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21.6.21

La banca del ladrillo sigue aún generando graves riesgos para España. La inmobiliaria de Blackstone y el Santander, en riesgo alto de insolvencia... Las consecuencias de que Quasar no pueda hacer frente a sus deudas podrían ser muy graves para el sistema financiero

Carlos Martín Urriza @carlosurriza

 La banca del ladrillo sigue aún generando graves riesgos para España. Una Ley de Vivienda que la defina como derecho y no como bien de mercado puede terminar con un modelo bancario del pasado basado en el rentismo improductivo en lugar del futuro digital

"La inmobiliaria de Blackstone y el Santander, en riesgo alto de insolvencia" (Manuel Gabarre de Sus, CTXt, 19/06/2021)

12:21 p. m. · 20 jun. 2021
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 "Quasar, la gran inmobiliaria creada por Blackstone y por el Banco Santander, se encuentra en un riesgo alto de insolvencia. Por este motivo, el consorcio de bancos que financió la venta de los bienes inmobiliarios del Banco Popular ha intervenido sus cuentas. Los malos resultados de Quasar ya han tenido como consecuencia el cese de Diego San José, el principal ejecutivo de Blackstone en España. Entre los logros de San José se encuentra el haber dirigido grandes operaciones inmobiliarias de Blackstone en España, como la compra de las 1.860 viviendas sociales del Ayuntamiento de Madrid, que fueron vendidas por Ana Botella.

La operación Quasar es la mayor venta de vivienda privada que se ha llevado a cabo en España. La finalidad de la compañía era vender los bienes inmobiliarios procedentes del Banco Popular. Estos bienes eran 80.000 viviendas y 40.000 préstamos. Quasar los adquirió por 10.261 millones de euros y provenían, principalmente, de daciones en pago, garantías de préstamos a promotores inmobiliarios, adjudicaciones en procedimientos judiciales y desahucios. Las consecuencias de que Quasar no pueda hacer frente a sus deudas podrían ser muy graves para el sistema financiero.

 La causa de este riesgo es el endeudamiento. Los fondos oportunistas pretenden ganar la mayor cantidad de dinero posible en el menor periodo, obteniendo además una rentabilidad muy superior a la que proporciona el mercado. Para esto, recurren a un gran endeudamiento para multiplicar sus beneficios. 

Este endeudamiento conlleva un riesgo: un contratiempo grave puede acarrear la quiebra de toda la operación. Por esta razón, las últimas operaciones llevadas a cabo por los fondos oportunistas Blackstone, Cerberus o Lone Star en Europa resultan muy vulnerables ante una adversidad como la pandemia de covid-19.  (...)

Las sociedades Quasar de España contrajeron un préstamo de 7.332 millones de euros con un consorcio bancario en el que participaron algunos de los mayores bancos del mundo. También otra sociedad de Blackstone participó en el préstamo aportando mil millones de euros. De este modo Quasar obtuvo el dinero para pagar 7.787 millones de euros al Banco Santander por los bienes inmobiliarios del Banco Popular. 

Los problemas de Quasar y el empeño de sus bienes

Quasar debe devolver el macro préstamo en cinco años, plazo que terminará en marzo de 2023. Esto le obliga a vender buena parte de los bienes del Banco Popular antes de que termine este plazo. Quasar todavía debía 6.605 millones de euros según sus últimas cuentas presentadas. Debido a las dificultades para vender los pisos, el Banco de Santander y Blackstone han recurrido a algunas estrategias de venta que delatan una necesidad apremiante por vender las viviendas de Quasar.  (...)"                    (Manuel Gabarre de Sus, CTXt, 19/06/2021)

23.1.20

José María Aznar Botella, principal beneficiario de los “Fondos Buitre”. La pasada crisis del ladrillo fue la gran oportunidad de la familia Aznar, aliada con estos fondos buitre

"El hijo del expresidente del Gobierno José María Aznar es el hombre fuerte de Cerberus en España, un “fondo buitre” norteamericano, que en plena crisis entró en el mercado inmobiliario para haberse con las carteras de inmuebles que los bancos habían quitado a los desahuciados. (...)

Hace un año creó la firma de servicios inmobiliarios Siroco, para controlar el mercado de gestión de fincas.
 
La semana pasada BBVA traspasaba el 80 por ciento de su negocio inmobiliario en España a Cerberus Capital Management. A la vez que su presidente, Francisco González, anunciará su salida de la presidencia del banco. El traspasado comprende los activos inmobiliarios, así como los empleados necesarios para la gestión de este negocio. Se estimaban la operación en unos 13.000 millones de euros.

En septiembre, el banco Santander acordó la venta al fondo norteamericano que dirige el hijo del expresidente popular Aznar, una cartera de 35.700 inmuebles, incluidos garajes y trasteros, por un importe aproximado de 1.535 millones de euros. La gestión quedó en manos de Haya Real Estate, empresa de gestión del crédito y activos inmobiliarios del grupo Cerberus.

Cerberus este mismo año adquirió la “práctica totalidad” de inmobiliaria de Banco Sabadell. Los activos objeto de la operación tienen un valor bruto contable conjunto aproximado de 9.100 millones de euros y un valor neto de 3.900 millones de euros. Está adquisición ha seguido el mismo patrón que en el caso de BBVA con Divarian. Se crea nueva sociedad participada por Cerberus (80% directa o indirectamente) y Banco Sabadell (20%). Solvia la inmobiliaria supuestamente solidaria, seguirá prestando en exclusiva los servicios de gestión integral de los activos inmobiliarios implicados en el acuerdo.

La compañía que dirige José María Aznar Jr. en España se hizo también con el negocio inmobiliario de Bankia. El único banco al que aún no le ha hincado el diente, es Bankinter. En Bankia, antigua Caja Madrid, gestiona los activos inmobiliarios desde septiembre 2013. El acuerdo fue renovado por este año para incluir los procedentes de BMN. El montante total de la operación rondó los 5.400 millones de euros, según la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri.

Ceberus gestiona activos inmobiliarios en España por valor de 40.159 millones. Haya Real Estate, controlada por Cerberus, ha repartido 107 millones en dividendos, unos 30 millones de euros anuales, 35 el año pasado.

Haya Real Estate se fundó en 2013 para dedicarse a administrar y adquir las bolsas de pisos que los bancos robaron gracias al Decreto de 8 de febrero de 1946, y reformada en 2015, por el que los deudores tenían que hacer frente a la deuda entera, a pesar de que el precio del piso en plena crisis hubiera caído a la mitad de su valor, cuando firmaron los papeles de compra. La pasada crisis del ladrillo fue la gran oportunidad de la familia Aznar, que aliada con los fondos buitre hizo negocio en España.

Ana Botella vendió 1.860 pisos de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) al Ayuntamiento de Madrid a Blackstone. La operación, realizada en el verano de 2013 bajo su mandato, se cerró en 128,5 millones de euros. No fue casualidad que la empresa controlada por su hijo se retira de la compra.

Ceberus, a través de Haya Real Estate ha acumulado unas dividendos totales de 90 millones en dos años. En 2017 el beneficio neto consolidado subió de 31,3 a 32,5 millones.

José María Aznar Botella fichó por Haya en 2013 y desde entonces es miembro del consejo de administración. Los restantes componentes del consejo son el presidente Juan Hoyos Martínez de Irujo; el consejero delegado, Carlos Abad Rico; y los vocales, el banquero Francisco Luzón LópezManuel González CidCharlotte Insinger y Cees Maas.

