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18.7.26

El periodista Fonsi Loaiza sufrió una brutal agresión en la calle en Cádiz... El autor de ‘Oligarcas. Los dueños de España’ solo recuerda insultos antes de perder el conocimiento... ya había sufrido decenas de amenazas en persona y especialmente por internet, contra su integridad física por parte de cientos de perfiles vinculados a la extrema derecha... y declaró desde el hospital: “A los que usan el terror y el odio fascista: no me vais a callar” (Javier H. Rodríguez)

"Lo último que recuerdo es que me llamaron ‘rojo, subcampeón’, antes de quedar inconsciente de una brutal agresión”. Con ese mensaje, el periodista Fonsi Loaiza ha denunciado este viernes que ha sufrido un ataque en la vía pública en Cádiz. Loaiza, conocido por su actividad diaria en redes sociales como X (Twitter) y por haber publicado libros como Oligarcas. Los dueños de España (Akal, 2024), ya había sufrido decenas de amenazas en persona y especialmente por internet contra su integridad física por parte de cientos de perfiles vinculados a la extrema derecha. 

Aunque todavía no han transcendido los pormenores del ataque, Loaiza ha añadido un mensaje reivindicando el trabajo del personal sanitario que lo ha atendido: “Quiero dar las gracias a las y los profesionales sanitarios de San Carlos y Puerta del Mar. A los que usan el terror y el odio fascista: no me vais a callar. Frente a la violencia ultraderechista, lo público nos salva la vida. Ni un paso atrás”.

Loaiza ha explicado a El Salto que, efectivamente, no recuerda nada por la fuerte conmoción que sufrió. En este momento, la Policía Nacional trata de identificar a los agresores comprobando si alguna cámara captó el momento."

(Javier H. Rodríguez, , El Salto, 17/07/26) 

27.1.26

Quequé anuncia que lo deja porque no puede más... El cómico había hecho sátira sobre el periodismo basura que en esos días andaba revoloteando la tragedia ferroviaria en busca de carroña. Sátira encarnada en Nacho Abad... El modus operandi se repite con éxito una y otra vez a la hora de eliminar rivales políticos de izquierdas usando el método conjunto mentira-miedo... La mentira consistía en que millones repitieran que Héctor de Miguel había hecho algo que no hizo hasta convertirlo en una verdad indiscutible. Tras la mentira, el miedo encarnado por grupos de ultraderecha –nazis de mierda para que nos entendamos– anunciando que lo buscarán por la calle para darle su merecido... Quequé y el equipo de Hora Veintipico tenían un bolo en un teatro de Móstoles. A las puertas del teatro estaba el miedo. Había grupos nazis organizados esperando en los alrededores a Héctor y su equipo, les informaron horas antes del bolo, sin que nadie pudiese garantizar la seguridad de quienes iban a hacer humor, su trabajo. Ojalá un Ministerio de Interior controlado por un gobierno de izquierdas para que estas cosas no pasen... Esto fue la gota del vaso que colmó en forma de comunicado. No me apetece ser un mártir, dijo Quequé y se despidió sin fecha de vuelta. Han ganado (Gerardo Tecé)

 "Fumigado. Si uno lee los comentarios al comunicado en el que el cómico Héctor de Miguel anuncia que lo deja porque no puede más, fumigado quizá sea una de las palabras que más encontrará. Los españoles de bien –ya saben, colores nacionales, banderas de Israel o cruces de Borgoña– bailan sobre la tumba profesional de Quequé al ritmo de “cierra al salir, rojo de mierda”. Junto a “fumigado”, probablemente, la expresión más repetida. Días antes, los mensajes emitidos por los mismos que hoy celebran su victoria eran otros bien diferentes. Eran mensajes sentidos que hablaban de indignación, del dolor profundo provocado por el mítico cómico y presentador, tras burlarse cruelmente de las víctimas de un trágico accidente de tren en su programa Hora Veintipico. Un monstruo. 

Como pudimos comprobar cuando las lágrimas de cocodrilo dejaron paso de forma inmediata al “fumigado otro rojo de mierda”, todo era una farsa política. Una mentira instrumental consistente en minar la moral del objetivo marcado. Una performance masiva practicada con gran violencia y éxito en ocasiones anteriores. No, Héctor de Miguel no se había reído de ninguna víctima del accidente. El cómico había hecho sátira sobre el periodismo basura que en esos días andaba revoloteando la tragedia ferroviaria en busca de carroña. Sátira encarnada en Nacho Abad, MVP en la búsqueda de audiencia sin importar el cómo. No importa que fuera cierto o falso. Importa que el humorista “ya no tiene ganas de hacer bromitas”, como explicaba con acierto, sinceridad y alegría uno de los muchos usuarios nacionaltuiteros que descorchó champán tras el comunicado.

El modus operandi se repite con éxito una y otra vez a la hora de eliminar rivales políticos de izquierdas usando el método conjunto mentira-miedo. Sirvió para Sarah Santaolalla la pasada semana cuando su nombre apareció junto a las tumbas vandalizadas de las Trece Rosas fusiladas tras una mentira: eran terroristas. La mentira en este caso consistía en que millones repitieran que Héctor de Miguel había hecho algo que no hizo hasta convertirlo en una verdad indiscutible. Tras la mentira, el miedo encarnado por grupos de ultraderecha –nazis de mierda para que nos entendamos– anunciando que lo buscarán por la calle para darle su merecido por aquello que no había hecho: reírse de ninguna víctima. Mentira y miedo son dos ingredientes que casan muy bien. La ultraderecha no sería nada sin ellos, como la historia nos enseña. Y lo que funciona se repite. 

Con la mentira instalada, el equipo de Hora Veintipico tenía un bolo en un teatro de Móstoles el pasado sábado 24 de enero. Y si la mentira estaba en las redes, a las puertas del teatro estaba el miedo. Había grupos nazis organizados esperando en los alrededores a Héctor y su equipo, les informaron horas antes del bolo, sin que nadie pudiese garantizar la seguridad de quienes iban a hacer humor, su trabajo. Ojalá un Ministerio de Interior controlado por un gobierno de izquierdas para que estas cosas no pasen. Esto fue la gota del vaso que colmó en forma de comunicado. No me apetece ser un mártir, dijo Quequé y se despidió sin fecha de vuelta. Han ganado. Han ganado los nazis, repite desde aquella tarde el entorno de un programa de humor que queda descabezado sin su cara visible. Hoy es Héctor de Miguel, mañana seremos usted y yo. El miedo es poderoso, nadie quiere ser mártir y la policía de Marlaska anda infiltrada en grupos ecologistas, no vayan a desplegar una pancarta." 

(Gerardo Tecé , CTXT, 27/01/2026)

24.1.26

La mitad de la población española confiesa odiar a alguna persona o colectivo... El odio que se expresa en España es, fundamentalmente, identitario. No se dirige tanto hacia la vulnerabilidad —que suele generar rechazo o desprecio— como hacia aquello que moviliza identidades, concentra poder o genera polarización. En este sentido, se identifican dos grandes macroodios: el odio a la derecha y el odio a la izquierda, que reflejan de forma clara el alto grado de polarización política y social que atraviesa el país... el odio no es un fenómeno marginal ni residual, sino un elemento con un peso significativo en el clima social actual... Líderes y movimientos políticos que basan su estrategia en la confrontación, la polarización y la creación de enemigos –así como quienes buscan conservar o reforzar su poder– se benefician directamente de la expansión del odio (Belén Barreiro)

 "Los resultados de la encuesta muestran que el odio es un fenómeno profundamente arraigado en la sociedad española. La mitad de la población reconoce sentir odio hacia alguno de los 70 colectivos analizados, una cifra muy elevada si se tiene en cuenta que se trata de una emoción intensa y extrema. Este dato confirma que el odio no es un fenómeno marginal ni residual, sino un elemento con un peso significativo en el clima social actual.

El odio que se expresa en España es, fundamentalmente, identitario. No se dirige tanto hacia la vulnerabilidad —que suele generar rechazo o desprecio— como hacia aquello que moviliza identidades, concentra poder o genera polarización. En este sentido, se identifican dos grandes macroodios: el odio a la derecha y el odio a la izquierda, que reflejan de forma clara el alto grado de polarización política y social que atraviesa el país. Junto a ellos aparecen varios microodios que, aunque afectan a colectivos concretos, pueden tener consecuencias muy graves en forma de discriminación y exclusión social. Entre estos destacan el odio hacia el colectivo LGTBIQ+, el vinculado al origen racial o étnico y el dirigido a los poderes e instituciones consideradas influyentes.

La encuesta también analiza los entornos en los que se manifiesta el odio. Las redes sociales destacan, con mucha diferencia, como el principal espacio de expresión de los discursos de odio. Aunque este resultado no resulta sorprendente, sí es relevante que esta percepción sea compartida tanto por adultos como por menores. Tras las redes sociales, los siguientes entornos señalados son los grupos de mensajería privada y los medios de comunicación. Además, el estudio pone de relieve que los discursos de odio no se limitan al ámbito digital: también están presentes en espacios laborales, algo que afecta especialmente a la población adulta.

