuando el incremento en la financiación aportada por el Estado mediante el plan de choque es utilizado por algunas comunidades para retirar parte de su financiación". Así, el peso de las comunidades en la financiación cayó un 13% entre 2021 y 2023, mientras la Administración General "refuerza la financiación del sistema". Estos recortes en la aportación en algunas CC.AA. "han limitado la capacidad de impacto de los fondos provenientes del plan de choque", según la entidad.

En cuanto a las comunidades que mayor porcentaje destinan de sus propios presupuestos a la Atención a la Dependencia son País Vasco (83,9%); Navarra (80,8%) y Extremadura (78,2%). Mientras la media de financiación autonómica desciende hasta el 71% para el conjunto de España, CCAA como son La Rioja (59%), Galicia (59,3%), Andalucía (62,3%) y Castila y León (63,2%) se mantienen alejados de esta cifra.


DENUNCIA: "CADA 15 MINUTOS MUERE UNA PERSONA ESPERANDO PRESTACIONES" 
Ante estos datos, la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales ha puesto el foco, coincidiendo con la mayoría de edad de la ley de Dependencia, en el "incumplimiento de las Administraciones Públicas que han convertido derechos subjetivos en derechos efímeros y de papel".

"Se trata de una política de interés de la ciudadanía, ya que en un importante porcentaje forma parte del ciclo natural de la vida, y muchas personas acabaremos estando en situación de dependencia", argumentan, al tiempo que recuerdan que actualmente 292.792 personas están en las listas de espera y que cada 15 minutos fallece una persona en el laberinto burocrático de la Ley.

"Desgraciadamente, a las 45.360 personas que fallecieron el pasado año, los presupuestos no les llegaron a tiempo", ha denunciado la entidad."          (Galiciapress, 23/09/24)

11.8.24

Puigdemont regresó para dar un mitin en la campaña electoral imaginaria de unas elecciones aún no convocadas... El objetivo no eran ni Illa ni su investidura. El objetivo era y es Esquerra Republicana. El episodio de hoy resultaba imprescindible no para impedir la investidura, sino para poner imágenes al relato que pretenden construir Puigdemont y Junts para quedarse a corto plazo con el monopolio de la causa independentista... Se prometió heroísmo y sacrificio, pero se acabó ofreciendo pillería... Puigdemont vino a hablar de su libro y luego se esfumó. Nadie sabe por cuánto tiempo, ni con qué objetivos, ni cuándo se emitirá el próximo capítulo (Antón Losada)

"A la tercera fue la vencida. Ya no había manera de incumplir lo prometido sin caer para siempre en el tenebroso abismo de los memes. Tres elecciones y siete años después ya tocaba. Carles Puigdemont volvió, pero no para forzar su detención o la suspensión del pleno de investidura de Salvador Illa, como pronosticaban los augures mejor informados. Regresó para dar un mitin en la campaña electoral imaginaria de unas elecciones aún no convocadas.

El objetivo no eran ni Illa ni su investidura. El objetivo era y es Esquerra Republicana. El episodio de hoy resultaba imprescindible no para impedir la investidura, sino para poner imágenes al relato que pretenden construir Puigdemont y Junts para quedarse a corto plazo con el monopolio de la causa independentista.

Este era el capítulo en que la víctima de la represión vuelve del exilio para denunciarla una vez más, mientras los republicanos colaboran con los malos haciendo president a un socialista. La máquina represiva del Estado español consigue finalmente su objetivo gracias a la colaboración imprescindible de ciertos traidores.

Puigdemont pudo haber aprovechado su momento bajo el Arco del Triunfo para hablar como el líder de un país que vuelve para asumir su responsabilidad, por muy injusta que sea, como parte de la solución. Prefirió expresarse como el candidato que se conforma con el aplauso y el fervor de los suyos.

Se prometió heroísmo y sacrificio, pero se acabó ofreciendo pillería. Nadie tiene derecho a exigirle otra cosa. El tiempo dirá si esta falta de épica de Junts no acaba jugando al favor del pragmatismo de los líderes de Esquerra.

Puigdemont vino a hablar de su libro y luego se esfumó. Nadie sabe por cuánto tiempo, ni con qué objetivos, ni cuándo se emitirá el próximo capítulo. Junts se va y Esquerra se queda, casi parece 2017 y esta película ya la habríamos visto. Aunque la mítica 'operación Jaula' que siempre activan las fuerzas y cuerpos de seguridad cuando andan buscando a alguien que deberían haber encontrado horas antes parece tener un final -nunca mejor dicho- abierto.