La arquitectura societaria de Cerberus en España incluye la matriz Haya Real Estate. De ella dependen tres filiales, Mihabitans CarteraHaya Titulización y Haya Finance. Con 700 trabajadores y trabajadoras en plantilla. Haya es a su vez subsidiaria al 100% de la instrumental holandesa Promontoria Holding 62. El fondo buitre Cerberus posee el 100% del capital de Promontoria, pero en calidad de fiduciario -que depende del crédito o de la confianza- de otros inversores y fondos.

Cerberus planea sacar Haya en bolsa, su valor rondaría los 1.100 millones. La relación entre José María Aznar Botella y Cerberus prosperó en el año 2012, al poco de este de regresar de Nueva York para instalarse a vivir en Madrid. El hijo de Aznar decidió fundae la firma de asesoramiento financiero y corporativo Poniente Capital junto a su amigo y socio Borja Álvarez-Ossorio, que hasta entonces trabajaba como director general de la gestora de fondos Zhapir, filial de la consultora Aguirre Newman, también gestora de inmuebles en España.

El hijo del expresidente Aznar opera también, en el negocio de la gestión de servicios, con su propia empresa a través de Siroco Real Estate, firma fundada a principios del 2017 y que este año ha tomado el control de tres empresas de gestión y administración de fincas: Agefisa, Puerta de Atocha y Villafontana. Está empresa está   participada al 100% por Poniente Capital Ventures, plataforma de inversión del que es presidente."                     (Agustín Millán, Diario16, 15/10/18)

9.5.19

Lo de siempre: + Turismo = + construcción + empleos basura + abandono escolar (no se necesita gente formada) + deuda privada que se convierte en burbuja + aumento desempleo cuando estalla la burbuja. Y vuelta a empezar en cada ciclo de expansión/crisis


 
Todas las comunidades que han aumentado su pib per capita relativo tienen una sola cosa en común: poco peso del turismo de playa y la construcción asociada.

hace 13 horas
En respuesta a
 
El turismo es la industria más contaminante, la que más recursos derrocha y la que más deteriora la balanza comercial. Una desgracia haber basado el desarrollo de España en esa industria.

 
El turismo en Canarias obliga a importar todo: alimentos, material de construcción, suministros hoteleros, todo.... A cambio ¿qué recibes? Empleos precarios y temporales, destrucción de paisaje, playas aglomeradas. ha hablado mucho de esto. Luego busco referencias.


 
Lo de siempre: + Turismo = + construcción + empleos basura + abandono escolar (no se necesita gente formada) + deuda privada que se convierte en burbuja + aumento desempleo cuando estalla la burbuja. Y vuelta a empezar en cada ciclo de expansión/crisis.

 
Es lo mismo en Florida, Grecia, parte de California, etc...

21.2.18

El supuesto retorno de la burbuja. Lo que hay son menos ventas, menos hipotecas pero más desahucios. 23.000 familias lanzadas a la calle... por cada vivienda nueva vendida, otra se ha quedado vacía...

"(...) Para conocer si se está formando ya una nueva burbuja inmobiliaria y del ladrillo, más que escuchar a los que se vinculan con el mercadeo de las mismas, debemos mirar los datos.

Comenzamos por el más directo. ¿Se venden muchas casas? Lo que importa aquí son las viviendas nuevas, las que generan actividad económica y más negocio. En los nueve primeros meses de 2017 (es el último dato disponible), se vendieron 32.000 viviendas nuevas. 

 Representan un 10 por ciento más que el año anterior, pero 2016 fue el año que menos casas se han vendido desde que existen datos publicados. Comparamos con el año 2004: había ya burbuja, pero estaba todavía lejos del volumen que alcanzó luego. En el periodo semejante de ese año se vendieron 195.000 viviendas nuevas: seis veces más que ahora. Incluso en 2013, en el peor momento de la crisis, se vendieron más casas que en 2017.

La venta de viviendas usadas puede significar en la mayoría de los casos el traspaso de un propietario a otro, sin que se incremente el número de casas que genera un auténtico boom. De todos modos, si incluimos en el cómputo las usadas, la venta total de viviendas de 2017 supone sólo algo más de la mitad de las vendidas en 2004.

Otro dato: las hipotecas. La mayoría de las casas se compran pidiendo dinero prestado al banco. Pues bien, en 2017 las hipotecas no llegan a las 300.000. En 2004, superaron el millón cien mil. Incluso en 1994, con un mercado inmobiliario mucho más estrecho y azotado aún por la anterior crisis, se suscribieron muchas más hipotecas que el año pasado.

Y el precio, ¿se ha disparado? Si tomamos la media de España, una casa de 70 metros cuadrados costó el año pasado 108.000 euros. Es un dos por ciento menos que en 2004, hace 13 años. Claro, el dinero no vale lo mismo ahora. La inflación ha hecho que las cosas cuesten un 25 por ciento más. 

Calculado el valor de esa casa en 2004 con euros de ahora, sería un 22 por ciento más cara de lo que es en la actualidad. Falta bastante por tanto para que los precios lleguen a las cifras de la burbuja. En la Comunidad de Madrid o en Toledo las diferencias son aún mayores: los precios están claramente más bajos que entonces. 

Cualquier boom inmobiliario haría que se disparase la construcción de nuevas casas atraída por el suculento negocio. Pues bien, en 2017 se inició la construcción de 60.000 viviendas. Si se compara con los años anteriores a la crisis, esta actividad constructiva es ridícula. Por ejemplo, en 1993, con la economía entonces en recesión, y con 7 millones menos de habitantes que ahora, se inició la construcción de 143.000 viviendas, más del doble que en 2017. Algo parecido ocurre con las viviendas terminadas.

No es de extrañar, si se tiene en cuenta que el estallido dejó 650.000 casas nuevas sin vender y ocho años después quedan todavía casi 500.000 en esa situación. Los bancos, que se han quedado con muchas de las casas que no han podido pagar sus compradores o promotores, acumulan inmuebles vacíos por valor de 190.000 millones de euros, cifra que no ha bajado en cinco años.

Este es parte del escenario del crimen después de 10 años de crisis económica. Hay otros dos elementos fundamentales que considerar, tomando la vivienda como un bien social y no sólo mercantil.

23.000 familias desahuciadas

El primero, las personas que se han quedado sin casa. En 2017, “cuando las cosas comienzan a ir bien”, en expresión del presidente Rajoy, 23.000 familias han sido expulsadas de sus casas por no poder pagar la hipoteca. Excluyo aquí los casos de impago de alquiler. Eso significa que, casi por cada vivienda nueva vendida, otra se ha quedado vacía. Los juzgados ejecutan ahora más lanzamientos (término que significa expulsión de la vivienda) que en 2010. Se hace patente aquí, con cifras, la frase “gente sin casas, casas sin gente”.

El otro elemento que queda por describir es el de la vivienda de protección oficial, casas adquiridas con el apoyo del Gobierno o las comunidades autónomas. No deja de ser un mandato constitucional: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho”, dice el artículo 47 de la Constitución. Comprobemos cómo se sustancia ahora. 