El estudio pone de relieve que los discursos de odio no se limitan al ámbito digital

La preocupación aumenta al analizar no solo la percepción general, sino la exposición directa al odio. Los datos muestran cifras especialmente alarmantes entre los menores: siete de cada diez afirman haber presenciado discursos de odio en redes sociales, frente al 60 % de los adultos. No obstante, incluso en los entornos donde el odio aparece con menor frecuencia, los porcentajes siguen siendo elevados. Que el 30 % de los menores observe discursos de odio en los centros educativos resulta especialmente grave, al tratarse de espacios que deberían garantizar protección, convivencia y aprendizaje en valores. De igual modo, que el 30 % de las personas adultas detecte odio en el ámbito familiar evidencia hasta qué punto este fenómeno ha penetrado en la vida cotidiana.

El estudio también permite identificar a los principales beneficiarios de los discursos de odio. Estos no son los colectivos que los sufren, sino aquellos actores que los utilizan como herramienta de movilización y control social. Líderes y movimientos políticos que basan su estrategia en la confrontación, la polarización y la creación de enemigos –así como quienes buscan conservar o reforzar su poder– se benefician directamente de la expansión del odio, tanto en el ámbito nacional como internacional.

En conjunto, las conclusiones de este primer acercamiento confirman que el odio constituye un problema estructural de gran alcance, con profundas implicaciones sociales y democráticas. Su concentración en las redes sociales, especialmente entre los menores, y su capacidad para generar discriminación y fractura social subrayan la urgencia de intervenir. Este estudio sienta una base sólida para seguir investigando el fenómeno y para que la fundación pueda desarrollar estrategias de prevención del odio y de construcción de una sociedad más cohesionada, inclusiva y libre de polarización extrema."

(Belén Barreiro, CTXT, 22/01/26)

20.10.25

Las claves de la impunidad de las empresas de desokupación... el Consejo General del Poder Judicial recoge tan solo tres sentencias condenatorias contra empresas de desokupación, ¿por qué no prosperan las denuncias? Muchos afectados nunca llegan a denunciar. Ya sea por miedo o por falta de recursos. Estamos hablando de particulares en situación de vulnerabilidad -que no disponen del pulmón económico para impulsar la acusación- contra empresas que muchas veces cuentan incluso con su propio bufete de abogados o pertenecen a un conglomerado que ofrece también estos servicios. La distancia es insalvable"... desde el CAES lanzan una recomendación esencial: grabarlo todo. "Cada vez que se presentan en tu casa a increparte, a lanzar amenazas, a dañar cualquier elemento de la vivienda"... una sentencia condenaba a AMA Desokupa por un nuevo delito de coacciones leves a una multa de 210 euros... "Mientras no se sensibilice y legisle contra estos negocios y no se les impongan sanciones a la altura de sus prácticas, seguirán saliendo demasiado rentables" (Inés García Rábade)

 "Son los sicarios del sector inmobiliario", sentencia Juan Carlos, vecino del barrio del Pilar, en Madrid. "Matones que, mediante el uso de la violencia, de diferentes tácticas de acoso e intimidación, consiguen salirse con la suya", sigue denunciando. Expulsando a cada vez más inquilinos de sus hogares. Seguro que alguna les suena: Desokupa, Bastión Desokupa, Desokupa Espress, AMA Desokupa… Asistimos al boom de las empresas, servicios, despachos y consultorías de desokupación. De mediación entre propietarios e inquilinos. Muchas veces por la fuerza, claro. Tal y como se han cansado de repetir asociaciones vecinales y por el derecho a la vivienda. "Es un problema que nos afecta a todos. Incluso a los que creen que no les va a llegar", advierte el inquilino en conversación con Público. Condenando a vecinos de toda la vida a marcharse de sus casas, de sus barrios. Incluso de sus ciudades.

Juan Carlos, inquilino: "Te das cuenta de que nadie vela por los derechos del inquilino. Los de Desokupa quedan de héroes; nosotros de delincuentes"

Un negocio blindado en los tribunales

Eloi Castellarnau, abogado penalista: "Actúan bajo el paraguas legal que les proporciona el contrato con el propietario"

Las condenas, una rara avis

Víctor Palomo, abogado del CAES: "Desokupar sigue saliendo demasiado rentable. En términos económicos y jurídicos"

(Inés García Rábade , Público, 18/10/25) 

17.7.25

Así empezó la crisis racista y xenófoba de Torre Pacheco en Murcia: el lunes Vox echa a rodar la bola de las deportaciones, el miércoles un vecino es agredido por jóvenes al parecer de origen magrebí, el jueves la agresión corre por redes sociales y grupos de mensajería mezclada con bulos y vídeos fake, el viernes circulan llamamientos a “cazar moros”, el fin de semana llega al pueblo la patulea ultra habitual (no falta ni uno: Vox, Alvise, Desokupa, pseudomedios, neonazis, ultras del fútbol…) y empiezan los enfrentamientos en las calles, el lunes se suceden los mensajes políticos que rechazan la violencia pero vinculan inmigración y delincuencia… Y así llegamos hasta el martes, cuando el líder del PP, Núñez Feijóo, lamentar que “mientras hablamos de los inmigrantes ilegales de Torre Pacheco siguen llegando más inmigrantes ilegales a nuestras costas”... esa es la secuencia completa (Isaac Rosa)

 "Se nos olvida que solo dos días antes de la agresión a un vecino en el pueblo murciano, instrumentalizada por la ultraderecha, Vox había echado a rodar la bola de las deportaciones de inmigrantes. Una semana después, el debate está exactamente donde quería la ultraderecha: inmigración, inseguridad, violencia, miedo, odio.   

 ¿Qué ha pasado en Torre Pacheco, cómo empezó todo? Los medios se afanan en dar forma de relato a los sucesos de los últimos días, presentar una cronología, causas y efectos, qué pasó primero, qué pasó después, cómo hemos llegado hasta aquí… Pero compruebo que todos fallan en identificar el origen del episodio de violencia que estamos viendo: lo sitúan en una agresión a un vecino de 68 años, el pasado miércoles, que habría sido utilizado por grupos de ultraderecha para intoxicar y propagar odio.

Ese sería el momento inicial, el primer capítulo, así empieza la secuencia: primero una agresión, luego bulos en redes sociales y grupos de mensajería, llamamientos a cazar inmigrantes, llegada de ultraderechistas al pueblo, tensión vecinal, políticos echando gasolina, enfrentamientos, cargas policiales…

Pero no: el incendio de Torre Pacheco no empezó el miércoles, sino un par de días antes. El lunes 7 de julio. Exactamente a las 12.30h. Y no en Murcia sino en Madrid. En una rueda de prensa en la sede de Vox. Rocío de Meer, portavoz de (atención) “Emergencia Demográfica”, defiende un proceso de “reemigración” para frenar el “reemplazo” de población española por extranjeros que hace que “las calles en muchas ocasiones no sean de los españoles, que la tranquilidad de muchos pueblos, barrios y plazas no sea la misma”. Como solución, propone la deportación de varios millones de personas, incluidos españoles de nacimiento.

Vox echa a rodar la bola de las deportaciones un lunes, y solo dos días después ya tenemos un español agredido por inmigrantes, lo que desencadena una ola de violencia y miedo en un tranquilo pueblo murciano donde vive una numerosa comunidad de extranjeros y de españoles hijos de extranjeros. Por supuesto, no es la ultraderecha quien provoca la agresión al vecino, no voy por el lado conspiranoico. Pero sí es la ultraderecha quien decide convertir una agresión (esa, pero les habría valido cualquier otra) en desencadenante de un grave problema de orden público que permite durante días escribir inmigración y delincuencia en la misma frase, y demuestra que en efecto “la tranquilidad de muchos pueblos” ya no es la que era.

Ahora sí tenemos la secuencia completa, fíjate: el lunes Vox echa a rodar la bola de las deportaciones, el miércoles un vecino es agredido por jóvenes al parecer de origen magrebí, el jueves la agresión corre por redes sociales y grupos de mensajería mezclada con bulos y vídeos fake, el viernes circulan llamamientos a “cazar moros”, el fin de semana llega al pueblo la patulea ultra habitual (no falta ni uno: Vox, Alvise, Desokupa, pseudomedios, neonazis, ultras del fútbol…) y empiezan los enfrentamientos en las calles, el lunes se suceden los mensajes políticos que rechazan la violencia pero vinculan inmigración y delincuencia

Y así llegamos hasta el martes, cuando el líder del PP, Núñez Feijóo, publica un vídeo para transmitir “un mensaje de serenidad” y “condena de toda forma de violencia”, pero también “exigir respeto e integración a los inmigrantes residentes en España”, lamentar que “mientras hablamos de los inmigrantes ilegales de Torre Pacheco siguen llegando más inmigrantes ilegales a nuestras costas”, y avisar de que, cuando gobierne, perseguirá a los delincuentes, “y si son inmigrantes ilegales serán repatriados inmediatamente”." 