Lo único casi seguro ahora mismo es que todo acabará como debe. Illa será investido President y la causa de Puigdemont será resuelta por el Tribunal Constitucional. Es lo relevante. Lo sorprendente es el empeño de tantos en demorar o convertir en excepcional, sospechoso o ilegal aquello que parece simple normalidad democrática."           (Antón Losada , eldiario,es, 08/08/24)

8.8.24

Puigdemont finalmente ha optado por una sencilla y funcional mini-Marcha sobre Roma, una Marcha sobre Roma happy meal y cortita, desde Passeig de Sant Joan hasta Ciutadella... En Junts están rarunos, como hundidos. Algo ha fallado. O algo no ha sido comunicado... Es posible que se les informara de una entrada de Puigdemont al Parlament, de una detención pactada o de una solución mágica y apoteósica, y no de una fuga, espectacular, divertida, pero fuga al cabo. Esas caras rarunas han ido en aumento a lo largo de la sesión... Este Do de pecho de la mañana puede haber sido el canto del cisne de algo. El plan genial que tenía que impedir una investidura, ahora parece inexistente... Algo ha pasado en Junts. De pletóricas pasaron a ser, en breve tiempo, caras de perplejidad, de no entender nada. En este momento, toda la bancada de Junts mira al suelo de manera sincrónica... Aplausos de Junts cuando se llama a votar a Puigdemont y no acude. Ese ha sido el éxito-fracaso de hoy. Como en el 1-O, hoy tampoco había ningún tipo de plan posterior al 1-O. Es la política sin política. La política del rasgo. Un arte dramático (Guillem Martínez)

 "(...) Hay policía, de manera discreta, pero mucha y en modo glory days. Un comando, o como se diga, de polis, ha salido disparado, hace poco, en dirección a Puigdemont, que finalmente ha optado por una sencilla y funcional mini-Marcha sobre Roma, una Marcha sobre Roma happy meal y cortita, desde Passeig de Sant Joan hasta Ciutadella. (...)

 Puigdemont ha delegado el voto. Quizás eso sea el mensaje menos críptico que ha emitido hoy.  Es decir, se votará. Habrá sesión de investidura de alguna manera. Es decir, no confían en interrumpir la sesión, o no descartan que eso no se produzca. (...)

 09:39

Los all-stars de Junts van llegando al Parlament, entre ellos, Rull. Pero no aparece Puigdemont. ¿La mini-marcha sobre Roma ha dado pie a un Fantasma de la Ópera? ¿Ha sido detenido? ¿Aparecerá en lugar de la chica cuando el mago abra el baúl?

09:55 

Los Mossos informan al mundo que Puigdemont no está detenido, pero sí localizado. Como el Everest.

10:00

Suena el timbre llamando a sesión, como en el teatro, como en los JJ.OO. de París hacen con un bastón. En un periquete empezará el mayor espectáculo del mundo –ese concepto de la política del siglo XXI; y, glups, de los años treinta y cuarenta– o, todo lo contrario, una sesión de investidura cutre, como todas.

10:07

Rull toma la palabra con su habitual voz de párrocoZzzzz. Fuera, los manifestantes guardan silencio, al pasar por el territorio sacro. No hay conatos bisontistas. (...)

10:55

Ah, una fuente de los Mossos, ese cuerpo que hace un plis-plas tenía localizado a Puigdemont, informa de que, sin un pacto que facilite su detención, será muy difícil, incluso, localizarlo. (...)

11:06

Receso. En Junts están rarunos, como hundidos. Algo ha fallado. O algo no ha sido comunicado. O no se ha comunicado nada más abajo del vértice de la pirámide trófica de Junts, como siempre. En breve, tras el receso, se sabrá si Puigdemont entra –¿cómo?– en el Parlament, a darle la réplica a Illa, pacta su detención, o se va a Las Vegas con su número de escapismo. Parece, en todo caso, que el pleno, contra pronóstico, se va a culminar. Lo que será un fracaso propagandístico, que contrastaría con el éxito propagandístico de la tocata y fuga de Puigdemont. Por cierto, se han iniciado las cargas en el exterior –nuestras polis pueden no encontrarse el culo con ambas manos, como hoy se ha vuelto a intuir, pero cargan de maravilla, en ocasiones con un formidable revés; una pena que no exista el Nobel al Poli Psicópata–, al parecer porque los manifestantes han intentado, pobrets, un Capitolio en modo Imserso. En lo que es una historia condensada del procesismo, cuando los minions ya no son útiles al líder, a nadie le importa su destino.