En 2017 se vendieron 5.400 viviendas protegidas nuevas. En 2004 fueron 28.000. En ambos casos son cifras irrisorias. En realidad el Estado ha abandonado hace mucho el cumplimiento de ese mandato constitucional de asegurar que las personas disfruten de una vivienda digna. Hace 27 años, en 1991, por cuatro viviendas libres que se construían había una hecha con ayuda pública. Ahora, son ocho libres por cada protegida."                (Emilio de la Peña, 14/02/18)

5.7.17

Los directivos del Popular animaban a constituir terceras, cuartas y hasta quintas hipotecas a personas de probada insolvencia, para evitar apuntárselos como impagos

"(...) Durante la presidencia de Ángel Ron la entidad desarrolló una peligrosísima política de buscar a toda costa la morosidad cero que provocó que a decenas de miles de clientes se les refinanciara su deuda una vez que ya habían cometido los primeros impagos. 

De esta forma no entraban en la lista de morosos de cara a la galería pero tampoco hacían frente a sus obligaciones crediticias. La 'patada hacia adelante' acabó explotando en 2017, dejando un banco que ha sido vendido por un euro.

 Vozpópuli ha tenido acceso a correos electrónicos y contabilidades del banco que demuestran esta política financiera suicida. Con pruebas de cómo altos cargos animaban a constituir terceras, cuartas y hasta quintas hipotecas a personas de probada insolvencia, con el objetivo de darles periodos de carencia para evitar apuntárselos como impagos. 

El empleado que denuncia los hechos es Pedro Medina, el mismo que ha conseguido que un juez sevillano abra una investigación contra Ron y otros dos directivos por un préstamo sospechoso de 1,3 millones. Lleva denunciando esta política de refinanciaciones desde, al menos, 2011, según correos electrónicos que hemos podido consultar y que envió a la dirección del Popular, al Banco de España, al BCE y a partidos políticos.


Este empleado ha recopilado cientos de casos de refinanciaciones a morosos desde 2009, año en que trabajaba en la sucursal de Chiclana de la Frontera (Cádiz) como responsable de reestructuraciones. Su trabajo, asegura, era "evitar que nadie entrara en mora, nos dicen en 2009 que ya no puede entrar nadie en mora, sino que la digeriremos poco a poco".

Cuenta Medina que en esta época la sucursal chiclanera "era un caos dada la exposición a los préstamos hipotecarios. La gente por la crisis no podía atender a las cuotas de los mismos. Entonces recibo un correo desde el departamento de Morosidad y me dicen que llame un cliente que lleva ya dos años en mora para ver si lo podemos sacar de moroso. No sólo que nadie entrara sino que sacáramos de mora a todos los que pudiéramos”.

Para sacar a alguien de la lista de morosos del banco no era necesario que pagara. Sólo se requería que pudiera, tal vez, pagar en el futuro. El empleado relata cómo se dedicaba a llamar a los morosos para invitarles a pasarse por la oficina bajo la promesa de una refinanciación. "Muchos clientes llegaban asustados porque no habían podido hacer frente a una cuota de por ejemplo 600 euros de su préstamo y algunos ya debían varios años".

La refinanciación hubiera supuesto ajustar a una cuota que pudieran pagar, pero en esos momentos, en el paro, el cliente no podía pagar nada y accedía a entregar la casa. Sin embargo, en esos momentos no era posible la dación en pago, así que sólo quedaba la refinanciación o la ejecución. Muchos clientes optaban por la primera confiando en que podrían vender la vivienda y pagar la deuda.

Sin embargo, asegura el empleado que lo que los superiores estaban instando entonces era a hacer una operación de liquidez. "Una segunda hipoteca sobre la vivienda, que era un chalet en rústico valorado en 225.000 euros por la que teníamos cobertura suficiente, así que poníamos en marcha la máquina de hacer dinero. El importe de la segunda hipoteca pone al día todas las cuotas atrasadas (por ejemplo 600 euros mensuales por 24 meses, 14.400 euros).


"Hay que dar liquidez para el pago de las dos hipotecas (es dinero que dejábamos retenido en un cuenta bloqueada y de donde sacábamos todos los meses la cantidad para pagar las hipotecas) ya que ahora tiene dos por los que sumamos las cuotas de la primera hipoteca en carencia la cual al solo pagar los intereses pasa de 600 euros a 325 euros, pero como tenemos que subirle el tipos a la primera hipoteca al 8%, ya que la vamos a modificar para que solo pague interés (carencia, ahora salen 525 euros)", asegura Medina.

Según el empleado, "esto son 12.600 euros más gastos de las operaciones 4.000 euros, notaria más registro más apertura bancaria, y también solíamos hacer además un seguro de vida integrado al 50% de la primera hipoteca y el otro 50% para la mujer con unas primas entre los dos de 13.500", asegura el empleado.

Esto hacía que la segunda hipoteca valiera ya 55.000 euros. Como a esa hipoteca habría que darle también liquidez se incluyen 4.500 para el pago de las cuotas durante dos años, en total 60.000 euros. 

Así "un cliente que está en mora desde hace dos años y no nos puede pagar su primera hipoteca de 150.000 euros que ya nos manifiesta que no puede atender cantidad alguna, le damos una segunda hipoteca de 60.000 euros… ha pasado de debernos 150.000 a 210.000 euros, y esos 60.000 euros van directamente vía resultado del banco del año 2008. El banco ese año quitó un moroso del balance y ganó 60.000 euros".

Con esta operación se le daba aire al cliente durante dos años a la espera de que ocurriera un milagro. Pero año 2011, y el milagro no había llegado. Las directrices del banco son férreas. Nadie puede entrar en mora. Así que los empleados encargados de reestructuraciones volvían a llamar a sus clientes y los volvían a citar en la oficina.

"El cliente decía que por su vivienda, con una hipoteca de 225.000 euros, no le pagaban ni siquiera 90.000 euros y proponía al banco quedarse con la vivienda. Pero la política del banco sigue siendo dar refinanciaciones, por lo que el cliente accede a firmar la tercera hipoteca sobre vivienda que requería otros 27.000 euros de liquidez, que el banco se apuntaba como otros 27.000 euros de beneficio.  

De esta forma, el cliente que en un principio debía 150.000 euros ya debe 237.000 euros, aunque aún no ha encontrado trabajo.

 Este periódico ha accedido a e-mails internos del banco donde se proponía a los responsables de reestructuración que, "para dotar de mejor salida a nuestros riesgos", se realizaba la siguiente operación con los deudores morosos, se constituían terceras y cuartas hipotecas, con novación con carencia de 1 año o de dos, pignoración del IPF y otro tipo de movimientos para retrasar la entrada en mora de los individuos.  (...)

Este periódico se ha puesto en contacto con Banco Popular, que ha rechazado hacer ningún tipo de comentario sobre esta información."                       ( Mario Moratalla  , Vox Populi, 03/07/17)

13.6.17

Blackrock liquida todas sus posiciones, la cotización del Popular se hunde, ¿por qué la CNMV no prohibió hace semanas las posiciones cortas? ¿Qué gente relevante con acceso a información privilegiada ha vendido, y/o especulado a la baja, contra el banco?

"(...) La caída del Popular comienza por una desastrosa gestión, impulsada por un Banco de España que ignora la advertencia incontrovertible de sus inspectores sobre la inminencia de una gran crisis inmobiliaria. 

Desde entonces, no ha habido tropelía ni mendacidad de la que no fueran capaces para ocultar la realidad. La cúpula del Popular, como en otros bancos y cajas, entraría en forma tan irresponsable como desproporcionada en la financiación inmobiliaria, ignorando riesgos y acudiendo a financiación masiva externa a corto para prestar a largo, algo sencillamente de locos.