(Isaac Rosa , Gaceta Crítica, 16/07/25)

5.5.25

¿Sabotaje en el AVE? Es necesario un conocimiento técnico importante. Saber la zona donde no hay vigilancia... Tener conocimiento de los cables que no son peligrosos. La catenaria tiene 26.000 voltios... Saber cuál es la utilidad de los cables robados (Son los cables que aportan información al centro de control y el tren para saber que la vía está despejada)... Se han robado 200 m de cable en cinco puntos distintos. Unos 40 metros de cables por punto... El valor del cable robado oscila entre los 300 euros y los 500 euros. Un valor escasísimo para la operativa necesaria para robarlo y los estragos producidos... El coste penal del robo es muy superior a la ganancia económica (Antonio Maestre)

AntonioMaestre @AntonioMaestre

¿Sabotaje en el AVE? 

Los hechos que hacen sospechar que puede ser un sabotaje y no un simple robo. 

-Es necesario un conocimiento técnico importante. Saber la zona donde no hay vigilancia. 

-Han accedido por pistas forestales entre olivares. 

-Han elegido un día de impacto muy importante. Vuelta del puente de mayo y comienzo de la feria de Abril en Sevilla. 

-Tener conocimiento de los cables que no son peligrosos. La catenaria tiene 26.000 voltios. 

-Saber cuál es la utilidad de los cables robados (Son los cables que aportan información al centro de control y el tren para saber que la vía está despejada) 

-Se han robado 200 m de cable en cinco puntos distintos. Unos 40 metros de cables por punto. 

-Los cables robados apenas tienen cobre. 

-El valor del cable robado oscila entre los 300 euros y los 500 euros. Un valor escasísimo para la operativa necesaria para robarlo y los estragos producidos. 

-El coste penal del robo es muy superior a la ganancia económica. 

¿Puede ser un robo? Sí, el robo más absurdo y con menos beneficio de alguien con unos conocimientos técnicos y una operativa muy elevada y con unos costes penales elevadísimos. 

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12:12 p. m. · 5 may. 2025 244,9 mil Visualizaciones

27.10.24

PP y Vox dan lecciones de igualdad con el caso Errejón pese a llevar a maltratadores en sus listas, y haber derogar la Ley contra la Violencia de Género, en vigor desde 2004, así como el Ministerio de Igualdad... por poner un ejemplo, ¿En qué quedó aquello denuncia de nueve miembros del PP de Madrid sobre prostitución, espionaje, maltrato y tráfico de drogas dentro del partido? Ni una lección del mundo conservador sobre derechos de la mujer

"Resulta vomitivo comprobar cómo las derechas están haciendo sangre con el caso Errejón.

 Los prebostes de PP y Vox se han apresurado a salir a la palestra para quedar como los nobles y dignos, los que avisaron contra los depredadores sexuales de la izquierda, los buenos de la película. Isabel Díaz Ayuso lanzó el primer dardo al asegurar eso de “otra pancarta que se les cae”, en clara alusión a la causa del feminismo, tradicionalmente defendida por la izquierda. Más tarde, fue el líder de Vox, Santiago Abascal, quien cargó contra los partidos del bloque de coalición a cuenta de la dimisión de Íñigo Errejón, acusado de violencia sexual por varias mujeres (entre ellas la actriz Elisa Mouliaá), y volcó toda su bilis al calificar a los líderes rojos como “un hatajo de miserables que quieren enseñar educación sexual” a los niños. Por su parte, Elías Bendodo y Miguel Tellado, salivando, decidieron ejercer su función de mamporreros siempre dispuestos a arañar unos votos con el odio –para la que fueron contratados–, y lanzaron las habituales declaraciones descarnadas tendentes a deshumanizar al adversario. “Lo de Errejón es el caso Ábalos de Sumar”, esa era la consigna deslizada desde Génova 13. Por supuesto, FAES, la fundación de Aznar, no iba a perder la oportunidad de hacer las veces de carroñera con el caso Errejón al señalar la “hipocresía” de la izquierda y las “vergüenzas” del Gobierno. “Esto se descompone”, añaden las fuentes de FAES en referencia al daño que el affaire hará a la izquierda a corto plazo.

Era evidente que las derechas iban a hacer leña del árbol caído y ya lo están haciendo. Pero resulta patético que formaciones políticas conservadoras y ultras que jamás se han preocupado por defender los derechos de la mujer, ni de legislar para avanzar en igualdad, traten de sacar pecho del nauseabundo asunto de agresión sexual que persigue al exdirigente de Sumar. La gran diferencia entre ambos mundos (izquierda y derecha) queda patente cuando se comprueba cómo el partido de Yolanda Díaz ha gestionado el asunto, cesando a Errejón en cuanto aparecieron las primeras denuncias públicas de Mouliáa, que destapaba el escándalo al calificar al diputado de “maltratador”, “psicópata” y “monstruo”. La dirección de la coalición sacó a la manzana podrida del cesto, se puso de lado de la víctima y de las mujeres maltratadas de este país y dio todas las explicaciones pertinentes en aras a la transparencia. Todo lo contrario que PP y Vox, que acostumbran a tapar casos semejantes en lugar de depurar responsabilidades. No hay más que tirar de hemeroteca para verificar la tesis de este artículo.

Así, en junio de 2023, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, puso en evidencia su propio machismo residual cuando, para justificar sus pactos con Vox, defendió al candidato de Vox, Carlos Flores, condenado por maltrato. En diciembre de 2022, este diputado nacional por Valencia fue elegido por el partido de Abascal como candidato a presidente en las elecciones a las Cortes Valencianas de 2023. El periódico Levante-EMV reveló que había sido condenado en 2002 por violencia psíquica habitual y faltas de coacciones, injurias y vejaciones a su exmujer, de quien se había separado en 1999. Feijóo no tuvo reparos en echarle flores a Flores. “Hace 20 años, es verdad. Es un catedrático de Derecho Constitucional, es verdad. Ha cumplido la sanción, es verdad. Se ha producido hace veinte años, es verdad. Tuvo un divorcio duro y conllevó un abuso verbal hacia su ex mujer”, dijo el dirigente conservador.

Vox siempre se ha caracterizado por ser un partido machista, un discurso que al PP nunca le ha importado lo más mínimo. No hay más que ver cómo los partidos democráticos cumplen con un minuto de silencio por el último asesinato machista mientras los políticos voxistas se sitúan fuera de la foto y de la pancarta institucional contra la violencia de género. Vox relativiza el terrorismo machista allí donde ocupa cuotas de poder, y la difumina o diluye llamándola violencia “intrafamiliar”. Es bien conocido que han prometido derogar la Ley contra la Violencia de Género, en vigor desde 2004, así como el Ministerio de Igualdad, cuando lleguen al Gobierno, si es que llegan algún día. Todo lo morado produce alergia y urticaria a las derechas españolas: critican y ridiculizan el 8M, Día de la Mujer, retiran la publicidad institucional pensada para concienciar a la sociedad ante el grave problema del machismo, suprimen programas de educación en las escuelas y liquidan los puntos seguros para la mujer en zonas peligrosas como grandes aglomeraciones y fiestas, donde suelen actuar los violadores y acosadores.

Por tanto, ni una lección del mundo conservador sobre derechos de la mujer. Deberían taparse un poco y no salir tan ufanos y arrogantes a descuartizar al presunto acosador Errejón, porque ellos no son precisamente un ejemplo de lucha contra el machismo. Al contrario, presumen de machos en público y en privado. Borja Sémper, portavoz del PP, ha tenido que hacer algún que otro malabarismo cuando se le ha preguntado por el escabroso affaire. “Quienes han dado tantas lecciones en el espacio público deben dar explicaciones ahora, aunque huyendo del ventajismo y el politiqueo fácil”. Hipocresía al poder."   (Marcos López, Diario16+, 26/10/24) 


"Nueve miembros del PP de Madrid denuncian prostitución, espionaje, maltrato y tráfico de drogas dentro del partido

Bullying, xenofobia, machismo, fiestas con alcohol y sustancias estupefacientes para captar militantes, e incluso la utilización de la prostitución como método para conseguir información y manipular a miembros del partido. Estas son solo algunas, que no todas, las confesiones que miembros que han militado en las Nuevas Generaciones (NNGG) y del Partido Popular de Madrid han querido realizar ante los micrófonos de ElPlural.com.