 11:38

La SER informa de que Puigdemont se habría ido en coche entre la multitud. Citan fuentes policiales y afirman que “tienen algunos números y letras de la matrícula pero les faltan otras”.(...)

 16:07

La orden de detención de Turull pasa a ser una citación para declarar sobre lo acaecido en el paseo matinal de Puigdemont. Pero la confusión, ese ingrediente de la extrema derecha, ha sido suficiente para, en modo plis-plas, suspender el pleno. Como en los viejos tiempos/2017. Zzzzzz. 

(...) no había mucha gente en el momento masa, y la que había no estaba para revoluciones pendientes, sino para ser pasto de la teletienda. Este Do de pecho de la mañana puede haber sido, por todo ello, el canto del cisne de algo. El plan genial que tenía que impedir una investidura, ahora al menos –16:25–, parece inexistente. Y solo quedan sus restos: un intento desesperado de suspensión momentánea de un pleno de investidura, por un fake, por una confusión, una triquiñuela. (...)

17:57

Algo ha pasado en Junts. Las caras, esta mañana, cuando entraron todos los all-stars en el Parlament, salvo Puigdemont, mutaron. De pletóricas pasaron a ser, en breve tiempo, caras de perplejidad, de no entender nada, de no saber dónde pisaban. Si había un plan, no se había cumplido. Si había un plan, no les fue comunicado. Es posible que se les informara de una entrada de Puigdemont al Parlament, de una detención pactada o de una solución mágica y apoteósica, y no de una fuga, espectacular, divertida, pero fuga al cabo. Esas caras rarunas han ido en aumento a lo largo de la sesión. En este momento, toda la bancada de Junts mira al suelo de manera sincrónica (...)

19:30

Aplausos –de Junts– cuando se llama a votar a Puigdemont y no acude. Ese ha sido el éxito-fracaso de hoy. Como en el 1-O, hoy tampoco había ningún tipo de plan posterior al 1-O. Es la política sin política. La política del rasgo. Continuo. Un arte dramático que, como gran parte del arte, se debe solo a sí mismo, y no requiere más repercusiones que sobre sí mismo.

19:39

Yastá. Hasta otra. Smuacs! Gracias por todo."           (Guillem Martínez, CTXT, 08/08/24)

¿Dónde está Puigdemont? ¿Dónde está Wally? Puigdemont regresa a Barcelona, da un discurso ante 3.000 fieles y desaparece

 ¿Dónde está Wally? (Wikipedia)

"El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha reaparecido este jueves en Barcelona, en el exterior del Parlament, y ha hecho un breve discurso ante miles de personas, unas 3.500, que lo esperaban para ofrecerle un recibimiento después de casi siete años fuera de España. El acto de Puigdemont ha estado envuelto por una fuerte vigilancia policial, que no ha servido para evitar que el expresident desapareciera de nuevo, tras su intervención: ”Hoy he venido aquí para recordarles que aún estamos aquí, porque no tenemos derecho a renunciar”, ha proclamado desde el atril del escenario montado frente al Arco del Triunfo de Barcelona. Pocos minutos antes de las nueve de la mañana, Puigdemont ha logrado irrumpir en el acto acompañado de los diputados de Junts y del brazo del presidente del Parlament, Josep Rull. El líder de Junts ha asegurado que de la victoria del referéndum de 2017 salió una “represión feroz”: “No nos interesa estar en un país en el que las leyes de amnistían no amnistían”. Al finalizar, Puigdemont ha desaparecido entre la gente. Todos los diputados de Junts han acudido a continuación al Parlament, para asistir al pleno de investidura de Salvador Illa. En la comitiva no estaba Puigdemont. Los Mossos d’Esquadra han activado un dispositivo de rastreo para tratar de interceptar al expresident, que tiene una orden de arresto pendiente.

La confusión por el paradero de Puigdemont se ha apoderado del arranque del pleno de investidura. Fuentes policiales han manifestado que trabajan con la posibilidad que Puigdemont haya escapado a bordo de un coche, junto con el secretario general de Junts, Jordi Turull.

 Seis años y diez meses después de abandonar España para evitar la acción de la justicia por su liderazgo del proceso independentista fallido de 2017, Puigdemont ha vuelto a reaparecer en público en España. “Han convertido ser catalán en una cosa sospechosa”, ha dicho al arranque de su intervención. Ha criticado la “politización de la justicia” y ha anticipado una detención que, de momento, no consta que se haya producido: “Muchos festejarán que sea detenido, y pensarán que el escarnio vale la pena”, ha dicho.