Los culpables, Ángel Ron —que recibió una indemnización de 26 millones de euros— y su equipo de insensatos, que se han ido de rositas, como todos los golfos y ladrones ciegos de avaricia que partidos políticos y sindicatos pusieron al frente de las cajas en sustitución de los honrados profesionales, llevándolas a la ruina. 

Emilio Saracho se hace cargo del Popular en febrero y comete un error inaudito: dar como buena la auditoría de PricewaterHouse y los informes conscientemente falsos del BdE, cuando era un secreto a voces que el banco estaba quebrado con un déficit de provisiones cercano a lo 8.000 millones. 

Cuando se da cuenta de la verdad, empieza a explicar que el banco es un desastre, lo que solo sirve para empeorar las cosas. Empiezan a retirarse depósitos, y accionistas de referencia como Blackrock liquidan todas sus posiciones, la cotización se hunde mientras el regulador que conocía la realidad de sobra sigue mirando para otro lado.

¿Por qué el BdE no actuó ya en 2016?, ¿por qué la CNMV no prohibió hace semanas las posiciones cortas, o al inicio del hundimiento masivo no suspendió la cotización? ¿Por qué Méndez de Vigo —un cretino integral portavoz del Gobierno— afirma el día 2 que todo está perfecto en el Popular? 

Incompetencia elevada a infinito, complicidad de los reguladores, sabedores de la situación real del banco, todo en manos de la casta política del 78, que ha colocado a dedo a legiones de ineptos, parásitos y ladrones en sustitución de los profesionales. 

El resultado, una profecía autocumplida: el banco entra en situación de iliquidez porque se ha provocado el pánico sin que los reguladores hagan nada. El banco quiebra ante la iliquidez, 300.000 accionistas y bonistas han perdido todo su dinero, y miles de empleados serán despedidos, aparte de perder sus ahorros que el banco les obligó a invertir en acciones del mismo, un drama inimaginable.

Ahora bien, ¿que gente relevante con acceso a información privilegiada ha vendido, y/o especulado a la baja, contra el banco? La CNMV tiene todos los datos. ¿Se exigirán las responsabilidades previstas en la ley? 

Los pequeños accionistas y bonistas serán como siempre los grandes perdedores, pero también hay grandes accionistas como la ‘sindicatura del Popular’, que agrupa a las familias históricas que controlaban el banco, o sea el Opus. Hace dos años, sus acciones valían más de 2.000 millones, hace una semana, 300, hoy, cero.

Justo castigo por poner y mantener a un loco peligroso como Ron al frente de su banco. Increíblemente, el Opus y sus terminales mediáticos tratan ahora de exculpar a Ron y cargar contra Saracho, que fue un capullo, pero en ningún modo el responsable del desastre. (...)

Saracho podía ignorar la ruina que era el Popular, pero el BdE lo sabía de sobra, como sabe de sobra que no es el único banco español quebrado, e hicieron y hacen lo mismo que desde 2008: mentir sin recato sobre la situación real y no tomar medida alguna. Es gratis. Los litigantes no recuperarán nada porque el Popular no valía nada, estaba quebrado, otra cosa es que el BdE y Price hayan mentido. 

Pero pueden conseguir procesar a los responsables, lo que sería genial, entre ellos De Guindos, cuyas mentiras sobre la realidad económica son de auténtico escándalo. ¿Recuerdan a este tramposo afirmando que el rescate bancario no costaría un euro a los contribuyentes, y ya van más de 60.000 millones y sigue, o hace días —como buen miembro del Opus— afirmando que el Popular no tenía problema alguno?  (...)"                   ( , El confidencial, 12/06/17)

7.6.17

El Banco Santander compra por un euro el Banco Popular para evitar su caída. El Opus reza. El saneado sistema financiero español, envidiado en el mundo entero, también...

 
 
"La venta del Banco Popular es un caso turbio. El declive del Popular se produce cuando BlackRock baja su inversión"


"Al saneado sistema financiero español, envidiado en el mundo entero por su fortaleza y por su porte tan distinguido, le ha salido un grano muy feo en la cara, a la altura del Banco Popular, de esos que crees que es una espinilla y acaban en operación a vida o muerte con anestesia general. 

Para negociar la autopsia con el BCE se han ido hoy a Fráncfort los responsables de la entidad con su presidente a la cabeza, Emilio Saracho, un figura del mundo de la finanzas al que los principales accionistas recurrieron en febrero para que les hiciera el milagro y que no ha hecho otra cosa que tomar las medidas del arcón de pino. Por estos trabajos de carpintería ya se ha embolsado anticipadamente cuatro millones de euros, lápida aparte.

La misión de Saracho era encontrar financiación para una nueva ampliación de capital con la que cubrir las hipotecas de su pesada carga inmobiliaria o, en su defecto, encontrar un comprador para la casa entera, pero lo más que ha logrado es vender una de las lámparas de araña por Wallapop.

En su lugar, ha convencido a los posibles compradores de que, más que un gato, una camada entera y maullante está encerrada en el balance, y entre el temor a un agujero en las cuentas y de que muchos de los accionistas que se sienten estafados presenten un aluvión de demandas, las posibilidades de colocar el muerto se han ido esfumando al mismo ritmo vertiginoso con el que el Popular se estampaba en Bolsa y perdía en una semana la mitad de su valor.

Para el Gobierno, que ha defendido que los bancos españoles eran los más altos, los más guapos y los más rubios, el problema no es pequeño, por mucho empeño que se haya puesto en proclamar que el Popular era muy solvente, que era una entidad privada que rápidamente resolvería sus cuitas y que, por supuesto, no se destinaría un euro público a su salvamento.

Todos estos argumentos, repetidos una y otra vez, han servido para convencer al personal de que no estábamos ante un pequeño fuego que se apagaría con un simple extintor sino ante un incendio pavoroso que devoraría hasta los cimientos.

Así las cosas, es fácil imaginar al ministro de Lehman, Luis de Guindos, postrado a los pies de Ana Patricia Botín en los apartes de las reuniones del club Bilderberg, con la que ha coincidido este fin de semana, implorando que el Santander se coma la tostada a precio de saldo y presente una oferta aunque sea en el descuento, que tiempo habrá de devolver el favor por triplicado.(...)

La crisis del Popular vuelve a poner en evidencia el papel de nuestros escrupulosos supervisores, empezando por el Banco de España y terminando por una Comisión Nacional del Mercado de Valores que ha permitido que un ramillete de fondos especulativos se haya forrado con posiciones cortas en acciones del banco, apostando a su caída en Bolsa.

 Especializado en mirar a otro lado y en dedicarse a pedir reformas laborales y de pensiones, el Banco de España no ha movido un dedo mientras engordaba la bola de nieve del riesgo inmobiliario de la entidad. Y tampoco ha puesto reparos en que financiara con créditos al 1% a las familias del Opus que lo gobiernan para que mantuvieran su posición accionarial en las sucesivas ampliaciones, con la sola garantía de estos títulos.

Los perdedores están siendo los accionistas y los tenedores de deuda, muchos de ellos clientes del banco a los que se ha captado en las sucursales para que pagaran la fiesta, y, por supuesto, los trabajadores, una plantilla de 11.000 personas de los que nadie se acuerda. El 30 de junio debía de concluir un ERE que supondrá la salida de más de 2.500 empleados y, aun en el supuesto de que un mirlo blanco se quedara con el banco, otros 5.000 irán a la calle.