El ansia desmedida de poder, de control y de influencia en el que se movieran los referenciados en los testimonios, era un motor tan fuerte que les llevaban a despreciar, amenazar, vejar e incluso espiar a todo el que consideraran una amenaza para su propio beneficio personal y político. Así lo cuentan hasta nueve personas diferentes con las que ha hablado este medio. Todas ellas -algunas siguen incluso dentro de la formación y ocupan cargos relevantes-, coinciden en algo: en haber vivido un ambiente sumamente tóxico y desagradable, ya sea por haberlo sufrido en sus propias carnes o por haber sido testigos de ello en la cercanía. (...)"      (José María Garrido, El Plural, 02/05/24)

25.8.24

Feijóo desata a los perros racistas con el convencimiento de que esa actitud impedirá que Vox y el integrista Alvise le coman terreno, pero lo único que conseguirá es alimentar el monstruo que haga posible los disturbios racistas que ya hemos visto en Reino Unido... El juego de roles con el que el PP pretender abarcar todos los espectros, desde el centro a la extrema derecha, no funciona... No se puede empatar teniendo en tus filas a un racista y un antirracista (Antonio Maestre)

 "Feijóo ha desatado a los perros racistas con el convencimiento de que esa actitud impedirá que Vox y el integrista Alvise le coman terreno, pero lo único que conseguirá es alimentar el monstruo que haga posible los disturbios racistas que ya hemos visto en Reino Unido

La derecha de nuestro país es racista, si no lo fuera no aceptaría esos comportamientos en sus organizaciones. Esa es una máxima que cualquiera que tenga el antirracismo como un valor fundamental entenderá sin demasiado esfuerzo porque es inaceptable estar unido a quien maneja discursos racistas y xenófobos, más aún en una época en la que los mensajes cada vez son más violentos contra colectivos vulnerables. El juego de roles con el que el PP pretender abarcar todos los espectros, desde el centro a la extrema derecha, puede ser un juego de trileros con el que sus propagandistas mediáticos se conformen, pero no funciona para quien considera que hay mensajes que son inaceptables en un estado de derecho. No se puede empatar teniendo en tus filas a un racista y un antirracista. 

Xavier García Albiol aprovechó el momento en el que la atención estaba sobre los bulos racistas por el crimen en Mocejón para publicar un mensaje en el que vertía la sospecha de criminalidad sobre un grupo de personas por su aspecto físico, por ser magrebíes: “Estoy en un ferry de Balearia desde Ibiza a Barcelona. Han embarcado a unos diez hombres marroquíes - todos con una bolsa de una entidad social- de entre 25 y 40 años, todos con teléfono, casi todos con gafas de sol, aspecto saludable, alguno incluso con un cuerpo de gym y haciéndose fotos con el signo de victoria. Cuando lleguen a Barcelona  se repartirán por las ciudades del entorno, entre ellas supongo que Badalona. Lo que ocurra después, con casi toda seguridad, la mayoría ya lo sabemos. Esto acabará como Francia antes que después. Al tiempo”.

El mensaje reúne los grandes éxitos de la extrema derecha, unas claves que hace unos años solo se atrevían a lanzar los grupúsculos neonazis, pero que ahora han quedado fijadas en los postulados de la derecha más tradicional. A Albiol no le molestaría que un grupo de chavales tuviera móvil, gafas de sol y estuvieran musculados si no fuera porque eran magrebíes. Eso es lo único que motivó al alcalde de Badalona a lanzar el mensaje. La raza de los pasajeros, a los que acusó, por su raza, de que llegarían a Badalona y a otras localidades a crear problemas de seguridad, algo que por si en el mensaje no había quedado claro se encargó en recalcar en una entrevista en Al Rojo Vivo.

En el mensaje, el alcalde de Badalona hablaba de los migrantes como jóvenes con cuerpos de gym, un discurso que tuvo su mayor vigencia durante la crisis de refugiados en Siria y que tiene como intención transmitir que los migrantes que llegan son como soldados que invaden occidente. Una versión de este mensaje de García Albiol es que vienen en edad militar. Los grupos ultras más radicales, promovidos por los militantes de Vox en redes, lo han adaptado con la creación de un país ficticio llamado Jovenlandia desde donde vienen todos estos migrantes. La campaña de Ignacio Garriga en las pasadas elecciones catalanas se basaba en un lema que prometía mandar a los inmigrantes de vuelta a Jovenlandia

Otro de los elementos más habituales de los discursos xenófobos contra los migrantes es el hecho de que los migrantes vienen con teléfono móvil porque quieren vincular esa propiedad con el hecho de que no están tan necesitados porque tienen recursos para tener un teléfono. Es algo que ya vimos con la llegada del Aquarius y que se convierte en una máxima repetida en todos los discursos ultras xenófobos que pretenden ignorar cómo un smartphone se convierte en una herramienta de primera necesidad cuando se quiere emprender un viaje odiseico como es el que hacen los migrantes subsaharianos para llegar a España.

Cuca Gamarra al ser preguntada por el mensaje de Xavier García Albiol dejó claro el juego de roles que Feijóo otorga a Xavier García Albiol: “Se viven situaciones que todos vemos, pensamos y algunos escriben”. No dejó lugar a dudas Cuca Gamarra, todos en el PP dicen ver esa situación, todos piensan lo que García Albiol escribe, pero le tienen a él como encargado para que asuma el discurso racista que el resto no se atreve a pronunciar, o no quiere pronunciar, para que así puedan decir que no es una línea general del partido porque solo la expresa el alcalde de Badalona. Lo que importa es que sea una voz del PP el que la defienda, porque una vez expresada esa línea queda fijada aunque luego Borja Sémper no sea capaz de defenderla sin que se le caiga la cara de vergüenza. Feijóo ha desatado a los perros racistas con el convencimiento de que esa actitud impedirá que Vox y el integrista Alvise le coman terreno, pero lo único que conseguirá es alimentar el monstruo que haga posible los disturbios racistas que ya hemos visto en Reino Unido. "         (Antonio Maestre, blog, 24/08/24)

5.7.24

¿Y si acosaran a Ayuso frente a su ático? Los familiares de los 7291 ancianos fallecidos en las residencias sin tratamiento médico, tienen argumentos morales suficientes y razones de peso para no dejar vivir en paz a Isabel Díaz Ayuso ni en su ámbito privado. Pero no. No lo harán... son personas honestas e íntegras que solo buscan justicia... ese tipo de actitudes es lo que nos aleja de la barbarie y nos garantiza vivir en paz sin matarnos unos a otros y sin establecer la violencia política como norma... El golpe togado blando en el que lleva inmerso la justicia desde que Pedro Sánchez tomó el poder lanzó un nuevo mensaje disciplinante esta semana al absolver al hombre que estuvo siete meses apostado frente a la casa de Pablo Iglesias, Irene Montero y sus tres hijos. Es una advertencia clara, no tendrás defensa ni protección si perteneces al adversario declarado por la judicatura... Es preceptivo recordar que Isabel Díaz Ayuso difundió una imagen de la vivienda de Pablo Iglesias e Irene Montero para, con la excusa de denunciar el acoso a su vivienda, promoverlo... Todos sabemos lo que ocurriría si si hicieran lo mismo con Isabel Díaz Ayuso, en la calle madrileña donde disfruta de su ático con su pareja... la policía acudiría rauda a proteger la vivienda de la presidenta, como es normal, e impediría que cualquier persona se apostara, no ya durante siete meses, sino una simple hora, frente a la vivienda de Ayuso. Todo aquel que hubiera participado, estando simplemente presente, habría acabado multado y condenado por el primer juez que recibiera la denuncia. Eso es lo que debería pasar... Si no ha habido una escalada de violencia política de una magnitud difícilmente imaginable ha sido porque la izquierda ha soportado con paciencia el acoso sin responder de la misma manera y manteniendo la paz social... No ha habido manifestaciones a la puerta de la casa de la lideresa porque la izquierda tiene una concepción moral superior a la de la derecha que sí considera que cualquier actuación es válida contra el adversario... No existe la polarización política. Existe la violencia política por parte de una reacción que no tolera la pérdida de poder y una izquierda responsable y, en ocasiones inocente, que ha soportado el peso de la democracia y la paz en las calles en sus hombros... Es de recibo reconocer a los líderes de Podemos que fueran responsables en aquellos momentos de tensión y no usaran el poder omnímodo que tienen sobre buena parte de su militancia para responder del mismo modo al acoso que sufrieron. La izquierda somos mejores, y tanto Pablo Iglesias como Irene Montero han sido mejores que sus enemigos (Antonio Maestre)

 "Los familiares de los 7291 ancianos fallecidos en las residencias sin tratamiento médico, cuidados paliativos y sufriendo un triaje político tienen argumentos morales suficientes y razones de peso para no dejar vivir en paz a Isabel Díaz Ayuso ni en su ámbito privado. Pero no. No lo harán. Nadie merece que le acosen en su propia casa durante siete meses y los familiares de los fallecidos en las residencias son personas honestas e íntegras que solo buscan justicia y no se vengarán por sus medios. Condenar ese tipo de actitudes es lo que nos aleja de la barbarie y nos garantiza vivir en paz sin matarnos unos a otros y sin establecer la violencia política como norma. La norma de civismo básico y de respeto a las reglas democráticas y de convivencia mínimas exigen que todos defendamos que la vida privada y la vivienda de nuestros dirigentes políticos sea un espacio libre al margen de la confrontación. Pero eso no se respetó con Pablo Iglesias e Irene Montero y lo ha validado una jueza que está a salvo de vivir una situación ni siquiera parecida.