El expresidente catalán ha decidido poner fin a su autoproclamado “exilio” con el triple objetivo de desencallar la aplicación de la amnistía a su caso particular, reivindicar el liderazgo del independentismo y hacer un último acto de protesta contra la investidura del socialista Salvador Illa, que en circunstancias normales hoy debería ser proclamado presidente de la Generalitat por el Parlament de Catalunya."              (Marc Rovira, El País, 08/08/24)

3.8.24

Guillem Martínez: Para los chicos y las chicas federales, el Pacto ERC-PSC es una buena música. Pero la letra alude a cambios irrealizables y que, al parecer, tampoco importa mucho realizar... Es como un déjà vu. Algo aparentemente vivido. De hecho, los mayores de 21 años lo hemos vivido... viene a ser algo de la música y de la letra del Pacte del Tinell, que cristalizó, en parte, en el Estatut de 2006, y en su propuesta inicial de federalismo por la puerta de atrás. Fracasada por todo lo alto, como saben, y rematada en la sentencia del TC de 2010... Para realizar todo esto sería necesario modificar dos leyes ordinarias y una ley orgánica, la LOFCA... también sería necesaria una reforma constitucional... Esto es, 234 diputados, que hagan esa propuesta, unas elecciones generales anticipadas, la legislación de esa propuesta, otra vez con el voto afirmativo de 234 dipus, y referéndum posterior en todo el Estado... Y, eso, ¿por qué?, se estarán preguntado... Por casi nada. Por la sentencia al Estatut de 2010... por la que quedaba descartada toda posibilidad de un sistema de financiación singular, alejado del general. Se puede hacer, claro. Pero el TC lo enviará a la papelera de Windows. Punto y pelota, me temo... Lo más probable es que el staff de ERC se haya visto en un momento precario ante unas elecciones anticipadas, y ha firmado lo que ha tenido más a mano, para sobrevivir cuatro años... Las izquierdas no deberían de participar en mentiras colectivas, en músicas sin letras, en procesismos

 "1- El pacto ERC-PSC no es una ley, como su nombre indica, sino –ay, uy– un texto político, esa cosa cuyo significado parte de su lectura, claro, pero también de su contemplación piadosa. Esto es, de situar lo leído en su contexto interpretativo –su tradición, su época, su función–, momento en el que, si todo sale bien, se puede observar su significado real. Todo en la vida posee su significado real, si bien, en las cosas colectivas, ese significado real suele estar a tomar por XXXX de su significado aparente. Ser Sapiens, ese ser simbólico, en fin, nunca fue fácil. 

2- ¿Qué dice literalmente el pacto –a partir de ahora, P–? No se lo pierdan, amiguitos.

3- El pacto es un recorrido que atraviesa nueve tramos. El primero, el más importante, efectista incluso, y el que marca la interpretación del resto, es la cosa financiación. En este apartado se establece que, sea lo que sea que pase, pasaría en el primer semestre de 2025 –un puente muy lejano para un Gobierno que va tirando con una mayoría progresivamente inestable, mientras el Palacio de la Moneda va siendo bombardeado por jueces peinados–. En ese momento, en todo caso, una Comisión Bilateral Gene-Estado –en Cat, todo lo que acaba en bilateral es como en el resto del mundo todo lo que acaba en liguero– habrá conducido hasta una Comisión Mixta –un objeto erótico más peninsular– de Asuntos Económicos, todo aquello que debía de ser conducido, que será mucho, pues el P no especifica, no establece tantos por cientos, montos, límites, cifras, modos. Para entonces, una Agencia Tributaria Cat habrá empezado a recaudar –de manera progresiva; es decir, poco a poco, como el fin del mundo– impuestos. Se especifica que el primero sería el de la Renta. Yupi. En segundo lugar caería la cosa IVA, la cosa Pymes y la cosa alquileres turísticos, aún no fijados por la UE –el P, en ese sentido, es un adelantado a su tiempo–.