Jamás se habían oído juntas tantas plegarias. Reza Guindos al Santander, reza Saracho para que no le salpiquen las demandas y de ahí que haya evitado reformular sus cuentas del Popular para evitar poner su firma, y reza el Opus, una perfecta y engrasada maquinaria de oraciones y rogativas. Lo peor vendrá cuando nos pasen el cepillo."         (Juan Carlos Escudier, Público, 06/06/17)


"Los accionistas del Banco Popular perderán el 100% de su inversión en las acciones de la entidad tras el traspaso de todo el capital por un euro al Banco Santander. (...)

La adquisición del Banco Popular se produce tras la subasta llevada a cabo por el Fondo Único de Resolución (FUR) europeo y el FROB español en la que el Banco Santander fue seleccionada como entidad adjudicataria y paga un euro de valor simbólico. Hasta ahora, y pese a su desplome, el Banco Popular estaba valorado en Bolsa en unos 1.300 millones de euros, que se volatilizan al 100% al fijarse ese precio simbólico.

Las pérdidas se extienden también a los tenedores de deuda subordinada (todos los instrumentos calificados como Aditional Tier 1, que también han sido dados de baja y los instrumentos Tier 2, que han sido convertidos en acciones nuevas, pero que han sido traspasadas al Santander por un euro).

Son más de 2.000 millones en deuda en una serie de emisiones que detalla la resolución del Fondo de Reestructuración ordenada bancaria (FROB). Así, son los accionistas y bonistas los que absorben las pérdidas de la entidad y se evita un rescate con dinero público.

Los gestores del Popular trataban de manejar una subasta del banco que pudiera maximizar el valor para los accionistas, pero no han tenido tiempo para ello. El hecho de que la entidad necesitase grandes provisiones para sanear su balance y la acelerada caída de la entidad en Bolsa han llevado al Banco Central Europeo (BCE) a intervenir.

El mecanismo único europeo de resolución de entidades bancarias ha llegado a la conclusión de que el Popular estaba a punto de caer o que era probable que cayese (failing or likely to fail). La pérdida de liquidez por la fuga de depósitos dejaba a la entidad, según las autoridades europeas, en una posición en que no podría pagar sus deudas en tiempo y forma en un futuro próximo."        (El País, 07/06/17)


"El Banco Santander ha comprado el 100% del Banco Popular por un euro, una vez que el BCE constatara de manera independiente la inviabilidad de la entidad que preside Emilio Saracho y en aras a garantizar la seguridad de los depositantes del Popular, informaron el FROB y el propio Santander.(...)

Como parte de la operación, el Santander tiene previsto realizar una ampliación de capital de unos 7.000 millones de euros "que cubrirá el capital y las provisiones requeridas para reforzar el balance de Banco Popular". (...)

La compra se produce después de que la entidad, cuyas cuentas están muy lastradas por los activos inmobiliarios, perdiera en Bolsa más del 50% de su valor en los últimos días y "sufriera un deterioro significativo en su posición de liquidez", según explica el BCE.  (...)"                 (Público, 07/06/17)

19.5.17

Banco Popular, ¿otro rescate con dinero público? Lo ocurrido es un ejemplo de crisis o pánico bancario

"La situación del banco Popular, no por esperada, no deja de sorprender. Es la enésima réplica de un diseño erróneo en el rescate del sistema bancario patrio, y, por lo general, europeo y global. Además, se rompe un tabú muy extendido en los voceros mediáticos patrios.

 La mala gestión bancaria, la ausencia de control de riesgos, la avaricia en la generación de una burbuja y su posterior pinchazo afectaron a la práctica totalidad del sistema bancario español, cajas de ahorro y bancos.

 Todo lo sucedido es un ejemplo de ineficiencia y capitalismo de “amiguetes”. Lo peor es que al final, mucho me temo, el Banco Popular acabará siendo rescatado a través de garantías o avales del Estado, o con dinero público.

 Lo ocurrido con el Banco Popular es un ejemplo de crisis o pánico bancario. La fragilidad de los bancos se deriva de un doble hecho. Por un lado, proporcionan liquidez a los depositantes; por otro, prometen satisfacer las solicitudes de retiro de los depositantes según el orden de llegada.

 Ningún banco es inmune a la pérdida de confianza de los depositantes sólo porque sea rentable y sólido en un momento determinado. Y cuando la salida de depósitos es muy importante solo quedan dos opciones, o la quiebra y su nacionalización, o una venta de emergencia a otra entidad con los avales y garantías correspondientes del Estado.

 Pero volvamos al principio. El origen de la crisis sistémica fue el endeudamiento insostenible, privado, de la economía española. Como consecuencia, cuando el colateral que alimentaba esa deuda, especialmente activos inmobiliarios, se hundió, los distintos sectores se vieron forzados a reducir su deuda y entramos en recesión. 

En ese escenario, los activos tóxicos lo eran no por un problema de liquidez o de no entender lo que valían, sino por que valían, y valen, mucho menos de lo que dicen los bancos en su balance. Los bancos no querían asumir semejantes pérdidas a costa de gerencia y acreedores -incluida la deuda sénior-, y forzaron a que les subsidiara el contribuyente.

Existen dos modelos para hacer frente a los problemas de solvencia bancaria como consecuencia de una crisis de deuda provocada por el estallido de una burbuja financiera o inmobiliaria. En el modelo sueco las pérdidas se reconocen hoy; en el japonés, se reconocen conforme los bancos van generando beneficios para absorberlas. 

España, como la práctica totalidad de países, desde 2008 optó por el modelo japonés: las pérdidas provocadas por los excesos en el sistema financiero solo se reconocen conforme los bancos generan capital para absorberlas. Ello, obviamente, es bueno para los bancos y su gerencia, ya que se oculta su verdadera situación, y se persuade además el diseño de políticas para incrementar los beneficios bancarios.

Véase, como ejemplo, el “carry” que se llevaron los bancos españoles pidiendo financiación al Banco Central Europeo y comprando deuda soberana. Sin embargo, es nefasto para la economía ya que distorsiona los precios de los activos financieros e inmobiliarios y el acceso al crédito. Simplemente se estaba ganando tiempo a la espera de que el crecimiento económico y los márgenes bancarios se recuperaran. Pero ello no llega.

Es en este contexto donde hay que dejar claro que la crisis bancaria no solo fue un problema de las cajas de ahorro, en absoluto. Existe evidencia empírica que muestra como las condiciones ex-ante de las cajas de ahorro eran las mismas que aquellos bancos aparentemente menos expuestos a la crisis. 

El problema fue ex-post, las dificultades de recapitalización de las primeras frente a los segundos. Y allí es donde fallaron las autoridades económicas y monetarias. ¡Con lo fácil que hubiese sido replicar el rescate sueco de 1992! Banco malo a costa de accionistas y bonistas, garantía de depósitos y nacionalización de la banca quebrada. “¡So easy, so simple!”.

 Pero no se hizo lo correcto. El diagnóstico de la salud de nuestro sistema financiero estuvo sometido a la presión de los propios banqueros patrios y a la vanidad de los políticos de turno. La propia banca que fue incapaz de ver lo obvio, la mayor burbuja inmobiliaria de la historia, esa misma banca que no quería hoy hablar de controles ex ante del crédito.

 Los políticos de turno vivían muy bien bajo la ola de la burbuja e hicieron oídos sordos a ciertas llamadas a la prudencia. Voces que simplemente pretendían ir desinflando paulatinamente la misma, aunque fuera a costa de un crecimiento menor, pero más saludable. Pero no cuajaron. ¡Que corra la juerga y que le estallé al siguiente!, bramaban a escondidas.