El golpe togado blando en el que lleva inmerso la justicia desde que Pedro Sánchez tomó el poder lanzó un nuevo mensaje disciplinante esta semana al absolver al hombre que estuvo siete meses apostado frente a la casa de Pablo Iglesias, Irene Montero y sus tres hijos. Es una advertencia clara, no tendrás defensa ni protección si perteneces al adversario declarado por la judicatura. La izquierda vuelve a tener que tragar y seguir adelante sin responder en los mismos términos de agravio. Una vez más ejerciendo la responsabilidad política unilateral y la superioridad moral y democrática.

Es preceptivo recordar que Isabel Díaz Ayuso difundió una imagen de la vivienda de Pablo Iglesias e Irene Montero para, con la excusa de denunciar el acoso a su vivienda, promoverlo. Todos nos conocemos, nadie difundiría una imagen de la vivienda de un adversario político si la intención es denunciar el acoso y más conociendo las claves con las que se maneja el asesor áulico de IDA. Todos sabemos lo que ocurriría si alguien publica la imagen del ático de Isabel Díaz Ayuso con un mensaje que diga que es inaceptable que nadie vaya a acosar a la presidenta a su domicilio. Pero en este país desde la pandemia hemos tolerado comportamientos mafiosos por parte de la derecha política y sus acólitos mediáticos con un estoicismo militante. Si no ha habido una escalada de violencia política de una magnitud difícilmente imaginable ha sido porque la izquierda ha soportado con paciencia el acoso sin responder de la misma manera y manteniendo la paz social.

Los periodistas de medios progresistas conocen la dirección de la vivienda de Isabel Díaz Ayuso por las informaciones que han tenido que trabajar sobre los delitos fiscales de su pareja y no ha habido ninguna filtración ni se conoce que nadie haya acudido a la vivienda de la presidenta a molestar ni acosarla. No ocurrirá. Esa información está a salvo en esas manos, pero todos sabemos lo que pasó cuando la información sobre la vivienda de Iglesias acabó en manos de periodistas reaccionarios. No ha habido manifestaciones a la puerta de la casa de la lideresa porque la izquierda tiene una concepción moral superior a la de la derecha que sí considera que cualquier actuación es válida contra el adversario.

¿Qué dirían los que justifican el acoso en la vivienda de Pablo Iglesias e Irene Montero por declaraciones pasadas si hicieran lo mismo con Isabel Díaz Ayuso en la calle madrileña donde disfruta de su ático con su pareja? Todos lo sabemos. No solo se quedaría en declaraciones y denuncias, sino que la policía acudiría rauda a proteger la vivienda de la presidenta, como es normal, e impediría que cualquier persona se apostara, no ya durante siete meses, sino una simple hora, frente a la vivienda de Ayuso. Todo aquel que hubiera participado, estando simplemente presente, habría acabado multado y condenado por el primer juez que recibiera la denuncia. Eso es lo que debería pasar, por eso lo anómalo es que eso no ocurriera con el vicepresidente del Gobierno y una ministra de la nación.

No existe la polarización política. Existe la violencia política por parte de una reacción que no tolera la pérdida de poder y una izquierda responsable y, en ocasiones inocente, que ha soportado el peso de la democracia y la paz en las calles en sus hombros. Este país no habría soportado de manera pacífica que la izquierda hubiera respondido a las estrategias de acoso y violencia que la derecha ha ejercido sobre sus líderes con las mismas armas. Es de recibo reconocer a los líderes de Podemos que fueran responsables en aquellos momentos de tensión y no usaran el poder omnímodo que tienen sobre buena parte de su militancia para responder del mismo modo al acoso que sufrieron. La izquierda somos mejores, y en ese periplo de acoso y respuesta tanto Pablo Iglesias como Irene Montero han sido mejores que sus enemigos."                (Antonio Maestre, blog, 05/07/24)

El jefe de la Armada, en 2020, ya respondió al “bloqueo naval” que pide el PP para que no lleguen migrantes: “La obligación es rescatarlos”... “Si cualquier barco de guerra de España se encuentra con una patera en una situación en donde la vida de los que están en ella está en peligro, su obligación de todo tipo, legal, moral... es rescatarlos. Y eso es lo que se haría”... Además, rechazó la idea de “bloqueo naval” en Canarias porque “por terminología el bloqueo naval no se aplica al propio país”...

 "El PP ha dado un paso más allá este jueves en asumir los postulados de la extrema derecha con la inmigración. El portavoz parlamentario del PP, Miguel Tellado, ha reclamado al Gobierno que despliegue barcos de la Armada para bloquear la llegada de personas migrantes a Canarias. “El Gobierno puede disponer de las Fuerzas Armadas y desplegar embarcaciones que impidan que los cayucos que ponen en riesgo la vida de las personas que van en ellas salgan al mar y finalmente lleguen a nuestro país”, ha justificado.

Su petición ya la hizo antes Pablo Casado, anterior líder del PP, así como Vox. Y en 2020 el entonces jefe del Estado Mayor de la Armada, el almirante Teodoro López Calderón, fue muy contundente al responder: su obligación es rescatar a sus ocupantes, no bloquearlos. Además, el máximo responsable de este ejército rechazó la idea de “bloqueo naval” en Canarias porque “por terminología el bloqueo naval no se aplica al propio país”.

“Si cualquier barco de guerra de España se encuentra con una patera en una situación en donde la vida de los que están en ella está en peligro, su obligación de todo tipo, legal, moral... es rescatarlos. Y eso es lo que se haría”, dijo en ese momento el almirante, que actualmente es el jefe de Estado Mayor de la Defensa desde 2021. 

Miguel Tellado ha pedido en una entrevista en Antena 3 que se apoye a Canarias “frente a una crisis migratoria internacional”: “Tenemos que pedirle ayuda y apoyo a la Comisión Europea porque somos un país que forma parte de la Unión Europea y somos la frontera sur de Europa”, ha añadido. El miércoles, el propio Feijóo reclamó ante la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, “ayuda europea para controlar la inmigración”."            (El Rastreador, eldiario.es, 04/07/24)

20.5.24

Antiokupa Tarraco: así actuaban los ‘desokupadores del terror’ Palizas, robos, coacciones... con la complicidad de la Policía Local... llegaron a robar un perro, arrancar a una niña de los brazos de su madre y apartarla varios metros, destrozar el interior de varias viviendas, quemar un vehículo y esperar a una víctima a la salida del trabajo para romperle dos costillas y un tímpano. Todo ello "tiene un coste de 3.500 euros más IVA"

 "Los Mossos d'Esquadra han desarticulado el grupo criminal oculto tras la empresa Antiokupa Tarraco SL y dos de sus miembros se encuentran en prisión provisional sin fianza, acusados de hasta doce delitos distintos, entre los que se encuentran los de lesiones, coacciones, amenazas o el delito contra la integridad moral en el ejercicio de los derechos fundamentales y libertades públicas.

La compañía tenía por objeto social la "vigilancia y protección de bienes, establecimientos, espectáculos, certámenes o convenciones", así como de personas y dinero o "valores", pero, en realidad, sus actividades estaban enfocadas al desalojo de viviendas okupadas mediante prácticas coactivas y violentas, y sin la orden de un juez. "Los miembros de Antiokupa Tarraco operan bajo la falsa apariencia conforme a la ley, pero realmente se dedican a cometer numerosas actividades delictivas", detalla el auto del juez, al que ha tenido acceso Crónica Global.

Su página web les describe como "especialistas en desokupar y recuperar inmuebles, de okupas e inquilinos morosos, mediante la mediación con departamento jurídico propio". En reiteradas ocasiones aseguran trabajar "dentro de la legalidad", algo que ahora la justicia ha puesto en duda.

Andrei, el cabecilla

El principal investigado, Andrei-Gabriel Samoca, es también el administrador único de esta empresa constituida en noviembre de 2020 en Mont-roig del Camp (Tarragona), según consta en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME). El hombre, que mantiene un perfil discreto en Internet, se describe con la frase "combat teroarea prin teroare" (en rumano, "yo lucho contra el terror con terror") en su biografía de Instagram.

Samoca es el principal actor de la trama criminal. Según consta en el auto del juez instructor, con él contactaban los clientes y también era él el encargado de amenazar y coaccionar a las víctimas. Como líder de la organización, "se ha constatado su dirección a la hora de escoger los objetivos, las estrategias criminales o los miembros del grupo que tendrán que realizar las acciones".

La Policía Local, involucrada

El juez instructor ha remarcado el "tono amistoso" entre los miembros de Antiokupa Tarraco y algunos agentes de la Policía Local de Mont-roig del Camp. Asimismo, ha podido constatar que a la hora de visitar domicilios en esta localidad, Samoca se pone en contacto con la centralita con el objetivo de que "si alguna víctima llama a la
Policía Local, ésta no vaya".

 En una de las llamadas, de hecho, Samoca se identifica y le dice al agente que "me ha dicho el otro día el cabo que avise cuando trabajamos en Miami Playa, así lo sabes". En otra comunicación, el investigado informa de que "estamos en la calle Pamplona vigilando, por si avisan los vecinos".