4- La Gene, como recaudadora única del Estado al Este del río Ebro, debería, para entonces, realizar anualmente dos pagos al Estado. Uno a) por los servicios y las inversiones recibidas. Eso obligaría al mosqueo y al mal rollo de evaluar esos servicios e inversiones. De pegar golpes en la mesa, de gritarse, de querellarse judicialmente. Como en Alemania. Lo que es bueno. El otro sería en concepto federal de b) solidaridad. ¿A cuánto asciende eso? No se sabe –ni, me temo, se sabrá; no se pierdan el punto 8–. La Gene, por tanto, se financiaría restando a lo recaudado los conceptos a) y b). Es decir, la Gene debería de establecer, por sí sola, qué pasta tiene, y gestionar y establecer sus gastos y los límites a su gasto, como los niños mayores. El P, claro, no garantiza que la Gene mejore sus ingresos, ni que los contabilice de manera acertada. En todo caso, y esto es importante –no sale en el Estatut, pero sí que parece estar contemplado por el marco constitucional–, ninguna comunidad autónoma podría contar con más recursos que Cat, una vez aplicada su tarifa solidaria anual. Es decir, primaría el principio federal de la ordinalidad.

5- No se menciona, en ningún momento, el papelón de la Agencia Tributaria Estatal, que debería desaparecer, ceder espacio, formar y supervisar a la Agencia Tributaria Cat, en una movida que, de producirse, sería comparable al nacimiento de la policía autónoma cat, aquel trasiego de uniformados desde unos cuerpos policiales a otros. Inciso: por lo general, muy contentos, pues iban a cobrar más pasta. El patriotismo es ansí. 

6- A todo esto se le llamaría Financiación Singular –no lo es; no se pierdan el punto 7–, o soberanía fiscal –no lo es; esos palabros tan solo satisfacen el fetichismo de la política cat ante el palabro soberanía; y, de paso, ilustran el sumamente limitado registro léxico del procesismo, que utiliza como progre y chachi una palabra que en Europa y las Américas da escalofríos, al habérsela quedado la derecha yuyu, la de los colmillos–. ERC llama al compendio Concierto Económico solidario, un buen nombre artístico. Pero no lo es, no se pierdan el punto 8, que es la aportación al mundo de este artículo, me temo. Bueno, a partir del 9 tampoco está mal.

7- Para realizar todo esto sería necesario modificar dos leyes ordinarias y una ley orgánica, la LOFCA –Ley Orgánica de la Financiación de las CC.AA.–. Para cambiar esta ley se requiere una mayoría hermosa. A cambio de esos apoyos, se supone, el modelo sería expandido a otras CC.AA., de manera que pasaría a ser el modelo general. Vamos, que el modelo cat no sería singular. Pero, y aquí empieza lo divertido, si la cosa va en serio, si se pretende lo que se dice, y no que la Gene haga de gestoría, y recaude los impuestos, by the face, para el Estado, como el BBVA, también sería necesaria una reforma constitucional. Esto es, 234 diputados –ya nadie sabe lo que es eso; no me los imagino juntos ni que en el techo del Congreso aterrice el helicóptero de Tulipán– que hagan esa propuesta, unas elecciones generales anticipadas, la legislación de esa propuesta, otra vez con el voto afirmativo de 234 dipus –uno no se imagina 234 juntos ni siquiera en la celebración del Día Europeo del Percebe–, y referéndum posterior en todo el Estado. Y, eso, ¿por qué?, se estarán preguntado.

8- Por casi nada. Por la sentencia al Estatut de 2010. Hasta aquella sentencia –un antes y un después no solo en la tradición descentralizadora local, sino en la democrática– hubiera sido posible en Cat, al menos sobre el papel, un sistema de financiación foral, el concierto ese del que habla ERC, y del que habla el P. Era posible –al menos sobre el papel– cambiar la LOFCA hacia ese sentido. Después de aquella sentencia, desfederalizadora, como la evolución del sistema autonómico después de 1981, quedaba descartada toda posibilidad de un sistema de financiación singular, alejado del general. Se puede hacer, claro. Pero el TC lo enviará a la papelera de Windows. Punto y pelota, me temo. Recordemos, ya puestos y para aportar un preciosismo estético de aquella sentencia, que en el voto particular de un vocal –progre, además– del TC se señalaba que el sistema autonómico era “un mero sistema de descentralización administrativa”. Lo que, si se fijan, da, en efecto, muy poco de sí.

9- Para los chicos y las chicas federales, el P es una buena música. Pero una letra chunga. Y que, además, nos suena. Es como un déjà vu. Algo aparentemente vivido. De hecho, los mayores de 21 años lo hemos vivido. Bienvenidos a la dimensión desconocida, ninu-ninu-ninu-ninu.