 En definitiva, la banca insolvente se rescató tarde y mal, y en su inmensa mayoría a costa de contribuyentes y de sus clientes-empresas a las que se les cerró el crédito, para regalarlas después a la competencia.

 Ello ha acabado generando además un aspecto adicional muy sutil y peligroso, que apenas se comenta, y donde el regulador ha sido parte del problema, espoleado por la propia patronal bancaria: la búsqueda de “campeones nacionales”, con el consiguiente subsidio a la banca sistémica. 

Pero mucho me temo que ahora esos campeones nacionales no querrán o podrán absorber al Banco Popular salvo que cuenten con un aval del Estado a la espera de ver lo que hay en el activo. La alternativa, nacionalizarla, esperemos que previamente a costa de gerencia y bonistas senior. Veremos."                      (Juan Laborda, Vox Populi, 18/05/17)

18.5.17

Javier Valls fue a ver a Federico Trillo y le advirtió, ojo con los contratos mancomunados que tengo en mi poder, pasa el aviso a quien corresponda y diles que como a mí o a mi familia le ocurra algo

"(...) Bajo la dirección de los Valls, el Popular triunfó con un modelo basado en el estricto control de costes, algo que le convirtió durante más de una década en el banco más rentable de Europa y el segundo del mundo. La envidia del sector. 

Una entidad dedicada a hacer banca al por menor, con expresa prohibición de entrar en cualquier tipo de negocio especulativo. En la sede de Ortega y Gasset no pocos recuerdan aún la cara de sorpresa que Fulgencio García Cuéllar, consejero delegado, un tipo que había hecho toda su carrera en el banco, puso la mañana del 5 de marzo de 2002 tras recibir, a través de un ujier, una carta en la que Luis Valls le comunicaba el despido fulminante.

 En el momento más caliente de la burbuja, a Cuéllar no se había ocurrido nada mejor que tomar el 10% de la fusión de las inmobiliarias Metrovacesa y Bami. Enorme revuelo. Reuniones al máximo nivel y decisión terminante de salir pitando de ese negocio. Los Valls se reúnen en secreto con Joaquín Rivero e Ignacio López del Hierro, y llegan al acuerdo de vender cuanto antes ese paquete. 

“Se vendió y se vendió muy bien, ganamos dinero, al final resultó una buena operación, pero nosotros no hacíamos banca para vender pisos, eso no era lo nuestro, como tampoco estábamos para poner sellos y hacerle la competencia a Correos, otra de las ocurrencias de Cuéllar”. 

Su despido vino acompañado por un reforzamiento de la doctrina tradicional de la casa, o quizá de la Obra: no a la entrada en el negocio inmobiliario. Que fue lo que terminaría haciendo, de hoz y coz, Ángel Ron, sustituto de Cuellar a partir de marzo de 2002.

Todo había variado, sin embargo, con el cambio de siglo y la caída generalizada de tipos de interés, incluso la salud del “gran timonel” Luis Valls (estupenda secuencia de su vida en “Desapego y Libertad: Apuntes de un banquero inclasificable”, obra de su sobrino Luis Valls-Taberner, de reciente aparición): para mantener la rentabilidad ya no era suficiente controlar los costes, sino que era preciso aumentar el tamaño del negocio, ganar volumen.

 Había que fusionarse, pero Luis, es decir, el Opus, a través de su “sindicatura de accionistas”, se negó en redondo a cualquier fusión en la que la Obra no mantuviera el control de la fusionada. Y Ron no encontró mejor forma de crecer que entrar en tromba en un mercado inmobiliario ya sobrecalentado, del que empezaban a escapar los grandes del sector. 

La compra del Pastor a pelo, sin ayudas oficiales porque la Obra de Dios es así, solo sirvió para agravar el problema. En 2004, ya enfermo, Luis deja la presidencia y en ese momento Javier se convierte en presidente del Consejo, con Ron como consejero delegado, nunca como copresidente.

La sombra de Roberto Calvi

“El 25 de febrero de 2006 murió Luis Valls y menos de un mes después ponen a su hermano Javier en la calle incumpliendo todos sus compromisos. Hasta le discutió la pensión el mismo que ahora se lleva 8 millones a casa por tal motivo. Y gracias a que intervino gente como Casimiro Molins, que hizo todo lo que pudo por parar el atropello, porque en caso contrario no sé de qué hubieran sido capaces… 

Bueno, fueron capaces hasta de dejarlo indefenso de la noche a la mañana retirándole los escoltas sin previo aviso, y es su mujer, Cristina Muls, la que se da cuenta de lo que está ocurriendo, porque le quitan hasta los móviles, y se las apaña para ponerle seguridad aquella misma mañana a través de un comisario conocido, y la que a toda prisa va a comprarle un coche y un móvil… 

Y sí, llegaron a tener miedo, claro que sí, el caso de Roberto Calvi, el banquero de Dios, estaba en el recuerdo, porque parecía todo tan desproporcionado, de tan mal estilo, que llegaron a pensar que podían ser capaces de cualquier cosa, de modo que Javier fue a ver a Federico Trillo, el que sigue siendo embajador de España en Londres, y le advirtió, ojo con los contratos mancomunados que tengo en mi poder, pasa el aviso a quien corresponda y diles que como a mí o a mi familia le ocurra algo, saldrá a la luz lo que tengo a buen recaudo en caja fuerte en Suiza y será un escándalo monumental…”

“Comportamiento particularmente censurable el de Francisco Aparicio, secretario del Consejo por decisión del Opus, compañero de residencia y albacea de Luis Valls, y el de Luis Herrando Prat de la Riba, hermano del vicario regional de la Obra en España y también consejero. A Javier le hacen la vida imposible desde el momento en que enferma su hermano.

 Fue como si tuvieran miedo de que, desaparecido Luis, fuera a emprender una cruzada para sacar de cuajo al Opus del Popular, como si fuera a robarles el banco, el poder temporal del que gozaban gracias al banco. No podía imaginar tanto odio hacia su persona.

 Un hombre del prestigio de Gabriel Tortella escribe un libro en 2012 sobre el Popular en el que Javier Valls no sale citado ni una sola vez, ¡hasta a eso llegaron! Se había convertido para ellos en una especie de hombre maldito, de modo que si, de alguna manera lo que les pasa ahora podría ser considerado una revancha, una especie de venganza de los Valls si se quiere, aunque en su ánimo nunca alentó tal deseo”.

“La presencia en la institución de tanto opusino arrogante, clasista, prepotente, iracundo, torpe en la toma de decisiones, explica el fracaso del Popu a la hora de lograr retener a tanta gente valiosa como ha desfilado por allí, tipos como Pablo Isla, hoy alma mater de Inditex, o como González-Robatto, otro ejemplo de tipo obligado a salir por pies, otra muestra de la incapacidad para retener talento, porque un tío que llegaba conduciendo su Ferrari al sótano del Edificio Beatriz no era bien visto, como tampoco podía ser que cada mañana luciera una corbata distinta… 

De modo que sí, el Opus Dei ha tenido una gran responsabilidad en la deriva del Popular hacia el precipicio. En las cunetas de la presidencia de Ron han quedado los cadáveres de otros tres consejeros delegados (Manuel Fernández Dopico, José María Lucía y Manuel Higuera), incapaces de sacar el banco del atolladero de los activos inmobiliarios averiados y ponerlo en rentabilidad. Pero, ¿quién es Ángel Ron? Ron ha sido un hombre de paja: quien ha mandado siempre ha sido el Opus Dei”

El hermano que agonizaba en una residencia de la Obra

Javier vendió su paquete de acciones al dejar el banco, y lo hizo a muy buen precio, en torno a 15 euros la acción cuando antes de la llegada de Saracho cotizaba por debajo del euro, “y no hubiera vendido si se hubieran portado de otra forma; podría haber seguido como presidente no ejecutivo manteniendo las relaciones internacionales con los grupos de inversores que él había traído, porque lo último que hubiera hecho Javier Valls hubiera sido pelearse con el Opus Dei. 