Modus operandi

La organización empleaba siempre la misma estrategia: ir subiendo el nivel de acoso y violencia hacia las víctimas hasta que lograban que estas se marcharan de la vivienda tras "firmar el abandono voluntario", hito del que se jactan en sus redes sociales.

En 2023 el Sindicat d'Habitatge de Gràcia denunció el acoso que estaba recibiendo una familia por parte de Antiokupa Tarraco y sacó a la luz los mensajes con que intimidaban a la víctima: "Peruano de mierda", "te vamos a joder la vida", "hijo de puta", "no tienes miedo por tu hija, ¿verdad".

Violencia física

La intimidación verbal es sólo la primera fase. De no abandonar la vivienda, los criminales aumentan su violencia con diferentes estrategias como romper los cristales y petar las ruedas de los coches de las víctimas, cortar los suministros de luz y agua y coaccionar con la amenaza de publicar contenidos privados en redes sociales.

Algunas víctimas que resistieron a este tipo de situaciones, han denunciado que la situación empeoró. Según consta en el auto, los miembros de Antiokupa Tarraco llegaron a robar un perro, arrancar a una niña de los brazos de su madre y apartarla varios metros, destrozar el interior de varias viviendas, quemar un vehículo y esperar a una víctima a la salida del trabajo para romperle dos costillas y un tímpano.

Todo ello "tiene un coste de 3.500 euros más IVA", según han desvelado las escuchas telefónicas, en los casos más sencillos de resolver, en los que el grupo criminal trabajaba menos de un mes. Pero también disponían de una tarifa de emergencias con la que aseguraban que la vivienda quedaba desalojada "en 48 horas", por el precio de 4.500 euros.

Servicios fuera de carta

Además de los servicios que Antiokupa Tarraco ofrece en su página web, la investigación policial ha destapado otros trabajos como las "palizas por encargo" que ofrecían a "36 euros la hora" por vía telefónica.

En esta misma línea, también habrían realizado tareas como "recuperar unos objetos robados por 700 euros", todo ello empleando las mismas vías violentas que en los desalojos."                        (

3.1.24

Odiar no es delito... Ser mala persona, agresivo, cabrón o fascista no es delito... Ni tiene por qué ser todo delito... Dicho eso, ojalá todos los jueces tuiteros que ven claramente que no hay delito de odio contra el PSOE hubieran alzado igual la voz cuando sus compañeros condenaron a chavales por quemar una foto del Rey, al sindicalista que gritó a la bandera o a quien colgó un muñeco de Abascal

Joaquín Urías @jpurias

ODIAR NO ES DELITO!!! 

Esos actos quizas puedan ser amenazas, injurias o algo parecido. Más probablemente sean solo expresión de una idea política. Ser mala persona, agresivo, cabrón o fascista no es delito. Ni tiene por qué ser todo delito, por favor.

PSOE @PSOE

El PSOE está estudiando todas las vías legales, que afectan tanto a los que participantes como a los organizadores y a los presentadores en el canal oficial del evento que se convocó anoche en la calle Ferraz. Creemos que lo ocurrido puede estar incluido dentro de un delito de odio

 3:08 p. m. · 1 ene. 2024 2 M Reproducciones

Dicho eso, ojalá todos los jueces tuiteros que ven claramente que no hay delito de odio contra el PSOE hubieran alzado igual la voz cuando sus compañeros condenaron a chavales por quemar una foto del Rey, al sindicalista que gritó a la bandera o a quien colgó un muñeco de Abascal

4:27 p. m. · 1 ene. 2024 86,2 mil Reproducciones

23.11.23

Lo que ha sucedido en España en estas últimas semanas se podría calificar como el noviembre insurrecto de las derechas... con dos semanas de vértigo, que culminan el jueves 16, en la investidura. Entre medias se han producido la movilización de los sectores más radicales de la extrema derecha para acosar las sedes del PSOE; pronunciamientos de uniformados, en retiro y en activo, amenazando al poder político; declaraciones de dirigentes del PP, como Ayuso, anunciando que su oposición consistirá en devolver “golpe por golpe”; firma de manifiestos de altos funcionarios, incluso de despachos de abogados, contra los pactos... todo un carrusel de presión mediática que ha pasado por sugerir el acoso a los diputados socialistas, hasta publicar fotos y datos personales de la hija de Pedro Sánchez... para azuzar el odio, sembrar bulos y buscar el enfrentamiento civil... En definitiva, algo que va mucho más allá de las líneas que una oposición democrática puede llevar a cabo y del que aún nos faltan por conocer la mayoría de los detalles. Quien se pueda mover, que se mueva (Daniel Bernabé)

 "(...) Jueves 2 de noviembre de 2023. José María Aznar acude junto a Alberto Núñez Feijóo a la inauguración de un máster en la universidad privada Francisco de Vitoria. Lo que le ha llevado allí resulta indiferente, ya que el encuentro coincide con el tramo final de las negociaciones para la investidura de Pedro Sánchez. (...)

  Una vez descrito el objetivo toca el llamamiento a filas: “El que pueda hacer, que haga; el que pueda aportar, que aporte; el que se pueda mover; que se mueva [...] la inhibición no tiene hueco”. (...)

Viernes 3 de noviembre de 2023. La Audiencia Nacional envía a juicio a 12 CDR procesados por terrorismo, confirmando la decisión del juez Manuel García-Castellón que finalizó sus investigaciones el 21 de octubre de 2022. (...)

A última hora de la tarde, centenares de personas se concentran en la calle Ferraz de Madrid, donde se halla la sede del PSOE, en protesta por el pacto entre socialistas e independentistas. (...)

Esas dos jornadas son claves para entender las siguientes dos semanas de vértigo, que culminan el jueves 16 de noviembre en la investidura. Entre medias se han producido la movilización de los sectores más radicales de la extrema derecha para acosar las sedes del PSOE; pronunciamientos de uniformados, en retiro y en activo, amenazando al poder político; declaraciones de dirigentes del PP, como Isabel Díaz Ayuso, anunciando que su oposición consistirá en devolver “golpe por golpe”; firma de manifiestos de altos funcionarios, incluso de despachos de abogados, contra los pactos; todo un carrusel de presión mediática que ha pasado por sugerir al acoso a los diputados socialistas hasta por publicar fotos y datos personales de la hija de Pedro Sánchez; la utilización de las redes sociales y los servicios de mensajería digital para azuzar el odio, sembrar los bulos y buscar el enfrentamiento civil; así como continuos movimientos judiciales que llegan hasta este martes 21 de noviembre donde García-Castellón, el perejil de todas las salsas, ha elevado al Supremo una exposición para que investigue por un delito de terrorismo, delito que como todos los dolosos queda fuera de la amnistía, a Carles Puigdemont, Marta Rovira y diez personas más. Quien pueda hacer, que haga.

Lo que ha sucedido en España en estas últimas semanas se podría calificar como el noviembre insurrecto de las derechas, una concatenación de acciones, evidentes y ocultas, destinadas primero a sabotear los acuerdos políticos entre los partidos que componen el arco parlamentario y después a instaurar un clima social que simulara el levantamiento de una población sojuzgada contra un régimen dictatorial, un intento de fuenteovejunismo que, habiendo movilizado a amplios sectores de la sociedad conservadora, no ha conseguido arraigar en el resto. En definitiva, algo que va mucho más allá de las líneas que una oposición democrática puede llevar a cabo y del que aún nos faltan por conocer la mayoría de los detalles. Quien se pueda mover, que se mueva."                (Daniel Bernabé , InfoLibre,, 21 de noviembre de 2023) 

6.10.23

Feijóo y el terrorismo ultra del PP... que tuvo una vinculación directa con terroristas de extrema derecha de la organización terrorista Triple AAA, de los que se sirvió y a los que protegió... Rodolfo Almirón, el terrorista sanguinario de la Triple AAA encausado por doce asesinatos, entre ellos el del sacerdote Carlos Múgica, un párroco peronista, seguidor de la Teología de la liberación, y una de las fundadoras de las Madres de la Plaza de Mayo... acabó como jefe de seguridad de Manuel Fraga en los años 80... "No solo es que Feijóo sea el delfín de Fraga, quién se protegía por terroristas sanguinarios, sino que el pasado de todo el PP gallego desde que recibía el nombre de Alianza Popular está plagado de la peor radicalidad de extrema derecha"... Alberto Núñez Feijóo es notario y heredero de ese legado. No hay lecciones de moral que pueda darnos la derecha española (Antonio Maestre)

 "Una de las mayores mentiras que se han dicho en la política contemporánea versa sobre la moderación de Alberto Núñez Feijóo. Algunos estábamos advertidos porque nuestros mayores referentes en periodismo vienen de Galicia y nos hemos conformado culturalmente leyendo sus crónicas y las piezas que realizaban en El País Galicia antes de que liquidaran la sección. (...)  