10- En efecto, lo que plantea el P viene a ser algo de la música y de la letra del Pacte del Tinell –aka Acord Govern catalanista i d’esquerres en la Gen de Cat–, que cristalizó, en parte, en el Estatut de 2006, y en su propuesta inicial de federalismo por la puerta de atrás. Fracasada por todo lo alto, como saben, y rematada en la sentencia del TC de 2010. Una sentencia, se debe señalar, lenta, retrasada, de poco empaque, de escasa vistosidad intelectual, de escasa valentía y nulo lucimiento legal. El TC, roto ya de tanto usarlo, empezaba a ser la parodia en la que se convirtió poco después, tras su reforma de 2015, cuando pasó a ser un tribunal político abierto de noche, como los bares de vampiros ubicados en una pirámide maya.

11- Es decir, el P es, a su vez, una parodia del pasado, si pensamos que con la reforma del Estatut de 2006 quedó claro el estancamiento político del Estado, su imposibilidad para reformarse, ni siquiera con astucia, y su sensibilidad conservadora para la reacción. El P es, tras las casillas procesistas, una vuelta a unos años atrás –21, vamos–, hacia las casillas federalistas. Supongo que la lógica es que, tras las casillas federalistas, vuelvan, en un tiempo, las procesistas. Y así. Es un bucle. Que explica algo dramático: la paralización de las reformas estructurales del Estado. Es decir, y por lo mismo, el riesgo de contrarreformas. El P, como el procesismo, sería así una buena música, para procesistas y federalistas, según, pero una mala letra para ambos packs, pues la letra alude a cambios irrealizables y que, al parecer, tampoco importa mucho realizar. El P de la política como música. Ambiental, para pasar el rato en un Estado que, en fin, no admite reforma alguna.

12- Lo único bueno del P es lo que esconde debajo, mucho, de sí mismo. Un primer acuerdo entre indepes –esa cosa que, como ha quedado vista, no existe– y federalistas –esa cosa que, como quedó vista, no existe–, dos cosmovisiones que podrían estar –de existir– más próximas de lo calculado, para un largo periplo, en un Estado paralizado y paralizante. Si bien no está claro que sea eso lo que ha pasado.

13- Lo más probable es que el staff de ERC se haya visto en un momento precario ante unas elecciones anticipadas, y ha firmado lo que ha tenido más a mano, para sobrevivir cuatro años. Es curioso que lo que tenía más a mano, lo que le alejaba del procesismo reaccionario de Junts –no hay otro; Junts lidera ya el pack–, lo que le acercaba a otras tradiciones de izquierda cat, sea algo tan lejano como los pactos de 2003. El objetivo para ERC no es nada de lo que aparece en el P, como sus objetivos, desde 2014, no eran nada de lo que aparecía en aquellas hojas de ruta fantásticas, pura música, nula letra, pactadas con CDC/PdCAT/Junts, sino seguir vivos, intentar no ser devorados por Junts.

Las izquierdas no deberían de participar en mentiras colectivas, en músicas sin letras

14- El 2 de agosto se sabrá, tal vez, si finalmente ERC ha sido devorada por Junts. Se sabrá si la política como identidad personal –la política como club de fútbol, como forma de ser, como forma de gritar– se ha comido a ERC, tras más de una década practicando esa forma de política, próxima al fake, cercana a la Guerra Cultural. Se sabrá, incluso, si ERC puede implosionar. Si puede caer, de manera oficial o efectiva, en la órbita de Puigdemont/Junts, esa forma de vivir el ocio para la clase media, con tiempo y pasta para el simbolismo permanente, esa cosa tan cara. Hay probabilidades de ello: a) no se sabe cuál será el resultado de la consulta, y b) se está hablando de que las JERC –las juventudes de ERC–, poseedoras de un escaño en el Parlament, votarían no a Illa, siguiendo el argumentario católico-racial-sentimental de Junts. Lo que impediría, de hecho, su elección. 

15- El pacto, desde el punto de vista del PSC, es, lo dicho, una buena música. Pero su letra habla también de la imposibilidad de derogar la Ley Mordaza, de limitar, de manera efectiva, el precio de los alquileres, del fin de los puntos y seguido y el inicio de los puntos y aparte. De la política como fatalismo, como palabras, como nada. Del futuro deslumbrante para las nuevas derechas, las únicas que pueden emitir cambios. Hacia atrás, lo que no deja de ser un cambio. El más probable hoy día, diría. 

16- Las izquierdas no deberían de participar en mentiras colectivas, en músicas sin letras, en –todo apunta a ello– procesismos. No debería desgastar, quitar el sentido, a las palabras. "

(Guillem Martínez , CTXT, 01/08/24)