A todos esos inversores fue a ver tras su despido, para contarles el trato vejatorio que el banco le había dispensado. La familia Valls sigue sin entender. Luis fue un tipo comprometido con el banco y con la Obra, a quien entregó su vida y su fortuna, todo su dinero. 

Por eso Javier no puede comprender, por ejemplo, que le pusieran todo tipo de dificultades para ver a su hermano durante los últimos días de su vida, el hermano que agonizaba en una residencia de la Obra, y todo eran pegas, todo problemas, porque evidentemente no querían que lo viera, no querían que hablara con él…

 De modo que sí, no resulta extraño decir que quien peor se ha portado con los hermanos Valls ha sido precisamente el Opus Dei, la gente de la Obra, porque tampoco lo hicieron mejor con el propio Luis, un tipo excepcional al que después de muerto cubrieron con un manto de silencio, negando incluso el reconocimiento de sus méritos…”

Llega Emilio Saracho, nuevo presidente si es que realmente consigue ocupar el cargo, cosa que no parece clara del todo. Se trata de un veterano banquero que ha triunfado en J.P.Morgan, primero como jefe en España y después como vicepresidente mundial, y que ha aceptado la misión imposible de salvar al Banco Popular del desastre. 

 ¿De la gloria de Londres al infierno de Madrid? “Tengo la sensación de estar en deuda con este país, y ha llegado el momento de hacer algo, de devolverle algo de lo que me ha dado”. Palabras dignas de elogio mecidas por la sombra alargada del Opus Dei.

 Sin experiencia alguna en banca comercial, el mercado ha creído ver en su llegada la decisión de vender el banco al mejor postor o en trocearlo y hacerlo por piezas. Pero, a todo esto, ¿qué piensa el Opus? ¿Está dispuesta la Obra a desprenderse del poder temporal que durante más de 60 años le ha dispensado el Popular?"                    (Jesús Cacho, Vox Populi, 18/12/16)

15.5.17

O Goberno pide tranquilidade ante a suposta fuga de capital no Popular

"A secretaria de Estado de Economía e Apoio á Empresa, Irene Garrido, lanzou este venres unha mensaxe de "tranquilidade" ante a situación do Banco Popular, matriz do Banco Pastor. Afirmou que os clientes poden estar "totalmente tranquilos" porque o "crible" sistema financeiro español non se ve afectado o contexto da entidade financeira.

 Así o sinalou durante a rolda de prensa para analizar os datos do IPC de abril, que subiu tres décimas, ata o 2,6%, pola Semana Santa, despois de que o Banco Popular desmentise este xoves nun comunicado remitido á Comisión Nacional do Mercado de Valores (CNMV) que encargase a venda urxente do banco e que exista un risco de quebra do banco.

Garrido sinalou que nese comunicado a entidade confirma os datos que lles transmitiu ao Ministerio de Economía o Banco Central Europeo (BCE) e o Banco de España ao redor da solvencia do Banco Popular, que presenta uns cocientes regulatorios "superiores aos esixidos".

"Trátase dunha entidade privada que tivo hai pouco tempo un cambio na presidencia, celebrou unha Xunta Xeral de Accionistas tras conformar equipo e pon en marcha un proxecto de futuro que pode ir desde unha ampliación a unha operación corporativa", indicou.

Neste sentido, lanzou unha mensaxe de "tranquilidade" aos usuarios porque o sistema financeiro "non se ve afectado por estas condicións", xa que, ademais, o Goberno realizou "un exercicio sen parangón de saneamento do sistema financeiro, que é crible e realiza a súa función".

Desta forma, considera que os clientes poden estar "totalmente tranquilos porque conceden créditos, recuperaron confianza e non expoñen ningunha dúbida en cumprimento de niveis regulatorios".

Preguntada sobre se o presidente do Banco Popular, Emilio Saracho, púxose en contacto co Ministerio de Economía ou directamente co titular do departamento, Luís de Guindos, Garrido apuntou que se trata dunha entidade privada e "estará en contacto como todas as entidades financeiras co seu organismo supervisor (Banco de España)".

No comunicado remitido á CNMV, Banco Popular tamén desmentía que o presidente do consello de administración comunicase a outras entidades financeiras a necesidade inminente de fondos ante unha fuga masiva de depósitos, ante algunhas informacións publicadas."                (Galicia Confidencial, 12/05/17)

12.5.17

La banca aún tiene pillados 41.600 millones en el ladrillo pese al rescate

"Las entidades de depósito que operan en España todavía tienen 41.600 millones de euros en créditos de dudoso cobro concedidos para actividades inmobiliarias y de construcción. Eso significa que el conjunto de la banca aún no ha concluido la limpieza de balances acometida tras el estallido de la crisis del ladrillo, en buena parte con dinero público.

El último Informe Económico y Financiero (IEF) del Banco España, recientemente publicado con datos de 2016, señala que el volumen de créditos en riesgo de impago destinados a dichas actividades ha descendido de forma sustancial desde 2012, año en que alcanzaron su nivel más alto. Sin embargo, a 31 de diciembre pasado todavía representaban un 26,5% del total.

Eso significa que uno de cada cuatro euros que las entidades tienen invertidos en la construcción y promoción inmobiliaria es poco probable que lo recuperen. De ahí las fuertes dotaciones realizadas por ellas, sobre todo a partir de 2011, para curarse en salud ante futuros problemas. Al cierre de 2016 estaban provisionados un 60% de los créditos dudosos.

A pesar de las catastróficas consecuencias de la crisis del ladrillo, la actividad inmobiliaria sigue siendo el destino del 22,7% de los préstamos concedidos por la banca a las empresas no financieras, mientras que la construcción copa el 7,3%. No obstante, ambos porcentajes están muy lejos de los máximos históricos alcanzados la década anterior (35,3% y 17,2%, respectivamente).

 El año pasado cerró con un saldo vivo de 157.000 millones de euros en créditos a la construcción y promoción inmobiliaria, tras una reducción del 60% respecto a los 376.000 millones de 2011. De esta última cantidad, la banca traspasó alrededor de una quinta parte a la Sareb, la empresa encargada de liquidar los peores activos, con dinero del propio sector y del Estado.  (...)"             (Público, 10/05/17)

8.5.17

De no ser por el tamayazo, Esperanza Aguirre no habría sido presidenta de la Comunidad de Madrid... y de ahí, al Canal de Isabel II

"De no ser por el tamayazo, Esperanza Aguirre no habría sido presidenta de la Comunidad de Madrid. Al menos, no en 2003. Y quién sabe qué habría sido de ella en un PP donde ya generaba suspicacias.

 Francisco Granados probablemente habría continuado siendo alcalde de Valdemoro. Difícilmente habría sido siete años consejero de Presidencia y secretario general del PP de Madrid (2004-2011). No habría extendido su campo de acción más allá del salvaje sur,el vientre bajo de Madrid donde se concentran una decena de ciudades de 100.000 o más habitantes y donde el ladrillo y la plata eran la ley.