Hagamos un ejercicio de memoria recordando de qué es heredero y partícipe Alberto Núñez Feijóo y cuál ha sido la vinculación del PP, en especial el gallego, con el terrorismo de extrema derecha. Feijóo se permitió la indecencia hacer una broma con la Triple A para hacer un juego de palabras antes de las elecciones del 28M con Almeida, Ayuso y Absoluta en un mitin en Madrid. Puede que le pudieran los viejos recuerdos de militancia, y esto no es ejercicio retórico, porque su partido, el PP Gallego, tuvo una vinculación directa con terroristas de extrema derecha de la organización terrorista Triple AAA, de los que se sirvió y a los que protegió.

La Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) era una organización terrorista creada bajo el mandato de José López Rega en el último mandado de Perón, lo que se denominó tercer peronismo. López Rega, como ministro de Perón, consideró que era necesario reprimir al peronismo de izquierdas y montó una organización terrorista para perseguir a políticos, periodistas, activistas e intelectuales de izquierdas. En el año 1975, López Rega fue enviado como embajador a Madrid y se trajo consigo una serie de guardaespaldas que eran terroristas de la Triple A. Entre esos hombres estaba Rodolfo Almirón. El hombre de confianza del exministro argentino estuvo encausado por un total de doce asesinatos que ocurrieron en Argentina entre 1974 y 1976 como jefe de operaciones de la banda terrorista. Rodolfo Almirón, el terrorista sanguinario de la Triple AAA, acabó como jefe de seguridad de Manuel Fraga en los años 80. El escándalo fue descubierto por la revista Cambio 16 que publicó un amplísimo reportaje con la vinculación del terrorista con el PP de Galicia, entonces Alianza Popular. El guardaespaldas de Fraga fue el responsable del asesinato del sacerdote Carlos Múgica, un párroco peronista, seguidor de la Teología de la liberación y cura villero al que el terrorista asesinó en 1974 al salir de dar misa en la Iglesia bonaerense de San Francisco Solano además de estar implicado en el asesinato de una de las fundadoras de las Madres de la Plaza de Mayo.

En el momento de la publicación de la exclusiva por Cambio 16 la justicia argentina perseguía al terrorista por diversas causas pero eso no significó una desvinculación de Manuel Fraga de Almirón. Primero, porque consideraban que era un magnífico responsable de seguridad, y segundo, porque Fraga era un ultra que se rodeaba de ultras y necesitaba a los más criminales a su lado. Almirón llegó a ser guardaespaldas de Manuel Fraga al entrar en la empresa de seguridad de un hijo de un exministro franquista que tenía relación con José López Rega. El terrorista fue defendido como abogado para lograr el secuestro de Cambio 16 por un joven abogado llamado Alberto Ruiz Gallardón. La derecha española siempre ha defendido a los suyos.

La herencia que recibió Feijóo como líder del PP haría aconsejable más prudencia a la hora de juzgar con severidad la herencia que han recibido otros partidos, porque en el caso del líder del PP nunca jamás ha mostrado un discurso que muestre indicios de perdón o distancia con el pasado del partido del que ahora es presidente. No solo es que Feijóo sea el delfín de quien se protegía por terroristas sanguinarios, sino que el pasado de todo el PP gallego desde que recibía el nombre de Alianza Popular está plagado de la peor radicalidad de extrema derecha. Estos días, después de la investidura, apareció un artículo laudatorio hasta la arcada en La Voz de Galicia hacía Alberto Núñez Feijóo firmado por Xosé Luis Barreiro Rivas. La glosa del exvicepresidente de la Xunta me hizo recordar al presidente del ejecutivo gallego del que formó parte y que se llamaba Gerardo Fernández Albor y que tuvo como pasado glorioso haber sido piloto de la Luftwaffe nazi llegando al cargo de teniente. El PP de Galicia no solo aparece en Fariña, sino en las peores páginas del fascismo y la extrema derecha y Alberto Núñez Feijóo es notario y heredero de ese legado. No hay lecciones de moral que pueda darnos la derecha española."

(Antonio Maestre, blog, 05/10/23)

5.10.23

Este pasado viernes el diputado socialista Óscar Puente no se vio envuelto en una disputa con un ciudadano, sino que sufrió una emboscada a bordo de un tren, lugar de difícil escapatoria, por parte de un provocador fascista... este sicario fue sorprendido en los pasillos del hemiciclo hablando con Eduardo Carazo, diputado del PP por Valladolid, ciudad de la que Puente fue alcalde hasta mayo. “Lo ha grabado”, transmitió el sicario a su señoría. Lo mismo tenemos que empezar a pensar que entre ultras y derechistas hay la misma relación que entre el esbirro que pincha las ruedas y el del taller que las pone en oferta ese mismo día... y El Mundo nos regaló un reportaje titulado: “Óscar Puente, el hijo fiero de la ‘comisaria política’ a la que le debe ‘todo’. Tocaba mentar a la madre, para qué hostias andarse con remilgos... Elías Bendodo, coordinador general del PP, dos cajas de puros y media de cordero, declaró que Óscar Puente “es un político faltón. Se juntaron el hambre con las ganas de comer, tormenta perfecta”. De alguna manera había que cerrar, de momento, el libreto donde el acosado pasa a ser responsable del acoso, como las mujeres con la falda demasiado corta... El chantaje que las derechas ejercen sobre sus adversarios, pero sobre todo contra toda la sociedad española, es atribuirse en exclusiva fijar las fronteras de lo que es razonable en la confrontación política. Ellos pueden llegar tan lejos como estimen, pero nadie puede siquiera levantarles la voz, mirarles a los ojos, porque entonces las consecuencias serán aún mucho peores. Pon la otra mejilla o te vas a llevar dos (Daniel Bernabé)

 "(...)  Este pasado viernes el diputado socialista Óscar Puente no se vio envuelto en una disputa con un ciudadano, sino que sufrió una emboscada a bordo de un tren, lugar de difícil escapatoria, por parte de un provocador fascista. 

El tipo que fabricó el altercado pretendía interpretar el papel de un cualquiera pidiendo cuentas a un político, quería encarnar esa socorrida coartada de la indignación popular. Lo cierto es que el fulano, sobre el que pesan variados antecedentes penales, lo que buscaba no eran explicaciones sino ser la chispa en la pradera seca, que Puente perdiera los estribos y, mala sangre mediante, se complicara la existencia. 

Hace unos cuantos años supe, más por casualidad que por periodismo, que a un político leonés, también socialista, le agredieron en un restaurante. El incidente no trascendió a la opinión pública porque el propio agredido no quiso presentar denuncia, ni policial ni mediática. Anticipó, creo que por desgracia acertadamente, que de una u otra forma el asunto se volvería en su contra. La equidistancia interesada, ya saben.

La diferencia entre este tipo de sucesos y lo que le ocurrió a Puente se halla en la premeditación. En llevar el móvil bien cargado para no perder un detalle de la escandalera. Las imágenes obtenidas por el secuaz fueron, inmediatamente, difundidas por uno de esos sicarios que, tras la pandemia, se han convertido en imprescindibles del circo ultra. 

Fingiéndose periodistas, cuando no son más que incendiarios con más gomina que ideas, contaminan incluso hasta el Congreso, buscando el choque con cualquier político de izquierdas. Ese mismo viernes, este sicario fue sorprendido en los pasillos del hemiciclo hablando con Eduardo Carazo, diputado del PP por Valladolid, ciudad de la que Puente fue alcalde hasta mayo. “Lo ha grabado”, transmitió el sicario a su señoría. 

 Lo mismo tenemos que empezar a pensar que entre ultras y derechistas hay la misma relación que entre el esbirro que pincha las ruedas y el del taller que las pone en oferta ese mismo día. 

 Miguel Tellado, vicesecretario de organización del PP –el cargo seguro que da para caja de puros y cuarto de cordero a la semana–, consideró, mientras que el vídeo del asalto tomaba brío en redes y medios, que Puente “no había sido víctima de una agresión” y que no sabía “encajar la crítica de un ciudadano”. De bien coreografiado que estaba quedando todo habría que preguntarse si el jueves por la noche, Tellado durmió a gusto.

Si la oportunidad de los agitadores fue el viernes a bordo de un tren, con la llegada del fin de semana le tocó el turno a la prensa seria que, como saben, casi siempre se despacha en kioskos que están en el lado derecho de la calle. El Mundo nos regaló un reportaje titulado: “Óscar Puente, el hijo fiero de la ‘comisaria política’ a la que le debe ‘todo’. Tocaba mentar a la madre, para qué hostias andarse con remilgos.

 Este lunes, Elías Bendodo, coordinador general del PP, dos cajas de puros y media de cordero, declaró que Óscar Puente “es un político faltón. Se juntaron el hambre con las ganas de comer, tormenta perfecta”. De alguna manera había que cerrar, de momento, el libreto donde el acosado pasa a ser responsable del acoso, como las mujeres con la falda demasiado corta. 

El crimen que cometió Óscar Puente fue intervenir como portavoz del PSOE en la sesión de impostura de Alberto Núñez Feijóo. Su discurso no gustó a las derechas. No tanto por su contenido o por su forma, sino porque consideraron que les usurpó algo que les pertenece por derecho divino: el monopolio de la excepcionalidad, es decir, patear el tablero cuando el resultado de la partida no les favorece.

Algo que las derechas llevan haciendo desde el año 2020, cuando decidieron calificar de ilegítimo a Pedro Sánchez y al Gobierno de coalición progresista. Cuatro años de insultos y zapatiesta, cuatro años de pasarse por el forro el resultado de las urnas. Cuatro años en los que a miembros de aquel Ejecutivo se les llevó a una situación insostenible trasladando el acoso a las puertas de su domicilio. Hablo de Pablo Iglesias e Irene Montero.

Todo aquello se calificó, en el mejor de los casos, de crispación, que es algo que remite a un acaloramiento equivalente de las partes. En el peor se justificó el acoso por el supuesto carácter pendenciero de Iglesias. También contestó a la derecha en esos términos que cualquiera entiende. El mensaje es claro: quien se atreva a plantarnos cara lo pagará en sus carnes. Es personal porque se trata de negocios.

El chantaje que las derechas ejercen sobre sus adversarios, pero sobre todo contra toda la sociedad española, es atribuirse en exclusiva fijar las fronteras de lo que es razonable en la confrontación política. Ellos pueden llegar tan lejos como estimen, pero nadie puede siquiera levantarles la voz, mirarles a los ojos, porque entonces las consecuencias serán aún mucho peores. Pon la otra mejilla o te vas a llevar dos.

 La coacción tiene una lectura inquietante en corto: se consigue adulterar tanto el juego parlamentario que, cuando llega el tiempo electoral, unos se presentan con propuestas mientras que los otros plantan sobre la mesa el que te vote Txapote. El análisis en largo es aún peor. Cuando incendias la retórica tarde o temprano acabas metiendo fuego a algo de verdad. Las justificaciones son las mismas para las palabras que para el hollín. 

Ellos lo saben. Saben que el resto sabemos a dónde conduce este camino: al precipicio. Saben que, por eso, una gran parte de la sociedad española consentirá este juego político adulterado. Saben que la gente normal prefiere cambiarse de acera ante el borracho y el matón. Saben en qué consiste la cautela, también el miedo. Saben de qué va un chantaje. Así que, al menos, dejemos constancia por aquí de que somos víctimas de uno."           (Daniel Bernabé, InfoLibre, 03/10/23)

3.10.23

La aparición de Puente volvió contra los populares sus mismas armas; puso constantemente a Feijóo en tela de juicio... Lo que vino a decir es que el PP estaba utilizando instrumentalmente las instituciones, que su líder era cuestionado dentro de su partido y que ambas cosas, junto con su alianza con la extrema derecha, le invalidaban como un interlocutor válido... añadía un elemento más: las especulaciones acerca de una posible abstención de los populares en la investidura de Sánchez a cambio de que renunciase a la amnistía se esfumarían. Después de la intervención de Puente, el precio de ese gesto es muchísimo mayor... Sánchez se dirigirá al pueblo... en lugar de pelear con Feijóo, el PSOE optará por diluir la tensión política a través de la explicación directa a los ciudadanos de cuáles serán los siguientes pasos y de los motivos que los animan. Sánchez dibujaría así al PP como derrotado... como rehén de la ultraderecha y, por lo tanto, merecedor de un cordón sanitario... Puente ha explicado en que consistirán esas intervenciones: concordia, paz, libertad, progreso y lucha contra el cambio climático serán los conceptos clave. Frente a ese programa, un PP que “nunca sale en la foto de los avances sociales” (Esteban Hernández)

 "Alberto Núñez Feijóo llegó al Congreso rodeado de sus diputados y senadores. La imagen que quería transmitir era expresa: estas son mis fuerzas y están conmigo. Con ese mensaje asentado, desgranó un discurso en el que repitió algunas de las constantes narrativas que utilizó antes y durante la investidura, acerca de los principios que le alientan y del respaldo social que tiene, ya que fue el partido ganador de las elecciones. En su breve intervención, los 10 minutos marcados, eligió confrontar duramente con Sánchez: Gobierno de la mentira, tránsfuga de sus votantes y de sus principios, cinismo, degradación moral y política, falsedad y engaño fueron algunos de los calificativos que pronunció. Interpeló directamente al líder socialista, como no podía ser de otra manera, en el punto central que recorre el debate político: “Amnistía y referéndum, ¿sí o no, señor Sánchez?”.

La contestación de Óscar Puente tuvo lugar desde el mismo marco, aunque en la posición opuesta. Señaló la investidura como una farsa que Feijóo había diseñado, utilizando a la máxima institución del Estado y al Parlamento, para convertirse en azote del sanchismo y líder de los suyos, para cumplir un objetivo personal. “Un hombre de Estado no pisotea los símbolos del Estado”, afirmó Puente; la próxima vez, para este propósito, “convoque un congreso de su partido o unas primarias”. Y quiso rematar con un “Se acabó lo que se daba, se terminó el verano azul”.

La personalización

Para entender esta personalización de la confrontación parlamentaria, conviene regresar a los errores cometidos por el PP en la campaña electoral. Uno de los más importantes consistió en centrarse en la figura de Sánchez. La convicción que animó los dos meses que fueron desde el 28-M hasta el 23-J fue que el desgaste sufrido por el presidente, las disensiones internas en el PSOE, su falta de credibilidad y la animadversión que generaba entre los votantes bastarían para otorgar un resultado electoral nítido al PP. Otra de sus equivocaciones fue creer que Cataluña no era necesaria: si el PP conseguía la victoria en Andalucía y Comunidad Valenciana, y dado su apoyo en muchas partes de España, los números darían para llegar a la Moncloa. En la investidura se ha notado especialmente el precio de esos dos errores.

 En su discurso del martes, Feijóo insistió parcialmente en el marco que hace más feliz a la línea dura de su partido. El principal problema de España no es el PSOE, ya que hay un PSOE bueno, sino este partido socialista fagocitado por Sánchez, el usurpador, una persona que es capaz de cualquier cosa para mantenerse en el poder: incluso impugnar la respuesta institucional al 1-O hasta sus últimas consecuencias. Una vez que dejó eso sentado, se dedicó extensamente a desgranar un programa presidencial, que fue donde mejor estuvo. Hoy, dado que la intervención debía ser breve, tuvo que elegir entre los dos caminos y optó por el obvio: golpear a Sánchez de nuevo.

La aparición de Puente rompió ambas direcciones, y no porque borrara de la discusión el punto central en el que el PP esperaba confrontar, la amnistía, sino porque volvió contra los populares sus mismas armas; puso constantemente a Feijóo en tela de juicio, incluso como líder de su partido. El hecho de que fuera un diputado raso quien diera contestación a Feijóo en un procedimiento de investidura era ya suficientemente simbólico. Lo que vino a decir Puente el martes y repitió esta mañana es que el PP estaba utilizando instrumentalmente las instituciones, que su líder era cuestionado dentro de su partido y que ambas cosas, junto con su alianza con la extrema derecha, le invalidaban como un interlocutor válido. Esta ruptura de puentes añadía un elemento más: las especulaciones acerca de una posible abstención de los populares en la investidura de Sánchez a cambio de que renunciase a la amnistía se esfumarían. Después de la intervención de Puente, el precio de ese gesto es muchísimo mayor.

Hablar al pueblo

Este desplazamiento de los problemas generales hacia las figuras particulares, este foco recíproco sobre Sánchez y Feijóo, tiene más peso que el de una simple táctica parlamentaria. Una vez fracasado el intento de investidura, y si todo sigue su curso normal y el Rey propone a Sánchez, el plan socialista es que el presidente en funciones inicie una gira por los medios de comunicación (también por los hostiles) para explicar directamente al electorado cuáles serán sus decisiones y cuáles son sus razones. Justo lo que hizo en campaña electoral.

Puente acusa a Feijóo de ser desleal a Felipe VI

Sánchez se dirigirá al pueblo, que diría Óscar Puente, a través de los medios. Si hace falta una tarea pedagógica, no tendrá lugar en el terreno de confrontación cara a cara con Feijóo, a quien ya ha señalado como rehén de la ultraderecha y, por lo tanto, merecedor de un cordón sanitario. Esta se producirá cuando Sánchez acuda a la investidura y tenga ya los votos asegurados.

De modo que, en lugar de pelear con Feijóo, el PSOE optará por sacarle de la ecuación y diluir la tensión política a través de la explicación directa a los ciudadanos de cuáles serán los siguientes pasos y de los motivos que los animan. Sánchez dibujaría así al PP como derrotado, se señalaría como la única alternativa viable para formar Gobierno y fijaría posiciones tanto para ser investido o, si no fuera posible, para concurrir a la repetición electoral en la mejor posición posible. En lugar de centrarse en Feijóo, interpelará directamente a los votantes. Justo lo contrario de lo que el PP hizo en las elecciones generales.

El contenido de esas intervenciones lo ha explicado hoy Puente: concordia, paz, libertad, progreso y lucha contra el cambio climático serán los conceptos clave. Frente a ese programa, un PP que “nunca sale en la foto de los avances sociales”.               (Esteban Hernández, El Confidencial, 29/09/23)