Ignacio González tampoco habría presidido durante nueve años el Canal de Isabel II, tiempo que compaginó como presidente en la sombra con Aguirre (2003-2012). Si los tránsfugas Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez no hubiesen traicionado al socialista Rafael Simancas en la que iba a ser su investidura, forzando la repetición de unas nuevas elecciones en las que el PP perdió 83.000 votos pero el PSOE 142.000, lo suficiente para que Aguirre arañara al PSOE dos escaños para gobernar con mayoría absoluta, puede que el PP de Madrid, otrora orgulloso laboratorio de ideas y campo de pruebas de la rama más neoliberal de Génova, no fuera la fosa séptica de corrupción en que se ha convertido. 

Un kilómetro cero de escándalos que tienen como grandes hits las tramas Gürtel y Púnica. Y a González como el último caso que se añade a la lista de nombramientos que a la lideresa le salieron “ranas”. “La charca está hasta arriba”, coinciden distintas fuentes en puestos estratégicos del PP nacional y madrileño.  (...)

Las chanzas por el fichaje de Aguirre como cazatalentos de la empresa Seeliger y Conde en 2013 están a la orden del día. El ingreso en prisión de Granados a finales de 2014 ha dejado de ser excepcional. González emuló a su enemigo íntimo esta semana. Las dos manos de Aguirre, la diestra y la siniestra, aguardan su futuro en el calabozo. Granados en la cárcel de Estremera. González, en la de Soto del Real.  (...)

En septiembre de 2012 dimitió entre lágrimas como presidenta de Madrid, semanas antes, casualmente, de que se presentaran los presupuestos más restrictivos en diez años y a los dos meses del tijeretazo de más de mil millones que la Comunidad de Madrid tuvo que hacer por los errores del consejero de Hacienda, Percival Manglano, al que Aguirre mantiene a su lado como edil.

En febrero de 2015 lo hizo como presidenta del PP regional. En este caso, por “la gravedad” de las acusaciones de financiación ilegal en su partido. Una ironía que el destino devolvió a Aguirre, la misma que en los años previos, ante las sospechas de financiación que rodeaban al PP en la etapa de su antecesor al frente del PP de Madrid, Pío García Escudero, esquivaba las acusaciones tarareando “Pío, pío, que yo no he sido…”.  (...)

Aguirre, que siempre se ha amparado en que cuando era candidata a la comunidad en 2003 aún no dominaba el aparato, heredó a los alcaldes que protagonizaron el saqueo de recursos públicos que fue Gürtel. Quienes más despuntaron en la presunta sustracción de dinero de los contribuyentes habían accedido a sus puestos entre mediados y finales de la década de los años noventa del siglo pasado y los primera mitad de 2000. Cuando España iba bien y crecía y crecía al ritmo del ladrillo. 

La red que urdió Francisco Correa encontró un filón en el noroeste de la región de Madrid, con Arturo González Panero, alias El Albondiguilla, en Boadilla del Monte o Jesús Sepúlveda, en Pozuelo de Alarcón.

Todos fueron seleccionados para las alcaldías, incluidas algunas de las más señeras del PP, durante la etapa de García Escudero, actual presidente del Senado, como presidente del partido en Madrid (1993-2004) y con Ricardo Romero de Tejada como secretario general desde 1996 hasta que le sucedió Granados con la elección de Aguirre.

Tejada, exconsejero de Caja Madrid y defensor de la legalidad de las tarjetas black, con las que gastó más de 210.000 euros, compaginó su puesto como número dos de PP con la alcaldía de Majadahonda (1989-2001). Le sustituyó Guillermo Ortega, otro de los alcaldes enfangados en Gürtel.

]Cuando actuó Aguirre, que se ha llegado a jactar de ser quien destapó Gürtel, era tarde. Las imputaciones de habituales cabezas de lista forzaron una renovación en las elecciones de 2011. Pero solo en parte. “Se renovaron de aquella manera, hubo alcaldes de los que había rumores en otras historias turbias que siguieron porque garantizaban victorias y votos”, explica un veterano del PP de Madrid, el de peor fama del país con permiso de los de la Comunidad Valenciana y Murcia.

“Alcaldes puestos por Tejada son los que han escrito la historia de Gürtel, y alcaldes puestos por Granados ya de secretario general son los que hicieron posible la Púnica”, sentencia una fuente del Comité Ejecutivo Nacional del PP, que, como el resto de fuentes consultadas, pide el anonimato. En el periodo de Tejada y Granados como secretarios generales los populares controlaron, hasta el final de la burbuja inmobiliaria, enormes recalificaciones de suelo.

Aguirre tampoco aprendió de su primera gran decepción, Alberto López Viejo, al que fichó para su Gobierno pese a los rumores sobre su turbia actuación como concejal de limpieza en Madrid. Aunque afirmó en su comparecencia este jueves como testigo en el juicio de Gürtel que López Viejo no era de su confianza, antiguos empleados de su Gobierno afirman que era el “niño de sus ojos”.

 Pieza clave en el entramado montado por Correa —el Gobierno regional otorgó al menos 358 contratos entre 2004 y 2008 por un importe de tres millones—, López Viejo fue nombrado por Aguirre viceconsejero de Presidencia. En contra de la opinión de González. Años después le ascendió a consejero de Deportes.

Aguirre tampoco escuchó a González cuando le recomendó que no nombrara a Granados, primero consejero de Presidencia y después secretario general del PP. En 2012 González se cobró su venganza al ser elegido el nuevo secretario general. En las decisiones de Aguirre no pesaron los nubarrones que les cubrían a ambos.

 La mayoría absoluta del PP en las autonómicas de 2007, esta vez a la primera, despertó entre algunos la sensación de ser invencibles e intocables. Eso llevó al reto fallido de Aguirre a Mariano Rajoy en el Congreso de Valencia de 2008 para liderar el PP. 

En esa época las líneas rojas con instituciones y empresarios se volvieron difusas. O directamente desaparecieron. La condición de Arturo Fernández, que ostentó la presidencia de la patronal madrileña (2007-2014) y de la Cámara de Comercio (2010-2016), define aquellos años de esplendor en los que el empresario hostelero era conocido como el “noveno consejero” por su presencia cotidiana en la sede de la comunidad. (...)

El último capítulo de la saga corrupta de Madrid llegó el viernes, con el ingreso en prisión del expresidente Ignacio González. Una de las claves del auto es la financiación supuestamente ilegal del PP de Madrid.

Según el juez, Javier López Madrid, consejero de OHL y yerno de Juan Miguel Villar Mir, pagó a González una comisión de 1,4 millones por la adjudicación del tren de Móstoles a Navalcarnero. La empresa renunció a terminar la obra en 2010 cuando consideró que no tenía viabilidad económica. Baltasar Santos, alcalde de Navalcarnero por el PP entre 1995 y 2015, imputado en varias causas y famoso por su querencia a adornar con granito el pueblo, pretendía que la población, con 17.000 habitantes en 2005, aumentase hasta los 125.000 vecinos con la construcción de más de 20.000 viviendas.

Otro ejemplo más del salvaje sur de Madrid. Una muesca más de la sentina del PP de Madrid. De un partido fracturado. Abierto en canal. Por el Canal. La joya de la corona de Madrid. Y la causa de las lágrimas de última hora de Esperanza Aguirre."                      (José Marcos, El País, 25/04/17)